0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas12 páginas

Olfato

Cargado por

alba
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
25 vistas12 páginas

Olfato

Cargado por

alba
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El olfato (del latín olfactus) es el sentido encargado de detectar y procesar los olores.

1 Se ha definido el olfato
como un sentido químico en el que actúan como estimulantes, las partículas aromáticas u odoríferas
desprendidas de los cuerpos volátiles que a través del aire aspirado, entran en contacto con el epitelio
olfativo situado en el humano en la profundidad de las fosas nasales, detrás de la nariz.2
Los glomérulos agrupan las señales de estos receptores y las transmiten al bulbo olfatorio, donde la entrada
sensorial comenzará a interactuar con las partes del cerebro responsables de la identificación olfativa,
la memoria y la emoción.3
Hay muchas cosas diferentes que pueden interferir con un sentido del olfato normal, incluyendo daños en
la nariz o en los receptores del olfato, anosmia, infecciones respiratorias superiores, lesión cerebral
traumática y enfermedad neurodegenerativa.45

Historia
La Dama y el Unicornio, tapiz flamenco que representa el sentido del olfato, 1484-1500. Musée national du
Moyen Âge, París.
Los primeros estudios científicos sobre el sentido del olfato incluyen la extensa tesis doctoral de Eleanor
Gamble, publicada en 1898, que comparaba el olfato con otras modalidades de estímulo, y daba a entender
que el olfato tenía una discriminación de menor intensidad.6
Como especuló el filósofo romano epicúreo y atomista Lucrecio (siglo I a. C.), los distintos olores se atribuyen
a las diferentes formas y tamaños de los "átomos" (moléculas de olor en el entendimiento moderno) que
estimulan el órgano olfativo.7
Una demostración moderna de esa teoría fue la clonación de proteínas receptoras olfativas por Linda B.
Buck y Richard Axel (que recibieron el Premio Nobel en 2004), y el posterior emparejamiento de moléculas
olorosas con proteínas receptoras específicas.8 Cada receptor de olor reconoce sólo una característica
molecular particular o clase de moléculas de olor. Los mamíferos tienen alrededor de mil genes que codifican
para recepción de olores.9 De los genes que codifican los receptores de olor, sólo una parte son funcionales.
Los humanos tienen muchos menos genes receptores de olores activos que otros primates y otros
mamíferos.10 En los mamíferos, cada neurona receptora olfativa expresa sólo un receptor de olor funcional.11
Las células nerviosas receptoras de olores funcionan como un sistema de cerradura con llave: si las
moléculas transportadas por el aire de una determinada sustancia química pueden encajar en la cerradura, la
célula nerviosa responderá.
En la actualidad existen varias teorías que compiten entre sí sobre el mecanismo de codificación y percepción
de los olores. Según la teoría de la forma, cada receptor detecta una característica de la molécula de olor. La
teoría de la forma débil, conocida como teoría del odotopo, sugiere que los distintos receptores detectan sólo
pequeños fragmentos de moléculas, y que estas entradas mínimas se combinan para formar una percepción
olfativa más amplia (de forma similar a como la percepción visual se construye a partir de sensaciones más
pequeñas y pobres en información, combinadas y refinadas para crear una percepción global detallada). 12
Según un nuevo estudio, los investigadores han descubierto que existe una relación funcional entre el
volumen molecular de los odorantes y la respuesta neural olfativa. 13 Una teoría alternativa, la teoría de la
vibración propuesta por Luca Turin,1415 postula que los receptores de olor detectan las frecuencias de las
vibraciones de las moléculas de olor en el rango infrarrojo mediante tunelización cuántica. Sin embargo, las
predicciones conductuales de esta teoría han sido cuestionadas.16 Todavía no existe una teoría que explique
por completo la percepción olfativa.
Anatomía
Artículo principal: Fosa nasal

File:Head Olfactory Nerve [Link]


Origen del Nervio olfatorio en amarillo. Tabique nasal óseo, techo de las fosas nasales. Lámina cribosa en la
base de cráneo, con Bulbo olfatorio (arriba).
El sentido del olfato del humano, está relacionado con las fosas nasales que se encuentran detrás de la nariz.
El esqueleto de la nariz se compone de hueso y cartílago hialino. El tabique nasal óseo divide la nariz y la fosa
nasal derecha de la izquierda.

File:Location of olfactory ensheathing cells (OECs) within the olfactory [Link]


Inicio del Sistema olfativo.
Olfactory neuron= Neurona olfatoria en rosado.
Cribiform plate= Lámina cribiforme (base del cráneo en amarillo).
El área olfatoria de la mucosa olfatoria,17 antiguamente llamada pituitaria amarilla, corresponde a la mucosa
de la porción superior de cada fosa nasal y contiene el epitelio olfativo.
Los dos nervios olfatorios se originan en las dendritas de las neuronas receptoras olfativas y se dirigen luego
de un trayecto de pocos milímetros, hacia adentro del cráneo, al bulbo olfatorio del cerebro.18Los axones de
las células olfativas entran en el cráneo, a través de micro-orificios ubicados en la lámina cribosa del
etmoides y alcanzan el bulbo olfatorio, situado en la región anterior del cerebro. Estos axones finalizan en las
estructuras llamadas glomérulos olfatorios, pequeñas terminaciones de células olfativas de forma esférica
donde se procesan las señales aromáticas que luego son conducidas por células receptoras especiales.
La información llega al sistema límbico y al hipotálamo, regiones cerebrales filogenéticamente muy antiguas
que son fundamentales en el procesamiento de la memoria y la información emocional. A través de otras
conexiones, la información olorosa alcanza la corteza cerebral en las regiones temporal y frontal, con lo que
se vuelve consciente.19
Receptores olfatorios

Esquema del sistema olfatorio.


Los receptores olfatorios se encuentra en el bulbo olfatorio. La mucosa que recubre el interior de las fosas
nasales se llamaba antiguamente pituitaria y la mucosa inferior recibía el nombre de pituitaria roja. La mucosa
superior o pituitaria amarilla es la región responsable del sentido del olfato y cuenta con células
especializadas: los receptores olfatorios.
Para estimular los receptores olfatorios es necesario que las sustancias sean volátiles, han de desprender
vapores que puedan penetrar en las fosas nasales, y que sean solubles en agua para que se disuelvan con la
mucosidad y lleguen a las neuronas receptoras olfativas. Estas transmiten un impulso nervioso al bulbo
olfatorio y de este a los centros olfatorios de la corteza cerebral, que es donde se interpreta la sensación de
olor.
El genoma de los animales mamíferos contiene una gran cantidad de genes relacionados con la olfacción.
Cada uno de ellos codifica una proteína que actúa como receptor específico de una sustancia odorífera. Se
cree que un mamífero puede expresar alrededor de 1000 receptores diferentes de este tipo, por lo que la
familia de proteínas que actúan como receptores odoríferos es una de las mayores en el genoma. El
reconocimiento de un olor determinado viene dado por la estimulación simultánea de varios receptores, por lo
que el número de posibles combinaciones es enorme.2021 En 1991 se descubrieron los primeros genes de
las proteínas receptoras del olor. Estas moléculas receptoras residen en la membrana de células sensoriales,
que retienen un aroma y envían el mensaje correspondiente al cerebro a través de una cadena de reacciones
químicas. En 1996 fue caracterizado el primer receptor olfativo humano.
Se han realizado numerosos intentos para clasificar los diferentes olores que el ser humano es capaz de
detectar. En una de las más recientes se establecen 10 categorías básicas: fragante/floral, leñoso/resinoso,
frutal no cítrico, químico, mentolado/refrescante, dulce, quemado/ahumado, cítrico, podrido y acre/rancio. No
obstante probablemente ninguna de las clasificaciones realizadas sea satisfactoria, dado que en realidad los
aromas que percibimos son la suma de una mezcla de diferentes olores primarios, cada uno de los cuales
corresponde a una sustancia química diferente con una fórmula concreta. El número de olores primarios es
altísimo y está determinado por la existencia de receptores celulares específicos para cada uno de ellos.22
Fisiología
Las sustancias odorantes son compuestos químicos volátiles transportados por el aire. Los objetos olorosos
liberan a la atmósfera moléculas que se perciben al inspirar el aire. Estas moléculas alcanzan el epitelio
olfativo, donde son detectadas por receptores situados en las neuronas receptoras olfativas sensoriales. Los
20 o 30 millones de células olfativas humanas contienen, en su extremo anterior, alrededor de 20 pequeños
filamentos sensoriales (cilios). El moco nasal acuoso transporta las moléculas aromáticas a los cilios con
ayuda de proteínas fijadoras; en los cilios, las moléculas ambientales causantes del olor se unen a receptores
específicos que transforman las señales químicas de las moléculas odoríferas en respuestas eléctricas.23
Una vez que los odorantes presentes en el aire inspirado contactan con los receptores olfatorios de la mucosa
nasal, se desencadena una señal nerviosa que parte de las neuronas receptoras olfativas del Epitelio
olfativo y se transmite a través de axones que salen de dichas células. Estos axones forman grupos y
Atraviesan la lámina cribosa del hueso etmoides situada en el techo de la nariz hasta alcanzar el bulbo
olfatorio. En esta región del cerebro se forma una estructura sináptica llamada glomérulo olfatorio que permite
tanto la integración como la concentración y amplificación de la señal olfatoria. Posteriormente la señal
nerviosa circulando a través del tracto olfatorio se dirige a la corteza cerebral, principalmente a la corteza
piriforme del lóbulo temporal, próxima al quiasma óptico, y desde allí llega al sistema
límbico e hipocampo donde se establece la memoria olfativa y los recuerdos agradables y desagradables que
se asocian a determinados olores. Otras áreas importantes del cerebro relacionadas con el sentido del olfato
se localizan en el tálamo y la corteza frontal.2425
Enfermedades olfativas
 Anosmia: Es la pérdida del olfato. En ocasiones es congénita (presente desde el momento del nacimiento)
y puede deberse a un trastorno de origen genético.24
 Hiposmia: Es la reducción de la capacidad de detectar los olores. Puede deberse simplemente a la edad
avanzada que provoca pérdida fisiológica en la capacidad para detectar sustancias odoríferas, pero gran
parte de los casos se deben a infecciones repetitivas de las vías aéreas superiores tanto de la nariz como
de los senos paranasales que dañan a la mucosa. En ocasiones está causada por la existencia de pólipos
nasales o es debida a traumatismos craneales.24
 Hiperosmia. Aumento en la capacidad de detectar olores.
 Parosmia. Percepción distorsionada de un olor presente en el ambiente.
 Fatiga olfativa. Es un proceso normal y no una enfermedad. Consiste en que en presencia de un fuerte
olor, la sensación se atenúa si se prolonga la exposición en el tiempo. En realidad se trata de un proceso
fisiológico de adaptación sensorial en el que el sistema nervioso altera el umbral de sensibilidad a
determinados estímulos odoríferos.25
Sentido del olfato
Te explicamos qué es el sentido del olfato, para qué sirve, cómo funciona y cómo cuidarlo. Además, qué son
los receptores olfativos.
Fuente: [Link]
¿Qué es el olfato?
Se llama olfato o sentido del olfato a uno de los cinco sentidos con los que los seres humanos y muchos
animales podemos percibir la realidad circundante. En este caso, se trata de la capacidad de detectar
partículas y trazos de sustancias químicas en el aire, utilizando los receptores de la cavidad nasal (o
sea, la nariz).
El olfato es una capacidad muy común en la naturaleza, tanto así que es el sentido primordial de muchas
especies animales. Sin embargo, en el caso de los invertebrados y anfibios es más difuso y menos
reconocible, ya que estos animales poseen la capacidad de percibir los químicos del ambiente a través de la
piel y de otros órganos muy distintos a la nariz de los vertebrados superiores.
En todo caso, a través del olfato percibimos los olores: partículas que se desprenden de la materia y que
permanecen en el aire, de donde son tomadas durante la respiración por los receptores nerviosos
especializados de la nariz.
En el caso de los seres humanos, se trata de un sentido poco cultivado, en relación con la vista y el oído, pero
no por ello menos importante, ya que se conecta mucho más velozmente con nuestra memoria. Se estima que
podemos reconocer alrededor de 10.000 olores distintos en promedio a lo largo de nuestras vidas,
distinguiendo entre los agradables y los desagradables, los placenteros y los estimulantes.
Puede servirte: Aparato respiratorio
¿Para qué sirve el olfato?
El sentido del olfato es de importancia crítica para los seres vivos, ya que permite reconocer la materia sin
entrar en contacto directo con ella, e incluso sin tener idea de que está allí.
Al ser un sentido pasivo, que requiere poca concentración, es una fuente de información continua respecto
del entorno, revelando la presencia de humo u olores extraños que puedan alertar sobre una amenaza.
Además, el olfato permite identificar entornos familiares (justo por eso los animales “marcan” con su olor) y
advertir el estado y la composición de la comida antes de ingerirla.
¿Cómo funciona el olfato?

Puede llegar a haber hasta 1000 receptores diferentes.


El olfato es la interacción entre moléculas odoríferas (o sea, con olor) presentes en la atmósfera y los
receptores especializados presentes en la mucosa nasal, neuronas capaces de transformar la información
química en impulsos eléctricos que se transmiten al cerebro.
Para que ello ocurra, el aire cargado de las partículas odoríferas debe ser inspirado, y entrar en contacto con
la mucosa olfativa que recubre la parte interna de la nariz. Allí, las células olfativas sensoriales (alrededor de
20 o 30 millones en promedio) captan estas trazas químicas y las transportan mediante sus cilios (filamentos)
y proteínas fijadoras presentes en el moco, para que puedan encontrarse con los neuroreceptores
especializados.
La información nerviosa de estas neuronas penetra el cráneo mediante microorificios en la lámina
cribosa del hueso etmoides, y en la región anterior del cerebro alcanzan el bulbo olfativo u olfatorio, una
estructura neural del prosencéfalo que reconoce la información y la transmite a las áreas superiores del
cerebro, en donde ingresa al pensamiento consciente.
El olfato es un sentido muy similar al gusto, ya que ambos consisten en la quimiorecepción, pero mientras el
primero es a distancia, el segundo es a través del contacto directo con la materia. Ambos estímulos, de hecho,
son procesados en el centro del sabor y el gusto en la parte media del lóbulo frontal, o sea, en la misma
región del cerebro.
Receptores olfativos
Los receptores olfativos son los encargados de convertir la información química del olor en información
nerviosa. Se hallan en la mucosa de la cavidad nasal, distribuidos en dos regiones claramente diferenciadas:
 La pituitaria roja, con gran presencia de vasos sanguíneos pero sin funciones olfativas, que calienta el
aire aspirado y lo filtra de impurezas y partículas.
 La pituitaria amarilla, en donde se hallan las células olfatorias que contienen los receptores del olfato.
Los receptores del olfato son muchos y muy especializados, sobre todo en los mamíferos. Se piensa que
puede llegar a haber hasta 1000 receptores diferentes, por lo que las proteínas encargadas del procesamiento
del olor ocupan una buena porción del genoma.
Cada uno de los receptores especializados reconoce un tipo de olor diferente, por lo que los llamados
“olores primarios” (que componen otros aromas más complejos) son muchísimos y difíciles de definir.
Aun así, se calcula que los olores disponibles para el ser humano pueden clasificarse en 10 renglones
distintos: fragantes o florales, leñosos o resinosos, químicos, cítricos, frutales no cítricos, mentolados, dulces,
ahumados o quemados, podridos y acres o rancios.
Cuidados del olfato
El cuidado del sentido olfativo se reduce al cuidado de la propia nariz y de sus componentes internos. Para
ello, es aconsejable cumplir con las siguientes recomendaciones:
 Mantener las fosas nasales regularmente limpias, mediante el soplado pero sin presionar
excesivamente la nariz.
 No introducir objetos en la cavidad nasal, mucho menos aquellos que puedan herirla, cambiar su
constitución química o que puedan alojarse dentro.
 Evitar el consumo de cigarrillos y sustancias similares, así como de aerosoles de olor muy intenso.
 No exponerse a grandes concentraciones de humedad, polvo o sustancias de olor intenso durante
mucho tiempo.

Fuente: [Link]
Sentido del Olfato, Características y Cuadro Sinóptico

Sentido del Olfato, Características y Cuadro Sinóptico. Al igual que la vista o el tacto, el sentido del olfato
constituye uno de los cinco sentidos principales que cuenta el ser humano, y a partir del presente artículo
describiremos sus principales características.

Sentido del Olfato y sus Principales Características


El término olfato proviene del latín olfactus, y este concepto se utiliza para nombrar al sentido que le
dota la capacidad al ser humano o de cualquier animal captar un determinado olor que se
encuentra en el entorno. Dichos olores se conforman por moléculas que se desplazan en el aire.
Para que cualquiera de nuestros sentidos funcione correctamente, debemos contar con un órgano
principal encargado de percibir los diferentes estímulos, por ejemplo en el caso de la vista, los
ojos son los principales órganos receptores, y en éste caso es la nariz por donde el sentido del olfato
se desarrolla.
La nariz es la encargada de transformar la información y los estímulos externos en una señal
nerviosa que terminará decodificando nuestro cerebro, transformándola en la experimentación de
un olor en concreto.
Cabe destacar que el ser humano consta con otros 4 sentidos, los cuales son, el oído, la vista, el
tacto y por último pero no menos importante el gusto.
Funcionamiento del Sentido del Olfato

A modo de resumen el sentido del olfato funciona a partir de que las células olfativas que se
encuentran en la nariz, convierten la información química de las sustancias volátiles en el entorno,
es unas señales nerviosas que viajan directamente al cerebro.
Pero lo cierto es que el funcionamiento del olfato se divide en dos fases; La primera de ellas se
da en la nariz, y se define en como el órgano convierte la información química en una señal nerviosa.
Por lo tanto la segunda fase indica cómo las señales viajan al cerebro para ser procesadas
posteriormente por el sistema nervioso central.
Cuadro Sinóptico del Sentido del Olfato

Partes del sentido del olfato


El sentido del olfato es el medio por el cual se puede percibir y procesar los olores que rodean a los
seres humanos. Este sentido se encuentra en la nariz, órgano que lo acoge, por medio de sus partes,
principalmente las fosas nasales que son las cavidades por donde puede entrar los olores a la nariz.
El sentido del olfato es necesario en la vida de los seres humanos incluyendo los animales, ya que
este nos provee la posibilidad de identificar sustancias, objetos y otros elementos alrededor de una
persona.

El sentido del olfato se da gracias a las células olfativas, que como su nombre lo indican son las que
permiten oler. Las células olfativas trasladan informaciones al cerebro por medio del bulbo olfatorio,
lo que permite las distinciones de los olores. Los seres humanos pueden distinguir más de 10 mil
esencias o aromas diferentes.

¿CUALES SON SUS PARTES?


 1 Partes del sentido del olfato
o 1.1 La nariz
o 1.2 Fosas nasales
o 1.3 Terminaciones nerviosas
o 1.4 Nervio olfativo
o 1.5 Bulbo olfatorio
o 1.6 Células receptoras
o 1.7 La lengua

Partes del sentido del olfato

La nariz
La nariz es el órgano que acoge el sentido del olfato, es decir es la estructura que permite desarrollar
uno de los cinco sentidos de los humanos. Sin la escrutara ósea de la nariz, no sería posible la fácil
transmisión de olor al cerebro. La nariz es el receptor de los olores.

Fosas nasales
Las dos cavidades que tiene la nariz son las que permiten que el olor entre a este órgano. Al entrar a
la nariz las células olfativas y/o receptoras que se encuentran al terminar el conducto nasal pasan al
bulbo olfatorio.

Terminaciones nerviosas
Las terminaciones nerviosas están ubicadas antes de llegar al bulbo olfatorio, es decir, esta condensan
las sensaciones de olores que llegan a través de las nasales, antes de llegar al bulbo.

Nervio olfativo
Es el nervio que posibilita oler los aromas. Todos las partes del sentido del olfato cumplen una
función, y el de este nervio es hacer que las otras partes reciban los olores en sentido general.

Bulbo olfatorio
El bulbo olfatorio está ubicado al final de las fosas nasales de la nariz, conectando directamente con
el sistema nervioso central o cerebro, por lo que lleva los olores directamente a este órgano para que
el mismo pueda procesarlo e identificarlo. Para que el bulbo cumpla con su deber, las membranas
dentro de la nariz y el olor que entra a las fosas nasales debe estimular esta parte.

La misión del bulbo olfatorio es agrupar las informaciones de olores para dirigirlas lo más claro
posible al cerebro, que es quien al final determinara la sensación real del olor. El bulbo tiene algunas
neuronas, entre ellas están las celular mitrales; las cuales son las responsables de recibir la
información enviada por las neuronas olfativas.

Células receptoras
Estas células son las garantes de impulsar el olor que entra a las fosas nasales al bulbo olfatorio.
La lengua
Aunque la lengua se encuentra en otro órgano y no se encuentra en la nariz, sino en la boca, este por
medio de las sensaciones gustativas puede identificar olores salados, dulces, agrios y amargos.

Estas sensaciones van directamente al cerebro, sin tener que pasar por la nariz. Sin embargo, en
algunas ocasiones, una persona determinada saborea algo muy agrio o salado, y la nariz puede captar
dicha sensaciones de olor.

También podría gustarte