Estabilidad III
CASCARAS
La mayoría de los elementos de las estructuras de ingeniería que se someten al
calculo se puede reducir al esquema de calculo de la barra o la bóveda.
Se entiende por barra todo cuerpo que tiene una dimensión (longitud) mucho mayor
que las otras dos. Se entiende por bóveda todo cuerpo que tiene una dimensión
mucho menor que las otras dos. El lugar geométrico de los puntos equidistantes de
las dos superficies de la bóveda se denomina superficie media. Si la superficie media
de la bóveda es un plano, esta bóveda se denomina placa. Las placas se clasifican en
función de la configuración del borde exterior. Estas pueden ser circulares,
rectangulares, trapezoidales, etc. Si la superficie media constituye parte de una
esfera, de un cono o de un cilindro la bóveda se denomina entonces esférica, cónica o
cilíndrica respectivamente. La geometría de la bóveda se determina no solo por la
forma de la superficie media, es necesario conocer la ley de variación del espesor de
ella. Sin embargo, todas las bóvedas que se encuentran en la practica tienen, como
regla general, espesor constante.
Se llaman bóvedas de revolución o simplemente bóvedas simétricas a aquellas cuya
superficie media es una superficie de revolución. Suponemos en adelante que la
carga que actúa sobre esta bóveda también es simétrica respecto al eje. El calculo de
este tipo de bóvedas se simplifica considerablemente. Esto ocurre porque todas las
fuerzas interiores en esta bóveda no varían a lo largo del arco de la circunferencia y
dependen solamente del radio variable o de la longitud de arco que se mide a lo largo
de la generatriz del cuerpo de revolución.
La distribución de tensiones en las bóvedas que no son simétricas se obtiene de
manera mucho mas complicada.
Al esquema de la bóveda de revolución se reduce el calculo de muchas estructuras,
calderas y recipientes, piezas de maquinas y dispositivos comenzando por piezas tan
pequeñas como la caja elástica de un variometro, de 40 mm de diámetro y 0,2 mm de
espesor, y terminando por estructuras como la bóveda de un planetario.
El esquema de la placa se encuentra en los cálculos del fondo plano de un recipiente,
de las paredes de diversos recipientes, de los diafragmas planos en las estructuras de
los aviones y de muchos otros elementos.
El calculo de las bóvedas de revolución se realiza con la máxima simplicidad cuando
se puede considerar que las tensiones que surgen en la bóveda son constantes en el
espesor y, por lo tanto, no hay flexión en la bóveda. La teoría que se basa en esta
suposición se denomina teoría membranal de las bóvedas.
Si la bóveda no presenta cambios bruscos y no tiene empotramientos rígidos y si, al
mismo tiempo, no sostiene cargas ni momentos concentrados, entonces se la puede
calcular con éxito por la teoría membranal. Cuando existen las particularidades
indicada, en los lugares donde se fija la bóveda y en los lugares donde varia
bruscamente la configuración de la misma, aparecen grandes tensiones por el efecto
de flexión. La solución de estos problemas por métodos mas exactos, teniendo en
consideración los momentos flectores, demuestra que la zona de las tensiones
elevadas, originadas por la flexión, es en la mayoría de los casos, muy limitada y, por
lo tanto, en los lugares suficientemente lejanos de estas zonas especiales se puede
determinar las tensiones por la teoría membranal.
La determinación de las tensiones en las zonas indicadas requiere una investigación
especial. Se debe, por ultimo, indicar que cuanto menor es el espesor de la bóveda,
tanto mas exacta será la ley que supone que las tensiones son constantes en el
espesor de la bóveda y tanto mas exactos serán los resultados de la teoría
membranal.
Las cuestiones de la teoría general de las bóvedas salen fuera del marco del curso de
resistencia de materiales y constituyen, en la actualidad, una parte independiente y
bien desarrollada de la mecánica.
Comencemos por los problemas mas simples de la teoría membranal. Después se
analizaran problemas relacionados con las tensiones originadas por la flexión en los
casos mas simples de solicitación de placas y de cilindros de paredes delgadas.
DETERMINACIÓN DE LAS TENSIONES EN LAS BÓVEDAS SIMÉTRICAS POR LA
TEORÍA MEMBRANAL
Veamos una bóveda simétrica de espesor h (fig.1).
Designemos por m el radio de curvatura del arco del meridiano de la superficie media
(fig.1a) y por t, el segundo radio principal, es decir, el radio de curvatura de la sección
normal perpendicular al arco del meridiano. Este radio es igual al segmento de la
normal entre la superficie media y el eje de simetría (fig.1a). m y t son, en el caso
general, funciones del ángulo entre la normal y el eje de simetría.
Con dos pares de secciones meridionales t normales cónicas (fig 1b) separamos un
elemento de la bóveda de dimensiones ds1 y ds2, como el indicado en la fig 2.
Consideramos que sobre las caras del elemento actúan las tensiones m y t.
La primera de ellas se denominara tensión meridional. El vector de esta tensión se
orienta según el arco del meridiano. La segunda tensión t se denomina tensión
circunferencia. Multiplicando las tensiones m y t por las areas
correspondientes de las caras del elemento se obtienen las fuerzas m.h.ds2 y t.h.ds1,
representadas en la fig.2. A este elemento se le aplica también la fuerza de la presión
normal p.ds1.ds2. Proyectando todas las fuerzas sobre la normal se obtiene,
p. ds1. ds2 m. h. ds2. d t . h. ds1. d 0
Como
ds1 ds2
d , d
m t
obtendremos definitivamente
m t p
m t h
Esta relación se conoce como la ecuación de Laplace.
Planteando para la parte de la bóveda separada por la sección cónica normal (fig.3)
Designando por P la fuerza resultante axial de las fuerzas exteriores hallaremos
m. 2 . r . h.sen P
De esta ecuación se obtiene la tensión meridional m. Así pues, según la teoría
membranal, las tensiones m y t en la bóveda se determinan de las ecuaciones de
equilibrio.
La tercera tensión principal constituida por la presión entre las capas de la bóveda se
supone muy pequeña y se considera que el estado tensional es biaxial. En efecto, el
valor máximo absoluto de la tensión radial es igual a la presión normal p, mientras que
m t
m y t, según la ecuación de Laplace, son del orden p o p .
h h
Antes de pasar al análisis de ejemplos concretos de calculo por la teoría membranal,
demostraremos los dos teoremas siguientes:
teorema 1
Si sobre cierta superficie actúa una presión uniforme distribuida, entonces,
independiente- mente de la forma de la superficie, la proyección de la resultante de
las fuerzas de presión
sobre el eje dado será igual al producto de la presión p por el area de la proyección de
la superficie sobre el plano perpendicular al eje dado.
Supongamos dada la superficie F (fig 4), sobre la cual actúa una presión
uniformemente distribuida p. Determinar la proyección, sobre el eje x, de la resultante
de las fuerzas presión. Esta proyección Px será,
Px p.cos . df
F
Siendo , el ángulo entre la normal a la superficie y el eje x.
El area de la proyección del elemento dF sobre el plano X perpendicular al eje x será
dF dF .cos
y, por lo tanto,
Px p. dF p. F
F
Así pues, para determinar la proyección de la resultante de las fuerzas de presión
sobre el eje x es necesario proyectar previamente la superficie sobre el plano X y
multiplicar después la presión por el area de esta proyección. Esto es lo que se
pretendía demostrar.
Teorema 2
Si sobre cierta superficie actúa la presión de un liquido (fig.5), entonces la
componente vertical de las fuerzas de presión será igual al peso del liquido en el
volumen situado sobre la superficie.
La componente vertical de las fuerzas de presión para el area dF es, de acuerdo al
primer teorema, igual al producto de la presión que actúa sobre esta area por la
proyección del area sobre la superficie del liquido, se decir, es p.dF´. Como p = .x,
siendo , el peso especifico del liquido, la fuerza vertical que actúa sobre el area dF
será .x.dF´.
Pero x.dF´es el volumen del prisma elemental situado sobre el area dF. Por lo tanto, la
fuerza que se busca será igual al peso del liquido en el volumen situado sobre la
superficie F. Aclarando este resultado, se debe indicar que la fuerza obtenida no
depende de la forma del recipiente que contiene al liquido. Así, por ejemplo, en los
tres casos representa-
dos en la fig.6 la fuerza que actúa sobe el fondo del recipiente será la misma e igual al
peso del liquido en el volumen del cilindro ABCD situado sobre el fondo.
Veamos algunos ejemplos de determinación de las tensiones en los recipientes de
paredes delgadas
Ejemplo 1
La bóveda esférica de radio R y de espesor h se somete a una presión interior p
(fig.7a)
Determinar las tensiones que surgen en la bóveda.
En la bóveda esférica m t R . De la condición de simetría completa se deduce.
m t
Por la ecuación de Laplace, se obtiene
p. R
m t
2. h
El estado tensional resulta biaxial (fig 7b)
p. R
1 2
2. h
La tensión mínima 3 se considera igual a cero. De acuerdo con la teoría de Mohr,
independientemente del valor de k, resulta
p. R
eq 1 k . 3
2. h
Depósitos de pared delgada sometidos a presión interior
El estudio lo reduciremos al caso de depósitos en forma de superficies de revolución
some-
tidos a una presión interior de valor p simétricamente distribuida con relación al eje de
revolución O-O (fig 8). No es necesario que la presión p sea constante para todo el
deposito; pero si que varíe de modo continuo. Si el espesor de la pared es pequeño
comparado con sus radios de curvatura y no existen discontinuidades bruscas en la
forma del meridiano, pueden calcularse las tensiones en la pared del deposito
desprecian- do su flexión y suponiendo que las tensiones extensos de dicha pared se
reparten uniformemente a lo largo del espesor. (Las paredes que no resisten a flexión
se denomi-
nan algunas veces membranas, y las tensiones calculadas despreciando la flexión,
“tensiones de membrana”. Se supone que las fuerzas exteriores, distribuidas de modo
uniforme a lo largo del borde de la pared, son tangentes a los meridianos.
Los valores de las tensiones se calculan fácilmente por las ecuaciones de la estática.
Consideremos un elemento mnsq, separado de la pared del deposito por dos
secciones meridianas tales como mn y sq y por dos secciones normales a las
meridianas ms y nq. Por simetría, se deduce que sobre las caras de este elemento
actúan solamente tensiones normales.
Sea
1 : La tensión de tracción en dirección del meridiano.
2 : La tensión de tracción en dirección de la sección normal
h : El espesor uniforme de la pared
ds1 : La dimensión del elemento en dirección del meridiano
ds2 : La dimensión del elemento en dirección de la sección normal
r1 : El radio de curvatura en la dirección meridiana
r2 : El radio de curvatura de la sección normal al meridiano
Las fuerzas totales de tracción que obran sobre las caras del elemento son h1ds2 y
h2ds1. Las fuerzas hds21 que obran sobre las caras ms y nq del elemento dan una
componente en dirección normal al mismo igual a
h. 1. ds1. ds2
h. ds2. 1. d1 (fig.8b)
r1
Del mismo modo, las fuerzas de tracción de los lados mn y sq tienen una componente
normal
h. 2. ds1. ds2
h. ds1. 2. d 2
r2
La suma de estas dos componentes normales esta en equilibrio con la presión normal
sobre el elemento. Por lo tanto,
h. 1. ds1. ds2 h. 2. ds1. ds2
p. ds1. ds2
r1 r2
O sea,
1 2 p
r1 r2 h
A continuación se exponen algunas aplicaciones de esta ecuación.
Deposito esferico.-En este caso, r1 = r2 = r y 1 2
La ecuación
1 2 p p. r
da
r1 r2 h 2. h
Deposito cónico.- Consideremos un deposito cónico que contiene un liquido (fig.9)
1
En este caso, la curvatura del meridiano es 0 y la tensión 2, a lo largo de la
r1
sección normal, debida a la presión del liquido se calcula por la ecuación
1 2 p
r1 r2 h
La presión interna en los puntos m-n a distancia d-y de la superficie del liquido es
p .( d y )
Siendo el peso especifico del liquido. El radio de curvatura r2 en dichos puntos es
y. tg
r2
cos
Sustituyendo en la ecuación
1 2 p cos .( d y )
se deduce 2.
r1 r2 h y. tg h
El valor máximo de esta tensión acontece en los puntos donde y.(d - y) es máximo, es
decir a
d
y
2
Y la tensión correspondiente es
. d ² tg
2 max .
4. h cos
La tensión 1al nivel m-n se calcula igualando la suma de las componentes verticales
de las fuerzas de tracción dirigidas según los meridianos que sufre la pared al peso
del vol. del liquido tomns (fig.9). Por lo tanto,
1
2 . y. tg . h. 1.cos . y ² .tg ² d y y
3
De donde
2
y. tg . d y
3
.1
2h.cos
3
Esta tensión es máxima para y d . Sustituyendo en la ecuación anterior tendremos
4
3 d ². tg
1max
16 h cos
2
y. tg . d y
cos .( d y ) 3
Las ecuaciones 2. y .1 resuelven por
y. tg h 2h.cos
completo el problema cuando se desprecian las tensiones de flexión en las paredes
del deposito .
En el caso de un deposito cilíndrico de diámetro d, sometido a una presión uniforme p,
encontraríamos, según ya se vio, que
p. d p. d
1 y 2
4. h 2. h