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INTRODUCCIÓN

El presente trabajo de investigación contiene información acerca de


las patologías comunes que se suelen presentar en el embarazo;
como la preeclampsia, eclampsia, diabetes gestacional, entre otras
enfermedades que representan un aspecto crucial en la atención
prenatal, ya que pueden influir significativamente en la salud tanto de
la madre como del feto.
INTEGRANTES:

•Karina Jeannette Soria Ocampo


•Luanna Ibet Martinez Balbuena.
•Dahiana Marlene Ramos Espinola
•Jennifer Noemi Noguera Villasanti
• Mia Ximena Villalba Giudice
Patologias durante el embarazo:
Se refiere a cualquier enfermedad, trastorno o condición
médica que se desarrolla o se agudiza durante la gestación.
Estas condiciones pueden afectar tanto a la madre como al
bebé, y su gravedad puede variar desde leves hasta
potencialmente mortales.

•Preeclampsia
Concepto:
La preeclampsia es una patología que surge en el
embarazo que se caracteriza principalmente por un
aumento en la presión arterial y la presencia de proteínas
en la orina.
La preeclampsia puede provocar daños en algunos
órganos como en el hígado o el riñón, por ejemplo. Esta
complicación gestacional suele aparece a partir de
la semana 20 de embarazo.

Estados hipertensivos en el embarazo:


Los estados hipertensivos del embarazo (EHE) son una de
las complicaciones con mayor repercusión en la salud
materna Continúan siendo una de las primeras causas de
mortalidad de la mujer embarazada, tanto en paises
desarrollados como en vías de desarrollo, y son causa
también de morbilidad potencialmente grave,
generalmente transitoria, pero con riesgo de secuelas
permanentes, como alteraciones neurológicas, hepáticas,
hematológicas o renales. Prácticamente todos los casos de
mal resultado perinatal se deben a la preeclampsia. Aunque
clinicamente se define como la combinación de
hipertensión y proteinuria, la preeclampsia constituye un
complejo estado fisiopatológico, al que se puede llegar por
múltiples etiologias y que presenta varias vias
fisiopatológicas. Es esencial, por tanto, diferenciar los casos
de verdadera preeclampsia, que es una enfermedad
sistémica y multiorgánica, de la hipertensión inducida por la
gestación, que en la mayoría de los casos constituye una
alteración hipertensiva de carácter leve y con poca o nula
repercusión en los resultados perinatales.

Causas:
La causa exacta de la preeclampsia posiblemente implique
varios factores. Los especialistas creen que comienza en la
placenta, el órgano que nutre al feto durante el embarazo.
En las primeras semanas del embarazo, se forman nuevos
vasos sanguíneos y estos evolucionan para suministrar
oxígeno y nutrientes a la placenta.

Cuando una mujer tiene preeclampsia, estos vasos


sanguíneos no parecen desarrollarse o funcionar
correctamente. Los problemas de circulación de la sangre
en la placenta pueden provocar que la presión arterial en la
madre no se regule correctamente.

Sintomas:
La detección de la preeclampsia se determina con la
aparición de algunos síntomas claros, aunque la
embarazada no se siente enferma.

Algunos de los síntomas asociados a preeclampsia son los


siguientes:

•Hipertensión: Aumento de la presión arterial por encima


de los valores normales.
•Proteinuria: Presencia de proteína en la orina.

•Edema: Hinchazón, especialmente en las manos, los pies y


la cara.

•Dolores de cabeza severos: A menudo descritos como


persistentes y localizados en la parte posterior de la
cabeza.

•Cambios visuales: Visión borrosa, sensibilidad a la luz o


puntos ciegos.

•Náuseas y vómitos: Pueden ser más intensos que los


típicos del embarazo.

•Dolor abdominal: Especialmente en el cuadrante superior


derecho.

•Aumento repentino de peso.

•Problemas para respirar.

Además de estos síntomas principales, la preeclampsia


puede ocasionar un buen número de trastornos en todos los
órganos. Esta complicación gestacional se asocia a un
déficit de la llegada de la sangre a los órganos maternos
como el hígado, el cerebro, los riñones o la placenta y, por
tanto, que no le lleguen bien los alimentos al bebé. Otra de
las consecuencias de la preeclampsia es que puede
producir desprendimiento de placenta.

Complicaciones:
•Para la madre:
• Desprendimiento de la placenta. La preeclampsia
aumenta el riesgo de desprendimiento de la placenta. Con
esta afección, la placenta se separa de las paredes internas
del útero antes del parto. Un desprendimiento grave puede
ocasionar un sangrado intenso, que puede poner en riesgo
la vida de la madre y el bebé.

• Daño a otros órganos. La preeclampsia puede dañar los


riñones, el hígado, los pulmones, el corazón o los ojos, y
causar un accidente cerebrovascular u otra lesión cerebral.
La cantidad de lesiones causadas a otros órganos depende
de la gravedad de la preeclampsia.

• Enfermedad cardiovascular. Padecer preeclampsia puede


aumentar el riesgo de presentar enfermedades cardíacas y
de los vasos sanguíneos (cardiovasculares) en el futuro. El
riesgo se vuelve incluso mayor si has tenido preeclampsia
más de una vez o si tuviste un parto prematuro.

•Para el feto:
• Restricción del crecimiento fetal. La preeclampsia afecta
las arterias que suministran sangre a la placenta. Si la
placenta no recibe la cantidad suficiente de sangre, el bebé
puede recibir un nivel inadecuado de sangre y oxígeno, y
menos nutrientes. Esto puede ocasionar un crecimiento
lento, conocido como “restricción del crecimiento fetal”.
• Nacimiento prematuro. La preeclampsia puede provocar
un nacimiento prematuro no planificado (parto antes de la
semana 37). Además, el nacimiento prematuro planificado
es el tratamiento principal para la preeclampsia. Un bebé
que nace de forma prematura presenta un mayor riesgo de
sufrir dificultades para respirar y alimentarse, problemas
auditivos y de visión, retraso en el desarrollo y parálisis
cerebral. Los tratamientos antes del parto prematuro
pueden disminuir algunos riesgos.

• Desprendimiento de la placenta.

Tratamiento:
•Para la madre:
El tratamiento para las mujeres embarazadas que tienen
preeclampsia es dar a luz.

Esto no siempre es posible porque puede ser demasiado


temprano para que el bebé pueda sobrevivir con garantías
fuera del útero. Si no es posible adelantar el parto porque el
embarazo está en un estadio demasiado inicial, se pueden
tomar medidas para manejar la preeclampsia hasta que el
bebé alcance una mayor madurez. Estas medidas incluyen
hacer que la presión sanguínea disminuya y mantener un
seguimiento continuo de la paciente y del bebé.
En algunos casos, como los de preeclampsia severa,
puede ser necesaria la hospitalización y si existe el riesgo
de convulsiones puede ser necesaria la administración de
medicación sedante para prevenirlas.
Los medicamentos para tratar la preeclampsia grave suelen
incluir lo siguiente:

• Medicamentos antihipertensivos para bajar la presión


arterial.
• Medicamentos anticonvulsivos, como el sulfato de
magnesio, para prevenir las convulsiones.
• Corticoides para promover el desarrollo de los pulmones
del bebé antes del parto.

•Eclampsia:
-Concepto:
Es la progresión severa de la preeclampsia
Que causa convulsiones en la madre.

Si una persona diagnosticada con preeclampsia desarrolla


convulsiones sin trastornos convulsivos subyacentes, se
considera que tiene eclampsia. Esta es una condición rara
que afecta a 1 de cada 200 personas embarazadas con
preeclampsia no tratada.

-Causas:
Aunque no se conoce el mecanismo último de las
convulsiones, se piensa que son una respuesta del cerebro
al aumento de la tensión arterial de la madre.

-Síntomas:
En la madre produce:
Convulsiones tónico-clónicas (pérdida de conocimiento,
caída al suelo y movimientos de las extremidades)
indistinguibles de las convulsiones tónico-clónicas por otras
causas. Suelen ser auto-limitadas y no durar más de 3-4
minutos (suelen durar entre 60 y 75 segundos).

Los síntomas previos a la convulsión pueden ser:

• Dolor de cabeza persistente, generalmente en la frente o


en la nuca.
• Alteraciones visuales.
• Dolor abdominal.
• Estado confusional.
• En un tercio de los casos, las convulsiones se producen
sin que se haya detectado una preeclampsia previa debido
a que el aumento de la tensión arterial no llegó a superar
los 140/90 mmHg y no se encontraron proteínas en orina.

Durante la convulsión se produce una pérdida de


conocimiento y, en los primeros 15-30 segundos, el cuerpo
se pone rígido, arqueando la espalda y el cuello,
pudiéndose emitir un grito. Durante los siguientes 35-40
segundos, el cuerpo sufre sacudidas rítmicas; en este
momento se puede morder la lengua o perder el control de
la vejiga o del intestino. Una convulsión puede llegar a
durar algo más de 2 minutos. Tras la misma, la conciencia
se recupera gradualmente durante 10-15 minutos y la
mujer puede sentirse somnolienta, aturdida, confusa o débil
y puede tener dolores de cabeza o musculares durante las
24 horas siguientes.

•Complicaciones:
La eclampsia puede causar una variedad de complicaciones
graves que incluyen lo siguiente:
Para la madre:
•Daño cerebral: Las convulsiones pueden causar daño
cerebral.
•Coágulos de sangre: Pueden formarse coágulos de sangre
en los pulmones, el cerebro o otras partes del cuerpo.
•Insuficiencia orgánica: Los órganos vitales, como el hígado
y los riñones, pueden dejar de funcionar correctamente.
•Desprendimiento de placenta: La placenta se separa del
útero antes de tiempo.
•Muerte: En casos severos, la eclampsia puede ser fatal.

Para el feto:
•Nacimiento prematuro.
•Restricción del crecimiento intrauterino: El bebé puede no
crecer adecuadamente dentro del útero.
•Muerte fetal: En casos graves, el bebé puede morir.

•Tratamiento:
La aparición de convulsiones en una embarazada con
preeclampsia se considera emergencia médica. Se requiere
tratamiento inmediato, en general en un hospital, para
detener las convulsiones de la madre; tratar los niveles de
presión arterial que son demasiado altos; y dar a luz al
bebé si la condición es severa.

Podría administrarse sulfato de magnesio (un tipo de


mineral) para tratar las convulsiones activas y evitar
convulsiones futuras. También podrían administrarse
antihipertensivos para bajar la presión arterial.

La única cura para la eclampsia es dar a luz al feto.

Emesis:
•Concepto:
Son las náuseas y vómitos esporádicos, generalmente
matutinos (suelen aparecer a primera hora de la mañana y
mejoran a lo largo del día) y que no alteran el estado
General de la paciente ni impiden su correcta alimentación.

•Causas:
Pueden ser ocasionadas por cambios hormonales o por
niveles bajos de azúcar en la sangre a comienzos del
embarazo. El estrés emocional, la fatiga, los viajes o
algunos alimentos pueden hacer que el problema empeore.

•Sintomas:
La emesis, o vómitos, en embarazadas, suele manifestarse
de varias maneras. Los síntomas comunes incluyen:

• Náuseas persistentes: Sensación continua de malestar en


el estómago que puede preceder a los vómitos.

• Vómitos frecuentes: Expulsión involuntaria del contenido


gástrico, que puede ocurrir varias veces al día.
• Sensibilidad a ciertos olores o alimentos: Los olores y
ciertos alimentos pueden desencadenar las náuseas y los
vómitos.

• Fatiga: Sentirse cansada o débil debido a la falta de


nutrientes y líquidos.

• Deshidratación: Pérdida de líquidos y electrolitos debido a


los vómitos repetidos.

•Tratamiento:
El tratamiento de la emesis en embarazadas puede incluir:

• Dieta: Comer comidas pequeñas y frecuentes, y evitar


alimentos y olores que desencadenen náuseas.

• Hidratación: Beber líquidos en pequeñas cantidades para


prevenir la deshidratación.

• Medicamentos: Uso de antieméticos como vitamina B6 o


medicamentos recetados en casos severos.

• Terapias alternativas: Bandas de acupresión y técnicas de


relajación.

Consultar siempre a un médico para un tratamiento


adecuado y seguro.
•Hiperemesis gravídica:

•Concepto:
Se conoce como hiperemesis gravidica (HG) al síndrome en
el que la gestante predenta vómitos incoercibles, vomita
más de lo que ingiere y llega a una situación de cetonuria y
pérdida de peso.

•Síntomas:
Los síntomas de la hiperémesis gravídica son mucho más
graves. Estos pueden incluir:

• Náuseas y vómitos intensos y persistentes durante el


embarazo

• Mucha más salivación de lo normal

• Pérdida de peso

• Signos de deshidratación, como orina oscura, piel seca,


debilidad, mareos, o desmayos

• Estreñimiento

• Incapacidad para ingerir cantidades adecuadas de


líquidos o alimentos.
•Complicaciones:
Complicaciones para la Madre:
•Desnutrición: La incapacidad de mantener una
alimentación adecuada puede llevar a deficiencias
nutricionales.

•Deshidratación severa: Puede causar problemas renales,


cardíacos y otros trastornos electrolíticos.

•Pérdida de peso excesiva: Puede afectar el crecimiento y


desarrollo del bebé.

•Estrés emocional: La constante sensación de malestar y la


preocupación por la salud del bebé pueden causar estrés y
ansiedad.

Complicaciones para el Bebé:


•Retraso en el crecimiento intrauterino: Si la madre no
puede obtener suficientes nutrientes, el bebé puede no
crecer al ritmo adecuado.
•Bajo peso al nacer: El bebé puede nacer con un peso
inferior al normal.
•Parto prematuro: En casos severos, la hiperémesis
gravídica puede aumentar el riesgo de parto prematuro.
•Tratamiento:
Al principio, el tratamiento consiste en no administrar nada
por la boca.

•Hidratación: se puede administrar líquidos intravenosos


para corregir la deshidratación y los desequilibrios
electrolíticos.

• Medicamentos: se puede utilizar antieméticos para


controlar las náuseas y los vómitos. Medicamentos como la
metoclopramida, ondansetrón o el ácido zolpidem pueden
ser recetados.

•Suplementos y vitaminas: en casos severos, pueden ser


necesarios suplementos de vitaminas, especialmente
vitamina B6 (piridoxina) y tiamina.

•Hospitalización: en casos graves donde los síntomas no


se controlan con tratamiento ambulatorio, puede ser
necesaria la hospitalización para manejo intensivo.

•Infección del tracto urinario (UTI):


•Concepto:
Las infecciones urinarias son la complicación más común
durante el embarazo. Aproximadamente 1 de cada 10
pacientes embarazadas tiene uno, a menudo durante el
primer y segundo trimestre.
Una infección del tracto urinario es una infección
bacteriana que afecta a alguna parte del sistema urinario,
como la vejiga, los riñones o la uretra. Durante el
embarazo, las mujeres son más susceptibles a estas
infecciones debido a cambios hormonales y físicos que
ocurren en el cuerpo.

Esta enfermedad se subdivide en tres tipos: Bacteriuria


asintomática, Cistitis y Pielonefritis aguda.

•Bacteria asíntomática: es la existencia de bacterias en la


orina sin que la gestante note ningún síntoma.

•Cistitis: es una infección de orina primaria que no se


desarrolla a partir de una bacteriuria asintomática previa.

Pielonefritis aguda: es el tipo de infección de orina más


grave durante el embarazo, ya que se trata de una
infección de orina de las vías excretoras urinarias altas y
del parénquima renal.

•Causas:
La alta prevalencia de las infecciones de orina durante la
gestación se debe a los cambios físicos y funcionales que se
producen durante el embarazo en las vías urinarias:
aumenta el volumen de la vejiga, disminuye el tono vesical
y uretral, aumenta el pH de la orina, existe un
enlentecimiento en la evacuación urinaria, aumenta el
reflujo vésicoureteral y aumenta la secreción urinaria de
glucosa y estrógenos. Todos estos factores contribuyen a
que la mujer embarazada sea mucho más susceptible a las
infecciones de orina que las que no lo están.

•Síntomas:
En muchos casos, las ITU en el embarazo pueden no
presentar síntomas, especialmente en las primeras etapas.
Sin embargo, cuando aparecen, los síntomas más comunes
incluyen:
• Dolor o ardor (molestia) al orinar

• La necesidad de orinar con más frecuencia de lo habitual

• Una sensación de urgencia al orinar

• Sangre o moco en la orina

• Calambres o dolor en la parte baja del abdomen

• Dolor durante las relaciones sexuales

• Escalofríos, fiebre, sudores, fugas de orina (incontinencia)

• Despertar del sueño para orinar


• Cambio en la cantidad de orina, ya sea más o menos

• La orina que se ve nublada, huele mal o inusualmente


fuerte

• Dolor, presión o sensibilidad en el área de la vejiga

• Cuando las bacterias se extienden a los riñones puede


experimentar: dolor de espalda, escalofríos, fiebre, náuseas
y vómitos.

Una UTI no tratada puede avanzar hacia los riñones.


Síntomas de un infección renal (o pielonefritis) incluyen
cualquiera de los síntomas de una infección de la vejiga.
Cuando las bacterias se extienden a los riñones puede
experimentar: dolor de espalda, escalofríos, fiebre, náuseas
y vómitos.

No todas las UTI tienen síntomas. Es posible tener bacterias


en el tracto urinario y no darse cuenta, pero aun así puede
dañar su salud. Por eso, es importante acudir a tus
controles prenatales.

•Complicaciones:
Complicaciones para la Madre
Si una ITU no se trata a tiempo, puede provocar
complicaciones más graves, como:

•Pielonefritis: Infección de los riñones, que puede causar


fiebre alta, dolor de espalda y escalofríos.

•Prematurez: Parto antes de tiempo.


Bajo peso al nacer: El bebé puede nacer con un peso
inferior al normal.

•Infección del recién nacido: El bebé puede contraer la


infección durante el parto.

•Hipertensión: Presión arterial alta.


Trabajo de parto prematuro.

•Ruptura prematura de membranas: Rotura de la bolsa de


aguas antes de tiempo.

Complicaciones para el feto:


•Bajo peso al nacer.
•Nacimiento prematuro.
•Infecciones en el bebé.
•Muerte fetal.

•Tratamiento:
En el caso de:
□ Bacteria asintomática: El tratamiento indicado como
primera opción de la bacteriuria asintomática es la
amoxilicina junto con ácido clavulánico vía oral 3 veces al
día durante 7 días. Como tratamiento de segunda opción
puede administrarse fosfomicina 3 gramos en una sola
dosis.
□ Cistitis: El tratamiento indicado como primera opción de
la cistitis es la amoxilicina junto con ácido clavulánico vía
oral 3 veces al día durante 7 días. Como tratamiento de
segunda opción puede administrarse fosfomicina 3 gramos
en una sola dosis.
□Pielonefritis aguda: Ante un cuadro de pielonefritis aguda,
se debe ingresar a la gestante en el hospital e iniciar el
tratamiento con antibióticos intravenosos. Los antibióticos
de primera opción son la amoxicilina y el ácido clavulánico
durante 14 días. Si remite la fiebre, pueden administrarse
los antibióticos por vía oral.

•Toxoplasmosis:
•Concepto:

La toxoplasmosis en el embarazo es una infección causada


por un parásito llamado Toxoplasma gondii (para abreviar,
T gondii). Por lo general, la contagian los gatos que han
entrado en contacto con roedores, pájaros u otros animales
salvajes infectados. Puede transmitirse a través de las
heces de estos animales, entre otras cosas.

•Causas:
Es causada por un parásito llamado Toxoplasma gondii.

•Síntomas:
En muchas ocasiones la toxoplasmosis no presenta
síntomas. Cuando los hay, suelen aparecer alrededor de 1 a
2 semanas después de entrar en contacto con el parásito.
La enfermedad puede afectar al feto en el cerebro, el
pulmón, el corazón, los ojos o el hígado

Los síntomas inmunitarios de la toxoplasmosis pueden


abarcar:

• Inflamación de los ganglios linfáticos en cabeza y cuello.

• Dolor de cabeza.

• Fiebre.

• Enfermedad leve semejante a la mononucleosis


( infección de origen viral que causa dolor de garganta y
fiebre).

• Dolor muscular.

• Dolor de garganta.
Los síntomas de la toxoplasmosis en personas con un
sistema inmunitario debilitado pueden abarcar:

• Confusión.

• Fiebre.

• Dolor de cabeza.

• Visión borrosa debido a la inflamación de la retina.

• Convulsiones.

•Complicaciones:
Para la madre, las complicaciones son generalmente raras,
pero pueden incluir:
• Síntomas similares a la gripe: Como fiebre, dolor
muscular, dolor de garganta y fatiga.

• Linfadenopatía: Inflamación de los ganglios linfáticos,


especialmente en el cuello.

• Problemas oculares: En casos raros, puede causar


inflamación en los ojos.
Para el feto, las complicaciones pueden ser más severas y
dependen del momento en que se contrae la infección
durante el embarazo. Las posibles complicaciones incluyen:

• Problemas neurológicos: Hidrocefalia (acumulación de


líquido en el cerebro)
CONCLUSION
Referente al trabajo realizado, se puede deducir que la
identificación y el manejo de las patologías durante el
embarazo son bastantes importantes para proteger la salud
de la madre y el bebé, asegurando un mejor pronóstico y
reduciendo complicaciones a largo plazo. El chequeo
prenatal constante es crucial para la detección temprana de
las patologías ya mencionadas, asegurando así un
embarazo lo más saludable posible y un resultado favorable
tanto para la madre como para el bebé.

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