i.
El desarrollo del Derecho Internacional Privado en el Perú Uruguay: nueva codificación El
ordenamiento uruguayo contaba ya con un relativamente renovado marco de solución de
conflictos de leyes desde la modificación realizada por Ley 10.084 en el año 1941 al Código
Civil de 1868. Pese a ello, coexistían una serie de normas de Derecho Internacional Privado en
otros cuerpos normativos. Por ello, mediante la Ley 19.920 en el año 2020 se dejó sin efecto la
Ley 10.084 para dar paso a su novísima Ley General de Derecho Internacional Privado. Se trata
nada menos que un esfuerzo legislativo iniciado a mediados de la década de 1990, lo que dio
lugar a la creación de la Comisión en el año 1998. Dicha Comisión presentó un primer proyecto
en el 2004 que no fue aprobado, siendo presentado luego un proyecto ampliado en el año
2009. Sin embargo, no fue sino hasta los años 2016 y 2020 que fuera aprobado por la Cámara
de Diputados y de Senadores, respectivamente. Es relevante mencionar que muchas de las
disposiciones de esta nueva Ley habían sido introducidas ya al ordenamiento uruguayo en
virtud de diversos tratados internacionales que Uruguay había suscrito (en el caso de mandato
y poderes, por ejemplo) o incluso aquellos que no ha suscrito (en el caso de contratos
internacionales, que forman parte de la Convención del CIDIP V). Esta Ley cumple, en ese
sentido, un rol de presentar un orden al codificar en derecho interno acuerdos
internacionales20. Pero ello no es todo, puesto que en materia contractual se ha establecido la
siguiente norma: “Artículo 45.- Ley aplicable por acuerdo de partes Los contratos
internacionales pueden ser sometidos por las partes al derecho que ellas elijan. De acuerdo
con lo establecido en los artículos 13 y 51 de la presente ley, las partes pueden elegir normas
de derecho generalmente aceptadas a nivel internacional como un conjunto de reglas
neutrales y equilibradas, siempre que estas emanen de organismos internacionales en los que
la República Oriental del Uruguay sea parte. La remisión al derecho vigente en un Estado debe
entenderse con exclusión de sus normas relativas al conflicto de leyes. El acuerdo de las partes
sobre esta elección debe ser expreso o desprenderse inequívocamente de las cláusulas
contractuales consideradas en su conjunto. 20 ORTIZ DE LA TORRE, José Antonio Tomás. “El
Derecho Internacional Privado de la República Oriental del Uruguay: una aproximación con
motivo de la Ley General del 2016”. En Anuario Hispano-Luso-Americano de derecho
internacional (AHLADI). Granada: 2017. 72 Nicolás Vassallo Revista N° 16 Dicha elección podrá
referirse a la totalidad del contrato o a una parte del mismo. La elección del derecho puede ser
hecha o modificada en todo momento. Si ella es posterior a la celebración del contrato se
retrotrae al momento de su perfeccionamiento, bajo reserva de los derechos de terceros y de
lo ya ejecutado conforme a la ley oportunamente aplicable”. Como se advierte, (i) finalmente
se permite de manera decisiva a las partes acordar la ley aplicable y la ley competente, un
cambio sin duda relevante, y (ii) se permite incluso a las partes optar por “normas de derecho
generalmente aceptadas a nivel internacional”. Se trata en su gran mayoría, como se aprecia,
de incorporaciones beneficiosas para el Derecho uruguayo y ofrecen una flexibilidad mayor
que la que ofrece la literalidad del Código Civil peruano en su artículo 2095 en particular al
permitir la inclusión de soft law. ii. Colombia: ¿hacia cambios en la codificación? El Código Civil
colombiano en vigor fue promulgado en el año 1873, siendo formalizado oficialmente en el
año 1887. Este cuerpo normativo de extraordinaria longevidad ha sufrido diversas
modificaciones, así como adiciones relevantes en materias tales como A diferencia del caso
peruano, en el ordenamiento colombiano las principales normas de Derecho Internacional
Privado se encuentran en cierta medida dispersas al estar contenidas en distintos cuerpos
normativos. Solamente a modo de ejemplo, coexisten normas de dicha materia en el Código
Civil y el Código de Comercio, así como en diversas normas especiales tales como la Ley de
Garantías Mobiliarias (Ley 1676 de 2013). Así, el Código Civil colombiano establece lo
siguiente: “Artículo 19.- Extraterritorialidad de la ley Los colombianos residentes o
domiciliados en país extranjero permanecerán sujetos a las disposiciones de este Código y
demás leyes nacionales que reglan los derechos y obligaciones civiles: 1) En lo relativo al
estado de las personas y su capacidad para efectuar ciertos actos que hayan de tener efecto en
alguno de los territorios administrados por el gobierno general, o en asuntos de la
competencia de la Unión. (…) 73 El desarrollo del Derecho Internacional Privado en el Perú
Artículo 20. Aplicabilidad de la ley en materia de bienes Los bienes situados en los territorios, y
aquéllos que se encuentren en los Estados, en cuya propiedad tenga interés o derecho la
Nación, están sujetos a las disposiciones de este Código, aun cuando sus dueños sean
extranjeros y residan fuera de Colombia. Esta disposición se entenderá sin perjuicio de las
estipulaciones contenidas en los contratos celebrados válidamente en país extraño”. Pero los
efectos de dichos contratos, para cumplirse en algún territorio, o en los casos que afecten a los
derechos e intereses de la Nación, se arreglarán a este código y demás leyes civiles de la unión.
Por su parte, el Código de Comercio señala lo siguiente: “Artículo 869.- Ejecución de contratos
celebrados en el exterior con cumplimiento en Colombia La ejecución de los contratos
celebrados en el exterior que deban cumplirse en el país se regirá por la ley colombiana. (…)
Artículo 1328.- Sujeción a las leyes colombianas Para todos los efectos, los contratos de
agencia comercial que se ejecuten en el territorio nacional quedan sujetos a las leyes
colombianas. Toda estipulación en contrario se tendrá por no escrita”. Por su parte, la Ley de
Garantías Mobiliarias dispone lo siguiente: “Artículo 83. Ley aplicable en caso de conflicto de
leyes. La ley aplicable a la constitución, oponibilidad, registro, prelación y ejecución será la del
Estado en el que se encuentre el bien objeto de la garantía mobiliaria. Si el bien garantizado
suele utilizarse en más de un Estado, la ley aplicable será la del Estado en el que se encuentre
el garante. Si el bien garantizado es objeto de inscripción en un registro especial, la ley
aplicable será la ley del Estado bajo cuya jurisdicción esté el registro”. Es debido a esta
situación que han surgido iniciativas21 que buscan, en primer lugar, la consolidación o al
menos armonización de las reglas establecidas en el Código Civil y en normas de carácter
mercantil. 21 Resulta especialmente destacable la propuesta realizada por la Facultad de
Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia. Ver, por
ejemplo: OCHOA