República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación Superior.
Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV)
Guatire 15, de abril del 2024.
Unidad Curricular: Historia de Venezuela II
Profesor: Donaire
Alumna: Marlene Mora C. I 15374030.
IMPLANTACIÓN DE LA DOCTRINA MONROE
La Doctrina Monroe fue proclamada en 1823 por el presidente James Monroe y
estableció la oposición de Estados Unidos a cualquier intervención europea en los
asuntos de los países americanos y viceversa. Si bien inicialmente se concibió
como una declaración de la política exterior de Estados Unidos, algunos críticos
han señalado que su aplicación histórica estuvo marcada por intervenciones
militares estadounidenses en América Latina, lo que ha generado tensiones y
desconfianza en la región. Sin embargo, otros argumentan que la Doctrina Monroe
también contribuyó al resguardo de la autonomía de los países latinoamericanos
frente a la influencia europea.
El objetivo principal de esta doctrina era limitar la influencia europea en América y
promover la independencia y autodeterminación de los países americanos.
Qué fue la Doctrina Monroe creada por EE.UU. hace 200 años para “proteger” al
continente americano y que acabó convirtiendo a Latinoamérica en el “patio
trasero” de Washington
La doctrina Monroe fue un pilar de la política exterior de EE.UU. durante
décadas.
“América para los americanos” es la frase que resume una de las políticas
exteriores más antiguas y emblemáticas de Estados Unidos, de la que se cumplen
200 años: la Doctrina Monroe.
La expuso el 2 de diciembre de 1823 el presidente James Monroe (1817-1825) en
un discurso ante el Congreso de EE.UU.
En su mensaje, Monroe lanzó una advertencia a las potencias europeas para que
se mantuvieran fuera del continente americano. Aquellos eran los años posteriores
a las independencias que ganaron las naciones americanas frente a las
monarquías de España, Francia o Portugal.
“Los continentes americanos, por la condición de libres e independientes que han
asumido y mantienen, no deben ser considerados en adelante sujetos de futura
colonización por ninguna potencia europea”, dijo Monroe ante el Congreso de su
país.
Pero más allá de verse como un gesto solidario hacia otros países de la región, la
doctrina que expuso el mandatario derivó en una política expansionista y de
protección de los intereses económicos estadounidenses en el Hemisferio
Occidental (y también de sus socios británicos).
“El significado de la Doctrina Monroe ha variado constantemente desde que el
presidente Monroe la enunció en su discurso al Congreso de 1823. Las
discrepancias varían dependiendo de cómo individuos específicos han
interpretado la doctrina en los últimos 200 años”, le explica a BBC Mundo el
profesor Alex Bryne, un especialista en historia de EE.UU.
Y es que, en nombre de la Doctrina Monroe, en los últimos dos siglos ha habido
numerosas intervenciones políticas, militares y económicas estadounidenses en
América Latina, región que por ello llegó a ser considerada como el “patio trasero”
de Washington.
Por qué surgió la doctrina
El discurso del presidente Monroe se dio pocos años después de que en Europa
se formara la llamada Santa Alianza (1815) entre los imperios de Rusia, Austria y
Prusia, que tenía como objetivo la defensa de las monarquías absolutistas y la
lucha contra los movimientos revolucionarios.
En ese contexto, Gran Bretaña -que había asumido buena parte del comercio que
las naciones independientes cortaron con el resto de Europa- se alió con EE.UU.
para evitar el retorno de otras potencias europeas al continente americano.
Monroe y su secretario de Estado, John Quincy Adams, formularon una política
que establecía que EE.UU. asumía la defensa de la soberanía de América con el
apoyo del poderío naval británico, del que carecía su país.
“Consideraríamos peligroso para nuestra paz y seguridad cualquier intento por su
parte [de las potencias europeas] de extender su sistema a cualquier parte de este
hemisferio”, les dijo Monroe a los congresistas.
Advirtió que cualquier acción contra los países independientes de América “con el
propósito de oprimirlos o controlar de cualquier otra manera su destino” por parte
de cualquier potencia europea sería visto “como la manifestación de una
disposición inamistosa hacia Estados Unidos”.
Para el profesor Alex Bryne, esta declaración “en su forma más pura” es una
proclamación “en la que se afirma que Estados Unidos considerará cualquier
nueva colonización de los subcontinentes americanos como una amenaza para
sus intereses nacionales”.
Pero poner en práctica esta doctrina no era fácil, ya que en ese entonces Estados
Unidos no era la potencia que conocemos hoy.
“EE.UU. llevaba años como país independiente (1776), pero era todavía un país
débil, limitado a la costa este de su territorio”, explica a BBC Mundo el historiador
Veremundo Carrillo, especialista en relaciones panamericanas del Colegio de
México.
El verdadero efecto de la Doctrina de Monroe, señalan los expertos, se vería
décadas después en cómo esta fue interpretada e implementada, sobretodo a
fines del siglo XIX y durante la mayor parte del XX.
Los inicios de la doctrina
Entre los países de América Latina, las palabras de Monroe fueron bienvenidas.
Las naciones independizadas buscaban el reconocimiento internacional y EE.UU.
fue de los primeros países en dárselo. Por su parte, Reino Unido se convirtió en
un “banco” que financiaba a las nuevas naciones americanas, lo cual le favoreció
a Londres para acceder al rico comercio del continente.
El libertador Simón Bolívar declaró en 1824: “Inglaterra y Estados Unidos
nos protegen”. De forma similar, el vicepresidente colombiano Francisco de
Paula Santander aseguró que contarían con aliados “en caso de que su
independencia y libertad fueran amenazadas por las potencias aliadas”.
Chile y Argentina también expresaron su gratitud.
En México, el canciller Lucas Alamán buscaba que EE.UU. facilitara recursos de
todo tipo “para el sostén de la independencia y de la libertad”.
Pero la implementación inicial de la Doctrina Monroe no fue la que esperaban los
gobiernos latinoamericanos.
La toma de las islas Malvinas/Falklands por parte de Reino Unido se produjo en
1833 sin intervención de EE.UU.
Luego los británicos reforzaron su control sobre Belice, Jamaica y otros territorios
del Caribe, también sin intervención estadounidense.
Hubo varios momentos en los que se cuestionó la Doctrina Monroe, pero
correspondía a los políticos estadounidenses determinar si realmente era válido el
cuestionamiento”, señala Bryne.
“Después de todo, la Doctrina Monroe no comprometía a Estados Unidos a
ninguna acción”.
La doctrina expansionista
LÍNEA DEL TIEMPO:
(1845-1849) el presidente James K. Polk fue quinto en dio una primera
reinterpretación a la doctrina “como una política de expansión de EE.UU.”, señala
Carrillo.
Washington ejecutó la invasión de México, por la que este país fue obligado a
ceder 55% de su territorio, en 1848. También ocupó en varios momentos
República Dominicana y Panamá.
(1862-1867) Se presentó el caso de la intervención francesa en México, mediante
la cual Napoleón III instauró un imperio efímero con el apoyo de los conservadores
mexicanos, fue otra prueba de que el espíritu original de la Doctrina Monroe no era
aplicado uniformemente.
Estados Unidos no mostró mayor oposición. El hecho de que ese periodo
coincidiera con la Guerra Civil estadounidense (1862-1865) limitó en gran medida
el apoyo de Washington al gobierno liberal de Benito Juárez.
“Estados Unidos no tuvo poder para aplicar la doctrina durante la mayor parte del
siglo XIX”, considera Bryne.
(1877-1881) El presidente Rutherford B. Hayes también hizo su propia
interpretación de la Doctrina Monroe, cuando declaró a Centroamérica y el Caribe
como región de influencia exclusiva de EE.UU.
Por ese entonces ya era clave el control de Nicaragua y Panamá como pasos
estratégicos para el comercio entre el Pacífico y el Atlántico.
En otro momento clave de su política expansionista, en 1898 Estados Unidos
intervino a favor de las independencias de Cuba y Puerto Rico, colocando a las
islas caribeñas bajo su tutela.
¿Sigue la Doctrina Monroe vigente en la actualidad?
“Creo que la Doctrina Monroe no puede aplicarse hoy de la misma forma que en el
pasado. El mensaje original de Monroe se enunciaba firmemente contra el
colonialismo, lo que no es relevante en la actualidad”, considera Brynes.
“Personalmente creo que la Doctrina Monroe ya no tiene sentido, es un
significante vacío al que se le han atribuido demasiados significados diferentes a
lo largo del tiempo”.
Sin embargo, Carrillo considera que “la idea que dio origen a la Doctrina Monroe
sigue vigente: EE.UU. sigue teniendo un papel preponderante respecto a sus
vecinos”.
“Una de las paradojas que tiene EE.UU. es ser una república imperial, con valores
del republicanismo democrático, que muchas veces ha actuado en función del
imperialismo más clásico, con intereses meramente comerciales”, concluye.
1823: El presidente James Monroe proclama la Doctrina Monroe en su séptimo
discurso anual al Congreso de Estados Unidos el 2 de diciembre.
1823-1830: Varias potencias europeas reconocen la independencia de los países
de América Latina, lo que refleja en parte el espíritu de la Doctrina Monroe.
1865: Durante la Guerra Civil estadounidense, la atención de Estados Unidos se
centra principalmente en los asuntos internos, por lo que la Doctrina Monroe no es
una prioridad en ese momento.
1898: La intervención de Estados Unidos en la guerra hispano-estadounidense y
la consecuente adquisición de Puerto Rico, Guam y Filipinas refleja el interés y la
aplicación de los principios de la Doctrina Monroe en relación a la influencia
europea en América.
1904: La doctrina Roosevelt corolario, una extensión de la Doctrina Monroe,
establece que Estados Unidos tiene el derecho de intervenir en asuntos de países
latinoamericanos para evitar la intervención europea.
1912-1933: Estados Unidos interviene militarmente en varios países
latinoamericanos, como Nicaragua, México, Haití, República Dominicana y Cuba,
lo que refleja la aplicación de la Doctrina Monroe en la política exterior de Estados
Unidos.
En adelante: La Doctrina Monroe continúa influyendo en la política exterior de
Estados Unidos en relación a América Latina, aunque su aplicación y relevancia
han sido objeto de debate y evolución a lo largo del tiempo.
Finalizando este tema puedo decir que la Doctrina Monroe surgió como una
declaración de los intereses de Estados Unidos en defender y promover la
autodeterminación de los países americanos y limitar la intervención europea en el
continente. Esta doctrina ha tenido un impacto significativo en la política exterior
de Estados Unidos y ha sido citada como un principio rector de su actuar en
relación a América Latina.
Club Bilderberg:
Es una reunión en que reúne líderes políticos, financieros, académicos y de la
industria de varios países para discutir temas globales. Realeza privada de estas
reuniones ha llevado a especulaciones y teorías de conspiración sobre su
verdadera agenda. Algunos críticos argumentan que el club ejerce una influencia
desproporcionada en la política mundial y que sus reuniones secretas socavan la
transparencia democrática. Sin embargo, los defensores del club sostienen que
proporciona un espacio para el intercambio de ideas entre líderes y expertos de
diferentes campos.
Daniel Estulin:
Estulin es un escritor e investigador conocido por sus libros sobre teorías de
conspiración, incluyendo su obra “El Club Bilderberg”, en la que expone sus
supuestas actividades secretas y su influencia en eventos mundiales. Sus
argumentos han sido objeto de controversia, y muchos críticos cuestionan la
veracidad de sus afirmaciones, señalando la falta de pruebas concretas para
respaldar sus teorías.
Podemos decir que tanto, el Club Bilderberg, Daniel Estulin y la Doctrina Monroe
son temas que han generado debate y controversia en el ámbito político y
académico.
Es importante evaluar críticamente las afirmaciones y teorías presentadas sobre
estos temas, considerando múltiples perspectivas y fuentes confiables de
información.
Fuente
British Broadcasting Corporation
Canal de televisión