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Fundamentos de Cinemática en Fluidos

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Capítulo 2

Cinemática

En el capítulo anterior hemos visto que la Mecánica de Fluidos se basa en la aproximación


del continuo y la hipótesis de equilibrio termodinámico local, también hemos comentado que las
ecuaciones de la Mecánica de Fluidos se deducen aplicando los conocidos principios de conservación
de la masa, momento lineal y energía sobre un elemento diferencial de fluido, conocido como la
partícula fluida. Como preparación para la deducción de dichas ecuaciones, en este capítulo vamos
a estudiar varios conceptos necesarios para la descripción del campo fluido, que serán utilizados
ampliamente durante el resto del curso. En particular veremos cómo se definen los ingredientes
empleados rutinariamente en la descripción de flujos, junto con algunos resultados generales sobre
cálculo con campos vectoriales, interpretados desde el punto de vista de la Mecánica de Fluidos.

2.1. Especificación del campo fluido


Dado un fluido que ocupa un determinado dominio espacial, para especificar de manera completa
su estado de movimiento es necesario conocer los valores de todas las variables físicas relevantes
para cada una de las partículas fluidas que lo componen, es decir, en todos los puntos del fluido. En
general las variables físicas relevantes en Mecánica de Fluidos son la velocidad y la presión, junto
con la temperatura, la densidad y, adicionalmente, la composición química si el fluido en cuestión
es una mezcla. En el caso más habitual la temperatura, densidad y composición puede considerarse
constante en todo el campo fluido, de modo que en ese caso las variables de interés se reducen a la
velocidad y la presión. En principio hay dos maneras posibles de describir el estado de movimiento
del fluido
o bien podemos seguir a cada partícula fluida individual en su movimiento,

o bien considerar un sistema de referencia fijo en el espacio y describir los valores de todas
las variables físicas relevantes como funciones del espacio y el tiempo.

2.1.1. Descripción Lagrangiana


En esta descripción del campo fluido se sigue a cada partícula fluida en su movimiento de
manera individual, tal y como suele hacerse en Mecánica Clásica cuando se estudia la dinámica de
un sistema de partículas. Consideremos, por ejemplo, la partícula fluida que en el instante t = 0 se
encuentra en el punto r 0 , su posición en un instante posterior vendrá dada por

r = r(r 0 , t) (2.1)

27
28 CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA

Si conocemos la posición de esta partícula fluida como función del tiempo, su velocidad vendrá
dada por
dr(r 0 , t)
v(r 0 , t) = (2.2)
dt
y su aceleración por
dv(r 0 , t)
a(r 0 , t) = (2.3)
dt
En la descripción Lagrangiana la especificación de cualquier otra propiedad física relevante se
realiza de la misma manera: siguiendo a cada partícula fluida en su movimiento, por ejemplo la
función T (r 0 , t) representa la temperatura en el instante t correspondiente a la partícula fluida que
en el instante t = 0 se encontraba en r = r 0 , y análogamente para el resto de las variables físicas
relevantes del problema.
La especificación completa del campo fluido en la Descripción Lagrangiana se obtiene cuando se
conocen las anteriores cantidades para todos los valores de r 0 ocupados inicialmente por el fluido,
de esta forma esta descripción se centra en la historia dinámica de cada elemento de fluido.

2.1.2. Descripción Euleriana


En este caso en lugar de considerar el estado de cada partícula fluida individual lo que se
considera es el estado en cada punto fijo del espacio, aunque en instantes distintos estos puntos
estarán ocupados por partículas fluidas distintas. De esta manera en la Descripción Euleriana todas
las variables físicas de interés están descritas por campos, por ejemplo el campo de velocidades
v = v(r, t) (2.4)
representará la velocidad del fluido en el punto r en el instante t. Para la especificación completa
del estado del fluido debemos conocer los valores de todas las variables físicas de interés como
funciones del espacio y el tiempo en todos los puntos ocupados por el fluido.
La Descripción Lagrangiana está en desventaja respecto de la Euleriana ya que no proporciona
de manera directa los gradientes espaciales de las variables que describen el estado del fluido.
Como veremos este curso los gradientes espaciales de todas las variables físicas relevantes son
un ingrediente fundamental en la descripción de flujos. Además la descripción Lagrangiana es
extraordinariamente más compleja que la Euleriana y precisa el uso de mucha más información, ya
que sigue en el tiempo la historia de cada una de las parículas individuales del fluido, lo cual desde
el punto de vista físico es irrelevante. El interés de la descripción Lagrangiana es principalmente
histórico y su aplicación se limita a contados casos en los que las trayectorias de las partículas
fluidas son muy sencillas. Es interesante observar que ambas descripciones, la Lagrangiana y la
Euleriana fueron inicialmente formuladas por Euler, la denominación de descripción Lagrangiana
para la primera se debe a que fue Lagrange quien se apoyó en este tipo de descripción para el estudio
de diversos flujos sencillos, principalmente el movimiento circular que experimentan las partículas
fluidas en las ondas de gravedad. En lo sucesivo nos centraremos en la Descripción Euleriana, que es
la única que se emplea en la práctica. No obstante, incluso en el marco de una Descripción Euleriana
hay situaciones en las que resulta conveniente hacer un seguimiento Lagrangiano de determinados
volúmenes materiales o porciones finitas de fluido, como por ejemplo gotas o burbujas.

2.1.3. Líneas de corriente


La primera magnitud de interés en la descripción Euleriana es el campo de velocidades (2.4).
Para visualizar el aspecto del campo de velocidades suelen emplearse las conocidas líneas de co-

Introducción a la Física de Fluidos; Dept. Física Matemática y de Fluidos UNED curso 2017/2018
CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA 29

rriente (streamlines en la literatura en inglés). Las líneas tangentes en cada punto al campo de
velocidades v se denominan líneas de corriente, y representan la dirección en la que se está mo-
viendo en un instante determinado cada una de las partículas fluidas que forman el campo fluido.
Si describimos estas líneas mediante la ecuación paramétrica

r = r(λ) (2.5)

en función del parámetro λ, por definición deberá cumplirse


dr(λ)
= v(r, t) (2.6)

donde la variable t debe considerarse como fija mientras se integra respecto de λ. Eliminado λ
llegamos a que, en cada instante t, las líneas de corriente están dadas por las soluciones de
dx dy dz
= = (2.7)
vx (r, t) vy (r, t) vz (r, t)

El anterior sistema nos da las líneas de corriente en el instante t, si el campo de velocidades es


inestacionario las líneas de corriente se adaptarán de manera instantánea a los cambios de v a
medida que transcurre el tiempo.
Suponiendo que v(r, t) es continua, la solución de (2.7) existe y es única siempre que kvk = 6 0,
por tanto por cada punto del espacio donde v sea finita y no nula pasa una única línea de corrriente.
Las líneas de corriente sólo pueden cortarse en los puntos donde la dirección de la velocidad no está
definida, esto sucede en los puntos donde la velocidad es nula (puntos de remanso) y en los puntos
donde la velocidad es infinita (fuentes y sumideros), éstos últimos son idealizaciones matemáticas
que no se dan en flujos reales (las fuentes y sumideros con velocidad infinita aparecen al considerar
que un orificio de entrada o salida es infinitamente pequeño).
Las líneas de corriente son especialmente útiles en flujos estacionarios, es decir, flujos que no
cambian con el tiempo. En ese caso este sistema de líneas tampoco cambia con el tiempo y propor-
ciona una visualización muy útil del campo fluido. En flujos inestacionarios las líneas de corriente
cambian con el tiempo, adaptándose de manera instantánea al campo de velocidades del fluido
en cada instante del tiempo. Excepcionalmente, las líneas de corriente no dependen del tiempo en
aquellos casos en los que la dependencia respecto al tiempo del campo de velocidades se pueda
factorizar, es decir, cuando v sea de la forma

v(r, t) = f (t) u(r) (2.8)

que incluye como un caso particular a los flujos estacionarios (f (t) = 1). Por otra parte, las líneas
de corriente tampoco dependen del tiempo en el caso de un flujo monodireccional, en el que el
campo de velocidades tiene la forma v(r, t) = v(r, t)u, donde u es un vector unitario constante.
En este caso es trivial ver que las líneas de corriente son rectas paralelas a u.

Tubo de corriente
Cuando consideramos la superficie formada por todas las líneas de corriente que pasan por
una curva cerrada obtenermos una superficie, aguas abajo de dicha curva, que se denomina tubo
de corriente. Este concepto es especialmente útil en flujos estacionarios, en el caso de flujos no
estacionarios el tubo de corriente (igual que las líneas de corriente) se adapta de manera instantánea
a los cambios del campo de velocidades con el tiempo.

Introducción a la Física de Fluidos; Dept. Física Matemática y de Fluidos UNED curso 2017/2018
30 CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA

En la visualización de flujos hay otros sistemas de líneas interesantes, como las sendas y las
trazas, por otra parte en la descripción de flujos es interesante en ocasiones hacer un seguimiento
lagrangiano de un determinado grupo de partículas fluidas, lo que da lugar a la definición de líneas,
superficies y volúmenes fluidos, como veremos a continuación.

Sendas
Las sendas (pathlines en la literatura en inglés) son las curvas descritas por las partículas
fluidas en su movimiento. La representación paramétrica de estas curvas, empleando el tiempo t
como parámetro, se encuentra resolviendo el sistema

dr(t)
= v(r, t), r(t = 0) = r 0 (2.9)
dt
donde ahora, al integrar respecto de t habrá que tener en cuenta que el propio campo de velocidades
cambia a medida que t varía.
Aparte de en los flujos monodireccionales, las sendas coinciden con las líneas de corriente cuando
la dependencia respecto al tiempo del campo de velocidades es factorizable (2.8), en particular
coinciden para los flujos estacionarios, como cabía esperar.

Trazas
Las traza (streak line en la literatura en inglés) de un punto es la línea definida por las posiciones
de todas las partículas fluidas que en un instante anterior han pasado por ese punto. Supongamos
que en un punto determinado dentro de un flujo vamos inyectando tinta a una velocidad suficiente-
mente baja como para que esto no afecte al flujo, la línea que se observa aguas abajo de ese punto
es la línea de traza del punto mencionado. A partir de la definición, se deduce que la línea de traza
que emerge del punto r 0 entre los instantes t1 y t2 está determinada por los puntos r(t2 ) dados
formalmente por
Z t2
r(t2 ) = r 0 + v(r, t′ ) dt′ , ∀t0 ∈ [t1 , t2 ] (2.10)
t0

En la anterior relación, el instante en el que cada partícula fluida de la línea de traza pasa por r 0
es t0 , al variar este parámetro en el intervalo [t1 , t2 ] se da lugar a la línea formada por todas las
partículas fluidas que en un instante t0 ∈ [t1 , t2 ] han pasado por r 0 .
Aparte de en los flujos monodireccionales, las trazas coinciden con las líneas de corriente cuando
la dependencia respecto al tiempo del campo de velocidades es factorizable (2.8), en particular
coinciden para los flujos estacionarios, como cabía esperar.

2.1.4. Líneas, superficies y volúmenes fluidos


Supongamos que en un instante determinado marcamos, dentro del dominio ocupado por un
fluido, una línea formada por un determinado conjunto de partículas fluidas. Consideremos el
conjunto formado por estas partículas fluidas en instantes posteriores de tiempo. A medida que pasa
el tiempo cada una de las partículas fluidas marcadas inicialmente se desplazará de acuerdo con el
valor local de la velocidad del fluido en cada instante. No obstante, si el campo de velocidades es
continuo, el conjunto formado por estas partículas fluidas en instantes posteriores de tiempo seguirá
siendo una línea, aunque con una forma (y posiblemente una longitud) distinta de la inicial. Esta
línea comóvil con el fluido, formada en todo momento por las mismas partículas fluidas, es una línea

Introducción a la Física de Fluidos; Dept. Física Matemática y de Fluidos UNED curso 2017/2018
CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA 31

fluida. Si en lugar de una línea marcamos inicialmente un conjunto de partículas fluidas que formen
una superficie (o un volumen), el conjunto comóvil con el fluido formado por estas partículas fluidas
en instantes posteriores de tiempo será una superficie fluida (o un volumen fluido). Obsérvese que, si
el campo de velocidades es continuo, una línea o una superficie fluida que sea cerrada inicialmente,
a medida que pase el tiempo se desplazará y se deformará, pero se mantendrá cerrada.
El concepto de volumen fluido es muy importante en la deducción de las ecuaciones de la
Mecánica de Fluidos, ya que suele emplearse para aplicar sobre estos conjuntos de partiículas co-
móviles con el fluido los conocidos principios de conservación, que, como veremos, llevan a las
ecuaciones de la Mecánica de Fluidos escritas en forma integral.

2.1.5. Tipos de flujos


Para posterior referencia incluimos a continuación de manera muy breve un glosario con las
definiciones de los tipos de flujos más habituales.

Flujos laminares y turbulentos


Un flujo se dice laminar cuando las líneas de corriente varían de manera suave en el espacio
y en el tiempo. En cada punto de un flujo laminar la líneas de corriente aparecen ordenadas en
superficies suaves, que se deslizan unas sobre otras como si fuesen láminas. Por el contrario, en un
flujo turbulento el campo de velocidades presenta fuertes fluctuaciones, tanto en el espacio como
en el tiempo, de manera que el orden que caracterizaba a los flujos laminares no puede encontrarse,
haciendo que los flujos turbulentos se caractericen por ser tumultuosos y desordenados.
En general sólo es posible resolver de manera exacta las ecuaciones la Mecánica de Fluidos
(las ecuaciones de Navier-Stokes) para unos pocos ejemplos de flujos laminares. La transición a la
turbulencia y el estudio de las propiedades de los flujos turbulentos son algunos de los temas de
mayor interés en Mecánica de Fluidos, tanto desde el punto de vista teórico como desde el punto
de vista de las aplicaciones.

Flujos estacionarios
Como ya se ha mencionado más arriba, un flujo en el que el campo de velocidades v no depende
del tiempo se dice que es estacionario. Un mismo flujo puede ser estacionario respecto de un sistema
de referencia y no serlo respecto de otro. En el caso en que exista un sistema de referencia en el que el
flujo en consideración sea estacionario, adoptar dicho sistema de referencia simplifica enormemente
el problema incluso si este sistema de referencia es no inercial, ya que al hacerlo eliminamos una
variable independiente.

Flujos bidimensionales
Un flujo es bidimensional si existe una dirección (A) tal que el campo de velocidades es per-
pendicular a A en todo el dominio ocupado por el fluido

A · v(r, t) = 0 ∀ r, t (2.11)

y además las derivadas de todas las magnitudes físicas (U (r, t)) a lo largo de esa dirección son nulas

(A · ∇) U (r, t) = 0 ∀ U, r, t (2.12)

Introducción a la Física de Fluidos; Dept. Física Matemática y de Fluidos UNED curso 2017/2018
32 CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA

Flujos monodireccionales

Un flujo monodireccional es aquél en el que la velocidad está dirigida según una única dirección,
es decir, aquél en el que el campo de velocidades tiene la forma v(r, t) = v(r, t)u, donde u es un
vector unitario constante. Obsérvese que en los flujos monodireccionales las magnitudes físicas,
como por ejemplo la velocidad del fluido, pueden depender, en principio, tanto de las direcciones
transversales como de la coordenada en la dirección de la corriente.

Flujos incompresibles

Un flujo en el que la densidad pueda considerarse como constante se llama incompresible y,


como veremos más adelante, esto tiene importantísimas consecuencias.

Flujos barotrópicos

Un flujo barotrópico es aquel en el que la densidad es función exclusivamente de la presión


a lo largo de las trayectorias de las partículas fluidas. Hay dos ejemplos importantes de flujos
barotrópicos:

Flujos incompresibles ρ = cte.

Flujos isentrópicos, en los que la entropía de cada partícula fluida se mantiene constante a
lo largo de la trayectoria, de manera que para cada partícula fluida la densidad está dada en
función de la presión por la ecuación implícita

s(ρ, p) = s0 (2.13)

2.2. Aceleración del campo fluido


Una vez nos hemos familiarizado con el campo de velocidades y su visualización en la descripción
Euleriana, el siguiente ingrediente que necesitamos para describir la dinámica de flujos es el campo
de aceleraciones a = a(r, t). De manera similar a como hacíamos en el caso de la velocidad, en la
descripción Euleriana a(r, t) representa la aceleración del fluido en el punto r en el instante t. Está
claro que incluso en el caso de un flujo estacionario una partícula fluida experimenta aceleraciones al
pasar de una zona con un determinado valor de v a otra con una velocidad distinta. En la descripción
Lagrangiana la aceleración de las partículas fluidas se obtiene directamente derivando respecto al
tiempo su velocidad (2.3). Sin embargo, en la descripción Euleriana el valor de ∂v(r, t)/∂t no es la
aceleración de la partícula fluida situada en (r, t), ya que la partícula fluida sólo está en ese punto
de manera instantánea. Para calcular el campo de aceleraciones del fluido es necesario relizar la
derivada temporal de la velocidad a lo largo de la trayectoria de la partícula fluida.
Supongamos una partícula fluida que en un instante t se encuentra en r, entonces en el instante
t + dt se encontrará en r + dr = r + v(r, t)dt. Suponiendo que el campo de velocidades es continuo
y diferenciable, el valor de la velocidad en esta nueva posición puede aproximarse por la serie de
Taylor

∂v(r, t)
v(r + v(r, t)dt, t + dt) ≃ v(r, t) + dt + (v(r, t) · ∇) v(r, t)dt + O(dt2 ) (2.14)
∂t

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CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA 33

La derivada temporal de la velocidad a lo largo de la trayectoria de la partícula fluida queda


entonces como
v(r + v(r, t)dt, t + dt) − v(r, t) ∂v(r, t)
a(r, t) = lı́m = + (v(r, t) · ∇) v(r, t) (2.15)
dt→0 dt ∂t
que nos proporciona el valor de la aceleración del fluido en el punto r en el instante t. Como puede
verse la aceleración tiene dos contribuciones: por un lado tenemos la aceleración local en cada punto,
dada por la derivada parcial de la velocidad respecto al tiempo, y por otro tenemos la aceleración
debida a los gradientes de velocidad presentes en el fluido. Es interesante observar que esta segunda
contribución da lugar a un término no lineal, ya que incluye el producto de la velocidad por sus
derivadas direccionales. En componentes cartesianas el campo de aceleraciones se escribe como
∂vi ∂vi
ai = + vj (2.16)
∂t ∂xj
donde se aplica el convenio de suma de Einstein para el índice j. De manera equivalente a la anterior
expresión (2.15), el campo de aceleraciones a puede calcularse por medio de
∂v 1
a= + ∇kvk2 − v × (∇ × v) (2.17)
∂t 2
esta expresión es especialmente útil cuando se usan coordenadas curvilíneas ortogonales ya que
evita el cálculo del tensor gradiente de velocidades (∂vi /∂xj ).

2.2.1. Derivada material


Según hemos visto la operación de derivación a lo largo de las trayectorias de las partículas
fluidas, que denotaremos por D/Dt, está dada por
D ∂
= + (v · ∇) (2.18)
Dt ∂t
esta operación se denomina indistintamente derivada sustancial o derivada material (material de-
rivative en la literatura en inglés). En coordenadas cartesianas este operador tiene la expresión

D ∂ ∂
= + vi (2.19)
Dt ∂t ∂xi
El primer término de D/Dt corresponde a la contribución dada por la derivada temporal local y se
llama término inestacionario, el segundo término corresponde a la contribución dada por el arrastre
del fluido y se llama término convectivo. Como ya hemos mencionado, es importante darse cuenta
de que el término convectivo es un término no lineal, lo cual tiene importantes consecuencias en la
dinámica del campo fluido.
Según hemos viste el campo de aceleraciones del fluido (a = a(r, t)) está dado por
Dv ∂v
a= = + (v · ∇) v (2.20)
Dt ∂t
De manera similar a como se ha hecho con la velocidad para calcular el campo de aceleraciones, la
derivada temporal a lo largo de la trayectoria de la partícula fluida de cualquier magnitud física U
descrita por el campo U (r, t), está dada por la derivada sustancial
dU DU ∂U
= = + (v · ∇) U (2.21)
dt trayectoria Dt ∂t

Introducción a la Física de Fluidos; Dept. Física Matemática y de Fluidos UNED curso 2017/2018
34 CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA

Claramente, cualquier magnitud que se mantenga constante a lo largo de las trayectorias de las
partículas fluidas deberá cumplir la ecuación general

DU
=0 (2.22)
Dt
por ejemplo, en los fluidos ideales la entropía por unidad de masa (s) de cada partícula fluida se
conserva en el movimiento, y por tanto se cumple

Ds
=0 (2.23)
Dt
en todo el campo fluido. Es importante darse cuenta de que esto no implica necesariamente que el
campo de entropía por unidad de masa s = s(r, t) sea independiente del tiempo, ni tampoco que
tenga que ser espacialmente uniforme, aunque, por supuesto, el caso en que s sea uniforme en el
espacio y el tiempo es un caso particular en el que también se cumple la condición (2.23).

2.3. Flujo convectivo


Cuando un fluido se desplaza transporta sus propiedades físicas, en particular su masa, su
momento lineal y su energía. En este apartado veremos cómo se calcula la cantidad de cada una
de estas propiedades que, como consecuencia del movimiento del fluido, pasa por unidad de tiempo
a través de una cierta superficie. El transporte de cualquier propiedad física debido al movimiento
del fluido se denomina flujo convectivo.
Por ejemplo, si tenemos un fluido con densidad ρ y energía por unidad de masa e, la cantidad
de masa y energía contenida en un volumen Ω está dada por
Z Z
m= ρ dV, E= ρe dV (2.24)
Ω Ω

respectivamente. En general, dada cualquier propiedad física extensiva Φ (es decir, con una mag-
nitud proporcional a la cantidad de materia, como p. ej. la masa m o la energía E), la cantidad de
esta magnitud contenida en el volumen Ω está dada por
Z
Φ= φ dV (2.25)

donde hemos llamado φ = φ(r, t) a la magnitud intensiva por unidad de volumen correspondiente,
definida como la cantidad de magnitud Φ existente por unidad de volumen en el punto (r, t), es
decir, φ = dΦ/dV .
Dada una magnitud física extensiva Φ, cuyo valor por unidad de volumen está dado por el
campo φ = φ(r, t), se llama flujo convectivo de φ a través de la superficie Σ a la integral
Z
φ (v · n) dσ (2.26)
Σ

Por ejemplo, la cantidad de masa que atraviesa la superficie Σ por unidad de tiempo está dada por
Z
ρ (v · n) dσ (2.27)
Σ

Introducción a la Física de Fluidos; Dept. Física Matemática y de Fluidos UNED curso 2017/2018
CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA 35

y la cantidad de energía que atraviesa esta superficie por unidad de tiempo como consecuencia del
movimiento del fluido está dada por Z
ρe (v · n) dσ (2.28)
Σ

Como puede verse v · n es la componente de la velocidad en la dirección normal a la superficie


considerada, de manera que (v · n) dσdt es el volumen de fluido que atraviesa el elemento de
superficie dσ en el tiempo dt y φ (v · n) dσdt es la cantidad de φ arrastrada por el fluido a través de
este elemento de superficie en el intervalo dt. Con esto vemos que la integral de arriba representa
claramente la cantidad de φ que atraviesa la superficie Σ por unidad de tiempo como consecuencia
del movimiento del fluido.
Si la superficie Σ es cerrada y llamamos Ω al volumen encerrado por Σ, suponiendo que φ v es
derivable en Σ y Ω por medio del teorema de Gauss se tiene que el flujo convectivo de φ a través
de Σ puede calcularse como Z Z
φ (v · n) dσ = ∇ · (φv)dΩ (2.29)
Σ Ω

de donde se deduce claramente que la divergencia ∇ · (φv) representa el flujo de φ que sale de la
unidad de volumen por unidad de tiempo.

2.3.1. Flujo convectivo de escalares


Si φ es una cantidad escalar se define el vector φv como el vector de flujo convectivo de φ.
Algunos ejemplos importantes son los de la masa y la energía que ya hemos comentado:

φ = 1: v = vector de flujo volumétrico,

φ = ρ: ρv = vector de flujo másico,

φ = ρe: ρev = vector de flujo convectivo de energía.

Es importante destacar que en el caso de la energía el flujo convectivo solo tiene en cuenta la cantidad
transportada como consecuencia del movimiento del fluido, pero no la cantidad transportada como
consecuencia del transporte molecular, dada (en parte) por la ley de Fourier, la cual está presente
incluso cuando el fluido está en reposo. Por tanto el flujo total de energía tiene, además de la
componente convectiva, una componente de origen molecular no incluida en el flujo convectivo.
En el caso de la masa el transporte molecular no introduce modificaciones en el vector de flujo
de masa, ya que el transporte difusivo de especies químicas, aunque contribuye a mezclar estas
especies, produce un transporte neto de masa nulo. En los capítulos dedicados a la ecuación de
conservación de la energía y al fenómeno de la difusión veremos esta cuestión con más detalle.

2.3.2. Flujo convectivo de vectores


Si φ es una cantidad vectorial, entonces φv es un tensor de segundo orden, que se define como
el tensor de flujo convectivo de φ. El ejemplo físicamente importante es el momento lineal, cuya
magnitud por unidad de masa es la velocidad del fluido, y por tanto su magnitud por unidad de
volumen es φ = ρv.

φ = ρv: ρvv = tensor de flujo convectivo de cantidad de movimiento, con componentes


cartesianas ρvi vj .

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36 CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA

De manera similar a como sucedía con la energía, el tensor de flujo convectivo de momento lineal
solo tiene en cuenta la cantidad de momento lineal transportada por el fluido como consecuencia de
su movimiento, pero no el transporte debido a la agitación térmica o a las interacciones moleculares.
Físicamente esta contribución adicional al transporte de momento lineal se traduce en el estado
de tensiones internas del fluido, es decir, de fuerzas que cada elemento fluido ejerce sobre el fluido
circundante a través de su superficie, el cual está descrito por el tensor de tensiones τ , de modo
que el tensor de flujo total de cantidad de movimiento está dado por

Π = ρvv − τ (2.30)

tal y como veremos en el capítulo dedicado a la conservación del momento lineal.

Interpretación física del tensor ρvv


Claramente la cantidad ρvi (v · n) dσ representa el flujo convectivo de la componente i del
vector cantidad de movimiento a través del elemento de superficie dσ con normal n. Si tomamos
un elemento de superficie normal al vector unitario uj , tendremos que v · n = vj , de donde en ese
caso
ρvi (v · n) dσ = ρvi vj dσ (2.31)
de donde deducimos que ρvi vj representa el flujo convectivo de la componente i del vector cantidad
de movimiento a través del elemento de superficie orientado de forma perpendicular a la dirección
j.
En el caso de una superficie con una orientación arbitraria (con normal n) hemos visto que
ρvi vj nj representa el flujo convectivo de la componente i del vector cantidad de movimiento a
través del elemento de superficie dσ con normal n = (nj ), por tanto el flujo convectivo de momento
lineal a través de este elemento de superficie está dado por el vector ρvv · n, cuyas componentes
cartesianas son
    
ρv1 v1 ρv1 v2 ρv1 v3 n1 ρv1 (v1 n1 + v2 n2 + v3 n3 )
(ρvi vj nj ) = ρv2 v1 ρv2 v2 ρv2 v3  n2  = ρv2 (v1 n1 + v2 n2 + v3 n3 ) (2.32)
    
ρv3 v1 ρv3 v2 ρv3 v3 n3 ρv3 (v1 n1 + v2 n2 + v3 n3 )

El tensor ρvv es claramente simétrico (ρvi vj = ρvj vi ), físicamente esto significa que el flujo
convectivo de la componente i del vector cantidad de movimiento a través del elemento de superficie
perpendicular a la dirección j es igual al flujo convectivo de la componente j del vector cantidad
de movimiento a través del elemento de superficie perpendicular a la dirección i. Más adelante se
verá que esta simetría está relacionada con la conservación del momento angular.
Finalmente indicamos al definir el primer índice de (ρvv)ij como el indicador de la componente
del vector cantidad de movimiento en consideración y el segundo índice como el indicador de la
dirección del transporte hemos realizado una elección completamente arbitraria, que llamaremos
convenio 1. Otra opción igualmente válida habría sido tomar el primer índice como el indicador de
la dirección en la que se produce el transporte y el segundo como el indicador de la componente
transportada, llamaremos convenio 2 a esta otra opción. Dada la simetría de ρvv este tensor tiene la
misma forma en ambos convenios. El convenio adoptado en estos apuntes coincide con los seguidos
en el texto básico recomendado, el libro de Landau y Lifshitz [10] y también en el libro de Batchelor
[3] y en gran parte de la bibliografía consultada, pero de todas formas conviende tener presente
que en muchos textos se emplea el otro convenio. Por supuesto, ambos convenios son totalmente
equivalentes y la forma final de las ecuaciones de conservación es la misma en ambos casos.

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CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA 37

2.3.3. Flujo convectivo a través de superficies móviles


Velocidad normal de avance de una superficie
Supongamos una superficie móvil definida de manera implícita por medio de la ecuación

f (r, t) = 0 (2.33)

La velocidad normal de avance de esta superficie se define como la velocidad a la que hay que
desplazarse en la dirección de la normal local para permanecer sobre la superficie. Si en el instante
t el punto x pertenece a la superficie, entonces el punto x cumple f (x, t) = 0, en el instante t + dt
el punto x se habrá desplazado con la superficie hasta el punto x + dx, de manera que se cumplirá

f (x + dx, t + dt) = 0 (2.34)

por medio del desarrollo en serie de Taylor de f esto puede aproximarse por
∂f
dt + ∇f · dx = 0 (2.35)
∂t
para calcular la velocidad normal de avance de la superficie suponemos que el punto x se ha
desplazado según la normal local
∇f
n= (2.36)
k∇f k
en una cantidad ds
dx = nds (2.37)
sustituyendo esto en (2.35) vemos que
∂f
dt + k∇f kds = 0 (2.38)
∂t
de donde deducimos que la velocidad normal de avance de f está dada por
ds ∂f

vn = =− k∇f k (2.39)
dt ∂t

Cálculo de flujos convectivos a través de superficies móviles


Dada una superficie Σ con velocidad de avance v Σ , el flujo convectivo de la magnitud φ (definida
por unidad de volumen) a través de Σ está dado por la integral
Z
φ (v − v Σ ) · n dσ (2.40)
Σ

por tanto en el cálculo del flujo convectivo a través de una superficie móvil sólo contribuye la
componente normal a la superficie de la velocidad relativa v − v Σ .
En el contexto de la deducción de las ecuaciones generales de la Mecánica de Fluidos el ejemplo
más importante de superficie móvil está dado por las superficies fluidas. Ya hemos comentado que
una superficie fluida es una superficie formada por partículas fluidas, y por tanto se mueve con el
fluido en cada punto. Claramente, la velocidad normal de avance de una superficie fluida coincide
con la proyección de la velocidad del fluido sobre la normal a la superficie en cada punto
∇f
vn = v · n = v · (2.41)
k∇f k

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38 CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA

de donde se deduce que si


f (r, t) = 0 (2.42)
representa la ecuación implícita de una superficie fluida, entonces f cumple la ecuación diferencial
∂f
+ v · ∇f = 0 (2.43)
∂t
cuyo significado físico es que la magnitid f se mantiene constante a lo largo de las trayectorias de
las partículas fluidas.
Por otra parte es evidente que el flujo convectivo de cualquier magnitud a través de una superficie
fluida es nulo, ya que en una superficie fluida v = v Σ , es decir, el fluido se mueve con la superficie
y por tanto no la atraviesa.

2.4. Análisis del movimiento relativo en torno a un punto


El estudio del campo de velocidades en un entorno pequeño alrededor de un punto dado permite
conocer de qué manera se deforma una parcela infinitesimal de fluido alrededor de este punto por
efecto de la velocidad del fluido en un intervalo corto de tiempo. Suponiendo que el campo de
velocidades v es continuo y diferenciable, en un entorno infinitesimal alrededor de un punto dado
podemos aproximar la velocidad del fluido por medio de la serie de Taylor de v
v(r + dr) ≃ v(r) + ∇v dr (2.44)
en componentes cartesianas la expresión anterior queda como
∂vi
vi (r + dr) ≃ vi (r) + dxj (2.45)
∂xj
El movimiento relativo al punto r en un entorno pequeño alrededor de r está, por tanto, determi-
nado por el tensor gradiente de velocidades, con componentes cartesianas ∂vi /∂xj . Como se verá a
continuación, este movimiento relativo puede descomponerse en un movimiento de deformación (o
estiramiento) sin rotación más una rotación sin deformación. Para ello descomponemos el tensor
gradiente de velocidades en sus componentes simétrica S y antisimétrica A
∇v = S + A (2.46)
con componentes cartesianas
!
1 ∂vi ∂vj
Sij = + (2.47)
2 ∂xj ∂xi
!
1 ∂vi ∂vj
Aij = − (2.48)
2 ∂xj ∂xi
con lo que el campo de velocidades relativo a r en un entorno de r queda como
v(r + dr) − v(r) = dv = dv (S) + dv (A) (2.49)
donde
(S)
dvi = Sij dxj (2.50)
(A)
dvi = Aij dxj (2.51)
A continuación analizaremos por separado los campos de velocidades producidos por la componente
simétrica y antisimétrica de ∇v.

Introducción a la Física de Fluidos; Dept. Física Matemática y de Fluidos UNED curso 2017/2018
CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA 39

2.4.1. Análisis de la componente simétrica


Dado que S es un tensor simétrico, existe una base ortonormal formada por sus autovectores
en la que S es diagonal  
a 0 0
S = 0 b 0 (2.52)
 
0 0 c
siendo los autovalores {a, b, c} reales. Las direcciones definidas por los autovectores de S se llaman
direcciones principales de deformación, y los correspondientes autovalores se llaman velocidades
principales de deformación. Referida a la base de autovectores de S ({dr ′1 , dr ′2 , dr ′3 }), la componente
simétrica del campo de velocidades relativo a r tiene una expresión especialmente sencilla
(S)
dvi = a dr ′1 + b dr ′2 + c dr ′3 (2.53)

Para ver el efecto de este campo de velocidades consideremos un elemento diferencial de volumen
inicialmente esférico con centro en el punto r y radio dr. En un intervalo de tiempo dt este elemento
de volumen se deforma, bajo la acción de dv (S) , hasta convertirse en el elipsoide de semiejes dr{1 +
adt, 1 + bdt, 1 + cdt}, referidos a la base de autovectores de S. Como puede verse, bajo la acción de
la componente simétrica dv (S) las direcciones principales de deformación sencillamente se estiran
sin rotar en unos factores dados por {1 + adt, 1 + bdt, 1 + cdt} respectivamente.
El cambio relativo de volumen producido por este flujo sobre el anterior elemento diferencial es
4π 4π
1 (1 + adt) (1 + bdt) (1 + cdt) dr 3 − 3 dr
3
d (δV ) = 3
4π 3
= (a + b + c) dt + O(dt2 ) (2.54)
δV 3 dr

Vemos entonces que la velocidad variación de volumen relativo está dada sencillamente por la traza
del tensor S
1 dδV
= a+b+c (2.55)
δV dt
recordando que la traza es un invariante, su valor está dado por la suma de los elementos de la
diagonal en cualquier base
∂vi
a + b + c = Sii = =∇·v (2.56)
∂xi
Por tanto encontramos que la divergencia del campo de velocidades (∇ · v) representa la variación
local de volumen de fluido por unidad de tiempo y por unidad de volumen, es decir
1 D
∇·v = δV (2.57)
δV Dt
En aquellos puntos donde la divergencia del campo de velocidades sea positiva el fluido se está
expandiendo, y donde ∇ · v sea negativa el fluido se está comprimiendo. Finalmente, en los puntos
donde se cumpla ∇ · v = 0 el fluido se estará desplazando sin variaciones de volumen.
El efecto de la parte simétrica del campo de velocidades en torno a un punto se reduce, por
tanto, a un estiramiento sin rotación según las direcciones principales del tensor S, con velocidades
principales de deformación dadas por los autovalores {a, b, c}. Como consecuencia, el tensor S se
denomina tensor de velocidad de deformación (rate of strain en la literatura en inglés). Es muy
interesante observar que la deformación inducida en el fluido por la parte simétrica del ∇v puede
descomponerse, a su vez, en una expansión isótropa (es decir, igual en todas las direcciones) más
un estiramiento sin rotación y sin cambio de volumen. Para ello basta con descomponer S en su

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40 CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA

componente de traza nula (dada por Sij − (1/3)∇ · vδij ) más su componente isótropa (dada por
(1/3)∇ · vδij ):
! !
1 ∂vi ∂vj 1 ∂vi ∂vj 2 ∂vk 1 ∂vk
Sij = + = + − δij + δij (2.58)
2 ∂xj ∂xi 2 ∂xj ∂xi 3 ∂xk 3 ∂xk

La componente de Sij con traza nula


!
1 ∂vi ∂vj 2 ∂vk
+ − δij
2 ∂xj ∂xi 3 ∂xk

induce deformaciones a volumen constante en la partícula fluida, con velocidades de deformación


{a − 31 ∇ · v, b − 13 ∇ · v, c − 31 ∇ · v} según las direcciones principales de S. Por otra parte, la
componente isótropa de Sij
1 ∂vk
δij
3 ∂xk
induce expansiones (o contracciones, dependiendo del signo de ∇ · v) con simetría esférica, es decir,
isótropas.

2.4.2. Análisis de la componente antisimétrica, vorticidad


La componente antisimétrica del tensor gradiente de velocidades puede ponerse como
 
0 −ω3 ω2
1
A =  ω3 0 −ω1  (2.59)

2
−ω2 ω1 0

es decir
1
Aij = − ǫijk ωk (2.60)
2
donde el vector axial {ω1 , ω2 , ω3 }, dado por
∂v3 ∂v2 ∂v1 ∂v3 ∂v2 ∂v1
 
ω =∇×v = − , − , − (2.61)
∂x2 ∂x3 ∂x3 ∂x1 ∂x1 ∂x2
se define como vector vorticidad.
Sustituyendo esto en la relación (2.51) vemos que la parte antisimétrica del campo de velocidades
queda como
(A) 1
dvi = − ǫijk dxj ωk (2.62)
2
es decir
1
dv (A) = ω × dr (2.63)
2
de manera que dv (A) representa una rotación de sólido rígido con velocidad de rotación igual a 21 ω.
La relación entre la vorticidad y la velocidad angular puede verse claramente por medio del
teorema de Stokes. Según este teorema la circulación de un vector a lo largo de una curva cerrada
∂Σ coincide con el flujo de su rotacional a través de cualquier superficie abierta Σ limitada por la
curva ∂Σ. Aplicado a v esto queda como
I Z
v · dr = (∇ × v) · n dσ (2.64)
∂Σ Σ

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CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA 41

Tomemos como superficie Σ un círculo infinitesimal con centro en r y radio dr, entonces
I
v · dr = (∇ × v) · n π(dr)2 (2.65)
∂Σ

pero, por otra parte, en ese caso la circulación está dada por
I
v · dr = βdr 2πdr (2.66)
∂Σ

donde β es el módulo de la velocidad angular en el punto r y 2πdr es la longitud de la curva ∂Σ.


Igualando (2.65) y (2.66) encontramos
1
β= (∇ × v) · n (2.67)
2
El valor máximo de β se encuentra cuando la superficie Σ está orientada según la vorticidad y en
ese caso encontramos
1 1
β = k∇ × vk = kωk (2.68)
2 2
por tanto el rotacional del campo de velocidades expresa el doble de la velocidad angular de ro-
tación de cada partícula fluida respecto a sí misma, la dirección marcada por el rotacional ∇ × v
coincide con la del eje de rotación de cada partícula fluida respecto a sí misma. Por otra parte,
en aquellos flujos donde se cumpla ∇ × v = 0 las partículas fluidas se desplazan (posiblemente
expandiéndose/contrayéndose y deformándose) sin rotar respecto a sí mismas.
Resumiendo, en esta sección hemos visto que el movimiento en un entorno diferencial alrededor
de un punto r puede describirse, a primer orden en dr, como la superposición de
a. Un movimiento de traslación con velocidad uniforme v(r).

b. Un movimiento de deformación pura (sin rotación) descrito por el tensor de velocidad de


deformación S. Este movimiento puede descomponerse a su vez en

• una expansión isótropa con velocidad dada por 13 ∇ · v, más


• un movimiento de deformación sin cambio de volumen descrito por el tensor de traza
nula Sij − 13 ∇ · v δij .

c. Una rotación de sólido rígido con velocidad angular igual a 21 ω, con ω = ∇ × v.


A diferencia de las contribuciones a y c, la contribución b no se da en el movimiento de sólidos
rígidos, sino que es un tipo de movimiento propio de los medios deformables.

2.5. Cálculo del campo de velocidades a partir de la velocidad de


expansión y la vorticidad
En general, si en un instante determinado se conoce la distribución espacial de velocidad de
expansión
∆(r) = ∇ · v(r) (2.69)
y la distribución espacial de vorticidad

ω(r) = ∇ × v(r) (2.70)

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42 CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA

junto con el valor de la componente normal de la velocidad en la frontera del dominio considerado,
entonces el campo de velocidades puede calcularse resolviendo las correspondientes ecuaciones de
Poisson y Laplace.
Para ello en primer lugar consideramos que el campo de velocidades se puede descomponer
en una componente irrotacional debida a la velocidad de expansión (v e ), más una componente
solenoidal debida a la distribución de vorticidad (v ω ), más una componente irrotacional y solenoidal
debida a las condiciones de contorno en la frontera del dominio considerado (u)
v = v e + vω + u (2.71)
A continuación veremos cómo calcular cada una de estas componentes.

2.5.1. Cálculo de la componente irrotacional


Por definición la componente debida a las variaciones de densidad, v e , cumple
∇ · ve = ∆ (2.72)
∇ × ve = 0 (2.73)
Como v e es irrotacional está dado por el gradiente de un potencial
v e = ∇φe (2.74)
de manera que (2.72) queda como
∇2 φe = ∆ (2.75)
La anterior ecuación es una ecuación de Poisson, y su solución que decrece a cero en el infinito
está dada por
1 ∆(r ′ )
Z
φe (r) = − dΩ(r ′ ) (2.76)
4π Ω kr − r′ k
donde se ha supuesto que, si el dominio de integración Ω es infinito, la velocidad de expansión
∆ decrece a grandes distancias lo suficientemente rápido como para que la integral converja. Del
resultado anterior finalmente obtenemos
1 r − r′
Z
v e (r) = ∆(r ′ ) ′
3 dΩ(r ) (2.77)
4π Ω kr − r k

En la anterior expresión cada elemento de fluido (dΩ(r ′ )) situado en el punto r ′ contribuye al


campo de velocidades total en
1 ∆(r ′ )dΩ(r ′ ) r − r ′
dv e (r) = (2.78)
4π kr − r ′ k2 kr − r ′ k
que es sencillamente el flujo irrotacional, emitido en todas direcciones desde el punto r ′ , tal que
el flujo de volumen a través de cualquier superficie cerrada que contenga a r ′ es ∆(r ′ )dΩ(r ′ ), y
a través de cualquier superficie cerrada que no contenga al punto r ′ es cero. En el caso en que
∆(r ′ ) > 0 el punto r ′ es una fuente de intensidad ∆(r ′ )dΩ(r ′ ), si por el contrario ∆(r ′ ) < 0 el
punto r ′ es un sumidero de intensidad ∆(r ′ )dΩ(r ′ ).
Frecuentemente la distribución de velocidad de expansión sólo es apreciablemente distinta de
cero en una región finita del espacio. En ese caso, la distribución de velocidades a distancias grandes
de esta región (en la escala de distancias definida por el tamaño de esta región) puede calcularse
fácilmente por medio del desarrollo multipolar de ∆.

Introducción a la Física de Fluidos; Dept. Física Matemática y de Fluidos UNED curso 2017/2018
CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA 43

2.5.2. Cálculo de la componente solenoidal


Por definición la componente debida a la vorticidad, v ω , cumple

∇ · vω = 0 (2.79)
∇ × vω = ω (2.80)

Como v ω es solenoidal está dado por el rotacional de un potencial vector

vω = ∇ × B (2.81)

de manera que (2.80) queda como

∇ × (∇ × B) = ∇ (∇ · B) − ∇2 B = ω (2.82)

En la ecuación donde se define el potencial vector B éste queda determinado salvo el gradiente de
un potencial escalar, ya que dado B el potencial vector

B ′ = B + ∇Φ (2.83)

produce el mismo campo de velocidades independientemente de Φ. Este grado de libertad nos


permite escoger siempre B como un campo solenoidal, para ello basta con tomar Φ como la solución
de
∇2 Φ = −∇ · B (2.84)
Suponiendo que el potencial vector B es solenoidal éste queda determinado por

∇2 B = −ω (2.85)

que es una ecuación de Poisson vectorial, cuya solución que decae a cero en el infinito está dada
por
1 ω(r ′ )
Z
B(r) = dΩ(r ′ ) (2.86)
4π Ω kr − r ′ k
donde se ha supuesto que, si el dominio de integración Ω es infinito, la distribución de vorticidad ω
decrece a grandes distancias lo suficientemente rápido como para que la integral sea convergente.
El campo de velocidades producido por este potencial vector es

1 r − r′
Z
v ω (r) = ω(r ′ ) × ′
3 dΩ(r ) (2.87)
4π Ω kr − r k

En la anterior expresión cada elemento de fluido dΩ(r ′ ) situado en el punto r ′ contribuye formal-
mente al campo de velocidades total en

1 ω(r ′ )dΩ(r ′ ) r − r′
dv ω (r) = × (2.88)
4π kr − r ′ k2 kr − r ′ k

A diferencia de como sucedía en (2.78) para dv e , la anterior expresión (2.88) es meramente formal,
al carecer de sentido físico una distribución de vorticidad distinta de cero en r ′ y nula en cualquier
otro punto, ya que esa distribución de vorticidad tendría una divergencia no nula.
La vorticidad en los flujos reales está frecuentemente concentrada en tubos de vorticidad (o
torbellinos), siendo nula en el resto del campo fluido. Con frecuencia estos tubos de vorticidad son

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44 CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA

muy delgados, con lo que podemos aproximarlos por una línea L con una intensidad Γ constante a
lo largo de toda la línea (ver apartado 4.6.5). Llamando l al elemento diferencial de longitud de L
ω
l = dl (2.89)
kωk
la distribución de velocidad producida por este filamento de vorticidad está dada por
Γ dl(r ′ ) r − r′
Z
v ω (r) = × (2.90)
4π L kr − r ′ k2 kr − r ′ k

de manera análoga a la ley de Biot-Savart. Con esto la anterior expresión (2.87) se puede interpretar
como la superposición de los campos de velocidad producidos por todos los tubos de vorticidad
presentes en el fluido. En el caso de un torbellino recto el anterior campo de velocidad (2.90) sólo
tiene componente azimutal, con magnitud
Γ
vω (r) = (2.91)
2πr
siendo r la distancia al torbellino. En torbellinos que no sean rectos la anterior expresión es una
buena aproximación a distancias r grandes comparadas con el radio del torbellino.

2.5.3. Cálculo de la componente armónica


Las componentes irrotacional y solenoidal calculadas en los apartados precedentes tienden a cero
en el infinito. Si el flujo en consideración tiene lugar en presencia de superficies sólidas debemos
añadir una tercera componente a las anteriores, de forma que el campo de velocidades verifique las
las condiciones de contorno correctas en dichas superficies. Por definición la componente del campo
de velocidades debida a las condiciones de contorno, u, tiene velocidad de expansión y vorticidad
nulos

∇·u=0 (2.92)
∇×u=0 (2.93)

Como u es irrotacional puede ponerse como el gradiente de un potencial

u = ∇φ (2.94)

que por medio de (2.92) vemos que cumple la ecuación de Laplace

∇2 φ = 0 (2.95)

cuya solución depende de la geometría del dominio considerado.


Aparte de ser una de las tres contribuciones al campo de velocidades producido por una distri-
bución de velocidad de expansión y vorticidad dadas, en la realidad se encuentra que, en muchos
casos de interés práctico, los fluidos pueden considerarse como incompresibles (∇ · v = 0) e irrota-
cionales (∇ × v = 0), al menos en grandes regiones del campo fluido. Por tanto las soluciones de
la ecuación de Laplace son de gran interés en Mecánica de Fluidos.
La ecuación de Laplace es una ecuación diferencial en derivadas parciales, de segundo orden,
elíptica, lineal y de coeficientes constantes. Las soluciones de esta ecuación y todas sus derivadas
son finitas y continuas en todos los puntos, salvo posiblemente en la frontera del dominio ocupado

Introducción a la Física de Fluidos; Dept. Física Matemática y de Fluidos UNED curso 2017/2018
CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA 45

por el fluido en el caso en que esta frontera no sea diferenciable en algún punto. Las soluciones de
(2.95) dependen de la topología del dominio ocupado por el fluido, en lo sucesivo supondremos que
este dominio es simplemente conexo. En ese caso, φ está determinado de manera unívoca (salvo
una constante aditiva sin sentido físico) cuando se conoce el valor de ∂∂φ
n ∂Ω , siendo n la normal a
la frontera (∂Ω) del dominio (Ω) ocupado por el fluido. Esto corresponde a conocer el valor de la
componente normal del campo de velocidades en dicha frontera.
Para demostrar la anterior proposición supongamos que tenemos un fluido en un dominio sim-
plemente conexo, limitado por dos superficies rígidas Σ1 y Σ2 . Teniendo en cuenta la identidad

u · u = ∇ (φu) (2.96)
por medio del teorema de la divergencia encontramos
Z Z Z
u · udΩ = φu · ndσ2 − φu · ndσ1 (2.97)
Ω Σ2 Σ1

de la anterior relación se deduce que si la componente normal de u es nula en todos los puntos de
la frontera entonces Z
u · udΩ = 0 (2.98)

lo que implica que en ese caso el campo de velocidades debe ser nulo en todo Ω. Supongamos ahora
dos campos de velocidades

u = ∇φ (2.99)
⋆ ⋆
u = ∇φ (2.100)

cuyas componentes normales a Σ1 y Σ2 coinciden a lo largo de Σ1 y Σ2 , entonces

u − u⋆ = ∇ (φ − φ⋆ ) (2.101)

(u − u⋆ ) · n = 0 en Σ1 y Σ2 (2.102)
introduciendo esto en (2.98) se ve que
Z
(u − u⋆ ) · (u − u⋆ ) dΩ = 0 (2.103)

con lo que queda demostrado que, en regiones simplemente conexas, el campo de velocidades so-
lenoidal e irrotacional u queda determinado de manera unívoca cuando se conoce su componente
normal a la frontera del dominio ocupado por el fluido. Con esto hemos visto las condiciones ne-
cesarias para que la ecuación de Laplace tenga solución única, no obstante las soluciones de esta
ecuación dependen también de la geometría del dominio considerado y por eso no podemos llegar
a una solución general. Las soluciones para los casos más sencillos (simetría cartesiana, cilíndrica y
esférica) pueden encontrarse en cualquier libro de ecuaciones diferenciales en derivadas parciales.
En resumen, hemos visto que si se conocen las distribuciones de velocidad de expansión (∇ · v)
y de vorticidad (∇ × v) de un campo fluido, junto con su componente normal en la frontera del
dominio, el campo queda unívocamnete determinado por

v = ve + vω + u (2.104)

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46 CAPÍTULO 2. CINEMÁTICA

donde la contribución v e está dada por (2.77), la contribución v ω está dada por (2.87), y la con-
tribución u está dada por el gradiente de un potencial que cumple la ecuación de Laplace con
condiciones de contorno tipo Neumann. En muchos casos lo que se tiene es un fluido limitado por
superficies rígidas, de tal manera que la componente normal de v en cada pared debe ser nula.
En ese caso las condiciones de contorno que debe cumplir la contribución u es que su componente
normal a la pared sea tal que compense a las de las contribuciones v e y v ω .

Bibliografía
Para la redacción de este capítulo se ha consultado principalmente el texto de Batchelor [3]
y los apuntes de cátedra de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Aeronáutica y del Espacio
UPM [23]. Para la sección dedicada a la vorticidad se ha consultado adicionalmente [5, 14, 21].
La generalización de la reconstrucción del campo de velocidades a partir de su divergencia y su
rotacional en regiones no simplemente conexas se puede encontrar en [3].

[3] Batchelor, G. K.: An Introduction to Fluid Dynamics. Cambridge University Press, 2000
third ed., 1967.

[23] Liñán Martínez, A., M. Rodríguez Fernández y F. J. Higuera Antón: Mecánica de Fluidos.
ETSI Aeronáuticos Universidad Politécnica de Madrid, Madrid, 2002.

[5] Emanuel, G.: Analytical Fluid Dynamics. Lewis Publishers, Second ed., 2000.

[14] Saffman, P. G.: Vortex Dynamics. Cambridge Monographs on Mechanics and Applied Math-
ematics. Cambridge University Press, 1995.

[21] Díez Roche, J. T.: Mecánica de Fluidos. ETSI Navales Universidad Politécnica de Madrid,
Madrid, 2002.

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