Traducción: Aní
Santa’s Daisy
Chain
(La cadena de margaritas de Santa
Claus)
Mary Chi
Traducción: Aní
Resumen
Santa ha estado revisando su lista, y se
confunde cuando ve la expresión
“Cadena de margaritas”. La señora
Claus pide a las chicas que trabajan en
la oficina de Santa si serían tan
amables de mostrarle a Santa, para
que pueda tener una mejor
comprensión del término.
Advertencia: Contenido para adultos,
mayores de 18 años.
Traducción: Aní
Otra temporada navideña estaba iniciando, los elfos
estaban en su apogeo en el polo norte.
La señora Claus se mantenía ocupada en la cocina
preparando lote tras lote de galletas para sus
ocupados ayudantes. La música de fiesta llenaba el
aire y las risas se oían a través de los talleres.
Sentado en su oficina, Santa veía su lista de niños
traviesos y bien portados. Al darse cuenta de un
patrón, algo llamó su atención. Una sección en
particular de niñas universitarias enumeradas todas
como niñas traviesas. Esto era extraño, Santa pensó.
Sacando su corrector de datos para ver cuál era el
alboroto, recorrió arriba y abajo, y se encontró una
pequeña nota que parpadeaba en rojo, destacando un
grupo de gente mala. Odiaba ver a tantos traviesos y
mucho más tan cerca de las fiestas. La navidad es una
fecha tan especial, que siempre traía una gran alegría
para los que recibían regalos, niños, jóvenes y viejos.
Indagando más a fondo, en busca de más información,
sacó de su súper secreto cajón especial, un equipo.
Esta pequeña computadora especial ofrecía detalles
Traducción: Aní
definidos de cada persona cuando introducía su
nombre. Metió un nombre, que sería desplazado por
una lista de posibles circunstancias que ofendían y
revelarían por qué habían aterrizado en la lista de los
mal portados.
Hmmm, estas cuatro chicas tienen la misma extraña
frase en su nombre. Esto era un problema, porque no
entendía lo que significaba la frase. Santa Claus se
rascó la cabeza, pensando en lo que la expresión
podía significar. Tal vez uno de los trabajadores de su
oficina conociera el término, porque él no estaba
familiarizado con él.
Santa llamó a sus tres ayudantes de oficina, Sherry,
Terry y Mary.
— Chicas, ¿Podrían por favor venir a mi oficina? —
Santa dijo con un zumbido por el intercomunicador.
Sherry, Terri y Mary brincaban por la oficina de Santa
mientras cantaban juntas con alegría, la música
navideña que se escuchaba por el edificio. Mary saltó
alegremente, Sherry se reía y Terri estaba jugando
con sus rizos de la cabeza.
—Chicas, estoy un poco preocupado por un grupo de
niñas de la universidad en uno de los estados al norte
de Estado Unidos. Parece que todas están en la lista
de los traviesos. Miré mis datos, y parece que todas
Traducción: Aní
tienen la misma información que figura como una
pena que ofende. El problema es que no estoy
familiarizado con este término, y me preguntaba si
ustedes podrían ayudarme a entender lo que significa.
Sherry se dio la vuelta mirando la falda roja que tenia
adornos volantes y sonrió al preguntar.
—¿Qué frase es, Santa Claus?
—Bueno, Sherry, mira—Santa comenzó—la frase que
sigue apareciendo es “cadena de margaritas”.
Las chicas se rieron.
—Oh Santa—comenzó Mary—es um, una forma muy
singular en la que las niñas muestran afecto una a la
otra.
—El mostrar afecto es algo muy bueno, y más en las
niñas. Aunque ¿Por qué habría de ponerlas en la lista
de los traviesos? —Santa Claus preguntó intrigado.
Terri intentó explicarle de otra manera.
—Bueno, Santa, es una tipo especial de beso que las
chicas hacen.
—Si—comenzó Santa—Pero los amigos íntimos se
abrazan y se besan unos a otros y eso parece
bastante normal.
Sherry agrego.
Traducción: Aní
—Tal vez esto es algo que la Señora Claus deba
explicarle, deme un momento.
Hablando por el intercomunicador en la cocina, Sherry
le pregunto a la señora Claus si podía unirse a ellos en
la oficina de Santa para que pudiera ayudarlas con un
momento incómodo. Ninguna de ellas quería decir una
cosa errónea.
La señora Claus llegó unos momentos después, y Mary
le dijo.
—Señora Claus, Santa tiene un pequeño problema. Él
estaba viendo su lista de traviesos y bien portados y
un grupo particular de niñas llamaron su atención,
tienen una nota de ofensa situación por la que Santa
necesita ayuda para entender.
—Si, querida, ¿Qué es lo que no entiende? —Pregunto
la señora Claus dulcemente.
Terri rió divertida: —“Cadena de margaritas”.
La señora Claus se echo a reír.
—Ah sí, yo conozco bien esa expresión—añadió
guiñándoles un ojo. —Recuerdo esos buenos tiempos
de la universidad.
Ella se inclinó y le susurró al oído de Santa lo que era,
y de pronto se sonrojó.
—Oh, ¿Quieres decir que…?
Traducción: Aní
—Si, y eso…—Continuó la Señora Claus.
—Chicas, estoy muy ocupada haciendo galletas, y
tengo mucha masa que hacer antes de que termine.
¿Serían tan amables de demostrarle esto a Santa por
mí? De esta manera va a entender como este delito
particularmente malo, no es necesariamente malo.
Las tres chicas se rieron y agregaron: —¡Claro!
—Gracias chicas—dijo sonriendo la señora Claus. —
Volvió a su cocina, cerrando la puerta detrás de ella.
—Eso es un trato— pensó.
Santa se sentó en la silla, preparado para ver el
espectáculo que las chicas estaban a punto de
realizar.
Sherry fue botando al ritmo de la música de navidad.
Le dio la espalda a Santa y se subió la falda revelando
que no llevaba bragas. Mary y Terri se unieron al
juego dándose vuelta, agachándose y subiéndose la
falda revelando sus traseros desnudos también.
—¿Comenzamos? — dijo Terri, quitándose su
pequeño vestido rojo y permitiendo que cayera en el
suelo.
—¡Oh, sí, no puedo esperar! —Intervino Mary,
retorciendo su vestido rojo.
Traducción: Aní
—¡Estoy lista! —Sherry se rió y dejó caer su traje en
el piso y salió de él. Ella se inclinó para recoger su
ropa y la colocó suavemente a un lado, sobre una silla
cercana.
Terri se acomodó en la suave alfombra debajo de
ellos, y abrió las piernas para que Mary pudiera
colocar su cara en su regazo. A continuación, Mary
bajó su boca, colocándola en su dulce y suave coño.
Sherry se deslizó por debajo de la húmeda raja de
Mary y sintió el peso de las caderas de Mari
deslizándose por su cara. Una cadena de chicas
desnudas se encontraba frente de Santa en el suelo,
cara a coño, coño a cara, formando una cadena de
sexo oral.
Terri agrego: —¡si tuviéramos mas chicas, podríamos
hacer un circulo completo, Santa!
Terri se extendió abierta y amplia, mientras que el
rostro de Mari se encontraba inmerso, entrando y
comiéndole el coño. Gimiendo, Terri podía sentir sus
jugos llenando su vagina. Mary estaba chupando y
lamiendo el coño de Terri, gimiendo y escondiendo el
rostro aún más, mientras la lengua de Sherry se
deslizaba arriba y abajo sobre la raja de Mary. Lamía
su apertura, jugando, haciendo que Mari se retorciera.
Mari se restregó en la cara de Sherry. Con el deseo de
sentir como su lengua se deslizaba más profundo en
su interior, empujando sus caderas con fuerza sobre la
Traducción: Aní
boca ocupada de Sherry. Sherry empezó a chupar la
crema de Mari, mientras el coño de Mari goteaba sus
jugos y bañaba su cara.
Santa estaba sentado viendo a sus chicas comerse el
coño entre si, sobre la alfombra de su oficina, en una
cadena de sexo oral. Una larga fila de chichas que se
lamían y se chupaban una a la otra directamente
frente a él, le dio a Santa una erección. Este placer
hacia que Santa se emocionara al mismo tiempo.
Sintió que su polla presionaba firmemente contra su
pantalón rojo y tuvo que desabrocharse y abrirlo para
darle un poco de alivio y un respiro. Su polla abultada
continuó creciendo, ahora libre del material que la
encerraba.
Instintivamente, se agachó y comenzó a acariciar su
polla mientras veía a las chicas ocupadas en su
cadena. Me gusta esto, Santa pensó, me gusta mucho
la idea, mientras el pre semen se filtraba por la punta
de la cabeza de su polla.
La señora Claus apareció de nuevo en la oficina para
ver como estaban las cosas. Cuando vio a las niñas
retorciéndose en el suelo, suaves gemidos saliendo de
ellas, chupando, lamiendo sus coños, la Señora Claus
recordó lo mucho que le gustaba comer a las otras
chicas en la universidad. Esos días de libertad sexual
en su dormitorio, fueron geniales.
Traducción: Aní
La señora Claus pensó que necesitaba disfrutar de la
diversión también, y decidió unirse al final de la
cadena. Dejando caer el delantal, y luego el vestido
en el suelo, lo recogió y lo tiró suavemente a un lado.
Acomodó su regordete cuerpo en la alfombra y hundió
la cara en el pequeño y solitario coñito de Sherry.
Esto hizo que Santa Claus empezara a gemir, mientras
continuaba masajeando su palpitante miembro.
La señora Claus abrió los labios sobre el coño de
Sherry y deslizó su nariz y boca para tomar una
profunda respiración, empapándose de su aroma.
Jalando su cara un poco hacia atrás, deslizando su
cara por su húmeda raja sacando sus dulces jugos.
Sherry gimió de placer en respuesta a esto,
empujando sus caderas sobre la cara de la Señora
Claus.
—Santa—Terri lo llamó—¿Por qué no te unes a
nosotras? Puedes ponerte en cuclillas sobre mí y yo
puedo chuparte las bolas—ella dijo alegremente.
—¡Que idea más brillante! —Santa sonrió. Se quitó los
pantalones, los dejó bajo su escritorio, y se dirigió a
donde Terri estaba esperando. Él se puso de rodillas y
separó las piernas alrededor de su cabeza, dejando
que su saco colgara sobre su boca. A ella le
encantaba chupar bolas, por lo cual abrió la boca y se
metió el saco, ella comenzó a gemir mientras
chupaba. Cerraba sus labios alrededor de sus bolas en
Traducción: Aní
ocasiones, chupando más, usando su lengua para
separar sus testículos en la boca.
Se puso caliente con las bolas de Santa en su boca,
ella extendió la mano para acariciar la polla de Santa
en su mano, Santa jadeó cuando empezó a trabajar su
polla otra vez, y sintió como se construía su corrida.
Sabía que estaba a punto de correrse pronto, pero
decidió que quería depositar su semen dentro de su
esposa.
Santa le dijo a Terri lo bien que se sentía cuando lamía
sus bolas, y él estaba muy excitado, pero que quería
enterrar su polla en la concha de su esposa. Con
audibles gemidos, quejidos, caras resplandecientes
por los jugos de los coños, el entusiasmo de Santa
estaba construyendo su corrida a una velocidad
récord, y sabía que tendría que apresurarse e ir con la
señora Claus antes de perder su carga rápidamente.
La polla de Santa encontró el coño de la señora Claus
mientras embestía duro en ella, haciendo que su cara
presionara con más fuerza en el coño de Sherry.
Santa soltó una carcajada alegre y dijo que se veían
como un tren, él era el vagón de cola. “Woot, woot”,
silbaba, haciéndose pasar por un tren. Bombeando
dentro y fuera del dulce agujero de su esposa, le dio
un sonoro grito cuando arrojo su carga en lo más
profundo de su mujer.
Traducción: Aní
Santa se derrumbo y luego urgió a las chicas a
correrse en voz alta. —Quiero escucharlas corriéndose
chicas, especialmente con el rostro enterrado una en
la otra. Va a ser difícil para ustedes escuchar, pero
quiero que griten fuerte mientras se están corriendo —
Alentó Santa.
Terri se agachó y comenzó a jugar con los pezones de
Mary, pellizcándolos y torciéndolos, mientras Mary
tenía la cara fuertemente enterrada en el coño de
Terri. Terri grito un sonoro “Si”, cuando se corrió. Mari
sonaba contenta, “mmm, ricos jugos”, mientras su
cara todavía estaba enterrada en Terri. La lengua de
Sherry estaba trabajando a Mary y finalmente sacó la
cara del agujero de Terri y grito un “ohhhhhh” y dejó
que su cabeza se apoyara en el muslo de Terri. La
señora Claus estaba trabajando en Sherry con los
dedos y la lengua y eso trajo a Sherry a la orilla y dejó
escapar gemidos apagados mientras todavía tenía el
coño de Mary en su cara. Deslizando su cabeza debajo
de Mary y empezó a jadear.
Todas las chicas tuvieron orgasmos, así como Santa, y
ahora era el turno de la señora Claus.
—Oh, señora Claus, creo que necesita atención
especial. Recuéstese y separe las piernas —Terri la
instruyó.
Traducción: Aní
Sherry y Mary escogieron cada una uno de los pechos
de la señora Claus para jugar, tirando y pellizcando de
sus pezones, mientras Terri se ocupaba separando los
labios de la vulva de la señora Claus. Terri tomó dos
dedos y corrió arriba y abajo por la raja húmeda y
brillante ante ella, deslizando suavemente los dedos
dentro y fuera de la alegre mujer mayor.
Le tomó sólo un momento para que su cuerpo
respondiera. Sus caderas empezaron a moverse, su
cuerpo le pedía más. Las chicas en sus tetas se
alternaron entre torcer y pellizcar los pezones con su
boca, mojada y caliente. La señora Claus dejó escapar
un profundo gemido cuando las sensaciones crecieron
dentro de ella. Terri empujó más sus dedos,
agregando un tercer dedo profundo en su caliente
coño antes de que ella, la jodiera con la mano. Por
último las crecientes sensaciones, hicieron que dejara
escapar un gemido final y se corrió, su cuerpo se
sacudió por los aspamos, mientras mecía las caderas,
y apretaba los muslos.
Respirando pesadamente, agradeció a las jóvenes por
la hermosa demostración que le habían hecho a
Santa.
Ahora que santa Claus entendía lo que una cadena de
mujeres, “hacia para besarse de una manera especial”
y que también era llamado como una “cadena de
margaritas”, se dio cuenta de que las chicas no
Traducción: Aní
estaban siendo malas, solo estaban siendo traviesas
como al Señor y a la Señora Claus les gustaba. Decidió
que era necesario solucionar esta información sobre
los datos y marcar a las niñas como niñas buenas, y
no malas después de todo.
El grupo se levanto y se vistió, la señora Claus se
dirigió a la cocina para terminar de hornear sus
galletas, pero no antes de que Santa le pegara en las
nalgas y le sonriera mientras caminaba hacia la
puerta. Mary, Sherry y Terri se pusieron sus vestidos
rojos de nuevo y cantaron y bailaron en la oficina.
Santa Claus, sentado en su escritorio, reprodujo las
imágenes de lo que había ocurrido en su oficina. ¡Y
tendría que poner a la Señora Claus, Sherry, Terry, y
Mary en la lista de muy, muy, pero muy buenas este
año!
Santa finalmente regresó a su trabajo, comprobando
la lista de los traviesos y los buenos. ¿Qué es esto? Se
sonrojo al ver una gran luz intermitente de color rojo
travieso apuntando derecho hacia el Polo Norte.
Bueno, bueno, ahora, ese es un tipo de travesura que
nos gusta aquí.
Fin
Traducción: Aní
Traducción: Aní
Traducción: Aní