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Introducción a la Sociología Científica

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Recorrido por la Unidad 1: La Sociología como disciplina científica

1.2 La Sociología en el contexto de las ciencias sociales: el mundo plural de la Sociología

La Sociología forma parte de un conjunto mayor que se denominan ciencias sociales. Las ciencias
sociales son aquellas que tienen como objetivo el estudio de los fenómenos sociales desde una
perspectiva científica.

Al interior de las ciencias sociales coexisten diferentes posturas y métodos que no son únicamente
de su dominio. Además, cada una de ellas concentra sus esfuerzos en un aspecto distintivo de la
vida en sociedad para abordar su complejidad. La Historia, por ejemplo, estudia a las sociedades
humanas, sus transformaciones, rupturas y continuidades a lo largo del tiempo. La Economía, por
su parte, estudia la producción y distribución de bienes y servicios. La Psicología estudia la
conducta del individuo y sus procesos mentales.

La pregunta que se nos presenta ahora es ¿qué estudia la Sociología? La definición de su objeto de
estudio nos ayudará a responderla.

La definición del objeto de estudio de la Sociología

Si bien es una tarea compleja ofrecer una única definición sobre lo que es la Sociología, aquí nos
proponemos construir algunas pautas básicas para su comprensión. Señalamos que es una tarea
compleja porque desde la Sociología se reconocen múltiples visiones y abordajes desde distintas
tradiciones teóricas. Puede decirse, entonces, que la Sociología es una ciencia plural y que no hay
una única Sociología sino una pluralidad de teorías sociológicas. Sin embargo, en esta guía nos
referiremos a “la Sociología” para facilitar la lectura.

Interrogarnos sobre qué es la Sociología o para qué sirve son preguntas que nos ayudarán a
transitar la definición de su objeto de estudio. Para ensayar una primera respuesta podríamos
señalar que desde la Sociología se realizan estudios vinculados a la vida social humana, los
distintos grupos sociales y la interacción de los sujetos entre sí y con esos grupos. De esta manera,
el objeto de estudio de la Sociología es las sociedades y las relaciones sociales.

Ahora bien, como podemos imaginar, al estudiar a las sociedades y las relaciones sociales, el
objeto de estudio de la Sociología se convierte en nuestro propio comportamiento en sociedad.
Esto implica que el ámbito de estudio de la Sociología es un abanico muy amplio. Desde esta
disciplina, por ejemplo, nos podemos hacer preguntas y reflexionar sobre qué comparten un grupo
de personas adultas que han decidido terminar el secundario en Adultos 2000 o sobre cuáles son
las causas que intervienen en el crecimiento del desempleo.

Como sujetos sociales que somos, la mayoría de nosotros observa y explica el mundo en el que
vivimos en función de nuestras propias ideas y valores. Sin embargo, la Sociología nos propone
adoptar un punto de vista más amplio, nos invita a explicar e interpretar por qué somos como
somos y actuamos como actuamos, tomando cierta distancia de nuestras propias ideas y valores.
En este sentido, la Sociología nos exige cuestionar aquello que consideramos natural, inevitable,
verdadero y nos invita a pensar que todo ello puede ser así pero también puede ser de otra
manera. Nos obliga a pensar que lo que tomamos como “normal” en nuestras vidas y en nuestras
sociedades se encuentra influenciado por contextos sociohistóricos.

Otro elemento que nos ayuda a transitar la definición de la Sociología es el interrogante para qué
sirve. Ensayando algunas respuestas, podríamos afirmar que la Sociología es útil para que las
sociedades se conozcan. Como ya hemos estudiado en otras materias, sabemos que la sociedad o
las sociedades no siempre fueron tal cual como las conocemos hoy, es decir, que aquellos
elementos que hoy consideramos “normales” o “comunes” no siempre lo fueron. Por ejemplo, si
pensamos en el lugar de la mujer en nuestra sociedad, hace 100 años atrás las mujeres tenían un
lugar ligado exclusivamente al ámbito privado, al cuidado de la familia y del hogar, mientras que en
la actualidad podríamos decir que la mujer ha ganado mayor visibilidad y participación en la vida
pública, ha ocupado mayores espacios en el mercado de trabajo y en la vida política. En este
sentido, la Sociología sirve para ayudarnos a pensar, entender y explicar el cambio social y también
para formar parte de esas transformaciones.

Recorrido por la Unidad 1: La Sociología como disciplina científica

1.3 Conocimiento sociológico y sentido común

Como señalamos anteriormente, la Sociología sirve para comprender las sociedades, para esto es
necesario que quienes ejercen la Sociología problematicen el sentido común. El sentido común es
el conjunto de conocimientos y creencias compartidas por una comunidad en una época y lugar
determinado. Esta forma de ver e interpretar la realidad se construye a partir de elementos
provenientes de la experiencia personal, las cosas que se hacen, la gente que se frecuenta, los
objetivos que cada persona se propone, la mirada de los otros, etc. El sentido común tiene una
influencia innegable que deviene de la naturaleza generalmente rutinaria y monótona de la vida
cotidiana: mientras se realicen los mismos comportamientos habituales y rutinarios que
constituyen la mayor parte de la vida, no se necesita demasiado autoexamen ni autoanálisis.
Cuando se las repite mucho, las cosas se tornan familiares y las cosas familiares son
autoexplicativas, no presentan problemas ni despiertan curiosidad. No se formulan preguntas o,
diciéndolo de otra manera, se tiende a aceptar que “las cosas son como son”.
Rara vez se realiza el esfuerzo por ampliar el horizonte de la propia experiencia. Esta desventaja
puede revertirse comparando otras experiencias, a través de la teoría, método e investigación de la
Sociología como ciencia social, a las que luego se hará referencia.

La Sociología actúa como un “intrusa” en ese sentido común al hacer preguntas y al desnaturalizar
lo cotidiano. El pensamiento sociológico contribuye a que los hábitos y las creencias sean
cuestionadas: lo que ayer aparecía como natural y único, puede transformarse en una de las
formas de vida posibles.

Desde el sentido común, ¿hoy aceptaríamos que un ser humano pueda ser dueño de otro ser
humano como seguramente resultaba normal en una sociedad esclavista?, ¿hoy aceptaríamos que
las mujeres no voten como ocurría en nuestro país antes de 1947?

Al cuestionar el sentido común, la Sociología impulsa a vivir la propia vida con más autoconciencia,
a comprender mejor la sociedad en la que vivimos y los distintos grupos sociales. Es decir, fomenta
el pensamiento crítico: cuestiona las cosas “como son” o “como se cree que son”. En otras
palabras, la Sociología aspira a superar las limitaciones del sentido común, trata de abrir
posibilidades que este tiende naturalmente a cerrar.

En resumen, algunas cosas efectivamente están programadas por la biología. Es preciso comer,
beber, dormir, etc., pero además las personas tienen capacidad de sentir y dar placer, necesitan
afecto y valoración por parte de los otros, trabajan, piensan y acumulan conocimientos. Pero cómo
se concrete todo eso depende de las circunstancias y procesos sociales en los que las personas
están involucradas. Qué valores se utilizarán para definir amigos y enemigos, qué placeres se
permitirán, cuáles serán las formas de producción de bienes y servicios, cómo se conformarán las
familias, etc., dependen en buena medida de cómo las relaciones existentes en una determinada
sociedad las defina, limite, estimule o proponga.

El estudiante de Adultos 2000 tiene ante sí una sociedad. ¿Es la única posible?

1.4 La especificidad de la perspectiva sociológica

Como señalamos anteriormente, todas las ciencias tienen un objeto de conocimiento: aquello que
se estudia. Un sujeto de conocimiento: el especialista que aborda la investigación. Pero una de las
características distintivas de la Sociología es que su objeto de estudio –las sociedades y las
relaciones sociales que los sujetos o grupos establecen entre ellos- coincide con el sujeto de
conocimiento –la persona que investiga- ya que este forma parte de esa misma realidad social que
estudia. Se trata, entonces, de una ciencia en la que el sujeto que conoce forma parte del objeto
que busca conocer.

Como ya hemos destacado, la Socio¡”gía es una ciencia plural. Esa pluralidad se presenta en las
diferentes visiones y tradiciones teóricas y en la posición que adopte la persona investigadora
respecto de su objeto de estudio. En este punto, podemos señalar que en la Sociología siempre ha
estado en tensión la distancia o el compromiso que mantiene el sociólogo respecto de aquello que
busca estudiar. Es así que podemos encontrarnos, por un lado, con estudios que acentúen una
posición objetiva y distanciada de la persona investigadora respecto de su objeto de estudio y, por
el otro, con estudios donde la persona investigadora se encuentre más comprometida con su
objeto de estudio. De esta manera, nos referimos a la tensión objetivismo-subjetivismo. Posturas
cercanas al objetivismo han llevado a plantear que los científicos sociales deben prescindir de sus
creencias cuando trabajan como científicos. Sin embargo, este pedido se vuelve un tanto ingenuo
ya que la ciencia no es neutral, pues la elección que hace el científico de su tema y objeto de
investigación se encuentra afectada por sus ideas, intereses, valores y el contexto social e histórico
en el cual se encuentra.

Otra tensión que ha acompañado a la Sociología desde sus orígenes es la que se encuentra entre la
estructura y el sujeto. Esta tensión ha estado y está presente en las distintas interpretaciones que
hace la Sociología de su objeto de estudio. Por un lado, se encuentran aquellas explicaciones
ancladas en lo estructural que señalan que son las estructuras sociales y los modelos culturales los
que condicionan la acción del sujeto. Por el otro, encontramos explicaciones que señalan que es la
acción de los sujetos la que reproduce, produce, critica y transforma esas estructuras y
condicionantes sociales. Sin embargo, pese a que nuestro comportamiento está influenciado por
los contextos sociales nunca está del todo condicionado por ellos. Como sujetos sociales, tenemos
nuestra propia individualidad y la recreamos constantemente. En este sentido, la tarea de la
Sociología es indagar la relación que existe entre lo que la sociedad “hace” de los sujetos y lo que
los sujetos “hacemos” de la sociedad.

Además de las tensiones entre objetivismo-subjetivismo, y entre estructura-sujeto, la Sociología se


encuentra atravesada por otra tensión, la que existe entre consenso-conflicto. Esta tensión es
expresada en distintas teorías sociológicas que veremos en la Unidad 2. Para las teorías del
consenso las sociedades son un todo integrado donde cada parte que lo conforma tiene una
función específica y trabaja en armonía con las otras. La analogía más usada para ejemplificar esta
explicación es la del cuerpo humano, donde, por ejemplo, el cerebro, el corazón y el hígado
participan para mantener la vida del organismo. Desde estas corrientes teóricas se hace hincapié
en que para que las sociedades tengan una existencia prolongada, las instituciones que la
conforman -entre ellas el sistema político, la religión, la familia- deben trabajar de forma armónica.
La cooperación y el consenso entre sus miembros son fundamentales para que la sociedad
perdure. Sin embargo, desde las teorías del conflicto se plantea algo muy diferente. La sociedad no
es, ni funciona en forma armoniosa ya que existen distintos intereses entre los diferentes grupos
sociales, esto puede obedecer a la existencia de distintas clases sociales, de distintos grupos
étnicos o facciones políticas que no comparten intereses y muchas veces los disputan. Desde la
perspectiva del consenso, se tiende a un análisis más “conservador” y “estático” de la sociedad. En
contraposición, desde la perspectiva del conflicto, el análisis se orienta hacia una sociedad en
constante cambio y dinámica por las tensiones sociales.

Es necesario aclarar que las tres tensiones estudiadas pueden encontrarse de forma simultánea
dependiendo de la posición que adopte la persona investigadora respecto de su objeto de estudio.
En la Unidad 2 estudiaremos, por ejemplo, corrientes teóricas que ponen el acento en el conflicto y
en las estructuras sociales para explicar la sociedad. A la vez, analizaremos otras que centran sus
explicaciones en la acción de los sujetos y sostienen posturas objetivas.
1.5 El carácter científico de la Sociología: Teoría, método e
investigación
Distintas estrategias teóricas y metodológicas
Hay muchas maneras de conocer las realidades: observar, leer una nota
periodística, conversar con un amigo. También las expresiones artísticas
interpretan la sociedad: un cuadro, una novela histórica, una escultura, etc.
Pero las ciencias sociales tienen su propio método científico. ¿Qué es un
método? Un conjunto de pasos a seguir para asegurar que el conocimiento
producido tenga rigurosidad.
A continuación te mostramos un cuadro donde se presentan los pasos
del método de investigación:
1)Definición del marco de referencia: está compuesto por teorías y el conjunto de valores e
intereses del investigador en un contexto social e histórico determinado. Una teoría es una
organización sistemática de conceptos. En las próximas unidades desarrollaremos algunas teorías
sociológicas clásicas y contemporáneas.
Pensemos en un ejemplo de investigación para comprender mejor estos pasos. En el año 2006, se
promulga la Ley de Educación Nacional que determina la obligatoriedad de la escuela secundaria.
En este contexto social e histórico, una investigadora, Clarisa, quien trabaja en el ámbito educativo,
se pregunta por el ausentismo escolar en la escuela secundaria. A partir de esto, lee textos,
consulta documentos e identifica que junto con la entrada masiva de estudiantes a la escuela
secundaria se produce, también, un alto grado de abandono. El marco de referencia dará a la
persona investigadora la coherencia de la investigación, y desde allí podrá enunciar el tema de su
investigación y las hipótesis.

2) Definición del problema: la persona que investiga hace un recorte de la realidad a estudiar a
partir de su marco de referencia y de los nuevos problemas a indagar. Muchas veces esta definición
se expresa en forma de pregunta.

Sigamos con el ejemplo. A Clarisa le preocupa el ausentismo en la educación secundaria de


jóvenes y personas adultas. Aquí ya hay un primer recorte, ella no estudiará las universidades, los
jardines de infantes, etc. Ni tampoco a estudiantes adolescentes. Esta socióloga es una persona
interesada también en la problemática de género y, en este sentido, hace un segundo recorte y
plantea la siguiente pregunta: ¿por qué las mujeres jóvenes y adultas abandonan la escuela
secundaria? Esta pregunta constituye la definición del problema.

3) Formulación de hipótesis: las hipótesis son respuestas anticipadas al problema que queremos
estudiar. Esa respuesta anticipada sugiere una relación posible entre diferentes dimensiones
sociales que en Sociología se llaman variables.

Volvamos al problema del ausentismo escolar que Clarisa investiga. Entre las variables
cuantitativas involucradas se encuentran: asistencia a la escuela; edad; horario de la cursada. Entre
las variables cualitativas: problemas familiares; cuidado de niños y niñas; trabajo en el hogar;
trabajo fuera del hogar; forma de enseñanza de los equipos docentes; falta de interés en el
estudiantado; falta de transporte, entre otras.
A partir de su marco de referencia la investigadora puede hacer esta hipótesis: “un porcentaje de
las mujeres se ausentan de sus clases por no contar con espacios y/o adultos que cuiden de sus
hijos cuando ellas concurren a la escuela. En este caso, la investigadora, pone en relación dos
variables: ausentismo escolar y cuidado de los/as niños/as”.

4) Diseño de la investigación: es la planificación de las tareas quien investiga y su elaboración


requiere de decidir: dónde quiere investigar, en qué periodo de tiempo y cómo.

La investigadora decide estudiar el problema en la ciudad de Rosario durante el año escolar 2015.

Para responder a la pregunta del cómo investigar, existen estrategias metodológicas agrupadas en:
cualitativas, cuantitativas o mixtas. En las tres estrategias se tendrá en cuenta las variables
seleccionadas por el investigador.

Las estrategias metodológicas cuantitativas son aquellas que generan los datos que servirán para la
investigación con el objeto de procesarlos y analizarlos numéricamente. La elección de este tipo de
estrategia implica una investigación estructurada y un diseño rígido, permite trabajar con una gran
cantidad de casos y hacer generalizaciones. Es decir, brinda un conocimiento abarcativo.

Por ejemplo, en el problema planteado, la socióloga trabaja para saber cuántas estudiantes
mujeres se ausentan de forma prolongada de la escuela secundaria en la ciudad de Rosario
durante el 2015 y cuántas de este grupo se ausentan por cuidar a sus hijos.

En lo que respecta a las estrategias metodológicas cualitativas, estas se enfocan en las


interpretaciones y significados que los actores involucrados le asignan al objeto de estudio. Es una
estrategia de investigación no estructurada y de diseño flexible, y se trabaja con un número
reducido de casos para tener un conocimiento profundo de ellos.

La investigadora, en esta oportunidad, puede buscar las causas del ausentismo escolar asociadas al
cuidado de sus hijos. Para esto recurre a entrevistas donde pregunta a diferentes actores
involucrados -estudiantes, docentes, familia, equipo directivo- por qué el cuidado de las infancias
recae en las estudiantes mujeres.

Las estrategias metodológicas mixtas combinan a los dos tipos de estrategias explicadas y permiten
tener un conocimiento abarcativo y profundo de los problemas sociales.
5) Recolección de información: en este paso la persona investigadora busca los datos del problema
a estudiar. A todas las tareas asociadas a recabar información se las llaman también trabajo de
campo. Hay variados instrumentos de recolección de datos, entre ellos:

Instrumentos utilizados en las estrategias cuantitativas:

>Encuesta: conjunto determinado de preguntas con respuestas cerradas, es decir, las opciones son
dadas y se tiene que elegir entre ellas. Por ejemplo, seleccionar entre: SI/NO. NÚMEROS DEL 1 AL
10. NO/ A VECES/ SIEMPRE.

Las encuestas utilizadas por Clarisa relevan la siguiente información:

¿Faltás a clase por quedarte al cuidado de tus hijos?

Si

No

Por favor, señalá cuántas veces por mes faltás a clase por quedarte al cuidado de tus hijos.

Entre 1 y 3 veces por mes

Entre 4 y 7 veces por mes

Entre 7 y 10 veces por mes


Instrumentos utilizados en las estrategias cualitativas:

 Entrevistas abiertas o semiestructuradas: guía de preguntas o temas que habilitan a


respuestas abiertas.

Las entrevistas utilizadas por Clarisa relevan la siguiente información:

¿Contás con personas que te ayuden en el cuidado de tus hijos? ¿Quiénes son? ¿Cuál es la relación
que tenés con ellas?

¿Quién lleva a tus hijos al hospital cuando se enferman? ¿Por qué?

 Observaciones: presenciar un hecho y registrarlo.

>Lectura de documentos: analizar textos escritos.

6) Análisis de la información recolectada: es el momento en que quien investiga organiza y


relaciona la información obtenida en el trabajo de campo. Reflexiona sobre los datos recabados a
partir de su hipótesis.

Entre las conclusiones de su investigación, Clarisa identifica que en una escuela de la zona sur de la
ciudad de Rosario, el ausentismo escolar de las mujeres es casi nulo porque es la única institución
con salas de nivel inicial en simultáneo con el cursado de secundaria para jóvenes y adultos.

7) Presentación de resultados: en esta etapa quien investiga elabora sus conclusiones a partir de
organizar las reflexiones de su trabajo de campo, las vincula con las teorías de referencia y verifica,
amplía o refuta las hipótesis de su investigación. La investigación es publicada y/o difundida por
diferentes canales de comunicación (informes, libros, congresos, etc.)

1.6 ¿Qué hemos trabajado en esta Unidad?

A lo largo de esta unidad hemos analizado a la Sociología en el contexto de las ciencias sociales.
Asimismo, hemos distinguido el sentido común de la producción de conocimiento sociológico,
identificado cuál es el objeto de estudio de esta ciencia, a la vez que la hemos definido como una
ciencia plural.

Una vez caracterizado el objeto de estudio, hemos destacado tres tensiones que atraviesan a las
teorías sociológicas: objetivismo- subjetivismo, estructura- acción, consenso- conflicto. También
hemos presentado los pasos del método de investigación que se utilizan para aproximarse al
objeto de estudio con la consecuente producción de conocimiento sociológico.

Recorrido por la unidad 2: La teoría sociológica

2.1. Introducción

En esta unidad analizaremos el surgimiento de la Sociología como ciencia dentro de su contexto


histórico. Identificaremos a los teóricos que le dieron forma y abordaremos sus diferentes
enfoques. A su vez, estudiaremos categorías de algunas teorías contemporáneas y el desarrollo de
la teoría sociológica en Latinoamérica y Argentina.

Objetivos
Reflexionar sobre el surgimiento de la Sociología como disciplina científica en el contexto histórico
de Europa del siglo XVIII.

Conocer a los pensadores que conforman la teoría social clásica y sus distintos enfoques teóricos.

Reconocer algunas perspectivas de la teoría social contemporánea y su desarrollo en


Latinoamérica y Argentina.

2.2 El pensamiento sociológico y su contexto histórico


¿Siempre existió la Sociología? ¿Cuándo y dónde surgió? Te adelantamos que
es una ciencia que comenzó en el siglo XVIII en Europa. En todos los siglos
anteriores, los pueblos indagaban sobre sus orígenes, presentes y perspectivas
de futuro de diversas maneras. Así, en América, los pueblos originarios tenían
sus maneras de relatar los orígenes a través de los mitos. O en la Edad
Antigua, los filósofos griegos se hacían preguntas y reflexionaban sobre la
“polis” o “ciudad-Estado”.
Pero volvamos a la Sociología. Ya hemos mencionado que es una ciencia y
como tal tiene un método para conocer la realidad social. ¿Cómo surgió la
Sociología?
La Sociología surge en la Modernidad. En Historia A han estudiado los cambios
en las sociedades europeas entre la Edad Media y la Moderna. Cambiar de
“Edad” en historia implica modificaciones profundas en varias dimensiones:
económica, política y cultural; por eso podemos hablar de dos “Edades”
diferentes. Además, este cambio no se da en meses, en años, ni en décadas, es
un proceso que lleva siglos. Así, la Sociología surge en un período de transición
donde las características de la sociedad feudal (Edad Media) convivieron con
las tendencias para construir una sociedad capitalista (Edad Moderna).
Las sociedades feudales se organizaban en feudos o señoríos. El campesinado,
quienes conformaban la mayoría de la población, estaba subordinados a los
señores feudales y el poder se concentraba en la nobleza. La producción era
para el autoabastecimiento y el comercio y las ciudades tenían poca
importancia.
Tras un periodo de transición y crisis ubicado en el siglo XVII, aquello que se
estaba generando en las ciudades -el comercio, el uso del dinero y el poder de
la burguesía- terminaría por destruir el orden feudal en el largo plazo y
consolidar el sistema capitalista. La burguesía desplazó a la nobleza y
subordinó a los sectores del campo y la ciudad. Recordemos que los burgueses,
primero, fueron los encargados del comercio y luego, también dueños de los
medios de producción.
En Historia A también han estudiado tres sucesos cruciales que dan inicio a las
sociedades modernas en Europa: Revolución Industrial, Revolución Francesa y
la Ilustración. Esta última, como fenómeno cultural, ayudó a consolidar el
método científico como instrumento válido para alcanzar el conocimiento
mediante la experimentación.

Qué repercusiones tuvieron estos importantes hechos sociales? Para


ello desarrollaremos cuatro rasgos característicos de esa etapa.
Proceso de democratización: Se trata de un proceso a partir del cual las
estructuras de gobierno empiezan a ser visualizadas como modificables
por los propios gobernados. La democratización es un proceso de
participación cívica fundado en el reconocimiento de que toda autoridad
emana del pueblo–ya no es “divino”- y, por tanto, permite a los
ciudadanos participar en las decisiones políticas al elegir a sus
representantes para los cargos de gobierno. Este proceso se produjo en
la sociedad europea a través de una serie de revoluciones políticas y
sociales que alcanzaron su máxima expresión en la Revolución Francesa
(1789) con sus ideales de libertad, fraternidad e igualdad.
Proceso de industrialización: Es el proceso por el cual las sociedades se
organizan alrededor de la producción de bienes realizada por
máquinas en reemplazo de la producción artesanal. Dichas máquinas
son impulsadas por fuentes energéticas tales como el carbón, el agua o
el petróleo, en vez de la energía humana o animal. El proceso de
industrialización está ligado al desarrollo del capitalismo europeo y se
consolida en la Revolución Industrial iniciada en Inglaterra a fines del
siglo XVIII: se cambió de una economía rural basada en la agricultura, las
artesanías y el comercio a otra economía mecánica, industrializada y
centrada en los nuevos centros urbanos. En esos tiempos, perdía
importancia la producción para el autoabastecimiento y el trueque, al
ganar lugar la producción para la comercialización. Surgieron nuevos
actores: la burguesía y el proletariado.
Urbanización: como consecuencia de la Revolución Industrial, se inicia
este proceso de urbanización por el cual se producen migraciones
masivas de la población residente en el campo y en pequeños centros
rurales hacia las ciudades y las áreas metropolitanas circundantes. De
esta manera, una proporción cada vez mayor de la población pasa a
residir en ciudades, las que concentran mayor cantidad de actividades
tanto económicas como políticas y comunicacionales. Este proceso
genera una problemática vinculada a las nuevas formas de vida urbana:
dentro de la masificación de los individuos se establecen vínculos
“menos cercanos” que los construidos en las comunidades rurales.
Secularización: Es el proceso por el cual los miembros de una sociedad
asumen una perspectiva de vida más terrenal que religiosa o espiritual.
Implica una declinación en la vida social de las creencias, valores y
prácticas religiosas. Por consiguiente, la religión deja de constituir el
soporte legitimador de diversos aspectos de la sociedad y la cultura.
Este proceso, vinculado al Iluminismo, ha sido considerado como
una progresiva racionalización del mundo, cuya máxima expresión es el
desarrollo de la ciencia moderna a partir de fines del siglo XVII.
A continuación organizamos la información sobre los cambios entre los
dos tipos de sociedad en un cuadro comparativo.

Estos cambios no se dan de forma lineal, sino por el contrario, hay variadas situaciones de
conflicto. En este sentido, las personas dedicadas a pensar y reflexionar sobre las nuevas
condiciones sociales de vida asumieron esta situación como una verdadera crisis. En el contexto de
los cambios sucedidos específicamente en Europa a partir del siglo XVIII, la Sociología surge como
disciplina propiamente científica.
2.3 Precursores y “padres fundadores” de la Sociología
Las primeras personas dedicadas a reflexionar en clave sociológica fueron testigos de las
consecuencias tanto de la Revolución Francesa como de la Revolución Industrial. ¿Cómo explicar
que los ideales de la Revolución Francesa de “fraternidad, igualdad y libertad” y los avances
tecnológicos no derivaron en una mejora de las condiciones de vida de la población sino en una
mayor desigualdad social? ¿Cómo comprender a una sociedad en permanente conflicto y no una
sociedad armoniosa gobernada por la razón?

Las personas abocadas a la Sociología estaban preocupadas por “descubrir”


leyes de funcionamiento de la sociedad para poder predecir y controlar los
hechos sociales en pleno conflicto. Al comienzo, estas personas cientistas
sociales tomaron como modelo el trabajo propio de las ciencias naturales, por
eso el interés de identificar leyes en los hechos observables de la sociedad.
Pensamiento positivo e innovación conceptual en los orígenes de la sociología

Conde Claude Henri de Saint-Simon (Francia, 1760-1825).


Fuente: https://goo.gl/PRQLas
Saint Simon es considerado uno de los “padres" de la sociología en tanto
promueve la comprensión de la sociedad de su tiempo. Frente a una Francia en
permanente conflicto, sostenía la necesidad de reorganizar la sociedad en pos
de un orden estable y sin una visión nostálgica de “volver al antiguo régimen”.
Saint Simon propuso la observación objetiva para descubrir las leyes del
funcionamiento social para la instauración de prácticas políticas que conduzcan
al restablecimiento del orden social. Este pensador estaba preocupado por
recuperar la unidad de la sociedad, antes brindada por la fe religiosa.
Para una gran parte del abanico intelectual, Saint Simones es reconocido como
uno de los fundadores del “socialismo utópico”. Los socialistas utópicos
criticaban la propiedad privada, las injusticias y las condiciones de explotación
de la sociedad capitalista. Al mismo tiempo, promovían un orden social ideal
“utópico” sin identificar el conflicto de la lucha de clases.

Auguste Comte (Francia, 1798-1857)


Fuente: https://goo.gl/q58Xw
Comte, considerado también el “padre" de la Sociología, fue el primero en
sistematizar un conjunto de conocimientos acerca de la realidad social bajo el
nombre de “Sociología”. No obstante, parte del abanico científico cuestiona
dicha “paternidad” por haber sistematizado ideas cercanas a Saint Simon
cuando el joven Comte se desempeñaba como su secretario. Sin adentrarnos
en este debate, nos interesa indagar en las ideas de Comte en los primeros
momentos de la Sociología.
Comte sostuvo que era posible sistematizar (organizar y jerarquizar) el
conocimiento sobre la convivencia humana, dejando atrás las épocas en las
que se analizaba la realidad social sobre la base de la teología (ciencias que
estudia a Dios y a la religión) o la metafísica (parte de la filosofía que estudia
al ser). Para Comte, el siglo XIX daría inicio al surgimiento de una nueva ciencia
-la Sociología- capaz de explicar racionalmente la compleja realidad social y
sus constantes cambios.
Comte fue un intelectual crítico del dogmatismo (ideas incuestionables) de la
Iglesia católica. Según su visión, la única fuente válida para el estudio de la
realidad son los hechos concretos. Para él las disciplinas sociales debían
asemejarse en sus planteos y en sus métodos a los de las ciencias físico-
naturales: solo si cumplen con esos requisitos podían ser consideradas
científicas y objetivas. Comte caracterizó a su propia postura como Positivismo.
En ella, la realidad empírica se convierte en lo verdadero y, por tanto, niega a
cualquier planteo o propuesta valorativa.
Más tarde, este científico retomará, fundamentalmente, la preocupación por
reconstituir el orden social que parecía perdido luego de la Revolución
Francesa. Francia se encontraba atravesada por conflictos sociales producto del
incipiente desarrollo industrial, con grandes contingentes que migraban hacia
las ciudades con duras condiciones laborales y de vida. Así, el objetivo de los
trabajos de Comte fue el de contribuir, mediante una nueva ciencia, a poner
orden en una sociedad considerada caótica.
La Sociología debería clasificar y cuantificar, es decir, asignarles un cierto valor
a los hechos. Así, se podrían establecer leyes acerca de las relaciones entre
unos y otros, del mismo modo que un la química detecta las relaciones que
existen entre dos compuestos cuando se los mezcla. En su perspectiva teórica
se pueden identificar dos dimensiones que explican a la sociedad. Por un lado,
el orden, lo que se mantiene y, por el otro, el progreso, lo que evoluciona.
Orden y progreso será la formula necesaria e inevitable de la sociedad.

Para finalizar, los autores presentados hasta el momento –Saint Simon y


Comte- pueden ser considerados los “padres fundadores” de la Sociología. A
pesar de sus diferencias, podemos valorarlos como los precursores de los
primeros análisis sociológicos en oposición a las explicaciones religiosas o
morales.

2.4 La conformación de la teoría social clásica


Hasta aquí hemos presentado a quienes son considerados
"padres fundadores" de la Sociología como ciencia, ahora
conoceremos a aquellos pensadores denominados "clásicos" de
la Sociología. Dentro de los intelectuales del pensamiento
sociológico clásico podemos ubicar a Emile Durkheim, Karl Marx
y Max Weber. Estos desarrollaron su pensamiento durante el
siglo XIX y sus teorías se relacionan con los cambios sociales de
la época que hemos mencionado anteriormente.
Durkheim defendió la cientificidad de la Sociología y basó sus
estudios en los procesos de socialización y los lazos sociales
dentro de las sociedades industriales. Marx, por su parte, intentó
explicar las dinámicas de la economía capitalista y las causas de
la desigualdad social. Por último, Weber teorizó sobre la
importancia de la ética, la religión, la filosofía y la dimensión
subjetiva en los cambios sociales.
Los tres autores concentraron su trabajo en el estudio de las
sociedades modernas de las que ellos formaban parte. A
continuación, analizaremos los principales ejes del pensamiento
sociológico de cada uno de ellos.
1) 7

2)

Recorrido por la unidad 2: La teoría sociológica


2.4 La conformación de la teoría social clásica
2.4.1 Émile Durkheim
Durkheim nación en Épinal (Francia) en el año 1858 y murió en París (Francia)
en 1917. Fue quien le otorgó estatus formal a la Sociología como disciplina
académica al crear el primer departamento de sociología en la Universidad de
Burdeos en 1895 y la primera revista de sociología, L'AnnéeSociologique, en
1896.
Los orígenes del método sociológico

Émile Durkheim

Fuente: https://n9.cl/tc3xy

Durkheim, al igual que Comte, defendió el carácter científico de la Sociología. A


la vez, sostuvo que era legítimo emplear el conocimiento científico para
intervenir en la sociedad a fin de procurar mejoras sociales.
En su libro “Las reglas del método sociológico” (1895) manifestó que la
Sociología debía basarse en la observación y en la aplicación del método
científico. Por ende, Durkheim, definió que el objeto de estudio de la sociología
son los hechos sociales.
El autor puntualizó los hechos sociales como maneras de obrar, pensar y de
sentir exteriores al individuo, es decir maneras impuestas a los sujetos. Estas
formas de obrar, pensar y sentir son asignadas a los individuos más allá de su
voluntad personal, son anteriores a este, le preceden. Por este motivo, para él
los hechos sociales deben ser considerados como cosas.
Ante lo expuesto, surge la pregunta sobre qué posición debe tomar la
Sociología con respecto a los hechos sociales. Si recuperamos la tensión
objetivismo-subjetivismo que desarrollamos en la Unidad 1, Durkheim sostuvo
que la Sociología debe evitar los juicios previos, es decir, debe evitar todo
subjetivismo considerando a los hechos sociales aislados de las
manifestaciones individuales. La Sociología, al analizar los hechos sociales,
debe mantener objetividad para otorgarles el carácter científico que poseen.
Como señalamos anteriormente, para Durkheim los hechos sociales son
anteriores a los sujetos e independientes de la conciencia individual sobre los
que actúan coercitivamente. Esto quiere decir que actúan por “la fuerza” sin
que el individuo tenga un control sobre ello, va más allá de su voluntad.
En resumen, para Durkheim los hechos sociales poseen las siguientes
características distintivas:

1) Exterioridad: son realidades impuestas desde el mundo material y no


creadas en la conciencia de la persona investigadora. Como se explicó
anteriormente, la Sociología debe mantener una postura objetiva con
respecto al hecho social que estudia y no debe interferir en éste el
pensamiento individual de la persona que investiga.
2) Imperatividad: ejercen coerción sobre el individuo, lo presionan
socialmente a la hora de actuar a partir de sanciones. Los hechos
sociales son impuestos al individuo y su no cumplimiento supone una
sanción ante la ley y la desaprobación del resto de las personas que
integran la sociedad. Se ejerce coerción indicando que ante el no
cumplimiento hay un castigo.
3) Generalidad: son colectivos, adquieren existencia independientemente
de sus manifestaciones individuales. Es decir, los hechos sociales están
por fuera de la conciencia individual.

"Análisis del hecho social"


Siguiendo el mismo razonamiento, Durkheim sostuvo que las instituciones son
aquellas que definen las creencias y formas instituidas que le son impuestas al
individuo. Ahora bien, ¿qué son las instituciones?, ¿a qué nos referimos con
formas instituidas?
Pensemos en cualquier institución de la cual somos parte, por ejemplo la
familia, el trabajo. Pensemos también qué nos piden cumplir y cómo hacerlo.
En el ámbito laboral tenemos un horario de entrada y salida estipulado, con
una tarea que debe hacerse y una forma determinada de relacionarnos con los
pares y superiores. Es decir, sentimos y consideramos que varias rutinas son
así “desde siempre” y que son lo correcto y deben hacerse sin pensar, nos
preceden y nos son enseñadas de generación en generación.
Traigamos al pensamiento otro ejemplo de lo cotidiano: cuántas veces nos
hemos preguntado por qué es lo correcto comer con utensilios y utilizar una
servilleta y no eructar al finalizar. Cualquiera que come con las manos o eructa
es retado o mal visto. En otras sociedades lo “normal” es comer de esa forma y
si luego de finalizar no se eructa se considera que la comida no fue deliciosa y
puede provocar una ofensa.
En el siguiente video se puede observar un resumen sobre la concepción de
hechos sociales de Durkheim.

Individuo y sociedad: las bases del lazo social


En los años en que Durkheim desarrolló su teoría, el capitalismo se expandía y
el fenómeno de la migración se acrecentaba. Como vimos al comienzo de esta
unidad, con la aparición de la producción industrial, el trabajo se concentraba
en las fábricas. Esto provocó la migración masiva del campo a las grandes
ciudades.
En este contexto fue donde Durkheim llevó a cabo sus escritos y teoría. Puso el
acento en las crisis de las sociedades modernas caracterizadas, desde su punto
de vista, por la desintegración social y la debilidad de los vínculos del individuo
con el grupo.
Durkheim en su libro “La división del trabajo social” (1853), plantea dos tipos
de solidaridades que explican el lazo social según la organización de la
sociedad.
El autor define, por un lado, a la solidaridad mecánica como aquella solidaridad
que se presenta en sociedades tradicionales. En estas sociedades la división
del trabajo es poca o casi nula. Los vínculos de cooperación entre lo sujetos se
dan a partir de la realización de tareas en común. Según este autor, este lazo
permite un sentimiento de unidad y que la conciencia colectiva predomine
sobre las individuales. La solidaridad mecánica se encuentra en sociedades
rurales o/y familiares.
Por otro lado, la solidaridad orgánica se presenta en sociedades en donde hay
una división del trabajo marcada. Esta característica es distintiva de las
sociedades capitalistas en donde los sujetos se especializan en distintas tareas
y conocimientos, lo cual genera una red de interdependencias donde todos los
sujetos necesitan de los servicios o conocimientos de otros. Durkheim compara
estas sociedades con el cuerpo humano, donde cada órgano cumple una
función diferente al resto y se logra un consenso a partir de la diferencia. Sin
embargo, esta diferenciación también provoca un debilitamiento en la
conciencia colectiva.
División del trabajo
El proceso de socialización: integración y regulación de la vida social
Una de las principales preocupaciones de Durkheim era el orden moral y cómo
el grado en que la sociedad comparte las creencias y sentimientos colectivos
conduce a la integración social. Así, Durkheim sostuvo que la integración
social requiere una conciencia colectiva que articule los intereses individuales
con los compartidos.
Para que esta integración social sea posible, el autor planteó que la coacción es
fundamental. Es decir, el acatamiento de las reglas hace al sujeto parte del
conjunto social, dado que la coacción genera un sentimiento de obligatoriedad
respecto de las normas y costumbres. Por ejemplo, sabemos que cederle el
asiento a una persona anciana nos dará la calidad de respetuosos y el resto de
las personas verán de forma correcta nuestra actitud.

Represión. Fuente: https://n9.cl/md1hc

Según su visión, si las conductas individuales no se adecuan a la conciencia


moral establecida, deben ser sancionadas porque ponen en peligro la cohesión
social causando daño al grupo. Para este autor, lo que permite la cohesión
social es la división del trabajo ya que produce una cooperación e
interdependencia entre los individuos. Si los conflictos se presentan pueden ser
solucionados con la intervención externa de alguna autoridad que establezca
límites. Se trata de normas desarrolladas por cada sociedad para penar a
aquellos que atenten contra el orden.
Durkheim utiliza el concepto de cohesión social para medir la integración de las
personas a la sociedad en la que viven, distinguiendo entre la cohesión familiar
y la cohesión religiosa. Según el autor, cuando estos tipos de cohesión no son
lo suficientemente fuertes, el individuo puede tender a un comportamiento
apartado de las normas, generándose lo que él define como: anomia. Este
concepto significa ausencia o carencia de norma. El autor lo utilizó para
explicar cómo en las sociedades modernas los individuos carecen de modelos
referenciales a los cuales adecuar su conducta. Por este motivo, la sanción es
una forma de confirmar la norma en la conciencia colectiva.
Recorrido por la unidad 2: La teoría sociológica
2.4 La conformación de la teoría social clásica
2.4.2 Karl Marx
Karl Marx nació en Treveris (Reino de Prusia) en el año 1818 y murió en Londres
(Reino Unido) en 1883. Estudió derecho en las universidades de Bonn y Berlín
donde se interesó especialmente en la historia y la filosofía.

Karl Marx

Fuente: https://n9.cl/eygu5

Este autor a lo largo de su obra analiza y cuestiona las condiciones de vida


materiales de su época. Toda su teoría se encaminó no solo hacia la
comprensión de los fenómenos que lo rodeaban, sino también a construir una
guía para la acción transformadora y revolucionaria. Pretende dar los cimientos
a la teoría del socialismo científico mediante la crítica sistemática del orden
social establecido y el descubrimiento de leyes objetivas que conduzcan a la
abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción. Según Marx,
la fuerza de la revolución encabezada por la clase trabajadora es la forma de
acabar con la sociedad capitalista, descarta el convencimiento pacífico y las
reformas graduales.
El Manifiesto Comunista (1848) y El Capital (1867) son dos de sus textos que
generaron una verdadera conmoción en la economía política y la filosofía de su
tiempo.
La estructura de la sociedad capitalista. Clases sociales y lucha de
clases
Para que exista cualquier sociedad, los individuos deben satisfacer sus
necesidades produciendo los medios para subsistencia (alimentos, vestimenta,
vivienda, etc.). Esta producción incluye al trabajo como la actividad creadora y
transformadora, mediante el cual las personas obtienen de su medio natural y
cultural los elementos necesarios para su vida. Cómo producen y qué
relaciones establecen con su entorno y con otros individuos, define el tipo de
sociedad.
Para Marx, a lo largo de la historia se han sucedido distintos modos de
producción y eso ha condicionado las formas de organización social.

A partir del siglo XV, los descubrimientos de territorios, la colonización de


América, etc., abrieron nuevos mercados y dieron un nuevo impulso al
comercio. El desarrollo de la ciencia y la tecnología posibilitaron la introducción
de la máquina de vapor que revolucionará la producción y la gran industria se
impondrá con toda su fuerza. Los pequeños productores independientes no
podrán resistir la competencia del gran capital que los arrollará
transformándolos en obreros.
Se puede establecer que el capitalismo es una forma de organización social
basada en la producción de bienes y servicios, en la acumulación de riquezas
por parte de los propietarios de los medios de producción y en la existencia de
un mercado mundial donde esos bienes circulan.
Para este autor, en el sistema capitalista se identifican dos grandes clases:

4) los propietarios de los medios de producción o de trabajo, es


decir capitalistas-burgueses.
5) los no propietarios que deben trabajar para la burguesía y así obtener
aquello que necesitan para subsistir, es decir obreros-proletarios.
Para Marx, estas clases sociales se encuentran en pugna permanente por la
distribución de la riqueza social.
En esta forma de organización social, el capitalista (dueño de los instrumentos
de trabajo) compra la fuerza de trabajo de los no propietarios (obreros). Es
decir, compra la mano de obra para hacerla trabajar durante un cierto período
de tiempo, por ejemplo 8 horas, y la compra abonando a cambio un salario.
Asimismo, la fuerza de trabajo tiene la cualidad de producir valor por sobre lo
que cuesta mantenerla. Siguiendo el ejemplo, al capitalista, la mano de obra de
un trabajador le cuesta $100 mensuales en concepto de salario, pero ese
trabajador produce, con ayuda de una máquina, una gran cantidad de remeras
cuyo valor de venta es de $150, ese valor extra creado (en este ejemplo $50)
constituye la ganancia del capitalista.
Justamente para Marx, se llama plusvalía al valor que el obrero crea más allá
del valor que se abona por su fuerza de trabajo, excedente que finalmente es
apropiado por el capitalista.
Como vimos en la Unidad 1, una de las tensiones que atraviesa a la teoría
sociológica es consenso-conflicto. Para el caso de la teoría marxista, la
sociedad no es armoniosa pues existen diferentes intereses y disputas entre las
clases sociales. A su vez, este conflicto, es decir la lucha de clases, es el motor
de la historia.
Marx sostiene que los acontecimientos sociales no se desenvuelven de manera
pacífica y lineal, sino por contraposiciones. Así, observa que en la historia se
dan situaciones contradictorias que provocan profundas transformaciones
sociales. En la antigüedad, la contradicción por excelencia fue la de “amo –
esclavo”. En la Edad Media, “señor feudal – siervo de la gleba”. En el siglo XIX,
la contradicción por excelencia es la oposición entre las clases sociales:
capitalistas –dueños de los medios de producción- y el proletariado -obreros-.
Entre ambas, según el pensamiento de Marx, existe una oposición
irreconciliable.
Para él, el capitalismo se caracteriza por la lucha de clases. La manera de
resolver la contradicción creada por el sistema capitalista es la revolución, o
sea el enfrentamiento entre el proletariado y la burguesía. La resolución a favor
del proletariado daría origen a un nuevo modo de producción: el socialista, en
donde los medios de producción pertenecerán al conjunto de la sociedad y no a
un grupo en particular.
Recorrido por la unidad 2: La teoría sociológica
2.4 La conformación de la teoría social clásica
La concepción materialista de la historia
Desde la concepción materialista de la historia, lo social se determina a partir de las relaciones
materiales que los hombres establecen en el proceso productivo. En estas relaciones materiales
del mundo del trabajo, los hombres se organizan colectivamente y transforman la naturaleza para
satisfacer sus necesidades vitales, de esta manera conforman lo que Marx denomina relaciones
sociales de producción. Sobre la base de las relaciones sociales de producción se construirán el
resto de los vínculos sociales, sean estos afectivos, culturales, jurídicos, políticos o de cualquier
otra índole.

Tomemos, por ejemplo, el caso de una empresa automotriz en una sociedad


capitalista. Allí encontraremos a la persona propietaria de las máquinas (dueña
de la empresa), y aquellas que no lo son y trabajan a cambio de un salario
(personas obreras).
Esta forma de organización social tendrá repercusiones directas, por ejemplo,
en el plano jurídico. Por un lado, el derecho a la propiedad privada previsto en
la legislación vigente, protegerá a la persona dueña de la empresa. Por el otro,
la legislación laboral protegerá los derechos de las personas obreras.
Asimismo, probablemente la persona dueña de la empresa enviará a sus hijos a
una escuela diferente a la que van los hijos de sus empleados, vivirán en
barrios distintos, tendrán participación política diversas, por ejemplo, el
empresario puede integrar una cámara empresaria y los obreros formar parte
de un sindicato.
Como podemos ver, sobre las relaciones sociales de producción que se
establecen en la estructura económica, se edificará el resto de las relaciones
existentes en la sociedad capitalista
Pirámide del sistema capitalista.
De la misma manera que en un edificio los cimientos sirven de base para su
construcción, la estructura económica es la base de todo el edificio social.

Ideología y conciencia de clases


Muchas veces se entiende por ideología al conjunto más o menos
sistemático de creencias que intentan explicar la humanidad y el mundo,
a la vez que orienta su conducta a partir de ciertos valores aceptados
como correctos.
Pero el marxismo aborda este concepto de un modo peculiar.
Entiende la ideología de un modo tan amplio que acaba identificando
ideología con cultura; la ideología abarca el derecho, la política, la
religión, el arte, la filosofía, e incluso la misma ciencia; las ideologías no
describen al hombre y su situación en la sociedad de un modo correcto,
sino de un modo deformado, falso. Esa deformación es consecuencia del
interés de la clase social dominante por mantenerse en su situación de
dominio. Marx afirma en su texto La ideología alemana (1846) que “las
ideas de las clases dominantes, son en todas las épocas, las ideas
dominantes”.
La clase dominante dispone de los medios de producción material, pero
también del control y producción de la cultura, por ejemplo los medios
de comunicación. Así, la ideología dominante lleva a naturalizar en la
conciencia de las personas explotadas las relaciones sociales de las
cuales son víctimas y, por lo tanto, es una herramienta fundamental
para el mantenimiento y reproducción del sistema capitalista.
Para Marx, el concepto de ideología es diferente al de conciencia de
clase. Un individuo o grupo social tiene conciencia de clase cuando
está consciente de sus verdaderos intereses de clase, cuando logra
desnaturalizar aquello que es dado como inmodificable y asume un rol
activo en el cambio social. Esto es, en última instancia, terminar con el
sistema de explotación capitalista. La clase de los explotados solo podrá
ir construyendo conciencia de clase en el marco de la lucha permanente
contra la ideología dominante.

2.4
La conformación de la teoría social clásica
2.4.3. Max Weber

Max Weber (1864- 1920) nació en Alemania y allí desarrolló gran parte de su carrera. Su trabajo se
centró en el análisis de la consolidación del capitalismo, el desarrollo de los Estados modernos y el
crecimiento de la racionalización del mundo, tal como él lo denominó.

Si bien en su obra se evidencia la influencia de Marx, es notoria la crítica que hizo a algunos de sus
principales postulados. Entre ellos, fue muy crítico de la concepción materialista de la historia pues
señaló que los conflictos de clase no eran tan relevantes como Marx señalaba. Para él, los factores
económicos no son suficientes para explicar el cambio social. Las ideas y los valores son igualmente
significativos para explicarlo.
Max Weber

Fuente: https://n9.cl/myw9g

La Sociología comprensiva y la racionalización creciente del mundo moderno

Weber sostuvo la importancia de factores como la religión, la filosofía y la ética en los cambios
sociales. A su vez, planteó que en los asuntos sociales intervienen individuos con conciencia,
voluntad e intenciones que son precisas comprender.

Si recuperamos la tensión estructura-sujeto desarrollada en la Unidad 1, Weber centró su mirada


más en el comportamiento de los individuos que en la estructura social. Así, introdujo el análisis
sobre la dimensión subjetiva de los actores sociales y, al centrarse en los factores subjetivos, buscó
explicar qué le otorga sentido a las acciones humanas. De allí que una de las claves del
pensamiento de Weber haya sido el concepto de acción social.

De esta forma, el interés de Weber por la dimensión subjetiva del comportamiento de los actores,
lo llevó a preguntarse por las acciones de los individuos y sus motivaciones en una sociedad. Si
bien Weber considera que hay acciones con carácter social y otras que no lo poseen, él se interesa
por las primeras. Este autor define a la acción social como aquellas conductas a las que el individuo
concede un significado subjetivo e intencional, es decir que están orientadas hacia otras personas.
Por lo tanto, la acción social es una acción intencionada y recíproca pues implica una relación
significativa con otro. Weber entiende a la sociedad como el resultado de acciones sociales
realizadas por los individuos de manera intencionada y recíproca.

La búsqueda de este autor por las motivaciones humanas que explican la acción lo llevó a
proponer distintos tipos ideales. Pero ¿qué son los tipos ideales?, son conceptos teóricos que le
permiten analizar los diferentes tipos de acción social. Es decir, los tipos ideales son herramientas
teóricas que no necesariamente se encuentran en estado puro en la realidad.
Entonces, ¿cómo comprender el sentido de las acciones sociales? Según la relación entre medios y
fines, Weber distingue cuatro tipos ideales de acción social:

Según Weber, en las sociedades modernas, en donde el capitalismo se había consolidado como
sistema, predominan la acción con arreglo a fines o instrumental, como consecuencia del proceso
de racionalización que el mismo sistema producía. Así, en las sociedades capitalistas la acción está
regida por el cálculo y la búsqueda de eficacia. En las sociedades modernas la tradición y los
vínculos afectivos de pertenencia comunitaria desaparecen como guía de las conductas. El cálculo
y la previsión pasan a ser prioritarios por sobre los principios de valor. La competencia, la
capacitación y el afán de lucro se convierten en pilares en este tipo de sociedades.

Los orígenes del capitalismo. Estado moderno y burocracia

Como ya hemos mencionado, Weber cuestionó el enfoque materialista de Marx. En su obra más
importante, Ética protestante y el espíritu del capitalismo (1905), defendió la idea de que los
factores no económicos tuvieron un papel clave en el desarrollo del capitalismo. Para él, la religión
calvinista, con fuerte presencia en algunos países del norte de Europa, fue la fuente de origen del
capitalismo. El conjunto de creencias y valores (propios de la religión calvinista) que poseían los
primeros comerciantes e industriales permite explicar el origen del capitalismo. Estás personas,
además de acumular riqueza personal vivían con austeridad y abnegación, lo que provocó que en
lugar de derrochar su riqueza la reinvirtieran en sus empresas, está combinación permitió el
desarrollo económico que derivó en el capitalismo.

Ahora bien, el apetito por la acumulación de riquezas propio de las sociedades capitalistas forzó la
emergencia de instituciones administrativas que tuvieron como función racionalizar la vida. Así, la
burocracia surge como una organización social propia del capitalismo, cuyo fin es velar por el
correcto funcionamiento y organización del trabajo para conseguir la eficiencia administrativa. En
toda organización burocrática existe una jerarquización de las personas funcionarios claramente
delimitada dónde quienes la integran se organizan en torno a reglas previamente escritas. Estas
reglas tienen como finalidad establecer los derechos y obligaciones de cada persona funcionaria.

Pensemos ahora en una organización burocrática concreta: un hospital. En él, además de una
persona a cargo de la dirección, se desempeña el personal médico, de enfermería, administrativo,
de mantenimiento y de cocina, entre otros. Ahora bien, cada uno de este conjunto de trabajadores
cuenta con una persona a responsable o jefa de área. Pensemos en el conjunto enfermería: habrá
una persona jefa del equipo de enfermería general pero también una persona jefa de enfermería
por turno, también habrá persona jefas de enfermería por piso y, si el hospital es muy grande y
complejo, personas jefas de enfermería por especialidad, además del resto de trabajadores del
conjunto enfermería. Cada uno, según el lugar que ocupe, tendrá una tarea asignada, así el
enfermero de neonatología del piso 4 del turno noche no tendrá las mismas tareas ni las mismas
responsabilidades que la jefa de enfermería de neonatología del hospital. Para Weber, la existencia
de una burocracia tiende a despersonalizar a las sociedades modernas al dejar de lado los
principios de valor y priorizar la eficiencia.

También Weber desarrolló el concepto de Estado. Según su visión, el


Estado es una comunidad humana que, dentro de un determinado
territorio, reclama para sí el monopolio efectivo de la violencia física
legítima. Por ello, el Estado constituye la única fuente de derecho a la
violencia y la ejerce a partir de las instituciones que especialmente
diseñó para garantizar el orden, como la policía o el ejército. De este
modo, uno de los elementos centrales para comprender la noción de
Estado en Weber es la violencia legítima.
Para Weber el poder es la probabilidad que tiene una persona de
imponer su propia voluntad en una relación social. El poder implica el
ejercicio de coerción, es decir la imposición o la presión sobre las
conductas o voluntades de otros. Sin embargo, Weber también refiere al
concepto de dominación y lo entiende como la probabilidad de encontrar
obediencia. La dominación implica el ejercicio efectivo del poder donde
un sujeto obedece un mandato específico que proviene de otra persona.
Por lo tanto, la dominación implica consenso, es decir, acuerdo o
conformidad. Ahora bien, la aceptación de esa dominación puede tener
orígenes muy diversos ya que ningún sistema de dominación se basa en
la obediencia automática, pues el principal fundamento se encuentra en
la creencia que tienen los subordinados sobre la legitimidad de su
subordinación.
La estratificación social
Un análisis sobre los aportes al pensamiento sociológico realizados por
Max Weber no estaría completo sin referirnos a su teoría de la
estratificación social. Weber parte de los análisis realizados por Marx.
Mientras que para este último, las relaciones de clases son polarizadas y
los problemas económicos ocupan el centro de todos los conflictos
sociales, Weber desarrolla una idea de sociedad más compleja y
multidimensional. Es decir, para él la estratificación social no solo se
explica por la dimensión económica, es decir por la posesión o no de los
medios de producción, sino también por la dimensión social y la
dimensión política. Entonces, la estratificación social no solo se asocia a
la clase sino también a los estamentos o estatus y a los partidos
políticos. De esta forma, la conjunción de estos tres elementos produce
una cantidad enorme de posiciones posibles ocupadas por los individuos
dentro de la estructura social.
2.4 La conformación de la teoría social clásica

Algunas comparaciones entre los clásicos

Hemos estudiado en este apartado los aportes realizados por Durkheim, Marx y Weber. En este
sentido, hemos visto como para Marx el objeto de estudio de la Sociología lo constituía la clase
social, para Durkheim lo central era estudiar el hecho social, mientras que Weber focalizó su objeto
de estudio en la acción social.

A modo de resumen, los invitamos a revisar el siguiente cuadro comparativo que sintetiza los
principales aportes de los padres fundadores de la Sociología.

2.5 La teoría social contemporánea y las respuestas alternativas


a dos problemas: el orden social y la acción social
Los cambios sociales y políticos producidos a lo largo del siglo XX fueron
delineando nuevos enfoques teóricos en las ciencias sociales, los cuales
llamaremos teoría social contemporánea.
Les sugerimos revisar las veces que crean necesario los conceptos de los tres
autores clásicos vistos hasta ahora: Durkheim, Marx y Weber. Su lectura e
interpretación fueron y son sustento para las teorías que surgieron durante el
siglo XX.
En efecto, se plantearon en los Estados Unidos, Europa y otras regiones,
distintas líneas de análisis teórico que sumaron adeptos y detractores. Primero,
nos adentraremos en las teorías surgidas en los países europeos y en Estados
Unidos, luego nos enfocaremos en Latinoamérica y Argentina.
Durante el siglo XX sucedieron hechos de gran importancia que modificaron la
realidad social: la Primera Guerra Mundial, el surgimiento de los fascismos
europeos, la consolidación de la revolución comunista en Rusia, la crisis
económica del capitalismo situada en Wall Street en 1929 y la Segunda Guerra
Mundial. La segunda mitad del siglo XX presentó un nuevo orden mundial
bipolar, el crecimiento demográfico y el desarrollo de la tecnología y la
globalización. Sin tiempo suficiente para asimilar la dinámica que esos hechos
imprimieron en la vida del hombre, la Sociología reformuló sus enfoques
teóricos.
¿Qué es el orden social? ¿Cómo se construye? ¿Qué sucede cuando ese orden
está amenazado? ¿Qué posibilidad tiene el individuo de modificar las
estructuras sociales?
Estas preguntas orientaron la búsqueda de teorías y marcaron la tensión entre
el orden y el cambio social y la reformulación del lugar del hombre en la
estructura social.
Ahora, les proponemos vincular las siguientes teorías con las tensiones
mencionadas en la Unidad 1: subjetivismo-objetivismo; sujeto-estructura;
consenso-conflicto, con el propósito de poner en juego diferentes contenidos
desarrollados hasta el momento.

2.5 La teoría social contemporánea y las respuestas alternativas


a dos problemas: el orden social y la acción social
2.5.1. La Escuela de Frankfurt. El sujeto crítico frente a la cultura de
masas. Tensión entre objetivismo-subjetivismo
A comienzos de la década de 1920, en pleno contexto del surgimiento del
nazismo en Alemania, se funda el Instituto de Investigación Social de la
Universidad de Frankfurt. En su seno, intelectuales como Theodor
Adorno, Herbert Marcuse y Max Horkheimer desarrollaron una teoría crítica
sobre la sociedad, basada en la obra de Marx. Forzados a exiliarse por el
totalitarismo nazi y descontentos por la evolución de la política europea, la
Escuela de Frankfurt –así fue conocida popularmente- retomó el estudio de las
ideologías y se cuestionó sobre la modernidad y sus postulados fundamentales.
Adorno y Horkheimer. Escuela de Frankfurt.
Fuente: https://goo.gl/AOzOFg
El grupo denunció la relación existente entre la decadencia cultural europea
(caracterizada por la violencia política, el racismo y el nacionalismo que
condujo a la Segunda Guerra Mundial) y la consolidación de la economía
capitalista. Para ellos, el capitalismo transformó a los individuos en “hombres-
masa”, engranajes del sistema capitalista en el que las personas se convierten
en productores y consumidores de mercancías.
Desde la perspectiva de estos autores, los medios de comunicación de masas
funcionan como agentes de manipulación ideológica utilizados por los
regímenes de la época para fomentar el consumo capitalista e imponer una
perspectiva determinada del mundo.

Mordaza
Fuente: https://goo.gl/cb5gfD
Como vimos en la Unidad 1, la tensión entre objetivismo-subjetivismo se hace
presente en estos autores. Los intelectuales de la Escuela de Frankfurt fueron
críticos de la influencia de las ciencias naturales en el pensamiento social, ya
que consideran que el método de aquellas anula la capacidad creativa y
reflexiva de las personas. Estos autores entienden que la ciencia y el avance
tecnológico vaciaron de sentido crítico a la sociedad. Llamaron racionalidad
crítica a la forma de pensamiento que permitiría reencontrarse a los hombres
entre sí y con la naturaleza. En otras palabras, a la capacidad de cuestionar las
formas propuestas por el capitalismo, transformarlas e imaginar otras posibles
realidades sociales

Recorrido por la unidad 2: La teoría sociológica


2.5 La teoría social contemporánea y las respuestas alternativas
a dos problemas: el orden social y la acción social
2.5.2. El Estructuralismo. Tensión entre estructura-sujeto
Detengámonos a pensar en las siguientes oraciones:

6) La estructura del edificio está en buen estado, no hará falta realizarle


demasiados arreglos.
7) Lucas es muy estructurado, le da demasiada “bolilla” a lo que piensan
los demás.
8) La estructura económica de nuestro país tiene una matriz aún
agroexportadora.

Si analizamos cada una de estas oraciones ¿Qué palabra tienen en común?


¿Cuál es el significado en cada una de ellas?
En las ciencias sociales y en Sociología en particular, se habla muchas veces
de estructura social. Si nos detenemos en las oraciones, en las tres, la palabra
estructura está refiriendo a algo que sostiene, que está ordenado, que muchas
veces no es visible a simple vista y que parecería que no es tan fácil de
modificar.
Las corrientes de pensamiento social estructuralistas entienden al sujeto como
un producto de estructuras heredadas a través de la cultura. Esta corriente
sostiene la existencia de estructuras objetivas independientes de la conciencia
y la voluntad del individuo. En otras palabras, las acciones de los sujetos son
producto de normas que fueron asimilando durante largo tiempo en su
sociedad. Pensemos en la actualidad en pautas culturales que están en nuestra
estructura social y nos inducen a comportarnos de determinada forma. Por
ejemplo, una persona que va caminando por la calle y se detiene en una
verdulería, no tomaría una manzana y seguiría caminando tranquila. Sabe que
vive en una sociedad donde esa manzana se vende y se compra. Es una pauta
o una norma de esa sociedad que se encuentra internalizada por el
individuo. En esta teoría las acciones de los sujetos (comprar una manzana en
nuestro ejemplo) están condicionadas por esa estructura social.

A partir de esta corriente se desarrollaron diferentes líneas que reflexionan


sobre esa tensión entre estructura- sujeto. En Francia surgió el constructivismo
estructuralista. El mayor exponente de esta visión fue el sociólogo Pierre
Bourdieu (1930 – 2002).
Pierre Bourdieu
Bourdieu fue un pensador dinámico y complejo, que profundizó los estudios
sociales abordando temáticas clásicas como las acciones individuales (Weber),
la estructura social (Durkheim), o el concepto de clase (Marx). Planteó la
necesidad de una mirada sociológica que hiciera foco en las estructuras que
condicionan las acciones sociales y las percepciones que el individuo tiene de
ellas. Bourdieu, si bien reconoce la primacía de esas estructuras sociales sobre
el individuo, enfatiza la importancia del estudio de la transformación de esos
condicionamientos. Es decir, en esa tensión entre sujeto/estructura, hay lugar
según Bourdieu, para que los condicionamientos que plantea la estructura
puedan ser transformados por el sujeto. De hecho, él fue un activista social que
intento modificar las estructuras sociales desiguales de Francia y Argelia.
Si bien retomaremos las ideas de Bourdieu en la Unidad 3, los invitamos a
conocer más sobre su teoría en el siguiente video.
Por su parte, el sociólogo británico Anthony Giddens fue el creador del
concepto de estructuración.

Anthony Giddens
Giddens intentó realizar una síntesis entre la visión estructuralista del
análisis social y la herencia weberiana que ponía el acento en la
comprensión de las elecciones subjetivas de los individuos. Señaló
entonces, el carácter dinámico de las estructuras sociales que se
reformulan constantemente a partir de las acciones de los individuos.
Por eso Giddens habla de procesos permanentes de estructuración de lo
social. Así, tanto la dimensión estructural -que es anterior al individuo y
lo condiciona- como sus acciones concretas -que producen cambios en
esa estructura- son vistas como procesos complementarios en el análisis
sociológico. De esta forma, para Giddens, esa estructura está en
constante movimiento y transformación.

2.5 La teoría social contemporánea y las respuestas alternativas


a dos problemas: el orden social y la acción social
2.5.3. El Funcionalismo/ Funcionalismo-estructuralista. Tensión entre
consenso-conflicto
Talccott Parsons

La década de 1930 vio nacer en Inglaterra una corriente teórica que se


extendió rápidamente por todo el mundo y que tenía su origen en la
antropología. Su principal eco llegó a los Estados Unidos de la mano de Tallcot
Parsons (1902-1979) y Robert Merton (1910-2003), su discípulo. Basándose en
el pensamiento de la sociología clásica de Durkheim, el Funcionalismo entiende
a la sociedad como un sistema, concepto extraído de las ciencias naturales,
es decir, un conjunto de componentes interrelacionados. El Funcionalismo se
caracteriza, además, por un enfoque empirista del análisis social, en el que el
trabajo de campo es considerado una herramienta fundamental.
Veamos de qué se trata…
Según el funcionalismo, la vida social se presenta como un organismo en el
que cada parte cumple una “función” y se relaciona con el resto de los
componentes del mismo organismo. A esta relación la
denominan interdependencia funcional.
Repensemos estos conceptos con ejemplos…
Si comparamos con la biología, cada órgano del cuerpo humano tiene
interdependencia funcional con el otro. Es decir, si una persona tiene un
problema en su vesícula, el hígado no funcionará bien; sí tiene un pulmón
dañado, probablemente su sistema cardiológico lo sufrirá. Entonces, si
tomamos la concepción de sistema de Parsons, la sociedad está compuesta por
diferentes componentes: lo político, lo social, lo educativo, etc. Cada uno
cumple una función en la sociedad y se relacionan con los otros componentes
de manera que el sistema funcione armónicamente.
Funcionalismo
Fuente: https://goo.gl/ogtfdK
Pensemos que esta teoría se origina luego de la crisis del capitalismo en
1929. El Estado norteamericano buscó la manera de “volver amigable” al
capitalismo con una fuerte presencia del Estado, frente a la ofensiva de
ideologías marxistas o socialistas. Desde esta teoría cada componente
cumple una función: las empresas, los sindicatos, las instituciones
sociales, etc. Si todas las personas realizan las acciones acordes a su rol,
el sistema no tendría fisuras. Entonces, ¿no se puede cuestionar las
funciones?, ¿quién cuestiona el sistema?, ¿hay posibilidad de
transformarlo?
En esa tensión que mencionamos en la Unidad 1 entre consenso-conflicto,
Parsons pone énfasis en el mantenimiento de la estabilidad social, es decir, del
consenso. Las conductas que no pueden ser integradas al sistema social, serán
vistas como desviadas, por lo tanto disfuncionales. En efecto, para este autor,
cada persona decide voluntariamente su curso de acción según el peso que las
normas y los valores imperantes en la sociedad en la que vive tengan sobre
ella. Desde esta perspectiva, las acciones humanas se conciben
como “voluntarias” y tienen como característica el hecho de que cada
individuo busca obtener el máximo número de gratificaciones posibles dentro
del marco normativo en el que desarrolla su vida.
El Funcionalismo también pone énfasis en el análisis de las instituciones
sociales. Para esta corriente teórica, las instituciones poseen una función
concreta: son el medio desarrollado colectivamente por cada sociedad para
alcanzar la satisfacción de sus necesidades biológicas y culturales. En este
sentido, si el grado de incidencia de las instituciones sobre el individuo es bajo,
sus acciones pueden ser disfuncionales, es decir, perjudiciales para el orden
social en el que vive.
Si hay acciones/conductas generadoras de nuevas alternativas sociales pueden
ser consideradas “desviadas” pero también estas pueden ser integradas al
sistema para mantener su equilibrio.
2.6 Teoría y análisis sociológico en Latinoamérica y Argentina
Pensamiento latinoamericano y argentino

Si las teorías sociales surgen al calor de los acontecimientos relevantes de la


historia, en Latinoamérica esa relación es aún más estrecha. En América Latina
grandes pensadores se acercaron a la realidad de diferentes maneras: a través
de la literatura, de documentos, ensayos, investigaciones. Aquí rescataremos

de la tradición latinoamericana el Ensayo como otra forma de acercamiento


sociológico a la realidad.
Libro de la Socióloga Alcira Argumedo “Los silencios y las voces de América
Latina” sobre la teoría social latinoamericana”

Muchas de estas ideas no fueron consideradas parte de las teorías sociales


ya que no cumplían con la rigurosidad que exigía la sociedad científica.
Podemos situar en Latinoamérica una diversidad de pensadores/ideólogos
que le han promovido batallas por la liberación de las colonias y que sus
pensamientos no llegaron a difundirse como teorías. Sin embargo, dejaron
legados que sirvieron de análisis de las sociedades latinoamericanas y se
convirtieron en programas de acción para las luchas por la independencia y
el desarrollo de los Estados nacientes. Podemos mencionar algunos de
estos personajes históricos: José Martí, Simón Bolívar, Mariano Moreno, Juan
Bautista Alberdi, entre otros.
2.6.1. Desarrollismo y Teoría de la Dependencia en América Latina

Si continuamos por el siglo XX, en América Latina y Argentina, luego que los países se
constituyeran como Estados independientes, hallaremos estudios sociológicos influenciados
fuertemente por el pensamiento positivista. También encontraremos autores que interpretaron
desde la realidad latinoamericana la teoría de Marx.

A partir del proceso de modernización estatal que surgió luego de la Segunda Guerra Mundial, y
los cambios sociales que ella produjo, la Sociología latinoamericana debió reajustar su enfoque.
Sus reflexiones se orientaron hacia el análisis de las formas de participación social y política, así
como también a las condiciones de vida material de las personas trabajadoras y el consumo.

Surge como teoría el Desarrollismo. ¿A qué se llamaba Desarrollismo? Al principio de esta unidad
vimos el surgimiento del capitalismo en los países europeos. El capitalismo además de dividir a la
sociedad en dueños de los medios de producción y dueños de su fuerza del trabajo, también divide
a los países en centrales y periféricos. El Desarrollismo fue una teoría nacida desde Latinoamérica
que entendía a la economía mundial integrada en:

Países centrales que desarrollan la industrialización.

Países periféricos que se dedican casi exclusivamente a la producción de materias primas.

Esta teoría promulgaba que los países periféricos podían crecer indefectiblemente hasta alcanzar
niveles de desarrollo de los países centrales si se daban ciertas condiciones como:

Estados que promovieran el modelo de Industrialización por Sustitución de Importaciones.

Alianzas de clases entre burguesía y obreros.


Adopción de prácticas comerciales propias de los países desarrollados

Sin embargo, en los países periféricos donde se ubicaban a los países de


América Latina, ese crecimiento no llegaba a ser para todos los sectores
sociales y la desigualdad era cada vez más visible.
Desde estos problemas concretos de la región surge, en la década de los
´60, la Teoría de la Dependencia, la cual fue sustento para grandes
estudios sociales y económicos en América Latina. Podemos encontrar a
Fernando Cardoso, Enzo Faletto, Celso Furtado, Teotonio Dos Santos,
entre otros representantes de esta teoría.
La Teoría de la Dependencia nace como crítica al Desarrollismo. Analiza
el capitalismo desde la mirada de los países del sur, es decir, de la
periferia. Si bien concuerda con la división de los países en centrales y
periféricos, sostiene que esa relación es desigual: los países centrales
son los que imponen los precios de las materias primas construyendo
una relación de dependencia histórica. Es decir, los países periféricos no
podrán desarrollarse completamente si mantienen el estado de
dependencia hacia los países centrales.

2.6.2. La Argentina y la sociología

Hasta aquí hemos analizado el desarrollo de algunas teorías de América Latina en general. Ahora
nos abocaremos a la Sociología argentina.

En general, se pone como origen de la sociología argentina a un hito fundante. Suele haber
consenso en la comunidad científica en que este hito es la creación de la primera cátedra de
Sociología argentina en 1898 en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.
Sin embargo, como mencionamos en el apartado anterior existía pensamiento social con
anterioridad. Veamos la cita de una colega
Posteriormente, en 1927, se crea el Instituto de Sociología Argentina y, en 1950, se funda la carrera
de Sociología en la Universidad de Buenos Aires, siendo Gino Germani uno de los sociólogos más
importantes que participa de ella. La sociología que emerge de estas instituciones no incluía los
aportes de otras corrientes de pensamiento social latinoamericano como Mariátegui, Scalabrini
Ortiz, Martínez Estrada, Hernández Arregui y Jauretche, que hicieron sociología desde espacios
alternativos al académico.

La década de los ´70 vio nacer diferentes corrientes sociológicas, experiencias variadas dentro de
las universidades e intelectuales comprometidos con su realidad en busca del cambio social. Sin
embargo, con la última dictadura militar (1976-1983), muchas carreras de Sociología se cerraron y
las investigaciones fueron escasas. En este periodo oscuro, la “criticidad” e “incomodidad” de la
Sociología no tenían lugar en un país gobernado desde la censura, la persecución, tortura y muerte
de personas intelectuales y trabajadoras.

Con la apertura democrática, la Sociología toma fuerza e intenta realizar, desde sus diversas
corrientes, investigaciones sobre los procesos significativos para la realidad social, sumergiéndose
en diversidad de problemas sociales y construyendo teoría y posibles transformaciones.
Gino Germani y el análisis sociológico del peronismo

Gino Germani (1911-1979) de origen italiano, llegó a la Argentina en los años 40, escapando del
fascismo imperante en su país. Ya en nuestras tierras se incorporó al Instituto de Sociología de la
Facultad de Filosofía y Letras (UBA), dirigido por Ricardo Levene. Influenciado por el funcionalismo
estadounidense, Germani comenzó sus análisis sobre los procesos de movilidad social y geográfica
vinculados al surgimiento del fenómeno peronista en el país. Germani reconoció el valor de la
demografía como ciencia auxiliar de la Sociología. En su obra Argentina, sociedad de masas,
(escrita junto a Torcuato Di Tella y Jorge Garciarena) planteaba que las estadísticas y las encuestas

permitirían desentrañar el mecanismo por el cual funcionaban las sociedades de manera precisa.
Con ello defendía a la Sociología como una ciencia empírica objetiva, ya que, desde su perspectiva,
las sociedades eran aptas de ser estudiadas objetivamente.

Vayamos al nudo de su investigación…

El eje de su estudio fue la transición de las estructuras sociales de la Argentina tradicional o


colonial, a la moderna y de masas. Para ello estudió la forma en que el proceso de industrialización
modificó las estructuras sociales del país, y produjo un fenómeno migratorio interno del campo a
la ciudad. El proceso de industrialización que había comenzado en la década del ´30 se profundizó
con la llegada de Perón al poder, provocando además el surgimiento del movimiento peronista
constituido por estas nuevas masas obreras migratorias. El crecimiento de las clases medias,
producto del crecimiento demográfico y las políticas de inclusión social del peronismo, lo llevaron a
analizar de cerca al fenómeno
Germani sostenía que el origen del movimiento social de masas (peronismo en el caso de
Argentina) estaba relacionado con la migración del campo a la ciudad. En este diagnóstico
determina las causas del fenómeno político: los obreros provenientes del campo, que venían de
una sociedad tradicional y se insertaron en una sociedad moderna industrializada, constituyeron
“masas disponibles” que no tenían ideologías previas. Los diferenciaba de los trabajadores
urbanos inmigrantes provenientes de Europa que traían ideas anarquistas, socialistas, anarco
sindicalistas.

La conclusión de este análisis fue cuestionada por muchos autores ya que relativizó la
construcción de la identidad peronista como un proceso novedoso en la clase obrera argentina.

Si bien el desarrollo teórico de Germani recibió críticas, es importante destacar


que frente a un fenómeno social y político hizo un gran aporte al estudio
de movilidad social estudiando al peronismo.

2.7 ¿Qué hemos trabajado en esta Unidad?

En esta unidad analizamos el contexto histórico en el que surgió la sociología como ciencia. A lo
largo de ella identificamos a los pensadores que le dieron forma y abordamos sus diferentes
enfoques teóricos de la realidad social. Específicamente, nos detuvimos en el análisis de los padres
fundadores, como Saint Simon y Comte, y de los pensadores clásicos, como Durkheim, Marx y
Weber. Finalmente, estudiamos los principales aspectos del desarrollo de la teoría sociológica en
Latinoamérica y Argentina.

Recorrido por la Unidad 3: Las relaciones sociales en la sociedad. La desigualdad social

3.1. Introducción

En la presente unidad nos proponemos repasar algunos de los conceptos sociológicos más
frecuentes en el marco de las relaciones sociales. En primer lugar, los procesos de socialización por
los que atraviesa el individuo, los grupos sociales, las instituciones y las normas sociales. En
segundo lugar, abordaremos los conceptos de estructura y sistema social, y las categorías de rol y
estatus. Por último, nos adentraremos en el mundo heterogéneo de la cultura, las identidades
sociales y las problemáticas de género.

Objetivos

Identificar la influencia del proceso de socialización y sus agentes, así como el papel de los grupos,
las normas sociales y las instituciones.

Reflexionar sobre los conceptos de estructura social y desigualdad social, y sobre la composición
de la estructura social argentina.

Caracterizar las diversas concepciones en torno al concepto de cultura y las problemáticas de


género.

3.2 Comunidad y Sociedad


En Sociología, comunidad y sociedad son conceptos que representan uno de los
principales temas en los que focalizaron su mirada algunos de los padres
fundadores, Durkheim por ejemplo. Así, buscaban conocer cómo son las
relaciones sociales entre los individuos de una comunidad y entre los
individuos de una sociedad. En este marco, han señalado que en una
comunidad las relaciones entre los individuos son de carácter espontáneo y
predomina la cooperación para el logro de los objetivos colectivos, mientras
que en una sociedad, éstas son de carácter racional con el propósito de
conseguir un objetivo determinado.
Estos conceptos, propios de los inicios de la Sociología en el siglo XIX, siguen
teniendo vigencia en el siglo XXI y se utilizan para explicar distintos problemas
sociales. Vivir en sociedad implica vivir bajo ciertas normas que no siempre son
totalmente compartidas, reconocer y respetar la heterogeneidad aunque no
siempre nos sintamos cómodos con ello.
Ahora, cuando hablamos de comunidad referimos, en principio, a una
pertenencia identitaria, a compartir ciertas ideas, valores y un “ser común” que
nos une. Como señalamos recientemente, esa identidad no abarca
necesariamente toda nuestra realidad social, nos pasa a menudo que no
compartimos las mismas ideas políticas con los compañeros de trabajo, ni nos
gusta la misma música e incluso no comemos la misma comida.
En épocas en que las sociedades se vuelven más inseguras, en términos
amplios, en donde el retroceso del Estado provoca zonas de mayor
vulnerabilidad para los individuos y los grupos sociales en términos de
garantías de empleo, educación, salud, de cuidado de las infancias y de las
personas adultas mayores, las comunidades se vuelven muchas veces un
refugio.

En definitiva, la socialización es un complejo proceso que se inicia con el nacimiento del individuo y
termina con su muerte, a partir del cual se incorporan progresivamente –primero en la familia y
luego en otros submundos institucionales como la escuela o el trabajo- las pautas de
comportamiento, costumbres, tradiciones, valores, normas y pautas culturales que caracterizan la
vida en una determinada sociedad.

3.2 Comunidad y Sociedad


3.2.2. Los grupos sociales
Antes de comenzar tenemos que preguntarnos qué entendemos por grupo
social y cómo lo definiremos en este materia del estudio. Podemos ensayar
algunas respuestas: podemos definir a un grupo como un conjunto de
individuos, sin embargo, no todos los conjuntos de individuos pueden
considerarse grupos sociales. ¿Los espectadores de un partido de futbol son un
grupo social? ¿Las personas que comparten un viaje en tren son un grupo
social? ¿Los estudiantes de Adultos 2000 son un grupo social? Para poder
responder estas preguntas debemos introducirnos aún más en la definición de
este concepto.
Para ello podemos repasar algunas ideas desarrollados en la Unidad 1. El ser
humanos es un ser social y por ello las relaciones sociales constituyen uno de
sus rasgos distintivos. En efecto, desde el momento en que venimos al mundo,
nacemos insertos en una realidad social que influye sobre nosotros. La vida del
ser humano se desarrolla en el marco de agrupaciones sociales e instituciones
que lo van moldeando y le permiten interactuar con sus semejantes: una
familia, un club, un partido político, un centro de estudiantes, etc. Los grupos y
las instituciones influyen en nuestro comportamiento, a veces condicionando
nuestras decisiones, otras liberando nuestras acciones. De hecho, es en el
interior de estos grupos e instituciones en donde transcurren nuestras
interacciones. Sin embargo, como señalábamos al comienzo del apartado, no
cualquier conjunto de personas constituye un grupo social. En Sociología, para
que exista un grupo social sus integrantes deben cumplir ciertos requisitos:

1) Que exista una interacción relativamente prolongada entre sus


miembros, así como un mismo fin.
2) Que sus integrantes actúen conforme a pautas y normas establecidas
que regulen su acción.
3) Que compartan una identidad común y posean el reconocimiento de sus
pares.

Por eso, teniendo en cuenta esos requisitos, no debemos confundir los grupos
sociales con los agregados sociales. Cuando hablamos de agregados
sociales nos referimos al conjunto de personas que comparten
circunstancialmente un mismo espacio y tiempo como pueden ser las personas
que viajan en un colectivo o los consumidores que ingresan a un local de ropa.
Ahora bien, una vez definidos los grupos sociales tenemos que señalar que
existen muchas formas de clasificarlos y que no siempre son formas puras.
Algunos criterios de clasificación, no necesariamente excluyentes, pueden ser
los siguientes:

3) Según el tipo de relación social:

Se dividen en grupos primarios y secundarios. Los grupos primarios se


caracterizan por ser grupos pequeños, se expresan naturalmente a través
del nosotros ya que opera un sentimiento de pertenencia. A su vez, el tipo
de relaciones que se establecen son personales y con un grado importante de
proximidad e intimidad. En los grupos primarios es donde se satisfacen las
necesidades sociales más apremiantes y por ello el compromiso afectivo es
profundo, incidiendo en nuestra conducta de manera significativa. Se
caracterizan por un alto grado de espontaneidad entre sus integrantes, ya que
las normas que rigen a este tipo de grupos son más bien informales. Tiene
importancia para sus miembros porque además de permitir alcanzar fines u
objetivos también otorga gratificaciones personales y emocionales. Ejemplos
de este tipo de grupos pueden ser una pareja, una familia, amistades, un
pequeño grupo de vecinos, etc.
Los grupos secundarios se caracterizan por relaciones superficiales e
impersonales y vínculos contractuales como las que se dan en el campo
laboral. En general, encontramos este tipo de grupos en grandes
organizaciones en donde las relaciones sociales se encuentran regladas. En el
seno de una gran empresa, por ejemplo, priman las consideraciones prácticas y
no afectivas. También en organizaciones sociales de grandes dimensiones
como el Estado podemos encontrar grupos secundarios.
De todas formas, es necesario aclarar que en las grandes organizaciones las
relaciones sociales que se producen son complejas y también podemos
encontrar relaciones propias de los grupos primarios, por ejemplo las
amistades provenientes del ámbito laboral.

 Según el tipo de organización:

Según este criterio encontramos grupos formales e informales. Todos los


grupos cuentan con pautas y normas que los regulan, pero no todos los grupos
están organizados formalmente. Los partidos políticos, las empresas, las
universidades o las diferentes religiones constituyen ejemplos de grupos
formales ya que presentan reglas formalmente explicitadas que especifican la
forma de comportarse, los derechos y obligaciones de sus integrantes, a la vez
que se establecen las autoridades que lo conforman.
Los grupos informales se caracterizan por relaciones más espontáneas y por no
contar con reglas o una estructura organizativa explicitada.

9) Según el tipo de identificación:

Además de estas clasificaciones presentadas, la Sociología establece una


distinción entre grupos de pertenencia y grupos de referencia. Los grupos de
pertenencia son aquellos en los que sus miembros se sienten parte activa,
valorada y reconocida por el resto de las personas integrantes y a su vez
aceptan las reglas que el grupo impone o promueve. Integrar un grupo de
pertenencia no depende siempre de nuestra voluntad sino de situaciones
objetivas como el parentesco, el poder adquisitivo, etc. Sin embargo, en otras
ocasiones sí se elige formar parte de ellos, como es el caso de un partido
político, un grupo de inmigrantes o un movimiento social. Es necesario
destacar que los grupos de pertenencia tienen una influencia muy fuerte sobre
el comportamiento de las personas que los conforman.
Los grupos de referencia son aquellos en donde sus integrantes orientan su
comportamiento en función de las normas y valores que propone ese grupo. En
este caso, esas normas y valores actúan como sistemas de referencia, como
modelos de comportamiento a seguir. Es decir, se trata de grupos que
comparten valores, ideas o prácticas que son considerados por sus miembros
como deseables. Ejemplos de este tipo de grupos puede ser un grupo de
música, un estilo de vestimenta, una clase social a la que se quiere pertenecer.
Antes de proponer estas clasificaciones señalamos que no eran formas puras,
por lo tanto al analizar un grupo, nos pueden ser útiles varios de estos criterios.
Por ejemplo, al analizar al grupo social club de fútbol podemos señalar que la
mayoría de las relaciones sociales que allí se establecen son propias de un
grupo secundario y con características formales, sin embargo, entre algunos de
sus miembros pueden ser de tipo primarias e informales. A su vez, para los
miembros de mayor antigüedad, este puede ser un grupo de pertenencia,
mientras que para los de reciente participación, puede funcionar como grupo
de referencia

3.2 Comunidad y Sociedad

3.2.3. Normas sociales e instituciones

Hasta aquí hemos avanzado en el estudio de la comunidad, la sociedad, los procesos de


socialización y los grupos sociales. Ahora les proponemos estudiar el tema del control social pero…
comencemos con unas preguntas: ¿qué es el control social?, ¿qué se entiende en Sociología por
control social?

Control social y conformidad

El control social consiste en la totalidad de los medios y mecanismos a través de los cuales un
grupo o una sociedad buscan asegurar la conformidad de sus miembros con el objetivo de
garantizar la existencia de un determinado orden social para poder funcionar. Intenta controlar y
predecir el comportamiento de la mayoría de sus miembros en el marco de la mayor parte de las
situaciones.

Por lo tanto, este concepto se refiere a los esfuerzos de un grupo o de una sociedad por regularse,
para tornarse ordenada y predecible. La forma más poderosa de control social es la interiorización
de las normas por los propios integrantes de la sociedad, es decir cuando los individuos cumplen
las normas porque ya tienen plenamente incorporado la necesidad y lo correcto de cumplirlas.
Podemos señalar que existen dos modos de control social: control social difuso y control social
institucionalizado.
Ahora bien, frente al incumplimiento por parte de un individuo o grupo, de los comportamientos
esperables, aparece la sanción

El control social y las sanciones que éste origina van desde lo micro social (el comportamiento en el
grupo pequeño) hasta lo macro social (la sociedad tomada como conjunto). Desde el castigo
materno buscando la interiorización de las normas más elementales como por ejemplo
comportamiento en la mesa familiar, hasta la cárcel, que se le impone a un individuo, por ejemplo,
cuando comete un robo a mano armada violentando la ley penal.

Cuanto más efectivo sean los mecanismos de control social, sobre todo
el difuso, más conformidad de los integrantes de una sociedad logrará y
menos se necesitará del uso de la fuerza (coerción) para imponer las
conductas consideradas socialmente aceptables.
Una sociedad con un relativamente eficaz sistema de control social,
requerirá de elementos de coerción más limitados y de un sistema de
normas legítimas altamente desarrollado.

A su vez, es importante destacar que los mecanismos de control social entran en crisis en
momentos que se producen procesos profundos de transformación y cambios sociales. Momentos
en los cuales el orden social vigente está cuestionado en aspectos esenciales y se vislumbra la
llegada de un nuevo orden social.

Pensemos la sociedad colonial del Virreinato del Río de la Plata y sus mecanismos de control social
(desde la iglesia hasta el cabildo, pasando por los diarios de la época), atravesando el momento en
que se desencadenó la Revolución de Mayo que pugnaba por imponer un nuevo orden de cosas.
Es decir, no debemos considerar la existencia de un orden social vigente y estable, necesariamente
como un rasgo positivo en sí mismo. La valoración que de ese orden social vigente se realice,
estará atravesado justamente por las distintas miradas ideológicas, políticas, culturales, etc., de
quien o quienes efectúen esa valoración.

En contrapartida, no siempre la existencia de conflicto social debe ser considerada como un dato
negativo de la realidad, muchas veces el conflicto pone en crisis lo establecido y visibiliza, se
transforma en la expresión de tensiones genuinas que existen en nuestras sociedades.

Control social y desviación

En contraposición del control social, la desviación social refiere al quiebre de una norma y a la
reacción social que dicha acción envuelve, en un tiempo y espacio determinados. Es decir, a la
vulneración, al menos parcial, de pautas sociales que posee un grupo o la sociedad en su totalidad.
La desviación más extrema podría ser ejemplificada con aquella conducta que es identificada por el
orden vigente como delito, por ejemplo un robo, un homicidio.

Ahora bien, las normas sociales no son neutrales, por el contrario tienen mucho que ver con las
diferencias de poder y de clase que existen entre sectores de la sociedad.

Por ejemplo, si analizamos uno de los mecanismos más “duros” de control social, en este caso el
derecho penal y todas sus instituciones (policía, tribunales, cárcel, etc.), veremos que es altamente
selectivo en sus intervenciones. Sin dudas, es más probable que en algún momento de su vida
tenga contacto con el derecho penal una persona que integre un grupo o clase social más
vulnerable que aquellos que forman parte de los sectores más privilegiados.

También en sociedad, se deben afrontar situaciones donde diferentes grupos de personas


interactúan con percepciones muy diferentes sobre lo que resulta aceptable o no. Es decir que, en
una misma sociedad conviven individuos y grupos que evalúan de manera muy diferente una
misma situación. Por ejemplo, para algunos el corte de una calle en virtud de una manifestación
popular será evaluado como una conducta inaceptable que debe ser reprimida o al menos acotada
por la fuerza coactiva del Estado y, para otros, esa misma conducta implicará el ejercicio legítimo
del derecho a la protesta que debe ser protegido.

A su vez, aquello que es considerado inaceptable mayoritariamente en una época, puede ser
considerado razonable y legal en otra. Tomemos por ejemplo el matrimonio igualitario. Lo que era
considerado mayoritariamente como una desviación social en otro momento, hoy es reconocido
como un derecho de las personas. Incluso, en las sociedades modernas, esto varía entre diferentes
Estados. En la actualidad, muchas legislaciones consideran al aborto un delito, lo que sin embargo
en otros países es regulado legalmente.

3.3. Estructura y Sistema social


A lo largo de este material de estudio, hemos afirmado que la Sociología estudia las relaciones
sociales que se establecen entre los individuos que conforman una sociedad. Si quisiéramos
explicar rápidamente cómo se conforma una sociedad, diríamos que se encuentra compuesta por
individuos agrupados en distintos grupos sociales, distintas clases sociales, distintos tipos de
instituciones. De esta manera, se establecen distintas formas de comportamiento y modos de
relacionarse más o menos reglados según el ámbito de socialización. Como ya señalamos en
unidades anteriores, es tarea de la Sociología el estudio de esta complejidad.

Pero, para poder abordar esta complejidad es necesario que definamos algunos conceptos que nos
ayudarán a desarmar un poco el ovillo.

El concepto de estructura social refiere a los elementos más permanentes e invariantes de una
sociedad. Podríamos señalar que la estructura social se compone de tres elementos: en primer
lugar, la idea de un conjunto o totalidad, en segundo lugar, la existencia de partes individuales que
conforman ese conjunto y, por último, una disposición ordenada de relaciones o posiciones de las
partes de ese conjunto. No puede concebirse una sociedad sin estructura, incluso en las
sociedades humanas más simples y primitivas puede identificarse una estructura de cierta
complejidad. No obstante, es necesario tener en cuenta que hasta las estructuras más sólidas
están sujetas a un proceso de cambio histórico.

Ahora bien, en la Sociología se han formulado y complejizado diferentes definiciones sobre la


estructura social, vinculadas a diferentes paradigmas teóricos. Como ya estudiamos en la Unidad 2,
desde una perspectiva estructural funcionalista, podríamos afirmar que el estudio de las relaciones
sociales se realiza a partir de entender a la sociedad como un sistema social. El sistema social,
entonces, se presenta como un conjunto de normas y roles que ordenan nuestro comportamiento.
Esto nos permite adecuarnos al contexto de cada situación.

3.2.1. El proceso de socialización y los agentes de socialización

La socialización es un proceso de comprensión e integración al mundo. Así, el mundo social en el


que nace un individuo, se encuentra definido originariamente por la posición que ocupan sus
antecesores en la estructura social. El individuo se incorpora a un orden social ya constituido, que
promueve la incorporación de valores, sentidos, creencias que no son homogéneos, es decir que
no son iguales para todos. De esta manera, la socialización estará condicionada por el lugar del que
se forme parte en la estructura social. Esto se mostrará en la forma de vestir, de hablar, en la forma
de interpretar el orden social y la vida cotidiana, en las instituciones, el tipo de escuela, el tipo de
expectativa que se generan en cuanto a las relaciones de sociabilidad con otros miembros, etc.

¿Qué entendemos por socialización? En Sociología se llama socialización al proceso en el que el


individuo aprende e interioriza, a lo largo de su vida, hábitos, pautas de comportamiento, normas,
propios de la cultura y la sociedad en la cual se encuentra. Este aprendizaje e interiorización le
permiten al individuo desarrollar la interacción social. Este proceso es llevado adelante por
distintos agentes de socialización.

Podemos señalar que el proceso de socialización se produce en etapas. Así, encontramos la


socialización primaria y la socialización secundaria

En definitiva, la socialización es un complejo proceso que se inicia con el nacimiento del individuo y
termina con su muerte, a partir del cual se incorporan progresivamente –primero en la familia y
luego en otros submundos institucionales como la escuela o el trabajo- las pautas de
comportamiento, costumbres, tradiciones, valores, normas y pautas culturales que caracterizan la
vida en una determinada sociedad.

Las relaciones sociales en la sociedad. La desigualdad social

3.2 Comunidad y Sociedad

3.2.2. Los grupos sociales

Antes de comenzar tenemos que preguntarnos qué entendemos por grupo social y cómo lo
definiremos en este materia del estudio. Podemos ensayar algunas respuestas: podemos definir a
un grupo como un conjunto de individuos, sin embargo, no todos los conjuntos de individuos
pueden considerarse grupos sociales. ¿Los espectadores de un partido de futbol son un grupo
social? ¿Las personas que comparten un viaje en tren son un grupo social? ¿Los estudiantes de
Adultos 2000 son un grupo social? Para poder responder estas preguntas debemos introducirnos
aún más en la definición de este concepto.

Para ello podemos repasar algunas ideas desarrollados en la Unidad 1. El ser humanos es un ser
social y por ello las relaciones sociales constituyen uno de sus rasgos distintivos. En efecto, desde
el momento en que venimos al mundo, nacemos insertos en una realidad social que influye sobre
nosotros. La vida del ser humano se desarrolla en el marco de agrupaciones sociales e instituciones
que lo van moldeando y le permiten interactuar con sus semejantes: una familia, un club, un
partido político, un centro de estudiantes, etc. Los grupos y las instituciones influyen en nuestro
comportamiento, a veces condicionando nuestras decisiones, otras liberando nuestras acciones.
De hecho, es en el interior de estos grupos e instituciones en donde transcurren nuestras
interacciones. Sin embargo, como señalábamos al comienzo del apartado, no cualquier conjunto
de personas constituye un grupo social. En Sociología, para que exista un grupo social sus
integrantes deben cumplir ciertos requisitos:

Que exista una interacción relativamente prolongada entre sus miembros, así como un mismo fin.

Que sus integrantes actúen conforme a pautas y normas establecidas que regulen su acción.

Que compartan una identidad común y posean el reconocimiento de sus pares.

Por eso, teniendo en cuenta esos requisitos, no debemos confundir los grupos sociales con los
agregados sociales. Cuando hablamos de agregados sociales nos referimos al conjunto de personas
que comparten circunstancialmente un mismo espacio y tiempo como pueden ser las personas
que viajan en un colectivo o los consumidores que ingresan a un local de ropa.

Ahora bien, una vez definidos los grupos sociales tenemos que señalar que existen muchas formas
de clasificarlos y que no siempre son formas puras. Algunos criterios de clasificación, no
necesariamente excluyentes, pueden ser los siguientes:
Según el tipo de relación social:

• Según el tipo de relación social:

Se dividen en grupos primarios y secundarios. Los grupos primarios se


caracterizan por ser grupos pequeños, se expresan naturalmente a
través del nosotros ya que opera un sentimiento de pertenencia. A su
vez, el tipo de relaciones que se establecen son personales y con un
grado importante de proximidad e intimidad. En los grupos primarios es
donde se satisfacen las necesidades sociales más apremiantes y por ello
el compromiso afectivo es profundo, incidiendo en nuestra conducta de
manera significativa. Se caracterizan por un alto grado de
espontaneidad entre sus integrantes, ya que las normas que rigen a este
tipo de grupos son más bien informales. Tiene importancia para sus
miembros porque además de permitir alcanzar fines u objetivos también
otorga gratificaciones personales y emocionales. Ejemplos de este tipo
de grupos pueden ser una pareja, una familia, amistades, un pequeño
grupo de vecinos, etc.
Los grupos secundarios se caracterizan por relaciones superficiales e
impersonales y vínculos contractuales como las que se dan en el campo
laboral. En general, encontramos este tipo de grupos en grandes
organizaciones en donde las relaciones sociales se encuentran regladas.
En el seno de una gran empresa, por ejemplo, priman las
consideraciones prácticas y no afectivas. También en organizaciones
sociales de grandes dimensiones como el Estado podemos encontrar
grupos secundarios.
De todas formas, es necesario aclarar que en las grandes organizaciones
las relaciones sociales que se producen son complejas y también
podemos encontrar relaciones propias de los grupos primarios, por
ejemplo las amistades provenientes del ámbito laboral.

• Según el tipo de organización:

Según este criterio encontramos grupos formales e informales. Todos los


grupos cuentan con pautas y normas que los regulan, pero no todos los
grupos están organizados formalmente. Los partidos políticos, las
empresas, las universidades o las diferentes religiones constituyen
ejemplos de grupos formales ya que presentan reglas formalmente
explicitadas que especifican la forma de comportarse, los derechos y
obligaciones de sus integrantes, a la vez que se establecen las
autoridades que lo conforman.
Los grupos informales se caracterizan por relaciones más espontáneas y
por no contar con reglas o una estructura organizativa explicitada.
• Según el tipo de identificación:

Además de estas clasificaciones presentadas, la Sociología establece


una distinción entre grupos de pertenencia y grupos de referencia.
Los grupos de pertenencia son aquellos en los que sus miembros se
sienten parte activa, valorada y reconocida por el resto de las personas
integrantes y a su vez aceptan las reglas que el grupo impone o
promueve. Integrar un grupo de pertenencia no depende siempre de
nuestra voluntad sino de situaciones objetivas como el parentesco, el
poder adquisitivo, etc. Sin embargo, en otras ocasiones sí se elige formar
parte de ellos, como es el caso de un partido político, un grupo de
inmigrantes o un movimiento social. Es necesario destacar que los
grupos de pertenencia tienen una influencia muy fuerte sobre el
comportamiento de las personas que los conforman.
Los grupos de referencia son aquellos en donde sus integrantes orientan
su comportamiento en función de las normas y valores que propone ese
grupo. En este caso, esas normas y valores actúan como sistemas de
referencia, como modelos de comportamiento a seguir. Es decir, se trata
de grupos que comparten valores, ideas o prácticas que son
considerados por sus miembros como deseables. Ejemplos de este tipo
de grupos puede ser un grupo de música, un estilo de vestimenta, una
clase social a la que se quiere pertenecer.
Antes de proponer estas clasificaciones señalamos que no eran formas
puras, por lo tanto al analizar un grupo, nos pueden ser útiles varios de
estos criterios. Por ejemplo, al analizar al grupo social club de
fútbol podemos señalar que la mayoría de las relaciones sociales que allí
se establecen son propias de un grupo secundario y con características
formales, sin embargo, entre algunos de sus miembros pueden ser de
tipo primarias e informales. A su vez, para los miembros de mayor
antigüedad, este puede ser un grupo de pertenencia, mientras que para
los de reciente participación, puede funcionar como grupo de referencia
Se dividen en grupos primarios y secundarios. Los grupos primarios se caracterizan por ser grupos pequeños, se expresan

3.3. Estructura y Sistema social

3.3.3. Formas de diferenciación y desigualdad social

Como vimos en el apartado anterior, el acceso a los diferentes bienes no es equitativo. Es decir, la
distribución de los capitales económicos, sociales, culturales y simbólicos es fruto de desigualdades
históricas y sociales. En este sentido, en la definición de clase social está incorporada la concepción
de desigualdad social.

En este sentido, resulta prudente distinguir entre diferenciación social y desigualdad social. Por un
lado, cuando en Sociología se utiliza el concepto diferenciación social, lo hace para dar cuenta de
que cada persona es única y diferente de las demás. Todos tenemos rasgos distintivos, atributos
físicos, características psicológicas, costumbres y experiencias propias que nos diferencian del resto
de los individuos. La edad, el sexo, el país de origen y lenguaje son rasgos que nos distinguen y nos
hacen particulares. En sociología se suele organizar la información y analizar las diferencias
existentes en la población a través de gráficos. A continuación les presentamos una pirámide
poblacional de Argentina donde se observa la diferencia de la población según la edad y el sexo

Desigualdad social, por otro lado, es un concepto que nos remite a una construcción social que
identifica a un grupo como inferior o superior a otro. Podemos hablar de desigualdad social si un
grupo piensa o se cree superior a otro por tener ciertos atributos que el otro no tiene según su
perspectiva.

Pero volvamos a mirar la pirámide poblacional. Señalamos que allí se presenta una diferenciación
clásica según edad y sexo entre hombres y mujeres. Si bien hasta aquí contamos con un dato
objetivo, es probable que sobre la base de esta diferenciación se genere y sustente una
desigualdad social. Por ejemplo, si un hombre por su condición de tal piensa que tiene derecho a
gritarle a su novia por su condición de mujer.
Ahora bien, también podemos referirnos a la desigualdad social cuando en una sociedad una clase
social no tiene acceso a los mismos derechos sociales, económicos o culturales que otras En
términos de Bourdieu, cuando el capital económico, cultural y social no se distribuye
equitativamente entre todas las clases o individuos, estamos hablando de desigualdad social.

Pensemos en el acceso a un trabajo digno, a la universidad, a una obra social, a vacaciones pagas…
¿todos tenemos acceso a los mismos bienes o capitales?

¿Se te ocurren otras desigualdades en el seno de nuestra sociedad?

No podemos dejar de destacar que aquellas sociedades atravesadas por profundas desigualdades
sociales suelen ser sociedades más fragmentadas dando lugar a mayores niveles de exclusión social
y violencia entre los individuos y los grupos sociales.

Movilidad social

La clase social no tiene límites precisos lo que complejiza aún más su análisis. Por ejemplo, cuando
hablamos de “clase media” nos referimos a un estrato de difícil caracterización, pues no existen
criterios unívocos para identificarla con precisión. Si utilizamos exclusivamente el criterio
estratificador del ingreso monetario, es decir, el capital económico, un individuo que gana un
salario medio en Argentina puede ser catalogado como un ciudadano perteneciente a la clase
media. Ahora bien, si esa misma persona es padre de cuatro hijos, la perspectiva es distinta y la
situación se modifica, ya que el nivel de consumo que posee decrece considerablemente.

Así y todo, con las complejidades de la modernidad, las clases sociales constituyen grupos
relativamente abiertos y dinámicos en donde la pertenencia a un determinado sector puede
modificarse a lo largo de la vida de cada individuo/ grupo según se brinden condiciones para ello.
La movilidad social alude a los cambios en las posiciones socioeconómicas, en cualquier dirección,
es decir a las variaciones dentro de la jerarquía de una sociedad. Esta puede ser:

Ascendente: cuando la posición de un individuo/grupo se eleva en la jerarquía social.

Descendente: cuando la posición de un individuo/grupo decae en la jerarquía social.


Desde una perspectiva liberal o meritocrática, se suele decir que esa movilidad es fruto del
esfuerzo individual (en caso que sea ascendente) o producto de debilidad individual (en caso que
sea descendente). Sin embargo, son las políticas públicas en educación, salud, trabajo, vivienda,
entre otras, las que permiten las condiciones de esa movilidad ya sea hacia arriba o hacia abajo.

3.3. Estructura y Sistema social


3.3.4. Transformaciones históricas y características de la estructura
social argentina
La última actividad realizada nos adentró en nuestro país. Te
proponemos a continuación seguir poniendo en juego los conceptos
analizados en el apartado anterior para el caso de Argentina. Para ello,
haremos una breve mención del proceso de estratificación social.
Usaremos fuentes de información como imágenes de libros, fotos, tapas
de diarios y cuadros estadísticos para graficar el apartado.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, la República Argentina terminó


de consolidarse como una Nación moderna. El modelo económico
adoptado no tuvo demasiadas rupturas con el de la anterior colonia.
Argentina se convirtió en el granero del mundo, se encargaba de vender
materias primas a los principales centros europeos e importar una gran
cantidad de bienes manufacturados/industriales de estos países. Nuestro
país se constituyó como economía de periferia, estableciendo una
situación de dependencia económica y cultural como vimos en la Unidad
2 a través del estudio de las Teorías Latinoamericanas. La población
estaba conformada principalmente por sectores terratenientes y peones
rurales que se concentraban en la zona pampeana, además existía una
población urbana que se ubicaba en las zonas metropolitanas dedicadas
a actividades comerciales, administrativas, profesionales. La elite
oligárquica, que obtenía su riqueza de la renta de la tierra, gobernaba el
país. Una de las medidas más significativas que asumió fue la de
fomentar la inmigración europea, con el objetivo declamado de “poblar”
y “poner a producir” al país. La llegada de grandes contingentes
migratorios modificó la fisonomía demográfica, económica y cultural.

Ya en el Siglo XX, la ampliación de los derechos políticos producida por la


Ley Sáenz Peña de voto obligatorio, universal y secreto para varones
mayores de 18 años, no modificó la estructura económica. Durante esos
años, la Argentina consolidó su modelo agroexportador e incorporó
políticamente a sectores de clase media provenientes de las corrientes
migratorias.

La crisis global del capitalismo del ´29 y la situación económica que


vivían las grandes potencias mundiales impulsó una nueva etapa para la
economía argentina. Se inició un modelo de Industrialización por
Sustitución de Importaciones, es decir, un incipiente desarrollo de la
industria nacional. Con el comienzo de la industrialización se gestó un
nuevo proceso de estratificación social en Argentina. Así, podemos
caracterizar una incipiente burguesía que instaló talleres e industrias en
las principales ciudades y una clase obrera proveniente de países
europeos y de las provincias del interior. Sin embargo, la clase obrera no
contaba con derechos sociales suficientes para su existencia y calidad
de vida.

Esta estratificación se terminó de consolidar con el surgimiento del


peronismo, la construcción de un Estado Benefactor, los planes
quinquenales que desarrollaron aún más la industria, y las corrientes
migratorias internas del campo a la ciudad que se asentaban en las
grandes ciudades para trabajar en fábricas. La composición de la clase
trabajadora de esta época fue uno de los primeros estudios académicos
de la Sociología a cargo de Gino Germani, como ya hemos estudiado en
la Unidad 2.

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