TRASTORNO ESPECIFICO DEL APRENDIZAJE
TRASTORNO ESPECÍFICO DE LA ESCRITURA
CARRERA: PSICOLOGÍA EDUCACIONAL
CURSO: 4TO AÑO
DOCENTE: LIC. MIRNA YAMPEY
ALUMNOS:
GIANNINA VILLANUEVA
ALBA FERNÁNDEZ
DANIEL MANCUELLO
SAMADHY ALBIOL
AÑO 2023
Introducción
La presente monografía se refiere al tema Disgrafía el cual es un trastorno que
involucra deficiencias en las habilidades de la escritura. La característica principal de este
tipo de trastorno es la dificultad de la expresión escrita y se estima que afecta a más de un
10% de la población escolar.
Nuestro trabajo pretende informar sobre los términos que involucran a este trastorno,
así como proveer una correcta intervención psicoeducativa ante posibles casos.
Conceptualización
La disgrafía se encuentra dentro de la clasificación de las dificultades específicas en la
escritura . La disgrafía es conceptualizada como una alteración neuropsicológica que provoca
retrasos en el desarrollo y en el aprendizaje de la escritura, específicamente en la menoria de
la forma de las letras y de la palabras, pudiéndose manifestar en la escritura libre, en el
dictado, y en la copia con lectura (Romero Pérez y Lavigne Cerván, 2005).
Al hablar de disgrafía, las alteraciones en los factores de tipo motriz son relevantes, ya
que la ejecución motriz de la escritura necesita una cierta maduración del sistema central y
periférico, así como también necesita un grado de desarrollo psicomotor general en donde la
tonicidad y coordinación de movimientos deben estar suficientemente establecidas para
determinar las actividades de las manos y de los dedos (Fiuza Asorey y Fernández Fernández,
2013).
El término disgrafía es entendida como una deficiencia de tipo funcional que afectan a
la calidad de escritura del individuo, específicamente en el trazado o la grafía (Rivas y
Fernández, 2011; Fiuza Asorey y Fernández Fernández, 2013).
Diagnóstico
Para realizar un diagnóstico de la disgrafía, es necesario tener en cuenta determinadas
condiciones como la capacidad intelectual dentro de la normalidad o por encima de la media;
ausencia de daño sensorial grave: adecuada estimulación cultural y pedagógica; y ausencia de
trastornos neurológicos graves con o sin componente motor (Fiuza Asorey y Fernández
Fernández, 2013).
La edad también sería otra consideración al momento de diagnosticar, el cual a partir
de los 7 años se podría tener en cuenta, ya que después del periodo del aprendizaje de la
lectoescritura se puede hablar sobre dificultades en la escritura cualquiera sea los aspectos
alterados (Fiuza Asorey y Fernández Fernández, 2013).
Etiología
Respecto a las causas de la disgrafía se podrían identificar varios factores, el principal
factor que contribuye a la disgrafía sería el área motora, en cuanto a los demás factores se
encuentran relacionados con la maduración en general, las características del individuo como
su personalidad y afectividad, y las prácticas pedagógicas (Portellano, 2007; Fiuza Asorey y
Fernández Fernández, 2013).
Profundizando más sobre la etiología de la disgrafía, el factor madurativo hace
referencia a trastornos de la organización perceptiva a nivel psicomotor, trastornos de
estructuración y orientación espacial, y trastornos del esquema corporal grafía (Rivas y
Fernández, 2011; Fiuza Asorey y Fernández Fernández, 2013). En cuanto a las prácticas
pedagógicas que pueden influir en el desarrollo de la disgrafía, se consideran la deficiente
orientación en el proceso de adquisición de destrezas motoras; enseñanza rígida e inflexible;
orientación inadecuada al cambiar de la letra script o de imprenta a la cursiva; prestar
demasiada importancia a la calidad o rapidez escritora; y práctica de la escritura como una
actividad aislada en ausencia de gráficos u otras actividades (Rivas y Fernández, 2011; Fiuza
Asorey y Fernández Fernández, 2013).
Actualmente se tiene en cuenta dos categorías en los trastornos de la eficiencia
motora, por un lado, los niños con torpeza motriz, quienes cuentan con una edad motriz
inferior a la cronológica, quienes fracasan en actividades de rapidez, equilibrio y
coordinación fina, sujetando mal el lápiz y escriben con lentitud; por otro lado, están los
niños hipercinéticos, quienes presentan una escritura irregular en sus dimensiones, como la
intensidad en la presión, trazos imprecisos y velocidad de escritura muy alta (Fiuza Asorey y
Fernández Fernández, 2013). Se habla de trastorno de eficiencia motora, recordando que el
factor motor es el principal contribuyente de la disgrafía.
En el Manual de Psicología Clínica Infantil y del Adolescente (2015), se identifican
dos causas de las disgrafías, uno relacionado al modelo madurativo o tradicional, y el otro al
área cognitiva.
Según Portellano (1983) El modelo madurativo hace referencia a los siguientes puntos:
● Trastornos de tipo madurativo (de lateralidad, eficiencia motora, esquema corporal,
funciones perceptivo-motoras, y de expresión gráfica del lenguaje)
● Trastornos caracteriales (emocionales, conflictos emocionales relacionados con los
problemas grafomotores)
● Dispedagogía (aprendizaje forzado en la primera escolaridad)
● Causas mixtas (por ejemplo, grafoespasmo de origen neural y vinculando a problemas
emocionales)
● Pseudodisgrafías (cuando el problema se debe a deficiencias sensoriales visuales). Así
como problemas de la escritura presentados por niños hipoacúsicos y con retraso
mental
En el Manual de Psicología Clínica Infantil y del Adolescente (2015), se identifican los
siguientes puntos en el modelo cognitivo:
● Falta de habilidad, incapacidad, o dificultad
● Errores y falta de adecuación en las estrategias que a su vez, pueden deberse a
problemas metodológicos de la enseñanza de la escritura
● Déficit en el conocimiento lingüístico
● Fallos en las representaciones mentales
Características y errores típicos de las disgrafías
Respecto a los principales errores primarios que se pueden observar en los niños que
presentan disgrafía, se encuentran: el tamaño de las letras es excesivamente grande;
distorsión excesiva en la forma de las letras haciendo que sean irreconocibles; inclinación
excesiva del renglón o falta de inclinación de la misa; la espaciación de las letras o palabras
aparecen desligadas o por el contrario apiñadas e ilegibles; trazos exagerados, gruesos o
demasiados suaves; los enlaces entre las letras de forma distorsionada (Fiuza Asorey y
Fernández Fernández, 2013).
Entre las manifestaciones secundarias que acompañan a la disgrafía se encuentran la
postura gráfica incorrecta, soporte inadecuado del útil escritor, deficiencia en la prensión y
presión, ritmo excesivo o muy lento en la escritura (Fiuza Asorey y Fernández Fernández,
2013).
Tipos de disgrafía
Se distingue entre dos tipos de disgrafía, por un lado, de tipo disléxico, en el cual los
errores son similares a los que acontecen en la lectura del niño con dislexia como omisiones;
uniones indebidas de sílabas, letras, o palabras; inversión de orden de las sílabas, por otro
lado se identifica la disgrafía de tipo motriz o caligráfica, los errores se manifiestan en los
aspectos de forma y trazado de la escritura; deficientes espaciamientos entre las letras y
renglones; inclinaciones defectuosas, trastornos de la presión (Portellano, 2007; Fiuza Asorey
y Fernández Fernández, 2013),
Teniendo en cuenta la etiología de la disgrafía se considera dos tipos de disgrafía; la
disgrafía evolutiva o primaria, caracterizada principalmente por la letra defectuosa sobre la
base de causas de tipo funcional o madurativa; por otro lado, se encuentra la disgrafía
sintomática o secundaria, el cual es vista como un síntoma de un trastorno de mayor
importancia (Fiuza Asorey y Fernández Fernández, 2013).
Romero Pérez y Lavigne Cerván, (2005), identifican otros tipos de disgrafía:
● Disgrafía superficial: los alumnos con este tipo de disgrafía son capaces de escribir
bien las palabras regulares, familiares, fáciles. Mientras que en las palabra irregulares,
homófonas, y poligráficas, no son capaces, o lo realizan con errores
● Disgrafía fonológica: también denominada como “disortografía natural” se caracteriza
porque los problemas no se presentan en la escritura, pero sí en el área fonológica.
debido a que existe una inhabilidad para recuperar correctamente las formas de las
palabras motivada por retrasos en el desarrollo fonológico y por fallos en el uso de las
reglas de conversión fonema-grafema.
● Disgrafía mixta: dificultad caracterizada por errores en ambos tipos de disgrafía
(superficial y fonológica)
Evaluación de la disgrafía
Desde la realización de la evaluación formal de la disgrafía, se tiene en cuenta dos
dimensiones para la evaluación; una está centrada en la calidad del grafismo, a través de
determinadas pruebas como el PROESC, batería de evaluación de los procesos de escritura,
el cual evalúa los principales procesos implicados en la escritura; mientras la segunda
dimensión está centrada en la evaluación de los factores asociados, ya que resultan ser
requisitos básicos para el éxito caligráfico (Fiuza Asorey y Fernández Fernández, 2013).
Desde el aula se pueden evaluar por medio de la observación en los errores cometidos
en la escritura espontánea y el dictado; en las actividades de juego motriz y de coordinación;
en el reconocimiento de nociones espaciales básicas; en el seguimiento de secuencias
rítmicas, dichas actividades resultan de gran importancia para el diagnóstico precoz de las
disgrafías (Fiuza Asorey y Fernández Fernández, 2013).
En el Manual de Psicología Clínica Infantil y del Adolescente (2015), respecto a las
evaluaciones a los alumnos con posibles trastornos de la escritura debe tenerse en cuenta tres
aspectos:
● Evaluación de la habilidad de la composición escrita, comos procesos
● Evaluación del texto, como producto
● Evaluación del lenguaje oral, en el vocabulario, conocimientos previos, y producción
Estos puntos ayudarían a determinar si las dificultades son generales o específicas de la
escritura.
Tratamiento de los trastornos de la escritura
En el Manual de Psicología Clínica Infantil y del Adolescente (2015) se identifican tres
procesos en el tratamiento de los trastornos de la escritura
● Procesos motores: son procesos que en cuanto a la reeducación manual, digital, y
visomotora, como en la independencia de brazo-hombro, antebrazo-brazo, dedos.
Otros procesos como el control del gesto y de la grafía por medio de ejercicios de
control de líneas rectas, sobre líneas onduladas y curvas, empleo de la escritura
cursiva o ligada. evitando la fragmentación o unión de palabras inadecuadas y la
aparición de inversiones
● Procesos morfosintáctico: consisten en la construcción de frases sintácticamente
correctas
● Procesos léxicos: enseñanza del vocabulario ortográfico básico reglas de
correspondencia fonema-grafema, y habilidades fonológicas de segmentación. Las
actividades se realizan por medio de los diferentes sentidos, fomentando el recuerdo
auditivo, visual, grafemático y articulatorio
● La composición escrita
Pautas de intervención psicoeducativa en el aula
Se debe destacar la importancia que la mejor rehabilitación es un buen aprendizaje,
esto implica no emplear técnicas rígidas e inflexibles que traten de corregir la sintomatología
disgráfica, sino ahondar en las raíces del problema, es necesario contar con destrezas previas
de carácter motriz, para posteriormente reforzar las caligrafías y cartillas, los cuales
ayudarían a reforzar los aprendizajes anteriores (Fiuza Asorey y Fernández Fernández, 2013).
Como técnicas preparatorias se recomiendan las técnicas gráficas y técnicas no
gráficas; donde la primera técnica se encuentra relacionadas con las técnicas pictográficas
como pintura y dibujo, y técnicas escriptográficas como ejercicios de grandes trazos
deslizantes repasando formas y ejercicios de progresión cinética de los movimientos adaptado
a la escritura mediante trazado de bucles y seguimiento de trazos de izquierda a derecha, de
arriba abajo (Rivas y Fernández, 2011; Fiuza Asorey y Fernández Fernández, 2013).
Mientras las técnicas no gráficas consisten en la reeducación de aspectos
psicomotrices que determinan las destrezas requeridas para la realización correcta de
actividades motrices como la coordinación y equilibrio general del cuerpo, coordinación
dinámica manual, esquema corporal y lateralidad (Rivas y Fernández, 2011; Fiuza Asorey y
Fernández Fernández, 2013).
Disgrafia según el DSM V.
Según el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales; DSM V(APA, 2013).
La disgrafía se clasifica dentro del ítem Trastorno específico del aprendizaje (TEA),
con la especificación de dificultad en la expresión escrita (315.2) donde menciona que dentro
de la dificultad en la expresión escrita se encuentran las siguientes características:
*Corrección ortográfica.
*Corrección gramatical y de la puntuación.
*Claridad u organización de la expresión escrita.
Para diagnosticar un trastorno específico del aprendizaje se deben cumplir estos criterios:
A. Dificultad en el aprendizaje y en la utilización de las aptitudes académicas, evidenciado
por la presencia de al menos uno de los siguientes síntomas que han persistido por lo menos
durante 6 meses, a pesar de intervenciones dirigidas a estas dificultades:
1. Lectura de palabras imprecisa o lenta y con esfuerzo (p. ej., lee palabras sueltas en voz alta
incorrectamente o con lentitud y vacilación, con frecuencia adivina palabras, dificultad para
expresar bien las palabras).
2. Dificultad para comprender el significado de lo que lee (p. ej., puede leer un texto con
precisión, pero no comprende la oración, las relaciones, las inferencias o el sentido profundo
de lo que lee).
3. Dificultades ortográficas (p. ej., puede añadir, omitir o sustituir vocales o consonantes).
4. Dificultades con la expresión escrita (p. ej., hace múltiples errores gramaticales o de
puntuación en una oración, organiza mal el párrafo, la expresión escrita de ideas no es clara).
5. Dificultades para dominar el sentido numérico, los datos numéricos o el cálculo (p. ej.,
comprende mal los números, su magnitud y sus relaciones, cuenta con los dedos para sumar
números de un solo dígito en lugar de recordar la operación matemática como hacen sus
iguales, se pierde en el cálculo aritmético y puede intercambiar los procedimientos).
6. Dificultades con el razonamiento matemático (p. ej., tiene gran dificultad para aplicar los
conceptos, hechos u operaciones matemáticas para resolver problemas cuantitativos).
B. Las aptitudes académicas afectadas están sustancialmente y en grado cuantificable por
debajo de lo esperado para la edad cronológica del individuo e interfieren significativamente
con el rendimiento académico o laboral, o con actividades de la vida cotidiana, que se
confirman con medidas (pruebas) estandarizadas administradas individualmente y una
evaluación clínica integral. En individuos de 17 y más años, la historia documentada de las
dificultades del aprendizaje se puede sustituir por la evaluación estandarizada.
C. Las dificultades de aprendizaje comienzan en la edad escolar, pero pueden no manifestarse
totalmente hasta que las demandas de las aptitudes académicas afectadas superan las
capacidades limitadas del individuo (p. ej., en exámenes cronometrados, la lectura o escritura
de informes complejos y largos para una fecha límite inaplazable, tareas académicas
excesivamente pesadas).
D. Las dificultades de aprendizaje no se explican mejor por discapacidades intelectuales,
trastornos visuales o auditivos no corregidos, otros trastornos mentales o neurológicos,
adversidad psicosocial, falta de dominio en el lenguaje de instrucción académica o directrices
educativas inadecuadas
Disgrafía según el CIE 10
La disgrafía se encuentra clasificado dentro del trastorno específico de la ortografía (F
81.1) que a su vez está dentro de los trastornos específicos del desarrollo del aprendizaje (F
81)
F81.1 Trastorno específico de la ortografía
Trastorno cuya característica principal es un déficit específico y significativo del
dominio de la ortografía en ausencia de antecedentes de un trastorno específico de la lectura y
que no es explicable por un nivel intelectual bajo, por problemas de agudeza visual o por una
escolarización inadecuada. En este trastorno están afectadas la capacidad de deletrear en voz
alta y de escribir las palabras correctamente. Los niños que presentan sólo problemas para la
escritura no se incluyen en esta categoría, pero en algunos casos las dificultades ortográficas
se acompañan de problemas de la escritura. A diferencia de lo que normalmente se encuentra
en los trastornos específicos de la lectura, las faltas ortográficas tienden a ser correctas desde
un punto de vista fonético.
Pautas para el diagnóstico
El dominio que el niño tiene de la ortografía debe ser significativamente inferior al
nivel esperado para su edad, para su inteligencia general y para su nivel escolar. El mejor
modo de evaluar este trastorno es la aplicación individual de un test estandarizado de
ortografía. La capacidad de lectura del niño (tanto en lo que respecta a la exactitud como a la
comprensión) deben estar dentro de los límites normales y no debe haber antecedentes de
dificultades significativas de lectura. Las dificultades ortográficas no deben ser la
consecuencia de una enseñanza notoriamente inadecuada o de los efectos directos de déficits
funcionales visuales, auditivos o neurológicos y tampoco deben de serlo de algún trastorno
neurológico, psiquiátrico o de otro tipo adquirido.Aunque se sabe que un trastorno "puro" de
la ortografía puede diferenciarse de los trastornos de lectura que acompañan a las dificultades
ortográficas, se sabe poco sobre sus antecedentes, evolución, trastornos relacionados y
consecuencias.
Incluye:
Retraso específico de la ortografía (sin trastorno de la lectura).
Excluye:
Dificultades de ortografía atribuibles principalmente a una enseñanza inadecuada
(Z55.8).
Trastorno adquirido de la ortografía (R48.8).
Dificultades de la ortografía asociadas a trastornos de la lectura (F81.0).
OTROS DATOS RECABADOS DEL DSM-V
Prevalencia
En cuanto a la prevalencia de los trastornos específicos del aprendizaje en las áreas
académicas de la lectura, la expresión escrita, y las matemáticas es del 5-15% en los niños de
edad escolar de las diferentes culturas y lenguas, en cuanto a los adultos es desconocida.
Desarrollo y curso
Los indicadores de la presencia de los trastornos específicos del aprendizaje se
presentan durante los años de la educación primaria. en el momento donde deben adquirir
habilidades como la lectura, deletreo, escritura y cálculo. Por otro lado, también pueden
manifestarse de manera conductual como resistencia a participar en el aprendizaje, conducta
negativista.
Los trastornos específicos del aprendizaje, como la disgrafía, duran toda la vida. Sin
embargo, el curso y la expresión clínica son variables, según las exigencias del entorno, la
gravedad de la dificultad, las aptitudes de aprendizaje, la comorbilidad y sistemas de apoyos
disponibles. La manifestación de los síntomas puede cambiar con la edad, y los problemas de
aprendizaje pueden persistir o cambiar a lo largo de la vida.
Comorbilidad
Los trastornos específicos del aprendizaje concurren frecuentemente con trastornos
del neurodesarrollo como por ejemplo el TDAH, trastornos de la comunicación, de la
coordinación, Trastorno del espectro autista, entre otros.
Consecuencias funcionales
Entre las consecuencias que se pueden observar durante todo el ciclo vital se
identifican logros académicos bajos, abandono de la escuela secundaria, malestar psicológico
y problemas de salud mental general. desempleo e ingresos más bajos.
ANEXO
https://youtu.be/uUvFicpHlZI?si=MUlIbpgfT9lIuciF
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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https://www.edicionespiramide.es/libro.php?id=4460
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Romero Pérez, J. F. (2004). Dificultades en el aprendizaje: Unificación de Criterios
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https://www.uma.es/media/files/LIBRO_II.pdf
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http://www.codajic.org/sites/default/files/sites/www.codajic.org/files/Manual%20de
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American Psychological Association [APA]. (2014). Manual de diagnóstico y estadístico de
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CIE-10. Trastornos Mentales y del Comportamiento. Décima Revisión de la Clasificación
Internacional de las Enfermedades. Descripciones Clínicas y pautas para el diagnóstico.
Organización Mundial de la Salud.