Sífilis
Definición
La sífilis es una infección bacteriana crónica causada por la espiroqueta Treponema pallidum,
que se transmite principalmente por contacto sexual o de madre a hijo (congénita). Si no se trata,
la sífilis puede progresar en diferentes etapas, afectando múltiples órganos y sistemas.
Clasificación
La sífilis se clasifica en varias etapas, cada una con manifestaciones clínicas específicas:
1. Sífilis primaria:
o Aparece entre 3 y 6 semanas después de la exposición.
o Lesión característica: Chancro sifilítico, una úlcera indolora que se presenta en
el sitio de infección (generalmente en los genitales, recto o boca).
o El chancro cura espontáneamente en unas semanas, pero la infección persiste.
2. Sífilis secundaria:
o Se presenta semanas o meses después de la curación del chancro.
o Síntomas: Erupción cutánea en palmas y plantas, lesiones mucosas, fiebre,
linfadenopatía, malestar general y condilomas planos (lesiones húmedas y
verrugosas).
o Es altamente contagiosa en esta etapa.
3. Sífilis latente:
o Fase asintomática sin signos clínicos evidentes.
o Se divide en latente temprana (menos de un año desde la infección) y latente
tardía (más de un año desde la infección).
o La infección sigue presente y puede reactivarse.
4. Sífilis terciaria:
o Puede aparecer años después de la infección primaria si no se ha tratado.
o Manifestaciones: Puede afectar el sistema nervioso central (neurosífilis), el
sistema cardiovascular (sífilis cardiovascular) y la piel y huesos (gomas
sifilíticas).
o Las complicaciones en esta etapa pueden ser graves y potencialmente letales.
5. Sífilis congénita:
o Transmisión de la bacteria de la madre al feto durante el embarazo.
o Manifestaciones: Puede causar aborto, muerte fetal o una variedad de
manifestaciones clínicas en el recién nacido, como deformidades óseas, sordera, y
problemas neurológicos.
Fisiopatología
La sífilis comienza cuando Treponema pallidum penetra en el cuerpo a través de pequeñas
abrasiones en la piel o mucosas durante el contacto sexual. La bacteria se disemina por el sistema
linfático y la sangre, afectando distintos tejidos y órganos a lo largo de las diferentes etapas de la
enfermedad. La respuesta inmunitaria del huésped causa las lesiones características, pero la
bacteria tiene la capacidad de evadir la inmunidad y persistir en el organismo durante largos
períodos.
Diagnóstico
Pruebas serológicas: Son fundamentales para el diagnóstico y monitoreo de la sífilis.
o Pruebas no treponémicas: Incluyen el VDRL y RPR, útiles para el seguimiento
de la respuesta al tratamiento.
o Pruebas treponémicas: Como FTA-ABS y TP-PA, que confirman la infección
mediante la detección de anticuerpos específicos.
Examen de campo oscuro: Puede visualizar directamente el Treponema pallidum en
muestras de lesiones activas, especialmente útil en sífilis primaria y secundaria.
Pruebas de imagen: En casos de sífilis terciaria o neurosífilis, se pueden realizar
estudios como TC o RMN para evaluar el daño a órganos específicos.
Tratamiento
Penicilina: Es el tratamiento de elección en todas las etapas. La penicilina benzatina se
administra generalmente en una dosis única intramuscular para la sífilis primaria,
secundaria y latente temprana. Para la sífilis latente tardía y terciaria, se administran dosis
adicionales.
Alternativas para alérgicos a la penicilina: En algunos casos, se pueden usar
doxiciclina o tetraciclina, aunque la penicilina sigue siendo la más efectiva.
Neurosífilis: Requiere penicilina intravenosa para asegurar una concentración adecuada
en el sistema nervioso central.
Tratamiento de contactos: Es importante tratar a las parejas sexuales de los últimos 90
días para evitar la transmisión continua de la enfermedad.
Importancia del Seguimiento
El seguimiento serológico es esencial para confirmar la efectividad del tratamiento y prevenir la
progresión de la enfermedad. En algunos casos, pueden ser necesarios controles serológicos
durante uno o dos años después del tratamiento.
Prevención
Educación sexual: Fomentar el uso de preservativos y prácticas sexuales seguras para
reducir el riesgo de transmisión.
Detección y tratamiento de embarazadas: El cribado prenatal y el tratamiento
adecuado de mujeres embarazadas pueden prevenir la sífilis congénita.
Monitoreo de contactos: Es crucial en las infecciones de transmisión sexual para detener
la propagación de la enfermedad.