República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular Para La Educación Superior
Ministerio del Poder Popular Para Las Relaciones Interiores Justicia y Paz
Universidad Nacional Experimental de la Seguridad
Municipio Caroni- Estado Bolívar
Núcleo UNES - Puerto Ordaz
Unidad Curricular:
Ambiente #6 de Investigación Penal, proceso II - 2024
Alumna: Rosdanys Vargas CI: 32465898
Profesor: Juan Gutierrez
Ciudad Guayana, 11 de noviembre de 2024
Acción y Practica de la Revolución Bolivariana
La Revolución Bolivariana, liderada por Hugo Chávez desde su llegada a la
presidencia de Venezuela en 1999, se define como un proceso político, social
e ideológico que busca transformar la estructura del Estado y la sociedad
venezolana. Este movimiento se fundamenta en el legado de Simón Bolívar,
promoviendo un modelo de socialismo que enfatiza la soberanía nacional y la
justicia social. Desde el inicio, Chávez implementó una serie de reformas que
incluyeron la aprobación de una nueva Constitución en 1999, que no solo
cambió el nombre del país a República Bolivariana de Venezuela, sino que
también estableció un marco para la participación popular en el gobierno. Las
políticas de la revolución se articulan en torno a cuatro pilares: el
antiimperialismo, la democracia social, el antineoliberalismo y la transición
hacia el socialismo. Durante su mandato, Chávez nacionalizó sectores clave
de la economía, redistribuyó los ingresos petroleros y lanzó diversas
"misiones" sociales para combatir la pobreza y mejorar el acceso a la
educación y salud. Sin embargo, este proceso ha enfrentado desafíos
significativos, incluyendo crisis económicas severas y tensiones políticas
tanto internas como externas, lo que ha llevado a críticas sobre la gestión del
gobierno y su respeto por los derechos humanos. A pesar de estos retos,
Nicolás Maduro ha continuado con este legado, enfrentando sanciones
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internacionales y buscando mantener los logros alcanzados en un contexto
cada vez más complicado. La Revolución Bolivariana se presenta así como
un fenómeno complejo que busca no solo transformar las condiciones
materiales de vida de los venezolanos, sino también construir una identidad
nacional basada en los principios bolivarianos de justicia e igualdad.
Objetivos y Principios
El principal objetivo de la Revolución es recuperar la soberanía nacional y
fomentar la participación popular en el ejercicio del poder. Esto se traduce en:
Democracia participativa: Implementación de procesos electorales frecuentes
y referendos para garantizar que la voluntad del pueblo sea el fundamento
del gobierno.
Justicia social: Inversión significativa en programas sociales que buscan
atender las necesidades básicas de la población, especialmente en
educación y salud.
Logros Sociales
Desde su inicio, la Revolución Bolivariana ha alcanzado varios logros
significativos:
Educación: A través de las Misiones Educativas como Misión Robinson, se
han eliminado tasas significativas de analfabetismo.
Salud: La Misión Barrio Adentro ha proporcionado atención médica gratuita a
millones, mejorando el acceso a servicios de salud.
Vivienda: La Misión Vivienda ha entregado millones de casas a familias
necesitadas, triplicando la construcción de viviendas en comparación con los
40 años previos a la revolución.
Desafíos y Críticas
A pesar de estos logros, la Revolución ha enfrentado numerosos desafíos,
incluyendo:
Crisis económica: La economía venezolana ha sufrido severas crisis,
exacerbadas por sanciones internacionales y políticas económicas
controvertidas.
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Críticas internas y externas: Existen denuncias sobre violaciones a los
derechos humanos y falta de libertades democráticas bajo el régimen actual.
La Revolución Bolivariana es un fenómeno complejo que busca transformar
Venezuela a través de políticas inclusivas y participativas. Aunque ha logrado
avances significativos en áreas sociales, enfrenta críticas y desafíos que
ponen a prueba su sostenibilidad a largo plazo. La práctica bolivariana
continúa siendo un tema central en el debate político tanto dentro como fuera
del país.
Historia del Caracazo
El Caracazo es el nombre que se le da a una serie de protestas masivas,
disturbios y saqueos que ocurrieron en Venezuela entre el 27 de febrero y el
8 de marzo de 1989, en respuesta a un conjunto de medidas económicas
impuestas por el gobierno del presidente Carlos Andrés Pérez. Estas
medidas, conocidas como "El Paquetazo", fueron acordadas con el Fondo
Monetario Internacional (FMI) y consistieron en aumentos drásticos en los
precios del combustible y del transporte público, así como la liberalización de
precios de productos básicos y recortes en el gasto social. La situación
comenzó en Guarenas, estado Miranda, donde las protestas estallaron
debido al descontento por el incremento del costo del transporte. En pocas
horas, la agitación se extendió a Caracas y otras ciudades, convirtiéndose en
un movimiento masivo que incluyó saqueos y actos de vandalismo.
El gobierno reaccionó con una fuerte represión, declarando un toque de
queda y suspendiendo garantías constitucionales. La represión fue brutal; se
estima que entre 276 y más de 3,000 personas perdieron la vida durante
estos eventos, aunque las cifras exactas siguen siendo objeto de debate. Las
fuerzas de seguridad utilizaron armas de fuego contra los manifestantes, lo
que generó un clima de miedo y violencia sin precedentes en la historia
reciente del país.
El Caracazo no solo fue un estallido social contra medidas económicas
impopulares, sino que también simbolizó un profundo descontento acumulado
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por décadas de corrupción y desigualdad. Este evento marcó un punto de
inflexión en la política venezolana, ya que impulsó una mayor conciencia
social y sentó las bases para futuros movimientos políticos, incluido el
ascenso de Hugo Chávez, quien citó el Caracazo como un catalizador para
su intento de golpe de Estado en 1992. Con el tiempo, el Caracazo ha sido
recordado como un símbolo de la resistencia popular y ha influido en la
narrativa política venezolana contemporánea, siendo conmemorado
anualmente como un recordatorio del poder del pueblo frente a la opresión
gubernamental.
La Intentona Golpista de 1992 hasta la Victoria Electoral de
1998
La Intentona Golpista de 1992 en Venezuela fue un momento crucial que
marcó el inicio de un cambio profundo en la política del país, culminando en
la victoria electoral de Hugo Chávez en 1998. El primer intento de golpe
ocurrió el 4 de febrero de 1992, liderado por un grupo de militares jóvenes,
entre ellos el teniente coronel Hugo Chávez, que buscaban derrocar al
presidente Carlos Andrés Pérez en respuesta a la creciente crisis económica
y social. A pesar de que el golpe fracasó y resultó en la captura de Chávez y
otros líderes, dejó una huella significativa en la conciencia nacional y sentó
las bases para futuros movimientos.
Apenas nueve meses después, el 27 de noviembre de 1992, se llevó a cabo
un segundo intento, conocido como el Movimiento Cívico-Militar 5 de Julio,
que también fracasó y resultó en una represión aún más severa por parte del
gobierno. Estos eventos contribuyeron a la deslegitimación del gobierno de
Pérez, quien fue finalmente destituido en 1993 por corrupción.
En este contexto de descontento popular y crisis institucional, Hugo Chávez
fue indultado en 1994 y comenzó a construir una base política sólida. Su
ascenso culminó con su elección como presidente el 6 de diciembre de 1998,
cuando ganó con una plataforma que prometía reformas radicales y un
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enfoque en la justicia social, marcando así el inicio de la Revolución
Bolivariana. Este proceso no solo transformó la política venezolana, sino que
también redefinió las relaciones sociales y económicas del país,
estableciendo un nuevo paradigma basado en los principios bolivarianos de
soberanía e inclusión.
Pensamientos Estratégicos de la Revolución Bolivariana
Los pensamientos estratégicos de la Revolución Bolivariana, liderada por
Hugo Chávez, se fundamentan en una serie de principios y objetivos que
buscan transformar la estructura política, económica y social de Venezuela,
así como su posición en el contexto internacional. Uno de los ejes centrales
de esta estrategia es la lucha por la soberanía nacional, que implica
recuperar el control sobre los recursos naturales y las decisiones políticas del
país, alejándose de la influencia de potencias extranjeras, especialmente
Estados Unidos. Chávez promovió la idea de un mundo multipolar,
argumentando que era necesario contrarrestar la hegemonía estadounidense
mediante alianzas estratégicas con otros países, lo que se tradujo en
relaciones más estrechas con naciones como Cuba, Rusia y China, así como
en la creación de bloques regionales como la Alianza Bolivariana para los
Pueblos de Nuestra América (ALBA) .
En el ámbito interno, la Revolución Bolivariana se caracterizó por un enfoque
en la democracia participativa, donde se buscaba empoderar al pueblo como
agente activo en su propia transformación. Esto se reflejó en la
implementación de programas sociales conocidos como "misiones", que
abordaron necesidades básicas en salud, educación y vivienda .
La retórica de Chávez también enfatizaba la lucha de clases, posicionando a
los pobres contra las élites y promoviendo un discurso antineoliberal que
cuestionaba las políticas económicas impuestas durante décadas . Además,
la militarización de la sociedad civil fue una característica notable, con el
fortalecimiento de las Fuerzas Armadas y su integración en el proyecto
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revolucionario, lo que buscaba garantizar la defensa del proceso a través de
una unión cívico-militar .
Chávez también utilizó su carisma y habilidades oratorias para construir una
narrativa que resonara con las luchas históricas contra el imperialismo,
reivindicando figuras como Simón Bolívar y promoviendo la unidad
latinoamericana como un medio para enfrentar los desafíos del siglo XXI .
Los pensamientos estratégicos de la Revolución Bolivariana son una
amalgama de soberanía nacional, integración regional, participación popular
y un firme rechazo a las políticas neoliberales, que han guiado tanto su
política interna como su enfoque exterior desde 1999 hasta su fallecimiento
en 2013.
La historia de la Revolución Bolivariana se entrelaza con eventos
significativos como el Caracazo y la Intentona Golpista de 1992, que
marcaron un antes y un después en la política venezolana. El Caracazo,
ocurrido en febrero de 1989, fue una explosión social provocada por las
medidas económicas impuestas por el gobierno de Carlos Andrés Pérez, que
llevaron a una brutal represión y a la muerte de cientos de personas, lo que
despertó la conciencia popular sobre la necesidad de un cambio radical. Este
descontento se canalizó en los intentos de golpe de Estado liderados por
Hugo Chávez el 4 y 27 de febrero de 1992, que aunque fracasaron,
consolidaron su figura como líder del movimiento revolucionario. La represión
del gobierno y la crisis económica continuaron alimentando el clamor por
justicia social y equidad, lo que culminó en la victoria electoral de Chávez en
diciembre de 1998. Su ascenso al poder marcó el inicio de un proceso
transformador enfocado en la inclusión social, la soberanía nacional y el
rechazo a las políticas neoliberales, estableciendo así las bases para una
nueva era política en Venezuela. La Revolución Bolivariana no solo buscó
cambiar la estructura del Estado, sino también empoderar al pueblo como
protagonista de su propio destino, promoviendo un modelo basado en los
principios bolivarianos de justicia e igualdad.