Comprensión de la lectura e intervención pedagógica
El sistema educativo debe abordar el problema de la comprensión de la lectura desde el nivel
preescolar –fundamentalmente a través de la lectura realizada por el adulto y de la conversación
sobre lo leído– es por eso que las situaciones de aprendizaje de la lectura en primer grado deben
estar siempre centradas en la construcción del significado por parte del niño.
Entre las estrategias espontáneas que niños y adultos utilizamos para leer, se destacan la
anticipación –es decir la formulación de hipótesis acerca del significado– y la puesta a prueba de
esas hipótesis, contrastándolas con la información visual que el texto provee. Es central ayudar a
desarrollar estas estrategias, favoreciendo la anticipación cuando el niño no se atreve a formular
hipótesis –porque un método centrado en el descifrado le prohíbe equivocarse–, incitando a la
verificación de las hipótesis cuando el niño evade el problema limitándose a “adivinar” el sentido
del texto.
La lectura debe recuperar en la escuela su valor social como medio de comunicación, como
instrumento de recreación, como fuente de información útil para resolver problemas reales, es
decir, el valor que tiene en la vida cotidiana. Mientras en la escuela se continúe leyendo en voz
alta para que el maestro evalúe la corrección de la lectura oral en lugar de hacerlo para comunicar
un mensaje a los demás, mientras se continúe utilizando la lectura como medio para estudiar en
forma memorística, será inútil esperar que los niños comprendan lo que leen. Tal vez ellos sean
capaces de comprender y lo hagan en otras situaciones –por ejemplo cuando leen una historieta
en su casa– pero difícilmente puedan hacerlo en el marco de una situación escolar que no lo
requiere, que les está exigiendo otra cosa. Debemos plantear actividades centradas en la
comprensión, que pongan al alcance de los niños materiales tan interesantes para ellos que les
permitan disfrutar de la lectura, así como textos en los que se encuentren respuestas para
problemas previamente planteados, instrucciones pata realizar juegos atractivos, orientaciones
para construir algún objeto que los niños deseen tener o regalar.
Evidentemente, esta propuesta no es un recetario, ni un conjunto de técnicas y procedimientos
bien establecidos. No es posible establecerlos cuando se intenta que la acción pedagógica se
fundamente en el proceso espontáneo del sujeto del aprendizaje. Sabemos –porque así nos lo
muestra la experiencia pedagógica que estamos desarrollando en el marco del Programa de
Dificultades de Aprendizaje de la Dirección de Educación Especial– que es posible llevar a la
práctica esta propuesta. Tiene que ser posible, porque está basada en la vida real, tanto individual
como social.
¿Hay una sola manera de comprender los textos y una sola manera de ser competente?
La comprensión de la lectura es algo que va más allá de distinguir lo que tal autor nos quiere
transmitir, puesto de esto manera se entiende que el significado está en el texto y el rol del lector
es encontrarlo. Con el paso del tiempo varios autores han cambiado este pensamiento
catalogándolo de una manera más compleja describiendo que la comprensión de la lectura
depende del lector, en base a las hipótesis que se formula, los conocimientos previos y recuerdos
de experiencias que este tiene, se permite construir nuevos significados u aprendizajes que en un
futuro los irá complementando.
–Según F. Smith, la comprensión consiste en “relacionar lo que estamos atendiendo en el mundo
–en el caso de la lectura, la información visual– con lo que ya tenemos en nuestra cabeza. Señala,
además: “La base de la comprensión es la anticipación. Las anticipaciones son preguntas que le
hacemos al mundo y la comprensión es el hecho de respondernos a esas preguntas”.
El significado no está en el texto, sino que se construye por el sujeto a través de su interacción con
el material escrito. El texto es parte del proceso del significado pero debe considerarse en relación
con las situaciones contextuales y con las actividades del lector.
El conocimiento previo del lector es un factor determinante en el proceso de construcción del
significado. Ese “conocimiento previo” está constituido no solamente por lo que el sujeto sabe
sobre el tema específico tratado en el texto, sino también por su estructura cognoscitiva –es decir,
la forma en que está organizado su conocimiento, los instrumentos de asimilación de que
dispone–, por su competencia lingüística en general y por su conocimiento de la lengua escrita en
particular.
En conclusión, no existe una sola manera de comprender un texto, cada sujeto construye su
significado , ahí la diferencia puesto que cada quién puede interpretar un mismo texto de
diferente manera ya qué los instrumentos de asimilación no son los mismos, ni su conocimiento
del mundo e incluso el propósito que le busque a la lectura, las razones por las que lo esta leyendo
o conflictos afectivos que esté viviendo.
La enseñanza
Tradicionalmente, la enseñanza es concebida como un conjunto de métodos, técnicas y
procedimientos a través de los cuales se intenta generar aprendizaje. El énfasis está puesto en la
intervención que se ejerce desde fuera del sujeto y se supone que es el método de enseñanza el
que determina el proceso de aprendizaje, que éste sigue los pasos indicados por aquel. Cuando los
métodos de enseñanza no toman en cuenta la génesis de la construcción del conocimiento, los
contenidos enseñados tienen varios destinos posibles, que rara vez coinciden con los objetivos del
educador: son modificados por el sujeto, que los reinterpreta en función de sus propios esquemas
de asimilación, o bien son rechazados por resultar inasimilables, o bien permanecen rígidamente
ligados a la situación en que fueron adquiridos, sin integrarse a las posibilidades de actuación del
individuo, quien no puede utilizarlos en contextos diferentes al original. Finalmente, en otros casos
–y esto es lo más grave– la forma en que se aborda la enseñanza está tan alejada de las estrategias
espontáneas que el sujeto pone en acción para aprender, que la enseñanza obstaculiza y bloquea
el aprendizaje en lugar de contribuir a generarlo.
La enseñanza es un proceso exterior, el aprendizaje es un proceso continuo, la enseñanza es
transitoria: su tiempo de acción es corto, comienza cuando el aprendizaje se ha iniciado desde
hace ya mucho tiempo y se detiene en un momento dado, en tanto que el aprendizaje continúa
evolucionando mientras tiene oportunidades de ejercerse en situaciones funcionales.
El aprendizaje está subordinado al desarrollo en dos sentidos: por una parte, los progresos que se
suscitan son siempre función del nivel inicial del desarrollo del sujeto –es decir, que no hay saltos
bruscos, el niño avanza dentro de la etapa en la que está o pasa a la inmediatamente siguiente– y,
por otra parte, los mecanismos que el sujeto pone en juego durante las situaciones de aprendizaje
para apropiarse de los datos externos son los mismos que actúan en el desarrollo espontáneo.
La enseñanza es relativa, porque está sometida a las características del proceso de aprendizaje,
porque éste está subordinado a su vez a las leyes del desarrollo, porque el aprendizaje está
vinculado tanto a procesos conscientes como a procesos inconscientes.
¿Cómo promovería el desarrollo de la competencia lectora con mis alumnos de
Preescolar?
La competencia lectora es un concepto muy complejo puesto que se consideran muchas
habilidades para integrar este conocimiento como qué es la capacidad de comprender y llevar a la
práctica lo que tal autor dice en base a nuestros conocimientos previos y experiencias vividas.
Como futura educadora y en base a los conocimientos obtenidos considero que una manera de
promover el desarrollo de la competencia lectora con mis alumnos sería mediante muchas
estrategias, no solo una. Algunas de estas serían: reflexionando una lectura (ya sea que cuenten
anécdotas o puntos de vista), mediante la representación (por ejemplo, de tal lectura me
dibujarán aquello que recuerden u entendieron), compartiendo con sus cercanos la lectura de
manera consecutiva (primero paso esto, luego esto, etc), llevándolo a la práctica (por ejemplo, si
hablamos de cómo lavarse las manos correctamente, inducir a los niños a que mejoren sus
técnicas para que después este sepa lavarse las manos bien o por ejemplo si leemos un cuento de
los modales, ver que después retoman estas conductas de las que se habló), igualmente podría ser
mediante dinámicas donde los niños tengan que ir realizando algunos pasos o instrucciones para
llevar a cabo la actividad.
Niveles de lectura
Implica habilidades mentales tales como:
predecir, inferir, analizar, sintetizar, entre
otras.
Aporta conocimientos previos, establecer hipótesis y
verificarlas, elaborar inferencias para comprender lo que
se sugiere, para finalmente construir significados
posibles.
Involucra saberes del lector, su visión
del mundo, adaptándola al contexto
que se lee.
Se abordan tres niveles de lectura.
Lectura Literal. Lectura Inferencial. Lectura Crítica.
Es el nivel Requiere un De caracter evaluativo.
básico. alto grado de
abstracción.
Intervienen los saberes previos del lector, su criterio y
Es el reconocimiento de detalles (nombres, el conocimiento de lo leído, tomando distancia del
personajes, tiempos y lugar del relato), Se construyen cuando se comprende por medio de contenido del texto para lograr emitir juicios
reconocimiento de la idea principal de un párrafo o relaciones y asociaciones del significado local o valorativos desde una posición documentada y
del texto, identificación de secuencias de los hechos global del texto. sustentada.
o acciones, y identificación de relaciones de causa o
efecto.
Su objetivo es la elaboración de conclusiones y se Deben centrarse en la exactitud, aceptabilidad y
reconoce por inferir detalles adicionales, inferir probabilidad; pueden ser: de adecuación y validéz, de
ideas principales no explícitas en el texto, inferir apropiación y de rechazo o aceptación.
secuencias de acciones relacionadas con la
temática del texto, inferir relaciones de causa y
efecto, predecir acontecimientos sobre la lectura y
interpretar el lenguaje figurativo a partir de la
significación literal del texto.