Introducción
El siglo XX fue testigo de profundas transformaciones en la política y la sociedad
mundial, marcadas por el auge de regímenes totalitarios que desafiaron los principios
democráticos y desencadenaron eventos de impacto global. El fascismo en Italia y el
nazismo en Alemania, movimientos que encarnaron ideologías autoritarias, surgieron en
un contexto de crisis económica, social y política, agravado por el impacto de la Primera
Guerra Mundial y las frustraciones que esta dejó. Estos regímenes no solo buscaron
imponer un control absoluto sobre la vida pública y privada, sino que también
promovieron visiones expansionistas y racistas, justificadas mediante teorías de
"espacio vital" y superioridad racial.
El presente trabajo se guía por la pregunta: ¿Qué factores políticos, sociales y
económicos permitieron el surgimiento y consolidación del fascismo y el nazismo en
Europa en el siglo XX? Para responderla, este análisis explora cómo el fascismo y el
nazismo se convirtieron en fenómenos políticos distintivos del período de entreguerras,
abordando sus fundamentos ideológicos, su ascenso al poder y su impacto en la
sociedad. Además, se examina la relación entre cristianismo y democracia,
considerando ¿Cómo influyó el pensamiento de figuras como el Papa León XIII,
Jacques Maritain y Emmanuel Mounier en la consolidación de los partidos demócrata-
cristianos y en la formulación de un modelo de democracia inspirado en principios
cristianos de dignidad humana y bien común?
Se busca comprender los elementos clave que definieron estos sistemas y su influencia
en la historia política moderna.
Desarrollo
1-Los totalitarismos: Fascismo y Nazismo
1.1Contexto histórico y surgimiento de los totalitarismos
Según el autor Touchard, la crisis de la democracia, en el siglo XX es testigo del
ascenso de las ideas fascistas y nacionalistas, en el periodo denominado entre guerras,
una vez finalizada la Primera Guerra Mundial, que se levantaron en rebelión contra el
racionalismo, promoviendo la exaltación del individuo, el desprecio por las masas y la
justificación dela violencia. Estos movimientos surgieron en el contexto de una
profunda crisis social como respuesta desesperada al liberalismo, percibido como
responsable de los desastres de la guerra. Así mismo fueron una reacción a la
humillación nacional tras la derrota y desarraigo de los soldados, fueron ellos quienes
formaron los primeros núcleos organizadores de la oposición al sistema democrático,
considerado degenerado por efectos de la industrialización y el excesivo
intelectualismo.
1.2- ¿Qué son los totalitarismos?
Según los autores Touchard y Montenegro los totalitarismos son un fenómeno del siglo
XX, que se distinguen de las tiranías, dictaduras y despotismos por el tipo de control
que ejercen sobre todos los aspectos de la vida pública y privada. Estos regímenes no
toleran la noción de contrapeso, siendo liderados por “jefes carismáticos”. En el libro
Totalitarian Dictatorship and Autocracy de Carl J. Friedich y Brzezinski se identifican
seis criterios que caracterizan a los totalitarismos: 1º Una ideología oficial, es decir, un
cuerpo oficial de doctrina que cubre todos los aspectos de la vida humana; 2º Un
sistema de partido único, dirigido por un dictador; 3ºUn sistema de control policiaco; 4º
La concentración de todos los medios de propaganda; 5º La concentración de todos los
medios de propaganda; 6º El control central y la dirección de toda la economía.
(Touchard, “Historia de las ideas políticas”, 1996, pag. 608). Se pueden distinguir dos
tipos de totalitarismos:
“Totalitarismo Político: es aniquilada toda oposición. Totalitarismo intelectual: verdad
de Estado, propaganda, movilización de la juventud.” (Touchard, “Historia de las ideas
políticas, 1996. Pág. 613).
1.3- El Fascismo y el Nazismo como fenómenos políticos.
“…la identificación política o definición ideológica de un esquema político depende de
las características que asume la interdependencia de tres factores: el individuo, la
colectividad y el Estado.” (Montenegro, Walter. “Introducción a las doctrinas político-
económicas, pág. 13 ed. Actualizada 1980.”).
Según el autor Montenegro, W. El Estado fascista o nazi se presenta como un fin en sí
mismo, con una permanencia e identidad que lo convierte en el centro de la vida
colectiva. Inspirado en ideas filosóficas como las de Hegel, encuentra su máxima
expresión en la Alemania nazi y la Italia fascista. Toda actividad social se orienta hacia
su servicio, que adopta un carácter casi místico. La facción de la sociedad que se
entrega plenamente al Estado (representada por el Partido) recibe privilegios exclusivos
y se considera una minoría selecta, una élite. El resto de la población carece de derechos
propios, salvo aquellos que el Estado decide otorgarles. El nazifascismo rechaza las
concepciones mayoritarias y solo reconoce a esta minoría como fuente legítima de
poder y de acción política, identificando su destino de forma absoluta con el del Estado.
1.4- El Fascismo
Fascismo: Termino que proviene de la palabra italiana fascio, y esta del latín fascis, que
significa haz o conjunto. Servía en Roma para designar al haz de varas, con un hacha en
el centro, símbolo de la autoridad de los licores y de la fuerza en la unidad.
(Montenegro, W. “Introducción a las doctrinas político-económicas, pág. 244 ed.
Actualizada 1980.”).
Surgimiento del fascismo
…”el fascismo surgió como un movimiento oportunista y circunstancial, sin ideología
definida” (Montenegro, W. “Introducción a las doctrinas político-económicas, pág.
245 ed. Actualizada 1980.”).
Según Touchard el fascismo es una disciplina filosófica “Nuestra doctrina es el hecho”
declaraba Mussolini, que surgiría ante la derrota, desesperanza y rebeldía, luego de la
Primera Guerra Mundial, condenando a la lucha de clases encontró entre sus seguidores
a un grupo heterogéneo de la sociedad, en su ideología prima el elemento irracional, así
como la noción de desigualdad “Niega que el numero pueda gobernar por medio de la
consulta periódica. Afirma que la desigualdad irremediable, fecunda y bienhechora de
los seres humanos…” (Touchard, Historia de las ideas políticas, ed.1996, pág. 612).
Con el tiempo fue concebido desde su poder, supeditada a la predestinación. Bajo esta
concepción, la paz solo puede ser aquella determinada bajo el control de jerarquías
selectas, es decir, una paz impuesta por el orden de las jerarquías.
Esta ideología política, surgió sin una doctrina definida, como un movimiento de
contenido político, económico y social en Italia y su fundador fue Benito Mussolini,
terminada la Primera Guerra Mundial, opuesta a la ideología del marxismo, y la lucha
de clases pues “…el verdadero socialismo nacional no es materialista, sino idealista; la
lucha de clases debe ser substituida por la solidaridad nacional; solo una nación unida es
lo suficientemente fuerte como para subsistir en el caos universal” (Touchard, “Historia
de las ideas políticas, 1996, pág. 610).
Factores que contribuyeron al surgimiento del Fascismo
Contexto adverso: La teoría política fascista surgió en el periodo entre guerras. “Italia,
que se encontraba entre los vencedores, quedo en situación casi tan lamentable como la
de los vencidos.” (Montenegro, W. “Introducción a las doctrinas político-económicas,
pág. 247 ed. Actualizada 1980.”).
Factores políticos: La corona se encontraba en crisis, la ineficacia parlamentaria era
evidente. “La inevitable descomposición de los periodos posbélicos alcanzo caracteres
lindantes con la anarquía…” (Montenegro, W. “Introducción a las doctrinas político-
económicas, pág. 248 ed. Actualizada 1980.”).
Factores económicos: “La inflación monetaria, desocupación… y descontento
general…” (Montenegro, W. “Introducción a las doctrinas político-económicas, pág.
248 ed. Actualizada 1980.”). Contribuyeron inevitablemente a una crisis generalizada.
Benito Mussolini, el Duce; personalidad y ascenso al poder
El padre del fascismo fue Benito Mussolini, definido por el autor Montenegro como
“oscuro caudillo” “de extraordinaria fuerza personal, de gran sentido de oportunidad, de
genio ejecutivo y de escasos escrúpulos cunado se trataba de alcanzar fines”
(Montenegro, W. “Introducción a las doctrinas político-económicas, pág. 248 ed.
Actualizada 1980.”) y por el autor Touchard como “jefe carismático” con el cual el
pueblo tiene estrecha relación y comunicación, conformándose una especie de mitología
en torno a este.
Tras lanzar un ambicioso programa de reformas en 1919, Mussolini se posicionó como
el defensor del orden y la estabilidad frente a un Estado cada vez más débil. La célebre
'Marcha sobre Roma' de 1922 representó el punto culminante de su ascenso, al obligar
al rey a encomendarle la formación de un nuevo gobierno.
“…la teoría fascista fue formulada para justificar, explicar y racionalizar a posteriori, el
hecho consumado de la posición del poder,..” (Montenegro, W. “Introducción a las
doctrinas político-económicas, pág. 250 ed. Actualizada 1980.”)
Bases que sustentan al fascismo
a-Primado de la acción: “Nuestra doctrina es el hecho” “Acción no palabras; no hay
necesidad de dogma, basta con la disciplina” declara Mussolini. Lo cual logra mediante
la agitación de las masas, violencia y persuasión.
b-Irracionalidad: producto de la rebelión contra el racionalismo.
c-Desigualdad: según el autor Touchard hay una” concepción antigualitaria de la
sociedad” y contraria a toda concepción marxista, desde esta ideología “… por
autodeterminación, aquella minoría predestinada, aquella elite cuya misión es regir el
destino de la nación…” (Montenegro, W. “Introducción a las doctrinas político-
económicas, pág. 251 ed. Actualizada 1980.”). Rechazando así la idea de la
democracia a la que considera “una combinación de la decadencia y la anarquía”
(Sabine, pág. 659).
d-Mística: el fascismo se basa en la concepción soreliana del mito. El autor Sabine da
cuenta de ello citando a Mussolini en su discurso de 1922.
“Hemos creado nuestro mito. El mito es una fe, es una pasión. No es necesario que sea
una realidad. Es una realidad por el hecho de que es un aguijón, una esperanza, una fe,
porque es coraje. ¡Nuestro mito es la nación, nuestro mito de la grandeza de la nación!”.
e-Espacio Vital: la teoría del espacio vital del Estado fascista se relaciona siguiendo a
Touchard con las ideas imperialistas de extender el poderío italiano, a lo que se agrega
siguiendo a Sabine “El propósito del fascismo es reestablecer el pensamiento italiano,
dentro de la esfera de la doctrina política, en sus propias tradiciones,… las tradiciones
de Roma” (Sabine, pág. 659)
El Estado Fascista
Para el fascismo “El Estado lo es todo, omnipotente. Los individuos están totalmente
subordinados al Estado;…” (Touchard, “Historia de las Ideas Políticas, 1996, pág. 613).
Hay un rechazo a la teoría, nación-estado, con una exaltación sobre la unidad moral.
Según M.Prelot, la dictadura de Mussolini, es, al mismo tiempo, una “estatocracia”, una
monocracia y una autocracia. (Touchard, “Historia de las Ideas Políticas, 1996, pág.
613).
El rasgo distintivo del Estado fascista es el corporativismo (Estado corporativo), es
decir en la regulación de la relación entre el Estado y las corporaciones. El autor
Touchard cita a Gaetan Pirou “ … es un sistema auto-organizador de los intereses
económicos… el poder político , que ejerce su dictadura tanto sobre la economía como
sobre el pensamiento” ((Touchard, “Historia de las Ideas Políticas, 1996, pág. 614). Es
el Estado que en su superioridad señala límites y se reserva para si el derecho de otorgar
o no la organización de la producción, teniendo en cuenta siempre los intereses de la
nación.
Las relaciones del Estado fascista con otros actores sociales
Los trabajadores
Según el autor Montenegro la supremacía del Estado se hace evidente en este campo de
acción empresarios y trabajadores son organizados en asociaciones que evolucionan en
“corporaciones”, la representación está en manos de los partidarios del partido fascista,
los medios de protesta como los sindicatos y las huelgas son inadmisibles.
La Iglesia
El autor Montenegro, señala que la relación entre la el fascismo y la Iglesia evidencia
notables discrepancias sin embargo, “prevalecieron por razones pragmáticas, de
convivencia mutua” (Montenegro. W. “Introducción a las doctrinas político-
económicas, pág. 254 ed. Actualizada 1980.”). Hacia 1929 se suscribe el Concordato
de Letrán que estipula que el papel de la Iglesia queda restringido a la enseñanza
religiosa, la fe y el culto y restringiendo su injerencia en asuntos que le corresponden al
Estado.
Culminación y caída del Estado fascista
Entre 1838 y 1940 Italia sufre los embates de su ambición expansionista, el denominado
“Eje” choca con los intereses de las naciones liberal-demócrata, desatando la Segunda
Guerra Mundial, sin embargo lo que termino por minar la existencia del fascismo fue la
intervención de Alemania en el territorio, provocando la muerte del Duce, a manos del
“populucho al que había adoctrinado en las teorías de la violencia como método
político” (Montenegro W. Introducción a las doctrinas político-económicas, pág. 255
ed. Actualizada 1980.)
1.5-El Nazismo
Origen del término “Nazi”
“La palabra Nazi es una contracción del nombre del Partido Obrero Nacional Socialista
Alemán”. Montenegro W. Introducción a las doctrinas político-económicas, pág. 259
ed. Actualizada 1980.)
¿Qué es el nacionalsocialismo?
Es una doctrina totalitaria y racista del partido nacional, surgido en Alemania en el
siglo XX, liderada por Adolf Hitler que tiene en sus bases, ideológicas la primacía de la
acción, la voluntad del Volk y el nacionalismo como sentimiento surgido luego de la
derrota de la Primera Guerra Mundial. Goebbels “… el nacionalsocialismo es el
verdadero socialismo…”(Touchard, “Historia de las ideas políticas. 1996, pág. 609), lo
que implica una concepción antimarxista, en donde no hay luchas de clases, sino el
interés supremo del Estado, la unión debe ser fuerte.
¿Qué es el Nazismo?
Según el autor Montenegro es una ideología, que defiende la idea de Estado fuerte,
basado conceptos como: existencia de una elite o minoría selecta, valor de la disciplina,
jerarquía y sentido de predestinación, concentración de poder, idealización y
predominio absoluto del Estado y gobierno.
Definición del Estado Nacionalsocialista
“El Estado- según Hitler- es un organismo racial y no una organización económica”
Touchard, “Historia de las ideas políticas. 1996, pág. 613).
Según el autor Touchard, el Estado nacionalsocialista cumple el rol de instrumento para
la nación y basa todo su accionar en el Volk, que es el pueblo, por lo que el pueblo
alemán es fruto de una realidad histórica y biológica, siendo el estado nacionalsocialista
un momento del destino alemán.
Para Hitler: “La historia del mundo está hecha por las minorías, allí donde las minorías
incorporan la mayoría de la voluntad y la determinación”
Según Montenegro, El Estado como organismo salvaguarda la preservación de la
nacionalidad.
El Estado Nacionalsocialista
Según el autor Montenegro W. (“Introducción a las doctrinas político-económicas, ed.
Actualizada 1980.) La acción del Estado totalitario se ve reflejado en todos los ámbitos
de la vida del pueblo alemán, la educación y cultura se ven fuertemente influenciada por
la ideología, se moldean a los hombres de la causa nazi en la más rígida disciplina y la
teoría del Partido.
Factores que favorecieron el surgimiento del nacionalsocialismo
Siguiendo al autor Montenegro:
a-rasgo Psicológica del pueblo alemán: innato sentido de disciplina y férrea tradición
prusiana.
b-Contexto adverso: producto de la derrota Alemana en la Primera Guerra Mundial y
sanciones impuestas luego del Tratado de Versalles.
c-Crisis política: disputas de poder entre los esparquistas de tendencia comunista y
social-demócrata de filiación socialista; con el asesinato de los líderes esparquistas en
1919, se proclama el llamado Segundo Reich y se dicta la Constitución de Weimar.
d-Crisis económica: la Gran depresión de 1930, se hizo sentir severamente en la
Alemania asfixiada por las limitaciones del Tratado de Versalles.
e-Temor ante el avance del comunismo: apoyado por las clases medias, recursos del
capitalismo alemán y potencias occidentales (Inglaterra y Francia).
Mein Kampf
Es la autobiografía de Hitler, en la que llama a la acción, es donde expone sus ideas
sobre “la cuestión de la sangre y de la raza es clave de la historia del mundo; la clave,
también, de la civilización humana”(Chevallier J. “Los grandes textos políticos, desde
Maquiavelo hasta nuestros días”. 1968. Pág. 381).
El espacio vital
Según el Autor Touchard la doctrina política de Hitler proviene de la raza y de la
desigualdad, se encamina hacia un pangermanismo, donde todos deben formar parte de
él, donde el número importa más que el bienestar y el poder más que la riqueza, de esta
forma incorporaba a todo el pueblo alemán en su política.
La cuestión racial
La idea de la superioridad de la raza aria ocupa un lugar central en el programa de Hitler
y está profundamente arraigada en la ideología racista que promovió. Esta teoría
justificó la discriminación y persecución de la comunidad judía, manifestándose en la
creación de campos de concentración, ejecuciones masivas y experimentos científicos
inhumanos. Según el autor Montenegro, estas acciones derivaban de un resentimiento
que acusaba a los judíos de monopolizar los negocios y de no haber contribuido con
sangre durante la guerra.
Mientras que el autor Sabine indica que la teoría racista estaba más de acuerdo con los
fines del nacionalismo, pues la teoría abarcaba las ideas teóricas de sangre y la tierra, la
raza y el Lebensraum y aplicaciones de gobierno totalitario.
La relación con la Iglesia
Según el autor Montenegro, aunque no se produjo una ruptura abierta con la Iglesia
cristiana ni se llevó a cabo una persecución religiosa oficial, los ideólogos del nazismo
dejaron en claro su distanciamiento de los valores cristianos. La teoría y práctica nazi
eran difícilmente reconciliables con los principios del cristianismo. En cambio, se
promovió un culto que combinaba elementos estéticos y religiosos centrados en la
mitología germana.
La caída del nacionalsocialismo
“La lógica del sistema reclama la guerra. Y el régimen Hitleriano tras brillantes
victorias, acabara por sucumbir en ella” (Touchard, “Historia de las ideas políticas.
1996, pág. 615) y en efecto la guerra, el expansionismo iniciado por el Fuehrer, la
coalición de loa aliados, llevaron al colapso del nacionalsocialismo.
2.-Cristianismo y democracia
La relación entre cristianismo y democracia revela un desarrollo complejo desde finales
del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. Las declaraciones del Papa León XIII, en
favor de un acercamiento al sistema democrático, provocaron inicialmente reacciones
de escepticismo y rechazo en algunos sectores de la opinión católica francesa. Sin
embargo, con el tiempo, la consolidación y el éxito de los partidos demócrata-cristianos
en Europa demostraron que esta corriente política no solo era relevante, sino que logró
sostenerse como una fuerza electoral significativa, aunque su doctrina a menudo se
percibiera como menos innovadora.
La democracia cristiana
Según el autor Touchard en su obra “Historia de las ideas políticas”. La democracia
cristiana surgió como una respuesta a la crisis del orden político europeo tras la Primera
Guerra Mundial, buscando amalgamar la fe y la política en un contexto democrático.
En 1918 Don Sturzo, es un reformista descentralizador del Estado que funda en Italia el
Partido Popular italiano, partidario de una representación proporcional, sienta las bases
de respeto por el pluralismo, que es un “pluralismo horizontal” (Agrupaciones, familias,
profesión y la concentración) y un “pluralismo vertical” (preocupación por la tolerancia
y el respeto de diversas tendencias), por lo que la democracia cristiana tiende a ser
conservadora. (Touchard, “Historia de las ideas políticas, 1996).
En la posguerra, el pensamiento de figuras como Jacques Maritain y Emmanuel
Mounier reflejó un enfoque más profundo hacia la intersección del cristianismo y la
política. Maritain propuso que el Estado debía enfocarse en el "bien común" inspirado
en una concepción aristotélica-tomista, el cual no se limitaba al beneficio individual,
sino que trasciende a un orden superior que reconoce la dimensión espiritual de la
persona, por lo que la democracia verdadera debe estar arraigada en el respeto a la
dignidad humana y en una ética cristiana que inspira la acción en el mundo, más allá de
los formalismos parlamentarios.
Por su parte, Mounier, crítico del liberalismo burgués y del conformismo religioso,
abogó por un compromiso activo y transformador en el ámbito político y social, se
opone a los partidos confesionales, promueve la independencia de las agrupaciones
políticas, es anticapitalistas por razones morales y espirituales buscando una filosofía
cristiana que renovara profundamente las estructuras sociales, busca una revolución.
Ambos pensadores coincidieron en que la democracia debía ser más que un sistema de
gobierno; debía reflejar un humanismo integral que uniera lo espiritual con lo temporal
y que respondiera a una vocación comunitaria inspirada en el Evangelio.
Conclusión
El surgimiento y consolidación del fascismo en Italia y el nazismo en Alemania durante
el siglo XX respondieron a una combinación de factores políticos, sociales y
económicos que, en conjunto, crearon un terreno fértil para el desarrollo de estos
regímenes totalitarios. En el ámbito político, el debilitamiento de las instituciones
democráticas, la inestabilidad parlamentaria y la percepción de ineficacia de los
sistemas liberales generan una fuerte desconfianza hacia la democracia, creando una
demanda social por liderazgos fuertes y centralizados. En ambos países, el liderazgo
carismático de figuras como Benito Mussolini y Adolf Hitler capturó las aspiraciones de
orden y unidad nacional, ofreciendo respuestas radicales frente a un contexto de
incertidumbre y caos.
Socialmente, la Primera Guerra Mundial dejó una profunda herida en las sociedades
europeas, fomentando un ambiente de frustración, resentimiento y humillación que
encontró expresión en movimientos nacionalistas y revanchistas. Estos movimientos
fueron amplificados por el miedo al comunismo y la agitación social, que amenazaban
con desestabilizar aún más a las sociedades debilitadas. El fascismo y el nazismo
canalizaron estas emociones, promoviendo ideologías que exaltaban la superioridad de
ciertas razas o naciones, justificando políticas expansionistas bajo la idea del "espacio
vital" y defendiendo la supremacía del Estado sobre el individuo.
Económicamente, las secuelas de la Gran Guerra y la Gran Depresión de 1929 dejaron a
Europa sumida en crisis. La inflación, el desempleo masivo y la pobreza extrema
propiciaron un clima de descontento generalizado, que los regímenes totalitarios
supieron capitalizar mediante promesas de recuperación económica y estabilidad. Tanto
el fascismo como el nazismo presentaron modelos que combinaban el control estatal
con una economía dirigida, donde el corporativismo (en Italia) y el control de la
producción (en Alemania) permitieron manipular la economía para favorecer los
intereses del Estado, movilizando a la sociedad. En torno a objetivos nacionales.
En síntesis, la confluencia de estos factores facilitó el ascenso y la consolidación de
regímenes que rechazaron la democracia y promovieron un orden autoritario, con
consecuencias devastadoras para Europa y el mundo.
En contraste, tras la Segunda Guerra Mundial, el cristianismo y la democracia
encontraron un punto de convergencia, impulsado por pensadores como el Papa León
XIII, Jacques Maritain y Emmanuel Mounier. El Papa León XIII inició una doctrina que
conciliaba el cristianismo con la democracia, transformando la perspectiva de la Iglesia
en temas sociales y políticos. Maritain, por su parte, defendió una democracia basada en
el bien común y en la dignidad humana, mientras que Mounier promovió un
compromiso cristiano con la justicia social y el cambio estructural. Estas ideas sentaron
las bases para el surgimiento de los partidos demócrata-cristianos en Europa, que
abogaban por un modelo democrático fundamentado en valores cristianos y aspiraban a
un orden.
Bibliografía
Chevallier J. 1968 . “Los grandes textos políticos, desde Maquiavelo hasta nuestros
días.
Montenegro W. 1980 “Introducción a las doctrinas político-económicas”
Sabine G. 2009“Historia de las ideas políticas”
Touchard J. 1996 “Historia de las ideas políticas”