CENTRO REGIONAL DE EDUCACIÓN NORMAL
“PROFRA. AMINA MADERA LAUTERIO”
CCT 24DNL0002M
INFORME DE EXPERIENCIAS PEDAGOGICAS
PEDAGOGÍAS GLOBALIZADORAS
DOCENTE: José Leoncio Cruz Flores.
ALUMNOS PRACTICANTES:
Adrián Alejandro Flores Rodriguez
Juan Pablo Rodriguez De León
SEMESTRE Y GRUPO:
III “A”
Cedral, S.L.P., a 28 de octubre del 2024.
Introducción
En el ámbito educativo, la observación y la evaluación son herramientas clave
para el desarrollo de una enseñanza efectiva. Dentro de nuestras jornadas de
observación y ayudantía, hemos implementado una serie de diagnósticos con el
objetivo de recabar información sobre lo que nuestros niños han aprendido hasta
la fecha. Este enfoque no solo se centra en la medición del rendimiento que
presenta cada niño, sino que también busca identificar las necesidades
individuales de cada alumno. Al hacerlo, pretendemos facilitar un aprendizaje más
efectivo y adaptado a las particularidades de cada niño.
La pedagogía aboga por un enfoque centrado en el alumno, donde se reconoce
que cada niño es único y presenta un conjunto diverso de habilidades, intereses y
ritmos de aprendizaje. Por lo tanto, los diagnósticos y pruebas que llevamos a
cabo se realizaron de manera individual. Esto nos permitió obtener un concentrado
detallado de cada niño y un análisis exhaustivo del rendimiento grupal. La
individualización de la evaluación es fundamental, ya que nos ayuda a comprender
las dinámicas y características específicas de nuestro grupo. La justificación de
este método radica en la importancia de conocer a fondo las fortalezas y
debilidades de nuestros alumnos.
Esta comprensión es esencial para desarrollar estrategias pedagógicas que
respondan a sus necesidades específicas. Por ejemplo, al identificar áreas en las
que algunos estudiantes tienen dificultades, podemos implementar intervenciones
personalizadas, así como actividades que fomenten sus habilidades y
potencialidades. Además, al tener un panorama claro de las necesidades de cada
niño, podemos establecer un ambiente de aprendizaje más inclusivo, donde todos
se sientan valorados y motivados a participar. La pedagogía inclusiva, en la que se
promueve la diversidad y se apoya a cada estudiante en su proceso de
aprendizaje, es vital en nuestras prácticas educativas.
Contexto
En nuestras jornadas de observación y ayudantía, tuvimos la oportunidad de que
se nos asignara la Escuela Primaria Mariano Arista, situada en la comunidad de El
Blanco, en el municipio de Cedral, San Luis Potosí. Esta escuela se caracteriza
por tener dos entradas, lo que facilita el acceso tanto a los alumnos como a sus
familias. Frente a la entrada principal, se encuentra una tienda Diconsa, un
recurso vital para las familias de la comunidad, ya que les permite adquirir
productos básicos y esenciales.
El entorno de la escuela es bastante acogedor; está rodeada de una gran cantidad
de árboles que no solo embellecen el lugar, sino que también proporcionan
sombra y un espacio agradable para que los niños jueguen y aprendan al aire
libre. Además, muy cerca de la escuela hay una cancha de básquetbol, la cual
está disponible para el uso de toda la comunidad, promoviendo la actividad física y
el deporte entre todos los que conforman esta. En el interior de la escuela,
encontramos seis salones de clase que albergan a los grupos desde primer hasta
sexto grado. También hay un salón de computación donde se imparten clases de
tecnología a algunos alumnos, lo cual es fundamental en la actualidad, ya que les
ayuda a adquirir habilidades esenciales para su futuro.
La institución cuenta con instalaciones adecuadas, como baños separados para
niños y niñas, una dirección administrativa, una cooperativa que ofrece alimentos,
y un comedor donde los estudiantes pueden disfrutar de sus comidas. Además,
hay un área de juegos donde los niños pueden divertirse durante los recreos y una
cancha techada donde se practican tres deportes: basquetbol, fútbol y voleibol.
También existe una cancha de tierra que es utilizada principalmente por las niñas
para jugar al fútbol, lo que fomenta la inclusión y la participación de todos los
estudiantes en actividades deportivas. Por último, encontramos un área techada
con una mesa y dos banquitas, donde los niños pueden consumir sus alimentos
en un ambiente cómodo.
Organización de la escuela
En cuanto a la organización de la escuela, la directora se encarga de que todo
funcione adecuadamente y de supervisar a los docentes y el personal. En la
escuela imparten clases tres maestras y tres maestros, cada uno en diferentes
grados a pesar d que es una zona rural, lo que permite una atención más centrada
en el aprendizaje de los alumnos. También contamos con un intendente que se
dedica a mantener las instalaciones limpias y ordenadas, asegurando un ambiente
propicio para que los niños aprendan. Las madres de familia desempeñan un
papel fundamental en la comunidad escolar. Son responsables de la venta de
alimentos en la cooperativa y también preparan la comida que se sirve en el
comedor. Esto no solo contribuye a la alimentación de los niños, sino que también
fortalece la relación entre la escuela y las familias, creando un sentido de
comunidad. La escuela también cuenta con un maestro de educación física, cuya
función es asegurarse de que todos los niños participen y se desenvuelvan en
actividades deportivas, fomentando la importancia del ejercicio y el trabajo en
equipo. Además, hay un maestro de computación que imparte clases, ayudando a
los estudiantes a desarrollar sus habilidades tecnológicas, esenciales en el mundo
moderno.
Aula de clase
En el aula del grupo de 4° “A”, bajo la dirección del maestro titular Félix Aldaco
Torres, se observa un ambiente educativo bien estructurado. El salón cuenta con
un pizarrón, un escritorio para el maestro, y dos ventanas que permiten la entrada
de luz natural. Cada niño tiene su propia banca, lo que fomenta la atención y la
participación activa. También hay un librero donde el maestro organiza su material
de trabajo, así como una gran variedad de recursos didácticos. Entre estos se
pueden observar materiales para el aprendizaje del abecedario, tablas de
multiplicar, láminas sobre valores, higiene personal, y buenos hábitos que cada
alumno debe llevar consigo. El grupo está conformado por 13 alumnos, de los
cuales 6 son niñas y 7 son niños.
Diagnostico
Durante esta jornada, realizamos diversas actividades y aplicamos diagnósticos a
todos los niños. A partir de esto, recabamos información valiosa que nos permitió
identificar a aquellos niños que presentan dificultades, tales como problemas para
leer y confusión con algunas letras. Al ponerlos a leer y luego cuestionarlos sobre
lo que habían entendido, en algunos casos notamos que los niños solo se miraban
entre ellos, sin comprender el texto que se había leído. Según los resultados, 7
alumnos se encontraban en el nivel 3 A, 4 en el nivel 3 B, y solamente uno en el
nivel 1.
Asimismo, el diagnóstico de cálculo que aplicamos fue fundamental para obtener
información importante sobre las habilidades matemáticas de los niños. Casi el
90% del grupo logró resolver problemas a simple vista, sin embargo, muchos de
ellos no conocían la suma con punto decimal, lo que dificultó su desempeño en
este tipo de operaciones. Solo un alumno, llamado Francisco, destacó por su
habilidad para resolver todos los problemas de manera rápida y precisa, siendo el
único que respondió correctamente a las sumas con punto decimal, en este
diagnóstico solamente 2 niños se encontraban en el nivel 1, los cuales eran
Daniela e Iker, y en el nivel 3, solamente se encontraban 4 niños los cuales eran
Geraldine Alexa Camila, Jade, Francisco, y el resto del grupo los cuales eran 7
niños se encontraban en el nivel 2.
Al aplicar el test de valores todos los niños se encontraban entre el nivel
preconvencial y convencional.
En cuanto a la dinámica del aula, este grupo era generalmente tranquilo y se
mostraba aplicado en las actividades que se les pedía. Sin embargo, había un
niño, Izak, que después del receso se ponía inquieto y a como consecuencia
ignoraba las indicaciones del maestro, llegando incluso a salirse del aula sin
permiso. En lo que respecta a los alumnos con barreras de aprendizaje, solo había
una alumna que no tenía conocimientos sobre letras y números. El maestro nos
comentó que con ella era complicado avanzar, ya que, según el diagnóstico de
otros maestros, la niña podría tener problemas neurológicos. A pesar de los
desafíos, mostramos disposición para ayudarla en lo que fuera necesario,
fomentando su inclusión y asegurando que pudiera integrarse al resto del grupo.
Plano didáctico
Para la elaboración del plan didáctico y la planificación de actividades, nos
centramos en las necesidades de los alumnos con dificultades de aprendizaje. El
maestro nos había indicado que nos enfocáramos en aquellos niños que
presentaban dificultades para leer, escribir y realizar operaciones básicas. Para
ello, implementamos distintas metodologías, utilizando materiales como plumones,
colores, hojas de trabajo y lápices. El ambiente dentro del salón es sano y muy
social; todos los niños se llevan bien entre sí, lo que favorece un aprendizaje
eficaz. Los estudiantes están dispuestos a seguir las indicaciones del maestro y a
colaborar entre ellos, creando un espacio de respeto y compañerismo. El último
día de nuestra ayudantía, el maestro nos proporcionó la metodología para trabajar
con el grupo, así que mi compañero y yo decidimos enseñarles el lenguaje de
señas mexicana. Implementamos una actividad en la que cada niño debía
participar y compartir su nombre usando este lenguaje, lo que fomentó la inclusión
y la creatividad.
Experiencia propia
Desde mi perspectiva como docente en formación, esta jornada de ayudantía es
de suma importancia, ya que me brinda la oportunidad de adquirir habilidades para
trabajar con cada uno de los niños. Reconozco que cada alumno es diferente y,
por ello, debemos ser pacientes y utilizar las herramientas necesarias para que
muestren avances en su aprendizaje. Una de las cosas que más me gustó de esta
escuela primaria fue la flexibilidad que el docente titular nos brindó,
permitiéndonos llevar a cabo cada una de las actividades y pruebas que se nos
asignaron. Este apoyo no solo facilitó nuestra labor, sino que también nos permitió
crecer como futuros educadores, entendiendo la importancia de la adaptabilidad y
la empatía en el proceso de enseñanza.