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Armando Zambrana Fonseca
RUBÉN DARÍO EN CHILE:
TABOR Y CALVARIO
Autor: Armando Zambrana Fonseca.
© 2023
Alcaldía de Managua
La Alcaldía del Poder Ciudadano
Créditos
“RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO” es una producción
de la Alcaldía del Poder Ciudadano de Managua, supervisada por la
Dirección de Cultura y Patrimonio Histórico, adscrita a la Dirección
General de Desarrollo Humano.
Autor:
Armando Zambrana Fonseca.
Supervisión editorial:
Dirección de Cultura y Patrimonio Histórico,
Alcaldía de Managua.
Arte y diseño:
Octavio Morales Serrano.
Biblioteca Digital,
Alcaldía de Managua.
Biblioteca Digital No. 272,
25 Enero 2023.
Managua, Nicaragua.
Centroamérica.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 3
POR JUSTICIA A
Pedro Balmaceda Toro, históricamente un verdadero precursor
del Modernismo.
Eduardo Poirier, hombre generoso, diplomático intachable,
alma de Darío en Valparaíso.
Dr. Eduardo de La Barra, visionario y profeta del principado de
Darío.
Dr. Francisco Galleguillos Lorca, Toribio Robinet, generosos en
los días de infortunio de Darío.
o oon o een kai o ercómenos
Revisión y cuidado de Mtr.Patricia López Sánchez
Miembro de la Academia de Antropologia y Cultura de
Nicaragua.
4 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
CONTENIDO
Preámbulo ..................................................................................................... Pág. 8
Abordo del UARDA
el 5 de junio de 1886, rumbo a Chile. ..............................................Pág. 14
Guayaquil......................................................................................................Pág. 24
Arica ..............................................................................................................Pág. 28
Iquique..........................................................................................................Pág. 30
Valparaíso, y la contradicción con
la muerte de Vicuña Makena ...............................................................Pág. 32
El encuentro con Eduardo Poirier. ....................................................Pág. 40
El Mercurio de Valparaíso, y los saludos
de bienvenida al poeta. ..........................................................................Pág. 42
Poirier presenta a Darío a
don Eduardo de La Barra. .....................................................................Pág. 46
Emelina –
Participación en el concurso................................................................Pág. 50
Santiago de Chile.......................................................................................Pág. 54
Darío en el Diario La Época- de los Edward..................................Pág. 60
La impresión que causó el joven poeta
Centroamericano en sus compañeros de trabajo.......................Pág. 68
El Ejercicio cotidiano y la sociedad santiaguina. ........................Pág. 82
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 5
Los tropiezos culturales y
las realidades sociales de Santiago. .................................................Pág. 92
Domitila ....................................................................................................Pág. 107
Su Amigo Pedro Balmaceda Toro....................................................Pág. 112
Darío con la familia presidencial en Viña del Mar. ..................Pág. 117
Una incógnita: El amor verdadero de Pedro Balmaceda- ....Pág. 127
La inesperada y lamentable ruptura de los dos amigos. ......Pág. 130
La realidad de las letras chilenas....................................................Pág. 136
Las tertulias en la redacción de “La Época” ...............................Pág. 146
Los encuentros generacionales y la sagacidad de Darío.............Pág. 149
El encuentro con la poesía y prosa francesas. .........................Pág. 152
Dudas por la capacidad de Darío al llegar a Chile....................Pág. 156
La Génesis del Modernismo-
Los aboratoristas, Balmaceda Toro y Rubén Darío.................Pág. 168
El Taller y la incógnita de su proceso metodológico...............Pág. 177
La identificación de Balmaceda con los personajes de
Shakespeare, descritos por Saint Víctor......................................Pág. 186
La influencia Jacques Bins el Conde de
Sainte Víctor en la prosa de Darío. ................................................Pág. 192
Balmaceda y Darío en la búsqueda de
una expresión nueva en prosa y poesía ......................................Pág. 202
6 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Darío y las influencias literarias
antes de su llega a Chile. ....................................................................Pág. 221
El efecto del Modernismo y
la pregunta de Darío. ...........................................................................Pág. 233
El recuso lexical de Darío,
factor clave desde su persona. .........................................................Pág. 245
Nuevamente en Valparaíso.
Emelina – Resultado final y crítica. ...............................................Pág. 248
Los Bomberos de Chile. ......................................................................Pág. 263
¿Rubén Darío es Simbolista?.............................................................Pág. 268
El símbolo como recurso. ..................................................................Pág. 272
El Simbolismo en la literatura francesa. .....................................Pág. 275
El resultado sorprendente del
trabajo esforzado y fructuoso: Azul...............................................Pág. 283
Vocabulario utilizado por de Banville,
Catule Mendés y Rubén Darío. ........................................................Pág. 310
Sarah Bernhardt en la pluma de Darío. .......................................Pág. 312
El Certamen Varela:
Canto a las Glorias Épicas de chile..................................................Pág. 329
Darío sus intentos por la carrera diplomática ..........................Pág. 335
Francisco Galleguillos Lorca
El Médico y Líder Político...................................................................Pág. 351
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 7
Los Pobres: visión liberal social de
Santiago Arcos y Francisco Bilbao..................................................Pág. 362
Adiós a Chile.............................................................................................Pág. 373
Bibliografía ..............................................................................................Pág. 386
8 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
PREÁMBULO
I
Hemos logrado leer algunas decenas de libro relacionados con la
vida y la obra de Rubén Darío. Eso significa que no he leído nada,
ante la babilónica cantidad de libros que han sido escritos en los
últimos cien años; y, más, hay una gran producción por aspectos
particulares de su vida y de su obra.
Muchos comunes de su vida, ya han sido agotados en el exterior,
y con relación a las obras, se valoran desde las circunstancias en
las que fueron hechas, así como los elementos biográficos que
incidieron en ella. Muchos de los excelentes estudios que se han
realizado en los últimos cincuenta años, cuentan, con afortunados
y oportunos pie de páginas que orientan al lector a comprender
la lectura cuando Darío, se refería a personalidades, lugares o
hechos, que requerían de alguna erudición en su propia época; y,
por consiguiente, los lectores de hoy, requieren de esa gentileza
de los autores estudiosos que, han sabido orientar a los lectores
y poder comprender mejor las obras de Darío. En ese sentido son
valiosos los aportes de Günter Schmigalle y Noel Bravo Rivas. Para
mencionar del primero, una excelente edición de “Los Raros” y
para el otro, “Tierras Solares” Podemos decir que son verdaderos
libros de estudios. Así mismo han sido editados dos volúmenes
de información periodística de la época, en la que se anunció en
los periódicos de España y América, la muerte del Rubén Darío,
recopilación que será o es ya desde su aparición un recurso para
futuros trabajo de investigación y crítica; así, se ha visto publicados
libros de recopilación de información en los que se pueden ver
los nombres de don José Jirón Terán, Julio Valle Castillos, ambos
estudiosos de la obra dariana y la colaboración de un entusiasta
como es Jorge Eduardo Arellano.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 9
Hay en nuestra bibliografía nacional, obras que podemos
denominar clásicas; surgidas de hombres eruditos, con un sentido
laboriosos del análisis objetivo, libros que fueron publicados en una
primera edición y no ha habido oportunidad, poner en el mercado
para potenciales lectores y estudiosos; pues quizá voluntad ha
habido; pero que el resultado objetivo es que no posible obtenerlos
nuevos o encontrarlos usados. Estamos hablando de trabajos
previos al centenario y durante el centenario realizado en 1967.
Son las obras magistrales de don Eduardo Zepeda Enriques y de
don José Icaza Tijerino; además, se deben de revisar para una
edición crítica, después de más de cinco décadas, las ponencias de
los mejores hombres que llegaron a Nicaragua, a rendirle homenaje
a Rubén Darío a los cien años de su nacimiento.
Estos talentos dejaron el registro de sus intervenciones y podemos
encontrar las opiniones de don Arturo Uslar Pietri, (Venezuela),
Raymundo Lida, (Austro-húngaro) Enrique Anderson Imbert, /
Argentina) don German de Arciniegas, (Colombia) Hugo Lindo, (
El Salvador), Charles Aubrum (Francia), Guiseppe Bellini (Italia),
Erika Lorenz (Alemania), don Luis Alberto Sánchez, (Perú), y el
inoportuno Guillermo Díaz – Plaja, y don Luis Beltranena Sinibaldi
de Guatemala a los 15 años tuvo la oportunidad de conocer a Darío
cuando subió hasta su habitación con José Santos Chocano. Sin
olvida los modestos y valiosos trabajos delos autores don Julián N.
Guerrero y Lolita Soriano, que su utilidad es vigente.
Rescatar esos trabajos, es una necesidad, puesto que, todavía
en algunos estudiosos del poeta de la Lengua Castellana, giran en
el carrusel de la Marcha Triunfal, llenando de loas los espacios
de periódicos y las ondas de radio y televisión si aportar nada
novedoso. Dijo don Luis Alberto Sánchez que la vida de Darío es aún
una cantera sin explorar. Es toda una verdad después de haberlo
dicho hace cincuenta y cinco años.
10 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
La presencia inagotable de Darío no debe ser reducida antología
de discursos vanos, melosos, y noticias. En parte y oportunidades
son necesarios, la exaltación de su obra tanto en prosa como en
verso, que constituyen la extraordinaria proeza en la lengua
castellana y su lucha ejemplar en su trabajo en el periodismo; viajes
y sufrimientos desde su más temprana edad hasta su muerte; sim
embargo, es necesario, el impulso de la creatividad a nivel nacional,
para incentivar desde los estudiantes, la búsqueda de enfoques
novedosos por su vida y obra.
La obra de Darío fue trabajo permanente y doliente: Y es
inexcusable que un escritor nacional de lauros plásticos y
perecederos, haya continuado la difamación bochornosa y vulgar
de pintarlo como un borracho y asesino. Por supuesto, aplaudido
por decenas de ocas, y borregos listos para que se les vea aplaudir
Y no es la primera vez que hacemos este señalamiento. Lo hicimos
en el libro: “Rubén Darío: Todo Humanidad, Todo Corazón”.
Hemos encontrado verdaderos trabajos doctos donde analizan
poemas. Hay uno sobre La “Negra Dominga” casi es un tratado
erudito de versificación donde se unen los ritmos del poema, con
los ritmos de las circunstancias; cómo el genio de Darío se apropió
de lo externo y lo unió a su erudición. Están vírgenes “El Salmo de la
Pluma” y “El coloquio de los Centauros” solamente para ejemplificar.
Esa es una cantera que estoy seguro será oportuna para descubrir
los pensamientos crípticos de Darío.
II
Se ha insistido mucho en quererse repartir el Modernismo, como
se repartieron a los indígenas y sus tierras, una especie de cultura
de botín que se ha corrido en los 500 años de cultura e historia que
incluye, el mismo período Republicano. Esa cultura ha sido llevada
para sustentar que hubo unos precursores del Modernismo, dejando
o tirando en deshecho las mismas afirmaciones de Darío que pueden
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 11
ser encontradas en “Palabras Liminares” y en “Dilucidaciones” El
Modernismo creado por Rubén Darío en Chile, no se debió a una
escuela en la que un grupo de escritores se propusieron a escribir
con determinados acuerdos y objetivos. No. Y si, aparece un José
Martí con una excelente prosa, indubitablemente, se debió, como en
otros casos que no llegaron a tres, a que existía de forma dispersa,
un interés en escribir diferente, pero en ninguno de esos casos,
hubo un trabajo permanente exclusivamente, para escribir con un
nuevo modelo tanto en prosa como en poesía. Y Gavidia es el mejor
testigo al igual que Pedro Balmaceda.
El Modernismo dariano no es obra de la casualidad ni de un
sentimiento; sino es el resultado de un tesón, trabajo arduo de
lecturas de libros en francés, Los mejores escritores pasaron de sus
manos a sus ojos y a su capacidad mental de producir. Nadie de estos
promotores de los pre modernistas, puede demostrar que hubo una
dedicación expresa en los que enlistan para tener parte de la gloria
de un solo hombre. El modernismo es la expresión personal en una
época y que por sus características y las condiciones de las letras se
expande y arrolla. Acaso no se comprender la expresión del mismo
Darío cuando dice: “mi literatura en mía en mí” Crea y reconoce el
origen de su producto. ¿Dónde hay una expresión similar? O quién
de los generosos y gratuitamente han llamado precursores haya
tenido la estafeta clara y en conciencia de legar los rudimentos de
una nueva y novedosa expresión o manera de expresión escrita
en verso y prosa. Hay otros escritores que escribían muy bien y
agradable, pero la expresión dariana, está compuesta de recursos
léxicos y estilos combinados de escritores franceses de tres épocas
y de los españoles desde Berceo para mencionar solamente a uno.
¿Y, acaso eso no es suficiente para ubicarlo con justica como el
creador? ¡Aman tanto al Príncipe, que se reparten sus vestiduras!!
A Héroe de la Independencia cultural, le atan.
12 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
En este libro tratamos de explicar, al menos y con franqueza,
lo que podemos demostrar. Darío se forjó y formó en Chile en el
marco de una cultura clasista y europeizado y por sobre todos
con francófonos y francófilos. Toda una educción nacional desde
la formación de la República y las orientaciones para la reforma
educativa de parte de los exiliados Sarmiento y Bello. El medio
cultural de Santiago donde vivía la burguesía y la aristocracia
con sus panoplias y escudos de armas, muchos dominaban hasta
tres idiomas; lo más comunes eran el inglés y el francés. Eduardo
Poirier, además del francés, hablaba inglés y polaco, Da la Barra era
un latinista, y poliglota.
Este libro tiene el propósito de presentar todos los elementos
culturales que habían formado la cultura chilena y es la que
encuentra Darío. Hubo consecuencias por ser un tropical, o un indio
tiste, tuvo grandes choques culturales con sus amigos burgueses
y aristócratas. Así como las experiencias con líderes sindicales,
obreros y políticos que le dieron paz y respiro en los momentos
más difíciles en sus últimos meses en Chile, específicamente en
Valparaíso. Darío conoce el Santiago pomposo y el Santiago negro;
el Valparaíso del puerto y el de los cerros escalados con viviendas
de deshechos, gente pobre; marginada: y también terreno propicio
del hampa. Los cerros ocupados por gente de recursos, desde
donde escribió muchas estampas y acuarelas que son una belleza
de expresión en la modernidad de la lengua.
Pero ese encuentro doloroso y oportuno, fue el necesario para
mezclar su mundo interior, la confluencia de aprender, de ganarse
desprecios muchas veces por su propia indolencia; pero también,
encontrar las manos más bondadosas que supieron comprender su
carácter y su genio.
Tabor y Calvario. Una transfiguración que le permitió después,
llegar a ser la máxima expresión de las letras modernas del
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 13
Castellano. Nadie lo ha superado, porque para escribir hoy, para
muchos, no se necesita erudición ni talento. Darío bien lo expresó
en España cuando mencionó a Chénier: “Entiéndase que nadie ama
con más entusiasmo que yo nuestra lengua, y que soy enemigo de los
que corrompen el idioma: pero desearía para nuestra literatura un
renacimiento que tuviera por base el clasicismo puro y marmóreo, en
la forma y con pensamientos nuevos”
Desgraciadamente, con la excusa de lo moderno y de los frutos
del mercado, el lenguaje y los temas, son desechos. Se Muchos
escritores están contribuyendo con la conducta borreguil y dejar a
un lado el ejercicio del pensamiento. Las obras clásicas, no sirven,
son peligrosas, pueden ayudar a las personas a pensar; y eso es
amenazador en un mundo vano y globalizado.
Armando Zambrana Fonseca.
14 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
ABORDO DEL UARDA
EL 5 DE JUNIO DE 1886, RUMBO A CHILE.
El joven de 19 años, llamado Félix Rubén García Sarmiento, ha
escrito su hoja de vida desde su más temprana edad en la base de
grandes sacrificios, dificultades, equivocaciones y errores; y algunos
de ellos, conexos a sus condiciones de vida desde su nacimiento,
no obstante, una mano misteriosa lo ha conducido hasta poner el
pie en un barco mercarte de Hamburgo. Asi inicia el camino donde
encontrará su Tabor y su Calvario: Chile
El joven sabe que el destino lo está llevando hacia un extremo
que no era el que había deseado. A los dieciocho años, pensaba
viajar hacia los Estados Unidos; pero cuando tenía 15 años su
sueño era Europa. Había logrado ganarse la confianza y el aprecio
de muchos hombres de importancia política, periodística, militar,
económica, social y literaria; fundamentalmente de León y
Managua. Ya había estado en alfombras rojas con dignatarios en
El Salvador y Nicaragua, sorbido las Champañas de Dom Pierre
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 15
Pérignon; aunque el preferido en el medio aristocrático centro
americano era la producida por Barbe-Nicole Ponsardin Clicquot.
O “Champaña de la viuda.” Degustar y escanciar los vinos italianos,
franceses y españoles; quesos y jamones, no le fue ajeno en su
medio aristócrata de pueblo. El espectáculo y la parafernalia de
las fiestas y “Cortes” tropicales le habían permitido acumular una
experiencia en el aprendizaje de modestos modales y cortesías, que
tendría que refinar.
Estos tratos se habían moldeado en una sociedad provinciana
tropical, con mayores amplitudes en el medio social creado desde
la colonia; pero con una salvedad, que los ricos y sus renombrados
apellidos, habían surgido a mediados del siglo XVIII, y se fortalecen
en el XIX.
Al menos en Nicaragua, no existen familias de grandes recursos
que tengan sus viejas panoplias, rollos de pergaminos lacrados con
sellos reales y se aniden en rancias prosapias. Darío se moviliza
en una sociedad donde los que manejan mejores recursos tienen
alguna amplitud con los inmediatos inferiores, si éstos le ofrecen
algún beneficio; son ricos relativamente pobres frente a los grandes
capitales de Argentina, Brasil y Chile. Darío no tenía a sus diecinueve
años, un refinamiento afrancesado, aunque la aristocracia criolla
tuviera los recursos para viajar, comprar un piano y conseguir
profesoras de francés e inglés para sus hijas. Los aristócratas de
Nicaragua, descendientes de funcionarios españoles de tercera
categoría, tampoco había olvidado los pañales que los habían
envuelto.
Había una contradicción que surgió a mediados del siglo XIX,
entre los criollos herederos de la Republica y los descendientes de
intelectuales, artesanos y pequeños propietarios agrícolas. Se había
fortalecido una aristocracia latifundista granadina, que entraba
en contradicción con los intelectuales, comerciantes y artesanos
16 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
liberales leoneses. Cada uno de estos grupos regionales, tenían por
banderas el liberalismo, pero, diferían en su implementación legal
y económica en la administración del Estado.
Después de la Guerra Nacional contra los filibusteros contratado
por los leoneses, surgió una clase pequeña burguesa en Managua,
sustentada en la producción cafetalera. Se profundizaron
las contradicciones entre los liberales granadinos, llamados
conservadores, los liberales leoneses avergonzados por el error
político y frente a una nueva visión del desarrollo y liberalismo
que surge en Managua. Los paradigmas regionales en los últimos
decenios del siglo XIX, estaban en las figuras de los Chamorro y
seguidores del General Zelaya, representante de los burgueses
cafetaleros definidos como liberales.
Darío era atrevido, pero a la vez, sigiloso, se enteró que podía
por medio de su cultura, ser aceptado y dar opiniones. Se enteró
que era bienvenido y que había adquirido una presentación física, y
modales que concordaban con su medio. Eso lo supo manejar y logró
crear una personalidad impactante en su primera juventud poética
y creativa. El uso del traje, obviamente, difería en calidad, y bien
sabía distinguir una cosa de otra, su excentricidad fue comedida,
y se limitó al uso del cabello largo por imitación posiblemente al
ver a los románticos ingleses y españoles, en revistas, periódicos y
libros. Habrá que imaginarse a ese joven excéntrico de pelo largo
al hombro, y sin sombrero. Esa era la estampa real. Este toque era
particularmente aceptado en el medio, en la cultura nicaragüense.
Los poetas tenían “el permiso” social de manifestarse con esas
extravagancias
Hasta después de la Primera Guerra Mundial, al menos en
Nicaragua, se inicia el deshacerse del sombrero. Tal prenda de
vestir por su calidad definía orígenes sociales; y fue por siglos una
obligación su uso. Fue una norma social. Se usaba desde la más
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 17
temprana edad, hasta en la ancianidad. Desde un sombrero de
palma hasta los más finos importados solían verse en el ámbito
social y del comercio. Consideraban que solamente una persona
demente no usaba un sombrero. ¡Entonces, imaginar a Darío, buen
mozo, pelo largo y sin sombrero! ¡Extravagancia!
Era un reto a una sociedad provinciana con pobres y aristocracia
de pueblo con claras normas, pero obviamente, sabía el límite de los
retos. Pero, dentro de ese joven con crenchas sueltas, mal vestido
para la visión de las urbes del sur, estaba la experiencia de 75
poemas diversos, desde un cuarteto, hasta largas composiciones,
todos ellos rescatados y comprobada existencia, y en los cuales
utilizó 12, 980 versos de arte menor y arte mayor, con las mejores
estructuras españolas, influido y deslumbrado por las mejores
plumas de España, que aparte de los clásicos del Siglo de Oro;
Zorrilla y Espronceda, había leído a Manuel Reina y a José Manuel
Quintana, el poeta de la Independencia española, ante la invasión
napoleónica. Sin embargo, no se ha hecho un estudio estilístico en
Darío, para ubicar y analizar la influencia de los mismos en su obra
primera.
Darío se embarca en un buque exclusivamente de carga propiedad
una empresa alemana, la Deutsche Dampfschiffahrts-Gesellschaft
Kosmos1 surgida como iniciativa de un grupo de armadores y
corredores de Hamburgo. Kosmos inició sus viajes mensuales con
seis barcos bautizados con nombres procedentes de la mitología
griega. Sus rutas partían desde Hamburgo, vía Le Havre para llegar
a Montevideo y continuar hacia Buenos Aires, Valparaíso, Arica y El
Callao. Se conocía básicamente de embarcaciones mercantes con
limitadas capacidades para pasajeros.
La llegada a los puertos del Pacífico, expresaba la importancia
económica que había alcanzado la República de Chile, y los demás
comercios con Ecuador y Perú en importación y exportación
1.- Importancia económica de los alemanes en Valparaíso, 1850-1915
18 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
de productos del monocultivo, materia prima y el desembarco
de productos de origen alemán, principalmente maquinaria e
implementos agrícolas, herramienta etc. Siguiendo el modelo
londinense, la Sociedad de Agricultura de Chile organizó una
exposición en 1875 en la que mostró avances científicos y
tecnológicos en la Quinta Normal de Agricultura. Y, por consiguiente,
considerando la facilidad de transporte y la preferencia de los
importadores alemanes por el Café nicaragüense, se suscitan los
acuerdos entre Kosmos y el gobierno.
Cuando aborda, se entera que es el único pasajero. Todo el
personal alemán; tuvo limitaciones en la comunicación. Quizá
por ello, recibió la consideración del Capitán, que además sabía
que el boleto del pasajero era módico, resultado del acuerdo,
Kosmos- gobierno. Lo inexplicable, seguía dando frutos. El Capitán
lo dio preferencia al joven pasajero hasta en la alimentación; jugó
dominó, y aprendió a contar en alemán, al menos los dígitos. Y lo
inolvidable: “me obsequiaron en la comida con buenos vinos del
Rhin, cervezas teutonas y refinados alcoholes.” ¡Wie wundervoll! Ya
era conocido en el ambiente leones, que el joven podía ejecutar “al
oído” piano y un pequeño acordeón; disparar con un Winchester;
montar a caballo, jugar las barajas inglesa y española, y el dominó.
Le gustaban las rubias ojos azules y le había reventado las narices a
su primo el hijo del Cónsul de Costa Rica. Era un Lord Byron criollo.
Es probable que entre los marineros se haya sentido cómodo
con un acordeón, y naipes, pues era muy común. entre ellos ese
instrumento lo mismo que las bajaras.
¿Qué significó para el joven nauta viajar hacia el Sur? Chile tenía
muy buena prensa en Nicaragua entre otros motivos, el apoyo
patriótico ante la actitud filibustera de William Walker. Sin pecar
de inocentes, la influencia inglesa en esa República era mucho más
profunda que la alemana, francesa o italiana, el apoyo fue sugerido
desde la corona de SMB, por el rompimiento del Tratado Cleyton
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 19
Bulwer, entre los Estados Unidos e Inglaterra. Los ingleses dieron
por roto el tratado ante la presencia de los filibusteros, y llamaron
a sus socios a que atendieran el peligro del expansionismo de los
Estados Unidos.
En Nicaragua había gente graduada en la Facultad de Medicina y
la mayoría en Ciencia Jurídicas, pues la Escuela de Derecho chilena,
se había convertido en una fuente de doctrinas partiendo de su
Código civil. La escuela se fundamentó en las fuentes francesas
derivadas del ilustrísimo, el iusnaturalismo escolástico, las ideas
de Bello, el racionalismo iusnaturalista hasta el positivismo de
Bentham y el historicismo savigniano.
El Código Civil de Chile logró una armonización admirable
porque gozaba de legitimidad republicana, tanto por ser una ley de
la República, como por su racionalidad intrínseca, creando en Chile
una República de Abogados con fama continental, tanto así que, el
mismo Rubén Darío estuvo en las aulas universitarias estudiando
Derecho.
La vida de los tropicales, sus modos y costumbres eran muy
marcadas, se conocía quien llegaba de Centro América o el Caribe,
que, por cierto, eran muy pocos. Migración también insignificante,
por lo que no podían pasar por desapercibido. Acentos, costumbres
y modales eran evidentes.
A Darío en la soledad le llegaba el demonio de la tristeza, y lo
invadía; pero no se dejaba arrastrar a ninguna desesperación, todo
lo contrario, le sacaba ventajas al transformar ese estado espiritual
y mental, en algo productivo. Sus sensaciones internas salían por la
pluma, descargaba sus sentimientos en imágenes, que podían ser
descodificadas por un lector.
En la cubierta del vapor, frente al viento helado, y el vaivén
natural de la nave le servían para meditar sobre su futuro. De día o
20 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
por las noches. El poema a bordo del “Uarda” es un testimonio de
su interior expresando la soledad y la incógnita de la vida futura.
Considerado como un poema sin trascendencia. Los críticos lo han
medido con la altura que el mismo Darío creó; pero, el valor no
está en las estructuras del modernismo, sino en el valor espiritual
frente al sino. Poema impresionante, solo comparable con el que
escribió frente a una fuente, poema maravilloso hecho muchos
años después, por esa tristeza recurrente.
He aquí que, en la noche callada,
sentado en la popa del raudo navío,
cielo y mar contemplando tan solo
lancé sin quererlo del pecho un suspiro.
Y lloré. Refrescaban mi frente
los húmedos soplos del viento marino.
Yo miraba la nube y la onda,
Hermanas gemelas, hijas del abismo.
Y la onda gemía; y la nube,
bajel misterioso del hondo infinito,
inspiraba tristeza a mi alma
tornándose pálido de la luna el brillo.
Allá lejos mi hogar: y allá lejos,
tras el horizonte, ya oculto, perdido…
: un quemante
fuego en la cabeza, y yo en el alma frío.
Lo que sientes las aves viajeras
que dejan su bosque, su rama, su nido,
lo que sienten las almas, y luego
la boca no puede decirlo.
…………………………………………………..
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 21
La nave siguió su rumbo,
Revolviendo la ola henchida.
Al ver las costas de Chile
No sé qué sentí en el alma.2
………………………………………
Véase al joven, al hombre, al poeta, al niño. Ese cielo infinito que
besa su azul claro, y lo intenso del mar en el horizonte. Ha rato
que dejó de ver las costas de su tierra. Esa visión no fue la misma
como cuando se embarcó para El Salvador. Otra era la mano del
viento. Otra la cara de la brisa, que se plegaba a la suya. Por la noche
lo cubría un cielo negro tachonado de estrellas y luceros. La Vía
Láctea derramando en el espacio sus hilos tenues de leche como un
encaje bordado.
La luna Nueva3, ausente de luz y de los halos de Hadas. Solitario,
como cuando se acostaba en los tablones del muelle de Managua,
evocaba sus “viejos” tiempos, “Su pequeña alma infantil, apretada
por un hogar ingrato, los primeros golpes morales en esa pequeña
alma frágil y cristalina; las primeras impresiones que le hacen
comprender la maldad de la tierra y lo áspero del camino por
recorrer.4” Lanzó frente a esa dos inmensidades, “sin quererlo del
pecho un suspiro.” ¿Tenía acaso el alma abatida? Ver hacia adelante
en la cubierta asiéndose en unos de los “Palos” de la grúa de proa.
Ver hacia atrás la espigada chimenea que se confunde con el humo
y la noche. Una pequeña luz en el puente. El rumor del cristal
del agua, rompiéndose en la quía, y saltando hacia su cara como
diminutos diamantes líquidos; y el sonido que sale de la chimenea.
¡Qué soledad! Después escuchar de los marineros sus canciones
2.- R. B. O.C. Págs. 857, 58 y 60. Poema: Ondas y Nubes. – A bordo de Uarda,
junio de 1886.
3.- N. del A.: Consultamos, las fases de la Luna, para el 5 de junio de 1888
y nos dio Luna Nueva. Fuente: https://www.tutiempo.net/luna/fases-
mayo-1886.htm
4.- R. D. Los Raros – Ibsen – Pág.364
22 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
populares; pero, ese era el escenario que lo empujaba hacia el
rincón de la tristeza. Dijo el poeta: Y lloré.
Raúl Castro Silva calificó con palabras despectivas el poema, a su
juicio era anodino, intrascendente. Bien, tampoco se puede creer
que es una de sus mejores obras. No obstante, un crítico que ve
más allá de las formas, que entra a la mina de Darío, no solamente
encontrará los diamantes o los filones de oro, sino también
Amazonita, Apatito, Aguamarina y Zafiros; porque, a un buen juicio
como el de Dionisio Gamallo Fierros5 expresado en Nicaragua en el
centenario, del 1967, dijo lo siguiente:
“porque a veces en un poema flojo está un matiz
humano, interesante, en la revelación de una parcela de
su espíritu;”
Para comprender el poema y estimar al poeta, habrá que ubicarlo
en la proa del “Uarda”, en soledad y comunión con la noche el mar
y las estrellas.
Venus, en las noches oscuras, deja ver en la inmensidad, una línea
de plata en el manto negro, la bella Ishtar, la diosa babilonia de la
fertilidad, el amor, la guerra, el sexo y el poder, se ha puesto frente
a él, pero su amor por la Hélade, lo hace pensar en Phosphoros, la
dadora de luz y al del ocaso Eosphoros, el dador de oscuridad. Dos
deidades en un mismo camino.
Y cantaría después en un alejandrino. “En la tranquila noche
mis nostalgias amargas sufría” / “En el oscuro cielo Venus bella
temblando lucía, / como incrustado en ébano un dorado y divino
5.- Dionisio Gamallo Fierros, nació en Ribadeo el 25 de agosto de 1914 y
murió en Madrid el 16 de enero de 2000, fue un escritor polígrafo gallego,
nieto del pintor astur Dionisio Fierros. A partir de 1945 fue profesor
ayudante de Geografía e Historia en la Universidad de Santiago de
Compostela, profesor de Literatura Española en los Institutos Ramiro de
Maeztu y Lope de Vega en Madrid, profesor y director del Instituto Laboral
en Ribadeo y profesor en la Escuela Oficial de Periodismo de Madrid.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 23
jardín” (..) “Venus desde el abismo, me miraba con triste mirar”
“Pues todo hombre tiene un mundo interior y los varones superiores
tienen un grado supremo”6 “Su niñez fue una flor de tristeza. Estaba
ansioso de ensueños, había nacido con la enfermedad.” 7 La abuela
Bernarda, no estaba en el Uarda, y aunque no le hacía falta nada en
el barco, “Allá lejos mi hogar: y allá lejos, tras el horizonte, ya oculto,
perdido…” (..) un quemante fuego en la cabeza, y yo en el alma frío.”
Los aplausos quedaban al otro lado de la línea del Ecuador, ahora
estaba en el trópico de Capricornio, al extremo sur. Lugar que nunca
estuvo en sus sueños. “Al ver las costas de Chile, no sé qué sentí en
el alma.” Tiempo tuvo para meditar. Lo esperaban, las tristezas, la
humillación y las palmas más gloriosas para su creación.
Una obra hecha con el mismo color del mar y del cielo. La Cruz
del Sur, pequeña pero maravillosa está ante sus ojos. Casiopea
comienza a aparecer por el horizonte mientras la Cruz del sur va
desapareciendo; y también Orión, que su abuela le indicaba en el
cielo leonés que eran “Las tres Marías”. Orión el hijo del dios del
mar Poseidón, Euryale la hija del rey Minos de Creta. No espera ver
su furia en aquellas aguas límpidas y azules después del amanecer,
tampoco, ver su inmensa figura saliendo del mar, en la oscuridad.
6.- Idem. 363
7.- Ibídem
24 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
GUAYAQUIL
En la Ruta se ha quedado el buque en Santiago de Guayaquil,
pequeña ciudad que logra su independencia en 1820, y se anexa
a La Gran Colombia, para luego 10 años después, ser parte de la
República del Ecuador. Recordó sin medida alguna a Don Juan
Montalvo, que para entonces estaba en España, recibiendo elogios,
consideraciones, y solidaridad. Muchos hombres de letras fueron
a visitar al gran ecuatoriano, al gran liberal, al gran americano. Y
lo invitaron a encontrarse con ellos: Gaspar Núñez de Arce, Jesús
Pando y Valle, Marcelino Menéndez Pelayo y Manuel del Palacio,
además de Juan Valera, y Emilia Pardo Bazán. Una pléyade que
quedó pendiente de la llegada de un Rubén Darío con el manto azul
del esplendor y una estrella en la mano. El destino o lo inexplicable,
El joven poeta nauta, había llegado al Ecuador de José María García
Moreno y de don Ignacio Veintemillas y Villacis que tres años atrás,
había sido depuesto.
Cuando el buque arriba al puerto, Darío baja y camina por el
Malecón en busca de un coche que lo lleve a un periódico. Aquel
paseo pletórico de mujeres bellas, atractivas y carismáticas como
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 25
las describió en 1866, el Conde francés ,Alexis de Gabriac8,: El
Malecón se extendía desde la Peña, hasta el Mercado Sur.
“Su natural coquetería atraía fuertemente la atención
masculina.” ““Entre las siete y nueve horas, la calle
grande que bordea el puerto está llena de gente. Se
ve una infinidad de mujeres arrastrando sus largos
vestidos ondulantes y paseándose solas escondidas bajo
espesos mantos. Las más elegantes se hacen seguir por
una pequeña india de cinco o seis años, vestida de rojo
o amarillo. Las mujeres del mundo más rico están ahí
confundidas con las pequeñas burguesas, las obreras y
las modistillas; ellas se codean, se sientan en los mismos
bancos y hablan familiarmente”
El joven de tierra cálida lleva en su mano un poema, el que había
escrito en León en homenaje a Montalvo. Ya las dictaduras habían
cedido el paso a una democracia que estaba en desarrollo, no había
más que pedir. En 1866, el francés De Gabriac escribió una crónica
porque le llamó la atención la sociabilidad que se creaba entre los
viandantes en el malecón: pues, entre las siete y las nueve, de la
mañana, la calle grande que bordea el puerto está llena de gente.
“Se ve una infinidad de mujeres arrastrando sus largos vestidos
ondulantes y paseándose solas escondidas bajo espesos mantos. Las
más elegantes se hacen seguir por una pequeña india de cinco o seis
años, vestida de rojo o amarillo. Las mujeres del mundo más rico
están ahí confundidas con las pequeñas burguesas, las obreras y las
modistillas; ellas se codean, se sientan en los mismos bancos y hablan
familiarmente”
Arribadas al muro de contención, las pequeñas embarcaciones
cargadas de frutas y plátanos, cantidad inimaginables de fruta de
8.- Alexis de ------------- La Promenade á travers l´Amerique du Sud.
Nouvelle-Grenade, Équateur, Pérou, Bresil. Publicado en 1868 en París
por Michel Lévy et Frères.
26 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
cacao; en el pueblo, una torre de cinco alzadas; un reloj de cuatro
carátulas vigila al malecón y el mar.
La Casa Constitucional de un inmenso corredor de madera, en
la segunda planta, la aprovechan de mirador quienes llegan a las
oficinas. Dos líneas de rieles son utilizadas, para arrastrar productos
del Puerto al Mercado Sur. Hay redes de pesca tendidas secándose
en las casas situadas en la calle y por doquier, carretas tiradas por
caballos. En la Bahía, fondeados los barcos de vela de menor calado,
al igual que grandes barcos de vela y vapor; otros solamente de vapor
o velas. El joven Darío, ve las bellezas femeninas que circulan por el
Paseo del puerto. Sus ojos ávidos de apropiarse de la hermosura de
cada una, el pico de su ceja derecha se levanta en saludo o asombro.
¡Otro mundo, otro universo! La graciosa guayaquileña, va dejando
sus perfumes que azotan los vientos marinos. La piel de azucenas o
pétalos de magnolias. Darío viendo las ninfas de los mares y de los
ríos Guayas, Daule y Babahoyo. Allá lejos, el Cotopaxi y el Pichincha
como pechos cubiertos de armiño.
El cochero lo lleva al emporio periodístico que había creado
Sixto Juan Bernal, con dos publicaciones, el “Diario de Guayaquil” y
“La Ilustración.” Don Sixto era un editor de gran experiencia, había
sobrevivido las dictaduras que Montalvo, atacó con la fuerza de su
verbo. El biógrafo de Darío, don Edelberto Torres asegura que bajó
a Guayaquil y llevaba en sus manos una copia, de “A Juan Montalvo”,
bien si se parte de una verdad o de un supuesto, lo uno o lo otro,
permite suponer entonces que conoció a don Juan Sixto y que llegó a
uno de esos dos diarios. Darío no comentó nada, y sobre los puertos
que visitó, fue muy espartano. El periodista, poeta, dramaturgo, y
novelistas, había sido director de la Biblioteca de la Municipalidad;
y, tenía 57 años cuando el joven viajero llegó a su puerta. Bernal
era un hombre de mediana edad. Murió en el 94, para entonces,
aquel desconocido visitante, se había convertido en el Maestro de
la Lengua.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 27
En su autobiografía Darío dice lo siguiente:
“Visité todos los puertos del Pacífico, entre los cuales
aquellos donde no hay árboles, ni agua y los hoteleros
colocan como biombos, pintados, árboles verdes y aun
llenos de flores y frutas.”
28 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
ARICA
Otro puerto visitado, había sido devastado por un terremoto y
un maremoto, fue el lugar del combate naval y la batalla de Arica,
cuando se tomaron el Morro el 7 de junio de 1880, un inmenso
peñasco a escasos metros de la playa con una vista fabulosa que
domina todo la “Curva de Arica”. Una elevación desde donde se
defendía el puerto con poderosos cañones. En el puerto encontró
un muelle de tablones colmado de sacos viejos, canastos, unos
vacíos y otros llenos, pero cubiertos con lonas. En el Arco, una
decena de pequeñas embarcaciones para navegación costera, y
un barco de Velas. Al fondo, desde el puerto, dos torres distantes
una de otra pertenecientes a dos iglesias; una de ellas, la Catedral
de San Marcos, de estilo gótico, que fue diseñada por el arquitecto
francés Gustave Eiffel en metal y madera y fue construida en 1876.
Seis años atrás, de la caída de Arica, Darío era un pre adolescente
y era otra provincia que se tomaba Chile con sus políticas de
expansión, apoyada por las fuerzas armadas, de tierra y mar.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 29
Brillante, meses después tendría que escribir “Canto Épico a las
Glorias de Chile”
“Y sus osadas huestes
En Arica elevar sobre las rocas
de las cumbres agrestes
del Morro sus enseñas;
tomar del enemigo sus cañones
y amordazar sus bocas,
aventando en pedazos sus cureñas,
al son de las patrióticas canciones.”9
9.- R. D. O. C. Canto Épico a las Glorias de Chile. – pág. 493
30 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
IQUIQUE
También visitó el Puerto de Nuestra Señora de la Concepción de
Iquique, Ubicado en la región de Tarapacá, que se emplaza en una
terraza rocosa, con un clima templado y carente de lluvias, con una
altura de 1,25 metros sobre el nivel del mar. La región de Tarapacá
está ubicada en uno de los desiertos más áridos del mundo. En
sus costas tuvo lugar el Combate Naval de Iquique el 21 de mayo
de 1879. Un maravilloso lugar para la explotación minera. Ese fue
el motivo para la Guerra del Pacífico entre Perú y Chile. En ese
inhóspito lugar, se encontraba el Salitre.
“Iquique despertaba. Era la hora
de los primeros ecos de la tierra
y los primeros himnos de la aurora.
Dos navíos de guerra
que llevan arbolada
la bandera de Chile, al rumoreo
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 31
del nuevo día, listos en la rada
están en el bloqueo.
Chile se alza e inicia
así las grandes luchas en que noble
llevará como enseña la justicia.
contra enemigo doble
envía sus ardientes escuadrones
a los campos guerreros;
y desplegando al viento sus pendones,
aprestan sus cañones
y se lanza al mar sus marineros.”10
Mientras la nave boga, también lo hace con sus pensamientos.
Ha visto los otros puertos en la costa chilena, ahora es Puerto
Caldera, nada nuevo que no pudiera imaginar, un muelle de madera
como contención ante una calle, y luego una hilera de casas con
dos hileras de corredores, una de peatones y la segunda, en el piso
superior con una bella vista para las maravillosas puestas de sol en
el Pacífico. Hacia el puerto se asoma, con vigilancia paternal, la torre
de la iglesia San Vicente de Paul, construcción de madera y piso
de piedra, al estilo gótico. Puerto Caldera también es La Estación
Caldera, del ferrocarril Caldera- Capiapó, construido en 1851. Una
noria, destruida y abandonada cerca de la arena. Un buque de tres
palos fondeado en la rada. Pueblo pesquero y de minerales, era
común ver sobre los rieles del ferrocarril, campesinos trasladándose
en vagonetas y una maltrecha vela como fuerza motriz. Vientos
fuertes, vientos asistían a estos navegantes sobre rieles.
10.- R. D. O.C. Pág. 488. Idem.
32 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
VALPARAÍSO, Y LA CONTRADICCIÓN CON LA
MUERTE DE VICUÑA MAKENA
La quía del Uarda siguen hundiéndose en las aguas heladas
del pacífico que, con sus aguas y espumas, bordan, el manto azul
tendido en el espacio inmenso donde el horizonte se ahoga por
las tardes en las luces que el agonizante sol despide desesperado
y se va hundiendo, mientras acuden a su sepultura, capas de nubes
entristecidas con tonos violáceos; ven la agonía del astro. Todo
oscurece, la luna nueva apenas se refleja en las arrugas del mar.
Rubén Darío, se ha volcado en su propio silencio.
Amanece, y el Uarda hace sonar su silbato potente y esperanzador.
Anuncia que en breve estará arribando al puerto de Valparaíso.
Entre la playa y la ruta costera, filones de rocas que han dormido por
siglos son saludadas por las olas que caen en sus espaldas, mientras
leones marinos duermen placidos esperando el calor del sol. Darío
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 33
se acerca a la proa y aparece ante sus ojos la curva que tomará el
Uarda, pasa por una pequeña península llamada Quintero, luego en
la ruta costera, se ve a lo lejos Reñaca y después Viña del Mar. El
Uarda sigue bordeando un inmenso arco, para luego para inclinar
su proa hacia el ultimo recodo del accidente geográfico donde se
encuentra el puerto de Valparaíso, con los mejores centinelas que
la naturaleza le dio: una docena de cerros que, cubiertos algunos de
casas de diversos colores, le dan un encanto y bienvenida al viajero.
“Por fin el vapor llega a Valparaíso. Compré un periódico.
Veo que ha muerto Vicuña Makena, en veinte minutos
antes de desembarcar, escribo un artículo. Desembarco.”
Pero, el su biógrafo, dice lo siguiente:
“Solo sabe de Chile lo que el General Juan J. Cañas le
ha referido, que es bastante, porque aquel entusiasta
amador del país sureño, le ha hablado de su historia,
de su política y de sus hombres. Por eso ya tuvo ocasión
de escribir sobre un personaje chileno; fue por cierto
una hazaña intelectual, que deslumbró al distinguido
diplomático y militar salvadoreño y lo movió a auspiciarle
el viaje. Con motivo de la muerte del gran escritor chileno
Benjamín Vicuña Mackenna, que había sido amigo del
general Cañas, al tenerse la notica en Managua, Darío
y varios amigos, visitaron al general para presentarles
sus condolencias. El General hizo un relato del ilustre
desaparecido. Darío escuchó con todo el poder de su
atención, e inmediatamente después escribió un artículo
en el que todos los datos que Caña había dado durante
la conversación aparecían como iluminados, y la figura
de Vicuña Mackenna, exaltada como lo merecía, su
jerarquía intelectual. El general leyó el artículo al día
siguiente y quedó pasmado de admiración.”
34 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Benjamín Vicuña Mackenna, había
muerto el 26 de enero de 1886. Darío
había abordado el Uarda el 5 de junio.
Obviamente, Darío no se enteró
de la muerte de Vicuña Mackenna
cuando llegó al puerto el 24 de junio
del 86. Entre marzo y abril de ese
año, tanto el Consejo de Instrucción
Pública de Chile y la Universidad
habían enviado a la viuda acuerdos
en los cuales se reconocía a nivel
público el aporte del gran chileno a la
patria, el Consejo de Instrucción Pública lo realizó el 8 de marzo
y la universidad el 15 del mismo mes en Santiago. La Facultad de
Humanidades por su parte, en sesión de 14 de abril, aprobó como
tema del Certamen Bienal próximo, la biografía de Vicuña y la de
otros personajes ilustres.
Fue hasta en el mes de julio que:
“En nota informativa de su redacción, la revista de
la Universidad decía en Julio de aquel mismo año:
«Tenemos que varias producciones del ilustre y ameno
escritor nacional, don Benjamín Vicuña Mackenna,
han merecido un lugar de preferencia entre algunos
traductores extranjeros. Así, la Historia de Valparaíso
ha sido vertida al francés; el Francisco Moyen al inglés;
Los Lisperguer o sea La Quintrala, al alemán; y hoy un
notable personaje que pertenece al cuerpo diplomático
acreditado cerca de nuestro gobierno, vierte a la lengua
italiana la obra titulada Historia de la Isla de Juan
Fernández».11
11.- Orego Vicuña, Eugenio – Vicuña Mackenna en la Universidad de Chile.
– Prensas de la Universidad de Chile. 1934
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 35
Se puede deducir que no hubo noticia importante sobre Vicuña
Mackenna, cuando Darío llegó a Valparaíso. ¿Entonces por qué
dice que al llegar a Valparaíso se entera de la muerte de Vicuña
Mackenna? ¿Se acepta que, cuando escribió su autobiografía, haya
olvidado algunos aspectos de su vida?
Es seguro que, entre los papeles y periódicos que llevaba en su
maleta se encontrara el artículo que le había leído al General Cañas.
No es probable que en los puertos chilenos visitados haya leído
periódicos, comprados o prestados a los pasajeros que abordaban
el Uarda. Tampoco es probable que entre los pasajeros viajaran
comerciantes y dueños de minas. De puerto a puerto pudo haber
un tránsito de dos o tres pasajeros; pero a Valparaíso según Raúl
Castro Silva, llegaron dos pasajeros, uno de ellos era Darío.
“En el curso de la navegación hacia el Sur embarcóse
también en el Uarda, otro pasajero, y el día 24 de junio de
1886, cuando el barco atracó en el muelle de Valparaíso,
bajaron a tierra dos personas, una de las cuales era
Rubén Darío. Dos diarios de Valparaíso, La Unión y
El Mercurio en la menuda gacetilla del movimiento
marítimo, dieron cuenta de estos pasajeros y registraron
sus nombres, desfigurando un tanto el del poeta, que el
primero imprimió Rubens, y el segundo Reíben”
No se sabe si al compañero de viaje lo abordó y se enteró de por
menores que desconocía, lo que permitió hacer algunos agregados
al manuscrito original. Por lógica, se comprenderá que Darío no
se entera de la muerte de Vicuña Mackenna, llegando al puerto de
Valparaíso.
Busca un coche, que lo lleve a un hotel. Se pregunta lo mismo que
en El Salvador:
“¿Qué hotel? El mejor”
36 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Valparaíso estaba en un auge económico y era abundante la
llegada de extranjeros inversionistas y comerciantes por los
productos de la minería. Tuvo para entonces, hoteles como el
Aubry, que inició sus actividades en 1830 como una posada bajo la
dirección de Mme. Aubrit, para convertirse en el más emblemático
hotel de la primera mitad del siglo XIX. Para el año 1862 contaba
con comedores para 300 personas además de diez habitaciones
para familias y otras cincuenta y cuatro habitaciones más. Cuando
llega Rubén solamente escucha que desafortunadamente en 1882
el hotel había sido destruido completamente por un incendio. La
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 37
gente no olvidaba el auge de bello hotel. Estaba ubicado en la Calle
de La Aduana, y se podía ver los escombros de lo que había sido el
orgullo de Valparaíso.
Hotel Colón, desde 1864, tenía una gran sala de banquetes, comedor
con vista al mar y escaleras de mármol. Cabe destacar que por este hotel
se hospedaría en pocos días, la celebridad de la época Sarah Bernhardt
quien a su juicio no tuvo un cálido recibimiento por parte del público
chileno, ya que fue recibida con un exiguo aplauso; claramente esto
fue una ofensa para ella, por lo cual, se retiró indignada argumentando
que los chilenos eran una manga de brutos. Quedaban, Hotel L´ Unión,
El Hotel y Restaurante, Bunout, el Hotel Inglés el Hotel Alemán, Palace
Hotel, Royal Hotel, y el Hotel Francés.
“No fue el mejor hotel, sino una de segunda clase, en
donde se hospedaba un pianista francés, el capitán
Yoyer”
Excelente atractivo para Darío, un piano y una persona de habla
francesa. Eran elementos persuasivos y paradigmáticos para el
joven. Se enteró cómo se llamaba, quizá por algún cartel en el hotel.
De seguro, era el pianista del Hotel Francés, pero el historiador de
Valparaíso Víctor Rojas Farías, asegura que se hospedó en Hotel
Colón, que no estaba en los hoteles de primer nivel, pero tenía tres
plantas dos con balcones, un lobby lujoso, chinerías y Japonerías
que eran atractivos visuales y símbolo de distinción y delicadeza.
Lámparas de cristal, alfombras y bellos cuadros; y en la primera
planta estaban ubicados unos establecimientos de lujo, con
escaparates exhibiendo sus novedades. Darío entraba al mundo
europeo en el contiene americano
Aunque fuese de segunda, era muy atractivo, y tenía sus lujos,
y detalles en el manejo de las cortesías exigidas para atender al
visitante.
38 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Valparaíso visto por don Domingo Faustino Sarmiento era:
“Era una anomalía de America, una ciudad sin plan y sin
forma, es un verdadero camarón echado patas y antenas
en todas direcciones; espaciosa entre El Almendral, que
forma ahora el tronco; estrecha de cintura en la Cruz de
Reyes y el Chivato, hasta cortarse el hilo de sus edificios.”
“Ya habían estado hombres conocidos como el General
Bartolomé Mitre, Juan Bautista Alberdi, y Vicente Fidel
López, los tres había escogido a Valparaíso como un
lugar de mayor tolerancia y progresismo “Los pueblos
comerciantes son más tolerantes son siempre los más
amantes de la libertad que es la base de su existencia y
especulaciones” apuntaba Sarmiento”
“de aquel entonces, predominaba un espíritu pragmático
y prosaico, en torno a los negocios, y no era refugio ideal
para otras letras que no fueran las de cambio.”12
Vicuña Mackenna, además de haber contribuido con el
ordenamiento de la ciudad, su padre don Pedro Félix Vicuña, había
sido el fundador de “El Mercurio”, en 1827. Unos cuatro años ante
del nacimiento de Darío don Benjamín Vicuña, era redactor y, el 9 de
septiembre de 1863, había escrito una semblanza sobre la ciudad:
“Ninguna ciudad de América española ha visto elaborarse
en su seno un progreso rápido y más asombroso que la
culta Valparaíso. Azotada por los vientos, como un frágil
madero contra la colina que la oprime, arrasada por
los aluviones de sus gargantas, reducida cien veces a
escombros por el fuego, la ínclita capital marítima de
Chile, como el ave mitológica, se ha levantado de sus
cenizas, cada vez más bella, cada vez más poderosa.”
12.- Castagneto Piero - El Valparaíso de los Escritores- Biblioteca
Valparaíso, Primera Edición, 2013. Pág. 16.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 39
“En pocos años he visto desaparecer la humilde
ranchería que formaban los dilatados suburbios de
El Almendral, y elegantes avenidas dan ascenso a las
suntuosas moradas, a su activa fábrica, a sus jardines de
recreo. Donde existía un sucio alojamiento de arrieros,
que las olas inundaban en las creces del mar, han erigido
un teatro que fue monumental.”13
Para Vicuña Mackenna:
“Es bello decirlo: todo cuanto es Valparaíso lo debe a la
libertad, solo a la libertad.”
Sarmiento y Vicuña Mackenna habían tomado el pulso de la
ciudad y su desarrollo. Darío llega en los días también de gran
desarrollo. Los aires del mar, como el de los cerros, entraran a sus
pulmones y exhalará la satisfacción de haber llegado a Chile.
13.- Castegneto Prieto - Opus Cite. Pág. 27
40 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
EL ENCUENTRO CON EDUARDO POIRIER.
Darío cuenta que:
“Hice buscar a Eduardo Poirier, y al poco rato este
hombre generoso, correcto y eficaz estaba conmigo,
dándome la ilusión de un Chile, espléndido y realizable
para mis aspiraciones.”
Eduardo Poirier había nacido en Valparaíso en 1865, aunque
otros consideran que fue en 1960, era un joven muy inteligente,
apreciado en el medio social y empresarial, aficionado a la literatura,
hablaba francés, inglés y polaco.
Colaboraba con “El Mercurio”, de Valparaíso, y hacía traducciones
de novelas francesas que el medio publicaba, obras que fueran
un incentivo para la compra del periódico. Don Eduardo se
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 41
desempeñaba como Gerente de la empresa de telégrafos; por
consiguiente, tenía una excelente comunicación con los medios
de prensa, tanto en Valparaíso como en Santiago. El método de
telegrafía que se utilizaba en Nicaragua, era obra de don Eduardo.
Darío dice: “Hice buscara Eduardo Poirier”, pero según Castro
Silva, citando a Poirier asegura:
“Una buena mañana vi llegar a mi oficina a un mozo casi
imberbe, flaco, semientumecido de frio.” Que le alargó
una carta. Por su contenido pudo imponerse Poirier de
que era su viejo y buen amigo Cañas quien recomendaba
a este joven, el cual, por lo demás, le pareció, “inexperto,
novedoso, buscador de emociones, bohemio, entusiasta
y lleno del ardor que inflama las venas de los veinte
años” Mas tarde pudo apreciar en él, una facultad de
asimilación portentosa y una memoria que le hacía
pensar en Menéndez y Pelayo”
Darío fantasea en su Autobiografía en dos aspectos: 1. Sobre su
escrito a la llegada al puerto. 2. Al decir que “Hizo buscar”. No se
conoce con qué intención exagera la realidad. Se puede deducir que
era una forma de sentirse cómodo y adecuar el texto autobiográfico
a su realidad de entonces.
Poirier, se entrevistó con Darío, y lo invitó a hospedarse en su
casa. Salió del Hotel Colón e inició una vida en el puerto esperando
llegar a Santiago con las otras cartas.
42 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
EL MERCURIO DE VALPARAÍSO, Y LOS SALUDOS
DE BIENVENIDA AL POETA.
Darío y Poirier llegan al
edificio de “El Mercurio”. Toda
una pieza de arquitectura de los
que Vicuña Mackenna se habían
empecinado en construir para
darle un aire europeizado al
puerto, e hicieron desaparecer
las viejas casonas de adobe y
tejas de barro que había dejado
la colonia. Una entrada de tres
cuerpos, la puerta principal con
verjas de hierro forjado y vitrales
franceses, el segundo piso, tres
ventanales protegido y cubiertos
de vitrales. Columnas adosadas,
y sobresaliendo. cuatro figuras
humanas vestidas a la usanza
de los pajes, o de escribanos. Figuras al estilo renacentista. En este
piso es donde se encuentra un Frontón.
En el tercer piso, montado en un entablamento afrancesado, tres
ventanas con vitales y protegidos por verjas de hierro forjado, la
ventana central, en cuyo arco, se encuentra otro vitral resguardado.
En la parte baja de la ventana clausurada y frente a ella, mirando
hacia la calle, la estatua de Mercurio, montado sobre un ovalo que
se encuentra en medio de un Frontón Partido, todo este conjunto
sale del arquitrabe del segundo piso, todo el resto responde al estilo
Neoclásico, que estaba en boga en Santiago y Buenos Aires. En el
óvalo se leía: “El Mercurio, fundado en el Año de 1827” ¡Cuánto lujo
en la visión de los porteños!
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 43
Darío entrega el artículo sobre Vicuña Mackenna y se sorprenderá:
“El Mercurio de Valparaíso, publicó mi artículo sobre Vicuña
Mackenna, y me lo pagó largamente.” ¿Qué pude significar esa
expresión de Darío con relación al pago? ¿Que tardaron en pagarle?
o, ¿que recibió un buen volumen de billetes? Claro está, que para
Valparaíso y para el prestigio del medio, publicar un artículo sobre
el Gran Chileno, de un escritor foráneo, era un éxito para la edición.
Los saludos al joven poeta
centroamericano fueron varios,
(Torres), entre ellos el diario
“Los Debates”, de Santiago, y
aparecieron los nombres de
Adolfo Valderrama y Adolfo
Carrasco Albano. El Mercurio,
continuó publicando sus
artículos ente ellos uno sobre
la erupción del Momotombo,
de la que había sido testigo
y padecido; otro artículo de
Darío sobre el poeta chileno
Hermógenes Irisarri Turcio, Carrasco Albano
fallecido el 22 de mes de julio,
o sea a casi un mes de haber llegado Darío a Valparaíso. Irisarri,
había sido poeta y periodista; y como diplomático, también había
representado a tres repúblicas centroamericanas. En su actividad
política regresó en 1885 a incorporarse a la lucha partidaria cuya
actividad lo llevó al Congreso. El caricaturista Antonio Smith, lo
dibujo con tres banderas, relacionando su trabajo diplomático.
Con sus colaboraciones logra que el medio periodístico lo
considerara.
44 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“El Mercurio”, publicó lo siguiente:
“Don Rubén Darío se haya desde hace algunos días
en Valparaíso, este joven poeta nicaragüense que ha
venido a establecerse entre nosotros por instancias del
exministro residente en El Salvador en nuestro país, Don
Juan J. Cañas, fervoroso admirador de Chile.
“El joven Darío laureado poeta y brillante escritor en su
país, ha venido en calidad del corresponsal del Diario
Nicaragüense, El Imparcial, y el Diario de la Tarde de
Nicaragua.”
Entre los numerosos títulos que como hombre de letra
abonan a nuestros huésped, sabemos que es autor de un
tomo de poesía; que ha tomado parte de la redacción
de los diarios nicaragüenses arriba mencionados y en
otros, como La Ilustración Musical Centro-Americana
de San Salvador, dirigida por el maestro Aberle, autor
del himno de Prat; que ha sido fundador de alguna
sociedades literarias, como el Ateneo de León; que
ha traducido en verso castellano, el último poema de
Víctor Hugo, titulado El primer dia de Elcii, traducción
elogiada en términos altamente honrosos para su joven
autor, por el eminente poeta centroamericano Francisco
Antonio Gavidia, miembro correspondiente de la Real
Academia Española.
“Se nos dice que las producciones del señor Darío han
merecido el honor de ser encomiadas de una manera
muy lisonjera por el doctor Antonio Zambrana que
estuvo en Chile y dejó una fama de gran orador; por el
doctor Fuentes Ruiz, publicista y escritor español, por
el doctor Montufar, autor de la voluminosa, Revista
histórica de Centro América, y otros.”
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 45
Compuso el Himno a Bolívar, música de Aberle, y fue
comisionada para abrir con una oda la gran velada que
se dio en El Salvador al Centenario de Bolívar”
Sabemos que se propone en dar a luz a una obra sobre
escritores y poetas centroamericanos, obra que se nos
dice, irá presidida de un prólogo debido a la pluma y
bajo la firma de Don Rubén Darío”
En nuestras mismas columnas hemos reproducido hace
pocos meses un brillante artículo necrológico sobre
nuestro ilustre Vicuña Mackenna debido a la pluma y
bajo la firma de Don Rubén Darío.
Se haya hospedado en la casa de nuestro amigo don
Eduardo Poirier, a quien ha sido encomendado a quien
ha sido recomendó por el General Juan José Cañas a que
hemos hecho referencia.
Deseamos al señor Darío grata permanencia en este
país, del cual, dice hallarse encantado. (13 de Julio de
1886)
46 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
POIRIER PRESENTA A DARÍO A DON
EDUARDO DE LA BARRA.
Don Eduardo de la Barra
Uno de los deseos que como trueno golpeaba el azul interior
de Darío, era conocer a los hombres de letras de Chile. Las
adjetivaciones que surgieron de las buenas intenciones de Cañas
y de Zambrana, crearon un Jericó, inexpugnable en las esperanzas
del joven ilusionado. Estando en Valparaíso, y teniendo de lazarillo
al humano más humano que vivía en el puerto, fue llevado ante
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 47
de la presencia de don Eduardo de La Barra. Toda una figura, una
tradición, una vaca sagrada en el puerto, a quien debía conocer.
Darío en el prólogo a su amigo Narciso Tondreau, escribiría después:
“Al pasar por Valparaíso, había tenido la oportunidad de
ser presentado a Eduardo de La Barra; le había visto,
blanca la cabeza, los ojos brillantes y dominadores, el
cuerpo un tanto pequeño y regordete como el Bonaparte
de Maissoniere, la palabra alada y franca, incisiva como
una flecha, a veces, y a veces, sedosa y aterciopelada, le
había visto en su casa, frente al parque Municipal, casa
modesta para poeta tan aristocrático con gustos, y amigo
del refinamiento y las hermosas opulencias; otra en su
oficina de Rector del Liceo porteño. Había comprendido
la fuerza espiritual de aquel hombre, En su salón, -donde
se veía en primer lugar dos grandes retratos antiguos, de
los fundadores de la familia- hablaban silenciosos, con
sus labios de bronce, dos bustos soberbios y triunfales
sobre sus columnas de ébano, los de Shakespeare y
Schiller
Allí de la Barra me habló largo rato de la literatura
americana y medió noticias de los poetas chilenos,
que yo deseaba conocer. Matta estaba de Ministro
en Montevideo, Irrisari enfermo, vecino a la muerte,
en Santiago, Lillo y Valderrama dados a la política,
Rodríguez Velasco a los negocios, poeta rico; ¿Blest
Gana? -Pregunté. “Si quiere ver U. vera Guillermo, vaya
al Palacio de Justicia, suba las escaleras, a la izquierda; y
llegue a la Oficina de Registro Civil, y ahí está un hombre
de bigotes canos, fui y lo vi. 14
14.- Sequeira, Diego Manuel- Rubén Darío Criollo en el Salvador. ditorial
Hospicio – Nicaragua-1964- Pág. 36-7-
48 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Una pausa en el camino hacia Santiago, y conocerá a de La Barra.
Bien, lo compara con el retrato de Napoleón montado a caballo,
realizado por un mago de la pintura del realismo histórico. Jean-
Louis-Ernest Meissonier, que, en 1886, estaba vivo y sus cuadros
era la admiración del mundo europeo. Tenía, setenta y un años.
¿Cómo conoció Darío de sus pinturas? Específicamente la obra
hecha en 1863, que recuerda a Bonaparte en 1814.
No hay indicios de ninguna naturaleza que haya visto antes de ese
encuentro el cuadro en San Salvador en su primera estancia, menos
en Managua, pero es posible, que ingeniosamente haya conocido
después un libro y encontrado la fotografía del óleo, y solamente
pudo haber sido en la casa de Toribio Robinet o el Palacio de la
Moneda, Y después de ver el cuadro, haya recordado y asociado a
De La Barra con la figura de un Napoleón ecuestre con un abdomen
un poco abultado. Darío escribió el prólogo a Tondreau estando en
El Salvador, por consiguiente, hay un tiempo muy limitado entre
su llegada a Chile por lo que se puede deducir que tuvo que haber
sabido del cuadro en Chile. Diferente a verlo visto. O, como escribió
sus memorias veinte años después, pudo haber visto el cuadro en
Europa y al escribir, en ese momento hizo la asociación y plasmó su
impresión en su autobiografía.
Darío se fija en los detalles particulares de la casa u oficina de,
De La Barra, se trata de una identificación espiritual por el arte
expuesto del que se apropia para expresarlo después, puesto que
lo habían impresionado, un mueble lleno de libros y dos bustos;
los cuadros de la prosapia, la elocuencia y libertad expresiva del
maestro. Darío ante la elocuencia tan singular del maestro dice: “La
palabra alada”.
Al final se entera de la situación de los poetas chilenos. No es la
ideal, o lo que esperaba encontrar. Uno moribundo, un comerciante,
otro en servicio diplomático y el último en la burocracia del Estado.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 49
Lo peor fue darse cuenta que uno de ellos estaba metido en la
política. Toda la torre inclinada de las letras chilenas que ladrillo
por ladrillo saliera de las reseñas alabanciosas de los amigos Caña
y Zambrana, se derrumbó.
El maestro Eduardo de La Barra Lastarria, le dio a conocer
toda una visión generacional, había nacido en 1839, y sus vínculos
estaban enraizados en una época pretérita de la cultura, y sus
momentos de juventud con el grupo de entusiastas por las letras.
Era asunto de historia. El maestro cargaba con los títulos de
Ingeniero Geógrafo, filósofo, Periodista, Crítico literario Escritor, y
como traductor había logrado la obra de Edgar Alan Poe. Su visión
literaria era por supuesto de corte Romántica; era masón destacado
de la Logia Gran Comendador del Consejo Supremo, en grado 33. No
había ninguna perturbación para Darío encontrarse a otro masón,
y quizá, - no cabría duda- conversar sobre la fraternidad masónica
en León de Nicaragua.
Darío antes de viajar a Santiago, se había formado una visión
generacional de las artes y del quehacer literario con un poco
de lectura y fundamentalmente por las conversaciones con sus
mentores. Estando en la capital chilena, su sorpresa será mayor,
pues dos líneas de escritores le esperan. Una vinculada al quehacer
periodístico, y la otra la de los jeunes. La pletórica juventud
santiaguina alborotada por la poesía y la prosa francesa. Todos
cultos, pertenecientes a la clase alta.
50 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
EMELINA –
PARTICIPACIÓN EN EL CONCURSO.
El 26 de enero se abre un concurso para novela breve, en el
diario “La Unión” de Valparaíso. Eduardo Poirier, cree (Torres) que
es una gran oportunidad para el recién llegado que participe en el
evento. Lo invita, y entre los dos iniciaran de forma apresurada a
crear personajes y situaciones para una novela corta que pueda
conseguir el premio. Es posible que la propuesta haya sido para
Rubén una excelente oportunidad de recién llegado con los
bolsillos escuálidos, y tuviera que aceptar como un reto. Eduardo
Poirier, de primas a primeras, creyó en las capacidades del joven,
quizá por la información que recibió del General Cañas, pues no se
conoce el texto de la presentación que le hiciera, y se presume que
la confianza surgió de la misiva.
Desde el 24 de junio al 1er.
de agosto tendrían tiempo
para planificar, aunque
Darío confesó que la novela
la hicieron en diez días.
Se puede considerar que
Poirier, tenía que atender sus
obligaciones y Darío escribía
para El Mercurio, y entre ese
mes y una semana hayan
discutido la planificación
y todo lo necesario para
crear personajes en una
exposición, nudo y desenlace
y que el tiempo muy ajustado
haya sido el necesario para
dedicarse a realizarla con el
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 51
guion establecido. Además, se trataba de una novela corta, y ambos
tenían confianza con sus habilidades al tiempo.
El periódico “La Unión” publica la lista de envíos el 8 de agosto
y los participantes tendrán que esperar la lectura acuciosa de los
cirujanos literarios que sin reparos sacaran sus filosos instrumentos
para separar todos los envíos y diseccionarlos. Mientras tanto,
Darío habrá que salir para Santiago.
Don Eduardo Poirier, ha enviado oficios a las personas indicadas
por el General J. J. Cañas, con el fin que conozcan la fecha y hora que
llegará don Rubén Darío a Santiago. Puntuales llegan a la Estación
ferroviaria, que solamente dos años antes de su llegada había sido
inaugurada la red Valparaíso- Santiago, el puente ferroviario y
viaducto del Malleco, por el Presidente, José Manuel Balmaceda.
52 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
La estación es un bello edificio neoclásico, con una torre reloj,
símbolo de la exactitud del tiempo en las salidas, y llegadas de
los trenes, además de la obligada puntualidad de los pasajeros. El
edifico era todo un conjunto muy afrancesado, desde las molduras,
fileteados y codos; arcos de puertas y ventanas, columnas adosadas
con sus medios capiteles, y bellas cornisas. Francia del inicio del XIX,
estaba ante los ojos del joven centroamericano, cuyos recuerdos se
balanceaban en las edificaciones de León, Managua, San Salvador,
muy modestas, pero elegantes; y, con el color sepia de los siglos se
mantenían sus paredes de adobe y sus techos de tejas como las del
sur de España.
Chile se había europeizado, y tanto en Valparaíso como en Santiago
las colonias extranjeras construían de acuerdo a las estructuras
arquitectónicas de su procedencia. Calles con edificaciones con
moldes alemanes y otras, al estilo inglés.
La estación colmada de viajeros y de sus familiares en las
despedidas o llegada. Los trajes más elegantes del caballero
chileno, y de las damas, bastones de empuñaduras de oro o bronce
al mejor estilo inglés; de maderas finas o de bambú. Sombreros
de copa, con chistera con piel de foca, o bombines, sombrero de
hongo, y fedoras de lana, trajes completos con capas; las damas,
con vestidos de encajes, y sugestivos corpiños delicadamente
cubiertos con preciosas mantillas, sombreros con bellas florecillas,
sin llegar a la exageración, y paraguas de seda, de alta costura, con
doseles de encajes, empuñaduras de marfil o de cuernos pulidos.
Cómo gozaría Jean Marius, admirando las variedades plegables de
su invento en las finas manos de las chilenas. El poeta que aprendía
solamente con abrir y cerrar los ojos, ha encontrado en Chile, todo
lo que en su interior ha sido un anhelo inconsciente.
Mundo nuevo en todo el conjunto, desde la persona hasta las
edificaciones.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 53
El recorrido es espléndido, los viajeros en sus comodidades,
se han olvidado momentáneamente de sus empresas y cuitas. El
tramo que recorren, ha costado la vida de decenas de chilenos que
han muertos aplastados en los derrumbes, 100 peones chilenos
dormían en tumbas improvisadas a la orilla de los túneles de Punta
Gruesa, Las Cucharas, Centinela, Los Maquis y Los Loros, sin sentir
en la soledad y el olvido, el traqueteo de las ruedas de acero sobre
los rieles y durmientes, mientras Chile avanza vertiginoso en una
economía que se alzó más pujante y orgullosa después de la Guerra
del Pacífico.
54 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
SANTIAGO DE CHILE
Dos cuerpos, al estilo neoclásicos con columnas a los lados de
cada entrada conforma la estructura de la estación del ferrocarril.
Estos cuerpos arquitectónicos se encuentran en los extremos
del inmenso predio donde están las diversas vías; y unidos por
inmensos domos de zinc y hierro forjado. Cada uno de estos
edificios destinados para los pasajeros de dos rutas diferentes. En
los vértices que unen los domos, se alzaba una torre mediana con
un reloj. Amplios corredores, y afuera, una plaza llena de coches
de cualquier estilo, de acuerdo a los recursos del viajero. Unos
tirados por briosos corceles, otros de jamelgos. Había coches de
las familias adineradas con sus cocheros bien vestidos, y, otros
vehículos alquilados con anticipación. Una que otra Victoria, tirada
por un par de “troncos de Cleeveland”. El carruaje por excelencia.
Que dice Darío:
“Por el camino no fueron sino rápidas visiones para ojos
de poeta y he aquí la capital chilena.”
“Ruido de tren que llega, agitaciones de familias, abrazos
y salutaciones, mozos, empleados de hotel, todo el trajín
de una estación metropolitana. Pero a todo esto, la gente
se va, los coches de los hoteles, se llenan y desfilan y la
estación va quedando desierta. Mi valija y yo quedamos
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 55
a un lado, y ya no había nadie casi en el largo recito,
cuando diviso dos cosas, un carruaje espléndido con dos
soberbios caballos, cochero estilado y valet y un señor
todo envuelto en pieles tipo de financiero o diplomático,
que andaba por la estación, buscando algo, yo a mi vez
buscaba. De pronto, como ya no había nadie que buscar,
nos dirigimos el personaje a mí y yo al personaje. Con un
tono entre dudoso asombrado y despectivo me preguntó:
“Será usted acaso el señor Rubén Darío? Con un tono ente
sombrado miedo y esperanzado pregunté: ¿Será acaso es
señor C. A.?” Entonces vi desplomarse toda una Jericó de
ilusiones. Me envolvió en una mirada. En aquella mirada
abarcaba mi pobre cuerpo de muchacho flaco, mi
cabellera larga, mis ojeras, mi jacquecito de Nicaragua,
unos pantaloncitos estrechos, que yo creí elegantísimos
mis problemáticos zapatos, y sobre todo mi valija. Una
valija indescriptible actualmente, en donde no sé qué
prodigio de comprensión, cabían dos o tres camisas
otro pantalón, y una cantidad inimaginable de rollos de
papel, periódicos que luchaban apretados por caber en
aquel reducidísimo espacio. El personaje miró hacia su
coche. Había allí un secretario. Lo llamó. Se dirigió a mí.
“Tengo - me dijo – mucho placer en conocerle. Le había
hecho preparar habitación en un hotel de que le hable a
su amigo Poirier. No le conviene”
En ese instante, aquella equivocación tomó ante mí el
aspecto de fatalidad y ya no existía para los justos y
tristes, detalles de la vida práctica la ilusión de aquel
político opulento tenía con respecto al poeta que llega
de Centroamérica. Y no había en resumidas cuentas más
que el inexperto adolescente que se encontraba allí a
caza de sueños y sintiéndolos rumores de las abejas de
esperanza que se prendían a su larga cabellera.”
56 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“¿Quién era “C.A.?” Era Adolfo Carrasco Albano Abogado chileno
graduado con un doctorado en derecho en la Universidad de Buenos
Aire, había sido encargado de negocios para Centroamérica y
México en 1881; cuando de seguro conoció al General y Diplomático
Juan José Cañas. En 1886, era Diputado por San Fernando para
el periodo 1885-1888.y miembro de la Comisión de Hacienda
e Industria. Carrasco Albano miembro del Partido Conservador
y tenía para entonces, 34 años. Era un joven; pero tanto Darío
como sus biógrafos, presentan la, situación de manera tal, que,
en la imaginación del lector se encuentran dos personas con gran
diferencia en la edad.
Siendo un poco hegeliano, se puede decir que, en cada uno de
esto dos señores se encuentra detrás de ellos toda una cultura, una
historia y un Espíritu. No se ven las conexiones ocultas a simple
vista, pero obviamente cada uno de ellos está representando lo más
simple, para que encontremos lo más concreto, lo más complicado
en sus interacciones del diario vivir. Darío se encontrará después
en el periódico “La época”, un filón de los más complicado.
Era muy clara la fraternidad y la confiabilidad en aquella cultura
cuando una carta era un verdadero pasaporte para que alguien
desconocido pudiera ser recibido fraternalmente en casa. No
se dudaba de la palabra del remitente sobre las cualidades del
recomendado. Época fundamentada en valores. Hoy la duda es
pandémica, pues existen consideraciones para que sea. La palabra
no tiene el valor para muchos. Dar la palabra era un compromiso
de honor. Faltar era una ignominia. Deshonor. Quien faltara a
su palabra, no eran muy bien vistos en su medio social. Es muy
seguro que las cartas de recomendación que Darío llevaba eran un
compromiso ético y moral entre remitente y destinatario.
Adolfo Carrasco Albano se desprendió de sus ocupaciones y
obligaciones para llegar a recibirlo Era un gesto de buena voluntad
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 57
que Darío no lo logra comprender en su totalidad, pues se ocupa
de diferenciar entre sus vestimentas y las del “político” “envuelto
en pieles” Un choque cultural que dos décadas después, cuando
escribe, no lo había olvidado.
Confirma la presencia de Carrasco Albano, el historiador y crítico
de Darío, Raúl Silva Castro que en su libro publicado en 1934. dice
así:
“Respecto de C. A., el destinatario de una de las dos cartas
a que se refiere el poeta forastero, hemos hallado un dato
que puede aclarar su identidad. En Setiembre de 1886,
escribiendo en La Época (..) (Una contestación), Darío
se refiere a un chileno con las siguientes palabras: “El
puesto que ocupo en este diario, débelo principalmente
a 10s esfuerzos del señor don Adolfo Carrasco Albano,
quien, conociendo de mis antecedentes, me ha dispensado
benévola amistad.”
El diario santiaguino “Los Debates” ya había presentado a
sus lectores al nicaragüense en una expresiva crónica que apareció
en la edición del 11 de julio, y la cual, debemos prestar especialísima
atención
“Valparaíso, 10 de julio -Desde el 23 del mes
pasado tenemos entre nosotros al distinguido poeta
centroamericano don Rubén Darío, que goza en su
patria de una merecida reputación como literato y
periodista, habiendo tomado parte en Nicaragua en la
redacción de los periódicos El Imparcial, El Porvenir, El
Diario Nicaragiiense, El Diario de la Tarde. y La Gaceta
Oficial y en El Salvador en la Ilustración musical l Centro
Americana.
Pertenece, además a la Academia La Juventud del Salvador.”
58 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“El Mercurio hace pocos meses reprodujo un artículo
necrológico del señor Darío, en honor de nuestro
insigne escritor Vicuña Mackenna. Ha desempeñado en
Nicaragua el cargo de segundo secretario del presidente
de la república, señor Cárdenas. Viene a establecerse en
nuestro país atraído por las descripciones halagüeñas
que de él ha hecho el eminente salvadoreño Juan J.
Cañas, que en época pasada representó a su patria en la
nuestra y que ha recomendado al señor Darío, entre otras
personas, a los señores doctor don Adolfo Valderrama y
don Adolfo Carrasco Albano.”
“Henos tenido además ocasión de leer un tomo de poesías
del señor Darío, joven de 19 años, poesías que revelan
la inspiración y conocimientos de nuestra lengua que
posee el fecundo vate.”
“También ha publicado varios poemas entre ellos una
traducci6n de Los cuatro dias de Elciís, último poema
de Víctor Hugo, traducción que viene precedida de un
juicio crítico muy honroso para el autor, emitido por el
eminente poeta, tambi6n centroamericano y miembro
correspondiente de la Academia Española, don Francisco
Antonio Gavidia.”
“El señor Darío se propone publicar en breve una obra
sobre escritores y poetas centroamericanos, que estamos
seguros será de interés para nuestros hombres de letras
aquí, donde tan poco son conocidas las producciones de
aquellos países.”
El joven Darío siente que se le abre un paraíso. Esa bienvenida se
vincula en consonancia con la ilusión que tejió con el hilo de palabra
de Cañas y Zambrana sobre las bellezas y esplendores de Chile, y de
la maravilla de los chilenos. Tiene en su esperanza una continuidad
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 59
del aplauso de sentirse útil en tierra extraña. Desde su salida de
Nicaragua, los medios le dijeron quizá lo que deseaba y esperaba
leer y escuchar; y considerar que era la antesala de su desarrollo
como periodista y poeta. Darío pensaba en oportunidades, para
estudios y disciplinas intelectuales así de sencillo. Razón suficiente
de un migrante de su condición.
Las cartas de recomendación
que llevaba fueron tres: una a
Eduardo Poirier, otra a Carrasco
Albano y la última al Dr. Adolfo
Valderrama, que era médico y
cirujano, político liberal y para
entonces, miembro del partido
e inhabilitado como senado, por
haber aceptado el nombramiento
del Presidente Balmaceda, como
Ministro de Justicia, Culto e
Instrucción Pública; y regresaría
al Senado como Presiente en
1888.
Obviamente Carrasco Albano, al llegarlo a esperar en un carruaje
de primer nivel, y reservar una habitación de lujo, es porque
consideraba al viajero, como toda una personalidad; por supuesto,
que, en el medio y consideraciones de la Centroamérica tropical,
donde el buen trapío tiene sus propias opulencias, de acuerdo
al clima, el joven Darío se vistió con lo mejor que tenía y era una
personalidad.
60 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
DARÍO EN EL DIARIO LA ÉPOCA-
DE LOS EDWARD
Darío fue llevado a un modesto hotel en Santiago, luego el Dr.
Carrasco Albano, se ocupó de realizar los deseos del General J.J.
Caña y lo envió recomendado al periódico “La Época” donde es
recibido por Eduardo Mc. Clure Ossandón, miembro de una familia
numerosa. Era hermano de María Luisa Mac-Clure Ossandón,
esposa en segundas nupcias de Agustín Ricardo Edwards Ross, II,
ya que antes, había contraído matrimonio con Juana Ross Edward.
Esta realidad con 10 hijos de por medio tiende a la confusión
porque, existía a la llegada de Darío otro Edward Mc. Clure, que
había nacido en 1878. Queda claro que quien recibe Darío lleva
como segundo apellido Ossandón. Aquel lo distingue a don Agustín
Edwards, como “cuñado del Director del diario”
Los Edwards eran parte de la oligarquía de Santiago. Familia de
acaudalados; tenían en sus manos el Banco de Chile, empresas de
seguro y un medio fundamental para la difusión de las ideas. Don
Agustín era Ministro de Hacienda en el gobierno de Balmaceda.
El joven poeta del que tiene información don Edward, se presenta
a sus oficinas del “La Época”, diseñadas al mejor estilo del modelo
social y empresarial de esos días. Una sala de espera muy elegante,
y un secretario muy formal y bien vestido. Le hacen pasar a la
oficina del señor Mc. Clure que está sentado en una silla forrada
en cuero rojo oscuro, el escritorio es grande y muy bien trabajado
en detalle de ebanistería. Una cigarrera, y las plumas y tintero
delante de un tapete muy fino de cuero que sirve para mantener
un pequeño alijo de papel blanco. Una lámpara decorada en su
base con un color verde esmeralda. En una mesa alta de ébano, un
reloj de bronce, cuya carátula está bordeada por cuatro amorcillos.
Armando Donoso citado por Fernando de la Lastra describe una
parte del edificio de “La Época”:
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 61
“Muchos miles de pesos derrochó en ese diario de lujo-
aparecía los domingos -, cuyas utilidades eran escasas
para compensarlos, su director don Eduardo Mc. Clure,
montando sus oficinas con todo el confort, y la opulencia
de un pequeño Time, chileno. Allí había un salón griego,
adornado con regios mármoles; un salón de los tiempos
galantes, con cuadros del gran Watteau y de Chardin,
dos, tres, cuatro. ¿Cuánto había?
Las paredes están forradas con un rodapié de maderas muy finas,
se advierte por los colores que son de distintas especies. El resto de
las paredes empapeladas con papel tapiz sin ninguna duda, de los
diseños de Willian Morris, que estaban de moda en esa época y su
uso era una demostración obviamente de buen gusto, y del poder
adquisitivo El tapiz tenía impresas hojas de Acanto, en tres colores
pasteles, siendo la principal, una bella hoja descollando con un tono
rosa pálido. Otros muebles adornan la sala, entre ellos una mesa con
agua mail de porcelana, y con diseños japoneses. Un piso de madera
hecho con listones de nogal y arce., bellamente pulidos. Cuadros
bellísimos de pintores famosos. ¿Cuánta opulencia y buen gusto?
La conversación es breve. Con su presentación nuevamente entra
en choque ante la vista de un chileno acostumbrado a los mejores
trajes. Hay que suponerse por razones obvias, que la conversación
estuvo enmarcada en las capacidades del joven centroamericano,
para poder entrar al equipo periodístico de la empresa.
Están dos figuras frente a frente, cada una de ellas representa
un proceso histórico muy bien definido con resultados diferentes.
A cada uno le atañen procesos culturales, antropológico muy
complicados y diversos. Darío huele al romántico poeta de la zona
tropical de la que se tiene información geográfica y una relación
de comercio por el café. Es el ejemplo de las repúblicas que se han
entretenido en los encantos de un liberalismo romántico, de sus
“grandes batallas”, entre los mismos ciudadanos, políticos y poetas,
con una visión apegada a las de Víctor Hugo. Repúblicas lentas
62 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
en su desarrollo, donde la pereza ideológica se ha quedado en los
ribetes del enciclopedismo y un liberalismo de oratoria, y vacío de
propuestas para un desarrollo industrial. La producción cafetalera
es novedosa para la aristocracia ganadera y terrateniente, y
los gobernantes prevenientes de ese sector, que ha activado la
producción cafetalera, creando estímulos legales.
Darío es un sujeto que ha sido objeto de esa cultura. Con esa
formación liberal, unionista, enciclopedista y huguesca, llega a la
República de Chile.
Darío está frente a la clase política, económica y social que se
insertó en las estructuras coloniales. Mc Clure es el empresario
prototipo del enriquecimiento por inversiones financieras y
compra de bienes inmuebles, y que su riqueza se desarrolló
vertiginosamente con el resultado beneficioso por las tierras
ganadas en las. Guerras del Pacífico. Pertenece al dominio
empresarial al que sirvió en mismo Vicuña Makena al desarticular
todo el urbanismo colonial y logra con la creación de una nueva
urbanización despertar el espíritu burgués, remozar la aristocracia
chilena e incrementar la inversión y migración extranjeras.
Tomando este ejemplo de dos grupos poderosos, se entiendo
que existen otros que se han dividido de acuerdo al proceso
productivo y distribución; que responden a los factores de la
partición del trabajo en todas las ramas de la economía chilena.
Los obreros y los intelectuales asalariados. Darío se incluiría al
principio en una de estas divisiones, que corresponderá al manejo
de las letras periodísticas que orientan la opinión del público lector,
convenciendo tácitamente de los beneficios del status quo.
El señor Mc. Clure como empresario banquero e inversionista,
tiene a sus servicios centenares de empleados en todas las ramas
de la economía, y dueño muchas propiedades como poemas haya
escrito el joven nicaragüense en toda su juventud y niñez, más
dinero en su banco, que todas las palabras que el poeta haya
escrito. Hombre con una visión clara de hacer dinero y dominar
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 63
a la sociedad. Una sociedad también muy dividida de acuerdo
a sus necesidades, pero que es necesaria unirla de acuerdo a la
orientación subliminal de su medio periodístico “La Época”
Hay un lugar común donde se unen las clases sociales: La política,
pero Darío está sentado en sus sueños y esperanzas. El resultado
espiritual y material lo demostrará después la historia; además, la
impresión sobre el modelo social económico será una expresión
criptica del poeta en sus cuentos en “Azul.”
El Sr. Mc. Clure no se abre generoso ante el joven que de acuerdo a
la usanza santiaguina está mal vestido, y muy particular en el medio
de su empresa periodística. Aceptarlo corresponde a una concesión
política entre empresarios y diputados de una misma ideología o
quizás contraria. Un acto político, privado. Esas relaciones ideológicas,
pero más políticas, benefician al joven extraño. Aun, cuando sea su
aspecto greñudo, tímido, con características niponas y evidentemente
moreno, y mal vestido, funcionan las cartas y los arreglos.
Se agregó un salario más a la planilla, y una disminución anual
en los resultados contable de la empresa que no eran los mejores.
Pero los favores políticos tienen precio, y nunca sabremos que hubo
detrás de ese en particular. Además, no era un acuerdo ilimitado,
Darío estaría hasta el mes de agosto del siguiente año.
Darío ha sostenido una lucha entre las aspiraciones de un pájaro
enjaulado que mora en su interior, con su misteriosa naturaleza, y
la realidad que tiene sus límites para su desarrollo. En Nicaragua el
espacio estaba limitado, y donde deseaba elevar su vuelo magnifico;
pero, su gente no tenía la capacidad de entender sus aspiraciones
y la mezquindad dio sus frutos cuando quería viajar a Europa.
La política criolla producto de los politicantes, tenía una miopía
exacerbada y lugareña. Sería la República de Chile, el lugar donde
encontraría una arcadia, su Meca. Su cerebro era una gran fábrica
de ilusiones. Esto es lo que dice en su libro “Historia de mis libros”:
64 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“Era en Santiago de Chile, adonde yo había llegado, desde
la remota Nicaragua, en busca de un ambiente propicio
a los estudios y disciplinas intelectuales. Pesar de no
haber producido hasta entonces Chile principalmente
sino hombres de Estado y jurisprudencia, gramáticos,
historiadores, periodistas y cuando más rimadores
tradicionales y académicos de directa descendencia
peninsular. Yo encontré nuevos aires para mis ansiosos
vuelos y una juventud llena de deseos de belleza y noble
entusiasmo.”15
15.- Darío, Rubén. Historia de mis libros. Textos-Info. Biblioteca Abierta. Editor
Edu. Rubsy. Islas Baleares, España. 2017. Pág. 3. En realidad, Darío no escribió un
libro como tal, los textos fueron publicados en diferentes tiempos, en la Nación de
Buenos Aires. El libro: “Rubén Darío en La Nación de buenos Aires” –Recopilación
de Sussana Zanetti, indica en la página 168, que las publicaciones se realizaron en
1913. La primera se hizo en Julio, fue “Prosas Profanas” y aparece en la página 7
del martes, primero de julio distribuido en las columnas 6 y 7. Después “Azul” en la
página 9, del domingo 6 de julio, columnas 4 y 5. Luego “Cantos de Vida y Esperanza”
viernes 18 de julio, en la página 7, columnas 3 y 5. Günther Schmigalle y Rodrigo
Caresani, en el libro “Bibliografía de Rubén Darío en La Nación de Buenos Aires.
…. Escribieron las siguientes notas: Julio 642) martes 1 (7, 6-7). Prosas profanas
— (Para LA NACIÓN). F: RUBÉN DARÍO. El artículo integra una serie junto a otros
dos publicados este mismo mes, dedicados a Azul... y Cantos de vida y esperanza
respectivamente, en que RD rememora la concepción y explica los alcances de los
proyectos estéticos comprometidos en sus tres poemarios principales. La serie fue
reordenada siguiendo la secuencia de aparición de los libros darianos y publicada
en el número de homenaje al fallecimiento del poeta por la revista porteña
Nosotros, año X, 82 (febrero 1916), pp. 204-222. Los mismos editores de la revista
le dieron el nombre al conjunto que ha acompañado las posteriores recopilaciones,
“Historia de mis libros”. Así lo expone “Nosotros” en la nota editorial que encabeza
la serie: “Autocrítica, sobria y sincera, estos artículos constituyen un documento de
real importancia para la apreciación de la obra y la influencia del gran poeta; por
eso, y porque sabemos que han sido olvidados por el público, como que vivieron la
vida efímera de la hoja diaria, nos permitimos reproducirlos, entendiendo prestar
un positivo servicio a los estudiosos y hacer cosa grata a “todos nuestros lectores.
El título que los abarca nos pertenece” (1916: 222)” Pág. 87. Bibliografía de Rubén
Darío en La Nación de Buenos Aires (1889-1916). - Günther Schmigalle y Rodrigo
Caresani Litografía Estrella- Managua, Nicaragua, 2017.
Nota del A. Hay publicaciones que no guardan la cronología que Darío estableció
en sus publicaciones, en La nación, pues comienzan con “Azul” ajustándose al
orden cronológicos de los libros en sus ediciones originales.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 65
Darío escribiría ese texto a los cuarenta y seis años. Mucha
agua había pasado ya, bajo el puente. Y tenía una característica,
olvidaba todo aquello que pudo haberle creado un espíritu o
voluntad muy duros o rencoroso. Se animaba por lo bueno que
tuvo; pero, su estancia en Chile fue muy complicada, situación tal
como puede verse desde dos ángulos como un fracaso partiendo de
sus ilusiones, o como un éxito al enfrentarse a la realidad y poner
todas sus potencias, su capacidad de asimilar golpes y desilusiones,
reconvertirlos y llevarlos con propiedad transformadas en obras
poéticas; todo para construir un camino o ruta que no tenía
previsto. Quería ser exitoso desde la abstracción; pero la realidad y
su empeño, le pusieron nombre a los éxitos que lograría.
Su visión del porvenir, de suyo, romántico, había dejado huellas
en conceptos ideológicos liberales, anticlericalismo, unionismo,
fijando todo en símbolos que le creó el ambiente: Jerez y Hugo, el
libro como recurso; y una perspectiva del porvenir que desmenuza
partiendo de una “visión” profética en un largo poema que era
parte de su obra primigenia: “Epístolas y Poemas:”
“El Porvenir” poema en el que ve y analiza todo un recorrido
histórico y la Revolución.
“Y tuve la visión de lo futuro
Y la fraternidad resplandecía
la universal República alumbrando;
y entre el clarear de venturoso día
los Genios asomando
en grupo giganteo
en maravilloso mutismo
se perfilaba sobre el hondo abismo
abrasados en místicos deseo;
y todos con el dedo enderezado
mostraban un edén iluminado
66 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
por la luz de la aurora:
era América, pura encantadora.
(..)
Es fiesta universal estremecida
La creación, de gozo adormecida,
Del Porvenir sentía el beso blando;
Y por la inmensa bóveda rodando
Se oyó un eco profundo:
“América es el Porvenir del mundo”16
Mc. Clure y Darío. El primero tiene las herramientas que le han
servido para el éxito del grupo familiar, y cómo su clase lo concibe;
y cómo el progreso de Chile lo va exigiendo en la medida que se
incrementa el desarrollo productivo y distributivo por la voluntad
y herramientas del colectivo dominante. El segundo la visión del
poeta, y cómo desde su visión de profeta civil, lo describiría años
antes en su primera adolescencia:
La utopía. No tanto como doctrina sustentable, o ideológica, plan
o proyecto del que Darío no tenía en ese entonces ningún interés.
Por supuesto, que la utopía como una representación imaginaria de
una América cuya característica fundamental fuera el beneficio para
todos los americanos, le fue creada con el unionismo y la visión de
Bolívar. Eso en Chile, no era sustancia ni política ni ideológica. Los
chilenos tenían resentimientos con Bolívar por el abuso de querer
anexar al Perú los archipiélagos de Chiloé, y Juan Fernández, así
como la provincia de Valdivia, una extensión continental de 10.
197.2 km2.
Como un profeta laico, avizora, no solamente la feliz América
que ha sostenido una lucha desde su propio interior, y la visualiza
como el porvenir del mundo, así también su propia frente ceñida de
laureles: Darío ha vivido un espacio que no se puede explicar; pero,
la historia de su vida, demuestra que todo su tiempo vivido con
16.- R. D. O. Poesías completas. Pág. 387.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 67
amor, pasiones, desengaños, ilusiones, esperanzas, y necesidades,
se acumularon en todo su ser interior y lo prepararon para pasar
la prueba mayúscula de su vida, o clave sustancial que tenía que
descifrar con todas esas herramientas espirituales y salir triunfante
en la República de Chile. Esa fue su retiro, su desierto.
El Porvenir
(Fragmentos)
Con la frente apoyada entre mis manos,
Pienso y quiero expresar lo que medito,
Númenes soberanos,
Musa de la verdad, Verbo infinito,
Dad vuestro apoyo al que demanda aliento;
Y que esta fiebre ardorosa en que me agito,
Si hoy ensancha mi pobre pensamiento,
Vigor me roba al darme sentimiento,
Y a fuerza de pensar me debilito.”
(..)
“Y el mundo a carcajadas se burla del poeta
Y le apellida loco, demente soñador
(..)
¡Prosigue por el mundo llorando tus dolencias
Hasta mirar tu nombre tan alto como el cielo,
hasta mirar tu frente ceñida de laurel!
La sensibilidad de Darío y la personalidad práctica y calculadora
del empresario serán la materia prima de sus obras, donde la
autobiografía estará tácita; y posteriormente será el descubrimiento
de los estudiosos, en “Azul”. En esos años, hubo una discusión por
las obras y la vida de sus autores, pues se había teorizado que toda
obra es la expresión de vida del autor, por lo que Marcel Prust,
entró a la polémico negando que esa consideración fuera verdad.
68 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
LA IMPRESIÓN QUE CAUSÓ EL JOVEN POETA
CENTROAMERICANO EN SUS COMPAÑEROS DE
TRABAJO.
Raúl Castro Silva17 dará mucha información es su acucioso libro,
porque tuvo la oportunidad de entrevistar a todos aquellos que
aún vivían y hubieron conocido a Darío en el medio periodístico;
logró que su trabajo de investigación sea autoridad en detalles de
las relaciones de trabajo, amistad y momentos de solaz entre Darío
y sus amigos.
“Una noche -dice Manuel Rodríguez Mendoza se
apareció acompañado de un personaje extraño, flaco,
moreno, marcadamente moreno, de facciones niponas,
de cabello lacio, negro, sin brillo; que vestía ropas que
gritaban al recién salido de la tienda y en las que parecía
sentirse cohibido; enredado para andar, amarrado para
saludar, desconfiado, de escasa palabra, lenta y sin
animación; pero con una gran vida los ojos pardos, un
tanto recogidos, faltos de franqueza, inquisidores. Era
Rubén Darío”.
“Había llegado con recomendación para el señor Mac
Clure, director de La Época, Y no había producido en
mí una impresión grata. El administrador del diario,
Maquieira, recibió instrucciones de hacerse cargo del
recién llegado y el empezó por conducirlo a la Casa
Francesa a que cambiase ´la exótica levita presbiteriana.”
“Después de las presentaciones de estilo, y cuando
solamente quedaron los dos visitantes, Laroche y Ossa,
éste pidió al poeta sus impresiones. Las dio vagas, breve
y diplomáticamente, como sin voluntad para largar
17.- Rubén Darío a los veinte años.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 69
prenda. Quedaba el recurso de lanzarse en expediciones
callejeras, y asi se hizo cuando Laroche se retiró como
por encanto cambiaron varios factores. se produjo la
vivacidad, se animaron los ojos. hubo arranques de buen
humor.”
Mc. Clure tenía que considerar que un
reportero de su importante medio de
comunicación social, también fuese una
extensión del buen vestir y la elegancia,
pues obviamente, cada uno de ellos
representaba su empresa. Darío tuvo
las siguientes características: hablaba
muy poco, muy espartano en los grupos,
y caminaba muy despacio, y más aún, lo
hizo estando mucho mayor, pues además
de tener un cráneo fuera de lo común,
sus manos eran pequeñas, (manos
de marqués) y lo mismo sucedía con
sus pies. De manera tal que caminaba
naturalmente, adecuando peso, y paso.
A los 30 a 40 años, si le llamaban e iba caminando, se detenía, y
giraba lentamente. Ese fue testimonio de Oswaldo Bazil Leiva18, el
poeta joven dominicano que lo admiró. Este otro encuentro con los
intelectuales chilenos del periodismo y las letras.
Luis Orrego Luco19 manifestó lo siguiente:
18.- Bazil Leiva, Oswaldo Poeta, narrador, ensayista, periodista y
diplomático dominicano, nacido en Santo Domingo el 9 de octubre de 1884
y fallecido en su ciudad natal el 5 de octubre de 1946. Figura destacada
en la lírica antillana de la primera mitad del siglo XX, compartió amistad y
complicidades estéticas con Rubén Darío, de quien escribió espléndidos y
reveladores textos biográficos. Fuente. http://www.mcnbiografias.com/
app-bio/do/show?key=bazil-leiva-osvaldo
19.- Orrego Luco, Luis. Rubén Darío en Chile. Pacífico Magazine. Enero
1921.
70 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Era Rubén Darío un joven de aspecto adusto y taciturno,
miraba vagamente hacia dentro como si quisiera hacer
vida interior. Hablaba poco y raras veces decía cosas
dignas de nota. Era tímido y orgulloso. Sabía que no era
hombre de charlas ni de salón; encontrábase en presencia
de los más brillantes carseurs (entrenadores) que haya
habido en Chile, con Carlos Luis Hubner, Alberto Blest,
Gregorio Ossa, tío de la brillante escritora Roxane. Y todos
ellos se distinguían especialmente como admirables y
finos charladores, sin contar a uno de los más brillantes
ingenios que haya tenido este, país, Alfredo Irarrázaval,
poeta satírico de inmenso éxito y de gracia chispeante.
Al ver un grupo tan escogido y selecto enmudecía el
poeta centroamericano entre receloso y tímido. Todos
le acogimos con los brazos abiertos. Alli le visitaron en
La época periódico de importancia entonces, los jóvenes
que por aquel tiempo comenzábamos a iniciarnos en las
tareas literarias. (Orrego Luco)
Darío dejó el hotel y se trasladó a vivir en un cuarto que estaba
cerca del motor de “La Época” No era un sencillo motor, como
escuetamente parece en el relato. Era una inmensa maquina
compuesta de una caldera, una rueda volante de acero y los pistones
que movían un brazo del dinamo para producir electricidad
necesaria para la oficina y la imprenta. Significaba un ruido
endemoniado, que tenía que soportar eventualmente.
“Alli le conoció Luis Orrego Luco, quien al evocar la
pobreza de esos comienzos no pudo menos que dejar
transportar en sus notas el complejo carácter de su
nuevo amigo” (Castro Silva)
“Salí junto con Daniel Caldera, atravesamos un corredor
oscuro, el patiecito del motor del diario, y penetramos
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 71
en un cuarto un poco más estrecho que esos en que se
guardan los perros bravos en las haciendas; era la
habitación de Darío.”
“Después de las presentaciones de estilo, nos sentamos,
ellos en la cama del poeta y yo en una maleta vieja,
remendada y con clavos de cobre. No había sillas en el
cuarto, pero en cambio había un lavatorio de hierro y un
paño de manos, que en esas circunstancias desastrosas
debían de tener un valor infinito.”
¡Todo por un sueño!
Rubén Darío en su autobiografía expone lo siguiente:
“Por recomendación de aquel distinguido caballero,
entré inmediatamente en la redacción de La Época, que
dirigía el señor Eduardo Mc. Clure, y desde ese momento
me incorporé a la joven intelectual de Santiago. Se
puede decir que “la elite” juvenil santiaguina se reunía
en aquella redacción, por donde don Pedro Montt20 y
don Agustín Edward, cuñado del director, del diario. a
don Augusto Orrego, al doctor Federico Puga Borne21,
actual ministro de Chile en Francia, a otros tantos que
pertenecía a la alta política de entonces.”
20.- Pedro Elías Pablo Montt Montt (Santiago de Chile, 29 de junio de
1849-Bremen, Alemania; 16 de agosto de 1910)1fue un abogado y
político chileno, presidente de la República entre 1906 y 1910 y ministro
de Estado en las presidencias de Domingo Santa María, Jorge Montt y
José Manuel Balmaceda. Fue el líder indiscutido del Partido Nacional, que
pasó de apoyar el autoritarismo presidencial a ser defensor del sistema
parlamentario, participando Montt del bando revolucionario contra
Balmaceda en la guerra civil chilena de 1891.
21.- Federico Puga Borne (Chillán, 31 de octubre de 1855 - 13 de agosto
de 1935) fue un médico, profesor y político chileno. Director del Museo de
Valparaíso. Director del Instituto de Higiene. Fue jefe del Servicio Sanitario
del Ejército de Chile en la expedición en el Perú durante la Guerra del
Pacífico. Presidente de la Sociedad Científica de Chile. Profesor y escritor
de libros y folletos científico. En 1887, era diputado.
72 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“La falange nueva la componía un grupo de muchachos
brillantes que han tenido figuración, y algunos tienen,
no exactamente en las letras, sino también en puestos
de gobierno. Eran habituales a nuestras reuniones Luis
Orrego Luco; el hijo del presidente de la República,
Pedro Balmaceda; Manuel Rodrigo Mendoza; Jorge
Huneeis gana; su hermano Roberto; Alfredo y Galo
Irarrazábal; Narciso Tondreau; el pobre Alberto Blest,
ido tan pronto: Calos Luis Hübner, y otros que animaban
nuestro entusiasmo con la autoridad que ya tenían: por
ejemplo: el sutil ingenio de Vicente Grez o la romántica y
caballeresca figura de Pedro Nolasco Préndez.”
Esta falange, de la que hace
mención, habrá que dividirla
en dos partes y hacerle a una
de ellas un agregado. Manuel
Rodríguez Mendoza trabajaba
en el periódico, además dice
Darío que estaba al servicio
de don Pedro Montt el político
y se había “convertido” en
un pedromontista desde sus
escritos; “era entendedor de
artísticas disciplinas, y escritor
Pedro Balmaceda Toro
político muy apreciado” (Darío).
Compartió con Manuel los
sinsabores de ser un empleado del medio, pues se podrá advertir en
“Abrojos” la difícil situación que pasaban al servicio de una prensa
comprometida política y socialmente con un sector dominante.
“Tondreau, hacía versos gallardos y traducía a Horacio” (Darío).
En el otro sector de la falange, se encuentran dos poetas, con
características humanas. Por el prejuicio de creer que no existe
un espíritu humano, que tiene su propia naturaleza, y que no todo
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 73
depende de las circunstancias que se han creado por la tenencia
de los medios de producción y el dominio económico, hay una
capacidad del ser que, así como puede empujar hacia la avidez por
el dinero o por el poder, también se puede inclinar por la bondad
y un sentido humanista. Estos dos hombres en Santiago de Chile,
Pedro Balmaceda Toro, y Toribio Robinet. Desgraciados los dos en
la vida. ¡Cuánto sufrieron!
Pedro Balmaceda era el hijo del Presidente de la República de
Chile, el otro un comerciante.
“Ahora quiero evocar del triste, malogrado y prodigioso
“Pedro Balmaceda. No ha tenido Chile poeta más
poeta que él. A nadie se le puede aplicar el adjetivo de
Hamlet, “Dulce Príncipe” Tenía una cabeza apolínea,
sobre un cuerpo deforme, su palabra era insinuante,
conquistadora aurea. Se veía en él la nobleza que le
venía por linaje. Se diría que su juventud estaba llena
de experiencia. Para sus pocos años tenía una sapiente
erudición. Poseía idiomas. Sin haber ido a Europa
sabía detalles de bibliotecas y museo. ¡Quién escribía
sobre arte, sino él! (..) Estoy seguro de que todos mis
compañeros de aquel entonces, acuerdan conmigo, la
palma de la prosa a nuestro Pedro lamentado y querido.”
Y, ¡Cómo no evocar ahora que él fue quien publicara mi
libro Abrojos” respecto al cual escribiera una página
artística y cordial! (Darío)
Carlo Toribio Robinet Lambadi, había nacido en Macao en
1853 joven de 33 años cuando Darío lo conoció, su padre era un
agente mercantil japonés. Su madre una dama chilena, llamada
Rosa Lambadi Ovalle. “Persona rara ¡Robinet! Es el amigo de todos
los escritores, de todos los artistas extranjeros que llegan a Chile.
Y si están necesitando apoyo, lo, es más.” (Darío). Había llegado a
74 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Chile a muy temprana edad. Y siendo estudiante se había dedicado
al periodismo y a la poesía, había escrito para entonces un trazo
biográfico del maestro Hermógenes Irizarri, le alcanza el tiempo
para conferencias o charlas de buen gusto. Tenía un inmenso
corazón por los pobres, principalmente por los niños, tenía una
excelente experiencia periodística, y colaboraba en los diarios. La
Libertad, El Heraldo, el Ferrocarril, La época, y la Libertad Electoral,
La Ley, y revistas extranjeras. Convencido liberal de su época. Su
fortuna sirvió para ayudar a hospitales, bomberos y escuelas.
Llevó a Darío a su casa y esta fue una experiencia extraordinaria.
El joven centroamericano tuvo la oportunidad de ver la belleza de la
artesanía china y japonesa. Bellos jarrones en la entrada de aquella
casa, o los que adornaban los interiores. Unos con espigas, otros
con flores. Abanicos y biombos, kimonos. Tazones y platos. Cuadros
y adornos bordados en seda. Eran insumos para la vista del poeta.
Darío recuerda muy bien esa amistad que conoció en la redacción de
“La Época”. “Debo de agregar para esto la amistad de un hombre muy
querido y mus desgraciado en Chile. Carlos Toribio Robinet” Además,
tuvo la diligencia de llevar a Rubén donde el maestro Lastarria Un
encuentro generacional que debe considerarse en las letras de
América. No fue conocer a un viejo escritor, fue, el encuentro de un
glorioso hombre de las letras de Chile, y el joven que, las Famas, le
abrían paso en un medio distinto y distante de su patria.
Y lo confiesa Darío en su prólogo a Tondreau:
“Recién ocupado en Santiago, en la redacción de “La
Época” tuve el gusto de recibir la visita de Carlos Toribio
Robinet, quien después me presentó a Lastarria, el viejo
maestro glorioso”22
“Conocí por Robinet a Lastarria, en su estudio rodeado
de libros, anciano que parecía joven, quejoso del aprecio
22.- Sequeira, Diego Manuel. O. c. pág. 37
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 75
de su patria y7 convencido de la gloria de su nombre
en toda América; amigo de la juventud, aficionado a
hacer versos, sin ser poeta, sabio amable, cabeza llena
de laureles. ¡Quién no ha leído sus libros en América y
aún en España!
Sin embargo, Darío al escribir su autobiografía, lo que podría ser
otra contradicción, pues asegura que:
“Antes de embarcar a Nicaragua aconteció que yo
tuviese la honra de conocer al gran chileno don José
Victorino Lastarria. Y fue de esta manera: Yo tenía,
desde hacía mucho tiempo, como una viva aspiración el
ser corresponsal de La Nación, de Buenos Aires. He de
manifestar que es en ese periódico donde comprendí a
mi manera el manejo del estilo y que en ese momento
fueron mis maestros de prosa dos hombres muy
diferentes: Paul Groussac y Santiago Estrada, además
de José Martí. Seguramente en uno y otro existía espíritu
de Francia. Pero de un modo decidido, Groussac fue para
mí el verdadero conductor intelectual.
Me dijo don Eduardo de la Barra: Vamos a ver a mi
suegro, que es íntimo amigo del general Mitre, y estoy
seguro de que él tendrá un gran placer en darle una carta
de recomendación para que logremos nuestro objeto, y
también estoy seguro de que el general Mitre aceptará
inmediatamente la recomendación. En efecto, a vuelta
de correo, venía la carta del general, con palabras
generosas para mí, y diciéndome que se me autorizaba
para pertenecer desde ese momento a La Nación.
Quiso, pues, mi buena suerte que fuesen un Lastarria y
un Mitre quienes hiciesen mi colaboración en ese gran
diario.
76 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Estaba Lastarria sentado en una silla, Voltaire. No podía
moverse por su enfermedad. Era venerable su ancianidad
ilustre. Fluía de él autoridad y majestad.
Había mucha gloria chilena en aquel prócer. Gran
bondad emanaba de su virtud y nunca he sentido en
América como entonces la majestad de una presencia
sino cuando conocí al general Mitre en la Argentina y al
doctor Rafael Núñez en Colombia.
Con mi cargo de corresponsal de La Nación me fui para mi
tierra, no sin haber escrito mi primera correspondencia
fechada el 3 de febrero de 1889, sobre la llegada del
crucero brasileño «Almirante Barroso» a Valparaíso, a
cuyo bordo iba un príncipe, nieto de don Pedro.
Las aparentes contradicciones están en quién presentó a Lastarria
a Darío. Se conoce que José Victorino Lastarria muere en Santiago, o
sea vivía en la capital. Si Darío y Toribio Robinet, estaban en la capital,
fueron donde Lastarria para presentarle a joven poeta nicaragüense.
Para entonces, el maestro, estaba enfermo, muy delicado.
Si Darío estaba por regresar a su patria, se conoce como verdad
indubitable que estaba en Valparaíso. Entonces si don Eduardo de
La Barra vivía en el puerto, estaban los dos, menos Lastarria. Solo
se puede suponer que Lastarria haya llegado al puerto por razones
de salud. Habrá que suponer que los tres estaban en Valparaíso
cada uno ocupado de lo suyo. Al manifestarle Darío a De La Barra
su ilusión e interés de ser un corresponsal de La Nación de Buenos
Aires, y así mismo su desaliento de que sea posible, de La Barra, lo
invita a visitar a su suegro que es el maestro Lastarria. No se puede
ignorar un tanto las características de la personalidad de Darío,
que quizá, teniendo conocimiento de la presencia de Lastarria y
así mimo los vínculos con de La Barra, haya impresionado a éste
último con su deseo en la corresponsalía.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 77
Es imaginable que en tantas
conversaciones que de La Barra y
Darío tuvieron en el Puerto, se haya
hablado algo o mucho de Lastarria
y darse cuenta de los vínculos
familiares. Por eso es natural que,
de La Barra, haya dicho: “vamos
a ver a mi suegro” Esta expresión
da por sentada la razón, quién
presenta a Lastarria, es Robinet, y
era del conocimiento de La Barra,
y la ocasión de visitar a Lastarria
José Victorino Lastarria
en Valparaíso, fue conseguir la
carta para el General Bartolomé Mitre, y como consecuencia la
corresponsalía de La Nación.
Por eso en su autobiografía,
Darío, logra trasmitir después
de muchos años, el sentido
espontáneo de don Eduardo. Se
advierte un aprecio profundo y
desinteresado del maestro porteño
para el joven poeta.
Se puede concluir que Robinet
fue el primero en presentárselo
luego, de La Barra, sabiendo o no,
que Darío lo conociera, lo lleva,
porque el propósito fundamental Toribio Robinet
del hombre generoso era ayudar
a Darío en las condiciones de abandono, en la cual se encontraba.
Logra ser corresponsal de “La Nación” de Buenos Aires, por el
entendimiento y confianza de dos grandes figuras históricas y
literarias de Chile y Argentina. José Victorino Lastarria Santander
78 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
y el General Bartolomé Mitre Martínez- Whertherton. Darío no era
ningún tonto, siempre buscó a un gigante que le ayudara a cruzar
los ríos.
Lastarria era un bíblico patriarca liberal con doce hijos, y había
merecido todos los aplausos a partir de su deslumbrante idea de
crear una identidad chilena, cuando su verbo encendido clamó en
la Sociedad Literaria de 184223,con el célebre discurso inaugural.
Las canas que sostenía sus laureles se habían forjado en el Senado,
una diputación, carrera diplomacia, literatura; y su proyección en
ensayos críticos; poemas sencillos del alma. Darío no le reconoce
condición de poeta. Sí, de un gran americano. No le llama: Sabio
y amable. Esas dos condiciones de hombre ilustrado las combina:
Sabio amble. Su amabilidad se desprendía de la sabiduría. Lastarria
se quejaba del abandono. Los hombres de letras, maestros y
sacerdotes, son los que después del servicio a la comunidad,
quedan olvidados por éstas, porque todo maestro es sacerdote y
todo sacerdote es maestro.
Carlos Toribio Robinet, pródigo con su corazón y alma pura, en
1888, ayudo económicamente al Rubén Darío para que regresara a
su querida Nicaragua, Y la expresión doliente del nicaragüense al
llamarlo desafortunado, se debió a su muerte inesperada. Generoso
con todos y sirviéndole gratuitamente a uno muy particular en
una campaña electoral; mas, cuando, se vio en desgracia y recurre
a quién le ha servido, le da las espaldas. Le niega la ayuda. Esa
persona que se le recordará como un tacaño, ávido de dinero, era el
millonario Federico Varela Cortés y Monroy que está considerado
también como un filántropo.
Carlos Toribio, desesperado por las deudas y su condición de
miseria que nunca antes hubo tenido: se suicida un 6 de noviembre
de 1903- Darío era el Príncipe de la Lengua Castellana. Y don
Federico aconsejado por malos Genios no tomó en consideración
23.- Memoria Chilena- Lastarria – Web.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 79
la dedicatoria de Darío en “Azul” (aunque financió la edición del
libro) ni tampoco di el apoyo a su amigo radical Toribio Robinet, en
su campaña para diputado.
Se desconocerá para siembre cuáles fueron las consideraciones
que tuvo el magnate chileno para ignorar la dedicatoria de “Azul”,
y borrar de su memoria la entrega desinteresada de Robinet en la
campaña electoral y todo el apoyo político y moral que le había
dado. En el año 2021, cuando el tiempo se ha convertido en la mejor
prominencia para tener algún criterio o juicio de esas contingencias
se ocurre el ejemplo del triángulo de Pascal, que, si un filántropo
decide reunir a diez escritores para otorgar cinco premios, común
es que nos enteremos de cinco beneficiados; pero obviamente, al
escoger a cinco para premiarlos, también, escogió a cinco, para no
darles el premio.
El destino, esa fuerza inexplicable e inexorable, del que no se
tiene, ni se puede dar una explicación objetiva, se presentó entre
Darío y Varela, y vemos por la común manera de observar, a un
Darío lleno de laureles en la historia, por su obra primigenia muy
bien recordado; pero el mismo destino, también escogió a Varela, en
la paradoja de tenerlo que recordar contario al sentido del primero.
Darío en su trabajo cotidiano en las calles de Santiago, tuvo
la oportunidad de ver al virtuoso don Miguel Luis Amunátegui
Aldinante. El hombre tenía cincuenta y ocho años. Era el responsable
de grandes empresas del liberalismo práctico y doctrinario, se había
involucrado en una campaña en contra del analfabetismo a los
veintiocho años, porque en Chile alcanzaba el 86%, considerando
que el resto tampoco eran letrados, éstos últimos lo constituían
un 2% de la población. Esta desproporción era considerada como
una herencia colonial. Darío vio aquel hombre relativamente joven
que había logrado desde su cartera de Ministro de Justicia, Culto
e Instrucción Pública, el famoso decreto que lleva su nombre:
80 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“Decreto Amunátegui” un 6 de febrero de 1877. habilitando a las
mujeres a rendir exámenes efectivos en la Universidad de Chile,
para poder optar a títulos profesionales, en las mismas condiciones
que los hombres.
“Una mañana pasando por la alameda, soberbio lugar
de palacios de piedra, estatuas de bronce, y arboledas
vastas, vi pasar al viejo meditabundo, que iba con capa,
- allá donde nadie la usa, un extremo de ella rozaba el
suelo, y el hombre pensativo, era saludado, y saludaba a
su vez a todo el mundo. Era don Miguel Luis Amunátegui,
amigo de Bello”
Como dicen los chilenos: “era hombre de peso” Los hermanos
Miguel Luis y Gregorio Víctor, Amunátegui escribieron el libro “La
Reconquista Española” tuvo el Prólogo de don Benjamín Vicuña
Makena, el mismo año en que naciera Darío; y dedicando la obra a
don José Victorino Lastarria:
“Fue Ud. señor, que primero nos estimuló a escribir
nuestra primera obra: le corresponde pues, de derecho.
Cualquiera sea su mérito, recíbala, como una prueba de
nuestro afecto.” “Santiago 1851”
Esta dedicatoria, fue una muestra del agradecimiento, salida
de las virtudes liberales que se proclamaba y se practicaban. En
1886, era Ministro y salía a caminar y gozar del saludo de sus
conciudadanos. Su decreto, tuvo repercusión pues, Eloísa Díaz,
fue la primera mujer graduada en una Universidad con el título de
médico, en todo el continente latinoamericano. Murió don Miguel
Luis Amunátegui Aldinante el 22 enero de 1888. Incrédulo hasta el
final.
Esta escuela chilena, - para Darío- no solamente estaba
encargada de enseñarle las revistas de Francia y sus escritores,
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 81
también un modelo de vida, una nueva manera de ver el liberalismo
con pasión provechosa, el comportamiento social exigente de la
clase a la que tuvo oportunidad de conocer; y, encontrar fuera de
su patria, pasiones ciegas, con diferentes y refinados recursos para
de expresión.
82 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
EL EJERCICIO COTIDIANO Y LA SOCIEDAD
SANTIAGUINA.
Santiago estaba dominada por una élite proveniente de las zonas
rurales, lugar donde lograron establecerse desde la colonia; pero
con el advenimiento de un Chile dominante, europeizado, trazado
para crear condiciones objetivas para la inversión extranjera, se
convirtió en la meca de esas familias de abolengo, con la seguridad
de implantar y ejercer su domino en el centro de la ciudad.
No se podía dudar que, en ese vecindario aristócrata, estaba
la historia económica, política, cultural y militar de Chile. Cada
familia tenía sus panoplias desde la cuales se desprendían los
trazos históricos más relevante. Con un criterio muy excluyente
era llamado, el “Vecindario decente”, obviamente, podía pensarse
lo contrario, por quienes no vivieran en él. Darío llegaba con unos
criterios, similares, pero con un vocabulario quizá suave para
determinar los espacios sociales en Nicaragua, donde se llamaba
a las elites: La sociedad. O sea, ésta, la componía, la aristocracia de
pueblo. Era común escuchar: “Ese joven es de la sociedad”. El que
no estaba incluido, era pobre, muchas veces, tolerado, pero no
aceptado. ¿Quiénes componía La Sociedad en Nicaragua? Bien, los
Chamorro, Guzmán, Cuadra, Lacayo, Zavala, sumado a apellidos
de extranjeros que tenían vínculos de sangre con esas familias. El
sector medio, o pequeña burguesía, lograban tener “roce social”
con los primeros.
Comprensiblemente, que al igual que en cualquier país que
tuvo el origen común por la colonización española, los herederos
de la colonia, y los abanderados de la República, con el modelo
de producción e intercambio capitalista, y el liberalismo como
sustento ideológico, se homologaron creando vínculos de sangre
y fusionando por medio de matrimonios los grandes capitales.
Vicuña Makena decía que Santiago era una ciudad de parientes.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 83
Ese modelo de vida social, del “Vecindario decente” no era tan
sencillo, pues no se trataba de una acción que se iniciaba en el
altar y continuaba en los nuevos tronos. No. Esos vínculos eran
un tejido de urdimbre y trama, siendo la primera, los sólidos
capitales, y la trama, la capacidad de las familias de cruzar sus
hilos para controlar, producción, bancos, seguros, importaciones
y exportaciones, medios de comunicación, partidos, y estructuras
del Estado mediante el ascenso a los poderes de la república, de
tal manera que el Senado o la cámara de diputados, todos sus
miembros estaban emparentados, o tenían vínculos corporativos.
En 1864 esta aristocracia considerando que debían tener un
lugar que se convirtiera en un medio y fin de sus necesidades
sociales, creo el “Club de La Unión”, se trataba de una organización
exclusivamente, de hombres. Así como se vestía al mejor estilo del
Gentleman inglés, así deseaban y lograron crear este club. Fue una
moda en el mismo Londres, pues aparte del que fue fundado en el
siglo XVIII, en el West end, entre Pall Mall y Saint James, cundieron
en Londres en el siglo XIX. Pero en Chile las mujeres no crearon
los suyos como las inglesas lo hicieron, como el Ladies’ Institute y
el Ladies’ Atheneum24Todavía se desconoce quién fue el inventor
del acrónimo “Golf” cuyo significado es “Gentleman Only, Ladies
Forbidden”
Desgraciadamente, el centro de recreo, negociaciones informales
o acuerdos, desapareció por un voraz incendio. Cuando Darío llega
a Chile, ya no existía su edificio original, sin embargo, la necesidad
de otro fue satisfecha pues había quedado muy buen sabor de la
institución y de los beneficios que se lograban. Con Club, o sin
él, toda una cultura de inclusión entre los iguales y de exclusión
para los que consideraban fuera de la cultura elitista y de rancio
abolengo.
24.- Crawford, Elizabeth El movimiento por el sufragio femenino. Una guía
de referencia 1866-1928
84 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Adelantado el siglo XIX, por los años 70, la moda neoclásico
europea, cayó como un refrescante huracán sobre las familias
santiaguinas. El efecto de la moda, alzó por los aires toda la
ropa tradicional, y cayó sobre las mujeres de la aristocracia, la
moda neoclásica. París bordaba para las aristócratas chilenas,
desde las más íntimas piezas de lencería femenina, hasta los más
exóticos corpiños. Los hombres, se vistieron como los caballeros
ingleses, creando la moda, una división incuestionable y profundas
entre élites y las clases medias, en relación a la población de los
“conventillos”.
Las mujeres se distinguían en detalles creados y reformados
en la antropología de enfrentar circunstancia del medio, desde
la ostentación refinada y disimulada hasta el tal y cual proceder
frente a un dolor, o alegría donde la dama debía ser discreta, así
mismo su porte y gravedad en la faz, frente a la muerte de un ser
querido. Gritar, desmayarse treinta veces, en el cementerio, eso
era de otro sector social. Aprendía a enviar mensajes mediante la
postura corporal y gesticulaciones, muy moderadas.
¿Qué vio el joven nicaragüense, en esa sociedad tan particular?
Veamos lo que escribió en el prólogo a Tondreau25:
“Por aquel tiempo, a decir verdad, la vida literaria en
Santiago estaba en una especie de estagnación poco
consoladora, Santiago en la America Latina es la ciudad
soberbia. Si Lima es la gracia, Santiago es la fuerza. El
pueblo chileno es orgulloso y Santiago aristocrática.
Quiere aparecer vestida de democracia; pero en su
guarda ropas conserva su traje heráldico y pomposo.
Baila la Cueca, pero también la Pavana y el Minué. Tiene
condes y marqueses desde en tiempo de la colonia, que
aparentan ver con poco aprecio sus pergaminos. ¨
25.- Sequeira. Opus Cit. Pág. 39
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 85
“Posee un barrio de San Germán, diseminado por la calle
del Ejército libertador, en la Alameda, etc. El Palacio de
La Moneda, es sencillo pero fuerte y viejo. Santiago es
rica, su lujo es cegador. Toda dama santiaguina tiene
algo de princesa. Santiago juega a la Bolsa, come y bebe
bien, monta a la alta escuela, y a veces hace versos en sus
horas perdidas. Tiene un teatro de fama en el mundo, el
municipal, y una catedral fea, no obstante, Santiago es
religiosa. La alta sociedad es difícil conocerla a fondo;
es seria y absolutamente aristocrática. (..) La dama
santiaguina es garbosa, blanca y de mirada real. A pie
anda poco. Va a misa vestida de negro envuelta en un
manto que hace que hace por el contraste más bello y
atrayente el alabastro de los rostros, en que resalta
sangre viva, la rosa roja de los labios. Santiago es frío
y esto hace que en el invierno los hombros delicados se
cubran de finas pieles.”
“Santiago gusta de los exótico, y en la novedad, tiene
cerca, a París”
Darío, no tenía nada que pudiera ser importante para las elites
santiaguinas, salvo su pluma al servicio de las contradicciones
entre los oligarcas, llamados políticamente unos, conservadores y
otros liberales, pero nunca escribió nada político. “La “´Época” era
un medio de expresión de clase. Como sucedía en todos los medios,
fueran políticos o religiosos. Su situación se comprende mejor al
ubicarlo en medio de esa sociedad, que, por sus vínculos, le ha
favorecido con un trabajo en La época. Su trabajo lo obligaría a salir
por las calles de Santiago, a buscar la notica, el reportaje, la crónica.
Es entonces que puede apreciar y comparar. Asombrarse y asimilar.
Darío, desde su misteriosa naturaleza interior, deja salir su
admiración por la tez blanca; preferencia muy definida desde su
86 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
niñez. Ahora ve a la aristócrata santiaguina, que no solamente es
blanca, sino que sus tocados y ropaje, lo embelesan. Ciertamente,
que la belleza de una piel blanca, no era una exclusividad de esa
clase; pero el cuidado sí.
“A poco salía vestida de negro, con traje tan sencillo como
de buen gusto. El manto ceñía las formas elegantes de
su talle como ciñe un guante la mano, dándole as pecto
de uno de esos cuerpos de lirio dados por Burn Jones a
sus figuras de estilo pre-Rafaelita. —Los pies pequeños,
arqueados, sutiles se alzaban con curva suave sobre los
tacones ingleses—la piel blanca de una pierna delicada
se transparentaba por los puntos y calados de la media,
y la línea de la cadera tenía la elegancia y pureza de una
virgen. No era la virgen frágil, quebradiza, sino la virgen
fuerte, vigorosa— pero toda en mirada de luz.” (Orrego
Luco)
“Su paso era el andar tranquilo, sin prisa, del que sabe
hacer las cosas en su propio momento.”
En Santiago, ver en las diversas clases esa belleza con más o
menos cuidados, era lo frecuente. En las descripciones literarias,
como en el caso particular de la novela, “En Familia”, de Luis Orrego
Luco26: se pueden observar esos aspectos en la antropología de
las clases que se advierten mutuamente y crean una cultura de
trato. Además, los recursos disponibles, las modas adecuadas a la
misma necesidad climática que al final, buscan la presentación de
la belleza del cuerpo. Estos son ejemplos que salieron de la pluma
de Orrego Luco.
“A lo lejos, resonaba el silbido agudo de algún lechero,
avisando su llegada.
26.- Orrego Luco, Luis. En Familia. Recuerdos del tiempo viejo- 1886-
Publicado por Zig-Zag, Santiago de Chile, 1912. (Novela) Pág. 7
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 87
“- Buena cosa con su flojera, Domofila- “- Exclamó una
voz desde el salón. - ¿Qué no ha oído que el lechero llama?
- “¡Cómo quiere que oiga cuando estoy barriendo el
salón? Replicó la sirviente, con voz agria, y esa lógica
peculiar en la servidumbre que ni Dios la entienda.
(..) “En esos momentos cruzaba por ahí un joven alto
y corpulento, de barba negra, no muy bien vestido, de
andar un tanto desgarbado. Daba grandes zancadas
moviéndose a un lado y a otro, con la barba inclinada
hacia el pecho. Bien se echaba. de ver, a tiro de honda,
que no pertenecía a la sociedad de buen tono, tan
cerrada y casi terca entre nosotros.” (O. L.)
(..) “se había rozado con mujeres de especie equivoca,
llegando a formarse, como algunos personales de medio
pelo, la extravagante opinión de que las damas de la alta
sociedad eran de modales un tanto ligeros, y, cuando
casadas, bastante libres.”
El novelista amigo de Darío describe a uno de sus personajes
extraído de la vida cotidiana de Santiago, y es de suponerse con un
sentido lógico que este tipo de elegancia en un caballero, serviría
de modelo para el Rubén Darío que viste bien en la abundante
icnografía. La elegancia que logró adquirir desde la vida europeizada
de los chilenos de las mejores familias. Orrego Luco expones:
Gallter era natural de Suecia, y había venido a Chile
años atrás, con motivo de la instalación de una fábrica
de conservas.”
“Ningún hombre en Santiago se vestía como él; el corte
de su levita, la blancura irreprochable de sus pecheras,
el matiz de sus corbatas, el puño de su bastón, el tono de
sus guantes y de sus polainas, la forma de sus cuellos,
88 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
sus sobretodos, sus sombreros eran materia de estudio
especial que constituía el afán de su existencia entera.”
Darío queda claro de la calidad y misteriosa vida de la aristocracia
que no se podía saber nada de ella y solamente de sus efectos, pues
además de los pecados y vida de tunantes y calaveras de muchos de
los vástagos en los juegos de azar que eran conocido en el medio,
aunque fuese a soto voce, así también las escapadas de los señores
en sus “Victorias” rumbo al nuevo Club, para luego, en un descuido,
abordar un coche cualquiera, en busca de la amante.
Se enteró de las actitudes
más chic de las damitas, y sus
señoras madres en el teatro
o en los conciertos, posturas
relevantes con donaire y
encanto, procurando ser
vistas por los jóvenes muy
bien ataviados al estilo inglés.
Algunas, con la coquetería y en
competencia por los mejores
trajes, se presentaban con los
diseños de Jacques Doucet, que
no confeccionaba en función
de moda alguna, sino con un
sentido artístico, que estas niñas
y sus madres no comprendían.
Doucet pensaba sus diseños;
pero, coincidían en la ostentación que se pudiera expresar en el
cuerpo de la mujer para atraer al hombre. Así compraban en Francia
los diseños de Jeanne Marie Charlotte Beckers, conocida solamente
en la moda parisina, como Jeanne Paquín. Sus diseños estaban en
una tienda exclusiva, en Londres. Además de París, había en otra en
Buenos Aires. La aristocracia chilena pagaba. Precio no importaba.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 89
Su visión inquieta, con más amplitud que un lente de 18
milímetros y más detallista que uno de 500 X2. Se fijaba en las
personas, y desde “Cerro Alegre” en Valparaíso, podía tener una
panorámica y describir su composición.
El Manto
La bella va con el manto,
Con tal modo y gracia puesto,
que se diría que esto
es el colmo del encanto.
(Santiguina, por supuesto)
Vela el cuerpo la hermosura
Y va enseñando la cara;
Tal parece una escultura
Hecha en mármol de Carrara
Y con negra vestidura.
Con esa faz placentera,
Esa negrura enamora;
Pues le parece a cualquiera
Que la noche apareciera
Con la cara de la aurora.
¡Qué par de ojos! Son luceros.
¡Qué luceros! Fuegos puros.
Con razón hay, cabaleros,
Compañías de bomberos
Y póliza de seguro
90 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Y ahora entiendo yo porqué
Cierto joven llegó,
Cuyos gustos yo me sé,
Siente algo de qué sé yo
Por causa de no sé qué.
Y siempre que mira un manto,
Se rija en la faz un tanto,
Lleno de dulces antojos:
Que en la faz están los ojos,
Y en los ojos el encanto.
De una garbosa doncella
Con un rostro encantador,
Se afirmará el conocella,
Que sin el manto es muy bella,
Pero con el manto, mejor.
Tiene ello mucho de santo,
Mas despierta cierto anhelo
Cuyo velo no levanto;
Si no fuera ese recelo,
Andarían en el cielo
Los querubines con manto.
Faz linda, forma hechicera;
Esa negrura enamora,
Pues le parece a cualquiera
Que la noche apareciera
Con la cara de la aurora.
(Santiago, agosto de 1886)
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 91
Este poema presenta elementos autobiográficos. “El cierto joven
que llegó” está asombrado por la belleza, tocado y vestimenta. Y
un detalle profano ante la belleza que describe, es que Darío, por
primera vez es su vida se entera de la existencia de una compañía de
bomberos. Hombres voluntarios dispuestos a sofocar los incendios
que eran de proporciones considerables, tenía un Carro-bomba a
vapor “Merryweather y Sons” de la Primera Compañía, 1868. Es
más, hubo una relación muy estrecha entre Darío y los bomberos.
92 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
LOS TROPIEZOS CULTURALES Y
LAS REALIDADES SOCIALES DE SANTIAGO.
Darío desde su físico que era una mezcla étnica, no tenía la pureza
de la “raza castellana” ni se podía advertir en él, los modales heredaros
de las familias con abolengo, para alguno pasaba como un huaso, un
mestizo de la parte central y sur de Chile, tampoco se le vio como
un siútico queriendo aparentar lo que no era. Psicológicamente, no
cambió. No se cohibió en medio de esa realidad. Solamente, aprendió
con amargura y dolor; pero lo hizo muy bien.
En su realidad, comprendió que no podía ver fijamente a ninguna
dama. Que para observarla tenía que ser muy discreto y recurrir
a prudencias utilizando por ejemplo las vidrieras, como bien lo
expresa en “Azul”
“Viendo a la luz que brota de las vidrieras, los lindos
rostros de las mujeres que pasan.”27 Por el trajín de cada
día, en busca de noticias, o de realizar una crónica, “
Andaba por los bulevares; veía pasar indiferentemente,
los lujosos carruajes, los elegantes, las hermosas
mujeres. Frente al escaparate de un joyero sonreía; pero
cuando pasaba cerca de un almacén de libros, se llegaba
a las vidrieras, husmeaba, y al ver las lujosas ediciones,
se declaraba decididamente envidioso, arrugaba la
frente, para desahogarse volvía el rostro hacia el cielo y
suspiraba. Corría al café en busca de nosotros conmovido,
exaltado, casi llorando, pedía su vaso de ajenjo”
Darío lo confiesa a Alejandro Sux:28:
“En cuanto a impresiones imborrables le diré que las
principales son de origen chileno: una suntuosa fiesta
27.- Rubén Darío. Azul –En Chile- Álbum porteño.
28.- Alejandro Sux Hispánica Moderna, julio - octubre de 1946):
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 93
en cierto palacio particular, que contemple desde la
ventana callejera en Santiago, y un escaparate de
joyería, insisto en la misma ciudad, y que me pareció
la reproducción del jardín donde Aladino encontró su
lámpara todopoderosa. La fiesta me fascinó tanto como
el escaparate, y a semejanza de mis primeros libros,
también me sería fácil describirlos. ¡Cuántas heroínas
creé y cuántas evocaciones femeninas hice después
recordando las hermosas mujeres que vi pasar aquella
noche danzando al son de pianos y violines! ¡Cuántas
maravillas raras, me hizo imaginar el escaparate de la
joyería de Santiago!
Luis Orrego Luco, décadas después, lo vio en España, y pudo
contemplar a un Darío que era totalmente diferente al muchacho
que llegó a “La época”, y la referencia es porque el fragmento del
cuento fue una proyección del espíritu de Darío y su bohemia:
“Ya no era el bohemio de nuestro tiempo que se
embriagaba con ajenjo para olvidar sus penas en el
nepente, como él decía. _Era un hombre que confiaba
en sí, seguro de su personalidad artística, fuerte con el
aplauso de los jóvenes. 29
Esta observación de Orrego Luco, surge de ubicarse en los años
que compartió la bohemia y las novedades literarias; pero, sobre
todo, los errores, el descuido, y hasta la holgazanería; la falta de
tino al no comprender muy bien la cultura del medio que le había
prodigado amistad. Se verá más delante en este trabajo, esas
consideraciones. Darío se bloqueaba en determinados momentos
y logró también hacerlos en sus memorias escritas o recuerdos
mentales. Sin embargo, Darío nunca ignoró quien era Orrego Luco
y en el prólogo que le hizo a Tondreau, dice lo siguiente:
29.- Orrego Luco, Luis. Obra cite.
94 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“Luis Orrego Luco era el charlador incansable, mordiente,
con los labios siempre abiertos por una sonrisa temible.
Muchas veces quería hacer un elogio y le resultaba una
sátira; buen escritor y conteur amante de las frases
artísticas; y exagerado hasta asegurar que una botina
No. 37, le calzaría bien a Goliat.” (..) “Luis Orrego Luco,
en uno de los artículos embusteros y lleno de elogios
hipócritas, que publicó respecto a quien este prólogo
escribe. Y a propósito, cuántas veces en aquel recinto,
levantaron sus voces en defensa del talento de Tondreau
algunos que osaban desafiar el curare de las saetas de
Orrego y las “navajas siempre afiladas” de Alberto Blest.
El observador inteligente y perspicaz se quedó con muchas
impresiones que las utilizó en tiempo y espacio oportunos. Era
muy diligente y para satisfacer el impulso interior que lo invitaba
a la búsqueda permanente de imágenes, percepciones sobre las
sociedades, o de una situación específica, tenía la costumbre de
llevar en el bolsillo, una pequeña libreta de apuntes, y un lápiz de
grafito, donde anotaba palabras desconocidas, o detalles de una
impresión particular, que una u otra aparecían en un escrito.
Rubén al mencionar, -en el prólogo a Tondreau- los gustos de la
aristocracia, por el baile europeo, advierte que, en el fondo, aunque
la época y sus modas la revistieran de los encantos de la Galia,
surgía por pauta social, el gusto por la Cueca; y también el origen
rural de la clase.
La zamacueca, que se disputan hoy en día su origen entre la
Zambra y el fandango, se bailaba en las haciendas con un fuerte
sabor africano y de huasos; sin embargo, subió las gradas de la
casona, y fue asimilada por las familias de panoplias y linajes; que
de vez en cuando sacaban del cofre los viejos manuscritos reales
para demostrar su hidalguía. Éstos con mejor trapío, le dieron a
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 95
la cueca, elegancia a los movimientos en círculos con los bellos
pañuelos y finos pañuelos de seda tendidos desde las manos, al
viento. Era una de las manifestaciones claras de un acercamiento
a la nacionalidad, dejar atrás, sentirse españoles, para sentirse
chilenos. Así también en las cuecas en las festividades propiamente
populares, se escuchaban las composiciones totalmente definidas
en las contradicciones sociales:
Cueca30
Chile entero está contento
porque ya hay carne barata
hartas vacas y terneros
con las que echaremos guata.
gordos y guatones
hoy los obreros
van a parecerse
a los banqueros.
a los banqueros sí,
y sin cuidado
no será este pueblo
mas explotado.
abajo los ganaderos
tan usureros.
Lo que era costumbre de la clase más baja, beber chicha hecha
de las borras de la uva en el siglo, XVIII, pasó al XIX, con mejor
elaboración, y hasta para celebración del Día del Glorioso ejército,
por el que se brinda con chicha en un cuerno muy bien pulido y
elaborado su interior. Se ha vivado a la Chicha, al Vino, Cueca y
Samba. Y las panoplias se sonrojan de dicha; y se arrugan los títulos
de nobleza, cuando salta la cuecha y la chicha.
30.- “La Sirena Santiaguina”. Hermoso folleto de Canciones, Cuecas,
Tonadas etc., Imprenta La Comuna San Diego 69 1908 Recopilación de
Alejandro Escobar Carvallo – Santiago, 7 de enero de 1908.
96 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
La Cueca, saltó los Andes y cuando cruzó el desierto, llegó al Perú
como Marinera. Darío tuvo que haber visto en alguna oportunidad
el baile con el mejor sabor en algún lugar de Santiago, a los que
solía llegar con los amigos periodistas o poetas. Tenía claro, que la
aristocracia, bailaba la Zamacueca.
El Barrio Dieciocho había sido levantado y convertido en un
espacio urbano en las tierras donde estaban extensas casas
familiares que se reconocían con el nombre de “Quinta” Una de
ellas, la Quinta Meiggs. El lugar era un gran espacio con caminos
para los coches de las familias que ahí habitaba. No había nada
que hubiese identificado el espacio como urbano. Por los mismos
vecinos, la intervención eclesiástica, y a la del Estado a partir de los
1860, dio inicio a su rápida urbanización.
Luego fue alcanzado el barrio por las:
“innovaciones urbanas como la transformación del
Campo de Marte en el Parque Cousiño en 1873, la
inauguración del Club Hípico, la construcción de la
Escuela Militar, y el levantamiento de la Iglesia de
San Ignacio durante la misma década, fomentaron la
llegada al barrio de numerosas familias de clase alta31.
El nuevo sector urbano quedó delimitado entre Alameda
de las Delicias por el norte, Camino de Cintura (hoy Av.
Blanco) por el sur, San Ignacio por el oriente y avenida
de la Capital (actual Av. España) por el poniente.”
“Las principales calles del nuevo barrio fueron Dieciocho
de Septiembre, Ejército Libertador, República, España
y Vergara. Allí se levantaron grandes residencias para
albergar, la mayoría de las veces, a una sola familia
acomodada junto con su servidumbre. Siguiendo el
modelo europeo, las edificaciones fueron preferentemente
31.- Memoria Chilena. Barrio dieciocho 1860 – 1880 Web.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 97
de estilo neoclásico. Entre estas construcciones destacó
la mansión del empresario Luis Cousiño ubicada en calle
Dieciocho, mejor conocida como Palacio Cousiño. Otras
residencias distinguidas fueron los Palacios Irarrázaval,
Ochagavía, y especialmente el Palacio Errázuriz, ubicado
en la Alameda. Por su parte, las calles contaron con un
adoquinado de buena calidad, árboles para la sombra,
al igual que alumbrado eléctrico y tranvías a sangre”
No obstante, la crítica a Santiago era muy fuerte de parte de los
habitantes, y de los viajeros. Una visión particular era el espacio
habitacional de la aristocracia, otra el de los sectores populares y los
marginados. Una ciudad escindida. Un ensayo escrito por Armando
de Ramón Patricio Gross, expone las referencias más crudas sobre
Santiago, hechos por nacionales y viajeros de algún renombre, ente
ellos, Vicente Huidobro, Enrique Mac-Iver, Francisco Antonio Encina,
Luis Emilio Recabarren, Agustín Ross y Alberto Cabero, extranjeros
como Juan Gabriel Serrado32, Albert Malsch33, Theodore Child34,
“La crítica de los autores chilenos estuvo, sin embargo,
centrada en dos grandes temas, siendo el primero y
principal la crisis moral y social de la República, análisis
amplio del problema que alcanzó a constituir toda una
interpretación del desarrollo histórico del país y tocó
temas muy agudos, aunque generales, como la pérdida
de las virtudes públicas, desmoralización, desgobierno,
falta de energía para imponer ciertos ideales y otros
semejantes. (..) El segundo asunto que ocupó la atención
de estos analistas se refirió a la cuestión social, la que se
32.- Juan Gabriel SERRADO: “Visita a Chile en 1895”, Buenos Aires, 1898,
p. 40
33.- Albert MALSCH: “Le dernier recoin du monde. Deux ans au Chile”,
Geneve, 1907
34.- Theodore CHILD: “Les republiques hispanoamericaines”. Paris, 1891,
p. 110.
98 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
acercaba más a los detalles de las miserables condiciones
de vida de las clases bajas urbanas, afectando a la ciudad
entera.”
“Juan Gabriel Serrado, decía en 1895 que la ciudad de
Santiago presentaba un aspecto colonial con la mayoría
de sus casas de bala altura, cubiertas con tela española
de canaleta. Los alrededores y arrabales, en cambio
estaban compuestos exclusivamente por “ranchos de
paja y barro” (..) No existían obras de salubridad, lo
cual se hacía palpable en el principal paseo de la ciudad,
la Alameda de Las Delicias, por la cual corrían dos
acequias descubiertas las que en ciertas horas “despiden
olores pestilenciales provenientes de las aguas en
descomposición a causa de las suciedades que a ellas
arrojan y también por ser el lecho de los mingitorios
y letrinas públicas que existen en la Avenida” No le
extrañaba, por tanto, que el tifus, la difteria y otras
enfermedades tuviesen allí el carácter de endémicas.
La moneda tiene una Cara, pero, por supuesto, al otro lado hay
una Cruz. O bien la realidad tiene dos componentes, esta dualidad
es parte de la estructura natural del mundo, un árbol, no solamente
tiene sus ramas, flores y frutos, hay otra parte que no es visible,
pero qué hace posible su realidad exterior: las raíces. Se puede
ver la opulencia, pero porque es el resultado de la acumulación
de la riqueza, y del trabajo de otros, que si bien, se les paga, no
corresponde ese salario justo para las condiciones de una vida
digna. Rubén Darío, vio la moneda completa en la República de
Chile. Dos cuentos- por ejemplo- “El Rey Burgués” y “El Fardo” son
la Cara y la Cruz de moneda, y la realidad de Chile.
En la medida que la aristocracia se fue adueñando de los restos
de los espacios coloniales que estaban contiguos a las principales
calles de Santiago, fueron desapareciendo las casas de tejas, y
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 99
paredes de adobe con pequeños jardines centrales y corredores,
también, pequeñas propiedades, medianas o modestas, de familias
medias o pobres. Todo el cambio que llegó como una avalancha de
los Andes sobre la pobretería que vendió el patrimonio familiar,
viendo en los pocos centavos una gran riqueza, pues, al final, las
esperanzas se desvanecieron para una mayoría que se ubicó en
espacios improvisados, creando barrios marginales.
El fenómeno de prosperidad y la fantasía de Santiago, invitó
a grandes masas poblacionales a desplacerse del medio rural
incrementándose los barrios como “La Chimba” al norte del Río
Mapocho, y los arrabales en la parte sur, de La Alameda de las
Delicias. En los terrenos baldíos cerca de la Estación Central de
Ferrocarriles, se situaron viviendas precarias, construidas con
materiales de desecho, además surgió una contaminación ambiental
colmada de agua sucias, hacinamiento, insalubridad, tanto dentro
como fuera de las, “viviendas”, basura, focos de infecciones y el
paraíso de “el roto” y la mujer de “especie liviana”
Como resultado de esa situación precaria de donde salían
enfermedades endémicas, el gobierno estableció una modalidad
de construcción llamada conventillo, y por otro lado con carácter
privado “la cité”.
Los Edward tenían su palacete en la Calle de la Catedral, los
Urmeneta y los Real Azúa, en la calle “Las Monjitas”, los Díaz
Gana, la familia Ossa y los Meiggs, la familia Elguín y los Garín en
La Alameda. Las familias Echaurren Valero en la Calle Dieciocho,
donde construyó la familia Cousiño-Goyeneche. Por cierto, nadie
tuvo mejor palacio que ellos. El origen del capital de doña Isidora se
debió a la explotación minera de carbón y plata, era dueña de una
naviera y se le consideró la mujer más rica del mundo de aquella
época. Su esposo Luis Cousiño, manejaba también las minas de Lota
y decidieron construir un palacio el más afortunado espacio donde
se podían ver antigüedades francesas, y los más lujosos espacios
100 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
amueblados con verdaderas piezas de arte pictórico, bellas y
armoniosas escultura de bronce y mármol. Y un salón donde se
exhibían las obras de Raymond Auguste Monvoisin.
En los diversos espacios, podía verses obras del renacimiento
francés, cariátides, y un Gran Hall, luciendo una bóveda de cristal
que era la única lámpara de lágrimas cristal de bohemia que existía
en toda América del Sur. Los muebles eran un embeleso de cueros
bellamente coloridos, terciopelos, porcelanas, opalinas, lágrimas
brocadas, porcelanas Sévres Limoges y Meissen. Los jardines,
llenos de magnolias, rosas, jazmín del Cabo, paseos interiores y
bancas de descanso.
Esa era una realidad. ¿Cómo se enteró Darío de tanta belleza
que lucía entre las paredes de los palacetes de la gran aristocracia
chilena? Obviamente, era curiosos, y excelente y natural
entrevistador. La literatura era el medio que podía unir a las clases
sociales, al menos en determinados espacios, como un salón de
redacción, un bar, o la casa de habitación de alguno que se abriera
en hospitalidad de invitación para los que no eran sus iguales.
Rubén Darío se movilizó para el trabajo como periodista, paseos
y visitas sociales, usualmente, en las principales calles y avenidas
de la ciudad donde circulaban coches y tranvías de sangre, porque,
además sus amigos como Ossa Borne, el novelista Luis Orrego
Luco, Balmaceda Toro, Narciso Tondreau, y Manuel Rodríguez
Mendoza, vivía uno como un aristócrata, el resto sosteniéndose
con el lujo, educación y gustos de la burguesía por sus relaciones
y capacidades por ocupar excelentes puestos de gobierno, fuera en
la administración política del Estado, o en el servicio diplomático.
Darío tenía que acomodarse a ese medio de la fineza, los buenos
gustos, y las conductas culturales en las fiestas, jolgorios, o simple
reuniones con pretexto para beber un buen vino, o coñac. Tanto así
que Ossa Borne, recuerda que pedía la mejer comida y los licores
más finos:
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 101
“Pero su compañía, por lo general, en la intimidad, grata,
era también a menudo, costosa, porque Rubén gustaba
de buenos platos y caros licores, y no sabía apreciar su
relación con los inmediatos medios de sus amigos que
solían verse en amarillos aprietos, calificados por él de
“celestiales” por ser celeste el imperio de los amarillos”
Para entonces, al abandonar el cuchitril que le habían asignado
en “La Época, se fue a vivir en “calidad de pensionista” (Castro Silva),
en la calle, Nataniel Cox. La manzana donde estaba la prensión,
quedaba exactamente frente a la Alameda de las Delicias, por la
longitud más amplia del paseo; por supuesto tenía a sus amigos de
vecinos, que muchas veces lo llegaban a visitar para conversar sobre
los temas de siempre. Para visitar a Balmaceda Toro, el Palacio de
La Moneda, le quedaba, sencillamente, al cruzar “La Alameda de
las Delicias” o sea, al norte de su domicilio. A la fecha, ninguna de
esas manzanas que corrían de este a oeste. La amplitud actual de la
avenida Alameda-Libertador O´Higgins, fue una necesidad urbana
´por las exigencias de tráfico de choches y luego automóviles, por
esas circunstancias, desaparecieron las casas que estaban cerca de
la Alameda. Y Chile, hoy no puede exhibir la casa donde vivió Rubén
Darío. Hoy pasan los automóviles y autobuses sobre las bases de lo
que fue la pensión en Nataniel Cox
Sin embargo, Darío hace una referencia quizás excesiva.
“Y más de una vez, a eso de media noche, rechinaron los
pesados cerrojos de las enormes puertas del Palacio de
la Moneda dando el paso a dos personas. El fiel y viejo
sirviente de la casa iba a acompañarme, allá, lejos a
donde yo vivía a la calle Nataniel” 35
Darío caminaba en la obra de O’Higgins, al convertir la cañada en
una calle, y de R. D. Vicuña Makena en convertirla en una verdadera
35.- Rubén Darío “A de Gilbert” Imprenta Nacional, Calle La Aurora. 9 –
San Salvador. 1889. Pág. 34.
102 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
alameda, pues llevó desde Mendoza, Argentina, los álamos
suficientes para poner cuatro de ellos, en hileras en fondo y cubrir
todo el espacio del paseo.
En una oportunidad, que fue muy frecuente, Darío, no llegaba a
la redacción del periódico, y lo llegaron a buscar, Balmaceda Toro
y Rodríguez Mendoza. Estaba acostado, y ese día tenía que cumplir
con el pago de la renta y comida, Balmaceda pagó todo lo que debía,
pues la dueña, le hizo cuenta de los “pichones” que pedía fuera de
las porciones establecidas.
“Por la Alameda de las Delicias vagaba tanto de dia
como noche, en busca de aire libre, prendida la vista a
las montañas que la limitan por el Oriente, Alli fue donde
concibió la “La ciudad de los palacios” para referirse a
Santiago, porque la ciudad de entonces era aquella
Alameda la avenida amplia, más bella de perspectiva y,
sobre todo, la mejor edificada. En la parte comprendida
entre Estado y Dieciocho, ejemplo, no existía entonces
un solo comercio, y el piso bajo de las construcciones
era una sucesión de puertas de lujosas residencias,
interrumpidas por ventanas de las mismas, generalmente
correspondientes a dependencias de servidumbre”
**
Su creatividad poética se derrama en las más bellas estructuras
sintácticas de la renovación castellana, en las que engarza las
impresiones del medio objetivo en el que vive, sean las estatuas
de mármol, de bronce, fuentes cristalinas, bellas mujeres de tez
ebúrnea, flores, cristalería o porcelanas, espejos o jarrones; y
también, el dolor, las frustraciones, deseos alegrías, o el sencillo
vuelo de su misteriosa imaginación.
“Había tras los vidrios de las ventanas, en los vastos
edificios de la riqueza, rostros de mujeres gallardas
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 103
y de niños encantadores. Tras las rejas se adivinaban
extensos jardines, grandes verdores salpicados de rosas y
ramas que se balanceaban acompasada y blandamente
como bajo la ley de un ritmo. Y allá en los grandes
salones, debía de estar el tapiz purpurado y lleno de oro,
la blanca estatua, el b ronce chino, el tibor cubierto de
campos azules, y de arrozales tupidos, la gran cortina
recogida como una falda, ornada de flores opulentas,
donde el ocre oriental hace vibrar la luz en la seda que
resplandece. Luego las lunas venecianas, los palisandros
y los cedros, los nácares y los ébanos, y el piano negro
y abierto, que ríe mostrando sus teclas como una linda
dentadura; y las arañas cristalinas, donde alzan las velas
profusas la aristocracia de su blanca cera. ¡Oh, y más
allá! Más allá, el cuadro valioso dorado por el tiempo,
el retrato que firma Durand o Bonnat, y las preciosas
acuarelas en que el tono rosado parece que emerge de
un cielo puro y envuelve en una onda dulce desde el
lejano horizonte has Y ta la yerba trémula y humilde. Y
más allá…”36
Por la pandemia del cólera tuvo que cambiar de domicilio:
“Alfredo Irarrázaval. Contaba en 1933 que cuando llegó
el cólera a Santiago, su hermano Galo y él, pusieron casa
aparte a fin de no llevar el ci a su hogar, y se llevaron a
vivir con ellos a su amigo. Debe ser éste el tercer hogar
de Darío en Santiago, pi a la casa de pensión de la calle
Nataniel Cox, evoca Rodríguez Mendoza.”
Darío en su autobiografía expresa lo siguiente:
“La impresión que guardo de Santiago, en aquel tiempo,
se reducía a lo siguiente: vivir de arenques y cerveza en
una casa alemana para poder vestirme elegantemente,
36.- La Canción del Oro.
104 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
como correspondía a mis amistades aristocráticas.
Terror del cólera que se presentó en la capital. Tardes
maravillosas en el cerro de Santa Lucía. Crepúsculos
inolvidables en el lago del parque Cousiño. Horas
nocturnas con Alfredo Irarrazábal, con Luis Orrego Luco
o en el silencio del Palacio de la Moneda en compañía del
Pedro Balmaceda y del joven conde Fabio Sanminatelli,
hijo del ministro de Italia.”
Aquí hay tres aspectos que habrá que considerar: 1. Se dio cuenta
de las exigencias del medio en relación a la etiqueta. La importancia
en el mismo de la vestimenta adecuada de acuerdo a la ocasión.
Sus sombreros serán de la sombrerería de M. Bayle, e incluso era el
mejor amigo de Nicanor Plaza, sus trajes, aunque le deba al sastre,
no serán bric á brac37. Tiene conciencia del nivel de sus amistades
y de los deslices que surgen de una juventud explosiva, por lo que
en, no pocas ocasiones, por calaveradas o por tunos, ellos mismos
lo llevaron a conocer el “Santiago negro”. Por estar en el radio de
sus movimientos, cualquiera fuera la naturaleza, llegaba al cerro
de Santa Lucía, un promontorio de poca elevación, con 69 metros.
El fantasma de Vicuña Makena le salió al paso cuando comenzó
a subir el cerro y de enterarse que, las fuentes y estanques,
construidos entre 1872 y 74, llenos de pájaros y palomas sedientos;
en un borde, un bello peligroso mirador al que se llegaba por
medio de una escalinata labrada en el granito natural del cerro; y
finalizaba en una porción del macizo de sobresaliente cumbrera,
donde habían ensamblado un barandal para la observación y
disfrute del aire fresco de la primavera, y los vientos de otoño que
con su brazo levantaba los hojas entre amarillas y carmelitas del
bosque de Santa Lucía.
37.- El bric-à-brac en esos días se refiere a una selección de artículos de
escaso valor, a menudo vendidos en mercadillos. Hoy en Nicaragua sería
ropa de Pakistán, o sea ropa de ropa usadas prevenientes de los Estaos
Unidos en pacas selladas.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 105
El cañonazo de la hora, pudo haber sorprendido la primera
vez que escuchó el bramido que anunciaba la hora. El mármol de
don Pedro de Valdivia, tallado por Aristodemo Castoli, un escultor
florentino que la envió desde Florencia y la instalaron en el espacio
que llamaban “Plazuela de los Elíseos” en 1877. El conquistador
tiene la cabeza inclinada hacia abajo, con nobleza del gesto, que no
tuvieron los herederos de la colonia.
Santa Lucía era un jardín donde podían circular unos coches;
en fin, un paseo delicioso para los enamorados, o para cualquier
persona que deseaba horas de solaz., se suma al deleite de sus
ojos, y al vuelo de sus ilusiones y apropiación estética. También, se
encontraba la estatua de Caupolicán, figura que aún permite que se
guiñen de los pelos historiadores y críticos. Porque no representa a
ningún mapuche, ni ninguna otra raza de los pueblos que habitaron
el actual Chile, mucho menos a los incas, que, por demostración
objetiva y científica, se ha demostrado que, en el actual centro de
Santiago, hay un asentamiento.
Han criticado a Nicanor Plaza su escultor, porque objetivamente,
la había realizado para representar al último de los Mohicanos;
pero, qué obliga a creer o no creer que es Caupolicán, porque tiene
plumas en la testa, no usual en el pueblo mapuche. La designación
sobre el trabajo al ser expuesto en Santa Lucía, es la base de la
credulidad popular. Seguir tirándose de los pelos los historiadores
y los críticos, es esfuerzo tan inútil, como temerario. ¡Quién puede
asegurar como era la faz del último mohicano, o la de Caupolicán!
Pero lo más importante fue el vínculo de don Nicanor Plaza con el
joven nicaragüense; y la belleza del soneteo dedicado al guerrero,
que, a confesión del mismo autor, representa el primer poema
escrito con la influencia francesa en toda su dimensión.
El diario “La época” fue el medio donde Darío publicaría el 11 de
noviembre de 1888; pero llevaba el título de “El Toquí” más tarde
106 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
lo publicaría en “Repertorio Salvadoreño” en julio de 1889, con
unas celebradas palabras de Francisco Gavidia. El héroe mapuche,
el héroe americano que es alzado a la altura que el mismo proceso
de dominio colonial le había negado. Caupolicán, era par de
Sansón, Hércules, Nemrod. Tres héroes de una conjunción cultual
judeo-cristiana, y entendiendo este último vinculado al proceso de
cristianización del mundo latino.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 107
DOMITILA
El Paulo mundi de los amigos, lo llevó a conocer a una joven de
la cual no hay detalles de su físico, ni de sus condiciones de vida,
que no sea por su trabajo. Todavía hay muchos historiadores e
investigadores, que con razones explican que fue en Valparaíso,
no en Santiago; y dudan que ese haya sido su verdadero nombre.
Sus amigos la bautizaron con el nombre de Domitila. Una joven
que, por los gustos de Darío, tendría que ser blanca, aunque en el
ambiente de esos servicios había también indígenas. Se “ganaba la
vida” vendiendo sus besos y caricias. Darío, comprensiblemente,
tenía que buscar solución a las inclinaciones biológicas naturales.
¿Cuántas veces la joven lo recibió en sus brazos? Pues debió haber
sido muchas, porque de acuerdo a sus amigos, ella manifestaba
su total agrado por el joven. Ossa Borne fue el guía para que el
Apolonida condujera la Biga de madera, bronce y marfil de Apolo y
subir una de las musas de carne. Y la Homérida aventura, elevándolo
al Pindo, en una lluvia de fuego de sensaciones.
“La bohemia a la cual se asomaba Darío en esas
horas, estaba formada de los más rudos contrastes de
ambiente. Ossa Borne, que le acompañó no pocas veces
en nocturnas correrías, ha dejado mención de la pobre
mujer de vida fácil, Domitila, como nombre de guerra
o apodo literario, que adquirió transitoria prominencia
ante el poeta, quien solía dejarla estupefacta con sus
audacias de expresiones y sus delirios.” (Silva Castro)
(..) En casa de Thais -escribe Ossa Borne-, Rubén Darío
cayó en éxtasis, exageró la mudez ante sus compañeros
y solamente tuvo palabras en la intimidad de ella, a
quien fue necesario prevenir antes a solas. más tarde
aquella Domitila reconocía no haber comprendido
desde el primer instante qué había en ese hombre,
108 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
cuánto encerraba de talento el joven poeta, cómo en la
intimidad le resultaba encantadora” (Castro Silva)
Llevaron al poeta tropical a la casa de una celebrada actriz y
cantante, que recibía a estos jóvenes aristócratas en su propia
residencia y cantar para ellos, habrá que suponer muchas
relaciones y confianzas nacidas en algunas oportunidades para que
esa actitud fuera tan generosa de parte de ella y prodigaras a los
jóvenes sus cantos, risas o tenues y discretas carcajadas. Lo que se
puede entender, es que, bajo el velo de una casa protegida por los
sabores de la cultura del canto, se escondía el verdadero objetivo
del negocio.
Este fue el resultado de esa visita a Thais:
“Y entonces sobreviene el contraste. Domitila, ruda
y acaso ignorante de todo, le debe haber parecido al
poeta más viable que la diva de buena voz, bella sonrisa
y refinada coquetería, a quien solían frecuentar sus
amigos para divertirse con su charla exótica. “Visitaban
Rubén Darío y algunos amigos a una bella extranjera
que cantaba con donaire. El poeta estaba mudo,
insoportable, terco, contestando a medias y visible mala
gana. Vio en un bolsillo de Pedrito Balmaceda como un
libro y se apoderó de él. Se juzgó grande la impertinencia.
No era, ciertamente, aquel sitio para ir a leer. Así se le
hizo presente, una vez en la calle. Pero la réplica fue
rápida. Él no había ido a leer ni había leído. Él había
escrito.” (..) “El libro que sacó del bolsillo de Pedro le dio
el papel para escribir impresiones:” (Castro Silva)
(..)
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 109
Porque para oír su voz
Que nada tiene de rara,
Oler Cold Cream en su cara
Y besar polvo de arroz,
Treinta millones de veces
Prefiero a la Domitila”.
(..)
Este es un espacio y tiempo de Darío frente a la belleza y
de “la carne que tienta con sus frescos racimos” El espíritu del
romanticismo amparado en las óperas, las historias de las damas
cortesanas, esas bellas criaturas de cabellos dorados, pieles, sedas
y ojos de ensueño, sí, esas que los traficantes, secuestraban en las
campiñas del Valle del Loira para venderlas a los señores burgueses.
Éstos, las despiojaban, les compraban vestido, las ubicaban en
lugares discretos y con algún lujo. Tenían dos mucamas para que
lucieran toda la belleza y esplendor, y una chaperona, o dama de
compañía, que hacía de vigilante. Eran aves del paraíso en una jaula
de oro. Todos esos gastos salían de las ganancias producida por las
inversiones en el exterior, la explotación de tierras allende de los
mares, del dinero al servicio de la usura.
Estas cortesanas, se llenaban de esplendor y miseria, de
acuerdo a Honorato de Balzac38. Esas impresiones de los amores
de Margarita Gautier y su Armando, habían tocado generaciones
en las lecturas, o escena en “La Traviata” Estaban presente en la
vida nocturna de Santiago o Valparaíso, los señoritos o los señores,
con las poses del dandi que se acercaban buscando la caricia fácil,
con un generoso monedero, así en correspondencia, la corista que
asume el canto para “ganarse la vida” a costa de los pichones que
pueden admirarla y desplumarlos. Estas jóvenes se vestían con
las sedas o brocados, sobreros, paraguas o sombrillas de vestir,
38.- N. del A. Recomiendo leer el libro de Balzac: “Esplendor y miseria de
las cortesanas”
110 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
dependiendo de la elegancia requerida por las estaciones además
de un aire de coquetería, algunas veces exagerado o discreto. La
madame pleine de glamour.
Ossa Borne describe una de estas mujeres cuyos encantos atraía
a los jóvenes insulsos y enamoradizos, que les proveían de joyas
y dinero. Si deseaban algo, enroscaban su cuerpo en el cuerpo del
pichón a desplumar, sus miradas en complicidad con los labios que
susurraban frases falsas en francés o italiano y vendían un exótico
licor que embobaba. Delicadas y fascinadoras, voz baja envuelta de
artificial ingenuidad, eran dramáticas al insinuar un beso, y al final,
no darlo.
Es posible que la Thais no tuviera el rango y la fortuna de muchas
de estas jóvenes que podían escoger y quedarse con el que mejor
porvenir les podría dar, no obstante, tenía un apartamento y una
tarima de evocaciones por su talento y belleza adobada de arroz
and cold creme. No era una pobre mujer. Era una artista con talento
y pericias, pero también una Madame, que, en su establecimiento
con la faz de un lugar de cultura, había jóvenes que ella manejaba y
una de estas podría haber sido Domitila.
Darío, por sensatez de tener conciencia clara de su realidad,
además de su propia comodidad, poco le entusiasmó la admirada
cantante. Si asumió el reclamo de sus amigos, que no debió ser tan
sencillo por la confianza que se había creado entre ellos, acción dura
con sinceridad porque tuvieron una percepción muy particular de
su conducta. El contraste habrá que compréndelo con la realidad
intima de Darío con Domitila- ¿Por qué la prefería en el contexto, de
recordarla y compararla? La sensibilidad del poeta ante dos artes.
Dos formas de comercio.
La joven pudo haber sido una las habitantes de algún conventillo,
viviendo condiciones miserables, e incluso analfabeta. En 1885
la tasa de analfabetismo era del 22.9%. Obviamente es una tasa
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 111
distribuida en cantidad de habitantes; pero ubicado en los sectores
marginados, no distribuido en la población total de la república, era
muy alto. Si partimos de sus gustos, recuerdos y apetencias, Domitila
tenía que haber sido una joven blanca, tosca quizás, pero eso no
le importaba al poeta. Ella, en medio de las sábanas, cualesquiera
que fueran, Darío, miraba las curvas de las modelos de Praxíteles,
el torso y los pechos de la Afrodita de Cnidia, o miraba la púdica
Venus de Arlés; por supuesto que Darío tenía el mismo ojo de Plinio
Los coqueteos de Thais en su modesto apartamento, limitados
por el mismo espectáculo, y los ojos desbordados de los dandis
santiaguinos, no eran suficiente para causar en el joven nicaragüense
un éxtasis de ensueño; aun con el oro que se derrababa en la
champaña. Darío volcaba en Domitila todas las sensaciones de su
mundo interior sometido al murmullo de Epicúreo, “Mira hacia el
boscaje, mira blanquear el muslo de marfil de Diana, y después de
la virgen, la Hetaira diosa, su blanca rosa y rubia hermana” Baco
y Apolo galopaban con las copas pletóricas, se desbocaban en sus
palabras, que como un caudal de diamantes y sonidos llegaban al
oído de Domitila, “amor al fin que todo diga y cante” “solamente
tuvo palabras en la intimidad de ella” Por su sencillez, el trabajo que
ejercía, no era para diálogos y su condición cultural, no comprendía
al principio la delicadeza y las palabras hermosas. Dicen sus amigos,
que “el poeta, quien solía dejarla estupefacta con sus audacias de
expresiones y sus delirios.” Y lamentaban décadas después, que se
hubieran perdido los escritos que Darío le dedicó a Domitila.
112 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
SU AMIGO PEDRO BALMACEDA TORO.
Conoció a Pedro Balmaceda Toro, en la redacción de “La época”,
el 10 de diciembre de 1886, ya sabemos que había una conexión
política y de clase, de parte de los dueños del medio y del Presidente
de Chile, el Sr. Balmaceda. Además, que las inclinaciones artísticas del
joven Pedro estaban en la línea de la literatura, aparte de haber sido
alumno del afamado escultor don Nicanor Plaza, que lo había llevado
de la mano en los rudimentos de la plástica. Era un apasionado
por la cultura francesa, y extendía su delicadeza a las obras de las
porcelanas chinas y japonesa. Escritor de una prosa exquisita. Era
uno de los jóvenes de la jeune santiaguina, entusiasmada en la
expresión escrita que buscaban ansiosamente igualarla.
Ser el hijo del Presidente de Chile, era una excelente carta de
presentación que en la bandeja de plata se juntaba al abolengo de
su madre por Toro Zambrano, descendiente de uno de los españoles
que lucían sus títulos nobiliarios, y amplias panoplias por muchas
ramas de la familia.
Gozaba de un aurea que se había creado alrededor del simbolismo
y las novedades de la literatura francesa que supo extraer de las
revistas y la afamada “Reveu de deux mondes”39.
39.- a Revue des Deux Mondes es una publicación francesa mensual,
fundada el 1 de agosto de 1829 por Prosper Mauroy y P. de Ségur-
Dupeyron. Acogió a Alexandre Dumas, Alfred de Vigny, Honoré de
Balzac, Prosper Mérimée, Sainte-Beuve, Charles Baudelaire y otros
grandes nombres de la literatura de la época, ya que, en sus orígenes, fue
la literatura que dominó el contenido de la revista. Ferdinand Brunetière
fue uno de sus directores, y era un crítico influyente. Escribió dos libros
de ensayos muy profundos sobre la literatura del siglo XVIII en Francia
y su otra obra Ensayos sobre La Literatura Contemporánea. París 1882.
Aparte de sus críticas en la revista, que por supuesto pudo haber llegado
a la vista de Balmaceda Toro y Rubén Darío.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 113
Fue quien le enseñó a Darío las obras de Saint Víctor, otras de
Gautier, y Musset. Su refinamiento fue tal que, su pensamiento
se trasladó a la música con Chopin, obras y libros de arte que
obviamente eran una novedad por el traslado de las afamadas obras
de los pintores clásico del XVIII, así como las obras escultóricas de
los griegos, hacia las manos y ojos de los lectores. ¿Qué impresionó
a Darío de esas obras? ¿El cuadro de Watteau, “Peregrinación a la
Isla de Citeres”? o ¿Ceres verano?
La fotografía, recurrida técnica en su novedad, mostraba en
blanco y negro las obras universales a sectores de la aristocracia y
burguesía chilenas, que se gozaban del lujo de adquirirlas, aunque
para algunas familias eran libros que adornaban las salas de sus
bibliotecas; y un reducido grupo de lectores o curiosos se deleitaban
admirando aquellas páginas ilustradas con explicaciones y detalles.
Esos libros eran referencia de museo o colecciones.
No fue una simple amistad con Pedro Balmaceda Toro. Quizá
una de las más importantes amistades que nunca jamás se imaginó
tener. Porque Eduardo Poirier, fue fundamental su estabilidad
en esa cultura, y para las relaciones en Valparaíso. Contó con sus
amigos de la redacción en el diario, además de Ossa Borne y Orrego
Luco. Por supuesto, que hay tres o cuatro más, que le dispensaron su
carácter que para muchos de ellos era insoportable, por su silencio,
con aparente arrogancia, pero que lograron comprender después
por sus temores y fobias a la oscuridad. Pedro tenía la paciencia
que surtía de su propia alma noble, de la afinidad de ideales y, por
último, por la admiración que tenía por el poeta centroamericano.
Balmaceda logra ensamblar su imaginación, ansias y deseo
profundos de volar con las mieses del arte, los viajes, libros y la
lengua francesa, la que por supuesto dominaba. –Una conjunción
de espíritus sin eclipse. Cada uno tenía su luz propia y su destino.
Pedro era un doliente interno por el problema físico que adolecía.
Su niñera ocultó el accidente que, por un descuido inaudito, la
114 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
criatura de pocos meses cayó, y fue tan grave la caída, que se torció
la espina dorsal. En la medida de su crecimiento cronológico y
por naturaleza, el cuerpo buscaba su estructura, se estiraban las
vértebras, pero por el accidente se curvaban, creándole una joroba.
La torcedura le complicó en la caja torácica, el rendimiento del
órgano cardíaco. El jorobado de Víctor Hugo tenía una joroba tan
grande, como su corazón por Esmeralda; y era noble. don Pedro
Balmaceda Toro, además de sufrir con un corazón oprimido por el
problema físico, ese mismo órgano visto desde la función espiritual,
desbordaba una nobleza que se podía medir por la largueza de sus
acciones y la expresiva prosa llena de luz y de perfumes plenos de
colores, es así que, el joven de “cabeza Apolonida,” según la bella y
justa expresión de ser “anima fratis,” era justa.
De ese conjunto de virtudes nace: A. de Gilbert, a propuesta
de Manuel Rodríguez Mendoza en una reunión en las que solía
participar con el personal periodístico de “La época”- Nombre de
origen germánico cuyo significado “flecha brillante” le hizo mérito,
puesto que su vida tuvo un fuerte inicio en el seno de dos familias
importantes, pero la parábola que describió su vida fue corta, pero
radiante, además, su compañero, con los brillantes que emergieron
de su pluma lo hicieron brillar en la historia de don Rubén Darío, por
cuanto se quedó como un sarmiento de la parra del modernismo en
Chile.
Manuel Rodríguez Mendoza había insinuado el nombre
solamente de Gilbert.
“Y Darío preguntó: “¿Gilbert a secas? Respondió el mismo
nicaragüense: “Con algún agregado. Por Ejemplo: A. de
Gilbert” Pedro arguyó: “Este es el nombre de un escritor
francés” “Quién más francés que Pedro en su modo de
escribir; en su aire literario repuso Darío”
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 115
En A. de Gilbert, Darío agrega al diálogo que recuerda Rodríguez
Mendoza:
¿Gilbert a secas? Preguntamos, como Sapho de Daudet a
su futuro amante, al comenzar la novela de amor. –Con
algún agregado. Por ejemplo. A. de GILBERT.
Darío se pregunta:
“¿Gilbert por qué En ese momento no recordaba yo
sino un Gilbert. Un célebre satírico del siglo XVIII. Y
Aquellas páginas no tenían nada de satírico. (Darío
estaba leyendo los escritos en prosa de Pedro), Deseaba
como pseudónimo de Pedro un nombre sonoro, una
combinación lírica de letras que algo dijera de quién
una tan opulenta imaginación y título tan soberbio en la
aristocracia del estilo
El nicaragüense, confiesa en el libro dedicado a su amigo, y
permite ver una contradicción.
“A. de Gilbert”. Hasta hace poco he sabido que ha existido
un poeta francés del mismo nombre. El Pseudónimo de
Pedro (..) “Mc Clure y yo propusimos varios, que a la
postre no fueron admitidos. ¡Por fin Rodríguez Mendoza,
con gran voz - “! ¡Firmemos Gilbert! En ese momento no
recordaba sino un solo Gilbert, el célebre satírico.” (A de
Gilbert- primera edición página 13)
Es muy probable que haya tenido después hasta su llegada a
El Salvador, alguna información sobre Nicolás de Gilbert, José
Lorenzo40, un poeta satírico francés que atacó a los enciclopedistas.
Una de sus obras fundamentes fue, “Las familias de Darío” y
Erídano, o Statira y Almestris. Pero nada que ver con William
Schwenck Gilbert, el dramaturgo de la comicidad inglesa, que
40.- Sagrario Arenas Dorado. Biografías Web
116 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
para 1887, gozaba de una excelente salud a los cincuenta años. Y
actualiza su conocimiento agregando el diálogo que escribe en el
libro homenaje.
Darío recibió de Pedro, además de la grande estimación, la
confianza de llevarlo a los lugares privilegiados en una sociedad
muy cerrada, y cuya cultura estaba bien definida. Si la Providencia
no hubiese puesto como causa material y moral la persona del
General Cañas y la de Antonio Zambrana, no hubiese llegado a Chile,
y si por alguno otra circunstancia, cuyas motivaciones tendrían
que ser especulativas, hubiese llegado a ese mismo destino, Darío,
posiblemente, se hubiese perdido ente los papeles tintas, tranvías
y periódico, sin mayor resultado que la de un periodista al servicio
de las causas políticas como lo tuvo que hacer Manuel Rodríguez
Mendoza, para el señor Pedro Montt. Uno más viviendo de la pluma
al servicio de causas ajenas, viviendo en Valparaíso, en uno de sus
cerros despoblados, o en Santiago en un asentamiento marginal.
Así hubiese sido su comienzo.
Y si su estrella hubiese insistido en librar y derramar su luz, por
cualquier circunstancia que la hubiese aprisionado, Don Rubén
Darío hubiese brillado en un medio reducido como modestamente
brillaron algunos de sus amigos de bohemia y de “La Época”. No
hubiese llegado a ser el estandarte de luz de la aristocracia del
pensamiento y la creatividad. Su misma estancia en Chile, en
el medio que le tocó, le hizo absorber un estilo aristócrata que
manifestó en su prosa y en su ser el resto de su vida.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 117
DARÍO CON LA FAMILIA PRESIDENCIAL EN VIÑA
DEL MAR.
Para entonces, Darío tiene
la oportunidad que muchos
políticos hubiesen querido
tener, hacer el “Once” o tomar
un Lunch con el Presidente
de la República de Chile. Lo
acercaron a compartir toda
una tradición. Una merienda
con mezcla de comidas dulces
y saldas, una manera chilena
de tomar el Té de los ingleses,
pero con orígenes diferentes,
puesto que en Chile se
origina en la colonia para
detener el trabajo y tomar
un aguardiente, al igual que la Zamacueca. La costumbre subió a la
mansión de los señores, y cambiando su antiguo ropaje, tuvo que
amoldarse a la exigencia de la etiqueta; y de cualquier cacharro que
servía para alguna otra bebida, las porcelanas de Sévres, sirvieron
para ajustar las finezas todas, teniendo de base los elegantísimos
manteles.
Los ojos de Darío quedaron quizá disimuladamente absortos,
pero nada nuevo para los Balmaceda-Toro, que no hubiese sido
común en sus costumbres. Otra oportunidad de compartir fue al
ser invitado por el mismo Presidente Balmaceda a la propiedad en
Viña del Mar.
“Después debí tratarle más detenidamente en Viña del
Mar, Fui invitado a almorzar por él. Me colocó a su
derecha, lo cual, para aquel hombre lleno de orgullo,
118 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
era la suprema distinción. Era un almuerzo familiar.
Asistía en canónigo doctor Florencio Fuentecilla, que fue
más tarde Obispo de La Serena, y el General Orozimbo
Barboza, a la sazón Ministro de la Guerra.” (R. Darío)
Escueto, por el tiempo
que necesitaba para poder
entregar los capítulos de su
“vida” escrita por él mismo,
no agregó nada más al
evento del almuerzo. Habrá
que considerar que, es el
Presidente de Chile, además
de un Balmaceda, quien
lo sienta a su derecha. No
era un invento chileno, es
una tradición milenaria de
distinción que no solamente
es de la cultura judeo-
cristiana, sino que también
Emilia de Toro Herrera y Zambrano
practicada por otras culturas.
El chino tradicional da con
la mano izquierda y recibe con la derecha, pues ésta también
es símbolo de la tierra, la fertilidad, el arado, la feminidad. En la
tradición judeo-cristiana, la mano de Dios significa piedad, y
la bendición se da con la derecha. Los caballeros ingleses, ser
cualquiera de ellos sentado a la derecha del soberano, era una
distinción sobresaliente y sorprendente; además de un símbolo de
protección para el distinguido que no ignoraba el significado que lo
traducía como poder.
La distinción de Presidente Balmaceda fue muy importante,
pues no gozaron del privilegio, el clérigo ni su ministro, quienes
ocuparon el espacio designado para las personas más importantes.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 119
Darío comprendió bien la situación y supo comportarse sin ninguna
otra pretensión, y después, tuvo expresar un manifiesto recuerdo
de agradecimiento. Rubén era el amigo muy apreciado de su hijo
Pedro Balmaceda Toro, que tenía los días contados.
Darío lo llamó “Dulce Príncipe”, pues por las condiciones de vida,
y evocando las aventuras, las virtudes exaltadas en las historias
donde el corazón del hijo del soberano, se desbordaba en acciones
generosas, logra con esa expresión reunir todas las condiciones
espirituales y materiales de A. de Gilbert.
“Su palabra era insinuante, conquistadora, aurea. Se
veía también en él la nobleza que le venía por linaje.
Se diría que su juventud estaba llena de experiencia.
Para sus pocos años tenía una sapiente erudición.
Poseía idiomas. Sin haber ido a Europa, sabía detalles
de bibliotecas y museos. ¿Quién escribía en ese tiempo
sobre arte? Y ¿Quién daba en ese instante una vibración
de novedad de estilo como él?
Seguro de que todos mis compañeros de aquel entonces,
acuerdan conmigo la palma de la prosa a nuestro Pedro
lamentado y querido.
¿y cómo no evocarlo ahora, que él fue quien publicara
mí libro “Abrojos” respeto al cual escribiría una página
artística y cordial?” (R. D.)
La crítica se ha manifestado sobre su obra que no trascendió, aun
cuando su padre, el expresidente, encargara a Manuel Rodríguez
Mendoza a recopilar todos los artículos de arte que su hijo había
publicado en “La Época”, y sobre apuntes y un archivo de trabajos
de investigación en la pinacoteca de Chile. Y dicen los siguiente:
“El caso más emblemático fue, sin duda, el respaldo que
dio a Rubén Darío desde el momento que lo conoció
120 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
en la redacción del diario La Época. Le presentó a los
autores parnasianos y simbolistas franceses que tenía
en su biblioteca, Laconte Lisle, Catulle Méndes, Gautier,
Beaudelaire, Verlaine; publicó su libro Abrojos (1887); lo
convocó a participar en el certamen Varela, donde ganó
un primer premio, además de solucionar sus problemas
económicos encontrándole trabajo. Testimonio de ello
dejó el poeta nicaragüense en A. de Gilbert, biografía
de Pedro Balmaceda, escrito en homenaje a su amigo
tempranamente muerto. Sin proponérselo, Pedro
Balmaceda Toro impulsó el Modernismo literario
latinoamericano desde Chile.”
Por supuesto, que esta observación tendrá que ser considera.
¿Cómo? ¡Acaso contingente, acaso determinante? Pudiera ser
contribuyente. Hubo otras personas que le mostraron a los
escritores franceses que estaban siendo leídos, sobre todos los
“jeunes” y no fueron tres o cuatros. Los jóvenes escritores –hay
citas- llegaban a la redacción del periódico a conversar con el joven
centroamericano. También en los escritos de Ossa Borne, Orrego
Luco, y las citas de Raúl Silva Castro, señalan, que Darío visitaba
permanentemente la biblioteca de Santiago. Todo esto no desmerita
la nobleza de A. de Gilbert, de apoyar, asesorar, mostrar etc., sobre
arte, lengua francesa y darle espacio en el Palacio de la Moneda
donde estaban las riquezas culturales del patrimonio familiar y
del Estado. Se puede considerar su contribución a la formación e
información complementaria necesaria en la cavidad del Genio.
Darío tenía el ingenio; pues, otros que ignoramos, tuvieron la
misma oportunidad, pero no la misma capacidad y previa formación
que llevó a Chile.
Si hubiese sido un cronista o un reporter, hubiese ocupado
solamente un espacio físico en aquella reducida sala de redacción
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 121
siendo uno más. El joven logró captar la atención, no por su figura
como fue descrita por Ossa Borne, Irarrazábal, Orrego Luco y otros.
Pero, habrá que preguntarse, cuál era el misterio de su persona.
Darío no era una persona locuaz, ni dicharachero, en algunas
oportunidades soltó de su maleta nicaragüense, algunos chistes
muy colorados, que sorprendieron a sus amigos, y los dejó exhausto
de risa, pues la picardía nica, es como la mejicana, ingeniosa y
expresiva. Entonces, si poco hablaba, y era visto como un indio
o mestizo, y si recién llegado lo vieron mal vestido, (no se puede
continuar haciendo el señalamiento porque no fue permanente),
algo había en su misteriosa esencia, que motivaba. Quizás, lo poco
que expresaba era inequívoco, convincente, motivador y se sumaba
el acento.
Por su forma en medio de un grupo de amigos, se podía advertir
lo que en una oportunidad escribiera Arturo Rioseco41:
“En estado normal era gratísima su compañía, no
porque hablase mucho ni bien, sino porque oía con
atención inteligente, y entrecerrando sus ojillos negros,
pequeños, muy luminosos, muy parpadeantes. De cuando
en cuando alguna reflexión inesperada abría horizontes
nuevos sobre el asunto. En otras ocasiones disparaba
preguntas o exclamaciones infantiles. En el fondo era
un niño, un niño sublime. Pocas veces contradecía. Era
tolerante. Sabía tornear sus argumentos con discreción
diplomática, sin cejar en sus ideas ni menospreciar las
del oponente”
Enrique Díez-Canedo, agregaba que:
41.- El venezolano Rufino Blanco Fombona, escritor y diplomático, que
fue una de las figuras más destacadas del modernismo, nos ha dejado en
las páginas del diario El Sol, de Madrid, su visión retrospectiva sobre el
carácter y la actitud de Rubén Darío. Publicado el 30 de diciembre de 1925,
constituye una referencia esencial para entender al poeta nicaragüense.
Reproducido por El Eterno Príncipe – Facebook -
122 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“Cualquiera podía influir en Rubén, aunque no
literariamente. Era el ser menos levantisco, menos
revolucionario del mundo. Todo lo estampillado, lo
oficial, merecía su aquiescencia y su venia. Es curioso
que a un hombre así le haya tocado ser abanderado
de un movimiento subversivo, de un movimiento de
revolución literaria. Busco una explicación, y pienso:
Quizás su maravilloso temperamento de artista del
verbo—tanto en verso como en prosa—estuviese por
encima y por fuera de su voluntad. Leyó a los franceses,
a los italianos, a los portugueses; su fina sensibilidad se
contagió de hermosura exótica, trató de trasplantar a su
lengua los procedimientos extraños; el temperamento,
su maravillosa capacidad de expresión, hizo lo demás”
(..) ““Envidia, nunca, a nadie. Se placía en el triunfo de
los demás, seguro de que nadie podía hacerle sombra.
Llenos están sus libros de alabanzas a los grandes, a
los medianos, aun a los chicos. Él sabía lo que valían su
opinión y sus loas.”
¿Todo esto, fue acaso su secreto?
El numen, es, si se puede llamar, al misterio interior que se
desprende y se manifiesta en el poeta de acuerdo también a la
riqueza de lo absorbido en el aprendizaje. Un producto que está
combinado por la capacidad innata y la de disponer atinadamente
de la información adquirida. Luego, la manifestación material de
ésta en el plano de la escritura que puede pasar desapercibida
por corriente, o por lo contario, deslumbra. Esa capacidad
deslumbradora, tuvo su primer efecto público en la “Oda a Bolívar”
Tenía 16 años. Aunque para Díaz Canedo fueron, “Versos de encargo,
versos no sentidos, versos pésimos” opinión por demás atrevida y
temeraria, porque desconoce o ignora la edad que tenía en joven
poeta y el caudal de información que brotó de su pluma que era
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 123
imposible conseguirá de cualquier joven de esa edad en toda Centro
América y que mejores plumas han acertado a analizar la “Oda a
Bolívar” en su correcto contexto.
Este tema sobre sus capacidades tomará más adelante con
mucha información que requiere en caso. Y antes, los jeunes y
redactores, habían visto sus colaboraciones en los medios, y los
reportes de teatro a la llegada de Sara Bernhardt. No había escrito
nada trascendente; pero llamativo si lo ubicamos a inicio del 1887.
Todo lo que cultivó Darío en esa amistad que hoy es emblemática
fue desbordado en el libro “A. de Gilbert”. Nada se puede agregar.
Sin embargo, un año después de la muerte de Balmaceda Toro,
como se ha expuesto antes, hubo un trabajo de Rodríguez Mendoza,
que recoge los ensayos del Pedro, aparte de esa recopilación con
un exigente y excelente prólogo, no se conoció nada de su vida
sentimental. No se le conoció una Helena o una Beatriz, una Dulcinea,
ni tampoco una Isabel Freyre. Darío dirá sus consideraciones:
“No sé si tuvo mi brillante compañero una de esas
pasiones dominadoras que consumen, no sé qué haya
tenido santuario en su corazón ninguna mujer de carne
y hueso. Él murió a los 21 años. Aquella adolescencia
parecía tender sus alas a lo desconocido y misteriosos.
Tuvo un amor, un amor verdadero, del cual yo fui
confidente.”
“En el Valle de parís, en un gabinete en que se apartan las
cosas escogidas, lejos de todos los vulgares objetos de bric
á brac, había un adorable busto de tierra cocida que, a la
visa, semejaba de bronce. Era una Bianca Capelo, tierna
como si estuviera viva, con frente cándida que pedía el
nimbo, y labios de donde estaba para emerger un beso
apasionado, o un femenil arrullo columbino. (..) “Bianca
era la amada de Pedro. Allí la íbamos a ver. Él le hacía
124 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
frases galantes, “Mi novia”- me decía. Un día me recibió
con estas palabras de gozo: “Por fin la tengo” En efecto,
Bianca ya, en un puesto de honor, el salón principal de la
familia. Me entristecería ahora ver la faz enigmática y
apacible de Pigmalión.”
Primero, es arbitrario el nombre de Bianca; pero hace una
referencia de una belleza de época, la duquesa consorte de Toscana,
famosa por su beldad, frente amplia, y unos ojos grises muy
expresivo, boca pequeña y bella nariz afilada, su cuello emergía de
entre un nido de encajes, y rodeado de perlas. Así la pintó Allori
Alessandro en el siglo XVI, y Darío hace una comparación entre la
pintura y el busto. Una explicación sobre la belleza que ilusionaba
a, A. de Gilbert. Por otro lado, menciona el efecto Pigmalión
recurriendo al mito creado en torno del escultor griego que se
enamoró de una de sus obras: Galatea.
Pigmalión llegó a tal punto, que trataba su obra escultórica como
si verdaderamente se tratara de una mujer viva; pero, Afrodita al
ver el amor que éste sentía por la estatua, y después de un sueño,
la escultura que representaba a la mujer de sus sueños, cobra vida.
Darío explica de esa manera el amor platónico ante el busto. Pero
Darío era el confidente, y pudo haber conocido cómo y en quién
radicaba la verdadera pasión de su amigo.
Es posible que haya habido mucha discreción por el asunto, porque
no era una manifestación particular de un corazón enamorado e
impedido para ser correspondido. El misterio es posible que esté
aclarado por Emilio Rodríguez Mendoza en una novela considerada
con verdaderos tintes del realismo social. Novela publicada en
1899, describe la vida de un artista agobiado sentimentalmente
por una hermosa mujer que es la amante de su padre. Con éxito de
ventas, “Última Esperanza” causó tal conmoción en la vida social
de principios de siglo XX que el autor recibió, además de cartas
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 125
de felicitación, mensajes anónimos “en los que se leían las más
variadas descalificaciones. Una noche, mientras Rodríguez Mendoza
regresaba a su casa, fue agredido a mano armada por un señor que
lo dejó mal herido debido a la “obscenidad” de su novela.”
“Según se cree, el protagonista de este libro era
Pedro Balmaceda Toro, escritor y poeta impulsor del
modernismo en Latinoamérica. En Última esperanza,
Rodríguez Mendoza retrataría la vida del hijo del
presidente José Manuel Balmaceda, sus obligaciones y
deberes, su debilidad física y la personalidad sensible
que lo acompañaron hasta su temprana muerte, a los
21 años.”42
Estos fragmentos de la novela, son indicadores43.
“Y ante el gran cuadro, Pablo sentía avivarse y revivir
nerviosamente el proyecto de escribir su novela, la novela
de su amor. y de Marta, la novela de un amor imposible
alrededor del cual giraría un pedazo del pequeño gran
mundo santiaguino”
(..) I
“yo, con mi deformación, que como estrecha celda va
poco a poco estrangulando mi corazón, ¿qué soy, sino un
42.- Esta novela publicada en 1899 describe la vida de un artista agobiado
sentimentalmente por una hermosa mujer que es la amante de su padre.
Con éxito de ventas, Última esperanza causó tal conmoción en la vida
social de principios de siglo XX. Según se cree, el protagonista de este libro
era Pedro Balmaceda Toro, escritor y poeta impulsor del modernismo en
Latinoamérica. En Última esperanza, Rodríguez Mendoza retrataría la
vida del hijo del presidente José Manuel Balmaceda, sus obligaciones y
deberes, su debilidad física y la personalidad sensible que lo acompañaron
hasta su temprana muerte, a los 21 años. Fuente: Memoria Chilena. Última
Esperanza. El autor escribió con el seudónimo A. de Géry
43.- A de Géry- (Emilio Rodríguez Mendoza) Última Esperanza. Imprenta
Ercilla Santiago de chile, 1899
126 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
bufón disfrazado? —se preguntó, haciendo uso de esa
franqueza cruelísima que. emplean consigo mismo los
que pueden aplicarse el hierro candente de los análisis
despiadados.”
Lo invadió la pasión por ver una figura, fuese en un cuadro o en
un busto. Emilio Rodríguez envía claras señas para que los lectores
identifiquen en la vida real quienes son los personajes de la novela
describiendo a uno de ellos. Pues están claras las características
de Pedro, con la relación directa del problema del corazón por la
estrechez de la cavidad torácica y la muerte. ¿Pablo, Marta y Nadal,
representan a personajes de la vida real en Santiago? ¿Pablo, era
Pedro Balmaceda Toro, y Nadal, don José Manuel Balmaceda? La
novela, que mucho sería llamarle así, fue publicada ocho años
después de la muerte de don Juan Manuel. Bien, alguien habrá
vengado su honor, con el ataque a Emilio Rodríguez Mendoza.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 127
UNA INCÓGNITA: EL AMOR VERDADERO DE
PEDRO BALMACEDA-
Hay un poema que Darío tituló: Rosa44 y tiene una explicación
en su libro “A. de Gilbert” que expresamente no deja duda de la
relación de esta jovencita con Pedro Balmaceda Toro: En el Capítulo
IV cuenta:
“Una joven casi niña, talvez un ángel, quizá el espíritu
más artístico y delicado de toda la ciudad de los palacios.
Él la amaba fraternalmente como a una angelical alma.
La visitaba todos los días. Ella le tocaba de Chopin; y
aquella de ojos llenos de luz y de enigmas, calmó con sus
melodías, más de una amarga pena en el pecho de su
amigo enfermo.
“Un día en el precioso chalet que la familia Balmaceda
posee en Viña del Mar, Pedro me dijo: necesito que me
hagas un madrigal cuatro versos, una flor que llevar
a mi amiga. Ella se llamaba Rosa. Yo no la conocía,
-descríbela le dije. Él me mostró una fotografía de ella
y animó con sus frases, como un dios con su aliento. Yo
llené sus deseos escribiendo lo siguiente:”
44.- Méndez Plancarte en su edición de las Poesía completas, que se
ha mencionado, en su nota sobre el poema “Rosa”, hace la referencia
de la publicación en “A de Gilbert”, y agrega, “1889, a petición de Pedro
Balmaceda Toro para su novia. Refiere a Raúl silva Castro en “Obras
desconocidas” de Rubén Darío; El Ruiseñor Azul, poemas olvidados,
recogidos por Alberto Ghiraldo, Santiago de Chile, 1945.
128 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Rosa
“Mujer flor. La mejilla
sonrosada es gemela
del pétalo do brilla
la gota de rocío que se cuela
entre los rayos de la luz. La boca
fresca, es el cáliz donde se halla preso
en tibio nido de perfume, el beso.
¡Alba! La luz adora
esta rosa aromada y sensitiva.
¡Oh amor! Tú eres la aurora
que bañará de luz esta flor viva”
El Presbítero Méndez Plancarte, fecha este poema, en
Valparaíso el 1 de abril de 1887. El Presbítero Fidel Araneda Bravo45
en su libro del Centenario del nacimiento, de Pedro Balmaceda, cita
a Armando Donoso Novoa46.
¿De dónde sacó Armando Donoso que A. de Gilbert “dos
días antes de irse para siempre, él que había soñado con
el arte y el amor, suplicaba como Única gracia que le
fuese llevada basta su lecho la mujer que había amado
45.- Araneda Bravo, Fidel fue un sacerdote e historiador chileno. Nació
en 1906 y murió en 1996. Su padre fue un liberal en lo político; ejercida
la caridad con los desvalidos. Su madre era profundamente católica y
soñaba con tener a un sacerdote entre sus hijos. Un tío sacerdote indujo a
sus padres que lo llevaran a1 Seminario. Poco tiempo duró su estadía en
este centro educacional. Sus estudios los realizó en el Liceo Lastarria de
Providencia desde 1911 en adelante. De su profesor Gabriel Amunátegui,
quien lo motivó a interesarse por la Historia, conservó un grato recuerdo.
46.- Armando Donoso Novoa (Talca, 18 de septiembre de 1887 - Manhattan,
Nueva York, 17 de enero de 1946) fue un escritor, periodista y crítico
literario chileno, miembro en su juventud del grupo de Los Diez. Hacia
1915 se destacó como entrevistador de las principales personalidades
chilenas de su época, como: Isidoro Errázuriz, Eduardo de la Barra y
Marcial Martínez.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 129
con todo el calor de su corazón de veinte años y que
algún tiempo después, ¡amarga ironía! fue la esposa de
uno de sus mejores amigos?” .¿Sería ésta aquella Rosa,
a quien “amaba fraternalmente” y para la cual pidió a
Rubén Darío que le hiciera un madrigal?”47
Hay duda de lo que aseguró Donoso. Obviamente, habrá siempre
una duda. Es de considerar que Darío conoció algo o toda la verdad,
pero supo hasta el final de sus días, ser fiel al silencio. Pedro en la
carta No. 448 que envió a Darío y que se ha hecho referencia dice:
“Las ninfas, sorprendidas por los sátiros, deben pasar al
templo de las bacantes.”
“En este momento sólo siento el recuerdo de mi amiga R
. . . y de mis compañeros; de tu amistad.”
47.- Araneda, Bravo, Fidel. Centenario de Pedro Balmaceda, Toro “El
Dulce Príncipe” Revista Trimestral, de Ciencias y Letras, Publicado por la
Universidad de Concepción. Chile. XLV – Tomo CLX / No. 420-
48.- Publicada en anales de la Universidad de Chile. 1941 No. 41.
130 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
LA INESPERADA Y LAMENTABLE RUPTURA DE
LOS DOS AMIGOS.
Esa grande amistad entre dos que necesitaban gran vuelo, llegó
a su final. En una de las oportunidades en las que visitaba Darío
a Pedro, en el Palacio de la Moneda, subiendo las escaleras, el
primero tropezó y se escapó de caer, y tratando de evitar la caída,
o con el sencillo afán o reflejo natural ante el inesperado accidente,
tocó a Pedro, en la búsqueda de aferrarse y desafortunadamente, lo
asió por la joroba.
La reacción de Pedro, fue inmediata, y además agresiva, con
fuertes palabras, insultos tras insultos. ¿En qué consistió el delito
de Darío al querer ayudad a su amigo? Tanto en Chile, Argentina,
Uruguay y Brasil, existe la creencia que tocar una joroba producía
buena suerte. Y en estos países mucho de estos hombres que
tenían su joroba como recurso para conseguir dinero, pues
cobraban para que se les pudiera tocar. Es posible, que, partiendo
de esa superstición haya creído que Darío, un muchacho pobre de
centroamericano, hubiese querido conseguir fortuna. Las groserías
que recibió fueron muy grandes. La nobleza de Rubén estuvo en
la cima de sus emociones, pero respondió. Mucho después, Darío
no permitió, cuando manejaba sus emociones, que los recuerdos
dolorosos interfirieran en su espíritu noble, lo que significa, que
jamás se expresó mal de su amigo.
Pedro Balmaceda Toro, demostró también en su actitud, una
fuerza interior que se había mantenido reprimida acaso por su
formación cultural y social, y por supuesto, esa misma formación,
que bien expresaba por Neruda, es la distancia entre amos y
servidumbre. Darío, que no se le puede negar la nobleza; pero
desde de un interés humano y comprensible, le interesaba la misma
amistad de Balmaceda Toro, porque, le proporcionaba el beneficio
material del que desde muy temprana edad adolecía y aspiraba.
Pedro le era útil, y sabía aprovecharlo.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 131
Los insultos de los que no hay registro, pues ninguno de los
dos los repetiría, por cuanto, a que Balmaceda no revelaría una
imagen que, nunca fue exteriorizada, y Darío, no repetiría tales, por
cuanto: consideraba la condición de su amigo, la pródiga asistencia
que había recibido afectiva, cultural y social, y por último no le
daría curso a las especies emitidas, que eran el resultado de los
recíprocos desahogos y en este caso, las del poeta nicaragüense
salieron a centellear por el grado de ultraje que había recibido.
Otra ilustración, acaso la que ha servido para explicar la situación
tan dolorosa se atribuye a la necesitada colaboración de Darío
en el periódico “La Libertad Electoral,” órgano de oposición que
atacaba sin piedad derramando vitriolo crítico al gobierno de don
Juan Manuel Balmaceda. Y según Eugenio Orrego Vicuña, hijo de
Luis Orrego Lugo “Pedro que se interesaba en los asuntos de política
nacional por amor a su padre creyó ver en la actitud de su amigo, que
solo buscaba la conquista del pan de cada día, un gesto inamistoso,
una actitud que venía a echar sombra sobre la pura y estrecha
efusión que los unía y como era grande la amistad que tenía a Rubén,
se sintió tan lastimado que no volvieron a verse. Darío no asumió
nunca en su estancia en Chile una actitud política partidaria, como
tampoco ideológica. Luego de ser analizadas las colaboraciones
con el medio opositor era suficiente para no tener como excusa el
trabajo literario. 49
Este suceso que separó a los dos jóvenes pudo haberse suscitado
después de enero de 1888 ya que en esta fecha el poeta escribía
en el álbum de Elisa Balmaceda Toro, la poesía, “La lira de siete
cuerdas”50, que hubo de quedar inédita hasta 1938. Con fecha 22 de
49.- Citado por Araneda Bravo, Fidel. Obra citada Pág.
50.- Nota. Méndez Plancarte tiene la siguiente Nota en l Poesía Completas,
pág. 1203-: “Lira de las Siete Cuerdas. Autógrafa en el álbum de la Sra. De
D. Emilio Bello, Ministro de Defensa de chile, la copió. Saa (Hugo Saavedra
Molina Biografía de Rubén Darío Santiago de chile, 1944) En A. de Gilbert,
Rubén evoca, en el hogar presidencial de Pedro Balmaceda, a sus hermanas.
132 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
enero del 1888, Pedro, escribe para Rubén Darío una carta desde
Viña del Mar, y le dice “Aquí me tiene con una nueva perspectiva
azul, muy cerca del mar, pero muy lejos de Europa, nuestra Europa.”51
Habrá que considerar lo que Darío escribe en “A de Gilbert”. “Yo no
volví a ver desde mediados de 1888. Además, acaecimientos penosos
nos separaron. Nuestra amistad fraternal tuvo una ligera sombra, a
ella contribuyeron situaciones que me hicieron aparecer ante él como
“sirviendo intereses políticos contrarios a los de su padre” rápidos
relámpagos de carácter, y, sobre todo, que bien pudieran llamarse La
explotación de la necesidad. No estreche su mano al partir.”
¿Habrá sido en el mes de junio?
Darío en el poema a las señoritas Balmaceda Toro, hace una
evocación; “a mí tierra” Desde donde se desprende que la situación
de Darío en su mundo interior tenía un presión moral y evaluativa.
Se estaba dando cuenta que su entorno se había deteriorado y
estaba pensado desde inicios del 88, regresar a Nicaragua.
51.- Cartas de Pedro Balmaceda a Rubén. Carta No. 4
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 133
(Melopea)
“Yo me voy a mi tierra, lejos muy lejos
donde hay bosques de encina y robles viejos
y lagos muy azules, y rudos montes,
atalayas que atisban los horizontes,
y de arreboles.
coronan su cabeza
cuando la diana empieza
que anuncia el sol”
Es la floresta indiana con sus rumores,
sus pájaros y fieras, nidos y flores;
con el himno salvaje que el viento toca
en su harpa, que es el pino sobre la roca.
luego, el azul,
los frescos platanales,
los verdes cafetales
y el abedul.
Y cuando ya esté allí,
en medio de las selvas, me acordaré de ti.
Antes del doloroso incidente de ambos, el príncipe don Carlos
de Borbón había llegado a Santiago y Darío se enteró por supuesto,
porque en el Palacio de la Moneda, en los espacios que albergaban
a la familia presidencial, había muchos objetos y fotografías,
los suficientes para querer conocer sus respectivas historias y
procedencias. Darío en “A. de Gilbert” cuenta:
“En panoplias, los retratos de familia, de amigos, y entre
éstos, llamando la vista, el de don Carlos de Borbón,
vestido de huaso chileno; retrato que le regaló el príncipe
cuando Pedro fue a pagarle la visita que aquel hizo a al
Sr. D. José Manuel Balmaceda, a su paso por Santiago.
134 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Pero el detalle de cómo fue que tuvo la inspiración o la motivación
para escribir el poema. Nos lo relata:
“Una ocasión, hallándose don Carlos (de Borbón) en
Santiago, me mostró Pedro el álbum de Elisa: - ¡Y bien!
¡Tú que tienes humos monárquicos, date el lujo de
escribir tu firma después de la de un rey! Don Carlos
había dejado en el álbum un delicado pensamiento”.
Antes que el príncipe había escrito solo dos personas, el
ilustre padre de la niña, y el poeta Guillermo Mata que
había rimado un hermoso soneto. Con cierta justificada
vanidad (..) “Yo dejé mi ofrenda. Escribí “La lira de las
siete cuerdas”
Aparte del detalle de su propia vanidad confesa, hace referencia
de la expresión de Pedro Balmaceda que no olvidó y es de suyo
también provocativa a sus sentimientos: “Tu que tienes humos
monárquicos”
Deducción que fácil logró conseguir Balmaceda entre tantas
conversaciones en las que el centroamericano dejó entrever
sus devaneos por la aristocracia de pueblo a la que aspiraba.
Tanto así que, esos deseos e ilusiones, fueron parte de su obra
en la se advierte, quizás, un desprecio por la burguesía, pero una
admiración por los recursos utilitarios de las monarquías. Dudando
de sus vínculos de sangre africana o indígena, sentía, que una parte
de su ser alimentado por la fantasía reclamaba, y en sus Palabras
Liminares, sin temor alguno, “Pudiera ser, a despecho de mis manos
de marqués; más he aquí que veréis en mis versos princesa, reyes,
cosas imperiales”. (..) “! qué queréis! Yo detesto la vida y el tiempo en
que me tocó nacer.
Ahora bien, Fidel Araneda Bravo, en su libro conmemorativo
al Centenario de Balmaceda Toro, le llama: “El Dulce Príncipe” la
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 135
expresión no tanto generosa como merecida que le obsequió Darío,
y que hoy también es parte de la referencia para agregarles a sus
méritos a “A de Gilbert” Pedro Balmaceda Toro.
Por hechos o situaciones que no puede ser ni determinantes,
como tampoco se pueden demostrar una causa material pensada
o preconcebida, se encuentra la firma de Darío después de la del
Príncipe de Borbón. Introducidos en la casualidad como recurso
explicativo para lo que no existe causal objetiva, solamente se puede
observar una premonición que surge de las palabras de Pedro. El
“Dulce Príncipe” concebía a su amigo Rubén Darío, Príncipe de
la Lengua Castellana. Don Carlos de Borbón fue el personaje que,
con un desconocimiento absoluto, por las razones circunstanciales
sirvió de estímulo a Pedro.
Rubén Darío, con todas sus letras, no ignoró la desigualdad social
y cultural ante el hijo del Presidente. También esa desigualdad
existió con sus otros amigos, pero la identificación espiritual y de
intereses literarios y novedosos fue solamente con Pedro.
“Y he ahí, ese hombre joven rico hijo del Presidente de
la República, que escribe cuentos admirables,” (..) “en
vez de darse de lleno al negocio, a las tareas bursátiles,
ocupación principal de casi todos los de su clase, en aquel
país lleno de riquezas, tan a propósito para el placer; y
héle ahí, pues, prefiriendo la conversación de un artista
pobre.
136 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
LA REALIDAD DE LAS LETRAS CHILENAS.
Darío ha llegado desde un país empobrecido por políticas
inmaduras, los arrebatos pasionales de sus políticos que, a la vez, son
los dueños de la producción y del intercambio. País de poca o escasa
producción cultural escrita. que, sus intelectuales destacan a nivel
del istmo, en la medida que ellos son capaces de enfrentarse con el
periodismo como un vehículo en las luchas ideológica y política con
diferentes tonos en el marco de un liberalismo criollo, a la hechura
de los bandos. Son intelectuales sin ninguna obra relevante que
trascendiera más allá de los límites de la propia república y en un
reducido grupo de interés por las artes o literatura, como un medio
lúdico.
La producción literaria era muy reducida pues también lo era el
número de compradores e interesados ubicados en la aristocracia
y pequeña burguesía, un grupo menor de artesanos y maestros. El
resto de la población se sumía en el abandono con un alto índice de
analfabetismo, quizá de un 75% en la primera mitad del siglo XIX, y
un poco menos en el último tercio.
No hubo, ni antes de la independencia, ni después nada
importante en la producción literaria o de otra naturaleza, que no
fuera que, a mediados del Siglo XVIII, la obra del Güengüense.
Darío recuerda en un artículo periodístico la relación de
referencias sobre Chile dadas por el Dr. Antonio Zambrana y La
experiencia de tener ante sus ojos y en sus manos una revista
chilena en la Biblioteca Nacional en Nicaragua:
“Zambrana me refería cómo los humanistas chilenos (y
entre todos, gran iniciador de estos adelantamientos, el
venerable sabio Lastarria) trataban grandes cuestiones
de ciencias y de letras, como no se hiciera mejor en
ateneos de Europa; y de qué modo los nacionales vates
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 137
presentaban obras maestras llenas de inspiración y
galas poéticas a1 criterio de la justa y razonada critica. Y
esos tiempos pasaron. La célebre Revista Chilena (Cuyos
volúmenes decoran en preferido lugar los estantes de
la Biblioteca de Managua, en mi patria, y que es vista
como obra de sabios), la Revista hace algunos años que
desgraciadamente desapareció. Hoy, según supongo, no
hay en Chile un periódico que la haya sustituido.”52
En América del Sur, había un despertar por la novela, social, y
eran temas alejados totalmente en la cultura nicaragüense, donde
se solía aplaudir a los poetas menores. Hay ausencia total en el
escenario nacional de novelistas, tampoco hubo mujeres que
tuvieran la iniciativa para una prosa complicada en argumentos,
mientras tantos, en America del Sur, con la influencia de maestros
como Sarmiento, y de las novelas europeas como la naturalista,
las mujeres, asumieron como un deber exponer sus análisis
de la realidad mediante las novela Ante el deseo de exponer y
manifestarse como género, están los casos en Argentina, con Juana
Paula Manso de Noronha53, Chile con Mercedes Marín del Solar
fue una educadora y poetisa chilena, considerada como una de
las precursoras de la literatura hispanoamericana junto, Rosario
Orrego54, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Julia López de lmeida55,
52.- Raúl Castro silva – Opus Cit. Pág. 385.
53.- Juana Paula Manso de Noronha (Buenos Aires, 26 de junio de 1819 -
Ib., 24 de abril de 1875) fue una escritora, traductora, periodista y maestra
argentina.
54.- Rosario Orrego Castañeda -conocida también como Rosario Orrego
de Uribe, Rosario Orrego de Chacón o su seudónimo Una madre (Copiapó,
1831 - Valparaíso, 21 de mayo de 1879) fue una novelista, poetisa, editora,
periodista y educadora chilena,1considerada la primera mujer novelista
de Chile
55.- Julia López de Almeida, (Río de Janeiro, 24 de septiembre de
1862-ibídem, 30 de mayo de 1934) fue una escritora, cuentista,
dramaturga, periodista, conferencista, abolicionista, feminista, naturalista
y ambientalista (avant la lettre) brasileña. Fue una de las primeras mujeres
de ese país que obtuvieron fama y aceptación social como escritoras.
138 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Clorinda Matto de Turner56, Manuela Gorriti57 y Mercedes Cabello
de Carboneda58, entre otras.
Chile estaba en una etapa de producción de su propia identidad
con mayores problemas por la desarticulación de su modelo pos
colonial, y los hombres de letras, se volcaron a la erudición en el
Derecho, la historia, las formalidades de la gramática, el discurso, y
la vorágine del espíritu militar después de la Guerras del Pacífico.
Se suma, a todo, el ingreso de los capitales extranjeros y sus propias
culturas.
Las letras chilenas estaban en la ruptura de los paradigmas
no en cuanto a iniciativas, pero necesitaban abrirse paso ante los
nuevos grillos que se había establecidos. Unos cuantos poetas se
atrevía hacer exaltaciones; y, los más populares poetas de fines del
siglo XIX fueron: Rosa Araneda, Daniel Meneses, José Hipólito Casas
Cordero, Nicasio García, Juan Rafael Allende, Juan Bautista Peralta
y Adolfo Reyes. Y es desde la iniciativa de José Domingo Cortés que
56.- Grimanesa Martina Mato Usandivaras, más conocida como Clorinda
Matto de Turner (Cuzco, 11 de noviembre de 1852-Buenos Aires, 25 de
octubre de 1909) fue una destacada escritora peruana, precursora del
género indigenista. Es considerada como una de las precursoras de la
novela hispanoamericana.
57.- Juana Manuela Gorriti Zuviria (Rosario de la Frontera, 15 de junio
de 18181-Buenos Aires, 6 de noviembre de 1892) fue una escritora
argentina, aunque también se ha hecho célebre por las peripecias de su
vida, La Revista de Lima publicó por entregas en 1845 la novela juvenil
La quena, cuyo argumento es una historia de amor entre una princesa
de los incas y un español, que Juana Manuela pudo haber escrito cuando
tenía dieciocho años, siendo la primera de una serie de publicaciones de
variadas temáticas que escribiría y publicaría en forma sucesiva. Con ella
se inicia la novela argentina.
58.- Juana Mercedes Cabello Llosa (Moquegua, 7 de febrero de 1845 -
Lima, 12 de octubre de 1909), más conocida como Mercedes Cabello
de Carbonera, fue una escritora peruana. Influenciada por la corriente
del positivismo y del naturalismo, fue la iniciadora de la novela realista
peruana. Escribió seis novelas de contenido social e intención crítica,
siendo las más exitosas Blanca Sol (1888),
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 139
las letras chilenas tienen en sus manos una primera antología de
su producción poética, en la que incluye a los poetas nacidos en
el segundo tercio del XIX. Las escritoras chilenas respondían a las
circunstancias de su generación, habían nacido unas en la primera
década del siglo XIX y la siguiente generación, estaba en otra
dinámica a mediados del mismo siglo.
Había una crisis en la producción literaria. El frenesí por el
desarrollo económico incidió en el ánimo de la producción, pues
es probable, que, habiendo un buen número de inclinados, se
vieron imposibilitados en tomar la literatura como una carrera,
salvo que esta fuera en el magisterio. Cuando llega Darío hay unos
consagrados. Ancianos como Lastarria, Amunátegui y don Eduardo
de La Barra, el más joven, pero de la escuela tradicional que se había
heredado del romanticismo español y muchos de ripios anteriores
que por los efectos de los lentos procesos de comunicación se
fueron quedando.
Darío lo expresará en un artículo a la muerte de don Hermógenes
de Irrisari:
“Las musas se van, ¡oh Póstumo!, que tienes a bien poner
oído a mis tristes ap6strofes. Las musas se van porque
vinieron las máquinas y apagan el eco de las liras. ¡Idos,
adiós, poetas inspirados! Los que nos quedaban se nos
están muriendo; Los que sobreviven han dejado la
floresta primitiva de su Arcadia a1 ruido ensordecedor de
la edad nueva; allá quedó el instrumento abandonado, el
arpa de los cánticos primeros. Idos a Dios, encendedores
de divinos entusiasmos, dulces Piérides, que en mejores
tiempos hallasteis en el suelo de Arauco servidores
constantes y sumisos. Ya no hay vagar para vuestro
culto. Pero ¿será verdad lo que está diciendo este britano
de Lord Macaulay? Dice que la poesía, por ley universal
va decayendo; dice que mientras el progreso empuja
140 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
las naciones adelante, aquella se va apagando como
llama sin combustible. ¿Será verdad? Los modernos
sistemas filosóficos que con la negaci6n por método
han proclamado la muerte de los ideales, son la causa
del terrible decaimiento. Pero la poesía no muere. ¡Qué
ha de morir! El mercantilismo que invade las sociedades
ha maleado el viejo templo; mas éste no cae, y si por
desgracia llegase a quedar abandonado de los que
antes eran sus sacerdotes, permanecerán siempre alto
y sagrado bajo la mirada del Eterno, con sus fuertes
columnas y sus magníficos adornos, esperando que
Ilegue la hora suprema de lo por venir. Ya saldrá el sol.”59
Cuando llega Rubén Darío, el poeta centroamericano, encuentra
un manifiesto deseo de una pléyade de joven de un sector social
que sustenta el poder económico de Chile. Unos más, otros menos,
pero con una clara definición por salir de los baúles, y los cofres,
donde los viejos se sienten cómodos, pero, la jeune, tiene otras
aspiraciones. No hubo en los entusiastas por el advenimiento de
la Nuevas Letra, gente de los “conventillos” o las “Cité” por razones
muy obvias; pero, hubo una explosión de expresión poética política
de clase, con las generaciones nacidas después de 1880. Los obreros
crearon su propio Ateneo, muchos poetas con influencia dariana.
Pues así, como hubo una presión que frenó la explosión de las
letras, por la realidad económica en los sectores de la aristocracia,
burguesía y clases medias, así también, en los sectores marginados,
no podía existir, ningún deseo que no fuera el de buscar el pan de
cada día.
Luis Orrego Luco hace un análisis de las letras chilenas. Es un
trabajo que debe ser considerado fundamental, para entender bien
el caso Darío-Balmaceda.
59.- Raúl Castro Silva. Rubén Darío a los Veinte años. Artículo: Hermógenes
Irrisari. Pág. 386 – Editorial Andrés Bello, Santiago de Chile – 1968
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 141
“Cortamos los lazos políticos que a España nos unían, sin
arraigar entre nosotros las instituciones republicanas,
pues nuestra revolución de Independencia había sido
hecha por las clases superiores, sin participación del
pueblo, que allí no estaba suficientemente instruido
para tomar parte en la vida republicana”
Pero ¿Qué diferencia hubo entre ese proceso de independencia
y el de Centro América? Hay uno y fundamental, pues en el Sur se
independizaron primero y después defendieron su independencia.
En Centro America, ni guerra ni independencia. Las consecuencias
si fueron diferentes. Pues en Centro América, después de la
llamada independencia, surgieron las guerras entre los criollos
y la devastación por el poder, lo que produjo un atraso social y
económico. No tuvo Nicaragua un Diego Portales, y quien se le pudo
acercar por los aspectos de crear un país organizado y funcional fue
Frutos Chamorro. Esto pensaba Portales:
“Un Gobierno fuerte, centralizador, cuyos hombres
sean verdaderos modelos de virtud y patriotismo, y así
enderezar a los ciudadanos por el camino del orden y de las
virtudes. Cuando se hayan moralizado, venga el Gobierno
completamente liberal, libre y lleno de ideales, donde
tengan parte todos los ciudadanos. Esto es lo que yo pienso
y todo hombre de mediano criterio pensará igual60.
60.- Carta de Diego Portales a José M. Cea (marzo de 1822) Ir a la
navegación a la búsqueda: “La Democracia, que tanto pregonan los ilusos,
es un absurdo en los países como los americanos, llenos de vicios y donde
los ciudadanos carecen de toda virtud, como es necesario para establecer
una verdadera República. La Monarquía no es tampoco el ideal americano:
salimos de una terrible para volver a otra y ¿qué ganamos? La República es
el sistema que hay que adoptar; ¿pero sabe cómo yo la entiendo para estos
países? Un Gobierno fuerte, centralizador, cuyos hombres sean verdaderos
modelos de virtud y patriotismo, y así enderezar a los ciudadanos por el
camino del orden y de las virtudes. Cuando se hayan moralizado, venga
el Gobierno completamente liberal, libre y lleno de ideales, donde tengan
parte todos los ciudadanos. Esto es lo que yo pienso y todo hombre de
mediano criterio pensará igual.
142 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Esto no fue posible, en Nicaragua, y, demás sería buscar una
explicación sobre este tema en un trabajo histórico.
El problema de Portales, presentado por los intelectuales
liberales fue haber sometido la educación pública, y que desde el
autoritarismo se impuso una educción clásica y substancialmente
literaria. Se enseñaba el latín como un recurso fundamental para
el estudio del Derecho Romano. Todo esto, no era aceptado por
una visión liberal, que deseaba desencadenar las letras, y uno
de esos, porta estandartes de la liberación de esa educación fue
¡Victorino Lastarria! En 1841, (Orrego Luco), llegaron a Chile un
pequeño grupo de argentinos, jóvenes destacados, muy cultos y
por supuesto eran líderes que se ponían a buen resguardo de las
tiranías de Rosas; y entre ellos se encontraban Domingo Faustino
Sarmiento, y Demetrio Rodríguez Peña,
La influencia de Lastarria era fundamental en la promoción
de las letras nacionales. En 1859 fundó con objetivo nacional su
propia organización literaria que denomina, “Círculo de Amigos de
las Letras”, pues se entera que no hay letras vacías, y que la política
y la ideología afloraron en los recursos literarios. Para entonces
Rodríguez Pensaba lo siguiente:
“Pasaron ya los tiempos en que el pueblo era nada y no
se escribía para él. Separado de las clases privilegiadas
por una gran distancia y un ancho abismo” (..) “Pasó ya
el tiempo en que los literatos eran unos pocos hombres
mirados con lástima por la humanidad, como una
especie de locos inofensivos, pero miembros inútiles
de la sociedad, condenados a arrastrar una existencia
miserable, tolerados como seres curiosos en la mesa de
los grandes o de los soberanos”61
61.- Pas, Hernán. Un ‘estudio’ olvidado sobre la literatura chilena: Demetrio
Rodríguez Peña y su discurso en el círculo de amigos de las letras. Revista
Chilena de Literatura. 2012, nro. 81, p. 161-180
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 143
Ese tipo de pensamiento era un deseo de excelentes intensiones.
Fue una manifestación que abriría espacios en los procesos de
democratización. Las palabras no son mágicas, sencillamente,
se recogen y se impulsan como ideas para hacerlas realidad, y
obviamente, se requiere de un proceso en el que intervienen las
fuerzas que están involucradas y en contradicción. Pero aparte
de la función social de las mismas, era necesario que la literatura,
las letras, el lenguaje, tuvieran que tener una transformación que
sirviera para expresar, las nuevas, ideas, el espíritu de las juventudes
y sus ideales.
Pero Sarmiento no pensaba de esa forma, consideraba
la forma: “Baladí” “que no debía de preocupar a los
espíritus americanos. lo principal era tener ideas. era
pensar era hacer la conquista del mundo espiritual para
aprender a observar el ambiente americano y proponer.
(..) Sarmiento, como todos argentinos. nos repetía a cada
rato que no teníamos literatura y que seríamos capaces
de tenerla mientras no reformáramos nuestra manera
de concebir el arte y las letras”62
Sarmiento le propuso romper con los cánones tradicionales,
abandonar el purismo, y eximirse de los Latinos. Cómo coincidieron
con el pensamiento de Lastarria o influyeron en él, había, nacido
en 1817, y en 18421, fecha del arribo de los exiliados argentinos,
tenía veinticuatro años. Estaba en el desborde juvenil de las ideas
liberales y ateas. Mientras los argentinos, fundamentalmente
Domingo Faustino Sarmiento, una vez instaurado desarrolló una
campaña en contra de lo establecido:
“¿A qué atribuir la esterilidad de nuestra producci6n
literaria? ¿AI clima que hiela las almas? ¿A la atmósfera
62.- Pas, Hernán. -(2012). Un ‘estudio’ olvidado sobre la literatura chilena:
Demetrio Rodríguez Peña y su discurso en el círculo de amigos de las letras.
Revista Chilena de Literatura (81), 161-180. En Memoria Académica.
144 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
que embota la imaginación? No es eso. son los admirables
modelos, el temor de infringir las reglas lo que tiene
agarrotada la imaginación de los chilenos” (..) “No hay
espontaneidad, hay una cárcel guardada a la puerta por
el inflexible culteranismo que da sin piedad de culatazos
al infeliz que se le presente en esta forma”
Los resultados fueron exitosos, fueron escuchadas las voces
de Sarmiento, Rodríguez y de Juan Bautista Alberdi que llegaría
después a Valparaíso. de su viaje a París. Aparecieron las
publicaciones: “Revista de Valparaíso” “El Semanario” Ese espacio
de transformación era apenas un avance, pero más que producir
algo trascendente, fue novedoso con un resultado nacional. Diríase,
un paso del proceso de trasformación. Orrego Luco, dice que
cuando llegó Darío a Chile, Lastarria, “buscaba fórmulas de arte más
amplias que las de Ya tigua escuela clásica española tomaba como
modelo a los escritores franceses, quería una mayor sencillez en el
estilo, más precisión, más naturalidad que la afectada forma clásica.”
(Orrego Luco)
De acuerdo a Orrego Lugo, esas ideas eran una realidad en los
jóvenes chileno, si nos referimos a los de Santiago. ¿Era una verdad
indiscutible, o es solo la opinión del crítico décadas después?
Porque saltan cualquier cantidad de interrogantes. Entonces por
qué no surgió una escuela a la que debió integrarse Darío. Como se
ha indicado, le jeunes eran un grupo, y muchos de ellos formaban
parte de Ateneo que formará Balmaceda Toro, y otro que se
formaría posteriormente, pero no tenían conciencia colectiva para
un paso creativo.
Se entiende que había un anquilosamiento en las letras chilenas
sostenido por el sistema político y la herencia colonial, luego,
la migración de intelectuales argentinos cambió junto con los
intelectuales chilenos como Lastarria el modelo clásico establecido,
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 145
y se logró formar una juventud con mayor flexibilidad en la escritura
fuera de los cánones. Posteriormente, según Orrego Luco, Lastarria
incentiva la creatividad partiendo de la literatura francesa y con los
escritores para entonces actuales.
146 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
LAS TERTULIAS EN LA REDACCIÓN DE
“LA ÉPOCA”
Las tertulias las realizaban en la sala de redacción de “La
Época” o en los lugares que escogían para la bohemia, ¿Eran tema
de discusión o exposición sobre los poetas franceses? ¿Todos
los contertulios eran lectores de esos libros? ¿Cuántos de ellos
dominaban el francés, para el caso como lo hacía Pedro Balmaceda
Toro? Si no era dominio de todos, no se había formado ni corriente
ni escuela literaria, menos conciencia para buscarla.
Era un grupo de entusiastas, (y si este adjetivo, es el adecuado)
la referencia entonces es la de jóvenes que, teniendo otras
ocupaciones, y otros objetivos fundamentales, la literatura era un
recurso espiritual y cultural, y por demás curioso el feliz encuentro
de la novedad de los escritores franceses, uno de ellos, Paul-
Jacques-Raymond Binsse de St. Víctor, que fue presentado a Darío
por Balmaceda Toro, y que cronológicamente es contemporáneos
de los que recibieron la “reforma educativa” en Chile.
Jules Amédée Barbey d’Aurevilly, había nacido en 1808, y muere
en 1889, Pierre Jules Théophile Gautier nace en 1811, Charles
Pierre Baudelaire nace en 1821, los hermanos Concourt, Edmond
nació en 1822 y Jules en 1830, Théodore de Banville nace en 1823,
muere en 1891, Saint Víctor hubo nacido en 1827, y muere en 1881
en París. Catulle Mendés es nacido en 1841 y muere hasta en 1909.
Stéphane Mallarmé es contemporáneo de Mendés, nacido en 1842,
Paul Marie Verlaine es del 44, Jean Nicolas Arthur Rimbaud, nace
en 1854, y muere en 1891, Joannis Papadiamantopoulos, conocido
como Jean Moréas, nace en Atenas en 1856, y Darío se ocupará de
él en Los Raros.
En la Galia hubo una lucha de los escritores nacidos en las
primeras tres décadas del siglo XIX; en algunas lecturas que
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 147
refieren la influencia de las letras francesas, se percibió el Parnaso
Frances como salido de la nada, sin ningún esfuerzo que no sea
el de su propia creatividad; pero, por supuesto, estos escritores y
poetas jóvenes como en todo proceso generacional, irrumpen con
sus novedades fuera de toda ortodoxia académica expuesta por los
puristas de la lengua, y con una heterodoxia plástica en los modelos
de la prosa y la poesía, se alzan con unos nuevos estandartes de
colores, que causan la admiración de los lectores jóvenes, y el
anatema de los refinados o estilistas.
Es un trabajo que expone El Parnaso, permite e invita a la
creación. Ninguno de los representantes de ese suceso, ha calculado
la extensión de la influencia, pues no se trata de consideraciones
matemáticas. Es la influencia de un modelo de expresión que corre
desde el espíritu humano y llega a otro punto de la misma condición
y naturaleza.
El Parnaso Francés se volvió contra las ataduras y rejas que habían
creado dos grandes monstruos de la literatura francés, obviamente,
eran extraordinarios. François de Malherbe, un excelente crítico
y traductor cuyo mérito importante era el de ser teorizador, un
pensador que se dedicaba a estudiar el francés en su formación más
pura. Enlazado a Claude Favre Vaugelas y la Academia Francesa, se
convierten en los abanderados en el proceso diligente a imponer
en Francia el francés hablado por la nobleza en detrimento de las
variantes populares. Malherbe desde su postura filosófica purista
se convierte en un implacable contra los seguidores del veneciano,
Marín Sanudo que se había consagrado como un gran prosista. No
permitía Malherbe, que ni la pata ni el ala del León de San Marcos
hoyaran la tierra francesa, así como también, toda influencia de
lenguas extranjeras, condenando también todas las variantes
provinciales del francés, preservando únicamente la lengua culta
que se escribía en su entorno social.
148 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Entre el nacimiento de Malherbe acaecida en 1555 y el
fallecimiento de Nicolas Boileau, en 1711, siglo XVIII, hay 156, años,
entre esos años hay toda una cadena para la libertad del procesos
productivo y creativo en la lengua francesa, este último era otro
teórico de la poesía Toda su persona y su etilo representaban la
estética clásica, de tal manera que lo llamaron “El Legislador del
Parnaso” expresión nada gratuita, por sus punzante críticas a todo
lo que no se ajustara a la reglas establecidas. Por consiguiente, los
Parnasianos que irrumpen novedosamente en la lengua francesa
derrumbando una Bastilla lingüística, se convierten en los modelos
revolucionarios de las nuevas letras francesas; y desde esa novedad
es que surge la crítica don Eduardo de La Barra y de don Juan Valera
cuando se encuentran el coctel de Darío,
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 149
LOS ENCUENTROS GENERACIONALES Y
LA SAGACIDAD DE DARÍO.
Se puede advertir que dos generaciones de poetas y escritores
franceses nacidos entre 1808 y 1854, influirá en dos generaciones
de poetas y escritores chilenos. Y que fervientemente fueron
aceptados por varios motivos circunstanciales, que van desde
el rechazo a la colonia española, la admiración por la poesía y
literatura francesas del Neo-Clasicismo., y Romanticismo; y luego,
el Naturalismo que la crítica lo llevó a considerarlo, desagradable,
antiestético y feísta. Era un culto a lo que no debía ser considerado
como motivo para agradar al ser humano, era repetirle en un libro
lo desagradable y repugnante de la sociedad, aunque fuera cierto.
En ese siglo XIX, su primera mitad fue la expresión del realismo,
en novelas y teatro. Los sucesos de la historia se llevaron a las
páginas impresas, con personajes, que existieron, con mezcla
de realidad y ficción. Los lectores que eran pocos, podían leer a
Charles Dickens (1812-1870), y al grande de la Rusia zarista, Lev
Nikoláievich Tolstó, conocido en español como León Tolstói (1828-
1910), pero ese mundo de lecturas no era para el común, el de a
pie, no estaban esos libros en el Santiago Negro, ni en los cerros
ocupados por marginados en Valparaíso o quizás, eran muy escasos.
Darío entra a un mundo selecto. Sus habitantes no carecían de pan
ni de libro. El caso de Darío, no solamente tenía el entusiasmo, fruto
de sus expectativas. Si eran las que llevó en la maleta de madera y
clavos de cobres, y las derrumbó por ser muy limitadas, o por que,
ante las realidades, prefirió iniciar un proceso de construcción con
la experiencia que adquiría paso a paso.
Si, paso a paso, porque Darío en la medida que fue abriendo las
páginas de los escritores y poetas franceses, fue desarrollando un
modelo de creatividad que estaba compuesto por: su inclinación
natural, la experticia en la imitación de los escritores españoles, y
150 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
la capacidad de trasformar las imágenes sugeridas por un poeta o
prosista en las suyas propias. Esto, bien lo saben los poetas. Cada
verso sustantivo, o sugestivo, crea en la mente del lector de una
excelente capacidad de abstracción, una o varias imágenes. Un
escrito muy bien leído, va produciendo imágenes. Dependiendo del
lector y su interés por aprender, serán muy “evaporadas” o se fijarán
deteniendo en millonésimas de segundo al lector en su interior
mental. Esta imagen tan veloz que es inútil una comparación, deja
un “rastro” en la conciencia creativa del lector, y de esa manera va
a engendrar.
Un escritor ha puesto en su verso una imagen, explícita o
tácita. Esa será la motivación para los que tienen la capacidad de
introducirse en ese mundo interior y de imágenes sugeridas por
el escritor y consecuentemente, puedan producir una mejor o más
compleja.
Leer El Quijote de la Mancha, es introducirse en el mundo
interior de don Miguel de Cervantes y Saavedra, comprender sus
intenciones, y trasladarse al ficticio interior de sus personajes. Es
un diálogo permanente con el milagro que se repite en la lectura.
Encuentra el lector un nuevo diálogo, un nuevo descubrimiento.
Dante Aligheri, lleva de la mano al lector, y lo acompaña con la
misma Beatriz en su Divina Comedia. ¿Quién no lo vive, y se mete en
la mente del toscano? ¿Quién no ha vivido en Macondo, e imaginado
las manos de marqués de Pietro Crespi, la maravilla de Úrsula y
todos los mundos mágicos con sus personajes femeninos? Bien,
cuánto los lectores han incursionado el mundo de los creadores,
y al haberse apropiado de las abstracciones que se presentaron,
habrá una consecuencia creativa.
Esa capacidad de abstracción, y comprensión de lo leído, sumado
a la de producir una nueva imagen, o un análogo con fuertes
variantes, es una nueva criatura, es tan similar como un blastocito
en la mente para luego convertirse en un “nuevo ser” que emergió
de dos grupos de cromosomas, y luego da origen a un ser con su
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 151
propio ADN. Es la concepción intelectual. Azul apareció con un
proceso de comprensión, asimilación, y creación.
“Un grand vol de corbeaux tourbolinon sur le ciel”
Este verso, le “dio” a Darío el estímulo, para escribir posteriormente,
“Un gran vuelo de cuervos, mancha el azul celeste.”
Hay otro caso, por supuesto, sorprendente, que está vinculado
a la décima que Darío escribió a don Ramón de Campoamor (Este
de cabello cano… etc.), pero de acuerdo a la observación de Raúl
Castro Silva, el escritor “L. A. en febrero de 1886, en el periódico
“La Época” terminaba su artículo crítico a “Las Humoradas” de
Campoamor de la siguiente forma:
“Por mi parte, si hubiera de calificar de un solo rasgo, de
una Humorada, las de este libro, original y característico
como todos los del propio autor, diría que tiene la
propiedad de la abeja: pica para dejar miel”63.
Castro Silva, cree o supone que puede ser una casualidad. Darío
no había llegado a Chile, pero se puede considerar la posibilidad
que en sus ratos de “antimetódico+” hubiese ocupado un tiempo
para leer ediciones anteriores, y le haya gustado el trabajo crítico a
Campoamor. De tal manera que Castro silva al hacer la observación
agrega;
“¿Simple coincidencia? Tal vez. Si Darío había leído este
articulo y lo tuvo presente en la sub conciencia al trazar
su preciosa décima, no cabe duda de que en ésta mejoró
la expresión del periodista y la vistió con un ropaje
seductor, propio del verso”64
Este sería un trabajo maravilloso de creación frente a un estímulo.
63.- Castro Silva- O.C. XXIV-
64.- Idem XXV
152 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
EL ENCUENTRO CON LA POESÍA Y PROSA
FRANCESAS.
Lo advertido de la relación Darío-Balmaceda, es que éste, le
enseñó a aquel, los poetes y prosistas franceses, tal como se ha sido
demostrado por los biógrafos o historiadores.
No se encuentra información que algún otro de los amigos de
Darío se haya empeñado en darle a conocer a los poetas franceses
de manera sistemática. Si bien se comprende que muchos de
ellos habían estudiado en colegios de habla inglesa y francesa en
Santiago, y tal oportunidad les permitía tener acceso privilegiado
a libros en ambos idiomas, no implica que todos o algunos más,
después de Balmaceda, hayan dedicado un tiempo de exigente
pedagogía metodológica, enseñarle a Darío, desde los rudimentos,
hasta lo más adelantado de la comprensión lectora en lengua
francesa. Es Pedro Balmaceda Toro el Mentor de Darío.
En la mitología griega existe
un personaje que está ubicado
por primera vez en “La Odisea” la
obra de Homero. Personaje que
se encargaba de ayudar al hijo de
Ulises en su ausencia cuando éste
parte hacia Troya. Luego François de
Salignac de la Mothe, más conocido
como François Fénelon, escribiría
una de las obras del espíritu francés
por la libertad; “Las Aventuras de
Telémaco” pero lo importante para
el caso es la figura del anciano
Mentor que es la encarnación de la
diosa Minerva que se le aparece cuando Telémaco anda en pos de
su padre. Mentor es el guía.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 153
Es imposible creer que, en esa juventud inquieta, alguno no
hubiera leído a los franceses. Tampoco es posible que alguno no
haya conocido a Darío, y al menos si no intimaron, le escucharon
y le vieron. La razón fundamental de le jeunes era precisamente
encontrar en la literatura francesa, una mina, y que sirvieran sus
piedras preciosas y el oro, para engalanar al castellano. Entraron a la
mina, pero no vieron ni los diamantes ni el oro con sus definiciones,
al menos las exigidas para crear algo novedoso y permanente.
Hay que restituirle los créditos y méritos a Pedro Balmaceda
Toro, puesto que la historia ha sido injusta con sus trabajos. Y si
él fue quien mostró a Darío los libros de los escritores franceses,
por consiguiente, se convierte en el tutor o Mentor del poeta
nicaragüense que para algunos no tenía nada que ofrecer. Veamos.
Es aceptable que Darío tenía poco conocimiento, o ninguno sobre
los poetas franceses como Charles Baudelaire, Théophile Gautier
Théodore de Banville, Remy de Gourmont, Paul Verlaine, Leconte
de Lisle, Stéphane Mallarmé, Catulle Mendès, Sully Prudhomme,
Arthur Rimbaud, y Alfred de Vigny., como también es aceptado su
conocimiento sobre Víctor Hugo. Huelga decir que éste escritor
bogaba libre en el pensamiento, fantasías y visión en Darío, de una
Francia que había superado o cambiado las circunstancias que
inspiraron a Hugo. Pero la fuerza del pensamiento liberal cundía
en los viejos lanceros y rifleros del liberalismo criollo y el joven
poeta entre las torres de su catedral escuchaba las campanas de
Notre Dame, y veía volar en las palabras de sus maestros y viejos
masones, la palabra Huguesca como estímulo social y poético.
En El Salvador los escritores mantenían el hierro candente de
las retóricas españolas y los grandes ciclos para la expresión
escrita. Pero, conocer a Gavidia, que ya se ha expuesto en el
capítulo correspondiente, fue el encuentro básico y fundamental,
para que Darío a los 16 años, hubiese comprendido la importancia
154 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
del alejandrino francés; sino, también, experimentar haciendo
el esfuerzo. Por otro lado, para refrescar la lectura anterior, el
Profesor Contreras de origen mexicano, dio fe por escrito que Darío
hablaba y leía en ese idioma. Se entiende que no llegó a Chile un
ciego. Aunque modestamente Darío confesó después que su francés
era deficiente. Lo que es probable, es que las lecturas sencillas en
prosa, no le era difíciles, pero la poética le era complicada, y eso lo
conoce quien ha estudiado la lengua francesa.
En cuanto al conocimiento de la literatura castellana, había leído
muy bien a tempana edad los Mesteres de Clerecía y Juglaría, Juan
de Mena, Berceo, marqués de Santillana, Cantigas, Manrique, a
Garcilaso, Herrera, Góngora y Quevedo, a los clásicos del siglo XVIII,
y los románticos españoles. Su capacidad de “poterit simulantior”
fue un ejercicio meritorio, le dio capacidad plástica en el uso de las
letras, vocablos, semántica, estructura pretérita de la sintaxis. Todo
un ejercicio. Esa actividad permanente, al final fue creativa.
Las décimas a “El Libro” es una expresión erudita a temprana
edad, una demostración de manejo de información de hechos y
personajes de la historia. “A Bolívar” es otro de esos trabajos de
erudición y claridad meridiana de lo que se expone. El poema “A
Manuel Reina” en el que demuestra las lecturas de los libros de Don
Ramón de Campoamor y Campo-Osorio, Gaspar Núñez de Arce,
José Zorrilla y Moral. Con seguridad, ninguno de los jeunes, podría
competir con Darío.
Sus poemas por muy “primitivos” por la circunstancia en que se
vivía en Nicaragua, sorprendieron en el país vecino, pues, tampoco
Darío tenía en su paleta solo temas romanticones, pues muchos de
sus poemas tenían un sentido épico por las mismas circunstancias
bélicas en las cuales creció y que no era ajena la cultura salvadoreña.
Darío tenía una cultura universalizada. Mucho a su edad.
Admirable en su medio. Un léxico amplísimo. Una proeza saber de
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 155
memoria el diccionario de la lengua castellana y el de galicismo. Ni
Lastarria, tampoco Amunátegui, tampoco De la Barra, ni Balmaceda
Toro, podían competir con él exactamente en esa habilidad. Esa eran
realidades que, aunadas en su persona como conocimientos, eran
la causa y razón suficiente para imponerse como genio y creador
ente todos los herederos de Sarmiento y les jeunes. Ninguno de
los jeunes, (atrevido es decirlo), tenía en 1886, los conocimientos
profundos de la Literatura de la Lengua Castellana, como Darío.
No se puede negar, porque sería falsear la realidad, que el que
más o menos conociese de esa literatura, tenía por efectos de la
explosión de la literatura francesa, más conocimientos que Darío.
con excepción de Hugo y Dumas.
Darío, era y sería, un tiempo completo en las letras. Los
compañeros de “La época” que circunstancialmente estuvieron en
el medio, o colaborando, fueron ministros, y diplomáticos. Unos
escribieron novelas, o historia, Hay literatura que se quedó en el
medio chileno, y no trascendió. Todo el trabajo de cambio, en la
literatura y la enseñanza, en tres generaciones, no le dio glorias a
Chile. Sin embargo, hoy desde 1888, Chile es con Darío, y Darío con
Chile, una relación indisoluble. Darío está enraizado en su “Canto
épico a la Glorias de Chile” Y no hay Modernismo sin Chile, Ni Chile,
sin Rubén Darío. Nadie en su estancia misteriosa logró siquiera
igualarlo. Nadie.
156 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
DUDAS POR LA CAPACIDAD DE DARÍO
AL LLEGAR A CHILE.
Don Andrés Bello, había llegado a Chile, en 1829 y por decreto
del Congreso de la República, en 1832, el caraqueño, se nacionalizó
chileno. Participó activamente en el proceso de reforma educativa,
y fue parte integrante de los miembros de la “Sociedad Literaria de
1842, y Rector de la nueva Universidad de Chile.
La influencia de Bello era muy importante. Cabe destacar que, al
definir una Gramática Castellana, lo hace en conciencia de que en
América se había formado un castellano con muchas características
particulares, y debía de ser considerado; y, por consiguiente, no
someter a los americanos a los dictados de la Academia Española.
Era una realidad en el proceso de formación de la lengua, en su
proceso natural cultural e histórico. Su trabajo para la trasformación
de las letras en Chile letras se había realizado. La actitud de Bello,
es también un acto de independencia que no trascendió porque los
puristas españolistas en este continente, se impusieron al aceptar
la uniformidad establecida por la Real Academia Española. El
Castellano en América es realista.
En el siglo XVII España logra su siglo de Oro, mientras que en
los Reinos establecidos por la conquista el castellano inicia una
nueva etapa de desarrollo y formación. Los conquistadores no eran
académicos, sino, gente del vulgo y su habla sirvió para la formación
del castellano popular que luego los académicos, establecida la
colonia, se ocuparon de lo suyo, pero el proceso donde la lengua es
dinámica continuó. ¡Nada extraño! Un andaluz frente a un catalán
o un castellano, cuando hablan, se advierte que cada uno tiene
su propio acento, y un cúmulo de vocablos que en otras regiones
de España no los conocen. Un sevillano tiene sus propio acento y
detalles del habla que no tienes un granadino.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 157
Igual sucede en Cádiz, Málaga y Almería. Es comprensible
que la Academia en España logra homogenizar la lengua de
Castilla, y resolver poco a poco con la introducción de vocablos
ya generalizados y aceptados procedentes de los diversos países
de habla española. La observación para el caso, es que Bello,
comprendió muy bien el desarrollo del castellano en América y
creyó que era fundamental tuviera sus propias reglas de acuerdo a
su desarrollo histórico.
Y no se puede ignorar que las poblaciones primigenias de
colonizadores en América, fueron andaluces. La palabra “Averiguar”
que es cordobesa, se utiliza en Nicaragua, por “Investigar” El
castellano en América tuvo su propio proceso evolutivo.
La incursión de los exiliados argentinos, aparte de sus problemas,
se puede considerar como oportuna y circunstancialmente ideal.
Contribuyó a cambiar muchos elementos de la cultura colonial que
existía muy arraigada en el pueblo chileno. Era obvio que así fuera.
Arrancar de un tajo las ideas sobre la economía, “prejuicios y el
158 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
fanatismo religioso” y en lo concerniente a los Maestros de América,
Sarmiento y Bello, trastocaron el modelo educativo, y el lenguaje
escrito. Era imperativo impulsar los cambios que en ese momento
no se consideraban revolucionarios, sino necesarios para agilizar el
lenguaje oral y escrito. Algo más práctico, que estético.
Cuando Rubén Darío, llega en 1886 a la República de Chile, existen
tres generaciones de escritores. Los que realizaron los cambios con
Sarmiento y Bello; una generación que los recibió, y una tercera de
jóvenes, que estarían reaccionando a su realidad heredada.
Estas tres generaciones, en 1886, se ejemplifica con José
Victorino Lastarria, (1817-1888) Eduardo De La Barra Lastarria
(1839-1900) y por ser el emblemático, Pedro Balmaceda Toro,
(1868-1889) ¿A qué llega entonces Rubén Darío? Es un encuentro
que no tiene explicación por medio de la ciencia, pero se puede
recurrir a la casualidad cuando no hay explicación de causa alguna.
Por supuesto, ésta no es causa de nada. Pero, una causa puede ser la
Providencia. Darío tenía una gran fe y esperanza en su viaje, y esas
dos virtudes teologales, estaban basadas en su estamento religioso
consecuencia de su educación católica. La Providencia.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 159
Sequeira nos dice que Darío llegó a la casa Cural, en el Barrio San
Antonio, en Managua, después de darle unos pequeños toques a la
puerta, apareció, “metida en su raída sotana, la beatífica figura del
Padre Julián García, quien al reconocer a Rubén le dijo: “Buenas te
las de Dios, hijo. ¿Andas dialogando con las musas a estas altas horas
de la noche, inspirado poeta? Pasa adelante que, por ello, no se paga”
Guerrero y Soriano, continúan: “Sentado uno frente al otro, el
sacerdote no perdía ninguna de las palabras de los labios que salía
del poeta. Cuando éste hubo terminado de hablar, levantó el Padre la
diestra haciendo sobre la cabeza de Rubén la señal de la Cruz, le dijo:
“Que Dios te bendiga, hijo mío. Yo rogaré para que vuelva la paz a tu
espíritu y para que se cumplan tus deseos. Has de irte a Chile. Dios
guiará tus pasos.”65
Hay un par de escritores críticos que se manifestaron en el
primer tercio del siglo XX, y han referido en sus consideraciones
que Pedro Balmaceda Toro es el iniciador del Modernismo en Chile,
y el otro, que Darío no tenía nada en su haber cuando llegó que
pudiera servir para ser el iniciador del Modernismo. Estas son citas
esas consideraciones:
Araneda Bravo, reclama a Cedomil Goió, que en sus
estudios “Generación de Darío” prescinde de Balmaceda,
cuyos relatos, aunque de bien escaso valor literario,
abrieron paso en nuestro país al movimiento Modernista.”
66
También asegura que: ““Cuando el poeta publicó “Azul”
en julio de 1888, influenciado por el ambiente artístico
de A. de Gilbert, y la escuela modernista fundada en
Chile por nuestro escritor, ya ambos niños prodigios
se habían distanciado para siempre.” 67 (..) “Si alguien
65.- Guerrero, Julián N. y Soriano Estrada Lola – Rubén Darío: Poeta
místico y diplomático. – Editorial Central, Managua, Nicaragua, 1966.
66.- Araneda Bravo. O. Citada. Pág. 49.
67.- Araneda Bravo. O. Citada. Pág.64
160 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
estudia con seriedad la literatura chilena, tendrá que
otorgar a pedro Balmaceda Toro un sitio privilegiado
entre los primeros críticos de arte y literatura y como el
precursor del cuento modernista, surgido en una época
raquítica y desmedrada de las letras nacionales, entre
el período de la posguerra de 1879 y la fatídica e inútil
revolución de 1891”
Este tema es delicado y su razón de existir es comprensible.
Pedro Balmaceda Toro fue uno de los fundadores del Ateneo
de Santiago que sesionaba por mayoría de sus socios en el Club
“El progreso”. Y constituían ese recuso del pensamiento Carlos
Luis Hübner, Daniel Riquelme, Alfredo Irarrazábal, Luis Orrego
Luco, Domingo Amunátegui Solar, Luis Arrieta Cañas, Alejandro
Fuenzalida Grandón, Francisco Concha Castillo, Narciso Tondreau,
Ricardo Montaner Bello, Samuel A. Lillo, Julio Vicuña Cifuentes,
Manuel Rodríguez Mendoza, Arturo Alessandri Palma, Enrique
Narcaseau, Pedro Gonzáles y el mismo Pedro Balmaceda Toro, que
por el motivo de su salud, no asistió con regularidad a los eventos,
pero había en el grupo jóvenes como Rodríguez Mendoza, Luis
Orrego Luco, Alfredo Irarrazábal, Carlos Luis Hübner, Alberto Blest,
Jorge y Roberto Huneeus Gana, Galo y Alfredo Irarrazábal que se
manifestaban en los medios o se reunían en las tertulias en la sala
de redacción de “La época”
Es aceptable suponer que todos ellos habían leído los libros
de los mejores escritores franceses que son mencionados por los
críticos como Emilio y Manuel Rodríguez Mendoza. Ninguno de
ellos ignoraba a Charles Baudelaire, Armando Silvestre, Catulle
Mendés y los hermanos Concourt y el mismo (Emilio ) Rodríguez
Mendoza68 dice lo siguiente:
¡Pedro Balmaceda, recuerda en su delicioso libro, como
si fuera ayer! que Darío no traía en su equipaje “nada del
68.- Citado por Araneda Bravo- Pág. 55
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 161
hálito poético modernista”. “Las hadas y las reinas rubias
que iban a volar sobre las torres y las campanas que sólo
daban el toque de ánimas o el de queda, lo esperaban
aquí en los libros de Pedrito Balmaceda, que fue el
primero -allá en 1885 y 1886- que habló de Baudelaire,
Gautier, Silvestre, Catulle Méndez y de Manuel Rodríguez
Mendoza (hermano de Emilio) que, a su vez, era el
primero qua recurría en la prensa de pintores y artistas
franceses”.
Insiste Araneda Bravo que:
“El joven crítico y cuentista, precursor del Modernismo
en Chile, que inspiró a Rubén Darío las mejores páginas
de Azul (..) “Infundió en Darío el gusto por la lírica
moderna” Fue Pedro Balmaceda Toro el artista genial,
el dulce príncipe, el joven precoz que infundió en Rubén
Darío el gusto por la lírica moderna, de la cual hay
señales en Abrojos”
(..)
“Domingo Melfi señala con exactitud (..) “Él le facilitó los
mejores libros, lo puso en contacto con los poetas más
nuevos de Francia, lo interesó en las nuevas corrientes
estéticas. Darío conoció la mesa de trabajo de Balmaceda.
Sobre ella aparecían las últimas novedades europeas
allí estaban Goncourt, Richepin, Daudet, Mallarmé,
Verlaine, Gauthier, las revistas artísticas, los cuadernos
de los aguafuertistas más célebres, los nombres de los
críticos mejores, en la cubierta de los libros valiosos que
Darío, en su pobreza, no hubiera podido jamás adquirir.
Pedro Balmaceda abrió a Darío su hogar en el Palacio de
la Moneda, y casi diariamente, cuando se lo permitía su
precaria salud.” (Araneda Bravo)
162 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Castro Silva recoge las opiniones sobre el mismo tema; pero,
obviamente, también se evidencia que tales declaraciones
demuestran que ellos ignoraban verdaderamente lo que conocía
Darío, y si lo escucharon en alguna exposición, es posible que no
asociaran sus conocimientos, puestos que ellos no los tenían.
No cabe ninguna duda que Darío no conocía a los escritores del
Parnaso Frances, lo confiesa después en los artículos de La Nación,
que fueron editados como “Historia de mis libros”, no obstante,
demostró tener información de Alfonso Daudet, y posiblemente
de algunos más, pero no hay certeza para confirmar con nombre
y obra. Se ha expuesto anteriormente que Darío estaba lleno de
Hugo, lo más francés en la mentalidad del liberalismo lúdico en
León de Nicaragua. Véase más adelante con detalles lo que Darío
llevó a Chile; pero he aquí otra cita:
“Los testimonios de todos los escritores chilenos que
trataron a Rubén Darío en Chile-don Luis Orrego
Luco, don Samuel Ossa Borne, don Eduardo Poirier,
coinciden en afirmar que el nicaragüense conocía
muy someramente la literatura moderna. Fuera de las
noticias indispensables sobre Víctor Hugo y Alfonso
Daudet, Darío sabía poco o nada de lo que acontecía en
la Francia de sus amores. En Chile encontró personas
que como Pedro Balmaceda Toro y Manuel Rodríguez
Mendoza podían hablarle de Karr, Houssaye, los
Goncourt, Zola, Silvestre, Gautier, etc., y muchos otros
autores de actualidad, y con culto69”
Se expone mucho sobre la inocencia de Darío en la literatura,
se expresa que no tenía al llegar a los conocimientos suficiente.
¿Pero le jeunes, que lo tenía todo, qué hicieron? No se trata de una
competencia inútil y poco seria de celebrar lo uno o defender lo
69.- Silva Castro, Raúl. XIV- Memoria Chilena. Obras desconocidas de
Rubén Darío. Prensa de la Universidad de Chile- Santiago. 1934.-
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 163
otro. Lo que es demostrable sin duda alguna es que Darío cuando
llega a no es un ignorante de la cultura universal, de los clásicos
españoles, de los poetas románticos y de los neoclásicos, además
de Hugo, Dumas y otros; además que tenía los rudimentos básicos
de la lengua francesa y que con Gavidia había experimentado
por primera vez, con el alejandrino francés. Es Pedro Balmaceda
Toro quien se ocuparía de introducirlo con paciencia e interés en
el Parnaso Francés, por las mismas circunstancias reales al estilo
Ortega y Gasset.
Domingo Melfi señala con exactitud el cordial recibimiento que
hizo a Darío el primogénito del Presidente de la República:
“Quizá el que con más delicadeza le tomó del brazo, sin
hacer sentir demasiado la presión, para llevarlo junto a
él, en ese ambiente en el que no siempre el poeta encontró
la miel de una profunda devoción. Pero el artista que era
Balmaceda, Temperamento fino, delicado, en contraste
con su propia amargura intima, la amargura del que
lleva a cuestas e1 peso de una inexorable dolencia, le
dio esa bondad limpia y noble que emana de útil gran
corazón”
“Mientras se imprimían los “Abrojos” el poeta se retiró del
diario en que trabajaba, y se fue a Valparaíso, a casa del
señor Poirier. Durante mucho tiempo quedó sin noticias
suyas; de tarde en tarde una carta venía a traérmelas, y
todas eran tristes. Después dejó de escribirme y no supe
más de él”70
Don Narciso Tondreau difiere de los que opinaban que el
nicaragüense no llevó a Chile nada importantes en su cultura.
Afirma que Rubén Darío “llegaba a Chile bien habilitado para la
70.- ”. Artículo de don Luis Orrego Luco sobre Rubén Darío, publicado en
“La Libertad Electoral,” 20 y 21 de febrero de 1889.) XXIII – R. C. S. Obras
desconocidas de R. D.
164 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
carrera literaria”; y agrega: “conocía bastante a los clásicos griegos y
a los escritores españoles de los siglos de oro. Sin embargo, en materia
de vida y de costumbres, confiesa que le percibían infeliz como
individuo, sin noción alguna de vida terrenal y bueno como el pan”71
Este aspecto humano es muy importante, pues no lo consideraron
como un perverso y hombre malvado.
Los chilenos no abandonaron jamás las imágenes de Rubén
en las condiciones del bohemio, y del joven que desatendía sus
obligaciones. Se puede observar que su llegada a El Salvador,
regreso a su patria, y luego viajó a Chile, la conducta varió muy poco.
Echado a los alcoholes y a la cultura pueblerina del que espera, lo
que no llegará, y mientras tanto duerme. Esa actitud le causó un
gran daño, pues perdió la consideración de quienes le rodeaban.
El mismo Darío ha dicho que hacia párrafos de crónica
sobre noticias del dia, y alli su informalidad y su pereza
constituían la desesperación del Director y del jefe de
informaciones. Es casi imposible suponer que el poeta
diera cumplimiento siquiera mediano a las obligaciones
que se le habían asignado, por escasas que fueran.
Nunca tuvo por lo demás la disciplina del trabajo, como
afirman todos los que lo conocieron, ni pesar de las
lamentaciones que metrificaba, muchos años más tarde,
en la Epístola a la señora de Lugones. 72
Fue una cruz muy pesada que devenía de las situaciones de su
psiquis abolida, y por otra, un tanto de la cultura pueblerina en un
país donde el tiempo se quedaba dormido en la misma cama con
el indolente. La genialidad en una persona, no la inhabilita de las
71.- Entrevista concedida a El Bachiller Audaz y publicada en El Semanario
de Concepci6n el 10 de junio de 1929.
72.- Nota: esta es una opinión de Silva Castro que puso al pie de página en
el capítulo segundo refiriéndose a una opinión de Darío en el prólogo a las
Asonantes de Tondreau.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 165
influencias del medio o de los traumas, queda poco tiempo para
pensar sobre ello, pero el suficiente, para sufrirlos. Darío no sufrió
por ser incomprendido. Muchas de sus penas fueron causa y razón
suficiente por su comportamiento.
Posteriormente los golpes y su capacidad de sentir, resentir y
resistir para reflexionar, logró mitigar el dolor, además de corregir
su comportamiento, por la experiencia de trabajo, pero habituado a
los alcoholes y dominado por los vicios, torció el camino y fue más
difícil su estancia en Chile. A pesar de todo ese calvario buscado
por su cuenta, el Darío que lleva en su cabeza una corona de lauros
regresa Nicaragua y a El Salvador, todo un Prometeo, llevando una
antorcha de luz azul; con la fineza y elegancia que para el resto de
su vida lo distinguió. Chile fue una academia, una universidad, todo
un doloroso y duro complejo de experiencia y aprendizaje. Para un
nicaragüense es dolorosos tener que leer algunas consideraciones
como la que a continuación se exponen; pero no se puede borrar o
velar lo que un día fue.
“Este es el lado de la luz; el de la sombra también tiene su
parte. Darío había iniciado ya a1 llegar a Chile ese género
de afrentosa bohemia que hizo el tormento de toda su
vida y que le condujo prematuramente a1 sepulcro.
Debe atribuirse a esto, y no a otro motivo cualquiera, su
intempestivo alejamiento de Chile. Su vida desordenada,
su informalidad, su impericia para conducirse con
respeto de las apariencias, como la hipocresía de la
sociedad chilena, exige a cuantos aspiran a vivir en ella,
le minaron el terreno. Cuando Dario.se fue, muchos de
sus amigos ya no le querían bien y se habían olvidado
voluntariamente del beodo lirico centroamericano.”
166 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Palacio de la moneda espacio del modernismo
Es necesario intuir su situación difícil, así como su creación en
el mismo tiempo. ¡Increíble! Los cuentos que formaron el “Azul”
primigenio, había sido publicados en “La Época” desde el 7 de
diciembre del 86, hasta el 25 de noviembre del 87, diez trabajos,
entre ellos 6 cuentos y los poemas Anagke, Primaveral, Automnal e
Invernal. ¿Los leyeron sus amigos? Se puede suponer que sí, pero
no es impropio que no todos lo hubieran hecho. Se acostumbraron,
no lo encontraron novedoso, había mucha o poca consideración
para con su persona y trabajo, y el resultado lo expresa Darío:
“El libro no tuvo mucho éxito en Chile. Apenas se fijaron en él cuando
don Juan Valera se ocupara de su contenido en una de sus famosas
Cartas Americanas del Lunes del Imparcial” mas, hay una expresión
de Darío que se desconoce cuáles fueron sus destinatarios:
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 167
¿Por qué hay muchos que quieren ver alfileres en
aquellas manos ducales?
La historia es la que enseña con ternura los caprichos de los
seres humanos, y hace ver, sin palmeta los errores que se cometen.
El índice de ella, recorre el texto, y hace ver la lección entre
líneas que se deben aprender. ¿Quién es Rubén Darío hoy? Si sus
amigos surgen en la historia es por la existencia de su agigantada
dimensión como el poeta más importante de la Lengua Castellana.
La ingratitud no debe dominar ese espacio para olvidarse de Pedro
Balmaceda Toro, Eduardo Poirier, Manuel Rodríguez Mendoza,
Galleguillos, Toribio Robinet don Eduardo de La Barra, y Tondreau.
Hombres extraordinarios en paciencia y corazón.
168 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
LA GÉNESIS DEL MODERNISMO-
LOS ABORATORISTAS, BALMACEDA TORO Y
RUBÉN DARÍO.
Ninguna información que asista para conocer el trabajo
experimental de Balmaceda y Darío existe. El nacimiento del
Modernismo, no fue un acto de magia. Fue el resultado de un trabajo
y una voluntad fuerte. Tampoco el resultado de escritores distantes
inconexos y que, de suyo, escribían bonito. Un Maestro de América,
don Arturo Uslar Pietri avanzando sobre el surgimiento de poeta se
expresó:
“Un poeta de esa magnitud, gratuitamente no nace.
Nace como un proceso de un alma colectiva y de una
situación histórica; no es un simple don milagroso el
que lo hace brotar, porque si así fuera sería un poeta
insípido, incoloro, sin raíz, sin tierra sin humanidad.”
¡Pero que ha dicho Uslar Pietri! Eso es precisamente lo que se
conjuga en la estancia de Darío. Es la raigambre proporcional de
la América Central, junto con la experiencia cultural enraizada en
la antropología de las letras chilena correspondiente a la mismas
creadas por Sarmiento Bello y Lastarria. Es una unidad continental.
Es el alma colectiva de esa América española, que surge con todas
sus contradicciones y cambios, y que, ante todas sus convulsiones,
en las entrañas más profundas del alma se encuentra ese misterio
de la lengua. La de Castilla. Darío, Rubén, desde la más mezquina
piedra o venablo de curare que le han lanzado, se ha levantado
cada siglo, representando esa alma colectiva, y la historia de este
continente, que es un poeta sustancial y colorido; que sus raíces
están en las vértebras de América y su fuego en la incesante
hornalla del Momotombo.
***
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 169
Si Balmaceda había sido educado en un colegio francés esa
situación no obedecía exclusivamente a un capricho de su familia,
sino a una política de Estado que desde 1840, se vino fomentando
en dos líneas. La primera, ideológica, producto del enciclopedismo
que los liberales asumieron como necesario y propio para salir de
la visión conservadora y monárquica colonial, Segundo presentar
al pueblo chileno una opción liberadora que incluía un proyecto
pedagógico mediante una educación generalizada y popular. El
Estado creando condiciones estructurales y culturales para la
educación, así también que el modelo educativo fuera gratuito y
obligatorio.
Por supuesto que, las élites chilenas tenían su propio concepto,
asimismo, cómo ese ideal llevarlo a la realización sin salirse del
marco ideológico establecido por la élite liberal gobernante. Por
uno u otro lado, de esa sociedad, el laicismo tenía que ser un
modelo a seguir procurando que las ciencias fueron la guía de las
nuevas generaciones.
De tal manera que el afrancesamiento de la educación chilena
se fortaleció cuando todo el hálito expresivo francés con su cultura
fue trasmitido, y permitió a las élites de poder las expresiones
materiales de la relación cultura y poder económico.
Darío llega a Chile donde y cuando hay dos generaciones que
fueron educadas bajos esos parámetros, y las lecciones más
profundas fueron las que entregara a la sociedad chilena el
“Civilizador” don Domingo Faustino Sarmiento, Y que expone Juan
Pablo Conejeros Maldonado: 73
“Publica la obra titulada Educación Popular. En este
libro, que es parte del encargo del entonces ministro
Montt, Sarmiento dirá: “¿Qué porvenir les puede
73.- Conejeros Maldonado, Juan Carlos. – La Influencia cultural francés
en la educación chilena – 1840-1880. Universidad Católica Cardenal Raúl
Silva Henríquez- Serie Investigaciones No 17, Santiago de Chile, pág. 16
170 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
aguardar a aquellos Estados Sudamericanos que tienen
aún vivas en sus entrañas, como no digerido alimento,
las razas salvajes o : bárbaras indígenas que absorbió
la colonización, y que conservan obstinadamente sus
tradiciones de los bosques, su odio a la civilización,
sus idiomas primitivos y sus hábitos de indolencia y
de repugnancia desdeño- jamás contra el vestido, el
aseo, las comodidades y los usos de la vida civilizada?
¿Cuántos años, si no siglos, para levantar aquellos
espíritus degradados, a la altura de hombres cultos y
dotados del sentimiento de su propia dignidad”
(..)
“Sin duda que para Sarmiento esta gente no es el “pueblo”
que debe ser instruido, no es la plebe sobre la que
descansa la ilusión y la esperanza de las naciones, son
más bien masas ineptas de salvajes, “dañosa amalgama
de razas incapaces o inadecuadas para la civilización”
que pueblan nuestros territorios.”
Las élites nacionales de acuerdo a su formación y cultura de
clase, se deslumbraron con los encantos de Francia, el brillo de la
“Ville Lumiere” que sirvió de espejo a sus aspiraciones además del
encanto de la lengua y la distinción que de ella se desprendía en el
medio social, como en las mejores y familias de testas coronadas en
las que el idioma francés, era sustituido por el nacional. Práctica muy
común en las cortes europeas. Pero la Francia real, de revoluciones,
pestes y miseria, de las desgracias bajo los puentes, ese no estaba en
la mente de las élites. Benjamín Vicuña Makena realizó un viaje para
observar y poder escribir sobre los sucesos de la Comuna de París,
y en su oficio de cronista, narra cómo estaban París y Versalles. En
escombros parte de sus edificios. Makena hablaba perfecto francés
y fue quien le dio al Valparaíso y a Santiago ese aire arquitectónico
afrancesado y que Darío vio y quedó deslumbrado.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 171
En el análisis de Conejero Maldonado, nombra a un grupo de
liberales que fueron fundamentales en la cultura chilena:
“Los nombres de José Victorino Lastarria, Francisco
Bibao, Santiago Arcos, Salvador Sanfuentes, José Joaquín
Vallejos, Antonio García Reyes, Eusebio Lillo, José
Ramírez Rosales, Manuel Caro, entre muchos otros46,
son los que figuran entre aquellos escritores y poetas,
pensadores y políticos nacionales que hicieron suyos los
ideales del romanticismo y del liberalismo afrancesado,
las ideas del positivismo comtiano y del racionalismo
que Francia divulgaría por el resto del orbe.”
Para las élites ese afrancesamiento llegó a tal grado que se
convirtieron en francófonos y francófilos creando una aversión
por la antigua colonia, y su cultura. Domingo Faustino Sarmiento
en su reforma práctica de la educación y las letras contribuyó
prolongando eficazmente su discurso excluyente en la mentalidad
de las élites y de otros sectores que se sintieron identificados con el
exiliado argentino. El gobierno chileno desde 1840 dio paso a una
élite de sabios y académicos franceses, en la constituían gramáticos,
filósofos, matemáticos, físicos, químicos etc. Que además de trabajar
fundaron liceos al mejor estilo francés dirigieron el instituto
nacional en Santiago, unos se independizaron y continuaron en la
formaron colegios y liceos para señoritas claramente constituidos
para le élite chilena.
“Humanistas, educadores y filósofos, hombres de letras,
gramáticos, periodistas y poetas vinieron trayendo
desde Francia, centro del saber y de la cultura del mundo
occidental, no sólo el conocimiento de las ciencias y las
artes, sino además el revestimiento, la moda y el modelo
cultural que causarían admiración en los sectores
sociales más aristocráticos.”
172 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Balmaceda Toro primeramente fue enviado a estudiar a un
colegio elitista fundados por los ingleses: R. Radford, luego sus
últimos años, la secundaria la realizó en el “Colegios de los Padres
Franceses de Alameda” una institución religiosa que también fue
llamada por el gobierno con el mismo interés, se llamaba; “Colegio
de los Sagrados Corazones” y se convirtió en todo un hito en
Santiago que incluso hoy está en servicio.
Pedro Balmaceda Toro, hijo del Presidente de la República, por
parte de la madre, Toro Zambrano, podía con seguridad sacar al
sol sus panoplias, rollos con sellos reales, añejos documentos, una
tradición familiar de estirpe y abolengo desde la península y los
años de dominación colonial; y la asunción del poder como criollos.
Por consiguiente, además de su ubicación social se sentaba en el
oro y la plata de los acaudalados. Tenía todos los recursos, poder en
medio de esa realidad, aprender idiomas, música y pintura, tener
libros y revisas. Comer muy bien, y vestir igual.
Tenía en sus manos una fortuna, por consiguiente, un afortunado.
Sus relaciones sociales, le tendieron caminos y le abrieron puertas,
más aun, cuando su padre era el Primer Magistrado de la Nación.
Su estancia en el Palacio, La Casa de la Moneda, era una distinción
de la que gozaba más que otros miembros de su misma élite.
Pero, Pedro, era un joven sencillo. De Naturaleza apacible, aun
cuando en momentos la iracundia surgía y reventaba como un
volcán; y con palabras y gestos se figuraban el lanzamiento de
piedras incandescentes y torrente de lava; pero en breve, la calma
se apoderaba del joven, y el halo de la paciencia circulaba en sus
rostro y ademanes de beato augusto.
La Educación de Balmaceda Toro le permitió según sus biógrafos
hablar el inglés y el francés fluidos, asi como el griego como lengua
cultural antigua. Su educación en lengua francesa era sólida. El
colegio respondía a las necesidades espirituales y culturales de
las élites. Los preceptores franceses se había dedicado escribir
manuales para el aprendizaje de la lengua con los más variados
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 173
recursos didácticos, el objetivo también era crear un “Sprit franҁais”
en cada chileno.
Michel-Francois Guillou escribió una gramática francesa y una
española para estudiantes, y consistía en un método práctico para
el aprendizaje, esto fue en 1877, Valerie Coffau, publicó un “Nuevo
método como aprender con más facilidad el francés” en Valparaíso
en 1881 E. Ballacey, escribió un “Compendio de gramática francesa
para el uso de los colegios de niños de ambos sexos” Estas iniciativas
y textos abundaron en Talca, Valparaíso y Santiago, de alguna forma
había competencia entre los preceptores.
En el proceso de cambio o revolución cultural que se inicia en
1841, Los chilenos que tenía acceso a los libros, fueran de lectura
o las grandes novelas de la época, crearon las “Tertulias Literarias”,
una suerte de reuniones, en las que se leían textos y se abordaban
con critica serena y educativa, sin embargo, no fueron más que un
agiornamento a la tradición que se había creado durante la colonia.
Fue famosa la tertulia de don Juan Egaña a finales del siglo XVIII.
La comunidad involucrada en los procesos de la independencia
se reunía en salones. La tertulia del modelo Egaña, pasó a tener un
sentido patriótico y revolucionario. “Los salones de 1810 fueron las
academias revolucionarias en cuyo seno se agitaban las grandes y
fecundas ideas que realizaron todos los prodigios de la independencia.
En aquella época de sacrificios i de peligros, los hombres necesitaban
comunicarse recíprocamente todas sus esperanzas a fin de mantener
vivo el calor de su entusiasmo y de su fe. Las mujeres eran el alma de
éstas reuniones peligrosas. (..) “Se conservan como tipo de suprema
belleza las fisonomías de muchas de las mujeres que en aquella época
figuraron por la influencia que les daban- Su posición social, sus
talentos y energía, sus virtudes domésticas o el amor que inspiraron
a los más célebres caudillos.”
Después de la independencia, por los efectos de la guerra hubo
una disminución el interés por las tertulias. Restó interés pues
174 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
había de ocuparse de los nuevos problemas que se suscitaron por
la formación y gobierno de una república. Entonces, una vez que
se dividen los héroes de la patria, en la búsqueda del dominio, por
la experiencia comprendida en los “Salones” deben ser observado,
evitando que sirvan para la conspiración entre republicanos.
La reanudación de la rica experiencia literaria, ésta vez, tenía
el condimento de las novedades francesa, el idioma entre los
participantes, algunas novelas con alguna dosis de atrevimiento,
porque los jóvenes que habían viajado a Francia, influyeron en la
formación de estos grupos que lo componían indudablemente los
aristócratas. Alguna familia prestaba un salón de su residencia, y
departían algunos picoteos con bebidas refrescantes, te, o vinos,
mientras los textos se leían en voz alta.
Este nuevo modelo pasó de Tertulias a Salones literarios. “Mientras
se consideraba que los hombres leían obras de estudio y textos
clásicos, las miradas de las instituciones católicas y conservadoras
estaban puestas en la “perniciosa” tendencia femenina a leer novelas
románticas. No obstante, los salones, como espacios de sociabilidad
y difusión del conocimiento hacia fines del XIX, constituyeron una de
las primeras instancias para la educación de las mujeres de la alta
sociedad”
Con las posibilidades de tener un salón con bombillos eléctricos,
fue mayor la promoción de los “Salones” Hubo una variable muy
importante, porque además de las lecturas seleccionadas por
grandes lectores y escritores de oficio, se daba oportunidad de
presentar en “sociedad” trabajos de escritores considerados
“menores” y también de escasos recurso.
“Un poeta que se benefició con esta modalidad fue Rubén
Darío, quien fue introducido por Pedro Balmaceda
Toro en todos los salones de Santiago en 1887. Ambos,
conformaron, además, su propia tertulia literaria, en un
salón de la casa de gobierno”
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 175
Darío, tuvo amplio espacio para ser reconocido por mayor
cantidad de personas del medio social al que fue presentado, no
solamente se limitó su presencia entre los “jeunes” y los miembros
de la redacción de “La Época” y los otros periódicos. ¡Qué riqueza
de experiencias tuvo el nicaragüense! Estas tertulias podrían haber
sido puestas a sus oídos por el General Juan José Cañas y el Dr.
Antonio Zambrana. ¡Menudo encuentro!
Leer que Darío llega a Chile es todo un festín romántico de quienes
lo admiran sin tener conciencia o alguna idea de la sociedad chilena
su educación y todo el proceso antropológico de su cultura donde
se incluye la transferencia francesa, que incidió en todo su ser.
De tal manera que la formación elitista de Balmaceda fue
fundamental para Rubén Darío a sus 19 años, así como todo el
entorno cultural y social. Se puede comprender entonces que
Balmaceda como un vehículo cuya transferencia francesa será de
gran utilidad para Darío.
Balmaceda Toro tenía en sus manos libros de Gramática y
versificación francesa que eran de rigor en los colegios, pues
si se estudiaba la lengua era lógico que incluía la literatura, y
por consiguiente los preceptos para la redacción de prosa y
la estructuración de poemas. Sin duda alguna, las bibliotecas
escolares, nacional, municipal o particular tenían el famoso: Traité
général de versification française par L. Becq de Fouquières. (1831-
1887).la edición de 1879. Es admirable que ese fenómeno que se
realiza en Chile después de la independencia es obra de pensadores,
de hombres con visión de estadistas y que, de acuerdo a la época,
estaban haciendo políticamente lo correcto.
Darío-Balmaceda es el encuentro jamás pensado. Un encuentro
histórico tan trascendente en la lengua castellana como el Darío
– Gavidia. es el encuentro de dos jóvenes que tienen en común un
interés por las letras.
176 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Habrá que comprender que el primer encuentro en el Salvador
es el encuentro con la relación entre el alejandrino francés y el
Castellano, y el segundo es con la prosa francesa.
En Pedro y Rubén hay un atractivo interés, que de cualquier
manera que haya surgido, espacial y temporalmente, el motor
fundamental y esencial que sirve como aglutinante entre los dos es
la búsqueda de una nueva armonía en la lengua castellana que sea
semejante a la que lograron los miembros del Parnaso Francés, y
como se ha visto, no fue una suerte de magia, sino un proceso que
alguien tendría que iniciar y una vez logrado se expandió como una
novedad en la literatura.
No existe nada escrito que evidencie que haya surgido entre
Balmaceda y Darío en los primeros encuentros en “La Época” un
enfoque por la importancia de la literatura francesa del momento.
Es de suponerse que en la medida que hubo un mayor intercambio
e, información por la literatura, Darío pudo haber abierto una
ventana al haber manifestado su experiencia con Francisco Gavidia
y el modelo del alejandrino francés.
Es que hay que suponer lo posible dentro de lo humano y lo lógico
basado en lo pretérito y los resultados. Esa pudo ser la llave para
que Balmaceda abriera su hemeroteca y biblioteca de revistas y
libros en francés. Es probable que la preferencia total de Balmaceda
por los resultados que hoy se conocen, haya sido exclusivamente
la prosa. Darío con el interés de aprovechar la oportunidad que se
presentaba pasó a un segundo plano la poesía, sin abandonarla.
Pedro diría en un ensayo:
“La casualidad me puso en situación de cultivar con
Rubén Darío estrechas relaciones de compañerismo
literario “74
74.- Balmaceda Toro, Pedro. - (A. de Gilbert) Estudios y Ensayos –Quinta
Parte- Pinceladas – “Abrojos” por Rubén Darío” - Editorial Cervantes.
Santiago 1889-
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 177
EL TALLER Y LA INCÓGNITA DE SU PROCESO
METODOLÓGICO.
Naturalmente, el interés es conocer cómo y cuál fue la génesis
que dio inicio a una amistad, como causa material y espiritual, que
los llevara a ponerse de acuerdo e iniciar una lectura sistemática y
productiva de los poetas y prosistas franceses y como consecuencia
o producto final
Es una incógnita. Los hechos existieron, pero quedaron en esos
anaqueles de la historia que nunca la humanidad podrá abrir y
descubrir la riqueza de conversaciones, estímulo y apoyo entre
uno y otro, buscando el acercamiento de la prosa castellana al estilo
de las lecturas que pudieron hacer en un taller improvisado; pero,
obviamente, real y producto de una vocación.
Es un misterio conocer cómo discutían o analizaban sus
borradores y lecturas en francés. Cómo analizaban los verbos, y
riqueza de sustantivos propios para las imágenes esplendorosas,
o de candidez, y sugerirlas para los ejercicios de composición.
Quiénes, desean apropiarse del proceso creativo que concluyó en
el Modernismo se encuentran con un fantasma. que deambula en
la historia sin proceso testifical en la escritura. Pudiera ser que esa
privación haya estimulado opiniones apócrifas al crea el mito de los
precursores.
Ante esa privación no se logró conocer del color mismo que
sentían en el vibrar de cada palabra. Cómo llegaba cada oración
en ese estilo corto, vibrante y rítmico. Qué expresiones salieron
de aquellos jóvenes al enterarse de que un sintagma, nominal
o adjetival, podía ser construido en castellano. Pero Darío no
entendía de sintagma como se define actualmente las funciones
de las palabras. Podía sentirla la palabra, gozarla, compararla,
comprenderla, estudiarla, vivirla. Sentir el alma de cada una de
178 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
ellas.
Un biólogo o naturalista ve un mango. ¿Qué ve? Una fruta,
drupa de buen sabor del género mangifera, el valor nutricional
porcentual, su estructura compuesta de mesocarpio o endocarpio
etc. Y un pintor, ¿qué. vería en esa fruta? Su dimensión, textura de
su superficie, color o degradación de colores, incidencia de luz en
cierto sector cuando está expuesto en un lugar con mucha o poca
luminosidad Se apropiará de los colores fundamentalmente y
buscará o creará en su paleta los colores para expresar en el lienzo,
cómo sintió la especie, y cómo va a trasmitir esa sensación causada
en su interior, es el gran reto.
Vincent Van Gogh, sorprendió con su “Noche estrellada”. No es
la impresión realista que pudo salir de una máquina fotográfica
en determinados momentos de la noche y del amanecer. Tendría
que ser un film. Una presentación de movimiento. El cuadro
hecho en 1889, y según los mejores críticos, representa la vista en
diferentes momentos del día, incluido el amanecer y bajo diversas
condiciones climáticas, la salida de la luna, los días llenos de sol,
los días nublados, los días ventosos y un día con lluvia. ¿Y cómo
es posible reunir todos esos hechos naturales en un solo lienzo?
Apropiarse estéticamente de los diferentes momentos, concebirlos,
y expresarlos es obra del artista, de la persona que tiene no
solamente la capacidad técnica del arte de la pintura, sino, lo más
importante, la naturaleza profunda, indescifrable, particular visión
por los colores, un sentimiento que invade conciencia y voluntad, y
luego se expresa.
¿Qué ve un gramático en una prosa o un poema? ¿Qué ve un poeta
en las prosa o poemas de otro? El primero es formalista. Admirará
por su puesto el orden sintáctico, las funciones de las diversas
partes de la gramática reflejados en los párrafos. Advierte el buen
uso de las oraciones coordinadas, o subordinadas, en todas sus
especies. Los gramáticos son los mecánicos del lenguaje. El poeta
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 179
encuentra sabor, fluyen en su cuerpo y espíritu las palabras que
lee, goza de los ritmos en las oraciones. Experimenta sensaciones
cuando se juntan admiración, y conjugación del valor de cada
palabra que, como notas musicales llegan a su grande y profunda
sensibilidad. Muy importante, es el sentido de armonía.
Así como se armonizan los colores, las estructuras sintácticas se
armonizan con sentidos y sonidos de las palabras, ese color que
está en ella, pero que no se advierte porque no es la percepción
visual de ondas electromagnéticas, es el color que brinda la palabra
desde su relación entre significado y significante. Llegar al concepto
más profundo después de la representación de algo referido. No
quedarse en la idea simple, se trata de hundir el pensamiento en la
idea, y buscar dentro de ella lo que no es fácil y lo que en si encierra.
El significante que es la parte sensorial se sale del aspecto físico
y crea una dimensión que es percibida por el sentido del poeta, y
regresa dándole un valor al signo, que lo armonizará.
La palabra tendrá tanto en significado como en significante
valores que deberán ser medidos en la sensibilidad del poeta
para saber, dónde y cómo utilizarlo. Ejemplo son las maravillosas
aliteraciones de Darío: “«con el ala aleve del leve abanico” “Que la
brisa risa, y el sol irisa”, “y el grito de su pito repite el pito-real”, y no se
puede poner el ejemplo libre del contexto, porque la expresión que
lleva la carga de la aliteración está precedida de textos armoniosos:
“Amoroso pájaro que trinos exhala
Bajo el ala ocultando el pico;
Que desdenes rudos lanza bajo el ala,
bajo el ala aleve, del leve abanico.”
Darío, dirá después:
“Cada palabra tiene un alma, hay en cada verso, además
de la armonía verbal, una melodía ideal. La música es
solo de la idea, muchas veces.”
180 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Claro está que un versificador no podría llegar a estas cúspides
de la armonía, entre lo concreto o físico del lenguaje y la percepción
individual, sino hay en su interior la “idea” “de la música”, y Darío,
aclara que no es una actividad permanente del espíritu, sino que:
“muchas veces” o sea, no siempre. Así mismo, se podría tener la
virtud de la “armonía” y la “idea”, pero si no existe por el proceso
del aprendizaje el recurso de un extenso vocabulario, y la claridad
de la ubicación semántica en el texto, no se logra, lo que Rubén
Darío logró.
Y es la sensibilidad en castellano y en francés que Balmaceda
Toro advertirá en “Abrojos” que, desde esos poemas se ve una
aurora que surge para un nuevo amanecer. No era el sol radiante
del cielo azul, era la tenue luz que anuncia ese nuevo día.
Adelantado en todos los caminos entre todas las estrellas
asomándose entre cúmulos y nubarrones tempestuosos, entre la
selva, o bajo un alud de los Andes, Pedro Balmaceda Toro, con gran
conocimiento de la poesía francesa en su actualidad escribió:
“Darío es el primer cantor de la nueva escuela, que
ha llegado a nuestras playas. F. Coppeé75, A. Silvestre,
Arène y todos los parnasiens del gran barrio de Paris,
si comprendiesen el español , dirían que Darío es un
hermano.”
Por estas razones, es que se sumerge en la lectura. Y eso no
termina en la lectura mecánica, y en la apropiación estética, sino
que continúa al quedar todo lo absorbido en el inconsciente;
girando y creando desde los parámetros que le han sorprendido y
ha aprendido.
75.- François Édouard Joachim Coppée, (París, 26 de enero de 1842
- Ib., 23 de mayo de 1908), poeta, dramaturgo y novelista francés del
Parnasianismo.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 181
Esa es una sensibilidad propia de un poeta; pero, unos gustarán
solamente de lo percibido; pero, otros, para el caso del poeta
nicaragüense, hubo un paso audaz para llegar a la trasformación.
Darío fue atrevido siempre. Solamente por testimonio escrito por
Balmaceda, se advierte la luz de la aurora, el resto quizá por desdén
u otra razón humana, ni lo advirtieron como tampoco pudieron
en sus afanes en la literatura francesa, ir más allá de su lectura
asombrosa y refrescante.
Quien abunda en el trato íntimo y de intercambio de experiencias
es el propio Rubén en su libro “A. de Gilbert” publicado después
de conocer por carta del propio Presidente Balmaceda, la muerte
de su más querido amigo. Las demás referencias se encuentran en
los escritos, de quienes entre 1886 y 1888, fueron sus compañeros
en el diario “La época”; y existen algunos datos en cartas o
comentarios breves de quienes lo acompañaron en la vida bohemia.
Es información extra muros. Datos y anécdotas, que no precisan
de reuniones en el Palacio de la Moneda. Y dan fe de la amistad
muy fraterna entre Pedro y Rubén Eduardo Poirier. Orrego Luco, y
Manuel Rodríguez Mendoza.
Algunos de los “jeunes” después de la publicación de “Azul”,
expresaron alguna admiración, por Darío, así como manifestar las
incomodidades que en algunas oportunidades ocasionó el poeta
nicaragüense. No obstante, existía, la admiración en el fondo de
cada una de esas conciencias. Cuando lograron comprender al
extraño joven expresaron su admiración muchos años después. Es
posible que la imagen continental de Darío para ese entonces, fuera
para ellos una tarjeta de presentación el haberle conocido.
La cultura de los chilenos era en ese medio muy formalista,
ajustada a cánones de familia; por tal motivo, muchas de las
experiencias con Darío estaban confrontadas por las diferencias
culturales. Reconocieron después quien era, pero con limitaciones,
182 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Ninguno de sus compañeros de trabajo o amistades, frutos de su
actividad poética o periodística comprendían que, estaban frente
a un genio creador. Poco a poco, se fueron enterando qu Darío
tenía muchas capacidades que iba desarrollando en el trabajo, y
en reuniones que permitían el intercambio de ideas, impresiones,
lectura de trabajos, o discutir sobre el curso de la literatura
francesa. ¡Todo entusiasmo! Pero, solamente Balmaceda y Darío,
tenía el interés por la investigación, y el ejercicio práctico de la
transformación de la lengua castellana. Esas relaciones no eran
nada común en los grupos de trabajo, en especial, en una mesa de
redacción.
Darío tenía un sentido muy profundo de lo que significaba la
traducción. Había escrito un elogio a un poeta, por demás, quedó
desconocido, pero solamente él, pudo comprender su sentido
poético, y la capacidad de asimilar el sentimiento expreso en una
prosa o un poema traducido como lo hacía Pedro León Gallo.
Los colaboradores o redactores de “La Época” menospreciaban
el trabajo de traductor de León; y Darío, entusiasmado porque el
poeta había traducido las obras de Víctor Hugo, se interesó por
ir más allá de ese entusiasmo. Y habrá que comprender que, a su
edad, no solamente sabe exponer sus ideas de manera diáfana, sino
que las ideas mismas, son producto de una madurez prematura; y,
que esperaba a lo sumo de quiénes habían pasado no memos de
cuatro lustros leyendo y escribiendo. Muy pocas veces se analiza al
Darío expresando larguras de pensamiento filosófico o de análisis
a situaciones que merecían la expresión salida de una madurez
expresa.
“Un dia que en la redacción de La Época hablando con
algunos amigos letrados, manifesté mi entusiasmo por
los escritos poéticos de Pedro León Gallo, fue recibida mi
opinión con extrañeza. Decididamente, ¡yo debía estar
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 183
equivocado! Vamos a ver, ¡muestre usted la “obra” de ese
poeta! ¡Déjele usted grande por otros motivos, y en paz
con sus versos!”
(..)
“Traducir a Víctor Hugo es tarea enorme. Aquello de
que tan solo un poeta puede traducir a otro poeta, es
un proverbio literario muy verdadero. Y Víctor Hugo es
el “dios”. Para traducirle es preciso ser un gran poeta.
Ahora bien, Pedro León Gallo es uno de los mejores
traductores en lengua española que ha tenido Hugo.”
“¿Cómo se debe traducir a Víctor Hugo? He aquí la
cuestión. Se me ha dicho que Pedro León Gallo en sus
versiones es a las veces incorrecto, a las veces flojo, y
sobre todo caprichoso, duro, férreo. ¡Así, asi! ¡Ya habría
deseado algún artista que Paul de Saint Víctor tradujese
en verso la Ilíada! Si este cincelador Ático de la prosa
hubiese presentado a1 viejo Homero en ritmos nuevos,
con seguridad que no sería su obra la de los Hermosillas
franceses. En la prosa misma se advierte la dificultad
casi insuperable de trasladar de un idioma a otro ciertas
hermosuras literarias. Yo no estaré nunca conforme con
que el vino de nuestro Cervantes se apure -siquiera Sean
los extranjeros dueños de ricas copas, de raros cristales-
sino en los firmes y viejos vasos castellanos.”
Quizás no por menosprecio, pero si por desconfianza. La
educación de los redactores era muy académica y la segunda
lengua que dominaban era la francesa. Y de acuerdo a sus criterios,
y desconfiando de que Darío pudiera tener un acertado juicio
lo objetaban. Pero Darío les demuestra un conocimiento de los
fundamentos gramaticales franceses en la Gramática Española,
estudiados por José Manuel Gómez Hermosilla, y detrás de éste,
184 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Nicolás Beauzee76 Etienne Bennot Condillac77 y Antoine-Louis-
Claude Destutt78 Cada uno dando un aporte filosófico al lenguaje,
que incidirá en Darío cuando expresará que en cada palabra hay un
alma.79 Y seguro se puede estar que sus críticos en ese momento,
estaban ajenos a la comprensión que tenía Darío de las traducciones
de León, pues no se trataba de actos mecánicos.
El gran problema de Pedro Balmaceda Toro ser originó porque
desgraciadamente, la nodriza, no informó a sus padres que el niño,
que se había caído, y tal hecho, le causó un problema terrible en
las vértebras dorsales, o torácicas que quedaron deformes. En la
medida que fue creciendo se fue encorvando, y sobresaliendo una
joroba, una cifosis de origen traumático. Aunque en su vida diaria se
manejaba con mucha sencillez y amabilidad, en su mundo interior,
revoloteaba la frustración y el ímpetu de hacer algo que demostrara
que su vida valía, que no era un inútil y desvalido. No se echó en el
pesebre de su desgracia, saltó de las escuelas a la universidad, a
investigar y estudiar la realidad social de Santiago.
Conocer los museos de Francia, o de otras partes de Europa
era uno de sus cartas de presentación en amenas e interesantes
conversaciones, puesto que no había cruzado las peligrosas aguas
del sur entre la Patagonia, la isla Grande de Tierra del Fuego;
y por las aguas del Atlántico llegar a puertos franceses. Fuera el
76.- Nicolas Beauzée, nacido en Verdún el 9 de mayo de 1717 y fallecido en
París el 23 de enero de 1789, fue un gramático francés.
77.- Étienne Bonnot de Condillac, abate de Mureau (Grenoble, 30 de
septiembre de 1714-Beaugency, abadía de Flux, 3 de agosto de 1780), fue
un sacerdote, filósofo y economista francés de la segunda Ilustración, la de
los llamados por Napoleón ideólogos.
78.- Antoine-Louis-Claude Destutt, marqués de Tracy (nacido en París el
20 de julio de 1754 y muerto en la misma ciudad el 9 de marzo de 1836),
fue un aristócrata, político, soldado y filósofo francés de la Ilustración,
quien acuñó el término «ideología» en 1801, en el periodo de la Revolución
francesa, con el significado de ciencia de las ideas, tomando ideas en el
sentido amplio de estados de conciencia.
79.- Rubén Darío, Palabras Liminares – Prosas profanas.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 185
Havre, Saint-Nazaire, o Marsella. Era un sueño, pero objetivamente
lo podía realizar puesto que tenía los recursos. El pobre poeta
centroamericano recorrió Europa, conoció a Verlaine y a otros.
Mysteria vitae.
La magia fotográfica sirvió para poner en manos de quiénes
podían comprar los maravillosos álbumes que mostraban al
mundo en bellos tomos elegantemente encuadernados, el arte
europeo de siglos, tanto en arquitectura, pintura como escultura.
Toda una novedad había en las universidades y colegios de nivel
superior, enciclopedias como la, “Encyclopedie de Dicctionaire
Raissoné des sciences des arte et des métiers “Muchas familias se
preciaban de tener una excelente biblioteca donde se encontraban
esos volúmenes, y fue una novedad para las bibliotecas nacionales,
universitaria y familiares, la publicación de la “Diccionario
enciclopédico hispano-americano de literatura, ciencias y artes
Esa particularidad le permite abundar en información que
demás de sorprender por sus detalles, refiriéndose a las obras de
arte en pintura y escultura, lo consignaban un joven de cultura
admirable e inagotable en la participación, no solamente con sus
amigos y familiares, sino en los mismos planteles universitarios. Su
verbo, calidad humana, y las joyas de sus escritos, le construían un
pedestal en su medio.
186 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
LA IDENTIFICACIÓN DE BALMACEDA CON
LOS PERSONAJES DE SHAKESPEARE,
DESCRITOS POR SAINT VÍCTOR
Su tragedia lo identifica con personajes de las obras de
Shakespeare; y se advierte en sus ensayos una prolongación de su
alma que en momentos cae abatida, y sufre manifestando crisis de
ánimo y desasosiego. Sabe que no puede quedarse prisionero de
ese martirio. Lectura y escritura serán dos recursos, donde podrá
conducir su mundo interior. El dolor lo expone en su ensayo:
“Hamlet80
“Nos encontramos en presencia de uno de esos tipos
humanos que resumen en sí toda la multiplicidad, todo el
conjunto de una naturaleza enferma, sombría. Pertenece
Hamlet a ese círculo de personas que entran al mundo
por la ancha puerta de los dolores, como dice Balzac.
Nacen con el germen de su propia desgracia, desarrollan
su espíritu en la meditación; el mundo les ofrece todos
los puntos oscuros; la vida sus mortificaciones, sus
inconsecuencias, sus lados desagradables, porque nada
hay bueno o malo sino en fuerza de nuestra fantasía,
y aquellos que educan su alma en la observación de
las flaquezas y debilidades de los hombres, llegan a
formarse un concepto errado del mundo ; solo ven las
ironías de la suerte, las desmedidas ambiciones de los
unos, la perversidad de los otros, i juzgan que en la
tierra no hay hombre que sea honrado ni mujer en quien
pueda depositarse la confianza, porque la traicionaría
su fragilidad o su virtud”
80.- Pedro Balmaceda Toro- A. de Gilbert- Estudios y Ensayos Literarios.
–Imprenta Cervantes – Santiago. 1889) Prólogo de Manuel Rodríguez
Mendoza. –
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 187
Siente que entró al ancho mundo de los dolores, y manifiesta
sus mortificaciones y hechos desagradables. Por otro lado, desvela
su deseo en la práctica real de su vida de ubicarse en una fantasía
que rebaje; que amortigüe su desdicha. Analiza y proyecta el
medio social teniendo como base la misma obra de Shakespeare
y la comedia humana de Balzac. A. de Gilbert, está en una lucha
con Pedro Balmaceda, en su propia contradicción, el que Es, y su
proyección.
Paul de Sainte Víctor es el escritor que ha encendido una fogata
chispeante en su cerebro, una lumbre que corre hacia la mano
que empuña la pluma, y escribe con su estilo y filosofía. Pedro ha
descubierto el análisis filosófico que Saint Víctor hace de la obra
de Shakespeare. Ha engullido sus libros sin pausa alguna. Navega
con vela latina en el mar que han creado los franceses. Hay que leer
“Deux Masquet” para absorber el sentido crítico de Paul Bins sobre
los personajes del inglés. Cómo penetra en la Psiquis del autor y de
cada uno de los personajes.
Y hay entre A. De Gilbert o Pedro Balmaceda tal identificación
de lo que está más allá las líneas de un párrafo, una realidad
meta-contextual que lo identifica sin saberlo con el carácter y
personalidad del galo, ese sentido se advierte en la biografía del
Conde de Saint Víctor que escribió Alidor Delzant, en 1886:81
“Apasionado bajo una apariencia fría, violenta e indecisa,
nervioso hasta el sufrimiento, tan altivo como altivo,
pero tímido hasta los excesos, Paul de Saint Víctor, que
siempre se sintió incómodo en el tiempo, donde vivía,
no estaba menos, al principio, en la forma literaria que
eligió”
81.- Calmann Lêvy, éditeur - Ancienne maison michel lévy frères. - . París.
3, rue al’ber, 3 1886. “Passionné sous une apparence froide, violent et
irrésolu, nerveux jusqu’à la souffrance, aussi hautain que haut, mais
timide à l’excès, Paul de SaintVictor, qui fut toujours mal à Taise dans le
temps où il vecut, ne l’était pas moins, au début, dans la forme littéraire
qu’il choisie”
188 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Hay elementos de carácter muy comunes entre Sainte Víctor y
Pedro Balmaceda Toro.
Paul de Saint Víctor82 en su juicio por la obra del inglés:
“Pero Goethe pronunció la palabra suprema y definitiva
sobre Hamlet. Hamlet es “un alma cargada» de una gran
hazaña e incapaz de realizarla. Es un pensador indeciso
y oscuro, a quien Fatahté impone un trabajo hecho para
el cuerpo robusto y el espíritu audaz de un héroe. Mezcla
de violencia y debilidad, amabilidad y pesimismo,
desconfianza y lealtad, su carácter es una contradicción
perpetua. Hay un veneno derramado sobre su alma, que
se vuelve a su vez lo agita e irrita y, con los transportes
del frenesí, lo inmoviliza en sueños. Incluso antes de
la aparición del Fantasma, está desilusionado con su
nacimiento, soportando la vida como una pesadilla, a
veces tratando de despertar por un esfuerzo convulsivo,
luego volviendo a caer en letargo y reanudando sus
sueños.
Al comienzo del drama, todavía solo conoce la infidelidad
de su madre en memoria de su padre, y esta desilusión ya
lo ha golpeado con una melancolía incurable83
Versión original.84
Mais Goethe a prononcé sur Hamlet le mot su- prême et
définitif. Hamlet est «une âme chargée» d’une grande
action, et incapable de l’accomplir Il est un penseur
82.- Saint Víctor, Paul Les Deux Masquet – Trágedie et Cómedie – III
Les Modernes. Shakespeare –Le Théatre Francaise- Depuis ses origines
jusqu’a beaumarchais- Paris - Calmann-Lévy, éditeurs
3, rue auber, 3. 1880.
83.- .
84.- Traducción libre.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 189
indécis et sombre, à qui la Fatahté impose une besogne
faite pour le corps robuste et l’esprit hardi d’un héros.
Mélange de violence et de faiblesse, de bonté et de
pessimisme, de défiance et de loyauté, son caractère est
une contradiction perpétuelle. 11 y a un poison, versé
sur son âme, qui tour à tour l’agite et l’énervé, et, des
transports de la fré- nésie, l’immobilise dans le rêve. Avant
même l’appaj’ition du Fantôme, il se montre désenchanté
de sa naissance, subissant el vie comme un cauchemar,
essayant parfois de s’en réveiller par un effort convulsif,
puis retombant dans sa torpeur et renouant ses songes.
Au début du drame, il ne sait encore que l’infi- délité de
sa mère à la mémoire de son père, et cette désillusion l’a
déjà frappé d’une mélancolie incurable.)
Pedro Balmaceda está frente a un espejo tanto por la personalidad
del escritor francés que admira, como por la forma que escribe y
de su filosofía crítica. Pero, éste, llevará a Rubén Darío de la mano
hasta donde Sainte Víctor, que ha sido entronizado en un rincón
del Palacio de la Moneda. ¿Qué verá o encontrará Darío en Saint
Víctor? ¿Qué novedades en aquella prosa que está escondida en
los dos tomos que el galo ha escrito sobre personalidades que han
trascendido los espacios y el tiempo? Personalidades que surgieron
en la Grecia antigua y como verdaderos nautas surcaron mares en
centenares de libros, más allá del “Nostrum” y anclado el esquife de
plumas, tinta y papel, en los nuevos mundos que quizá solo Platón
pudo tener una idea de lo ignoto.
La prosa de Pedro posee el sello de Paul. Es innegable sentir esa
estructura que se conjuga con un permanente uso de una riqueza
sustantiva, y adornada de una adjetivación útil y oportuna:
190 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Otelo85
“Puede decirse, al leer las obras de Shakespeare , lo
que Paul de Saint - Víctor decía de las tragedias de
Esquilo : Hic sunt leones... Aquellos simbolismos de la
pasión humana , aquellas encarnaciones de Otello,
Hamlet, Yago, Shylock; aquellos vicios y aquellos odios
humanizados, que son el patrimonio de todas las épocas
y de todos los tiempos, han llegado hasta nosotros con
toda la frescura salvaje con que los concibió su autor ; y
hoy todos escuchan como nuevas, estas eternas vejeces de
la emulación , del cariño y de la avaricia. Desligando de
la obra de Shakespeare todo ese sabor local de su época,
esas crueldades de estilo y esas asperezas inherentes
a un hombre que escribe con el gusto de su tiempo, se
destaca de relieve, entre la bruma de la poesía y el calor
del lirismo, el problema de las pasiones, la lucha de la
humanidad”
“La flaqueza del hombre no tiene fronteras, como la
fragilidad de la mujer”
La referencia del estilo sanvictoriano, se puede observar
cuando se compara su prosa con la del galo:
“Shakespeare es parte del grupo indivisible que forman
Homero, Esquilo, Job, Dante, Rabelais, estos primogénitos
del espíritu humano, estos hombres que dominar las
generaciones terrenales, como Saúl se elevó sobre el
pueblo de Israel, “sobre todos los hombros”. Pero lo que
lo distingue de sus compañeros, s una universalidad
más amplia y amplia, un mayor parecido con la
naturaleza, una personificación más completa y variada
85.- Balmaceda toro, Pedro. Estudios y Ensayos Literarios (A. de Gilbert)
Editorial Cervantes –Santiago, 1889 Pág 20
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 191
de la humanidad. Entre los reyes de la inteligencia,
Shakespeare ocupa el lugar especial que ocupa el año
entre los olímpicos, este Pan adorado por los Antiquile
por encima de incluso de Júpiter; erizado y salvaje dios
que caminaba sobre patas de cabra, pero cuyo pecho azul
reflejó todas las imágenes de la tierra, todas las estrellas
del firmamento. Entonces el genio de Shakespeare tiene
algo infinito y universal. Hoy ejerce sobre la literatura
europea la influencia de un elemento en el globo; él riega
a la gente inteligencia; fertiliza mundos espirituales;
Literaturas enteras han salido de él. Hizo Alemania a su
imagen, el renacimiento poético de Francia floreció en
voz baja: el idioma los ingleses conquistaron América
para él; ella lo esparce en la inmensidad de Asia. Para
emplear la barbarie tan expresiva de Emerson, podemos
decir que hoy, el mundo entero está sacudido. Un crítico
inglés lo llamó “una voz de la naturaleza”. Esta palabra
sería quizás su definición más precisa. La obra de
Shakespeare no es local ni personal: ninguna poética lo
delimita, no el sistema no lo restringe”
192 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
LA INFLUENCIA JACQUES BINS EL CONDE DE
SAINTE VÍCTOR EN LA PROSA DE DARÍO.
Ins Jacques Bins Conde de Sainte Víctor
Darío era el scaner biológico que llegó desde el cordón umbilical
del continente, donde están las venas que unen las culturas
septentrionales y las australes, pasando por donde se corta la
tierra con el paralelo ecuatorial. ¿Qué podría dar una de esas tierras
de pastos y de ganado, de políticos belicosos llenos de iracundia
visceral, lluvias torrenciales y un sol que arde en los llanos, y
montañas se llenan de niebla, y sus ríos corriendo desesperados al
mar. ¿Qué podía salir de un país de un alto índice de analfabetismo?
La visión humana y objetiva responde: Nada.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 193
Como ya se ha visto, Rubén Darío llega muy ajeno a la cultura
chilena europeizada, es uno de esos extraños o raros que han surgido
en la América Española, como resultado de las contradicciones
sociales, políticas e ideológica que se suscitan después de las
guerras de independencia. Aunque Darío no surge de las guerras
de independencia, porque no las hubo, sino de pendencias entre
gamonales que disputaban el poder para manejar la República como
una hacienda con aires de Estado. En Darío incide culturalmente
esa civilización y barbarie.
Don Domingo Faustino Sarmiento llegó atravesando los Andes
haciendo lo suyo; Darío llegó por la costa para encontrar lo suyo.
Allá en el fondo se veía un horizonte donde se juntan las sábanas
nevadas con las cúmulos y nimbos, Allá, estaba el pico Ojo Salado,
helado y curioso que se asomaba para ver cómo la inmensidad del
océano en eterno maridaje se besaba con el cielo azul austral de
Chile. ¡Paraíso prometido!
Qué le hacía falta a Chile para que, en vez de cóndores, surgiera
un pájaro azul, o se emplumara el Cisne en el Mapocho silente,
helado y cristalino. Bien. Darío, sin duda alguna desconocía a
Sainte Víctor. No existe referencia o evidencia que sirviera para
asegurarlo. ¿Negarlo? Es sencillo, pero es más probable, puesto que
Darío era Campoamor, Núñez de Arce, Gertrudis de Avellaneda,
Hugo y Dumas, y muchos escritores, y referencias culturales que
demostró en El Libro y la Oda a Bolívar. Mucho, muchísimo de todo
eso. Pero la paleta francesa de colores, las minas de las Galias de
pedrerías, hadas, oro y soles, no estaban en su valija.
Darío poseía “una fatal timidez” que confiesa en su autobiografía.
Su origen social y étnico, era muy diferente a la que presentaba
Pedro Balmaceda en la sociedad santiaguina. Así mismo, por su
realidad absolutamente diferente, la manera de ser sentida, vivida y
expresada era de variadas tonalidades y de visibles consecuencias,
194 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
que él, inteligente sabía manejar. Darío, era tímido, pero sabía
explotar su timidez. Sabía explotar su talento y su carácter, que
le formaron una personalidad que dejó pensando a Orrego Luco,
estando en Madrid, décadas después.
Un aspecto que no se ha estudiado en la personalidad de Rubén
Darío, es cómo incidieron en su personalidad, las características
generales del nicaragüense, que se adquieren por pauta social en
el seno del hogar, y en el medio social desde la infancia cuando se
junta con los amigos de la vecindad. No puede ser excepción alguna.
Muchas de las manifestaciones que se advierten en su vida
son esencia misma de los elementos conductuales que cualquier
ciudadano del resto de Centro América, puede reconocer de un
nicaragüense. En la últimas tres décadas de siglo XIX, había una
marcada conducta del nicaragüense, de origen campesino, del vago
o “roto”, así como de los estudiantes y clases medias y aristócrata.
Un común denominador entre todos. Ser oportunista, aprovechar
las circunstancias, saber introducirse con “maña” en un espacio
socialmente excluyente, comer y beber gratis si la oportunidad
se presenta, excusarse o mentir, explosivo o curioso, soñador, con
la misma largueza con la que trabaja, con la misma duerme. Todo
esto fue observado por los chilenos en Darío. No cabe duda. Todos
sus pasos para conseguir lo suyo se debió a su capacidad intuitiva
natural y fortalecida por la antropología social de su entorno. Jamás
dio un paso que no fuera calculando en beneficio que podía sacar.
En este trabajo se podrán observar todos estos aspectos.
Lograba reunir también, “pereza y sensualidad”, la primera
fatal en su labor cotidiana, y la segunda fue fortaleza en su
expresión poética novedosa, pues, los románticos se llenaban de
ensoñaciones al ver la gravedad de una cara femenina y metros
de telas envolviendo cuerpos ignotos. Darío estaba interesado en
descubrir las formas escondidas detrás de aquellas murallas de seda
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 195
o algodón y describirlas con el pincel novedoso que traza formas
y colores con los vocablos, y penetrar luminoso en la imaginación
con la sensualidad pictórica de Watteau.
Su vida en Valparaíso le hizo olvidar al menos en esos dias con
sus noches, las desesperanzas que se habían anidado en su cuerpo y
alma. Las frustraciones al no alcanzar a la trapecista, o darse cuenta
que la rubia de ojos azules que amaba, la vio una noche temblando y
llorando ante el cadáver del hombre que se había llevado su virtud.
¡Horror! Ver a la amada llorando ante el tilinte.
El Santa Tecla, conoció lo que era “Mel et lac, sub lingua tua” y
“en la hora tibia dos manos se juntan, dos cabezas se van acercando,
se hablan con voz queda, se compenetran mutuas voliciones; no se
quiere pensar, no se quiere saber si se existe, y una voluptuosidad
miliunanochesca perfuma de esencias tropicales el triunfo de la
atracción y del instinto.” No obstante, en Valparaíso, y a confesión
suya “se concentra en ya probables o ya hondos amoríos, sobre todo
por Playa Ancha; invitaciones a bordo de los barcos, por marinos
amigos y literarios: horas nocturnas, ensueños matinales, y lo que
era entonces mi vibrante y ansiosa juventud” Experiencias, de las
que no gozó Pedro Balmaceda.
No hubo situaciones similares que despertaran en Pedro un
espíritu sensiblemente sensual y lo expresara con imágenes
colmadas de delicadezas y sutilezas, verbales. ¡No! El espíritu de
Pedro navegaba en las nieves; el de Darío, en las fiebres de los
llanos, en las tormentas y rayerías tropicales de León, en Nicaragua.
El díscolo, haragán, antimetódico, sensual, curioso y de carácter
contumaz tenía en todo su enredo la estrella de un destino que
había sido diseñada para él.
Las frustraciones de Darío no partieron de un accidente físico,
tenía un insondable dolor de alma como consecuencia de un
hogar malogrado, la ausencia física y moral de una madre le dejó
196 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
un vacío espiritual que solamente su madre podía llenar. No tuvo
todo lo que hubiera querido, ni tampoco le faltó lo necesario. Era
un niño muchas veces ausente de la realidad que se escondía entre
volúmenes de libros. En su adolescencia los alcoholes absorbían en
los momentos de mayor angustia las incógnitas que no tenían fácil
respuesta. El padecimiento espiritual de Darío se originaba en el
alma, el de Pedro en su cuerpo. El primero hacía padecer su cuerpo,
el segundo su alma, ambos sentían el dolor del espíritu.
Su inclinación hacia lo mejor y una buena posición social, ya
habían sido expresadas. La abundancia de amor furtivos, “su
inquirida bohemia” los torrenciales aplausos en su país tropical que
le prodigaron sus admiradores, mañas y virtudes, conocimientos,
libros, aprendizaje, amigos generosos, viajes y premios. Pero, todas
esas circunstancias no las tuvo Balmaceda Toro. Las diferencias
serán muy abismales, como anchas. Pedro Balmaceda toma la
espiritualidad de Sainte Víctor, pero Darío tomara la forma. ¿Qué
podía aprender Darío entonces de Paul de Saint Víctor?
Véase esta prosa del francés:
“Él entablilla diez acciones sobre la frente; cruza,
desata, aprieta y desata con un infalible ninja en
veinte riendas diferentes parcelas enredadas. Él
está en todas partes (; lo oye todo: el suspiro de un
corazón perdido en la multitud, como el clamor de la
batalla; la meditación solitaria del héroe y los gritos
del populacho. El sondea los riñones, escudriña la
conciencia. Todos sus personajes son iguales ante él
como las criaturas ante el Creador; los pesa, los juzga,
los absuelve o los condena, sin que le tiembla la mano,
sin que le tiemble la voz, sin que se desvíe su brío”.
(Il attelle dix actions de front; il croise, lâclie, res-
serre et dénoue d’une ninin infaillible vingt rênes
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 197
différentes d’intrigues emmêlées. Il est partout (; t il
entend tout: le soupir d’un cœur perdu dans la foule,
comme la clameur de la bataille; la méditation soli-
taire du héros et les huées de la populace. Il sonde les
reins, il scrute les consciences. Tous ses personnages sont
égaux devant lui comme les créatures devant le Créateur;
il les pèse, il les juge, il les absoutou il les condamne, sans
que sa main tremble, sans que sa voix frémisse, sans que
sa verve s’égare.)
Darío escribirá después en Los Raros – León Bloy
“Monsieur de París vive sombrío, aislado, como en un
ambiente de espanto y de siniestra extrañeza. Hay
quienes le tienen miedo; hay muchos que le odian; todos
evitan su contacto, cual, si fuese un lazarino, un apestado;
la familiaridad con la muerte ha puesto en su ser algo de
espectral y de macabro; en esa vida lívida no florece una
sola rosa. ¿Cuál es su crimen? Ser el brazo de la justicia.
Es el hombre que decapita por mandato de la ley. León
Bloy es el voluntario verdugo moral de esta generación,
el Monsieur de París de la literatura, el formidable
e inflexible ejecutor de los más crueles suplicios;
él azota, quema, raja, empala y decapita; tiene el
knut y el cuchillo, el aceite hirviente y el hacha: más
que todo, es un monje de la Santa Inquisición, o un
profeta iracundo que castiga con el hierro y el fuego
y ofrece a Dios el chirrido de las carnes quemadas,
las disciplinas sangrientas, los huesos quebrantados,
como un homenaje, como un holocausto. «¡Hijo mío
predilecto!» le diría Torquemada.”
Darío tiene un ojo mágico y sentido del ritmo en su mente.
Combina su capacidad de ver y sentir las vibraciones que tienen
198 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
las palabras. Es una máquina biológica, con una “unidad lectora”
que capta el color, el sentido, el ritmo, la integración lógica de las
palabras. Es “orgánico” en él. Es un “comprendedor”, palabra que
utilizará muchos años después para explicar el proceso evolutivo
de la sustancia poético y su evolución, pero ésta no sucede, si no hay
un “comprendedor” que se aparte de los “regocijados versificadores”
(R. D.). y en sus “Dilucidaciones” por la experiencia vivida y sentida,
citará a Montaigne:
“Nous avons bien plus de poëtes que de juges et intérpretes
de poésie; il es plus aysé de la faire que da la cognoistre86”
(..)Une certaine mesure basse, sur le juge mpeult par les
préceptes et par l’art: mais la bonne, la surpeéme , la
divine, est au dessus des régles et de la raison” Tenemos
muchos más poetas que jueces e intérpretes de poesía;
es más fácil hacerlo que en cognoister. (..) “Una cierta
medida baja, en el juez, se puede encontrar en los
preceptos y en el arte: pero lo bueno, lo exagerado, lo
divino, está por encima de las reglas y la razón,”)
Darío encuentra la formalidad de los “liricos domines. Explica que
desde los tiempos de Horacio “se evoluciona con justo escándalo” por
supuesto, que si este proceso fuera de todos al unísono por época,
no habría escuela, no habría que distinguir, no habría novedad. Por
lo tanto, habrá siempre un “génie” cuando las manos del tiempo y
del tedio frotan la lámpara de Aladino y surge. Ese genio surge de
entre los jeunes. Siempre habrá un Príncipe, una corte y sus pajes.
Darío tendrá otras motivaciones frente a la obra de Sainte Víctor.
Su alma, aunque dolida deja que su genio zumbe y retumbe, se
mezcle entre las palabras, husmee sus olores, escuche sus sonidos,
juegue con ellas y como un juego “Lego” utilizará las que calzan
para construir un nuevo y asombroso edificio.
86.- Cognoister, es un vocablo del francés antiguo: Del latín Conogco-
Significa: Saber o entender. Actual: Connaitre.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 199
Es en “Los Raros” que emprende y da cabida al análisis y al estilo
que el conde ha utilizado en “Deux Masquet” Ese es el estilo donde
se conjugan verbos, sustantivos y adjetivos con frases muy corta
que proporcionan un ritmo impresionante a la escritura y al gusto
del lector. Se cabalga en cada frase. Paul Bins, Conde de Saint Víctor
fue el modelo de estilo de “Los Raros”, aunque Théophile Gautier
hubiese escrito obra similar donde se analiza a varios poetas, “Les
Grotesques”, el estilo de este último, es muy diferente. He aquí, la
crítica del Darío cuando aborda a Leconte d´Lisle:87
“Imaginaos un Pan que vagase en la montaña sonora,
poseído de la fiebre de la harmonía, en busca de la caña
con que habría de hacer su rústica flauta, y a quien
de pronto diese Apolo una lira y le enseñase el arte de
arrancar de sus cuerdas sones sublimes. No de otro
modo aconteció al poeta que debiera salir de la tierra
lejana en donde nació, para levantar en la capital del
Pensamiento un templo cincelado en el más bello paro,
en honor del Dios del arco de plata. El que fue impecable
adorador de la tradición clásica pura, debía pronunciar
en ocasión solemne, delante de la Academia francesa
que le recibía en su seno, estas palabras: «Las formas
nuevas son la expresión necesaria de las concepciones
originales.» Digna es tal declaración de quien sucediera
a Hugo en la asamblea de los «inmortales» y de quien
como su sacrocesáreo antecesor, fue jefe de escuela, y de
escuela que tenía por fundamento principal el culto de
la forma. Hugo fue en verdad para él la encarnación de
la poesía. Leconte de Lisle no reconocía de la Trinidad
romántica, sino la omnipotencia del «Padre»; Musset, «el
Hijo», y Lamartine «el Espíritu», apenas si merecieron
una mirada rápida de sus ojos sacerdotales.
87.-
200 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Entre sacando en la obra citada la bella prosa del Conde,
encontramos lo siguiente.
Maestro Pierre Pûtheli
“Es la obra capital de una literatura que expresa y que
resume en su totalidad. El siglo XV da en él su retrato
vivo y el espíritu galo su primera obra maestra. Su
burla suena como la sentencia de muerte final para un
mundo que expira. Un siglo antes, ya, la Edad Media
estaba muy enferma. Mientras perseguían los bardos
feudales, soñadores y como encantados, en torno al
ciclo carloringiano, su monótono paseo, los poetas
populares se deslizaban hacia la vida real, y observaban
maliciosamente sus vicios y su ridículo. El romano
de Parodia de Renard, de arriba abajo, de la sociedad
feudal.
Incluso el clero está sujeto al escudriñando se distingue
y mientras se observa devotamente la Misa y la Iglesia
se mira furtivamente lo que sucede en la sacristía.
hazmerreír de los cuentos y fábulas. Seguimos creyendo,
pero ya preguntamos, nosotros”
¿Maître Pierre Pûtheli?
“Il est l´ouvrage capital d’une httérature qu’il exprime
et qu’il résume tout entière. Le quinzième siècle donne,
en lui, son vivant portrait, et l’esprit gaulois son premier
chef-d’œuvre. Sa raillerie sonne le glas définitif d’un
monde expirant. Un siècle avant, déjà, le Moyen âge
était bien malade. Tandis que les bardes féodaux
poursuivaient, rêveurs et comme enchantés, autour
du cycle carlo- vingien, leur chevauchée monotone, les
poètes populaires se glissaientdans el vie réelle, et ils
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 201
observaient malignement ses vices et ses ridicules. Le
Roman du Renard parodie, de haut en bas, la société
féodale.”
“Le clergé même subit la risée des contes et des fabliaux.
On croit encore, mais déjà on v-’enquiert, on scrute on
distingue et tout en écountant devotement la messe et l
´eglise on regarde a la dérobée ce qui se passe dan s la
sacristie, la risée des contes et des fables. Nous croyons
toujours, mais nous demandons déjà, Nous.”
Se ha podido observar y concluir que Pedro Balmaceda Toro y
Rubén Darío, tuvieron como modelo estructural o de ciclo para la
expresión escrita, ágil, corta y muy expresiva a Paul Bins de Saint
Víctor, pero no solamente se trata de comprender la estructura e
incluso asimilarla. Ambos, tenían una base cultural que les permitía
comparaciones, referencia, símiles, y mantener el ritmo de las
palabras fueren sustantivos o adjetivos; sin embargo, Darío tenía
en su manga un As. No solamente estaba interesado en la Prosa,
sino en la versificación francesa que al parecer no estaba en el
interés de Balmaceda.
Ahora bien, en la prosa crítica y periodística de Darío no
solamente se advierte el conde, habrá otros como Paul Groussac
que era un Bloy en la crítica desde su trono y cetro en Buenos Aires.
Pero la experiencia se vivía día a día entre las mesas de redacción de
La época y las largas noches en el Palacio de la Moneda discutiendo,
leyendo, analizando lo escrito, tratando de redactar buscando el
mejor logro o éxito en cuanto a acercar la prosa castellana a las
prosas de Catulle Mendés y de Sainte Víctor. El Modernismo no
fue el resultado de la casualidad, ni tampoco un acto político es
respuesta a una ideología o a una situación social determinada. Es
el resultado de un trabajo material permanente y de la fantasía o
subjetividad de Darío.
202 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
BALMACEDA Y DARÍO EN LA BÚSQUEDA DE UNA
EXPRESIÓN NUEVA EN PROSA Y POESÍA
El embrión de una mentalidad o “galicismo mental” habrá que
valorarlo en ese laboratorio que se ignora, pues estas circunstancias
donde el alma goza o se fatiga en la búsqueda del “Vellocino de Oro, o
la Piedra Filosofal, no son motivo de interés. Hay referencia o crítica,
elogio o encomio, solamente al resultado final, pero lo humano, el
trabajo continuo e incesante, se obvia, o ignora, así como la angustia,
el desvelo, la preocupación y el proceso del esfuerzo objetivo. Darío
y Balmaceda no tuvieron ni idea que esos encuentros tuvieran
como resultado final, el inicio de un movimiento literario que le
daría a Hispanoamérica una dimensión tan grande de cuerpo, tanto
a lo ancho como por altura, que ha sido imposible hasta la fecha,
siglo XXI, de superar. Ninguno de los dos, estaba pensando en un
producto que tendría que tener como nombre Modernismo. Lo que
buscaban era un resultado satisfactorio a sus expectativas.
El joven Darío, tenía conciencia de su trabajo, de los pasos
acertados; que podía evaluar lo que lograba. La experimentación,
la recurrencia de hacer cambios permanentes en la búsqueda
de esa armonía que la sentía interiormente y que objetivamente
estaba paralelamente en las lecturas cotidianas en los franceses fue
asegurando paso a paso el diseño. ¿Cómo se puede probar que tenía
conciencia de su trabajo? Si. Para 1887 estaba sumamente claro
de lo que había logrado. En el poemario “Otoñales” está la prueba
suficiente para darnos cuento de su grado de conciencia sobre lo
que había o estaba haciendo. En la Rima No. I, Darío confiesa de
manera tácita y poemática que son sus “rimas triunfales” “raros
esmaltes” ideas brillantes”, además hay que deducir que al examinar
el trabajo que considera que ya corresponde a las expectativas u
objetivos finales
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 203
Rubén Darío da un adelanto, antes de publicar “Azul” que quedó
como una urna de cristal secreta, clave y misterio escondido en
sus Otoñales, pues el esplendor de su obra posterior cegó la vista
y visión de los críticos; sin embargo, en ese poemario estaba la
confesa satisfacción del logro. que ha pasado desapercibido, y
muestra el resultado procesal cuando dice:
“Los vocablos unidos a modo
de ricos collares;
las ideas formando en el ritmo
sus bellos engarces
y los versos como hilos de oro”
Hay una expresión de divina confesión por lo que en su cerebro
sucede. Es el proceso permanente, la maquinaria celeste, el
pararrayos absorbiendo las energías del entorno, el martilleo
constante que impulsa a la nueva tarea, el desfile de la materia
prima para escoger la mejor tasa.
“Cómo bailan en ronda y remolinos,
por las cuatro paredes del cerebro
repicando a compas sus consonantes,
mil endiablados versos.”88
En la expresión inconsciente que surge para evidenciar su
trabajo, la maquinaria profética de las letras del mundo interior.
¡Quien pudiera, al influjo sagrado, de un soplo celeste, despertar
en el árbol florido las rimas que duermen” Tiene conciencia de
su ser ontológico como innovador; sacude su cuerpo y entrañas
para expresar un estado sublime, “Y flotando en la luz el espíritu,
mientras arde en la sangre la fiebre, como un “himno gigante y
extraño” arrancar a la lira de Bécquer”
Ha profundizado en la Idea de Bécquer, ha introducido a ella su
espíritu ávido de apropiarse del misterio becqueriano que buscaba
88.- R. D. Poesías completas. Opus Cit. Rima X1. pág. 509
204 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
la respuesta del “Himno” No es asunto mecánico, es hundirse en
un universo al que no todos tienen acceso, se necesita al menos un
interés que previamente, more en la conciencia, vivir la realidad
de “Ser” y “Conocer”, tener sabiduría de la existencia y la utilidad
de la misma, que busca el conocimiento. Darío, parte de sí, como
ser consciente, en la búsqueda de comprender lo que está al otro
lado, Bécquer, y al conocer, hacerlo suyo para darle la “forma” o
“complementarlo”. Solo así se puede comprender el eslabón poético
y expreso entre Rubén Darío y Gustavo Adolfo Bécquer.
Se comprende entonces que su logro es esfuerzo e identidad,
comprensión y análisis, por eso en el Prefacio en “Cantos de Vida
y Esperanza” quedó claro Poesía-identidad. “Cuando dije que mi
poesía era mía en mí, sostuve la primera condición de mi existir, sin
pretensión de causar sectarismo en mente o voluntad ajena, y en
un intenso amor a lo absoluto de la belleza. Definido el valor por la
belleza, y explícito en su obra; pero cómo es que el necio desde la
órbita de sus ostentaciones ideológicas o políticas, continua en el
siglo XXI, arrogándose el derecho de la invectiva, le interpela vida y
obra. El necio no es solo un insensato, es también un tonto.
***
El trabajo productivo con logros en el que sale volando “El Pájaro
Azul” se ha cristalizado en un prototipo, por ser el primero que
dará las mejores señales del progreso del trabajo poético en prosa.
Fue publicado el 7 de diciembre de 1886, en “La Época”
No hay que olvidar que No hay que olvidar que llegó en junio
de ese año. Con independencia de su bohemia, tenía tiempo para
el trabajo productivo y creativo. Por tanto, se puede advertir el
progreso de su aprendizaje y trabajo en ejercicios de composición
hasta logar el prototipo.
Aunque Pedro y Rubén estén trabajando juntos, ninguno de los
dos ha perdido su horizonte que mantienen secreto en su interior.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 205
Cada uno va en busca de lo suyo, aunque las herramientas que
están en las revistas y libros, sean de servicio en el común espacio.
Darío en A. de Gilbert, narra lo siguiente:
“Un día lo encontré desilusionado por su estilo. “No! No
es eso lo que deseo. Basta de novelista de Mendés de
franceses coloreados, de hojarasca de color de rosa. El
fondo, la base, Rubén, es eso lo que hay que ver ahora.
Leeremos a Taine89 ante todo. Nada de naturalismo. Aquí
tengo a Buckle. A Macaulay es preciso visitarle con más
frecuencia. Caro el francés y Valera el español servirán de
mucho. Dájate de pájaros azules. Yo por mi parte, estoy
escribiendo un estudio serio en que abandono mi estilo
primitivo, sobre el tema que ha propuesto la universidad,
La Novela Social Contemporánea. (..) “Su estilo primitivo
era aquella gentil frescura de sus primeros cuentos. Yo
quise persuadirle de que no arrojase su clámide para
vestir el levitón del precepto”
Estaba respondiendo a la contradicción social que existía
en Chile, mayormente visible en sus efectos en Santiago; y quizás,
había leído la frase de Taine: ““El hambre suele producir poemas
inmortales. La abundancia, únicamente indigestiones y torpezas” Y
el libro “Viaje a los Pirineos” influyó mucho en los jóvenes, pues en
la obra se reflexiona sobre la influencia del medio y de la historia
en el desarrollo del individuo. Las ideas de Taine como un liberal
eran atractivas, lo que no se comprende es que Balmaceda negara
el naturalismo, y la corriente estaba en la obra de Taine. Quizás
estuviera impresionado por el método filosófico, el determinismo y
el análisis histórico como una novedad, no como una secuencia de
hechos y visión de personajes.
89.- Hippolyte Adolphe Taine (Vouziers, Ardenas, 21 de abril de 1828 –
París, 5 de marzo de 1893) fue un filósofo, crítico e historiador francés; es
considerado uno de los principales teóricos del naturalismo.
206 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Darío tenía un concepto de naturalismo como una corriente
literaria opuesta al romanticismo, no satisfacía sus aspiraciones.
y es probable que en los días de trabajo hayan compartido sus
críticas.
“Naturaleza humana es virtud, es justicia, es clarividencia
de la inmortalidad; el amor, los niños dormidos, las
mujeres dulces, las madres, los hombres honrados; los
templos y las oraciones; los héroes y los sabios, las grandes
batallas épicas (..) “Naturaleza Humana no es solamente
la carne, las flaquezas, ls torpezas, el error, lo que puede
haber de fatal, los desconciertos en los organismos ya
sea una sociedad o un individuo. ¡No, no! No es solo
Tersites90, Scapin91,Sgarello92 Dandín lo ridículo. Etc.
Etc. Darío menciona a unos treintas personajes más que
incluyen a Shayloc, Tartufo, Nerón, Macbeth,, Ricardo III,
Orestes, Otelo, Julio César, Brutos”93
Hay que atender la expresión de Balmaceda. Una expresión de
reclamo, algo de aburrimiento, como de ocio o inutilidad: “No! No es
eso lo que deseo. Basta de novelista de Mendés de franceses coloreados,
de hojarasca de color de rosa” (..) “Dájate de pájaros azules.”
Es atrevido quizás suponer que en la élite cuna natural de le
jeunes, la lectura de los poetas franceses fuera un elemento más de
distinción frente al resto de la estructura social chilena, y entre los
“pares” pudo haber sido un pasatiempo cultural. Hay que tomar en
90.- Era presentado como el más feo de los griegos, patizambo, cojo y con
hombros curvados hacia dentro; su cabeza estaba cubierta con mechones
de pelo y rematada en punta. En cuanto al carácter de Tersites, el poeta
retrata a este personaje como vulgar, ridículo e impertinente.
91.- Personaje de Moliere, Un “hábil obrero de enredos e intrigas”
92.- Otro personaje cómico de Moliere. Débil y parlanchín. Víctima de
quienes tienen más viveza que él.
93.- Sequiera, Diego Manuel – Rubén Darío Criollo en El Salvador –
Editorial Hospicio, León, 1966- pág. 26 y 27.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 207
cuenta que los espacios y recursos lúdicos eran pocos con relación
a los que existen hoy. Ocuparse de la cultura y específicamente
de la poesía era consustancial al modelo social. Las novelas, los
mitos y leyenda de los románticos, los poemas de Lord Byron,
incrementaban las aspiraciones en la búsqueda del conocimiento
y dominio de los idiomas inglés o francés, y de los consecuentes
beneficios de los domines.
Ciertamente los enfoques fueron masculinizados, pero en ese
medio elitista se “consumía” el producto que se derivaba de los
embates culturales de la moda ligada a las corrientes literarias. La
mujer gozó de los beneficios de la industria y el capital. ¡Ah! Las
mujeres de los ricos. No dejaban de ser mujeres por haber nacido en
mejores condiciones que otras. El Romanticismo industrial vendía
sus productos que estructuraban un modelo de pensamiento y
forma de vida. Por supuesto, que los encajes, bordados, abanicos,
sombrías de vestir, eran para las élites, pero era parte del
complemento cultural de una escuela literaria.
La industria fabricaba productos de una calidad inferior porque
la moda no se quedaba en las élites, sino que bajaba y era natural
que el deseo de utilizar artilugios estuviera en potencia en otros
sectores y se satisfacía ese deseo. Las clases medias eran mercados
potenciales.
Hay una relación entre la producción industrial, libros y poemas
y la música como el Vals. El romanticismo se vinculó a las fuerzas
productivas desde la visión del capitalismo, fue una conjunción
orquestada que se podía objetivamente valorar en los trajes
femeninos, los artilugios de hombres y mujeres, colores, decoración,
literatura, sobre todo novelas, fotografías, pinturas y teatro, todo
se vinculaba. La Revolución industrial ofrecía lo necesario para
ligar producto moda para la explotación de las lágrimas y suspiros,
también las pasiones furtivas, y la elegancia.
208 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Obviamente todo era un sueño, para los que desde América
suspiraban por Francia o Inglaterra, Italia o España, hasta la
muerte de Byron en Grecia era considerado un acto romántico.
Pero, las diferencias eran profundas entre los dueños de palacetes
donde la orquesta de Verdi padre o hijo ejecutaban sus valses en
Viena, o en el Palais Garnier de París, y la miseria humana bajos
los puentes y los personajes de las novelas de Balzac, o de Charles
John Huffam Dickens que representaban las condiciones en las que
vivían personas en desgracias, concurrentes de vicios, crímenes y
alcoholismo.
Los centros de diversión como Salón de la Rue des Moulins,
el Moulin de la Galette, el Moulin Rouge, Le Chat Noir o el Folies
Bergère, tenían cordones de miseria y la prostitución cabalgaba
escurridiza y eficaz en las calles, puentes y callejones de la Ville
Lumier.
Surge en todo ese proceso creativo de producción y de dominio
psicológico, del siglo de revoluciones, la música capaz de expresar
lo inefable. La poesía y la música tenían autonomía, el drama se
vinculó a la Opera. Europa se desarrollaba entre guerras y pasiones
sentimentales, pero en ese siglo XIX, estaban Chopin, Liszt,
Schubert, Schumann, Mendelsohn, Berlioz, Wagner el inspirador de
Darío y sus Cisnes, Paganini, y Guiseppe Verdi. Y del romanticismo
ruso: Piotr Ilich Chaikovski.
No hubo ninguna moda, ni música, ni producción de ninguna
naturaleza cultural y comercial que fuese paralela al Modernismo,
porque éste, no fue una escuela, fue una expresión que surgió
fuera de los contextos de las metrópolis. El Modernismo fue una
acción pirata, un desembarco súbito, e inesperado que salió de
América y sorprendió a los españoles. Esto ocasionó la resistencia
de muchos. Posteriormente, la Gran Guerra de la que huiría Darío,
cambio todo. El mundo tomó otro rumbo. Las orquestas guardaron
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 209
sus instrumentos, el fonógrafo sustituyó sus servicios, la poesía no
necesitaba ni de música ni de rima. El Modernismo se fue diluyendo
en el ejercicio poético. La poesía se convirtió opción surrealista,
incongruente, luego en voz de los sin voz, grito desgarrador, puño
denunciante, amenaza contra tiranías. Los poetas ataron a las
musas, cocinaron a los cisnes, se burlaron de Darío y convirtieron
a los dictadores y al imperialismo en las Musa más cotizada para
el panfleto y hoy la poesía pasó del esplendor sensual al erotismo
prosaico y vano.
El progreso social, económico, la modernización del transporte,
los inventos como el teléfono, el fonógrafo, el automóvil, atendieron
las necesidades de distracción de las sociedades. ¿Qué estaría
haciendo Darío en chile o Nicaragua en el 2021 Ud. lectores, tienen
la respuesta?
Tanto en Francia como en Chile, el cinematógrafo llegará en 1895,
y 1896, respectivamente, esto puede dar una idea certera de que,
un año después que en Francia los hermanos Lumière, hicieran
su primera presentación, al siguiente año se realizara en Chile en
Teatro Unión Central de Santiago
Los chilenos inversionistas y francófilos estaban atentos de todo
lo que sucedía en Francia. Había recursos y sobre todo interés de
mantener el lazo cultural pero no todos los chilenos estaban ciegos
por el afrancesamiento, don Vicente Pérez Rosales94, estadista y de
la élite; patricio chileno y por los apellidos se deduce su abolengo.
no estaba de acuerdo con el afrancesamiento de su pueblo
94.- Vicente Pérez Rosales (Santiago, 5 de abril de 1807—ibídem, 6 de
septiembre de 1886) fue un importante estadista, comerciante, minero,
aventurero, diplomático, escritor, pintor1y poeta chileno, miembro del
clan de Los ochocientos. Es reconocido por ser el agente colonizador en la
zona del lago Llanquihue junto con Bernardo Philippi y por ser el autor de
Recuerdos del pasado, libro que a ojos de Miguel de Unamuno es la mejor
novela chilena.
210 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“Nosotros que nacemos ahora a la francesa, que
paladeamos bombones franceses, que ves timos a
la francesa i que apenas sabemos deletrear cuando
no vemos otra cosa escrita sobre las portadas de las
tiendas, sobre las paredes i hasta sobre el mismo asfalto
de las veredas: Peluquería francesa, modas francesas,
etc. i que al remate, apenas pinta sobre nuestros labios
el bozo, cuando ya nos hemos echado al cuerpo, junto
con la literatura francesa o su traducción afrancesada,
la historia universal i muy especialmente la francesa,
escrita por franceses ¿Qué mucho es que se nos afrancese
hasta la médula de los huesos?”.
Johann Gottfried von Herder en una de sus frases memorables
decía:
“Hablamos palabras de extranjeros y estas palabras nos
alejan poco a poco de nuestro modo de pensar”.
Darío estudiaba. No perdía su identidad. Su capacidad de
recorrer una línea, un párrafo, una página, un libro entero en
francés, requería de un proceso de traducción eficaz que no
estaba en su capacidad media ante el idioma. No había tenido un
proceso sistemático de aprendizaje. Posiblemente acertara entre
el 70 u 80%, dependiendo del texto, pues se trataba de estructura
poéticas tanto en verso como en prosa. El lenguaje de los diarios,
exigentemente tenía que ser llano, claro, accesible a todos. La
Poesía o la prosa poética no.
Veía, leía, asimilaba, traducía y creaba; anotaba palabras
desconocidas, así como las formaciones de grupos de palabras
que le producía el estímulo de la lectura. Ya se ha explicado. Sin
duda alguna el primer encuentro con A. de Gilbert, fue el encuentro
con Catulle Méndez, fuente estructural, estímulo y recurso léxico,
diferente al estilo de Sainte Víctor. Prosa preciosista Mendés, y
crítica, Sainte Víctor.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 211
No se trataba de una copia
bastarda, lo que Darío buscaba
era el cómo trasladar el resultado
objetivo y real de Catulle Mendés
a la prosa castellana, puesto que
no tenía ni las circunstancias, ni
las motivaciones del galo. Darío
tenía variante concreta en Chile
incluyendo su vida en medio de
tanta riqueza que le rodeaba
circunstancialmente. Asumió
la capacidad de relacionar la
riqueza del léxico del galo, y
hacer una mixtura con los ribetes Catulle Mendés
de una autobiografía.
Estos ribetes autobiográficos en el caso de Darío y toda su obra,
no han sido cuestionados, aunque en su medio y muchos años
antes hubo una polémica entre los grandes críticos de la época e
intelectuales, uno de ellos fue Charles Augustín Sainte-Beuve que su
método crítico se basaba en el hecho de que la obra de un escritor
era siempre el reflejo de su vida y podía ser explicada a través de
ella. Se fundamentaba en la búsqueda de la intención poética del
autor y sus cualidades personales, estas observaciones sobre una
obra las definió como “Intencionismo” y “Biografismo”. para proveer
la explicación a los resultados del análisis.
Quien se oponía a estas observaciones fue, Marcel Prust95 en su
ensayo “Contra Sainte-Beuve”, después lo hizo la Escuela Formalista
95.- Valentin Louis Georges Eugène Marcel Proust 10 de julio de 1871 - 18 de
noviembre de 1922, fue un novelista, crítico y ensayista francés que escribió
la monumental novela “À la recherche du temps perdu” (En busca del tiempo
perdido; anteriormente traducido como “Remembrance of Things Past”,
publicado en siete partes entre 1913 y 1927. Es considerado por críticos y
escritores como uno de los autores más influyentes del siglo XX
212 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Rusa96, así como los críticos Ernst Robert Curtius97 y Leo Spitzer98, le
seguirán en el siglo XX. Aun cuando existe suficiente material para
contradecir si la obra de Darío es autobiográfica, nada ha sostenido
lo contrario por las razones evidentes que se encuentran.
El tono, la riqueza cadenciosa de las oraciones, las palabras
que brillan y saltan por las imágenes que sugieren, hacen de la
prosa de Darío un potente chorro de imágenes, luces, encantos
que deslumbras los ojos de los que se había acostumbrado a leer
las tristezas, sollozos, caras mortecinas, velas; y las caras largas
y barbadas de los personajes y sus autores. Las damas con los
ojos volteados en enigmática pose, con las manos en los pechos
o compitiendo con las trémulas hojas de rosas secas y lirios
desmayados alrededor de un florero. ¡Fuera! ¡Fuera! Habían llegado
los rubíes, las princesas, el oro, la pluma; y Hadas bondadosas,
cristales de Bohemias, pajes, corceles, labios de rosa, jazmines y
lises, castillos, y príncipes, perlas, diamantes, etc.
Este tono de Mendés, apasionó a Darío y lo hizo suyo, y aunque
Balmaceda Toro como A. de Gilbert, logro descifrarlo, no lo asimiló
para apropiarse estéticamente y estructuralmente. Pensaba, como
se ha explicado, en una proyección social. Esa era la fuerza que lo
desligó de ser un creador del Modernismo como un movimiento
que surgiera de dos poetas convencidos y con conciencia clara de
una innovación. Si hubo verdaderamente precursor, se llama Pedro
Balmaceda Toro, lo que se ha escrito sobre Martí, Nájera y Asunción
96.- El término formalismo ruso designa a un movimiento intelectual que
marca el nacimiento de la teoría literaria y de la crítica literaria como
disciplinas autónomas y que también tuvo su influencia en la evolución de
los estudios lingüístico
97.- Ernst Robert Curtius (Thann, Alsacia, 14 de abril de 1886 - Roma, 19
de abril de 1956), fue un importante filólogo, romanista y crítico literario
alemán que dedicó su vida al comparatismo cultural.
98.- Leo Spitzer (Viena, 7 de febrero de 1887 – Forte dei Marmi, Viareggio,
16 de septiembre de 1960) fue un romanista e hispanista austriaco, uno
de los principales representantes del idealismo lingüístico y la estilística
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 213
Silva es obra de la fantasía, se dogmatizó la opinión de alguien y de
todos los que han continuado sosteniendo el mito.
Darío y Balmaceda tuvieron la materia prima en sus manos y
son los únicos que estuvieron interesados en hacer un trabajo
para la lengua castellana con el modelo francés. Los poetas que se
han proclamado precursores, o han sido reputados como tal por
la crítica, obedecen sus trabajos a otra condiciones psicológicas,
sociales y culturales.
Esta es la prosa del Catulle Mendés:
La princesa y el Pájaro.99
Aunque fuese bajita y hubiese adoptado por hermana
mayor a su muñeca, la hija del rey de la Isla de Oro era
la más bonita princesa de la tierra; cuando su padre la
vio en edad de amar y ser amada, su padre le preguntó
si sentía repugnancia por el matrimonio. –¡Oh, no! –
dijo. –Entonces voy a invitar a festejos y bailes a todos
los jóvenes príncipes de los alrededores para que puedas
hacer una elección digna de tú y de mí. – ¡Oh, padre,
no tenéis que recibir a tantos príncipes en la corte! Eso
os supondría gastos inútiles. Hace mucho tiempo que
tengo un amigo y no desearía otra cosa que me dieseis
por marido al ruiseñor que se posa todas las noches en
el rosal trepador de mi ventana. El rey, como se puede
imaginar, hizo muchos esfuerzos para conservar la
seriedad que conviene a una cabeza coronada. ¡Su
hija quería casarse con un pájaro! ¡Tendría un yerno
emplumado! ¿La boda se celebraría en un árbol o en una
jaula? Esas burlas afligieron cruelmente a la princesa
que se retiró con el corazón encogido. Por la noche,
99.- Les Oiseaux bleus. Edición original: Víctor Havard editeur. París.
1888 © Por la traducción: José M. Ramos González. Pontevedra, 2009. En
exclusividad para http://www.iesxunqueira1.com/mendes
214 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
acodada en su ventana, mientras el ruiseñor preludiaba
entre las espinas en flor, dijo: –¡Ah! bello pájaro que
adoro, no es momento de regocijarse, pues mi padre
no quiere consentir en nuestros esponsales. El ruiseñor
respondió: –No os preocupéis, mi princesa; todo irá bien
puesto que nos amamos. Y la consoló cantándole las
hermosas canciones que sabía.
***
El Palacio del Sol
A vosotras, madres de las muchachas anémicas, va esta
historia, la historia de Berta, la niña de los ojos color
de aceituna, fresca como una rama de durazno en flor,
luminosa como un alba, gentil como la princesa de un
cuento azul. Ya veréis, sanas y respetables señoras, que
Hai algo mejor que el arsénico y el fierro, para encender
la púrpura de las lindas mejillas virginales; y, que es
preciso abrir la puerta de su jaula a vuestras avecitas
encantadoras, sobre todo, cuando llega el tiempo de la
primavera y hay ardor en las venas y en las savias, y mil
átomos de sol abejean en los jardines, como un enjambre
de oro sobre las rosas entreabiertas. * * * Cumplidos sus
quince años, Berta empezó a entristecer, en tanto que
sus ojos llameantes se rodeaban de orejas melancólicas.
-Berta, te he comprado dos muñecas... -No las quiero
mamá... -He hecho traer los Nocturnos... -Me duelen los
dedos mamá... -Entonces... -Estoy triste mamá... -Pues
que se llame al doctor. Y llegaron las antiparras de aros
de carey, los guantes negros, la calva ilustre y el cruzado
levitón.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 215
Estas prosas de Balmaceda Toro son un ejemplo:
Lota
¡En pleno parque de Lota! Por aquí se entra a1 cielo.
Contemplo a un lado la nota verde, siento la melodía
amplia y sonora de los grandes pinos y de los copudos
alerces, el aire suave’ de 1os eucaliptus, el cabeceo
majestuoso de las araucarias y el remolino pardo-
oscuro de los robles. ¡Vamos! Si quisiera. describirte la
vegetación, y la belleza que encierra esta suave colina,
que de pronto cambia y se interna en el mar, agria y
cortada a pico por un lado, como los cimientos de un
viejo castillo: y, en otros, toma la figura de un square
inglés, declinando lentamente hasta las cercanías de las
riberas; más allá impenetrable y oscura por las ramas
de los árboles; los helechos y las madreselvas que se
abrazan a los troncos; aquí un quiosco edificado en la
copa de un maitén, que se balancea en el aire y produce
vértigos; cerca de mí una Venus griega, una palizada
formada de rústicos y caprichosos ganchos de árboles,
que encierra una mesa de madera100
Por las Playas
Cuando las mieses se ponen rubias, el cielo más claro ,
más diáfano, y en los campos se entonan las canciones
de la cosecha, se limpian los arados y se preparan los
graneros ; cuando los artistas, con sus maletas al
brazo, recorren las praderas y bosquejan perspectivas
brillantes, de tonos asoleados ; cuando la vista abarca
el horizonte hasta con sus humaredas azulejas y sus
montañas grises o sonrosadas, y el oído percibe los
100.- Balmaceda toro, Pedro, Cartas a Rubén Darío- Anales de la
Universidad de chile. 1941
216 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
campanilleos temblorosos de la esquila y el rumor de
las aguas que sonambulean entre las yerbas ; cuando
las abejas zumban y el aire tiene perfumes de menta y
de genciana; cuando se despereza el alma y quisiéramos
dar un suspiro muy grande, muy intenso, que diera
paso a la luz, a la vida, a las emanaciones húmedas, a
las sensaciones pican tes , a un suspiro que entristece
y que, sin embargo, alegra; cuando nos sentimos más
buenos, más dispuestos a los actos heroicos, a los cariños
impetuosos y la elasticidad del espíritu es tan grande
que nos damos cuenta de todo lo que nos rodea, de lo que
pensamos; cuando soñamos el más dulce de los sueños,
un sueño fresco como un ramo de flores.... ¡oh, entonces
llega la primavera!
Con los Ejemplos de Catulle Mendés, se puede observar en la
simple lectura de este fragmento, las cadencias en la estructura de
las oraciones; personajes y, el mismo ritmo que Darío utilizará en
cuentos de “Azul”.
¡Véase este fragmento de Mendés y su personaje!
La última Hada
Un día, en una calesa hecha con una cáscara de avellana
y tirada por cuatro cochinillas, el hada Oriana, – que
no era más grande que la uña de un dedo meñique, –
regresaba al bosque de Brocéliande donde tenía por
costumbre vivir con sus semejantes.
Regresaba del bautismo de tres petirrojos que se había
celebrado en la grieta de una pared completamente
florida de glicinas; la fiesta había sido muy agradable
en el nido bajo las hojas; los bonitos gritos de los
pajarillos recién nacidos moviendo sus alerones rosas
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 217
apenas sin plumas, permitían esperar que los ahijados
del hada serían un día unos excelentes cantores. Oriana
estaba pues de muy buen humor, y como la alegría lleva
aparejada la bondad, hacía favores por el camino a
todas las personas y cosas que se encontraba; llenando
de ramas de moras las cestas de los pilluelos que van a la
escuela, soplando para ayudarlas a madurar, poniendo
briznas de avena encima de las gotas de rocío sobre
las yemas de las gavanzas, por miedo a que los ácaros
corriesen el riesgo de ahogarse atravesándolas. Dos
enamorados, un aldeano y una aldeana, se besaban en
un campo donde el trigo verde apenas les llegaba a los
tobillos; el hada hizo madurar y crecer las espigas a fin
de que no se pudiesen ver los besos desde el camino.”
¡Leamos a Darío!
El vuelo de la Reina Mab
“La reina Mab, en su carro hecho de una sola perla,
tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y alas
de pedrería, caminado sobre un rayo de sol, se coló por
la ventana de una buhardilla donde estaban cuatro
hombres flacos, barbudos e impertinentes, lamentándose
como unos desdichados.”
Por aquel tiempo, las hadas habían repartido sus dones a
los mortales. A unos habían dado las varitas misteriosas
que llenan de oro las pesadas cajas del comercio; a otros
unas espigas maravillosas que al desgranarlas colmaban
las trojes de riqueza; a otros unos cristales que hacían ver
en el riñón de la madre tierra, oro y piedras preciosas; a
quiénes cabelleras espesas y músculos de Goliat, y mazas
enormes para machacar el hierro encendido; y a quienes
talones fuertes y piernas ágiles para montar en las
218 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
rápidas caballerías que se beben el viento y que tienden
las crines en la carrera.
Los cuatro hombres se quejaban. Al uno le había tocado
en suerte una cantera, al otro el iris, al otro el ritmo, al
otro el cielo azul.
Es importante fijarse en estos detalles:
Catule Mendés: “Un día, en una calesa hecha con una
cáscara de avellana y tirada por cuatro cochinillas, el
hada Oriana, – que no era más grande que la uña de
un dedo meñique, –regresaba al bosque de Brocéliande
donde tenía por costumbre vivir con sus semejantes.”
Rubén Darío: “La reina Mab, en su carro hecho de una sola
perla, tirado por cuatro coleópteros de petos dorados y
alas de pedrería, caminado sobre un rayo de sol, se coló
por la ventana de una buhardilla donde estaban cuatro
hombres flacos, barbudos e impertinentes, lamentándose
como unos desdichados.
Mendés: “la fiesta había sido muy agradable en el nido
bajo las hojas; los bonitos gritos de los pajarillos recién
nacidos moviendo sus alerones rosas apenas sin plumas,
permitían esperar que los ahijados del hada serían un
día unos excelentes cantores.”
Darío: A unos habían dado las varitas misteriosas que
llenan de oro las pesadas cajas del comercio; a otros unas
espigas maravillosas que al desgranarlas colmaban las
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 219
trojes de riqueza; a otros unos cristales que hacían ver
en el riñón de la madre tierra, oro y piedras preciosas; a
quiénes cabelleras espesas y músculos de Goliat, y mazas
enormes para machacar el hierro encendido
Estos ejemplos no necesitan más explicación si leemos La prosa
modernista, el encanto de su estructura, rítmica, vibrante, cortedad
en algunos aspectos y aterciopelada por los giros de un Catule
Mendés.
LA GRATITUD IX Con los negros y sedosos cabellos
esparcidos sobre la almohada de encaje y raso, y el
delicioso abandono de una muerta que conserva el calor,
la amante Lise de Belvelise, está reclinada, o, mejor
dicho, reposando de muchas y prolongadas caricias.
Ella se encuentra sumida en una de esas agradables
languideces que siguen siempre al amor. Dormida o no,
Valentín la habla con vehemencia.
— Para merecer—dice—tus tiernas miradas y tu s
apasionado s besos, hice traerte las más elegantes
alhajas de todos los joyeros de París, las modistas más
afamadas tienen orden de venir a preguntarte todas
las mañanas si quieres añadir algún nuevo traje a los
infinitos que posees. Cuando delante de tus amigas abres
los estuches, en los cuales brilla rica pedrería, exclaman
deslumbrada s y celosas.—¿Has cogido con lazo, las
estrellas de una noche de agosto101
¡COBARDE! Las cabezas suavemente apoyadas sobre
la blanca batista de las almohadas, las ropas del lecho
revueltas y amontonadas a los pies, como turbulentas
olas de un mar de encajes y de sedas, la luz tibia, opaca,
101.- Mendés, Catulle- La Vida Alegre – Traducción de Joaquín Romero
MADRID EST. TIPOGRÁFICO DE RICARDO FÉ Calle del Olmo, número. 4.
1890. Págs, 64,65
220 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
filtrándose débilmente a través de los espesos cortinajes
de las entreabiertas ventanas, envolviendo aquel nido
de amores en una semi-oscuridad llena de misteriosos
encantos. Tenían las manos enlazadas, y su miradas
erraban distraídas por las doradas molduras del lecho;
ella, con los labios húmedos, los ojos brillantes, el
rostro encendido con tintes violáceos denunciando un
estado congestivo, y los cabellos en desorden, cayendo
en menudos ricitos sobre su frente; la finísima camisa
de raso mal cerrada, dejaba al descubierto un pecho
terso, mórbido, alabastrino, con toda la blancura y
transparencia del mármol y la exuberante vida de una
naturaleza joven y robusta.102
Cómo sustentar con un ejemplo práctico que la relación entre
los dos escritos, no obedece a que uno sea una copia o un plagio.
Cuando un inventor crea el primer automóvil de explosión, otro al
ver las características fundamentales del proceso de combustión,
se apropia de la “gran idea”. Crea después un modelo diferente,
o más grande o más potente, le imprime cambios estructurales
estéticos, et. Luego, se pueden observar muchas diferencias, y la
crítica explicará y establecerá criterios diferenciados. La “gran idea”
está en ambos resultados. De tal manera que cuando un sagitario
lanza un venablo con curare, es un ciego que no sabe a qué le tira.
Asegurar que Darío es un imitador, es producto de la estupidez más
cerril y de ignorancia temeraria.
102.- Mendés, Catulle Opus cite págs. 183, 84
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 221
DARÍO Y LAS INFLUENCIAS LITERARIAS ANTES
DE SU LLEGA A CHILE.
Rubén Darío anterior a su llegada a Chile tuvo tres etapas
muy importantes que se pueden definir desde los puntos de
vista cronológico circunstancial y creativo. La primera etapa,
corresponde a su desarrollo basado en la admiración provinciana
al considerarlo como algo extraordinario. Período creativo basado
en la imitación. Es en ese tiempo que lo definen como el Poeta Niño
La segunda etapa se inicia a su llegada por primera vez a El
salvador cuando era un joven de dieciséis años y demuestra un gran
adelanto en sus lecturas, conceptualiza con claridad el ejercicio
del escritor, y, sobre todo, que se ha llenado de información de
cultural general, nacional, centroamericana, y de todo aquello que
representa la cultura francesa, reducida a la obra de Víctor Hugo. Es
influencia incuestionable. Trasciende circunstancialmente.
La tercera etapa, corresponde entre su regreso y su partida a
Chile. Es entonces, que abandona el léxico aprendido mediante la
imitación tanto de formas o estructura de composición, como de
temas y se inicia un proceso cualitativo influido por la experiencia
con Gavidia y las nuevas lecturas. Para entonces son sus maestros,
son sus maestros José de Espronceda y Delgado (1808-1842), don
Pedro Calderón de la Barca, Núñez de Arce, don José Zorrilla y
Moral, (1817-1893), Manuel Reina Montilla, (1856-1905)
Darío en octubre de 1884, cuando tenía diecisiete años escribe
un poema donde exalta la poesía de Reina. Para entonces, ya se
ha reunido con Gavidia y tiene la noción objetiva del alejandrino
francés. Reina ha publicado a la fecha del 84, dos poemarios,
“Andantes y Allegros” (1877) y el siguiente año, “Cromos y Acuarelas”
(cantos de nuestra época) (1878). El entusiasmo del nicaragüense
por la poesía de Reina, la expresa de la siguiente manera:
222 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“Muestra Reina su estilo “sui géneris”
Difícil de imitar; y esto en la forma,
Que lo que es en la idea, es un poeta
Del siglo diecinueve a todas luces,”
(..)
¿Queréis cambiar la decoración? Pues toma
Reina el arpa sonora cuyas cuerdas
Son templadas por manos invisibles
De aéreas ninfas, de querubes blondos,
(..)
Sus versos son raudal de melodías
Derramadas, así como si fuera
Chorro de perlas de ánfora de limpio
Cristal, cayendo sobre alambres tenues”
(..)
A veces se torna rudo y grave
(..)
No es un cantor vulgar. Me atrevería
A formar que el género de Reina
Original de suyo. Lindo y raro
Ese arrebatador procedimiento”
(..)
Reina es poeta
Que mil veces altísimas regiones
Ha recorrido, ufano caballero,
En el Pegaso. Ya conoce el Pindo
Y ha libado en la copa de los dioses
El celeste licor. Reina se sube
Cuanto ha deseado al sacro Olimpo; y sabe
Sonar la dulce cítara armoniosa
Ora apacible como el son de aire”
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 223
Pero, ¿Qué significa tanta exaltación de Darío al joven poeta
español? Reina era once años mayor. Bien, sus contemporáneos
compatriotas lo exaltaron y todavía algunos lo honran como un
pre cursor del Modernismo. Los críticos de Darío y arrebatados
admiradores de Reina, señalan que aquel, no miró con agrado tan
consideración.
Después que Darío ha publicado “Azul”, Reina publica una serie
de poemarios con los embrujos de Charles Baudelaire y Edgar
Allan Poe. Esas publicaciones fueron: “Desde el Campo” (1893) “La
vida Inquieta (1894), “La canción de las estrellas (1895), “Poemas
Paganos” (1896, además publica “El jardín de los poetas” (1899),
en el cual exalta las figuras o valores literarios pasados, tales como
Homero, Anacreonte, Catulo, Jorge Manrique, Lope de Vega, Luis de
Góngora, Pedro Calderón de la Barca, William Shakespeare, José de
Espronceda y Víctor Hugo. Obviamente, eso nos recuerda al Conde
de Saint Víctor, la aparición de “Los Raros” y los detalles sobre
Shakespeare y sus personajes escrito por Balmaceda Toro, y que ya
ha sido expuesto.
Por supuesto, que los “Poemas Paganos” nos remiten a las
“Prosas Profanas” de Rubén Darío; y ambas publicaciones en 1896.
Darío en Buenos Aires el 15 de octubre, Reina en Madrid, la edición
Tipografía de los Hermanos M. G. Hernández, señala solamente
el año. Y en la página No. 52 aparece noviembre 95. En cuanto a
temas, nada que ver entre Pagano y Profano.
En cuanto al lenguaje, Reina maneja aquellas palabras que
utilizaban los franceses parnasianos Por supuesto, fueron
novedosas y deslumbrante en sus contextos por los temas y la
estructura de las oraciones, o versos. Si a Manuel Reina se le califica
como precursor por el hecho de que estas palabras se encuentran
en sus primeros libros de poemas, anteriores a “Azul,” se debe
tomar en cuenta que las palabras han estado desde que existe el
castellano en su proceso evolutivo con préstamos y neologismos.
224 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Cada palabra adquiere un valor contextual, o semántico de
cuerdo al ingenio del escritor. Si las circunstancias con la inevitable
realidad del léxico, se encontraron en España, el Modernismo de
Rubén Darío con el trabajo de Manuel Reina o de Salvador Rueda,
debe quedar claro, que no fue Juan el Bautista el de la Buena
Nueva, y el de los Milagros, así, Darío es el que llevó a España el
movimiento reformista. Bien lo dijo Pedro Salinas, en su estudio
sobre la literatura, que el “Modernismo desembarcó en España”. Se
entiende bien la idea.
El milagro en la lengua castellana, lo hizo Rubén Darío. ¡Que se
levanten las trescientas Ocas que ya ha pasado mucha agua bajo
el puente, que solamente un sol brilla con radiante intensidad en
el cielo de la lengua de Berceo, Garcilaso, Quevedo, Góngora y don
Miguel de Cervantes, y no hay principado más prolongado que el de
Darío! El Príncipe.
Darío era muy joven, e indudablemente, Reina escribió poemas
con elementos encantadores de oriente, “La Favorita” y “El Pañuelo”
a estos dos poemas los subtituló a cada uno como “Oriental”
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 225
La Favorita
“Entre rasos, terciopelos,
Sedas, oro y otras galas,
Descansa voluptuosa
La ardiente y linda sultana.
A sus pies están rendidas
Deslumbradoras esclavas,
Que cantan, y a la vez pulsan
Las liras de oro y de nácar.
El harén, jardín parece
Sembrado de filigranas,
Diamantes, perlas, zafiros,
Amatistas y esmeraldas.
Orientales pebeteros
Llenan de aroma la estancia”;
226 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
El Pañuelo
“La sultana Amina llora,
Llena de horror y tristeza,
Porque en una pica mora
Ve clavada la cabeza
Del hombre a quien ella adora.
Sus sedas, gasas y tul,
Rasga iracunda y furiosa;
Tira su turbante azul
Y su diadema preciosa
Que vale más que Estambul.
Pisa joyas y diamantes,
Destroza su rico velo,
Y las de color de cielo
Telas, que adornan brillantes,
Su lecho de terciopelo”103
103.- Reina, Manuel- Andantes y Alegros Versos. Imprenta de A. Flores y
Compañía. Madrid, 1877.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 227
¿Podría ser esto los poemas que lo llevaron a escribir poemas
como “La Cabeza del Rabí” y “Alí”? Hay que considerar también,
que Darío tuvo otras fuentes de orientalismo; pero considerar a
Manuel Reina como pre Modernista, es una generosa y simpática
connotación que devino en su oportunidad del inconsciente
colectivo de los escritores españoles como un mecanismo de
defensa, al considerar que por naturaleza cultura, historia y
antropología del castellano, solamente podía ser España el origen
de una proceso revolucionario de la lengua No obstante, ante la
fortaleza del Modernismo que el mismo Pedro Salinas lo considera
desembarcando en España; no quedó otra alternativa que recurrir
al recurso de los precursores. ¡Ah! Es que escribieron antes y hay
un lenguaje similar.! Esa no es razón suficiente. Arpa, musa, ángel,
beso, labios, lira, flauta, son palabras que están en toda la poesía
castellana. Si se parte de esa lógica, Góngora, Quevedo, y Garcilaso,
son Precursores del Modernismo.
Los poemas que Reina escribió en 1896 y 1896, por muy
elaborados que fueron tratando de acercarse al Parnaso francés,
no dejaron de ser románticos de la escuela a la que perteneció. Se
comprende el interés de quitarles algunas hojas de la corona de
lauros que tiene el Príncipe, pero por supuesto, eso no le quita la
corona.
No se trata pues, de poseer un diccionario, este recurso de por
si no hace poetas, ni por tenerlo ilumina a una persona a realizar
una obra “mental” si no se tiene la cualidad y la inclinación natural
para la poesía, el poeta nace y se hace. Solamente así se justifica y se
explica su existencia. El diccionario o una lista de palabras no hace
poetas. Es solamente un recurso.
Manuel José Quintana y Lorenzo durante la Guerra de la
Independencia y a partir de 1808 militó en el bando liberal y
ocupó varios cargos políticos en la resistencia anti bonapartista,
228 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
ganándose una merecida fama de patriota. Darío leyó sus poemas y
lo menciona. Quintana por sus luchas dentro del ideal liberal y por la
independencia del dominio francés en España, tiene todo un léxico
que se asocia al patriotismo, era un personaje que representaba
para los poetas españoles la máxima expresión de la ilustración
hacia el Romanticismo. Es probable, más que posible, que el poema
“Quintana” escrito por Reina, haya inspirado en su tono y con su
léxico al joven Darío para escribir sus poemas al General Máximo
Jerez;
¿Cómo pudo Darío sorprender con su estructura y léxico? Pues
además de su “equipaje” habrá que suponer una actividad natural
y lógica, y de una forma de actuar. Según uno de sus compañeros
de bohemia-ya se ha visto anteriormente, - Darío llevaba consigo
una pequeña libreta de bolsillo en la cual hacía sus apuntes, era
frecuente verlo anotando palabras desconocidas que escuchaba o
que encontraba en una lectura.
En los ejercicios de composición que realizaba con Balmaceda
Toro, es posible que en las traducciones del francés al español
hiciera listas de palabras. Darío confiesa que su francés “era muy
precario”. Enfrentado a un listado de palabras, el impulso natural
de utilizarlas, la natural motivación de crear y el interés de la
transformación creativa, lo lleva a realizar trabajos experimentales
obviando el ciclo largo de las oraciones tradicionales de la redacción
española; y agrega: “Acostumbrado al eterno clisé español del siglo
de oro, y a su indecisa poesía moderna, encontré en los franceses que
he citado una mina literaria por explotar: la aplicación de su manera
de adjetivar, de ciertos modos sintácticos, de su aristocracia verbal,
al castellano104.
Es importante conocer la apreciación de Darío cuando se refiere
al estado de la poesía española cuando aparece “Azul” y llama a
104.- Rubén, Darío – Historia de mis libros. Textos INFO – Biblioteca
Digital abierta. Maison Carré – Islas Baleares, Menorca, España. – Pág. 3
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 229
la poesía objetiva que estaba presente ante los lectores: “indecisa
poesía moderna”. No existía una definición concreta, o léase
mejor, no existía un ejercicio poético que pudiera ser considerado
terminado, o acabado; que desde sus parámetros definiera una
nueva corriente o escuela.
Se puede leer miles de palabras en artículos que refieren un
paralelismo creativo entre Darío y otro escritor; y otros analizan a
los supuestos precursor con Darío. Y encontramos títulos con mucha
animación: y poco estudio: “Darío encuentro y desencuentros”,
“Darío y Martí, encuentro de dos poetas” “Darío y Martí: Paralelo
histórico Literario”, etc., etc. Partimos de Martí como el más
utilizado con el título de precursor. Darío se enteró de la existencia
de José Martí porque publicaba en “La Nación” de Buenos Aires. El
26 de septiembre de 1882, fue la fecha cuando el patriota cubano
irrumpía con su verbo las páginas del diario bonarense fundado por
Bartolomé Mitre. Y no precisamente que Darío estuviese sentado
esperando el diario cuando no siquiera había viajado a Chile.
Obviamente llama la atención que el biógrafo don Edelberto
Torres exponga este fragmento en la biografía de Darío:
“Martí ha dicho en la carta de 1878 a todos los poetas
de su América: “Dormir sobre Musset; apegarse a las
alas de Víctor Hugo herirse con el silicio de Gustavo
Bécquer; enjoyarse en las cimas de Manfredo; abrazar
a las ninfas del Danubio; ser propio y querer ser ajeno;
desdeñar el sol patrio y calentarse al viejo sol de Europa;
trocar las palmas por los fresnos, los lirios de Cautillo
por la amapola pálida del Darío, vale tanto, Oh amigo
mío, tanto como apostar. Apostasías en literatura, que
preparan muy flojamente los ánimos para las venideras
y originales, luchas por la patria. Así comprometeremos
sus destinos torciéndola a ser copia de historia y pueblos
extraños”
230 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“Quizás Darío ha recordado esa admonición del apóstol,
o ha reflexionado sobre su obra, y la ve nacer como
como parásita con raíces y zarcillos prendido de árbol
extranjero, o lectura en Valparaíso sobre cosas de
América su historia, sus pueblos, sus héroes, para hacer
volver los ojos hacia ella por un momento no más, por
desgracia”105
Podría interpretarse como una forma sencilla y afectiva el
interés de don Edelberto Torres por vincular a Darío al escrito de
Martí. Fue muy evidente en la vida de don Edelberto una profunda
devoción por la Revolución cubana, Martí y Darío. Existiría alguna
posibilidad, que Darío hubiese leído ese artículo de Martí, cuando
el joven poeta tenía 11 años. O haberlo descubierto después porque
era un excelente lector, pero naturalmente tendería que habar sido
entre 1878 y 1888. Darío no estaba entusiasmado por la política,
ni por Cuba. Si bien es cierto que Martí escribía muy bien, otros lo
hicieron. Y es verdad que Darío menciona en una décima escrita en
1881, la lucha de los cubanos por su independencia de la corona
española. Tiene información de la lucha y la utiliza para el poema
largo: “Al Ateneo de León” “El día de su Inauguración” No menciona
a Martí.
105.- Torres, Edelberto. Opus cit. Pág. 108.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 231
“Es que cuba lleva espinas
en la sien que le maltrata,
que sus libertades matan,
sus libertades divinas;
es que las ondas marinas,
al consolar sus dolores,
le murmuran entre amores,
con su callada armonía
que habrá de llegar un día
en que caerán esos señores”106
Indudablemente, Martí era un excelente lector y escritor. Cuba
era una posesión española y la élite que dominaba la isla no era
de ignorantes, y hubo un desarrollo y flujo cultural que a Martí le
sirvió y su nombre se ligó a la epopeya de la liberación por su lucha
política manifestada en sus ensayos.
Darío es reconocido por Martí en Nueva York en un evento; Darío
para entonces es el Maestro de la Lengua Castellana. La expresión
salida de Martí para el poeta joven al decirle “Hijo”, los exegetas y
hermenéuticos han querido interpretar una acción ritual en la que
el Apóstol cubano le entrega con esa palabra, la herencia literaria
del Modernismo.
Unos oficiosos, otros fantasiosos y por último los furiosos se han
constituido en los defensores del mito y hacer cabriolas herméticas
en sintagmas y sus cualidades combinatorias para expresar con
abundante simbolismo que Martí es precursor del Modernismo, y
Darío es el vaso o depositario de Martí. Salirse de ese dogma es
ser anatema. Martí no tenía en su vida la literatura como función
principal, o sea como un fin. Darío sí. Martí utiliza la literatura como
un medio para la denuncia política y lucha revolucionaria. Para Darío
106.- R. D. Poesías completas. Obra citada. “Al Ateneo de León” pág. 19
– Poema fechado en agosto 15 de 1881- Nota del A. Darío tenía 14 años.
232 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
era un recurso esteticista. Esas diferencias son fundamentales.
Darío alcanza el Principado de la Lengua y Martí el Apostolado de
la libertad de Cuba. Desde la estética y el “Intencionismo” de Sainte-
Beuve, están muy claros los trabajos.
El discurso americanista de Martí es inconmensurable, de eso no
existe duda de ningún tamaño o especie, y ese espíritu que nace
en condiciones definidas será junto con el de Darío en “Cantos de
vida y Esperanza” una manifestación del espíritu de los pueblos de
América desde una posición política continental, pero la esencia
fundamental del Modernismo es, estético. Y si tiene mucho o algo
de revolucionario es dentro del sistema lingüístico teorizado por
Ferdinand de Saussure donde todos los elementos tienen una
relación entre unos y otros, fundamento esencial para entender
el Modernismo dariano. En la época que se realiza el proceso de
formación de “Prosas Profanas” muere José Martí. La excelsa obra
del Modernismo en verso es publicada en 1886, Buenos Aires,
Argentina. Martí muere el 19 de mayo de 1895.
Con plena justicia se ha llorado al Apóstol cubano; su ejemplo
y figura están consignadas al sitial donde moran los héroes; pero
Darío desde su ejemplo y figura ocupa el suyo. Apolo con su propia
Lira y la flauta en las manos de Pan. ¿Si Darío es el prócer de la
Independencia Cultural, porque no lo independizamos de los mitos
y dogmas forzados?
***
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 233
EL EFECTO DEL MODERNISMO Y
LA PREGUNTA DE DARÍO.
Dos aspectos importantes, utilizó Darío: reducir el ciclo
sintáctico del castellano, y utilizar los sustantivos y la adjetivación
en temas que anteriormente se sintieron oscuros en las sombras
del romanticismo español y que les dará luz considerando aspectos
del parnaso francés. Y esto es muy interesante si se analiza el léxico
de D´Lisle, Mendés y de Darío. Se descubre que éste último, no
solamente maneja los adjetivos y sustantivos muy recurrentes en
estos dos franceses, sino que funde en sus temas el léxico que se
utilizaba en la retórica de la ilustración; y, consecuentemente, la
cantidad de elementos sustantivos y adjetivos se incrementaron en
su prosa y poesía creando la variante que lo aleja del plagio. Darío
utiliza familia de palabras que no es recurrente en el estilo de D´Lisle
y Mendés, este detalle, le da mayor riqueza y, por consiguiente, se
puede asegurar sin temor a equívoco que Darío logra un estilo
propio. ¡Hellas!
Darío logrará utilizar desde el castellano recursos léxicos que
cambian de mano y de intensión. O sea, un arpa en las manos de un
romántico como Becker, es diferente en las manos de las Musas en
el Modernismo. Esta rima de G. A. Becker es un ejemplo.
“Del salón en el ángulo obscuro,
de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.
¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
como el pájaro duerme en las ramas,
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!
234 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
¡Ay! —pensé—, cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: «¡Levántate y anda!»”
Se pueden deducir dos cosas: Darío la sacó del “ángulo obscuro,
de su dueño tal vez olvidada” y la colocó en las manos de las Musas,
y que brillaran sus cuerdas con la luz del sol. Que sus tenues rayos
de luz reflejados en la fuente Castalia se multiplicasen en destellos,
y de fondo el vislumbre cielo azul.
Ese fue el efecto del Modernismo. Trastocar el modelo de
utilización de las palabras y trasponerlas con un sentido diferente,
sin que las palabras mismas perdieron su original acepción, sino,
dándole un espacio novedoso en el sistema y que adquirieran un
brillo semántico a partir de su utilidad, cuando en una estructura
fueran parte del ritmo y armonía del verso.
Así, desde el ejemplo poemático de Becker, el Arpa, sin dejar de
serlo, su brillo semántico será diferente.
Si las manos fueran de las Musas, o las del marqués que es el
mismo Darío, siente desde lo más profundo de su inclinación
“Orgánica” que debía unir:
“carne y alma a la esfera que gira
Y amando a Pan y Apolo en la lira y la flauta,
Ser en la flauta Pan, como Apolo en la lira”107
Y desde el sentido luminoso de su visión analítica expresa:
“Prefiero vuestra risa sonora, vuestra musa
Risueña, vuestros versos perfumados de vinos
a los versos de sombra, y a la canción confusa108.”
107.- Darío, Rubén- Poesías Completas. Opus Cit. “Palabras de Satiresa
pág. 616
108.- Idem O. c. “A los Poetas risueños” pág. 618
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 235
Darío hace un recorrido diacrónico y sincrónico de la poesía en
su poema “La Poesía Castellana;” y al leerlo, se vive ese proceso
histórico y maravilloso que a través de los siglos la lengua castellana
se presentó con las mejores plumas y talento, desde cuando
“Fablávase rvda et torpe fabla/ cuando vevía grand Cid Campeador
/lvego Johan de Mena con graҁia non poca,” pasa por Garcilaso y
Quintana, hasta José Velarde Justi, y Gaspar Núñez de Arce, Antonio
de Trueba y de la Quintana, (1819 – 1889) y Gustavo Adolfo Becker.
Cabe mencionar que Antonio de Trueba, escribió en abril de
1859, “Cuentos de Color Rosa.” No existe ninguna prueba que Darío
haya tenido en sus manos un ejemplar en Nicaragua, o durante su
primera estancia en El Salvador. El escritor inicia su libro “Teresa”
proporcionando por sus cuentos una explicación:
“Llámoles Cuentos de Color de Rosa,109 porque son el
reverso de la medalla de la literatura pesimista que
se complace en presentar el mundo como un infinito
desierto en que no brota una flor, y la vida como una
perpetua noche en que no brilla una estrella.
Por consiguiente, existía desde antes que Darío naciera, una
inquietud, quizás no generalizada, pero obviamente sentida en
unos pocos, quizás tres o cuatros; pero sin expresar por escrito ese
sentimiento que fuese el reflejo del análisis de la poesía existente o
el inicio de algo novedoso. Es una expresión presentida.
Darío en el análisis histórico de “La Poesía Castellana” en la
división no. XI, que escribiría en octubre de 1882, a los quince años
se pregunta:
109.- Trueba, Antonio –“Cuentos de Color de Rosa” – Teresa. Quinta
Edición corregida y aumentada- Madrid 1875 Imprenta y librería de
Miguel Guijarro
236 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“¿Quién aparece con voz ahora,
dominando en la hispana poesía?
………………………………………….
¿Quién nos ofrece su cantar hermoso?
¿Quién engalana el Español Parnaso”
No obstante, en “el nuevo mundo” “donde hay sustancia y deseo”
encuentra a José Mármol, al colombiano José Arboleda y Pompo
(1822- 1888) y al argentino, Pedro José Crisólogo, (1817 -1871)
el guayaquileño, José Joaquín de Olmedo,1780-1847) su inspirador
cuando comenzaba a escribir sus poemas anticlericales. Y en poema
citado, dice: Y enseñando con su ser;/ nos sentimos conmover/
de Olmedo al Canto de Junín” haciendo referencia al poema que
Olmedo hizo para Bolívar.
“«Nosotros vimos de Junín el campo,
vimos que al desplegarse
del Perú y de Colombia las banderas,
se turban las legiones altaneras,
huye el fiero español despavorido,
o pide paz rendido.
Venció Bolívar, el Perú fue libre,
y en triunfal pompa Libertad sagrada
en el templo del Sol fue colocada.»
Pero la incognita por él planteada estaba en su trabajo renovador
la respuesta. Darío desde temprano mostró en muchos momentos
de su vida tener presentimientos del futuro. Fue capaz de advertir
la caída de los Zares y la llegada del socialismo y asegurar que no
llegaría a los cien años en Rusia, también en una premonición,
vio pasar al ejército alemán de la Segunda Guerra Mundial bajo el
Arco del Triunfo de su querido Lutecia, así como en un sueño se
repartían sus entrañas y su cerebro. Tiene una premonición, pero
no la ubica en persona, tiempo y espacio.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 237
Finaliza La Poesía Castellana”110 con una estructura que además
de rítmica, es – vista ahora, como esa premonición, que revela lo
que ni él mismo pudo interpretar de quién se trataba. Y hoy el
mundo entero puede responder a la pregunta siguiente. ¿A quién
le tocó “que en su lira resuenen, ensalce y purifique a la lozana y
armoniosa Poesía Castellana”? La respuesta ya es histórica.
Raúl Silva Castro biógrafo y crítico severo de Darío, relaciona la
existencia de “Azul” con la experiencia previa del nicaragüense con
los poetas que tuvieron a su alcance en las lecturas:
“Pero Darío llega después a Santiago, y en poco tiempo
deja atrás no solo la pálida imitación huguesca de
Primeras notas, no solo la sugestión becqueriana de
las Rimas, sino también la manera campoamoriana de
Abrojos y la imitación de Olmedo en el Canto Épico, para
abrazar una manera estilística absolutamente nueva,
no ya en él, sino hasta en la literatura española de su
tiempo”
Silva Castro, al finalizar el párrafo que se ha expuesto, en su pie
de página No. 4 dice lo siguiente:
“En efecto, el modernismo apenas tiene precursores, y
el solo camino que se siguió después fue el tallado por
Darío. Esto es lo único que puede encontrarse cierto e
incontrovertible en la tan debatida cuestión de 1os
precursores del modernismo”
Con mucho tacto asegura que el modernismo “apenas tiene
precursores” el resto del párrafo, por sí solo, se explica. La insistencia
sañuda y pertinaz, poco se puede diluir, porque ha cobrado
tintes nacionales donde no se disputó, sino que se asignaron y
se aseguraron sus embanderados precursores. Y lo dramático es
110.- R. d. Poesía completas- Obra citada. “La Poesía Castellana” – Pág.
267- San Salvador, El Salvador octubre de 1882.
238 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
que plumas nicaragüenses se suman al coro de forasteros para
fortalecer la formación del dogma y recurren al socorro de los
sagitarios y plañideras para sustentarlo.
***
En el proceso de trabajo, Darío tenía los recursos, unos
históricos otros novedosos, y escudriñaba para introducir a la
lengua castellana su proceso de renovación y reutilizar las piezas
valiosas que en la historia habían formado el alejandrino de Berceo.
La forma era el grial a descubrir. Una métrica con acentos que
fueran dúctiles a la estructura, dimensión y acento de cada palabra
castellana. Sustantivos y adjetivos con un nuevo lustre y que, en un
engaste sintáctico y sentido novedoso de su aplicación, resultara
prosa o verso puramente estéticos. Belleza, belleza suntuosa que
al leer un lector alumbraran esas palabras sus ojos. Sintiera en la
mente el ritmo y los colores de las palabras. Eso tenía que ser el
Modernismo.
XV
Y los siglos que vienes,
Y las generaciones,
Ojalá que de inmenso ardor se llenen;
¡Y el poeta, en las múltiples canciones
Que en su lira resuenen,
Ensalce y purifique a la lozana
y armoniosa Poesía Castellana!
¿Darío, tuvo conciencia de un trabajo que diera como resultado
el Modernismo? ¿Estuvo estudiando los intentos de otros,
las evocaciones de un cambio? No existe seguridad de nada.
El laboratorio de Balmaceda y Darío, fue eso, un trabajo de
combinaciones sin definir un “algo” Fleaming, intentaba crear una
droga que curara todas las enfermedades, accidentalmente creo
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 239
la Penicilina, obviamente sus instrumentos y recursos estaban en
la línea de la medicina, el “Vino francés de coca de Pemberton” en
Atlanta en 1880, no fue tal vino, sino la Coca Cola. Así surgieron
muchos inventos que no fueron esperados. ¿Fue esperado el
Modernismo? No es posible. Surge de dos ingenios, y una voluntad,
la de Darío que, en todo su ser, era orgánico, componer veros. No
tenían el concepto, porque no tenía definición alguna.
Darío tenía una cultura que a su edad era sorprendente, y todos
esos elementos que han sido expuestos, son los que originan
la prosa de “Azul” Lo que habrá que comprender es el ejercicio
permanente en la búsqueda, que fue el éxito del Modernismo, no es
obra de la casualidad, ni de iluminados dispersos.
Gustavo Adolfo Becker expresa un sentimiento quizá producto
de una serie de pensamientos que fueron sometidos a una alquimia
de deseos sensibilizados por la realidad de su poesía y al interés de
presentar mucho más de lo que estaba en capacidad de hacer. La
interpretación de sus poemas, es infinitamente interpretada desde
ángulos diversos, pero, es posible, que desde ese deseo que ve hacia
el futuro presentara un puente entre el Romanticismo como una
corriente, hacia una de síntesis que es el Modernismo dariano.
Veamos a Becker:
Del salón en el ángulo obscuro,
de su dueño tal vez olvidada,
silenciosa y cubierta de polvo
veíase el arpa.
¡Cuánta nota dormía en sus cuerdas,
como el pájaro duerme en las ramas,
esperando la mano de nieve
que sabe arrancarlas!
¡Ay! —pensé—, cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
240 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: «¡Levántate y anda!»
El Arte creativo no es un acto mágico, ni desesperado, tampoco es
producto de una acción de naturaleza primitiva, más bien, conlleva
la apropiación estética, la elaboración mental y la búsqueda de la
expresión material escrita o plástica, musical o pictórica. Darío
es el que mejor ha expresado ese sentimiento de no alcanzar
materialmente lo que el espíritu desea. Hay el él, una exigencia
profunda e inexplicable que no se conforma fácilmente, hasta que
el borde de lo creado, no sea lo que espíritu tendrá por satisfecho.
Y ese “momentum” particular que la exigencia interior vibra y se
agita, y que se expresa cuando el poeta, toma la hoja, escribe y
luego la arruga y la tira al cesto, solamente Darío logró plasmarla
en un poema.
Billones de células interconectadas, cien mil millones de
neuronas interconectadas en serie y en paralelo permitiendo el
funcionamiento del cerebro extraordinario de Darío, logrando una
interconexión procesando información sensorial procedente del
exterior, sus funciones motoras en la escritura, y de integración en
los procesos mentales, memoria, lenguaje escritura, y respuestas
emocionales. Dendritas y Axón en plena función con la sinapsis
y los neurotransmisores, y todos los lóbulos cerebrales con sus
diferentes funciones. ¡Ese lóbulo frontal de la inteligencia y la
personalidad don Rubén! Y esa memoria del sistema Límbico que
le permitió la capacidad de sumar en el lugar desconocido los dos
diccionarios que se aprendió de memoria y las palabras que iba
conociendo. Todo esto en función de producir una obra genial de la
naturaleza que el espíritu en el arte expresa.
Léase bien. Se trata de un soneto donde formula todo el proceso
de la creatividad exigida por el espíritu y con la calidad que también
requiere. ¡Maravilloso! ¡Maravilloso, el poeta lo expresa:
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 241
Yo persigo una forma….
“Yo persigo una forma que no encuentra mi estilo,
botón de pensamiento que busca ser la rosa;
se anuncia con un beso que en mis labios se posa
el abrazo imposible de la Venus de Milo.”
…………………………………………………..
“Y no hallo sino la palabra que huye,
la iniciación melódica que de la flauta fluye
y la barca del sueño que en el espacio boga;
Un pensador profano incapaz de comprender y tener capacidad
de abstracción, no podrá percibir a un Darío que se hunde en un
mundo interior, y que salir de ese mar solamente expresa que
su búsqueda es extraordinaria; que no logra o alcanza a realizar,
porque en las profundidades abismales del espíritu, las exigencias
son muy grandes. Un profano, no comprende a estos dioses. Tὰ
μετὰ τὰ φυσικά [tà metà tà physiká], es que Darío estaba más allá
de la física. También se puede encontrar en el a un poeta metafísico.
¡Divina Psiquis, dulce Mariposa invisible
que desde los abismos has venido a ser todo
lo que en mi ser nervioso y en mi cuerpo sensible
forma la chispa sacra de la estatua de lodo!
Becker expresa esa exigencia que está en el interior del espíritu,
y cómo es que a su juicio se logra la creatividad, o más bien el
resultado final de la angustia interior por entregar la expresión
artística. La poesía duerme como nota en el arpa, como el pájaro
duerme en las ramas. La potencia y el acto habrá que comprender.
Espera una mano de nieve que “sabe” arrancarla-. ¿Visión de futuro?
¿Serían las manos ducales de Darío? O como lo expresó después:
¿de Marqués?
242 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
¡Ay! —pensé—, cuántas veces el genio
así duerme en el fondo del alma,
y una voz, como Lázaro, espera
que le diga: «¡Levántate y anda!»
Becker no persigue la “forma” ni busca “estilo”, Siente que el Genio,
su genio, está dormido, o bien, no logra expresar todo el proceso
creativo que se desarrolla en el espíritu; pero, llama “Voz fuerte” al
impulso inmediato que, en milésima de segundo irrumpe y da a luz
a la creatividad expresa. De tal manera que, hay una gran diferencia
entre las dos manifestaciones de los procesos creativos, pues para
Darío existe una angustia en el desarrollo mismo de buscar la
forma que el estilo exige, mientras que Becker, se “duerme” y se
levanta. Hay un salto en el proceso que Darío presenta. Se puede
comprender si es posible creer que el proceso puede ser el mismo,
pero que el Genio de Darío pudo expresarlo materialmente todo
por la misma condición superior en el dominio del idioma.
El Modernismo no solamente requería de un proceso material
en la elaboración del ciclo corto de la oración, el ritmo; o de la
mina verbal entendiendo esta, como La Palabra” aunque quienes
acompañaron a Darío en Chile eran jóvenes con una educación
académica superior, conocimientos y recursos suficientes para
estar al día de los acontecimientos o movimientos de la cultura
francesa, tenían la ausencia de un espíritu creador y disciplina de
trabajo. Ah, pero es que Darío era haragán y no cumplía con su
trabajo en “La Época”. Habrá entonces conocer la deferencia del
trabajador asalariado y del Genio creador.
Pero para lograr el trabajo final que sirviera de pauta al
movimiento y revolución del castellano, se necesitaba un genio y
una personalidad. Eso no estaba en las bibliotecas, y lo entregaba
vía correo el Parnaso Frances. Si hubo coincidencia dispersa en
la elaboración de una buena prosa en algunos escritores con
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 243
motivaciones heterogénea, los resultados de cada uno de ellos se
han facturado como un acto consciente de buscar una alternativa
evolutiva, y por consideraciones afectivas, más que objetivas,
llamar a estos poetas españoles o americanos precursores. es una
consideración gratuita. En este trabajo se insiste en que todo eso
es fantasía.
Si se habla de los precursores del Modernismo, entonces se
habla de los que escribieron con el mismo tono de Rubén Darío
antes de que se convirtiera el “Modernismo” en una iniciativa, en
una tendencia. Darío dice que “el movimiento de libertad que me
tocó iniciar en America y se propagó hasta España, y tanto aquí
como allá, está logrado” O muy atrevido, o muy seguro de su trabajo
revolucionario en las letras, y con seguridad dice que le “tocó
iniciar”, no habla de pro seguir, ni de continuar. Estaba claro, muy
claro lo expresó en 1905 cuando para entonces ya se escribía con
las características del Modernismo. Ya había pasado diecisiete años
desde “Azul” y ¿quién se alzó con la bandera de asegurar: yo soy
precursor de Modernismo?
Pero, se ha expuesto en este trabajo claramente que aparecieron
los previos. No se sabe, si en la literatura universal se da un
tratamiento igual a los grandes desde Homero, Horacio, Dante,
Cervantes Goethe y Molieri, creándoles una corte que les anteceda;
pero, ¿Es qué en la literatura castellana tendrá que existir un
ejercicio semejante al de la conquista, colonia y las tiranías
republicanas, donde el repartimiento fue y ha sido un ejercicio
cultural y político desde la antropología de la Reconquista en la
península, la conquista, la colonia, y las tiranías republicanas.
Repartirse y repartirse como modelo para todo.
El Modernismo es una obra de hecho y de derecho, un trabajo de
Rubén Darío; y que desde esa cultura de la repartición se ha forzado
como un dogma desde los tronos de las pontificias posiciones de
244 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
algunos críticos y analistas de la literatura hispanoamericana, para
obligar durante un siglo aceptar a los precursores.
Y Rubén Darío luego de ser considerado “El Cisne”, apareció
una pajarera, como dice el Maestro Luis Alberto Sánchez, con
una “clasificación ornitológica”. encasillando en aves a los poetas
modernistas de acuerdo a su actitud y tono de su canto. Enrique
González Martínez el “Búho”. José Santos Chocano, el “Águila”, y
Amado Nervo, “La Paloma”111 Maravillas que solo surgen en la
cultura latinoamericana. Todo tipo de aves con variedades de
plumas crearon una corte para acompañaran al Cisne.
Las circunstancias que dan origen al Modernismo son específicas.
Y si alguien trabajó para lograrlo; pero, se quedó en el camino fue
Pedro Balmaceda Toro, Y la primera razón por la cual se aparte del
trabajo, la expresó en una carta a Darío, no era su gran motivación
y la segunda que no fue consecuencia de la primera: su muerte
temprana. Si alguien merece llamarse Precursor es A. de Gilbert.
Nadie más. y debe ser un acto de justicia reconocer su participación
histórica a favor de la génesis del Modernismo.
111.- Libro de Oro del Centenario – Luis Alberto Sánchez, “Otra Ventana
sobre Darío” – Pág. 33. Managua, Nicaragua, 1967.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 245
EL RECUSO LEXICAL DE DARÍO, FACTOR CLAVE
DESDE SU PERSONA.
Otro aspecto sorprendente de la riqueza del Modernismo en la
poesía de Rubén Darío es, al fundir todo su léxico aprendido en
el Diccionario de Galicismos de Baralt, el léxico de los filósofos
y políticos liberales ajustado a la Ilustración con el utilizado por
el Parnaso Francés. De tal suerte que, “Prosas Profanas”, fue una
hecatombe que sacudió los cielos y nubes de los románticos que
deambulaban en las bibliotecas adormilados por la gramática, las
estructura. Movió la tierra donde estaban las raíces más profundas
y añejas del castellano intocable, lento, de grandes círculos
retóricos. Hizo saltar a los jóvenes que entusiastas abrazaron las
piernas de Leda, escucharon a los cisnes, sintieron vibrar loas y
cánticos, vieron en las manos de las musas las sedas y las arpas,
Apolo, Baco, dioses, diosas, lirios y lilas, rosas y claveles como los
labios encendido, y pámpanos; admiraron la piel ebúrnea de Venus
Afrodita o de Citeres, vieron correr a los Efebos y a los centauros.
Mientras, el Arpa en un ángulo oscuro, de Becker saltaba hacia la
luz y centellaban sus cuerdas a la luz de un cielo azul.
Los jóvenes se sentaron con las princesas y bebieron Falerno
en búcaro latino. ¿Ese era Darío y el Modernismo? No solamente.
Se fue constituyendo en una expresión de originalidad nacida en
América, y simbólicamente producto de un ejercicio, como se ha
explicado, realizado por una representante de la marginalidad de
los pueblos, para el caso Darío, y el de la opulencia en Balmaceda
Toro.
Todo un trabajo “aunque bajo la apariencia de la imitación” (L.
A. Sánchez) Pues el trabajo de ambos era muy diferente a imitar,
salvo si hubiesen imitado en las estructuras del mismo idioma
francés. Trabajó considerando a los franceses en su técnica y desde
las estructuras sintácticas y exigencia que tiene esa lengua, y luego
246 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
tratar de encausar el castellano con su propia riqueza estructural y
evolución histórica. Si a esto se le llama imitación, por qué no se le
ha llamado a Garcilaso de la Vega imitador, cuando hizo lo mismo
con el soneto castellano teniendo de modelo el italiano.
El empleo que hace de la Vega del endecasílabo, concede a su
poesía de gran musicalidad elaborada gracias a la fina combinación
de acentos y rimas, las aliteraciones, los hipérbatos, las simetrías.
Qué diferencia hay en el trabajo de Darío. ¿Existe en la época de
Oro, algún precursor de Garcilaso?
Garcilaso de la Vega y Rubén Darío, aclimatan sustancialmente
las métricas del italiano y del francés, respectivamente a la métrica
castellana; pero el nicaragüense escancia ese vino francés en un
molde que no solamente es la castellana, sino que, le imprime (como
lo expresó don Luis Alberto Sánchez112, en 1967 en Nicaragua) “la
pánica alegría del sol tropical”
El delito de Darío es ser americano, y para los americanos ser muy
español. Hay un tercer grupo que surge desde las contradicciones
y análisis ideológicos que lo consideran ajeno a las realidades de
España y América, porque este grupo todo debe de ser visto y
analizado desde el análisis estructural.
Se verá en otro capítulo que en Darío, no solamente trabaja con
un léxico del que se ha abundado en ejemplo, sino también de la
particular creatividad de ideas y abstracciones que también lo
112.- Luis Alberto Félix Sánchez Sánchez (Lima, 12 de octubre de
1900-Ib., 6 de febrero de 1994) fue un escritor, abogado, historiador,
periodista, crítico literario, traductor y político peruano. Cuando
participó en las festividades del Centenario 1867-1967- de Rubén
Darío, había dejado de ser Senador de la Republica y Rector de la
Universidad de San Marcos en Lima. El golpe de Estado del General
Velazco Alvarado, sus consecuencias llegaron hasta su rectoría bajo
falsas acusaciones. Sánchez era miembro del APRA. Su exposición
sobre Rubén Darío, es a nuestro juicio la más brillante de todas.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 247
hacen único ejemplo: “Cuya alma es una sombre que todo ilumina”113
“Y en la espiga de oro y luz, duerme la misa”114Yo pobre árbol, produje
el amor de la brisa”115
Indudablemente que, los que se sumaron al movimiento de luz
y armonía mental y de música, lograron muchos lanzar sus luces a
los cielos de la letra castellana, bellos trabajos están en las páginas
de sus más perfumados libros. Sin embargo, Darío, todo él, es una
constelación.
113.- R. D. Poesías completas- Méndez Plancarte, Editorial Aguilar- La
DEA, pág. 592.
114.- Idem. La Espiga. Pág. 615
115.- Idem De Otoño Pág. 676
248 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
NUEVAMENTE EN VALPARAÍSO.
EMELINA – RESULTADO FINAL Y CRÍTICA.
Hay algunos comentarios relacionados a esta novela que Eduardo
Poirier, y Rubén Darío escribirían juntos. Dichos comentarios
siempre están dirigidos a criticar el trabajo que desde que el
primer crítico dijo que era un trabajo malo y deficiente, no se le
puede agregar nada más desde ese tono.
Un diluvio de piedras ha caído sobre la novela, pero se pueden
considerar algunos aspectos fuera de las calificaciones que ya está
dicha desde 1886, suficiente con el ácido que derramó sobre el
césped Armando Donoso, y sobre lo que quedaba, don Raúl Silva
Castro pasó una filosa podadora para der el supuesto remate final.
No obstante, se han abierto novedosas ventanas que
condescienden un “agiornamento” y se respiran aires de novedosa
crítica que permiten que la novela tenga menos rubor por tanto
señalamiento. Se pueden considerar estos aspectos como el nivel
y calidad de participación de Darío, así como el tiempo utilizado.
Aspectos de diseño que se tocaron en los capítulos anteriores. Se
toma en atención la experiencia de Poirier en lectura de novelas
francesas y traducirlas para diarios, y por consiguiente conocía
las diversas formas tanto la básica como las caprichosas de los
escritores franceses
Allen W. Philips escribió un excelente ensayo muy bien
estructurado y sustancialmente fundamentado.116y por medio
116.- Philipps, Allan- Nueva Luz sobre Emelina. Ediciones Revista Atenea.
Cita a Francisco Contreras, “Rubén Darío y su primera novela”, Estudio
preliminar a Emelina (París, 1927), Raúl Silva Castro, Obras desconocidas
de Rubén Darío escritas en Chile y no recopiladas en ninguno de sus libros
(Universidad de Chile, 1934, Antonio Oliver Belmás. Este otro Rubén Darío
(Barcelona, 1960), Julio Saavedra Molina, Bibliografía de Rubén Darío
(Santiago, 1945), Armando Donoso, Obras de juventud, de Rubén Darío,
con un ensayo sobre Rubén Darío en Chile, (Santiago, 1927), “Raúl
Silva Castro, Rubén Darío, a los veinte años (Madrid, 1956),
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 249
de ese género, ha expuestos detalles curiosos que ya habían sido
escritos, pero la ventaja consiste, que al extraer detalles de libros
dispersos, logra un síntesis de los mismo y por consiguiente
enriquecen el conocimiento del lector en una breve lectura, de tal
manera que por Phillips podemos encontrar luces de las que se
sospechaban y que queda muy bien claras.
Darío por supuesto, jamás pudo ser un brillante novelista, no era
ese su género, no estaba en la novela su virtud. Bien lo dijo Pedro
Balmaceda Toro: “La poesía es el hombre, la novela es el mundo”, y la
experiencia vital de Darío era muy pobre ante la riqueza expuesta
en la producción del género. Darío había leído a Víctor Hugo y a
Alejandro Dumas, El Quijote de la Mancha, y algún que otro folletín
de la época. El mismo José Martí sufrió las consecuencias de querer
convertirse en un novelista, y, por consiguiente, ni pluma ni talento
estaban concebidos para ver “el mundo” en las tramas de grupos en
contradicciones, su visión o motivación para la escritura fueron sus
ensayos patrióticos.
De tal manera que cuando Martí escribió la novela “Amistad
Funesta o Lucía Jerez117, asumió una actitud temeraria para
entregar el trabajo en un tiempo sumamente corto. La novela fue
terminada en siete días; que aparte del compromiso contractual de
escribirla y el tiempo de entrega, Martí la publica en el periódico
“El Latino Americano” en la ciudad de Nueva York, 120 Front Street
–una oficina convertida, en aquel entonces, en centro del Partido
Revolucionario Cubano. El 15 de mayo de 1885, Martí, tenía treinta
y dos años, y Darío dieciocho.
Martí ubica la novela en un país de Latinoamérica, sin sugerir
nombres de lugares ni alguna referencia de protagonistas que
consientan ayudar a una ubicación geográfica, sin embargo,
sugiere la presencia del quetzal, sinsonte, puma, cocoteros, palmas,
volcanes tamales, indígenas etc.
117.- Martí, José Biblioteca virtual – Miguel de Cervantes web
250 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“los indígenas realzan con caprichosas labores y
leyendas, sumisas éstas como su condición, y aquellas
pomposas, atrevidas y extrañas, muy llenas de alas y
de serpientes, recuerdos tenaces de un arte original y
desconocido que la conquista hundió en la tierra, a botes
de lanza. Y estos coquillos negros estaban muy pulidos
por dentro, y en todo su exterior trabajados en relieve
sutil como encaje. Cada taza descansaba en una trípode
de plata, formada por un atributo de algún ave o fiera
de América, y las dos asas eran dos preciosas miniaturas,
en plata también, del animal simbolizado en la trípode.
En tres colas de ardilla se asentaba la taza de Adela, y
a su chocolate se asomaban las dos ardillas, como a un
mar de nueces. Dos quetzales altivos, dos quetzales de
cola de tres plumas, larga la del centro como una flecha
verde, se asían a los bordes de la taza de Ana: ¡el quetzal
noble, que cuando cae cautivo o ve rota la pluma larga
de su cola, muere! Las asas de la taza de Lucía eran dos
pumas elásticos y fieros, en la opuesta colocación de dos
enemigos que se acechan: descansaba sobre tres garras
de puma, el león americano. Dos águilas eran las asas
de la de Juan; y la de Pedro, la del buen mozo Pedro, dos
monos capuchinos”
Todo parece indicar un país de Centroamérica. México, quizá
Guatemala, aunque en los diálogos aparece como recursos, París
Madrid, Nápoles, El Alhambra, etc. Esta forma compleja adquiere
como vía de expresión, la renuncia al costumbrismo, uno de los
rasgos más importantes de lo sugerido en esta novela. Por supuesto,
aunque es considerada folletín por la trama, su prosa no puede
pasar inadvertida, pues, aunque no fuera novelista, sabía escribir.
Este es otro fragmento:
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 251
“Linda era la antesala, pintado el techo con los bordes de
guirnaldas de flores silvestres, las paredes cubiertas, en
sus marcos de roble liso dorado, de cuadros de Madrazo
y de Nittis, de Fortuny y de Pasini, grabados en Goupil;
de dos en dos estaban colgados los cuadros, y entre cada
dos grupos de ellos, un estantillo de ébano, lleno de
libros, no más ancho que los cuadros, ni más alto ni bajo
que el grupo. En la mitad del testero que daba frente a
la puerta del corredor, una esbelta columna de mármol
negro sustentaba un aéreo busto de la Mignon de
Goethe, en mármol blanco, a cuyos pies, en un gran vaso
de porcelana de Tokio, de ramazones azules, Ana ponía
siempre mazos de jazmines y de lirios. Una vez la traviesa
Adela había colgado al cuello de Mignon una guirnalda
de claveles encarnados. En este testero no había libros,
ni cuadros que no fuesen grabados de episodios de la
vida de la triste niña, y distribuidos como un halo en
la pared en derredor del busto. Y en las esquinas de
la habitación, en caballetes negros, sin ornamentos
dorados, ostentaban su rica encuadernación cuatro
grandes volúmenes: El Cuervo de Edgar Poe, el Cuervo
desgarrador y fatídico, con láminas de Gustavo Doré,
que se llevan la mente por los espacios vagos en alas de
—122→ caballos sin freno: el Rubaiyat el poema persa,
el poema del vino moderado y las rosas frescas, con los
dibujos apodícticos del norteamericano Elihu Vedder;
un rico ejemplar manuscrito, empastado en seda lila, de
Las Noches, de Alfredo de Musset; y un Wilhelm Meister
el libro de Mignon, cuya pasta original, recargada de
arabescos insignificantes, había hecho reemplazar Juan,
en París, por una de tafilete negro mate embutido con
piedras preciosas: topacios tan claros como el alma de
la niña, turquesas, azules como sus ojos; no esmeraldas,
porque no hubo en aquella vaporosa vida; ópalos, como
252 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
sus sueños; y un rubí grande y saliente, como su corazón
hinchado y roto.”
Se advierte la riqueza del vocabulario, la adecuación de las
palabras al medio cultual de los personajes; y por supuesto, es el
léxico de Martí adquirido en esa disciplina de una lectura universal
y permanente. La prosa es indudablemente martiana.
En un simple y superficial examen comparativo entre los dos
trabajos se advierte fácilmente que “Amistad Funesta /Lucía Jerez”
tiene una uniformidad de estilo, la riqueza de la prosa que distinguió
a Martí, opulencia lexical que muy ajustada al ciclo sintáctico, se
puede intuir el espíritu estilístico de Musset.
Escritura florida y adornada de sustantivos que acompañados de
una brillante adjetivación recrea admirablemente los ambientes de
los personajes y enriquecen los diálogos. Una obra sin el espíritu
de la gravedad o desgracia, una escritura donde lo estético es la
mejor bandera como enseña desplegada. Fue arrojada al cesto
por los críticos que encontraron en ella un folletín, puesto que
esperaban que la novela estuviera pletórica de las ambiciones,
ruindad, amores perplejos, la descripción de la naturaleza más
primitiva del ser humano y luego, esperar un final que satisficiera
las expectativas de un lector de la época ajustado al naturalismo o
al romanticismo lagrimoso
Emelina había sido escrita con una estructura definida, pero
deficiente, no estuvo presente el modelo cervantino. Es posible
que hubiese requerido no tanto un buen volumen, sino, un tejido
y fortaleza argumental mejor elaborado; una calamidad no haberlo
encontrado. que se extendiera en la profundidad humana, pues
todos los vacíos que se sienten en la lectura, requerían de esa
prenda elaborada.
Emelina no es 100 % una obra escrita por Darío, es probable que
algunos capítulos donde se advierte el lenguaje que usualmente
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 253
utilizaba en sus poemas antes de la llegada a Chile sea el mejor
indicador de su trabajo. No tiene la elaboración preciosista de la
novela de Martí, y ese es uno de los puntos que motiva a leer al
cubano y por las circunstancias similares de haber escrito una obra
por encargo. Dos novelas con diferentes apuros.
Según las investigaciones de Phillips el título Emelina fue
inspirado por Rosario Emelina Murillo por una confesión hecha a
ella por Darío. Es natural que las aseveraciones de la señora Murillo
se puedan considerar pretenciosa, puesto que conociendo su vida
personal y proceder en la vida del poeta, tradicionalmente ha
conseguido ser repudiada y descreída. Si lo merece o no, no está
en discusión.
En una de las citas que hace Phillips es una entrevista de
Octavio Rivas Ortiz que realizara a Rosario Murillo, “Rosario misma
confirma que Emelina fue inspirada en su persona”, Doña Rosario
siempre quiso sacar ventaja en todo. No obstante, se puede concluir
que ella tuvo razón al afirmarlo, puesto que la nomenclatura de
los personajes está vinculada a la experiencia vital de Darío en
El Salvador y Nicaragua. Como también es cierto que ese mismo
nombre aparece en un obra del francés más leído en latino América,
“Emmeline” de Alfredo de Musset118” y aunque Phillips, exponga esa
118.- . N. del A.: En todas las obras de Musset disponibles, en francés
y español, no pudimos encontrar Emmeline N. de A. por considerar
importante trascribo otra nota de Phillips, de interés que extrajo del
político y escritor Ildo Sol, cuyo nombre fue Ildefonso Solórzano: En una
entrevista con Rivas Ortiz, recuerda Rosario sus encuentros con el poeta:
“... Fue en casa de las señoritas Elizondo, hijas del Ministro de Hacienda
don Joaquín Elizondo, año de 1885, siendo Presidente el doctor Cárdenas.
La impresión que le causó una canción mía, pues yo gozaba entonces del
privilegio de una voz melodiosa, le hizo buscarme. Recuerdo, que me
acompañó en el dúo Adelita Elizondo, muy buena cantadora. Antes de
serme presentado en esa ocasión, le había visto en casa de don Marcos
Bermúdez, contiguo al hoy Palacio Episcopal, en compañía del doctor
Modesto Barrios, año de 1883. Se le llamaba por esos tiempos el Poeta-
Niño”, lldo Sol, Rubén Darío y las mujeres (Managua, 1947), p. 85.
254 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
posibilidad, su trabajo no ahonda sobre esos nombres como se hace
en este trabajo, y por consiguiente, queda excluida la influencia de
Musset.
Otra cita, refiere lo siguiente:
“Octavio Rivas Ortiz, dice lo siguiente existe, no sé dónde,
una novela delicada suya, llamada SARA Y EMELINA,
escrita en Chile. Sara es la respetable señora Sara Rivas
de Solórzano. Emelina, ya lo dije, yo.
Generoso con sus amistades y sus recuerdos en la novela aparece
el Teniente de bomberos de apellido Gavidia que según los críticos
ese apellido no existía en Chile.
Marcelino Gavidia es el personaje que encarna al héroe bombero.
Y hay muchas probabilidades que los tres nombres hayan sido
aceptados por Poirier como una concesión halagadora y de cortesía
para entusiasmar al recién llegado e iniciara su carrera en las
letras. Antonio Gavidia, Rosario Emelina Murillo y Sara Solórzano
lograron que sus nombres estuvieran en la novela sin solicitarlo y
sin ninguna trascendencia para ellas, tampoco para la obra.
Este fragmento dice más:
Yo soy Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario
de mi nación en Europa; y estoy actualmente gestionando
para que en Londres se llame una calle Guzmán Blanco-
Street. Por supuesto, ello será una muestra de amistad a
Venezuela, donde todo se llama Guzmán Blanco”
Por supuesto que estos apellidos corresponden al ex Presidente
de Venezuela, Antonio José Ramón de La Trinidad y María Guzmán
Blanco y fue durante su tercer mandato desde el 8 de octubre de
1886 que envió invitación a los Presientes de toda América para
celebrar el centenario de Simón Bolívar.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 255
Estando Darío en El Salvador en una situación incómoda por su
conducta escribió a solicitud del presidente, la acreditada Oda a
Bolívar que fue parte de las celebraciones que el gobierno realizó
en la fina atención del Presidente de Venezuela.
Lo que se preguntaron los críticos es qué porcentaje de la
novela fue escrita por Darío. Por supuesto, eso no se lleva ni a una
balanza, tampoco se puede hacer una medida longitudinal. Los
expertos concluyeron que se advierten dos estilos, los chilenos
que conocían a Eduardo, dedujeron el de Darío. Se han extraído
ejemplos diferentes a los expuestos por otros críticos y estudiosos,
aunque fuesen de los mismos capítulos, pero a este trabajo asiste el
conocer mejor el léxico de Darío en toda su trayectoria clasificada
por Méndez Plancarte que van desde la “Iniciación Melódica hasta
su viaje a Chile, entre 1880 y 1886:
Capítulo X Tito Matei
“ARIS es el caos. Víctor Hugo dijo que era el cerebro
del mundo Y desde entonces sentimos cierta comezón
interior que nos hace creer que el mundo está loco.
¡Imagínese el lector, el mundo con semejante cerebro! En
una gigantesca redoma, fabricada en los divinos talleres
a fuego. de soles, ~Puso el buen Dios, desmenuzados, el
Paraíso del bribón Mahoma, y el infierno del visionario
Dante. Vació en seguida la Caja de Pandora, e hizo,
entrar una gran muchedumbre de flecheros amorcillos,
siguiéndoles enfilados los gentílicos coros de placeres.
Ni fueron solos; tras ellos, pesares y amarguras. Luego
el Eterno Padre sacudió su redoma, revolvió, mezcló,
confundió, y derramando su contenido sobre el haz de la
tierra, exclamó: hágase Paris. y Paris fue.”
No hace falta escudriñar mucho, el léxico, visión y estructuras
que utiliza Darío están contenido en sus poemas, sus personajes y
256 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
deseos. Su gran ídolo Víctor Hugo tenía que aparecer. ¡París! Como
se lo imaginó al escuchar y leer mucho sobre París. La Ville Lumiere.
Las siguientes estructuras se han extraído del ejemplo anterior y
se pueden analizar y compara con las que Darío utilizaba antes de
conocer a los franceses. Estas se pueden comparar en los poemas:
“El Apocalipsis de Jerez”, “La ley Escrita”, “Víctor Hugo y la Tumba”,
a. Víctor Hugo dijo que era el cerebro del mundo
b. En una gigantesca redoma,
c. fabricada en los divinos talleres
d. derramando su contenido sobre el haz de la tierra
e. el Eterno Padre sacudió su redoma
f. exclamó: hágase Paris. y Paris fue.”
En este otro ejemplo se extrae el léxico y se advierte que
Darío mantenía en una permanente concordia interior sesgada y
manifiesta la producción poética que “además de la armonía una
melodía verbal”
¡Oh, qué fiesta aquella! |Qué, confusión de colores, de
joyas de preciosa orfebrería! Las gargantas de cisne
de las inglesas lucían magníficos collares; aljófar,
oro y diamantes estaban resplandecientes en vividos
relámpagos en sus brazos, manos y cabelleras
(..) “Era rubia como una espiga, blanca como la leche,
y sus azules ojos parecían dos zafiros medio encerrados
en broches de oro. Sus labios frescos y rojos como dos
pétalos de clavel, provocaban al beso, y su casi desnudo
seno que subía y bajaba a impulsos de la respiración,
parecía el nido de pulido mármol de las dos plateadas
tórtolas de Citeres”
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 257
Estas estructuras armoniosas son otro ejemplo. Se han
extraído y expuestas de tal manera que se pueda sentir el ritmo
de las oraciones semánticas o sintácticas cuando se versifican, y
sutilmente se deslizan en la lectura de la prosa.
¡Oh, qué fiesta aquella! |Qué, confusión de colores
de joyas de preciosa orfebrería!
Las gargantas de cisne de las inglesas lucían
magníficos collares; aljófar, oro y diamantes
estaban resplandecientes en vividos relámpagos
en sus brazos, manos y cabelleras
En cuanto al léxico que enriquece las estrofas se puede encontrar
en los poemas “Serenata”, “Alí” escritos 1882. “La Cabeza del Rawi”
fue escrito en 1884, y dedicado a “Emelina” Todos ellos antes de
llegar a Chile y tenían las siguientes palabras: joyas diamantes,
Mahoma, brazos, oro, labios, Azul mármol, ojos, rojos, zafiros, por
lo que se puede concluir que, los capítulos de “Emelina” que se
distinguen por esas estructuras armoniosas, y el léxico usual,
pertenecen a Rubén Darío. Ahora bien, es de comprender, que el
poeta nicaragüense sabía acomodar temas, rimas finales e internas
con un léxico que lo distinguía.
Bajarse del barco no significó dejar en la cubierta o en una bodega
todo el aprendizaje anterior, su modelo de vida, sus ambiciones,
la manera de concebir la poesía, el oficio de poeta, el léxico, la
admiración, su valija cultural. Era un río tropical turbulento
llevando es sus aguas hojas, ramas, troncos y raíces de una cultura
centroamericana.
El esfuerzo del joven se frustra por un jurado que estaba
compuesto por los herederos gramático-culturales de Bello y
Sarmiento que con justicia otorgó el premio al que considerado como
merecedor. Darío estaba interesado en ganar, por los incentivos
económicos que le permitirían tener los recursos para sus gastos
en las cuatro estaciones. cultura culinaria, modelos sociales a los
258 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
que debía adaptarse, y los “nepentes” correspondiente.
Emelina en su publicación en 1887 en la Imprenta y Litografía
Universal fue dedicada a Agustín R. Edward por Eduardo Poirier.
Darío escribió el Prólogo una suerte de exposición de pecados y
serenos arrepentimientos:
“Es nuestra novela, obra que tiene todos los tropiezos de
un primer libro. Ah, escrita para un certamen, en diez
días, como la suerte ayudaba, sin preparación alguna,
hay que confesar que ella pudo ser ¡peor! (..) “Hemos
procurado el esmero de la forma y la bondad del fondo,
sin seguir para lo primero lo que llama Junin, folies du
style en délire, ni para lo segundo el Ramillete de divinas
flores” (..) “En cuanto a la debilidad de esta obra, es
aquella misma que Concourt señala refiriéndose a su
bellísimo e incomparable, primigenio. En 18… Nosotros
no hemos tenido la visión directa de lo humano sino
recuerdos y reminiscencias de cosas vistas en los libros”
Sí, amigo mío, los personajes de Emelina hablan a las veces,
sin notarlo nosotros, el mismo lenguaje de las novelas que
Ud. tan plausiblemente has traducido para “El Mercurio
“y el de las que yo he leído, desde que, a escondidas en el
colegio, me embebía Stendhall y Georg Sand…
Prólogo de confesiones del autor y estructuración de suposiciones
que permite a un lector moderno a investigar y comprobar el
mismo análisis que Darío logra estructurar en base a la experiencia
y las lecturas que ha realizado posiblemente con Pedro Balmaceda
que le permitió conocer a los hermanos Goncourt, de tal manera se
explica la distancia temporal ente la realización de la novela, y la
del prólogo.
No llegó a Chile un novelista, mucho menos un teórico o crítico
de la novela española, menos la francesa. Acusar lectura de
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 259
Stendhall y de Sand no lo hace un experto en el género. Al conocer
a los Hermanos Concourt se asombra de la literatura y del ejercicio
crítico que realizan los hermanos, además llega a conocer de Julies
Junín119, por los mismos. ¿Qué relación había entre los Goncourt y
Junín? Véase este párrafo escrito por Julius Goncourt.
“Jules Janin hablando todo el tiempo de nuestro
libro, nos azotó con ironía, nos perdonó con estima y
palabras serias, y presentó nuestra juventud al público
disculpándola, dándole la mano: una crítica a la vez muy
bromista y muy paternal. Él decía:120
119.- Jules Gabriel Janin, nacido en Saint-Etienne el 16 de febrero de
1804 y muerto en París el 19 de junio de 1874,1fue un escritor y crítico
de teatro francés. Se convirtió en periodista y trabajaría en La Revue de
París, La Revue des Deux Mondes, se convirtió en crítico de Journal des
Débats, donde permaneció cuarenta años. Su autoridad es reconocida por
su apodo de el Príncipe de los Críticos
120.- Jules Janin parlant tout le temps de notre livre, nous fouettait avec
de l’ironie, nous pardonnait avec de l’estime et des paroles sérieuses, et
présentait notre jeunesse au public en l’excusant, en lui serrant la main:
une critique à la fois très blagueuse et très paternelle. Il disait:
Encore un mot, un mot sérieux, si je puis parler ici aux deux frères, MM.
Edmond et Jules de Goncourt. Ils sont jeunes, ils sont hardis, ils ont le feu
sacré; ils trouvent parfois des mots, des phrases, des sons, des accents! je
les loue et les blâme! Ils se perdent de gaieté de cœur! Ils abusent déjà,
les malheureux, des plus charmantes qualités de l’esprit! Ils ne voient pas
que ces tristes excès les conduisent tout droit à l’abîme, au néant! Ils ne
comprennent pas que pour un curieux de ma sorte, un enthousiaste, un
fanatique de style qui se trouve content et satisfait, si par hasard il rencontre
en quelque tarte narbonnaise, un mot vrai, un mot trouvé, le commun des
lecteurs, le commun des martyrs, rassasié de ces folies du style en délire,
aussitôt les rejette et n’en veut plus entendre parler, une fois qu’il a porté
à ses lèvres ce breuvage frelaté où se mêlent sans se confondre les plus
extrêmes saveurs. À quoi bon les excès de la forme que ne rachète pas la
moralité du fond? ¿Que nous veulent ces audaces stériles, et quel profit
peuvent retirer de ces tentatives coupables, deux jeunes gens que l’ardeur
généreuse du travail et le zèle ardent de l’inspiration pourraient placer si
haut? Comment ce défi cruel à leurs maîtres! Comment cette injure aux
chefs-d’œuvre! …
260 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
na palabra más, una palabra más seria, si puedo
hablar aquí con los dos hermanos, MM. Edmond y
Jules de Goncourt. Son jóvenes, son atrevidos, tienen
el fuego sagrado; ¡a veces encuentran palabras,
frases, sonidos, acentos! ¡Los alabo y los culpo! ¡Están
perdiendo la alegría del corazón! ¡Ya están abusando,
los desafortunados, de las cualidades más encantadoras
de la mente! ¡No ven que estos tristes excesos los llevan
directamente al abismo, a la nada! No entienden que,
para un curioso de mi especie, un entusiasta, un fanático
del estilo que se encuentra contento y satisfecho, si por
casualidad encuentra en alguna tarta de Narbona, una
palabra verdadera, una palabra encontrada, el lector
común, el común. mártires, satisfecho con estas locuras
de estilo en el delirio, inmediatamente las rechaza y no
quiere saber más de ellas, una vez que ha traído a sus
labios esta bebida adulterada donde los sabores más
extremos se mezclan sin confundirse. ¿De qué sirve
el exceso de forma que no puede ser redimido por la
moral básica? ¿Qué quieren de nosotros estos estériles
atrevimientos, y qué provecho pueden sacar dos jóvenes
de estos culpables intentos, a quienes el generoso ardor
del trabajo y el ardiente celo de la inspiración podrían
enaltecer? ¡Qué cruel desafío a sus amos! ¡Cómo insulta
esto a las obras maestras! 121...
En la confesión de Darío hay una relación que la hizo pensando
en los entendidos de aquella época y que tuvieron en sus manos
obras de los Goncourt, las revistas francesas donde se publicaba
la crítica. Es sorprendente enterarse de la clave de Darío sobre su
error, y además relacionarlo como se ha hecho en este trabajo con
“Emelina” y “Lucía Jerez”, Darío/Martí. Bien, este fragmento de la
121.- Prefacios y Manifestaos Literarios mediante Edmond y Jules de
Goncourt París. Carpentier et cie, Editores 1888.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 261
obra de los hermanos, es lo que se hace necesario para comprender
esta expresión de Darío: “En cuanto a la debilidad de esta obra, es
aquella misma que Concourt señala refiriéndose a su bellísimo e
incomparable, primigenio. En 18… Nosotros no hemos tenido la
visión directa de lo humano sino recuerdos y reminiscencias de cosas
vistas en los libros”
Rubén Darío que no perdió tiempo pudo leer de forma tenaz
tanta información y asimilarla, y recurrir a ella de forma oportuna
y esta es una de ellas, pues con la Novela “EN 18, en la trama ocurrió
una tragedia:
“Hay un defecto más radical en el estilo de esta novela de
EN 18. Se compone de dos estilos dispares: de un estilo
entonces enamorado de Janin, el del hermano menor; de
un estilo entonces enamorado de Théophile Gautier, el
del hermano mayor; y estos dos estilos no se fusionaron,
se fusionaron en un estilo personal, rechazando tanto el
salto excesivo de Janin como la materialidad excesiva de
Gautier: un estilo que Michelet quería para decir después,
que dio a ver, de manera muy especial, las obras de arte
del siglo XVIII, un estilo quizás demasiado ambicioso de
lo imposible, y al que, en un amistoso regaño, Sainte-
Beuve reprochaba por querer renunciar al alma de
los paisajes y buscar captar el movimiento en el color.,
finalmente, un estilo, tal como es, y que podemos juzgar
de diversas formas, pero un estilo que en realidad ha
resultado ser uno.
“Básicamente, ¿queremos conocer la gran debilidad del
libro? aquí está: cuando lo escribimos, aún no teníamos
la visión directa de la humanidad, la visión sin recuerdos
y reminiscencias de una humanidad aprendida en los
libros. Y esa visión directa es lo que me convierte en el
novelista original.”
262 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
La tragedia de la novela “En 18..”, Darío la utiliza para comparar
el mismo error, pues la trama y los roles de sus personajes no
surgieron de las reales desesperanzas, venturas o alegrías de
personaje existentes en la vida real, como los expuestos en la “Gran
Comedia Humana” de Honorato de Balzac, que es uno de los mayores
proyectos narrativos de la historia de la literatura, es la exposición
de las grandes aspiraciones del sector burgués, “Detrás de cada gran
fortuna, hay un gran crimen”: este precepto aparecido en la “Posada
Roja” es recurrente en la Comedia Humana. Balzac al haber vivido
entre la clase burguesa y la obrera conocía a la perfección todos
sus vicios y defectos, por lo que los podía retratar en sus obras con
un gran realismo. “Emelina” es una suerte de capítulos vacíos del
realismo. Darío que una vez ha leído a los hermanos Goncourt y sin
duda a Balzac, acepta la realidad y fracaso del trabajo.
Este pequeño cuadro comparativo ayuda a comprender
mejor la situación y la queja, además de la ubicación en lectura y
conocimientos de Darío.
Darío - Edmond Jules Goncourt
“Básicamente, ¿queremos
“En cuanto a la debilidad de conocer la gran debilidad del
esta obra, es aquella misma que libro? aquí está: cuando lo
Concourt señala refiriéndose escribimos, aún no teníamos la
a su bellísimo e incomparable, visión directa de la humanidad,
primigenio. En 18… Nosotros la visión sin recuerdos y
no hemos tenido la visión reminiscencias de una
directa de lo humano sino humanidad aprendida en los
recuerdos y reminiscencias de libros. Y esa visión directa es lo
cosas vistas en los libros” que me convierte en el novelista
original.”
***
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 263
LOS BOMBEROS DE CHILE.
Con independencia de las criticas duras contra la novela,
“Emelina” llena según el escritor e historiador chileno Víctor Rojas
Farías un vacío existente del que no se ocupaban los novelistas. A
su buen entender e investigación, la novela de Darío y Poirier es
la primera novela en el mundo donde el personaje heroico es un
bombero voluntario. Se entiende que, en ningún idioma en todo el
mundo, se había considerado que una compañía de bomberos con
su héroe sería el factor fundamental del final de una obra.
Por supuesto Darío se congració con los “Caballeros del Fuego”
como eran conocidos en Valparaíso, y el escritor y bombero
voluntario chileno, don Oscar Mellado, asegura que Laszlo Boiler,
un empresario de gran influencia política se había convertido en
un gran amigo del nicaragüense y que aquel, invitaba a Darío a
participar en los desfiles que hacían eventualmente los bomberos,
además que, en algunas oportunidades ambos salieron a los lugares
donde se desarrollaban los siniestros. Por supuesto, se trataba que
Darío al igual que muchas personas se acercaban a ver el desenlace,
pero él, invitado por Boiler.
Lo importante de los bomberos de aquella época, que no había
automóviles, salían a pie desde sus casas con su picas y hachas
a enfrentarse al fuego, Darío al conocer con detalles cómo los
“Caballeros del Fuego” se desplazaban no se le escaparon detalles
para escribir el “Himno a los bomberos de Chile” cuando dice:
“Ponte el casco y camina ligero,” (..) “Vamos, vamos, con paso ligero”
(..) “Voluntarios, ¡corred hacha en mano! Por tanto, el poema no
es resultado de una visión romántica de las actividades de los
bomberos, sino, la expresión realista de ellas, de las que fue testigo
el mismo autor.
264 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Los bomberos estuvieron muy agradecidos con Darío, y es
de suponerse que no por curiosos llegaba hasta los inmuebles
siniestrados, sin por algunas razones que no están escritas, ni
tampoco existe testimonio oral, que se haya escurrido en el tiempo
para luego conocerlo. La publicación de la novela pudo haberle
abierto los espacios, o quizá hubo oportunidad para alguna
participación o festejo donde fue invitado por agradecimiento y en
las cuales el joven Darío pudo haber compartido y realizado charlas
o haber improvisado poemas, que no era ajeno a improvisar. Los
bomberos estaban compuestos con burgueses porteños en su
mayoría.
Boiler de la tercera compañía le pidió hacer un canto a los
bomberos y el maestro italiano de gran fama, Pietro Casari, le puso
la música.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 265
“Himno a los bomberos de Chile”
¡Suena alarma, valiente bombero!
Va la bomba una hoguera a vencer.
Ponte el casco y camina ligero
donde vibra el clarín del deber.
-- Vamos, vamos, con paso ligero,
donde vibra el clarín del deber.
¡Marchad!
¡Volad!
¡Fuerza, ardor y voluntad!
Oro y sangre semeja la llama
que voraz en el aire se eleva;
sopla el viento que aviva y renueva
del incendio el poder destructor.
Al hogar amenaza la ruina
y con eco de angustia infinita
sobre el ruido fatal se oye un grito
que demanda ¡socorro y favor!
266 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Voluntarios, ¡corred hacha en mano!
Brilla el fuego furioso y devasta.
La humareda y el humo que aplasta
venceréis con constancia y valor.
Héroes bellos, rodeados de chispas
y de llamas terribles, vibrantes:
os saludan las bombas humeantes
con su fuerte y soberbio clamor.
¡Gloria a aquel que sucumbe en la lucha!
Valeroso, sublime, esforzado;
gloria a aquel que al deber consagrado
salva vidas, riquezas, hogar.
Bronces hay que sus cuerpos encarnen,
y el recuerdo del fiel compañero
en el alma viril del bombero
nunca, nunca se puede borrar.
RUBEN DARIO
(“La Época”, Santiago, julio 6 de 1888)
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 267
La Guerra civil chilena de 1891, también conocida como
Revolución de 1891, fue un conflicto armado ocurrido en Chile
entre los partidarios del Congreso Nacional y los del Presidente
de la República José Manuel Balmaceda. El presupuesto de la
República de ese año fue la causa fundamental y aparente del
conflicto. El ejército se dividió cuando el Presidente Balmaceda
disolvió el congreso. La Armada se cuadró a la Asamblea y
la mayoría de la población hizo lo mismo. Al final las fuerzas
congresistas triunfaron y el costo humano fue entre cinco y diez mil
chilenos que encontraron la muerte en la guerra civil. Así terminó
la Republica Liberal y se alzó el parlamentarismo. El escritor y
bombero voluntario Oscar Mellado Torres, dijo en una entrevista
que, en esa guerra, murió una buena parte de los bomberos que
habían sido amigos de Rubén Darío.
268 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
¿RUBÉN DARÍO ES SIMBOLISTA?
Desde que el hombre inicia su incursión sobre el planeta en
busca de lo necesario para sobre vivir, los especialistas en descubrir
restos del hombre primitivo deducen la cultura, pormenores sobre
sus costumbres que pudieron haber tenido los que habitaros en
un sector geográfico. Aparte de los rudimentos encontrados en
cuevas, como huesos de animales o sus propios enterramientos, es
de todos conocidos que hay cantidad de grabados y pinturas que
alusivas a las actividades de los hombres en diferentes tiempos de
su desarrollo cultural.
Se toma en consideración lo que especialistas determinan
como arqueo semiótico. O sea, signos antiguos que permitieron la
comunicación entre un grupo sedentario temporal. Estos signos,
por supuesto, representaban un concepto que se derivó de la forma
de pensamiento de un individuo o éste, representando el concepto
colectivo ante una situación particular.
Estos gráficos encontrados en cuevas, - ejemplo las de
Altamira-, son susceptibles a variados interpretaciones. Podría ser
representaciones de un acto que se espera. Mucho de magia. Dibujar
una manada de animales considerados comestibles, presentaba
para algunos criterios, una acción que se definía exitosa desde la
impresión en la piedra, hasta el beneficio conseguido.
Lo expresado por el hombre primitivo es la naturaleza,
que jamás ha dejado de ser expresada. Hay dibujos en cuevas con
tonos ocres y otros oscuros que permite darse cuenta que el artista
primitivo tenía, sino un concepto, una claridad visual de los tonos.
Esa expresión de la naturaleza no pasó a ser Naturalismo, puesto
que no existieron condiciones materiales y de comunicación en
que los que expresaban sus abstracciones o la naturaleza, tuviesen
un concepto colectivo del trabajo o una puesta en marcha de una
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 269
definición por los mismos.
Miles y miles de años están de por medio entre una muestra
pictórica impresa entre una cueva y otra de gente que no tuvo idea
de la existencia de otros. La civilización moderna es la que irrumpe
con la definición, con los conceptos, con las escuelas.
Los historiadores e investigadores de la cultura greco romana
definieron los diferentes períodos de producción artística de los
períodos más productivos de esos pueblos. No fueron los propios
artistas que definieron su trabajo desde conceptos pensados
y definidos por las características o porque representaran
determinado proceso cultural emergido de sus propios intereses
e intenciones Fueron esos estudiosos los que definieron a los
arquitectos y escultores de la Grecia de Pericles. Ninguno de los
artistas de la escultura como Cálamis (470 – 440), Pitágoras de Regio
(440 – 420), Fidias (488-431), Crésilas (480 – 410), Mirón (480 –
444), Policleto (450 – 430), Calímaco (432 – 408, Escopas (395 –
350), Lisipo (395 – 305), Praxíteles (375 – 335) y Leocares (340
– 320), dejó por escrito pertenecer a alguna corriente específica
de pensamiento que se manifestara en sus obras. Obviamente,
que, desde la voluntad política de un Estado se protegiera o se les
diera importancia a las artes, tenderían que surgir, lo que permite
concluir, que, existiendo un estímulo externo, no precisamente se
podía considerar el producto como escuela, sino como el resultado
de una política cultural de grandes amplitudes, pero del Estado.
En las obras de estos escultores hay elementos extraídos de
la naturaleza como las hojas de acanto. Los egipcios en sus columnas
imitan el papiro. Una estética natural pasa a ser concebido en el
arte y adquiere un valor nuevo donde se admira la proyección del
artista y la naturaleza misma trasformada.
Sin embargo, hay elementos pictóricos abstractos que se
desconocen cuáles eran los propósitos de su impresión. ¿Qué
270 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
representaban? Y los más interesante la interpretación o juicio
de los arqueólogos dependerá de supuestos culturales. Teorizará
en el proceso de análisis para definir la abstracción de otro que
perteneció a una cultura diferente y formas de pensamientos
diferentes.
Podrían considerarse que pinturas, grabados artefactos etc., son
representaciones de algo, una deidad, una situación, un concepto de
virtud o de forma de ser, amar, obedecer, guerra etc. Los estudiosos
de William Shakespeare han encontrado en una de sus obras más
importantes, Hamlet, algunos elementos que son valorados como
símbolos, sencillamente porque aparecen en un vínculo entre
personajes, circunstancias y efecto psicológico de la trama. Así,
el veneno, ligado a la deslealtad y la corrupción, los vestuarios de
Hamlet, el luto por su padre, las flores y hiervas del jardín de Ofelia,
el romero y el hinojo, el fantasma insustancial aparentemente, pero
que está presente desde el inicio de la obra, y el cráneo de Yorick,
que para los críticos representa la muerte como inevitable.
Don Miguel de Cervantes en la obra cumbre de la lengua de
Castilla, el Quijote de la Mancha, presenta situaciones y personajes
que también han sido considerados como simbólicos. Las propias
figuras del Quijote y su escudero Sancho, símbolos de las actitudes
humanas, Rocinante, no se escapa de representar lo que se era y
es. Situaciones como la de los Molinos de Viento como la visión
equivoca de la realidad y la experiencia preventiva: “Hemos topado
con la iglesia.
Bien: ¿Willian Shakespeare y don Miguel de Cervantes, tuvieron
premeditadamente crear símbolos en sus trabajos? No se puede
probar; pero, se puede comprender que las obras obedecieron a
una necesidad del autor de expresarse con relación a esos temas,
cuyo objetivo se convierte en el fundamental para escribir la obra.
Se advierte que cada autor se desarrolla en un contexto social y
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 271
que también el trabajo se inclinará a satisfacer las expectativas de los
lectores para el caso de Cervantes y del teatro en Inglaterra, cuando
y donde éste género era muy bien aplaudido y esperado. Si dentro de
las obras cualquiera de las escritas por ambos escritores, el crítico
o el interesado desmenuza y en los detalles encuentra elementos
que considera simbólicos, la obra se enriquece, naturalmente.
Ninguno de los dos se pueden considerar Simbolistas, pues no
existía una identificación con tal consideración para un grupo en
sus respectivos países, tampoco precursores. Se ha encontrado
en la web, algunos entusiasmados de los que han procurado ser
parte del Repartimiento cultural, que consideran a José Martí, José
Asunción Silva y Gutiérrez Nájera, como Simbolistas, además de
Becker y Salvador Rueda. Desde que existe la expresión artística,
habrá, en muchas de ellas, una expresión simbólica. Se les atribuye
el Simbolismo con la intensión que se entienda que eran parte de
la escuela francesa. ¡Falso! Hay una diferencia muy clara entre ser
Simbolista, a que cada uno de ellos haya presentados elementos
simbólicos en sus trabajos.
272 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
EL SÍMBOLO COMO RECURSO.
¿Hay símbolos? El símbolo es un condesado de la realidad y de la
forma de concebirla del artista, y en él que se encuentra un espíritu
ideal de esa realidad, que registra de acuerdo a su sensibilidad y
su tendencia en el arte. De tal manera que un cuadro, una obra
escultórica o una literaria, es la forma expresiva y limitadas del su
autor, pues no logra plasmar en su obra toda la abstracción que
bulle en su mente. La música, es la expresión quizá más reducida
de lo que un compositor percibe como estímulos del medio, o
sonidos que con anterioridad hay percibido en el inconsciente que
luego expresará en una partitura. Un músico académico tendrá una
mejor opción para presentarlos al percibir los sonidos sencillos, los
convertirá en formas más complejas.
La literatura es expresión de sentimientos y percepciones, el
fluido intelecto se junta en las formas que son preferidas por el
escritor, por lo tanto, hay complejidad en su presentación porque
se somete a reglas establecidas. La pintura, igual. Como percibe
el pintor, cómo expresa. Hay una complejidad tan profunda que
es difícil comparar al Greco, con Velázquez, ambos con Watteau,
y todos ellos con Renoir y Van Goh. Si a todos ellos reunidos –
hipotéticamente- en un solo punto viendo un atardecer se le hubiese
pedido expresarlo, no se hubiese extrañado que cada uno hubiese
logrado un maravilloso cuadro desde su capacidad de apropiación
estética, técnica y percepción del medio.
Nadie en miles de años desde Altamira hasta el siglo XIX había
pensado en definir como una escuela o tendencias la representación
de la realidad cernida por el espíritu humano. Si se recorren los
museos del mundo, podrán ser observadas miles de obras que
fueron símbolos en una cultura. Y hoy en día la humanidad puede
observar algunas obras que no están en museo, sino a simple vista:
El Coliseo romano, El Partenón, Estatua de la Libertad y la Torre
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 273
Eiffel, son símbolos de una cultura en particular y de la cultura
occidental.
Existe una expresión simbólica desde los albores de la humanidad,
y estas expresiones son el reflejo del entorno natural del artista.
Sin embargo, las líneas arquitectónicas no son todas imitación de
la naturaleza, pues muchas obras son una concepción abstracta y
esquemática expresada con complejidad por un arquitecto o un
escultor. Gaudí es un caso ejemplar. La complejidad del gótico.
Muchas obras arquitectónicas, y cada una de ellas, se convierte
en un símbolo, y como no son exclusivamente un reflejo absoluto
de la realidad natural, sino que contiene elementos naturales
trasformados, toda la obra se convierte en referente y perceptible a
la imitación. Y el arte en general puede corregir, reformar, continuar,
e incluso prolongar lo que imita.
Es fundamental para el artista cualquiera sea su disciplina el
aspecto gnoseológico. Es consustancial a su proyección, y por
supuesto, esto ya está cronológicamente en el espacio tiempo que
corresponde a las formas más elaboradas del ´pensamiento que
corren en la cultura occidental en las filosofías que surgen después
del Renacimiento. El Racionalismo cartesiano es fundamental para
analizar la existencia y la realidad, las formas de aprendizaje, a
partir de la visión de Hume y todos los métodos dialécticos que
surgen para comprender y expresar la realidad, la naturaleza
humana, las sociedad, producción y distribución.
Una forma filosófica de pensamiento no solamente abre los
sentidos de la comprensión del mundo material sino también puede
explicar el porqué, de los resultados objetivos de la manifestación
del espíritu. En el siglo XIX había una conjunción de expresiones
filosóficas desde el positivismo liberal, hasta las expresiones de los
filósofos alemanes. Las más controversiales formas de pensamiento;
con las libertades y permisividades que surgieron del liberalismo
274 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
racionalista: revoluciones, guerra entre estados; las presentaciones
pictóricas y expresiones literarias en novelas y poemas, músicas y
modas, esa es la cultura occidental en Europa y que es importada
por la metrópolis latinoamericanas
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 275
EL SIMBOLISMO EN LA LITERATURA FRANCESA.
Considerando lo anterior se puede concebir que siempre ha
habido símbolos en las manifestaciones artísticas, y también que
éstas fueron primeramente percibidas de la naturaleza, y tanto
lo uno como lo otro, no significa que los creadores fuesen sido
concebidos como Simbolistas o Naturalistas.
El Simbolismo como una manifestación cultural moderna y
colectiva surge en Francia en el siglo XIX que es presentada en el
Fígaro el 18 de septiembre de 1886 con su manifiesto, hoy histórico
y reconocido.
Simbolismo no significa que a partir de esa publicación surge el
movimiento. Obviamente, se trata de un manifiesto que expresa una
concepción del arte sentida por un grupo de individuos y desean
darlo a conocer, cualquieras sean las consecuencias, La fecha por
supuesto es importante porque aparte del contenido del manifiesto
se define en el tiempo y queda como referente.
Para la especialista Natalia Brodskaia:
“La naturaleza intenta hablar al hombre en su propio
lenguaje, pero éste es incapaz de comprenderlo, ese
lenguaje está plagado de símbolos oscuros, y es inútil
buscar soluciones para ellos. La fuerza magnética del
Simbolismo en contraste con la simplicidad y claridad
del Naturalismo, consiste precisamente en su carácter
enigmático, en el misterio profundamente escondido,
cuya revelación no es posible”
Existe una complejidad entre el Naturalismo y el
Simbolismo, porque el primero no tiene que hacer ningún esfuerzo
para poderse expresar, mientras que en el Simbolismo se encuentra
lo misterioso difícil explicar. Por supuesto, la autora se refiere a
276 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
dos escuelas que se contraponen y que son parte de la realidad
y manifestación cultural francesa. Y citando a Emile Verhaere122,
ejemplifica una visión de Emilio Zola al describir París en una
noche, y la de cualquier otro escritor, cuya visión simbólica sea la
dirección hacia una descripción de la misma ciudad.
No obstante, estas dos manifestaciones literarias se están
enfrentando al movimiento que había adquirido gran fuerza:
Romanticismo. Éste había sonado sus trompas con ímpetu
arrollador desde la pluma de su máximo exponente Víctor Hugo y
el resto de la corte. “Trascendió con las variantes, correspondiente
en España, pero “perdió su fuerza y su capacidad de atracción…
Se rindió al Naturalismo” (..) “el Naturalismo fue sometido a la
crítica y acusaciones más severas por parte de los ideólogos del
Simbolismo. Emile Zola continuó siendo para ellos la encarnación del
Naturalismo dentro de las letras. (Natalia Brodskaia). Se observa el
enfrentamiento de tres corrientes para 1886. Romanticismo que
no terminaba de finalizar en la evocación del público lector alejado
de las pendencias entre las corrientes, y de muchos poetas en
América Latina ajenos de las manifestaciones que se consideraban
novedosas en la propia Francia. El joven Rubén Darío, en una
República centroamericana estaba ajeno a todas esas realidades
objetivas como se vivía en Francia.
Las rivalidades tenían manifestaciones muy vehementes, de
tal suerte que Remy de Gourmont llegó a decirle a Emilio Zola,
que su obra era “arte culinario” Mallarmé y otros consideraron a
Charles Baudelaire como el que logra una interconexión entre las
122.- Émile Verhaeren (Sint-Amands, Bélgica, 21 de mayo de 1855 - Ruan
(Francia), 27 de noviembre de 1916) fue un poeta en lengua francesa de
origen flamenco, y uno de los principales fundadores del modernismo.
Inicialmente se adscribió al Naturalismo, pero como poeta se le suele
considerar modernista y místico. El término poesía moderna, en sentido
estricto, se aplica a la corriente poética que nace con autores como Charles
Baudelaire o Walt Whitman, se encarna en el simbolismo francés y su
variante hispánica Modernismo.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 277
cosas que existen, y presentarlas en un mundo nuevo en el poema
“Correspondence” Así que aparte del Manifiesto los Simbolistas
tenía un pie muy bien puesto en el estribo en el brioso Pegaso del
Parnaso. La publicación del Manifiesto suscrito por Jean Moréas
dio inicio a una ola de interés por el término y lo que significaba en
la literatura, principalmente en la poesía. Lectores y poetas jóvenes
toman su dirección con mucho entusiasmo, surge la crítica fuerte
encabezada por Ferninand Brunetiere123, en su libro “Ensayos sobre
la literatura contemporánea” Acido en sus criterios desconocía la
solidez de la escuela que desdeñaba:
“También quieren reformar el idioma, y debemos
admítelo, - lo repito de nuevo, si ya lo he dicho, - esta es
una pretensión que puede parecer extraña cuando veas
que su nombre es Stuart Merrill y Maurice Mæterlinck,
Jean Moréas y Jean Psichari. No estamos pensando,
en Francia, en reformar flamencos o griegos ... Estoy
de acuerdo, sin embargo, que las nuevas necesidades
requieren un idioma nuevo. ¿Dónde están estas nuevas
necesidades? ¿Y vemos los medios que nos proponemos
para satisfacerlo? Queremos expresar sensaciones más
sutiles en su relación con ideas más generales, y para
eso hablamos de incrementar el vocabulario y alterar la
sintaxis” (..) “Si alguna vez, de hecho, pudiéramos acusar
a la lengua francesa de la miseria lexicográfica, o su
sintaxis rigidez y uniformidad, no es desde romanticismo,
a principios de este siglo, y después de él el naturalismo,
desarticulado, dislocado, deshuesado, por así decirlo,
y luego como argot versado de todos los oficios. A este
respecto incluso, lo hemos enriquecido demasiado, en
nuestra opinión, y, como todavía sucede con bastante
123.- Ferdinand Brunetière, Essais sur la Litterature Contemporaine –
Paris Calmann Lévy, Éditeur Acienne Maison Michel Lévï Frères 3, rus
auber, 1889.
278 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
frecuencia, abrumado, enriqueciéndolo. Porque es en
vano que amontonemos las palabras en diccionarios,
no lo daremos, con su definición, el secreto de saber
utilizarlos”
Brunetiere es acucioso y no está a favor o en contra de alguien,
sino, expone lo que sucede desde las pretensiones que se realizan
desde las corrientes en boga. Cómo expresar con mayor o mejor
sutileza lo que es común, por tal necesidad habría que incrementar
el léxico y fortalecer la sintaxis. Esto lleva a pensar en Rubén Darío.
Y se ha llegado a este punto para que se puede conceptualizar
mejor el trabajo de Darío fuera de la experiencia vital, ejercicio
permanente en el antagonismo de las tres corrientes. Balmaceda
y Darío veían los resultados en los diarios, revistas especializadas,
obras poéticas en los libros que llegaban a Chile; pero no estaban
en el vórtice del huracán que arrollaba a los poetas y sus preceptos.
Véase la consideración de Natalia Brodskaia:
“A partir de 1884, el líder reconocido de la tendencia,
Stéphane Mallarmé, congregó a sus partidarios,
invitando a artistas, críticos, músicos y figuras del
mundo del teatro a sus “martes”. El teatro Creación y el
Teatro Libre del productor Antoine dieron a conocer en
París los dramas de Ibsen y llevaron a la escena obras de
simbolistas y otros autores próximos a ellos. Al unísono
con el Simbolismo sonaba con fuerza la música de
Richard Wagner, el compositor y filósofo alemán, merced
a una nueva ola de interés por su obra que estalló tras su
muerte en 1883”
Se puede advertir increíblemente una conjunción, fenómeno
por decir una palabra que pueda expresar lo inexplicable, pues
Darío encontrará en Chile, todo lo necesario para poder llegar a
la creatividad poética que llevaría al castellano a enfilarse en la
Modernidad que se expresaba en Francia, en los Estados Unidos con
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 279
Whitman. Modernidad que se puede comprender en la dinámica
de cada una de las lenguas correspondiente y que explotara en la
pluma de Darío en América.
Esta conjunción la componen el Romanticismo, Parnasianismo,
Simbolismo y la música de Wagner llevará los Cisnes a los versos
de Darío. ¿Es Darío simbolista? No. Se regresa a Becker para
comprender un poco más esta visión de lo simbólico. La Rima VIII,
“Del salón en el ángulo oscuro…” ¿Se encuentra en este poema
una idea fundamental que esté representada en todo el conjunto
como un símbolo? Por supuesto que sí. Sin embargo, Gustavo
Adolfo Becker no era Simbolista, ni se le trata como pre cursor del
Simbolismo en España. Darío escribió mucho después el poema:
“El Ánfora”124
“Yo tengo una regia ánfora, llena de regio vino,
Que para hacer mis cantos me da fuerza y calor
En ella encuentra sangre, mi corazón latino,
Para beber la vida, para latir de amor.”
“Grabó en ella un artífice, con su buril divino,
Junto a una niña virgen, a Baco y esplendor.
Y pan, que enseña danzas, el rostro purpurino,
A cabras y pastores bajo un citiso125 en flor,”
“El ánfora gallarda contiene la alegría:
Dionisio su carquesio126 sobre ella derramó;
El sátiro gallardo su aliento, su armonía.”
124.- Sequeira, Diego Manuel- O. C. Pág. 51 – originalmente publicado el
poema en “El Tren” Serie III – No. 30 Tegucigalpa, 5 de diciembre de 1889.
Pág. 3, Col. 1
125.- Mata de la familia de las papilionáceas, de uno a dos metros de
altura, ramosa, con hojas compuestas de tres hojuelas, flores amarillas y
en las vainas del fruto semillas arriñonadas.
126.- Es un vaso en forma de copa con dos asas que se alzan sobre el borde
superior del recipiente bajando hasta su base
280 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“Y Venus, una perla que en sus cabellos vio.
El vino rojo tiene luz, mi poesía:
Quien lo hace, sos los dioses, y quien se embriaga, yo”
El poema en todo su cuerpo e intención es un símbolo, y se
advierten otros sublimes y enigmáticos. Se encuentra el “misterio
profundo” que de ser expresado desde el Naturalismo fuese una prosa
abundante en páginas. Sin embargo, Darío no es Simbolista porque
objetivamente no se unió de ninguna forma a los planteamientos
de los poetas franceses. Si existen es sus poemas elementos
simbólicos, están en consecuencia con el proceso natural de los
artistas a través de los siglos al expresar desde sus abstracciones,
sentimientos y realidades. Darío desde que publicó “El Pájaro Azul”
estaba presentando símbolos sin ningún manifiesto, que como dice
Moréas en el del Simbolismo que:
“Sería superfluo señalar que cada nueva fase evolutiva
del arte corresponde exactamente a la decrepitud
senil, al final inevitable de la escuela inmediatamente
anterior.” (..) “el romanticismo despliega sus estandartes
sobre los clásicos escombros mal custodiados por
Casimir Delavigne y Étienne de Jouy”127
Y eso sucedía en el castellano, y en los poetas con gran sensibilidad
no solamente poética, sino por un cambio. Pues no se ha negado
en este trabajo que ésa sensibilidad no existiera; pero, lo que no
existió, fue conciencia expresa y expresión orgánica. Los Simbolistas
no solamente señalaron el declive del romanticismo, sino, el de los
parnasianos a los que les señalan lo efímero del reinado:
“En el honorable y mezquino intento de los parnasianos,
esperaba avivamientos falaces, luego finalmente, como
un monarca caído en la infancia, se dejó destituir por el
naturalismo”128
127.- Manifiesto del Simbolismo – Jean Moréas 1886. Fígaro -
128.- Idem
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 281
La contradicción fue esperada, analizada y explotada por los
Simbolistas que se enlistarán en el nuevo paradigma de la literatura
francesa. Lo novedoso. Pero mientas bombardas, arcabuces y dagas
se empleaban en Francia, la nave festiva y novedosa había arribado
a tierras americanas, y Rubén Darío tenía alguna información de los
que estaban a la defensiva. Los Simbolistas no surgen de la nada, la
comunidad de poetas en Francia era muy dinámica, critica entre
ellos, y todos sujetos a la crítica en los medios. Un grupo de los
poetas que se identificaban con los Parnasianos abandonan porque
no aceptan el perfeccionismo en la versificación, sin embargo, en la
“partida” se llevan consigo los juegos de palabras y la musicalidad
en los versos.
Consideraban que:
“las literaturas decadentes resultan ser esencialmente
duras”129 (..) “Charles Baudelaire debe ser considerado
como el verdadero precursor del movimiento actual;
Stéphane Mallarmé lo divide con un sentido de misterio e
inefable; M. Paul Verlaine rompió en su honor los crueles
grilletes del verso que los prestigiosos dedos de M.
Théodore de Banville habían relajado previamente.” (..)
“la poesía simbólica busca revestir la Idea de una forma
sensible que, sin embargo, no sería su fin en sí misma,
pero que, si bien serviría para expresar la Idea, quedaría
sujeta. La Idea, a su vez, no debe dejarse ver privada de
los suntuosos simars130 de las analogías exteriores; pues
el carácter esencial del arte simbólico consiste en no
llegar nunca a concebir la Idea en sí misma” (..) “El ritmo:
la vieja métrica se agudizó; un desorden hábilmente
ordenado; la rima Illucescente131 y martillada como
129.- Ibídem.
130.- Tipo de Túnica
131.- Una expresión latina con muchas variantes, es posible que signifique
nueva, novedosa, reluciente,
282 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
un escudo de oro y bronce, junto a la rima con fluidez
abstrusa; el alejandrino con topes múltiples y móviles; el
uso de ciertos números primos - siete, nueve, once, trece,
- resueltos en las diversas combinaciones rítmicas de las
que son sumas.
Se comprende más la obra de Darío cuando lo ubicamos en un taller
de composición donde ha podido leer todas las manifestaciones de
la literatura y estética francesa, pues llegaría a darse cuenta que
los poetas de América “estando muchos de los mejores talentos en
el limbo de un completo desconocimiento del mismo Arte al que se
consagran132” Creer que hubo antecedentes del Modernismo, es
entrar en contradicción con esta expresión de Darío que no fue
expresada en una ocasión como opinión pasajera, sino que puesta
en las “Palabras Liminares” de “Prosas Profanas, son fruto de una
elaboración de pensamiento en función del conocimiento adquirido
y de un empirismo permanente que le permitió la comparación y
luego el juicio. “Y en mi interior Verlaine” ¿Fue acaso también que
Verlaine rompió “los crueles grilletes del verso”?
132.- Nota del Autor. En Wikipedia aparece lo siguiente: El simbolismo
literario hispano, con algunos importantes antecedentes peninsulares
como Gustavo Adolfo Bécquer y Salvador Rueda, se subsumió en un
movimiento más general conocido como Modernismo, que empezó en
Hispanoamérica. (..) “se encuentra Simbolismo ya en los cubanos Julián
del Casal y José Martí, en el colombiano José Asunción Silva, en el mexicano
Manuel Gutiérrez Nájera.” Resulta que son Simbolistas. Hemos explicado
con claridad que, la expresión simbólica no fue exclusiva de alguien Antes
de Becker o de José Martí, hubo expresiones simbólicas. La Escuela tuvo su
realidad. Creemos que hay una necesidad casi pandémica de no quedarse
fuera y se crean mitos y expresiones fantasiosas.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 283
EL RESULTADO SORPRENDENTE DEL TRABAJO
ESFORZADO Y FRUCTUOSO: AZUL
El primer crítico de “Azul” se llama objetivamente, don Eduardo
de la Barra. El prólogo es el primer análisis que expone el
descubrimiento del libro en cuanto su contenido novedoso. De La
Barra ha sido empujado por los críticos e historiadores al rincón
de la ingratitud, que incluye al mismo Darío, Lo han expulsado del
histórico análisis de la obra primigenia del Modernismo.
Eduardo de La Barra, era un producto de los esfuerzos de la visión
civilizadora del liberalismo chileno, tomando como patrón y medida
la cultura europeizada. Hombre de criterios bastos, en periodismo,
ingeniería, crítica literaria, geografía, educación magisterial y
diplomacia. Un hombre del siglo XIX, con esos conocimientos era
un hombre respetable, porque al emitir un criterio, se agrupaban
antes del juicio la lógica de cada disciplina y su criterio expreso oral
o escrito era un resultado enjundioso y dialectico.
Don Eduardo, con su fluidez en la lengua de Ronsard y de
Baudelaire, advirtió al inicio de la lectura del borrador de “Azul”,
que estaba ante un trabajo, “con prosas como versos, con versos
como música”. Esa es la definición más sintética de “Azul”. Adecúa
su criterio al lenguaje que ha leído en Mendés, y lo encuentra en
Darío: “Un regalo de Hadas”
Por la visión general del contenido los elementos sustanciosos
que lo han deslumbrado y se ha permitido asociar, clama: “Casi
diría aristocrático. Reconociendo en el joven nicaragüense una
dimensión extraordinaria deja en ese prólogo constancia eterna de
su criterio. Ha sumado a su percepción personal los criterios que
pudo escuchar de los jóvenes que tenían un aprecio indisoluble por
Darío. “¡Si el ala negra de la muerte no lo toca, si las fogosidades del
numen no lo consumen o despeñan, Rubén Darío llegará a ser una
gloria americana, que tal es la ley de su estro juvenil!
284 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Don Eduardo de La Barra desde un inicio define la obra y al autor;
y, complementa, incursionando sobre el título. “La palabra Azul,
misteriosa como el océano, profunda como el cielo” Además, lleva el
título a su origen como expresión ya manifestada: “L´Arte cést l´Azur.
Recurre el prologuista a una expresión latina, que indudablemente
con ella identifica su sentimiento parecer y criterio sobre obra y
poeta, pues atendiendo esa percepción por Darío cree que: “Para
algunos seres sublimes, flotar es servir” Esta sentencia pudiera
tener centenares de explicaciones, pero pudiera que haya sido la
intención del crítico que la condición de elevado o excelso de Darío
se debía a mantenerse o ser asiduo visitante de “regiones” donde
se puede obtener la sensibilidad y la capacidad de transferir la
materia, lecturas, dibujos, condiciones etc., a una expresión poética.
Con una expresión poética y muy hermética, explica el alcoholismo
del joven escritor.
Para don Arturo Uslar Pietri133 “lo verdadero y misterioso, que es
ese don, o esa enfermedad, o ese demonio, o ese espíritu que baja a
habitar el alma de ciertos hombre” (..) “ y que de los tiempos viejos
hizo que las gentes llegara a los verdaderos poetas como a seres extra
naturales, como enviados de otras potencias ultraterrestres, como
profetas, como videntes, como reveladores, como adivinos y esto es
lo que en verdad había en Darío” Los poetas suben a esas regiones
ignotas, o de ellas bajan a los poetas esos “seres” Los poetas, floten o
lo hagan en la realidad objetiva de sus vidas, “flotar” es la expresión
para ubicarlos en un estado del que gozan como seres especiales
encontrados en una particular concepción ontológica en todas las
civilizaciones.
Las sorpresas literarias que ha encontrado de La Barra lo obligó
a relacionar las experiencias chilenas desde 1840 con los procesos
de cambio en los métodos educativos, la enseñanza de la lengua
133.- Uslar Pietri, Uslar- Ponencia: Discurso ante el congreso (de
Nicaragua), Centenario del Nacimiento de Rubén Darío- Libro de oro del
centenario – Pág. 105-
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 285
castellana, el abandono de los tradicionales ciclos sintácticos.
Recurre al tribunal de los gramáticos y la ortodoxia congelada
y expresa que su análisis se ha realizado “No con las minucias
analíticas del gramático” Muestra axiomática de las consideraciones
históricas ente poetas y gramáticos, considerando a los segundos
como inflexibles y dogmáticos. Fuera de las consideraciones
anteriores, de La Barra recurre a la autoridad indiscutible en ese
entonces de don Ramón de Campoamor: “que, la obra poética sea de
juzgar por la novedad del asunto, la regularidad del plan el método
con que se desarrolla y su finalidad trascendente. A un artista no se
le puede pedir masque su idea y su estilo, y, generalmente, para ser
grande le basta solo su estilo.” La cita adecuada a las razones que
necesita para presentar la novedad del libro, justifica el estilo que
Darío ha logrado.
Los recursos que Darío ha utilizado en la redacción del libro no
son suficiente por sí solo, sino en una adecuada mixtura “mimética”
que el verbo-idea forma. Se advierte que no han sido producto
de la casualidad sino del trabajo e investigación y expone: “Bajo
las apariencias graciosas de la ficción suele ocultarse la fuerza de
esas grandes enseñanzas, y entonces la obra llega a las más altas
cumbes del arte” Se entera el prologuista que no está frente a una
producción cursi o anodina, o de una manifestación sincera de
un entusiasta por las letras novedosas, un jeune de Santiago. ¡No!
Es un trabajo de fondo y forma; y, ésta última corresponde a una
ingeniería estructural en el castellano y resultado final de prueba y
error, de tiempos y movimientos.
Probando, rompiendo o estrujando las hojas usadas del alijo,
y haciendo comprender en su trabajo los conceptos productivos:
tiempo y movimiento para la búsqueda del metro que en una
estructura sintáctica tenga la medida adecuada y produzca un
movimiento ideal que le de Estilo.
286 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Don Eduardo advierte que después de alguna consideración
prejuiciada, y acertada de sus amigos críticos, se entera que
estaba frente a un joven de extraña singularidad, un cofre lleno
de colecciones de libros acumulados en la gran cabeza que lucía.
¿Cuánta lucidez demostró? ¡Y conocimiento! La historia de la
literatura chilena perdió la memoria de los coloquios y la riqueza
de opiniones y conceptualizaciones que realizaban ambos, un joven
que conoció en el 86, con su maleta de madera y clavos de bronce,
pálido, peludo y flaco, y el maestro y heredero de una cultura muy
bien elaborada con una bodega de conocimientos y experiencias
Al leer “Azul”, don Eduardo se queda complacido de lo que ha
encontrado: “Rubén Darío es de la escuela de Víctor Hugo…, mas,
tiene a veces el aticismo y la riqueza del Paul de St. Víctor y la
atrayente ingenuidad del italiano D´Ámicis, tan llena de aire y de sol.
Describe los bohemos del talento como lo haría Alphonso Daudet.
Las expresiones del crítico salen de su nivel de erudito, y, por
consiguiente, encuentra las palabras que se ajustan al fenómeno,
pues ve en el trabajo un aticismo. O sea, un estilo literario donde
se procura la corrección, sencillez y elegancia de Ático. ¡Qué
comparación! Por algo en Chile, aun cuando, hubo interés en abolir
el estudio del latín, también hubo resistencia, y un erudito guardaba
en el baúl de sus recursos, la lengua de Horacio, ya que después
de Cristo la prosa romana sufrió el influjo del aticismo e imitó la
lengua y el estilo de los gr andes prosistas clásicos, fue una vuelta
al Helenismo. Una de las grandes virtudes y retos en el ser humano
es la búsqueda de la belleza y la libertad.
Hay un detalle que pudo haber sido tomado en consideración,
que muchos reconocieron el mérito de Darío a partir de las Cartas
de don Juan Valera era toda una autoridad, sus cartas americanas
a partir de sus planteamientos. Y críticas, incidían profundamente
en la mente de los escritores viejos o jóvenes en este continente. El
detalle es muy sencillo. Don Eduardo de La Barra analiza a Darío y
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 287
encuentra las huellas de Paul de Saint Víctor, Víctor Hugo, Daudet,
Jacques-Henri Bernardin de Saint-Pierre del siglo XVIII, amado por
Darío; al italiano D’Ámicis, y también a Jorge Isaac, asegura que:
“Nuestro autor de todos ellos tiene rasgos y no es ninguno
de ellos” (..) “Aquellos ingenios diversos, aquellos estilos,
todos aquellos colores y armonías, se aúnan y funden en
la paleta del escritor centro americano, y producen unan
nota nueva, una tinta suya un rayo genial” Y habrá que
preguntarse con serenidad y justicia:
¿Acaso esta observación la habrá leído don Juan Valera cuando
tuvo en sus manos el ejemplar de “Azul”? Obviamente que sí. Es
humano pensar que el detalle le llamó la atención, pues se trataba
de la observación sobre los escritores franceses que hace de
La Barra. Es de suponerse que al leer esa relación pudo haberla
considerada y para a partir de la misma, realizar su análisis que
se ha celebrado entregándole a Valera el mérito total y rotundo de
haber encontrado en Azul, un cúmulo de relaciones armónicas de
los escritores franceses sin ajustarse a uno específico.
O sea, que el observador De La Barra guio a Valera. ¿Por qué
no considerarlo, si antes de leer la obra de Darío, tuvo que leer el
prólogo? Y una muestra quizá muy subjetiva, o muy realista es la
consideración y augurios del futuro del autor: De La Barra le dio a
Valera la clave del análisis.
Par sustentar esta consideración se puede reaccionar ante
esta consideración que tuvo don Miguel Carrasco Labadía,
Representante del Arma de Caballería y Capitán de la misma Arma,
en el Congreso Literario Hispano – Americano celebrado en España
para el cuarto centenario del descubrimiento de América, en el
cual, participaba don Rubén Darío, como miembro de la delegación
oficial del Gobierno de Nicaragua. El militar, en un momento de su
discurso, hizo dos referencias que atañen a esta posición, cuando
en su elegantísima y erudita intervención dice el militar español:
288 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“Ricardo Palma, el amante piadoso é indulgente
descriptor de costumbres americanas, que de España
no reniega; en Nicaragua, Rubén Darío, tan original e
ilustrado como buen prosista, y acaso todavía mejor poeta,
autor del Anagke y de los preciosos cuentos El velo de la
reina Mab, La Canción de oro y El rubí; cuando leo todo lo
enunciado y mucho más, que por no seros molesto omito,
siéntome orgulloso de llamarme vuestro hermano,
aunque mi tosca pluma tanto diste de parangonar esas
bellezas”
Trascurrido un tiempo de su exposición, don Miguel
Carrasco Labadía, hará referencia a otros eminentes cultores de
las letras castellana, de suyo, conocidos en España en el medio de
los intelectuales de ese nivel, como lo estaba haciendo el militar de
caballería. Y se refiere así:
“Y es verdaderamente deplorable el desconocimiento
de literatura tan valiosa en que, sin citar más que los
nombres culminantes que con desorden de un recuerdo,
al vuelo, se agolpan en la memoria y brotan de la pluma,
se encuentra el de Andrés Bello, ya naturalizado en el
reino de nuestros clásicos literarios; Calvo, el gran
tratadista que ha llegad a ser autoridad acatada por
todo el mundo en materia de derecho internacional: y los
dos Caros, Eusebio y Miguel Antonio, de Colombia, Rufino
Cuervo, autor del admirable Diccionario del Régimen;
Amunátegui y de La Barra, de Chile; y los poetas Olegario
Andrade y Calixto Oyuela; el elocuente orador e inspirado
poeta, digno Ministro y Plenipotenciario (Si se me permite
esta variante a su representación diplomática) del
Uruguay; el pintoresco, elegante, y vigoroso Rubén Darío,
uno de los vates de más alto vuelo del Parnaso americano.”
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 289
Dos consideraciones sobre el párrafo ejemplar. 1. Que estaba
mencionado a don Eduardo de la Barra, por lo que debemos
comprender que el chileno no era desconocido en España, y por
consíguete, no lo podía ignora don Juan Valera; y si era conocido
por éste y por aquel, con mucha más razón, al ver que de La Barra
firmaba el prólogo, debía ser de su consideración el libro que le
había llegado de Chile. Eu una de sus “Cartas Americanas” fechada
el 11 de junio de 1888, dedicada a don Antonio Alcalá Galiano y
Miranda, don juan Valera menciona a de La Barra,134 en la siguiente:
“Querido primo: Después de haber recibido las poesías
134.- Nota del Autor: Después de la Guerra Civil que se realizara en
Chile, entre los que apoyaban a Balmaceda contra los parlamentaristas,
sucedieron actor terribles de muertes y desolación, una de las víctimas de
esa guerra fue don Eduardo de La Barra, que por sus circunstancias envía
una carta a don Marcelino Menéndez y Pelayo he aquí un fragmento: “
De Eduardo de la Barra A: Marcelino Menéndez Pelayo. Santiago de Chile,
30 noviembre 1898. Mi estimado Señor: No sé cómo comenzar esta, ya
que al tomar la pluma siento moverse en mí encontrados afectos: al mismo
tiempo que deseo felicitarle por la elección recaida en Vd. para Bibliotecario,
puesto en que Vd. está en su elemento, no puedo menos de enviarle mi
sentido pésame por el fallecimiento de D. Manuel Tamayo tan bondadoso
conmigo, que lo he visto alejarse con verdadero pesar. A él me dirigía con
frecuencia enviándole ejemplares de mis publicaciones, que él repartía
por medio de sus empleados. ¿Sería su ilustre sucesor tan bondadoso que
quisiera prestarme idéntico servicio? A esta inmensa distancia, con un
correo no siempre cuidadoso, son muchas las publicaciones que se pierden
en el camino, sobre todo cuando se peca en la dirección. Eso me decidió
a dirigirme a la Biblioteca de Madrid, para lo que envío a esa Capital. La
revolución de Chile me lanzó al destierro, y quedé sin empleo y despojado
de cuanto tenía, y asi es que, pobre y aislado a mi vejez, hago mucho en
ser tan constante en el trabajo, con mis ojos puestos en España, ya que
aquí ni lectores de balde encuentro. Motivo es este para que Vd., con la
sencillez de alma propia de la sabiduría, me auxilie y conforte, como de
Vd. lo espero. D. Manuel debió proponerme a la «Academia de la Historia»,
título a que aspiro, deseoso de lucirlo en la portada de mi «Restauracion
del Poema del Cid», que luego irá a la imprenta. Abonan mi pretensión
mis trabajos de crítica histórico-literaria, de que he remitido muestras a la
ilustre Corporación. Ignoro si el Sr. Tamayo alcanzó a proponerme.”
290 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
del señor La Barra, que tú me remitiste por separado,
ha venido a mi poder el tomo primero del Certamen de
Varela, del cual pienso escribir por extenso. Como en
dicho tomo primero están incluidas las poesías de tu
mencionado amigo, hablaré de ellas a su tiempo y diré
mi opinión con toda imparcialidad135
Esto escribe don Juan:
En mi sentir hay en usted una poderosa individualidad
de escritor bien marcada, y que, si Dios da usted la
salud que yo le deseo y larga vida, ha de desenvolverse y
señalarse más con el tiempo en obras que sean gloria de
las letras hispanoamericanas”
De La Barra:
“Rubén Darío llegará a ser una gloria americana, que tal
es la ley de su estro juvenil.
Y para detalle final don Eduardo de La Barra, a su regreso a
Chile como diplomático en el Paraguay y el Uruguay, en 1886
la Real Academia Española de la Lengua le nombró miembro
correspondiente de ella. El gran escritor de España, no ignoraba al
chileno.
Tanto de La Barra como Valera encontraron timbre, huella,
135.- Nota del Autor: En España al menos en el medio de los Académicos no
eran desconocidos ni don Eduardo de la Barra, ni Amunáteguí. En una de
las Cartas americanas de don Juan Valera hace referencia de De La barra:
“Querido primo: Después de haber recibido las poesías del señor La Barra,
que tú me remitiste por separado, ha venido a mi poder el tomo primero
del Certamen de Varela, del cual pienso escribir por extenso. Como en
dicho tomo primero están incluidas las poesías de tu mencionado amigo,
hablaré de ellas a su tiempo y diré mi opinión con toda imparcialidad”
Fuente: Un literato español en Chile - A don Antonio Alcalá Galiano y
Miranda. Carta Americana Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes-
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 291
sonoridad como suficientes elementos para relacionar todo con
las minas de sus procedencias para con esto confirmar que el
Modernismo no lo constituyeron chispas aisladas y dispersas
en España y América, no es un fenómeno al que hay que crearle
y atribuirle antecedente condición previa de autores. No existe
posibilidad humana que. en una distribución geográfica amplísima
entre América y España hubiese al mismo tiempo gente con una
misma intensión, leyendo a los mismos autores y escribiendo sobre
los mismos temas. Lo que existió fue una sensibilidad natural por
escribir mejor en el castellano, lecturas de los franceses como un
ejercicio cultural, y que haya surgido con independencia de tiempo
y espacio entre los autores, algunos que escribieran mejor que
otros.
Estas actividades del oficio, se relacionaban con las circunstancias
de cada uno de los autores, y que Darío con Balmaceda estaban fuera
de cada una de las vivían, los que han sido llamados precursores.
El mejor ejemplo es Martí. El Modernismo nace en un taller de
interés exclusivo por escribir mejor en castellano tomando en
consideración los libros que están puesto en un anaquel o sobre
una mesa de trabajo, con ese fin. Parnasianos, Románticos, la novela
novedosa francesa, las experiencias de “decadentes” y “simbolistas”
todo en un mismo lugar. Martí estaba escribiendo muy bien, pero su
intención era la independencia de Cuba, no reformar el Castellano.
Cuando Valera hace referencias de los escritores españoles que
tiene un profundo conocimiento de la lengua francesa y espíritu
cosmopolita, ninguno de ellos había dejado de ser mentalmente
español, y aun cuando habían vivido en la Galia, ninguno de ellos
se había penetrado del espíritu de Francia, esto trae en mérito a
don Paul Groussac que llegó a la Argentina sin hablar castellano, y
aunque llegó a hablar muy bien y también escribirlo con maestría,
jamás dejó de pensar en francés. Luego, se trata de una situación
que va más allá de aprender una lengua.
292 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Darío sin el dominio de la lengua, a confesión propia, llegó
a penetrar el espíritu de las corrientes francesas desde Víctor
Hugo hasta Mallarmé, Baudelaire y Verlaine. No existe en los
gratificados con el grado de precursores, nada similar, nada. Darío
es circunstancialmente único, y genialmente único, puesto que lo
primero, de nada serviría sin la condición del genio. El prologuista
olvidado lo descubre, y Valera lo bautiza.
Ambos se asombraron. Esto es lo que descubre el chileno:
“Todo lo amalgama, lo funde lo armoniza en un estilo
suyo, nervioso, delicado pintoresco lleno de resplandores
súbitos y de graciosas sorpresas, de giros inesperados,
de imágenes seductoras, de metáforas atrevidas, de
epítetos relevantes, y oportunismos, y de palabras
bizarras, exóticas”
“Leídas las páginas de Azul, lo primero que se nota es
que está saturado de toda la más flamante literatura
francesa: Hugo, Lamartine, Musset, Baudelaire, Leconte
de Lisle, Gautier, Bourget, Sulle Proudhomme, Daudet,
Zola, Barbey, DÁurevilly, Catulle Mendés, Rollinat,
Goncourt y Flaubert, y todos los demás poetas y
novelistas, han sido bien estudiado y bien comprendidos.”
“Y usted no imita a ninguno de ellos, ni es usted
romántico, ni naturalista, ni neurótico, ni decadente, ni
simbólico, ni parnasiano. Usted lo ha revuelto todo; y lo
ha puesto a cocer en el alambique de su cerebro. Y ha
sacado de ello ya rara quinta esencia”.
Queda definido que “Azul” no es una imitación de ninguna escuela,
tampoco de algún escritor en particular. Que Darío –léase bien- ha
estudiado y comprendido a los franceses; por consiguiente, hubo
tres procesos, uno de trabajo material, tiempo y espacio. Segundo:
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 293
Comprender. Se entiende que Darío logra tener conciencia de los
autores y descubrir fondo y forma. Tercero: llevar a la práctica, al
ejercicio cotidiano de escribir para lograr el objetivo. eso era lo que
hacía con Balmaceda: Estudiar, comprender y practicar.
Tanto asi que, no quedó sumergido en una de las tantas ofertas
y contradicciones que estaban en boga, Y por sus objetivos supo
amararse al Palo Mayor de la sensatez para escuchar los cantes
de las sirenas y no sucumbir ante ellas. Desde la experiencia de
conocerlo, tratarlo, saber de buena tinta de sus trabajos, el maestro
de La Barra, lo advierte:
“Darío tiene bastante talento para escapar de la Sirena
de la moda que lo atrae al escollo. Las letras como las
flores (..) suelen sufrir epidemias que las devastan y
desfiguran”
La experiencia chilena en la historia de sus letras estuvo en la
contradicción. Los formalistas gramáticos, contra los renovadores.
La trascendencia de los franceses ante la herencia que había dejado
el formalismo, con ya se ha visto, y las tendencias del cambio. Hubo
una rebelión en contra de las exageradas formas, sus grillos; sus
barrotes y la inquisición de académicos, enviando a la hoguera
de las llameantes críticas a los paganos que se atrevían a romper
las reglas, pero era la contradicción dialéctica, especie de tesis y
antítesis, y los que sufrieron el señalamiento del tribunal de letras,
ocuparon esas sillas e hicieron lo mismo.
Los Románticos también fueron revolucionaros; y en esa
revolución cuyas trompetas sonaron en estas tierras se enfilaron
los poetas de este continente y España. Con justa razón de La barra
escribió en el prólogo: “El exagerado amor a la forma, ha desfigurado
el pensamiento” Puesto que, el mero hecho de someter a la idea que
surge esplendida, vigorosa, y libre, a un espacio material exigidos
por las formas y cánones, se le cercena tanto, que el poeta no puede
294 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
más que presentar un sentido reducido de la misma. Se pierde
el encanto supremo de la creatividad cuando se pare entre rejas.
Y continúa: Los románticos tienen razón de ser: representan la
revolución en las letras”
Llegó la nueva incursión de quienes tenían talentos, y blandieron
sus filosas plumas a diestra y siniestra, no solamente por la
búsqueda del espacio material de las formas, sino, en las “formas” de
pensamiento que se derivaban de nuevas maneras del aprendizaje;
con métodos cuyos principios basados en materias de estudio no
existían antes.
Si bien Aristóteles habló de Psicología, el siglo XIX, estaba imbuido
de la psicología experimental y los nuevos procesos de pensamiento
surgidos desde la física, política, economía y filosofías presentaban
nuevas formas de razonamiento adelantadas a Descarte Leibniz
y Hume., ya estaban circulando las enredadas profundidades de
Kant y Nietzsche. Y los estimulantes psicotrópicos que se pudieron
agregar como recursos externos al cerebro.
Los nuevos escritores no estaban sencillamente alejados de un
París lleno de todas las ofertas de la carne y de los vicios, preferencias,
estupefacientes y alcoholes. Así surgen los decadentes como un
grupo que sin definirse ellos por sus comportamientos gustos e
ideas, fueron definidos por la crítica a partir de sus hechos e ideas.
Don Eduardo indudablemente se preocupó por las consideraciones
que prematuramente tenía Darío por su trabajo; por consiguiente,
se propone definir o conceptualizar a los decadentes, para evitar
que el nicaragüense sea confundido:
“Pero, ¿qué buscan los decadentes, y qué nos traen de
nuevo? ¿Cuál es su razón de ser? Os los voy a presentar.
No se sabe a punto fijo de dónde vienen ni creo que ellos
sepan mejor a dónde van. Y en esto se parecen un poco
a los gitanos.”
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 295
“Viene de los hermanos Goncourt? ¿Nacieron de las
Flores del Mal de Baudelaire? ¿O acaso son imitadores
bastardos de Víctor Hugo que a falta de genio quieren
parecérseles por las rarezas del lenguaje?
El chileno tiene clara la presencia de los decadentes en las letras
francesas y lo que puede significar su influjo con la connotación de
modernista.
“La escuela modernísima de los decadentes busca con
demasiado empeño el valor musical de la palabra.
Sacrifican las ideas a los sonidos y se consagran, como
dicen sus adeptos a la instrumentación poética (..)
“olvidan el significado de los vocablos, sino que lo
enlazan sin sometimiento a ninguna ley sintáctica”
“(..) “Los poetas neuróticos de esta secta, hacen vida
de noctámbulo, y recurren a los excitantes y narcóticos
para enloquecer sus nervios y así procurar visiones y
armonías y sueños poéticos. Acuden a la Ginebra, y al
ajenjo, opio y a la morfina como Poe y Musset (..) el deseo
de singularizar es un motor, la neurosis su medio.”
Los decadentes estimulados para ser creativos se debatían
entre la realidad y su deformación, porque surgían en su mente
imágenes que eran inalcanzables para poder ser descritas. Se
ubicaban en un peldaño de la creatividad forzada, fuera de la
natural forma de percibir y apropiarse de los ético y estético del
mundo.
Los que fueron jóvenes entre 1963 y 1975, recuerdan las letras
y melodías sencillas de los Beatles, cuya armonía y recursos llevó
a la juventud a una revolución del rock, sin embargo, cuando los
cuatro de Liverpool iniciaron una ronda en el uso de drogas como la
LSD y otras de origen orgánico como la Cannabis Indica, o la Sativa,
lograron con otros instrumentos musicales, mostrar al mundo y la
296 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
juventud, nuevos sonidos, letras y figuras que podían observarse
en los álbumes y en las películas.
Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, y Yellow Submarine fueron
los trabajos conceptuales de los Beatles, alejados de sus originales
composiciones. La portada del álbum es considerada una obra
de arte en sí misma; y llevaron a sus seguidores a manifestarse
también dentro del concepto de la psicodelia.
El Submarino Amarillo un film en el cual presentaron toda la
distorsión de las formas y colores, el doblamiento del espíritu y la
fogosidad de los seres enemigos de las personas Formas y seres
solamente imaginados por Jerónimo Bosco en su obra pictórica “El
Jardín de las Delicias” De tal manera que las categorías de la actitud
humana, fueron presentadas simbólicamente a través de colores,
los Malditos Azules, y los grises, cerebros floreciendo, antiguos
cortos de la guerra pasada. Todo plagado de símbolos. El submarino
se moviliza en una acción de rescate y surge el florecimiento de
un nuevo enfoque social, de paz. colores y armonía. Por supuesto
que los niveles de la técnica cinematográfica adelantado el siglo XX,
(1969), facilitó la exposición de las imágenes del mundo interior
producido por los alucinógenos.
Decidir poner estos ejemplos como recursos más reciente, es
con la sana intención de procurar que se puedan comprender los
procesos de cambios que se efectuaron en los poetas Parnasianos,
Decadentes y Simbolista y que el fenómeno de los Beatles ahora
es ocupación de estudiosos, porque sus composiciones posteriores
fueron producto de estudios, horas de investigación, pruebas y más
pruebas para logar lo novedoso con recursos clásicos, considerando
la riqueza cultural musical que como miembros de una cultura
habían heredado. Un periodo de creatividad motivado por
elementos que alteraron la conciencia, y otro, pensado y cuidado
en la base de comprender el legado cultural musical de los clásicos.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 297
Hoy, son clásicos en la historia de la música, tanto como los más
antiguos. Véase este ejemplo cuando Yoko Ono, pianista y músico
tocaba unos arpegios de la composición “Claro de Luna” de L. V.
Beethoven, Lennon, luego de escuchar más arpegios y acordes, se
interesó por la melodía y, pidió a su esposa que invirtiera el orden
de las notas; y de tal experimento surgió: “Because”
El Master en Música del Berklee Collage, César Muñoz, a su juicio
cree que: “Los grandes artistas no se copian, sino que, se roban las
grandes ideas” Esa expresión permite recordar cuando le dijeron a
Isaac Newton que era genio, y sencillamente comentó: “Solamente
me he apoyado en Copérnico y Galileo”
Talvez se pueda comprender mejor a Darío, perseguido, saeteado
y mordisqueado por los críticos cuando aseguraban que eran un
copista, y aún, en el siglo XXI, hay tesis que aseguran que es la estafa
del modernismo. La intención del autor de “Azul” era apropiarse de
“las grandes ideas” de todo lo mejor de los mejores, y mantener en
su valija todas las mejores herramientas de los clásicos que había
leído y apropiado.
Raimundo Lida escribió: “Desde Rubén” y presentó su tesis en el
Centenario, ¡qué riqueza de exposición” Y recordó que Darío había
leído a Leconte de L´Isle, sin mencionar el poema, solamente citó un
verso, pues se trababa del poema “Le Coeur de Hiamar”136 escrito
en 1864 y dice así el primer cuarteto:
136.- “Tout sont muets. mon casque est rompu, mon armure
Est trouée, et la hache a fait sauter ses clous
Mes yeux saignent. J´entends un inmense murmure
Pareil aux hurlements de la mer opu de loups”
“Todo está en silencio. mi casco está roto, mi armadura
Está agujereado, y el hacha se sopló
Mis ojos están sangrando. Escucho un inmenso susurro
Como los aullidos del mar de lobos.”
298 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“Une nuit claire un vent glacé. La nieg este rouge
Mille braves sont lá qui dorment snas tombeaux.
épée au poing les yeus hagards. Pas un ne bouge
Au-desseus tirune et rie un vol de noir corbeaux”.
(Traducción)
“Una noche clara, un viento helado. La nieve es roja.
Hay mil hombres valientes que duermen sin tumbas,
espadas en mano, ojos demacrados. Nadie se mueve.
Arriba gira y grita una bandada de cuervos negros.”
Y Lida, “El “Gran vuelo de cuervos” ya no es para el lector
hispánico la plástica imagen trazada por Leconte D´Lisle: “Au-
desseus tirune et rie un vol de noir corbeaux”. “Es aquel otro vuelo
que en Rubén Darío se enlaza, manchando siniestramente el azul del
cielo con las multitudes asesinadas” No obstante, Darío no solamente
se fijó en la figura de los cuervos sino también, en la profundidad
del sentimiento de L´isle, y lo supo asimilar “transportando” el
alma del poema a su capacidad de transformarlo bajo el influjo y
sentimiento de Leconte.
Esta apropiación no es la vulgar y silvestre copia, ella está más
allá de la visión material del plano escrito, y aún más allá de la
intención del escritor. La apropiación es el resultado del examen a
una obra y quede en el lector la esencia en condición de potencia.
Con esa intensión que es comprensiva, logró tomarse lo esencial
de todos los mejores poetas y prosistas franceses sin ser un ávido
imitador.
Eleanor Rigby una de esas composiciones que muy pocos
comprendieron, sobre todo los que estaban acostumbrados a “She
Love you”, comienza en Mi menor, dos acordes, Do mayor y Mí
menor (Joaquín Villazuela). Las cuerdas barrocas, la melodía en
Do Sostenido, modo Dórico, sexto grado de Mí, asi es la secuencia,
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 299
aparte de detalles que mejor maneja un músico experto en armonía.
Mi menor y Do mayor, son acordes de Segundo Movimiento de
la Sonata en Si Bemol menor de Chopin. O Marcha Fúnebre. La
composición está ambientada a la letra en una integración que la
hace única. En Nicaragua el compositor de finales del siglo XIX,
José de la Cruz Mena, inicia su obra maestra, “Ruinas” un vals de
concierto, con una marcha fúnebre.
Guiseppe Bellini uno de los principales hispanistas italianos
Catedrático de Literatura Hispanoamericana de la Universidad de
Milán dijo: “En cuanto a la presencia de la literatura italiana en el
espíritu de Rubén Darío, el autor italiano que más resonancia tiene
en él, es el Dante, seguido por el Petrarca , Arisoto, Tasso, entre los
más antiguos Cavalca y de los modernos y contemporáneos suyos
Carducci y Dánunzio” (..) “ En el Reino Interior” revive el encanto
peregrino que experimentó Darío al leer el libro de Cavalca” (..) “
En cuanto al Petrarca son numerosas las huellas que ha dejado en
la poesía de Darío” (..) “ El soneto “ Vio Ch´ascoltar in rime sparse
il suono…” (Voi ch’ascoltate in rime sparse il suono/di quei sospiri
ond’io nudriva ’l core/in sul mio primo giovenile errore/quand’era in
parte altr’uom da quel ch’i’ sono,)137 Se refleja, presumiblemente, en
el famoso “Nocturno” que comienza con el conocido verso: “ Los que
auscultáis el corazón de la noche…” (Darío) “Conocedor profundo
del Renacimiento italiano, enamorado de su pintura, Darío es lector
137.- Voi ch’ascoltate in rime sparse il suono
di quei sospiri ond’io nudriva ’l core
in sul mio primo giovenile errore
quand’era in parte altr’uom da quel ch’i’ sono,
Traducción.
Tú que escuchas el sonido en rimas dispersas
de esos suspiros con los que desnudé mi corazón
en mi primer error juvenil
cuando era en parte otro hombre que yo.
N. del A. Hemos puesto el cuarteto completo en paréntesis para mejor
comprensión de los lectores. Bellini solamente puso un verso.
300 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
asiduo de Ariosto de Bernardo y Torcuato Tasso”
La genialidad se expresa cuando hay una combinación de
elementos de reconocida notoriedad clásica, y el elemento propio,
el toque personal. El lustre de lo innovado acontece cuando la obra
es trascendente. Quién desee sobre salir tendrá que asumir la pauta
social, la fe humana, la herencia cultural de los que trascendieron y
continúan siendo.
Los Beatles crean un nuevo lenguaje musical; y para entonces
la música Académica está enfrentado el Avant Garde, éstos
compositores se estaban revelando ante todo lo que el oído estaba
acostumbrado a percibir como dulce, agradable o bonito. El gusto
por todo esto venía evolucionando desde la época de los cantos
Gregorianos, y se enriqueció con la polifonía, la creación de nuevos
instrumentos musicales, sobre todo los de viento, pues la mayoría
eran de cuerdas, y las pequeñas orquestas eran de Cámara, o sea,
los que alcanzaba en la recámara o dormitorio de alguno señor o
Rey. El grupo de Avant Garde, reaccionaba al igual como lo habían
hecho los Decadentes.
Rubén Darío en 1909 siendo para entones ya, toda una celebridad
en las letras pudo leer el manifiesto de los Futuristas, encabezados
por el milanés, Filippo Tommaso Emilio Marinetti (1876 – 1944)
La crítica dariana al manifiesto en lengua francesas, está recogido
en el volumen en prosa titulado “Letras138”. Darío con la bondad y
cortesía que le caracterizaba inicia así su crítica al poeta:
“Marinetti es un poeta italiano de lengua francesa. Es un buen
poeta, un notable poeta. La «élite» intelectual universal le conoce. Sé
que personalmente es un gentil mozo y es mundano. (..) “Sus poemas
han sido alabados por los mejores poetas líricos de Francia. (..) “Los
poemas de Marinetti son violentos, sonoros y desbridados.” (..)
138.- R. D. Letras – Textos. Info. Biblioteca Digital Abierta. Texto No 949 -
Editor: Edu Robsy - 25 de julio de 2016.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 301
“Pero el hablaros ahora de Marinetti es con motivo de una encuesta
que hoy hace, a propósito de una nueva escuela literaria que ha
fundado, o cuyos principios ha proclamado con todos los clarines
de su fuerte verbo. Esta escuela se llama El Futurismo. Solamente
que el Futurismo estaba ya fundado por el gran mallorquín Gabriel
Alomar. Ya he hablado de esto en las Dilucidaciones, que encabezan
mi Canto errante.”
Darío ejemplifica utilizando el planteamiento de Marinetti en el
encabezado del párrafo:
“Vamos a verlo”
1. «Queremos cantar el amor del peligro, el hábito de la
energía y de la temeridad». En la primera proposición
paréceme que el futurismo se convierte en pasadismo”.
¿No está todo eso en Homero?
2. «Los elementos esenciales de nuestra poesía serán el
valor, la audacia y la rebeldía». ¿No está todo eso ya en
todo el ciclo clásico?
3. «Habiendo hasta ahora magnificado la literatura la
inmovilidad pensativa, el éxtasis y el sueño, queremos
exaltar el movimiento agresivo, el insomnio febriciente,
el paso gimnástico, el salto peligroso, la bofetada y el
puñetazo». Creo que muchas cosas de esas están ya en el
mismo Homero, y que Píndaro es un excelente poeta de
los deportes.
4. «Declaramos que el esplendor del mundo se ha
enriquecido con una belleza nueva: la belleza de
la velocidad. Un automóvil de carrera, con su cofre
adornado de gruesos tubos semejantes a serpientes de
aliento explosivo... un automóvil rugiente, que parece
que corre sobre metrallas, es más bello que la Victoria
302 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
de Samotracia». No comprendo la comparación. ¿Qué es
más bello, una mujer desnuda o la tempestad? ¿Un lirio
o un cañonazo? ¿Habrá que releer, como decía Mendès,
el prefacio del Cronwell?
Darío va contrapuntando cada uno de los puntos de los Futuristas
en su declaración, porque Marinetti, a su juicio está desconectado
del pasado y sus comparaciones están muy alejadas en la búsqueda
de propósitos que puedan ser aceptados, “La principal idea de
Marinetti es que todo está en lo que viene y casi nada “en lo pasado”
(..) “Lo único que yo encuentro inútil es el manifiesto. Si Marinetti con
sus obras vehementes ha probado que tiene un admirable talento y
que sabe llenar su misión de Belleza, no creo que su manifiesto haga
más que animar a un buen número de imitadores a hacer «futurismo»
a ultranza, muchos, seguramente, como sucede siempre, sin tener el
talento ni el verbo del iniciador.
Darío le aseguró a Marinetti: Nihil novum sub sole, por supuesto
que era la respuesta de un poeta universal con una amplia cultura,
vastísima, para mejor expresarlo. Obviamente los lectores con
sentido crítico advirtieron las diferencias entre ambos. El clásico
nicaragüense el maestro Eduardo Zepeda Henríquez139 refiriéndose
al caso dijo: “Todo el empeño que puso el poeta milanés en desligarse
estéticamente del pasado; Darío lo empleó en demostrar que el
futurismo resucitaba muchos motivos y principios clásicos.”
Es totalmente absurdo querer destruir el pasado, nadie, aunque
se levante con la tea y el azor, contra lo vivido podrá tener éxito
en ese empeño. Ni el Grupo Avant Garde, ni el Futurismo pudieron
derrumbar el pasado. Nadie medianamente culto podrá cree que
la Quinta Sinfonía de Beethoven, es una porquería, o creer que la
139.- Zepeda Enríquez, Eduardo- Y Julio Icaza Tijerino. Estudio de
la poética de Rubén Darío. Rubén Darío y la poética de vanguardia. –
Capítulo. VI, pág. 112 – Libro de la Comisión Nacional del Centenario
Primera Edición 1967 Impreso en México.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 303
Victoria de Samotracia, símbolo de la Grecia Clásica, sea un trozo
de mármol inservible por estar decapitado. Deshacerse del pasado
en una solemne tontería. Darío tuvo los elementos fundamentales
del pasado y construyó en su presente, el futuro de toda una lengua
de origen latino. El Castellano. Todavía se vive ese futuro dariano
en la prosa. Nihil innovatur nisi quod traditium est. Y ante el modelo
Futurista, insinuante y destructivo, que proclamaba “«Cantaremos
las grandes muchedumbres agitadas por el trabajo, el placer o la
revuelta; las resacas multicoloras y polifónicas de las revoluciones en
las capitales modernas” pero escapadas del Futurismo emigraron
a las ideologías políticas, y la tea incendiaria y las docenas de
exaltados derrumban estatuas con chillidos escandalosos. Darío
más futurista espiritual que Marinetti dijo:
“abominad las manos que apedrean las ruinas ilustres ´,
O que tea empuñan.
……………………..
“Muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo.
Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente.”
Darío llegó interesado a la bodega histórica de la lengua
castellana y, por, sobre todo, el alejandrino era su obsesión, y no
ignoró el alejandrino Grave ni el Alejandrino Aguda-Grave, o el
Grave- Aguda, todos ellos en las composiciones como La Estoria del
Señor Sant Millán, El Sacrificio de la Misa, Martirio de San Lorenzo,
Loores de Nuestra Señora, el Signos del Juicio, Milagros de Nuestra
Señora y Vida de Santa Oria Virgen.
El Alejandrino es el metro español más antiguo, ya que los versos
del “Poema del Cid” no pueden reducirse a ningún género de los
que conocemos, y fue importado de Francia en el siglo XII, época
en la que los poemas franceses, tales como Le roman d’Alexandre
de Lambert le Tort y de Alexandre de Bernai, daban la pauta
para los escritores castellanos que hacían su alquimia léxica, y se
asombraban de la creatividad de los poetas franceses.
304 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Es un hecho histórico y cultural y dentro de la antropología de la
literatura castellana que desde el siglo XII existe un interés en este
ejercicio de mirar hacia la lengua francesa. Esta lengua romance
había evolucionado muy rápido, y aunque exista similitudes léxicas,
y su estructura sintáctica se acerque mucho a la del castellano,
existen elementos que dificultan hacer un traslado formal entre
una forma sintáctica de uno al otro; pero, especialmente las normas
de la estructura poética en la cesura y acentos. Son precisamente
los elementos de las dificultades que atormentaron a los monjes
del siglo XII y a Darío
En los años 60 el grupo Avant Garde, consideró como escuela,
que toda la creación musical de los siglos XVIII, XIX, y parte el XX,
era aburrida, y comenzaron a experimentar novedosas formas de
hacer música tratando de destruir todo lo anterior convencido
que la tradición musical debía desaparecer, y sus creaciones se
conocieron como música vanguardista.
Pierre Boulez fue el capitán de ese movimiento radical, “El martillo
sin dueño”140 se convirtió en el paradigma de las composiciones,
pero no fue de aceptación de quienes en mayoría a nivel mundial se
habían acostumbrado a escuchar las melodías que agradaban alma
y corazón.
La herencia estaba regida por la Música Tonal donde todas las
notas siguen un orden auditivo basado en una escala o tonalidad.
Los grupos interesados en la música, heredaban vía pauta social,
o tradición, los gustos y preferencias. El Grupo de Avant Garde,
fracasa por querer destruir la Traditio.
Un afán de Decontruir para nada importante, bueno o sustantivo;
y proponer algo con las expectativas que será aceptado, fracasa.
Porque se advierte el afán de borrar la secuencia de eslabones
140.- N. del as. Recomendamos esta página para leer sobre el tema y
escuchar la melodía. Le Marteau sans maître (1953-54) Pierre Boulez
Web.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 305
sociales que van entregando y relevando el acervo generacional, y
que sostienen la historia, las formas y modelos antropológicos de
los pueblos. Las personas mayores, no aceptan fácilmente romper
las tradiciones, y borrar la memoria histórica. Los interesados en
la decontrucción quieren a las generaciones más jóvenes, para
conducirlas en forma borreguil a seguir los nuevos planteamientos
y paradigmas que artificiosamente e intencionalmente han sido
creados.
Los Beatles después de su primer período, y enfrentados a
los seguidores del Avant- Garde, recopilaron todo de lo más
representativo de la música tradicional que se había heredado
y progresado desde el Renacimiento. Todo lo recopilado en sus
estudios, lo pusieron al servicio de la música popular, o sea el Pop.
Pasaron de los acordes sencillos de su primera época a crear música
hasta de 16 acordes, en sucesión y bajando en tonos buscando lo
novedoso partiendo de lo tradicional.
Una de las melodías y composiciones sorprendentes es Penny
Lane cuando la modulación es parte de la canción en la Canción,
cuando Paul Mc Cartney baja el tono y sube la melodía. Y el solo de
trompetas Pícolo, o sea de sonido agudo irrumpe la parte media
de la composición al estilo del Concierto de Brandeburgo No 2
de J. S. Bach. Es posible que a muchos no les haya gustado esas
composiciones resultado de investigación y trabajo, manteniendo
las preferencias por las canciones sencillas de los años 60; pero
igual sucede, con los poemas de Darío, que por la preferencia
popular por poemas muy sonoros ignoran los mejores poemas,
mejor elaborados y profundamente humanos.
El trabajo Modernista de Rubén Darío es de filigrana, una
elaboración selecta para elaborar un tejido estructurado único
y novedoso. Solamente la genialidad hace posible que lo creado
se quede en las cumbres. ¿Qué hicieron The Rolling Stone y los
306 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
demás grupos de los años 60? Si trasladamos el ejemplo de los
competidores de Darío, todos son referencias nacionales, en sus
propios políticos, pero no trascendieron más allá. El tiempo es la
mejor criba
Rubén Darío en un ambiente dinámico relacionado con medios
de comunicación y difusión, estaba atento a lo que ocurría en
Francia, donde coincidían los talentos del mundo, sus pintores,
artista, poetas y novelistas, le indicaban al mundo la dirección
de los nuevos vientos. Las tendencias o escuelas pictóricas se
manifestaron, y en cada una de ellas se encuentra unos volúmenes
gigantes de teorías, apreciaciones, conceptos, y argumentos de
justificación por su existencia. Sus expresiones son diversas y de
comprensión por técnica, colores texturas, e imágenes. Pero, ¿Cómo
podían los Decadentes expresar todo ese caudal de imágenes que
atravesaban el cerebro con las limitaciones del plano de la escritura,
las limitaciones del lenguaje ante las imágenes mentales? El pintor
usa colores, formas, trazos et. El escritor tiene mayor dificultad
para la expresión.
Gustave Moreau pintor belga, fue célebre por su estética
decadente, pero, primero fue un admirador de los grandes del
Renacimiento, y luego buscó las formas pictóricas de expresarse
en la base de los símbolos. Sin embargo, su arte no llegará a ser
tan atrevido en las expresiones, pues no deforma, ni combina
elementos extravagantes Félician Rop buscó temas eróticos y
satánicos. Un desorden de lo real que golpeara la vista, e invitara al
cuestionamiento de la expresión pictórica. Su obra Pornócrates es
una mujer y un cerdo, y otra, Satanás esparciendo semillas.
Nada era de extrañarse en La Ville Lumiere. Los hombres
cultos de Chile y la comunicación permanente con los preceptores
franceses, permitían que no se ignorase nada de la cultura liberal.
Darío ante la noticia de la muerte de su enemigo Vargas Vila,
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 307
en el poema dedicado al poeta, menciona a Pierre Luys, que era
reconocido escritor de novelas lésbicas, y era moneda corriente, las
relaciones entre Paul Verlaine y Arturo Rimbeau.
Los escritores, principalmente los poetas, al asumir el
Decadentismo, arremetieron contra la moral y las costumbres
burguesas, pretendiendo evadir la realidad cotidiana, exaltar
el heroísmo individual y desventurado, sondean las zonas más
extremas y profundas de la sensibilidad del inconsciente y en
cuanto la realidad personal, cultural y el léxico, los limitaban. El
esfuerzo por expresarse era mucho más difícil que la pictórica. Así
los presenta don Eduardo de La Barra:
“las aliteraciones, las combinaciones de letras y sonidos
que ellos miran como m nuevas, en su parte racional,
eran conocidas por el viejo Homero y usadas por Virgilio.
Las armonías que ellos buscan, con tanto ahínco, otros
la encontraron ya sin salir de lo razonable, y es lo que los
retóricos desde Aristóteles hasta hoy, comprenden en la
armonía de los sonidos musicales, la armonía imitativa
y la armonía que establece el acuerdo entre la idea y las
palabras, con que se nos da la expresión. No hay pues tal
novedad”
Claro que había novedad, pero se puede comprender que el
crítico está ubicado en un plano geográfico diferente, formado
en una cultura diferente y que responde a la contradicción entre
sus conceptos y las formas que presentan los decadentes. O desde
el esfuerzo que ha visto en Darío, y desde esa medida, no puede
considerar que en centroamericano sea un Decadente, aunque
quizás ingenuamente o por razones de nada, crea que es parte de
ese movimiento.
“Es Rubén Darío Decadente?; él lo cree así; yo lo niego.
Él lo cree porque poetiza la nueva escuela porque
308 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
que siente las atracciones de la forma, como todas
las imaginaciones tropicales; porque tienen fiebre de
originalidad.”
“Yo lo niego, porque no le encuentro las extravagancias
de la escuela decadente, por más que tenga las
inclinaciones. Lo niego porque él no ensarta palabras
para aparentar ideas., sino que tiene el divino numen
que lo salva de las atracciones del abismo, como las alas
al águila.
“Darío adora a Víctor Hugo y también a Catule Mendés.
Junto al gran anciano leader, un dia de los románticos,
coloca en su efecto a la secta moderna de los simbolistas
y decadentes esos idólatras del espejo en la frase, de las
palabras relumbrosas y de las aliteraciones bizantinas”.
“No tiene la extravagancia de la escuela, Sus mismas
sorpresas, novedosas, rarezas de forma, son tan
delicadas, tan hijas del talento que se las perdonarían los
más empecinados nihilistas. Suele haber raíces exóticas
en su vocabulario, suelen deslizarse algunos graciosos
galicismos, (..) ni pierde el instinto de la rica lengua de
Castilla (..) en las cláusulas de su florida lenguaje; ellas
tienen más, el corte francés moderno, brusco, breve,
nerviosos, que el desarrollo grava, amplio, majestuosos
de la frase castellana.
Los poetas neuróticos de París, que se llaman los
decadentes, quieren hacer como Víctor Hugo, y torturan
la lengua, la sacan de quicio la retuercen, y le dan
extrañas formas.
El maestro de La Barra Lastarria deja por sentado y con suma
claridad que, desde la personalidad de Darío, su producción, y cómo
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 309
ésta fue alcanzada; nada tiene que ver su obra con los Decadentes.
La autopercepción de Darío de creer que es un Decadente es posible
haya debido a la soledad, o sentirse en determinados momentos
desdichado. Aunque tuviera en medio de sus amigos, era una
soledad interior. ¿Quiénes lo identificaron con los Decadentes?
Queda para consideración del lector las apreciaciones originales
y novedosas del chileno con relación al diseño de fondo y forma
de Darío y la relación con todos los franceses. Por supuesto, la
lectura que realizó Valera teniendo el oportuno estímulo de las
observaciones de, De La Barra, que sirvieron de duda razonable para
creer lo contrario, o para asegurar la observación del prologuista.
Al final eso sucedió.
Valera estaba por encima del sabio don Eduardo de la Barra;
pero, aun cuando, aquel fuera un erudito en letras, la experiencia de
métodos por las diversas disciplinas del chileno, eran superiores,
tales experiencias son vitales en los criterios de una persona.
Considerando que Darío si tenía mucho en su valija, y tuvo mucho
que aprender, estos cuadros de vocabularios extraído de obras de
sus autores preferidos, permiten conocer la amplitud del léxico del
joven nicaragüense en su obra “Azul”
310 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
VOCABULARIO UTILIZADO ´POR DE BANVILLE,
CATULE MENDÉS Y RUBÉN DARÍO.
Théodoro Banville en su libro de sonetos “Las Princesa”
Acordes, amor, azul, belleza, blancas blancura, bordados,
brazos, brillos, cabellos, celeste, cristalino cuello, cuerpo, deseo,
desnudos(a), destellos, diamante, divinidad, dulce, espada,
esplendor, estrella, florida, grito, hechicera, jardín, laureles,
leopardos lirios, luz, mar, marfil, melodiosa, nieve, oro, palacios,
panteras, pasiones, pecho, perfumes, perlas, piernas, princesas,
purpúreo, rojo, rosa, rubíes, seno, tesoros, triunfal uva, velo,
Venus, zafiro.
Catulle Mendés en “Pájaros Azules
Abanico, abejas, alegría, amor, ángeles, bella, blanco, bohemia,
bosque, brisa, bronce, cabellera, castillo, claveles, collares,
cortejos, cuello (s), diosa, divino (a), dulce, emperador, estrella,
florida, Golconda, grito, hada, hechizos, Hungría, jade, jardín,
joyas, labios, lanza madrina, margaritas, mejillas, nieve, nubes,
oro, pájaros, pálida, paraíso, perfumes, perlas, piedra, plumas,
preciosa, princesa, príncipe , Puck, ritmo, rocío, rosa, rueca,
ruiseñor, sangriento seda sueños, tesoro, tigre, triste, tristeza
verde, viandas victoria, vino, violeta, violines, vírgenes.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 311
Rubén Darío en “Azul”
Abanico, abejeo, adorable, ágata, águila, áureo, alabastrina,
alabastro, alas, alba, alegre, alegrías, amada, amante, amapolada,
ánfora, ángeles, arco, armoniosa arte, áureos, aves, azucena, azul,
azulados, azules, barbas, blanco, (as), brillaban, brillante, brillo,
brocados, cabellos, caballos, cabellera, campánulas, campiñas,
campos, canarios, canciones, canela, capullos, cariñosa, carruaje,
celeste, cera, cielo, cintas, claridad, colores, columna, corpiño,
cortesano, cortinaje, crespos, cristales, cristalina, cuellos,
cuentos, damas, danza, delicados, delicias, desnudos (as),
desnudez, diadema, diosas, divina, dorados, ecos, encantadores,
encendidos, enjambre , escarabajos, esmeraldas, estatuas,
estrellas, fantasía, faunos, faz, feliz, festín, flamantes, flecha,
flora, gestos, gnomos, gorjeos, gorriones, grácil, Grecia, gris, hilo
(s), hojarasca, iluminada, irisada, jardines, jaspe, lanza, leones,
lapislázuli, lilas, liras, lírico, lis, lluvia, loto, luminoso, lustro,
luz, maleficio, mármol, máscara, mejilla ,madrigales, majestad,
melancolía, música, nieve, ninfas, niñas, (os), nupciales, olímpico.
(a) olores, onda, opalina, opulento, pájaro, pálido (a), paloma,
pámpanos, País, pasión. Pedrería, penachos, perfumes, piedra,
piernas, pinceles, placer, plata, plumas, piedras, preciosas, puck,
pupilas, púrpuras, ramillete, ramos, rayos, recuerdos, reflejos,
reina, ríe, riquezas, risas, risueño(as), ritmos, rizos, rocío, rosas,
rostros, rubí, rubios, salvajes, sangrientos, satinados, sátiros,
seda, selva, seno, soberbio, solares, sonoro, sonrisa, sonrosado,
soñador, suave, sueño, tapiz, terso, trémulos, trinos, triste,
triunfal, tropel, uva, vanidad, vanidosa, vello, vidriera, vidriería,
vidrio, vigorosos, viñas, virgen, virginales, zafir, zafiro.
312 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
SARAH BERNHARDT EN LA PLUMA DE DARÍO.
Son muchas las observaciones que se pueden realizar en torno a la
presencia de Sarah Bernhardt ante el culto público chileno amante
del teatro, o sencillamente de un auditorio curioso, receptivo,
crítico y por qué no decirlo, ávido de sentirse a gusto escuchando
una obra en francés y de una de las más aplaudidas divas del teatro,
no solamente francés, sino de toda Europa. La Diva, para el sector
de los chilenos francófilo era un lujo, un acontecimiento, y merecía
el esfuerzo de la comunidad. Llevarla, y que ella tuviera una travesía
peligrosa, tal como sucedió al darle la vuelta al estrecho de la Tierra
del fuego. Sin embargo, la diva, se quejó de los chilenos porque sus
expectativas eran muy altas.
Los promotores como se puede suponer estaban en vínculos con
empresarios, y medios de prensa. La llegada de la belleza y señora
de las tablas tenía que ser con pompa.
“La Época”, debía participar del evento, procurando que su
crónica inicial fuese suficientemente convincente, que se impusiera
el cronista desde el inicio de las temporadas y el medio fuese el
preferidos por los interesados en la presencia, calidad de la obra y
la riqueza del escenario.
El Teatro Politeama de Buenos aires fue inaugurado en 1879
y Eleonora Duse, se presentó en 1885, con una de las obras del
romanticismo francés, que producía torrentes de lágrimas en los
espectadores y remolinos de pasiones, y sofoco en los tres palcos
bellamente decorados. Una extensa platea expuesta a la vista de
todos. Su estructura exterior nada tenía que ver con el Politeama de
Palermo. La Divina Sarah había sido aplaudido por canto, teatro, y
baile en el mundo europeo y norteamericano. Llegó a Brasil cuando
fue solicitada por los varones del Café. y los exigentes bonarenses,
mendozinos y cordobeses, la esperaron en Buenos Aires en 1886
en la obra teatral “Fedora”.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 313
El Politeama argentino cumplía con las exigencias naturales de
las clases de poder y abolengo que para entonces estaba situado,
entre Corrientes y Paraná. El crítico de mayor músculo era don
Paul Groussac, un intelectual de origen francés que había llegado
a la Argentina sin más bienes que la ropa puesta. De una pluma
excelente, fue feroz en la crítica. Podía, según fuere la ocasión y su
víctima. utilizar los más finos bisturíes. hacha o azor. Las crónicas
por la presentación de la diva en Buenos Aires, fueron escritas por
él para la “La Nación”.
La Diva previo había logrado vínculos con las mejores familias
adineradas de Chile, y por su presencia entre las nieves y la mar
del sur, le prodigaron agasajos y una apoteósica bienvenida en
todos los lugares. Darío sabía que era todo un acontecimiento,
y considerándolo como tal, tenía que responder a ese mismo
esplendor y expectativas. Impresionante fue ver la llegada de Sarah
desde Valparaíso a Santiago, con el espectáculo que hacían dos mil
curiosos en la Estación del Ferrocarril, desde el roto hasta las más
Fancy free.
La actuación de la Diva estaba distribuida en presentaciones en
Valparaíso, Santiago, Talca, Lota e Iquique. El dueño de “La Época”
para encargarle las crónicas y agenciarse el premio de sus lectores,
durante la estadía de la actriz, y escoge del equipo de redactores
a Rubén Darío. ¿Por qué escogieron a Darío? ¿Lo había escuchado
hablar francés? ¿le recomendaron a Darío los miembros del equipo?
¿En base a qué fue la decisión?
Darío tenía que leer a la competencia impresa para darse cuenta
de los encomios, y lo que se esperaba de sus presentaciones.
Alimentarse de toda esa información para dase cuenta por dónde
tendría que llevar la suya a un público deseoso de conocer mucho
más. “La Noción” de Buenos Aires le había dado las pautas para
hacer la diferencia.
314 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
La diferencia entre las crónicas de Paul Groussac y el joven Darío,
se advertirán porque el primero si, le metió el diente a la obra como
tal, a todo lo relacionado de las capacidades del elenco. Darío,
probablemente, por la falta de un dominio eficaz, del francés, y no
poder determinar totalmente los diálogos, haya sabido escoger con
éxito una crónica que exaltara la belleza de la francesa y toda el
complicado y deslumbrante esplendor del tablado. Embelesado
consciente de la Belle époque, y por la Diva, su crónica tomó ese
rumbo.
El lector fue fascinado por la fantasía, la descripción de la belleza,
idealizó en muchos querer vivir en un París de fantasía. Promocionó
lo curioso, lo que podía suponer, más que lo obvio.
Intenciones del chroniqueur que, de suyo, había caído en el
arrobamiento, crear una ilusión en el lector que, con su escrito
podría sentir que vivía nuevamente las dimensiones de la obra,
aquel espectacular mobiliario de lujo, cortinajes, alfombras, trajes
únicos, además de las joyas que deslumbraban en los cambios de
luces y por sobre todo pensar en la belleza de Sarah
Escribió diez crónicas con seudónimos, uno de ellos: “Ramadés”
Pero, ¿Por qué utilizar ese seudónimo? ¿Quién es Ramadés? ¿Qué
simboliza para Darío, o por qué identificarse con ese personaje?
Resulta que Ramadés es el personaje masculino fundamental de
la obra Aída, cuya música fu escrita por Guiseppe Verdi y letra de
Augusto Mariette, que pasó al libretista a Carnille du Locle.141 El
argumento es sencillo para una ópera plena de un romanticismo
con aventura, pasiones y traiciones. Los condimentos de la época.
Aida es una princesa hija del rey etíope Amonasro, es esclava
en la corte de Egipto adscrita a Amneris hija del rey. Aida está
enamorada y es correspondida por Radamés capitán de la guardia
141.- “Egipto y España- en la música. el caso de Aida y la corte del faraón’-
Covadonga Sevilla Cueva Universidad Autónoma de Madrid
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 315
del faraón. Éste, a su vez, también es amado por Amneris. que
sospecha que Aida es su rival. Radamés, conducido por su amor a
Aida solicita al rey que libere a los prisioneros etíopes entre los que
se encuentra Amonasro, su rey.
Amonasro convence a Aida para que Radamés revele la ruta que
seguirá el ejército egipcio para acabar con la insurrección etíope.
Aida muy afectada, convence al general egipcio para que huya
con ella a Etiopía y consigue que le diga el camino que tomarán
los soldados. Amonasro que lo ha oído todo sale triunfante de su
escondite, pero también han escuchado Amneris y los sacerdotes
de Isis que, indignados, detienen a Radamés. Aida y su padre
consiguen huir. El general es acusado de alta traición. Arnneris,
destrozada entre el amor y los celos, intenta salvar a Radamés, pero
no lo consigue, ante la negativa de éste a disculparse.
Finalmente, los sacerdotes le condenan a morir de una forma
horrible: será enterrado vivo bajo el templo de Ptah. Aida, intuyendo
el fin de su amado, entra en la tumba antes de que Radamés sea
conducido a ella. Los dos enamorados mueren bajo los cánticos
vespertinos que los sacerdotes dedican a la divinidad.
Es posible que Darío se hubiese identificado como un hombre
amado por dos mujeres, y que una de ellas, estaba dispuesta a morir
a su lado. Ilusiones pasajeras de su condición de joven enamorado,
o bien, como era capaz de tener premoniciones, prefiguró el resto
de su vida en la obra de Verdi, la catastrófica lucha entre Rosario
Murillo y Francisca Sánchez.
Darío es un misterio que nos cansa y no se alcanza.
Pasaron muchos años en que esas crónicas fueron desconocidas
por el mismo uso del seudónimo. Tan pasajera fueron la diva, y las
crónicas, puesto que tuvieron su importancia temporal. Pero ahora
las crónicas son importantes, no por la misma Diva, sino por el
cronista.
316 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Julio Saavedra Molina estudioso e investigador, inició un trabajo
en el que recopiló esos diez artículos. Trató compilar por medio
de estilo comparativo y con suficientes bases para sustentar que
las crónicas de Ramadés eran de Rubén Darío- La hija de Saavedra
Molina logró facilitar el trabajo de investigación con el nombre de
“Teatro”, y se pudo conocer sin duda el estilo de Darío.
La crónica publicada por Antonio Massone en 1950 en Santiago
de Chile ante el hallazgo de su compatriota dice casi al final lo
siguiente:
“Teatros” ofrece el sabroso parecer critico de un ojo
más sensible franco que del superficial y festivo entorno,
anticipación valiosa de quien haría del idioma un
campo y un refugio-de experiencia creativa. A esas
alturas ya fue capaz de matices, conocimiento y hasta
alguna elegancia. Prosa de quien tuvo como maestro
a1 borgeano Paul Groussac -asi nos enteramos--,
para luego ser é1 mismo un paradigma. Enfoques, 1os
suyos, sabedores a una época interesante, plena de
culminaciones y desprevenidos ocasos.”
Darío logra ver a la bella francesa desde su butaca cuando la
frescura de sus primaveras se resistía abandonarla, gozaba de
cuarenta y dos años, el nicaragüense acreditado por “La Época”
diecinueve años. Ella actuaba con naturalidad, quizás ese fue su
mejor secreto, detestaba las normas escénicas del teatro francés.
Ni ella, ni su elenco, gesticulaban con exageración, ni se escuchaban
voces disonantes, o altaneras, chillidos o algo artificioso en la voz.
Cada entonación tan sencilla se alejaba de la sobre actuación. Era
dulce, sensual, encantadora, por la elegancia de su desplazamiento
sobre el tablado, por las poses que ella misma definía según su
cuerpo y el libreto, se ganaba el aplauso generoso y la admiración.
Por tales cualidades, representó solo a heroínas. Tenía una cabellera
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 317
llena de ondas y generalmente esparcida al natural y usada de esa
forma en alguna de sus presentaciones como en “Nadar” en 1864, el
papel de la reina en “Ruy Blas”, de Víctor Hugo, 1879. Darío escribió:
“En el estreno de Sarah Bernhartd”
“No es la hora oportuna de dar cuenta en todos sus
detalles, del desempeño de la obra. Nuestro deber de
críticos desaparece por el momento. En este instante
solo podemos hablar como admiradores de la insigne
artista que en esfuerzo de talento soberano, ha podido
eclipsar la nombradía de Ristori, la Pezzana142, la
Dussei143 (Duse)144., la de Rossi, Salvini y Calvo, es
decir, la de lo más egregio representantes del arte. (..)
“La luz de su talento la hemos medido y apreciado,
otorgándole las recompensas que se deben a los que
poseen el envidiable privilegio de darnos en el terreno
de lo ficticio, la realidad de la vida, con sus miserias y
sus grandezas Así ha pasado por nuestro país, ente
frenéticos aplausos y regias ovaciones, la Ristori145, la
Tessero, Rossi, Salvini146 y Calvo. Pero Sarah Bernhart
142.- Giacinta Pezzana (28 de enero de 1841-4 de noviembre de 1919) fue
una actriz teatral y cinematográfica italiana. En 1873, en una gira de gran
escala llegó a Chile.
143.- N. del A. Es probable que cuando Darío investigó al copiar y después
hacer la nota se equivocó El apellido es Duse. Ella llegó a Chile en una gira
por América del sur. en 1885.
144.- Eleonora Julia Amalia Duse, más conocida como Eleonora Duse,
(Vigevano, 3 de octubre de 1858 - Pittsburgh, 21 de abril de 1924) fue la
más célebre actriz de teatro italiana de finales del siglo XIX y principios
del siglo XX. Fue la más fuerte rival de Sarah.
145.- Adelaide Ristori (29 de enero de 1822-8 de octubre de 1906)
fue una reconocida actriz dramática italiana, a la que se conoció con el
sobrenombre de la Marquise.
146.- Fanny Salvini-Donatelli (h.1815 – 1891) fue una soprano italiana,
conocida sobre todo por crear el papel de Violetta en la ópera de Verdi
La Traviata, pero también fue una admirada intérprete de otras obras del
compositor, así como de aquellas por Donizett.
318 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
ha llegado y ella después de hacer una Fedora que lleva
la admiración del público hasta los límites increíbles de
estupor, apenas nos permite recordar el nombre de los
que antes nos deslumbraban con las irradiaciones de
su talento. Sarah es única. Su talento interesa y admira,
pero su genio, deslumbra y anonada.
“Sarah se difunde en irradiaciones de su portentoso
ingenio. Ella es todo; el drama es ella, en cuerpo y alma;
y su hermosa figura se destaca en ese escenario, aun en
medio de las convulsiones del envenenamiento, como
una aparición mágica, destinada a darnos la media del
genio que tiene por santuario el alma de una sensible y
seductora. Y para concluir. ¿Quién es Sarah? No sabemos
decirlo. La palabra no existe. Sarah es lo que impele, lo
que arrastra, lo que aborrece, lo que adora, lo que llora
y lo que ríe. Es mujer estatua, esfinge; es la maldad, la
virtud, la firmeza indomable, la pasión que gime y se
revuelve, es la soberana absoluta del arte en su más alta
significación: la vida real.
Una de las características más importante de Darío como
periodista fue su responsabilidad, tenía interés por que la
información fuera veraz, y sustentada en fuentes confiables. A los
diecinueve años asumió esa responsabilidad, el reto de hacer las
notas o crónicas periodísticas, de una actriz de renombre mundial,
para un periódico que estaba en el ojo del huracán de la crítica
política.
En el ejemplo que se han citado se puede leer que se informó de
las presentaciones que hubo anteriormente de destacadas actrices
italianas de gran renombre, y que, al mencionarlas, no solamente
devolvía la memoria a los amantes de los espectáculos de gran nivel,
sino que permitiría el ejercicio mental de la comparación y también
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 319
una buena nota para intercambiar ideas entre los interesados.
La información estaba en todos los periódicos que circulaban
en Santiago o Valparaíso, pues las actrices habían hechos sus
presentaciones en los últimos dos años.
La idea de presentar a la diva como algo extraordinario, es una
de las características de Darío que relaciona el toque sensual al
describir a la mujer ontológicamente, y particularmente a la mujer
de tez blanca, rubia o castaño claro el cabello y los ojos azules. Su
mundo de sueños se deslizaba en la tinta de la pluma y guiada por la
voluntad expresa en la mano. Las musas estaban en la ensoñación,
y desde su butaca podía ver a una Musa de carne y huesos:
“«Hay que ver esos ojos brillantes y expresivos, cariñosos,
apacibles, relampagueantes, irritados; hay que ver esos
brazos que se retuercen en el dolor más amargo, esos
músculos que se estiran, ese talle que se descoyunta,
ese rostro que habla silencioso, y el seno que se hincha
con la respiración sofocada, y esos ademanes que son
el summun de la mímica teatral; todo lo que hace de
la Bernhardt la reina de la escena, donde impera, a
pesar de sus caprichos, de sus extravagancias, de su
temperamento excepcional»
Sarah era una especie de Concha Pérez, la protagonista
de la novela de Pierre Louys, “La Femme et le Pantin” una
cerillera de Sevilla que representa a la perfección el arquetipo
de mujer fatal. La madre de Sarah había sido cortesana, y ella
heredó por un tiempo el oficio, aun, cuando se había dedicado al
teatro; no obstante. abandonó el oficio porque los fracasos en la
comedia habían terminado, y comenzaron a reconocer en ella las
virtudes inigualables en el tinglado. Ella atrae a los hombres con
su sensualidad, su belleza y su gracia, caracteres de los que es
perfectamente consciente y que sabe administrar con gran astucia.
320 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Bella y talentosa, pero su vida y fracasos circulaban en las noticias,
pero no detenían su carrera.
Las descripciones de Darío eran pálidas con relaciones a las
novelas de Pierre Luys, en sus novelas sensuales y lésbicas. Las del
nicaragüense se acercaban a una sensualidad más delicada que
tendiendo al erotismo. Quizás, su admiración por Watteau, lo hacía
describir las bellezas femeninas de los cuadros. “La fiesta del Amor”,
“Dama en el Baño” y “Las fiestas Galantes”.
La actriz no gozaba de una belleza clásica, puesto que en Francia
tenían un concepto de belleza con patrones renacentistas y
neoclásicos, o sea, lo bello en todo objeto o persona que lo contenga
en el conjunto y en cada una de sus partes. Por supuesto que Sarah
logró conjugar cuerpo, cara, voz, gesticulación en un todo, y este
“Todo” era lo que apasionaba. Darío llega al teatro a quedarse
perplejo. El “todo” de Sarah y recuerdos y asociaciones pretéritas,
le condujeron sus crónicas.
Darío caía en el embeleso, se trasladaba como muchos al mismo
escenario. “Cuando Sarah aparece en la escena, nos imaginamos
algo sobrenatural” (..) “Soberana absoluta del arte en su más alta
significación: la vida real” Los estudiosos Almudena Mejías Alonso y
Cristina Bravo Roza es su trabajo “Visiones teatrales de Rubén Darío”
aparte de recordar la niñez tal como en sus folleto “Aclaraciones” el
Ing. y General Alfonso Valle Candia, relata los “escenarios” basados
en cajones donde la “pandilla” del vecindario hacía teatro y Darío se
vestía con la chaqueta de su abuelo y colgaba en su fajón, la espada
del viejo soldado liberal. Para los dos críticos es una muestra desde
muy temprana edad el interés de Rubén por el teatro, además de
leer los clásicos españoles como Calderón de la Barca y Lope de
Vega entre otros.
Dicen que:
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 321
“La percepción de Darío que ha logrado de la Divina,
y todo el complejo manejo y despliegue de los recursos
escénicos, además de las obras presentadas, sirvieron
para que en Darío surgiera en sus trabajos descriptivo,
sustantivo y adjetivado, una novedosa forma de crónica
que, para muchos especialistas, estudiosos del fenómeno
Modernista”.
Y agregan que:
“A través de estas crónicas sobre las representaciones
de la actriz en Chile (como Hernani de Víctor Hugo,
La dama de las Camelias, Fedra…) Darío ofrece un
retrato de su universo modernista (su preocupación por
dramas que evoquen la antigüedad clásica, el mundo
dieciochesco, las atmósferas románticas; la fascinación
por las escenografías que destaquen lo sensorial, lo
cosmopolita; el ritmo, la música, el sonido, la armonía
de la voz) en resumen, la teatralidad como concepto
esencial para su estética modernista tanto en la poesía
como en la prosa”
Las crónicas de Darío en “La Época”, analizadas desde los ángulos
diversos, desde el impacto subjetivo que recibe al conocerla, al ver
actuar a la Diva, hasta lo más interesantes que están vinculados
a la delicada presentación femenina en su prosa, y cómo ésta ha
sido catalogada como “Modernista” por Julieta Viu Adagio147, en su
estudio realizado en la Universidad de Rosario, Rep. Argentina.
Es de llenarse de sorpresas, puesto que Darío, y ella misma lo
señala, recién acababa de llegar a Chile. Esta realidad indiscutible
tiene su ubicación cronológica, además que las crónicas son un
147.- Julieta Viu Adagio- Universidad Nacional de Rosario (UNR,
Argentina); CONICET- “La emergencia de las divas en el campo cultural
latinoamericano: representaciones artísticas en la crónica modernista”
Artículos / Eje 3. Representaciones culturales, narraciones y estética.
322 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
testimonio suficientemente contundente para demostrar que Darío
no llegó vacío a Chile. Las crónicas son consideradas modernistas, y
no se había publicado “Azul”.
Esa prueba documental es contundente y veraz que echa al
piso lo que aseguraron la mayoría de sus compañeros y amigos.
Los recursos franceses que adquirió después de conocer a Pedro
Balmaceda Toro, sirvieron para perfeccionar la inclinación, el
numen, la capacidad y el sentido de buscar nuevas formas de
expresión en la lengua castellana. Por qué olvidar lo fundamental:
su experiencia en El Salvador con Gavidia. A Balmaceda lo conocerá
el 10 de diciembre de 1886, ya la diva había lanzado su desdén
incendiario y anatemas sobre el público chileno. Viu Adagio dice
lo siguiente:
“Las crónicas que Rubén Darío publica a fines del siglo
XIX en Chile resultan un punto de partida insoslayable
para reflexionar sobre la aparición, en la región
latinoamericana, de mujeres deseadas y admiradas
por sociedades enteras. (..) “A meses de haber llegado al
país y con apenas diecinueve años, el diario La Época
de Santiago de Chile le encarga a Darío que cubra las
presentaciones de una de las mayores actrices trágicas
del siglo XIX que por primera vez se presentaba en el
país.”
Don Paul Groussac, no fue un hombre consentido por su crítica,
pero era un crítico que tenía el espirito colonialista francés, estuvo
en una academia militar, era de gente de buenos recursos, había
para entonces una política oficial racista hacia las colonias, no era
ajeno a sentir inferior a los demás, como en una oportunidad se
expresó muy despectivo con Darío. Don Paul Groussac, que escribía
muy bien, pero era asunto de formas, porque de fondo, emergía
de su ser, el atropello, la burla o sencillamente la descalificación.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 323
Se había dicho anteriormente que había mucha diferencia entre
la crónica de éste último y Darío, La académica argentina pone el
ejemplo más claro:
“Paul Groussac construye un discurso riguroso, preciso
y analítico que visibiliza la erudición que posee en el
campo de la dramaturgia. La primacía de este registro
intelectual conlleva, para ser más precisos, la censura
de juicios subjetivos que sólo en contadas ocasiones deja
deslizar. El contraste respecto del relato de sensaciones
que Sarah despierta en Darío se vuelve aún más visible
ya que Groussac abunda en comentarios y reflexiones
teóricas.”
Y cita un párrafo de la crítica hecho por Groussac, a consecuencia
de haber estado en el Teatro viendo a la diva:
“tiene, pues, las dotes de una verdadera
comedianta: se muestra dueña absoluta de
sí propia y de sus efectos escénicos. Pero
no mucho más que la coqueta mundana
que engaña en la misma noche a diez
adoradores, o nuestro amigo Don Juan, al
fingir admirablemente su momentánea
pasión, pues la hipocresía, es decir la acción
cómica, es una aptitud natural que casi todos
poseemos. Procuremos, pues, analizar en
pocas palabras ese talento de gran hipócrita.
(1904:285, las cursivas son del original)” (La
acción teatral. A propósito de Sarah Bernhardt de Paul
Groussac)148
148.- Publicado para el diario La Nación el 5 de septiembre de 1886.
Referencia de Vio Adagio.
324 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Viú Adagio considera que la crónica de Rubén Darío y la de
Manuel Gutiérrez Nájera constituyen un tópico literario donde la
diva es celebrada. No obstante, Gutiérrez Nájera, era considerado
como un verdadero cronista de los espectáculos, nació en 1859,
era ocho años mayor que Darío, sin embargo, hay que considerar
algunos aspectos con relación el medio. Maximiliano, era
emperador de México y durante esa época se cultivaron las artes
de origen europeo, aunque la guerra de liberación tardó, también
la aristocracia y burguesías mexicana, no cambiaron su modelo ni
después de la caída del imperio hasta la llegada de derrocamiento
de Porfirio Díaz. México fue célebre hasta en los valses. Palacios y
vida de esplendor del que no gozaban en las regiones abandonadas
y habitadas por indígenas que vivían en miseria, tan grandes eran
el esplendor como la miseria. Nicaragua, un pequeño pueblo,
reducido en todo.
Gutiérrez Nájera escribió bajo distintos seudónimos. “El Cronista”
Puck” “Junius” “Recamier” y, por supuesto, “El Duque Job”. Y de lo que
más le gustaba escribir era de las artes escénicas. Se embelesaba
ante las actrices y por, sobre todo, las cantantes de Ópera. La
presencia de Patti fue un suceso extraordinario, él escribía para
el periódico “El Partido Liberal” y expresó lo suyo de la siguiente
manera:
“Imaginaos un perfume que se oye… imaginaos una
evasión de mariposas de cristal que chocan sus alitas en
el aire… “, escribió. “Esa voz hace frisos de la Alhambra
con las moléculas del aire. Es un encaje que canta”
Pero como se ha dicho, Gutiérrez Nájera era el asistente
imperdible en una butaca frente a las divas, así que no solamente
se puede considerar como extraordinario la crónica a Patti, sino
también a María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Efrena
Peralta Castera, en Europa la llamaron “Ruiseñor mexicano” tenía
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 325
una voz extraordinaria y junto con sopranos italianas realizó un
viaje por todo México. Murió a los treinta y ocho años su carrera
no fue tan larga como su nombre. Gutiérrez Nájera escribo como
recuerdo de su niñez haberla escuchado.
No quiero oír Sonámbula sin preguntar anticipadamente:
¿por qué no hacemos el monumento que ha de guardar
la Sonámbula nuestra? Era yo muy niño cuando oí esta
ópera por primera vez, y la cantaba Ángela Peralta.
No la aplaudí entonces porque no podía aplaudir, pero
lloré. ¿Por qué lloraba? Los niños lloran por las tristezas
venideras, y los hombres… por las que se fueron. Hoy,
Sonámbula no complace mis ideales artísticos; sé algo
más, siento acaso algo menos, pero estoy cierto de que
Ángela Peralta hablaba a mi alma en ese idioma que se
escucha sólo con los ojos cerrados, y también estoy cierto
de que… no he vuelto a oír cantar a otra Sonámbula
soñadora en ese idioma. ¿Es culpa mía? No lo sospecho.
Releo el Rafael de Lamartine y aún me enternece. Oigo
la Serenata de Schubert y aún me encanta. He oído a
Adelina Patti en El barbero y me ha hechizado. ¿Por
qué, pues, ya no entiendo La sonámbula? Sólo por esto,
acaso: porque después de haberla oído a Ángela, la he
oído cantar con la garganta, pero no con el corazón. Y el
corazón es el que canta. Un compositor escribe, traza en
el papel esos escarabajos que llamamos notas, se oye a sí
mismo y siente que ha expresado con verdad o con calor
sus sentimientos. Manuel Gutiérrez Nájera”.
Se ha dejado al fina el párrafo que sigue, y que por cierto es con
el que inicia Julieta Viu Adagio, su trabajo enjundioso y novedoso.
Gutiérrez Nájera no era un desposeído, y su experiencia en la
crónica de espectáculos era proverbial, gustaba de ver y escribir.
Darío apenas iniciaba su trabajo en una metrópoli como Santiago de
326 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Chile. Lo que debe quedar más claro está relacionado con el mismo
artículo de la académica argentina, es que el modernismo en que
envuelve a Nájera y a Darío, hay que ubicarlo cronológicamente.
Así que, Nájera escribía muy bonito y entusiasmado, al igual que
lo realizó Darío con menos experiencia; pero lo que no se puede
confundir en que el Modernismo, sale a luz, en 1888, con “Azul”. En
el caso específico de Darío, sus crónicas de teatro, por la presencia
de Sarah Bernhartd puede ser considerado, como un derroche de
entusiasmo que fue expresado con el léxico acumulado con sus
lecturas, y la memorización de los dos diccionarios, y una antesala
de su ignota tendencia hacia el cambio
Julieta Vio Adagio sostiene que Darío
“Las crónicas que Rubén Darío publica en la prensa
chilena y Manuel Gutiérrez Nájera en la mexicana
consolidan, a fines del siglo XIX, a la diva como tópico
literario. Estas producciones forjan un imaginario
que celebra la belleza, la armonía y la exclusividad
y que por ello resulta contestatario de la concepción
burguesa del arte y de la vida que rige las sociedades
latinoamericanas finiseculares. En este artículo,
consideramos las representaciones que los modernistas
mencionados realizan de Sarah Bernhardt y Adelina
Patti para analizar la emergencia del divismo, esto es,
una narración donde la hegemonía de la estrella logra
desplazar a un segundo plano a la obra interpretada.
Contrastaremos este corpus con la crítica teatral que
Paul Groussac escribe sobre Sarah Bernhardt focalizada
en la actriz y sus habilidades para la interpretación”
El impresionado periodista de la crónica teatral no se contentó
con el trabajo que, aunque expresara sus sentimientos y
precepciones, no satisfacía la veta de las minas de Pan y Apolo. Su
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 327
verbo, su expresión intima, el cómo sentía, solo lo podía enunciar
con la poesía, es entonces que publica un poema a Sarah, con
definiciones del talento, capacidad y belleza que solo un Rubén
Darío pudo haberle dedicado a la Diva.
Sarah
“Bajo el gran palio de lumbre
del Arte, una encantadora
a quien admira y adora
y aplaude la muchedumbre.”
“una voz de tono blando,
un cuerpo de sensitiva;
algo como un arpa viva
que da el sonido temblando;”
“y luego una sombra; y luego
un alma y un corazón,
y una inmensa inspiración
que baja en lenguas de fuego;”
“amor hondo y subitáneo,
odio profundo y deshecho,
las tempestades del pecho,
como las tormentas del cráneo,”
“la pasión terrible y fiera
que por el rostro se asoma;
un arrullo de paloma
y un rugido de pantera;”
328 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
“la pálida faz de muerta
por donde el lloro resbala
y el suspiro que se exhala
por una boca entreabierta.”
“algo humano, algo divino
algo rudo, algo sereno;
con una palabra el trueno
y con otra palabra, el trino.”
“¡Eso es Sarah! Y gloria de ella
que, con su ingenio fecundo,
brilla a os ojos del mundo
con resplandores de estrellas.”
(Santiago, octubre de 1886)
Darío tiene la capacidad de relación de ideas, la de reducir en
pocas palabras lo que pudiera ser un ensayo. Solamente en un
cuarteo exponer de una manera sintética toda la presentación
artística y capacidades de Sarah que ha merecido los aplausos del
mundo.
“algo humano, algo divino
algo rudo, algo sereno;
con una palabra el trueno
y con otra palabra, el trino.”
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 329
EL CERTAMEN VARELA:
CANTO A LAS GLORIAS ÉPICAS DE CHILE.
Don Federico Varela, minero, industrial y político, convoca a un
certamen, para entonces don Federico, era Senador de la República
por la provincia de Valparaíso. Se advertía en Chile un impase en la
producción literaria y para el senador un mecenas, era preocupante,
de tal manera que escribió a su amigo y reconocido intelectual José
Victorino Lastarria, de acuerdo a Raúl Silva Castro, había que crear
condiciones anímicas entre los escritores jóvenes y los mayores, y
esto se podía lograr solamente por lo sustancial del premio, porque
los mayores no se animaban por poca monta.
Es invierno, Darío está sin trabajo, la aduana de Valparaíso
recibió su renuncia a un trabajo que, para sus críticos nunca realizó,
pues nunca supo para que estaba alli. Honesto y aburrido por hacer
nada, abandonó y se quedó esperando qué hacer. Por supuesto, aun
cuando era difícil de comprenderlo, hubo manos pródigas que se
le acercaron y Pedro Balmaceda Toro con la inmensidad de cielo
en su corazón, le envió una carta invitándolo a la participación, a la
que agregó la información de las bases del certamen para poesías
becquerianas. Bien Darío escribió las “Otoñales”
Darío se entera de otro certamen, pero no consulta con Balmaceda
tampoco con Rodríguez Mendoza, y busca como ser aconsejado por
el maestro de La Barra, y según Poirier en una carta que le envía al
Presiente Carazo, fue él que de nuevo lo entusiasmaba a participar
en el evento, que con un poco de suerte y un buen trabajo podría
ganarse los seiscientos pesos que por supuesto eran toda una
fortuna.
El Programa del certamen fue publicado en el medio “La Libertad
Electoral”, el 28 de junio del 88. El primer paquete estaba dedicado
a la creación de un canto a las glorias épicas de chile. Por otro lado,
330 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
las poesías bequerianas tenían que ser entre doce o quince.
Cómo podía el joven centroamericano una vez que se ha
determinado el tema, participar en un evento que requería un alto
y profundo conocimiento de historia, detalles, personajes, lugares
etc.,
Darío había tenido una gran experiencia de saber y poder
improvisar cuando a los dieciséis años se ganó el premio al hacer
la “Oda a Simón Bolívar” trabajo poético admirado hasta hoy en el
siglo XXI, Por supuesto que Darío tenía información y formación
relaciona a Bolívar por cuenta de la admiración como libertador
en el grupo de liberales leoneses, además que adornó la Oda, con
la mayor cantidad de personajes, hechos históricos y recursos
poéticos.
Sus más emponzoñados escalpelos han hurgado en las carnes y
huesos de la literatura y encontraron que tanto la “Oda a Bolívar”
como el “Canto a los Glorias de Chile” tienen el sello de Joaquín
Olmedo en “La victoria de Junín Canto A Bolívar” Enrique Díez
Canedo, fue uno de esos críticos que a la par de una flor lanzó un
saco de ortigas cuando se refería a Darío. Es quien desconoce y tira
al piso el trabajo del jovencito de 16 años que escribió la “Oda a
Bolívar” haciendo señalamientos basados en falacias de tiempo.
No se puede comparar al Darío en El Salvador siendo (como hay
de considera) un niño, con el Rubén Darío de Prosas Profanas y
Cantos de Vida y Esperanza. Sin embargo, ese poema bolivariano
no lo hubiera hecho su critico a esa edad ni doblándola. Y no existía
ni en chile ni en Centro América ni Colombia y Venezuela alguien de
la misma edad o mayor, que la hubiera hecho o superado.
El “Canto Épico a las Glorias de Chile” no es una imitación
basada en la obra de Olmeda, nada que ver. Si tiene algo, podría
ser el acento. Que corresponderá al estilo de una Oda Pindárica
u Horaciana. No era un “Canto” pues ese fue el pegón del jurado
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 331
purista. La obra de Joaquín Olmedo era un Canto. No obstante, los
críticos motivados en sus respectivos cuartos de disección armados
de sierras y guadañas, no se enteraron que el Canto Épico, tiene
en algunas estrofas, el léxico y el ritmo que antecede a la “Marcha
Triunfal”
He aquí el ejemplo:
¡Oh Patria! luz y aliento
para cantar tus glorias inmortales:
que ha llegado el momento
en que suenen a1 viento
los clarines sonoros y triunfales.
(..)
Los viejos griegos, cuando audaz volvía,
ligeramente erguido, sobre el carro
de oro del triunfo, el vencedor bizarro,
en heroica alegría,
al eco de las arpas victoriosas
ponían en su casco las guirnaldas
de laurel, y la palma de esmeralda,
al caballo de guerra
que iba pisando rosas
regadas por la tierra.
Si sucumbía en el feroz combate,
en los labios del vate
estaba la epopeya, y en el sacro
empuje del cincel el simulacro.
Nosotros los chilenos,
cual los viejos helenos
dimos nuestras guirnaldas y canciones
a aquellos indomables batallones
que tornaron serenos
de luchar y vencer como leones
y de salvar la patria como buenos.
332 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Esta vez, se trataba de encontrar en la historia chilena un hecho
relevante y glorioso. Pensado bien tendría que ser la acción que
estaba en el corazón y la mente de los chilenos, y en especial, en el
bolsillo de los dueños de las minas. El acto heroico abanicado con el
espíritu nacionalista, y por qué no decirlo, la actitud valerosa de sus
soldados y el denuedo o intrepidez de sus generales hasta el grado
de heroísmo cronológicamente, estaba muy fresco en el recuerdo
de todo Chile.
Darío consultó con don Eduardo de La Barra, y al parecer no
quería participar en el evento, y Darío le planteó lo suyo. Con la
experiencia anterior, se había documentado y había escrito un
extenso poema que mostró a De La Barra, citado éste último por
Castro Silva, de la Barra le hizo algunas observaciones de talles,
así como lo asesoró por escrito en prosa, lo hizo en detalles de la
historia la que insertó Darío al nivel de la poesía:
“Yo le salve esta dificultad, y, apelando a mis recuerdos,
le escribí en el acto apuntes en prosa que é1 convirtió
en lindos versos, aunque sin abarcar mi pensamiento
en toda su extensión, pues yo quise juntar en aquella
visión el nudo y la máquina del Canto épico, a1 mismo
tiempo que darle a1 cuadro la amplitud propia del
tema propuesto, el cual debía abarcar toda la Guerra
Pacifico.”149
¿Necesitaba Darío haber participado en las guerras contra el Perú
o Bolivia para comprender y luego escribir desde la experiencia el
Canto? ¿Lo necesitó Víctor Hugo para hacer de La retirada de Rusia
y Waterloo en su gran poema napoleónico Los Castigos? Tampoco
Olmedo no presenció Junín ni Ayacucho.
El resultado del jurado fue presentado en el “Orfeón Francés”
se presentaron solamente dos miembros del jurado. Don Diego
149.- Rubén Darío a los 20 años. Raúl Silva Castro- Pág. 203.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 333
Barros Arana150 y José Victorino Lastarria quienes explicaron la
ausencia por enfermedad del tercer miembro don Manuel Blanco
Cuartín. El primer miembro del jurado el señor Barros Arana era un
laureado historiador que hubo escrito la historia general de Chile
en dieciséis volúmenes. El tercero, don Manuel, junto con Lastarria
habían logrado sentar las bases de la crítica a la literatura chilena.
Todo el jurado era de gran calidad y reconocida notoriedad pública
en sus disciplinas. De tal manera que la decisión que tomó el jurado
pocos se atrevieron a cuestionar, lo que significa que si hubo.
La decisión “Ex eaquo” o sea “igualmente” fue lo sorprendente,
pues distribuyeron el premio en dos participantes: Rubén Darío y
Pedro Nolasco Préndez. Ambos redactores de “La Época”. Darío no
recibió el premio de inmediato por estar enfermo, pero Préndez
salió del evento contento con trecientos pesos en sus bolsillos.
Jorge Huneeus Gana151, hijo del célebre jurisconsulto y ex
rector de la Universidad, consideró injusto que Darío no recibiera
totalmente el premio. Huneeus Gana era miembro de la redacción
de “La época” y fue muy audaz que desde el mismo medio donde
trabajaban los galardonados, hiciera la crítica. (R. Castro Silva.).
En el diario “La Patria” en Valparaíso, fue tanta la impresión que
causó el poema que se excusó al publicarlo, pues no era política del
medio publicar poesía:
“Esta bellísima composición obtuvo, con harta justicia,
los honores del triunfo en el último Certamen Varela, y
aun cuando en nosotros ha sido norma invariable hacer
que los versos no figuren en el material de actualidad de
150.- Diego Barros Arana fue un historiador y educador chileno del siglo
XIX, cuyo legado más importante fue la monumental obra titulada Historia
General de Chile, escrita en 16 volúmenes entre 1881 y 1902.
151.- Jorge Huneeus Gana (Santiago, 10 de abril de 1866 - ibídem, 2 de
julio de 1926) fue un abogado, escritor, periodista, embajador, diputado
chileno que ejerció el cargo de ministro de estado.
334 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
La Patria, no hemos podido resistir a1 deseo de engalanar
por hoy nuestras columnas con este importantísimo
trabajo, que tanto lustre y honra está llamado a dar a
su joven autor.”
Darío, dedicó el poema al Presidente de Chile don José Manuel
Balmaceda: “Si tal dedicatoria fuese de su agrado, no habrá mayor
satisfacci6n para mí, y quedaré comprometido a seguir produciendo
mis pobres frutos; y procurando, con mis pocas fuerzas, servir a Chile,
mi segunda patria.”
El Presidente contestó:
“he leído dos veces, y he gozado con el recuerdo de
las hazañas que le sirvieron de tema y con la justa
satisfacción de ver a un joven subiendo, las escalas del
honor público y de la reputación general.”
“Gracias por su dedicatoria. Persevere Ud. estudie y no
abandone las letras que tanto pueden recibir de Ud.”
“Su Afmo. Amigo”
J. M. Balmaceda152
Los elogios surgieron en las páginas de los principales medios.
Darío había escogido el tema que estaba en la sangre y en el alma
de los chilenos. Estremeció a todos, quienes leyeron sintieron
ser partícipes del hecho, la narración poética invitaba. Ricardo
Fernández Montalva director del “El Ateneo de Santiago” escribió
15 de octubre de 1888 lo que verdaderamente sale de los elogios y
reconocimientos afectivos y temporales. El periodista aseguró una
verdad indiscutible y suprema:
“Su Canto épico durará mientras exista un chileno sobre
la tierra, y el sentimiento de lo bello y grande en los
corazones humanos.”
152.- Raúl Castro Silva O.C. Pág. 199
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 335
DARÍO SUS INTENTOS POR
LA CARRERA DIPLOMÁTICA
Darío regresó a Valparaíso y estuvo publicando en varios medios
tanto de Santiago, como de Valparaíso. Además, se debe recordara
que Pedro Balmaceda Toro, noble al extremo, le consiguió la
publicación de “Abrojos” y un trabajo en la aduana de Valparaíso,
donde escribió el cuento “El Fardo” y del que haría referencia en
una publicación en “La Nación” de Buenos Aires, el 6 de julio de
1913 cuando explica:
“En El Fardo triunfa el entonces, en auge escuela
naturalista, Acababa de conocer algunas obras de Zola,
y el reflejo fue inmediato; mas no correspondiendo tal
modo a mi temperamento ni a mi fantasía, no volví a
incurrir en tales desvaríos”
Se pueden reflexionar ente este párrafo que en si es revelador.
Una confesión cuando incursionaba el naturalismo, perseguido
y apaleado por una avalancha de escobazos y desprecios por las
corrientes Simbolistas y Decadentes; pero obviamente, estaba
en su interés hacer ejercicios de composición y el cuento, (es de
suponerse), que después de varios intentos, éste fue el que al final
le pareció cohesionado y coherente con la línea de Emil Zola. ¿Fue
acaso un influjo de Balmaceda Toro que estaba obnubilado por los
problemas sociales, y estaba en la línea de la investigación?
Su consideración le perduró aun veinticinco años después
cuando confiesa que, la producción no estaba acorde a quién en
sí, él era. Expresión muy resuelta cuando dice: “no volví a incurrir
en tales desvaríos” Hay que tener un sentido claro de quien era
Darío y los problemas que presentaban la escuela Naturalista. Esa
fue la diferencia, su existencia no estaba para cargar problemas,
ni describirlos, tampoco incrementar las dolencias o trasladarlas
336 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
a quiénes no la tenían. Su mundo era de fantasías, y hoy para los
críticos imberbes es un delito, porque no le interesó
Rubén mantuvo alguna correspondencia con sus amigos,
familiares y protectores. Y en las cartas descubiertas en los últimos
años relacionadas con su estancia en Chile, sus deseos y peticiones,
permiten enterarse que sus aspiraciones no estaban en convertirse,
en el que desplegaría los Estandartes de una nueva escuela. Se auto
percibí de inmediato y triunfante como un diplomático. Deseo que
pudo haber surgido desde su infancia a la orilla de su tía Rita y el
afamado esposo Cónsul de Costa Rica. ¿Qué impresiones habrá
tenido y qué deseos se habrá formado?
Con fecha del 12 de marzo de 1887, Darío escribió al Dr. Adán
Cárdenas. 11 días antes de esa fecha, el Dr. Cárdenas había entregado
el solio presidencial al sucesor, considerado como el liberal más
liberal de todos los liberales de Nicaragua, Aparte del saludo, Darío
le da a conocer que:
“Indudablemente doctor, con más agua se boga mejor y con más
aire crecen alas. He sido nombrado (cosa en verdad merecida, pues
el señor Cañas puede decir a usted lo que ello vale en chile) segundo
redactor de La Época. En este diario comencé como cronista, me
comisionó para escribir las crónicas teatrales durante la temporada
de Sarah Bernhartd, y ello, malo y todo, me valió mi nuevo puesto,
en donde, como en todas partes, estoy a las ordene de usted leal y
agradecido.
Sumamente claro, manifiesta en esa carta, el beneficio que le
produjo haber escrito las crónicas de la Diva. ¿Qué podía haber
significado para el Sr. Edward? Sencillo suponerlo. El diario pudo
haber sido el más vendido, e incrementó sus lectores.
Con fecha 25 de marzo, del mismo año, escribe al General Juan
J. Cañas, que está radicado en El Salvador. y va al grano: “No tengo
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 337
qué decirle, sino que sus palabras fueron proféticas, cuando me habló
usted de mi porvenir en Chile. El impuesto que usted me dio debo
agradecérselo eternamente.” (..) “no sé si usted ha explicado por ahí
lo que es ser segundo Redactor de un diario en chile, y un diario como
La época, de Santiago.
Señor don juan, pena me ha dado ver y comparar lo que
era en mi tierra y como se me trata y aprecia en Chile. Es
también cierto, que quizá en esa no habría hecho lo que
aquí, por mil motivos. El primero, que, aunque tengamos
alas no podemos volar sino hay aire” 153
El nicaragüense tenía suma claridad de las diferencias de toda
naturaleza que existían entre su provincia, y la que le prodigó en
medio de una clase social que sin saberlo a conciencia le puso a su
alcance lo que fue necesario: el aire para sus alas. Darío tenía alas,
fuertes, extendidas y dominantes como las del cóndor O elegantes,
de gran majestad, como las del águila. Veamos dos confesiones más
de Darío a General Cañas.
“A propósito ha llegado el tiempo de las revelaciones.
Poirier ha sido para mí un hermano, más que un
hermano. Su familia es como si fuese mía. He recibido
de esta casa, cariño, a corazón lleno, amistad grande,
agasajos impagables. Es en Chile, a quien más tengo que
agradecer. Después Carraco (Albano).
Carrasco se portó bien a mi llegada. Trabajó por
colocarme en La Época, donde entré de cronista. Al poco
tiempo, me comisionaron para escribir las crónicas
teatrales en la temporada de Sarah Bernhartd; luego me
nombraron segundo redactor.”154
153.- Cartas desconocidas de Rubén Darío: 1882 – 1916- Compilación de
José Jirón Terán- Academia de la Lengua- Managua, marzo del 2000. Pág.
65
154.- Idem. Págs. 67/68
338 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
A los dos remitentes les hace saber lo bien que le ha
ido, por supuesto hay un detalle de agradecimiento
de Carrasco Albano para el General Cañas: “Todo lo
hizo “por usted” “a quién debía una inmensa gratitud,
queriendo pagarle con algo”
Qué “algo” fue para Carrasco Albano. La fina atención que le
brindó a su recomendado.
Un detalle que muy poco se ha difundido es la llegada de Darío
a la universidad de Chile, institución de prestigio que había sido
constituida con el espíritu que se extendió por toda la república
después de la Independencia. La Real Universidad de San Felipe
fue sustituida por representar el colonialismo español. La nueva
universidad surge en 1841 en el marco de la avalancha dc cambios
liberales que salió de algunos chilenos como Lastarria y de los
argentinos exiliados, siendo su primer Rector, don Andrés Bello.
A esas aulas con ese peso histórica y aires liberales, entró Rubén
Darío, el poeta tropical, deseando obtener un grado académico en
Derecho Público e Internacional, cuyas cátedras estaban siendo
atendidas por el Dr. Jorge Huneeus Zegers155
Darío le explica al General Cañas la situación así:
“Durante mis tareas en el diario, en ratos desahogados,
y a indicación de personas respetables que me tienen
cariño, he asistido desde hace seis meses, a las clases
de Derecho Público, e Internacional de la Universidad
dirigidas por don Jorge Huneeus. Pienso concluir el
curso”156
155.- Jorge Segundo Huneeus Zegers (Santiago, 28 de octubre de
1835-ibídem, 21 de mayo de 1889) fue un abogado y político chileno.
156.- Cartas desconocidos ibídem pág. 68.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 339
¿Cómo pudo asistir a la Universidad? No se conocen detalles. El
1883 el profesor Huneeus, con gran trayectoria diplomática, y en
diversas carteras ministeriales llega a ser Rector de la Universidad,
y por discrepancias con el Presidente de la República, don Manuel
Balmaceda, no quiso asumir su nuevo mandato y abandona la
rectoría en 1887
Darío en su carta ha creado condiciones psicológicas para llevar
a su remitente a que sume todos los éxitos que ha logrado, y como
todo ha sido muy bueno, solicitarle un favor más. Consistiría en
un beneficio que Darío recibiría, y por supuesto el General Cañas,
no tendría de que arrepentirse, puesto que el recomendado lo ha
dejado en muy buena posición. Y sabido que incluso es estudiante
de Derecho y alumno del más prestigiado jurista, le solicita lo
siguiente:
“pero como esto no es cosa de poco tiempo, y mis
miras son de servir de algo positivo a mi patria”
(..) “quisiera yo, y por esto me dirijo a usted, que el
Gobierno me pensionar, para seguir esos estudios,
comprometiéndome, por medio de un contrato, a estar
a las órdenes de ese mismo gobierno para la enseñanza
o servicio, que se necesiten. Cómo usted ve, ello no es de
corto tiempo, cada curso dura un año; y yo, continuaría
mi estudio particularmente, además de concurrir a la
Universidad “(..) “Estas ciencias en Chile es donde están
más adelantadas en América Latina, quizá mi propuesta
tendría buenos resultados y algún provecho.”
Darío ha expuesto que personas respetables le han indicado
que estudie Derecho, no menciona a ninguna de ellas, pero podría
estar en cualquiera de sus amigos, o gente de gobierno que llegaba
a la redacción del Diario y que lo conocían. Obviamente, la carta
fue de sondeo, pero no tuvo respuesta, por lo que Darío envía
340 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
otra con fecha “(principios de mayo)” de 1887, con las siguientes
consideraciones:
“El Señor Poirier recibió hace algunos días un cablegrama de
Nicaragua en que se le pregunta por mí. Ignoro que haya contestad.
Así mismo ignoro el por qué se le piden informes de este pobre diablo,
que ya se creía olvidado de la gente de su patria.”
Con fecha 16 de julio del mismo año vuelve a escribir al General
Cañas y le hace saber que Nicaragua era desconocida y que Eduardo
Poirier ha hecho mucho como miembro del Consulado de Nicaragua
en Valparaíso, que sus escritos también han logrado llegar al pueblo
chileno y escribió un artículo sobre el del Canal y fue reproducido
por la prensa argentina. Además, le hace saber que hay personas
que desean verlo de nuevo en Chile. Y de nuevo, después de “dorar
la píldora” o “soften the blow”, va al grano:
“hay alguien que merece, y casi debe, llevar aquí la
representación nicaragüense, por su alta posición, su
serenidad y el aprecio social de que goza; el señor Poirier.
Creo que, a mí, no me negarían en tal caso la secretaría
de la legación. Aquel nombramiento ahorraría al país
gastos de traslación, pues el señor Poirier reside en Chile,
como yo.”
“Podría enviarse como adjunto a uno de tantos
inteligentes oficiales que hay por ahí, a estudiar donde
la milicia está en primera clase, sin tener que envidiar a
ninguna del mundo”
“Sé lo que más puede llamar la atención del gobierno
será la cuestión del sueldo-Ah, pero eso tiene arreglo.
Nos comprometeríamos (¿) a servir al país en cualquier
comisión, o estudios, etc. A todo lo que quisiesen
encomendar a la negación. Y luego, asegurarnos (así
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 341
dígalo usted) que después de un año, de servicio pagado,
no recibiremos un solo centavo, permaneciendo, si
es voluntad del gobierno, empleados adhonorem” (..)
“Hable Ud. con el Dr. Cárdenas”
Ahora se puede comprender el porqué, de las cartas escritas en
su conjunto. Cárdenas – Cañas. Darío le envía unas claves al General
Cañas, que si le contesta comprendería la decisión que en Managua
se hubiese tomado. Las claves y su significado: Bueno, que Cañas
fue nombrado Ministro en Chile, Prince, que el nombrado en Poirier,
y Power, que Poirier ha sido nombrado encargado de Negocios de
Nicaragua en Chile con Darío como Secretario.
Darío primeramente se dirige al Ex vice-Presiente Cárdenas por
la influencia que tiene a nivel de Gobierno, dos liberales fuertes.
Cárdenas y Carazo. Luego, adornando las cartas con sus triunfos,
también le hace saber al General Cañas, cómo lo esperan, cómo lo
admiran etc., para luego solicitar sus buenos oficios en la búsqueda
del beneficio con un cargo diplomático.
Con fecha 3 de febrero de 1888, don Eduardo Poirier, dirige una
carta al Presidente de Nicaragua, don Evaristo Carazo, y le hace
referencia de otra:
“Dando ahora cumplimiento a los deseos de V[uestra]
E[xcelencia], paso a informar sobre el joven nicaragüense
don Rubén Darío. Tomaré como punto de partida la
fecha de mi anterior informe al Ministerio de Fomento
(8 de julio de 1887)”
Por la fecha indicada del 8 de julio de 1887, se deduce, que pudo
haber habido alguna gestión de parte del General Cañas. Alude en la
carta la estadía en la aduana de Valparaíso y su retorno a Santiago.
“y allí ha seguido entregado a tareas periodísticas,
especialmente en La Época, la Revista de Artes y Letras
342 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
y la Libertad Electoral” Un “Canto Épico de las Glorias
de Chile” que compuso le mereció con justicia un primer
premio en el certamen abierto por el opulento caballero
don Federico Varela y junto con ese premio ha recibido
las felicitaciones de personajes notables.
Los trabajos literarios del señor Darío en prosa y verso
han seguido dándole honra y provecho y son siempre
recibidos con aplausos
El 5 de febrero de ese mismo año, de 1888, don Eduardo Poirier
nuevamente acusa recibo y contesta carta que el Presidente de
Nicaragua, don Evaristo Carazo le envió en 25 de noviembre de
1887. Poirier, había enviado una carta al presidente con fecha 3 del
mismo mes y año, o, sea, había dado respuesta a una anterior. Por
su condición de fidelidad a quien le sirve tiene que responder – hay
que suponer que el Presiente Carazo pidió informes confidenciales-
con estricta veracidad y expone:
“Paso en seguida a cumplir con un estricto deber de
conciencia.” (..)
“debe ser puesto al corriente de todo cuanto se refiere
a la conducta de sus súbditos en el extranjero, y de que
ningún órgano más autorizado al efecto que el mío,
dado que, además del puesto oficial que invisto, me hallo
al tanto de los sucesos y puedo certificar personalmente
a su respecto, voy a permitirme hacerle una reseña la
más completa posible de lo que ha sido hasta hoy la
vida pública y privada del joven Darío, para lo cual
retrocederé hasta los días de su arribo a este país.”
No hay que suponer lo que se entiende por evidente, puesto que
Poirier indica que ha respondido en correspondencia anterior las
preguntas que sobre el señor Darío le hubo hecho el gobierno de
Nicaragua.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 343
“Allí, como ya he tenido ocasión de informarlo al
Gobierno, se encontró en medio de un grupo de personas
de lo más escogido de la sociedad santiagueña y en
un círculo de jóvenes distinguidos. Se le presentaron
muchas oportunidades de lucir su talento, como en
efecto lo hizo publicando buenas composiciones en verso
y prosa. Pero desgraciadamente Darío, como individuo
particular, no tiene cualidades que le permitan alternar
con gente escogida. De carácter indolente y brusco, lleno
de debilidades, rarezas e inconsecuencias y teniendo
más afición que por el trabajo, por la vida del ocio y
de los placeres, “según después he sabido”, pronto se
hizo indispensable su salida de La Época. Entonces me
escribió a Valparaíso dándome cuenta de que se hallaba
en situación difícil en ese diario y no podía continuar en
él; pero sin que por entonces viniera yo en conocimiento
de lo que realmente pasaba. Hícele venir nuevamente a
mi casa”
Despedido de “La Época” se refugió en la casa de Poirier, y con
la preocupación de algunos amigos que le quedaban entre ellos
Pedro Balmaceda, que le ha conseguido una plaza en la Adana de
Valparaíso. Suceso que el señor Poirier157 le comunica al Presiente
Carazo en carta del 15 de febrero del mismo año, 1888.
“Uno de ellos, el más noble y que más prueba tiene dadas
de su cariño por Darío, el muy estimable joven don Pedro
157.- Cuatro cartas inéditas al Presidente Evaristo Carazo sobre Rubén
Darío – escritas por Eduardo Poirier- 1888 -1889 – Rescatados por el Dr.
Jorge Eduardo Arellano- Gracias al doctor Manuel Ignacio Pérez Alonso
(Managua, 21 de diciembre, 1916 / México, D.F., 31 de julio, 2007), quien
las conservaba entre sus papeles y oportunamente facilitó al suscrito
fotocopias de las mismas, es posible rescatar cuatro cartas inéditas acerca
de la estada de Rubén Darío en Chile. Su autor fue su principal amigo y
protector en el país austral: el periodista chileno Eduardo Poirier (1860-
1924).
344 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Balmaceda Toro, hijo del Presidente de esta República,
pudo, venciendo mil resistencias, motivadas por la
manera como se había conducido en La Época “y acerca
de la cual sólo recientemente he podido darme cuenta
exacta por boca del mismo joven Balmaceda”, pudo,
digo, obtener de su señor padre una buena colocación
para Darío en la Aduana de este puerto. Aquí, si bien
no tuve gran cosa para reprocharle por su conducta
privada, pudo convencerme de que el joven Darío no
tenía noción alguna del deber y le faltaban muchas de las
condiciones indispensables para saber vivir. No asistía
con puntualidad a su empleo sino raras veces, a pesar
de vivir en mi casa y de que yo le azuzaba y aconsejaba
constantemente.” (..) “pues, como a mi lado contaba con
todo, no se preocupaba del mañana y si algo publicaba
era después de mil instancias mías.
(..)
“Darío, sin esto, hallaríase ahora en la más desvalida de
las situaciones, a pesar de su indispensable talento.”
(..)
“Acababa de ser laureado en un certamen un “Canto
Épico a las Glorias de Chile”, que, durante su estadía en
Valparaíso, tras de esfuerzos casi heroicos para vencer
su pereza, conseguí compusiera para ese certamen,
obtuvo el premio y las felicitaciones de los hombres más
distinguidos en la magistratura y en las letras. Puede
decirse que la estrella de Darío brillaba a la sazón en
todo su esplendor “En primer lugar, lo que es muy raro
en un joven de sus cualidades y aptitudes, carece en
absoluto de hábitos sociales. Los principales salones
habríanle abierto sus puertas; pero Darío parece no
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 345
gustar de la sociedad escogida, sino de otra sociedad
que pervierte y perjudica” (..) “La sociedad de Santiago,
como toda sociedad ilustrada y culta, tiene exigencias
a las cuales Darío no ha sabido corresponder. Por eso,
aislándose paulatinamente de las personas que más han
podido valerle, se ha encontrado de repente casi solo.
(..) “Vaya un ejemplo. Entre las muchas empresas que se
le preparaban y que la habrían dado honra y provecho,
habíase comprometido últimamente con otro poeta
amigo, joven de fortuna, a fundar un periódico literario
de salón y recibido adelantos a cuentas de trabajos. El
amigo dio a luz el periódico y se encontró solo en la
estacada. Darío, por su incurable pereza, no escribía.
El amigo le protestó y Darío insultó. Así ha reñido con
muchos.”
Es doloroso enfrentar verdades como las que expuso don Eduardo
Poirier al Presidente de Nicaragua. El funcionario de gobierno tenía
que ser fiel en su informe muy profesional, además que, agregó a
las misivas enviadas, orientaciones de cómo tratar al joven poeta,
de quien, no se dudaba de sus grandes calidades poéticas y gran
talento. Poirier, lamenta que su conducta sea tan díscola. Quizá,
tratando de comprender y no de justificar la situación de Darío,
se puede encontrar una explicación, porque también hay que
tener en cuenta los resultados objetivos observados en el carácter
del ciudadano nicaragüense que el diplomático Poirier, llama
“voluntariosos” y “dúctil”,
Un análisis de resultados presenta lo siguiente: La publicación
de “Emelina” y de su poemario “Abrojos” y el premio por el “Canto
épico a las Glorias de Chile”, los elogios más hermosos ajustados
al reconocimiento de poeta talentoso que ningún chileno había
logrado por un poema patriótico; las consideraciones del Presidente
de Chile, y su hijo, el ascenso en el diario “La Época”, la estima y
346 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
atención de sus compañeros de trabajo que lo introdujeron en el
medio social de los acaudalados.
Se podría considerar que ese mismo año cuando el Presidente
de Nicaragua está considerando alguna posición para Darío, hubo
recibido tanta información negativa- obviamente necesitaba tener
información porque en el medio se conocía de sus debilidades por
los alcoholes.
Darío murió sin conocer nunca la existencia de esas cartas y fue
hasta en el siglo XX, finales del mismo que fueron publicadas. Fue
el año de “Azul” la expresión primigenia y puerta fundamental para
el cielo y el mar por donde navegaron los más grandes poetas del
habla castellano en la barca construida por Darío.
Sus problemas de salud, un hombre nacido y criado en el
trópico, y en León donde el Trópico se entendía en aquella llanura
llameante saludando a las llamas del sol; y él, en Santiago de
Chile, donde el mismo río Mapocho se abriga con la niebla por la
intensidad del frio. Primavera u otoño, eran tiempos de frio para
él que nació hirviendo. Fue duro aclimatarse. Y la gran pregunta:
¿Cómo se puede producir tanto, leer, estudiar, practicar, trabajar,
traducir, escribir, corregir? Además de ocuparse de las actividades
recreativas y de la bohemia, el desvelo por lo bueno, o por lo malo.
Los críticos y enemigos cuentas las horas de la bohemia, no las que
fueron posible tanto triunfo.
Los poetas, mujeres u hombres, son seres anormales,
no tienen el mundo de quien llega a una oficina y sale de ella a
determinada hora, llega a su casa, cena y se acuesta. Son ángeles y
demonios. Se someten a genios del bien y de mal. Seres marginales;
desde esa posición ven al mundo, y los seres que son del montón
muy pocos los comprenden. No se les puede medir con la misma
vara con la que se mide a quienes son del común. El poeta se agita
e irrita si se limita en una jaula. Por supuesto, que no deben perder
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 347
el sentido de responsabilidad sabe administrar lo que siente con
lo que debe. Así surgen los Unamuno, Sor Juana Inés de la Cruz, los
Azorín, Gabriela Mistral, y los Cervantes.
Podría haber salido un libro como “Azul” de un metódico,
escrupuloso, con todas las virtudes de un hombre ejemplar. Alguien
le dijo a Darío que había muchos santos, pero pocos Cisnes.
Había una gran diferencia, casi abismal, entre un aristócrata de
pueblo que se pavoneaba en Granada o León, y uno de Santiago
o Valparaíso. Darío por las mismas licencias o permisividades
tácitas de la antropología de clases en Nicaragua, los rechazos
eran menores, si, que los había, y distancias que se advertían
objetivamente en lo material y lo cultural, pero, había apertura.
Darío se podía mover en esas aguas, pero la aristocracia chilena,
era (es) totalmente diferente por las mismas razones de que se
juntaron los herederos de la colonia con sus panoplias, líos de
títulos y escudos, y la catarata de inmigrantes inversionistas que
profundizaron las contradicciones sociales y económicas.
Don Eduardo Poirier se queja que Darío busca los grupos de
obreros, y se mezcla con ellos, goza en ese medio, pero el poeta
confiesa que se juntaba con los marineros en el puerto y en las
embarcaciones disfrutaban de los placeres del vino y mujeres.
Darío dividido en lo que deseaba y disfrutaba y lo que estaba en
el siglo de Wateau. Era muy “ambiguo” fácilmente cambiaba de
parecer y eso era un pecado para Poirier que fuera dúctil. cambiar
de parecer;
Enrique Díez Canedo, consideró que Darío:
Era Rubén Darío muy sugestionable. Le faltó siempre
carácter. Cualquiera podía influir en Rubén, aunque no
literariamente.
348 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Pero esa condescendencia ante las sugerencias, tenía un límite,
lo que se advierte que Darío tenía inconsistencia en muchos
aspectos de la vida, y sobre todo en el medio en que se desarrollaba.
Sufría por tener que tomar una determinación y no saber si era la
correcta. Eso lo hacía muy cambiante. No adquirió esa volubilidad
por gusto, se fuer formando desde su más temprana edad al vivir en
un medio desajustado y no saber que hacer frente a la voluntad de
unos o de otros. El limite estaba precisamente en lo que dominaba,
donde tenía seguridad total de lo que hacía o escribía. Darío tenía
que tener un espacio libre, profundo y dominado. En un estado
alcohólico se irritaba si sentía que se le estaba sacando de sus
dominios. Por tal suerte, es imposible que haya escrito poemas en
estado de ebriedad cuando tenía desajustado su Dominio.
Era feliz viendo o gozando de esos bienes suntuarios, de las
copas, y licores, tapetes y alfombras; pero, era feliz, sintiéndose
uno más, entre trabajadores, que manifestaban hacia él mucho
respeto, y también confianza sin distancia, que cualquier falta que
cometiera, no tuviera importancia, ni fuera causa de reproche. Don
Eduardo había nacido en esa cultura chilena de mucho protocolo y
delicadezas y tenía absorbido los valores de su condición pequeña
burguesa, que eran los puntos de partida de su análisis, por lo tanto,
no podía ser diferente.
Darío era esa persona que gozaba las circunstancias en medio
de los ricos, pero a la vez sintiéndose menos. Un acto o actitud
que para Darío podría ser natural o sin importancia, en ese medio,
era un pecado. Gravedad para calificarlo como persona incapaz
de ajustarse a la rigidez establecida por un protocolo para cada
actividad que se realizaba. Tampoco se pueden considerar que
quienes lo acogieron en ese medio, eran unos desgraciados
incompresibles, ya ellos habían dado lo suyo; pero Darío, pudo ser
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 349
un despistado e ignoró las reglas del comportamiento, o el extremo
de considerar, el “asi soy yo” “aguántenme”.
Cualquieras que fueran sus consideraciones, se ganó el desprecio
que lo resintió y obligó a alejarse. Es difícil para un Cisne estar entre
pavos reales. Son orgullos diferentes.
Si teóricamente se pudiera cambiar un elemento fundamental en
la vida de Rubén Darío, cambiar aspectos de sus circunstancias, en
cualquier parte o cualquier tiempo, no hubiese llegado a existir ese
hombre extraordinario que cambio revolucionario en la lengua de
Castilla. Es fundamental comprender que las personas tienen una
naturaleza propia, lo que comúnmente se denomina “Naturaleza
Humana” pudiera ser que no sea aceptado el concepto, porque
es Aristotélico, y tienen el sentido de que cada hombre es lo que
es, sin embargo, se vinculan a su naturaleza lo animal, social y la
racionalidad integrada a las dos anteriores. Todo lo que hizo o dejó
de hacer, todo fue necesario para definirse.
El ser humano realiza acciones que lo homogenizan, sos aspectos
muy primitivos que han sido estudiados por Desmond Morris. Sin
embargo, los aspectos sociales cuando el hombre va creando un
antropología cultural y social, va definiendo en espacio y tiempo
cómo enfrentar situaciones difíciles y cómo también aspectos
lúdicos. Crea las grandes diferencias culturales entre los pueblos.
Pero obviamente, como no se concibe, ni se puede demostrar
que existe una homogenización de carácter y personalidad, el ser
humano, también logra ser identificado en lo particular.
Esa particularidad se puede entender como una combinación
de su naturaleza, y la incidencia del medio, partiendo del hogar
con otros medios y espacios de socialización; logra formar una
conciencia. Por supuesto es asunto de discusión, si se debe a un
proceso estrictamente material dada sus condiciones materiales
objetivas, o es esa conciencia producto de su “naturaleza” y
350 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
sumando a ella, lo que el medio social enseña, tiene por bueno y
por malo.
La racionalidad es una actitud de quien actúa en función de la
razón, y que no se deja llevar por los impulsos o pasiones. Esto
afectaba a Darío en estado alcohólico, y muchos de sus amigos en
Chile, Francia o España, se quejaban cuando el licor derrumbaba su
estado mental de un gran señor.
Por tal consideración no es lo miso razonar que argumentar,
puesto que ésta última podría ser la justificación basada en
sofismas o falacia, fuera de una conciencia recta. Cuando hacía algo
que sorprendía a sus amigos, se justificaba, pero se comprendía
que eran argumentos.
Rubén Darío que es indiscutible su naturaleza extraordinaria
y misteriosa, también era el resultado de un medio social, con
todas las características de una población provinciana. Ya se ha
expuesto. Darío era ese binomio. Sus experiencias vitales desde
niño, y adolescencia, las asumió como un ser único, y si hubiese
habido otra persona que hubiese pasado por el mismo proceso,
el resultado hubiese sido diferente, por cuanto el factor de su
naturaleza misteriosa es la variable fundamental para la diferencia.
¿Podría suponerse que un acto o un carácter de sumisión, ante
sus amigos o en una empresa, lo hubiese permitido llegar a España,
Francia como diplomático y recorrer toda Europa, casi todo el
continente americano, y el norte de África? No existe ningún artista
del pincel, del pentagrama, el bronce y el mármol y las letras que
hubiese sido un ser con un comportamiento social, sin haber
demostrado grandes flaquezas de espíritu. Darío en la República
de Chile tuvo su Tabor y su Calvario.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 351
FRANCISCO GALLEGUILLOS LORCA – EL MÉDICO
Y LÍDER POLÍTICO.
Rubén Darío en su texto
autobiográfico, le dedica un gran
espacio a Galleguillos Lorca, cuyo
nombre era Francisco. Se quedó
impresionado por la experiencia
que tuvo al acompañarlo a visitar
un herido en uno de los tugurios
habitados generalmente por gente
muy pobre; y demás lugares en los
cerros de Valparaíso dominados
por gente de baja condición moral.
Francisco Galleguillos Lorca Muchos de estos eran personas
pertenecientes al hampa, por lo que
se pueden deducir, condiciones de vida material y predisposición
a la pendencia, y valor para enfrentarse con una víctima o entre
ellos. Hombres recios, voluntariosos, desconfiados; sin embargo,
muchas veces, generosos, solidarios con una fidelidad asombrosa,
la palabra era sentenciosa o de promesas que debían cumplir.
Dice Darío:
“En lo referente a mi permanencia en Chile, olvidé
también un episodio que juzgo bastante interesante.
Cuando habitaba en Valparaíso, tuve la protección de
un hombre excelente y de origen humilde, el doctor
Galleguillos Lorca, muy popular y muy mezclado
entonces en política”.
Ciertamente, Galleguillos Lorca estaba vinculado a la
política, pero no con los políticos que Darío solía ver y conversar
en la sala de Redacción de alguno de los medios en los que trabajó.
352 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Todo estaba definido entre los redactores:
“yo digo ni los amigos políticos, porque las letras en
aquel mar, barcas tranquilas, sos arrastradas, por el
viento político.”
“Así hay dos grupos principales completamente
separados, el liberal y el conservador, cada cual, con
sus diarios, revistas, y centros propios, al servicio de
sus ideas y propósitos. Al Partido Católico, con teatro y
biblioteca, etc., y diarios como “El Estandarte Católico,
El Independiente y La Unión y una revista como la de
ARTES Y LETRAS, el partido de las ideas modernas
tiene el Club del Progreso, el Ateneo, la RESVISTA DEL
PROGRESO y gran parte de la bien mantenida prensa
chilena.” 158
Dos consideraciones importantes: la división política tradicional
posterior a la Independencia en todos los países de América Latina,
y el auge del periodismo como vehículo seguro en la promoción
de los ideales. Por supuesto, que el oficio del periodista al inicio
era muy independiente, sus ideales obedecían sencillamente a sus
convicciones. Durante el período colonial los medios impresos en
Chile estaban en manos de los jesuitas, y de otras congregaciones
religiosas, “No obstante, no hay constancia de que las publicaciones
de los jesuitas comprendiesen materiales para una discusión en
el ámbito público, ni menos para la conformación de una opinión
pública.”159
Luego aparecerá la gran prensa vinculada no solamente al
sostenimiento del poder político e ideológico, sino, a los intereses
de económicos de los herederos de la colonia.
158.- R. D. Criollo. O, C. pág. 42.
159.- Gonzalo Piwonka, Opinión Pública Chile. - Diccionario político y
social del mundo iberoamericano La era de las revoluciones, 1750-1850 -
Javier Fernández Sebastián (Director)
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 353
El periodista y editor de su página independiente, da paso a las
grandes imprentas vinculadas al poder, luego los “independientes”
de esos intereses, tuvieron que buscarse el medio para poder
expresar sus pensamientos, necesidades reivindicaciones e
identidad de clase.
Surge entonces en Valparaíso, un Francisco Galleguillos, que
llegó de la Hacienda de Lagunillas propiedad de sus antepasados,
cerca de Ovalle, (a cuatrocientos kilómetros de Santiago. donde
nace en 1846.) Pueblo de peones y señores en suelo indígena. Su
padre había sido un militar o espada de la independencia chilena,
don José Santos Galleguillos, y su señora madre doña Juana Lorca.
Para sus estudios se fue a Andacollo. que en quechua significa:
Reina del cobre. Realiza sus estudios de primaria y demostró avidez
por la lectura, la filosofía y el trabajo. Con estudios necesarios
en aquella época, trabajó en varias minas entre ellas La Higuera,
al norte de La Serena, Chamarcillo, Carrizal Alto, y en Atacama
territorio que antes de la Guerra del Pacífico perteneciera a Bolivia.
Galleguillos Lorca, se entera que es necesario educar a los obreros,
y funda las escuelas populares para obreros.
En 1870, don Francisco, muy bien presentado de bigotes luengos
y espesos, ya es administrador de la mina Santa Margarita, y
después de Caldera Alta y Mercedes de Cárdenas. En 1874, funda
“La Sociedad Instructora de Obreros”. En 1878, se afilia al Partido
Radical.
Galleguillos Lorca llega a Valparaíso a radicarse en 1880, había
tenido tiempo para dedicarse al estudio de las ciencias médicas por
medio de libros, además, en el medio que le tocó vivir entre obreros
e indígenas aprendió mucho de medicina popular. Para la medicina
moderna era un charlatán, pero era tan médico como Hipócrates,
cuando éste curaba con hojas de sauces los dolores de cuerpo y de
cabeza. En el puerto en la “Sociedad de Artesanos” inicia una serie
354 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
de prácticas homeopáticas y conferencias sobre higiene, también
lo mismo en la “Sociedad de obreros filarmónicos” y Agrupación
Democrática de Valparaíso”
Estando en Valparaíso se dedica al periodismo, y la educación
política, en 1887, funda el Partido Demócrata, en 88, y dos medios:
“La Voz de la Democracia” y “La Opinión del Pueblo” No existía en
Chile una restricción a los medios por sus opiniones, todo ello se
basaba en las luchas posteriores a la independencia.
“En 1825 el Gobierno había determinado que, con el deseo
de propagar la ilustración en los pueblos de la República,
se auto obligase a suscribirse a todos los periódicos que
se publicasen, a fin de animar también a los escritores
públicos, y esperando que las personas que se dedicasen
a tan noble objeto se contraerían exclusivamente a
difundir las luces y conocimientos útiles en el país, o bien
a formar la opinión pública, criticando igualmente los
vicios y defectos de la administración.160”
Pero al haber tan amplísima libertad, que muchos periodistas
recurrieron al abuso. Los escritos habían trascendido del ámbito
público al privado hiriendo la sensibilidad de las víctimas. Algunos
lectores que se quejaban, mientras otros, les agradaban ver
degradados a algunos personajes, por lo que el gobierno crearía
un censura y restricciones para muchas publicaciones, “Este
instrumento connota que se pretende favorecer a las publicaciones
«serias» en desmedro de las de «guerrilla», muy frecuentes entonces.
El poder central se vuelca hacia un control de la opinión pública,
que será más nítido durante el periodo de Diego Portales, de 1829 a
1861”161
160.- Gonzalo Piwonka, Opinión Pública Chile Pág. 1029 - Diccionario
político y social del mundo iberoamericano La era de las revoluciones,
1750-1850 - Javier Fernández Sebastián (Director
161.- Idem
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 355
Por supuesto, que las medidas gubernamentales crearon
una reacción fuerte de los medios, y otra de parte del gobierno,
suspendiendo la libertad de imprenta, aun cuando la “Carta
Fundamental de 1828 afirmaba que «la nación asegura a todo
hombre, como derechos imprescriptibles e inviolables, la libertad,
la seguridad, la propiedad, el derecho de petición y la facultad de
publicar sus opiniones»
Darío encuentra además a su llegada la labor ardua que habían
realizado los exiliados argentinos, que como se ha visto, impulsaron
grandes cambios en las letras chilenas, el derecho y la sociología, y
en este caso el trabajo por una libertad de prensa o de imprenta
como se decía en aquella época.
“Ya desde 1840 la sociedad chilena había recomenzado a
ser agitada por la prensa política con motivo del debate
electoral presidencial. En este movimiento de opinión
ilustrada, influido por Andrés Bello y José Victorino
Lastarria, por el movimiento intelectual preexistente
desde 1838-1839 con la llegada de notables argentinos:
Juan Bautista Alberdi, Juan Carlos Gómez, Bartolomé
Mitre, Carlos Tejedor, Juan María Gutiérrez, Domingo
F. Sarmiento, Vicente Fidel López y otros. A la revista
literaria El Semanario, sucedió el primer periódico
militante: El Siglo, dando el certificado de nacimiento
a la llamada «generación de 1842» (Lastarria, 1842;
Bello, 1843; Chacón, 1893).162
“¿Cuáles fueron las circunstancias que permitieron conocerse
Rubén Darío y Galleguillos? Difícil es conseguir un apoyo
documental, por lo tanto, solamente se puede deducir por las vías
de la medicina, y del periodismo. Darío padecía muchos por los
cambios climáticos, además, no se puede ignorar que su afición
por los alcoholes era habitual, y, por último, tanto en Santiago
162.- Gonzalo Piwonka, Opinión Pública Chile 1030
356 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
como el Valparaíso, conocían de su nombre desde las crónicas
teatrales, los poemas, su libro “Abrojos”, y, del gran éxito apoteósico
del “Canto a las Glorias Épicas de Chile”. No se puede ignorar que
tanto Poirier y de La Barra eran personajes de reconocido respeto
y consideración, y que esos vínculos pudieron haberle informado
la situación de las luchas políticas, las organizaciones proletarias,
y los medios alternativos de prensa. Cualquier circunstancia pudo
ser la que permitió a Darío conocer a don Francisco. De las precisas
no existe evidencia. No hay indicios que, Darío haya colaborado en
los periódicos de los trabajadores. Estos son sus recuerdos:
“En una ocasión me dijo Galleguillos: “Quiere usted
acompañarme esta noche a una visita que tengo que
hacer por los cerros? Los cerros de Valparaíso tenían
fama de peligrosos en horas nocturnas, mas, yendo con
el doctor Galleguillos me creía salvo de cualquier ataque
y acepté su invitación. Tomó él su pequeño botiquín, y
partimos. La noche era obscura y cuando estuvimos
en la entrada de las estribaciones, de la serranía el
comienzo era bastante difícil, lleno de barrancos y
hondonadas. Llegaban a nuestros oídos de cuando en
cuando, algún tiro más o menos lejano. Al entrar a cierto
punto, un farolito surgió detrás de las piedras. El doctor
silbó de una manera especial, y el hombre que llevaba el
farolito, se adelantó a nosotros. “¿están los muchachos?”
– preguntó Galleguillos – “Sí señor” contestó el rotito.
Y sirviendo de guía comenzó a caminar y nosotros tras
él. Anduvimos largo rato, hasta llegar a una especie de
choza o casa en donde entramos. Al llegar hubo una
especie de murmullo, entre un grupo de hombres que
causaron en mí vivas inquietudes. Todos ellos tenían
trazas de facinerosos, y en efecto lo eran. Más o menos
asesinos, más o menos ladrones, pues pertenecían a
la mala vida. Al verme me miraron con hostiles ojos,
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 357
pero el doctor les dijo algunas palabras y ello calmó
la agitación de aquella gente desconfiada. Había una
especie de cantina o de boliche, en que se amontonaban
unas cuantas botellas de diferentes licores. Estaban
bebiendo, según la costumbre según la costumbre
popular un “ponche matador” en un vaso enorme que
se denomina “potrillo” y que pasa de mano en mano en
boca en boca. Uno de los mal entrazados me invitó a
beber, yo rehusé con asco y se produjo un movimiento
de protesta furioso entre los asistentes. “-Beba” me dijo
por lo bajo el doctor Galleguillos “y déjese de historias” –
Yo comprendí lo peligroso de la situación, y me apresuré
a probar aquel ponche infernal. Con esto satisfice a los
rotos. Luego llamaron al doctor y pasamos a un cuarto
interior. En una cama, y rodeado de algunas mujeres, se
encontraba un hombre herido. El doctor habló con él, le
examinó y le dejó unas cuantas medicinas de su botiquín.
Luego salimos acompañados entonces de otros rotos,
que insistieron en custodiarnos, porque, según decían,
había sus peligros esa noche. Así, entre las tinieblas,
apenas alumbrados por un farolito, entramos de nuevo
a la ciudad. Era ya un poco tarde y el doctor me invitó
a cenar “Iremos” – me dijo, a un lugar curioso, para que
lo conozca” En efecto, por calles extraviadas llegamos
no recuerdo ya, qué casa, tocó mi amigo una puerta
que se entreabrió, y penetramos. En el interior había
una especio de restaurant, en donde cenaban personas,
de diversas cataduras. Ninguna de ellas con aspecto de
gente pacífica y honesta. El doctor llamó al dueño del
establecimiento y me presentó- “Pasen adentro” no dijo
éste, seguimos más al fondo de la casa, no sin cruzar por
un patio húmedo y lleno de hierba. Aquí hay enterrados
muchos, me dijo con voz baja el médico. En otro comedor
358 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
se nos sirvió de cenar y yo oía las voces que en un
cuarto cerrado daban de cuando en cuando algunos
individuos. Aquello era una timba de peor carácter. Casi
de madrugada, salimos allí y la aventura me impresionó,
de modo que no la he olvidado. Así no podía menos de
contarla esta vez.” 163
Este capítulo de su autobiografía tiene una riqueza antropológica
asombrosa, además que se puede suponer por tantos detalles, el
ambiente al que pasó Darío una vez que por sus actitudes díscolas
había perdido el aprecio de muchos de los que lo rodearon en varios
periódicos, fundamentalmente, en “La Época”.
La amistad con don Francisco le proveyó de algunos recursos
para enfrentar la crisis que estaba padeciendo. Sin duda alguna,
recorrió los tugurios y lugares que eran de asidua visita del doctor.
Al llegar a un lugar donde se encuentra gente peligrosa, fácilmente
fue identificado como una persona que no era de ese medio. Darío
para entonces vestía bien, y ese fue suficiente motivo para que
el grupo considerara que le invadían su territorio y se sintieran
ofendido. Lógicamente, en el rito social que surge, de esos grupos,
probar al intruso, ante la protesta airada del grupo. fue invitarlo a
beber el “ponche infernal”,
Para el joven Darío no era tan sencillo estar frente a los “rotos” con
sus caras agresivas; sin embargo, lo tuvo que superar. Cualquiera se
puede imaginar cuál hubiese sido la respuesta ante una negativa
total. ¿A quién fueron a visitar? Seguramente, el herido hubiese
sido un delincuente que salió mal en un atraco.
Galleguillo era una persona de confianza para ellos. Lo aceptaban
y respetaban en sus territorios con independencia de las reglas
tácitas, de convivencia que había entre ellos.
163.- R. D. Autobiografía. Capítulo XVII.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 359
La casa donde fue a cenar, pudo haber sido un lugar clandestino
en medio de un laberinto de calles, y otro interior. Fue presentado.
¿Cómo? Darío no especifica. Pero ya su nombre era conocido por
el Canto a las Glorias Épicas, y llevarlo a un espacio muy reservado
era una consideración del Galleguillos y del dueño del restaurant.
Traduciendo la especie que salió de la propia boca del propietario,
había un pequeño cementerio en ese mismo lugar. Un lugar donde
posiblemente enterraban a los delincuentes que morían en reyertas
o atracos fallidos, quizá a alguna víctima extranjera, o marineros.
La riqueza de este espacio corresponde a la experiencia de
Darío que fue desaprobada por don Eduardo Poirier, pues en
esas andadas con Galleguillos, tuvo que reunirse a conversar y a
tomar alcoholes con trabajadores, músicos, marineros y mujeres
que nunca faltan en esos ambientes. Recordemos como muchas
estaban rodeando. al herido Ese pecado de Darío escandalizó. Y los
“vicios” que le señalaban, correspondían precisamente, a estar en
un ambiente ajeno a los de Poirier y de La Barra y gastarse el dinero
entre trabajadores y algún otro malandrín.
Tener que pasar por un “potrillo” donde las bocas babeantes
dejaban una mezcla en el pico de la botella, nada que ver con las
situaciones donde don Rubén Darío se sentaba a la mesa con el
Presidente de la República de Chile don José Manuel Balmaceda,
tomaba el té, en porcelanas de Sévres, tomaba de los mejores vinos
chilenos, carnes y mariscos. Las casas de sus amigos, pequeños o
medianos palacetes en Santiago, en el centro de la ciudad entre la
Catedral y el Palacio de la Moneda.
Había caído muy bajo. Y aunque Poirier y de La Barra se
presentaban como “pobres”, quizá lo eran frente a un Edwards,
pero la descripción de la casa del ultimo daba una idea de alguna
posición de ricos frente a los “rotos” o los trabajadores del puerto o
la gente que viviera en los “conventillos”
360 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Bajó a los “infiernos”, de la República que se mueve por las
noches en secreto y con sus propias leyes y paradigmas. Hombres y
mujeres de atención para los novelistas del naturalismo, descritos
por los escritores de la “celeste” Republica donde también tienen
sus leyes y paradigmas, y que las mujeres en pobreza, vistas desde
el poder, son víctimas de la desconsideración.
Muchas mujeres tanto en Santiago como en Valparaíso llegaban
de los pueblos, y a juicio de éstas enrolarse en el ejército era una
forma de vivir en mejores condiciones. En el Barrio Arenal, a las
orillas del Mapocho se entrenaban haciendo ejercicios, y eran
aceptadas como “Cantineras-Enfermeras” y servían a la par de la
infantería curando heridos y fusil en mano. El Batallón de Atacama,
tenía cuatro bellas muchachas entre los 18 y 20 años; pero ese
mundo era desconocido en los sectores privilegiados. Candelaria
Perez del Barrio La Chimba, es la figura paradigmática de la
guerrera audaz. Fusiló a 67 peruanos por felonía en la Guerra del
Pacífico. Fue una de las que entró al Morro de Arica, al que cantó
Darío, en el poema premiado. Por supuesto que la narrativa oficial
se encargaba de enaltecer el vigor y decisión de los generales. Era
parte de la visión y construcción histórica del liberalismo.
La Juana Soto, Leonor González, María Quinteros, entre otras
salidas de los barrios marginados, tuvieron el mismo fin en su
ancianidad. El caso de la Sargento Candelaria Pérez, nacida en
1810 y muerta en 1870. Murió en desgracia, asistida por la caridad
de un convento de Monjas. Esta era la otra realidad de Chile. Se
encomia el valor, la hidalguía la audacia, el amor a la patria, porque
los halagos no cuestan, ni los halagados pueden comer y vivir con
la abundancia de los mismos; asi como ellas, morían en desgracias
los soldados que se enfrentaron a los ejércitos de Bolivia y Perú, y
llegaron a ancianos, muchos de ellos vivieron en esos tugurios de
malvivientes. La patria tiene dos espacios, los límites territoriales y
los ilimitados en el corazón de quienes la aman; pero en ese espacio
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 361
cultura que constituye la República y la Nación hay siempre dos
tipos de personas, los que mueren por la Patria y los que viven de
ella.
Candelaria Perez Soldado .
362 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
LOS POBRES: VISIÓN LIBERAL SOCIAL DE
SANTIAGO ARCOS Y FRANCISCO BILBAO.
Las condiciones de los marginados por las clases dominantes a
través de la historia han sido siempre denunciadas por líderes con
gran sensibilidad y capacidad de enfrentar los retos políticos que
implica hacer conciencia en los demás miembros afectados por el
sistema. En cada tiempo. cada líder tiene un mensaje y sabe cómo
dirigirlo en función de la realidad circundante.
La sociedad chilena que recibió con mucha alegría su
independencia, las grandes familias no se despojaron de la
educación colonial, tampoco sus líderes políticos y militares, por
lo que se supone, que sus conceptos sobre los “rotos” y mapuches
serían los mismos. La independencia los premió con el libre manejo
de sus bienes particulares y del nuevo Estado sin rendir cuenta a
corona alguna.
Las condiciones sociales eran muy claras, los ricos y los
pobres y después de esos límites, los Mapuches. Y quienes no
tuvieran la sangre o los niveles de capital de los Señores-ricos, sería
siendo considerado pobre por la élite heredera de la repartición y
de los beneficios de la independencia. Podía alguien llegar a tener
algunos buenos recursos para vivir muy bien, con una empresa, o
cualquier tipo de negocio, pero no era aceptado.
Surgió desde las entrañas de la clase dominante un observador
que consideró desde su ideología liberal, que las condiciones entre
unos y otros, no servía para crear un Chile, rico y bueno para todos
fue, Santiago Arcos Arlegui 164
164.- Santiago Mariano del Carmen Arcos Arlegui (Santiago de
Chile, 25 de julio de 1822-París, 23 de septiembre de 1874) fue un
político liberal y ensayista chileno. Junto a Francisco Bilbao fue fundador
de la Sociedad de la Igualdad, inspirada en el ideario de la revolución
francesa de 1848, que buscaba la abolición en Chile de la República
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 363
Santiago Arcos procedente de familia aristocrática, se
radicó junto con su padre en París como consecuencia de la
caída de O´Higgins y se convirtió en un vago; alternado con la
burguesía francesa, también lo hizo con los socialistas, y esa fue
una experiencia mixta que le dio a su visión liberal, un toque social,
igual sucedió con José Santos Zelaya, que padeció fuera en Versalles
o en París, la revolución de la Comuna de París, pues para esa fecha
estaba en Francia y vivía en una de las dos ciudades.
Con Francisco Bilbao Barquín,165de ideas radicales, a quien
conoce en París, funda la “Sociedad igualitaria” el 10 de abril de
1850. formó su ideario político al alero del liberalismo francés y del
socialismo utópico de Louis Blanc, Charles Fourier, Pierre-Joseph
Proudhon y Henri de Saint Simon. Por consiguiente, no estaba de
ninguna manera vinculado con las ideas de Marx, aunque el mismo
Manifiesto Comunista había sido publicado en 1848.
El análisis de la sociedad chilena que hace Santiago Arcos.,
demuestra que estaba muy claro de la situación social en chile, y
sus consideraciones logró escribirlas en una carta que enviaría
desde la cárcel en Santiago a Francisco Bilbao Barquín: el 29 de
octubre de 1852.
“En todas partes hay pobres y ricos, pero no en todas
partes hay pobres como en Chile. En los Estados Unidos,
en Inglaterra, en España hay pobres- pero alli la pobreza.
es un accidente no es un estado normal. En. Chile, ser
pobre es una condición, una clase, que la aristocracia
chilena llama -Rotos, Plebe en las ciudades, Peonería,
inquilinos, sirvientes en los campos, esta clase cuando
Autoritaria de carácter conservador y el establecimiento de un sistema
basado en los principios de soberanía popular y fraternidad.
165.- Francisco Bilbao Barquín (Santiago de Chile, 9 de enero de
1823-Buenos Aires, 19 de febrero de 1865) fue un escritor, filósofo y
político chileno de ascendencia vasca
364 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
habla de ella misma se llama los Pobres- por oposición a
la otra clase, los que se apellidan entre sí los Caballeros,
la gente decente, la gente visible y que los pobres llaman,
los Ricos.
En la tierra de libertad y de nivelación
socia, en California han podido convencerse
algunos Ricos que el peón es tan capaz como el
señorito. La clase pobre en Chile, degradada
sin duda por la miseria, mantenida en el
respeto y la ignorancia. Trabada sin pudor
por los capellanes de los Ricos, es más
inteligente que lo que se le quiere suponer.”
(..) “El pobre tomará una parte activa cuando
la República les ofrezca terrenos, ganado,
implementos de labranza. En una palabra,
cuando la República le ofrezca hacerlo rico.
Y dado ese primer paso la prometa hacerlo
guardián de sus intereses dándole su parte
de influencia en el Gobierno. Cuando el pobre
sepa que la victoria no es solo un hecho de
armas gloriosos para tal o cual General, sino
la aprobación de un sistema político que lo
hace hombre, que lo enriquece, entonces
acudirá a la pelea a exponer la vida como va
ahora a exponerla en el Rodeo de su Patrón.
Cuando huya alcanzado a tener propiedad-
apreciara lo que vale el orden, entonces
acudirá a las municipalidades y jurados
como hoy acude a la misa de su párroco y
todo Gobierno justo encontraría tal apoyo
en las masas que la palabra revolución y
su compañero estado de sitio se olvidarían
en nuestro país.- Actualmente los Pobres no
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 365
tienen partido, ni son ,pipio1os ni pelucones
son Pobres-del parecer del patrón a quien
sirven, miran lo que posa con indiferencia,
pero están dispuestos a formar un partido a
sostenerlo - Y no le dudo a sacrificarse por
una causa cuyo triunfo alterara realmente
la condición triste y precaria en que se
encuentran El partido que en Chile contara
con los pobres podría gobernar sin las
armas, sin sitios y hacer el bien sin que lo
pararan las discusiones de pandilla en las
rencillas de tertulia.”(..) “De los Ricos es y
ha sido desde la independencia el Gobierno.
Los Pobres han sido soldados, milicianos
nacionales, han votado como su patrón se
los ha mandado-han labrado la tierra, han
hecho acequias-han laboreado minas-han
acarreado; han cultivado el país “166
Arcos al igual que gran cantidad de liberales pos independencia
miraban en los Estados Unidos, el mejor ejemplo de libertad, así
sucedió en –El Salvador y en Nicaragua, los liberales tuvieron
ese aprecio al modelo norteamericano, fue después de 1856, que
los liberales-conservadores de Granada se convirtieron en anti-
norteamericanos en respuesta al apañamiento del Departamento
de Estado a la invasión y al infructuoso intento nuevamente de
Willian Walker de invadir Nicaragua.
Generalmente los biógrafos de Rubén Darío, lo ubican en Chile,
casi como el paraíso de Mahoma. O, escriben de tal manera, quizá
por brevedad, no por desconocimiento, que el lector no tiene
ninguna idea objetiva de la realidad social, y que Darío, en tales
166.- Arcos, Santiago - Carta a Francisco Bilbao – Imprenta de la L. L. 1852
Santiago de Chile.
366 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
condiciones sufre una conmoción espiritual y cultural que influirá
profundamente en su persona; y, por efecto, en su obra.
La condición humana que solamente se tramite, es la defectuosa,
quizá, la más desgraciada: su “inquirida bohemia” y que se puede
considerar deshumanizada la forma en la cual es estigmatizado
por sus críticos a más de un siglo; y porque, aun cuando hay
explicaciones que dan pistas provenientes de la medicina y de la
psiquiatría, científicas y espirituales, no son validadas para sus
sagitarios, que continúan untando el curare en las puntas de sus
flechas.
El joven abandonado de sí mismo y de los amigos, incursiona
el medio obrero, por la misma necesidad humana espiritual de
sentirse aceptado. Contrario a la condición en que fue tolerado en
Santiago, en Valparaíso es aceptado.
Y al igual, desde el punto de vista histórico, Darío llega a Chile y se
encuentra tal como se ha expuesto, con el cúmulo de experiencias
en la transformación de las letras, así como el afrancesamiento
cultural, así mismo, también en el paso que iría desde la visión
liberal tradicional hacia una visión del liberalismo social, y que
después de 1925, la ideología del socialismo adquirirá su propia
identidad y fuerza. Pero, Darío en el medio obrero se entera de
esos pasos, al menos de lo que había avizorado Santiago Arcos y
considerado con mayor radicalidad por Bobadilla. La organización
de los pobres y la formación de un partido.
Es en Valparaíso, donde al conocer a don Francisco Galleguillos
Lorca, se involucra y conoce las organizaciones de obreros, que
tampoco existían en Nicaragua, y las otras instituciones gremiales
que surgían de los mismos, como la de los músicos en Valparaíso.
El vínculo con los obreros de Valparaíso indudablemente lo
logró con el doctor Galleguillos Lorca. No existe ninguna otra
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 367
posibilidad. Darío al inicio de su narración dice: “En una ocasión me
dijo Galleguillos” Es razonable preguntarse en cuántas ocasiones
se entrevistó con él, y cuántas veces se reunieron con los obreros
y músicos de Valparaíso. De tal manera que, por un acercamiento
muy estrecho, La Liga de Obreros de Valparaíso” lo despide con un
finísimo banquete que sale de la voluntad de todos. Además, que
el evento estaba previsto por el aniversario de la organización. La
“Sociedad Filarmónica de Obreros” también le ofrece un homenaje
de despedida. En este último, participa Galleguillos el doctor de los
Obreros, donde toma la palabra. Se comprende que las relaciones
con estas dos asociaciones de trabajadores, son correspondencia
de alguna o muchas consideraciones que tuvo para con ellas el
poeta centro americano.
Qué pudo haber enseñado Darío, o en qué consistió el apoyo que
pudo haber dado a los músicos y obreros para que hicieran un gasto
cuando las condiciones económicas de los trabajadores eran muy
difíciles. Bien, eran una organización de obreros con inclinaciones
musicales, y otra solamente gremial
Don Edelberto Torres el biógrafo más importante de Darío
se pregunta, cómo es qué, el Ateneo de Santiago o la Academia
Literaria de Valparaíso no le prodigaron ningún homenaje. Se
aclara la situación con la aparición de las cartas de Poirier al
presidente Carazo de Nicaragua. Darío había caído en desgracia
por su indolencia y porque en Valparaíso donde vivió en total un
año y medio, se juntó a gente que no “debía” hacerlo. Así es que,
las recepciones de despedida no surgieron en los últimos días en
Valparaíso, y a solicitud del doctor Galleguillos Lorca. Surgieron
por una relación fraterna entre Darío y los líderes obreros que se
sintieron muy agradecidos del poeta los había acompañado. No
sabemos si entre esos obreros, había ex soldados que estuvieron
en las guerras del pacífico y se identificaron con la obra exaltadora
del heroísmo chileno.
368 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Darío correspondió con un poema que tituló “Al Obrero”, no
obstante, hay una dedicatoria que reza: “En la Celebración del
Aniversario de la “Liga Obrera de Valparaíso” Por lo que se deduce
que, aunque el evento era de aniversario, le fue ofrecida la fiesta a
su persona.
Al Obrero167
Canto al obrero: su afán Dios, que hizo todas las cosas,
y su brazo y su tesoro; es un gran trabajador,
trabajando gana el oro, es el divino pintor
el oro, padre del pan. que pinto todas las rosas.
Canto al que es al deber fiel, El brazo es del corazón,
del mundo ante en crudo soplo el poderoso instrumento,
con su azuela, con su escoplo, y es trabajo el pensamiento
como su lima y su cincel. y es el trabajo la oración.
A quien es en su labor, Y juntando so poder
donde el pensamiento espacia, una estatua una estrella,
de la augusta aristocracia, hizo la cosa más bella
del deber y del honor. de este mundo: la mujer.
Mujer y hombre, ambos a dos, Diera Dios por el trabajo
hacen que el trabajo irradie; que todo lo que se conciba;
ellos cumplen como nadie las estrellas de allá arriba
los mandamientos de Dios. y las flores de aquí abajo.
Diadema resplandeciente En dos cosas que yo anhelo
que debe ser bendecida, la felicidad se encierra:
la del que gana su vida trabajar aquí en la tierra
con el sudor de su frente. y adorar allá en el cielo
Y hace el buen trabajador Concluyo. Tened valor,
que donde va, dicha deja; os habla el vate que os deja:
sus mieles, como la abeja; ¡obrera imitad a la abeja!
su casa como el castor. ¡obrero, imitad al castor!
167.- Poesías completas. O. C. páginas 894,5 y 6.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 369
Rubén Darío de hecho, laureado por sus méritos reconocidos por
los obreros supo navegar en ese mar sin reproche alguno. Con todos
sus conocimientos bastos, primaron en él dos grandes pasiones,
una, la de su tenacidad en aprender y conseguir el “Vellocino de
Oro” con “Azul”, y otra pasión que lo llevó a las desgracias: El vicio.
Saldrá de Chile, Victorioso y derrotado, por esas pasiones. Alonso
de Ercilla dice en “La Araucana”.
Canto XXXIV
¡Oh vida miserable y trabajosa
a tantas desventuras sometida!
¡Prosperidad humana sospechosa
pues nunca hubo ninguna sin caída!
¿Qué cosa habrá tan dulce y tan sabrosa
que no sea amarga al cabo y desabrida?
No hay gusto, no hay placer sin su descuento,
que el dejo, del deleite es el tormento.
Los chilenos intelectuales no olvidan la vida bohemia y
desgraciada vida de Darío, tampoco su sorprendente legado; no hay
chileno que no conozca a Darío y tenga en su memoria al menos dos
poemas. Las letras chilenas se pueden definir cronológicamente
antes y después de Darío, pues no fue antes de su llega país
conocido por los trabajos de los apolonidas. Chile era conocido
por sus historiadores, como Diego Barros Arana, Benjamín Vicuña
Makena, Francisco Encina Armanet, José Toribio Median; y aunque
Alonso de Ercilla fuera español madrileño, en “La Araucana”, da
inicio a la historia de Chile narrando la rebelión de los Araucanos,
y en ésta, se alza la figura de “Caupolicán” al que Darío consagra un
alejandrino que es en la historia de la lengua castellana, en ser el
modelo de su metro modernista.
Después de Darío, Gabriela Mistral (Lucía Godoy Alcayaga) y
Pablo Neruda (Neftalí Reyes) ambos Premio Nobel de literatura.
370 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Ambos se confesaron modernistas. Darío aun ante sus tormentos,
demonios y malos hados, se yergue tenaz con el lauro, lira y flauta,
Pan y Apolo. A un lado de la Cordillera tiene uno de sus hemisferios
cerebrales con “Azul” como la obra primigenia del Modernismo y
luego, al costado este, el otro, en la República Argentina cuando
escribe “Prosas Profanas” la obra extraordinaria de la poesía
Modernista. Un espacio continental, donde las más sólidas rocas de
los Andes, son tan fuertes como la perennidad de Rubén Darío en
Chile y en el mundo. Darío dejó para siembre a Chile como la cuna
de su obra, “Azul”, Cantos a la Glorias Épicas de Chile, su historia, su
épica, un juramente permanente a sus fuerzas armadas, el Himno
a los Bomberos de Chile, y trece cuartetos generosos a los obreros
de Valparaíso.
Entusiasma leer en la Poesía Completas de Darío, bajo el cuidado
y recopilación del Presbítero, Méndez Plancarte, los poemas que le
dedicaron al gran poeta de la lengua castellana, poetas de la estatura
de Rufino Blanco-Fombona, Amado Nervo, Manuel Machado, José
Santos Chocano, Leopoldo Díaz, y el poema más eternizado de
todos ellos, escrito por Antonio Machado:
“Nadie esa lira tañe sino es el mismo Apolo,
Nadie esta flauta suene sino es el mismo Pan”
Sin embargo, durmiendo el sueño de los justos en las bibliotecas,
se encuentra el libro Poesías Ácratas, que es una antología de
poemas escritos por los obreros chilenos. compilación hecha por
Policarpo Solís Rojas y este volumen se encuentra un poema escrito
por un joven que nació exactamente en 1888, Alejandro Escobar
y Carvallo, y de quien no se puede dudar que haya sido hijo de
un obrero; pero cabe quizás no dudar que su padre pudo haber
conocido al joven Rubén Darío, y que tanta la fama de éste, como
las referencia que pudo haber escuchado de su padre haya permito
tamaña admiración, que no solamente se advierte en el contenido,
sino en el uso del léxico y estilo Modernista.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 371
Ciento diecisiete años han pasado por lo menos desde su
publicación en 1904, conocido por la generación que conoció a
Darío y los hijos de los obreros en el medio obrero. Alejandro
Escobar y Carvallo168 tenía dieciséis años cuando lo escribió.
Acuarela
-Para Rubén Darío
Noche buena. – Solemne romántica llora
y su llanto de luz de salitre, enjuga…
las estrellas sacuden sus rizos de Aurora,
semejando violadas huríes en fuga.
En los cármenes regios del sacro Castelo
hay un lago de linfas de puro rocío;
y en sus ondas, cual cisne de plumas de cielo,
una barca de azules cenefas de estío.
En su fondo cubierto de encajes de seda,
goza un rico burgués de pintado color
y una joven simpática, impúdica y leda,
que desbordan la copa feliz del amor
Son los amos de aquella robusta comarca,
los que explotan la ruin condición del Salario,
y que van a gozar en la dúlcida barca,
la sagrada labor del servil Proletario
Entre el ruido sonoro, soberbio y triunfal
de los rítmicos, lúbricos ósculos cálidos
se perciben los ayes de angustia mortal
con que gimen los Pobres, hambrientos y pálidos.
168.- Alejandro Escobar y Carvallo Poemas Ácratas. Compilados por
Policarpo Solís Rojas vol II, 919 \ León Víctor Caldera. - Bandera, 919-
Santiago de Chile 1904 – Biblioteca económica del Ateneo Obrero.
372 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
¡En el antro sin luz de las viejas cabañas
donde moran los flacos obreros del fundo,
ronca el triste rumor de las vivas entrañas,
enroscadas al diente del hambre profundo!
En el rústico nido de mísera paja,
una madre coloca en sus vasos estrechos
en los labios de un nene que lucha y trabaja.
por beber el divino licor de los pechos.
Mientras muerde y estruja las pomas el niño,
con su llanto la madre las sienes le moja;
y por falta de leche, con hondo cariño,
de sus mamas le brinda una lágrima roja...
Allá arriba está Dios, como Onan, egoísta,
derramando en el Caos su torpe materia.
es un Dios miserable y un Dios pesimista,
un pigmeo que llora su misma miseria.
En la Tierra: dolor, fanatismo, perfidia;
en el Templo, la alcoba del vil adulterio;
en el alma sublime del hombre, la Envidia;
en la hermosa Mujer, un falaz cementerio,
Panorama de luz, arreboles, efluvios,
ritma el suave rumor de las diáfanas linfas,
y en las ondas que vierten los claros confluvios,
juguetean las núbiles mórbidas Ninfas.
Se divisa un pendón rubicundo allá lejos.
lo custodia la Plebe del Cristo de Názaro;
y a la luz del fulgor de los Rojos reflejos,
lo levanta la mano mendiga de Lázaro!...
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 373
ADIÓS A CHILE
Con el ambiente general que pesaba tanto como una porción de los
Andes en sus espaldas, y en su cabeza una tormenta de desilusiones
tan frías como el primer invierno que sufrió en Santiago, también
sus bolsillos resintieron la inutilidad de sus existencias. Débil y
enfermizo escribía a sus amigos con la misma “voluntariedad” con
la que se dirigió a sus amigos en León. El 18 de junio de 1888, dirige
una carta a Narciso Tondreau que se encuentra en Santiago y le dice
lo siguiente:
“Si no le he escrito desde hace algún tiempo, no es
porque haya dejado de estimarte, sino porque soy así, un
tanto mal educado, a ese respecto como se lo puede decir
mejor que yo nuestro excelente Jorge Huneeus. Hoy antes
de partir le voy a pedir un servicio.”169
En la carta de entrada se excusa de su comportamiento, “soy así”
O sea, no puedo cambiar. Acepta expresamente su mala educación y
pone de referencia a uno de los hijos del gran Rector y Profesor de
la Universidad de Chile que trabajaba como redactor en “La Época”,
para que Tondereau recuerde esas consideraciones que aquel
tenía por él. El mismo Darío lo pone de referencia para asegurar
que por tal testigo, no existe duda. Cabe mencionar que, en esa
circunstancia, no era cualquier persona la que podía trabajar, era
un medio aristócrata y sus colaboradores eran muchos, ministros,
senadores, gente que estuvo, o serviría después en el cuerpo
diplomático.
Corresponde imaginarse entonces qué situaciones embarazosas
hubo en las que le fueron señalados sus actitudes. Y al referirse a
Tondreau, hace gala de serlo. Un mal educado. Bien se sabe que,
aunque Huneeus era muy directo, también así fue su concepto de
justicia cuando el fallo del tribunal por el Canto.
169.- Castas desconocidas. O. C. pág. 88
374 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
El 26 de octubre del 87, estando en Santiago, le escribe una sola
carta a Alfredo Irarrázaval, Gregorio Ossa y Narciso Tondreau y les
manifiesta:
“A cualquiera de ustedes necesito en mi pieza de
alojamiento, calle Nataniel 51, donde estoy gravemente
enfermo. ¡ojalá fuera esta misma noche! “
“Su amigo”
“Rubén Darío”
Como se puede recordar, este domicilio, quedaba al otro lado de
“El Palacio de la Moneda” cruzando el paseo de “La Alameda de las
Delicias”
A Pedro Nolasco Prendez, le escribe carta (la primera semana
de noviembre) (sic) del 88, que cualquiera entiende altanería,
desconsideración y voluntariedad:
“Estimado amigo y poeta:
“Recibí tu carta y tu libro. Me hallo en una situación
que, si quieres saberla, no tienes más que hablar con
Rodríguez Mendoza; y, si quieres y puedes ayudar a
remediarla, habla con Carlos Robinet. Yo no me extiendo
más por el motivo de no tener espíritu ni palabras a
propósito.”170
Al mismo Nolasco Prendez le escribe desde Valparaíso el 20 de
noviembre del 1888 y le dice:
“Te escribo ésta con el siguiente objeto: Debes tener
entendido que mi partida a Centro América me es más
necesaria que nunca.” (..) “he pedido a personas que
tienen buena voluntad y alguna estimación por mí, que
170.- Idem Pág. 90
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 375
contribuyan para formar un fondo con el cual pueda
hacer el viaje. Ya hay bastante adelantado.
(..) “Tócate a ti, - pues no puedo decirle a otro amigo
ver lo que puedas hace en el círculo de las relaciones
políticas y sociales.171
De acuerdo al resto de cartas, no recibió el dinero que tenía
calculado; pero embarcó con fecha 10 de febrero de 1889 desde
Valparaíso. Don Eduardo Poirier, escribe al Presidente Evaristo
Carazo, y le hace saber lo siguiente:
“Quedo vivamente reconocido a la alta prueba de
confianza que me ha dado al nombrarme Encargado
de Negocios y Cónsul General de Nicaragua en Chile,
anticipándome así bondadosamente a los deseos y
aspiraciones que le manifesté en mi carta fecha 5 de
enero pasado.”
“Rubén Darío partió a su país por último vapor
(“Cachapoal”) hace hoy una semana. Quizás llegue antes
que la presente, pues con la preparación repentina y
atropellada de su viaje, que casi coincidió con mi regreso
de Santiago, no tuve materialmente tiempo para escribir
a U[sted] por el último vapor. Ante todo, debo advertir
a U[sted] que no ha sido posible suministrar a Rubén
los medios para llegar hasta Nicaragua. Últimamente
hemos quedado aquí solos en la tarea de facilitar a Darío
lo que necesitaba Eduardo de la Barra y yo. Él le procuró,
haciendo valer buenos empeños, pasaje de Valparaíso
hasta Panamá y yo le he suministrado los pocos recursos
pecunarios de que he podido disponer para dejarlo a
bordo, comprarle algunas cosas indispensables de uso
personal, darle algo para el viaje, etc. En el vapor le
171.- Cartas Desconocidas O. C. Pág. 94.
376 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
prometí hacer cuanto de mí dependiese por reunir unos
200 (pesos) para remitírselos por este vapor a Panamá,
a fin de que pagase desde allí su pasaje y cubriera el
valor de su estadía de una semana en ese puerto. Pero,
en previsión de cualquier evento, le di un oficio para
el representante consular de Nicaragua en Panamá, a
fin de que suministrase a Rubén los medios necesarios
para seguir a su destino, dando cuenta al Gobierno de
Nicaragua o aguardando mi remesa.”
“Tengo el sentimiento de anunciarle que nadie ha
querido erogar aquí, ni en Santiago, la menor suma con
este objeto. Sólo figuran en la lista mi nombre y el de
Eduardo de la Barra. Los demás alegan invariablemente
lo mismo: “Darío es un mozo de mucho talento y
admiramos sus producciones; pero, como hombre es
un perdido, y habiendo hecho por él ya demasiado, no
daremos ni un centavo más para que lo gaste en beber o
en sus vicios”.
(..) “Por desgracia [de la] Barra y yo somos pobres y
hemos hecho en su obsequio todo lo humanamente
posible.”
(..) “De manera, pues, que le ruego se sirva dar orden
para que se pague a su Cónsul en Panamá los gastos
de manutención y transporte de Rubén Darío desde ese
puerto hasta Nicaragua. En este mismo sentido escribo
hoy al señor Ministro [Adrián] Zavala y al Cónsul en
Panamá.”
(..), “Con esta salvedad, seguro a U[sted] que deseo
cordialmente el engrandecimiento de Rubén, a quien yo
y mi familia hemos querido y queremos como se quiere a
un hermano y por lo menos le hemos disimulado muchas
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 377
faltas ante nosotros mismos y sobre todo ante los
demás. Es el cariño el que dicta todas estas minuciosas
recomendaciones, el cariño y el deseo de que ese talento
distinguido se conserve para Nicaragua, ya que cuenta
con los medios de darle gloria mediante los frutos de su
ingenio. Ya en Chile los ha dejado muy hermosos, y su
nombre no se borrará fácilmente de la memoria de los
que aquí escriben y de los admiradores de lo bello en
el arte y en las letras. Búsquese, pues, un buen médico
para las enfermedades de ese cuerpo y de esa alma y
en seguida déjese a su talento poderoso y original toda
expansión y dará vuelos prodigiosos.”172
Darío no fue una excepción como bohemio. Un intelectual serio y
profesional, sabe perfectamente que en Santiago y en las provincias
principales hubo poetas menores que no llegaron a los 30 años por
la vida bohemia. Los amigos de Darío fueron tan aficionados a los
alcoholes como él, pues no es la santidad la que los distanciaba,
sino, la distancia de los protocolos de la cultura social. Aun cuando
éstas influyeron mucho, no se pueden justificar las expresiones
de voluntariedad: pero era un monstruo que solo tres o cuatro lo
comprendieron y lo soportaron, pues privó en esas almas generosas,
el aprecio, al amor fraterno, por encima de sus defectos.
172.- Manuel Ignacio Pérez Alonso (Managua, 21 de diciembre, 1916 /
México, D.F., 31 de julio, 2007), era el poseedor de las hojas originales de
estas cartas, que, por supuesto desvelaban aspectos muy importantes de la vida
de Rubén Darío en su estancia en la República de Chile, y tuvo la gentileza
de obsequiarle al Dr. Jorge Eduardo Arellano, un gran entusiasta por la obra
dariana, copias de sus originales. El Dr. Arellano publicó estas cartas, de
las que hemos hecho uso, e insertado muchos párrafos con el fin de ampliar
nuestro trabajo. Las cartas se pueden conseguir en la Web con el nombre de:
CUATRO CARTAS INÉDITAS AL PRESIDENTE EVARISTO CARAZO
SOBRE RUBÉN DARÍO EN CHILE (1888-1889) - Por Eduardo Poirier- Las
“Documenta página están encabezadas por el título “Documenta Rubendariana
– 263 Desconocemos el libro donde fueron extraídas, para presentarlas en la
web
378 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Darío tenía un problema al demostrar sentirse lastimado, esperar
la conmiseración de los demás, a su vez, caprichoso y arrogante,
actitudes que podrían derivarse de su condición de “abandonado”
desde su más tierna edad, situación que para los psicólogos y
psiquiatras logra transparentarse en la tendencia inestable en el
sexo.
En las cartas se puede advertir la condición de lastimado,
arrogante con ínfulas de grandeza, que, por supuesto las tenía, pero
eran sus capacidades interiores, no porque los bienes materiales
por sí y en conciencia lo llevaran a ser un fatuo, como era común
en los jóvenes ricos. Darío se sintió grande desde su interior, muy
diferente a sentirlo desde el exterior.
Por la misma necesidad de sentirse además de comprendido y
poder desenvolverse, sus modales toscos fueron desapercibido en
el medio de los obreros, Darío, logró ser más él, que fingir lo que
no era, y, aunque se le hacía muy difícil; no obstante, logró por la
misma presión del medio, su vestimenta adecuarla, de manera tal
que, cuando ganó el premio, éste sirvió en parte para pagarle al
sastre la deuda por unos trajes.
Habrá que comprender que era también toda una contradicción
interior y en el exterior. El soñador chocaba con la realidad. Ese
mundo ideal de ensoñación no tenía conflicto por su existencia
en su mundo interior podía expresarlo en prosa o verso; y en la
realidad podía adquirir recursos objetivos con los cuales se podría
sentir muy bien. El choque se producía por el elemento simple del
que hablaba Hegel, Pues desde esa simpleza, se escondía toda la
complejidad de su cultura y sus conexiones. Herbert George Wells
escribió la afamada obra de “La guerra de los Mundos” Darío tuvo
en su vida su propia guerra en sus mundos interiores Un Reino
interior, donde luchaban las doncellas y los mancebos, y otro reino
donde cabían las bellezas, sensualidades, artilugios, presentadas
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 379
por Wateau, “veréis en mis versos princesas reyes, cosas imperiales,
visones de países lejanos o imposibles, ¡qué queréis! Yo detesto la vida
y el tiempo en que me tocó nacer”
Es probable que al vivir en los dos mundos objetivos en los
que estaban dividido Santiago y Valparaíso, ello haya influido en
Darío en dos aspectos, uno concerniente al mismo esplendor de los
edifico y la calle de los palacios, el glamor que como aroma salía
de las vidriera, la riqueza de expresiones y belleza de la mujer
chilena, la actitud arrogante del bien vestido al estilo inglés, todo
para influir en su obra, segundo llenar poco o mucho el sentido
de ser aceptado sin reservas, con mucha libertad en medio de las
mujeres y hombres trabajadores, además dice Víctor Rojas Farías
que el nicaragüense era feliz en los expendios de licores, porque
además de néctar, habían dos o una joven, muy guapa o araucana,
que cantaban y se acompañaban con guitarras, dice: “ese tipo
de mujeres les encantaba a Darío” agrega que les gustaban las
mujeres pobres, y analfabetas. Por supuesto esta expresión que
la universaliza es inaceptable, porque Darío tuvo amores furtivos
no precisamente con pobres y analfabetas, que tampoco se puede
considerar como un delito o una degradación del hombre por
mujeres de esa condiciones culturales y económicas.
Existe alguna posibilidad para dos críticos que las primeras
incursiones en la toma de la manzana del árbol prohibido, haya sido
en la casa de su abuela materna con la joven indígena que trabajaba
a la orilla de una mesa haciendo los cigarros puros. Rosario Murillo
como Rafaela Salvadora no eran analfabetas, la primera además
de tener alguna belleza singular, era propietaria de un comercio,
y Rafaelita Salvadora Contreras además de ser de buena familia
e hija de un hombre de verbo encendido en el periodismo y
política, fue escritora y dejó un legado de la incursión femenina
en el Modernismo, siendo ella la primera expresión femenina del
Modernismo en el continente.
380 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
Luis Orrego Luco, que tuvo amistad con el centroamericano; pero,
que Darío no confió en él, ya en su madurez y con gran reflexión en
su vida, reconoció la grandeza Real de don Rubén Darío, cuando
éste era el Príncipe de la Lengua Castellana.
Para el centenario de “Azul”, Fernando Lastra, escribió en “El
Mercurio” de Santiago, y cita a Luis Orrego Luco 173:
“Aún puedo ver la hermosa cabeza de Rubén Darío
como surge a través de mis recuerdos. No tenía ni
la belleza ni las proporciones de Apolo – pues la
raza indígena se manifestaba patente- pero tenía la
expresión hermosísima de la bondad entretejida con
talento y refinada, desde los primeros albores por
miserias y padecimientos en la vida. Muchos inviernos,
desde entonces, han dejado caer sobre mí, la tristeza
melancólica de Rubén Darío. Su expresión de grandeza
resignada ante las amarguras de la vida, resuelto a ser
el mísero bohemio, paria, desdeñado por la vanidad
insolente de los ricos de la tierra, vago errante en la
caravana que pasa, pero convencido al mismo tiempo,
de que habría de ser gran poeta, de que llevaba en sí,
el tesoro de un genio inmenso. Si en el físico era un
muchacho débil y raquítico, de traza decaída y pobre
que hiciera prorrumpir a Manuel Rodríguez Mendoza su
despiadada ironía de llamarlo “Indio triste” en lo moral
e intelectual era legítimo descendiente de Hernán Cortez
y de Vaco Núñez de Balboa. Su espíritu conquistaría para
el arte nuevos países y mares desconocidos a las almas”
Un pensador anónimo dijo: “La Gratitud en silencio no sirve a
nadie y también, hay que recordar y agradecerle a la fuente que nos
dio el agua. Darío generalmente fue hombre agradecido, y en las
173.- Fernando de Lastra: en el Centenario de Azul. El Mercurio Santiago,
24 de abril de 1988.
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 381
oportunidades en la que no se mostró como tal, correspondió a una
situación entre esa virtud y lo conveniente. Hay en su vida algunos
ejemplos de esto último, no obstante, solamente se pueden advertir
con mucho estudio, sus muestras de hombre agradecido estuvieron
sobre la mesa de la crítica.
En el 26 de agosto de 1889, escribió una carta al periódico
“El Imparcial” de Guatemala, y publicado por este medio bajo el
No. 123, con fecha del 26 de septiembre del mismo año. La está
relacionada a la grata noticia que recibió don Rubén Darío por
el nombramiento que realizaría el gobierno de la República de
Nicaragua, como Encargado de Negocios de Nicaragua en Chile, a
don Eduardo Poirier.
Darío manifiesta toda la nobleza que hay en su corazón. Una de
las características que le adornó en toda su vida. Dice en su carta:
“Yo no he encontrado en Chile, ni creo encontrar en
parte alguna dos hombres como él, como ese hombre
joven de alma blanca y tranquila, de alma sin hiel, de
corazón generoso y accesible a todos los sentimientos
levantados. El Lema y la doctrina de su vida entera, ha
sido: el trabajo.
“Al partir yo de Chile no quise dejar la tierra noble que
me dio albergue hospitalario durante cuatro de los
mejores años de mi vida, que me alentó en mis trabajos,
que me discernió premios y honores, no quise alejarme,
digo, sin dejar escrito junto con mi farewell a Chile y a
mis amigos que son tantos y tan queridos, la palabra de
justicia y de cariño al amigo entre todos ellos, al amigo
que me recibió como un hermano, al pisar aquellas
playas, que como un hermano también gozó de mis gozos
y mis victorias y sufrió con mis dolores, y me consoló en
mis horas tristes; al amigo que al separarme pesaroso
382 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
de aquel gran país me hubo de conducir conmovido a
bordo, y fue el último que me estrechó entre sus brazos
paternales y cariñosos” (..)
“Yo tengo en mi memoria la hora de la despedida, la
hora en que dije adiós al amigo del alma. Al intachable
Eduardo. Aquella tarde a bordo del Cachapoal – de la
Cía. Sudamericana, - aquella tarde gris para mí, triste en
sus opacidad dorada y melancólica, triste para quienes
como yo decía adiós a la soberbia república del Pacífico,
envié con el último abrazo que di a Poirier, un apretón a
cada mano cariñosa, un pensamiento a cada compañero
en las tareas del diarismo, una despedida del corazón a
cada chileno que fue conmigo de buena voluntad y de
alma.”
Este es Vapor Cachapoal que llevó de regresa a Nicaragua a Rubén Darío
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 383
El Cachapoal zarpó del puerto, ya por el atardecer, era un día
jueves del 9 de febrero de 1888. Había una gran diferencia entre
el joven, peludo, flaco, pantalones chingos, zapatos imposibles,
una valija de madera de clavos de bronce. Esta vez, lleva un par de
maletas fina, un traje muy distinguido, tan fino como el sobrero y
un “manteau élégant” que luciría en la cubierta del barco.
Esta vez, “el buque va bien cargado, y atestado de pasajeros
que dejará en la costa del Norte.” Luce elegante, bigote y barba
esmeradamente afeitadas.
La empresa naviera una suerte de negocios de ingleses con un
subsidio del gobierno chileno, el Cachapoal, era el mejor barco de
pasajeros de la flota. Darío lo describe como un buque con sentido
de “elegancia, alumbrado por luz eléctrica, alimentación buen y
confort” (..) “Su capitán, el capitán Chase, es un norteamericano
de pura sangre, caballeroso y Cumplido. ¡Bravo Capitán!” Darío
hace una comparación entre él y otros pilotos de navío, a quienes
considera, “estirados, almidonados, secos, ásperos.” Logra una
amena conversación con el Capitán mientras avanza el navío, el
cielo se obscurece y las débiles y chispeantes luces de los pequeños
caseríos del puerto. La noche cae con su capa sobre el mar y la luna
en mengua, y por nubarrones que cruzan el cielo, pocas veces se
pueden ver sus cuernos luminosos.
Cuando navegaba hacia Chile, el Uarda, no llevaba tanto café,
como ilusiones llevaba el joven poeta nicaragüense, su relato por
los puertos los que conoció, no solamente por su bahía, sino que,
en algunos tocó tierra y se enteró de lo árido, y en otros la faena de
los comerciantes. Esta vez tiene conciencia de un recorrido. Tiene
confianza de la ruta y sus ojos ya están llenos de historia y cultura
chilena. Llega al Puerto Coquimbo, ha preguntado a los pasajeros
sobre La Serena y el mismo puerto y toda la información la anota
en su libreta de apuntes. Su vocación de periodista surge en cada
384 RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO
momento, Sabe que lo que vea y explique vale oro en una crónica.
Se entera que los habitantes de La Serena son hospitalarios, muy
diferentes a los santiaguinos “no hay allí estiramientos cortesanos
como en la capital” Compara. “ni reina el número, el comercio,
la especulación que todo lo absorbe como en Valparaíso, sino una
franca vida colonial, a la vieja usanza españolas combinadas con el
buen vivir”
Llegó el Cachapoal a Huasco, una ciudad portuaria y comuna del
Norte Chico de Chile, ubicada al oeste de la provincia, valle y río
del mismo nombre, Región de Atacama. Desde la rada, se observa
una inmensa cruz ubicada en la torre del templo construido por la
familia Craig. Lo considera un lugar “feo con muchas casas viejas”
(..) “la costa sin una sola hoja, toda seca y desierta. ¿Pero Huasco
tiene las mejores tierras para las buenas viñas” (..) “! ¡Es desde aquí
donde se exportan los generosos vinos “asoleados”, los higos y las
renombradas pasas rivales de las de Corinto!” (..) “¿dije antes la uva
huasquina?!Qué va! De ella sacan se sacan néctares como el armidita,
de la hacienda de Naranjo.”
Toda esa información es a base de abordar a los pasajeros y en las
amenas conversaciones tomar apuntes. S entera de lo valioso que
es el néctar de armidita y que si los chilenos tuvieran una marca
o “contraseña de marca” costaría el triple. Como en las estaciones
de ferrocarriles, cuando atraca el buque, los vendedores de frutas
caen sobre los pasajeros que se aprovisionan.
El 12 de febrero pasan por Talta al que describe como un pueblo
bonito y limpio. (..) “techos sin tejados, cubiertos únicamente por
tablillas de madera o greda, pues donde no llueve nunca, no son
precisas, las tejas; y con sus calles; con sus calles rectas y aseadas”
(..) “tiene un bonito club y un pequeño teatro, y habitantes muy
campechanos y muy corteses”. (..) “Pues he aquí que hemos llegado
los viajeros a la Plaza Principal, encontramos que también hay una
RUBÉN DARÍO EN CHILE: TABOR Y CALVARIO 385
banda.” (..) “pero que, con fe y audacia tras lanzar al viento el himno
chileno, truena gallardamente y con muy buena intención, haciendo
estallar los cobre en los laberintos de una sonata clásica174”
Por la cubierta, abordando pasajeros que le puedan dar
información acuciosa, aprovecha su acento tropical y llama la
atención. Va escribiendo. Así, cuando baja al puerto, recorre el
pueblo. No pierde tiempo alguno. Cuando pasa por Antofagasta,
recuerda las batallas de tierra y mar, su canto épico que será eterno
en la República que le abrió sus brazos y supo dejar en esos versos
sagrados consignar su agradecimiento al pueblo chileno.
A sus espaldas queda dos aspectos, uno que será eterno y público,
como la publicación de “Azul” y otro, su calvario que tratará de
olvidar; pero, también aprender enderezar su vida. Rubén Darío
tomó el rumbo hacia su metanoia. Nunca dejó de ser un mysterium
tremendum, situación que lo volvió incomprendido por algunos,
pero admirado por miles y miles en habla castellana en esos sus
primeros treinta años de vida. Nunca supo regodearse, pues no
llenó su espíritu de porquerías. El padre Castellani en una de sus
obras dejó una expresión muy particular: La educación nos pule,
pero a veces nos mutila, y quizá nos resiente “
Después de llegar a Panamá, le quedaba el puerto de Corinto en
su Nicaragua natal donde lo esperaban para rendirle un homenaje.
174.- Nota: Darío escribió esas notas mientras navegaba hacia Nicaragua.
Que luego publicaría en El Imparcial en ciudad Guatemala, en los No. 414
y 416, los días 13 y 14 de junio de 1890, bajo el título: Fragmentos de un
viaje de viaje. Impresiones de un corresponsal – el trabajo de Darío fue
difundido por don Alejandro Montiel Arguello en su libro: Rubén Darío en
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