Tema : cuidando nuestras emociones
Queridos hermanos y hermanas en Cristo, hoy vamos a hablar de un
tema muy importante para nuestra vida espiritual y emocional:
"Cuidando nuestras emociones". La Biblia nos enseña que somos
seres integrales, creados a imagen y semejanza de Dios, con un
cuerpo, alma y espíritu. Nuestras emociones son una parte esencial
de nuestra alma y, por lo tanto, debemos aprender a manejarlas de
una manera que glorifique a Dios.
¿Qué son las emociones?
Las emociones son respuestas complejas que involucran aspectos
psicológicos, fisiológicos y espirituales. Son reacciones automáticas
ante estímulos que pueden ser externos o internos, como el miedo, la
alegría, la tristeza y la ira. Desde una perspectiva cristiana, las
emociones reflejan la naturaleza creada a imagen de Dios, que
incluye la capacidad de amar, perdonar, sentir compasión y gozo en
la relación con Dios y los demás.
¿Cómo seríamos los humanos si nunca nos emocionáramos, si
fuéramos capaces de controlar las emociones en todo
momento?
Quizás vendríamos a ser como maquinas, respondiendo a todas las
situaciones con lógica y nunca con emociones. Pero Dios nos creó a
su imagen, y las emociones de Dios se revelan en las escrituras; por
lo tanto, Dios nos creó seres emocionales. Sentimos amor, gozo,
felicidad, culpa, ira, decepción, miedo, etc. A veces, nuestras
emociones son vivencias agradables, y a veces no. A veces, nuestras
emociones están fundadas en la verdad, y a veces son "falsas" ya que
se basan en pensamientos erróneos, por ejemplo, si creemos
falsamente que Dios no está en control de las circunstancias de
nuestras vidas, podemos experimentar miedo, desesperación o ira,
basado en esa falsa creencia. Independiente de esto hay que tomar
en cuenta que las emociones son poderosas y reales para aquel que
las está sintiendo. Son indicadores de lo que está sucediendo en
nuestros interior.
Dicho esto, es importante que aprendamos acerca del manejo de las
emociones, en lugar de permitir que nuestras emociones nos
manejen. Por ejemplo, cuando nos sentimos enojados, es importante
ser capaz de parar, identificar que estamos enojados, examinar
nuestros corazones para determinar por qué estamos enojados y,
luego, proceder de una manera correcta . Las emociones que están
fuera de control, no suelen producir resultados que honren a Dios:
(Santiago 1:20) Dice :"Porque la ira del hombre no obra la justicia
de Dios"
La biblia nos dice que tenemos que ser controlados por el Espíritu
Santo y no por nuestras emociones. Si reconocemos nuestras
emociones y las llevamos ante Dios, entonces podemos presentar
nuestros corazones ante Él y permitirle que haga su obra y que dirija
nuestras acciones. Esto significa simplemente que Dios nos consuela,
nos reafirma y nos recuerda que no debemos temer.
Compartir nuestros sentimientos con otras personas, también es útil
para el manejo de las emociones. Se supone que la vida cristiana no
es para vivirla en solitario. Dios nos ha dado el regalo de estar
rodeado de nuestros hermanos y pastores que pueden ser de gran
apoyo en cualquier momento, ya que ellos nos pueden recordar la
verdad de Dios y nos ofrecen una nueva perspectiva. Cuando nos
sentimos desanimados o temerosos, podemos beneficiarnos del
ánimo, exhortación y reafirmación que nos brinda ese hermano. A
menudo, cuando alentamos a otros, nosotros mismos somos
alentados. Igualmente, cuando sentimos gozo, éste generalmente
aumenta cuando lo compartimos.
El permitir que nuestras emociones nos controlen, no es nada
piadoso, como tampoco lo es el negarlas o reprimirlas. La forma de
manejar nuestras emociones es mediante nuestro crecimiento en
nuestro caminar con Dios. Somos transformados por la renovación de
nuestras mentes y el poder del Espíritu Santo, el que produce en
nosotros el dominio propio . Necesitamos un impulso diario de
principios bíblicos, un deseo de crecer en el conocimiento de Dios y
pasar tiempo meditando en los atributos de Dios. Debemos tratar de
conocer más de Dios y compartir más de nuestros corazones con Dios
mediante la oración.
Ejemplos de mujeres en la Biblia que reflejan diferentes
emociones.
Ana – Tristeza y Esperanza (1 Samuel 1:10-20)
"Y ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente.
E hizo un voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a
la aflicción de tu sierva, y te acuerdas de mí, y no te olvidaras de tu
sierva, sino que dieras a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a
Jehová todos los días de su vida..."
Comentario : Ana estaba profundamente afligida por su incapacidad
para tener hijos y su sufrimiento fue expresado en oración y lágrimas.
Su dolor la llevó a hacer un voto a Dios, prometiendo dedicar a su hijo
a Su servicio si se le concedía.
Explicación: Ana muestra cómo manejar la tristeza a través de la
oración y la esperanza en Dios. Nos enseña que en momentos de
angustia, podemos volcar nuestras preocupaciones a Dios, buscando
Su ayuda y manteniendo la esperanza en que Él escucha y responde
nuestras peticiones.
María, la Madre de Jesús – Asombro y Fe (Lucas 1:38)
"Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo
conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de ella."
Comentario: María experimentó asombro y confusión al recibir el
anuncio del ángel de que sería la madre del Salvador. A pesar de su
incertidumbre, aceptó el plan de Dios con fe y obediencia.
Explicación: María nos enseña la importancia de la fe y la
disposición para aceptar los planes de Dios, incluso cuando
enfrentamos situaciones inesperadas o difíciles de comprender. Su
respuesta es un modelo de confianza en el propósito divino y la
obediencia a la voluntad de Dios.
Ruth – Lealtad y Esperanza (Ruth 1:16-17)
"Y respondió Ruth: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti;
porque adondequiera que tú fueres iré yo, y dondequiera que vivieres
viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú murieres
moriré yo, y allí seré sepultada..."
Comentario :Ruth mostró lealtad y amor al decidir quedarse con su
suegra Noemí después de la muerte de su esposo. A pesar de las
dificultades, su fidelidad y esperanza en un futuro mejor la guiaron.
Explicación: La historia de Ruth resalta la importancia de la lealtad y
la esperanza en las relaciones y circunstancias difíciles. Su
compromiso y fe en un futuro mejor nos inspiran a ser fieles en
nuestras relaciones y a confiar en que nuestras decisiones basadas en
principios y amor traerán bendiciones.
Estos ejemplos muestran cómo las mujeres en la Biblia
experimentaron y manejaron diferentes emociones, brindándonos
modelos para enfrentar nuestras propias experiencias y desafíos
emocionales en la vida cotidiana.
Conclusión y Palabras de Apoyo
Queridas hermanas en cristo , nuestras emociones son regalos de
Dios, quien también fue un Dios emocional. Jesús mostró una gama
de emociones durante su vida terrenal, desde la alegría en las bodas
de Caná hasta la tristeza en el huerto de Getsemaní. No estamos
solas en nuestras luchas emocionales; Dios nos comprende
profundamente y nos ofrece su consuelo y guía.
En momentos de alegría, permitámonos celebrarlo plenamente. En
tiempos de tristeza, busquemos consuelo en la presencia amorosa de
Dios. Frente al miedo, avancemos con fè y valentía. Cuando sintamos
ira, canalicémosla para luchar por la justicia. Aceptemos nuestras
culpas, superemos la vergüenza y cultivemos un orgullo saludable
con humildad.
Recordemos siempre las palabras de Jesús: "Venid a mí todos los que
estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar" (Mateo 11:28).
Confiemos en que, con la ayuda de Dios, podemos gestionar nuestras
emociones y vivir vidas plenas y significativas.
¡Que Dios las bendiga y les brinde paz y fortaleza en cada
emoción que experimenten!