MICHEL FOUCAULT desarrolló una concepción del PODER diferente a las nociones
tradicionales. ¿Qué es el poder según Foucault?
Entiende el poder no como algo que ciertos individuos o instituciones poseen, sino como
una red de relaciones y prácticas que se extiende por toda la sociedad. Se manifiesta en
todas las esferas, no solo en las estructuras jerárquicas del Estado. El poder:
-Es omnipresente: Circula en todas las interacciones humanas, no se concentra en un
lugar específico, sino que circula en todas las instituciones como una red. El poder se
trata de una serie de interacciones y procesos que atraviesan la sociedad.
-No solo restringe o reprime, sino que también produce saberes, normas y subjetividades.
Las instituciones modernas (prisiones, escuelas y hospitales) usan técnicas disciplinarias
para controlar y regular a los hombres. A través de la internalización de normas sociales,
moldean la identidad y conducta.
Funciona a través del conocimiento: éste no es neutral, sino que está intrínsecamente
ligado con el poder; conocer es una forma de ejercer poder (por ejemplo, la medicina o la
psicología generan saberes que disciplinan los cuerpos). Las formas de conocimiento y
las prácticas discursivas son instrumentos a través de los cuales el poder se ejerce y se
reproduce. Las instituciones producen y regulan el conocimiento también son vehículos
para la manifestación del poder.
Es relacional y dinámico: No es algo fijo; está en constante transformación en función de
los cambios sociales.
Propone una visión de podes que se manifiesta en una variedad de prácticas sociales y
relaciones de poder. Este enfoque permite una comprensión de cómo se mantienen o
desafían las estructuras de poder en la sociedad.
Sostiene que para entender el poder en la sociedad moderna es necesario analizar las
formas en que el poder se despliega en las prácticas y relaciones cotidianas, tanto en la
estructura institucional como también en las formas que el poder opera en la vida diaria y
en las interacciones del individuo.
TÉCNICAS DISCIPLINARIAS
En su obra "Vigilar y castigar", Foucault explica cómo a partir del siglo XVIII surgen formas
disciplinarias que moldean los cuerpos y las conductas. Las técnicas disciplinarias se
aplican en instituciones como escuelas, fábricas, cuarteles y hospitales, con el objetivo de
controlar y normalizar a los individuos. Estas técnicas buscan maximizar la utilidad y
docilidad de los cuerpos mediante:
La vigilancia: Los individuos se sienten observados todo el tiempo (como en el panóptico
de Bentham), lo que induce comportamientos conformes.
La normalización: Establece estándares de conducta y sanciona a quienes se desvían de
la norma.
La jerarquización: Se organizan y controlan los espacios (como los asientos en un aula o
las celdas en una prisión) para facilitar la supervisión y aumentar la eficacia.
El examen: Los individuos son evaluados constantemente, lo que permite comparar,
clasificar y sancionar.
Estas técnicas no solo disciplinan el cuerpo sino también el pensamiento, generando
subjetividades adaptadas a las necesidades del sistema.
CRÍTICAS AL NEOLIBERALISMO
Analiza cómo el neoliberalismo no se limita a la economía, sino que se convierte en una
forma de gobierno y gestión social. Algunas de sus principales críticas al neoliberalismo
son:
Transformación del individuo en empresario de sí mismo: El sujeto neoliberal no se
concibe como un ciudadano sino como un capital humano, responsable de optimizar su
vida y su productividad. Esto genera una forma de auto-gobierno en la que cada individuo
se vuelve su propio vigilante.
Desregulación y mercantilización de la vida: Las lógicas del mercado invaden áreas que
antes eran gestionadas por el Estado, como la educación o la salud, debilitando las
estructuras de bienestar.
Erosión de la solidaridad social: La competencia y la búsqueda de éxito individual
reemplazan las dinámicas colectivas, debilitando la capacidad de organización
comunitaria y la acción política.
Naturalización de la desigualdad: El neoliberalismo justifica las diferencias sociales al
considerar que el éxito o el fracaso dependen de la gestión que cada individuo haga de su
propio "capital".
Foucault no aborda el neoliberalismo desde una perspectiva moral, sino que busca
entender cómo este modelo reorganiza las formas de poder y las subjetividades. Su
análisis es una invitación a cuestionar cómo ciertas formas de gobierno moldean nuestras
vidas cotidianas.