TEMA 5.
Recursos financieros a corto plazo
Trámites para su obtención y cálculo de costes
5.1 El coste de las fuentes de financiación
Esta unidad se centra en la operativa y determinación de costes de los recursos
financieros utilizados por las empresas para financiar su ciclo de explotación.
Las fuentes de financiación de las empresas proceden de su patrimonio neto o de
agentes externos. Al primer grupo pertenecen los recursos generados por la
empresa, como es el caso de las reservas. Las fuentes de financiación ajenas las
aportan operadores externos como entidades financieras, proveedores, etc.
Los recursos financieros generan costes para la empresa. Estos costes pueden ser:
explícitos e implícitos.
Son costes explícitos o directos los que se producen al remunerar al agente
externo la prestación de los recursos cedidos. La empresa, al devolver el capital
prestado, tiene que hacer un desembolso superior al importe monetario recibido.
Esto ocurre, por ejemplo, cuando se obtiene un préstamo bancario en el que como
contraprestación la entidad bancaria exige al prestamista la devolución del
importe cedido más los intereses, gastos y comisiones correspondientes.
Son costes implícitos o de oportunidad los que se originan al destinas los recursos
a una finalidad en lugar de a otra. Por ejemplo, supongamos que una empresa
tiene invertido capital, procedente de las aportaciones realizadas por sus socios,
en un depósito cuya remuneración es del 3% semestral. Se decide destinas este
dinero a comprar mercancías. El coste de oportunidad se cuantifica como la
pérdida de los rendimientos que produce la desinversión en el depósito, aunque la
empresa espera recuperar la rentabilidad vía ingresos por ventas.
El coste que origina la utilización de las fuentes de financiación se cuantifica por
medio de operaciones financieras. Las operaciones financieras se fundamentan en el
hecho de que los sujetos que intervienen en las mismas intercambian cuantías no
simultáneas; es decir, dan (prestación) y reciben (contraprestación) cuantías que son
financieramente equivalentes.
El método matemático que se emplea para determinar la equivalencia financiera se
denomina ley financiera. Una ley financiera es un modelo matemático que permite
cuantificar el valor de un capital en un momento determinado. Los modelos
financieros más habituales utilizan dos leyes:
Ley financiera de capitalización simple . Se emplea en operaciones financieras con
vencimiento inferior a un año (como cuentas corrientes o pólizas de crédito) y en
la valoración de algunas operaciones de activos financieros (como la deuda
pública emitida al descuento).
Ley financiera de capitalización compuesta. Se utiliza generalmente para evaluar
inversiones u operaciones financieras con vencimiento superior a un año. Ej:
préstamos y empréstitos.
Ejemplo
Una empresa compra mercancías a un proveedor. El importe de la factura asciende a
1.000€. La empresa solicita el aplazamiento del pago al proveedor; éste se lo concede
y acuerdan liquidar la operación pagando 1.080€ transcurridos 6 meses.
El intercambio del importe efectivo de la factura por el importe aplazado es una
operación financiera ya que existe un intercambio no simultáneo de capitales
realizado en base a una ley financiera que considera equivalentes los 1.000€ actuales
con los 1.080€ dentro de 6 meses.
El coste efectivo de los recursos financieros
El coste efectivo de un recurso financiero es el tanto de interés real que hace que
sean financieramente equivalentes la prestación y la contraprestación en base a una
ley financiera y a las características comerciales de la operación.
Para determinar el coste efectivo se tienen en cuenta los gastos inherentes a la
financiación que afectan directamente a la entidad financiera que los carga en su
propio beneficio. No se consideran los gastos que el banco cobra, pero que
corresponde reembolsar a otros.
El conocimiento del coste efectivo de una fuente de financiación es útil para la
empresa porque:
Permite analizar diferentes alternativas de financiación y elegir la que suponga
menor coste.
Es un criterio que posibilita homogeneizar distintas alternativas de financiación
que presentan características dispares en aspectos como cuantía de los
desembolsos exigidos y/o plazos de devolución.
Facilita la evaluación de proyectos de inversión descartando aquellos cuya
rentabilidad esperada no supera los costes de los recursos financieros necesarios
para llevarlos a cabo.
5.2 La ley financiera de capitalización simple
La ley de capitalización simple se utiliza en operaciones financieras cuyo objetivo es
calcular el valor de un capital, disponible en el momento actual, en un momento
futuro.
Son operaciones que tienen una duración de n periodos en las que se parte de un
capital CI, disponible en el momento inicial t0, que se transforma en una cuantía final
CF, con vencimiento en un momento posterior t n, y a os que se aplica un tipo de
interés i fijo o variable in.
El capital final se forma añadiendo a la cuantía de capital inicial los intereses
generados en cada periodo de capitalización a lo largo del tiempo que dura la
operación.
Según la ley de capitalización simple los intereses de cada periodo de capitalización
no se agregan al capital para calcular los intereses del periodo siguiente, de manera
que el capital que genera intereses es siempre el capital inicial.
Desarrollo de una operación de capitalización simple: Con una duración de 2
años valorados a tipo de interés diferente (i1, i2):
TI momento actual CI se invierte un capital
t1 final del primer periodo de capitalización el capital CI se ha transformado en
C1, resultado de añadir al capital inicial los intereses generados durante este
periodo:
C1 = C0 + I1
La cuantía de los intereses es el resultad de aplicar al capital el tipo de interés
correspondiente a ese periodo:
I1 = C 0 + i 1
t2 final del segundo periodo de capitalización el capital C0 se ha transformado
en C2, resultado de añadir al capital inicial los intereses generados durante el
segundo periodo:
C2 = C0 + I1 + I2 = C0 + (C0 x i1) + (C0 x i2)
Un caso particular se produce cuando el tipo de interés se mantiene constante a lo
largo de toda la operación. En esta situación se puede utilizar la fórmula fundamental
de la ley de capitalización simple:
CF = CI (1 + i x n )
A partir de la expresión general se puede determinar cualquiera de sus elementos
conociendo los demás. Por ejemplo, podemos averiguar el capital inicial, el capital
final, el tipo de interés al que se remunera la operación o la duración de la operación
financiera.
Además, esta expresión se puede desagregar para determinar el montante de
intereses totales generados:
CF = CI + In
CF = CI + CI x i x n; de donde obtenemos que In = CI x i x n
Normalmente el tipo de interés i se expresa en %. En las fórmulas hay que utilizarlo
en tanto por uno, para ello se divide el valor en % entre 100, con lo que obtenemos el
valor en tanto por uno.
Ejemplo
Una empresa invierte un capital de 3.000€ en un depósito a plazo fijo durante 2 años,
el tipo de interés al que se remunera la inversión es del 3,5% anual. Determina el
capital que recibirá la empresa a vencimiento del depósito utilizando la ley de
capitalización simple:
CI = 3.000€ CF = CI (1 + i x n)
I = 0,035 anual CF = 3.000 (1 + 0,035 x 2)
n = 2 años CF = 3.210€
Calcula las tasas de interés equivalente
La ley de capitalización simple se suele utilizar en operaciones con vencimiento
inferior o igual al año. Por tanto, los periodos de capitalización tienen lugar en
fracciones de año.
Como el tiempo y el tipo de interés tienen que hacer referencia a la misma unidad de
medida, o bien se indica el periodo temporal como partes e año, o el tipo de interés
se expresa en periodos de fraccionamiento anual. Las fracciones e año se expresan
con la letra “m”, que indica el número de veces que el año contiene la fracción. Los
periodos de fraccionamiento más habituales son:
PERIODO DE FRACCIONAMIENTO m
ANUAL
semestre 2
cuatrimestre 3
trimestre 4
bimestre 6
mes 12
semana 52
día 360, año comercial / 365, año civil
Para modificar la unidad de medida del tipo de interés hay que recurrir a la
determinación de su tanto equivalente. Un tanto de interés equivalente a otro es
aquel que, aplicado el mismo capital durante el mismo tiempo, produce la misma
cuantía, aunque las unidades temporales de referencia sean distintas.
Esto quiere decir que un tanto de interés anual i se puede sustituir por su tanto
equivalente fraccionado i(m) si, aplicado al mismo capital durante el mismo tiempo,
producen el mismo capital.
Para la ley de capitalización simple esta relación se cumple siguiendo los parámetros
de proporcionalidad de modo que:
Ejemplo
Determinar el tipo de interés equivalente a un 12% anual sabiendo que el periodo de
fraccionamiento es:
a) mensual: ; ; 1% mensual
b) trimestral: ; ; 3% trimestral
c) semanal: ; ; 0,23% semanal
5.3 La ley de descuento simple
La ley de descuento permite calcular el valor presente de un capital que es disponible
en un momento futuro.
Concepto y determinación
El descuento simple es una operación financiera que se utiliza para sustituir un
capital que tiene vencimiento en el futuro por otro con vencimiento presente.
E: valor efectivo o cantidad adelantada
N: nominal o importe del efecto que se pretende descontar.
D: descuento o diferencia entre el valor nominal y el efectivo
Para calcular el descuento correspondiente a un capital se recurre a la fórmula del
descuento comercial. El descuento comercial simple se caracteriza porque su importe
se calcula sobre el valor nominal del efecto a descontar, de manera que:
Dc = N x d x n
Siendo:
Dc el descuento comercial
N el valor nominal del efecto
d el tipo de descuento anual aplicable a la operación
n el tiempo durante el cual se descuenta el efecto
El descuento bancario se denomina descuento comercial cuando los efectos que se
negocian proceden de ventas o prestaciones de servicios realizados por el cedente
del documento.
El descuento bancario se denomina descuento financiero cuando los efectos que se
presentan al descuento se han utilizado para instrumentalizar un préstamo concedido
por la entidad financiera a la empresa.
5.4 Créditos comerciales y aplazamientos de pago
Ante la falta de fluidez del crédito bancario, el crédito comercial se ha convertido en
la principal fuente de financiación de las pymes.
Características
Es habitual en la práctica comercial. La concesión de este tipo de financiación se
produce en la mayoría de las operaciones comerciales realizadas entre
proveedores y empresarios.
No tiene un coste explícito si se concede sin recargo financiero. No obstante, es
habitual que el proveedor conceda descuentos por pronto pago si el cobro se
produce hasta una fecha concreta considerada como pago al contado. En este
sentido, la pérdida del descuento por pronto pago supone un sobreprecio que se
debe cuantificar.
Se puede individualizar. Cada operador considera habituales ciertas condiciones
de pago que aplica a sus clientes, pero estas se pueden adaptar a cada cliente en
función de sus características comerciales. Por ejemplo: política de compras,
prestigio…
No implica ningún trámite especifico como contratos, garantías…
Se asocia a diferentes formas de pago como son:
“Factura a factura”. El pago de la factura correspondiente a una compra se
liquida en el momento de recibir un nuevo pedido.
“Cuota mensual”. Las facturas correspondientes a un mes se pagan en el
transcurso del mes siguiente. Una modalidad de este tipo de liquidación consiste
en asociar un descuento en función de los días del mes en los que se realiza el
pago. Po ejemplo, durante los diez primeros días del mes se aplica un descuento
del 3%, al final de mes no se aplica ningún descuento.
“Factura estacional”. Al pago de los pedidos realizados antes de una fecha
determinada se les aplica un descuento se si produce en un periodo concreto. En
caso de no ser así, no se disfruta de descuento alguno. Por ejemplo, los pedidos
realizados durante los 6 primeros meses del año, se liquidan en los 2 meses
siguientes. Si el pago se produce en los primeros 15 días del periodo establecido
para el pago el cliente dispone de un descuento del 3%.
Un caso especial de crédito comercial es la venta en consignación, que implica
que el cliente paga las mercancías con posterioridad a la venta de las mismas y,
además, solo paga las que ha vendido.
Cálculo de los costes generados
Los costes generados por este sistema de liquidación de las compras dependen de las
condiciones en las que se produce el pago. Se pueden dar 3 situaciones distintas:
a) El proveedor ofrece aplazamiento del pago sin incrementar su importe.
El proveedor da facilidades de pago a su cliente durante un plazo de tiempo
determinado. Por posponer el cobro no realiza ningún cargo; pero tampoco ofrece
descuento por pronto pago en caso de que el mismo se anticipe. En este caso el coste
del aplazamiento de pago es nulo.
Esta situación puede dar lugar a que se origine un coste de oportunidad. Sería el
coste que comporta liquidar la factura antes del momento del vencimiento del
aplazamiento, si de ello se deriva el tener que renunciar al rendimiento económico
que generaría la inversión del capital.
b) El proveedor ofrece aplazamiento de pago incrementando el precio de la
venta.
En este caso, si el cliente paga al contado no incurrirá en ningún coste.
El coste se produce por el recargo que se aplica a la cuantía aplazada en función del
tiempo durante el que se pospone el desembolso.
Ejemplo
c) El proveedor ofrece a su cliente un descuento por pronto pago.
Los cobros realizados hasta una fecha determinada conllevan un descuento y, a partir
de ese momento y hasta que vence el plazo concedido para el aplazamiento, el cliente
debe pagar el nominal de la factura.
El coste financiero se produce cuando el cliente no aprovecha el descuento por
pronto pago. Aún así, es el responsable financiero el que debe valorar los posibles
costes en los que incurre en tal caso la empresa, en función de la procedencia de los
recursos financieros con los que se adelanta el pago.
A priori, la empresa puede disfrutar de un descuento que se transforma en un coste
financiero si no se utiliza. Esta característica indica que el coste de esta alternativa
de financiación depende del descuento por pronto pago ofrecido.
Ejemplo
Determinación del coste efectivo
El coste efectivo es el tipo de interés real que hace que sean financieramente
equivalentes el importe de la factura y el importe con el que el proveedor considera
liquidad la operación.
Ejemplo
Un proveedor ofrece a su cliente un descuento por pronto pago de un 3% sobre una
factura de 6.000€ respecto a la que se permite un aplazamiento de 60 días. Para
determinar el coste efectivo de la operación en base a la ley de capitalización simple
se procede del siguiente modo:
= (1 + i x ); 6.000 = (6.000 – 180) (1 + i x ); i = 0,1856
El coste efectivo de la operación es de un 18,56% simple anual.
5.5 Créditos bancarios
Características
El crédito bancario es un producto financiero útil para cubrir desfases temporales
de tesorería.
Presenta un funcionamiento similar al de una cuenta corriente.
Puede tener saldo acreedor (favorable al cliente) o saldo deudor (favorable a la
entidad financiera) según los movimientos que se producen en la cuenta. Incluso
existe la posibilidad de presentar un saldo excedido, en cado de que el
beneficiario haga disposiciones de cuantía superior a la concedida como límite
máximo de crédito.
Habitualmente tiene una duración anual, aunque se puede formalizar por periodos
inferiores, como es el caso de los créditos de campaña, cuya duración es de 6
meses; o puede abarcar periodos más amplios, como los créditos de renovación
tácita, cuyo vencimiento oscila entre 3 y 5 años.
Se liquidan intereses periódicamente; es habitual que se generen mensual o
trimestralmente.
Al vencimiento de la cuenta, la empresa debe reembolsar el saldo de las cuantías
dispuestas, excepto si se renueva la cuenta, en cuyo caso el saldo final de la
cuenta vencida pasa a ser el saldo inicial de la nueva cuenta de crédito.
Ejemplo
Se formaliza un crédito bancario con un límite de 30.000€ y un plazo de vigencia de
un año. Durante ese año la empresa puede disponer de hasta 30.000€ realizando
cargos y abonos en la cuenta de crédito. A cambio, se obliga a pagar las comisiones e
intereses que se vayan generando en cada periodo de liquidación y debe restituir el
saldo dispuesto antes del vencimiento de la cuenta.
Requisitos, garantías y documentación necesaria para su obtención
La concesión del crédito bancario, las condiciones aplicables al mismo y el importe
del límite disponible dependen de:
El estudio financiero de la empresa y de sus necesidades de financiación.
La entidad financiera realiza un estudio económico-financiero de la
empresa que solicita la apertura de un crédito bancario. Para ello, es
habitual que recurran a la conocida regla de las cuatro “ces” o de las
cinco “pes”.
Suficiencia de recursos propios.
Capital Protección
Solvencia
Generación de recursos para soportar
Capacidad de
Pago el servicio de la deuda (pago de
devolución
capital e intereses)
Carácter Personal Capacidad de gestión de los directivos
Idoneidad de la operación para la
Propósito
Condiciones financiación buscada y la influencia
Perspectivas
futura del negocio
Las garantías existentes. Otro aspecto que se utiliza para evaluar la concesión
de la línea de crédito y sus condiciones son las garantías que puede aportar la
empresa, tanto personales como reales.
Las garantías personales se basan en la solvencia de la empresa que se
pone de manifiesto a través de su capacidad para generar beneficios y su
patrimonio. En caso de impago del crédito la entidad bancaria ejecuta la
garantía acudiendo al patrimonio del beneficiario del crédito tomando
cualquier bien o derecho como depósitos, inmuebles…
Las garantías reales son las que recaen sobre un elemento patrimonial
concreto. Son más frecuentes en operaciones con vencimiento a largo
plazo. Por ejemplo, se puede formalizar una póliza de crédito plurianual
prestando como garantía un inmueble.
El contrato de crédito bancario se formaliza por escrito en una póliza de crédito que
es visada por un notario y en la que se indican las condiciones aplicables a la
operación.
Cálculo de costes
El crédito bancario se asocia a un número de cuenta en el que el titular puede hacer
disposiciones e ingresos con cualquier instrumento de movilización de fondos:
cheque, pagaré, tarjeta, domiciliación de recibos o efectos o transferencias. La
precaución en cuanto a los importes dispuestos es que no sobrepasen el capital
máximo concedido.
El coste que supone el crédito bancario no se puede determinar a priori porque
depende del uso que la empresa haga del mismo, de las cuantías que se retiran y de
las que se reponen. Su determinación se realiza del modo similar al que se emplea
para liquidar cuentas corrientes.
La carga financiera se calcula en base a dos partidas: intereses y comisiones.
[Link] Intereses
Pueden ser fijos o variables, y se aplica un tipo de interés diferente según el saldo de
la cuenta. El tipo de interés correspondiente a los saldos excedidos es superior al de
los saldo deudores y el de los saldos deudores al de los saldos acreedores.
Intereses acreedores. Son los intereses correspondientes a los saldos
acreedores. El saldo acreedor significa que los ingresos en cuenta superan a las
disposiciones realizadas, por tanto, la entidad financiera debe liquidar al titular de
la cuenta su importe.
Intereses deudores. Se exigen cuando el saldo es deudor, saldo que indica las
disposiciones realizadas en el crédito. Son intereses que la entidad cobra al
cliente y se cargan en la propia cuenta de crédito.
Intereses vencidos o de demora. Son los correspondientes a los saldos
dispuestos en la cuenta y no devueltos al vencer el crédito.
Intereses de descubierto o excedido. Se originan cuando se toman cuantías
superiores al límite pactado para la cuenta. El tipo de interés que se aplica es muy
elevado, superior al correspondiente a los saldos dispuestos.
[Link] Comisiones
Se distinguen dos tipos de comisiones: las que se exigen en un solo momento y las
que se cobran con las liquidaciones periódicas.
Las exigidas en el momento de la apertura de la póliza de crédito son:
Comisión de apertura. Es un porcentaje sobre el límite del crédito concedido por
la entidad financiera. Presenta un importe mínimo. Suele oscilar entre un 0,2% y
un 25% sobre el límite concedido, pero varía en función de la entidad financiera,
las condiciones crediticias del prestatario y el límite de la póliza.
Comisión de estudio. Se cobra por el análisis y la gestión de la concesión del
crédito. Suele consistir en un porcentaje sobre el límite concedido y presenta un
importe mínimo.
Corretaje del notario. Se cobra por la intervención del notario en la formalización
de la póliza de crédito (necesaria para los créditos con garantía hipotecaria) y se
corresponde con los gastos de notaría, registro y gestoría.
Comisión de cancelación anticipada. Es exigible si el titular de la cuenta de
crédito solicita la cancelación de la misma antes de su vencimiento. Se calcula
sobre el límite concedido en la fecha de solicitud de la cancelación.
Comisión de reclamación de posición deudora. Es exigible al gestionar la
reclamación de las cantidades vencidas y no satisfechas.
Las cobradas con las liquidaciones periódicas son:
Comisión de saldo no dispuesto o de disponibilidad. Penaliza la no utilización de la
póliza. Suele ser una cuantía pequeña, aproximadamente un 0,1% sobre el saldo
medio no dispuesto en cada periodo de liquidación.
Comisión de máximo descubierto. Cuantía que se exige sobre el máximo
descubierto que se produce durante el periodo de liquidación. La entidad cobra un
porcentaje elevado y con un mínimo aplicable.
Comisión de administración o mantenimiento . Se exige por cada apunte realizado
en el periodo de liquidación, aunque se suele contar con un mínimo de apuntes
exentos.
Determinación del coste de la línea de crédito: liquidación periódica de la
cuenta asociada a un crédito bancario. Los intereses de cada saldo se calculan
en base a la ley de capitalización simple, según la cual:
I = C0 x i x n
Desde el punto de vista matemático cada saldo (en la ecuación se corresponde con
C0) genera unos intereses como resultado de multiplicar dicho saldo por el tiempo en
que se mantiene (n) y por el tipo de interés anual en tanto por uno (i).
El tiempo de expresa como el número de días que se mantiene el saldo en relación al
año comercial. Los saldos deudores se multiplican por el tipo de interés deudor, los
saldos acreedores por el tipo de interés acreedor y los excedidos por el interés de los
excedidos.
Ejemplo
5.6 Negociación de efectos comerciales
En el tráfico mercantil es habitual que comerciantes individuales y sociedades
mercantiles realicen ventar aplazando su cobro. En ocasiones, el aplazamiento se
documenta en efectos comerciales que gira el vendedor contra el comprador
haciendo constar un vencimiento posterior a la recepción de la mercancía.
Este efecto puede financiar a su beneficiario acudiendo al descuento del mismo, lo
que permite disponer de su importe antes de la fecha indicada para su presentación
al cobro. Por su parte, la entidad que negocia el efecto comercial pasa a ser su nuevo
beneficiario.
El descuento de efectos se puede realizar de manera ocasional o continuada. Si la
relación entre el cedente de los efectos y la entidad negociadora es continuada se
contrata una línea de descuento, que indica las condiciones aplicables a la
negociación de varios efectos comerciales de forma simultánea. Son ls denominadas
remesas de efectos.
La póliza de riesgo en la que se documenta la línea de descuento establece:
El límite máximo de efectos que se pueden descontar simultáneamente, es decir,
el riesgo vivo. Es frecuente que las entidades financieras establezcan también un
límite por pagador o librado, de modo que, por ejemplo, ninguno de ellos supere el
20% de riesgo total de la línea, con lo que se diversifica el riesgo del descuento.
El periodo máximo de anticipo, es decir, el plazo máximo en días desde la fecha de
descuento del efecto hasta su vencimiento.
El tipo de interés de descuento, periodos de revisión del tipo de interés, índice de
referencia y diferencial a utilizar.
Periodo mínimo de antelación al momento del vencimiento con que se deben
presentar los efectos al descuento, normalmente se piden 15 días. Cuando la
remesa se descuenta en menos tiempo se liquidan intereses por el periodo
mínimo, aunque realmente no se haya anticipado dicho número de días.
Comisiones y gastos aplicables a cada efecto que se presenta al descuento.
5.6.1 Cálculo del efectivo resultante
El descuento de efectos implica un coste para la empresa que lo utiliza. En concreto,
supone soportar intereses de descuento, gastos y comisiones por las gestiones
realizadas. Las comisiones varían de una entidad a otra y se aplican en función de las
condiciones comerciales del cliente, es decir, son negociables.
La comisión de negociación es un porcentaje sobre el valor nominal de efecto
descontado, frecuentemente presenta un valor mínimo. Se cobra con
independencia del número de días que se anticipa el pago del efecto.
El timbre es consecuencia de la aplicación del IAJD (las letras de cambio ya
pagaron su timbre al ser emitidas con independencia de que después sean
descontadas o se gestione su cobro). Por ejemplo, en los pagarés emitidos “ a la
orden”, el timbre lo paga el cliente en función de la cuantía del nominal del efecto
y de su plazo de vencimiento. La entidad financiera lo recauda para ingresarlo en
la administración tributaria, por lo que no forma parte del coste efectivo de la
operación financiera.
Los gastos pueden ser fijos o variables, por ejemplo: teléfono, fax, correo, etc.
El descuento de efectos se realiza generalmente con la cláusula “salvo bien fin” lo
que significa que si llegado el vencimiento del efecto el librado no lo liquida, la
entidad financiera exige el importe al antiguo beneficiario cargando dicho importe
anticipado en su cuenta más la comisión de devolución de la letra (calculada sobre el
nominal), más los gastos de protesto (si los hay), más otros gastos, como puede ser el
correo.
[Link] Efectivo resultante del descuento de un efecto comercial
El cálculo del efectivo resultante del descuento de un efecto comercial se determina
en base a la siguiente fórmula:
E = N – Dc – N x g – G = N (1 – – g) – G
Siendo:
E, efectivo resultante del descuento del efecto, importe que cobra la empresa que
descuenta el efecto comercial.
N, nominal del efecto, importe que aparece en el mismo.
Dc, descuento comercial aplicable al efecto, es el resultado de aplicar al nominal el
tipo de interés de descuento en función del número de días en que se adelanta el
vencimiento del efecto: Dc = N x d x n
g, porcentaje de comisión de gestión de cobro aplicado sobre el nominal.
G, gastos aplicables a la operación.
Ejemplo
Se descuenta una letra de cambio cuyo nominal es de 2.000€ y vencimiento dentro de
30 días. La negociación se realiza en las siguientes condiciones: intereses de
descuento, 4,75% anual; comisión por efecto, 0,5% con un mínimo de 5€; gastos de
correo 3€.
Se pide determinar el efectivo recibido.
Comprobamos el importe a aplicar en concepto de comisión de negociación:
C = 0,5% x 2.000 = 10€ > 5€ de importe mínimo, luego el importe a aplicar son 10€.
E = 2.000 (1 – – 0,005) – 3 = 1.979,08€
Se obtienen 1.979,08 € al descontar la letra de cambio.
[Link] Efectivo resultante del descuento de una remesa de efectos
Una remesa de efectos es un conjunto de efectos comerciales que se presentan al
descuento en la misma fecha. Se lleva a cabo presentando un documento que
proporciona la entidad financiera, denominado factura de descuento o de
negociación, en el que se detalla la plaza, la cuantía nominal y el vencimiento de cada
efecto.
Los bancos suelen abonar en la cuenta del cliente el nominal total de la factura
admitida a descuento, cargando en la misma fecha el descuento realizado, incluyendo
gastos y comisiones. La entidad remite al beneficiario la liquidación practicada,
detallando en cada efecto los datos de la factura y los días de descuento, los números
comerciales, el tipo de descuento, las comisiones y el total adeudado.
Ejemplo