MIDWESTERN BAPTIST THEOLOGICAL SEMINARY
KANSAS CITY, MISSOURI
PROYECTO FINAL
REPORTE PRESENTADO EN CUMPLIMIENTO PARCIAL DE LOS REQUISITOS DEL CURSO
M-HT3232, TEOLOGÍA HISTÓRICA
POR
JOEL DAUT
THEIX-NOYALO, FRANCIA
OCTUBRE 10, 2023
TABLA DE CONTENIDO
INTRODUCCIÓN 3
LO QUE CREEMOS 4
DIOS ES UNO 4
LA RAZÓN DEL ESTUDIO DE LA TRINIDAD 5
LA TRINIDAD ES DIOS 7
OBRAS DE LA TRINIDAD 7
DESARROLLO DEL PENSAMIENTO TRINITARIO 8
NOTAS FINALES 12
BIBLIOGRAFÍA 13
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INTRODUCCIÓN
La Teología Propia, es el estudio esencial de Dios puesto que considera los aspectos
personales y esenciales de la deidad. Desde la revelación bíblica y la demostración histórica, la
verdad sobre Dios es siempre cuestionada por la reflexión intelectual del hombre natural. El
estudio de la verdad que concierne a Dios está generalmente sujeta a la estructura mental del
hombre que busca su verdad sobre Dios, como si el Ser Divino pudiese ser investigado y
descubierto desde el raciocinio humano.
Entendiendo que el hombre natural no tiene interés en someterse a la revelación que Dios
hace de Sí mismo, de ahí las elocuentes palabras del apóstol Pablo: “Como está escrito: No hay
justo, ni aun uno; no hay quien entienda, no hay quien busque a Dios” (Ro. 3:10-11). La
inteligencia humana, limitada y subjetiva, es incapaz, por ella misma, de comprender a Dios
infinito y eterno. De ahí que surjan ideas acomodadas, pero siempre imperfectas, cuando no
incorrectas, acerca de Dios. Por esa razón el texto de Pablo afirma que el hombre no busca a
Dios, porque quiere un dios acomodado a su raciocinio. Esta situación alcanza su apogeo
expresado de este modo: “Dice el necio en su corazón: No hay Dios” (Sal. 53:1).
No es que el hombre niegue absolutamente Su existencia, sino que desea adecuarla a sus
limitaciones y sujetarlo, en definición, a su propio conceptualismo. De otro modo, el hombre
quiere un dios a su medida, en donde la grandeza sea medible por la razón y esto se ve
desarrollado a lo largo de la historia donde se utilizan diferentes métodos de interpretación los
cuales fueron moldeando lo que hoy conocemos de esta doctrina esencial para el cristiano.
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LO QUE CREEMOS
Dios es uno
Un gran porcentaje de la cristiandad cree que Dios es Uno y que la manera de manifestar
su relación con su creación, el ser humano, está demostrado en su ad extra o externalización de
su esencia (ad intra). Con esto decimos que la manifestación de Dios se ve presente en toda la
Escritura no dando lugar a tres dioses sino a uno solo mostrando su grandeza y poder en ello.
Aún antes del Credo Niceno en el 325 d.C., ya se hablaba de una regla de fe. Cerca del año
190, Ireneo de Lyon resumió la fe de los cristianos de esta manera: «La Iglesia, aunque dispersa
por todo el mundo hasta los confines de la tierra, ha recibido de los apóstoles, y sus discípulos,
esta fe: [ella cree] en un solo Dios,
• El Padre Todopoderoso, Creador del cielo, de la tierra y del mar, y todo lo que hay en
ellos;
• Y en un solo Jesucristo, el Hijo de Dios, que se encarnó para nuestra salvación;
• Y en el Espíritu Santo, que proclamó a través de los profetas las dispensaciones de Dios 1».
El cristianismo es esencialmente monoteísta y la doctrina trinitaria se ha establecido
desde este condicionante. En ese sentido se separa abiertamente de todo aspecto
politeísta, tanto sea de muchos dioses como de tres o más de uno. Las otras religiones
monoteístas, el judaísmo y el islamismo, acusan al cristianismo de politeísmo encubierto
en la doctrina trinitaria. En esa misma línea están también los unitarios, y las herejías
derivadas del cristianismo como los arrianos, actualmente Testigos de Jehová.
1 Contra las Herejías de San Ireneo, libro I, págs..31-32
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La razón del estudio de la Trinidad
El dogma de la Trinidad ha suscitado numerosas controversias y ensayos de explicación.
Sin embargo, el creyente debe aceptar que un ser finito no puede abarcar al Infinito. El hecho
revelado de Tres Personas en el único ser de la Deidad, no puede ser rechazado como contrario a
la razón. La negación de esta verdad no proviene de una imposibilidad lógica; nuestra
incapacidad de comprenderlo se debe a nuestra limitación. La repuesta ante este misterio
revelado en la Biblia es la adoración al Dios único y verdadero, Padre, e Hijo, y Espíritu Santo.
(1 JN 5:7).
Entonces, ¿por qué estudiamos esto?:
• Para evitar errores doctrinales que produzcan una oposición a la verdad revelada. Dios no
es una Persona, sino el Ser infinito que existe eternamente en tres personas.
• La unidad en el seno Trinitario ha sido extendida a los creyentes por la presencia de las
Tres Personas Divinas en cada salvo. Entender que es lo que hace en el creyente.
• Jesús pidió al Padre esa acción para la unidad de la iglesia (Jn 17:21-23). Cualquier acción
contraria a la unidad es una acción pecaminosa que se opone al propósito de Dios para Su
pueblo. Nuestra necesidad es manifestar una firme solicitud en guardar la unidad del
Espíritu en el vínculo de la paz (Ef 4:3).
Cuando hablamos de Trinidad nos referimos a Dios Padre, Dios Hijo, y Dios Espíritu. (Mt.
28:19). No se trata de tres aspectos de una persona ni de tres dioses, sino la Trinidad es una
unidad compuesta de tres personas. Cuando la Biblia habla de que hay un solo Dios (1 Tim. 2:5),
no hay contradicción con la Trinidad. Dios es uno en el sentido compuesto. Es como en Gen.
11:6 leemos, “He aquí el pueblo es uno”. El pueblo fue como uno, pero en realidad fue una
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unidad compuesta de miles de personas. El único Dios es una pluralidad de personas. Realmente
la Trinidad no es fácil de entender. Pero el hecho que no lleguemos a entenderla en su totalidad
no significa que no exista o que la neguemos.
Los cristianos pueden creer y aceptarlo porque la Biblia lo enseña. Seguimos con un corto
resumen de las pruebas de la trinidad en la Escritura:
• En el Antiguo Testamento:
a) Gn. 1:26-27; “Entonces dijo Dios: Hagamos.” “Hagamos” es un verbo plural
indicando que las tres personas se ponen de acuerdo sobre un tema, el Padre, el
Hijo y el Espíritu Santo.
b) Gn. 3:22. “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros…”
c) Gn. 11:7. “Descendamos y confundamos”, las tres personas de la Trinidad hablando
como uno. En Is. 6:8 ¿A quién enviaré (singular–UN Dios) y quién irá por
nosotros?” (Plural-la Trinidad).
• En el Nuevo Testamento:
a) Mt. 3:16-17. Aquí se manifiesta la Trinidad en esta forma: el Hijo fue bautizado; el
Espíritu desciende como paloma y el Padre habla desde el cielo.
b) Mt. 28:19. La fórmula bautismal - “bautizándolos en el nombre del Padre, y del
Hijo, y del Espíritu Santo”
c) 2 Cor. 13:14. La bendición apostólica denota la una trinunidad en el
acompañamiento de los destinatarios de la carta.
d) Jn. 14:16. Yo (el Hijo) rogaré al Padre, y os dará otro Consolador” (el Espíritu
Santo).
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La Trinidad es Dios
Al estudiar la Biblia encontramos una serie de casos que se refieren a tres personas de la
trinidad, haciendo la misma función:
• Los tres son Dios:
a) El Padre es Dios. Ro.1:7
b) El Hijo es Dios. Ro.9:5
c) El Espíritu Santo es Dios. Hch.5:3-4
• Los tres reciben el título “Señor”:
a) El Padre es el Señor. Mt. 11:25
b) El Hijo es el Señor. Hch. 2:36
c) El Espíritu Santo es el Señor. 2 Cor.3:17
• Los tres dan vida:
a) El Padre es Vida. 1 Jn.1:2
b) El Hijo es Vida. Jn.1:4
c) El Espíritu Santo es Vida. Ro.8:2
Obras de la Trinidad
Observamos en la Escritura que la Trinidad se manifiestan obrando en diferentes
momentos de la vida de Cristo y en el creyente:
• En la encarnación (Lc.1:35) se denota las tres personas obrado: El Espíritu Santo vendrá
sobre ti y el poder del altísimo (el Padre) te cubrirá con su sobra por lo cual también el
Santo ser (Jesús) que nacerá será llamado hijo de Dios.
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• En la resurrección:
a) El Padre levanta a Cristo de entre los muertos. Hch.2:24
b) El Hijo se levanta de entre los muertos. Jn.10:17-18
c) El Espíritu Santo levanta a Cristo de entre los muertos. Ro.8:11
• En la venida del Espíritu Santo:
a) El Padre envía al Espíritu Santo. Jn.14:26.
b) Cristo envía al Espíritu Santo. Jn.15:26.
c) El Espíritu Santo viene por sí mismo. Jn.16:7
• En la santificación del creyente:
a) Hay que santificarse en el Padre. Jd 1
b) Hay que santificarse en el Hijo. 1 Cor.1:3
c) Hay que santificarse en el Espíritu Santo. 1 Pd.1:2
DESARROLLO DEL PENSAMIENTO TRINITARIO2
La época prenicena
Cuando hablamos de desarrollo nos referimos a que la comprensión de la teología propia
no surgió de repente, sino que tuvo su evolución con el tiempo. En esto muchas personas dieron
sus opiniones afirmando verdades fundadas en la Escritura como otras fueron herejías que
hicieron reflexionar a los escritores en su momento para moldear lo que conocemos hoy como la
doctrina de la Trinidad.
2En vista de la envergadura del desarrollo de esta doctrina se toma como base un estudio apuntes
de teología que tiene su enlace en la bibliografía.
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Hasta la proclamación del símbolo niceno-constantinopolitano del 381. En la Iglesia
primitiva, la fe trinitaria se expresa con especial fuerza en aquellos momentos en que se celebra
el misterio pascual, concretamente, en el Bautismo y en la Eucaristía. Todo arranca del
mandamiento misional contenido en Mt. 28:19. La dimensión de este discurso trinitaria del
bautismo lo encontramos en la Didaché (ca. 90-100), en S. Justino (+ 163/167), y en S. Ireneo (+
ca. 202). En el bautismo cristiano se da una estrecha relación entre conversión, admisión en la
comunidad cristiana y profesión de fe trinitaria cristiana. La liturgia eucarística está también
íntimamente ligada al misterio trinitario, así dan testimonio S. Justino en su Primera Apología y
S. Hipólito de Roma Hipólito3 en su Tradición Apostólica , compuesta en Roma a mediados del
siglo III. Ya a finales del siglo V están condensados en fórmulas breves los principales artículos
de la fe trinitaria.
Los Padres Apostólicos
Esta etapa comprende los escritores de los siglos I-II. Para los Padres Apostólicos, la
afirmación de la divinidad de Jesucristo no supone una negación de la unicidad de Dios. No
realizan especulación alguna sobre el misterio trinitario. Se limitan a testimoniar la predicación
cristiana.
Los Apologetas
La literatura apologética mira especialmente a tres campos: Los paganos, a los que se les
intenta mostrar que únicamente el Dios cristiano puede ser el Dios verdadero. Los judíos, a los
que se intenta demostrar que el Dios de Israel, es el Padre de Jesucristo, y que esto no va contra
3 González, Justo L. Historia abreviada del pensamiento cristiano (p. 91).
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el monoteísmo del Antiguo Testamento. Corrientes dualistas, gnósticas y docetas, a las que se
intenta demostrar que no hay dos dioses.
San Ireneo afirma la unicidad divina defendiendo a la vez la trinidad de personas. Al hablar
de la Trinidad lo hace en la forma en que se ha manifestado en la historia de la salvación: Dios
Padre que crea el mundo por su Verbo; el Verbo que envía al Espíritu Santo. Se enfrenta a la
teodicea de los gnósticos, que afirma que en Dios existen dos principios, el bueno y el malo, y
que el mundo procede de Dios por emanación.
El pensamiento teológico alcanza en Oriente un desarrollo extraordinario en torno al año
200. Este saber teológico llega a su esplendor en los siglos III y IV gracias a lo que se ha llamado
“escuelas teológicas”. Clemente de Alejandría, defiende la unidad de Dios contra los dualistas, y
particularmente contra Marción, que piensa que son incompatibles entre sí la infinita justicia de
Dios y la infinita bondad. En consecuencia habla del Dios del Antiguo Testamento (cruel y
justiciero) contraponiéndolo al Dios del Nuevo Testamento (lleno de bondad y misericordia).
Clemente refuta este dualismo mostrando que pertenece a la misma persona el hacer el bien y el
hacer justicia. También defiende la unicidad de Dios frente al politeísmo pagano.
Como sucesor de Clemente le sigue Orígenes. La unicidad divina es para Orígenes, al igual
que para Clemente, inseparable de la noción de Dios. En doctrina trinitaria, Orígenes se acerca al
esquema de San Ireneo, considerando la Trinidad en el marco de la economía de la salvación.
Está clara en él la idea de homousía, es decir, de igualdad de substancia entre el Padre y el Hijo.
También afirma con claridad la sustanciabilidad y divinidad del Espíritu.
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Las herejías que moldearon la doctrina
Como toda cosa buena que sale de la boca de Dios, hay cosas buenas que salen de aquellos
que con sinceridad le buscan y quieren darle lo mejor en esta área del saber y de la explicación
de verdades escriturales. Al mismo tiempo surgen herejías que ayudan a profundizar estas
verdades dándoles un molde para ser más específicas y claras. Entendamos que una herejía es
algo negativo hacia la verdad, pero en ella podemos encontrar restos de sabiduría para corregir lo
que se necesita.
Algunas de estas herejías que fueron y que siguen en pie en alguna medida son:
• El Monarquianismo: Niega la trinidad de personas en Dios afirmando únicamente la
persona del Padre. Niegan que Cristo sea verdaderamente Dios (adopcionismo: ebionitas,
Teodoto de Bizancio y Pablo de Samosata) o que sea un subsistente distinto del Padre
(modalismo: Noeto, Sabelio y patripasianismo).
• El Subordinacionismo arriano: Arrio afirma que el Verbo es poiema del Padre, es decir,
una criatura. Las causas del error de Arrio están en al hablar de la encarnación interpreta
erróneamente el esquema Logos-Sarx (Verbo-Carne) y en que niega que en Dios sea
posible una generación.
• Los Pneumatómacos: A la subordinación del Logos siguió la afirmación de la
subordinación del Espíritu Santo. Son los Pneumatómacos, que aceptan la divinidad del
Hijo, pero dicen que el Espíritu Santo es una criatura. Los principales personajes que
hablan de esto son los trópicos y los macedonios.
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De Nicea a Constantinopla
Arrio radicaliza las tendencias subordinacionistas hasta el punto de negar la divinidad del
Hijo, produciendo importantes controversias teológicas. El Concilio de Nicea (325) es
convocado por el emperador Constantino. El documento clave es el Credo, en el cual se profesa
la consubstancialidad del Hijo con el Padre.
En el Primer Concilio de Constantinopla (381) se define la divinidad del Espíritu Santo, y
se completa el Símbolo de Nicea, dando lugar al Credo Nicenoconstantinopolitano. Rasgos
centrales de la elaboración sistemática trinitaria de Santo Tomás de Aquino fueron las
procesiones divinas; las relaciones divinas; las personas divinas; las nociones y los nombres de
las Personas Divinas. La cuestión del “filioque ” en el pasado y en la actualidad se pueden ver en
la teología latina que se orientó hacia la afirmación de que el Espíritu Santo procede del Padre y
del Hijo, ya tiempo antes de que se rompiera la comunión entre Oriente y Occidente.
NOTAS FINALES
La teología Propia tiene sus bases sólidas en las cuales podemos declarar sin dudar que Dios
es uno y que se manifiesta en tres Personas divinas. Ahora, llegando al siglo XX-XXI no tenemos
ciertas respuestas con respecto a aspectos puramente ocultos para nuestro entendimiento pero que
no tienen un real impacto en la fe puesto que no son elementos que nos darán otra verdad de la
cual ya está escrita.
• ¿Cómo es que la Segunda Persona de la Trinidad puede existir eternamente y al
mismo tiempo estar presente en forma de siervo?
• ¿Cuándo Jesús muere en la cruz, la Trinidad deja de serlo?
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• ¿Cómo es posible que el Espíritu Santo viva en nuestras vidas a pesar de que somos
pecadores redimidos?
Son preguntas a las cuales no tememos aún respuesta. Lo que nos interesa es mantener la
Palabra de vida en alto, donde el único exaltado sea Cristo, quien se dio y se entregó a sí mismo
por mí.
BIBLIOGRAFÍA
• L. Bray, Gerald. El credo comentado por los Padres de la Iglesia. Tomo 1. Editorial
Ciudad Nueva. Madrid, 2018.
• Mateo-Seco, Lucas F. Dios uno y trino. Editorial Eunsa. Pamplona, 1998.
• González, Justo L. Historia abreviada del pensamiento cristiano. Editorial Clie.
Barcelona, 2016.
• Rovira Belloso, J.M., Tratado de Dios uno y trino. Ediciones Secretariado Trinitario.
Salamanca, 1993.
• San Ireneo. Contra las herejías. Libro I. Edición Apostolado Mariano. Salamanca, 1999.
• Sierra Díaz, Arcadio. Los Concilios Ecuménicos: Un Perfil de los Concilios Episcopales
a Través de los Siglos. Kindle Edición. Editorial Clie. Barcelona, 2016.
• Apuntes de Teología -
[Link]
• Biblia RVR60.
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