Mana Secanea v Avonts Canaat (eds)
La sere Majereycultrasaborda, desde la perspectiva de géneroy st
clan camps nurs qu repnden alo enn ae
sociales y cultrales de nuesto tempo, Se Inia la serie con 35
presente volumen, Feminismoy crtca lteraria, que irk seguid de = FEMINISMO
Nuevas masculinidades, obra que deconsteuye el modelo tradicional
de la identidad masculina y abre vias més iguaitaras y enriquece-
ddoras para las relaciones entre los géneros. El ercer volumen una
antologia critica de estudios queer. que recoge las perspectivas mds
innovadoras en torno al tema de la homosexualidad. Los tres apa
recerin a lo largo del afi 2000.
Y CRITICA
LITERARIA
Las actividades del Centto Dona i literatura (Mujeres y literatura)
dela Universitatde Barcelona, creadocn 1994 y ditigido por Angels
Carabt y Marta Segarra, se enmarcan en el drea de los estudior
cculturales con el propésito de revisar las humanidades, las ciencias
sociales y el efecto ideolégico de los medios de comunicacién y el
cine desde una perspectiva de género, raza yorientaci6n sexual. En
«sta linea, la obra de creaci6n producida por mujeresen un ampli
Ambito cultural recibe una atencidn especial.
El Centro sel grupo responsable dela Red Temética Internacional
Dones i Cultured Mujeres y Culturas (Pla de Recerca de la Genera
lac de Catalunya), cofuundador del Centro de Estudios y Docu.
mentaci6n sobre Mujeres y Género (CEDDIG) dela Universitat de
Barcelona y coeditor de Lecore. Revise de dones i textualtar,
blesi
_ eAKadn pera
Tcaria, eee terEnte libro fh sido edt con I colaboracin del Instituto de ls Mujer
Diao de cir: Lai Otnases
(© Mara Sep y Angee Cab
© deen dk
Tea eral «a
‘Asis Mar, 16, 32-0810 Brena
vena com
ISBN 81-706-176-6
Deplsiv egal B-26.64-2000
Comporicién Gases, 5 L
‘Agia, 27,1 = 8015 Barlons
Tree por RosanyiVal
Verdaget, 1 ~Capalies(Barelons)
‘Totus oor de et cles tin impress en papel eicado
Lupron on Epo, Paid eprint aria
INDICE
Prélogo 7
1. Introduccién a la critica literaria feminista,
Laura Borris Castanyer 3
Il, Feminismo y postestructuralismo,
Neus Carbonell 31
IIL. Feminismo y materialismo cultural: zenemigos 0
cémplices?, Mircia Anagay 43
IV. Feminismo y critica postcolonial,
Marta Segarra 71
V. Qué quiere una mujer? Feminismo y critica del
deseo, Annalisa Mirizio 95
‘VI. Feminismo y critica lesbiana: zuna identidad
diferente?, Meri Torras 121VII. La teorfa queer y el activismo social,
Rodrigo Andrés
VIII. Critica cinematogréfica y feminismo,
Mercedes Coll
IX. Feminismo y masculinidad,
Angels Carabt
L@s autor@s
143,
159
171
183
PROLOGO e
1 Elsiglo a cuyo final estamos asstiend ha sido el de lucha de as
mujeres para acabar con la desigualdad social, politica y simbica
{a que han estado sometidas secularmente. El ferinismo, nacido
como movimiento social heredero del sufragismo, ha comportado
ssimismo una profunda reflexin sobre lainscripcién del género de
fos individuos en sus discursos y acciones, poniendo en duda la
supuesta universalidad del art y la cultura puesto que ls concep-
tos hombres, shumanismose incluso shurnano han excluido con
frecuencia alas mujeres. Ls estadiosfeministas han mostrado que
discusos presentados como generalese inmanentes, como el dela
filosofia, el psicoandlisis, la religidn o incluso I cienca, son en
realidad discursossexuados en maseulino. 1
‘A pesar desu trascendencia yu cardcter innovador, los estudios
feministas han sufrido en Expats, hasta hace poco, una casi total
falta de reconocimiento y legitimacin por pace de las instituci-
nes académicas y del mundo intelectual. Por ell, hay grandes la
frunas en la bibliografia de escudios sobre las mujeres y el génezo
Sccesble en castellano. En los sltimos afios, por fortuna, ha
intentado paliar esta carencia con la edicin de traducciones ytex-
tos de autorasy autores espafols en varias colecionesespecializa
das, las que se suma gozosamence la serie Mujeres yculruras, que
inauguramos con el presente volumen ¢ impulsada por el Centre
‘Dona i Literatura de la Universidad de BarcelonaI. INTRODUCCION A LA CRITICA
LITERARIA FEMINISTA
Laura Borris Castanyer
Hiabia una vez un tempo, un tempo muy triste que no era mi
tiempo, ni yuesto tiempo, ni ningin tiempo real, en el cual
habia un hombre que deetssecretos a otros hombres. Y el hom
bre en cuestin er el Crltico Rey ye resto eran su vasalos. ¥
ninguna mujer nunca oy6 los sectetos. Y ninguna mujer ley8
‘nunca los libros sobre los cuales versaban los secretos. Pero el ey
tenia una hija y un dia ét ley los libros y oy lo secretos. ¥
Ia hija se dio Cuenta de que los seeretos no eran secreros de
verdad y los libros tmpoco no eraa libros verdaderos.¥enton-
es se enfadé mucho, ¥ hablé eon otras mujeres. ¥ durante
nochesy dis ysuefios las mujeres hablaron juntas. elecyy sus
‘asallos envejecieron y mutieron. Las mujeres se miraron sus
rortros dorados sinvleron cada una de sus voces doradas. Y
\ivieron durante mucho tempo en aquella tierra que elas nom-
braron «Critica Feminist, (Hum, 1994, p. 1)
Me ha parecido oportuno abrir un libro que lleva por viulo
sBeminismo y critica litrariae desde la misma fiesi6n, desde la
‘misma materia que se supone que la critica ha de analizar —Ia
literatura—, desde una éprica o punto de vista concreto, el de la
teorfafeminista, A estas alturas del milenio y ance la gran cantidad
de aportaciones teéricas del movimiento feminista y el profundocambio queéstas desencadenaron ene Ambito del pensamiento,en
general, enel dela tori literari, en particular, ya no me parece
necesario tener que darexplicacionesojustificacionesprevias. Hace
ya un cierto tiempo que Mary Wollstonecraft senalé que el fei
| njsmo es una apelacién al Buen senido de la hummanidad. Por ello
y'debidolal hecho que histéricamente hemos vivido en una soci
dad dominada por hombres (y atin deberiamos decc por hombres
occidentales, predominantemente blancos, de clase media y hete-
rosexuales)! fel ferinisme ha estado dtectamentevinculado a unos
‘objetivo politicos que proporcionaran una reflexién contertararia
Ihacialajerarquta social y cultural dominance. Pero en la agenda del
feminismo habia —y quiero creer que sigue habiendo pese a los
vance, siempre elativs pero sin duda patentes—, dos objetivos,
fandamentales el ataque los estereotipos sexstas y Ia labor de
construccién de una sociedad plural y no sexist. El ferinismo es,
portanto, un movimiento politico que lucha contra laexclusign de
as mujeres en todos os imbitos, cultural, social, politico e intelec-
tal y que incorpora ideas de procedencias diversas quc comparten
tes perepciones bisica: que el género es una construccién soc
que oprime alas mujeres més que alos hombres, que el patriarcado
hha modelado esta construccién y que la experiencia y el acceso de
Jas mujeres a la produccién del conocimiento son la base para
sgarancizar Ia existencia de esa furura sociedad no sexista” Ahora
sabemos que un enfoque feminista de la realidad en sus diversos
1 Denman ce pe, Ci Ano 185.29
close eis ene tien quel pte raf equ fern,
STsitema dedrainacdn mca coraye so ive tne ome feo end
‘ede dl emo de oe une ea
2, Que made pene que enor pepuetios ion gare nfndads vayen come
jel elsivanente vecate aos de sven sprridn enw seed
art Grappa ec ty ronal pero
‘acho jo un engul plicamene crew en bas del pred iks Gla
bc del pete
4, incluso docuntepercpin e Ferman oes Drag sas mers io pds
dior cen dele gue esate. Tenemor et dara tone ie oe
thlipna goal pe algae porshsccplane a png eneunen en eo
Sitcom on epota oponer Le uaa, Ae Caen. pe
a Lau Bors Caner 198 pp 1613
Gaile
4
‘campos significa, antes que nada, prestar atenciGn a las mujered{La
figtta Marilyn Frye ha sostenido que la atencignes un tipo de
puisign en la medida en que cuando alguien le dedicavoda su aten-
En a algo, exe alguien se hace presente de una manera particular
Snelacion aes algo, Por ello quiero emperar, ambién, haciendo
feferencia ala atenciéa como una forma de pasion para referirme
Tia emétiea de ete primer capitulo, una reflex sobre la critica
literati ferinistay sus intenciones.!
sta ellen —por lo general epasionada— ha evolucionado
con el tiempo y ha ido adquiriendo un grado de implicacién aca-
‘démica considerable que sivéa al lector ante una encrucijada de
‘aminos posbles para pensary teorizar sobre nosotas, ls mujes
El problema es que a menudo exe noir, que no existe como
realidad absolute por las diferencias de rar, eligén, sexualidad,
‘lasesocal nacionalidad, etc, sve bombardeado por lasombrade
Jaduda. As, de pronto, algunas voces se preguntan gquiénes somos
rnosotra Sonos todas ls meres oso algunas mujeres? Debe-
smos exchi y rechazar,repitiendo lo erores que hemes eiticado
{nottoso,porel contrat, debemosrelativizaty comprender cada
tendencia en su especiicdad? Personalmente, pienso que no se
tratade una cuestiGn de rlativismo sino mésbien de una cuestibn|
de perspectiva. En defiitva, como ha sefalado Rosi Braidot en|
Nomadic Subject: Embodimens and Secual Diffirenc in Feminie
Tar (1994 p28), tata deena a abo ne sprximaisn
topoldgica respecto de los dstntosdiscursos donde el posiciona-
re cata Lato eminita none san ene
tstiticoy is clasiicaciones y denominaciones han ido surgiendo
on celeridad(efeminismo dea igualdad>, leminismo dela dife-
fencla» o bien liberals, «marsistal materialist (Mitchell, 1971) y
Feminismo eradical» (Millet, 1970; Firestone, 1970). Hoy en dia
yanosehablade fminiomo sino de feninionosy aunque el principio
Ue univesilidad os indiscuble, ambien es cierto que ninguna
teorla puede ser rtaizadora yen este caso concreto no se puede
pretender explicar el mundo para todas las mujeres, en todas las
Epocas yen todos los lugares,
Pepero vaydmones cenctando en la discplina literara, tna
dlisciplina que resulta deisva puesto que la lieracra, igual que
15\ Gualguier oto tipo de representacion artisica, produce muestra
de esas desigualdades de género que contribu ne percepcién|
ial de las. diferencias entre hombrei y mujetes "Después de todo,
modelamos nuestras identidades Y nuestros mundos a través de.
‘epresentaciones, la principal y primigenia de las cuales cx 0)
tengusje a empresa de encera todo iscurso posible en cl gl
{epssord la palabra noes vana ni banal En la mintsculay mare
linea negra trazada por la tinta sobre el papel se rsuclee warn
fuera de saber que quien ostenala palabra, quien laboray pee
eldiscurso reine todo el lenguaje: ordena el mundo. Ea el edie
a la Palabra divina que se
desciftaba en el, Nuestro modo de interpretaién, consvutie oe
¢lsiglo XIX, va de ls sereshumanos, dels conocimientosede hg
{uimera als palabras que lo hacen posible, yo que descubsee
4 nosotros estamor, antes ain de la menor palabva, donsinadc,
Y tansdos pore lengua (Foucault, 1966, p. 292). Un lenguae
‘xcluyente qu hemes incriorzado y que hemos de ulisat vas
expresamos, modificando, puntualizando, especfcande a fea
momento parahacernos entender A altade poder crear lengea,
Jemuevo fe sel que tenemes,debemos halla la forma pars soe
pnrybraeobebradasen el dic sjeno cab vida eel pos
bpio discurso
gd etables vances se han realizado en est lago ytortoso cam
ieeaandeea lapse del lngsjys lenges cha
literarias que con él se construyen y en ls que senos spear
Exinen divenoscapejsfientealoscialstianepanintreencg
activamente sobre el rosto verdadero, sobrelaidentdeds aie
dng macaras —fandamentalmente la del imaginario patton
4 de manera muy especial en un momento de eas eon eral
A los modelos seruaesradicionales qu a levado a replanieary
| Sata el estado de cosas, seevaporan. Es necestio tence an nea
} queno se diluyaen el restr de los owos ala hora de selgaree
ser objeto para pasar ase sujeto, cs deci, debe
ante el expejo pata decubric ls aves perenne de oee ae
csc Solo entones pode cubilo da daca te eect
16
la quieraimaginar para sf misma. Entonces pod lanzarse al
bebe pres eatin seria nem at
Tsileda por obsesiones, miedos y fantamas y poder, en ltima
ae terrane sci sn duds un
Se
tin rcs sobe ceo here vio, canoe qod betes
‘ofiadoy softamos, qué deseames, cémo noshan imaginado yeémo
ros imaginamos, cBmo el lenguaje nos ha atrapado a la ver que
liberado,) ‘
lenguaje escrito esd paraizado en la forma material que lo
re alia eer eae
loa Ia luz de una temporalidad, ls lacdos de la cual empiezan
2 perlbirse de manera evidente en el acto de lectur, de vlectura,
ta nuestro caso, Esa forma deresonanca ene lengua supone
principio de labor inlgent de conqusa de spars La
hiscoria de la filosofla, de la liceratar, la historia 2 seca.
tetris qu preetan una peal forma de lnguj.¥ pas
acceder a ellos hay que asalaresa forma de lengusje, porque was la
murals det platen el expe del intima, la palabras
émapiezan a aticularse de manera distinta que en el texto. La sin-
tixey emia dela mente1on mucho compe ie
significances atrapados en la escritura. Para no cacren la esquizo-
ffenia nuenra mente a tend que desrellar dich sinc an
sofisticado proceso de transformacién y adaptacién, aceptando las
propuestas de los que estentan el poder de articular cualquier di
curso pro detorganizando cas imprseepiblementyitande a
través de complejos mecanismos —que se me aparecen impos
de descifear— que permitan recibir determinadas propuests con
‘unlenguaje otros, La mirada femenina sobre a literatura tiene que
seanformare en une mirada escaadora qu la piensa, que
yondera, la rele, lasiente yl asimilaen elimpreciso territorio de
Diente El proceso de comprenién reabralo que sea dicho, no
con el cheno lira de lei, sno con la perepcn
subjetiva, un lugar donde resuena una semdntica més amplia que
Bodie ocgimrs uc bere
Gackson y Jones, 1998, . 208). La primera cuestién tiene que ver
con unt eer gue ivi al dflgo pero qu reprsence
apasionadamente una politica dela diferencia, eel caso de Playin
‘Riker Wheve eth tery magneton de Toni Mortoos
(1992), donde Morrison oftece sus leewuras dela literatura ameri
cana lis y dsclonza a teria itera en una louent ei
sida del canon americano. El segundo enfoque siti en el centro la
Preeminencia dela educaciény tiene que ver con elintento dellegar
‘aun pablico mas amplio através dela pedagogiacomo un auténtico
proceso de reconstruccién cultural a partir dela deconstruccién del
canon, También este enfoque estd basado en la diaéctica de la
diferencia. Finalmente, hallamos la eriica de los margenes o de os,
limites que rflexiona sobre la posicién que se adquiere y que con-
sidera determinantes as especificidades de los cédigos culturales
Producids potas fonters tanto desde un punt de vista eic-
tamente geogrifico 0 espacial, si como tomando el conceptoen un,
sentido amplio,teniendo en cuenta ffoneras creatives vaiadas
(cine frog.) La consdeacdn de ladifecaca nea tins
tendencia es ya absoluta, puesto que la literatura pasaa ser una ms,
dels priests, Cone ones demor
tear que la critica feminist no es un redueto cerrado sino que las
teria del eminismoltrario an evelcionad os hallan en el
26
proceso de evolucin, dela meraidentifiacin delasproducciones
‘elas dstinca culeuraslterarias hacia aucénticastransformaciones
‘le orden cultural Jackson y Jones, 1998, p. 208).
‘Masalldde sus divergenciasineernas, el feminismo ha adquirido
un peso extraordinario —si tenemos en cuenta su corta historia —
tn el terreno de la ertia literaria actual, sobre todo en ls Estados
Unidos y en Europa, en especial en Inglaterra, los pases nérdicos
«ltalia—-donde el grupo milanés de a Libreria de las mujeres sha
tledicado de una manera particular al andlisssistematico del len-
uae de las mujeres y de los discursos que tienen que ver con el
cniverso de la madre, siendo especialmente signficativa la obra de
Lisisa Murato £1 orden simblico dela madre—.
‘Yano quettia apabullarles mds con esta retahflade nombres que
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