¿Qué es el liderazgo?
El liderazgo es el conjunto de habilidades de un individuo que le permiten
ejercer tareas como líder. Un líder es aquel que está al mando de un grupo y
tiene la capacidad de motivar a sus integrantes a través de su discurso o de
su empatía.
Las habilidades de un líder son variadas y son la clave para generar una influencia
positiva sobre un determinado grupo de personas. El líder suele tomar la iniciativa
para comenzar a hacer algo, luego gestiona y evalúa.
Richard L. Daft define en su libro “La experiencia del liderazgo”al liderazgo como una
relación de influencia entre un líder y sus seguidores en la que se pretende generar
un cambio y llegar a resultados reales que reflejen los propósitos compartidos. Los
elementos de esta relación son: líder, influencia, intención, responsabilidad, cambio,
propósito compartido y seguidores.
En la Administraciónde empresas el liderazgo es la acción de llevar a cabo una
actividad (como un proyecto) de forma eficaz y eficiente dentro de una organización.
Tipos de liderazgo
Algunos expertos plantean que el liderazgo es solo uno y que, como los líderes
son personas con diversas características, eso los hace distintos. Otros afirman
que hay varios tipos de liderazgo con diferentes características.
Según Max Weber:
Líder carismático. Entusiasma a la gente y es elegido por eso, tiene tendencia
a creer más en sí mismo que en sus seguidores.
Líder tradicional. Hereda el poder, generalmente porque pertenece a
un grupo familiar de élite o a una clase social
Líder legítimo. Adquiere el poder a través de caminos legales; es lo contrario
al “líder ilegítimo” que obtiene el poder por vías ilegales.
Según la formalidad de su elección:
Líder formal. Es elegido como líder en un grupo u organización y tiene la
autoridad para impartir castigos o dar recompensas, tomar decisiones y guiar al
grupo.
Líder informal. No es elegido directamente como líder, por lo que no tiene una
autoridad, pero es seguido por el resto de los miembros del grupo por su
carisma y su capacidad de motivación.
Según la relación con sus seguidores:
Líder dictador. Impone su autoridad y sus decisiones sin dejar espacio para
el diálogo; fuerza sus ideas y puntos de vista al grupo.
Líder autocrático. Tiene el poder de decisión sobre el grupo y guía el camino
a seguir sin permitir la participación del resto de los miembros del equipo.
Líder democrático. Alienta la participación de los miembros del grupo o
equipo para tomar decisiones en conjunto, respeta las opiniones ajenas y
delega tareas.
Líder onomatopéyico. Guía al grupo y lo motiva a través de onomatopeyas
para generar entusiasmo y fidelizar a los miembros.
Líder paternalista. Toma las decisiones y establece el camino a seguir,
trabaja en base a resultados e impone un sistema de premios y castigos para
incentivar a los miembros.
Líder liberal. Deja el poder de decisión y el cumplimiento de las funciones en
manos de los miembros, ya que confía en el equipo y da su apoyo.
Según la influencia que ejerce sobre los seguidores:
Líder transaccional. Busca el cumplimiento de las tareas de los miembros del
equipo por medio de un sistema de premios y castigos.
Líder transformacional. Motiva a los seguidores y se centra en ellos y su
potencial para lograr los cambios esperados en la organización. Es un líder que
cree en su equipo y forma lazos con sus miembros.
Líder auténtico. Conoce sus fortalezas y debilidades, comparte sus opiniones,
pensamientos y sentimientos, y escucha los de los demás miembros del grupo.
Es un líder equilibrado que busca opiniones diversas antes de tomar
decisiones.
Líder lateral. Tiene experiencia en el cargo en el que se desempeña y lidera
un grupo sin ser jefe, se destaca por su poder de motivación, comunicación y
guía al grupo.
Líder longitudinal. Utiliza la autoridad y el poder que le da tener un puesto
jerárquico al de sus seguidores.
Liderazgo empresarial
El liderazgo empresarial es el que ejercen los líderes que forman parte de una
empresa y tienen un grupo de personas a cargo. Es un rol fundamental que se
centra en el cumplimiento de los objetivos a corto y largo plazo.
Las empresas buscan líderes (no simplemente jefes), ya que les interesa que
estos empleados tengan una personalidad de liderazgo y herramientas que
motiven a las personas a cargo para la toma de decisiones y el cumplimiento de
los objetivos propuestos. El fin del liderazgo empresarial es formar personas
capacitadas que trabajen para el desarrollo de la empresa.
Características
Mejora los vínculos entre los miembros del equipo.
Consigue los objetivos propuestos.
Genera ambientes de trabajo armónicos.
Fomenta la comunicación.
Divide las tareas entre los miembros y asigna roles.
Favorece el trabajo en equipo.
Fomenta el sentido de pertenencia entre los miembros.
Mejora la productividad de la empresa.
Destaca el potencial de cada miembro.
Tiene en cuenta los diferentes puntos de vista.
Toma decisiones consensuadas.
Importancia del liderazgo
Cuando el liderazgo es bien ejecutado genera ambientes armónicos propicios
para el desarrollo de tareas y del potencial de cada uno de los miembros.
La importancia de la figura del líder recae, principalmente, en su rol de guía y
motivador para el cumplimiento de objetivos o el correcto desempeño de un
grupo. El líder busca integrar a los miembros, fomenta entre ellos una relación
basada en el respeto y la comunicación, toma en cuenta las opiniones y puntos de
vista ajenos, y promueve la toma de decisiones consensuadas o que beneficien
por igual a todos los miembros.
¿Qué es un líder?
Un líder es una persona que dirige a un grupo, desde un equipo hasta
la población de un territorio, y que tiene la capacidad de influenciar, estimular e
incentivar a los integrantes para dar lo mejor de cada uno, con el propósito de
alcanzar los objetivos comunes.
El líder dirige y exige al grupo desde un lugar de igualdad, de acompañamiento y
de colaboración.
¿El líder nace o se hace?
Hay individuos que nacen con cualidades como para ser líderes natos (como
empatía, simpatía, sociabilidad, intuición) y luego le suman a estas características
conocimientos adquiridos a lo largo de su vida; y hay quienes aprenden qué
tiene que tener un líder y se van adaptando a las situaciones en las que puedan
tener protagonismo o ser parte.
Objetivo de un buen líder
Un verdadero líder establece una meta en común, inspira a su
equipo de trabajo, los reta a trabajar por objetivos y siempre
avanzar, su principal misión es que los demás busquen alcanzarlo
y si es posible superarlo; un líder no tiene miedo a su
competencia, al contrario, trata de mejorar constantemente.
Valores y Cualidades de un buen líder
Existen ciertas características personales y profesionales que destacan en los
buenos líderes:
empatía.
humildad.
respeto.
confianza.
Es honesto.
Delega [Link] y toma en cuenta otros puntos de vista.
Fomenta el trabajo en equipo.
Motiva y potencia a los miembros del equipo.
Es responsable y comprometido.
Diferencia entre líder y liderazgo.
El liderazgo es un conjunto de habilidades que sirven para conducir y
acompañar a un grupo de personas. Sin embargo, un líder no sólo es capaz
de influenciar en su grupo, sino también de proporcionar ideas innovadoras,
y motivar a cada participante a sacar lo mejor de sí.
Que nos enseña el liderazgo.
1. Lidera con el ejemplo
Un líder es alguien que puede servir de ejemplo e
inspiración para su equipo. El líder asume
responsabilidades y personifica los valores que desea que
los otros sigan
2. Acepta las diferencias
Un líder acepta las diferencias, las escucha y aprende a
apalancarse en ellas para avanzar. Cuando un miembro
de tu equipo te advierte de lo que considera un error,
escúchale. La fortaleza de los equipos viene de la
diversidad de perspectivas, habilidades y competencias.
3. Afiánzate en tus fortalezas
Para un líder lo primordial es saber quién eres, conocer
tus fortalezas y tus áreas de mejora.
4. Escoge tus batallas
Un buen líder debe escoger en cuáles conflictos
intervendrá para resolverlos y cuáles dejará que sean
disueltos entre los miembros del equipo.
5. Está siempre dispuesto a aprender
El líder necesita conocimiento y, para adquirirlos, también
necesita la voluntad de aprender.
6. Cree en tí mismo
Un líder que no cree en sí mismo difícilmente podrá
inspirar a su equipo. Para tener confianza en ti mismo y
tus habilidades es importante que sepas cuál es tu valor y
lo respetes.
7. La fuerza es la unión
El liderazgo implica inspirar a un equipo para que esté
alineado y comprometido tanto con la causa como con las
acciones a tomar, todo el fin de lograr los objetivos.
¿Qué es el poder?
La palabra poder viene DE nuestro verbo hispano poder, o sea, ser capaz de algo.
De modo que, en principio, el sustantivo poder es la capacidad de algo o alguien
de hacer otra cosa posible.
De este modo, tener poder, comúnmente, significa tener la capacidad de hacer
que determinadas cosas ocurran. Los poderosos (o sea, los que tienen poder) son
quienes hacen posibles las cosas, quienes determinan si algo ocurre o no. Ello
implica tener las capacidades necesarias para ello, sean del tipo que sean:
sociales, legales, militares, económicas, ENTRE OTROS.
En nuestras sociedades, la idea de poder está asociada también a la de
autoridad. De hecho, llamamos “autoridades” a quienes, mediante
diversas instituciones sociales y políticas, otorgamos (idealmente) el poder o la
conducción de nuestras sociedades, para que en nombre de todos se tomen las
decisiones más complejas. El filósofo y jurista alemán Max Weber (1864-1920),
definió el poder como la “probabilidad de imponer la propia voluntad dentro de una
relación social, aun contra toda resistencia y cualquiera sea el fundamento de esa
probabilidad”.
CONTRASTE ENTRE LIDERAZGO Y
PODER
Si bien, ambos conceptos tienen algo en común; influir sobre otras
personas, las diferencias entre uno y otro son abismales y no
necesariamente porque uno cumpla un rol antagónico.
Algunos afirman que el poder es algo malo y la verdad es que no es así,
a menos que se utilice de mala manera. El poder, como tal, es un
recurso valioso que puede ser conferido a una persona, ya sea por su
experiencia, trayectoria o conocimientos en una materia específica y,
por ende, se designa esta responsabilidad en él.
El liderazgo en cambio es una batalla que primero debe ganarse, para
que la confianza de los demás le sea transferida. Es a través de las
acciones que un líder valida su capacidad de influir sobre otras personas
y quienes luego de haber visto su desempeño, lo reconocerán de
manera natural como un líder.
Tipos de poder
Según los psicólogos sociales John R. French y Bertram Raven, en 1959, el poder
puede clasificarse de acuerdo a seis “formas” distintas, que son:
El poder coercitivo. Aquel que emplea una amenaza o la intimidación para lograr que
el otro acate una autoridad. Esto puede incluir medios físicos, sociales, emocionales o
económicos, y la coacción no necesariamente debe ser evidente, ni debe estar al
tanto de ella quien es sometido al poder.
El poder de recompensa. Aquel que por el contrario ofrece un premio o una
remuneración a quien acate sus designios. Dichas recompensas pueden ser tangibles
o intangibles, y positivas (premios) o negativas (castigos).
El poder legítimo. Aquel que emanan las instituciones, o sea, que proviene de un
puesto de autoridad elegido o designado conforme a la ley, y no usurpado mediante la
fuerza. Es un poder formal, que ocupa un peldaño en la jerarquía de la sociedad.
El poder de referencia. También conocido como influencia, es un tipo de poder que
depende de las afiliaciones o los grupos a los que pertenecemos, y se accede a él de
manera indirecta, o sea, por cercanía respecto de un poder de otro tipo. Es el caso,
por ejemplo, de quienes son amigos o cercanos a un político poderoso, pudiendo
influir en sus decisiones u obtener trato preferencial del Estado.
El poder experto. Aquel que construye una autoridad basada en
el conocimiento acumulado, en los saberes especializados o profesionales, o en los
talentos y capacidades especiales. Se manifiesta mediante las credenciales, la
reputación y otras formas de dejar en evidencia la experiencia.
El poder informativo. Aquel que se desprende del control o del manejo que un actor
social tiene sobre la información que el público consume, es decir, el poder de
manipular o administrar la información y con ella la opinión pública. Sin embargo, no
sólo lo poseen los medios de comunicación, sino también las personas: los padres,
por ejemplo, poseen este tipo de poder sobre sus hijos.
¿Qué es la política?
La política suele ser definida como el conjunto de decisiones y medidas
tomadas por determinados grupos que detentan el poder, en pos de organizar
una sociedad o grupo particular.
El término política es muy amplio ya que se puede hablar de política en sentido
estricto (es decir, aplicada a los gobiernos y naciones) o en otras instituciones al
hablar de políticas empresariales, institucionales, entre otras.
Muchos autores definen a la política como el «ejercicio del poder», porque se
entiende a la política como una de las tantas maneras de ejercer poder con el fin
de mediar las diferencias de intereses entre pares en una sociedad en
particular.
Factores que influyen en el comportamiento
político en la organización
No todos los grupos u organizaciones son igualmente políticos. En
algunas organizaciones, por ejemplo, la politiquería es abierta y
desenfrenada, mientras que en otras, la política desempeña un
pequeño papel a la hora de influir en los resultados.
Han identificado varios factores que parecen fomentar el
comportamiento político. Algunas son características individuales,
derivadas de las cualidades únicas de las personas que emplea la
organización; otros son el resultado de la cultura de la organización o
ambiente interno.
Factores individuales
Los investigadores han identificado ciertos rasgos de
personalidad., necesidades y otros factores que
probablemente estén relacionados con el comportamiento
político.
Los empleados que tienen un alto control de sí
mismos, poseen un locus de control interno y tienen
una gran necesidad de poder tienen más
probabilidades de involucrarse en un
comportamiento político.
El alto autocontrol es más sensible a las señales
sociales y es más probable que sea más hábil en el
comportamiento político que el bajo.
Los individuos con un locus de control interno son
más propensos a adoptar una postura proactiva e
intentar manipular situaciones a su favor.
La personalidad maquiavélica se siente cómoda
utilizando la política como un medio para promover
su propio interés.
La inversión de un individuo en las alternativas percibidas
y las expectativas de éxito de la organización influirán en
la tendencia a buscar medios ilegítimos de acción política.
Cuanto más ha invertido una persona y más tiene
que perder, es menos probable que utilice medios
ilegítimos.
Cuantas más oportunidades laborales alternativas
tenga un individuo, una reputación destacada o
contactos influyentes fuera de la organización, más
probabilidades tendrá de correr el riesgo de acciones
políticas ilegítimas.
Una baja expectativa de éxito en el uso de medios
ilegítimos disminuye la probabilidad de su uso.
Factores organizacionales
La actividad política probablemente sea más una función
de las características de la organización que de las
variables de diferencia individuales.
Cuando los recursos de una organización están
disminuyendo, cuando el patrón existente de recursos
está cambiando y cuando hay una oportunidad de
ascensos, es más probable que surja la política.
Culturas caracterizadas por poca confianza,
ambigüedad de roles, sistemas de evaluación del
desempeño poco claros, prácticas de asignación de
recompensas de suma cero.
Cuando las organizaciones reducen su tamaño para
mejorar la eficiencia, las personas pueden participar
en acciones políticas para salvaguardar lo que
tienen.
Se ha descubierto sistemáticamente que las
decisiones de promoción son unas de las más
políticas en las organizaciones.
Mientras menos confianza haya dentro de la
organización, mayor será el nivel de comportamiento
político y más probable será que sea ilegítimo.
La ambigüedad de roles significa que las conductas
prescritas del empleado no están claras.
Hay menos límites al alcance y funciones de las
acciones políticas del empleado.
Cuanto mayor es la ambigüedad de los roles, más
uno puede participar en actividades políticas con
pocas posibilidades de que sea visible.
Criterios subjetivos en el proceso de evaluación; Los
criterios de desempeño subjetivos crean
ambigüedad.
Las medidas de resultado único alientan a hacer todo
lo necesario para “quedar bien”.
Cuanto más tiempo transcurra entre una acción y su
evaluación, más improbable es que el empleado
tenga que rendir cuentas por sus comportamientos
políticos.
El enfoque de suma cero trata el “pastel” de
recompensa como fijo, de modo que cualquier
ganancia para una persona o grupo lograr tiene que
ser a expensas de otra persona o grupo. ¡Si yo gano,
tú debes perder!
Esto fomenta que los demás queden mal y aumente
la visibilidad de lo que haces.
Hacer que las organizaciones sean menos
autocráticas pidiendo a los gerentes que se
comporten de manera más democrática no
necesariamente es algo que todos los gerentes
aceptan.
Compartir su poder con otros va directamente en
contra de los deseos de algunos directivos.
El resultado es que los gerentes, especialmente
aquellos que comenzaron sus carreras en las
décadas de 1950 y 1960*, pueden utilizar los
comités, conferencias y reuniones de grupo
requeridos de manera superficial.
Cuanta más presión sientan los empleados para
desempeñarse bien, más probabilidades habrá de
que participen en politiquería.
Si una persona percibe que toda su carrera depende
del próximo “lo que sea”, hay motivación para hacer
lo que sea necesario para asegurarse de que el
resultado sea favorable.
Cuando los empleados ven que la alta dirección
adopta con éxito un comportamiento político, se crea
un clima que apoya la politiquería.