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Anatomía y Biomecánica del Astrágalo

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 E – 27-010-A-30

Biomecánica y fisiología articular


de la articulación subastragalina
M. Maestro, F. Bonnel, M. Schramm, E. Toullec, D. Viejo-Fuertes

Resumen: La articulación subastragalina pertenece al complejo articular que asocia el


tobillo (tibioperoneoastragalina), la articulación subastragalina y el mediopié. Es robusta
y fundamental en cuanto a su participación en el mantenimiento del equilibrio estático y
dinámico del cuerpo. Con ocasión de las diversas actividades, el pie puede verse sometido
a cargas muy intensas, de hasta 12 veces el peso del cuerpo, pero las cargas al nivel
articular no exceden 2-3 veces dicho peso; esta diferencia puede explicarse mediante el
concepto de tensegridad, que permite distribuir estas importantes cargas en el seno de
los tejidos vivos estructuralmente multifasciculados, mantenidos por una tensión varia-
ble permanente. Presenta numerosas variaciones anatómicas para un mismo programa
dinámico, variaciones que pueden explicar en parte la riqueza de su patología. De este
modo, se enfrenta a múltiples fuerzas tridimensionales internas, ejercidas por los múscu-
los y las contenciones capsuloligamentosas, y externas, a través del contacto del pie con
el entorno. La locomoción bípeda utiliza movimientos helicoidales (lemniscata), permi-
tidos por movimientos de torsión y detorsión del pie que obligan a un control rotatorio
dinámico permanente. Este complejo articular, del cual la articulación subastragalina es
indisociable, constituye el sistema de transmisión de las rotaciones entre la pierna y el pie;
es particularmente importante para la rotación externa, necesaria para la propulsión.
La transmisión del movimiento global se logra mediante combinaciones de movimientos
articulares casi simultáneos y combinados. Estos movimientos están organizados en un
modo constreñido, lo que permite una transmisión muy precisa de cargas muy importan-
tes. La mayoría de movimientos de inversión/eversión y abducción/aducción durante la
marcha tendría lugar en la articulación subastragalina. La supresión de la movilidad del
tobillo mediante artrodesis causa esencialmente una pérdida de movilidad sagital del pie
de alrededor del 70%. Como consecuencia, existe una sobreutilización compensatoria
de las articulaciones subastragalinas y del mediopié. La cooperación interdependiente
entre las superficies articulares (deslizamiento, rodamiento, rotación) y los ligamentos
(tensión-relajación) es fundamental para que exista un juego articular armonioso.
© 2022 Elsevier Masson SAS. Todos los derechos reservados.

Palabras clave: Articulación subastragalina; Biomecánica; Tensegridad;


Patología subastragalina

Plan ■ Articulaciones subastragalina y


tibioperoneoastragalina 8
■ Introducción 2 ■ Articulación subastragalina y mediopié o articulación
■ Terminología del movimiento 2 de Chopart (astragalonavicular y calcaneocuboidea) 9
■ Articulación subastragalina y extremidad pélvica 9
■ Concepto de embriogénesis y crecimiento
(fibularis brevis) 3 ■ Articulación subastragalina y barra de torsión de
■ Estado de los conocimientos 3 Hendrix 9
■ Conclusión 10
■ Epistemología 3
■ Anexo A. Articulación subastragalina y patología 10
■ Subastragalina «genérica» 4
■ Cinemática 6

EMC - Podología 1
Volume 25 > n◦ 1 > febrero 2023
http://dx.doi.org/10.1016/S1762-827X(22)47389-5
E – 27-010-A-30  Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina

Figura 1. Cardán homocinético que


modeliza el complejo articular tobillo-
subastragalina-articulación de Chopart.

 Introducción • eje X (flexión, extensión en el plano sagital, es decir,


rotación plantar y dorsal);
La articulación subastragalina, que articula el astrágalo • eje Y (rotación interna [RI] o medial y externa [RE] o
con el calcáneo, es fundamental para los sistemas adap- lateral en el plano horizontal);
tativo y propulsor del pie, ya que controla la cinemática, • eje Z (rotación en el plano frontal o coronal: abducción
sobre todo en el plano coronal, y actúa sobre la movili- y aducción).
dad de las demás articulaciones y, por ello, en los otros Durante su proyección, el pie efectúa una rotación de
dos planos. Transforma la transmisión lineal de la fuerza 90◦ hacia adelante con respecto a la pierna. Por lo tanto, su
del tríceps sural en una tensión rotatoria. Esta acción per- rotación axial ya no tiene lugar a lo largo del eje Y, sino del
mite la locomoción en terrenos accidentados sea cual sea eje Z, modificando así la terminología de las movilidades.
el ataque del pie al suelo [1] . Según el eje Y, la rotación medial se convierte en aduc-
Los movimientos de rotación de la extremidad pél- ción y la rotación lateral, en abducción.
vica vertical se transmiten al pie horizontal y, cuando Según el eje Z, cuando se levanta el borde medial del
se oponen, generan torsión en la cadena cinemática. El pie, se trata de una supinación. También se puede llamar
par de torsión del retropié incluye la articulación tibio- rotación medial, endorrotación, varo o inversión.
peroneoastragalina y la articulación subastragalina con Cuando se hace descender el borde medial del pie o
la mediotarsiana. Este complejo de ensamblaje, de efecto cuando se levanta el borde lateral del pie, se trata de
transicional en una cadena cinemática bajo tensión de una pronación. También se puede llamar rotación lateral,
cierre intermitente, es más dependiente del par muscular. exorrotación, valgo o eversión.
La modelización mecánica es el ensamblaje homociné- Desde el punto de vista clínico, por analogía con la
tico de dos cardanes más que de un simple cardán, con el mano, los términos supinación y pronación se usan fácil-
fin de tener una velocidad de rotación regular durante la mente.
flexión (Fig. 1). La articulación subastragalina desempeña el papel de
La importancia constatada de las variaciones anatómi- una bisagra oblicua cuya movilidad preferente es la pro-
cas, los estudios dinámicos recientes en cadáveres y los nosupinación por analogía con el antebrazo, gracias a un
estudios invasivos con marcadores intraóseos en pacientes sistema articular de doble trocoide invertido. Estos movi-
vivos revelan que las ideas aceptadas y los conceptos admi- mientos se combinan siempre con los otros dos planos del
tidos (en los que se basan muchos tratamientos) deben espacio.
revisarse [2, 3] . Debido a la oblicuidad del eje de compromiso, denomi-
Los modelos digitales con segmentos rígidos deben nado eje de Henke, Farabeuf hizo la célebre descripción
perfeccionarse ya que proporcionan errores [4] , pero las de los movimientos del calcáneo por analogía con los de
capacidades actuales de cálculo parecen aún insuficientes. un barco que «se balancea, oscila y gira».
El bipedismo permanente es exclusivo del género Los términos inversión y eversión se utilizan en general
humano; en relación con el pie, el tarso proximal repre- para movimientos combinados:
senta una proporción mayor (>50%) que en los demás • el acoplamiento pronación-abducción-flexión dorsal
primates (alrededor del 30%) [5] . produce el movimiento de eversión del pie de 5-10◦ ;
En este artículo, no se seguirá del todo el planteamiento • el acoplamiento supinación-aducción-flexión plantar
clásico habitual. produce el movimiento de inversión del pie de 25-30◦ .
En la posición anatómica de referencia, un eje de
movimiento oblicuo generará un movimiento en los tres
 Terminología del movimiento planos, en particular con una rotación automática aso-
ciada.
Es fundamental visualizar los desplazamientos espacia- Con las nuevas tecnologías que permiten calcular los
les de los elementos anatómicos, así como los del órgano, momentos y ejes de inercia de los huesos a partir de
y denominarlos adecuadamente; para ello, resulta crucial datos de la tomografía computarizada (TC), se utilizan
conocer los sinónimos, so pena de crear confusión. los términos de pronación y supinación. Los cálculos
La terminología admitida hace referencia a un sistema semiautomáticos de los ángulos reales en los tres planos
triaxial de coordenadas con respecto al eje de bisección son mucho más precisos que los ángulos proyectados en
vertical del cuerpo: 2D y no requieren un marco de referencia.

2 EMC - Podología
Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina  E – 27-010-A-30

 Concepto de embriogénesis por ejemplo, ¿existen tipos anatómicos y morfotipos de


riesgo?
y crecimiento (fibularis ¿Son los movimientos articulares iguales para todos y
de acuerdo con las condiciones de locomoción? Parece
brevis) que la articulación subastragalina experimenta menos
Existe un mejor conocimiento del programa genético. movimiento al caminar descalzo en comparación con la
El crecimiento del pie comprende diferentes fases en marcha calzado [12] .
tres etapas: la primera, mesenquimatosa (con apoptosis), Las mujeres presentan una mayor movilidad articular
muy corta durante los primeros 2 meses de vida intrau- durante la marcha [13] :
terina; la segunda, rápidamente relevada por un molde • ¿Cómo se comportan las articulaciones en terrenos irre-
cartilaginoso, y la tercera, de osificación bajo el impulso gulares y/o en sobrecarga?
de los cartílagos de crecimiento. El período vulnerable • ¿Cómo se comporta la articulación subastragalina en
con respecto al desarrollo de malformaciones se sitúa las situaciones patológicas?
entre la cuarta semana y el final del segundo mes. El • ¿Cómo diseñar ortesis, programas de rehabilitación
establecimiento definitivo de las estructuras obedece al rápidos?
código genético de cada persona y presenta complejas • ¿Cómo planificar la cirugía para conservar un pie plan-
interrelaciones. Más adelante, ya no se producen más tígrado y funcional?
malformaciones, sino deformidades relacionadas con las • ¿Por qué existen repercusiones a distancia en la cadena
tensiones mecánicas y los traumatismos exógenos. La ley cinemática (un pie en varo calcáneo sobrecarga los
fundamental es la de Delpech: «toda malformación está radios laterales, un cavo anteromedial desestabiliza el
destinada a convertirse progresivamente en una defor- tobillo, el bloqueo del retropié sobrecarga el primer
midad bajo el efecto de las fuerzas de crecimiento, que radio)?
intervendrán en el sentido de una agravación». • ¿Es factible ubicar una artrodesis de forma óptima en
En el 60.◦ día, ya se ha establecido la morfología externa la cadena cinemática de un paciente determinado para
del pie; la supinación de 90◦ , seguida de una detorsión minimizar las consecuencias del bloqueo articular y
progresiva durante el resto de la vida intrauterina, rela- favorecer las compensaciones de las demás articulacio-
cionada con una presión de crecimiento diferencial más nes?
importante en la vertiente tibial, lo devuelve al nacer a la
posición plantígrada por desupinación.
La superposición del astrágalo sobre el calcáneo es el  Epistemología
resultado de un crecimiento diferencial que no tolera ten-
siones externas excesivas ni una desalineación siquiera Desarrollar conceptos para comprender los mecanismos
mínima. Toda disfunción causa deformidades que reper- funcionales que intervienen es una necesidad para poder
cuten en todo el antepié. La génesis de un pie equinovaro, actuar y tratar de forma eficaz.
plano o cavo atestigua un trastorno del crecimiento de Desde hace más de un siglo, estos conceptos han ido
acuerdo con un código genético en el período embrio- evolucionado junto con los avances tecnológicos que
nario. El crecimiento del retropié está determinado por investigaciones cada vez más sofisticadas y precisas posi-
cartílagos circulares que se encuentran en la periferia del bilitan. Pasando del apoyo tripodal a la noción de órgano
futuro hueso. La osificación inicialmente central se hace cibernético, aún no se dispone de un concepto definitivo.
periférica más tarde y se extiende en mancha de aceite. El El pie debe soportar en ocasiones tensiones de gran
calcáneo dispone de dos cartílagos, uno de los cuales, que magnitud sin sufrir daño. Para ello, tiene la capacidad de
se encuentra en la región posterior, es en parte responsa- deformarse aumentando su resistencia y su reactividad,
ble del crecimiento en longitud y explica las frecuentes durante espacios de tiempo muy cortos, con mucha fre-
variaciones en la forma del hueso. cuencia por debajo de 20 ms y de forma no visible a simple
Desde el nacimiento hasta la edad adulta, el crecimiento vista.
es exponencial: el pie tiene una longitud de 4,5 mm a los Actualmente, el único concepto que puede explicarlo
2,5 meses; de 4,5 cm, 10 veces mayor, a los 4 meses; de de forma satisfactoria es el concepto de tensegridad puesto
7,5 cm al nacer, y de alrededor de 25 o 26 cm al finalizar el de relieve por el arquitecto Buckminster Fuller (1895-
crecimiento. De forma esquemática, triplicará su longitud 1983) y aplicado a la medicina por el cirujano ortopédico
y ésta representa al nacer, aproximadamente, un 28% de Stephen M. Levin en 1970 [14] . Este concepto es más
la longitud final. amplio que el de la viga compuesta [15] . Este último per-
mite asociar en un todo funcional los eslabones óseos,
rígidos y capaces de soportar la compresión, a los tejidos
 Estado de los conocimientos blandos más aptos para soportar la tensión. La tensegridad
retoma este concepto, pero en estructuras complejas; tam-
La patología subastragalina es rica y compromete, en bién se aplica a escala celular. El icosaedro es el ejemplo
mayor o menor medida, la función del pie (Anexo A). más equilibrado de ello (Fig. 2). La arquitectura osteoar-
La prótesis subastragalina total, aunque han existido ticular deformable e incompresible está envuelta por las
intentos en el pasado, aún está en proceso de investiga- multicapas interconectadas del sistema miofascial (ten-
ción [6] . segridades activa y pasiva), que se encuentra en tensión
En cambio, se ha llevado a cabo con éxito la implan- continua modulable asegurando un pretensado del con-
tación de un astrágalo artificial a causa de una necrosis junto y un autoequilibrio estable; los dos sistemas están
avascular o un tumor [7] ; sin embargo, el tiempo trans- conectados a las articulaciones, que se asimilan a las zonas
currido es aún insuficiente para valorar su carácter de ensamblaje de las estructuras de tensegridad. De este
duradero. modo, el cuerpo se organizaría de acuerdo con un modelo
La artrodesis sigue siendo el tratamiento de elección de de tensegridad multimodular y repleto de fluidos bajo pre-
la artrosis. sión.
El diagnóstico y el tratamiento de las inestabilidades Esto permite una redundancia funcional (y no estruc-
resultan difíciles [8] . tural, ya que cada elemento anatómico desempeña su
La exploración in vivo es muy compleja [9, 10] y los estu- papel), que puede explicar formidables capacidades adap-
dios informáticos a partir de cuerpos rígidos están sujetos tativas.
a error [11] . Una propiedad fundamental, que puso de manifiesto
No se dispone de datos para responder a diversas Donald Inberg, es la mecanotransducción [16] , según la
preguntas relacionadas con la práctica corriente como, cual todo estímulo mecánico que actúe sobre la estructura

EMC - Podología 3
E – 27-010-A-30  Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina

Figura 2. Tensegridad, icosaedro defor-


mable. 1. Zona de ensamblaje (articulacio-
nes); 2. tirante (sistema musculotendinoa-
poneurótico); 3. barra (hueso).

tendrá repercusión metabólica en las células constituyen- La articulación subastragalina incluye dos articulacio-
tes. Ello podría explicar la remodelación haversiana, la nes cónicas truncadas del tipo de la doble trocoide
morfoadaptación de los tejidos y la capacidad de modi- invertida, opuestas por su vértice y su concavidad (cal-
ficación de la densidad en función de las tensiones (el cánea distal y subastragalina proximal); se distinguen
sistema se endurece para resistir mejor). separadas por un canalón óseo, el canal o sinus tarsi. El
Las principales ventajas de las estructuras de tensegri- espacio es más ancho lateralmente que medialmente, ocu-
dad son su ligereza, estabilidad, resistencia y la ausencia pado por los ligamentos de los vasos de la grasa y las
de linealidad de las respuestas al estrés deformante. Cual- terminaciones nerviosas.
quier lesión de un elemento repercutirá sobre el conjunto Si bien la articulación calcaneoastragalina proximal
en mayor o menor medida. El carácter redundante y no es única, la articulación calcaneoastragalina distal forma
(o poco) jerárquico de las respuestas de la estructura a las parte de la coxa pedis, con el navicular y el ligamento cal-
tensiones explica las posibles compensaciones de algunas caneonavicular plantar (LCNP) cubierto de cartílago para
lesiones. contener la cabeza astragalina.
Permite comprender la necesidad de reparar las lesiones Esta disposición explica los movimientos en sentido
traumáticas con la mayor precisión posible, la necesidad inverso del astrágalo y el calcáneo. Esto se encuentra en el
de realizar una transferencia tendinosa o una osteotomía origen de lo que algunos autores [1–21] han llamado el bio-
de realineación, así como la necesidad de no dejar que mecanismo de motricidad helicoidal. Gracias a esto, las
evolucionen las lesiones tisulares postraumáticas, dege- diferentes articulaciones y sus conexiones fibrosas trans-
nerativas o inflamatorias. forman las fuerzas ejercidas sobre el pie (gravitatorias con
En una estructura de tensegridad, las zonas más com- la reacción del suelo y musculares) en momento de rota-
plejas son las que se denominan zonas de ensamblaje. El ción helicoidal. El pie puede así actuar y reaccionar.
ensamblaje de la extremidad pélvica vertical con el pie Cuando el talón sufre varización, su altura aumenta gra-
horizontal es una de ellas y hace participar tres articula- cias al astrágalo, que gira hacia fuera, y al calcáneo, que
ciones que tienen ligamentos comunes. Se define así un lo hace hacia dentro; desde el punto de vista radiológico,
complejo articular con la articulación tibioperoneoastra- el seno del tarso se abre en el perfil y los ejes calcaneoas-
galina, la articulación subastragalina y la mediotarsiana tragalinos convergen menos. Sucede lo contrario cuando
(articulación de Chopart). el talón sufre valguización (Fig. 4). El bloqueo articular se
Esto explica una paradoja del pie, que en descarga está produce en carga con la rotación medial de la pierna. La
en torsión y en carga en detorsión y que para ponerlo en cabeza astragalina está en contacto máximo con la coxa
detorsión en descarga o en torsión en carga, es preciso pedis con tensión máxima de los ligamentos y empotra-
recurrir a la contracción muscular. miento lateral del tubérculo astragalino en el sinus tarsi.
Se deben tener en cuenta dos conceptos clásicos para Estos movimientos están regulados por un complejo
entender mejor la articulación subastragalina en el seno ligamentoso que incluye:
de este complejo: • ligamentos interóseos anterior y posterior conocidos
• el concepto de segmentación longitudinal con el pie con el término «hilera del tarso», cuyas fibras son obli-
de apoyo denominado calcáneo (calcáneo, cuboide, cuas en alrededor de 35◦ con respecto al plano coronal;
cuarto y quinto radios) y el pie propulsor denomi- • ligamentos periféricos propios, el ligamento cervical
nado astragalino, superpuestos proximalmente, ambos anterolateral cerca del retináculo de los tendones exten-
extendidos distalmente (Von Lantz y Pisani [17] ); sores, los ligamentos calcaneoastragalinos medial y
• el concepto de la lamina pedis de Mac Connaill [18] o lateral, inconstantes;
bloque calcaneopédico de los autores franceses [19] , que • ligamentos colaterales comunes a la tibioperoneoastra-
permite entender los movimientos de torsión y detor- galina y a la articulación subastragalina, como la cara
sión del pie. superficial del ligamento deltoides medialmente y cuya
porción anterior es isométrica con el haz calcaneopero-
neo del ligamento colateral lateral del tobillo, durante
 Subastragalina «genérica» los movimientos [22] .
El astrágalo es un hueso macizo de 48 mm de largo y
(Fig. 3) 34 mm de ancho en promedio, formado por un cuerpo
corcovado en cúpula de perfil y en ala de gaviota de frente;
Articula el astrágalo con el calcáneo, huesos que poseen está flanqueado por dos superficies, una medial y otra
diferentes densidades [20] . El astrágalo es duro (módulo de lateral que termina en punta mediante el proceso late-
Young alto) pero frágil; acumula energía. El calcáneo es ral. Carece de inserción tendinosa, pero está rodeado de
el hueso más voluminoso del pie, relativamente flexible tendones y la mitad de su superficie está cubierta de cartí-
(módulo de Young más bajo) y sólido. lago. Su cara inferior es cóncava y responde a la superficie

4 EMC - Podología
Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina  E – 27-010-A-30

articular del calcáneo. Su porción posterior es afilada y se


prolonga con el hueso trígono, de forma variable; a veces
está soldada con éste; se denomina entonces proceso o
hueso de Pellegrini Stieda.
Su superficie anterior se prolonga en unos 20 mm con
el cuello astragalino, que orienta la cabeza astragalina
convexa plantarmente (ángulo de inclinación de 24◦ en
promedio), medialmente (ángulo de declinación de 24◦ en
promedio, mínimo 10◦ , máximo 44◦ ) y en rotación coro-
nal lateral de 49◦ en promedio, mínimo 30◦ y máximo
65◦ .
TP La zona del cuello es muy importante, ya que recibe
vasos cuya vascularización proviene en su mayor parte de
la arteria tibial posterior [23] .
Se trata del hueso distribuidor, que participa en tres
LPAA
articulaciones y asegura la transición entre la extremidad
pélvica vertical y el pie horizontal. De frente se muestra
como un hueso de la pierna, y de perfil, como un hueso
Cuerpo del pie.
LPC
Aparte de las uniones fibrosas con el calcáneo, sus
LPAP
demás conexiones son:
• los haces fibrosos del lecho ligamentoso tibiopero-
Cuello neoastragalino, dispuesto principalmente en el plano
Cabeza
LPAA del astrágalo horizontal para un control rotatorio óptimo. Distal-
mente, la cápsula y los ligamentos astragalonaviculares,
entre ellos el potente LCNP, que no posee propiedades
elásticas;
• miotendinofasciales; el astrágalo está desprovisto de
inserción tendinosa, pero está rodeado de tendones
Tálamo incluidos en un sistema fibroso retinacular que con-
LPC forma túneles osteofibrosos que fijan el paso de estos
tendones. Se trata principalmente del flexor hallucis
longus (FHL) distalmente, los peroneos lateralmente,
el tibial posterior medialmente y el tibial anterior con
los extensores del hallux y de los dedos ventralmente.
El calcáneo es el hueso de la recepción del paso al cami-
nar, con cuatro pivotes (el cuarto es la interfalángica del
hallux); es el primer hueso en descalcificarse en ingravi-
dez; amortigua el choque del talón en el paso, que dura
20 ms.
Enganche
Es el hueso rector de los movimientos del pie; tiene glo-
balmente la forma de un portaaviones que, tal como ha
expresado Farabeuf, «se balancea, oscila y gira», con la
tuberosidad mayor posterior como popa, el cuerpo como
casco, con el tálamo que soporta la superficie articular
posterior y el sustentaculum tali como torreta, y la tube-
rosidad anterior como proa.
Aparte de las uniones fibrosas con el astrágalo, sus
demás conexiones son:
• distalmente, el pico o proceso anterior proporciona
fijación al ligamento en Y o bifurcado, que sujeta el
cuboide y el navicular y la cápsula calcaneocuboidea
(CC) con sus ligamentos bien desarrollados plantar-
mente;
• al nivel proximal dorsal, la sólida conexión con el
sistema suroaquileoplantar, incluida la inserción del
tendón de Aquiles (calcáneo) en la cara posterior de la
tuberosidad mayor;
• al nivel plantar, la inserción de la fascia plantar mayor
y del pequeño músculo realineador del flexor común
de los dedos o músculo cuadrado de Sylvius. La cara
plantar del cuerpo une los ligamentos plantares corto
y largo conformando el túnel osteofibroso del tendón
fibularis longus. Los tendones flexores largos del hallux
Figura 3. Articulación subastragalina «genérica». FM: faceta
media; FA: faceta anterior; EDL: extensor digitorum longus; EHL:
extensor hallucis longus; TA: tibialis anterior; TP: tibial posterior;
FB: fibularis brevis; FL: fibularis longus; FHL: flexor hallucis lon- Figura 3. calcaneoastragalino lateral; LAND: ligamento astra-
gus; FDL: flexor digitorum longus; LCCA: ligamento capsular galonavicular dorsal; LD: ligamento deltoides; HTCLD: haz
calcaneoastragalino; LICA: ligamento interóseo calcaneoastra- tibiocalcáneo del ligamento deltoides; LPAA: ligamento pero-
galino; LC: ligamento cervical; EDB: extensor digitorum brevis; neoastragalino anterior; LPC: ligamento peroneocalcáneo; TP:
RE: retináculo de los extensores; LCNL: ligamento calcaneona- tibioperoneo; LPAP: ligamento peroneoastragalino posterior;
vicular lateral; LCCM: ligamento calcaneocuboideo medial; LC LANA: ligamento astragalonavicular anterior; LCNP: ligamento
CDL: ligamento calcaneocuboideo dorsolateral; LCAL:ligamento calcaneonavicular plantar.

EMC - Podología 5
E – 27-010-A-30  Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina

• el tendón del tibial posterior medialmente a través de su


expansión en la cápsula astragalonavicular. Esto explica
por qué a la amputación del antepié le sigue irreme-
diablemente una actitud en varo equino del retropié
restante si no se hace nada para reequilibrarlo [24] . El
antepié reequilibra y compensa el retropié estática y
dinámicamente [25] .
El estudio de sus momentos de inercia mediante TC
muestra una torsión entre su cuerpo, que está en prona-
ción, y su tuberosidad posterior, que está más o menos en
supinación (Fig. 5).
Normalmente, con el pie apoyado plano, predomi-
nan las tensiones rotatorias y, con el talón elevado, al
hacerse más vertical la interlínea articular, predominan
las tensiones de cizallamiento distoproximales (Fig. 4). Sin
embargo, quizás no sea ésta la realidad en una estructura
de tensegridad, que además aumenta su resistencia bajo
las tensiones.
Las variaciones anatómicas [26, 27] son numerosas, inclu-
yendo:
• los tres tipos articulares de Bunning (Fig. 6):
◦ tipo A, con tres superficies (subgrupo A1 el más fre-
cuente), pero las superficies distales confluyen a veces
(subgrupo A2),
◦ tipo B, con dos superficies con tres variantes según
su modo de confluencia,
◦ tipo C, con una superficie por fusión de las tres;
• la asimetría de longitud astragalocalcánea, con tres
tipos, dependiendo de si el astrágalo está al nivel (tipo
1), un poco distal (tipo 2) o francamente distal (>2 cm,
tipo 3) con relación a la tuberosidad anterior del calcá-
neo; el último tipo es potencialmente inestable (Fig. 7);
• existencia de empotramiento calcaneoastragalino, que
se caracteriza por la orientación más o menos oblicua
del sustentaculum tali y la superficie articular posterior
(Fig. 8).
En radiografías estandarizadas laterales, Benink defi-
nió el Tarsal Index teniendo en cuenta la longitud del
astrágalo, la inclinación de la interlínea subastragalina
y el grado de superposición entre los dos huesos; este
Figura 4. Verticalización de la articulación subastragalina con índice se correlaciona con el momento de rotación de la
el pie de media punta y abertura del canal tarsi. Elevación activa pierna, necesario para efectuar la supinación (invertir) del
del talón: exorrotación de la pierna, inversión del pie, abertura tarso y para la traslación vertical de la tibia durante el
del sinus tarsi. movimiento; la intensidad del movimiento rotatorio de
la pierna es variable según los individuos. Los dedos índi-
y los dedos (FHL y flexor digitorum longus [FDL]) pasan ces débiles (del tipo pie cavo) estarían más expuestos a las
por debajo del sustentaculum tali; lesiones ligamentosas [28] .
• medialmente, la inserción del potente abductor hallucis Las variaciones anatómicas causan variaciones cinemá-
brevis; ticas de los segmentos óseos a pesar de un movimiento
• lateralmente, la vaina de los tendones peroneos y el global similar, característico de la especie [27, 29–32] .
abductor del quinto dedo; También existen variaciones morfotípicas y étnicas [33] .
• dorsalmente, las inserciones del retináculo de los ten-
dones extensores al nivel del suelo del sinus tarsi.
También se observan cinco inserciones de músculos
intrínsecos cortos destinados a los dedos: el pedio o exten-
 Cinemática
sor digitorum brevis y el abductor corto del hallux, el Todas las personas son parecidas pero todas diferentes,
abductor del quintus, el flexor plantar corto o flexor digi- todas caminan de la misma manera pero sus caminados
torum brevis, el cuadrado plantar o músculo cuadrado de son únicos, el movimiento deportivo nunca se realiza de
Sylvius. la misma manera, ni en un mismo individuo ni entre indi-
El calcáneo está sometido a tensiones multidirecciona- viduos diferentes, pero consigue el mismo objetivo. Esto
les que están en el origen de su morfología compleja y implica una complejidad estructural extrema y una gran
variable. robustez para poder realizar todo tipo de actividades.
Es remarcable observar que, en el complejo naviculoas- Una zona articular puede considerarse a partir de dos
tragalocalcáneo sólo hay dos inserciones tendinomuscu- aspectos:
lares directas de músculos largos: • según un concepto de autonomía donde cada arti-
• el tendón tricipital del músculo tríceps sural poste- culación se comporta como una entidad aislada que
riormente. Es el propulsor principal formado por tres transmite tensiones, al tiempo que asegura movilidad
cabezas musculares, que incluyen los músculos gastroc- y estabilidad. La pregunta fundamental se plantea a
nemios biarticulares y que, a diferencia de los demás partir de las numerosas variantes anatómicas: ¿la arti-
primates, confieren al ser humano su singularidad al culación conserva el mismo funcionamiento?, y, sobre
permitirle una marcha muy económica en cuanto al todo, ¿cómo se integra y cuál es la repercusión sobre las
gasto energético. Tal vez sea necesario reflexionar sobre demás articulaciones de la cadena cinemática?;
el modelo filogenético propuesto por las teorías de la • o bien según un concepto de interdependencia con las
evolución; demás articulaciones (cadena cinemática), gracias a la

6 EMC - Podología
Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina  E – 27-010-A-30

Figura 5. Torsión del calcáneo evidenciada por los momentos de inercia. Pie cavo cuerpo calcáneo en pronación y tuberosidad posterior
supinada.

de carrera. Durante la marcha, la abertura de la cadena


cinemática es un fenómeno normalmente pasivo des-
cendente, mientras que su cierre es activo de modo
ascendente.
Finalmente, la función puede verse alterada por deter-
minadas malformaciones congénitas o por deformidades
adquiridas postraumáticas, degenerativas o inflamatorias.
En cualquier sistema articular, la pérdida de movilidad
de algunos de sus elementos tiene una repercusión fun-
cional y anatómica que tiende a la compensación [34] .
Así, más que definir la normalidad estructural, parece
más lógico proponer criterios de normalidad funcional
(por ejemplo, el pie de un velocista es más bien cavo
tónico, mientras que el pie de un corredor de fondo es más
bien plano), en los que alineación, estabilidad, movilidad
y fuerza pueden mostrarse como los puntos cardinales de
ésta.
Del mismo modo, deben definirse instrumentos de
evaluación para fijar el nivel funcional de un individuo
determinado [35] .
Antes de hablar de hipermovilidad o de rigidez, es nece-
sario conocer las movilidades fisiológicas en descarga,
muy variables según las personas, aunque todas dismi-
nuyen en carga, así como las movilidades útiles para la
marcha (para el tobillo, 10◦ de flexión dorsal y 20◦ de
flexión plantar; 30◦ de pronosupinación; 40◦ de flexión
dorsal de las metatarsofalángicas [MTF]).
La trayectoria de los baricentros, el desarrollo de los
apoyos, el orden de distribución de las presiones y la adap-
tación a la aceleración de la marcha parecen relativamente
idénticos en todas las personas normales (exceptuando
casos extremos). El pie normal es aquél que no presenta
callosidades plantares [36] .
La amplitud funcional está siempre contenida en el
volante de la amplitud máxima [37] .
Un pie gravemente deformado puede presentar tanto
picos de presión normales como un orden normal de
distribución de las presiones y, a la inversa, un pie de apa-
Figura 6. Los tres tipos articulares de Bunning. riencia normal en cuanto a su estructura y función puede
presentar presiones anormales [38] .
Sólo alrededor del 35% de la varianza de la presión plan-
cual el pie puede asegurar funciones complejas de forma tar dinámica puede explicarse por las mediciones de la
armoniosa y automática, como cambiar de forma para estructura del pie derivadas de las radiografías [39] .
adaptarse instantáneamente al apoyo o bien efectuar La postura del pie en reposo en carga no se correlaciona
un cambio de fase para pasar del ritmo de marcha al de forma precisa con la cinemática del pie [40] .

EMC - Podología 7
E – 27-010-A-30  Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina

Figura 8. Existencia de encastramiento astragalocalcáneo.

Si bien el calcáneo tiene un solo grado de libertad o


bien ninguno, el astrágalo, en cambio, unido a la extre-
midad inferior vertical, ya que está aprisionado en la pinza
tibioperonea, tiene dos: un grado con respecto a la tibia
y otro grado de libertad rotatoria en el plano horizontal
con respecto al calcáneo, lo que le permite modular los
movimientos de pronosupinación, en función del equili-
brio de las fuerzas gravitatoria y motriz propulsoras en un
Figura 7. Asimetría de longitud astragalocalcánea. momento dado.
Esto comporta la necesidad de tener en cuenta todas
En cadena abierta, pie sin apoyo las articulaciones del pie, que funcionan más o menos
simultáneamente, de acuerdo con una geometría articular
La articulación subastragalina se comporta como una adaptativa de modo rotatorio, y desarrollan un meca-
bisagra de 45◦ , que transforma pasivamente los movi- nismo de biotransmisión helicoidal de la fuerza (reacción
mientos de rotación medial y lateral de la extremidad del suelo y muscular propulsiva) con capacidad de relajar
inferior vertical en movimientos de pronación y supina- y enrigidecer. Este movimiento helicoidal o lemniscata se
ción del pie horizontal, respectivamente. encuentra tanto al nivel global del pie en relación con la
El eje principal del movimiento es el denominado eje pierna como también en el seno de las propias articula-
de Henke oblicuo, que pasa por la parte posterolateral del ciones.
calcáneo y la parte superomedial del cuello astragalino [41] . Los experimentos en cadáveres de Van Langelaan [48]
Se consideraba como un eje de compromiso, pero Ron- e in vivo de Lundberg [49] muestran que los movimien-
coni ha mostrado que es en realidad el eje del movimiento tos articulares se realizan de acuerdo con ejes móviles
articular; pasa por el ligamento en hilera del seno del tarso, y variables, con acoplamiento de rotaciones y traslacio-
lo que confiere al calcáneo un solo grado de libertad en nes que provocan una sucesión de apoyos intraarticulares
relación con el astrágalo [42] . con posible bloqueo instantáneo. De este modo, el movi-
Pero nada es menos seguro, ya que algunos estu- miento alrededor de un eje fijo implica simetría, un
dios [43–45] le atribuyen seis grados de libertad o ninguno trayecto idéntico de ida y vuelta. En cambio, cuando los
en absoluto, así como un carácter multiaxial helicoidal. ejes son variables y múltiples, significa que existen tras-
Para la eversión del pie, la activación muscular hace laciones asociadas al nivel de las superficies articulares y
intervenir los músculos laterales con respecto al eje de múltiples trayectos posibles de movimiento.
Henke, principalmente los peroneos (fibularis longus y Los movimientos en lemniscata son muy interesantes
fiburalis brevis, tercer peroneo cuando existe); para la para los organismos vivos, ya que asocian varias propie-
inversión del pie, los músculos mediales con respecto al dades fundamentales para la modulación, la fluidez de los
eje de Henke, principalmente el tríceps sural y el tibial gestos y la armonía. Se trata de la precisión y la poten-
posterior. cia, la posible reversibilidad del movimiento en cualquier
momento, el potente control inercial y la gran velocidad
de reacción y, finalmente, la fiabilidad indispensable para
En cadena cerrada, pie en apoyo una respuesta adecuada. Esto permite la conservación y
restitución de la energía y, al mismo tiempo, una econo-
Hay que distinguir varias situaciones [46] . mía de estructura anatómica.
Si se comparan las huellas del pie estático y del pie diná- Dependiendo de la posición del pie, las fuerzas en los
mico, son diferentes y ponen de relieve el cambio de forma ligamentos varían [50, 51] .
del pie según si está en fase adaptativa de relajación o
propulsiva de sujeción-rigidez [47] .
La constatación de una disminución de la movilidad  Articulaciones subastragalina
articular con el pie en carga y en dinámico explica el sis- y tibioperoneoastragalina
tema de tensegridad al que obedece la anatomía del pie,
ya que la estructura se enrigidece y aumenta su resistencia Las dos articulaciones se superponen y conforman una
en carga. conglomerado estable. Presentan un empotramiento que

8 EMC - Podología
Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina  E – 27-010-A-30

contribuye a la estabilidad en carga (tenaza para el tobillo articular (closed-packed position) [69] y se bloquea en inver-
y doble curvatura invertida para la articulación subastra- sión [70] , mientras que todas las demás articulaciones se
galina) [52] . vuelven móviles, actúa de forma interdependiente con la
Las dos articulaciones presentan haces ligamentosos articulaciónsubastragalina y el mecanismo de cabrestante
isométricos y están unidas funcionalmente; cada una de que modula la movilidad en función del ángulo MTF, con-
ellas participa en los movimientos del retropié, la arti- dicionando la altura de elevación del talón y asegurando
culación subastragalina en mayor medida en el plano así un mecanismo de bloqueo instantáneo de la deforma-
coronal [53] . bilidad del pie en la propulsión.
Las fibras anteriores del ligamento tibiocalcáneo medial Sin embargo, estudios recientes muestran que la arti-
y el ligamento peroneocalcáneo lateral son isométricas culación de Chopart puede seguir siendo compatible
durante los movimientos [54] . también en fase propulsora [71, 72] .
La flexión dorsal del tobillo se acopla a la eversión del La articulación CC, gracias a su bloqueo congruente en
pie. supinación del cuboide, constituye un freno mecánico a
La flexión plantar del tobillo se acopla a la inversión del la movilidad de la astragalonavicular [73, 74] .
pie.
La rotación externa de la pierna asociada a la flexión
dorsal es 3-5 veces más importante (10◦ ) que la RI (2◦ )  Articulación subastragalina
asociada a la flexión plantar [55] . Esta rotación disminuye
intensamente con la carga.
y extremidad pélvica
En el seno del volante de movilidad máxima, hay poca La extremidad inferior conforma, con el pie, una cadena
contribución de los ligamentos, pero en función de la cinemática cerrada en apoyo; las rotaciones se transmiten
carga y los movimientos y las formas óseas [56] . automáticamente de un extremo al otro. La RI del fémur
Los ligamentos controlan las posiciones extremas de que provoca la pierna causa la pronación o eversión del pie
forma individualmente variable [57] . y, a la inversa, la rotación externa del fémur causa la inver-
Las lesiones ligamentosas dependen del mecanismo sión del pie. Cada nivel articular permite una modulación
lesional [58] . de la transmisión [75] .
La laxitud del tobillo varía en función de la posición y Cuando la cadena se cierra sobre un apoyo, las rotacio-
la dirección de la fuerza aplicada. nes obstaculizadas por la reacción del apoyo crean una
Existe un acoplamiento cinemático entre las dos articu- torsión y permiten poner en tensión los ligamentos, lo
laciones; la articulación subastragalina contribuiría a más que induce una flexión en las zonas que lo permiten [76] .
movimientos en la fase final del paso de apoyo [59] . La De este modo, las dos articulaciones esféricas, que son la
flexión plantar del pie sobre la pierna al final del paso coxofemoral y la asociación de las articulaciones astra-
de apoyo parece comenzar al nivel subastragalino y ter- galonavicular y astragalocalcánea anterior, que al nivel
minar en el tobillo (el astrágalo está exento de inserción del pie forman la coxa pedis, oponen su rotación al nivel
muscular) [60] . de otra articulación, cuyo carácter dominante es la fle-
La articulación subastragalina parece efectuar un movi- xión en el plano sagital, como la rodilla y la articulación
miento rotatorio supinador predominante al final del tibioperoneoastragalina.
paso de apoyo [61] . En realidad, la transmisión de movimientos entre la
Los estudios dinámicos muestran que, en realidad, las extremidad inferior y el pie se efectúa gracias al complejo
dos articulaciones son capaces de desempeñar el papel de articular tibioperoneoastragalino, subastragalino y de la
transmisión de las rotaciones; cada una desempeña un articulación de Chopart, cuyos movimientos están vincu-
papel particular en función del individuo [62] . lados [77] . La velocidad de rotación de la pierna y el pie
Los efectos de las ortesis plantares varían de un indivi- debe permanecer relativamente constante sea cual sea el
duo a otro [63] . ángulo de flexión del tobillo; por lo tanto, desde el punto
Una artrodesis de tobillo bien ubicada (90◦ o <5◦ de de vista de la modelización, no se debe asimilar esta unión
equino, 5◦ de valgo, 10-15◦ de rotación externa) [64] da a un cardán simple (que aceleraría la rotación con la fle-
como resultado un 70% menos de movilidad sagital del xión dorsal), sino a un cardán homocinético (asociación
pie, un 3% más de consumo de oxígeno y un 16% menos de dos cardanes) que mantiene una velocidad de rotación
de velocidad de la marcha [65] . constante (Fig. 1).
Se acompaña de hipermovilidad compensatoria de la El retropié es una cadena cinemática bajo tensión
articulación subastragalina y el mediopié [66] . cuyos movimientos están predeterminados por las formas
articulares; son interdependientes, simultáneos y unidi-
reccionales desde la posición neutra hacia la inversión.
 Articulación subastragalina Esto permite la transmisión precisa de tensiones muy
importantes [78] .
y mediopié o articulación El uso habitual de las estrategias neuromusculares de
marcha es en general invariable para un individuo dado.
de Chopart Las asimetrías estructurales favorecen las lesiones de artro-
(astragalonavicular sis [79] .
El tipo pie cavo desarrolla artrosis polares superiores de
y calcaneocuboidea) la cadera, y el tipo pie plano, más bien gonartrosis media-
les [80] .
Scarpa, en 1803 [67] , expuso la analogía entre la articula- La práctica de la marcha hacia atrás hace que las cade-
ción esferoide (enartrosis) de la coxofemoral en la cadera nas motoras funcionen de manera diferente y mejora la
y la cabeza del astrágalo en su receptáculo casi esférico, función y el equilibrio estático [81] .
compuesto por la superficie articular anteromedial del
calcáneo, la faceta articular astragalina posterior del navi-
cular y el LCNP en su cara lateral cubierta de fibrocartílago  Articulación subastragalina
y denominado coxa pedis.
En realidad, el LCNP no contiene fibras elásticas [68] y y barra de torsión
comprende, bajo el fibrocartílago, tres haces: superome- de Hendrix [82]
dial, medioplantar oblicuo e inferoplantar.
La paradoja de la articulación de Chopart, que se man- La barra de torsión prolonga el calcáneo distalmente;
tiene móvil con el pie en posición de máxima estabilidad está compuesta por el cuboide y los cuneiformes segundo

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E – 27-010-A-30  Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina

y tercero, articulados entre sí y que presentan poca movi- cual nunca debe pensarse de forma separada de la cadena
lidad, pero en todos los planos; dirige la deformabilidad y cinemática de la extremidad inferior [21] .
tiende a limitar las deformaciones en patología de inver- Cada pie es único [28] ; existe un alto grado de simetría
sión y de pie cavo. en las facetas articulares en el 80% de los individuos [87] .
La movilidad de unión de sus brazos de palanca ampli- Las nuevas tecnologías deberían posibilitar la compren-
ficadores (segundo metatarsiano y calcáneo) es muy sión de la firma biomecánica de cada persona, una base
limitada al nivel de la segunda articulación tarsometa- para tratamientos personalizados y cada vez más precisos
tarsiana C2M2 y mucho más importante al nivel de la si es necesario.
articulación CC (alrededor de 25◦ prosupinación, 2 mm
traslación, 6◦ mediolateral).
El calcáneo, que es el brazo de palanca proximal, se arti-
cula con la extremidad inferior suprayacente mediante la  Anexo A . Articulación
articulación subastragalina y con el resto del pie, mediante subastragalina y patología
la articulación CC, que es una articulación de doble com-
portamiento: Las exploraciones mediante fluoroscopia biplanar, la
• papel de bisagra de eje vertical (gínglimo), que permite resonancia magnética (RM) dinámica, la llegada de las
los movimientos de abducción-aducción del antepié pruebas de imagen 3D y la elaboración maquetas impre-
sobre el retropié; se han descrito pies cerrados aductos sas más o menos articuladas permiten entender mejor las
y pies abiertos abductos; deformidades, así como llevar a cabo la planificación y
• papel de sillín, que permite una inversión de rotación. simulación de los tratamientos correctivos (Fig. A.1)
Esto permite la adaptación transversal del pie que se
curva al nivel CC, con cierta flexión posible para la
adaptación. Se asciende más con el pie de media punta
en inversión que en eversión (la aponeurosis plantar
Pie cavo
está en tensión; cf Bosjen-Moller). Esto también explica El pie cavo representa un conjunto de deformidades en
las desalineaciones importantes del calcáneo en pato- inversión cuya etiología es, hasta que se demuestre lo con-
logía. trario, de origen neurológico más o menos evolutivo. Se
El brazo de palanca distal es el segundo metatarsiano trata de los pies cavos dominados por la flexión plantar
articulado con el segundo cuneiforme de forma empo- excesiva del primer radio con el retropié que supina [88] .
trada, lo que es propio de los humanos; es muy poco
móvil. Permite conectar la cadena cinemática libre del
antepié con la cadena cinemática en tensión del retropié
y el mediopié, cuyos movimientos son interdependientes
con una cierta simultaneidad.
Estos movimientos articulares deben permitir la adap-
tación del pie al apoyo, con una cierta relajación, y, a
partir de la configuración así impuesta, permitir la acción
propulsora mediante la provocación de una rigidez estruc-
tural; son extremadamente complejos.
La barra de torsión con sus brazos de palanca ampli-
ficadores constituye un voladizo valguizante en carga,
asociado al voladizo valguizante del tobillo y el talón y
al voladizo supinador del apoyo del antepié mediante la
parábola de las articulaciones MTF en carga; contribuye
a crear un pretensado en torsión entre el antepié y el
retropié.
La articulación mediotarsiana realiza una supinación
extrema, más que un movimiento mínimo, en la fase final
del paso de apoyo [72] .
En carga, el antepié es predominante y el retropié debe
ser capaz de adaptarse [25, 83] .
Un pie que no es plantígrado presenta síntomas de
dolor [83] .
La transición del ritmo de marcha al ritmo de carrera
(transición de fase) corresponde a una configuración más
rígida del pie, que ya no desarrolla sus apoyos, sino que
pasa directamente del talón al apoyo anteromedial [84] .
La barra de Hendrix preside los movimientos de torsión
y detorsión del pie, especialmente a través de la articula-
ción cuboidea C3, que, por lo tanto, está funcionalmente
vinculada a la articulación subastragalina [19, 85] .

 Conclusión
Si bien se ha descrito la anatomía de forma exhaustiva,
revelando un gran número de variaciones, queda mucho
por descubrir sobre sus influencias dinámicas en cinemá-
tica y cinética. La articulación subastragalina se mueve
dos veces menos que el tobillo en el plano sagital [86] .
El concepto de tensegridad, que no excluye los con- Figura A.1. En los tres casos, obsérvese con el movimiento de
ceptos anteriores, es el más apto para comprender la supinación (inversión del pie): la endorrotación del calcáneo y la
complejidad de este órgano cibernético que es el pie, en el exorrotación del astrágalo (según [28] ).

10 EMC - Podología
Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina  E – 27-010-A-30

Si el varo proviene en general de una causa pos- aproximadas y se dejan perdurar incongruencias y/o des-
traumática y se sitúa proximalmente a la articulación fases.
subastragalina, ésta tendrá tendencia a compensar la La fractura del tubérculo lateral del astrágalo es rela-
deformidad [86] . tivamente frecuente en la práctica deportiva, a menudo
ignorada y, por lo tanto, descuidada.
En este tipo de traumatismos, debe solicitarse una TC.
Pie plano [89–91] El tratamiento de los fracasos está representado por la
artrodesis, cuyo posicionamiento en varo (supinación o
Es necesario diferenciar el pie plano denominado cons- endorrotación) se tolera mal, así como los defectos resi-
titucional, que por regla general tiene un comportamiento duales de altura del retropié [102, 103] .
dinámico correcto, de los pies planos malformativos, El resultado de la artrodesis es mejor si se realiza en un
secundarios y degenerativos. pie previamente operado y realineado [104] .
En estos pies, son frecuentes las anomalías estructurales,
lo que provoca un desequilibrio gravitatorio con trastor-
nos dinámicos del equilibrio de las cargas y mecanismos Inestabilidades subastragalinas
de bloqueo para la propulsión. La articulación subastra-
galina está sometida a estrés rotatorio anormal, en mayor Su diagnóstico, evaluación y tratamiento son siempre
medida al ser malformativa [92] . relativamente difíciles [105] ; una orientación más plantar y
El pie plano se vuelve apropulsivo y queda en ever- en valgo de la faceta articular astragalina posterior puede
sión de modo permanente. El antepié supina de forma no asociarse a inestabilidad crónica del tobillo.
reducible en algunos pies planos valgos con fenómeno de El haz peroneocalcáneo es fundamental, tanto más
autoagravación [93] . cuanto que el ligamento calcaneoastragalino lateral esté
Existe una marcada laxitud en las articulaciones que ausente (30% de los casos) [106] .
se traduce en anomalías cinemáticas con aumento de las
amplitudes [94] .
El signo clínico relevante es la ausencia de varización  Bibliografía
dinámica del calcáneo al alzarse de media punta si sólo
[1] Ronconi P. Trattato di biomeccanica podalica, Dalla Pro-
está lesionado el LCNP o la imposibilidad alzarse si el tibial
tostoria del Movimento al Ruolo dell’orecchio nel controllo
posterior está lesionado, el heel rise sign de los anglosajo- dell’equilibrio. Roma: Timeo edizione; 2012.
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Se debe buscar la retracción de los gastrocnemios Foot Ankle Res 2009;2:18.
mediante la prueba de Sylfverskiold. La posición de la [4] Nester CJ, Liu AM, Ward E, Howard D, Cocheba J, Derrick T.
rodilla debe tenerse en cuenta debido al carácter biarti- Error in the description of foot kinematics due to violation of
cular de estos músculos. Si se retraen, la flexión dorsal rigid body assumptions. J Biomech 2010;43(4):666–72.
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debido a la eversión, podría simular una falsa dorsiflexión [8] Pereira BS, Andrade R, Espregueira-Mendes J, Marano RPC,
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traduce radiológicamente en el signo de la C.
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El signo clínico relevante es la ausencia de varización Sagittal subtalar and talocrural joint assessment between bare-
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no hay que confundir con la imposibilidad de alzarse de [13] Fukano M, Fukubayashi T, Banks SA. Sex differences in
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Cualquier referencia a este artículo debe incluir la mención del artículo: Maestro M, Bonnel F, Schramm M, Toullec E, Viejo-Fuertes D.
Biomecánica y fisiología articular de la articulación subastragalina. EMC - Podología 2023;25(1):1-13 [Artículo E – 27-010-A-30].

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