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Realismo Magico

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COLEGIO

SAGRADOS CORAZONES
MOSQUERA
TALLER TERCER TRIMESTRE
RELAISMO MÁGICO
GRADO OCTAVO

REALISMO MÁGICO: GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ (Parte I)

1. Lee estos fragmentos de novelas de Gabriel García Márquez y di si cada uno te parece un
episodio: ¿real o imaginario? ¿verosímil o inverosímil?
inverosímil se emplea para calificar a aquello que no resulta verosímil. El término, por lo
tanto, se usa respecto a lo que no es creíble o no parece ser verdadero.

Una tía de Úrsula, [...], tuvo un hijo que pasó toda


la vida con unos pantalones englobados y flojos, y
que murió desangrado después de haber vivido
cuarenta y dos años en el más
puro estado de virginidad, porque nació y creció
con una cola cartilaginosa en forma de tirabuzón
y con una escobilla de pelos en la punta. Una cola
de cerdo que no se dejó ver nunca de ninguna
mujer, y que le costó la vida cuando un carnicero
amigo le hizo el favor de cortársela...
Cien años de soledad.

...entró el egregio general de división Rodrigo


de Aguilar en bandeja de plata, puesto cuan
largo fue sobre una guarnición de coliflores y
laureles, macerado con especias, dorado al
horno, [...], catorce libras de medallas en el
pecho y una ramita de perejil en la boca, listo
para ser servido en banquete de compañeros
ante la petrificación de horror de los
invitados.
El otoño del patriarca
El general ordenó establecer en cada provincia una
escuela gratuita para enseñar a barrer, cuyas alumnas
fanatizadas por el estímulo presidencial siguieron
barriendo las calles después de haber barrido las
casas y luego las carreteras y los caminos vecinales,
de manera que los montones de basura eran llevados
y traídos de una provincia a la otra sin saber qué
hacer con ellos, en procesiones oficiales con banderas
de la patria y grandes letreros de Dios guarde al
purísimo que vela por la limpieza de la nación.

2. Lee el primer párrafo del artículo "Literatura y realidad": a. ¿A quién crees que se refiere el autor con
las palabras nuestra y nosotros? b. Rellena el siguiente cuadro: El otoño del patriarca

3. Estas palabras aparecen en el texto. ¿Sabes qué significan? Puedes utilizar el diccionario para
averiguarlo. Comprueba si es correcto en la puesta en común con el resto de la clase.

4. Elige ocho de las palabras del ejercicio anterior y escribe una frase con cada una.
5. A continuación, haz una primera lectura del artículo, subraya las palabras que no conoces. Después
en grupos de tres trabajamos el vocabulario, intercambiando información, sugerencias e infiriendo el
significado con ayuda del contexto. Puesta en común con toda la clase. El profesor/a aclarará las
dudas.
6. Vuelve a leer el artículo y escribe cada palabra del recuadro del ejercicio 3 en su lugar. Cuidado:
puede que tengas que cambiar la forma.
7. Haz una lista con los ejemplos que relata García Márquez que demuestran que la realidad supera la
ficción (por ejemplo: el arroyo con agua hirviendo donde se hacían huevos duros)
8. Responde a estas preguntas y comparte tus opiniones con tus compañeros: a. ¿Qué te parece más
increíble: las anécdotas que cuenta en el artículo o los episodios de sus novelas? b. La literatura de
Gabriel García Márquez entra dentro del movimiento llamado realismo mágico o lo real maravilloso.
¿Puedes explicar ahora por qué se le llama así?

Literatura y realidad*, Gabriel García Márquez Una realidad que no cabe en el idioma
Un problema muy serio que nuestra realidad desmesurada plantea a la literatura, es el de la insuficiencia de
palabras. Cuando nosotros hablamos de un río, lo más lejos que puede llegar un lector europeo es a
imaginarse algo tan grande como el Danubio, que tiene 2.790 kilómetros. Es difícil que se imagine, si no se le
describe, la realidad del Amazonas, que tiene 5.500 kilómetros de longitud. Frente a Belén del Pará no se
alcanza a ver la otra orilla, y es más ancho que el mar Báltico. Cuando nosotros escribimos la palabra
tempestad, los europeos piensan en relámpagos y truenos, pero no es fácil que estén concibiendo el mismo
fenómeno que nosotros queremos representar. Lo mismo ocurre, por ejemplo, con la palabra lluvia. En la
cordillera de los Andes, según la descripción que hizo para los franceses otro francés llamado Javier Marimier,
hay tempestades que pueden durar hasta cinco meses. "Quienes no hayan visto esas tormentas -dice- no
podrán formarse una idea de la violencia con que se desarrollan. Durante horas enteras los relámpagos se
suceden rápidamente a manera de cascadas de sangre y la atmósfera tiembla bajo la .................... (1)
continua de los truenos, cuyos .................... (2) repercuten en la inmensidad de la montaña". La descripción
está muy lejos de ser una obra maestra, pero bastaría para estremecer de horror al europeo menos crédulo.
De modo que sería necesario crear todo un sistema de palabras nuevas para el tamaño de nuestra realidad.
Los ejemplos de esa necesidad son interminables. F.W. Up de Graff, un explorador holandés que recorrió el
alto Amazonas a principios de siglo, dice que encontró un arroyo de agua hirviendo donde se hacían huevos
duros en cinco minutos, y que había pasado por una región donde no se podía hablar en voz alta porque se
desataban .................... (3) torrenciales. En algún lugar de la costa caribe de Colombia, yo vi a un hombre
rezar una oración secreta frente a una vaca que tenía gusanos en la oreja, y vi caer los gusanos muertos
mientras transcurría la oración. Aquel hombre aseguraba que podía hacer la misma cura a distancia, siempre
que le hicieran la descripción del animal y le indicaran el lugar en que se encontraba. El 8 de mayo de 1902,
el volcán Mont Pelé, en la isla
Martinica, destruyó en pocos minutos el puerto Saint Pierre y mató y sepultó en .................... (4) a la totalidad
de sus 30.000 habitantes. Salvo uno: Ludger Sylvaris, el único preso de la población, que fue protegido por la
estructura .................... (5) de la celda individual que le habían construido para que no pudiera escapar. El
Caribe: centro de gravedad de lo increíble En el Caribe, a los elementos originales de las creencias primarias
y concepciones mágicas anteriores al descubrimiento, se sumó la .................... (6) variedad de culturas que
confluyeron en los años siguientes en un .................... (7) mágico cuyo interés artístico y cuya propia
fecundidad artística son inagotables. La contribución africana fue forzosa e indignante, pero afortunada. En
esa .................... (8) del mundo, se forjó un sentido de libertad sin término, una realidad sin Dios ni ley, donde
cada quien sintió que le era posible hacer lo que quería sin límites de ninguna clase: y los bandoleros
amanecían convertidos en reyes, los .................... (9) en almirantes, las prostitutas en gobernadoras. Y
también lo contrario. Yo nací y crecí en el Caribe. Lo conozco país por país, isla por isla, y tal vez de allí
provenga mi frustración de que nunca se me ha ocurrido nada ni he podido hacer nada que sea más
asombroso que la realidad. Lo más lejos que he podido llegar es a trasponerla con recursos poéticos, pero no
hay una sola línea en ninguno de mis libros que no tenga su origen en un hecho real. Una de esas
trasposiciones es el .................... (10) de la cola de cerdo que tanto inquietaba a la estirpe de los Buendía en
Cien años de soledad. Yo hubiera podido recurrir a otra imagen cualquiera, pero pensé que el temor al
nacimiento de un hijo con cola de cerdo era la que menos probabilidades tenía de coincidir con la realidad.
Sin embargo, tan pronto como la novela empezó a ser conocida, surgieron en distintos lugares de las
Américas las confesiones de hombres y mujeres que tenían algo semejante a una cola de cerdo. En
Barranquilla, un joven se mostró en los periódicos: había nacido y crecido con aquella cola, pero nunca lo
había revelado, hasta que leyó Cien años de soledad. Su explicación era más asombrosa que su cola: "Nunca
quise decir que la tenía porque me daba vergüenza", dijo. "Pero ahora, leyendo la novela y oyendo a la gente
que la ha leído, me he dado cuenta de que es una cosa natural." [...] Sin embargo, mi experiencia de escritor
más difícil fue la preparación de El otoño del patriarca. Durante casi 10 años leí todo lo que me fue posible
sobre los dictadores de América Latina, y en especial del Caribe, con el propósito de que el libro que pensaba
escribir se pareciera lo menos posible a la realidad. Cada paso era una desilusión. [...] Anastasio Somoza
García, padre del último dictador nicaragüense, tenía en el patio de su casa un jardín zoológico con jaulas de
dos compartimientos: en uno estaban encerradas las fieras, y en el otro, separado apenas por
una .................... (11) de hierro, estaban encerrados sus enemigos políticos. Martínes, el dictador teósofo de
El Salvador, [...] había inventado un .................... (12) que ponía sobre los alimentos antes de comer para
averiguar si no estaban envenenados. [...] En síntesis, los escritores de América Latina y el Caribe tenemos
que reconocer, con la mano en el corazón, que la realidad es mejor escritor que nosotros. Nuestro destino, y
tal vez nuestra gloria, es tratar de imitarla con humildad, y lo mejor que nos sea posible.

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