0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas549 páginas

Acre

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas549 páginas

Acre

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

M.Sc. Abg.

Marco Antonio Goitia Brún 1

Derecho Y
Sucesiones

1. SUCESIÓN ETIMOLOGÍA
2. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
3. FORMAS DE ADQUIRIR LA
PROPIEDAD
4. CARACTERÍSTICAS
5. CLASES DE SUCESIÓN
6. FUENTES DE LA SUCESIÓN
7. FUNDAMENTOS DE LA SUCESIÓN
8. SISTEMAS DE LA SUCESIÓN
2 Sucesiones – Mortis
Causa

1. SUCESIÓN ETIMOLOGÍA
Podemos citar que la palabra SUCESIÓN proviene de la
voz latina “SUCCESSIO” que significa “acción o derecho de
suceder a otra perso- na, cuyo lugar se ocupa y cuyos
derechos se adquieren”. Por antono- masia, constituye la
sucesión hereditaria a título universal.
En la época del Derecho Romano la SUCCESSIO significaba,
para los jurisconsultos romanos clásicos, la sustitución de una
persona por otra en lo referente a sus relaciones jurídicas, es
más se señala en la historia del Derecho Romano que el
sucesor continuaba a la persona del cau- sante o de cujus en el
ejercicio de sus derechos patrimoniales y el culto familiar.
El término SUCESIÓN, en su concepto general, además de
significar la sustitución de una persona por otra, también
equivale, en su sentido amplio, a la transmisión de
derechos u obligaciones entre vivos o por causa de
muerte.
Pero el fenómeno sucesorio adquiere particular relevancia
cuando el cambio o sustitución del sujeto de las relaciones
jurídicas se impone en razón de su muerte. El fallecimiento
provoca inevitablemente, la extin- ción de la personalidad y
ello plantea, inmediatamente, el problema de la
subsistencia o extinción del complejo de relaciones jurídicas
exis- tentes, de diversos modos, en el momento de la
desaparición física de la persona. El derecho sucesorio debe,
pues, regular los modos, carac- teres y efectos de la atribución
de esas relaciones jurídicas que, en vi- da, protagonizó como
titular aquel cuya sucesión se trata, expresión que traduce
el aforismo latino “is de cujus sucessione agitar”, de donde
proviene la designación “de cujus” atribuida al causante de la
sucesión.

2. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
Inicialmente dentro de un concepto que es de carácter general
corres- ponde señalar que en gramática, la “sucesión” consiste
en el cambio de una cosa por otra, de un sistema a otro, el
reemplazo de una persona por otra; en el ámbito del Derecho
de Sucesiones, significa la TRANS- MISIÓN de derechos y
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 3
obligaciones de una persona fallecida a favor de otra o
varias personas que le sobreviven llamada también sucesión
mortis causa o sucesión por causa de muerte.
4 Sucesiones – Mortis
Causa

El Derecho Sucesorio es un parte del Derecho Civil que se halla


inserta en el Libro IV, que tiene por objeto el estudio de la
transmisión de los bienes, acciones, derechos y
obligaciones de una persona a favor de quienes le
sobreviven, misma que se produce al fallecimiento del titular.
Consiguientemente es una forma de adquirir los bienes a título
gratuito y además universal.
SUCEDER, es reemplazar a una persona por otra. Toda relación
de de- recho supone siempre un SUJETO y un OBJETO, la
transmisión es una realidad de la vida jurídica, por lo cual los
bienes al fallecimiento de un titular, nunca desaparecen, sino
son trasmitidos a sus herederos o causa – habientes.
Los tratadistas Escriche y Canedo, determinan que el derecho
sucesorio ES UNA FORMA DE ADQUIRIR LOS BIENES, sean estos
muebles o in- muebles, dicen también que es “una forma muy
especial, muy propia y se diferencia fundamentalmente de las otras
formas de adquirir una propie- dad” por lo siguiente: “por el Derecho
Sucesorio el heredero adquiere la universalidad de los bienes del
causante”.
Cuando se refieren a la universalidad de los bienes, lo hacen
en el en- tendido que la sucesión por causa de muerte, alcanza
a todos los DE- RECHOS, ACCIONES Y OBLIGACIONES que tuviera
el cediente o falle- cido, por lo que se dice que la sucesión es
una forma universal; mientras que en las demás formas de
adquirir la propiedad como en los casos de los contratos de
USUCAPION, ACCESIÓN, DONACIÓN, etc., se ad- quieren los
derechos o acciones sobre la propiedad en una forma muy
particular, más no las obligaciones existentes sobre esos
bienes, o sea que tan solo se adquiere un bien en forma
determinada y a cambio de un precio u otra característica y
además siempre debe existir la volun- tad de las partes
intervinientes en ese contrato; en tanto que la suce- sión
por causa de muerte alcanza la universalidad de los bienes
y no siempre se requiere de la voluntad de ambas partes,
porque el sobre- viviente es HEREDERO FORZOSO del de cujus.
Esta transmisión de derechos y obligaciones de una persona a
otra por causa de muerte generalmente tiene su origen y
fundamento en la rela- ción de parentesco natural de
consanguinidad, civil o adoptivo que media entre el
sucedido y los sucesores, o en su caso, como consecuen- cia
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 5
de un acto de disposición unilateral del titular del
patrimonio a fa- vor de personas ajenas a la relación
parental, vinculadas simplemente
6 Sucesiones – Mortis
Causa

por el afecto amigable u otro hecho concurrente en la vida del


transmi- tente, como por ejemplo, cuando el difunto ha
constituido un legado a favor de una persona ajena a su
relación familiar, como retribución o reconocimiento por los
servicios personales prestados, o el auxilio y la ayuda recibida
en circunstancias especiales; acto de disposición de úl- tima
voluntad que puede ser catalogado como una forma de
expresión de gratitud y desprendimiento por tales acciones
ejemplares.
En la sucesión mortis causa, a diferencia de lo que ocurre en las
otras ramas del derecho civil, para que opere la transmisión
patrimonial o la sucesión hereditaria, es presupuesto
fundamental “sine qua non” que se produzca la muerte real y
fisiológica o declaración judicial de muerte presunta de su
titular, cuyo hecho jurídico además es inevitable en la vida
de las personas.

3. FORMAS DE ADQUIRIR LA PROPIEDAD


Es conveniente citar lo que indican los tratadistas RIPERT y
PLANIOL, cuando ven por conveniente hacer un estudio más
metódico, sobre las formas de adquirir la propiedad, por
considerarlos de más importancia en la economía en este
termino ellos dividen las formas de adquirir la propiedad en
dos partes: ORIGINARIO Y DERIVATIVO.
a) ORIGINARIO
Indican que la forma originaria de adquirir la
propiedad es aque- lla que no deriva de otro es decir un
determinado bien con anterio- ridad no tenía propietario,
o sea no hay intermediarios y de ésta forma se
considera que la ocupación de un bien corresponde a es-
te renglón o forma de adquirir la propiedad, misma que
está que- dando en desuso, porque al presente todos
los bienes tienen un propietario o por lo menos
corresponden al Estado. Esta forma de adquirir la
propiedad es de carácter primitivo. La forma originaria
de adquirir la propiedad se subclasifica del siguiente
modo:
1. Apropiación de tesoros: Cuando una persona encuentra
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 7
algún tesoro, que obviamente no tiene dueño;
entonces resulta ser propietario desde el momento
de haberlo hallado.
2. Caza y Pesca: Es cuando una persona se apropia de
animales que no tienen dueño ni tampoco
corresponden a la propiedad
8 Sucesiones – Mortis
Causa

del Estado: entonces pueden considerarse como


propietarios de los mismos en forma originaria; ya que
anteriormente no tenían dueño alguno.
3. Aguas: Cuando este elemento líquido, puede ser
libremente almacenado al ser tomado se sus
corrientes originarias; empe- ro los ríos y otros, que
constituyen aguas fluviales son de pro- piedad
originaria del Estado.

b) DERIVATIVAS
Son aquellas cuyo derecho propietario necesariamente
deriva de una tercera persona, es decir que antes de
tener el derecho pro- pietario de una cosa, ésta
pertenecía a otra y solamente cuando transfiere o cede
ese derecho propietario, el nuevo adquiriente puede
tener derecho propietario sobre el bien y en
consecuencia puede usar, gozar, disfrutar y también
disponer de acuerdo a sus mejores intereses; entre estas
tenemos.
1. La convención: No es otra que la compra - venta de
un bien inmueble; en el cual se transfiere el
derecho propietario por voluntad de ambas partes
contratantes a cambio de un monto de dinero en
reemplazo de la cosa adquirida.
2. La usucapión: Es la forma de adquirir la propiedad
por el transcurso del tiempo y con el solo requisito de
haber poseído la cosa en forma ininterrumpida. Esta
usucapión puede ser or- dinaria, cuando hay cinco
años de posesión y extraordinaria cuando son diez
años.
3. La accesión: Cuando ciertos bienes se adhieren en
forma acci- dental a uno principal que puede ser objeto
de compra - venta y tienen que ser obligatoriamente
transferidos junto al princi- pal.
4. La adjudicación: Es cuando un bien pertenece
originariamente al Estado y una persona particular
en forma derivativa puede adquirir el derecho
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 9
propietario adjudicándose lo que era del Estado,
realizando trámites especiales; corresponde general-
mente a trámites mineros.
10 Sucesiones – Mortis
Causa

5. Donación: Es una forma de adquirir la propiedad


en forma gratuita y entre vivos.
6. Sucesión: Es otra forma de adquirir el derecho
propietario de un bien a título gratuito, pero en
forma diferente a todas las demás alcanza a la
universalidad de los bienes y se opera a la muerte
o fallecimiento del titular.
Luego de esto es importante señalar según Guillermo
Cabanellas que la propiedad por antonomasia resulta ser
la facultad de gozar y dis- poner ampliamente de una cosa.
Por lo que adquirir la propiedad es lograr el uso, el goce, el
disfrute y la disposición de una cosa.
Por su parte el artículo 110 del Código Civil cuando se
refiere a la forma o modo de adquirir la propiedad y
determina que se “adquiere la propiedad por ocupación,
accesión, por usurpación, por efecto de los contratos, por
SUCESIÓN MORTIS CAUSA, por la posesión de bue- na fe y por
los otros modos establecidos por la ley”.
De lo expuesto se concluye que el DERECHO SUCESORIO es una
forma de adquirir la propiedad de carácter derivativo y
como textualmente señala el Código Civil la SUCESIÓN
MORTIS CAUSA es una forma de adquirir la propiedad lo que
importa los derechos de uso, goce, disfru- te y disposición;
pero también se debe tener en cuenta que es una for- ma
distinta a las demás por ser en la UNIVERSALIDAD de los
bienes, acciones, derechos y obligaciones.

4. CARACTERÍSTICAS
El derecho sucesorio presenta características propias a
diferencia de las demás ramas que conforman el derecho
civil, a ese respecto, seña- laremos las principales:
a) UNIVERSALIDAD. Considerando que el patrimonio es único
en la vida de las personas, a su fallecimiento, el
heredero recibe el acervo hereditario en su totalidad, es
decir, en toda su universali- dad jurídica que comprende
tanto los bienes, acciones, derechos, obligaciones y cargas.
La universalidad representa la cohesión que tienen entre
los elementos que componen el patrimonio y no se dis-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 11
grega aunque haya varios herederos, porque este
hecho implica solamente la participación de varias
personas en esa unidad ya
12 Sucesiones – Mortis
Causa

que la parte de cada heredero es cuantitativamente


igual a las de los demás sucesores. Existe una especie de
co-propiedad, porque los herederos tienen derecho a la
masa común del patrimonio suce- sorio que no pierde su
carácter de universalidad en la transmisión hereditaria.
b) LA INDISCRIMINALIDAD. Por este carácter, los herederos
llama- dos a la sucesión, concurren en igualdad de
condiciones y de dere- chos, atendiendo únicamente al
grado de proximidad de parentes- co o de relación jurídico
familiar que los vinculan con el difunto. En el caso
hipotético de los descendientes, no interesa el origen de la
familia de donde provengan, así se traten de hijos
matrimoniales, extramatrimoniales o productos de la
ficción de la ley por la adopción; con relación a los
bienes patrimoniales, reciben una cuo- ta igual de
herencia en forma indistinta.
c) LA INDIVISIBILIDAD. Por el hecho de que los bienes,
derechos y obligaciones adquiridos por el de cujus
constituyen su patrimonio, se transmiten en su
universalidad y unidad, éstos no reconocen divi- sibilidad,
es decir, que los bienes de la herencia no reconocen divi-
sión objetiva a favor de unos y otros herederos en forma
desequi- librada, ni permiten la elección de uno
solamente por los activos y de otros por los pasivos, ni
aceptarse una parte renunciando a la otra. Por este
principio, los sucesores reciben la totalidad de la cuota
de herencia que les corresponde o la renuncian de igual
for- ma.
d) LA EQUITATIVIDAD. En la sucesión hereditaria, los llamados
a su- ceder adquieren los derechos y obligaciones de
su causante en forma equitativa y en porciones
iguales, de modo que no signifi- quen ventaja para unos
y desventaja para otros; las porciones son siempre
igualitarias y equitativas tanto en los activos como en
los pasivos, no hay diferencia de edad ni sexo.
5. CLASES DE SUCESIÓN
Con relación a la clasificación de la sucesión mortis causa como
ocurre en muchas ramas del derecho, existen varios criterios,
pero tomando en cuenta los criterios vertidos por varios
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 13
autores, se la puede clasificar desde dos puntos de vista: en
sentido amplio o en razón de su género y en sentido estricto o
por su especie. La primera categoría comprende la
14 Sucesiones – Mortis
Causa

sucesión a título universal y a título particular y la segunda


categoría comprende a la sucesión legal y testamentaria.
a) EN RAZÓN DE SU GÉNERO
A título Universal
La sucesión es universal cuando comprende la totalidad
del patri- monio sucesorio o una parte proporcional
(alícuota parte) del mis- mo. Esta forma de sucesión equivale
a la herencia en sentido espe- cífico y los sucesores se
denominan herederos por antonomasia.
A título particular
En cambio, es a título particular o singular cuando la
sucesión se produce sobre un bien o derecho específico,
determinado o deter- minable en su naturaleza y en su
cuantía, puede recaer sobre un bien inmueble, mueble o
un derecho; el sucesor se llama legatario y no heredero.
b) POR RAZÓN DE SU ESPECIE
Legal
Este tipo de sucesión se refiere a la sucesión forzosa y es
cuando por mandato de la ley se determina la
transmisión patrimonial de los bienes, acciones, derechos
y obligaciones del causante a favor de sus causa-habientes
(sucesores), cuando el titular ha fallecido sin dejar
testamento o existiendo éste fue declarado nulo y sin

Testamentaria
Cuando el titular ha dispuesto como manifestación de
última volun- tad, la suerte futura de sus bienes para
cuando haya dejado de existir, nombrando a sus
sucesores mediante testamento válido, otorgado por
escrito o de palabra en los márgenes establecidos por
la ley.

6. FUENTES DE LA SUCESIÓN
Entre las fuentes tenemos las siguientes:
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 15

a) VOLUNTAD DEL CAUSANTE. Tomando en cuenta la teoría


de la Autonomía de la Voluntad ésta llegaría a constituir
una fuente bá- sica e importante del DERECHO
SUCESORIO, ya que se presume que el deseo de una
persona es y será el de favorecer con sus bienes y a su
muerte, a sus descendientes, cónyuge, ascendientes,
colaterales y terceras personas en su caso.
b) LA LEY. Es la determinación e imposición de la norma
jurídica la que determina quiénes son los herederos del
causante en función de la relación del parentesco que
existe. En este caso la voluntad no se considera porque
muchas veces el hombre podría ser fácil- mente
influenciable para perjudicar de alguna manera a sus here-
deros cuando llega su muerte, en ese sentido el causante
está obli- gado a dejar la mayor parte de sus bienes a
sus herederos forzo- sos, lo propio para otorgar su
testamento igualmente debe some- terse a la ley en lo
referente a los porcentajes de liberalidades que se le
concede y las formalidades y requisitos que debe cum-
plir.

7. FUNDAMENTOS DE LA SUCESIÓN
Existen varias teorías que pretenden a su manera justificar la
sucesión, es decir como a la muerte del causante titular del
derecho propietario se debería disponer los bienes de éste
y entre éstas diversas teorías encontramos las siguientes:
a) LA TEORÍA DE LA ANTROPOLOGÍA CIENTÍFICA. Indica que por
la misma naturaleza humana el hombre es el único ser que
trabaja aún después de su muerte y también es el único
que después de su muerte sigue asistiendo a sus
descendientes a través de los bienes adquiridos en vida.
Bajo este criterio de la prolongación de la asis- tencia
familiar a los descendientes incluso después de la muerte
del titular, todo el patrimonio debería
obligatoriamente pasar a los herederos en función de la
relación del parentesco y no permitirse se deje bienes a
terceros por testamento.
b) LA CO- PROPIEDAD DEL DERECHO GERMANO. Tiene su funda-
mento en el principio de la co-propiedad de los bienes
16 Sucesiones – Mortis
entre los miembros de una familia, enCausa
ese sentido si todos
los miembros de una familia son CO-PROPIETARIOS entonces
ellos deben sucederse unos
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 17

a otros y en consecuencia esos bienes no pueden


beneficiar a ter- ceras personas que sean ajenas a la
familia, por lo que sustenta la sucesión forzosa y no la
testamentaria.
c) LA VOLUNTAD PRESUNTA DEL DERECHO FRANCÉS. Se sustenta
en la teoría de la autonomía de la voluntad en cuanto
corresponde el derecho de la libre disposición de los
bienes y de esa manera considera que el fundamento
del Derecho Sucesorio radica en la voluntad presunta
que se encuentra en el titular del derecho pro- pietario
que además es de carácter individual y de esa forma
permite que el testador pueda dejar precisamente todos
sus bienes a favor de quienes él determine exista o no
relación de parentes- co.
d) CONCEPTO BIOLÓGICO DE D’AGUANO. Indica que el
hombre hereda biológicamente de sus progenitores
diferentes aspectos que van desde lo somático, el carácter,
enfermedades, defectos físicos y también grandes
cualidades; entonces en la misma medida los
herederos que se ven obligados biológicamente
también deben forzosamente heredar los bienes de sus
causantes. Esto porque la ley garantiza la propiedad
privada o particular; entonces se debe reconocer y
garantizar su transmisión en forma biológica y psicoló-
gica lo contrario sería desnaturalizar la propiedad
privada.

8. SISTEMAS DE LA SUCESIÓN
En el devenir histórico, se han conocido dos sistemas clásicos
del dere- cho de sucesiones: El sistema del derecho romano y
el que corresponde al derecho germánico; como conjunción de
ambos, se conoce el contem- poráneo que es mixto.
a) DE LA LIBRE DISPOSICIÓN. En este sistema de origen en el
dere- cho romano y profundizado por el derecho francés, la
sucesión no se limitaba a la esfera patrimonial del
difunto, sino que el sucesor representaba al fallecido,
como continuador de su personalidad, pues el sucesor o
el “heres” recogía la soberanía doméstica y solo como
consecuencia de esta se subrogaba en las relaciones
patri- moniales. De esa manera, el sucesor recibía la
18 Sucesiones – Mortis
Causa
transmisión de la soberanía doméstica de la familia y la
representación en el ámbito religioso, por lo tanto, era un
continuador de culto familiar, de ese
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 19

modo, la sucesión se producía en la persona, antes que en


los bie- nes.
En resumen el de cujus tenía toda la libertad de disponer
sus bienes de acuerdo a su voluntad sin restricción ni
limitación alguna, de ahí que se sustenta la sucesión
testamentaria.
b) DE LA LEGÍTIMA OBLIGADA. Apoyado en derecho germano,
no pasó de la sencilla transmisión de bienes particulares o
suma mate- rial de bienes, porque las deudas no
formaban parte de la heren- cia. En este sistema, la
sucesión se produce sobre los bienes y no en la persona.
En el derecho germánico, la familia era una mera
comunidad, sin función política ni religiosa, los bienes
permanecían en propiedad de la familia por lo tanto a
la muerte del padre la transmisión operaba en forma
automática, sin implicar la confusión del patri- monio
del causante con los del heredero, por tanto no
existía la responsabilidad ULTRA VIRES HEREDITARIA
como en el derecho romano, por cuanto el patrimonio
debía responder previamente a las deudas del difunto si
los había y después se fraccionaba auto- máticamente
entre todos los parientes consanguíneos. La sucesión era
ante todo una liquidación del patrimonio con el objeto
de pa- gar las obligaciones adquiridas por el fallecido,
y el sobrante, o sea el activo líquido, era lo que
percibían los herederos; de ahí que la sucesión
hereditaria, implicaba un modo de adquirir la pro-
piedad de los bienes de IPSO JURE.
El derecho germánico sólo reconoce una clase de herederos: El
con- sanguíneo y el heredero llamado a la sucesión,
adquiere la heren- cia de pleno derecho (ipso jure)
desde el instante mismo de la muerte del causante.
c) SISTEMA COMBINADO O MIXTO. Resulta una conjunción de
los dos anteriores sistemas por lo que la sucesión de los
herederos se produce tanto en la persona como en los
bienes patrimoniales del causante. Existe una fusión de
ambos sistemas, por eso el sucesor recibe tanto la parte
patrimonial activa de la herencia como las deudas o
el pasivo, teniendo la obligación de cumplirlas en los
mismos términos estipulados por el difunto. Por esta razón
20 Sucesiones – Mortis
se dice que el sucesor continúa con laCausa
personalidad y en el
ejercicio de los derechos patrimoniales del difunto. Aunque
respecto al primer con-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 21

cepto, existe discrepancia entre los autores de la materia,


quienes afirman que los sucesores sólo se sustituyen en la
situación patrimo- nial del difunto y no involucra para
nada la personalidad del di- funto o del heredero.
Este sistema adopta nuestra legislación y en el Libro IV,
Capítulo VI introduce precisamente los términos de la
legítima y la liberalidad, el primero entendido como la
parte que obligatoriamente les co- rresponde a los
herederos forzosos en relación al parentesco y la
segunda como la parte o porción que puede disponer
libremente por testamento. En ese sentido tenemos lo
siguiente:
LEGÍTIMA LIBERALIDAD TOTAL
Descendientes 4/5 1/5 parte 5/5 partes
partes
Cónyuge y 2/3 1/3 parte 3/3 partes
Ascendientes partes
Concurrencia de 4/5 1/5 parte 5/5 partes
cónyuge con partes
descendientes
Concurrencia de 2/3 1/3 parte 3/3 partes
cónyuge con partes
ascendientes
Colaterales 2/3 1/3 parte 3/3 partes
partes
22 Sucesiones – Mortis
Causa

SUJETOS DE LA
SUCESIÓN
Y LA VOCACIÓN
HEREDITARIA

1. SUJETOS DE LA SUCESIÓN
2. LA DEFERENCIA HEREDITARIA
3. HEREDEROS Y SUS CLASES
4. REQUISITOS PARA SER HEREDERO EL CÓMPUTO
CIVIL
5. DELACIÓN Y VOCACIÓN SUCESORIA
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 23

1. SUJETOS DE LA SUCESIÓN
Para una mejor comprensión en el estudio de la materia, se
hace nece- sario identificar en forma precisa a los sujetos
de derecho sean estos naturales o jurídicos, que concurren
en la relación sucesoria, en calidad de transmitentes o
llamados causantes de los bienes patrimoniales o en condición
de sucesores o beneficiarios del acervo hereditario llamados
causa-habientes, aspecto que se da desde el momento de la
apertura de la sucesión que importa el momento mismo de
la muerte o falleci- miento de la persona.
En consecuencia habrá que distinguir por un lado al sujeto
pasivo de la sucesión que es el causante o el de cujus que con
su muerte ha perdido la titularidad de sus derechos
patrimoniales, integrado por bienes ma- teriales o
inmateriales apreciables en dinero y obligaciones. Por otro
lado está el sujeto activo o los causa-habientes que son las
personas que adquieren la nueva titularidad del patrimonio
a quienes de modo general y común se los denomina como
HEREDEROS.
Otro aspecto importante es el aclarar que los sujetos
activos pueden ser CAUSA-HABIENTES, aquellos que se hallan
ligados al de cujus me- diante relaciones de parentesco de
consanguinidad en condición de descendientes,
ascendientes o, el vínculo jurídico del cónyuge sobrevi- viente.

2. LA DEFERENCIA
HEREDITARIA
La viabilización de la transmisión universal del patrimonio,
según nues- tra legislación, se produce de dos formas:
a) POR DETERMINACIÓN DE LA LEY. Cuando se habla del
principio de la ley se refiere a las modalidades de
transmisión patrimonial conforme a las normas
establecidas por el ordenamiento jurídico, el que actúa en
suplencia de la voluntad del cujus cuando éste ha fa-
llecido sin haber tenido la oportunidad de dejar
disposición testa- mentaria nombrando a sus herederos,
o sea, que ha fallecido ab- intestato, es en esa
circunstancia que la ley defiere la herencia a
24 Sucesiones – Mortis
Causa

favor de lo herederos estableciendo la prelación en el


llamamiento en base de los parámetros legales y el
nexo parental que media entre el causante y los
sucesores, de acuerdo a los grados de pro- ximidad en el
cómputo del parentesco estipulados en la misma ley.
b) POR VOLUNTAD EXPRESA. Al respecto, el artículo 1002 del
Có- digo Civil nos señala en su parágrafo primero que: “La
herencia se defiere por la ley o por voluntad del de
cujus”.
Entonces, cuando se refiere a la voluntad expresada por el
de cu- jus, se quiere significar que el titular de los derechos
patrimoniales ha dispuesto expresamente la suerte futura de
sus bienes, derechos, acciones y obligaciones, mediante
actos celebrados inter-vivos o por disposición de última
voluntad; a cuya forma de transmisión patrimonial la
ley conceptúa como deferencia hereditaria por vo-
luntad expresada en el testamento por el causante.
La Ley aclara que en el primer caso, la sucesión es legal,
en el se- gundo, es testamentaria.

3. HEREDEROS Y SUS CLASES


Una vez que en el punto correspondiente habíamos
determinado quié- nes son sujetos de la sucesión, corresponde
en este punto, referirnos al sujeto activo llamado HEREDERO,
término que etimológicamente pro- viene según algunos
tratadistas del latín HAERES, que significa señor o amo; para
otros del verbo latino HOERES que significa estar junto o
pegado a otro, por la proximidad de sangre o de afecto
que existe entre el causante y el sucesor. Para otros del
término latino HEREAS O HEREDIS que quiere significar
PROPIETARIO o algo como DERECHO A HEREDAR.
El heredero ejerce un status exclusivo de manera erga omnes
(contra todos), e intuitu personae (Por razón de la persona o
en consideración a ella), por el imperio de la ley o por
voluntad del causante, y por ese título sustituye al de cujus
en la titularidad de su patrimonio y continúa con su
personalidad, cumpliendo sus obligaciones en la forma y
condi- ciones que le habría correspondido hacerlo
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 25
personalmente.
Podemos definir al HEREDERO “como la persona que por
ministerio de la ley o por determinación del causante
entra a ocupar el lugar de
26 Sucesiones – Mortis
Causa

aquel en todos sus derechos. Acciones y obligaciones, o sea


que se su- broga toda la relación jurídica”. De ahí que se
indica que el heredero forzoso tiene la característica de ser
TÍTULO UNIVERSAL.
El Código Civil no otorga una definición de heredero
dejando segura- mente esa tarea a la doctrina pero será
bueno recuperar la definición que daba el Código Civil
Santa Cruz en su artículo 485: “Heredero es aquel que
después de la muerte del testador, entra en todos los bienes,
acciones y derechos del difunto, ocupando el lugar que éste
dejó...”.
El heredero en consecuencia es quien sustituye al de cujus en
su perso- nalidad y asume la representación en sus derechos y
obligaciones. En resumen, el heredero es la persona que
por imperio de la ley o por disposición testamentaria,
sucede en los derechos patrimoniales que te- nía el difunto a
tiempo de su fallecimiento.
Haciendo una relación entre lo que determina la doctrina y
nuestra le- gislación civil, se distingue la existencia de las
siguientes clases de he- rederos:
a) LEGALES. Los herederos legales son las personas llamadas a
la su- cesión por el mero principio de la ley, haya o no el
testamento; con el único requisito esencial de estar
vinculado mediante relación del parentesco en la línea
directa o transversal y en los grados de proximidad
con el de cujus de donde unos pueden tener prelación
sobre otros.
b) TESTAMENTARIOS. Son aquellos sujetos que son nombrados
para suceder por expresa voluntad del causante como
disposición de úl- tima voluntad mediante el acto jurídico
del testamento, en que indi- vidualizando a las personas y
particularizando los bienes, posibili- ta la transmisión
patrimonial; llamados legatarios y no es necesaria ninguna
relación de parentesco.
c) CONTRACTUALES. Esa forma de sucesión se refiere a las
personas que participan de la transmisión patrimonial de
derechos sucesorios por estar vinculados con el de cujus
mediante actos jurídicos o con- tratos celebrados inter-
vivos entre el causante y los sucesores, a través de
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 27
actos de liberalidad como son las donaciones o ventas, o
sea, transmisiones patrimoniales a título gratuito u
oneroso con efectos mortis causa.
28 Sucesiones – Mortis
Causa

En base a ésta clasificación, nuestro Código Civil en el


artículo 1002 bajo el epígrafe de “delación de la herencia
y clases de sucesores” determina la existencia de los
herederos que nacen por determinación de la Ley por la
voluntad del causante:
POR DETERMINACIÓN DE LA LEY, en ésta categoría están quienes
tie- nen una relación de parentesco y entre estos hace
referencia a los he- rederos forzosos que resultarían ser los
descendientes y la otra catego- ría se refiere a los
simplemente legales entre los que estarían los as-
cendientes y colaterales.
POR VOLUNTAD DEL CAUSANTE, se refiere expresamente a los
here- deros testamentarios o llamados también legatarios
de ninguna
que relación de parentesco con el causante.
no requieren
La diferencia que realiza nuestro Código resulta ser
innecesaria y has- ta incorrecta, toda vez que todos los
herederos en su conjunto con de carácter legal porque se
hallan previstos por la norma jurídica, lógica- mente existen
unos de carácter forzoso en relación de parentesco pero
existe la regla de la sucesión y el parentesco que
primero están los descendientes, luego los ascendientes y en
tercer lugar los colaterales y la otra regla es que el más
próximo excluye al más lejano.
Finalmente los llamados herederos contractuales como tales
no existen en la clasificación de nuestro Código Civil pero sin
embargo se refiere a la sucesión mediante contrato en los
artículos 1005 y 1006 y deter- mina que solo recae sobre los
bienes o derechos que forman parte de la porción de libre
disponibilidad, sin afectar la legítima, pero sino existen
Esa forma de sucesión o transmisión patrimonial es
eminentemente ex- cepcional, por cuanto la regla del
artículo 1004 declara la nulidad de todo contrato por el cual
una persona dispone de su propia sucesión o dispone de los
derechos que puede esperar de una sucesión no abierta o
renuncia a ellos. Esta prohibición tiene su fundamento en el
hecho de que no se puede hablar de herencia cuando no
se ha producido la apertura de la sucesión, o sea, que el
titular aún no ha muerto.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 29
4. REQUISITOS PARA SER HEREDERO Y EL CÓMPUTO
CIVIL
30 Sucesiones – Mortis
Causa

La adquisición de la herencia requiere la existencia de los


siguientes requi- sitos:
a) Es condición fundamental que ocurra la muerte real o
presunta del causante, ya que no se concibe la idea de la
sucesión universal en- tre personas vivas (inter-vivos).
b) La existencia de un patrimonio, no importando que solo se
encuen- tre constituido por bienes activos o pasivos
solamente, o ambos a la vez.
c) La existencia de uno o más llamados para suceder, que
demuestren la vocación hereditaria, como efecto
derivativo del principio de la Ley o la voluntad del
testador.
d) Que los llamados a la sucesión mortis causa, no sean
incapaces (in- dignos o desheredados) para suceder o
para recibir la herencia o el legado.
e) Que los sucesores acepten la herencia o no la repudien
dentro de los plazos que señala la ley (este requisito en
algunas legislaciones no es necesario).
f) Tomar posesión efectiva de los derechos patrimoniales que
confor- man la herencia.
Con referencia al cómputo civil es necesario considerar lo
determinado en el Código de las Familias (artículos 8, 9 y
10 ) además de lo que expresamente establece el Código
Civil en el artículo 1008 “Capaci- dad de la persona” y
determina que para suceder es preciso existir en el momento
de la apertura de la sucesión y la existencia se entiende
por estar nacido o concebido.
Como indica Carlos Morales Guillén a tiempo de realizar sus
comenta- rios al Código Civil la personalidad comienza con
la concepción y se extingue con la muerte. Para efectos de
la capacidad para suceder el nacimiento debe producirse
entre los 180 días que es el mínimo y los 300 días que es
el máximo, plazos computables desde la apertura de la
sucesión y en caso de nacimientos múltiples no hay diferencia
con el nacido primero todos son iguales; el nacido fuera de
estos términos es excluido de la sucesión porque dará lugar
a la acción de negación del hijo póstumo.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 31

Nuestra legislación civil, al poner en práctica el principio de


la conmo- riencia, simplifica el fenómeno jurídico de la
premoriencia, que en la práctica presentaba muchas
complicaciones innecesarias, de ahí que cuando fallecen varias
personas dentro de un grupo familiar no impor- ta quién
murió primero y quién último, por que en forma automática
la ley llama a los sucesores inmediatos que tienen vocación y
capacidad de heredar.

5. DELACIÓN Y VOCACIÓN SUCESORIA


En el ámbito de Derecho de Sucesiones, existen varias figuras
y térmi- nos jurídicos que además hacen a la secuencia
elemental que da lugar a la transmisión patrimonial del
causante a favor de sus causa- habientes, desde el instante
en que se produce el fallecimiento del cau- sante hasta la
posesión definitiva de la herencia por el heredero. Estas fases
jurídicas son descritas técnicamente como: DELACIÓN, VOCA-
CIÓN, ADQUISICIÓN Y POSESIÓN DE LA HERENCIA.
El tema de la DELACIÓN Y LA VOCACIÓN ha sido de mucha
discusión y análisis para los tratadistas que se han ocupado de
distinguirla, dan- do cada uno su criterio, pero el que de
manera clara y precisa la ha diferenciado, fue D’BETTY,
indicando que: “En la VOCACIÓN se en- cuentra el título o
fundamento jurídico del llamamiento a la sucesión;
mientras de la DELACIÓN concreta la efectividad de esa
posibilidad, pendiente ya tan sólo de una declaración
afirmativa de la voluntad del llamado a suceder”.
La DELACIÓN no es más que la declaración que esta definida
como la potestad que la ley atribuye a una o más personas
para aceptar o re- pudiar la herencia a consecuencia de la
apertura y de la vocación su- cesoria. En todo caso, en la
sucesión mortis causa se denomina DELA- CIÓN al llamamiento
que hace la ley a los que tienen la vocación he- reditaria; la
delación es también el ofrecimiento de la herencia a quien ha
sido llamado y éste adquiere en mérito de la aceptación
de la he- rencia (o adición).
La delación hereditaria es una fase que se manifiesta en
forma inme- diata así como se produce muerte y tiene efecto
de deferir la herencia convocando a quienes poseen la
32 Sucesiones – Mortis
Causa
vocación hereditaria para concurrir a
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 33

la sucesión por la voluntad expresa del testador o el principio


de la ley (ab-intestato).
Entretanto que la VOCACIÓN palabra que proviene del latín
VOCA- TIO, ONIS, constituye acción de llamar o convocar a los
presuntos here- deros que demuestren aptitud para suceder,
viene a ser la posibilidad que tiene toda persona de ser
llamado a suceder por disposición de la ley o voluntad
expresada en el testamento, cuya posibilidad se concre- ta en
el instante en que se produce la muerte del causante.
Se dice que una persona tiene vocación hereditaria cuando por
dispo- sición de la ley o por haber sido instituido sucesor por el
de cujus en su testamento, tiene la posibilidad de entrar en su
herencia, así el hijo tie- ne vocación hereditaria respecto a su
padre, pero esta vocación solo es espectaticia, que se
concretará o materializará si el padre muere antes que el hijo;
de modo que al morir el causante, la vocación se convierte en
realidad, se hace operante y recién la ley ofrece al
presunto here- dero una opción de aceptar o rechazar la
herencia que se le defiere. Este es precisamente el efecto de
la delación, ofrecer una herencia pa- ra que el llamado lo
acepte o rechace.
Existen dos clases de vocación a) Directa y b) Indirecta.
a) Es directa, normal o principal, cuando proviene de la ley
(es legíti- ma o ab intestato).
b) La vocación es indirecta o subsidiaria, la que proviene de la
volun- tad del causante, expresada en el testamento.
Esta vocación también puede estar en función a la cantidad o
número de herederos sean estos por la relación de
parentesco o por la volun- tad del causante en ese
tomando en cuenta el número de herederos puede ser
ÚNICA o MÚLTIPLE. Finalmente puede ser también la voca-
ción PARCIAL o SOLIDARIA dependiendo si para la herencia el
causan- te hizo asignación de cuotas determinadas o no.
34 Sucesiones – Mortis
Causa

CAPACIDAD E INCA-
PACIDAD
EN LAS SUCESIONES

1. CONCEPTO DE CAPACIDAD E INCAPACIDAD


2. CAPACIDAD JURÍDICA PARA SUCEDER
3. REQUISITOS VÁLIDOS PARA LA SUCESIÓN
4. DETERMINACIÓN DE LA EXISTENCIA
5. CAUSAS DE INCAPACIDAD
6. INCAPACIDAD: IMPEDIMENTO PARA LA SUCESIÓN
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 35

1. CONCEPTO DE CAPACIDAD E INCAPACIDAD


Dos aspectos fundamentales desde todo punto de vista en el
campo de las sucesiones, son sin duda el determinar la
capacidad e incapacidad en los sujetos de la sucesión, para
esto será importante como siempre partir de conceptos
claros de estos términos dentro de la generalidad del
ámbito jurídico.
En ese sentido corresponde indicar que la capacidad se
define en su forma más amplia, como la APTITUD O
IDONEIDAD que se tienen para ser sujeto de derechos y
obligaciones en las relaciones jurídicas, fami- liares, reales,
contractuales, obligaciones y sucesorias; es la aptitud pa- ra
ser sujeto activo o pasivo, en las relaciones jurídicas
determinadas; ésta capacidad puede ser absoluta cuando
permite al sujeto actuar en toda clase de actos jurídicos y
políticos por si mismo; o relativa, cuando consiste en realizar
algunos de esos actos y no otros, así se puede tener
capacidad absoluta para adquirir, ejercer, obrar o disponer
sobre los derechos, o solamente la de adquirir y no la de
obrar o de disponer. Así mismo la capacidad es jurídica
cuando se refiere a la aptitud para ser sujeto de derecho y
es de obrar cuando esa aptitud es para ejercer los derechos.
Conforme a su acepción jurídica, la capacidad presenta dos
implicacio- nes sustanciales:
a) La capacidad significa la aptitud o idoneidad para ser
titular de derechos, lo que implica tener personalidad,
y;
b) La idoneidad legal para ejercitar por sí mismo esos
derechos (pue- de ser mediante otra persona en caso
de incapacidad relativa).
En sentido restringido, se la conceptúa como la IDONEIDAD
LEGAL pa- ra ser titular de derechos subjetivos y ejercitarlos
por si mismos y con- traer obligaciones, o sea, ser sujeto de
derechos y obligaciones.
De todo lo ampliamente expuesto en lo referente a la
capacidad, cuando ahora nos referimos a la incapacidad,
estamos hablando de todo lo contrario o contrapuesto, en
ese sentido la incapacidad consiste en la falta de aptitud o
36 Sucesiones – Mortis
idoneidad legal. En consecuencia deCausa una defi- nición
general, se afirma que la incapacidad es el defecto falta de
ap-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 37

titud o idoneidad legal para ejercer derechos y contraer


obligaciones, puede ser: absoluta o relativa.
A partir de ahí nace la incapacidad absoluta para suceder
se da como una forma muy excepcional y restringida,
conceptuándose como una in- capacidad jurídica y no de
obrar esto por la ausencia del requisito esencial que es la
personalidad como ocurre con los no concebidos o nacidos
muertos, al igual que los indignos o desheredados que
por analogía se los considera incapaces absolutos; ante la
presencia de es- tos casos, la incapacidad opera por el solo
principio de la ley. Contra- riamente, la incapacidad relativa
es amplia y se manifiesta de diferen- te manera según
concurran determinadas circunstancias con efectos ju- rídicos
excluyentes, pero no representada por aquellas
particularida- des que de acuerdo con la ley y las causales
previstas en ella, impiden definitivamente la sucesión
hereditaria. En cambio la incapacidad rela- tiva se refiere a la
existencia de una prohibición excepcional o una li-
mitación al derecho de heredar respecto a determinados
sujetos lla- mados para suceder o para recibir una
herencia.
En resumen, la incapacidad para suceder está representada
por aque- llas circunstancias que de acuerdo con la ley,
impiden la sucesión here- ditaria es decir que el incapaz no
puede asumir la calidad de sucesor para ser considerado
como heredero legal o testamentario, al encon- trarse
separado, excluido o prohibido por alguna causal
determinada expresamente en la ley o la voluntad del
causante, así por ejemplo, el heredero que esta afectado con
alguna de las causas señaladas para la indignidad, el
desheredado o el prohibido para recibir la herencia , como
se verá más adelante.
De donde se llega a la compresión que la capacidad es la
regla y la incapacidad la excepción. La incapacidad viene a
significar la antítesis de la capacidad, significando la falta
de idoneidad para ser titular de derechos y obligaciones.
Para ser sujeto sucesorio, se requiere contar con capacidad
jurídica que en este caso es amplia.

2. CAPACIDAD JURÍDICA PARA SUCEDER


38 Sucesiones – Mortis
De lo explicado precedentemente Causa con relación a la
capacidad jurídica en el campo de las sucesiones se
entendería como esa APTITUD O IDONEIDAD de la que se
halla INVESTIDA una persona para recibir
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 39

una herencia y la consiguiente transmisión de la titularidad de


lo dere- chos provenientes de otra persona. Se trata de la
capacidad JURÍDICA de ser sujeto de derecho y no la de
obrar, razón por la que un menor de edad o el
simplemente concebido de acuerdo al artículo 1008 del
Código Civil puede ser heredero “para suceder es preciso
existir en el momento de abrirse la sucesión, nacido o
concebido”.
De lo anterior se llega a la conclusión que a la muerte del
titular de los derechos y poder acceder a la sucesión
hereditaria, por el ministerio de la ley o la voluntad del de
cujus, es necesario cumplir con el requisi- to establecido por
el precitado artículo 1008 del Código Civil y en
consecuencia tener existencia a través de la concepción y el
nacimiento y estos hechos biológicos son los que otorgan la
capacidad jurídica pa- ra hacer viable la transmisión de la
herencia.

3. REQUISITOS VÁLIDOS PARA LA SUCESIÓN


De acuerdo con la doctrina moderna y contemporánea,
acerca de la persona natural, que no difiere con los principios
del Derecho Romano, se dice que para ser capaz de suceder,
es necesario haber nacido o al menos encontrarse
concebido en el momento en que se produce la apertura
de la sucesión, aspectos que como ya citamos se hallan inclui-
dos también en nuestra legislación en el artículo 1008 del
Código Civil y de ahí se denotan la existencia de dos
requisitos:
a) que se debe contar con personalidad, y;
b) la capacidad se la debe tener en el momento de la
apertura de la sucesión.
La propia ley formula la presunción legal cuando se
refiere a que: "salvo prueba contraria, se presume concebido
a aquel que al momen- to de abrirse la sucesión a nacido
con vida dentro de los 300 días después de muerto el de
cujus", aspecto que podría demostrarse efi- cazmente con
el certificado de nacimiento del heredero donde constan los
datos precisos de la fecha, lugar y año del nacimiento, así
como del propio fallecimiento del causante, aunque no se
descarta el existencia de prueba en contrario.
40 Sucesiones – Mortis
Causa
En estricta aplicación de estos aspectos doctrinarios y
legislados se lle- ga a la conclusión que como requisitos para
poder ser heredero se de- ben considerar los siguientes:
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 41

a) Al momento o fecha de la apertura de la sucesión se


debe estar concebido, éste hecho natural de la
concepción recordemos es el principio de la
personalidad y esto se relaciona con la capacidad
jurídica de ser sujeto de derecho a estos se los llama
herederos na- turales.
b) El otro aspecto es la existencia real a través del nacimiento
y a es- tos se los llama precisamente herederos reales.
c) Finalmente si bien se está concebido al momento de la
apertura de la sucesión, pero ahí nace otro elemento
cuál haber nacido vivo. Hecho natural que confirma al
derecho de la personalidad del ser humano o como
establece el artículo 1º del Código Civil: "el naci-
miento señala el comienzo de la personalidad".

4. DETERMINACIÓN DE LA EXISTENCIA
Algunos autores se refieren con bastante detalle a éste tema
de la de- terminación de la existencia, motivo por el cuál
nos permitimos incluir éste aspecto que considera que la
existencia de la persona natural se determina bajo la
concurrencia de las siguientes fases o períodos:
Existencia natural del ser
Que se inicia desde el momento preciso o en que el
espermatozoide masculino fecunda el óvulo femenino, o sea,
el instante en que se pro- duce el hecho biológico de la
concepción.
Existencia legal del ser
Esta existencia legal propiamente dicha de un ser a los efectos
de de- recho se concreta en el momento de su nacimiento con
vida.
En consecuencia para los fines de la transmisión hereditaria,
las perso- nas son capaces para suceder, y por lo tanto,
adquirir derechos, desde el momento de su concepción,
estando supeditados al hecho jurídico de nacer con vida como
un requisito sine qua non, aunque muera inmedia- tamente
después. Sobre el particular existe un principio jurídico incluido
en el artículo 1ro Parágrafo II del Código Civil que dice "al
42 Sucesiones – Mortis
Causa
que está por nacer se lo considera nacido para todo lo que
pudiera favorecerle, y para ser tenido como persona basta
nacer con vida". De todo esto se concluye con claridad que es
importante determinar la existencia de
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 43

una persona a efecto de la sucesión, como bien se dijo, el


derecho lo tiene desde la concepción, pero para
consolidarlo y hacerlo efectivo requiere haber nacido y
haberlo hecho con vida.

5. CAUSAS DE INCAPACIDAD
A efectos que la sucesión patrimonial mortis causa pueda surtir
sus efec- tos, es decir pueda realizarse efectivamente como
determina nuestro ordenamiento jurídico, se requiere
decíamos de gozar de capacidad jurídica y habíamos
indicado también que su antítesis es la incapaci- dad, éste
aspecto se halla claramente determinado por el Código Civil y
en ese orden se refiere a la incapacidad en lo referente a
las perso- nas naturales y jurídicas.
a) INCAPACIDAD DE LAS PERSONAS NATURALES. Cuando se trata
de la incapacidad de las personas naturales,
obligatoriamente por razón de método y comprensión,
debemos referirnos en el caso de los herederos no
concebidos, y de los nacidos pero no con vida y
finalmente el caso de los declarados indignos o
desheredados.
En el primer caso de los no concebidos a la muerte del
causante, estos tienen incapacidad absoluta para
suceder por no tener un existencia real o no contar
con la personalidad jurídica mortis, ra- zón por la cual no
pueden ser instituidos herederos, en vista de que no se
puede transmitir la herencia en favor de personas
inexistentes, sean éstas naturales o jurídicas.
El segundo caso cuando al fallecimiento quedaron
concebidos pero nacieron muertos, son considerados como
inexistentes al no haber logrado consolidar su
personalidad jurídica o adquirir la calidad efectiva de
persona, tomada cuenta que estos extremos se lo logra al
nacer vivos, en consecuencia tienen una incapacidad
absoluta.
Finalmente nos referirnos al caso de la indignidad y
desheredación que constituyen ser causas de exclusión de
los herederos de la su- cesión por causas propias
establecidas y fijadas expresamente por el Código Civil. En
ambos casos inicialmente gozaban de la capa- cidad para
suceder, pero ésta la pierden e ingresan en el campo
44 Sucesiones – Mortis
de la incapacidad como dijimos por Causa
causas propias y
expresas.
b) INCAPACIDAD DE LAS PERSONAS JURÍDICAS. Conocemos que
las personas jurídicas son aquellas corporaciones, instituciones
o en- tidades cualquiera sea su naturaleza que de acuerdo
a las disposi- ciones legales deben cumplir ciertas
formalidades y requisitos le-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 45

gales para que su personería jurídica se les sea reconocida


por au- toridad competente y lógicamente carecen de
capacidad para su- ceder si no cuentan con el
reconocimiento de su personalidad jurídi- ca, de
conformidad con los requisitos y condiciones prescritas en
la ley (artículo 54 y siguientes del Código Civil).

6. INCAPACIDAD: IMPEDIMENTO PARA LA SUCESIÓN


Dejamos en claro en los puntos pertinentes del presente
tema que en materia de derecho de sucesiones con efectos
mortis causa, la incapaci- dad consiste en la falta de aptitud o
idoneidad legal para ser herede- ro, es decir resulta ser el
DEFECTO O FALTA de esos elementos que preci-
samente tiene la capacidad.
Algo que resulta importante comentar es que la doctrina
clásica reco- noce la existente de dos clases de
incapacidades: la absoluta y la re- lativa; pero la doctrina
moderna no acepta la existencia de la incapa- cidad
absoluta puesto que todas las personas naturales o jurídicas,
al estar dotadas de la capacidad jurídica necesaria,
siempre tienen la capacidad para suceder, por eso se dice
más bien que existen circuns- tancias que impiden la sucesión
por la concurrencia de diversos factores legales, por esa razón
es que sólo se concibe las incapacidades relati- vas. La
incapacidad para suceder está representada por aquellas
cir- cunstancias que de acuerdo con la ley impiden la sucesión
hereditaria.
46 Sucesiones – Mortis
Causa

PARENTESCO CON
RELACIÓN A LA
SUCESIÓN

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. CLASES DE PARENTESCO
3. EL TRONCO O RAÍZ
4. CÓMPUTO DEL PARENTESCO PARA LA SUCESIÓN
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 47

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
Conocemos por los estudios de derecho de familia que el
parentesco es la relación o vínculo jurídico natural o
consanguíneo existente entre dos o más personas que
descienden unos de otros o tienen como origen un tronco
común. Por otro lado podemos indicar que es la relación de
fa- milia que existe y está formada por personas ligadas por
ciertos víncu- los que pueden ser de sangre, de relaciones
matrimoniales o puramen- te ficticias creadas por ley.
Para Guillermo Borda, el parentesco es "el vínculo jurídico que
nace de los lazos de sangre, matrimonio o adopción". En forma
similar su com- patriota argentino Daniel Hugo D' Antonio, dice
que: "El parentesco es la relación jurídica que media entre dos
o más personas y deriva de su común origen, del matrimonio
o de la adopción".
Por otro lado citamos lo que dice el artículo 8 del Código de
las Fami- lias Ley 603 que define de la siguiente manera:
"El parentesco es la relación familiar que existe entre dos o
más personas. Es de consangui- nidad o de adopción".
La doctrina concibe la idea del parentesco, como la relación
recíproca que existe entre las personas: esta relación requiere
de un ascendiente común mediato o inmediato que crea la
unión familiar. Dentro de esta corriente, se admite la unidad
familiar que la mayoría de las religiones acepta; todos los
hombres y mujeres, que descienden de una pareja, se
encuentran en forma forzosa, relacionadas por un parentesco;
ya sea de una u otra modalidad.
Aunando los criterios anteriores, se afirma que parentesco es
el vínculo natural o nexo de familiaridad que existe entre
dos o más personas, debido a una relación biológica de
consanguinidad, también resulta por efecto del
matrimonio y la adopción creada por ficción de la ley con
iguales efectos según determina el Código Niño, Niña y
Adolescen- te.
De todo lo dicho precedentemente al hablar del parentesco,
conocemos que no es una tarea propia de ésta rama del
derecho, pero se consti- tuye en la base fundamental de las
relaciones sucesorias mortis causa de ahí que su estudio y
referencia se hace absolutamente necesario e imprescindible y
como afirma el tratadista MESSINEO: "El vínculo fami- liar tiene
reflejos económicos aún después de la muerte del cujus, como
48 Sucesiones – Mortis
una especie de obligación alimentariaCausa
que pasa más allá
de la vida".
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 49

De esos fundamentos, el vínculo familiar que une a las


personas resulta la prolongación de su unidad a través de
la reserva patrimonial desti- nada a satisfacer las
necesidades elementales de los hijos, el cónyuge y demás
parientes, como aquella parte que constituye la legítima
por ejemplo. De ahí su importancia.
Dicho esto corresponde aclarar que como se ha señalado los
herederos son los parientes y por lo tanto se debe demostrar
ese VINCULO JURI- DICO que en el caso del Matrimonio está el
Certificado de Matrimonio y en el caso de los hijos o
ascendientes el Certificado de Nacimiento, el problema radica
en el caso de las Uniones Libres para acreditar ese vínculo
jurídico, en éste caso se debe tener en cuenta lo previsto por
el Código de las Familias ley 603 en los artículos
ARTÍCULO 173. (IGUALDAD CONYUGAL). I. Los cónyuges tienen
los mismos derechos y deberes en la dirección y gestión de los
asuntos del matrimonio o de la unión libre como el
mantenimiento y responsabilidades del hogar y la
formación integral de las y los hijos, si los hay; ARTÍCULO 166.
(COM- PROBACIÓN JUDICIAL). I. Si la unión libre no se
hubiera registrado, cumpliendo ésta con los requisitos
establecidos, podrá ser comprobada judicialmente. II. Esta
comprobación judicial puede deducirse por cual- quiera de los
cónyuges o sus descendientes o ascendientes en primer
grado, en los casos siguientes: b) Fallecimiento de uno o
ambos cónyu- ges; así mismo se debe tomar en cuenta
sobre esta determinación lo previsto por el ARTÍCULO 434.
(ALCANCE). Se tramitarán en proceso extraordinario las
siguientes acciones: e) Comprobación de matrimonio o de
unión libre, cuando esta última no esté registrada. DE lo que
que- da claro que para poder Aceptar la Herencia o hacerse
Declarar como Heredera la o el conviviente, debe con
carácter previo tramitar vía proceso extraordinario
familiar la comprobación de la Unión Libre.

2. CLASES DE PARENTESCO
En el ámbito de la doctrina clásica, se conocen cuatro clases
de paren- tesco, de los cuales, nuestra legislación familiar sólo
le asigna efectos jurídicos a dos, no obstante de ello, en las
otras aún muestran su in- fluencia en nuestro sistema
jurídico; esa categoría de vínculos son los si- guientes: a) El
parentesco de consanguinidad. b) El parentesco civil o de
50 Sucesiones – Mortis
adopción. c) Por afinidad o legal y Causa
d) El espiritual o
religioso.
a) PARENTESCO DE CONSANGUINIDAD O NATURAL. Es la relación
con vínculo de consanguinidad existe entre las personas que des-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 51

cienden unas de otras, como sucede con los hijos y los


padres, los nietos y los abuelos; o también aquellas que
proceden de un tronco común, como una persona que
sin descender directamente de la otra se halla
vinculada parentalmente a ella, tal como acontece con
los hermanos, los primos, los sobrinos y otros. Esta relación
cons- tituye el parentesco por excelencia y desenvuelve
dentro del círcu- lo de la consanguinidad. En esa
comprensión, el artículo 8 inc. a) del Código de Familias
señala: "El parentesco de consanguinidad es la relación
entre personas que descienden la una de la otra o que
proceden de un ascendiente o tronco común".
b) CIVIL O DE ADOPCIÓN. La relación, resulta de una ficción de la
ley que crea el nexo parental entre una persona
denominada adoptante y otra denominada adoptado
art.8 inc. b) del Código de las Familias
Entre los efectos jurídicos del parentesco civil o de
adopción, la re- lación familiar y de la sucesión mortis
causa, está asimilada a la forma del vínculo de
consanguinidad por intermedio del Código Niño, Niña y
Adolescente, que tuvo la virtud de introducir cambios
sustanciales en la legislación familiar, creando vínculos
profundos y definitivos entre los adoptantes y adoptados;
este instrumento jurí- dico regula en su artículo 57 que: "La
adopción es una institución ju- rídica mediante la cual se
atribuye calidad de hijo del adoptante al que lo es
naturalmente de otras personas", y el artículo 59 com-
plementar: "Los vínculos del adoptado con la familia
de origen quedan extinguidos, salvo los impedimentos
matrimoniales por ra- zón de consanguinidad. Lainstituto
muerte
Como fundamento sociológico y dogmático, este
jurídico, tiene la finalidad de dar una familia a quien
carece de ella, y dar hijos a quien la naturaleza no
puede dárselos.
c) DE AFINIDAD O LEGAL. El artículo 8 inc. c) del Código
de las Familias señala que: "La afinidad es la relación que
existe entre un cónyuge y los parientes del otro”.
En la misma línea y en el mismo grado en que una persona
es pa- riente de uno de los cónyuges es afín del otro.
52 Sucesiones – Mortis
Causa

La afinidad cesa por la disolución o invalidez del


matrimonio, salvo para ciertos efectos especialmente
determinados".
De donde resulta que el parentesco por afinidad es el
nexo que existe entre el marido y los parientes
consanguíneos de su mujer, y recíprocamente. Surge como
consecuencia del matrimonio o la cons- titución de la
relación libre o de hecho.
Este parentesco es el que existe entre los suegros, yernos
o nueras y entre cuñados. Como la afinidad no crea
afinidad, no hay paren- tesco entre los consuegros, ni entre
hermanastras y hermanastros, al punto de poder casarse
eventualmente entre sí, sin necesidad de dispensa
alguna; sin embargo, el nexo familiar, que es en realidad la
naturaleza de la relación, es susceptible de cesación por
efectos de disolución o invalidez del matrimonio, aunque
sus efectos subsis- ten en casos especiales a pesar de la
disolución del matrimonio, a las situaciones particulares
como la prestación de alimentos o como impedimento
para matrimonio.
La afinidad es un simple vínculo de familiaridad que une
a los pa- rientes de los cónyuges. En materia de sucesiones
mortis causa, sólo da a lugar a la sucesión del cónyuge que
sobrevive, descartando a los demás parientes por
afinidad.

3. EL TRONCO O RAÍZ
Se denomina tronco, al grado de donde parten dos o más
líneas, las cuales por su relación y por su origen se denominan
ramas; es el princi- pio común del cual procede una familia o
el más próximo ascendiente entre dos personas, que ocurre
entre el padre y el hijo, el abuelo y los nietos, entre los
hermanos y sus padres, los sobrinos y los tíos-abuelos, y demás
casos.

4. CÓMPUTO DEL PARENTESCO PARA LA SUCESIÓN


El cómputo del parentesco consiste en la determinación de los
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 53
grados que separan a los miembros de una familia con
relación a sus ascen- dientes o descendientes y el tronco
común, es decir, la proximidad del
54 Sucesiones – Mortis
Causa

vínculo jurídico o del GRADO en el que se encuentra una


persona y otra dentro de una línea.
De acuerdo con lo que prescribe el artículo 11 del Código de
las Fami- lias, el cómputo de grados se opera de la
siguiente forma: en la línea recta directa se computan tantos
grados cuántas son las generaciones, EXCLUYENDO AL
TRONCO COMÚN; así, el hijo respecto al padre se encuentra en
Primer Grado, el nieto en el Segundo Grado con relación al
abuelo, el bisnieto en Tercer Grado con relación al
bisabuelo, y así sucesivamente hasta lo infinito teniendo en
cuenta para ello que se tra- ta de la línea descendente. La
sucesión en la línea recta descendiente, en estos casos, ópera
hasta lo infinito, o sea, hasta que se golpean los parientes de
la línea de ascendiente, admitiendo el derecho de la re-
presentación, en concordancia a lo previsto por el
artículo 1090 del Código Civil en su parágrafo I.
En la línea ascendente, el padre del causante se encuentra en
Primer Grado, el abuelo en Segundo, el bisabuelo en Tercero y,
así sucesiva- mente. Empero, se debe tener presente que en
esta línea, el pariente más próximo excluye al más lejano y
no admite en derecho de la re- presentación, así establece
el Parágrafo II del artículo 1090 del Códi- go Civil.
Cuando el de cujus muere sin dejar herederos de la
categoría de los forzosos, le suceden sus parientes
colaterales. Artículo 1109 del Código Civil: "al que muere sin
dejar descendientes, ni ascendientes, ni cónyuge o conviviente,
suceden, según las reglas de la representación, los her- manos
y los hijos de los hermanos premuertos (sobrinos) o de otra
ma- nera impedidos para heredar".
En la LÍNEA TRANSVERSAL o COLATERAL, los grados se computan
por el número de generaciones, partiendo desde uno de los
parientes para ascender hasta el tronco común y luego
descendiendo hasta el otro pa- riente de la otra línea de
donde se encuentra el pariente con quien se trata de
establecer vínculo excluyendo siempre al tronco común. Así
por ejemplo, los hermanos se encuentran en segundo grado, el
tío y el so- brino en tercero, y los primos hermanos en cuarto
grado.
Si una persona muere sin dejar herederos forzosos, ni
hermanos o sus descendientes hasta el CUARTO GRADO del
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 55
parentesco colateral en la línea descendente con el de cujus,
la sucesión se abre en favor de los otros parientes colaterales
más próximos hasta el TERCER GRADO; pa-
56 Sucesiones – Mortis
Causa

ra esta operación, es preciso acudir entonces a los otros


parientes cola- terales en sentido ascendente, artículo 1110
del Código Civil.

CÓMPUTO DEL PARENTESCO PARA LA SUCESIÓN

Consideraremos los siguientes ejemplos:


A, es el padre o tronco común. B C y D son hermanos,
parientes de se- gundo grado. Supóngase que ha fallecido B,
sin dejar ascendientes ni descendientes, ni cónyuges,
admítase también que han premuerto los hermanos C y D y
sus sobrinos y parientes de (3er. grado) E y H, que- dando
únicamente vivos al tiempo de la apertura de la sucesión su
so- brino nieto F (4to. grado) y su sobrino bisnieto G (5to
grado). Hereda- rá F. Si éste también hubiera premuerto G
ya no tendrá entrada a la sucesión, porque lo excluyen los
otros parientes colaterales.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 57
58 Sucesiones – Mortis
Causa

Supóngase como en el ejemplo anterior, que muere B


después de su padre A, sus hermanos C y D, sus sobrinos E y
H y su sobrino F, quien deja a su hijo G, sobrino bisnieto
(5to grado) de B. Que quedan vivos al tiempo de la muerte
de B, sólo los hermanos de su padre A , sus tíos X y Y, que son
otros parientes colaterales (no de la línea colateral des-
cendente) en 3º grado. Por la regla del artículo 1110,
estos heredan excluyendo a G (pariente en 5to grado). Si
viviera F pariente en 4to grado de la línea colateral
descendente, excluiría a X y Y. Los cómpu- tos para estos
ejemplos, conforme lo dispuesto por el artículo 1088,
responden a las reglas de artículo 11 del Código de Familia.

Es importante anotar en resumen de todo lo expresado que en


la línea descendente se ingresa hasta el cuarto grado, luego
en la línea asce- dente hasta el tercer grado en la línea de
los colaterales hasta el ter- cer grado. Los otros extremos
cuando se refiere hasta lo infinito en el caso de la
representación no se entiende que ingresen los herederos
descendentes precisamente hasta el infinito.
Finalmente por expreso mandato del artículo 1111 del
Código Civil a falta de otros herederos llamados a suceder,
la herencia se defiere al Estado. La aceptación se la hace de
puro derecho sin que exista la ne- cesidad o el requisito que
éste exprese su aceptación o rechazo, por otro lado el
Estado no hereda las deudas es decir sólo recibe en cali-
dad de herencia los bienes y no las obligaciones y
cuando existen obligaciones pendientes sólo responde y
paga por ellas hasta donde habría alcanzado el patrimonio
del causante.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 59

Patrimonio suce-
sorio

1. CONCEPTO DE PATRIMONIO
2. PATRIMONIO Y SUS CARACTERÍSTICAS
3. COMPOSICIÓN DEL PATRIMONIO HEREDITARIO
4. CLASIFICACIÓN DE LOS BIENES HEREDITARIOS
5. BIENES TRANSMISIBLES E INTRANSMISIBLES
6. EL PATRIMONIO EN NUESTRA LEGISLACION
60 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO DE PATRIMONIO
Dentro el campo del derecho de las sucesiones, como se ha
podido ob- servar hasta el momento, existen términos que son
muy propios y parti- culares de la especialidad a los mismos
que debemos necesariamente adecuarnos y utilizarlos; es así
que otra denominación o terminología es : herencia, acervo
hereditario, masa hereditaria o patrimonio suceso- rio, estos
términos resultan ser propiamente como sinónimos cuando nos
tenemos que referir o designar al conjunto de bienes,
derechos que constituyen el objeto de la transmisión
sucesoria por causa de muerte.
La palabra herencia, proviene del latín HAERENTIA (lo que
queda ad- herido); a su vez, de HAERERE (esta fijo, adherido).
En su concepción técnica, tiene un doble sentido, pues
significa tanto el derecho de here- dar por los sucesores como
el conjunto de bienes, en derechos y obliga- ciones que deja al
morir el causante para su transmisión a los sucesores,
uniéndose a la sucesión a título universal a favor de los
herederos o a título singular en beneficio de los legatarios.
Al referirse sobre el tema, el jurista argentino Ramírez
Gronda definía diciendo que la "herencia es el conjunto de
bienes y cargas que forma- ban el patrimonio de una persona,
que se transmiten por sucesión tes- tada o intestada".
De acuerdo a la concepción doctrinal contemporánea, "el
patrimonio, no es un conjunto de cosas (objetos), sino de
derechos y obligaciones, o sea, de relaciones jurídicas
patrimoniales, activas y pasivas, conexas entre sí. Por cuyo
hecho, el patrimonio como tal, no puede transferirse a título
universal por actos inter-vivos, procediendo únicamente por
causa de muerte, salvo las transmisiones de bienes
patrimoniales singulares a título particular, o sea,
determinados bienes con derechos en calidad de venta o
de donación".
De donde podemos afirmar que la herencia o el patrimonio
sucesorio, es el conjunto de bienes, en derechos, obligaciones
y cargas, el conjunto de relaciones jurídicas y de derechos
fincados por el cujus durante toda su existencia, los que al no
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 61
extinguirse con su muerte real o presunta, pueden ser
transmitidos a otras personas denominadas sucesoras o he-
rederas, en toda su universalidad jurídica o en una alícuota
parte, con-
62 Sucesiones – Mortis
Causa

forme a los principios señalados en la ley o la voluntad


expresada por su titular entidad en testamento. Por la
herencia, se transmiten todos los derechos reales de los
cuales era titular el difunto.

2. PATRIMONIO Y SUS CARACTERÍSTICAS


El patrimonio, como atributo de la personalidad, que
permanece inse- parable durante toda la vida de su
titular, se caracteriza por las si- guientes
particularidades:
Sólo las personas pueden poseer un patrimonio
Tratándose de la persona física natural como sujeto de
derechos y obligaciones, no pueden dejar de tener un
patrimonio, el concepto se hace extensivo a las personas
jurídicas o abstractas que son titulares de un patrimonio,
aunque no puedan transmitir por sucesión mortis causa.
De donde se deduce que solamente las personas suelen
poseer un pa- trimonio, como único objeto de derecho, son
capaces de crear, adquirir, modificar y extinguir derechos, y
contraer obligaciones.
Toda persona tiene necesariamente un patrimonio
Por regla general, en el campo del derecho, no se concibe la
idea que una persona no pueda tener un patrimonio, ya
que este forma parte de los atributos de su personalidad;
por cuya situación, se ha descrito en la doctrina clásica con
el aforismo de que: "toda persona tiene ne- cesariamente
un patrimonio, así conste más de deudas que de activos, de
El principio deviene del concepto de la UNIVERSALIDAD y la
UNIDAD del patrimonio. Una persona puede poseer bienes
en cualquier parte del mundo aparte del lugar donde
radica y habita, no por ello le está permitido poseer varios
patrimonios, sino al conjunto de esos bienes constituye el
patrimonio de la persona que es único.
Sin embargo, este principio fue motivo de discusión y crítica
ardua, sur- giendo frente a ella la idea de la pluralidad del
patrimonio, que con- siste en el hecho de que una persona
puede AFECTAR ciertos bienes de su patrimonio a un fin
determinado para constituir un patrimonio dife- rente al
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 63
suyo propio. Por cuya consecuencia y como excepción, se cono-
64 Sucesiones – Mortis
Causa

ce que el PATRIMONIO DE AFECTACIÓN, que consiste en la


separación parcial del patrimonio motivados por la
celebración de actos, o rela- ciones jurídicas para la
constitución de la sociedad de responsabilidad limitada
(S.R.L.), de donde el socio responde al patrimonio
societario solamente con el monto o que ha constituido el giro
comercial, ese pa- trimonio constituye uno distinto al suyo
propio; el mismo fenómeno pro- duce la constitución del
patrimonio familiar.
Dentro del propio derecho de sucesión se produce la
existencia de dos patrimonios poseídos por el heredero de
forma simultánea, situación ju- rídica que se produce cuando
el llamado a suceder acepta la herencia con el beneficio de
inventario; caso en el cual el heredero llega poseer
dos patrimonios diferentes, el suyo propio y el proveniente
de su cau- sante, los que no se confunden y permanecen
separados hasta la liqui- dación de las obligaciones
hereditarias y los legados.
El patrimonio no es transmisible entre vivos
El patrimonio al constituir una universalidad jurídica, no es
susceptible de transmisión en su integridad en vida de su
titular, ya que no es posi- ble concebir la idea de la
existencia de una persona viva sin patrimo- nio, ya que él
forma parte de su personalidad que es inseparable,
además que la muerte civil fue proscrita definitivamente en
Bolivia, por lo que su transmisión total sólo es posible a la
muerte fisiológica del causante.
Se considera además, que cuando una persona muere,
jurídicamente no ha desaparecido, sino que logra pervivir en la
persona de sus herede- ros a través de su patrimonio. Así lo ha
El patrimonio constituye garantía o prenda tácita y común de
todos los acreedores
El artículo 1335 del Código Civil prescribe que: "todos los
bienes mue- bles e inmuebles, presentes y futuros del
deudor que se ha obligado personalmente, constituye en
garantía común de sus acreedores. Se ex- ceptúan los bienes
inembargables".
Del análisis de este precepto jurídico, se deduce que todos los
bienes de los deudores se hallan afectados al cumplimiento
de las obligacio- nes contraídas en vida por el causante, de
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 65
donde para lograr el pago, pueden ejercitarse por los
acreedores hereditarios todas las acciones
66 Sucesiones – Mortis
Causa

recuperatorias que faculta la Ley, como las ejecutivas, las de


conserva- ción del patrimonio o a través de la acción
oblicua, la pauliana en ga- rantía de la obligación para
hacer ineficaz el acto de disposición del deudor, o el
heredero.
Entre los demás caracteres, se dice que el patrimonio es
PERSONALISI- MO, INAGOTABLE, INDIVISIBLE E INALIENABLE,
pero, embargable y
ejecutable, expropiable por causa de necesidad y utilidad pública.

3. COMPOSICIÓN DEL PATRIMONIO HEREDITARIO


Por la generalidad, el patrimonio de una persona se halla
compuesto por: bienes corporales o materiales, y bienes
incorporales o inmateria- les.
a) BIENES CORPORALES O MATERIALES. Son aquellos que se
refie- ren a cosas materiales que son susceptibles de
apropiación y que caen directamente bajo el dominio de
los sentidos, Ej.: una casa, una mesa, un vehículo y otros.
A su vez, los bienes materiales se dividen en:
 Bienes consumibles y no consumibles.
 Bienes divisibles.
 Bienes fungibles y no fungibles.
b) BIENES INCORPORALES O INMATERIALES. Son aquellos
derechos subjetivos que tienen un valor económico y que,
no siendo aprecia- bles por lo sentidos, sólo pueden
concebirse con el esfuerzo de la inteligencia, ejemplo: la
hipoteca, el crédito, etc. A ese orden co- rresponden
también las creaciones exteriores del espíritu humano,
como la invención y los derechos del autor.
Los bienes incorporales se dividen a su vez en:
 Derechos reales. Que constituyen una relación jurídica en
virtud de la cual una persona tiene la facultad de
obtener de una co- sa un derecho exclusivo en
forma oponible a terceros, toda la utilidad que
produce o parte de ella, verbigracia: el derecho de
propiedad, la servidumbre, el usufructo, etc. El derecho
real se opone al derecho personal.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 67

 Derechos personales. Se refieren a las relaciones jurídicas


deri- vadas que una acreencia generó obligación,
en virtud de la cual una persona llamada
acreedora tiene en derechos de exigir a otra
llamada deudora el cumplimiento de una presta-
ción determinada o viceversa, positiva o negativa,
como son las obligaciones de dar o no dar, hacer o
no hacer.
 Derechos intelectuales. Son aquellos que pertenecen a una
per- sona sobre toda manifestación exterior de su
actividad intelec- tual, Ej. la invención, los derechos de
autor, los que por su signi- ficación económica pueden
ser transmitidos en inter-vivos por sucesión mortis
causa, y ser objeto de delegados o disposicio- nes
testamentarias.

4. CLASIFICACIÓN DE LOS BIENES HEREDITARIOS


Considerando que el patrimonio sucesorio con la herencia han
(concep- tuando como conjunto objetivo) constituye una
universalidad, o sea un conjunto unitario y orgánico de
relaciones jurídicas, en forma genérica se clasifican en dos
puntos bienes activos y, bienes pasivos.
a) Bienes activos. Se los definen como al conjunto de bienes y
dere- chos estimados en dinero, que son parte de un
patrimonio o su uni- versalidad jurídica. De modo general
se los conoce como el conjun- to compuesto por todos los
bienes, derechos y acciones que perte- necían al de cujus
afincados durante toda su existencia, como por ejemplo,
los inmuebles, muebles, cuentas de ahorros, acciones ban-
carias; los derechos intelectuales, como son los derechos
de autor, de registro de marcas, etc., en fin, todos los
derecho reales y de crédito.
b) Bienes pasivos. Constituyen el conjunto de las obligaciones
y las cargas que gravan el patrimonio sucesorio, como las
deudas, en las hipotecas y otras (deudas del difunto) y,
aquellos que surgen como efecto de la propia sucesión
(gastos funerarios, impuestos fiscales sucesorios, pago de
beneficios sociales, los legados, etc.).
68 Sucesiones – Mortis
Causa
5. BIENES TRANSMISIBLES E INTRANSMISIBLES
Con anterioridad anotamos que por consecuencia de la
sucesión here- ditaria el causahabiente se subroga toda
relación jurídica, sin embargo
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 69

es importante anotar o distinguir que aun tratándose de la


UNIVERSA- LIDAD existen de todas formas bienes que se
hallan excluidos de tal posibilidad. De ahí que a éste efecto
podemos señalar que los bienes se clasifican en:
a) BIENES TRANSMISIBLES. Están constituidos por todos los
bienes (cosas), acciones y derechos susceptibles de
apropiación y avalua- das en dinero o que ha logrado
fincar el de cujus, que no desapa- recieron ni se
extinguieron con su muerte, en el que se consideran
también las obligaciones, o sea, todos los bienes
materiales e inma- teriales que tengan una representación
económica, especialmente, los bienes muebles e
inmuebles que constituyen los activos del cau- sante.
Al respecto, el artículo 1003 del Código Civil expresa
puntualmen- te que: "La sucesión sólo comprende los
derechos y obligaciones transmisibles que no se
extinguen con la muerte".
Por la sucesión patrimonial mortis-causa, se concibe la
idea de la continuación de la personalidad del de cujus
mediante su patrimo- nio, en virtud de que sus derechos
surten efecto aún más allá de su muerte, los que al no
perecer conjuntamente su titular perviven en el tiempo en
sus herederos, como ocurre en la relaciones patrimo-
niales de naturaleza real, aún cuando tengan por objeto
bienes inmateriales.
b) BIENES INTRANSMISIBLES. Existen otras relaciones jurídicas y
otros derechos subjetivos que resultan intransmisibles al
heredero, o sea, no susceptibles de sucesión mortis-causa.
Estos, se tratan propia- mente de las relaciones jurídicas
con derechos personales que se extinguen con la muerte
de su titular, en razón de que no surten sus efectos más
allá de la existencia del sujeto por corresponder el
ejercicio del derecho al orden estrictamente personal e
insustituible. Entre esas peculiaridades podemos señalar:
al derecho de habita- ción, el mandato, el contrato de obra,
las cuentas corrientes, en los oficios de derecho privado y
público, los títulos honoríficos, las re- laciones
personalísimas sobre el matrimonio, el estado civil, la na-
cionalidad, la asistencia familiar, las rentas de vejez e
invalidez, el usufructo y otros.
70 Sucesiones – Mortis
Causa

6.- EL PATRIMONIO EN NUESTRA LEGISLACION

Como no podía ser de otra manera el Código Civil no se refiere al tema del
patrimonio y lo da sobre entendido, porque éste aspecto corresponde en
su regulación al Derecho de Familia, lo que importa decir que para hablar
del patrimonio en sucesiones, obligatoriamente debemos referirnos al
régimen del patrimonio familiar previsto en éste caso por la Ley 603 CO-
DIGO DE LAS FAMILIAS Y DEL PROCESO FAMILIAR, EN ESE SENTIDO A DI-
FERECIA DEL ANTERIOR Código ahora existe una forma más ordenada del
origen de los bienes y en ese sentido corresponde referirse de manera
textual a los siguientes artículos

ARTÍCULO 178. (BIENES PROPIOS). Los bienes propios pueden ser obteni-
dos: a) Por modo directo. b) Con causa de adquisición anterior al matri-
monio. c) Donados o dejados en testamento. d) Por sustitución. e) Perso-
nales. f) Por acrecimiento.

ARTÍCULO 179. (BIENES PROPIOS POR MODO DIRECTO). Son bienes pro-
pios por modo directo de la o el cónyuge: a) Los que cada uno tiene antes
de la constitución del matrimonio o la unión libre. b) Los que reciben
cualquiera de ellos, durante el matrimonio o unión libre, por herencia,
legado o donación.

ARTÍCULO 180. (BIENES CON CAUSA DE ADQUISICIÓN ANTERIOR AL MA-


TRIMONIO O UNIÓN LIBRE). Son bienes propios de la o el cónyuge, los que
adquieren durante el matrimonio o la unión libre, aunque sea por título
oneroso, cuando la causa de adquisición es anterior a la unión. Corres-
ponden a esta categoría: a) Los adquiridos por efecto de una condición
suspensiva o resolutoria cumplida durante el matrimonio, si el título es de
fecha anterior a éste; b) Los enajenados antes de constituida la unión y
recobrados durante ésta por una acción de nulidad y otra causa que deja
sin efecto la enajenación; c) Los adquiridos por título anulable antes de la
unión y confirmados durante ésta; d) Los adquiridos por usucapión duran-
te la unión cuando la posesión comenzó con anterioridad a ésta; e) Las
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 71

donaciones remuneratorias hechas durante la unión por servicios anterio-


res a la misma.

ARTÍCULO 181. (BIENES DONADOS O DEJADOS EN TESTAMENTO). I. Los


bienes donados o dejados en testamento conjuntamente a ambos cónyu-
ges, pertenecen por mitad a cada uno de éstos, salvo que la o el donante
o la o el testador establezca otra proporción. II. Es válida la cláusula por la
cual se dispone que si uno de los donatarios no puede o no quiere aceptar
la donación, su parte acrezca a la del otro. III. Si las donaciones son onero-
sas, se deduce de la parte de cada cónyuge el importe de las cargas que
hayan sido abonadas por la comunidad ganancial

ARTÍCULO 182. (BIENES PROPIOS POR SUSTITUCIÓN). I. Son bienes propios


por sustitución los siguientes: a) Los adquiridos con dinero propio o por
permuta con otro bien propio. b) El crédito por el precio de venta, por el
saldo de una permuta o de la partición de un bien propio, que se aplica a
la satisfacción de las necesidades comunes. c) Los resarcimientos e in-
demnizaciones por daños o pérdida de un bien propio. II. En el caso del
inciso a) del presente Artículo, debe hacerse constar y acreditarse la pro-
cedencia exclusiva del dinero o del bien, empleados en la adquisición o
permuta.

ARTÍCULO 183. (BIENES PROPIOS PERSONALES). Son bienes propios de


carácter personal: a) Las rentas de invalidez, vejez y similares. b) Los bene-
ficios del seguro personal contratado por la o el cónyuge en provecho
suyo o del otro, deducidas las primas pagadas durante la unión. c) Los
resarcimientos por daños personales de uno de los cónyuges. d) Los dere-
chos de propiedad intelectual. e) Los recuerdos de familia y efectos per-
sonales como los retratos, correspondencia, condecoraciones, diplomas,
armas, vestidos, adornos, libros y otros, así como los instrumentos nece-
sarios para el ejercicio de una profesión u oficio, salvo la compensación
que deba hacerse en este último caso a la comunidad ganancial.
72 Sucesiones – Mortis
Causa

ARTÍCULO 184. (BIENES PROPIOS POR ACRECIMIENTO). Son bienes pro-


pios por acrecimiento: a) Los títulos o valores de regalías por revaloriza-
ción de capitales o inversión de reservas que corresponden a títulos o
valores mobiliarios propios y se dan sin desembolsos. b) Los títulos o valo-
res adquiridos en virtud de un derecho de suscripción, correspondiente a
un título o valor propio, salvo compensación a la comunidad ganancial, si
se pagan con fondos comunes. c) La supervalía e incrementos semejantes
que experimentan los bienes propios, sin provenir de mejoras.

Por otro lado se encuentran los BIENES COMUNES O GANANCIALES que se


establece de la siguiente forma:

ARTÍCULO 187. (BIENES COMUNES). Los bienes comunes pueden ser los
adquiridos por modo directo o por sustitución. ARTÍCULO 188. (POR MO-
DO DIRECTO). Son bienes comunes por modo directo: a) Los adquiridos
con el trabajo o industria de cualquiera de los cónyuges. b) Los frutos de
los bienes comunes y de los propios de cada cónyuge. c) Los productos de
juegos de lotería o azar, siempre que no se trate de los que provienen de
sorteo o retención de valores o títulos pertenecientes a uno solo de los
cónyuges. d) Los que se obtengan por concesión o adjudicación del Esta-
do.

ARTÍCULO 189. (POR SUSTITUCIÓN). Son bienes comunes por sustitución:


a) Los que se adquieren durante la unión a costa del fondo común, aun-
que la adquisición se haga a nombre de uno solo de los cónyuges. b) Los
aumentos de valor por mejoras útiles hechas en los bienes propios con
fondos comunes o por la industria de la o el cónyuge. c) Los inmuebles
construidos a costa del fondo común sobre suelo propio de uno de los
cónyuges, descontando el valor del suelo que le pertenece.

ARTÍCULO 190. (PRESUNCIÓN DE COMUNIDAD). I. Los bienes se presumen


comunes, salvo que se pruebe que son propios de la o el cónyuge. II. El
reconocimiento que haga uno de los cónyuges en favor de la o del otro
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 73

sobre el carácter propio de ciertos bienes surte efecto solamente entre


ellos, sin afectar a terceros interesados.

De nuestra parte NOS ABSTENEMOS DE HACER MAYORES CONSIDERA-


CIONES, por no ser una temática propia de la materia, pero si juzgamos
que era necesario citar la normativa pertinente para que nos quede claro
como se procederá a futuro con la división y partición de los bienes y algo
que si podemos y corresponde establecer es que TOMAMOS EN CUENTA
LOS BIENES PROPIOS que tienen una forma distinta de ser divididos al
fallecimiento de la persona en relación a los BIENES COMUNES O GANAN-
CIALES que también por cierto tienen su propia forma de división; pero
resaltar que no sólo es tema de FORMA, sino que va al FONDO por cuanto
desde el punto de vista económico tiene una profunda diferencia.

Por cierto ahora sólo nos limitamos a ver el patrimonio y existe temas
específicos para hablar de es división, pero quede claro que esta diferen-
cia de bienes propio y comunes es fundamental a la hora de la división.
74 Sucesiones – Mortis
Causa

Sucesión legal o
ab - intestato

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. FUNDAMENTOS
3. PRINCIPIOS
4. CONDICIONES DE LA SUCESIÓN LEGAL
5. ORDEN DE LAS SUCESIONES
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 75

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
La sucesión legal es conocida también como la sucesión AB-
INTESTATO que quiere significar sin testamento, es decir
resulta ser aquella que se produce en virtud de la ley, es LA
LEY la que regula la transmisión pa- trimonial del causante
en favor de sus herederos legales o legítimos llamados los
causahabientes; esto se suscita en ausencia de la voluntad del
titular expresada válidamente en un testamento; en ese
entendido, la sucesión se opera por determinación de la ley
y no por efecto de la voluntad del causante.
Hay sucesión legal o sucesión ab-intestato, cuando la ley
regula la transmisión de los bienes del de cujus, en
ausencia de la voluntad de éste manifestada validamente en
un testamento.
Los autores, la fundamentan en el cariño o afecto del de cujus,
a la vez que en su voluntad presunta, según Messineo es una
especie de debe de carácter ético referido al causante para
proveer, aun después de la muerte, a las necesidades
económicas de sus familiares. Precisamente podemos citar
una definición dada por Messineo con referencia a la
sucesión legal que dice “sucesión intestada, significa sucesión
en virtud de la ley y no por efecto de la voluntad privada,
expresada en el acto jurídico testamento”
Este sistema jurídico tiene vigencia, cuando el de cujus ha
fallecido sin haber tenido la oportunidad de dejar disposición
testamentaria alguna nombrando a su sucesor preveyendo en
consecuencia la suerte futura de sus bienes patrimoniales, o
que habiendo otorgado testamento, éste es declarado nulo o
ineficaz por alguna causa señalada en la ley, en todo o en
parte
Este principio es aceptado por todas las legislaciones aunque
cada una la desarrolla de una manera diferente y peculiar
particularmente en lo referente a las personas llamadas por
ley, entre las que se diferencian los herederos stricto sensu y el
Estado que es un sucesor irregular. Nues- tro Código Civil se
refiere a éste tema en el artículo 1083 y siguientes cuando
precisamente se refiere al “orden de los llamados a
suceder” aunque de acuerdo a la línea que sigue nuestro
ordenamiento civil no se caracteriza por dar definiciones
en varios de los temas por lo que reforzamos con
definiciones doctrinales como la citada precedentemen- te.
76 Sucesiones – Mortis
Causa

2. FUNDAMENTOS
Entre sus fundamentos jurídicos, la sucesión legal o intestada,
tiene su base y sustentación en los vínculos de familiaridad
que existe entre el de cujus y sus herederos, los que no se
rompen con la muerte y se cons- tituyen en un medio con el
cual se reafirma el vínculo familiar, por cuya razón los bienes
del causante son deferidos al núcleo familiar, como
confirmación de la continuidad del nexo o vínculo de
parentesco que existe más allá de la muerte, y que los
familiares son los naturales des- tinatarios de los bienes
adquiridos durante toda la vida, en especial, los
descendientes, tutelando así el interés superior de la familia, el
cual no queda comprometido por la muerte de uno de sus
componentes. Ese es el sentido que le atribuyen los autores
de la materia, entre ellos, Messineo, quien nos refiere: " Que
es una especie del deber ético, ads- crito al difunto, de
proveer, aún después de la muerte, a las necesida- des
económicas de sus familiares".
Entre otras teorías, la sucesión legal se inspira en la voluntad
presunta del causante, que al haber fallecido sin dejar
testamento, la ley actúa en suplencia de su voluntad
presunta, es decir, actuando como lo po- dría haber hecho
estando en vida, distribuyendo su patrimonio según su
preferencia a sus parientes con quienes se haya vinculado más
próxi- mamente, partiendo a sus descendientes, su cónyuge o
conviviente, sus ascendientes y así sucesivamente. Tampoco se
excluye que este sistema sucesorio se basa en el afecto o el
amor filial, si la muerte se lleva a un individuo que estaba
vinculado a una familia en la que existe un prin- cipio de
unidad constituido por la naturaleza (por el parentesco),
este estaba integrado íntimamente a ella compartiendo los
bienes materia- les, activos y espirituales, es natural que los
bienes patrimoniales se empleen en el bien común de la
familia, porque ésta continúa perpe- tuándose aunque
haya variación de titular.
No obstante la difusión de doctrinas y teorías, es menester
patentizar que la sucesión legal reconoce como fundamento
primordial, la esfera del vínculo de parentesco, es decir, que
operan dentro de los límites de las relaciones de
consanguinidad o parentesco, de acuerdo a los gra- dos de
proximidad que los liga, y no se manifiesta fuera de ella,
con excepción de la unión conyugal, y el Estado que es un
sucesor irregular.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 77
3. PRINCIPIOS
78 Sucesiones – Mortis
Causa

La sucesión legal o ab-intestato, reconoce principios que le son


excep- cionales a diferencia de las otras instrucciones que
conforman el dere- cho de sucesiones, como explicamos a
continuación:
a) PREVALENCIA. En nuestro sistema jurídico, la sucesión
legal tiene prevalencia sobre la testamentaria, en razón de
que ésta opera sin necesidad de testamento por el sólo
imperio de la ley. La cuestión de la prevalencia varía
según la costumbre jurídica adquirida por los diferentes
pueblos; en Bolivia, la sucesión ab-intestato tiene
preferencia en su utilidad antes que la testamentaria
que tiene mayor aceptación y la libertad de testar
reconoce mayores privi- legios jurídicos.
b) EXCLUSIÓN. En la sucesión legal o intestada, según al
orden fami- liar al que correspondan los herederos se
excluyen unos a otros, es decir, que el pariente más
próximo excluye al más lejano de acuerdo al grado de
proximidad familiar que exista entre el cau- sante y el
heredero, o la mayor intimidad del vínculo de sangre, Ej.
Los hijos excluyen a los nietos, los nietos a los bisnietos y así
sucesi- vamente en la línea directa descendente; o como
acontece con el orden de grados donde los
descendientes excluyen a los ascen- dientes y estos a
los parientes colaterales. Produciéndose de esa manera,
en este sistema, la preferencia de los parientes por
gra- dos para suceder. El cónyuge o conviviente que
sobrevive, concurre a la sucesión conjuntamente los hijos, si
existen, o con los ascendien- tes, pero igual excluye a los
parientes colaterales del difunto. Lo anotado tiene
relación con lo que legisla el artículo 1086 del Có- digo
Civil: “ En cada una de las líneas el pariente más
próximo
la sucesiónen legal,
gradoenexcluye en la herencia
su terminología al más
técnica, lejano,
se dice
que los hijos heredan POR CABEZA y los demás
descendientes, por estirpe, de modo que suceder por
cabeza significa suceder por propio dere- cho, o lo que es
similar; suceder POR ESTIRPE significa suceder por el derecho
de representación que uno ejerce aspecto que se halla
determinado por el artículo 1094, parágrafo II del
Código Civil.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 79

SUCESIÓN POR DERECHO PROPIO Y POR REPRESENTACIÓN

d) RIGE TRATO JURÍDICO IGUALITARIO. Artículo 1084 del


Código Civil. A los descendientes, ascendientes y parientes
colaterales se les defiere la herencia sin tener en cuenta
el origen de la relación de familia que existió entre ellos y
la persona de cuya sucesión se trata.
Conforme a la moderna corriente doctrinal en la que
inspira nuestra Carta Magna (Artículos 194, 195), no se
hacen más diferencias en cuanto a las filiaciones se trata,
entre legítimas o naturales, con relación a los hijos; ni el
origen de la relación familiar que existió entre ellos y el
causante, como sería la matrimonial o extra – matrimonial;
cualidad por la que entre los sucesores y el causante, no tiene
ninguna relevan- cia ni efecto jurídico, patentizándose
entre estos el principio de la igualdad jurídica. Por esta
razón, todos los llamados a suceder concu- rren en igualdad
de condiciones conforme al orden y grado de rela- ción
familiar o parentesco.
80 Sucesiones – Mortis
Causa

4. CONDICIONES DE LA SUCESIÓN LEGAL


Entre las condiciones jurídicas necesarias para que opere la
sucesión legal, se requiere la concurrencia de las siguientes
circunstancias:
a) MUERTE REAL O PRESUNTA DEL CAUSANTE. Indudablemente
uno de los elementos importantes que hemos estado
repitiendo en va- rios temas como requisito es la muerte
real o en su caso la declara- toria presunta de fallecimiento
que es declarativo ya que no existe posibilidad de
suceder a una persona viva en la totalidad de su
patrimonio.
b) UNIVERSAL. La sucesión legal es SIEMPRE UNIVERSAL en todo lo
que comprende el patrimonio del causante, en especial las
obliga- ciones y las cargas, situación que conlleva la
EXCLUSIÓN DE LOS LEGADOS.
c) LEGAL. La sucesión también es LEGAL, porque al no existir
disposi- ción testamentaria, es la ley la que se en carga
de suplir la volun- tad del de cujus y organiza el sistema
de parentesco que existe en- tre en el cujus y los
sucesores. De ese modo, la sucesión correspon- de en
primer lugar a los herederos forzosos o legítimos, luego a
los simplemente legales y finalmente, al Estado.
d) SUPLETORIA. Pues, la sucesión opera sin necesidad de
testamento, o existiendo este, es declarado nulo por no
cumplir con las condi- ciones previstas en la ley y es
ella la que se encarga de suplir la voluntad del causante
distribuyendo sus bienes en la forma que hu- biese querido
el causante, de haber podido hacerlo, en el momen- to de
5. ORDEN DE LAS SUCESIONES
El orden del llamamiento a la sucesión que hace la ley, está
estructura- do según la vocación sucesoria que demuestra
cada uno de los grupos o clases de herederos, obedece en
todo caso, a la proximidad de la relación parental
existente entre el causante y los sucesores, dando
preferencia a los que se hallan ligados estrechamente por
vínculos de consanguinidad, como son los descendientes
inmediatos, o sea, los hijos y, así sucesivamente; en esa
comprensión la disposición estructural esta- blecida por nuestra
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 81
legislación, es la siguiente:
82 Sucesiones – Mortis
Causa

1. De los hijos y sus descendientes


2. De los padres y demás ascendientes
3. Del cónyuge o conviviente
4. De los parientes colaterales
5. Del Estado

ORDEN DE LAS SUCESIONES


M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 83

Herederos
forzosos

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. CONSTITUCIÓN DE LOS
HEREDEROS
3. PRINCIPIO JURÍDICO DE
4. SITUACIÓN DE LOS DESCENDIENTES
5. SITUACIÓN DE LOS PADRES Y OTROS ASCENDIENTES
6. SITUACIÓN DE LOS HIJOS
ADOPTIVOS Y SUS
DESCENDIENTES
84 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
Los herederos forzosos son los causahabientes universales
llamados a la sucesión por el sólo ministerio de la ley de
manera imperativa así no sean instituidos en testamento y a
quienes la ley reserva para su bene- ficio en los bienes del
causante, una porción, la legítima de la que no pueden ser
privados sin justa causa de indignidad o desheredación. El
testador tampoco puede modificar esa porción y menos
invertir el or- den de los grupos de personas que lo
conforman.
Como herederos forzosos, los hijos y descendientes, en línea
recta des- cendente, ostentan un titulo de preferencia en
materia de legítima y dentro de cada línea según la
proximidad del parentesco, aparece la prelación a favor de
los hijos con respecto a los demás descendientes, o sea , de
los que les sigue en grado. Los hijos son los que por derecho
propio tienen la primera ubicación en la legítima de la
herencia de sus padres. Los nietos y demás descendientes la
tienen por virtud del lugar que ocupan respecto al
progenitor por derecho similar al de la repre- sentación.

2. CONSTITUCIÓN DE LOS HEREDEROS FORZOSOS


Estos herederos forzosos que dijimos se hallan en función de su
relación de parentesco así determinados por la ley aunque el
artículo 1002 pa- rágrafo II del Código Civil hace una
innecesaria diferencia entre los forzosos y aquellos
llamados simplemente legales; de todas formas el orden de los
herederos forzosos está constituido de la siguiente forma:
Primer orden: Los propios y descendientes del
causante. Segundo orden: Los padres y ascendientes
del causante. Tercer orden: El cónyuge supérstite

3. PRINCIPIO DE IGUALDAD JURÍDICA


Cuando los descendientes son llamados a la sucesión en el
mismo gra- do, no existe diferencias de que si provienen de un
origen matrimonial o extramatrimonial, edad, o sexo;
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 85
bastará que el hijo extramatrimo- nial, por ejemplo, se
halle legalmente reconocido por el causante. De
86 Sucesiones – Mortis
Causa

modo que cuando son llamados para suceder, concurren por


derecho propio en exacta igualdad entre todos ellos y
heredan en partes igua- les y por cabeza; por eso, como se
dijo antes, para la sucesión de los hijos no interesa el
origen de familia de donde proceden.

4. SITUACIÓN DE LOS DESCENDIENTES


Por mandato Constitucional establecido en el artículo 195
corroborado por el artículo 1059 del Código Civil que
determina la igualdad cua- lesquiera sea el origen de los
hijos y además los prescritos por el ar- tículo 173 del Código
de Familia, todos los hijos sin distinción de origen tienen los
mismos derechos y deberes respecto a sus padres, de manera
que, en nuestro ordenamiento legal, todos los hijos y sus
descendientes con filiación establecida, son herederos
forzosos en un mismo pie de igualdad, artículo 1094
Código Civil.
La sucesión corresponde en primer término a la línea recta
descendien- te. Los hijos y sus descendientes suceden a sus
padres y demás, ascen- dientes sin distinción de sexo ni edad
aunque procedan de distintos ma- trimonios; con lo cual
quedan abolidos los antiguos privilegios de la masculinidad
y la primogenitura. Los nietos y demás descendientes here- dan
por derecho de Representación.
Los hijos y descendientes excluyen a los ascendientes y a los
parientes colaterales de la sucesión, pero los hijos no se
excluyen entre sí.
Entre los descendientes del mismo grado no existe ningún
privilegio re- ferente a la edad y al sexo; cuando todos
ellos son llamados por su propio derecho concurren en
plano de igualdad; “suceden por partes iguales y por
cabeza”, los representantes se reparten la porción del
representado.

5. SITUACIÓN DE LOS PADRES Y OTROS ASCENDIENTES


Conforman este orden el padre, la madre muerta o
cualquiera de los abuelos y abuelas de quienes desciende el
causante. En la sucesión in- testada, los padres, abuelos o
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 87
ascendientes más lejanos son llamados a falta de los hijos,
nietos o descendientes ulteriores en línea directa. En tal caso
los ascendientes excluyen en absoluto a los colaterales aún
sien- do éstos de grado más próximo.
88 Sucesiones – Mortis
Causa

Son los ascendientes los que constituyen el segundo orden de


los here- deros forzosos, a falta de los hijos y descendientes
del de cujus y preci- samente los ascendentes pueden ser
desheredados por las causales es- tablecidas por la ley.
Artículo 1173 y 1175 del Código Civil. Los ar- tículos 1097
y 1099 establecen que a falta de hijos del causante y sus
descendientes lo heredan a sus padres y a falta de estos lo
heredan a sus ascendientes (abuelos, bisabuelos y demás
antepasados) con exclu- sión de los colaterales.
La sucesión de los padres y ascendientes del de cujus sólo
admite la concurrencia del cónyuge supérstite si existe
quien percibirá la mitad de los bienes del causante, la otra
mitad corresponde a los ascendien-
tes, artículo 1104 Código Civil cuando fallece el adoptado, lo
suceden sus descendientes, ascendientes consanguíneos,
cónyuge superstite y pa- rientes colaterales hasta el segundo
grado. Por vía de excepción, y frente a la ausencia de
personas que pertenezcan a alguno de los ór- denes aquí
señalados, lo hereda el adoptante artículo 1100 Código

6. SITUACIÓN DE LOS HIJOS ADOPTIVOS Y SUS


DESCENDIENTES
El Código de Familia en su artículo 215 define a la adopción
“es un ac- to de la autoridad judicial que atribuye la
calidad de hijo del adop- tante al que lo es
originariamente de otras personas”.
La legítima y la porción disponible de los hijos adoptivos es
idéntica a las porciones que corresponden a los demás hijos
El artículo 1095 del código civil prescribe: “El hijo adoptivo
y sus des- cendientes heredan al adoptante en igualdad de
condiciones con los hi- jos que después de la adopción
pudo llegar a tener este último pero son extraños a la
sucesión de los parientes de dicho adoptante”, ya que no
ingresa a la familia de este de acuerdo a lo que establecen
los artículos 225 y 231 del Código de Familia.
La filiación adoptiva tiene efectos restringidos por un lado sólo
crea la- zos de parentesco entre los adoptantes y adoptados
sin que éste ingre- se a la familia de aquellos y por otro
lado, no hace perder al adopta-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 89

do su filiación originaria con relación a su padre pues el


adoptado con- serva todos sus derechos y deberes con su
familia de origen artículo 223 Código de Familia.
El hijo adoptado quedará excluido de la sucesión si
existiendo juicio para revocar la adopción por un hecho
imputable a él, la Sentencia re- vocatoria se pronuncia
después del fallecimiento del adoptante. Artículo 1096
Código Civil.
90 Sucesiones – Mortis
Causa

Herederos
simplemente lega-
les

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. SUCESIÓN DE LOS HERMANOS CON
CONCURRENCIA DE DOBLE Y SIMPLE
VÍNCULO
3. SISTEMAS SUCESORIOS ENTRE HERMANOS
4. CONCURRENCIA DE HERMANOS Y SOBRINOS
5. SUCESIÓN ÚNICA DE
SOBRINOS Y OTROS
COLATERALES
6. SUCESIÓN DEL ESTADO Y SUS CARACTERÍSTICAS
7. HERENCIA VACANTE Y BIENES MOSTRENCOS
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 91

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
En ausencia de descendientes, ascendientes o cónyuge,
heredan en pri- mer término los hermanos y los sobrinos estos
últimos por derecho de representación. Según Scaevola en el
Derecho Romano cuando el efec- to familiar no se podía
extender hacia abajo o hacia arriba, por falta de
descendientes o ascendientes la sucesión se extendía hacia el
costa- do, es decir a lo que dentro del derecho de familia se
llama los colate- rales.
Herederos simplemente legales, son los parientes que entran a
la suce- sión a falta de herederos forzosos y testamentarios.
A este grupo de herederos corresponden los parientes
colaterales hasta el tercer grado de consanguinidad.
Una vez abierta la sucesión y no existiendo ninguno de los
órdenes de herederos forzosos y si el causante murió sin dejar
testamento válido, de acuerdo a los artículos 1109 y 1110
del Código Civil la herencia se defiere a favor de los parientes
colaterales que son los herederos sim- plemente legales, es
decir la sucesión se abre a favor de los otros pa- rientes
colaterales más próximos hasta el tercer grado.
Se trata del único orden que al no comprender herederos
forzosos, ac- tualiza su vocación con carácter supletorio al
llamamiento que el cau- sante hubiese efectuado en un
testamento. Además es el único orden que resulta excluido
por el cónyuge supérstite.
Si no existe ningún heredero forzoso ni testamento ni
parientes colate- rales en los grados indicados la herencia es
declarada vacante y será deferida al Estado.

2. SUCESIÓN DE LOS HERMANOS CON


CONCURRENCIA DE DOBLE Y SIMPLE
VÍNCULO
La generalidad de los hermanos del causante se hallan en
el mismo grado de parentesco, sin embargo, es necesario
distinguir si todos ellos son hermanos de doble vínculo vale
decir hijos del mismo padre y de la misma madre o si
algunos lo son sólo por parte de madre o de padre es decir
92 Sucesiones – Mortis
Causa
medios hermanos. Son diferentes los efectos jurídicos que re-
caen sobre cada una de las situaciones.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 93

Los hermanos de doble vínculo llamados también “hermanos


germanos” son los hermanos de padre y de madre. Los
hermanos unilaterales o medios hermanos son “hermanos
consanguíneos” cuando tienen un pa- dre común y “hermanos
uterinos” cuando tienen una madre común.

3. SISTEMAS SUCESORIOS ENTRE HERMANOS


Existen tres sistemas que rigen las sucesiones donde concurren
hermanos de doble y simple vínculo.
SISTEMA DE EXCLUSIÓN
Por el que los hermanos bilaterales excluyen a los unilaterales
de la su- cesión, este sistema es de inspiración romana y regía
en el Código Civil Boliviano de 1831.
SISTEMA DE COMPLETA IGUALDAD
Entre todos los hermanos, sean estos de doble o simple
vínculo, rige es- te sistema en el Código Civil.
SISTEMA DE LA PORCIÓN DOBLE
Atribuye al hermano bilateral una porción doble de la que
en materia de herencia se asigna al hermano unilateral,
fundándose en la conside- ración de que al parentesco
doble debe corresponderle una porción hereditaria también
doble. Este es el caso que sigue nuestro Código Ci- vil artículo
1109-II.
Estiman los tratadistas que el sistema de la porción doble es
más racio- nal y justa, pues nadie podrá desconocer o negar
que, aunque sea más
94 Sucesiones – Mortis
Causa

vivo el amor entre hermanos bilaterales, es también fuerte


el ligamen efectivo entre los hermanos que proceden todos
del mismo padre o de la misma madre.

4. CONCURRENCIA DE HERMANOS CON SOBRINOS


Los hermanos ocupan un lugar preferente en la línea sucesoria
colateral en su calidad de parientes de segundo grado.
Abierta la sucesión a favor solamente de los hermanos del
causante y si entre ellos existe un hermano que ha renunciado
a su parte de la herencia, o ha sido decla- rado indigno, o
está desheredado, o hubiera fallecido, y que al mismo
tiempo dejó descendencia, estos sobrinos concurren a la
herencia, por derecho de representación juntamente con sus
tíos. En la línea colateral este derecho de representación sólo
se da entre tíos y sobrinos carna- les, al tenor de los
artículos 1091 y 1109 del Código Civil. Como en toda
sustitución por derecho de representación, los que entran a
suce- der en virtud de ella, lo hacen por estirpe, en tanto
que, los que suce- den por derecho propio, lo hacen por
cabeza.

CONCURRENCIA HERMANO CON SOBRINOS

5. SUCESIÓN ÚNICA DE SOBRINOS Y OTROS


COLATERALES
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 95

Una vez abierta la sucesión concurren a ella solo sobrinos,


todos here- dan por partes iguales, es decir se divide el
haber hereditario entre tantos sobrinos sean, y no se toma
en cuenta si hay número desigual de hijos entre los hermanos
del causante, artículo 1087 del Código Civil.
En este caso cada sobrino es un pariente de tercer grado y
concurre a la herencia por derecho propio y si no existen
tíos, no ha lugar la re- presentación y cada sobrino hereda
por cabeza.
 Sucesión de otros parientes colaterales. Fallecida una
persona y no deja ascendientes ni descendientes ni
cónyuge o conviviente ni hermanos o sus descendientes
hasta el cuarto grado de parentesco con el de cujus, la
les más próximos
herencia se difiere ahasta el tercer
los otros grado
parientes según el artículo
colatera-
1110 del código Civil.
Este suborden lo forman los demás parientes colaterales hasta
el tercer grado de parentesco, donde se encuentran los tíos y
sobrinos.

6. SUCESIÓN DEL ESTADO. SUS CARACTERÍSTICAS


A falta de otros llamados a suceder previa declaratoria
judicial de va- cancia de bienes, la herencia se difiere al
Estado. La adquisición se opera de derecho, sin que haga
falta la aceptación ni tenga lugar la renuncia. El Estado no
responde por las deudas hereditarias más allá
96 Sucesiones – Mortis
Causa

del valor que tengan los bienes adquiridos, artículo 1111


del Código Civil.
La Ley confiere al Estado, el derecho de recoger las sucesiones
sin he- rederos, convirtiéndolo en un sucesor irregular, pues
recibe la totalidad de la herencia y sólo paga las deudas hasta
el monto del activo adqui- rido. Se afirma que existe herencia
vacante cuando al fallecimiento del causante, ningún sucesor
legal o testamentario consolida su vocación su- cesoria y por
ende los bienes no son atribuidos a persona alguna en
carácter de heredero o legatario.
No se trata necesariamente que a la muerte del causante
no sobrevi- van titulares de un llamado legal o
testamentario, puesto que los lla- mados pueden
renunciar a la herencia o dejar de ejercer el derecho de
opción que les corresponde.
El Estado se constituye en el último orden en la sucesión ab
intestato, el Estado es en realidad un heredero irregular y
por el total del haber hereditario. El artículo 1083 y 1111
del Código civil, lo tiene por suce- sor, ya que a falta de
personas que tengan derecho a heredar con- forme al
orden sucesorio legal (descendientes, ascendientes, cónyuge o
conviviente y colateral), sucede el Estado.
 Características. El Estado como sucesor irregular debe
cumplir las siguientes características:
1. Es un sucesor irregular.
2. Accede a la herencia sobre el total de la posesión
de los bie- nes.
3. Debe pedir la entrega de la posesión de los bienes.
4. Recibe la universalidad de bienes el activo y el pasivo.
5. Está obligado a pagar las deudas del causante.
6. Su responsabilidad alcanza hasta el límite del activo.
7. Su obligación es “intra vires successionis”.
De manera complementaria a lo previsto por el Código Civil
que señala que el Estado no requiere aceptar, sino que se
opera de ipso facto, el ar- tículo 482 establece un procedimiento
breve, siempre comprendiendo que estamos tratando los procesos
voluntarios y reconoce que cualesquier per- sona que tuviera
conocimiento de existir viene vacantes debe denuncia ante la
autoridad judicial, instancia que luego de admitir la denuncia,
designa- rá curador a un servidor del Ministerio de Economía
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 97
y Finanzas Públicas con facultades de intervenir en todos los
trámites y recursos ordinarios y
98 Sucesiones – Mortis
Causa

extraordinarios, aun en el caso de que el procedimiento se tornare


conten- cioso.

Es necesario la publicación de edictos por dos veces cada


quince días en un periódico circulación nacional, porque
pueden existir personas que re- clamen su derecho
propietario, en ese caso se declara contencioso y se libra los
derechos de las partes a la vía llamada por ley, es decir para
ser tramitado por la vía de un proceso de conocimiento
ordinario

De no presentarse interesados dentro del plazo de treinta días


en el caso de inmuebles y de ocho días en el de muebles, se
dictará resolución decla- rando los bienes de propiedad del
Estado.

7. HERENCIA VACANTE Y BIENES MOSTRENCOS


Siguiendo la concepción tradicional adoptada por la doctrina
clásica, los bienes vacantes están constituidos por los bienes
inmuebles que no tienen dueño; los bienes mostrencos, serían los
bienes muebles o semovientes que igualmente no tienen dueño y
se encuentran en estado de total abandono.
En materia de derecho de sucesiones, no existe la herencia
vacante ni bie- nes mostrencos, ya que a falta de herederos
forzosos y los simplemente legales, es el Estado que en su
condición de heredero legal ocupando el quinto orden sucesorio,
sucede de pleno derecho en forma inmediata, de modo que los
bienes del causante no se hallan desprovistos de titularidad ni un
solo instante, ese el criterio de la doctrina moderna, precisamente
el artículo 1111 señala textualmente. (ADQUISICIÓN DE LOS BIENES POR
PARTE DEL ESTADO).- I. A falta de otros llamados a suceder, la herencia se defiere al
Estado. La adquisición se opera de derecho sin que haga falta la aceptación ni tenga lugar
la renuncia. Entonces corresponde aclarar que no hay bienes libres por la vía de la sucesión
hereditaria porque como citamos en ese quinto orden ingresa forzosamente el Estado;
también es im- portante reiterar algo que se tiene señalado que cuando no hay parientes es
recién cuando el titular de los derechos y obligaciones puede disponer el 100% de su
acervo hereditario mediante testamento..
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 99

Sucesión del cón-


yuge
y/o conviviente

1. SUCESIÓN DEL CÓNYUGE O CONVIVIENTE


2. DETERMINACIÓN DEL ACERVO HEREDITARIO
3. RÉGIMEN DE LOS BIENES GANANCIALES Y PROPIOS
4. SUCESIÓN MIXTA
5. LA SUCESIÓN EN EL MATRIMONIO PUTATIVO
6. EXCLUSIÓN DEL CÓNYUGE DE LA SUCESIÓN
100 Sucesiones – Mortis
Causa

1. SUCESIÓN DEL CÓNYUGE O CONVIVIENTE


Cuando se trata de la sucesión del cónyuge, es necesario tener
en cuen- ta que los esposos, a su deceso, pueden dejar dos
cualidades de bie- nes: los bienes propios y los bienes
comunes, que llegan a corresponder a los patrimoniales y
gananciales respectivamente.
El tercer orden en la relación sucesoria corresponde al
Cónyuge que logra sobrevivir al fallecido, en calidad de
viuda o viudo; el régimen legal en su generalidad para
todas las áreas del derecho se hace ex- tensivo a las
uniones libres o de hecho, es decir que por imperio del ar-
tículo 63.II de la Constitución Política del Estado y lo que
establecen los artículos 1108 del Código Civil y 173.I del
Código de las Familias trá- tese de cónyuge o conviviente los
efectos jurídicos son los mismos. El fundamento de la
sucesión entre los cónyuges consiste en el afecto creado
por la unión marital, quienes al haber conformado una
socie- dad conyugal, han compartido un mismo hogar y
un mismo destino, también han creado una misma familia,
por esa razón útil es que el le- gislador ha asegurado una
sucesión legítima para el cónyuge supérsti- te, en
compensación a esa comunidad de vida y la intimidad de
afectos que tuvo con el difunto. Si bien el cónyuge no está
ligado por vínculos de sangre, el derecho prestó gran
consideración a aquella unión que no tiene un fin pasajero
y limitado, sino constituido con caracteres de perpetuidad y
permanencia, imponiendo deberes, cargas y hasta obli-
gaciones recíprocas a los esposos, haciendo que cada
cónyuge sea partícipe de las comodidades de la vida del
otro, aumentando su pa- trimonio y gracias a aquella
comunidad doméstica y aquella intimidad de afectos que
hicieron a dos personas una sola, generando relaciones
afectivas permanentes, no es posible admitir que haya de
quedar en la miseria o indigencia por el hecho de la muerte
del otro y que no tenga ningún derecho sobre el patrimonio
de éste, ese fue el criterio con el que opinaron los autores de
la materia, entre ellos, José D’Aguano.
Atendiendo a esas razones básicas, y otras que bien pueden
enumerar- se ampliamente, el cónyuge supérstite adquiere el
derecho de suceder una porción de herencia en calidad de
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 101
heredero forzoso sobre el pa- trimonio del cónyuge que
muere antes.
Cuando el cónyuge que sobrevive concurre a la sucesión ab-
intestato o por el sistema de la legítima, lo hace en su
calidad de heredero forzo- so, y tiene la prerrogativa de
establecer su vocación hereditaria al
102 Sucesiones – Mortis
Causa

igual que los descendientes o ascendientes, ya que se le


presenta la posibilidad de suceder al cónyuge fallecido en
forma mixta con ellos; ante la ausencia de descendientes o
ascendientes, guarda el privilegio de suceder en la totalidad
del patrimonio de su consorte, excluyendo a los parientes
colaterales del causante.
Por la naturaleza jurídica de la sucesión mortis causa, el
cónyuge su- pérstite no puede ser excluido ni privado del
derecho de suceder al cónyuge fallecido salvo las causales
expresamente previstas en la ley; en cónyuge o conviviente
siendo heredero forzoso, ingresa en la suce- sión por
ministerio de la ley, sin necesidad de testamento; goza de to-
dos los privilegios establecidos para los demás herederos
forzosos. El artículo 1102 del Código Civil manda que: “Al
que muere sin dejar hi- jos o descendientes ni padres o
ascendientes, sucede el cónyuge”.
En este acápite, es necesario puntualizar que el cónyuge
supérstite acredita automáticamente su derecho de
suceder al esposo fallecido de pleno derecho con la sola
presentación del certificado de matrimo- nio, documento que
establece la existencia del vínculo jurídico conyu- gal, lo que
no sucede con el conviviente, que no puede hacer efectivo
su derecho, sino cuando previamente haya obtenido una
sentencia de- claratoria de la existencia de la unión libre o
de hecho, con cuyo acto judicial pueda recién justificar su
derecho sucesorio respecto al convi- viente fallecido, o sea,
primero obtener el certificado de matrimonio con la
inscripción de la sentencia en la dirección del registro
Civil y, luego la declaratoria de heredero.
Es importante señalar lo que determina el art. 164, 165 y
sigtes del Código de las Familias que a diferencia del
anterior se refiere a las FORMAS VOLUNTARIAS DE REGISTRO
indicando que ambos convivien- tes de manera voluntaria
pueden apersonarse ante el oficial de Regis- tro Civil; por su
parte el art. 166 inc. b) de la citada norma familiar se
refiere a la COMPROBACION JUDICIAL de la UNION LIBRE
precisa- mente cuando uno de los convivientes hubiera
fallecido y a la inteligen- cia del art. 434 inc. e) llegaría a ser
un PROCESO EXTRAORDINARIO obviamente en la jurisdicción
familiar.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 103

2. DETERMINACIÓN DEL ACERVO HEREDITARIO


104 Sucesiones – Mortis
Causa

Cuando se trata de la sucesión de cónyuges, en principio, se


hace nece- sario recurrir a una operación ideal de
partición o división entre los bienes patrimoniales y
derechos que pertenecen a cada uno de ellos, y los que han
logrado acaudalar en la sociedad económica conyugal o
comunidad de gananciales, durante la vigencia de la unión
matrimo- nial; realizada esa distinción, surgen los
principios.
a) CÓNYUGE O CONVIVIENTE PRE–MUERTO. El caudal
hereditario del cónyuge premuerto se halla integrado
por el 50% de los bie- nes obtenidos en la sociedad
económica conyugal y los bienes pa- trimoniales
parafernales o propios, sobre los que el esposo sobre-
mente los otros coherederos pertenecientes al primer o
segundo orden sucesorio establecido por el artículo
1083 del Código Civil.
b) CÓNYUGE O CONVIVIENTE SUPÉRSTITE. Conocidos los
derechos patrimoniales de los cónyuges, respecto a los
bienes comunes y los bienes propios, al fallecimiento de
uno de ellos, el que sobrevive, ingresa a la sucesión
hereditaria en calidad de heredero forzoso, así sea
llamado solo o en concurrencia de los hijos, o los
ascendien- tes de su cónyuge premuerto; ante la ausencia
de descendientes y ascendientes, herede en su
totalidad, excluyendo a los parientes colaterales.
El caudal hereditario del cónyuge premuerto se halla
integrado por el 50% de los bienes obtenidos en la sociedad
económica conyugal y los bienes patrimoniales parafernales
o propios,
viviente sobre los aque
ingresará el esposo
la sucesión conjuntamente
como los otros
heredero único o
conjunta-
Conviene enfatizar que entre los cónyuges, prevalece la
aptitud recí- proca e igualitaria para sucederse, cuando existe
ausencia de las cau- sas que determinan la exclusión.

3. RÉGIMEN DE LOS BIENES GANANCIALES Y PROPIOS


Los bienes gananciales suponen la existencia de una
verdadera socie- dad económica constituida entre los
cónyuges que se disuelve al falle- cimiento de uno de ellos, o
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 105
cuando media un proceso de disolución ma-
106 Sucesiones – Mortis
Causa

trimonial a través de la acción del divorcio o, la simple


ruptura unilate- ral en el caso de las relaciones de hecho o
concubinato, así previene el artículo 176.I del Código de las
Familias cuando expresa que: “ Los cónyuges, desde el
momento de su unión constituyen una comunidad de
gananciales, esta comunidad se constituye aunque uno de
ellos no ten- ga bienes o los tenga más que la o el otro” el
mismo Código de las Familias complementa que la
comunidad de gananciales termina por la muerte de uno de
los cónyuges; cuya terminación origina la división y
partición de los bienes comunes a razón del 50% para cada
uno de los cónyuges. De esa manera a la muerte de uno de
los cónyuges, el so- breviviente recoge el 50% de los bienes
patrimoniales que tenía en la comunidad ganancial, como
derecho propio; el otro 50% que queda, corresponde a los
derechos que pertenecían al cónyuge premuerto y, que
constituyen parte del caudal hereditario materia de
transmisión su- cesoria mortis causa, el mismo que será dividido
conforme a las reglas del derecho sucesorio que se ha ido
estudiando, considerando si éste concurre a la sucesión con los
descendientes o con los ascendientes.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 107

4. SUCESIÓN MIXTA
a) CÓNYUGE CON DESCENDIENTES. Para el caso de concurrir
a la sucesión, el cónyuge sobreviviente con los hijos u
otros descendien- tes del causante (nietos), éste tiene
derecho a recibir una cuota igual de herencia que
corresponde a cada uno de los hijos, o sea, concurre a la
herencia como un hijo más, tanto sobre los bienes co-
munes como cuanto en los bienes propios del de cujus aspecto
regu- lado por el artículo 1103 Código Civil.
108 Sucesiones – Mortis
Causa

b) CÓNYUGE CON ASCENDIENTES. Se decía anteriormente si el


cón- yuge o conviviente concurre a la sucesión, es decir
participará de la sucesión juntamente a los ascendientes
(suegros), primero siempre se aplicará la regla del
derecho de familia y en consecuencia al sobreviviente
le corresponderá primero su 50%; luego corresponde
referirse al otro 50% que es la parte que ingresa a la
sucesión y de ésta parte se distribuye el cónyuge
supérstite con los ascendien- tes a mitades es decir al
cónyuge o conviviente le corresponde el 25% y el otro
25% se dividen entre los ascendientes que les co-
rresponda ingresar a la sucesión., conforme a lo
La otra mitad dis-
expresamente se defiere
puesto aporlos elascendientes...”,
artículo 1104 este del
aspecto es con-
Código Civil. quecordante con lo reglamentado
dice “al cónyuge se le defiere lapor los
mitad
artículos 1097 y 1099 del Código Civil.
de la herencia si concurre con ascendientes.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 109

5. LA SUCESIÓN EN EL MATRIMONIO PUTATIVO


El matrimonio putativo es conocido como en matrimonio
supuesto, por tener la apariencia de tal, sin que
ciertamente lo sea; sin embargo, el derecho de sucesiones
puede tener efectos legales, tal cual prescribe el artículo
1106 del Código Civil.
La palabra “PUTATIVO” proviene del verbo latino “putare”,
que signi- fica creer, juzgar. De ahí que, el matrimonio
putativo es aquel celebra- do con la existencia de algún
defecto o impedimento legal, pero igno- rado por uno o
ambos contrayentes y que se halla invalidado el acto
jurídico con la anulabilidad, no obstante que su constitución
hubiese sido de buena fe, que es el requisito esencial para
que pueda surtir sus efectos mortis causa, conforme pasamos
a examinar:
a) El artículo enunciado, refiere que cuando el matrimonio
fuera con- traído de buena fe y es declarado nulo
después que murió uno de los cónyuges, por la omisión
o falta de los requisitos para su reali- zación
estipulados en los artículos 148 al 152 y 157 al 162
del Código de las Familias, el cónyuge que sobrevive y
que actuó de buena fe, tiene el derecho de suceder al
cónyuge premuerto en las condiciones explicadas
anteriormente. Empero, para el caso de haberse
constituido la unión matrimonial de mala fe entre los con-
trayentes, conociendo de antemano la existencia de los
impedimen- tos legales, se considera que éste no existió
nunca entre ellos, con- siguientemente, no hay lugar a la
sucesión esto como una especie de sanción que
establece la ley. Por su parte el artículo 172 del
Código de las Familias se refiere a los EFECTOS DE LA
NULIDAD DE MATRIMONIO y señala que la nulidad
declarada hace que el matrimonio no surta ningún
efecto jurídico excepto frente a los hi- jos; téngase
presente que ahora a diferencia del anterior Código de
Familia ya no existe las anulabilidades.
110 Sucesiones – Mortis
Causa
b) Si embargo, la regla no es absoluta, pues, puede
producirse la ex- clusión del esposo supérstite de la
sucesión, no obstante haber ac- tuado de buena fe, si el
cónyuge premuerto estaba anteriormente
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 111

ligado a otra persona por matrimonio válido en el


momento de la muerte.

6. EXCLUSIÓN DEL CÓNYUGE DE LA SUCESIÓN


La regla es que el cónyuge supérstite, no puede ser
privado del dere- cho a suceder a su cónyuge premuerto; sin
embargo, esa regla también tiene su excepción, en este caso,
cuando es la ley la que señala las cau- sas de exclusión
referidas en el artículo 1107 de la legislación civil, in-
dependientemente de las otras causas previstas para los
demás here- deros forzosos, como son la desheredación, la
indignidad, la renuncia, etc., de tal manera que como causas
específicas se señalan las siguien- tes:
a) Que el matrimonio sea celebrado hallándose enfermo el
otro cón- yuge y su muerte acaece dentro de los 30
días siguientes, como consecuencia de aquella
enfermedad. Esta norma importa una es- pecie de sanción
civil para quién contrae nupcias con el único y ex- clusivo
propósito de captar la herencia, tan solo buscando el
enri- quecimiento o ventajas económicas con el fallecido
del cónyuge en- fermo. Es el matrimonio que se ha
llegado a denominar “in extre- mis”, o sea, matrimonio
de último momento. Esta eventualidad pu- diera
presentarse cuando el cónyuge sobreviviente, conociendo
de antemano que el otro se encuentra afectado de una
enfermedad muy grave sin posibilidad de cura o
tratamiento médico que le sal- ve la vida, como sucede por
ejemplo, con el cáncer invasor o el SI- DA en estos
tiempo, haya logrado obtener el asentimiento para la
realización del matrimonio, sin que para ello hubiera
mediado mí- nimamente el afecto o cariño marital ni
haber cumplido con las atenciones personales
anteriormente. El presupuesto de la exclusión en estos casos,
es que debe operar la co-existencia de la enferme- dad y la
muerte que sobrevenga como consecuencia de ella dentro
de los treinta días realizado la unión matrimonial, de
modo que si no concurren ambos elementos, no habría
lugar a la exclusión.
En todo caso, se salva la situación de los convivientes o de
112 Sucesiones – Mortis
Causa
los con- cubinos que contraen matrimonio para regularizar
una relación de hecho, con cierto tiempo de vida marital
antes del matrimonio en la que ya inclusive han procreado
descendencia.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 113

Ahora en relación a las otras causas de EXCLUSIÓN DEL


CÓNYU- GE EN LA SUCESIÓN que fija el artículo 1107 del
Código Civil co- mo ser:

La existencia de sentencia de separación pasada en


autoridad de cosa juzgada, en la cual se reconoce al
sobreviviente como culpa- ble de la
separación
La otra causa que por propia voluntad y sin causa moral ni
legal se había separado de hecho de su cónyuge, y la
separación dura más de un año.
Corresponde señalar que al haberse abrogado el Código de
Fami- lia y puesto en vigencia la Ley No. 603 Nuevo Código
de las Fami- lias y del Proceso Familiar, estas otras dos
causas se encuentran en una situación de análisis especial
y que seguramente será la línea jurisprudencial la que
aclare y resuelva éste extremo, por cuanto la nueva norma
familiar ya no reconoce ni establece nada en relación a la
separación de derecho con la que tendría relación el
artículo 1107 inc. 2), es más a nuestro criterio ésta causa
de exclusión que- daría sin aplicación; pero en relación
a la separación de hecho que se refiere el artículo
1107 inc. 3) si fuera aplicable aun, por- que se refiere a
una separación de hecho de más de un año y ésta figura
no resulta ser contradictoria por cuanto el abrogado
Código de Familia hablaba de una separación mayor a dos
años como un divorcio de hecho en el otrora artículo
131, pero el Código Civil se refiere a una separación de
más de un año, en nuestro criterio no se ingresa en una
contradicción normativa y bien puede continuar esa
aplicabilidad de más de un año de separación, pues
habría que interpretar en una correcta hermenéutica
jurídica cual ha sido la intencionalidad del legislador de
establece que la separación por más de un año que no
constituye desvinculación, es causa o mo- tivo de
exclusión del conyuge de la sucesión; debe quedar
claro que no estamos hablando de la terminación de la
comunidad ga- nancial prevista por el artículo 176.I del
Código de las Familias ya que al señalar exclusión del
conyuge de la sucesión, queda claro que no existe
desvinculación conyugal en el matrimonio o unión li- bre
prevista por el Capítulo Séptimo del citado Código de
114 Sucesiones – Mortis
Causa
las Fa- milias.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 115

La línea jurisprudencial existente y los criterios


doctrinales dirigen la mirada a la vida en común y
juntos de los conyuges como un fundamento para el
derecho a heredar basados en la reciprocidad personal del
vivir juntos para apoyarse y colaborarse mutuamente con
una vida en común, pacífica, respetuosa y sin violencia, el
pro- pio artículo 161 del Código de las Familias se
refiere a ese pre- supuesto del trato conyugal continuo,
pero si ya están separados por más de un año ya no
existe ese denominado trato conyugal continuo o esa
vida en común, pues la misma ha cesado ya no hay vida
en común, efectivamente sigue existiendo un vínculo
jurisprudencia
jurídico que laesqueeldetermine y aclarenadie
matrimonio., éste particular
discute la
situación matrimonial o de unión libre. Pues ya
señalamos nuestro criterio y tendrá que ser la
116 Sucesiones – Mortis
Causa

Apertura de la
sucesión

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. MOMENTO Y LUGAR DE LA
APERTURA
3. INDIVISIÓN
4. EFECTOS DE LA TRANSICIÓN
5. NORMAS DE COMPETENCIA
6. ELEMENTOS DE LA SUCESIÓN HEREDITARIA
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 117

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
Partiendo desde un concepto estrictamente gramatical,
el término APERTURA significa el acto de dar inicio o principio
a un determinado hecho o acto; adecuando el concepto al
campo del derecho de sucesio- nes, significa el momento a
partir del cual se da inicio a la transmisión universal del
patrimonio de una persona que esencialmente está com-
puesto por un conjunto de derechos y bienes muebles e
inmuebles, bie- nes materiales o inmateriales, activos y
pasivos; que fatalmente coinci- de con la muerte real,
fisiológica, o presunta, del titular, en este último caso,
declarada judicialmente.
PLANIOL cuando se refiere a éste tema define manifestando
que: “La apertura de la sucesión es el hecho que produce la
transmisión del de- recho del causante sobre su patrimonio a
sus sucesores”. Ello viene a significar que es el momento
preciso en que se da inicio a la transmisión de los derechos
patrimoniales del fallecido en favor de los sucesores o
herederos que son llamados para recibirlos.
En cambio para MESSINEO, la apertura de la sucesión significa
“que un conjunto de relaciones jurídicas y de derechos, han
quedado sin titular, que el lugar de aquél debe sustituirse por
otro, patrimonio que no con- cierne al anterior titular, sino al
nuevo”.
Por su parte para Ripert y Boulanger la apertura es un hecho
que pro- duce la transmisión de un derecho del de cujus
sobre su patrimonio a sus sucesores
Nuestra legislación determina que la apertura se produce a
la muerte o la cesación de la vida o también con el
fallecimiento presunto es así que el Código Civil en su
artículo 1000, coincidiendo con ambos con- ceptos, nos
refiere que: “ La sucesión de una persona se abre con su
muerte real o presunta”.
En suma, debemos decir que la apertura de la sucesión es el
hecho jurí- dico que permite dar inicio a la transmisión del
patrimonio de una per- sona en toda su universalidad, cuyo
acontecimiento extraordinario coin- cide fatalmente con el
instante en que se produce su muerte fisiológica, real o
118 Sucesiones – Mortis
Causa
presunta. En ese entendido, conviene tener presente que la
muer- te pone fin a la personalidad jurídica del individuo,
única forma de ex-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 119

tinción de la persona, prescrita que ha sido la muerte civil en


las legis- laciones contemporáneas de manera definitiva.

2. MOMENTO Y LUGAR DE LA APERTURA


Partiendo de la afirmación que hace nuestro Código Civil en el
artículo 2 que la muerte pone fin a la personalidad se hace
necesario indicar en consecuencia que la muerte o
fallecimiento puede ser REAL cuando se origina por causas
naturales como una enfermedad, accidentes, etc; por otro lado
puede ser PRESUNTO MEDIANTE UN ACTO DECLARATI- VO
JUDICIALMENTE cuando se dan algunos de los casos
establecidos por los artículos 39 y 40 del citado Código
Civil.
Establecidos estos elementos es necesario referirse a la
disposición ins- trumental o adjetiva de nuestra legislación que
determina el lugar en el que se abre la sucesión y el artículo
1001, parágrafo I dice “la sucesión se abre en el lugar del último
domicilio del de cujus, o sea el fallecido, cualquiera sea la
nacionalidad de los herederos. Si el de cujus falleció en un país
extranjero, la sucesión se abre en el lugar del último domicilio que tuvo en
la República”. Este hecho resulta importante porque de esa for-
ma nos permite establecer la jurisdicción y la competencia de
los Tribu- nales encargados de conocer y decidir las acciones
sucesorias, lo que es concordante con el art. 12. 3 inc. a)
del C.P.C.
De lo anterior se deduce que la apertura de la sucesión
hereditaria se produce en el momento mismo del
fallecimiento, es decir, la muerte fi- siológica de la persona,
hecho jurídico que permitirá la transmisión pa- trimonial;
entonces, será necesario determinar con precisión el lugar, la
hora, fecha, el día, mes y año que se produjo el deceso,
de acuerdo con las formalidades que exige la Ley.
Sabemos que la muerte deter- mina la desaparición de la
personalidad jurídica en las personas natu- rales, o termina
esté con la muerte de modo que ese es el momento crí- tico en
que los presuntos sucesores muestran sus derechos para acceder
a la transmisión patrimonial respecto de su causante ya
que antes de ese acontecimiento se constituían en meros
120 Sucesiones – Mortis
Causa
espectadores de derechos.
MOMENTO DE LA APERTURA
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 121

La determinación del MOMENTO DE LA APERTURA de la


sucesión, en- tonces, reviste vital importancia porque es el
momento histórico en el que el patrimonio cambia de
titularidad; que quienes se sienten con el derecho de suceder,
son convocados por la Ley o la voluntad expresa- da por el
causante antes de su fallecimiento mediante declaración
de última voluntad, que los llamados a suceder se excluyen
unos a otros, considerando la prelación establecida en la
ley de acuerdo a la pro- ximidad de la relación del
parentesco que media entre el difunto y los sucesores.
El momento de la apertura, determina la aplicabilidad de la
Ley vigen- te en aquel entonces respecto a la relación
sucesoria, cuyos efectos pueden retrotraerse al instante
mismo del fallecimiento para el caso de existir conflicto de
leyes en el tiempo. De otro lado, la retroactividad opera
de hecho sobre los efectos de la aceptación de la
herencia, re- trotrayéndose igualmente al momento en que se
produjo el deceso.
Por lo que podemos establecer que el determinar el
momento de la apertura de la sucesión es sumamente
importante por lo siguiente:
 Nos permite ubicar desde ese momento quienes son los
herederos naturales y reales considerando además si se
trata de descendien- tes, ascendientes, colaterales
tomando en cuenta que todos tienen vocación pero
ingresan aplicando la regla que “el más próximo
excluye al más lejano”
 Desde ese momento surten sus efectos tanto la sucesión
testada co- mo intestada
 Comienza la indivisión de los bienes para su posterior
división y partición, tomando en cuenta que todos los co-
herenderos ingresan en las partes que les corresponde
pero sólo en acciones y dere- chos.
 Desde ese momento el acervo hereditario cambia de titular
porque se da la subrogación de toda esa relación
jurídica.
 Se señaló precedentemente que desde ese momento
tomando en cuenta el último domicilio se fija la jurisdicción
y competencia de los tribunales.
122 Sucesiones – Mortis
Causa
 Finalmente porque a ese momento se retrotrae la
aceptación de la herencia y en los hechos todos los plazos
y términos existentes en materia de sucesiones comienza
a correr.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 123

3. INDIVISIÓN
Una vez abierta la sucesión, uno de los efectos, se indico que
es la indi- visión, esto significa que el conjunto del acervo
hereditario, especial- mente los bienes, las acciones y los
derechos, pasan a los herederos en lo pro-indiviso, es decir
que todos los herederos son dueños en acciones y derechos,
es decir en una determinada cuota parte porcentual, pero
ninguno de ellos puede presumir la propiedad de una parte
específica del bien; por ejemplo si hablamos de un bien
inmueble y existen cuatro herederos un cónyuge supérstite y
tres hijos cada uno de ellos es here- dero en una alícuota parte
o podríamos decir que sus acciones y dere- chos de cada uno
de ellos es al 25%, pero ninguno es dueño de un parte
determinada en espacio físico.
Esta etapa de la indivisión continua hasta que se proceda a la
división y partición de los bienes, es decir en el caso del
ejemplo de la casa.
Lo propio ocurre si retrata de varios bienes por decir
entre muebles podría haber televisores, computadoras,
fotocopiadoras, etc., todos son dueños en acciones y
derechos al 25% pero ninguno de ellos puede presumir ser
dueño de la computadora o de la fotocopiadora o del te-
levisor, después de la división recién se puede determinar
cada quien dueño de que es.

4. EFECTOS DE LA TRANSICIÓN
Al fallecimiento real o presunto de una persona, la apertura de
la suce- sión se opera tanto en las sucesiones legítimas o
las debidas a la ley como en las testamentarias (contratos o
capitulaciones, testamentos).
De donde se desprende que el requisito esencial para dar
inicio a las relaciones jurídicas sucesorias, es siempre la
muerte del titular del pa- trimonio, es decir, la extinción
fisiológica o natural del ser humano, ya que no existe la
posibilidad de suceder a título universal a una persona viva,
menos cuando no se concibe la idea de la muerte civil.
Por ese hecho jurídico trascendental inevitable son llamados a
124 Sucesiones – Mortis
Causa
suceder todos en quienes se reconoce el derecho de
heredar, por la voluntad presunta suplida por la ley debido a
una muerte súbita e imprevista, o
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 125

cuando fue el causante el que dispuso la suerte de sus bienes


en vida mediante testamento.

5. NORMAS DE COMPETENCIA
Desde el punto de vista judicial, respecto a los órganos
jurisdiccionales que asumirán el conocimiento de la
substanciación de las relaciones su- cesorias, se dice que: “Es
el fuero ante el cual se llevan las controversias sucesorias por
causa de muerte”. En ese comprendido, la jurisdicción y
competencia en el conocimiento y tramitación de los derechos
suceso- rios, se rigen por las reglas establecidas en el
parágrafo III del artículo
1001 del Código Civil , que previene: “La jurisdicción y
competencia de los jueces llamados a conocer las acciones
sucesorias se rigen por la Ley de Organización Judicial y el
Código de Procedimiento Civil”; pero esta norma es
insuficiente, por cuanto se deben aplicar las reglas esta-
blecidas en el Código procesal Civil y demás disposiciones
legales co- nexas.
Por su parte el Código Procesal Civil fija normas precisas al
respecto, así en su artículo 12. 3 inc. a) establece que en
las sucesiones será juez competente:
a) El del lugar del último domicilio del causante, o el de
donde se ha- llare cualquiera de los bienes sucesorios.
b) Si el fallecimiento ocurriere en el extranjero, el del
último domicilio que el causante hubiere tenido en la
República, o el de donde ha- llare cualquiera de los
bienes sucesorios.
6. ELEMENTOS DE LA SUCESIÓN HEREDITARIA
En toda relación sucesoria por causa de muerte, se denotan la
existen- cia de los siguientes elementos constitutivos:
ELEMENTOS PERSONALES
Que se hallan constituidos por los sujetos que intervienen en la
relación sucesoria en calidad de sujetos activos y pasivos.
a) El sujeto pasivo es la persona que ha fallecido y cuya
herencia es objeto de la sucesión que en la técnica jurídica
se lo denomina co-
126 Sucesiones – Mortis
Causa

mo de cujus (locución latina: de quien o del cual; designa


al causan- te que ha muerto y a quien se hereda, IS DE
CUJUS HEREDITATIS AGITUR, o de cuya sucesión trata). Se
lo conoce también con los si- nónimos de: Fallecido,
difunto, causante, autor, transmitente o suce- dido.
b) En cambio los sujetos activos están constituidos por
quienes en for- ma individual o colectiva ingresarán a la
relación sucesoria en con- dición de herederos forzosos o
voluntarios, es decir, los herederos universales,
particulares o singulares, a quienes a su vez, se los co-
noce con los sinónimos de sucesores, causahabientes,
derecho- habientes o adquirientes.
ELEMENTOS REALES
Son los que están constituidos por el conjunto de las relaciones
jurídicas, los derechos, acciones, obligaciones y cargas que
han quedado sin titu- lar y que constituyendo una
universalidad patrimonial identificado co- múnmente como
“HERENCIA”, constituyen el objeto de la transmisión su- cesoria;
los que reciben denominativos comunes de “caudal
hereditario, acervo hereditario o patrimonio sucesorio mortis
causa”. La herencia es- tá constituida propiamente por los
bienes activos y pasivos.
ELEMENTOS FUNDAMENTALES
Se los conceptúa como el medio o vínculo de la transmisión
hereditaria expresada en la Ley o en la voluntad del
transmitente, que de una ma- nera casi natural sirve de nexo
en las relaciones sucesorias entre el cau- sante y el heredero.
La Ley actúa supliendo la voluntad del causante en caso de
fallecimiento sin testamento o regulando las relaciones
que surgen del acto testamentario (la voluntad
exteriorizada a través del testamento, el contrato, y el
legado), para posibilitar la transmisión del patrimonio
hereditario. En suma, estos elementos están conformados por la
Ley y el testamento.
Sin embargo, existen autores que admiten que los elementos
formales se refieren a los pasos o momentos que sigue la
herencia, desde el fa- llecimiento del titular hasta su
adquisición por el heredero, esos pasos son tres: La apertura,
la delación y la aceptación.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 127

PARTE ADJETIVA
UNIDAD
11 LOS PROCESOS CIVILES

1. CLASIFICACION DE LOS PROCESOS


2. UBICACIÓN DE LOS PROCESOS SUCESORIOS
3. OTROS PROCESOS CIVILES

1.- CLASIFICACION DE LOS PROCESOS


Introducimos este capítulo en el presente libro, dejando
claro que todo lo referido a lo establecido en el Libro V
del Código Civil, no ha sufrido ninguna modificación, sin
embargo es importante conside- rar que en la parte
adjetiva a partir del 5 de febrero de 2016, cambia
sustancialmente la parte procedimental.

En ese sentido la Ley No. 439 de 19 de noviembre de


2013 que sanciona el NUEVO CODIGO PROCESAL
BOLIVIANO, que sin duda alguna tiene interesantes
novedades especialmente por la incorpo- ración del NUEVO
PROCESO DE CONOCIMIENTO ORDINARIO
ORAL, esto de conformidad a lo determinado por la
Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia
de 2009 y la Ley de Or- gano Judicial de 2010, donde se
prevé que se debe aplicar la ora- lidad en todos los
proceso civiles.

El NUEVO CODIGO PROCESAL CIVIL, tiene por finalidad de


incor- porar básicamente el proceso oral o por
audiencias que se debe tramitar en la Judicatura Ordinaria
(civil, familiar, comercial, laboral, etc), esto
específicamente en lo que refiere a la formalización de la
demanda, contestación, excepciones, reconvención, audiencia
128 Sucesiones – Mortis
Causa
prelimi- nar y audiencia complementaria.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 129

Aunque no es específicamente motivo del presente estudio


el ingresar en el fondo de éste innovador Nuevo Código
Procesal Civil, sin em- bargo valdrá la pena tratar de
aportar en cuanto al objeto que persigue en términos
generales y para esto citamos al profesor Mon- tón Redondo
citado por el Dr. Gonzalo Castellanos Trigo en su texto
Nuevo Proceso de Conocimiento Ordinario Oral en Bolivia
cuando señala “en sentido estricto el objeto del proceso, es decir,
aquella so- bre lo que versa éste de modo que lo individualiza y lo
distingue de todos los demás posibles procesos, es siempre una
pretensión entendida como petición fundada que se dirige a un órgano
jurisdiccional, frente a otra persona, sobre un bien de la vida”

Es innegable que el Nuevo Código Procesal Civil,


incorpora intere- santes novedades y existe un cambio
trascendental a lo que se tra- mitaba con el Código de
Procedimiento Civil (1976), mismos que podemos
intentar detallarlos de la siguiente forma:

Procesos
preliminares.
Conciliación
previa.
 Antes de iniciar el proceso deberá pedirse
audiencia an- te la autoridad competente para
conocer el futuro proce- so, la conciliación.
 Exención de costas y costos ( Beneficio de
gratuidad) Antes de iniciarse el
proceso.
En plena tramitación del proceso.
Diligencias preparatorias.
 Declaración jurada.
 Reconocimiento de firmas.
 Exhibición.
130 Sucesiones – Mortis
Causa
 Nombramiento de defensor ausente.
 Designación de tutor ad lidem
 Diligencia de prueba anticipada
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 131

Proceso cautelar
 Medidas provisionales y anticipadas
Realizar una diligencia urgente antes que la
sentencia, con el fin de evitar una lesión
irreparable.
El remate de bienes.
 Medidas cautelares específicas.
 Realizar una diligencia urgente antes que la
sentencia, con el fin de evitar una lesión
irreparable.
 El remate de bienes.

Medidas Cautelares especificas


 Anotación preventiva.
 Embargo preventive.
 Secuestro.
 Intervención Judicial
 Inhibición de Bienes.
 Prohibición de innovar y contratar.

Procesos Incidentales.
 Incidentes en audiencias.
 Incidentes fuera de audiencia.

Incidentes especializados.
 Acumulaciones de procesos.
 Recusación y excusas.
 Rendición de cuentas.
 Tercerías e intervención de terceros.

Proceso de conocimiento oral.


132 Sucesiones – Mortis
Causa

Proceso
Ordinario
 Fase Demanda.
escrita.
Contestación.
Excepciones previas.
Reconvención.
 Fase
Oral. Audiencia preliminar.
Audiencia
complementaria.
-Sentencia.
Procesos extraordinarios.
 Interdictos.
 Adquirir.
 Retener
.
Recobrar
.
 Daño temido.
 Obra nueva perjudicial.
 Desalojo de vivienda.

Procesos de estructura monitoria.


 Proceso ejecutivo.
 Entrega de bienes.
 Entrega de herencia
 Resolución de contrato por incumplimiento de pago.
 Cese de copropiedad.
 Desalojo en régimen de libre contratación.
 Ejecución coactiva de suma de dinero.

Procesos de ejecución
 Ejecución de sentencias
 Ejecución coactiva de sumas de dinero
 Ejecución de otras obligaciones
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 133

Obligaciones de dar
Obligaciones de hacer
Obligaciones de no hacer

Proceso concursal.
 Voluntario.
 Forzoso.

Procesos voluntarios.
 Declaratoria de herederos.
 Competencia de Notarios de Fe Pública.
 Apertura, comprobación y protocolización del testamento.
 Aceptación de herencia.
 Competencia de Notarios de Fe Pública.
 Renuncia a la sucesión.
 Sucesión del Estado.
 Desaparición y presunción de muerte.
 Mensura y deslinde.
 Oferta de pago y consignación.
 Inscripción, modificación, cancelación o fusión de
partidas de Derechos Reales. y otros registros
públicos.
 Salvo que no tengan tramite especial por ley.
 Traducción de documentos de idioma extranjero.

Nos limitamos a realizar una simple enunciación de la


clasificación y no ingresamos a desarrollarlo, por cuanto
no es el objeto de la ma- teria, pero sin embargo si es
necesario ubicar a los procesos suceso- rios dentro de ésta
clasificación, pues no se puede ingresar a la par- te adjetiva
de la materia sin tener ubicados los procesos sucesorios
dentro de ésta importante clasificación.

2.- UBICACIÓN DE LOS PROCESOS SUCESORIOS


134 Sucesiones – Mortis
Causa

Hecha la clasificación que establece el NCPC (2013), se tiene


la in- corporación de nuevos procesos a diferencia del CPC
(1976), a efec- tos de la materia de sucesiones, es
importante ubicar a los diferentes procesos sucesorios en la
nueva clasificación de procesos existente.
a.-) PROCESOS PRELIMINARES
En realidad estos procesos vienen a ser las conocidas
diligencias preparatorias, pues la finalidad que ellos tienen
justamente van diri- gidas a determinadas medidas
tendientes a la preparación para el inicio de una eventual
demanda y entre ellos justamente en relación a materia de
sucesiones podemos referirnos a:
 Designación de tutor ad lidem
Este resulta un proceso importante precisamente cuando
existen he- rederos menores de edad, que con ya
tenemos analizados tienen toda la capacidad jurídica para
RECIBIR LA HERENCIA, sin embargo, estos menores de edad
requieren de una representación y además de una
administración, pues no olvidemos que un menor de edad es
capaz para recibir la herencia por intermedio de su
tutor, pro es incapaz para disponer, por lo que éste tutor
es sólo un administra- dor.
b.-) PROCESOS VOLUNTARIOS.- En ese sentido como se
puede apreciar de ésta clasificación realizada, en el NCPC
continúan exis- tiendo los Procesos Voluntarios y justamente
varios de los procesos en materia de sucesiones se siguen
tramitando- como tales como
Aceptación pre- viene el artículo 450 y
de la Herencia
- Apertura, comprobación y publicación de Testamento
- Aceptación de la Herencia con Beneficio de Inventario
- Renuncia de Herencia
- Sucesión del Estado
- Desaparición y Presunción de Muerte

Es importante resaltar que en el caso de la ACEPTACION DE LA HE-


RENCIA conocida como la Declaratoria de Herederos y la Acepta-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 135

ción de la Herencia con Beneficio de Inventario estos dos en


el nuevo código si bien siguen siendo procesos
voluntarios pero se tratarán directamente ante Notarios
de Fe Pública acompañando los docu- mentos idóneos
que acrediten su relación de parentesco con el cau- sante y
el Notario deberá extender directamente una Escritura Públi-
ca que será suficiente para su registro en el registro que
correspon- da, a diferencia lo que aun ocurre hoy que se
tramita ante un Juez Instructor de Turno en lo Civil.

Entre estos procesos voluntarios además se encuentran los


referentes a la sucesión testamentaria y se enuncian los
siguientes casos:

- la sucesión testamentaria, es decir todo el


trámite refe- rente a la apertura del testamento,
sea éste abierto, ce- rrado, otorgado ante
testigos, especiales y también los testamentos
otorgados en el extranjero, algo interesante que
resaltar es que en caso de existir materia
para la anulabilidad del testamento, no se
paraliza la apertura y protocolización, debiendo
tramitarse ésta anulabilidad por parte separada
mediante el proceso de conocimiento ordinario.
-Si se observa la legalidad de las firmas, sellos,
etc y as- pectos inherentes a los testigos, se le
otorga una facultad al juez de poder continuar
con el procedimiento si éste juzgare que las
causas alegadas carecen de fundamento, pero en
caso contrario se lo declara contencioso y se de-
be proseguir por la vía del proceso de
conocimiento ordi- nario.

Finalmente en todos estos procesos voluntarios la norma


prevé que pueda promoverse la contención y en ese caso
deberá ser tratado por la vía que corresponda y esto
significa nuevamente un proceso de conocimiento.
136 Sucesiones – Mortis
Causa

c.-) PROCESOS DE ESTRUCTURA MONITORIA en los que


presenta- do el documento o documentos constitutivos se
demuestra la fundabi- lidad de la pretensión, la autoridad
judicial, previa verificación de los presupuestos de
competencia, capacidad y legitimación, así como los
específicos del proceso que se pretende, existiendo todos
estos requisitos cumplidos, el juez de manera directa
pronuncia sen- tencia y conforme a lo previsto por el
artículo 376 procede para el caso de temas de sucesiones
está:
 la entrega de herencia
En el caso específico del tema que nos ocupa por materia la
entrega de herencia procede cuando existe un tercero que
tiene en su poder los bienes del patrimonio sucesorio y
se niega a entregarlos a los legítimos herederos, en esa
situación es que acreditando ese derecho pueden pedir
directamente el juez en la vía de proceso de estructura
monitoria la entrega de esos bienes dirigiendo la
acción contra el tercero que evita la posesión de parte
de los herederos.

d.-) PROCESOS ORDINARIOS.- Existen otros temas o aspectos


dentro de los procesos sucesorios que estos deben ser
tratados o resueltos por la vía del PROCESO DE
CONOCIMIENTO ORDINARIO, aclaran- do que la enunciación
que se realiza es de carácter enunciativo y no limitativo,
esto quiere decir que además de los citados, todos aque- llos
casos que no están expresamente determinados por los
procesos voluntarios y los de estructura monitoria, deben ser
tratados y resuel- tos por la vía de éste proceso de
conocimiento ordinario
 Exclusión de herencia
 Nulidad de testamento
 Indignidad
 Desheredación
 Acción de impugnación de aceptación con beneficio
de inven- tario
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 137
 Reintegro de legitima
 Temas de vocación hereditaria
138 Sucesiones – Mortis
Causa

Hecha esta ubicación de los procesos sucesorios en el Nuevo


Código Procesal Civil (2013), impone la necesidad de
referirse por lo menos de manera resumida y sucinta al
procedimiento en cada uno de ellos, es decir en cada caso
como debería tramitarse el proceso que no está en
función del tema o la materia, sino de acuerdo a los
nuevos tipos de procesos.
3.- OTROS PROCESOS CIVILES
Es importante señalar que en los otros procesos civiles que
tenemos señalados en el punto primero como el caso de
PROCESOS CAUTE- LARES, PROCESOS DE EJECUCION, no se
vaya a pensar que no ten- gan ninguna relación con las
sucesiones, pues se puede aplicar todo proceso en materia
de sucesiones como el hecho de solicitar una me- dida
cautelar específica de anotación preventiva por ejemplo
si de pronto entre tanto se resuelva determinada situación
legal, se tenga que precautelar los bienes del de cujus es
decir la herencia.
Similar situación existe con el caso de los PROCESOS DE
EJECUCION que estos están dirigidos a todos los otros tipos
de proceso, es decir como se vaya a ejecutar la sentencia
dentro de un proceso sea ésta ordinario, de estructura
monitoria, etc, pues siempre se va ha reque- rir de estos
procesos de acuerdo a las circunstancia.
Podemos referirnos inclusive al caso de los PROCESOS
CONCURSA- LES sean voluntarios o necesario, ya que
también puede existir un tema de sucesiones en caso de
un deudor que se acoge al concurso voluntario y entre sus
acreedores existe uno o más herederos que se han
subrogado la obligación de su titular que es el de cujus,
inclusive es más acaso un heredero no puede acogerse
como nuevo deudor a un tema de un concurso.
Sin embargo no los citamos pues existen ramas del derecho
procesal civil que se ocuparan de ingresar en una mayor
profundidad de la parte adjetiva, en realidad la intención es
ubicar a los temas especí- ficos sucesorios en determinados
procesos como ya los tener os seña- lado, sin que se reitera
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 139
esto signifique que los demás procesos no tengan
relación con materia sucesoria, en realidad todo lo que
signi-
140 Sucesiones – Mortis
Causa

fica el Código Procesal Civil en su conjunto, tiene


relación y aplica- ción en materia de sucesiones.
En el próximo tema nos referiremos de manera
específica pero al mismo tiempo genérica a los procesos en
los que los temas sucesorios tienen directa tramitación, pues
debemos dejar en claro que éste es un trabajo en materia de
sucesiones y no de práctica forense civil.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 141

UNIDAD 12

PROCESO DE CONOCIMIENTO
ORDINARIO ORAL
1.- PROCESO ORDINARIO Y SU NATURALEZA
2.- INICIO DEL PROCESO ORDINARIO
3.- CONTESTACION, RECONVENCION Y EXCEPCIONES
4.- AUDIENCIA PRELIMINAR
5.- AUDIENCIA CMPLEMENTARIA

1.- PROCESO ORDINARIO Y SU NATURALEZA


Partiremos por señalar que el Proceso Ordinario es
aquel que resuelve asuntos contenciosos y donde los
trámites son más lar- gos y solemnes, ofreciendo a las
partes mejores oportunidades y mejores garantías para
la defensa de sus derechos. Es aquel en el cual la
controversia (la contención) versa sobre la averi-
guación o comprobación de hechos negados o
desconocidos por las partes, para aplicar recién el
derecho o la ley.
También se puede decir que los procesos ordinarios son
aquellos que resuelven una controversia sometida
voluntariamente por las partes al órgano jurisdiccional y que

En el Nuevo Código Procesal Civil (2013), se incorpora como


una de las grandes novedades o innovaciones justamente el
PROCESO DE CONOCIMIENTO ORDINARIO ORAL, es
importante referir que en el anterior Código de
Procedimiento Civil también existía el proceso de
conocimiento como medio, vía o procedimiento para resolver
con- troversias, hacer notar que éste proceso de
conocimiento se tramita- ba con el componente cuantía
para determinar si correspondía por la vía sumaria u
ordinaria; empero en el nuevo procedimiento desa-
142 Sucesiones – Mortis
Causa

parece el elemento cuantía como aspecto para determinar la


compe- tencia y existe el único proceso de conocimiento
que es el ordinario oral.

Es un proceso de conocimiento porque el derecho que se


pondrá en tela de juicio en el proceso ordinario oral, se
trata todavía de un derecho dudoso contradictorio, no
recocido judicialmente y precisa- mente con este proceso
se pretende acabar con esa incertidumbre para que
judicialmente se decida en forma definitiva el derecho
planteado en la pretensión jurídica.

 Proceso novedoso

PARTE Demanda
ESCRITO Contestació
n

RESOLUCION POR AUDIENCIAS

1.- P.
Bilateralidad IGUALDAD PARTES: 2.-
P. Oralidad
3.- P. Contradicción
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 143

MOTIVACION DARLE MAYOR CELERIDAD

Parte escrita Proceso oral

P: Verdad
- Declaración de certeza existencia o inexistencia
hecho material
- Disipar la incertidumbre jurídica juzgador,
incorporar pruebas y alegatos

El propio Código Procesal Civil en el art. 362.I,


determina que el proceso ordinario oral procede en
todos los casos en los que la ley no señala otro
procedimiento especializado para su trámite; por lo tanto,
para determinar la competencia en esta vía, debe
descartarse todas las demás vías, alternativas o procesos
que establece la ley procesal, verificado éste extremo, es
decir que no exista otro proce- dimiento específico, recién
debe tramitarse el caso por la vía del proceso de
conocimiento ordinario oral. Entonces es recomendable
verificar el detalle de la clasificación de procesos que
realzamos, para descartar todos ellos y si no hay vía
especial o específica de- terminada, entonces con seguridad
corresponde un proceso ordinario.
En este proceso se debe destacar que al ser el más
completo, se ca- racteriza porque se otorga a ambas partes
igualdad de condiciones procesales porque aplica con
rigurosidad los Principios de la Bilate- ralidad, Oralidad y
Contradicción; porque si una parte plantea al- go, no se
resuelve el planteamiento sin haber escuchado el otro por lo
menos haber dado oportunidad a este derecho, lo que
además garantiza el cumplimiento y ejercicio pleno del
derecho a la defensa como uno de los principales
144 Sucesiones – Mortis
Causa
componentes del debido proceso.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 145

En un proceso de ésta naturaleza lo que se persigue es


una decla- ración de certeza de la existencia o
inexistencia del derecho recla- mado por el actor,
declaración que requiere, por parte del juez de- cisor, una
actividad cognoscitiva tendiente a valorar los elementos de
juicio que las partes incorporan al proceso mediante sus
alegaciones y pruebas, ya que en el proceso de
conocimiento y especialmente en el ordinario oral existe
una incertidumbre jurídica inicial que es me- nester
disipar y resolver a través del contradictorio juicio oral.
En el proceso de conocimiento ordinario oral por audiencias
se pue- den establecer con claridad cuatro etapas bien
definidas de acuer- do a los principios que han
establecido los legisladores:

2.- INICIO DEL PROCESO ORDINARIO


146 Sucesiones – Mortis
Causa

Principio de audiencia.

Actuaciones escritas y orales


Supone otros principios:
Concentració
n
Inmediación

ALCANCES DEL PRINCIPIO DE LA ORALIDAD

PARTE ESCRITA:

DEMANDA, CONTESTACION,

RECONVENCION, EXCEPCIONES,

TERCERIAS, RECURSOS

SON ACTOS:

QUE REQUIEREN DE SEGURIDAD, CERTEZA DE DERE-


CHO, LA PALABRA HABLADA PODRIA GENERAR IN-
CERTIDUMBRE.

Temas de competencias, desistimientos, aprobaciones y


homologacio- nes, medidas cautelares, se resuelven sin
audiencia

ALCANCES DEL PRINCIPIO DE LA ORALIDAD


M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 147

LOS ACTOS:

SANEAMIENTO –RESOLVER- EXCEP. INCIDEN.

PRODUCCION DE LA PRUEBA

FORMULACION DE CONCLUSIONES

SENTENCIA

SON UNA PARTE FUNDAMENTAL DEL PROCESO QUE


SE RESUELVE EN AUDIENCIA DE MANERA DIALOGADA
Y PUBLICA CON PRESENCIA DEL JUEZ Y LAS PARTES

POR APLICACIÓN DE LOS PRINCIPIOS COMPLEMENTARIOS DE IN-


MEDIACION Y CONCENTRACION

ALGUNOS CRITERIOS PARA ASUMIR ESTA MODALIDAD

AL ESTAR FRENTE AL ADVERSARIO Y AL JUEZ SE INHIBEN DE

MENTIR SE EVITA ACTOS MAL INTENCIONADOS DE LAS PARTES

EL JUEZ ES UN VERDADERO DIRECTOR DEL PROCESO QUE RECHAZA


TODO LO QUE NO CONDUZCA A LA AVERIGUACION DE LA
VER- DAD

SOLO SE EXAMINA LOS PUNTOS DE VERDADERA IMPORTANCIA

LA TRAMITACION YA NO ES PESADA, PORQUE SE EVITA


DE “TRASLADO” O A “CONOCIMIENTO” O LOS INCIDENTES U
OTRAS CUESTIONES

ALCANCES DEL PRINCIPIO DE LA EVEN-


TUALIDAD
148 Sucesiones – Mortis
Causa

“EXIGE REALIZAR ACCIONES CONJUNTAS, DENTRO DE UN


MISMO PLAZO, AUN CUANDO SEAN EXCLUYENTES,
CONTRADICTORIAS E INCOMPATIBLES”

DOBLE ENFOQUE:

1.- Exige actuaciones conjuntas dentro del mismo acto y en


un mismo acto y en un mismo plazo (desarrollar sobre
preclusión)

2.- En lo relacionado a la demanda (art. 114) faculta


interponer en la misma demanda pretensiones principales y
subsidiaria

PRINCIPIO DE EVENTUALIDAD
Y PRECLUSION

PRINCIPIO DE LA PRECLUSION

LA PRECLUSION NACE DEL PRINCIPIO DE EVENTUALIDAD ART. 1.14

EXIGE REALIZAR ACTIVIDADES CONJUNTAS, DENTRO DE UN MIS-


MO PLAZO AUN CUANDO SEAN EXCLUYENTES, CONTRARIAS
E IMCOMPATIBLES
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 149

LAS FUENTES DIRECTAS DE ESTE PRINCIPIO SON LA PRECLUSION Y


LA ECONOMIA PROCESAL

CONCENTRACION ART. 1.16

PRINCIPIO DE EVENTUALIDAD

EN LA DEMANDA SE DEBE FIJAR LAS PRETENSIONES

PRINCIPAL, SUBSIDIRAIA, ALTERNATIVA O ELECTIVA ART.


14

SE DESENVUELVE A TRAVES DE LA LOGICA JURIDICA QUE PERMITE PLAN-


TEAR ARGUMENTOS Y DEDUCCION SUBORDINADOS UTILIZANDO LA
EXPRESION “PARA EL CASO NEGADO” A OTRA SEMEJANTE. SE
ANTICIPA
DO Y OBLIGUE AL JUEZ A EXAMINAR EL OTRO

JAMES GOLDSCHMIDT “OPERA SOBRE ACTOS FUNDAMENTALES


DEL PROCESO, COMO LA DEMANDA, LA DEFENSA, LA PRUEBA Y LOS
CON- TRA OBLIGA A LAS PARTES A LAS PARTES A APORTAR DE UNA
VEZ TO- DOS LOS MEDIOS DE ATAQUE O DEFENSA COMO MEDIDA DE
PREVISION
150 Sucesiones – Mortis
Causa

- IN EVENTUM – PARA EL CASO DE QUE EL PRIMERAMENTE INTERPUESTO


SEA DESESTIMADO”

CONCILIACIÓN
Un aspecto importante a ser destacado, es que para la
procedencia de éste proceso, debe haberse agotado la
vía conciliatoria artículo
362.II del C. P.C., lo que quiere decir que la demanda
será prece- dida necesariamente de la conciliación, sin
perjuicio de las medidas preparatorias y cautelares que
se hubieren solicitado; por consi- guiente, antes de
acudir al proceso de conocimiento ordinario oral debe
intentarse obligatoriamente la conciliación que como señala
el artículo 292 citado C.P.C. y uno de los requisitos
exigibles para su admisión es presentar con la demanda
el Acta extendida y firmada por el conciliador. Sólo en el
caso de los procesos de estructura mo- nitoria de acuerdo
al artículo 294 es de aplicación optativa del de-
mandante la conciliación, lo que importa decir que en estos
procesos especiales no es obligatoria la previa
conciliación.

Conciliación pre-
via

Etapa escrita
Audiencia prelimi-
362 nar
365
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 151
Audiencia
Complementaria
368
152 Sucesiones – Mortis
Causa

362.I SI NO HAY OTRO ESPECIALIZADO

OBLIGATORIA NNNNNN ART. 292 362 ordi


nales II (precedida)

INICIO DE DEMANDA ACTA EXPEDIDA Y FIRMADA


CONCILIADOR

ART. 296 PROCEDIMIENTO Si se concilia, consta en


Acta
Ordinal
se remite ante Juez Público VI - XI
Para que

Apruebe. (Art. 237 ordinal I cosa


juzgada) y el

ejecutar (p. Mismo juez es competente para


Ejecución)

Ordinal VIII Incomparecencia del citado

Determina presunción simple


M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 153

DEMADA:
Los requisitos para la presentación de la demanda de
forma y con- tenido se hallan señalados en el Art. 110
del Código Procesal Civil que se refiere a la FORMA Y
CONTENIDO DE LA DEMANDA y debe- rá reunir los siguientes
requisitos de forma y contenido:

 La indicación de la autoridad judicial ante quien


se inter- pusiere.

 Suma o síntesis de la pretensión que se dedujere.

 El nombre, domicilio y generales de la parte


demandante o del representante legal, si se
tratare de persona colec- tiva.

 El nombre, domicilio y generales de la parte


demandada. Si se tratare de persona colectiva,
la indicación de su re- presentante legal.

 El bien demandado designándolo con toda


exactitud.

 La relación precisa de los hechos.

 La invocación del derecho en que se funda.


 La cuantía cuando su estimación fuere posible.

 La petición formulada en términos claros y positivos.

 Las firmas de la parte actora o apoderado y de


la abo- gada o abogado.
154 Sucesiones – Mortis
Causa

Por su parte el artículo 111 se refiere a la prueba con la


demanda y establece que se acompañará a la demanda
la prueba documental relativa a su pretensión. Si la parte
no dispusiere de documentos a tiempo de presentar la
demanda se indicará en ésta, el contenido y el lugar
donde se encuentren y se solicitará su incorporación al pro-
ceso. En este último caso, la autoridad judicial de oficio
conminará la remisión de la documentación requerida en
un término no mayor a tres días.

Si la parte pretende producir otros medios de prueba,


deberá seña- larlos precisando los hechos que quiere
demostrar.
Podrán ser propuestas con posterioridad a la demanda las
pruebas sobrevinientes referidas a hechos nuevos, y las
mencionadas por la contraparte a tiempo de contestarla y

ESQUEMA PARA UNA


DEMANDA

3.- CONTESTACION, RECONVENCION Y EXCEPCIONES


M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 155

Una vez que la parte demandada ha sido citada con la


demanda, se tiene el plazo de 30 días para poder
contestar, oponer excepciones y plantear la demanda
reconvencional como establece el artículo 125.1

Aquí surge la necesidad de hacer algunas reflexiones en


relación al régimen de comunicación procesal y el art. 82
determina la citación sólo con la demanda y reconvención y
en todos los demás actos pro- cesales sólo existe la
notificación en la Secretaria del Juzgado o Tribunal y los
medios electrónicos reconocidos
Otro aspecto importante como determina el art. 90.II cuando
los pla- zos son hasta de 15 días se toma en cuenta sólo días
hábiles y si son mayores se consideran los días hábiles e
inhábiles.

Finalmente cuando se habla que los plazos corren a


partir del día siguiente hábil de su citación o notificación, no
está por demás seña- lar que por ejemplo si fuera
viernes, el próximo día hábil es lunes, por lo que los
plazos comienzan a correr desde el día lunes y no el
sábado porque sería día siguiente inhábil, aspecto que ya
en la ac- tualidad ha sido aclarado por la jurisprudencia
judicial y constitucio- nal.

Ahora nos referimos a lo que establece el ya citado art


125 que establece que en la contestación, la parte
demandada debe obser- vará los siguientes requisitos:

 La presentará por escrito, observando las formas


previstas para la demanda, en el plazo de
treinta días contados a partir de la citación.

 Deberá pronunciarse sobre los hechos alegados en


la de- manda, sobre la autenticidad de los
documentos acompaña- dos, cuya autoría le fuere
atribuida y su contenido. Su silencio
156 Sucesiones – Mortis
Causa

o evasiva se tendrá como admisión de los hechos y de la au-


tenticidad de los documentos.

 Expondrá con claridad y precisión los hechos que


alegare como fundamento de su defensa.

 Acompañará la prueba que le incumba e indicará


las demás que pretendiere diligenciar, señalando
expresamente que hechos pretende demostrar.

 Podrá oponer excepciones previas señaladas en el


Artículo 128 de este Código.

IMPORTANTE 125 INC. 2 SU SI-


LENCIO O EVASIVA SE TENDRA
COMO ADMISION DE LOS HE-
CHOS Y DE LA AUTENTICIDAD DE
LOS DOCUMENTOS

Algo importante que introduce el NCP en el articulo 126 es la


posibi- lidad que tiene la parte demandada de poderse
allanar a la pre- tensión, lo que significa admitir o aceptar
los hechos plantados en la demanda, La parte demandada
a tiempo de contestar, podrá alla- narse a la demanda,
aceptando la pretensión de la parte actora, ésta
actitud de allanarse a la demanda puede ser en ese
caso directamente el juez pronunciará sentencia sin
necesidad de otra prueba ni trámite, pero también puede
ser parcial, en cuyo caso se
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 157

tendrá por probada en la parte allanada, debiendo proseguir


la sustanciación en lo demanda.

CONTESTACION A LA DEMANDA

Se pro- Se pro-
nuncia nuncia
sobre sobre
hechos docu-
de la mentos y
demanda conteni-
do

Expone Señala y
sobre acompaña
hechos prueba y
de defen- por produ-
sa jere

DIFERENCIAS ENTRE CONTESTACIÓN Y EXCEPCIÓN

 CONTESTACIÓN: FIJA LA POSICIÓN DEL DEMANDADO RES-


PECTO DEL CONTENIDO DE LA DEMANDA.
 EXCEPCIÓN: EL DEMANDADO OBSERVA LA FORMA Y
ATA- CA EL PROCEDIMIENTO DESARROLLADO.

OPOSICIÓN DE EXCEPCIONES
158 Sucesiones – Mortis
Causa

 NOCIÓN: Vetonni «Frente a la pretensión esta la


contra pre- tensión, frente a la demanda la
respuesta. Frente a la de- manda (concreción de la
pretensión del actor) emerge la ex- cepción que se
constituye en una respuesta material del de-
mandado en la que puede incluir: excepciones
dilatorias o perentorias o una simple negativa. En
esta última la carga de la prueba esta en el actor».
(sentido lato)

PROF. MOTON REDONDO


“debe entenderse por excepción todo lo que el demandado
pudiera alegar con el fin de no ser condenado, tanto se
refiere a defectos en la relación jurídico procesal por falta
de presupuestos o requisitos procesales, como al tema
de fondo”

OBJETIVOS:
 Sanear el proceso
 Destruir
 Disminuir la agresividad de la pretensión jurídica del actor

CRITERIO PRAGMATICO
 basados en los principios de celeridad y economía procesal
 Todas en forma conjunta principio de concentración y

 preclusión (p. eventualidad)

Se pronuncia Auto Interlocutorio para resolver las


excepciones en audiencia preliminar

Lógicamente también se le reconoce el derecho de


poder plantear excepciones previas, conforme a lo
establecido por el artículo 128 que son las siguientes.

 Incompetencia de la autoridad judicial.


M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 159

 Incapacidad de la parte demandante o


impersonería de su apoderada apoderado.
 Falta de legitimación o interés legítimo que surja de
los térmi- nos de la demanda.
 Litispendencia.
 Demanda defectuosamente propuesta, trámite
inadecuada- mente dado por la autoridad judicial
a la misma o indebida acumulación de
pretensiones.
 Demanda interpuesta antes de ocurrido el
vencimiento del término o el cumplimiento de
la condición.
 Emplazamiento de terceros, en los casos que corresponda.
 Prescripción o caducidad.
 Cosa juzgada.
 Transacción o conciliación.
 Desistimiento del derecho.

Como se puede apreciar del artículo citado, ya no existe


esa dife- rencia de las excepciones previas y perentorias,
que en el procedi- miento civil (1976), las previas se pueden
oponer en los 5 días y las perentorias con la contestación
a la demanda, además que se las podía plantear por
separado, ahora en el nuevo procedimiento (2013),
todas las excepciones deben ser planteadas en forma
con- junta, el planteamiento de una sola excepción
importa la caducidad de poder plantar con posterioridad
las otras aun el plazo esté vi- gente.

Si se opone las excepciones previas solamente, serán


corridas en traslado al demandante para que las conteste
en quince días como establece el artículo 129.II, pero si
se las opone juntamente con la reconvención, en éste
caso el plazo para responderlas será el pre- visto para la
contestación a la reconvención es decir 30 día; todas las
excepciones previas serán resueltas en la audiencia
preliminar a tiempo del saneamiento del proceso.
160 Sucesiones – Mortis
Causa

EXCEPCIONES NOVEDOSAS:
 Falta de legitimación o interés legítimo que surja
de los términos de la demanda.
 Demanda defectuosamente propuesta, trámite
inade- cuadamente dado por la autoridad judicial
a la misma o indebida acumulación de
pretensiones.
 Demanda interpuesta antes de ocurrido el
vencimiento del término o el cumplimiento de la
condición.
 Emplazamiento a terceros en los casos que
correspon- da

FORMA DE RESOLUCION 367 ordinal II


 Excepción de litispendencia, se ordenará el
archivo de obrados
 Excepción de demanda defectuosamente
propuesta, subsanar los defectos en la misma
audiencia, parte demanda puede contestar
sobre las aclaraciones (in- corporar prueba)
 Excepción de falta de capacidad, personería o
repre- sentación, plazo de diez días
 Intervención de un tercero, se procederá a su
citación conforme a derecho

También de conformidad a lo establecido por el artículo


130 la par- te demandada podrá reconvenir en el mismo
escrito de contestación, observando los mismos requisitos
exigidos para la demanda artículo
110. La reconvención se sustanciará y resolverá
juntamente con la demanda principal y se correrá
traslado de la reconvención a la parte actora, para que
conteste en el mismo plazo de 30 días.

4.- AUDIENCIA PRELIMINAR


M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 161

INASISTENCIA DE PARTES
Inasistencia de partes Pueden justificar 3 días

Prueba documental
365.II Postergarse una sola vez

Parte actora o reconviniente Desistimiento de la pretensión 365.III

Parte demanda
Próxima audiencia sentencia

Por ciertos los hechos alegados

EL JUEZ EN EL MISMO ACTO Y DE MANERA


OBLIGATORIA DEBE SEÑALAR AUDIENCIA PARA EL
CUARTO DIA

SI NO JUSTIFICAN O EL JUSTIFICATIVO ES
INSUFICIENTE (DEMANDANTE) SE DA POR DESISTIDA
LA PRETENSION, (DA- MANDADA) SE PRONUNCIA
SENTENCIA.

Transcurridos los plazos señalados por la ley, con


contestación o sin ella, como determina el artículo 362
par VI, se convoca de oficio audiencia preliminar no
mayor a 5 días, corresponde sin mayores dilaciones
señalar día y hora de audiencia preliminar, debiendo
notificarse a las partes en sus domicilios procesales, la falta
de noti- ficación amerita la nulidad de obrados.
En caso de no apersonarse al proceso, debe ser previamente
decla- rado rebelde y luego ser notificado por cedula en
su domicilio real y las posteriores en Secretaria del
juzgado
162 Sucesiones – Mortis
Causa

El objeto que tiene la audiencia preliminar es precisamente


preparar la verdadera etapa del proceso oral, es decir ésta
audiencia que es la central, es importante porque
nuevamente permite conciliar, sa- near el proceso,
resolver las excepciones, fijación del litigio y otras
actividades expresamente previas en la ley.

Las partes deben comparecer personalmente a esta


audiencia y constituye una excepción el que puedan
delegar su participación a un representante en caso de su
inasistencia que sea plenamente justi- ficada por algún
motivo que debe demostrarse con prueba pertinen- te como
establece el artículo 365.I. En el primer caso podrá diferirse
hasta otra audiencia que se realizara en el plazo no
mayor de (10) días

La audiencia preliminar podrá postergarse o


prorrogarse por una sola vez, en éste caso la parte
inasistente deberá justificar su ausen- cia en el termino de
tres días de suspendida la audiencia prelimi- nar.

Resulta muy importante destacar que el proceso


ordinario puede terminar en la etapa de la audiencia
preliminar y es bueno referirse al artículo 365.III, cuando
señala que si es la parte demandante quien falta y no
justifica su inasistencia en los plazos señalados,
constituye desistimiento de la acción y del derecho, lo
que da por concluido la Litis y tiene calidad de cosas
juzgada y si fuere la parte demandada la que falta a la
referida audiencia, se le faculta a la autoridad judicial
para dictar sentencia de inmediato ( instala au-
diencia), teniendo por ciertos los hechos alegados por el
actor en todo cuanto no se hubiere probado lo contrario y
siempre que no se tratare del caso previsto por el
parágrafo III del Art 127 del C.P.C.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 163
El artículo 366 se refiere a las actividades que se deben
cumplir en ésta importante audiencia preliminar
estableciendo las siguientes:
164 Sucesiones – Mortis
Causa

 Ratificación de la demanda y de la contestación,


y en su caso, de la reconvención y su
contestación; igualmente, alegación de hechos
nuevos que no modifiquen las preten- siones o las
defensas, así como aclarar extremos oscuros,
contradictorios o imprecisos a juicio de la
autoridad judi- cial o de las partes.

 Tentativa de conciliación que deberá realizar


la autori- dad judicial respecto de todos o
algunos de los puntos controvertidos.

 Recepción de prueba relativa a excepciones, si


existieren hechos que, siendo susceptibles de
prueba, ésta hubiere sido pedida juntamente con
las excepciones.

 Saneamiento del proceso, pronunciándose auto


interlocu- torio para resolver las excepciones o
nulidades adverti- das por la autoridad judicial
o acusadas por la parte, in- cluyendo la
improponibilidad de la demanda y la legiti-
mación en la causa, cuando éstas puedan ser
resueltas al comienzo de la sustanciación.

 Prórroga de la audiencia cuando no se hubiere


podido producir la totalidad de la prueba o
dictar resolución de saneamiento. En el primer
caso, podrá diferirse la recep- ción hasta otra
audiencia que se realizará en plazo no mayor
de diez días.

 Fijación definitiva del objeto del proceso;


determinación ordenamiento y diligenciamiento
de los medios de prueba admisible; recepción de
las pruebas cuyo diligenciamiento fuere posible en
la audiencia, o convocatoria a audiencia
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 165
complementaria respecto de las que no se
hubieren pro- ducido hasta su conclusión.
166 Sucesiones – Mortis
Causa

Como determina el segundo parágrafo del mismo artículo,


las partes podrán proponer nuevos medios de prueba
que a juicio de la auto- ridad judicial, se refieran a hechos
nuevos o rectificaciones hechas en la propia audiencia, si
bien se abre la posibilidad de la alegación de hechos
nuevos, esto se halla permitido siempre y cuanto no modi-
fiquen la pretensión o la defensa y la aclaración de sus
fundamentos si fueren obscuros y contradictorios, es
legal ampliar y aclarar los hechos que se pretende
discutir en el juicio; lo importante es que la alegación de
hechos nuevos no modifiquen las pretensiones o las
defensas en el proceso oral, todo esto como previene el
artículo 366.

Otro de los aspectos de suyo importantes para


resaltar, en ésta audiencia es que una vez presentada la
demanda, una de las prime- ras actuaciones por
mandato de la nueva ley del Órgano Judi- cial(2010) y
del propio NCPC, es la segunda oportunidad de conci-
liación, no olvidemos que la primera es obligatoria antes de
iniciarse la demanda. De ahí que uno de los objetivos
fundamentales de la audiencia preliminar es de integrar
la conciliación.

La conciliación es igual una forma extraordinaria de


conclusión del proceso si se da antes que la sentencia
adquiere la calidad de coza juzgada y la contienda judicial no
puede repetirse con nuevo proce- so, si las partes llegan a
un acuerdo conciliatorio, suscribirán conjun- tamente con el
juez o tribunal, el acta de conciliación la cual tendrá el
valor de cosa juzgada, su cumplimiento podrá exigirse en
proceso de ejecución, porque el derecho objeto del proceso
ya fue reconoci- do.

Otro aspecto es que en ésta audiencia las partes pueden


producir de prueba pero sólo relativa a las excepciones
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 167
que se han opuesto oportunamente, esto siempre que
existieren hechos controvertidos susceptibles de prueba,
pero se debe tener en cuenta que ésta prueba tiene
que haber sido propuesta en el mismo memorial o
168 Sucesiones – Mortis
Causa

juntamente con las excepciones al momento de su


planteamiento, claro que pueden ser presentadas si vale el
término en la audiencia a tiempo de tratarse y resolverse
las excepciones.

Finalmente todas las resoluciones que emita el juez para


resolver los temas antes referidos, deben ser
debidamente motivadas y funda- das, conforme a la ley
procesal y la uniforme jurisprudencia, porque esto tiene
directa relación con el derecho a la defensa, es decir para
poder justamente fundamentar las impugnaciones que
`pudiera ha- cer la parte afectada.

Entre las diferentes actividades que se deben


desarrollar en ésta importante audiencia es el
SANEAMIENTO PROCESAL, es decir se debe resolver todas
las nulidades que pudieran haber sido platea- das por
las partes, también es obligación del juez revisar
cuidado- samente el proceso y advertir si hubieran vicios de
nulidad de oficio, porque como buen director del proceso, es
su obligación que el mis- mo se tramite sin vicios de nulidad
y en ese caso debe resolverlas.
Debe pronunciarse mediante Auto interlocutorio para
resolver las excepciones o nulidades advertidas por la
autoridad judicial o acu- sadas por las parte, incluyendo
la improponibilidad de la demanda y la legitimación en
la causa.
Es importante analizar cuidadosamente lo previsto en el
inciso 4) de éste artículo 366 que se refiere a una nueva
facultad que se les otorgar as los jueces de declarar la
improponibilidad de la deman- da, ésta importante pero
muy delicada facultad que tendrán los jueces en Bolivia,
porque recién la incorpora por primera vez nuestro Código
de Procedimiento Civil es a su vez muy delicada, porque está
sujeto al criterio del juez es disponerla, pero es importante
decimos porque de ésta manera se puede evitar acciones
equívocas que per- judican al órgano jurisdiccional y a las
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 169
partes, por ejemplo debería ser una demanda de
anulabilidad y se plantea de nulidad, lógica- mente
nunca procedería esa demanda aun la parte tenga la
razón legal para plantearla.
170 Sucesiones – Mortis
Causa

Así mismo ésta etapa resulta ser la oportunidad para que las
partes puedan hacer valer sus derechos en relación a la de
sanidad proce- sal y plantear todas las nulidades que a
criterio de ellos pudiera afectar al mismo, por cuanto se
entiende que las nulidades son de- fensas previas que
tienden a corregir los errores de la demanda y a impedir
un juicio nulo. Algo importante que señala el nuevo
Código es que si las partes no plantean sus nulidades, se
entiende que se esta convalidando las mismas por lo que
no podría impugnarlas en lo posterior, es decir habría
precluido ese derecho a plantear nulidades a futuro, se
entiende a todo lo actuado con anterioridad.

Algo importante y al mismo tiempo una de las últimas


actuaciones que se realiza en ésta audiencia preliminar,
es la fijación definitiva del objeto del proceso, es decir que
hechos se someterán a discusión en el proceso

Si bien como es conocido por todos quienes estudiamos el


derecho, en el proceso ordinario oral no existe ninguna
limitación para medios probatorios, pero nace una única
condición de suyo importante es que la prueba haya
sido legalmente obtenida y no sea contrario a la moral
y sobro todo deben ser pertinentes para los hechos que
deben y se pretende probar, no olvidemos que no es
necesario pro- bar aquello que no es parte de la Litis,
comúnmente suele ocurrir que se pretende probar la
conducta de las partes cuando ese no es el tema de
fondo.

En esta etapa de la audiencia preliminar, debe


determinarse en primer lugar la aceptación o rechazo
de la prueba que las partes han ofrecido en su momento
en la demanda, contestación, reconven- ción y su
controversia, para evitar rechazos inmotivados se recomien-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 171
da que los medios de prueba dedan estar enumerados
mediante un numerus clausus.
172 Sucesiones – Mortis
Causa

Es decir, que la audiencia preliminar como señala el Dr.


Gonzalo Castellanos Trigo, es el filtro de la prueba
idónea, eficiente y perti- nente del proceso ordinario oral,
porque es en ese momento que el juez debe señalar que
prueba admite y cual rechaza, porque no toda la
prueba admite y cual rechaza, porque no toda la
prueba es pertinente para demostrar los puntos objeto
de la prueba y del proceso en particular.

Lo ideal seria que en esa audiencia ya pueda


recepcionarse algún medio probatorio de acuerdo al
procesal que debe imponerse en la jurisdicción
ordinaria
Finalmente cabe señalar, que lo ideal es que todas éstas
diligencias puedan concluir en una sola audiencia si fuera
posible por tiempo o materia, pero el mismo artículo en el
inciso 5) prevé que pueda exis- tir una prorroga de ésta
audiencia cuando el caso sea complejo o no se haya
podido producir toda la prueba propuesta para demos-
trar o desvirtuar las excepciones interpuestas en el proceso,
o no se hubiera podido sanear el proceso como corresponde,
en ese caso es posible prorrogar o señalar una nueva
audiencia en un plazo no mayor de diez(10) días
hábiles, como se podrá advertir de la re- dacción, habla
de una prorroga y nuevo señalamiento en 10 días, pero

principio de economia y celeridad


DE LAS PRUEBAS.-

La carga de la prueba está siempre impuesta a las partes


litigantes, sin perjuicio de la incitativa probatoria que
puede ejercer la autori- dad judicial en aplicación del
principio de verdad material, durante el desarrollo del
proceso y hasta antes del pronunciamiento de la
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 173
sentencia.
174 Sucesiones – Mortis
Causa

Existen hechos que necesariamente deben ser probados y


otros que al haber sido admitidos por la parte adversa o
que resulten notorios o evidentes, conocidos por la
generalidad de las personas o cuya existencia se acredite
por sí misma, no requieren prueba alguna

Las pruebas deben ser producidas en audiencia,


excepcionalmente se comisionará su recepción a
autoridades judiciales o administrativas de las Secciones,
ajenos a lao jurisdicción
Provincias territorial
Departamentos del juzgador,
del Estado Boliviano,ocurriendo
lo propio cuando deba recepcionarse la prueba en el
extranjero.

Cobra relevancia jurídica la regulación de la prueba


trasladada, que permite que las pruebas legalmente
producidas en un proceso tengan la misma validez y
eficacia en otro seguido entre las mimas partes, siempre
que en el primero se hubieren producido por una de las
partes contra la otra.

CLASIFICACIÓN DE LOS MEDIOS DE PRUEBA.-

las declaraciones de testigos, la inspección judicial, la


reconstrucción de hechos , el peritaje, las presunciones y
la prueba por informe, esto, sin perjuicio de los
documentos y firmas digitales y los documen- tos generados
mediante correo electrónico y cualquier otro medio de
prueba no prohibido expresamente por la ley, que se
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 175
consideren conducentes a la demostración de las
pretensiones.
176 Sucesiones – Mortis
Causa

En relación con la prueba documental, de manera


novedosa, el art. 151 del Código Procesal Civil permite
al abogado por una parte de la parte solicitar el traslado
de la prueba directamente, especifi- cando el proceso a
que será destinado, la obtención de testimonio, copia o
fotocopia legalizada de documentos que se encuentren
en oficinas públicas. El propio litigante que haya intervenido
suficiente la solicitud verbal. Dicha petición formulada
por el abo-
gado o por el litigante no podrá ser negada por la
autoridad o ins- titución requerida. Esta nueva conducta
permitirá la obtención opor- tuna de prueba documental
que se encuentre en oficinas públicas, desburocratizando
su forma de obtención anterior.

En cuanto concierne a la confesión, si bien se mantiene su


clasificación en: judicial (provocada y espontánea) y
extrajudicial, resulta impor- tante destacar que por
mandato del art. 158-II del C.P.C., la confe- sión
en el acto, ya no necesita autorización judicial para su
otorgamiento, resultando
confesión a través de apoderado, como ya se había
hecho costum- bre, por cuanto se ha previsto que
cuando la parte actúe en el pro- ceso por intermedio de
apoderado, por tener domicilio real en lugar distante a la
sede del tribunal, que haga razonablemente admisible su
inconcurrencia, o que tuviere domicilio constituido en el
extranjero, la recepción de la confesión podrá ser
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 177
comisionada a la autoridad
178 Sucesiones – Mortis
Causa

judicial competente del lugar, como lo prevé el art. 167


del aludido código

Al excluirse al apoderado, de la confesión, se pretende


evitar se burle a la justicia y que el principio de
inmediación permita al juez conocer la verdad de boca
propia del emplazado, con las connota- ciones de orden
psicológico que supone la sola presencia y partici- pación
del confesante en audiencia pública y contradictoria.
Respecto de la prueba testifical la única variante que se
observa es que el Código de Procedimiento Civil permitía
actuar como testigo a toda persona mayor de 14 años de
edad, en cambio el actual Códi- go Procesal Civil lo hace
respecto de los mayores de 16 años.

Con relación a la prueba de inspección, privilegia su


diligenciamien- to frente a otros medios de prueba,
permitiendo su celebración den- tro de los 10 días
siguientes a su providenciación en la audiencia
preliminar, para que se cuenten con los suficientes

La reconstrucción de hechos tiene por objeto comprobar si


ellos se realizaron o pudieron haberse realizado de una
manera determina- da.

Es posible que a ambas actuaciones puedan concurrir


también peri- tos y testigos.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 179

Sobre la prueba pericial que requiere de conocimientos


especiali- zados en alguna ciencia, arte, industria o
técnica, corresponde a la autoridad judicial resolver en
audiencia preliminar sobre su proce- dencia, designación y
fijación de los puntos sobre los que versará la pericia, de
acuerdo con las proposiciones de las partes y los que
considere necesarios.

La prueba por informe está referida a la obtención de informes


entidades públicas o privadas, cuando recaigan sobre puntos
clara- mente individualizados y referidos a hechos o actos
que resulten de la documentación, archivo o registro del
órgano informante, resultan- do novedoso el derecho
extensivo previsto en el art. 205 del aludido código, que
permite a los abogados, y en general a quienes actúen en
representación de otro, solicitar en cualquier oficina,
pública o privada, testimonio, copia legalizada o
fotocopia autenticada del documento que les interese o
de la actuación administrativa que se pretenda, aclarando
que
de lo hacen para presentarlo como prueba en proceso
En relación a la prueba para mejor proveer, debe
destacarse que el art. 207-II del código de referencia,
concluida la audiencia de juicio, permite al juzgador,
excepcionalmente, disponer la prueba que considere
necesaria para mejor proveer y que fuere importante para
la formación de su criterio, disponiendo sobre la forma
180 Sucesiones – Mortis
Causa
y el tiempo en que deberá ser recibida. En este caso,
dejará constancia
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 181

de las razones por las cuales no dispuso oportunamente su


diligen- ciamiento durante el curso del proceso. Cuando
se haga uso de di- cha facultad, la audiencia para dictar
sentencia se postergará por un tiempo no mayor a 30
días, en cuya oportunidad se diligenciará la prueba que
pudiere ser recibida, se oirá a cada parte y el juez
puede decretar cuarto intermedio, levantado el cual
pronunciará sentencia fundada.

BARRIOS DE ANGELIS “producir es no sólo crear, sino también


llevar y procurar, por lo que el aporte es también
producción”

Es importante de todas formas separar:

El aportar (los documentos)

El producir (otros medios probatorios)

YA NO EXISTE EL TERMINO DE PRUEBA PRE CONSTITUIDA, porque


en realidad ya se ofrece la prueba documental en la
demanda, con- testación, reconvención y excepciones.
AHORA EXISTE LA PRUEBA FORMADA ANTES (DOCUMENTAL)
Y FUERA EL PROCESO (INSPECCIOMES, PERITAJES, RECONTRUC-
CIÓN)

En relación a la prueba documental electrónica es


producción de prueba documental, pero se a incorpora
al juicio por intermedio de las inspecciones judiciales y en
182 Sucesiones – Mortis
Causa
otros casos combinado con las pericias
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 183

LA REGLA DE LA ADQUISICION PROBATORIA, DETERMINA QUE


EL MEDIO DE PRUEBA SE ADQUIERE PARA EL PROCESO, POR LO
QUE
NO PUEDE SER DESISTIDO UNILATERALMENTE y menos
retirarse la prueba ofrecida, porque deja de ser propiedad
de las partes.

EXISTE EL DEBER DE COLABORAR CON LA EFECTIVA Y ADECUADA


PRODUCCION DE LA PRUEBA

la no colaboración de acuerdo a este principio genera una


presun-
ción simple en contra del incumplido sino genera una
consecuencia especifica

Pero si la general y se trata de un documento que está


en poder de la parte y no colabora con proporcionarlo
determina que se tenga por cierto su contenido y su
existencia

VERDAD MATERIAL
ESCENARIO PROCESAL ACTUAL:
CONVICCION EN EL JUZGADOR
SCP No 1662/2012 de 1 de octubre 2012:

Verdad material, cuyo contenido constitucional implica la


Superación de la dependencia de la verdad formal se
encuentran impelidos a dar aplicación, entre ellas, al
principio de verdad material, por so- bre la limitada
184 Sucesiones – Mortis
Causa
verdad formal. Razonable”.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 185

SCP No 1662/2012 de 1 de octubre 2012:

Impele a reconocer la prevalencia del derecho


sustantivo sobre el derecho adjetivo o sobre las formas
procesales, que a su vez y en el marco del caso analizado
obliga a los administradores de justicia entre otros a
procurar la resolución del fondo de las problemáticas
sometidas a su jurisdicción y competencia dejando de lado
toda nuli- dad deducida de formalismos o ritualismos
procesales que impidan alcanzar un orden social justo en
un tiempo razonable”.

PRINCIPIO DE VERDAD MATERIAL


ARTICULO 1. 16.- Verdad material. La autoridad judicial
deberá verificar plenamente los hechos que sirven de
motivo a sus decisiones

DEMANDA TIENE AFIRMACIONES QUE SE REFIEREN A


HECHOS – ESTO SE DEBE VERIFICAR - COMPROBAR

ARTÍCULO 134. (PRINCIPIO DE VERDAD MATERIAL). La


autoridad judicial en relación a los hechos alegados
por las partes, averiguará la verdad material,

AVERIGUAR LA VERDAD MATERIAL ES LA VERIFICACION


O COMPROBACION DE LOS HECHOS AFIRMADOS
186 Sucesiones – Mortis
Causa
NO EXISTE NINGUNA CONTRADICCION
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 187

Recursos en la audiencia preliminar

Antes de terminar éste importante capítulo, corresponde


señalar que como consecuencia de todo lo expuesto en
relación a las actividades que se deben desarrollar en
audiencia preliminar, con seguridad que se pronunciaran
muchas resoluciones en forma oral; por lo tanto la parte que
considere que le causa perjuicio a sus derechos, puede
impugnar mediante los recursos que disponga conforme a
ley.

Entre los diferentes recursos que procede por lo


previsto por de acuerdo al artículo 367.1, está el recurso
de reposición previsto a su vez por el artículo 253 que
determina procede contra las providen- cias y autos
interlocutorios con objeto de que la autoridad judicial,
advertida de su error, los modifique, deje sin efecto o
anule. Es im- portante aclarar que si bien este recurso
puede plantearse en cual- quier momento del proceso,
inclusive en ejecución de sentencia a di- ferencia de lo que
establece el procedimiento de 1976, que en el caso de
la audiencia preliminar, debe ser interpuestos verbalmente
en la misma audiencia y de manera oral como prevé la
primera par- te del artículo 254 y según el parágrafo IV
del referido artículo será contestado y resuelto en la
misma audiencia de manera inme- diata manteniendo,
modificando, dejando
Corresponde aclarar sin recurso
que éste efecto puede
o anulando la
ser también
interpues- to por escrito fundamentado en el plazo de tres
días contados a par- tir de la notificación con la
providencia o auto interlocutorio, esto reiterando
siempre que no hubieren sido dictadas en audiencia, se- gún
el artículo 255 ésta resolución que modificare o dejare
sin efecto la recurrida, es inimpugnable, pero nos deja
la salvedad de poder reproducir la cuestión objeto de la
reposición, al recurrir de la sentencia o auto definitivo,
siempre que fuera procedente.
188 Sucesiones – Mortis
Causa

Otro de los recursos es el de apelación con el Auto


interlocutorio de acuerdo al 367.2 que resolviere
excepciones previas que será ad- mitido con efecto
diferido, porque se trata de esas excepciones que no ponen
fin al proceso, y por ende cualquier defecto podría subsa-
narse al dictarse la sentencia o antes mediante la sanidad
procesal, estamos hablando de las excepciones que no se
pronuncian sobre el derecho objeto del proceso sino
sobre el proceso como tal, por lo que se halla
condicionado a la apelación principal.

Por último el referido artículo 367.3 se refiere también al


recurso de apelación, pero en relación a las excepciones
previas cuya resolución tiene un carácter definitivo, porque
se pronuncian sobre el derecho y no sobre el proceso, por lo
tanto pueden concluir en forma definitiva al proceso en
caso de aceptarse el medio de defensa propuesto ya sea
contra le demanda o reconvención, en éste caso la apelación
es en el efecto suspensivo.

En relación a estos recursos el artículo 257 establece


que procede contra las sentencias, autos definitivos y otras
resoluciones que ex- presamente establezca la Ley, pero el
requisito resulta ser que no se considerarán como causales
de apelación los errores de derecho que no afectaren la
parte resolutiva de la sentencia. El artículo 259.1 en
cuando al efecto suspensivo señala que la competencia de la
autori- dad judicial se suspende, desde que se expide el auto
de concesión hasta que el tribunal de segunda instancia
devuelva el expediente para que se cumpla lo resuelto por
el superior en grado, impidiendo la ejecución de la sentencia
o auto definitivo; por su parte el inciso 3) en lo referente al
efecto diferido establece que se trata del simple anuncio
del recurso, sin perjuicio del cumplimiento de la resolución
impugnada y sin que se suspenda el proceso y se reservará
la inter- posición y fundamentación juntamente con una
eventual apelación de la sentencia.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 189

Sobre esta parte de las resoluciones y recursos en la


audiencia pre- liminar, resulta importante también
referirse a lo previsto por el ya citado artículo 367
ahora parágrafo II que si se trata de un auto
interlocutorio que declarare probada la excepción de
litispendencia, se ordenará el archivo de obrados o en su
caso la acumulación. Si se trata de una excepción de
demanda defectuosa, la parte deman- dante podrá
subsanar los defectos en la misma audiencia, en cuyo
caso se permitirá a la parte demandada complementar su
contesta- ción en mérito de las aclaraciones formuladas por
ción de lo
la parte omitido,
actora. bajo
En el apercibimiento
caso de tenerse
de una excepción por de
de falta no
presenta- da la demanda.
capacidad, personería o re- presentación, se concederá
un plazo de diez días para la subsana-
Si se dispusiere la intervención de un tercero, se procederá a
su cita- ción conforme a derecho, en este caso, como en el
anterior, se sus- penderá la audiencia a sus efectos.

Algo que es importante señalar es lo previsto por el


citado artículo 367 parágrafo IV, es la posibilidad que se
establece de poder pro- nunciar sentencia en ésta
audiencia si el asunto fuere de puro dere- cho o siendo de
hecho, se hubiere diligenciado totalmente la prueba, o se
resolviere prescindir de la aún no diligenciada, en ese caso,
se oirán las alegaciones de las partes y se pronunciará
sentencia, esto para facilitar el procedimiento y permitir

En este caso la sentencia debe ser pronunciada en forma


oral en la audiencia preliminar por el juez en forma
motivada, razonada y fundamentada, dando las razones y
consideraciones de su fallo. Co- rresponde señalar que
contra ésta sentencia procederá el recurso de apelación
previsto por el artículo 261.I.

Al finalizar la audiencia preliminar debe realizarse la


convocatoria a la audiencia complementaria. Con este
190 Sucesiones – Mortis
Causa
señalamiento quedaran notificadas las partes.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 191

5.- AUDIENCIA COMPLEMENTARIA


SEÑALAMIENTO Y PREPARACIÓN DE LA AUDIENCIA COMPLEMEN-
TARIA
ANTES DE SU REALIZACIÓN, DEBE PREPARARSE Y ADECUARSE LA
MISMA:

• REALIZAR NOTIFICACIONES Y EMPLAZAMIENTOS A TESTI-


GOS, PERITOS, ETC.

• RESOLVER ALGUNOS INCIDENTES COMO LAS EXCUSAS Y


RECUSACIONES DE PERITOS

• EN ESE INTERIN FUERA DE AUDIENCIA SE DEBE DILIGENCIAR


TODA LA PRUEBA QUE SE DISPONGA, EJ: PRUEBA PERICIAL,
INSPECCIONES, RECONSTRUCCIONES, PRUEBA POR IN-
FORME

OBJETO DE LA AUDIENCIA COMPLEMENTARIA


En la audiencia complementaria se desarrolla el

oral con todas las garantías del proceso oral resolviendo al


final las pretensiones jurídicas que han sido introducidas
legal y oportunamen- te.

Demostrar sus pretensiones jurídicas invocadas, sus


alegaciones, des- truír o desvirtuar las de contrario, deben
demostrar los hechos y con- vencer al juez.
192 Sucesiones – Mortis
Causa

Uno de las cosas más sobresalientes es que la audiencia


complemen- taria finalizará con la dictación de la
sentencia en forma oral.

ACTIVIDADES A. COMPLEMENTARIA 368


• SI NINGUNA DE LAS PARTES NO ASISTEN A LA
AUDIENCIA NO SE SUSPENDE ART 378

• SI SE DISPONE LA PRODUCCIÓN DE PRUEBA PARA MEJOR


PROVEER SE PUEDE SEÑALAR LA AUDIENCIA RESPECTIVA,
COMO SE SUJETA AL PRINCIPIO CONTRADICTORIO PUEDE
POSTERGAR LA AUDIENCIA PARA DICTAR SENTENCIA HASTA
POR 30 DÍAS, CONFORME AL ART. 208 DEL C.P.C.

• SE PODRA SUSPENDER LA AUDENCIA DE OFICIO O A PETI-


CIÓN DE PARTE, ÚNICAMENTE CUANDO FALTARE EL DILI-
GENCIAMIENTO DE ALGUNA PRUEBA QUE DEBA CUMPLIRSE
FUERA DEL ASIENTO JUDICIAL, SE SEÑALARÁ LA REANUDA-
CIÓN DE LA AUDIENCIA DENTRO DE LOS 15 DÍAS
SIGUIEN-

• SÍ UNA O AMBAS PARTES NO ASISTEN A LA AUDIENCIA


SE- ÑALADA PARA LA LECTURA DE LA SENTENCIA, NO SE
SUS- PENDE LA MISMA Y SE PROCEDE CON LA LECTURA
(216.II DEL C.P.C.)
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 193

• ART. 216 .I LA SENTENCIA PUEDE DICTARSE SOLO LA PARTE


RESOLUTIVA EMN AUDIENCIA SOLO SI EL CASO AMERITA,
ES UNA EXCEPCION NO UNA REGLA

• II. LA FUNDAMENTACION DEL FALLO PODRA DIFERIRSE PARA


UN PLAZO NO MAYOR DE 20 DIAS

• IV. EL PLAZO PARA LA IMPUGNACION CORRE DESDE LA


NOTIFICACION EN AUDEMNCIA Y PARA LOS AUSETNRS
DESDE SU NOTIFICACION EXPRESA.

El procedimiento señala en el artículo 368 .I que si en la


audiencia preliminar no se hubiere podido diligenciar
tontamente la prueba ofrecida por las partes en el
proceso ordinario oral, se convocara a las partes para
audiencia complementaria, caso contrario seria casi

El artículo 368.II establece que ésta audiencia debe realzarse


dentro de los 15 días luego de concluida la audiencia
preliminar, corres- ponde aclarar que habiendo vito los
diferentes recursos en relación a las resoluciones emitidas
en la audiencia preliminar, debemos enten- der que esos 15
días sería luego de haberse resuelto dichas impug- naciones
por la instancia superior en los casos que fuere en el efecto
suspensivo.
194 Sucesiones – Mortis
Causa

Siempre en relación a estos 15 días, se debe tener en cuenta


que no resultara ser un plazo fatal, por cuanto antes de
realizar propiamen- te la audiencia complementaria
debe prepararse o adecuarse la misma, por ejemplo
realizar la inspección judicial, la pericial, infor- mes
notificarse y emplazarse a los testigos, peritos diferidos a
confe- sión etc, para que la misma pueda ser producida
en la futura au- diencia complementaria, entonces el
mismo resulta en alguna medida nominal.

A diferencia de la anterior audiencia preliminar, esta no


se que de suspender por ningún motivo y no se puede
dejar de diligenciar la prueba por inconcurrencia de
alguna de las partes, el antes citado artículo 368.III es
claro cuando indica que la inasistencia de las par- tes
significa presunción desfavorable para el inconcurrente, de
esto se debe entender que la audiencia de partes no es
causal de suspen- sión de la audiencia ni existen sanciones
para el inasistente como en la preliminar.

El artículo 368.V y VI, establece las actividades


procesales que se deben realizar en la misma entre las
que podemos puntualizar las siguientes:
 Recepción de la prueba pendiente, testigos, peritos,
informes, etc hasta agotar con toda la prueba
propuesta por las par- tes intervinientes.
 Se debe acumular al expediente todos los informes y
demás documentos recibidos que ya han sido
diligenciados con an- terioridad a ésta audiencia.
 Se debe hacer constar sobre las resoluciones de
admisión y rechazo de la prueba como también
sobre la interposición de recursos.
 Alegatos en conclusiones de las partes de 10 minutos
por ca- da una de ellas.
 Resolución de conflicto con el dictado de la sentencia
corres- pondiente.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 195

.
Decíamos uno de los objetivos es la producción o
diligenciamiento de la prueba, es la etapa donde
realmente se pone en movimiento a la prueba para que
produzca efectos jurídicos; se recepciona la prue- ba
propuesta por las partes conforme al orden y
diligenciamiento que ordene el juez de la causa.

En esta audiencia y momento procesal, donde las partes


deben in- corporara juicio todas sus pruebas y a partir de
ello demostrar sus pretensiones jurídicas invocadas así
mismo es el momento para des- truir y desvirtuar las
pruebas del contrario, para eso deben tratar de
demostrar los hechos y convencer el juez quien es el
que final- mente debe resolver el conflicto en sentencia,
tomando en cuenta el principio de la verdad material
previsto por el artículo 134 que jus- tamente le permite
al juzgador averiguar la verdad valiéndose de los
medios probatorios planteado por las partes,
Todas las pruebas deben ser recepcionadas
personalmente por el juzgador por el principio de
inmediación y en forma continua y con- junta, por imperio
del principio de inmediación y en forma continua y
conjunta, por imperio del principio de concentración y
en forma contradictoria con el fin de no desvirtuar la
oralidad que debe ser el principio rector del proceso
civil.
El objetivo central es que en la audiencia complementaria
sean reci- bidos todos los medios de prueba, es decir las
declaraciones de los testigos y peritos una vez oídos por su
orden quienes además a crite- rio del juzgador deberán
permanecer en el acto a efecto de aclara- ciones
complementarias o careos posibles como establece el
artículo 368.IV, salvo autorización de la autoridad
judicial para su retiro. También se recibirá las confesiones
judiciales y se dará lectura de los informes ordenados y
otras actuaciones ordenadas por el Órgano Judicial.
196 Sucesiones – Mortis
Causa
Uno de los medios probatorios importantes y muy
comunes es la prueba testifical y algo nuevo es la edad
de los testigos que según el artículo 168 pueden ser
testigos desde los 16 años y debe ser
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 197

extraño a la relación procesal: es decir, no tener ninguna


relación e interés con las partes y la pretensión jurídica,
por los principios de inmediatez, concentración y
continuidad si los testigos no pueden comparecer el
tribunal debe trasladarse donde el testigo se encuen- tre,
porque no puede ser motivo de suspensión
El juzgador debe admitir sólo la prueba testifical que sea
pertinente para probar el hecho controvertido, caso
contrario debe rechazar dicho medio probatorio, una vez
que el testigo ha prestado juramen- to o formulado
promesa de decir la verdad y así examinando sobre el
interrogatorio libremente por el juzgador acerca de los
hechos controvertidos con sujeción, en lo sustancial al
interrogatorio propues- to por las partes, el juez en la
audiencia complementaria no podrá ajustarse
estrictamente a las pautas del interrogatorio, sino que ac-
tuara como un verdadero juez director por consiguiente
tiene liber- tad respetando la finalidad de la prueba
suprimiendo las preguntas ociosas.
El juez decidirá sobre las preguntas planteadas en el mismo
acto del interrogatorio y las ampliaciones, si las hubo, el
adversario del pro- ponente esta habilitado para a su vez
formular preguntas al testigo, a dichas preguntas se las
denomina” repreguntas o contrainterroga- torios”.
Una vez finalizado el interrogatorio y las ampliaciones, si las
hubo, el adversario de proponerse esta habilitado para
a su vez formular preguntas al testigo, a dichas preguntas
se las denomina” repregun- tas o contrainterrogatorio.”
En virtud del carácter contradictorio e inmediación del
proceso que son fundamentales en la oralidad, éste resulta
ser el momento preciso para objetar argumentos, pruebas
y preguntas que se desarrollan en la audiencia judicial,
se debe considerar que la objeción es la herramienta
procesal formal de presentar al juez en la audiencia
complementaria una oposición o cuestionamiento sobre un
aspecto que afecta al interés de una de las partes en
litigio y que requiere una decisión por parte del juez.
198 Sucesiones – Mortis
Causa
Como señala el artículo 172.2 pri- mero los testigos deben
hacer una exposición de los hechos que per- sonalmente les
conste y luego según el pinto 3) del citado artículo
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 199

172 las partes tienen derecho a interrogar al testigo y


rechazar las preguntas impertinentes o agraviantes, lo que
constituye la posibili- dad de oponer objeción y sólo se
reconoce las preguntas impertinen- tes y agraviantes,
aunque por la analogía con el juicio oral penal se podría
considerar también la procedencia de objeción por
preguntas capciosas o sugestivas, esta objeción tiene como
finalidad precaute- lar el debido proceso evitando que el
juicio se desvié de su objeto principal.

Concluida la declaración del testigo, de conformidad al


artículo 178 el juzgador tiene dos opciones: la primera, la
de ordenar que el tes- tigo se retire del recinto judicial y
la segunda que el testigo perma- nezca en la sala del
juzgado, en lugar que no pueda escuchar las demás
declaraciones testificales, hasta que termine la audiencia
con el objeto de un posible careo entre testigos o de estos
con las partes.
Es importante hacer notar que se halla legislado la
caducidad de la prueba cuando la parte actúa con
negligencia ya que los medios de prueba deberán ser
solicitados, ordenados y practicados dentro del plazo, es a
los interesados a quienes incumbe diligenciar oportuna-
mente y dentro de los plazos que establecen la ley o el
juzgador, por ejemplo, en la prueba testifical, existe
negligencia de la parte cuando no hubiera activado la
citación del testigo y este no hubiese comparecido por esa
razón. Situación similar podría ocurrir con in perito,
también la prueba puede ser rechazada según el
artículo 142 de oficio o a petición de parte cuando son
manifiestamente in- conducentes o prohibidos por la
regla del derecho, algo novedoso es la prueba trasladas
prevista por el artículo 143 es decir la prue- ba producida
en otro proceso donde intervinieron las mismas partes.

La prueba documental en la audiencia complementaria


debe ser incorporada mediante su lectura, como así los
200 Sucesiones – Mortis
Causa
informes escritos, los demás medios probatorios
documentales consistentes en fotografías planos, etc se
incorporan por su exhibición, los videos, grabaciones por el
medio idóneo de reproducción.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 201

El juez en el proceso ordinario oral debe ser auxiliado


en la apre- ciación de ese tipo de hechos, por personas
especializadas en algu- na ciencia, arte, industria o
actividad técnica a quienes la doctrina y las legislaciones
los denominan peritos.

En relación a la prueba pericial el juzgador es quien


debe aceptar al perito en la audiencia preliminar y fijar
los puntos de la pericia: pudiendo agregar otros o eliminar
los que considere improcedentes o superfluos; por tanto,
llegado en momento de producirse la prueba pericial en
la audiencia complementaria, directamente corresponde al
perito exponer en forma oral el objeto de la pericial, los
resulta- dos que ha alcanzado y especialmente las
conclusiones a las que ha llegado; las partes tienen la
oportunidad para pedir explicaciones, ampliaciones,
aclaraciones sobre los resultados que ha llegado el perito,
así el juez es el director del proceso tiene la exclusiva
facul- tad, si lo considera conveniente y fundado de
acceder a la petición de explicación y aclaraciones a
dictamen pericial.
La confesión judicial provocada otro medio de prueba
importante debe realizarse en la audiencia
complementaria publica a la cual podrán concurrir las
partes y sus abogados, la inconcurrencia del deferente
no suspenderá la recepción, porque la confesión se llevara a
base del interrogatorio propuesto y con la dirección del
juez, tam- poco es causal de suspensión de audiencia la
no concurrencia del abogado de alguna de las partes.
El pliego de oposiciones (interrogatorio de la confesión
judicial pro- vocada) debe ser formulado por escrito, ya
que quien provocare la confesión deberá adjuntar el
interrogatorio en sobre cerrado y el mismo debe ser
presentado al momento de ofrecer la prueba de
confesión, las preguntas serán claras y precisas, no deben
ser indi- ciosas o suceptibles de interpretarse en diversos
sentidos, para que igualmente las respuestas del confesante
202 Sucesiones – Mortis
Causa
sean claras y concretas. Las posiciones deberán versar
sobre putos controvertidos relativos a la actuación
personal de absolvente; el juez podrá modificar de oficio
y sin recurso alguno el orden y los términos de las
preguntas pro- puestas por las partes, sin alterar su
sentido.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 203

La inspección judicial y reconstrucción de los hechos prevista


por el artículo 187, es una de las pruebas mas importantes
para la investi- gación de los hechos controvertidos en el
proceso oral porque es directa y exclusiva atribución del
juez lo que pone en manifiesto el principio de inmediación
en forma clara y contundente. Se acordara cuando para el
esclarecimiento y apreciación de los hechos sea ne- cesaria
y conveniente que el juez examine por si mismo algún lugar
o cosa determinada, es decir el juez realiza el examen
personalmen- te de algún sitio o de la cosa litigiosa,
cuando sea necesario para el esclarecimiento y
apreciación de los hechos, el juez, por medio de esa
actividad, percibe el hecho o la cosa es decir ve, oye,
huele, palpa o gusta. La reconstrucción judicial en materia
civil es algo nue- vo y el artículo 189 establece que
permite al juzgador comprobar si determinados hechos se
han realizado de una manera determinada o como se han
señalado por las partes lo que le permite mayor obje-
tividad.
204 Sucesiones – Mortis
Causa

UNIDAD 13
PROCESO DE ESTRUCTURA MONITORIA

1.- NATURALEZA JURIDICA


2.- TEORIADE LAS ESTRUCTURAS PROCESALES
3.- ESTRUCTURA MONITORIA EN PROCESO SUCESORIO
4.- RECURSOS Y ORDINARIZACION

1.- NATURALEZA JURIDICA


Iniciemos por señalar algo por lo menos de manera
general sobre éste proceso y podemos decir que el
monitorio es una advertencia, apercibimiento o
requerimiento que se dirige a un deudor para que pague.
Según el profesor Piero Calamandrei el proceso monitorio es
aquel en el que, en virtud de la simple petición escrita del
acreedor, el juez competente libra, sin oír al deudor, una
orden condicionada de pago dirigida al mismo
avisándole que puede hacer oposición dentro del término
legalmente establecido-. La finalidad del proceso monitorio
es crear un título ejecutivo de manera rápida y económica
para tutelar el crédito del acreedor insatisfecho,
partiendo de la eventual no oposición en el tiempo previsto
para una posible presen- tación por parte del deudor.

El proceso monitorio es un procedimiento especial que tiene


por obje- to la resolución rápida de conflictos jurídicos en
los que no existe contradicción. Es un procedimiento rápido
y sencillo cuya finalidad es conceder cuanto antes al
demandante un título ejecutivo en aquellos juicios en los
que el demandado no se opone formalmente a la de-
manda

El artículo 376, establece que el proceso de estructura


monitoria pro- cederá en los siguientes casos:

- Ejecutivos.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 205

- Entrega del bien.


- Entrega de la herencia.
- Resolución de contrato por incumplimiento de
la obli- gación de pago.
- Cese de la copropiedad.
- Destajo en régimen de libre contratación.
- Otros expresamente señalados por Ley.

2.- TEORIADE LAS ESTRUCTURAS PROCESALES

 PROCESO MONITORIO
 Se caracteriza por utilizar la técnica de la eventualidad.
 Esto supone que se requiere al deudor para que pague o
se opon- ga.

 PROCESO MONITORIO:
 Se caracteriza también por que el Juez resuelve la
pretensión principal inaudita altera pars (sin escuchar
a la otra parte), luego da noticia del proceso al
demandado, abriéndose así la posibilidad del
contradictorio.

 El proceso monitorio surge como


respuesta al interminable
solemnis ordo iudicarius
 Se inspira en la necesidad de
proceder de manera rápida y con
ahorro de tiempo y de esfuerzos
procesales a la ejecución
206 Sucesiones – Mortis
Causa

 Para comprender la finalidad del


proceso monitorio es preciso tomar
como punto de partida que
conforme al principio
 (Nulla ejecutio sine título).
 “la ejecución forzada no puede tener lugar más
que en virtud de un título ejecutivo”
PRESUPUESTOS GERENALES DE LOS
PROCESOS DE ESTRUCTURA
MONITORIA
 COMPETENCIA
 CAPACIDAD
• LEGITIMACIÓN
PRETENSIONES EN LOS PROCESOS DE ES-
TRUCTURA MONITORIA
 ACCIONES
ACCIONES PERSONALES
REALES
 ACCIONES MIXTAS
 ACCIONES SUCESORIAS

QUE ES LA PRETENSION
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 207

Es la aspiración del actor, es el acto de postulación, por el


que el demandante expresa su querer o aspiración, con tras-
cendencia jurídica, dicha pretensión declarativa consiste en el
esfuerzo o aporte que hará el demandante”

EL DERECHO SE CONCRETIZA CON LA SEN-


TENCIA

OBJETO
El OBJETO es la PRETENSION MONITORIA

PRETENSION ES “PEDIR EL
DOCUMENTO QUE SE APORTA SE TRANSFORME
POR EL TRIBUNAL EN UN TITULO QUE LLEVE APA-
REJADA LA EJECUCION”
208 Sucesiones – Mortis
Causa

A decir de Juan Montero Aroca, Juan Gómez


Colo- mer, Silvia Barona Vilar y María
Calderón Cuadra- do en su texto DERECHO
JURISDICCIONAL

3.- ESTRUCTURA MONITORIA EN PROCESO SUCESORIO

En el caso que por materia nos interesa, es decir en tema de


sucesio- nes el artículo 389 que se refiere a la entrega de
la herencia, pro- cede cuando un tercero obstaculiza a los
herederos la toma de pose- sión de los bienes sucesorios, sin
acreditar ningún derecho sobre ellos y procede para que
haga efectiva la entrega de los bienes a los
causahabientes. “ARTÍCULO 389. (ENTREGA DE LA
HERENCIA).
Cuando un tercero obstaculice a los herederos la toma de pose-
sión de los bienes sucesorios, sin acreditar ningún derecho sobre
ellos, será citado en la vía del proceso monitorio para que ha-
ga efectiva la entrega de los bienes a los causahabientes”.

Dicho esto de conformidad al artículo 375 como principio


señala que el proceso monitorio se basa en la
presentación como prueba pre- constituida del o los
documentos constitutivos que demuestren la fun- dabilidad
de la pretensión, documentos que deben ser auténticos o
legalizado por autoridad competente, cumplido esto la
autoridad judicial tiene la obligación además de verificar
su competencia, ca- pacidad y legitimación activa del
demandante, para proceder en consecuencia a admitir
o acoger la demanda mediante el pronun- ciamiento en
forma directa de una sentencia inicial.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 209
Con la demanda y la sentencia será citada la parte
demandada para que pueda oponer excepciones en el
plazo de diez días. Si no se opusieren excepciones en el
plazo señalado, la sentencia pasará
210 Sucesiones – Mortis
Causa

en autoridad de cosa juzgada y el proceso quedará


terminado, en- trando en fase de ejecución.

El artículo 394 permite que se puede oponer


excepciones una vez citada la parte demandada en un
plazo de diez días debiendo ser en un mismo acto
todas las excepciones acompañando toda la prueba
documental de que disponga y mencionando los medios
de prueba de que intentare valerse.

Puede oponerse las siguientes excepciones

 Incompetencia.
 Falta de personería en el demandante o en el
demandado o en sus representantes, por carecer de
capacidad civil para estar en juicio o de
representación suficiente.
 Falta de legitimación.
 Litispendencia.
 Demanda interpuesta antes del vencimiento del
término o el cumplimiento de la condición.
 Falsedad del título con el que se sustentare la
demanda. Esta excepción podrá fundarse
únicamente en adulteración del documento. Si
hubiere mediado reconocimiento expreso de la
firma, no procederá la excepción de falsedad.
 La prescripción o caducidad.
 Cumplimiento o incumplimiento de la obligación.
 Compensación.
 Remisión, novación, transacción, conciliación y
compromiso do- cumentado.
 Cosa juzgada.

La sentencia inicial de acuerdo a lo que establece el


artículo 395.II puede disponer de acuerdo a los diferentes
casos lo siguiente:
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 211

 En el cumplimiento de obligación, la entrega del bien


o bienes individualizados, bajo conminatoria de
expedirse manda- miento de desapoderamiento.
 En el caso de la entrega de herencia, la posesión
de los bie- nes a los herederos, bajo conminatoria
de expedirse man- damiento de
desapoderamiento.
 En la resolución de contrato; la extinción del
contrato, más pago de daños y perjuicios.
 En el cese de copropiedad, la subasta del bien o bienes.
 En el desalojo, la devolución del bien, bajo
alternativa de lanzamiento o desapoderamiento,
según corresponda.

4.- RECURSOS Y ORDINARIZACION

De conformidad a lo previsto por el artículo 396 que es


concordante con el ARTÍCULO 385. “(RECURSOS).
Contra la sentencia definitiva que resuelva las
excepciones la parte agraviada podrá plantear
recurso de apelación que se concederá en el efecto
devolutivo conforme a los Artículos 261, 263, 264 Pa-
rágrafo II, y siguientes del presente Código, en
todo lo que fuere pertinente” y 261 se puede
interponer el recurso de apela- ción contra la sentencia
que resuelve las excepciones en un plazo de 10 días,
concedido el recurso corresponde la remisión al Tribunal
Superior para que éste luego de la radicatoria y previo
sorteo en el plazo de 15 días pronuncie el correspondiente
auto de vista, mismo que no reconoce recurso ulterior y
de conformidad con el artículo
396.II y III corresponde la ejecución de la sentencia con
el corres- pondiente lanzamiento.

Los procesos de Estructura Monitoria no alcanzan la calidad


de cosa juzgada material, sino sólo formal, lo que quiere
decir que pueden ser objeto de ordinarización “ARTÍCULO
212 Sucesiones – Mortis
Causa
386. (PROCESO OR- DINARIO POSTERIOR). I.- Lo
resuelto en el proceso ejecutivo podrá ser modificado
en proceso ordinario posterior, siempre
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 213

que la acción tenga por objeto el derecho material


y de nin- guna manera el procedimiento del proceso
ejecutivo. II.- Este proceso podrá promoverse por
cualquiera de las partes una vez ejecutoriada la
sentencia, en el plazo de seis meses. Ven- cido este
plazo, caducará el derecho a demandar la revisión
del fallo dictado en el proceso ejecutivo. III.- El
proceso ordi- nario promovido se tramitará por
separado y no podrá pa- ralizar la ejecución de la
sentencia dictada en este último.
214 Sucesiones – Mortis
Causa

UNIDAD
14
PROCESOS VOLUNTARIOS

1.- NATURALEZA JURIDICA


2.- JURISDICCIÓN VOLUNTARIA Y CONTENCIOSA

3.- PROCEDIMIENTO VOLUNTARIO

4.- LA OPOSICION EN LOS PROCESOS VOLUNTARIOS

1.- NATURALEZA JURIDICA

Hugo Alsina, al referirse al proceso voluntario dice: "en


el juicio vo- luntario las partes actúan en común acuerdo y
sólo requieren la inter- vención del juez para consolidar una
situación jurídica". Lino Palacio dice: "corresponde admitir la
existencia de un proceso denominado voluntario,
tendiente % la obtención de una decisión que integre,
constituya o acuerde eficacia a determinado estado o
relación jurídi- ca y cuyo objeto está constituido por una o
más peticiones emana- das, no de sujetos privados que
actúan como partes; sino en el carác- ter de peticionarios ó
solicitantes". Luego agrega "en los procesos voluntarios lo
son, eventualmente, a favor del peticionario o peticio- narios
que lo promueven, esa circunstancia o descarta la
posibilidad de que a raíz de suscitarse alguna de estas
discrepancias entre los propios peticionarios, o de
plantearse oposición per parte de un ter- cero o del
representante del Ministerio Público, los mencionados pro-
cesos se transforman, total o parcialmente en
contenciosos.

Couture "denominó jurisdicción voluntaria a los


procedimientos judi- ciales seguidos sin oposición de las
partes, y en los cuales la decisión que el juez, profiere, no
causa perjuicio a persona conocida." Luego agrega "en él, el
peticionario o pretensor. No pide nada contra na- die. Le
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 215
falta, pues, un adversario, tampoco tiene controversia. Si
ésta apareciere, si a la pretensión del peticionante se
opusiere alguien
216 Sucesiones – Mortis
Causa

que se considere lesionado por ella, el acto judicial no


jurisdiccional de transforma en contencioso y, por lo tanto,
en jurisdiccional".

Dicho esto el artículo 448 determina que procede la


tramitación en la vía de un proceso voluntario cuando en
los temas a tratarse no exista conflicto u oposición de
intereses, es decir se tramitan por ésta vía cuando no existe
controversia, según el artículo 450 por ésta vía del proceso
voluntario se pueden tramitar los siguientes casos:

 aceptación de herencia.
 apertura, comprobación y publicación de testamento.
 aceptación dé la herencia con beneficio de inventario.
 renuncia de herencia.
 sucesión del estado.
 desaparición y presunción de muerte.
 mensura y deslinde.
 oferta de pago y consignación.
 traducción de documento en idioma extranjero.
 inscripción, modificación, cancelación o fusión de
partidas en el registro de derechos reales, así como
en otros registros pú- blicos, siempre que no estén
regulados por ley especial.
 otras señaladas por ley.

2.- JURISDICCIÓN VOLUNTARIA Y CONTENCIOSA

Se dice que la denominación jurisdicción contenciosa es la propiamente


dicha, y se ejercita para la composición de un conflicto cuando hay con-
troversia, disputa o discusión y por ello se requiere la intervención del
órgano jurisdiccional para componer el conflicto, mientras que la jurisdic-
ción voluntaria se ejercita a solicitud de una o más personas para dar lega-
lidad a una actuación o precisión a un derecho, sin que exista desacuerdo
al hacer tal solicitud.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 217

Por eso se dice que la jurisdicción voluntaria es la serie de procedimientos


judiciales seguidos sin oposición de partes y en los cuales la decisión que
el juez profiere no causa perjuicio a persona conocida.

CONTENIDO

La jurisdicción voluntaria es de carácter documental, probatorio, fiscali-


zador. Tiende a suplir una prueba, a dar notoriedad a un hecho, a reque-
rir una demostración fácilmente accesible a todos.

En sentido estricto, en la jurisdicción voluntaria no se tiene partes, sino


interesados. El peticionante o pretensor no pide nada contra nadie, por-
que frente a su petición no tiene ningún adversario, éste surge cuando
se opone a la pretensión del peticionante si se cree lesionado por esa
pretensión y así el procedimiento de voluntario se transforma en conten-
cioso.

La resolución que se dicta en esta clase de procesos siempre es bajo res-


ponsabilidad de quien hace la petición. No hay etapa de conocimiento
para averiguar la verdad, por lo tanto, el juez solo conoce la verdad que
le dicen los interesados, y se limita a la verificación externa, unilateral,
formal.

Diferencia Proceso: Contencioso – Voluntario

La diferencias más importantes entre el proceso contenciosos y el proce-


dimiento voluntario se presenta a través de los siguientes cuadros:
218 Sucesiones – Mortis
Causa

2.- PROCEDIMIENTO VOLUNTARIO

Ya ingresando a la parte de procedimiento el artículo 451


establece que en los casos citados precedentemente se
debe presentar la de- manda o solicitud cumpliendo con
los requisitos de la demanda es decir lo previsto por el
artículo 110 debiendo cumplirse con acompa- ñar los
medios de prueba de los que la pretenda valerse,
mencio- nando la persona que en su concepto tuviere
interés en el asunto, salvo disposición contraria.

PROCEDIMIENTO PREVISTO ART. 451


 La solicitud cumpliendo art. 110 y 111
 Señalar contra quien, es decir la persona
que en su concepto tuviere interés en el
asunto (cuando corresponde)
 Control inicial art. 113 (defectos-subsanar,
recha- zar-improponibilidad y admisión
 Notificación mediante cédula al tercero
interesado en su domicilio (SI
CORRESPONDE).

 Juez tiene la facultad de:


Disponer su tramitación como proceso
incidental O pronunciar Resolución A.
Definitivo 5 días
 La Resolución admite sólo recurso de
reposición con alternativa de apelación
plazo 3 días art. 254
OBSERVACION:
La resolución es definitiva porque resuelve el mérito –
Es Auto Definitivo 211.I – Apelación 10 días 261.I
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 219

Si se han cumplido con todas las formalidades establecidas,


corres- ponde que la demanda sea admitida y según lo
que determina el referido artículo 451.II se debe proceder
a notificar mediante cédula al tercero interesado en su
domicilio, sólo en los casos que corres- ponda; aquí es
importante aclarar que tratándose de una demanda y
existiendo una persona demandada se debe considerar lo
estable- cido en el régimen de comunicaciones en el artículo
73 y siguientes, seguramente a futuro la jurisprudencia
aclarara éste aspecto, pero por el concepto del débito
proceso, el derecho a la legítima defensa y la seguridad
ción.
jurídica, es que no se puede sólo notificar por cédula, sino
cumplir con las formalidades de la comunicación que es la
Por
cita- la naturaleza del proceso no existe contestación ni
excepciones, por lo que se presente o no algún
memorial, la autoridad judicial dictará resolución sin otro
trámite o en su caso su creyere conveniente en función de
los datos y del tema que se trate, puede disponer su
tramitación como proceso incidental conforme a lo
regulado por el artículo 338, tomando en cuenta que de
acuerdo al artículo 339 los incidentes no suspenderán la
prosecución de la causa principal, a menos que la ley
expresamente lo señale.

Contra la resolución que resuelva la solicitud procede el


recurso de reposición con alternativa de apelación, que

3.- LA OPOSICION EN LOS PROCESOS VOLUNTARIOS

El artículo 452 establece la posibilidad de suscitar


oposición en el plazo de 5 días desde las notificaciones,
sobre el fondo del asunto, en éste caso la autoridad judicial,
declarará la contención, salvando derechos de los mismos
para la vía correspondiente, en éste caso estamos
hablando de un proceso de conocimiento ordinario a cuyo
trámite ya nos hemos referido, lo que es importante
220 Sucesiones – Mortis
Causa
destacar que una vez suscitada la oposición debe
formalizarse la respectiva de- manda en el plazo de
treinta días contados a partir del auto decla-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 221

ratorio de la contención, de no cumplirse en ese plazo se


tendrá por no promovida y se continuará el proceso
voluntario hasta su conclu- sión.

También referir que de acuerdo a lo previsto por el


artículo 453 de poder acudir a la vía contenciosa cuando el
proceso voluntario y sus resoluciones causaren perjuicio,
resultado que prevalecerá, entre las partes y sus sucesores.
222 Sucesiones – Mortis
Causa

Aceptación y re-
nuncia
de la herencia

4. CONCEPTO Y DEFINICIÓN:
ACEPTACIÓN – RENUNCIA
5. EFECTOS JURÍDICOS
6. TÉRMINO O PLAZO PARA ACEPTAR O
RENUNCIAR
8. ACTOS QUE SUPONEN Y NO LA ACEPTACIÓN
9. FORMAS DE ACEPTACIÓN

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN ACEPTACIÓN – RENUNCIA


M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 223

Inicialmente con referencia a la ACEPTACIÓN DE LA HERENCIA se


puede indicar que consiste en la declaración expresa o tácita que
hace el sucesor o heredero llamado a la sucesión por voluntad
del causante o de la ley, por cuyo acto manifiesta su voluntad
de suceder al de cujus en sus derechos y obligaciones que le
competían; de donde la FUNCIÓN jurídica de la aceptación
consiste en la adhesión al llamamiento como consecuencia de la
apertura de la sucesión.
La aceptación es un acto de voluntad que sin ella la herencia no
se adquie- re, ya que la sola voluntad del causante o de la
ley no es suficiente, la aceptación debe sumarse con la
vocación, razón por la que se constituye en el elemento sine qua
non para adquirir o contraer la herencia, con la fina- lidad de
hacerla propia, es decir, para transformarse en heredero y
ocu- par la nueva titularidad del patrimonio en sustitución del
de cujus.
Para que la aceptación de la herencia pueda surtir todos sus
efectos jurídi- cos, es preciso que el acto de expresión del
heredero sea enteramente voluntario, alejado de todos los
hechos o actitudes que vicien el consenti- miento; debe ser libre
e individual. De existir varios herederos con vocación sucesoria,
unos pueden aceptarla y otros repudiarla, al igual que uno
aceptar en forma pura y simple y otros con beneficio de
inventario.
Por otro lado de acuerdo a lo establecido por el
artículo 455 del Código Procesal Civil, este primer acto
jurídico, se efectuará ante Notario de Fe Pública
acompañando los documentos idóneos que acrediten su
relación de parentesco con el causante, es decir el Certi-
ficado de Nacimiento si son descendientes o ascendientes y
Certifi- cado de Matrimonio para el o la conyuge supérstite,
también se exi- ge como requisito un Certificado de Filiación
del SERECI para esta- blecer la existencia de otros parientes
en el mismo grado, además se debe demostrar la muerte
de la persona y se la acredita con el res- pectivo
Certificado de Defunción, aclarar que también se lo
puede realizar ante el Juez Público en Material Civil y
Comercial, pero siempre como proceso voluntario, esto
sobre todo por un tema de carácter económico puesto
224 Sucesiones – Mortis
Causa
que en la vía Notarial se debe hacer un depósito a la
cuenta Notarial de Bs. 500.- además del pago de los
honorarios del Notario.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 225

Esto resulta nuevo, por cuanto con el procedimiento de


1976 éste proceso voluntario se lo hacía ante el Juez de
Instrucción de Turno en lo Civil quien pronunciaba una
Resolución de declaratoria de herede- ros y franqueaba un
Testimonio de la misma, ahora el Notario, direc- tamente
debe extender un Testimonio de Escritura Pública, debiendo
guardar entre los libros o protocolos especiales que se deben
crear los documentos y la solicitud presentada, éste documento
es suficiente para su inscripción en el registro
correspondiente, se debe entender previo pago del
impuesto a la sucesión hereditaria.

Se incorpora algo novedoso, sobre la posesión que debe


ministrar la autoridad judicial a los herederos simplemente
legales, es decir a los colaterales y en cuanto a los
herederos forzosos es decir descendien- tes, ascendientes y
conyuge supérstite no es necesario la posesión como
reconoce el artículo 455.

Ante ésta solicitud de aceptación de herencia se reconoce el


derecho terceras personas de suscitar oposición
conforme al artículo 456, debiendo ser planteada ante
el mismo Notario, lo que importa la suspensión del
trámite es decir no se otorgará la Escritura Pública de
aceptación de herencia, ésta oposición debe ser tramitada
en lo tér- minos que ya tenemos expuestos en la parte del
procedimiento vo- luntario.

En lo referente a la RENUNCIA DE LA HERENCIA que constituye


en los hechos el rechazo, tiene el significado de dejación
voluntaria de una cosa que posee o de un derecho que se
tiene; trasuntado al campo del derecho de sucesiones, la
renuncia a la herencia se constituye en la an- títesis de la
aceptación, que viene a manifestarse como una resistencia u
oposición del llamado para consolidar su calidad de
heredero con una aceptación de una transmisión patrimonial
mortis causa que no le conviene o le resulta desventajosa.
226 Sucesiones – Mortis
Causa
La renuncia a la herencia consiste en un acto jurídico unilateral
y de ca- rácter expreso porque no se presume por ningún
hecho ni acto jurídico y se lo conceptúa como la acción de
repudio de la herencia a la cual es
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 227

convocado el heredero por voluntad de la ley o del de


cujus, como efecto inmediato de la apertura de la sucesión,
hecho jurídico, que con- cuerda fatalmente con la muerte
real o presunta del causante, por lo que la renuncia es
declarativa, voluntaria y libre, además expresa y formal.
Luego de la conceptualización de estos términos muy
importantes en el derecho de las sucesiones, es importante
anotar lo que dice el artículo 1016 del Código Civil “toda
persona capaz puede aceptar o renunciar una herencia”
como se puede apreciar tanto para la aceptación como
para renuncia un elemento imprescindible es la CAPACIDAD de
obrar y de disponer, porque constituyen un acto en ambos
casos de disposición patrimonial y de derechos que
devienen de la herencia. El mismo ar- tículo En su
parágrafo II se refiere al caso de los menores de edad o
incapaces y determina que ellos pueden hacerlo mediante
sus repre- sentantes legales (padre o tutor) “Las
sucesiones abiertas a favor de menores o incapaces en
general, serán aceptadas o renunciadas por sus
representantes aplicándose para el efecto las normas
pertinentes del Código de las Familia” lo que es totalmente
concordante con los artículos 46, 47 y en particular con
el art. 51 que se refiere a la ACEPTACION DE HERENCIA
LEGALDOS O DONACIONES A FAVOR DE
MENORES DE EDAD del Código de las Familias,
determinando que debe ser necesariamente BAJO
INVENTARIO
Otro elemento es el que fija el artículo 1017 del mismo
Código Civil cuando se suscita la muerte de la persona antes
de expresar su volun- tad de la aceptación o la renuncia e
indica que éste derecho se pasa automáticamente a los
herederos. Así mismo la expresión de ésta volun- tad es
INDIVISIBLE E INDIVIDUAL por mandato del artículo 1019
as- pecto que determina que sólo la persona llamada a la
sucesión es la única que puede expresar su voluntad de la
aceptación o la renuncia y lógicamente por el carácter de
indivisibilidad de la sucesión esto im- porta el aceptar o
renunciar tanto pasivos como activos. Finalmente por
mandato del artículo 1021 tanto la aceptación como la
renuncia son dos actos IRREVOCABLES aunque
indudablemente pueden ser objeto de impugnación por
228 Sucesiones – Mortis
Causa
terceros interesados.
2. EFECTOS JURÍDICOS
a) ACEPTACIÓN. En el acápite anterior se había indicado que
con la delación el llamamiento a la sucesión se concretaba,
pero para que
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 229

la misma sea también eficaz y el llamado se convierta


en herede- ro, es necesaria la aceptación; por
consiguiente, la función jurídica de la aceptación radica
en la adhesión al llamamiento de la suce- sión, de donde
se tiene que la aceptación se constituye también en una
CARGA, que sin ella no se adquiere la herencia.
Los efectos jurídicos que llega a producir la aceptación
de la he- rencia se refieren a dos aspectos:
Un PRIMER EFECTO como ya dijimos es que la expresión de
la vo- luntad en éste caso de aceptar la herencia se
retrotrae al momento de la apertura de la sucesión, lo que
quiere decir que retrocede en cuanto al tiempo al
momento mismo del fallecimiento de la perso- na; este
fenómeno jurídico tiene importancia en cuanto a los
fines de su cómputo se refiere, con relación al cálculo del
período de las caducidades y prescripciones de la
herencia, las formas de acep- tación, el pago del
impuesto fiscal sucesorio y otros, artículo 1022 del
Código Civil, es decir a quien acepta la herencia
desde ese momento se lo tiene como heredero
adquiriente en los términos que refiere el artículo 1.007
lo que quiere decir que el heredero forzo- so continúa
con el ejercicio de la posesión mientras que el simple-
mente legal y el Estado tienen que pedir judicialmente
la entrega de los bienes para la posesión.
Un SEGUNDO EFECTO considerando que la sucesión es la
transmi- sión por cuyo efecto el o los causa habientes se
subrogan toda la relación jurídica, el heredero desde el
momento en que acepta la herencia se subroga de
derecho ipso-jure precisamente los dere- chos y
obligaciones del causante, en todas sus peculiaridades
con- cebidas por el de cujus al momento de su
fallecimiento, asumiendo la posesión de los bienes dejados
por el causante, por eso el Códi- go señala “a quien acepta
se le tiene definitivamente por heredero adquiriente de la
herencia en los términos del artículo 1007” artícu- lo 1022
Código Civil como ya citamos en el punto precedente.
b) RENUNCIA. Por su parte la renuncia a la herencia también
resulta ser un acto importante, por cierto enteramente
unilateral y típica- mente consensual porque es la
230 Sucesiones – Mortis
Causa
expresión de la voluntad del o los causa habientes y esto
conlleva los siguientes efectos:
En un PRIMER EFECTO al igual que el caso anterior se halla
relacio- nada al tiempo por lo que la renuncia de la
herencia se RETRO-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 231

TRAE al momento preciso en que se produjo la apertura de


la suce- sión; y como cita expresamente el artículo 1022
del Código Civil a quien renuncia se lo considera no haber
sido nunca heredero. Esto importa que la persona que
renunció a la herencia jamás ha existi- do en la relación
sucesoria y nunca fue llamado para suceder. Ra- zón por la
que no puede tomar ni retener los bienes de la herencia,
por que es extraño a la sucesión, surgiendo para él la
obligación de restituir a la masa sucesoria aquellos bienes
que pudiesen estar en su poder; implicando naturalmente
la nulidad de todos los actos de su actividad eventual,
salvo los autorizados por la ley.
Un SEGUNDO EFECTO y considerando la vocación
hereditaria de todos quienes son convocados a la sucesión
ese derecho inmedia- tamente es transmitido en forma
automática a favor de sus propios descendientes o en su
caso a quienes corresponde la sucesión en los diferentes
ordenes que se ha ido estudiando, para que estos ocu-
pando su lugar puedan suceder aceptando la herencia,
si así lo desean en fundamento del derecho de la
representación; el pre- cepto tiene relación con lo
prescrito en el artículo 1089 del Código Civil.
EL TERCER EFECTO surge cuando el heredero renunciante no
tuvie- se herederos forzosos, es decir descendientes, en
ese caso la cuota la cuota parte de la herencia que le ha
sido deferida, acrecentará el acervo hereditario de los
coherederos, como indica el artículo 1078 del Código
Civil “la parte del heredero legal que renuncia acrece a
favor de los co-herederos llamados juntamente con él a la
herencia. Si el renunciante es heredero único, la herencia
se defiere a los sucesores del grado siguiente”; sin
embargo, se salvan los de- rechos de los bienes recibidos
en calidad de donación en vida del causante, aspecto que
no impide el derecho de su retención ni el de exigir la
obtención del legado si es que fue instituido como sucesor
voluntario.
Finalmente para ambos casos, es decir para la aceptación
como la renuncia se debe considerar lo previsto por el
artículo 1021 del Código Civil que determina que una
vez que se ha formulado la aceptación o la renuncia por
el heredero a la herencia, a la que ha sido llamado, con
232 Sucesiones – Mortis
Causa
las formalidades señaladas al efecto, es decir, en forma
expresa y solemne, la ley no admite su RETRACTACIÓN,
porque la renuncia al igual que la aceptación es
IRREVOCABLE; sin
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 233

embargo, puede ser impugnado cuando el acto jurídico


adolece de alguno de los vicios del consentimiento, cuya
acción puede se inter- puesta por los terceros interesados
en la sucesión, en especial por los acreedores del causante
que pudiesen resultar perjudicados con la actitud del
dimitente.
La herencia al estado no es renunciable
Porque se considera al Estado como un sucesor natural,
forzoso y de última instancia.

3. TÉRMINO O PLAZO PARA ACEPTAR O RENUNCIAR


Con referencia a la aceptación de la herencia,
necesariamente debe- mos considerar lo que determina el
artículo 1029 del Código Civil que prescribe que el llamado
para suceder cuenta con el plazo de diez años para
aceptar la herencia que se le defiere por voluntad de la ley
o del testador, período de tiempo que se contabiliza a
partir de la apertura de la sucesión, o desde que se cumple la
condición suspensiva impuesta al sucesor; esta previsión legal
corre tanto para los herederos como los legatarios. La falta
de ejercicio potestativo de aceptar de la herencia dentro del
plazo que precisa la ley, determina la prescripción del
derecho de suceder para el heredero o el llamado para la
suce- sión.
En forma excepcional cuando el causante estuvo reatado
al cumpli- miento de ciertas obligaciones de cumplimiento, lo
mismo que los otros sucesores, no siempre tendrían que
esperar el transcurso de los diez años para ver si los
herederos conocidos aceptan o no la herencia, da- da la
urgencia de las operaciones comerciales pendientes que
satisfa- cer, en esa situación particular, EXCEPCIONALMENTE,
cualquier perso- na interesada en la sucesión como son los
acreedores hereditarios, los coherederos o herederos
subsiguientes (los que suceden por derecho de representación o
los sustitutos) amparados en la previsión contenida en el
artículo 1023 del Código Civil, pueden pedir al juez,
transcurridos los nueve días del fallecimiento del causante,
fije un plazo razonable, que generalmente no es más de
un mes para que el heredero pueda manifestarse o declarar
si acepta o no la herencia. En ese plazo, el he- redero debe
234 Sucesiones – Mortis
necesariamente adoptar las opciones Causa de aceptar la he-
rencia en cualquiera de sus formas o contrariamente,
renunciar a ella; si al vencimiento del plazo de un mes que le
fueron concedidos, el here-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 235

dero que no se ha pronunciado se entiende que acepta la


herencia en forma pura y simple
También resulta importante considerar otro plazo
establecido por el artículo 1033 siempre del Código Civil
que establece un periodo de 6 meses para que se acepte la
herencia pero con beneficio de inventario
En lo que respecta a la renuncia el artículo 1053 del Código
Civil, nos dice que: “los sucesores tienen el plazo de DIEZ años
para renunciar a la herencia. Este plazo se cuenta desde que
se abrió la sucesión o des- de el día en que se cumple la
condición cuando el heredero fue institui- do
condicionalmente”.
A esto nuevamente se debe considerar lo que determina
el artículo 1023 del Código Civil es decir a la posibilidad
que los acreedores del de cujus o cualquier otra persona
interesada en la sucesión, pueden pedir judicialmente al
heredero para que se manifieste en el plazo no superior de
un mes en éste sobre si renuncia la herencia luego de trans-
curridos nueve días del fallecimiento del causante, bajo
alternativa de que si no se manifiesta, se lo tendrá como
aceptante puro y simple.
4. CARACTERÍSTICAS Y FORMAS DE LA ACEPTACIÓN
La manifestación de la voluntad de la aceptación o
renuncia de la he- rencia por parte del llamado a la
sucesión para que surta válidamente sus efectos jurídicos,
debe reunir determinados caracteres de acuerdo a lo que
determina la propia ley, siendo los mismos los siguientes:
a) ACTO DE LIBRE DECISIÓN. En vista de que a nadie se le
puede imponer la aceptación o la renuncia de una
herencia, el heredero tiene absoluta libertad de elegir
la opción que mas le convenga a sus intereses; sin
embargo, excepcionalmente, puede ser obligado a que en
los plazos prudenciales que establece la ley, adopte la
decisión de elegir cualquiera de las opciones que se le
faculta.
b) ACTO NEUTRO. La aceptación de la herencia se considera
un acto neutro, porque no es oneroso ni gratuito; esto
significa que para la aceptación no se requiere de
desembolsos económicos por el here- dero, es decir, una
236 Sucesiones – Mortis
Causa
contraprestación (no se puede comprar), como que
tampoco proviene de un obsequio o regalo.
c) ACTO INDIVISIBLE E INDIVIDUAL. Significa que la
aceptación emitida por el heredero no puede ser
parcial, o sea, elegir entre algunos bienes y rechazar
otros, en razón de la unidad que repre-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 237

senta el patrimonio; por ese hecho, el heredero, debe


aceptar la totalidad de la herencia o rechazarla de igual
modo, tal como se- ñala el artículo 1019 del Código
Civil. De otra, la aceptación no puede estar sujeta a
condición ni plazo, sino que es pura y simple.
El Derecho de aceptar la herencia es eminentemente
personal del llamado a suceder, como acto de disposición,
en razón de que tie- ne consecuencias de carácter
patrimonial que en el futuro pudiera comprometer el suyo;
en ese entendido, cada heredero convocado puede
ejercitar por sí esa facultad potestativa, en forma individual
al igual que los otros llamados conjuntamente. Es un
derecho exclu- sivo para optar la decisión de constituirse o
no en calidad de here- dero.
d) ACTO IRREVOCABLE. El carácter saliente de la aceptación
es su irrevocabilidad. Al aceptante no le está permitido
retractarse de la opción que ha adoptado, artículo 1021
del Código Civil. Este prin- cipio jurídico radica en la
finalidad de proteger los intereses de los acreedores
hereditarios, de los legatarios, y la propia estabilidad de la
transmisión hereditaria.
e) ACTO INMODIFICABLE. Tomada la decisión de la
aceptación, al heredero tampoco le está permitido
modificar la opción, en el en- tendido de que una
aceptación pura y simple no podría transfor- marse en
aceptación con beneficio de inventario, por cuanto la
elección de una de las formas supone la renuncia de la
otra.
Este principio reconoce también la finalidad de
garantizar o dar la certeza a los acreedores hereditarios y
terceros interesados legíti- mos en la sucesión sobre el
carácter inmediato y definitivo de la su- cesión, en el
propósito de que éstos puedan ejercitar los medios ju-
rídicos para el cumplimiento de sus acreencias y demás
obligacio- nes.
f) ACTO TRANSMISIBLE. En la situación posible que el
llamado a su- ceder premuera al causante,
naturalmente sin haber tenido la oportunidad de
aceptar o renunciar la herencia o que se por algu- na de
las formas establecidas en nuestra legislación sea excluido,
238 Sucesiones – Mortis
Causa
en ese caso el derecho que tenía sobre la herencia, se
transmite a favor de sus propios herederos como
determina el artículo 1017 del Código Civil y en éste
caso se puede dar la representación o el acrecimiento de
acuerdo a lo citado en éste mismo tema.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 239

g) ACTO ANULABLE. La aceptación de la herencia puede ser


anula- da cuando fue concedida con la concurrencia del
error, la violencia o el dolo, hecho que constituyen vicios
del consentimiento. El plazo fatal para demandar la
anulabilidad es de TREINTA días contados desde que cesó
la violencia o desde que se descubrió el error o el dolo,
artículo 1020 del Código Civil, bajo pena de caducidad.

5. ACTOS QUE SUPONEN Y NO LA ACEPTACIÓN


Por la prescripción contenida en el artículo 1026 del
Código Civil, la ley supone aceptación tácita de la herencia
cuando el heredero ejecuta ciertos actos de disposición
gratuita u onerosa de sus derechos suceso- rios, es decir de
la cuota de parte que le corresponde, a favor de un
extraño o de alguno de los coherederos; en la comprensión
de que al transferir los derechos que dice tener en la
sucesión, manifiesta su aceptación tácita, presunción, y está
de hecho sujeto a las obligaciones consiguientes, así puede
constituir con la donación, la venta o permuta
Por otro lado el mismo Código Civil en el artículo 1028
establece que existen algunos otros aspectos que no
constituyen precisamente acepta- ción de la herencia y se
refiere cuando éstos se limitan a precautelar los bienes
sucesorios a título conservativo y de mera administración
temporal, como protestar letras de cambio, inscribir hipotecas,
reparar las cosas, interrumpir prescripciones, lo mismo que los
actos realizados con carácter urgente como pagar los gastos
de última enfermedad y entierro del difunto, la
remuneraciones a los empleados en labores do- mesticas;
finalmente, la venta con previa autorización judicial de aque-
llos bienes con peligro de perecer, despreciar o de cosechas ya
madu- ras. Los gastos que demanden esos actos están a cargo
de la herencia.

6. FORMAS DE ACEPTACIÓN
También debemos referirnos que la aceptación de herencia de
acuerdo a lo que determina el artículo 1025 del Código Civil
es pura y simple y a su vez esta forma pura o simple
puede ser de forma expresa o táci- ta. Cuando se trata de
240 Sucesiones – Mortis
Causa
una forma expresa, esta necesariamente debe ser mediante
una declaración escrita presentada ante el Juez compe- tente o
en su caso que el heredero hubiese asumido su condición de
he- redero; entre estos actos de carácter expreso encontramos
precisamen-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 241

te la declaratoria de herederos, apertura, publicación,


protocolización de testamento, etc. Por su parte es tácita
cuando el heredero realiza algunos actos que hagan
presumir la voluntad de aceptar esa herencia, actos que nos
los realizarían de no tener el derecho propietario que sólo
le otorga en éste caso la sucesión hereditaria y su
consiguiente aceptación. No constituyen aceptación tácita
cuando se realiza pagos de gastos funerarios, costumbristas,
etc.
Finalmente como determínale artículo 1030 del Código Civil
por el acto de la aceptación pura y simple como efecto se
tiene que ambos patri- monios del causante y del causa-
habiente se unen y se confunden for- mando uno solo; por lo
tanto los derechos y las obligaciones del de cu- jus se
convierten en las del heredero.
El Código Civil hace referencia a otra forma de aceptar la
herencia cuál es la herencia con beneficio de inventario, lo
que será objeto de estudio en un tema especial por la
importancia y naturaleza de la mis- ma, sin embargo habrá
que considerarla también como una forma de aceptación
de la herencia.
7.- RENUNCIA DE LA HERENCIA
La renuncia es otra facultad potestativa del o los
herederos que pueden expresarla en el plazo de los 10
años conforme lo determina el artículo 1029 del Código Civil,
se entiende porque un heredero no siempre se halla
reatado a la aceptación de la herencia, máxime si como
dice Messineo esta fuera damnosa.

En éste caso se le permite al o los herederos que así tomen


la deter- minación de apersonarse por la vía del Proceso
Voluntario ante un Notario de Fe Pública una vez abierta la
sucesión para expresar esa su voluntad, misma que quedará
fijada en una Escritura Pública como señala el artículo 476
del C.P.C.

Sin señalar las causas el artículo 477 prevé la oposición


que puede suscitar cualesquier personas interesada que
acredite su interés legí- timo, en éste caso se tiene ya dicho
242 Sucesiones – Mortis
Causa
que la misma debe ser plantea- da en el plazo de los 5
días de las notificaciones y la misma se tra- mita en la
forma prevista de acuerdo al artículo 252.II. del C.P.C.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 177
178 Sucesiones – Mortis
Causa

Herencia con bene-


ficio
de inventario

1. CONCEPTO Y
DEFINICIÓN
2. ACEPTACIÓN CON BENEFICIO DE INVENTARIO
3. ADMINISTRACIÓN DE BIENES Y FIANZA
4. RENUNCIA Y PÉRDIDA DEL BENEFICIO DE INVENTARIO
5. PAGO A ACREEDORES Y LEGATARIOS
6. CADUCIDAD DEL DERECHO DE LOS ACREEDORES
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 179

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
En materia sucesoria, el término beneficio de inventario, alude
a un de- recho perteneciente al heredero o sucesor
universal, para no ser obli- gado por las deudas de la
sucesión sino hasta la concurrencia del valor de los bienes
que ha recibido, y evitar la confusión de los bienes pro-
pios con los hereditarios esto según Capitant.
Para Messineo el beneficio de inventario es un instituto que se
conside- ra remedio contra la herencia damnosa u onerosa,
esto es, con pasivos que superen los activos. Se debe tomar
en cuenta que la aceptación de la herencia no siempre es
un beneficio para el heredero, caso en el cuál, este, se ve
expuesto a responder con su propio patrimonio las deudas
de la sucesión, lo que también supone una desventaja para los
acreedores personales del heredero, anteriores a la apertura
de la su- cesión, quienes ven expuestos a tener que concursar
con los acreedores del causante.
Los autores consideran un término medio a la aceptación de la
herencia con beneficio de inventario entre lo que es la
aceptación pura y simple y la renuncia de la herencia. Para
Ripert y Planiol las ventajas princi- pales de ésta figura son:
sólo responde de las obligaciones de la suce- sión, hasta la
concurrencia del activo y produce una separación neta del
patrimonio propio respecto del concebido en la sucesión. Estos
be- neficios tienen por contraparte una minuciosa
inventariación y un siste- ma de precauciones y seguridad
dirigidas a proteger los derechos de los acreedores,
legatarios, etc del causante.
Nuestra legislación impone dos formalidades al heredero que
se acoja a éste beneficio: una declaración expresa que
debe presentar ante el Juez competente con una lista de los
acreedores del causante y sus do- micilios y el otro la
inventariación el mismo que puede preceder o se- guir a
la inventariación.

2. ACEPTACIÓN CON BENEFICIO DE INVENTARIO


La aceptación de la herencia con beneficio de inventario, viene
180 Sucesiones – Mortis
Causa
a cons- tituirse en un acto enteramente libre e individual del
heredero; por esta
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 181

forma singular, su responsabilidad civil, contractual o


extracontractual, por nexos con el causante, no se extiende
más allá de donde alcancen los bienes de la herencia, conserva
además, todos los derechos y acciones que hubiese tenido
contra el causante, combinando así las ventajas de acreedor
y de heredero.
La aceptación de la herencia con beneficio de inventario es
una facultad potestativa y siempre expresa que tiene el
heredero de acuerdo a lo que determina el artículo 1031 del
Código Civil que debe hacerse mediante declaración escrita
ante el Juez y de acuerdo a las normas que establece el
Código Procesal Civil. La declaración debe estar precedida o
seguida del inventario que se levantará. De ésta manera se
pretende conservar íntegramente el patrimonio personal,
evitando o alejando de sí las conse- cuencias económicas de
una sucesión dañosa u onerosa para él: en todo caso, la forma
de aceptación que se trata, se constituye en una medida de
prudencia contra posibles afectaciones a su propio patrimonio
por los actos del causante.
Por la forma de las sucesiones, los bienes hereditarios pasan a
propiedad del heredero, pero permanecen íntegros, distintos y
separados del suyo. En caso de tener que responder por las
deudas de la herencia, no afecta su patrimonio (o del ultra
vires); de ahí que a la sucesión con el beneficio de inventario
se la ha considerado en forma subjetiva, como un medio de
re- pudio a las deudas del causante, los legados y las cargas que
comprende la herencia, por cuanto el heredero queda
obligado a satisfacerlas sola- mente hasta donde alcancen
los bienes del caudal hereditario (de intra vires).
Con referencia al plazo o término para aceptar la herencia
bajo ésta mo- dalidad, es decir un previo inventario de los bienes
que deja el causante, el artículo 1032 del Código Civil establece el
tiempo de 6 meses computables siempre desde el momento de
la apertura de la sucesión, pasado ese tér- mino prescribe el
derecho para utilizar ésta modalidad de aceptación de la
herencia. Ahora el artículo 1033 le da la opción al heredero
que se encuentra dentro de éste término de los 6 meses que
pueda solicitar pre- viamente se levante un inventario de los
bienes para luego decidir si acep- ta o no la herencia.
La aceptación de la herencia con beneficio de inventario
182 Sucesiones – Mortis
Causa
es una fa- cultad potestativa y siempre expresa que
tiene el heredero de acuerdo a lo que determina el
artículo 1031 del Código Civil que
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 183

debe hacerse mediante declaración escrita ante el Juez,


lo que es concordante con el artículo 470 del NCPC.,
debiendo acompañar también una lista de las o los
coherederos y acreedores del causante y sus domicilios
como señala el parágrafo II de la referida norma
procesal.

Con referencia al plazo o término el artículo 1032 del


Código Civil establece el tiempo de 6 meses computables
siempre desde el mo- mento de la apertura de la sucesión,
pasado ese término prescribe el derecho para utilizar ésta
modalidad de aceptación de la herencia. Ahora el artículo
1033 le da la opción al heredero que se encuentra dentro
de éste término de los 6 meses que pueda solicitar
previa- mente se levante un inventario de los bienes
para luego decidir si acepta o no la herencia.
Cuando el heredero opta por declarar que acepta la
herencia con beneficio de inventario, el juez ordenará
que se levante inventario de los bienes así establece el
artículo 474 del NCPP y éste inventario como dice el Código
Civil, debe comenzar a levantarse dentro de los dos días
siguientes a la última notificación que se hubiese realizado a
los acreedores y legatarios de la sucesión y el plazo que
el Juez debe señalar para que se realicen esas citaciones
no debe ser ma- yor a los diez días; el inventario iniciado
dentro de los dos días como se dijo debe necesariamente
concluir en un plazo de dos meses que puede ser prorrogado
en forma prudencial por el Juez sin que exce- dan de los
plazos principales otorgados. En el caso que el plazo
hubiese concluido sin que el inventario a la vez termine
se tendrá como una aceptación pura y simple, todo de
acuerdo a lo que de- termina el artículo 1034 del Código
Civil.
Es importante considerar lo que determina el artículo 1035
cuando el heredero toma la determinación de hacer un
previo inventario para luego decidir si acepta o no, en
éste caso se procede en la misma forma que en el caso
anterior con la diferencia que si dentro de los plazos no
184 Sucesiones – Mortis
Causa
se ha concluido con el inventario se tiene por renunciada a
la herencia. Si el inventario ha concluido dentro de los
plazos esta- blecidos y señalados el o los herederos tienen
el plazo de veinte días
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 185

desde la fecha en que terminó el inventario para


deliberar si acep- tan o no, de no expresar su criterio
igualmente se tendrá por renun- ciada la herencia.
Todos los acreedores o legatarios durante estos plazos no
pueden demandar el pago de estas obligaciones como
determina el artículo 1036.
El artículo 471 establece la notificación mediante cédula
a las o los coherederos y acreedores domiciliados en el
asiento del juzgado, así como la publicación de edicto por
una sola vez, en un medio escrito de circulación nacional,
en el plazo de 5 días los coherederos y
acreedores pueden deducir oposición como prevé el artículo
472, en ese caso se debe aplicar lo que ya se reviso en
la parte pertinente de las oposiciones artículos 452 y 453
en cuyo caso se debe tramitar la causa por la vía del
proceso de conocimiento ordinario.

Todos los acreedores del de cujus para hacer valer sus


derechos de- ben apersonarse ante a autoridad judicial
con la documentación fehaciente que demuestre o
avale su crédito para ser tomado en cuenta como
señala el artículo 473 del NCPP.

Una vez que se hubiese cumplido con todos estos requisitos y


formalidades, la autoridad judicial pronunciará resolución
teniendo por aceptada la he- rencia con beneficio de inventario;
en este último caso el régimen de admi- nistración y liquidación
Finalmente es importante considerar lo que determina el
artículo 1035 cuando el heredero toma la determinación de
hacer un previo inventario para luego decidir si acepta o no,
en éste caso se procede en la misma forma que en el caso
anterior con la diferencia que si dentro de los plazos no se ha
concluido con el inventario se tiene por renunciada a la herencia.
Si el inventario ha concluido dentro de los plazos establecidos y
señalados el o los herederos tienen el plazo de veinte días
desde la fecha en que terminó el inventario para deliberar si
aceptan o no, de no expresar su criterio igualmente se
tendrá por renunciada la herencia.
186 Sucesiones – Mortis
Causa

Todos los acreedores o legatarios durante estos plazos no pueden


deman- dar el pago de estas obligaciones como determina el
artículo 1036.

3. ADMINISTRACIÓN DE LOS BIENES Y FIANZA


El heredero que acepta la herencia con beneficio de
inventario como manda el artículo 1037, se convierte en
administrador del patrimonio hereditario, por los intereses
de los acreedores y legatarios a quienes debe rendir
cuentas artículo 1047, situación que se prolonga hasta el
pago a los acreedores o legatarios.
El heredero tiene la obligación de administrar los bienes
recibidos en herencia con beneficio de inventario; si el
heredero no cumple con estas disposiciones o con la
administración a petición de la parte interesada, el Juez puede
nombrar un interventor. Para la venta de los bienes, sean
estos muebles o inmuebles en el caso del beneficio de
inventario, el he- redero no puede venderlos en forma libre,
sino necesariamente me- diante autorización judicial y la
venta debe hacerse en subasta pública por la vía de
tasación.
Por otro lado, ya en el cumplimiento de las obligaciones
que hubiese tenido el de cujus, el heredero si no hay
oposición de los acreedores puede comenzar a pagar las
obligaciones en la medida que los acreedores aparezcan;
los créditos que no prescribieron anteriormente por efectos
normales de la ley; caducan o prescriben cuando el acree- dor
no cobra al heredero después de tres años de cumplida o
pagada la última obligación. Si existen acreedores que se
opongan a estos pa- gos directos, el heredero debe
conseguir la autorización judicial res- pectiva para
proceder con esos pagos.
Así mismo el heredero que recibió la herencia con beneficio de
inventa- rio, está obligado a rendir cuentas al año de su
administración o en cualquier momento cuando lo
soliciten los acreedores o legatarios o también cuando el
Juez lo solicite, artículo 1047 del Código Civil.
El beneficio que percibe el heredero en este beneficio de
inventario, es que si cumple con todas sus obligaciones y sus
rendiciones de cuentas, no está obligado a pagar con sus
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 187
propios bienes si existiesen otros acreedores u
obligaciones que excedan a los dejados por el de cujus,
empero si ingresa en mora en su rendición de cuentas si
tendrá que cu- brir esas obligaciones aún con sus propios
bienes; finalmente todos los gastos por concepto de inventario
y de cuentas, corren a cargo del fru-
188 Sucesiones – Mortis
Causa

to de los bienes sucesorios con preferencia sobre toda otra


deuda exis- tente.
El heredero bajo ésta modalidad que incurre en
responsabilidad, por causar perjuicios a los acreedores u
otros interesados en la sucesión queda obligado a responder
con su patrimonio personal de acuerdo al principio contenido
en el artículo 984 por expresa aplicación y deter-
minación del artículo 1038, esto es por culpa grave en la
administra- ción que tiene bajo su cargo.
Finalmente si los acreedores o legatarios tuviesen
desconfianza en la gestión que el heredero podría realizar
como administrador de los bienes pueden pedir ante el
Juez que conoce la causa que éste here- dero administrador
de los bienes otorgue una fianza por un valor sufi- ciente de
los bienes que constan en el inventario. Si el heredero no es-
taría en condiciones de otorgar esa fianza se podrá
proceder a la venta de los bienes muebles e inmuebles
para depositar ese dinero a efecto del pago de las posibles
obligaciones que existan de acuerdo a lo que determina el
artículo 1039 del Código Civil.

4. RENUNCIA Y PÉRDIDA DEL BENEFICIO DE INVENTARIO


De acuerdo a lo establecido en el Código Civil artículo
1042 el here- dero puede renunciar al beneficio de inventario
en cualesquier momen- to o etapa de éste proceso y su
efecto lógicamente tiene carácter re- troactivo al
momento de la apertura de la sucesión y se considera al
renunciante como heredero puro y simple, por lo que es
de carácter REVOCABLE. Pero éste derecho de la renuncia o
la revocabilidad pue- den perderse cuando se hubiera ocultado
o sustraído bienes de la he- rencia con la intención de
apropiárselos como determina el artículo 1054.
Es también importante recordar lo que determina el
artículo 1023 del Código Civil, cuando se tiene un plazo de
10 años para renunciar a la herencia y este plazo se
computa o cumple desde el momento de la apertura de la
sucesión o desde el momento en que cumple una condi- ción,
cuando la herencia está sujeta a condición. Cuando nos
referimos salvo lo establecido por el citado artículo cuando
al fallecimiento del de cujus cualquier persona puede pedir
en el plazo de nueve días ante el Juez que el heredero se
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 189
pronuncie si acepta o renuncia a la herencia, en ese caso el
heredero tiene solo el plazo de un mes para aceptar o
renunciar, empero si no hay petición expresa el plazo es de
10 años.
190 Sucesiones – Mortis
Causa

En lo referente a la perdida del beneficio de inventario


los artículos. 1043 y 1044 del Código Civil establecen que
es posible que el here- dero pese a haber cumplido con
los plazos y procedimientos pueda perder éste beneficio
convirtiéndose en una aceptación pura y simple cuando se
ha procedido a la ocultación de bienes pertenecientes a la
herencia o se hubiera incluido en la lista de obligaciones
deudas inexis- tentes. Lo propio ocurre con aquellos herederos
que antes de completar el pago de las deudas y legados
venda, grave, hipoteque, etc.; los bienes.
El hecho de la ocultación de bienes para su no inclusión en el
inventario, no sólo hace que se pierda el derecho al
beneficio del inventario, sino que además lleva sanciones de
ble como
carácter establece
penal el responsa-
del heredero artículo 1054 que indica “El
heredero que sus- trae u oculta bienes de la herencia con
la intención de apropiárselos impidiendo así que los
coherederos reciban su parte en los bienes, pierde el
derecho a renunciar y es tenido como heredero puro y simple

5. PAGO A ACREEDORES Y LEGATARIOS


Una vez concluido el inventario, indudablemente se debe
proceder al pago de las obligaciones existentes, en ese orden
el Código Civil esta- blece que procede ese pago en
primera instancia cuando no existe oposición de los
propios acreedores o legatarios y el pago deberá ser en la
medida que ellos se presenten, de suscitarse el agotamiento
del caudal hereditario los acreedores pueden repetir la
acción contra los legatarios, aspectos establecidos y

Por otro lado surge en materia de sucesiones la figura de la


oposición pero que deberá ser entendido conforme lo
señala el tratadista Mafia que la oposición en un sentido
amplio significa “todo acto que haga co- nocer al heredero
beneficiario la existencia de un crédito” , de modo que no
debe entenderse como una oposición o negativa al pago de los
créditos, basta la sola presentación al heredero la calidad
de acree- dor; en estos casos cuando exista oposición el
heredero procederá al pago en la forma y manera que el
Juez disponga en sentencia como manda el artículo 1046
del Código Civil.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 191

En forma similar que el caso anterior, concluida la


inventariación, de haber acreedores o legatarios que se
opongan, el heredero pagará en el orden y de la manera que
disponga el Juez, es decir, en el orden de grados y
preferencias que pueda determinar la autoridad judicial
de acuerdo con la ley, según como los acreedores sean
privilegiados, hi- potecarios, prendarios, artículos 1341,
1342, 1344, 1353 y siguientes del Código Civil.
Cuando no existe oposición el heredero deberá pagar en el
orden que presenten los acreedores sus solicitudes y
reconocimientos de acreencia e indudablemente existirá
preferencia de los acreedores frente a los legatarios.

6. CADUCIDAD DEL DERECHO DE LOS


ACREEDORES
Los acreedores y legatarios que se presenten una vez que
se ha pro- cedido a la rendición de cuentas luego del año
de la administración (artículo 1047) por el administrador
judicial y luego que se hubiese en- tregando el remanente al
heredero, tienen la acción de repetición con- tra éste solo
hasta la concurrencia de ese residuo. El derecho de repetir
igualmente CADUCA a los TRES años contados desde que el
juez apro- bó la rendición de cuentas del administrador
judicial y el heredero re- cibió el remanente, artículo 1051
del Código Civil.
En el caso de que los acreedores se presenten agotado el
caudal he- reditario, pueden repetir sólo contra los
legatarios hasta
El Código Civil enel
el valor del1050
artículo legado, siempre
instituye y figura
una cuando el
jurídica del “abandono de la herencia” que constituye en
los hechos la liberación de parte del heredero a la carga
de la administración judicial de esos bienes, en ese sentido
el administrador debe hacer conocer al Juez pa- ra que éste
notifique a los acreedores y legatarios a efectos de la de-
signación de un nuevo administrador y la liberación del
anterior.

7. EFECTOS DEL BENEFICIO


192 Sucesiones – Mortis
Causa

De todo lo anotado hasta ésta parte es importante


recuperar y esta- blecer con claridad cuáles son los efectos
jurídicos que se logra con és- ta modalidad de la aceptación
de la herencia con beneficio de inven- tario y nuestro
Código Civil en el artículo 1041 determina que los pa-
trimonios del de cujus y del heredero no se confunden o
mezclan, por el contrario se mantienen separados
suscitándose en consecuencia los si- guientes efectos:

EFECTOS DEL BENEFICIO DE INVENTARIO


A. El heredero tiene la obligación de pagar las
obligaciones del de cujus sólo hasta el monto alcanzado
por los bienes de la herencia.
B. El heredero conserva todos los derechos y obligaciones que
tenía con el de cujus excepto las que se hayan extinguido
con la muerte.
C. Los acreedores del de cujus, tienen preferencia sobre estos
bienes con referencia a los acreedores del heredero.
D. Si el heredero renuncia a este beneficio, se mantiene la
separación de bienes para efectos de
los acreedores.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 193

Separación de
Patrimonios

1. CONCEPTO Y
DEFINICIÓN
2. OBJETO Y PLAZOS DE LA SEPARACIÓN DEL
PATRIMONIO
3. MODALIDADES DE LA SEPARACIÓN
4. SEPARACIÓN DE PLENO DERECHO
5. CONSECUENCIAS DEL BENEFICIO
194 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
Tiene sus orígenes en la separatio bonerum de los romanos que
produ- cía una separación absoluta del patrimonio sucesorio
y del propio he- redero. Los acreedores del de cujus,
cobraban del patrimonio sucesorio, sin derecho alguno sobre
el del heredero a decir de Mazeaud desde la época de
Justiniano la separación se extendió a los legatarios, por lo
que con anterioridad ese derecho sólo les beneficiaba a los
acree- dores.
El beneficio de la separación de patrimonios, a diferencia del
beneficio de inventario que faculta a los herederos, es un
PRIVILEGIO que la ley establece para la protección de los
derechos de los acreedores heredi- tarios y los legatarios del
causante contra la insolvencia del heredero; tiene la
consecuencia de evitar la confusión entre el patrimonio del
cau- sante y del heredero que acepta en forma pura y
simple, implica gra- ves riesgos para los acreedores de la
sucesión y legatarios a titulo sin- gular de sumas de dinero
cuando el heredero es insolvente.
La separación de patrimonios como indica Capitant es un
privilegio que la ley otorga a los acreedores de una sucesión y
a los legatarios singu- lares de sumas de dinero,
permitiéndoles así evitar la confusión jurídica de la herencia
con el patrimonio del heredero, y cobrarse con los bie- nes
hereditarios preferentemente a los acreedores personales del
he- redero
Esta figura jurídica de la separación del patrimonio en nuestro
Código Civil se halla reconocida en el artículo 1055 y
siguientes cuando se le reconoce precisamente a cualquier
acreedor del de cujus o legatario que pueda pedir la
separación de los bienes que le corresponden al causante
y el o los causa-habientes. En ese sentido esto permite a los
acreedores del causante puedan ser pagados antes que los
acreedores del causa-habiente, desde todo punto de vista
jurídico esto no impide que los acreedores de los
herederos puedan recaer sobre los bienes propios de éste,
como se decía la idea es para proteger los intereses de los
acreedores del causante en la idea que éste hubiese dejado un
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 195
buen patrimonio y pocas deudas y que el heredero se
tratara de una persona con poco patrimonio y muchas
obligaciones.
196 Sucesiones – Mortis
Causa

2. OBJETO Y PLAZOS DE LA SEPARACIÓN DE


PATRIMONIOS
Tiene la finalidad de asegurar que los acreedores de la
sucesión sean pagados con los bienes de la sucesión, antes
que los acreedores perso- nales del heredero.
El fundamento de este beneficio reside en el reconocimiento
del carác- ter preferente del título del acreedor
hereditario sobre el acreedor personal del heredero, lo
cual encaja a la perfección dentro del con- cepto moderno
de la herencia, ya que modernamente se entiende por haber
hereditario, el remanente patrimonial, una vez deducidas
las deudas y legados.
Su objeto y finalidad es asegurar que los acreedores y
legatarios en sumas específicas de dinero, sean pagados con
los bienes de la suce- sión , antes que los acreedores
personales del heredero
Su alcance es individual ya que solo aprovecha el acreedor
que lo exi- ja y únicamente respecto de los bienes designados
en su demanda de separación. Ni el Código ni el Procedimiento
contienen disposición rela- tiva a la forma procesal que se
ha de seguir para intentar el beneficio de separación; en
ese sentido sólo por analogía es posible considerar su
aplicación de las disposiciones relativas a los procedimientos
volun- tarios (artículos 639 y siguientes del Código de
Procedimiento Civil) y en lo particular las reglas que regulan
el caso del beneficio de inventa- rio (artículos 648 y
siguientes del Código de Procedimiento Civil)
Con referencia a los plazos corresponde anotar lo que
determina el ar- tículo 1056, Parágrafo I del Código Civil
que determina que la sepa- ración del patrimonio debe
ser ejercida por los acreedores y legata- rios en el plazo de
seis meses de abierta la sucesión, vencido ese plazo éste
derecho caduca. Cuando se trata de bienes muebles sino
existe ya un inventario el Juez determinará se levante un
inventario de esos bie- nes muebles para disponer las
medidas de seguridad y conservación entre tanto aun ellos
no hayan sido enajenados.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 197
3. MODALIDADES DE SEPARACIÓN
El llamado beneficio de Separación de Patrimonios puede ser
entendi- do de los siguientes modos:
198 Sucesiones – Mortis
Causa

a) Los acreedores y legatarios que hubieron solicitado la


separación de los patrimonios concurren o participan con
los acreedores y le- gatarios que no hicieron esa solicitud
sobre los bienes del de cujus.
b) Por otro lado cuando existen acreedores y legatarios,
se debe to- mar en cuenta que los acreedores sean estos
los que hayan solici- tado o no la separación del
patrimonio, tienen preferencia con re- lación a los
legatarios que igualmente hubieran solicitado o no esa
separación del patrimonio.
c) De estos dos elementos citados se deja claramente
establecido que quedan salvados los derechos de todas
aquellas causas que tienen o gozan de cierta prelación o
preferencia.
Todo lo anteriormente citado no supone un derecho de
preferencia en- tre los acreedores de la sucesión, si algunos no
intentaron el beneficio no por eso quedarán postergados
con relación a los que lo hicieron. Por eso el artículo 1057
del Código Civil es claro cuando indica que acreedores y
legatarios que solicitaron la separación concurren en
igualdad de condiciones con los que no lo intentaron.
El derecho de preferencia resultante de éste beneficio tiene
efecto res- pecto de los acreedores del heredero. El que
cuenta con la separación tiene derecho preferente a los
acreedores del heredero sobre los bie- nes de la sucesión.
Los acreedores de la sucesión, son preferidos a los legatarios;
la razón es obvia porque los primeros recuperan lo que

4. SEPARACIÓN DE PLENO
DERECHO
Es posible considerar la existencia de una figura de separación
del pa- trimonio de pleno derecho, tomando en cuenta que
lo que interesa es evitar que se confundan los
patrimonios del causante y del causa- habiente. Bajo esa
premisa si lo que se quiere es evitar se confundan ambos
patrimonios para que se garantice el pago al acreedor y
lega- tarios en su orden del causante en los hechos con sus
propios bienes, la aceptación de la herencia con beneficio
de inventario, presupone que la separación de patrimonios
se produce de pleno derecho, caso en el cual, se trata de una
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 199
separación obtenida por un modo indirecto, y que puede ser
más conveniente al interés de los acreedores hereditarios.
200 Sucesiones – Mortis
Causa

5. CONSECUENCIA DEL BENEFICIO


Al demandar la separación de patrimonios, por la que el
heredero responderá con los bienes del difunto por las
deudas de la sucesión, produce las siguientes consecuencias:
a) No se extinguen los créditos o deudas que el heredero
mantenga con la sucesión.
b) El beneficiario puede reivindicar de terceros las cosas
de su pro- piedad que el causante hubiera enajenado en
vida.
c) El heredero que paga una deuda o un legado con sus
propios bie- nes, se subroga en los derechos del acreedor
pagado.
d) Los frutos de los bienes sucesorios forman parte de la
masa y, por tanto, aumentan la garantía de los
acreedores hereditarios.
e) Los acreedores y legatarios adquieren el derecho a ser
pagados con preferencia respecto de los acreedores
del heredero
La separación se impide o cesa cuando el heredero paga a
los acree- dores y legatarios que lo habían solicitado o en
su caso ofrece afian- zar el pago de aquellos derechos
cuando ellos se hallen sujetos a con- dición, término o
controversia jurídica de acuerdo a lo que determina el artículo
1058 del Código Civil.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 201

Exclusión del
Heredero. Indigni-
dad
y desheredación

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. MOTIVOS DE INDIGNIDAD
3. ACCIONES Y EFECTOS DE LA INDIGNIDAD
4. CAUSAS DE LA DESHEREDACIÓN
5. EFECTOS Y REVOCACIÓN DE LA DESHEREDACIÓN
202 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
Tanto la indignidad como la desheredación se puede decir que
consis- ten en la exclusión que se hace del heredero cuando
éste sea encon- trado culpable por algún delito,
pasividad grave o haber realizado actos infamantes contra
la persona del cujus; y que posibilita o impide al ofensor,
concurrir como heredero del ofendido.
No podemos confundir indignidad con incapacidad; el incapaz
no pue- de adquirir ni recibir por sí mientras que el indigno
puede recibir pero lo que ocurre es que es excluido de
hacerlo.
Según Kipp una persona capaz de heredar puede verse, en
ciertas cir- cunstancias, impedida por ley de recibir la
herencia de determinado causante por haber incurrido en
indignidad contra éste.
La indignidad es una institución jurídica por la Ley y que
se evidencia como una pena civil suprime al heredero sus
derechos sobre la sucesión de la persona con la cual se ha
mostrado indigno, como por haber rea- lizado actos
particularmente graves y que de modo expreso enumera el
artículo 1009 del Código Civil.
Hay indignidad de heredar, cuando la ley priva con efectos
retroacti- vos a determinadas personas de un derecho
sucesorio que le había si- do deferido en virtud de la ley
como señala el artículo 1012 del Códi- go Civil.
La desheredación por su parte que es otra forma de
exclusión de un heredero forzoso es hecha por el causante en
su testamento, en virtud de una causa legal.
La desheredación sólo se presenta respecto de los herederos
forzosos, pues no teniendo herederos de esta clase, el
causante puede disponer libremente de sus bienes mediante
testamento.
El fundamento básico para la desheredación, se establece en
el hecho de haberse ofendido gravemente al de cujus o a su
memoria, por con- siguiente, la desheredación requiere la
manifestación de voluntad del testador.
La indignidad y la desheredación no afectan a sus
descendientes, es una pena que solo afecta
personalmente, en virtud del principio de la personalidad de
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 203
las penas; por consiguiente, los hijos del indigno y del
desheredado acceden a la sucesión por derecho de
representación, sin que los excluidos puedan gozar,
usufructuar o administrar estos bienes.
204 Sucesiones – Mortis
Causa

A falta de hijos o descendientes de los excluidos accederán a


la heren- cia sus colaterales por el derecho de acrecer.
La indignidad declarada del sucesor ni la desheredación
constituyen una incapacidad propiamente dicha, aunque
nuestro Código Civil así la califique en su artículo 1122 inciso
2; porque dejamos en claro que se trata en ambos casos de
una exclusión de la sucesión por causas o mo- tivos
determinados en cada caso.

2. MOTIVOS DE INDIGNIDAD
La indignidad es una sanción y se aplica, cuando el caso así lo
amerite.
Por imposición expresa de la ley en razón a la gravedad de los
hechos provocados por quién tenía vocación sucesoria.
El Código Civil, en su artículo 1009, enumera y establece cinco
causales de Indignidad:
1. Haber sido condenado penalmente por homicidio o su
tentativa, contra la persona del causante, de sus
descendientes, ascendientes o de su cónyuge, esto
incluye también al cómplice.
2. La falta de denuncia de la muerte violenta del de cujus
dentro de tres días salvo que ya hubiese denunciado, o si
el homicida es cón- yuge, ascendiente, descendiente,
hermano o sobrino carnal de quien debía denunciar.
3. Acusación falsa contra el causante o su cónyuge,
descendientes o ascendientes de un delito grave que
podría costarles la libertad o la vida y su testimonio
4. Haber abandonado al hijo menor de edad, haberle
prostituido o autorizado su prostitución.
5. Haber logrado con dolo, fraude o violencia que el cujus
otorgue, revoque o cambie el testamento o haber
impedido su otorgamien- to.

3. ACCIONES Y EFECTOS DE LA INDIGNIDAD


Los efectos de la sentencia declarativa de indigno, retrotrae
sus efectos al momento de abrirse la sucesión, considerando
al indigno como si
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 205

nunca hubiera sido sucesor, le impide recibir los bienes


sucesorios y si ya los hubiere recogido, tiene la obligación
de restituir los mismo bie- nes y frutos que haya percibido
desde el día que se abrió la sucesión. Artículos 1012 y
1013 del Código Civil.
El excluido no puede constituirse en administrador de esos
bienes, tam- poco puede usar ni usufructuar así sus hijos
hayan recibido la herencia por derecho de representación si
estos fueran menores, se deberá nombrar un tutor ad-
item de acuerdo a lo que determina el artículo 1014 del
Código Civil.
La acción de indignidad puede ser iniciada por cualquier
persona in- teresada que se beneficie con la exclusión del
indigno y solo es admi- sible después de abierta la sucesión y
necesariamente debe ser decla- rada en sentencia. La
posibilidad de la impugnación de ésta acción caduca en el
plazo de dos años siempre computables desde la apertu- ra de
la sucesión, artículo 1011 del Código Civil.
Las personas interesadas en la exclusión del indigno, accionan
la com- probación de la indignidad, mientras que el
heredero afectado, accio- na la impugnación, dando lugar a
dos acciones sucesorias que se tiene que dilucidar en litigio
contencioso.
En el caso 1) del artículo 1009 cuando es condenado por
homicidio o su tentativa contra el causante, o sus parientes más
cercanos o su cónyuge, puede ser admitido a suceder siempre
que el de cujus lo hubiera reha- bilitado expresamente por
documento público o en testamento.

4. CAUSAS PARA LA DESHEREDACIÓN


Nuestro Código Civil enumera taxativamente las causas de
deshereda- ción entre descendientes, ascendientes y
viceversa. Algunas de estas causas con las establecidas para
la indignidad sucesoria.
Estas causas específicas de desheredación, son:
MOTIVOS GENERALES DE DESHEREDACIÓN
Según el artículo 1173 del Código Civil, son justos motivos
generales de desheredación:
206 Sucesiones – Mortis
 Haber sido condenado en juicio porCausaatentado contra la
vida del testador, o cónyuge, descendientes o ascendientes
o uno cualquiera de sus hermanos o sobrinos
consanguíneos.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 207

 Haber acusado calumniosamente al testador, a su


cónyuge, ascen- diente o descendiente o a cualquiera de
sus hermanos o sobrinos consanguíneos de un delito grave
que podía costarles la libertad o la vida.
 Negar sin motivo legítimo la asistencia familiar. Es decir no
cumplir con sus descendientes o ascendientes, con la
prestación alimentaria debida.
MOTIVOS PARA DESHEREDAR A LOS DESCENDIENTES
El Código Civil en el artículo 1174 entre otros motivos o causas
para la desheredación se refiere a las relacionadas con los
descendientes, las que son:
 Por injurias, al padre o la madre, o por haberlos
maltratado físi- camente, poniendo el hijo manos
violentas sobre sus padres.
 Por tener el heredero, relaciones sexuales son su padrastro
o ma- drastra.
MOTIVOS PARA DESHEREDAR A LOS ASCENDIENTES Y AL CÓN-
YUGE
Según el artículo 1175 del Código Civil son justos motivos para
deshe- redar a los ascendientes y al cónyuge:
 Tener relaciones sexuales con la nuera o con el yerno.
 Abandonar al hijo menor de edad o prostituirlo o
permitir que se prostituya.
La desheredación debe ser hecha necesariamente por
testamento iden- tificando claramente al desheredado y
exponiendo el motivo que se halle como causa
debidamente establecida y reconocida en nuestro Código
con todos los datos que apoyen esa determinación. Además la
desheredación puede ser en todo o en parte y también
puede ser en forma pura o simple o en su caso sujetando
la misma a una condición artículo 1176 del Código Civil.
No sólo es importante la existencia de los motivos de
desheredación, para que ésta surta efectos jurídicos, es
preciso que se reúnan estas condiciones:
208 Sucesiones – Mortis
Causa

El artículo 1177 del Código Civil limita rigurosamente el


derecho a in- vocar la acción de desheredación y la
determinación del causante ex- presada en el testamento
debe lograr necesariamente una sentencia declarativa por
el Juez competente de lo contrario no tendrá ninguna
validez. La acción de la desheredación le corresponde a
los co- herederos o en su caso al albacea testamentario; el
derecho de accio- nes la desheredación caduca en el plazo de
dos años de abierta la su- cesión.

5. EFECTOS Y REVOCACIÓN DE LA DESHEREDACIÓN


Concluido el trámite judicial y teniendo la causa sentencia en
autoridad de cosa juzgada, por la que se declara probado
el hecho en que se funda la desheredación, la situación legal
del desheredado es análoga a la del declarado indigno para
heredar: uno y otro quedan excluidos de la herencia.
Resuelta judicialmente la desheredación mediante Sentencia
Declarati- va, la sucesión se defiere entonces a los otros
sucesores conforme a la vocación sucesoria otorgada por la
ley o por el testamento.
Según estas reglas sucesorias, de existir un desheredado, los
descen- dientes de éste, heredan por derecho de
representación y tienen dere- cho a la legítima que éste
hubiese tenido, de no haber sido excluido. Pero el
desheredado no tendrá derecho al usufructo y
administración de los bienes que por esa causa reciban sus
descendientes, artículo 1089 del Código Civil.
En lo referente a la revocatoria, tenemos que la reconciliación
posterior del ofensor y del ofendido, deja sin efecto la
desheredación consigna- da en instrumento público o un
nuevo testamento, artículo 1178 del Có- digo Civil. La ley
exige, como requisito formal, para caso de reconcilia- ción, que
el testador revoque la desheredación mediante un nuevo tes-
tamento o en instrumento público, emanado por el propio
testador.
Si no hay alguna de las manifestaciones expresas del
perdón o de la reconciliación, esto se constituye un punto de
hecho sobre el que el Juez competente se debe pronunciar;
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 209
se puede dar el caso que la reconci- liación sea expresa en
el nuevo testamento en ese caso el tema ya no es objeto de
ninguna interpretación, pero si en el nuevo testamento
210 Sucesiones – Mortis
Causa

simple y llanamente no se habla de la desheredación da


lugar a pre- sumir que hubo reconciliación.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 211

La legítima

1.CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. NATURALEZA JURÍDICA
DE LA LEGÍTIMA
3.TITULARES DE LA LEGÍTIMA
4. PORCENTAJES DE LA LEGÍTIMA Y
CONCURRENCIAS
5. LIBERALIDAD O PORCIÓN DISPONIBLE
6.NULIDAD DE LOS ACTOS
CONTRARIOS A LA
LEGITIMIDAD
212 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
La legitima es una institución del Derecho de sucesiones en
virtud de la cual se determina la parte de herencia que se le
debe por disposición de la ley a los herederos forzosos sean
estos ascendientes, descendien- tes o cónyuge supérstite, en
la forma y la cuantía que la ley determina y que no es
uniforme en todas las legislaciones.
Esta clase de herederos, no pueden se despojados de su
derecho a la legitimidad, sino por causa expresamente
establecidas en la ley; indig- nidad o desheredación.
Sus reglas son de orden público y nadie puede renunciar a
ellas antes de la apertura de la sucesión.
La legítima es un derecho de todos los parientes próximos,
denomina- dos legitimarios, sobre determinada porción del
patrimonio del causan- te a cubierto frente a las
disposiciones liberales de este.
La legitimidad implica una limitación a la libertad de testar
basada en el deber de la paternidad, esto es, en la
obligación que la propia na- turaleza impone a los padres
respecto a los hijos de ayudarlos a so- brevivir, dejándoles
medios suficientes para ello, pues protege a estos contra las
liberalidades del de cujus, ya sea por donaciones legados
hechas a personas ajenas a la sucesión o para alguno de los
coherede- ros.
Nuestro código no nos otorga una definición de ésta
importante institu- ción del derecho de las sucesiones, en ese
sentido tomaremos algunas definiciones otorgadas por el
Código Civil Italiano que dice “es la cuo- ta de la herencia,
debida a descendientes y ascendientes” El Código Civil
Argentino “considera el derecho de sucesión limitado a
determi- nada porción de la herencia” por su parte el Código
Civil Español indi- ca “expresa la naturaleza de la legítima,
como la restricción de la li- bertad de disponer de los
bienes por causa de muerte: es la porción de bienes –
dice– de que el testador no puede disponer por haberla
reservado la ley a determinados herederos llamados por esto
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 213
herede- ros forzosos”. Se puede tomar una noción sobre ésta
institución que dice
214 Sucesiones – Mortis
Causa

“la legítima es la reserva de una porción de bienes


impuesta al testa- dor por ley, a favor de determinados
herederos, llamados por esto forzosos y de la cuál
porción aquel no puede disponer”.

2. NATURALEZA JURÍDICA DE LA LEGÍTIMA


La naturaleza jurídica de la legítima no es otra cosa que la
limitación a la libertad de testar o de disponer libremente
de la totalidad del pa- trimonio; aunque esta limitación no
es absoluta, ya que por el propio principio de la ley, el
causante puede disponer de una porción de su patrimonio
como acto de última voluntad a favor de ciertas personas
unidas a él por el vínculo del parentesco o no.
Por otra parte, su fundamento jurídico radica en una especie
de deber ético adscrito al causante de proveer aún después
de su muerte a las necesidades económicas de la familia;
constituyendo como una reafir- mación, por parte del
ordenamiento jurídico, del vínculo familiar y con- yugal por el
cuál los bienes del difunto son deferidos al núcleo familiar y
no al Estado, como reconocimiento de que el vínculo parental
entre el causante y sus familiares supérstites no se rompen
con su muerte y que los familiares son los naturales
destinatarios de los bienes que el difun- to ha reunido y
conservado toda su vida. De ese modo, queda tutelado el
interés superior de la familia, el cual no se halla
comprometido por la muerte de uno de sus componentes.
Finalmente, las normas de la vocación por la legítima son de
naturaleza DISPOSITIVA, que esta inspirado en fines de interés
general, sin refe- rencia a la voluntad aún presunta del
difunto. Muchos autores indican que la sucesión ab-
intestato y la propia legítima, de alguna manera
constituyen una forma de suplir la voluntad presunta del
difunto cuando ha fallecido sin haber dejado disposición
testamentaria alguna deter- minando la suerte futura de sus
bienes para después de su muerte, en tal sentido, sería la
ley la que se encargaría de suplir la voluntad del causante
destinando los bienes a favor de sus herederos forzosos, tal
cual él habría querido hacerlo de haber podido estando
en vida.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 215

3. TITULARES DE LA LEGÍTIMA
Las personas llamadas a la sucesión hereditaria por el
sistema de la legítima, deferida por la voluntad del
testador y la propia ley, son aquellas personas con las que
el causante se hallaba vinculado estre- chamente a través de
los nexos del parentesco en la línea recta o di- recta,
descendente o ascendente, o el vínculo jurídico matrimonial o
la simple relación libre o de hecho en calidad de cónyuge
supérstite, de ese modo, se conocen las siguientes legítimas:
a) La de los descendien- tes, b) La de los ascendientes, y c)
Del cónyuge sobreviviente y del con- viviente producto de las
uniones libres o de hecho.

4. PORCENTAJES DE LA LEGÍTIMA Y
CONCURRENCIAS
Para establecer el porcentaje de la legítima en cada uno de
los casos de quienes se denominan sus titulares, varía en
función del concepto y la clasificación que otorga nuestro
Código Civil, trátese de descendien- tes, ascendientes o
cónyuge y en éste último caso dependiendo como participa o
con quienes concurre a la sucesión. En ese sentido habría
que establecer el siguiente detalle de la legítima:
LEGÍTIMA DE LOS HIJOS Y DE LOS DESCENDIENTES
Es la de más alto porcentaje entre todas las legítimas,
constituye la le- gítima de los hijos, las cuatro quintas
partes de haber hereditario del padre y de la madre, la
otra una quinta parte restante constituye la porción
disponible
A falta de que
hijoselyde cujus puede destinar en liberalidad a
sus respectivos descendientes, ingresan
como herede- ros forzosos los ascendientes de grado más
próximo de ambas ramas, si los hay. Constituye la legítima de
los Ascendientes, las dos terceras partes de los bienes
sucesorios y una tercera parte resulta ser la libe- ralidad,
artículo 1060 del Código Civil.
LEGÍTIMA DEL CÓNYUGE
Si no existen hijos o sus descendientes, o ascendientes del
causante, la legítima del cónyuge supérstite, viuda o viudo,
indistintamente, es de
216 Sucesiones – Mortis
Causa

las dos terceras partes del acervo hereditario y la otra


una tercera parte está para las liberalidades,
artículo.1061 del Código Civil.
CONCURRENCIA DEL CÓNYUGE
En una sucesión abierta, cuando concurre el viudo o la
viuda junto a otros herederos forzosos del causante, el
derecho de estos coexiste con los de aquellos de tal manera
que la legítima del cónyuge supérstite se asimila a la de
estos parientes.
a) Si concurre con los hijos o descendientes del causante, la
legítima es de las cuatro quintas partes del acervo
hereditario, artículo 1062 del Código Civil.
b) Si concurre con los ascendientes del de cujus, la legítima
es de las
dos terceras partes del monto hereditario, artículo
1063 del Códi- go Civil.
UNIONES CONYUGALES LIBRES
Por mandato del articulo artículo 63.II de la Constitución
Política del Es- tado y lo que establecen los artículos 1108
del Código Civil y 173.I del Código de las Familias trátese de
cónyuge o conviviente los efectos jurídicos son los mismos, lo
que es concordante con el articulo 1064 del Código Civil, las
uniones conyugales libres producen efectos similares a los del
matrimonio, tanto en las relaciones personales de los
convivien- tes, como en sus relaciones patrimoniales,
especialmente en lo referido al derecho sucesorio, pues los
convivientes concurren a la sucesión del premuerto, en las
mismas condiciones y lo haría si hubiesen contraído
De manera igual, por mandato constitucional, artículo 195, no
se reco- noce ninguna diferencia entre los hijos del causante,
para concurrir a la sucesión, sean estos nacidos durante el
matrimonio del de cujus, sean nacidos de uniones
conyugales libres o hubieran sido adoptados con
anterioridad al nacimiento de los hijos consanguíneos, reglas
que salen del artículo 1059 del Código Civil, les
corresponde una legítima de cuatro quinta de partes
concordante con los artículos 173 y 174 inciso
3) del Código de Familia.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 217

PORCENTAJES
LEGÍTIMA LIBERALIDAD
Descendientes 4/5 1/5
Ascendientes 2/3 1/3
Sólo Cónyuge 2/3 1/3
Concurrencia de
descendientes y
Cónyuge sólo 4/5 1/5
Concurrencia de as-
cendientes y 2/3 1/3
cónyuge
Uniones libres de
Hecho o Mismos Ej.: Si
concubinarias : existe
solo 2/3 1/3
Conviviente 4/5 1/5
Concurre con hijos
4/5 1/5
5. LIBERALIDAD O PORCIÓN DISPONIBLE
Es la alícuota del patrimonio del causante, que el testador
puede adju- dicar libremente a las personas que él designe,
con la sola condición de que respete la porción legítima de
los herederos forzosos. La por- ción disponible está
contenida en las legislaciones que prohíben la li- bertad
absoluta de testar.
Si el testador no ha ejercido su derecho de libre disposición
de la por- ción de bienes disponibles, desaparece el
concepto de parte libre de la herencia procediéndose en este
caso a la distribución de bienes se- gún las reglas de la
sucesión intestada.
Los legados se establecen sobre la base de la porción
disponible, ja- más pueden rebasarla, pues si esto ocurre, se
procede a la reducción hasta el límite de la legítima.
Si el causante no tiene herederos forzosos, este puede
disponer del to- tal de su patrimonio, sea por actos Inter-vivos
o mortis causa, con total libertad, todo su patrimonio se
constituye en porción disponible, artículo 1065 del Código Civil
que indica: “No teniendo ningún heredero forzo-
218 Sucesiones – Mortis
Causa

so, el de cujus podrá disponer libremente de la totalidad


de su patri- monio por actos entre vivos o en testamento”.
La porción hereditaria que no está comprendida en la
legítima puede ser materia de disposiciones a título
gratuito. Constituye, por tanto, la porción disponible del
causante, y con ella, éste puede realizar los le- gados que
desee o mejorar a los herederos de llamamiento forzoso.
Conviene advertir que estas liberalidades pueden
efectivizarse me- diante la disposición testamentaria, como
también efectuarse en vida del causante e imputarse luego
su valor a la porción disponible.
Legítima y porción disponible son entendidas complementarias,
por una relación inversamente proporcional en la medida
en que la
primera crece, disminuye la segunda. Como se ha señalado, la
delimi- tación de ambas porciones supone la determinación de
una norma abs- tracta y la realización de una operación
concreta. La norma abstracta, que debe corresponder a la
jerarquía del legitimario, sirve para esta- blecer la fracción
aritmética de la universalidad (cuatro quintos, dos tercios,
la mitad) mientras que la operación concreta se proyecta a de-
terminar el valor de la masa sucesoria y delimitar en ella
la zona a la cual se extiende la protección.
DIVISIÓN DE HERENCIA EN CASO DE EXISTIR CÓNYUGE, DESCENDIENTES,
MÁS TESTAMENTARIO
PROBLEMA 1 . El de cujus dejó un patrimonio de Bs. 250.000, como
here- deros a su cónyuge y dos hijos, además como testamentarios a sus
com- padres.
ligadas
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 207
208 Sucesiones – Mortis
Causa

PROBLEMA 2 . El de cujus dejó un patrimonio de Bs. 250.000, como


here- deros a su cónyuge y sus padres, además como testamentario a
su her- mano.

PROBLEMA 3. El de cujus dejó un patrimonio de Bs. 250.000, como heredero a


su cónyuge y sus padres.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 209

6. NULIDAD DE LOS ACTOS CONTRARIOS A LA LEGÍTIMA


El derecho a la legítima, por corresponder al orden público, se
encuen- tra protegida por la ley, la que no puede ser
vulnerada por la simple voluntad del testador ni por acción
de los propios herederos, por cuan- to su intangibilidad esta
garantizada jurídicamente, razón por la que el causante se
halla prohibido de imponer condiciones suspensivas o re-
solutorias, afirmativas o negativas, o supeditar al
cumplimiento de de- terminadas cargas o suprimir el
derecho de suceder. A ese respecto, nuestra legislación
civil en su artículo 1066 (Nulidad de las modifica- ciones y
pactos y de las cargas y condiciones sobre la legítima), nos se-
ñala expresamente aquellas causas que constituyen la
nulidad de di-
chos actos:
a) Parágrafo I. “Es nula toda DISPOSICIÓN TESTAMENTARIA
por la cual se modifica o suprime la legítima de los
herederos forzosos o se imponen cargas o condiciones
sobre ella”. Pero el precepto transcrito, constituyen
actos afectados con la nulidad toda disposi- ción
testamentaria que sea contraria a la legítima o que
suprima al derecho de suceder de los herederos
forzosos, que la modifique, imponga cargas o
condiciones sobre ella.
b) Parágrafo II. “Es igualmente nulo TODO CONTRATO,
celebrado antes de abrirse la sucesión, que modifique,
suprima o imponga cargas o condiciones a la legítima
de los herederos forzosos.
210 Sucesiones – Mortis
Causa

REINTEGRO Y
REDUCCIÓN

9. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
10. EL REINTEGRO DE LA
LEGÍTIMA
11. LA REDUCCIÓN DE LA
12. DETERMINACIÓN DE LA PORCIÓN DISPONIBLE
13. SUJETOS DEL REINTEGRO Y LA REDUCCIÓN
14. CONDICIONES PARA
EJERCER LA ACCIÓN DE LA
REDUCCIÓN
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 211

3. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
En el tema que precede, hemos citado que la legítima es una
parte del acervo hereditario que llega a constituir en la
reserva que asegura la ley sobre el patrimonio del de cujus, a
favor de los herederos forzosos; porción que resulta
intocable e indisponible por el testador por actos de
liberalidad inter–vivos (donaciones) o mediante disposiciones
mortis causa (legados testamentarios).
Por otra parte, sabemos que la legítima es una limitación al
derecho de testar, en virtud de la cual se impone al
propietario reservar la mayor parte de su patrimonio para
sus herederos legitimarios, razón por la que está impedido
de disponer del mismo por testamento.
Pero cuando el testador ha instruido uno o varios sucesores
voluntarios (legatarios y donatarios) a favor de personas
extrañas o a favor de sus propios herederos, otorgándoles
una herencia superior a la porción de libre disponibilidad
que le faculta la ley (donaciones o legados), reduciendo la
porción de la reserva, se habrá producido la LESIÓN de la
legítima, contra ese acto excesivo de disposición patrimonial
se han instituido las acciones del reintegro y la reducción
como un medio legal de defensa de la legítima;.
Constituyéndose en un REMEDIO jurídico para restablecer o
reconstituir su porcentaje predeterminado en la ley
La ley protege al legitimario, sólo contra las liberalidades que
merman la cuantía de su legítima, reduciendo aquellas al
límite de libre disposi- ción del de cujus, quien dentro de ese
límite tiene asegurada su liber- tad, para hacer lo que le
plazca con la parte de libre disposición. Por su parte el
legitimario, es libre de respetar la liberalidad como ha sido
hecha: no está obligado a exigir la reducción. La
liberalidad no es re- ducida, es reducible a decir de Mazeaud.
La reducción, implica una su- cesión ya abierta; antes de ese
momento, los presuntos legitimarios (he- rederos forzosos), no
pueden accionar esto según lo que indica Messi- neo.

4. EL REINTEGRO DE LA LEGÍTIMA
212 Sucesiones – Mortis
Causa
El INSTITUTO del reintegro, es la ACCIÓN que tiene la exclusiva
finali- dad de reconstituir al porcentaje previsto en la ley
(cuatro quintas par- tes, dos terceras partes, etc.), la legítima
que ha sido lesionada por el
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 213

causante mediante los actos de liberalidad a través de las


donaciones inter-vivos a favor de sus herederos. De ese modo,
los herederos forzo- sos que hubiesen recibido una cantidad
inferior en las porciones de sus derechos, tienen la plena
facultad a ser REINTEGRADOS en sus legíti- mas, a tal efecto,
la ley pone a disposición de los herederos las accio- nes del
reintegro y la reducción que deberán dirigirse los co-
herederos, legatarios y donatarios; en el fundamento de
que las reglas de la legí- tima son de orden público y se
hallan amparadas por el principio de la intangibilidad. Por
eso se dice que el reintegro es la acción por la cual el
heredero forzoso recobra la parte asignada a su legítima
en
Paraellaen- tendido de
viabilidad quelaen un acto
acción del de exceso ydel
reintegro la causante a
reducción,
tiempo de disponer la porción que le corresponde para
es presu- puesto esencial que exista una sucesión abierta, su
liberalidad
pues antessedehubo excedido.
ese acontecimiento, aun no es posible hablar
de herencia, y reconocen ob- jetivos comunes dirigidos a la
reconstrucción de la legítima en su por- centaje real. La
acción se caracteriza por ser mixta: es personal y es real.
Es personal porque es el heredero que de manera
unilateral de- manda la nulidad de una disposición
testamentaria que lesiona su legí- tima y; es real, porque la
acción como función correctiva, reivindica un bien o las
acciones del patrimonio sucesorio en beneficio del heredero.
El Código Civil en el artículo 1067 se refiere al reintegro de
la legítima indicando que “cuando se abre en todo o en
parte la sucesión ab- intestato, concurriendo herederos
forzosos con otros llamados a suce- der, las porciones que
corresponderían a estos últimos se reducen pro-

5. LA REDUCCIÓN DE LA PORCIÓN DISPONIBLE


Se la entiende como a la figura jurídica que faculta a los
herederos forzosos, establecer la fracción cuantitativa de la
PORCIÓN DISPONI- BLE de la que contaba el causante para
sus actos de liberalidad (do- naciones y legados) y
reconstituir la masa hereditaria, para proceder a su reparto
equitativo entre los herederos legitimarios, cuando alguno
214 Sucesiones – Mortis
de ellos ha recibido una cuantía menorCausa
de la porción que
debía corres-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 215

ponderle y por haber hecho, el testador, adjudicaciones


superiores a la capacidad de la porción de libre disposición.
Según opina el tratadista Mazzeaud, la ley protege al
legitimario, solo contra las liberalidades que merman la
cuantía de su legítima redu- ciendo aquéllas al límite de la
porción de libre disposición del de cujus, quien dentro de ese
límite tiene asegurada su libertad, para hacer lo que le
plazca con la parte de libre disposición. Por su parte, el
legiti- mario es libre de respetar la liberalidad como ha sido
hecha: no está obligado a exigir la reducción. La liberalidad
no es reducida, es redu- cible.
En ese entendido, la reducción, tiene la función correctiva de
los actos excesivos del testador, en virtud de la cual, los
herederos pueden de- clarar inoficiosas las liberalidades del
causante. Ese es el lineamiento que nos ofrece el artículo
1067 del Código Civil: “Cuando se abre todo o en parte la
sucesión ab–intestato, concurriendo herederos forzosos con
otros llamados a suceder, las porciones que corresponderían a
és- tos últimos se reducen proporcionalmente en los límites
necesarios para integrar la legítima de aquellos, los cuales, sin
embargo, deben imputar a esta todo lo que han recibido del
de cujus en virtud de donaciones o legados”.
El Código Civil en el artículo 1068 se refiere a éste tema
bajo el de- nominativo de la reducción de las disposiciones
testamentarias y dona- ciones e indica. Parágrafo I Las
disposiciones testamentarias que exce- dan a la porción
disponible que el de cujus puede destinar a liberali- dades,
están sujetas a reducción hasta el límite de aquella.
Parágrafo II igualmente, las donaciones cuyo valor exceda a la
porción disponible están sujetas a reducción hasta el límite de
aquella. Parágrafo III.- Sólo después de reducidas las
disposiciones testamentarias se reducirán las donaciones”.

6. DETERMINACIÓN DE LA PORCIÓN DISPONIBLE


Determinada la legítima sobre la masa de cálculo
integrada por el acervo, como activo líquido y sumadas las
donaciones, se habrá recons- tituido en valores útiles la
masa a los efectos del cálculo de aquella porción de la
herencia de la que los herederos forzosos tienen derecho
216 Sucesiones – Mortis
Causa

a recibir libre de gravámenes y condiciones. La diferencia


constituye precisamente la Porción Disponible.
Si establecida la legítima, el activo líquido integrado con
bienes here- ditarios es suficiente para colmar la cuota
correspondiente, las dona- ciones hechas en vida, por el
causante, se reputarán efectuadas con imputación a la
porción disponible, salvo que hubiesen beneficiado a un
heredero forzoso, en cuyo caso, por expresa disposición del
artículo 1254 del Código Civil habrán de considerarse como
un anticipo de su porción hereditaria y, como sabemos,
deberán colacionarse.
Con afectación a la porción disponible, el testador puede
hacer los le- gados que estime conveniente o mejorar con ella
a sus herederos forzo-
sos, ya que su capacidad para disponer libremente por
testamento, so- lo se extiende hasta la concurrencia de la
porción legítima que la ley asigne a su herederos
forzosos, es decir que, con la porción de libre disposición,
el acusante goza de entera libertad para ejercer el dere-
cho de testar ya sea mediante la institución 8de legatarios
e, incluso, mejorando a cualquiera de sus herederos
legítimos.
El artículo 1069 del Código Civil, refiere a éste tema
indicando que: “para determinar la porción disponible se
forma una masa de todos los bienes que pertenecían al de
cujus en el momento de su muerte, dedu- ciendo de ella las
deudas. Se reducen después ficticiamente los bienes de los
cuales se haya dispuesto a título de donación según su valor

7. SUJETOS DEL REINTEGRO Y LA


REDUCCIÓN
La acción de reducción beneficia únicamente a los herederos
forzosos, cuyo derecho procede por el mero principio de la
ley, al considerarse esta cualidad jurídica como de interés
público e irrenunciable; toda la renuncia a la reducción es
nula, si se la hace en vida del causante. Des- pués de la
apertura a la sucesión, es válida. Los donatarios y legata-
rios no tienen acceso a ese derecho pero pueden vigilar la
operación de la reducción, tampoco la tienen los acreedores
hereditarios porque la acción solo incumbe a la legítima que
corresponde a los herederos forzosos.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 217

En esa comprensión, de acuerdo con lo dispuesto por el


artículo 1070 del Código Civil, los sujetos con derecho a la
petición de la reintegra- ción a la legítima o la reducción
de las liberalidades con destino a la legítima, son los
HEREDEROS FORZOSOS, SUS HEREDEROS Y SUS
CAUSAHABIENTES. Es decir, los hijos y sus descendientes, los
padres y sus ascendientes, y el cónyuge o conviviente
supérstite. Ellos no pueden renunciar al derecho de ser
reintegrados en sus legítimas ni a pedir la reducción
mientras viva el titular de los derechos o el donante, median-
te declaración expresa ni prestando su asentimiento a la
donación.
De otra parte, los donatarios y los legatarios no pueden
pedir la re- ducción ni beneficiarse de ella, como tampoco
pueden pedirla o bene- ficiarse los acreedores del causante
si el heredero forzoso que tenga derecho a la reducción ha
aceptado la herencia con beneficio de in- ventario;
empero, tienen el derecho de vigilar las operaciones de
la reducción, interviniendo en el litigio, cuando la acción no
está dirigida contra ellos mismos y para resolver excepciones
por falta de reducción de otras liberalidades, cuando la
acción está dirigida contra ellos.
De acuerdo a lo que determina el artículo 1071 del
Código Civil el modo de reducir los legados y en general las
disposiciones testamenta- ria determina que en primer lugar
se reducirán proporcionalmente las disposiciones
testamentarias sin distinguir entre herederos y legatarios. Si el
testador hubiera declarado expresamente que una de sus
disposi- ciones sea cumplida con preferencia a las otras, esa
disposición sólo se reduce cuando el valor de las otras no
sea suficiente para integrar la legítima de los herederos
forzosos
El orden y el modo de la reducción están regulados por el
citado ar- tículo. La reducción proporcional, que parece la más
lógica por equita- tiva, se aplica a los legados y herederos
no forzosos, o sea, no legiti- marios. La proporcionalidad se
descarta para las donaciones. Estas son irrevocables y la
proporcionalidad de la reducción podría inducir al tes- tador
a revocarlas indirectamente.
Finalmente el artículo 1072 determina que después de las
disposiciones testamentarias se reducen las donaciones
comenzando por la última y así sucesivamente remontándose
218 Sucesiones – Mortis
Causa
a las anteriores.

8. CONDICIONES PARA EJERCER LA ACCIÓN DE LA


REDUCCIÓN
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 219

Para referirnos a éste punto de las condiciones que se


requieren para poder ejercer la acción de la reducción, nos
remitimos a lo que estable- ce el artículo 1077 del Código Civil
que determina la existencia de las si- guientes condiciones.
El heredero legitimario que no ha aceptado la herencia
con el benefi- cio de inventario, no puede pedir la
reducción de las donaciones y le- gados, a menos que unos
y otros se hayan hecho a personas llamadas como
coherederas, aun cuando éstos hayan renunciado a la
herencia. Esta disposición no se aplica al heredero que
aceptó la herencia con beneficio de inventario y cuyo
derecho ha caducado. La norma, se re- fiere al heredero
legitimario que acepta la herencia en forma pura y
simple, quien solo puede pedir la reducción de las
donaciones y lega- dos hechas a los coherederos, así estos
hayan renunciado a la herencia. Puede ocurrir que la
donación o el legado sea superior a la cuota de legítima y
la Ley, con esta disposición, prevé la forma de frustrar una
violación encubierta de las reglas relativas a la legítima
El heredero forzoso que pide la reducción de donaciones o
disposicio- nes testamentarias, debe imputar a su legítima las
donaciones y lega- dos que se le han hecho, a menos que
tenga dispensa expresa. Esta fi- gura jurídica tiene relación
con el cálculo de la porción disponible, así se la realice
ficticiamente mediante la imputación; en cuanto a la dis-
pensa expresada por el testador, puede liberar al
donatario de la re- ducción, en tanto y en cuanto no sea
necesaria para completar la legí- tima, cuando las demás
donaciones no la han constituido completamen- te o mientras
el mantenimiento de la dispensa no ocasione perjuicio a los
donatarios anteriores, al efectuarse la reducción por el
orden de antigüedad.
El heredero forzoso que sucede por el derecho de
representación debe también imputar las donaciones y los
legados hechos, sin dispensa ex- presa, a sus ascendientes.
La dispensa no tiene efecto en daño de los donatarios anteriores.
Todas las cosas externas de colación, están exentas de imputación.
Otro requisito o condición importante es que se DEMUESTRA LA
LESION O DAÑO ECONOMICO que en realidad es LO NULO, y
esto no pasa por el simple hecho de señalar que existe un
daño o lesión, sino demos- trar partir de un cálculo como ya
220 Sucesiones – Mortis
tenemos señalado y para el cálculo Causa
debemos hacer lo
siguiente:
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 221

Sumar todos los activos ej. . Bs.


133.423 Restar todo los pasivos ej.
Bs.
33.423.
Saldo Bs. 100.000.
Ahora se deben pagar las
cargas hereditarias testamento Bs. 20.000. que es igual a 1/5
Entonces se tiene que queda Bs. 80.000. que es
igual a 4/5 y esto es recién lo que los herederos pueden
dividirse

Estos es una parte importante, para poder determinar


en realidad cuanto significa el total del patrimonio, pero
luego de haberse restado las deudas, porque no se puede
hacer el cálculo de los 4/5 y 1/5 sin antes haberse pagado
las deudas. Luego de haberse pagado las deu- das recién se
puede hacer éste cálculo, porque de lo contrario estaría- mos
ingresando a un claro caso de nulidad.
Para ejemplificar el presente tema, podríamos señalar que el
de cujus había dejado en calidad de heredero
testamentario a su amigo y en consecuencia le deja un
vehículo con un valor de $us. 25.000.-, por cierto además
deja como herederos forzosos a su cónyuge supérstite y a dos
hijos. Se procede a realizar el cálculo que no es otra cosa que
la suma de todos los bienes acciones derecho y
obligaciones, al total de los activos se le resta los pasivos que
queda como monto total para ser dividido la suma de $us.
100.000, conocemos que al haber concurren- cia de cónyuge
con descendientes la legítima es de cuatro quintas y la
liberalidad de una quinta parte; se procede a la división y
se tiene que una quinta parte es igual a $us. 20.000 y
cuatro quintas partes es igual a $us. 80.000. En éste caso
sólo podía dejar por testamento has- ta la suma de $us.
20.000, pero tenemos que el vehículo tiene un valor mayor y
la diferencia es de $us. 5.000, éste resulta ser el monto de di-
nero que causa lesión a la legítima y en consecuencia es el
monto de dinero que debe ser REDUCIDO de lo que le tocó
al heredero testa- mentario y se debe proceder al
REINTREGRO en favor de la legítima; del análisis que se
222 Sucesiones – Mortis
Causa
realiza, de mantenerse el vehículo a favor del here- dero
testamentario éste estaría recibiendo $us. 25.000 es decir
$us.
5.000 en demasía de aquello que por ley le corresponde
y para los herederos forzosos estaría quedando sólo la suma
de $us. 75.000 y no con los $us. 80.000 como corresponde
legalmente. Al proceder a la reducción de los $us. 5.000 y
devolvérselo a la legítima se está ha-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 223

ciendo un acto de justicia con esa institución del derecho


sucesorio y por ende con los herederos forzosos, con ésta acción
ahora quedamos como determina la norma legal, es decir el
testamentario se llevará solo $us.
20.000 y los forzosos se quedarán con los $us. 80.000.

PATRIMONIO TOTAL Bs. 100.000 equivale a 5/5

Tenemos entonces que:


1/5 es igual a Bs.
4/5 es igual a Bs. 80.000
Haciendo uso de su facultad testamentaria se deja un vehículo
en favor de una tercera personar y tiene un valor de Bs.
25.000.
Se puede verificar que existe un exceso porque sólo tiene
Bs 20.000 para dejar, entonces cuanto es el exceso Bs.
5.000.- esto es lo que cau- sa LESION que en el derecho civil
es igual A DAÑO
Entonces a la inteligencia del art. 1066 no es nulo todo el
testamento, sólo lo que causa daño a la legítima, de lo que
resulta que lo nulo es sólo Bs. 5.000

1/5 sería Bs. 25.000


La LESION O DAÑO seria Bs.
5.000
20.000
4/5 sería Bs. 75.000

Entonces se reduce lo nulo de los Bs 25.000 que es Bs. 5.000 y


se rein- tegra a la legítima que estaba en Bs. 75.000
Al final que RECOMPUESTA LA LEGITIMA NUEVAMENTE
1/5 es igual a Bs.
20.000 4/5 es igual a
Bs. 80.000
Este ejercicio es el que necesariamente debe ser parte del
memorial de demanda, por cuanto lo que interesa es
demostrar EL DAÑO O LA LE- SION UE ES LO NULO y no
224 Sucesiones – Mortis
interesa como se dijo si el de Cujus actúa Causa
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 225

de buena o de mala fe, no tendría ninguna relevancia jurídica


referirse a éste extremo pues al juzgador lo que interesa
VERIFICAR (PRINCIPIO DE LA VERDAD MATERIAL) es el exceso que
constituye ser la lesión que causa daño, porque esto es lo nulo
reiteramos a la inteligencia del art. 1066 del C´pdigo Civil.
226 Sucesiones – Mortis
Causa

DERECHO DE
REPRESENTACIÓN

6. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
7. CAUSAS QUE ORIGINAN Y
REQUISITOS
8. EFECTOS JURÍDICOS
9. MODALIDADES DEL DERECHO DE REPRESENTACIÓN
10. SUCESIÓN PER CÁPITE Y POR ESTIRPE
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 227

6. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
El Derecho de Representación es una sustitución legal que
permite a los descendientes de determinadas personas que no
pueden heredar por haber premuerto al de cujus, o por hallarse
desheredados o ser decla- rados indignos para heredar, o
haber renunciado a la herencia, subro- garse en el lugar y
grado ascendiente para adquirir la herencia que a ésta
correspondería.
Messineo cuando se refiere a éste tema hace notar que
representación supone declarar o actuar en nombre de otro y
derecho de representa- ción que supone suceder en nombre
del representado, implica un lla- mamiento hereditario
indirecto o mediato, dispuesto por la ley que sus- tituye una o
más determinadas personas en el lugar de un llamado, que
sea indigno, pre muerto o renunciante
El derecho de Representación es un acto mortis causa que
configura un derecho para el sucesor en el sentido de
aceptar o repudiar la heren- cia.
Los regímenes de orientación romanista, que organizan la
sucesión por causa de muerte conforme al sistema lineal,
defieren la adquisición a los llamados en cada línea por
partes iguales, sin atender al origen de los bienes
hereditarios. Es la llamada concurrencia por cabeza (per-
capita) de los titulares de la vocación.
Pero que ocurriría si cualquiera de ellos hubiese prefallecido al
causan- te o, se encontrase incapacitado para adquirir la
herencia?. Evidente- mente, la adquisición se limitaría a los
demás llamados en igual grado provocando como
consecuencia que, si el prefallecido o incapacitado, tenía
descendientes, esa línea perdería el beneficio de recibir una
cuo- ta o parte de los bienes. O en otros términos: la rama
del prefallecido o del titular incapacitado no sería
beneficiaria de la transmisión por- que los bienes del
causante se distribuirían en las otras ramas.
A pesar de que tal sería la consecuencia jurídica de la
aplicación del artículo 1086 del Código Civil, la ley ha
preferido evitarla, conside- rando que la rama del
prefallecido o incapacitado no debe ser priva- da de
228 Sucesiones – Mortis
Causa
participar en la transmisión de los bienes del causante. En
conse- cuencia, actualiza la vocación de los descendientes del
titular de la vo- cación original, a efectos de que ellos reciban,
en ese orden y en con-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 229

junto, la misma parte que hubiese correspondido a su


ascendiente en la sucesión.
Esas vocaciones se actualizan mediante el denominado
Derecho de Re- presentación, por el cual, según prescribe el
artículo 1089 del Código Civil “la representación hace sub-
entrar a los descendientes en el lugar y grado de su
ascendiente cuando éste sea desheredado, indigno de
suceder, renuncie a la herencia o premuera a la persona de
cuya suce- sión se trata”.
Esta situación, unida a las circunstancias que determinan el
llamamiento, ha permitido a la doctrina tradicional distinguir la
sucesión por derecho propio y por derecho de representación
tationis). Se ysucede
(jure proprio por derecho propio cuando siendo uno
jure repraesen-
solo el he- redero o cuando siendo varios, todos, sin
embargo, descienden del mismo tronco inmediato. Se
sucede por representación cuando, aunque no sea más que
uno de los varios individuos a quienes corresponde la
sucesión, no tenían vocación o llamamiento originario y que
acceden a la herencia unificando su vocación en la cuantía y
extensión de sus as- cendientes.
La doctrina ha establecido que el Derecho de
Representación es una ficción de la ley, por la que entran los
ascendientes más remotos a ocu- par el lugar, grado y
derechos de sus padres. Es una sustitución institui- da por la
ley, en cuya virtud se confiere a los descendientes el derecho
de ocupar el lugar y grado que sus ascendientes hubieran
ocupado en una sucesión.
De tal manera que los hijos del causante heredan por cabeza y
Heredar por cabeza es suceder en virtud de derecho
propio. Heredar por estirpe es suceder en virtud del
derecho de representación.

7. CAUSAS QUE ORIGINA Y REQUISITOS


Entre las causas que originan o dan lugar al derecho de
representación se pueden anotar las siguientes:
1. Que el heredero por derecho propio, repudie la herencia.
2. Que el heredero legal sea declarado indigno para suceder.
230 Sucesiones – Mortis
Causa

3. Que el heredero sea desheredado por Sentencia ejecutoriada.


4. Que el heredero haya fallecido antes que el causante.
Los artículos 1089 y siguientes del Código Civil, admiten la
representa- ción sucesoria, introduciendo a los descendientes
en el lugar y grado de su ascendiente, impedido de recibir la
sucesión.
Los requisitos para la procedencia de este derecho, son:
a) Relativos al representado:
b) El representado ha sido declarado indigno, o
desheredado; haber repudiado la herencia o haber
muerto antes de abrirse la sucesión.
c) Que el representado hubiera tenido vocación sucesoria.
d) Relativos al representante:
1. El representante debe ser descendiente del representado.
2. Entre los descendientes del representado, el
representante debe ser el más próximo en grado
del representado.

8. EFECTOS JURÍDICOS
El ejercicio del derecho de representación, como lógica
consecuencia origina ciertos efectos jurídicos que se pueden
resumir en los siguientes:
1. Hace entrar a los representantes en la sucesión.
2. Los coloca en el lugar y en el rango del representado.
3. Estos ejercen los derechos del representado en la sucesión.
4. Concurren con los otros herederos con vocación sucesoria.
5. Excluyen a los otros parientes de grado más lejano.
6. La división de la herencia se hace por estirpes.

9. MODALIDADES DEL DERECHO DE REPRESENTACIÓN


De acuerdo a lo que determina nuestra legislación, cuando
hablamos de modalidades en el derecho de representación, se
puede establecer que existen dos modalidades a saber la
de la línea directa y de la lí- nea colateral (artículos 1090
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 231
y 1091 del Código Civil.)
232 Sucesiones – Mortis
Causa

a) EL DERECHO DE REPRESENTACIÓN EN LA LÍNEA DIRECTA. El


derecho de representación en la línea directa tiene
lugar hasta lo infinito. Esto significa que los nietos o los
bisnietos del de cujus, es su caso, pueden ingresar a la
sucesión del abuelo o bisabuelo en cualquiera de las
hipótesis del artículo 1089, es decir, cuando el
ascendiente a quien representan ha sido desheredado, es
indigno de suceder, cuando renuncia a la herencia o
cuando ha premuerto al de cujus.
Siguiendo a un modelo italiano, el artículo 1090 de nuestro
Código amplía expresamente el beneficio del derecho de
representación a favor de los descendientes del hijo
adoptivo, naturalmente para el hipotético caso en que
hubiera premuerto, hubiera sido excluido por
desheredación o indignidad o simplemente, hubiera
renunciado a la herencia. Pero este derecho no
beneficia al adoptado quien no puede ingresar a
representar al adoptante en la sucesión de un ascendiente
de este, ya que la adopción no crea vínculos de pa-
rentesco con los parientes de dicho adoptante.

El Tronco Común o de cujus deja tres hijos, el hijo uno pre-


muere, renuncia o es excluido, en su representación ingresan
los nieto uno y dos, el nieto uno igual pre-muere, renuncia o
es excluido, en su re- presentación ingresan los bisnietos
uno y dos.
Aplicando el derecho de representación, se logra que
concurran por el primer grado los hijos uno y dos, en
segundo grado el nieto dos y en tercer grado los
bisnietos uno y dos.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 233

b) EL DERECHO DE REPRESENTACIÓN EN LA LÍNEA COLATERAL.


Según la disposición del artículo 1091, en la línea
colateral la re- presentación tiene lugar a favor de los
hijos que tuvieron los her- manos del de cujus.

El Tronco Común o de cujus no tiene descendientes,


ascendientes ni cónyuge supérstite, sólo colaterales, el
hermano dos, pre-muere o renuncia, en su representación
ingresan los sobrinos uno y dos; el sobrino dos igual pre-
muere o renuncia, en su representación ingre- san los
sobrinos nietos uno y dos.
Por esta forma de representación quedan como
herederos el her- mano uno en primer grado y
concurren con él el sobrino uno del segundo grado y
los sobrinos nietos uno y dos del tercer grado.

10. SUCESIÓN PER CÁPITA Y POR ESTIRPE


Cuando a la sucesión concurren herederos por su derecho
personal o sea por su derecho propio, junto a otros
herederos que acceden a la herencia por derecho de
representación, la herencia se divide por es- tirpes, de tal
manera que los primeros heredan por cabeza y los se-
gundos heredan por estirpes.
Sucesión per cápita; llamada también sucesión por
cabeza, es la transmisión hereditaria por la que cada uno de
los sucesores accede y hereda por derecho propio y en la
cual el patrimonio hereditario se divide en tantas porciones
como herederos existen. La sucesión por ca- beza revela un
derecho personal en el heredero; como en el caso de
234 Sucesiones – Mortis
Causa

los hijos con relación a sus padres, o el de los hermanos con


respecto a otro hermano premuerto.
Sucesión o modo de suceder por ESTIRPE tiene lugar cuando
los here- deros acceden al patrimonio hereditario, no POR
DERECHO PROPIO, sino por mandato de la ley, la misma que
hace subintrar a los descen- dientes de una persona y
difunta; indigno de heredar o desheredado; o renunciare de
su herencia, de suerte que quienes lo representen aun- que
sean muchos sólo pueden llevar la porción que le
correspondería al representante si viviese, bienes que se
distribuyen a partes iguales en- tre sus descendientes o
representantes de acuerdo al artículo 1093 del Código Civil.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 235

DERECHO DE
Acrecer

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. CONDICIONES PARA SU
PROCEDENCIA
3. CLASES DE ACRECIMIENTO
4. EFECTOS JURÍDICOS DE ACRECIMIENTO
5. LIMITACIONES AL DERECHO DE ACRECER
236 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
El derecho de acrecer es el derecho de reunir o agregar a
la porción de uno, la parte de aquel que la rehúsa o no
puede obtenerla, es el derecho de los coherederos o
legatarios sobre las porciones que que- dan vacantes, por
haberlas renunciado o no haberlas podido adquirir alguno
de los demás, siempre que la institución sucesoria la disponga.
El derecho a acrecer puede definirse como aquel que
corresponde a los coherederos llamados a heredar, en
cualquier forma de delación, de manera conjunta, o sea sin
designación de partes, cuando uno de ellos, por no querer
o no poder serlo, deja una porción vacante, que deba ser
distribuida entre los demás.
Para Messineo el derecho de acrecer se regula principalmente
en rela- ción al llamamiento testamentario y, ante todo, con
referencia a la insti- tución de heredero
El derecho de acrecer o acrecimiento existe cuando
concurriendo varios herederos a la misma herencia, alguno o
algunos de ellos renuncian o resultan incapaces. La parte que
le correspondía al impedido es adqui- rida entonces por los
otros herederos en forma proporcional a la cuota hereditaria
de cada uno. En otros términos, los demás instituidos tienen la
facultad de repartirse entre ellos la parte vacante.
El derecho de acrecer llamado también acrecimiento, es el
derecho de agregar a la porción de un coheredero o
colegatario, la parte de aquel que la renuncia o no puede
obtenerla.
Es decir que este derecho se explica en razón de existir
una solidari- dad en la vocación o llamamiento. Esa
solidaridad puede resultar de la voluntad expresa del
causante en su testamento, o resultar dispuesto
objetivamente por la ley en razón de un llamamiento
conjunto, en tal caso, se vincula a las circunstancias de
que el llamamiento a favor de dos o más sucesores tiene por
objeto el todo o partes alícuotas del pa- trimonio hereditario
o del bien legado.

2. CONDICIONES PARA SU PROCEDENCIA


M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 237

El derecho de acrecer presenta requisitos o presupuestos que


por sus características le son propios, entre los que se
distinguen a los siguien- tes:
 PLURALIDAD. El principio de la PLURALIDAD, significa que
necesa- riamente sean llamados dos o más sucesores en
forma CONJUNTA, hecho en un mismo testamento, aunque no
en una misma cláusula y, a una misma herencia o legado,
a una misma masa o porción de ellas, sin especial
designación de partes, es decir, es su universali- dad.
 PREMORIENCIA O RENUNCIA. Que uno de los llamados para
su- ceder muera antes que el testador, o que renuncie a
la herencia o al legado, que pierda su capacidad para
suceder o se haga inca- paz de recibir la porción
vacante.
 PORCIÓN VACANTE. Que exista una porción vacante.
Vacancia que se produce por la pre-muerte del
heredero o del legatario, por la renuncia y la
incapacidad de recibir la herencia o el legado por
alguna de las causas señaladas en la ley: la
indignidad, la desheredación, la condición incumplida
cuando el heredero estuvo instituido a condición
suspensiva o ha término inicial (artículo 1162 del Código
Civil), o sujeta a la carga como condición resolutoria
(artículo 1167), así como en el caso de la persona cuya
existencia se ignora (artículo 48). Finalmente, cuando
se produce la nulidad de la disposición testamentaria
(artículo 1207), salvo los herederos de la representación.
 UNIDAD DE OBJETO. Comprende la universalidad de los
bienes, especie jurídica que significa que la herencia o el
legado no deben contener fijación de partes, artículo
1113, Parágrafo II del Código Civil, de existir, que los
sucesores hayan sido llamados en partes iguales.
Las expresiones de “por mitad, por partes iguales”, etc.,
aun cuando señalen partes alícuotas, no excluyen el
acrecimiento, a no ser que exis- ta fijación numérica o de
cuerpo de bienes fijados ciertamente. En cuyo caso, de haber
señalamiento de partes determinadas y desiguales, lo que
da a cada cuota un valor propio, el acrecimiento no
opera, por falta del presupuesto principal que es la
conjunción y la universalidad.
238 Sucesiones – Mortis
Causa

3. CLASES DE ACRECIMIENTO
El Código Civil a tiempo de referirse al acrecimiento o
derecho de acrecer determina en los hechos que existen dos
formas o clases en que se produce el acrecimiento y estas son:
a) ENTRE COHEREDEROS. El artículo 1078 habla del
acrecimiento entre herederos legales, lo que determina
que la parte de un he- redero legal pasa a favor de los
otros co-herederos que fueron llamados a la sucesión
junto a él y en ese entendido para ejercer el Derecho de
Acrecer entre coherederos legales, es necesario que se
presenten las siguientes condiciones.
1. Que el heredero renuncie a la herencia, o de otra
manera que sea declarado Indigno o sea desheredado,
o premuera al cau- sante.
2. Que el renunciante, indigno, desheredado o
premuerto, no, tenga a su vez, hijos o descendientes.
3. Que existan otros coherederos llamados a la misma
herencia.
4. Que los coherederos sean instituidos en la
universalidad de los bienes y sin determinación de
partes o a partes iguales.

El Tronco Común o de cujus deja como herederos a tres


hijos, el hijo uno pre-muere, renuncia o es excluido y no
tienen descendientes, ascendientes ni cónyuge supérstite,
le acrecen sus dos hermanos, aumentan a sus partes a
mitades lo que le correspondía.
b) ENTRE COLEGATARIOS. Por su parte el artículo 1079 al
referirse al acrecimiento entre los herederos
testamentarios o colegatarios determina que cuando el
testador no ha dispuesto otra cosa en su testamento la
parte del heredero beneficia por acrecimiento a los
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 239

otros co-herederos que fueron instituidos junto a él y en


ese sentido es necesario que se tengan que dar los
siguientes condiciones.
1. Que el testador no haya dispuesto otra cosa con
relación al destino de sus bienes, comprometidos en el
legado, para des- pués de su muerte.
2. Que el legatario renuncie al legado o se produzca
su falleci- miento antes de abrirse la sucesión.
3. Que el legatario no esté comprendido en algunas
de las cau- sales de prohibición legal para recibir el
legado.

El heredero testamentario
uno, pre-muere o
renuncia, el testa-
mentario dos le acrece, es
decir toma su parte.

4. EFECTOS JURÍDICOS DEL ACRECIMIENTO


Los efectos jurídicos que produce el crecimiento, para quien
acrecienta la herencia, en su generalidad, es que también se
sustituye o subroga en todos los derechos y obligaciones
del heredero o legatario que no quiso o no pudo recibir la
herencia. Entre los parientes del mismo gra- do, el derecho de
representación prevalece sobre el acrecimiento. Em- pero, los
efectos señalados por la ley, (artículo 1082 del Código
Civil) son los siguientes:
a) Cuando cualquiera de los legatarios o coherederos no
puede o no quiere recibir la herencia, la parte de éste,
incrementa las porcio- nes o expansión de la vocación
solidaria. El derecho de acrecimien- to favorece a todos los
herederos o colegatarios en forma igualita- ria si es que
acaso el testador no ha dispuesto otra cosa.
b) La adquisición del acrecimiento tiene lugar por el solo
ministerio de la Ley. En este sentido, el acrecimiento se
opera de pleno derecho ipso-jure; no precisa que el
interesado deba realizar ningún trámi- te en especial.
c) Los coherederos o los legatarios beneficiados con el
240 Sucesiones – Mortis
Causa
acrecimiento lo sustituyen en las obligaciones a que estaba
sometido el heredero o el legatario que falta, excepto
en las obligaciones de carácter
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 241

personal. De modo que el beneficiario del acrecimiento se


subroga en los derechos y obligaciones del heredero o
legatario que no quiso o no pudo recibir.
d) No habiendo lugar al acrecimiento, los herederos legales
o el gra- vado se sustituyen en las obligaciones que pesan
sobre el heredero o el legatario que falta, siempre con
excepción de las obligaciones de carácter personal.

5. LIMITACIONES AL DERECHO DE ACRECER


Para el caso de que algún coheredero renuncie a la herencia,
premue- ra al causante, sea declarado indigno o sea
desheredado, existen dos limitaciones fundamentales al
ejercicio del derecho de acrecer por los otros coherederos:
a) Si el heredero que genera la porción vacante, tiene a su
vez hijos o descendientes, estos participarán de la sucesión
por el Derecho de Representación, por estirpe, en lugar
del heredero renunciante o impedido, artículo 1089 del
Código Civil que señala: “La represen- tación hace
subintrar a los descendientes en el lugar y grado de su
ascendiente cuando éste sea desheredado, indigno de
suceder, re- nuncie a la herencia o premuera a la persona
de cuya sucesión se trata”.
b) Si el testador, al instituir un heredero, nombró un heredero
sustituto, para el caso de que el instituido premuera al
testador, renuncie a la herencia o no cumpla las
condiciones impuestas en la institución, artículo 1168 del
Código Civil “I. Sustituir es nombrar uno o más
herederos para que a falta del sustituido reciban la
herencia II. Tendrán lugar la sustitución cuando el
sustituido muera antes que el testador, o renuncie o no
pueda aceptar la herencia, o no cumpla las condiciones
impuestas III. Puede sustituirse por todos y a todos los
instituidos, para el caso de que no fueran herederos”.
En ambas hipótesis, se descarta el derecho de acrecer, pues
en el pri- mer caso los hijos o descendientes del renunciante
acceden a la heren- cia en la parte del renunciante. En el
segundo caso, el heredero sustitu- to tomará la parte del
heredero instituido renunciante o impedido.
242 Sucesiones – Mortis
Causa

DIVISIÓN DE LA
HERENCIA

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. COMUNIDAD HEREDITARIA
3. PAGO DE DEUDAS Y CARGAS
HEREDITARIAS
4. CARACTERES Y REQUISITOS
5. FINALIDAD Y FACULTADES PARA PEDIR DIVISIÓN
6. IMPEDIMENTOS Y SUSPENSIÓN DE LA DIVISIÓN
7. CASOS DE INDIVISION
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 243

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
En su generalidad los tratadistas utilizan la palabra
partición al ocu- parse de la distribución o reparto de los
bienes de la herencia entre los coherederos. Nuestro Código
Civil emplea el término “división” de la herencia.
La Real Academia da la voz “partición” en sentido propio e
inequívoco: división que se hace entre algunas personas de
hacienda, herencia o cosa semejante. Escriche, con el criterio
técnico de sus definiciones expli- ca la palabra como “la
separación, división y repartición que se hace de la cosa

Por la partición de herencia se pone término a la indivisión


sucesoria con el objeto de distribuir los bienes hereditarios
entre los coherederos y legatarios, dando a cada uno la
parte que le corresponde, de acuerdo con la voluntad del
causante o de las expresas disposiciones legales.
Ningún coheredero podrá ser obligado a permanecer en la
indivisión de la herencia como señala el art. 1233, con la única
excepción que el testador prohíba expresamente la división
por razones muy valederas, artículo 1233 – II Código Civil “El
testador, aduciendo un interés serio, puede disponer que
la división de la herencia o de algunos bienes
comprendidos en ella no tengan lugar antes de transcurrido
desde su muerte, un plazo no mayor de cinco años, sin
embargo la autoridad ju- dicial, mediando circunstancias
graves, puede autorizar la división an- tes de cumplirse el
plazo establecido por el testador”.
común entre las personas a quienes pertenece, por ej. De
una herencia o legado que se dejó a muchos”
la acción de partición de la herencia o de los bienes comunes.
De ésta interpretación participa Messineo, que al comentar la
disposición fuente del artículo y el alcance del vocablo
SIEMPRE, usado en él, declara que la acción de partición es
IMPRESCRIPTIBLE.
La partición de la herencia supone la existencia de dos o más
herede- ros pues existiendo uno solo es innecesaria. Los
conceptos de división y partición, implican la idea de distribuir
en lotes, tanto sumas de dinero, bienes o inmuebles y en
general bienes en su amplia acepción jurídica, poseídos o
disfrutados en común o que pasan del dominio de una sola
persona al de dos o más sucesores, que además de partirse
244 Sucesiones – Mortis
Causa
tienen que distribuirse.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 245

Cuando existen varios herederos, el estado de indivisión de los


bienes tiene un carácter eminentemente transitorio.
Normalmente de terminar con la adjudicación a cada
heredero de una parte concreta de los bie- nes y cuyo
derecho les asiste desde el momento mismo de la muerte del
causante. La partición en el derecho y acción que a los
herederos les asiste para pedir la división y adjudicación de
los bienes hereditarios entre los coherederos dando a cada
uno la parte que por este derecho le corresponde.
El contenido de la adquisición a título universal representado
por el to- do o una parte alícuota de la herencia, se
obtiene mediante la parti- ción o división, existiendo
pluralidad de sucesores, supone una atribu- ción concreta
entre ellos de las titularidades comprendidas en la heren-
cia. La abstracción representada por la cuota en la
universalidad, se concreta en derechos exclusivos sobre
determinados objetos de adqui- sición que así se incorporan al
patrimonio del sucesor a título singular.
Aunque habitualmente la partición está precedida por una
situación de herencia indivisa, comunidad hereditaria, le
pone fin, la resuelve me- diante la adjudicación de
determinadas titularidades a cada sucesor, aunque no es
forzoso que ello ocurra.
A la muerte del causante una partición hecha en el
testamento, por el ascendiente entre sus descendientes
por ejemplo, puede impedir ab initio, la relación de
comunidad o indivisión hereditaria, sin perjuicio de los trámites
que se requieren para la aprobación judicial de testamento y
la inscripción de los bienes así divididos. Por eso se ha
definido la partición como el negocio jurídico que pone fin a la
comunidad heredi- taria mediante la distribución entre los
2. COMUNIDAD HEREDITARIA
Si concurren dos o más sucesores a adquirir una misma
herencia o una parte de ella, se configura la llamada
comunidad hereditaria. En virtud de esa comunidad, y puesto
que el llamamiento a la herencia tiene ca- rácter universal, el
derecho sobre los bienes que la constituyen pertene- ce al
conjunto de los coherederos. Pero es importante destacar que
es- ta comunidad no significa que cada bien reproduzca,
singularmente, una situación de copropiedad o co-
titularidad en concreto. El derecho hereditario in
abstracto, recae sobre el complejo de titularidades
246 Sucesiones – Mortis
Causa
transmisibles como una totalidad patrimonial.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 247

Durante el estado de división, cada heredero es titular de una


cuota de herencia , pero esa cuota, si bien representa su
derecho sobre el patri- monio hereditario no se reproduce
sobre cada uno de los elementos singulares que la
componen. Cada coheredero tiene derecho a una alí- cuota
del patrimonio hereditario, pero no a una porción de cada
una de las cosas determinadas que forman parte de aquel
y puede ocurrir fácilmente que, al hacerse la partición,
cualquiera de dichas cosas re- sulte adjudicada por entero
a otro coheredero, artículo 1241 del Có- digo Civil y si el
heredero dispone de sus derechos hereditarios, está
disponiendo de su alícuota, no de derechos concretos sobre
bienes par- ticulares comprendidos en la universalidad.

3. PAGO DE DEUDAS Y CARGAS HEREDITARIAS


Si la herencia está sometida a deudas y cargas hereditarias, y
no exis- te dinero en efectivo para hacer frente a estos
pagos, los herederos que tengan más de la mitad del
caudal relicto, podrán acordar la ven- ta en pública subasta,
de algunos bienes muebles o inmuebles para el pago de
estas deudas, ART. 1265.
En primer lugar deberán ser pagadas las deudas por
gastos de fune- ral del causante y las que se hayan contraído
en la última enfermedad del autor de la herencia, en
segundo lugar se pagarán las deudas he- reditarias que
fueren exigibles, considerándose tales, de acuerdo con el
Código Civil, las contraídas
Bs. por el autor
independientemente de su última disposición
133.423 y de las que es
Restar todo los pasivos
ej. Bs.
Saldo Bs. 100.000.
Ahora se deben pagar las
cargas hereditarias testamento Bs. 20.000. que es igual a 1/5
Entonces se tiene que queda Bs. 80.000. que es
igual a 4/5 y esto es recién lo que los herederos pueden
dividirse
Entonces resulta importante citar lo previsto por el C.C.
en el
“Ar
t. 1243.- (VENTA DE BIENES PARA EL PAGO DE DEUDAS Y CARGAS
248 Sucesiones – Mortis
Causa
HE-
REDITARIAS). Los coherederos que tienen más de la mitad del caudal
hereditario pueden acordar, para el pago de las deudas y cargas
he-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 249

reditarias, la venta en pública subasta de bienes muebles o


inmuebles, optando por la enajenación que cause menor
perjuicio a los herede- ros”, lo que significa que los
herederos tienen la facultad de acorar la venta algunos
bienes para pagar deudas y cargas (testamentos) antes de
proceder a la división de la herencia.
Ahora en el caso que no se hubiera cumplido con ésta
determinación y de todas formas se hubiera procedido a
la división sin antes pagar deudas, en el hipotético inclusive
que los herederos desconocían de la existencia de deudas, en
éste caso corresponde que las deudas sean pagados por los
herederos de igual forma de manera proporcional tal como
señala el citado C.C. en el “Art. 1265.- (DIVISION DE DEUDAS).
Todos los herederos contribuyen al pago de las deudas y
cargas here-
ditarias, en proporción a sus respectivas cuotas. (Art. 1267 del
Código Civil)”.
Finalmente es importante en éste capítulo revisar el caso en el
cual uno de los herederos hubiera tenido que pagar la
deuda del de Cujus, sin la participación de los otros co-
herederos, en ese caso éste herederos que pago la deuda
puede REPETIR LA DEMANDA DE COBRO en la parte
correspondiente contra los otros co herederos en apoyo a lo
pre- visto por el C.C. en el “Art. 1267.- (REPETICION POR PAGO
DE DEU- DA COMUN). El coheredero que por efecto de la
hipoteca u otro moti- vo haya pagado el todo o la mayor
parte de la deuda común que a él le incumbe, sólo puede
repetir a los otros coherederos la parte que ellos deben
contribuir conforme al artículo 1265”. Ahora puede darse
también el caso que se trata de un co heredero que se
halle en la in- solvencia en dicho caso se aplica el Art. 1268.-
(CASO DEL COHERE- DERO INSOLVENTE). La cuota del
principio de las obligaciones, el hecho del heredero insolvente
no lo li- bera de su obligación, ya que cuando este pudiera
recuperar su insol- vencia, puede darse la aplicación de lo
previsto en el caso de la repe- tición del cobro.

4. CARACTERES Y REQUISITOS
La partición tiene los siguientes caracteres:
a) OBLIGATORIA. Puede ser pedida en cualquier momento por
los in- teresados salvo la hipótesis de postergación
250 Sucesiones – Mortis
Causa
temporaria.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 251

b) DECLARATIVA Y NO ATRIBUTIVA DE DERECHOS. La ley supone


que los bienes asignados a cada heredero han sido de
propiedad exclusiva de éste desde el momento mismo
de la muerte del cau- sante; que los ha recibido de
éste y no de sus coherederos, del mismo modo, se
supone que nunca ha tenido derechos sobre los bienes
que han sido asignados a los demás.
c) IMPRESCRIPTIBLE. El derecho a pedir la partición es
imprescripti- ble mientras dure el estado de indivisión;
pero es susceptible de prescripción cuando la indivisión
ha cesado de hecho, porque al- guno de los herederos,
obrando como único dueño, ha comenzado a poseerla de
una manera exclusiva.
REQUISITOS PARA LA PARTICIÓN
En toda partición de herencia cuando concurren herederos y
legatarios se deben observar rigurosamente los siguientes
aspectos:
1. La formación del inventario detallado de la masa
hereditaria.
2. Establecer con precisión, el haber del difunto, sus bienes
propios y gananciales.
3. La cuantificación de la legítima y la porción disponible.
4. La enumeración de herederos y legatarios.
5. La formación de porciones hereditarias.

5. FINALIDAD Y FACULTADES PARA PEDIR LA


DIVISIÓN
La partición de bienes sucesorios es siempre necesaria y tiene
1. Liquidar el caudal hereditario, descontando de su importe
las deu- das y cargas.
2. hacer cesar la indivisión de los bienes generada por la
transmisión cuando hay varios herederos.
De aquí resulta que cuando hay un solo heredero, no es
necesaria la partición, pero en cambio, la liquidación de la
herencia es imperativa, no puede legalmente rescindirse
de ella porque sirve de base imponi- ble para el pago del
impuesto sucesorio, el producto de la liquidación es lo que
constituye la herencia en sentido estricto.
252 Sucesiones – Mortis
Causa

La partición de la herencia sólo podrá ser solicitada por


cualquier de los coherederos, en las siguientes
circunstancias:
1. Todo coheredero que tenga libre administración y
disposición de sus bienes y esto en cualquier tiempo y por
los incapacitados y au- sentes deberán pedirla sus
representantes legales.
2. Los hijos o los descendientes del coheredero premuerto,
antes de abrirse la sucesión o hacerse la partición por el
derecho de repre- sentación y por estirpe.
Los legatarios solamente podrán solicitar que los
coherederos o el al- bacea les entreguen los bienes legados y
los acreedores del causante podrán demandar el pago de sus
créditos. El artículo 1233 del Código Civil establece que todo
coheredero puede pedir siempre la división de la
herencia.
De tal manera que para los bienes en situación de comunidad
heredita- ria se prevea un fin más o menos próximo en la
partición pues esta co- munidad es una situación accidental y
pasajera, cuya división está pre- vista en la ley por el
artículo 167 del Código Civil, pues “nadie está obligado a
permanecer en la comunidad y cada copropietario puede
pedir en cualquier tiempo la división de la cosa común”, el
Código Pro- cesal Civil ya no repite como el anterior éste
criterio y en el art. 478 CUESTIONES SOBRE BIENES, señala
que todo tema de división será tratado por la vía incidental
y cando estos bienes refieran mayor im- portancia deben
ser tramitados por la vía del proceso ordinario.
Los padres que representan a sus hijos menores o incapaces
en los ac- tos de la vida civil, no pueden concertar divisiones y
particiones heredi- tarias, sino cuando así convenga al
interés del hijo y el juez conceda autorización expresa. Esta
autorización será especial para cada caso, conforme las
previsiones contenidas en el artículo 47 del Código de las
Familias Ley 603, concordantes con el artículo 1250-II
Código Civil previo informe del organismo protector de
menores y dictamen fiscal, el Juez mediante Auto Motivado
concederá o negará la autorización solicitada según mejor
convenga al interés del menor o incapacitado.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 253
6. IMPEDIMENTOS Y SUSPENSIÓN DE LA DIVISIÓN
Con relación a los impedimentos referentes a la división de
bienes en la sucesión hereditaria, se debe tomar en cuenta lo
que determina el ar-
254 Sucesiones – Mortis
Causa

tículo 1235 del Código Civil que determina las causas en las
que pue- de quedar provisionalmente impedida la división y
estas son:
a) Hasta que se produzca el nacimiento del concebido llamado
a la suce- sión.
b) Hasta que se defina mediante sentencia ejecutoriada, el
juicio so- bre conocimiento de filiación o de unión conyugal
libre, interpuesto por quién en caso de resultado favorable,
será llamado a suceder.
c) Hasta que concluya el procedimiento administrativo
para el reco- nocimiento de la personalidad de una
entidad instituida como suce- sor.
d) Hasta que se cumpla la condición, de los casos de
herederos insti- tuidos bajo la condición suspensiva.
No obstante de estos impedimentos el mismo artículo da la
posibilidad que si medien circunstancia que hagan posible y
conveniente esa divi- sión, la misma se podría llevar adelante
y el Juez que conozca la causa es el único que puede
autorizarla tomando las medidas de cautela ne- cesarias.
Por otro lado con relación a la suspensión de la división
antes de citar lo que determina nuestro código es
importante tomar el criterio de Messineo y en ese
sentido no se debe considerar esta medida de la
suspensión como un atentado a la legítima, porque la
intangibilidad de la legítima no llega hasta el punto de
exigir que el heredero forzoso, consiga inmediatamente su
cuota de patrimonio hereditario y a pesar de existir razones
de superior consideración que impongan el aplaza- miento
de la división, por la propia conveniencia de los herederos.
El Código Civil establece que esto ocurre cuando así lo dispone
el cau- sante según el artículo 1233 del Código Civil por un
plazo máximo de cinco años, desde la muerte del
causante. El juez puede ordenar por causa grave, la
división de la herencia antes de este plazo.
Por otro lado también procede a petición de un
coheredero y el juez puede suspender por un periodo no
mayor a 5 años, la división de la herencia o de algunos
bienes cuando pudiera ocasionarse perjuicio grave en el
patrimonio hereditario por la indivisión, artículo 1239 del
Código Civil.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 255
Sin que constituya ni un impedimento ni una suspensión habrá
también que considerar lo que establece el artículo 1241
del Código Civil cuando se refiere a la indivisión de bienes
cuando estos son de interés
256 Sucesiones – Mortis
Causa

de la economía familiar o pública, en estos casos los bienes se


quedan en poder del coheredero que tenga la cuota
mayor o en la de varios coherederos y en una última
instancia el bien puede se puesto en subasta pública.
7.- CASOS DE INDIVISION
No obstante de todo lo señalado sobre la obligatoriedad
de la divi- sión de la herencia, es importante ver que existen
algunas excepciones a ésta regla fundamental y a esto es lo
que podemos llamar la INDIVI- SION y se dan de acuerdo al
Código Civil varios como ser:
El Art. 1237 cuando se refiere a los BIENES
CONSTITUIDOS EN PATRIMONIO FAMILlAR, señala que en
la división de bie- nes hereditarios no se pueden
comprender los bienes constitui- dos en patrimonio
familiar hasta que el último de los beneficia- rios
menores llegue a la mayoridad, entendiendo de acuerdo
al art. 129 de la ley 603 como patrimonio familiar al que
se consti- tuye en forma única por resolución judicial a pedido de
uno o más miembros de la familia, y se registra en la oficina de
Dere- chos Reales.

Por su parte el art. 1238 también se refiere a la


INDIVISION DEL EQUIPO PROFESIONAL, DEL NEGOCIO
COMERCIAL Y
DEL INMUEBLE OCUPADO COMO VIVIENDA y en ese sentido
determina lo siguiente:
En relación al cónyuge sobreviviente puede pedir al
juez, y éste concederle
 El pequeño negocio comercial propio del premuerto.
 El equipo profesional y sus instalaciones
donde am- bos cónyuges trabajaban al morir
el de cujus.
 En inmueble, y su mobiliario, usados
exclusivamente como vivienda por los
esposos al morir el de cujus.
En estos casos esos bienes quedarán comprendidos en la
porción hereditaria del sobreviviente, compensándose la
diferencia con- forme a lo dispuesto por el artículo 1246.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 257

Así mismo el art. 1241 se refiere también al caso de la


INDIVISION EN INTERES DE LA ECONOMIA FAMILIAR O
PUBLICA y señala
que si en la herencia hay bienes cuya división pudiera
ocasionar perjuicios en la economía familiar o pública, esos
bienes no se divi- den y quedarán comprendidos, por
entero, en la porción del cohe- redero que tenga la cuota
mayor o en la de varios coherederos. En caso diverso se
sacará el bien a la venta en pública subasta.
258 Sucesiones – Mortis
Causa

UNIDAD 20

PARTE PROCESAL
FORMAS DE DIVISIÓN DE LA HERENCIA

1.- FORMAS DE DIVISION


2.- DIVISION VOLUNTARIA
3.- DIVISION JUDICIAL
4.- LA COLACION

1.- FORMAS DE DIVISION


Por la naturaleza del tema, resulta importante por parte de lo
que señala inicialmente el Código Civil en los:
Art. 170.-. (COSAS INDIVISIBLES).
I. Si la cosa común no es cómodamente divisible o si cuando
su frac- cionamiento se encuentra prohibido por la ley o
disposiciones administrati- vas se la vende y reparte su precio.
II. Cualquiera de los copropietarios tiene derecho a pedir que
la ven- ta se haga en pública subasta, y así se hará
necesariamente cuando alguno de ellos sea incapaz.
Art. 171-. (APLICACION DE LAS REGLAS SOBRE LA DIVISION DE
HEREN- CIA).
A la división de las cosas comunes se aplican las reglas sobre la
división de la herencia en lo que no se oponga a las disposiciones
del capítulo presen- te. (Art. 1186 del Código Civil).
Entonces un aspecto importante es establecer si se trata de
bienes que ad- miten cómoda división o no. Cuando admiten
cómoda división es posible sea por la vía voluntaria o por la
vía judicial dividir estos bienes en alícuo- tas partes iguales
entre todos los herederos, pero esto dependerá básica- mente de
una Informe Técnico que determina la posibilidad de la
división en partes iguales de manera física si vale el término.
Pero cuando el bien
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 259

inmueble no acepta una cómo división es cuando


generalmente se tiene que ingresar casi obligatoriamente a una
división judicial, porque la misma terminara necesariamente con
la subasta del mismo como se tiene señalado precedentemente
y es obvio comprender que difícilmente los herederos podrán
ingresar en la vía voluntaria a una venta del bien para luego
divi- dirse el resultado de dicha venta, pero no se excluye esa
posibilidad por lo que señalamos que también en el caso de un
bien indivisible puede haber una forma voluntaria.
Es importante aclarar que cuando existen HEREDEROS MENORES DE
EDAD, la división siempre debe ser de carácter judicial y nunca
voluntaria.
2.DIVISIÓN VOLUNTARIA
De acuerdo a lo que determina el Código Civil y lo
preceptuado en la parte procedimental por el Código Procesal
Civil, indudablemente existen formas de proceder a la
división de la herencia y una de estas es la PARTICIÓN
CONVENCIONAL O EXTRAJUDICIAL. Esta división se presen- ta
cuando todos los coherederos están presentes, son capaces de
disponer (mayores de edad) y están uniformemente de
acuerdo sobre la partición que se plantea de consenso. Esta
forma de partición se la realiza sin la intervención del Juez,
en uso de las facultades conferidas por el artículo 1250 del
Código Civil pues si todos los herederos están presentes,
tienen capacidad para ello y acuerdan voluntariamente realizar
la división de los bienes y estos admiten cómoda división, el
acto de partición se realiza válidamente. Las desigualdades al
formar las porciones en especie, pueden ser compensadas en
dinero u otros bienes.
Si entre los coherederos existen menores de edad o incapaces, en
la parti- ción extrajudicial intervendrá necesariamente su
representante previa auto- rización del juez en materia de
Familia.
Se debe considerar lo que determina en éste caso la Ley No.
483 Ley del Notariado en el artículo 89 y sigtes cuando se
refiere a la VIA VOLUNTA- RIA NOTARIA y específicamente en el
art. 92 referente a los TRAMITES EN MATERIA CIVIL Y SUCESORIA
en el inc. f) se refiere a la DIVISION DE HE- RENCIA y en el
REGLAMENTO A LA LEY 483 Ley del Notariado D.S. N° 2189
señala en el “ARTICULO 111 - (DIVISION Y PARTICION DE LA HE-
RENCIA) I. El trámite de división y partición de herencia se rige de
confor- midad al Código Civil. Por cada bien inmueble se
260 Sucesiones – Mortis
Causa
seguirá un trámite inde- pendiente.
II.Las o los solicitantes con la petición escrita que contenga el
acuerdo mu- tuo suscrito que acredite la división voluntaria del
inmueble, se apersonarán
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 261

ante la notaria o el notario de Fe pública, solicitando se


realice la división y partición Para lo cual deben adjuntar los
siguientes documentos:
a) Folio Real con la inscripción del testimonio de la declaratoria de
herede- ros;
b)Autorización municipal de la división del inmueble.
III. La notaria o el notario de fe pública revisará el
cumplimiento de los requisitos y documentos presentados. Se
concluye con la manifestación de conformidad de los solicitantes,
quienes junto a la notaria o el notario de fe pública suscribirán la
escritura pública.
IV. En la verificación de la documentación la notaria o el notario
d fe públi-
ca podrá solicitar información a las entidades públicas
encargadas del registro de bienes”.
En consecuencia es importante cumplir con esta determinación
cuando en realidad los co herederos ya han tomado la
determinación de ingresar a la división voluntaria y han logrado
un acuerdo entre ellos para poder plas- mar esa distribución
de un ben inmueble.
Este documento debe ser presentado ante la Alcaldía
Municipal para el pago del impuesto a la sucesión hereditaria,
luego debe ser protocolizado ante un Notario de Fe Pública
para finalmente registrarlo en Derechos Reales tratándose
de bienes inmuebles.
Finalmente aclarar que cuando se trata de la división de
BIENES INMUE- BLES en realidad es suficiente el acuerdo de
partes que debe ser plasmado en un DOCUMENTO PRIVADO QUE
DEBE LLEVAR UN RECONOCIMIENTO
DE FIRMAS Y RUBRICAS, pues al tratarse de bienes que no tienen
3. DIVISIÓN JUDICIAL.
Cuando no existe un acuerdo cualesquiera de los herederos puede
acudir a la división judicial y para esto es importante tomar en
cuenta lo que señala el Código de Procesal Civil en el “ARTÍCULO
478. (CUESTIONES SOBRE LOS BIENES). Las cuestiones inherentes
a los bienes, su conservación y su división entre las o los
herederos, se tramitarán, en la vía incidental. No obstante, en
atención a la importancia de dichos bienes o de las cuestiones a
debatirse, la autoridad judicial podrá disponer su dilucidación
262 Sucesiones – Mortis
Causa
en proce- so ordinario”.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 263

Ahora en éste capítulo debemos recordar lo señalado


en la parte pertinente en lo referencia a los proceso
ordinarios y lógicamente se inicia una demanda de
DIVISION Y PARTICION por la vía del Proceso Ordinario y
se entiende que para esto se debe señalar de manera clara
QUE ES LO QUE SE PRETENDE O QUIERE DIVIDIR, ló-
gicamente pueden existir bienes inmuebles en éste
caso se debe presentar la prueba pertinente que
demuestra la existencia de los mismos, Testimonios de
Propiedad y Matrículas y en el caso de los bienes muebles
mínimamente un inventario de estos y la mayor can- tidad
de prueba de su existencia, puede ser prueba
documental o finalmente los diferentes medios
probatorios, esto en estricto cum- plimiento a lo previsto
por el artículo 111 ordinal I y II del Código Procesal
Civil.
No olvidemos que ya en la vía del proceso ordinario,
obligatoria- mente existe LA CONCILIACION PREVIA, done se
puede intentar un acuerdo de partes para ingresar a
división y partición que de exis- tir acuerdo en esa vía se
termina con un ACTA DE CONCILIACION en la que
determina esa distribución de los bienes o en su caso de no
aceptar cómoda división al ser bienes inmuebles, se puede
aco- rar también su remate por la vía judicial, porque
esa Acta de Con- ciliación será remitida ante el Juez
Público Civil y Comercial para su aprobación, misma que
será sentencia con calidad de cosa juz- gada.
De no existir un acuerdo en ésta etapa continúa el proceso
como ya tenemos señalado con el cumplimiento del
procedimiento de los ac- tos propositivos, para llegar a
la etapa de la audiencia preliminar conde se deben
cumplir las actividades previstas por el artículo 366
del C.P.C., donde nuevamente en la segunda actividad
se in- tenta la conciliación esta ve intra procesal, de no
lograrse la misma, el proceso continua hasta que se
pronuncie la sentencia.
Aclarar algo que es importante que no es tema del
litigio o de la Litis o controversia si se procede o no a la
división, salvo las excep- ciones ya señaladas
oportunamente, el tema de fondo es ESTABLE- CER LA
EXISTENCIA DE BIENES SI VALE EL TERMINO UN CORRECTO
264 Sucesiones – Mortis
INVENTARIO, porque lo primero queCausa se debe hacer es
determinar que es lo que existe, para luego proceder a
su división y también en caso de inmuebles determinar
técnicamente con un perito si estos bienes aceptando o no
cómoda división, de aceptar se fija las alí-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 265

cuotas partes para cada heredero y de no aceptar


cómoda divi- sión se procede a la subasta de los mismos.
Terminado el proceso ordinario ya en ejecución de
sentencia el mismo Juez extiende las respectivas
Minutas de propiedad, para que se proceda al pago del
impuesto a la sucesión hereditaria en la Alcaldía
Municipal, luego se proceda con la respectiva protoco-
lización ante un Notario de Fe Pública y finalmente se
registre el derecho propietario individual en Derechos
Reales, todo esto como determina el C.C. en el artículo
1253.- (ENTREGA DE DOCUMEN- TOS). I. Efectuada la
división, se debe entregar a cada uno de los
condivisionarios los títulos y documentos relativos a los
bienes y de-
rechos que se les han asignado. II Los títulos y documentos
de un bien dividido quedan con quien tenga la mayor
parte. III. Si el bien se ha dividido en partes iguales o
asignado a varios coherederos los títulos y documentos
quedan con la persona designada a tal fin por los

Como ya tenemos dicho si el bien no aceptara la


cómoda división de acuerdo al perito técnico, se ponen en
ofertas de compra-venta las acciones y derechos para que
algunos de los herederos pueda comprar siempre que
exista la predisposición de vender de parte de los otros
co-heredero; si se diera el caso que ninguna quiere
vender sus acciones y derechos fruto de la indivisión, se
somete el bien inmueble a una subasta pública y el fruto
de la subasta en di- nero se procede a dividir entro los
co-herederos.
a) Los bienes de cada heredero se reputan recibidos
directamente del causante.
b) Se considera que el adjudicatario ha tenido la posesión
exclusiva del bien desde el momento de la muerte del
causante.
c) Los embargos trabados por los acreedores caducarán, si el
bien sobre el cual recaen, se adjudican a otras
personas.
4.- COLACION
266 Sucesiones – Mortis
Causa
Colación significa aportar bienes a la masa hereditaria. En sen-
tido estricto colación hereditaria, es la agregación que deben
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 267

hacer a la masa hereditaria, los herederos forzosos que concu-


rren en sucesión con otros que también lo sean, de los bienes
que hubieren recibido de la persona fallecida en vida de éste,
bien por donación u otro título lucrativo, para computarlos en la
cuenta de la partición.
Se llama acción de colación a la obligación que tiene un here-
dero forzoso de traer a la masa hereditaria el valor de aquellos
bienes que recibió del causante en concepto de donación. Toda
donación hecha por el causante en vida a uno de los herederos
forzosos se considera como un simple adelanto de herencia, es
decir, que en el momento de hacer la partición de la herencia se
computará dentro de su porción lo recibido con anterioridad en
concepto de donación, compensándose a los otros con bienes de
igual valor.

Por tanto, la obligación del heredero forzoso de traer a la masa


el valor de los bienes que le fueron donados, se llama colación.
Únicamente no estará obligado a ella, en el caso de que el falle-
cido lo haya dispuesto así de forma expresa. En este caso, se
entenderá que la donación ha sido hecha con intención de “me-
jorar” al beneficiario (siempre dentro de los límites de la por-
ción disponible).

Por tanto, la acción de colación se da en los siguientes supues-


tos:
1) Cuando la donación ha sido hecha a un heredero forzoso

2) Cuando no existe dispensa expresa de la obligación de apor-


tar, hecha por el causante fallecido.
268 Sucesiones – Mortis
Causa

3) Siempre y cuando se trate de una sucesión ab-intestato o


intestada (sin testamento).

La acción de colación funciona aunque la legítima no haya sido


afectada y tiende a mantener la igualdad entre los herederos y
solamente procede si el causante ha guardado silencio.
Cuando se donan bienes o se venden por precios simbólicos a
uno de los futuros herederos, en vida de quien después fallece,
el resto de los herederos tienen derechos a retroceder esas do-
naciones o ventas simbólicas y repartir dentro de
la herencia esos bienes.

Si revisamos nuestra legislación que específicamente es el Có-


digo Civil, encontramos ésta figura cuando señala en el artículo
1254.- (ANTICIPO DE PORCION HEREDITARIA). Toda donación hecha a
heredero forzoso que concurra a la sucesión del donante importa anticipo de su
porción hereditaria, salvo el caso de dispensa a que se refiere el artículo 1255.
Artículo 1255.- (COLACION ENTRE HEREDEROS FORZOSOS). El here-
dero que concurra a la sucesión con otros que también lo sean, debe colacionar
a la masa hereditaria todo lo que ha recibido del difunto por donación, directa
o indirectamente, excepto cuando el donante o testador hubiese dispuesto otra
cosa. (Art.1254 del Código Civil) II. El heredero dispensado de la colación no
puede retener lo donado más que hasta la concurrencia de la porción disponi-
ble.

Donde resulta un tema un poco delicado, es cuando el heredero por cabeza o


por derecho propio es el que ha recibido una donación lógicamente en vida y
con posterioridad a esa donación pre muere y luego recién se abre la sucesión
es decir el donante fallece y se pasa a la etapa de división de la herencia; en-
tonces debemos recordar que en éste caso vendría a ser el nieto que ingresa por
su estirpe o derecho de representación a ocupar el lugar el hijo y es aquí donde
el que ingresa por representación de poner a disposición de la división lo que
su representado hubiera recibido por la donación como manda el C.C. en el
artículo 1256.- (COLACION EN CASO DE REPRESENTACION). El que
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 269

sucede por representación debe colacionar lo que se donó a su ascendiente, aún


en el caso de que no hubiera heredado a éste.
Finalmente en este interesante capítulo de la colación, también resulta impor-
tante referirnos a la situación de los bienes inmuebles y cuando se da el caso
además de haber recibido una donación de un bien inmueble o parte del mismo
y en esa parte que se recibió en calidad de donación de hacen algunas mejoras
o construcciones, entonces como señalad el artículo “En todo caso se debe
deducir para el donatario el valor de las mejoras, ampliaciones y reparaciones
extraordinarias conforme a los artículos 96 y 97”.
270 Sucesiones – Mortis
Causa

Efectos de la
División

1. DERECHO DEL HEREDERO


2. GARANTÍAS ENTRE CO-
HEREDEROS
3. EVICCIÓN
4. REQUISITOS
5. CRÉDITOS INCOBRABLES
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 271

1. DERECHO DEL HEREDERO


La división de herencia no transfiere derechos a los
herederos, única- mente los individualiza, los concreta y
distribuye entre todos ellos. Es recomendable tener presente
esta especie de jerarquía que encierra el carácter declarativo,
ya que en nuestro medio se suele confundir este efecto
como si se tratase de un acto traslativo, cuando, muy al
contra- rio, al dividir la herencia los coherederos no se
transmiten entre ellos el derecho de propiedad de los bienes
que la componen. Josserand con meridiana claridad explica así
las consecuencias del efecto declarativo: “En nuestro derecho
francés entra la partición en la categoría de los actos
declarativos, con la transacción, la mayor parte de las
sentencias, el reconocimiento de hijo natural, etc. No desplaza,
no transfiere nada; su papel de orden distributivo, consiste en
situar, localizar los derechos preexistentes, en sustituir partes
alícuotas, fracciones, número, por co- sas. Una vez efectuada
la repartición lo copartícipes no son más ricos que antes pero
sus derechos se presentan bajo forma concreta y exclu- siva;
se han materializado en bienes determinados: suum quisque
reci- pit; cada uno ha recibido lo que le correspondía en
lugar de decir “me pertenece el cuarto de la sucesión”,
cada uno puede decir “esta casa en mía”, “estos valores me
pertenecen”. Por lo tanto, desde el momento de la partición
nada transfiere, los copartícipes no son causahabientes entre
sí; tienen sus derechos directamente del difunto; cada uno de
ellos se considera que tiene la propiedad exclusivamente,
de los bienes puestos en su lote y en compensación se supone
que jamás tuvo derechos sobre los bienes colocados en los lotes
de sus coherederos”.
En nuestro ordenamiento jurídico en el Código Civil en su
artículo 1270 referente al Derecho del heredero sobre los
bienes de su lote. Se con- sidera que todo coheredero es único
e inmediatamente sucesor de to- dos los bienes que componen
su lote y que nunca ha tenido propiedad en los otro bienes
hereditarios”. Nos remitimos, pues, a lo dicho ante-
riormente. Empero aún a costa de llamarnos reiterativos,
habida cuenta de la importancia del tema, recalcamos acá
el carácter declarativo de la división de la herencia
adoptado por nuestro derecho, posición que la ubica en la
misma línea seguida por las legislaciones modernas.
Así en los artículos siguientes se deja entender que las
particiones no producen más que dos efectos: el que
272 Sucesiones – Mortis
expresa el artículo 1270, o sea que las Causa
particiones, hechas
legalmente confieren a cada heredero la propiedad
exclusiva de los bienes que le hayan sido adjudicados y el
que regulan los artículos. 1271,1272,1273 del Código Civil
relativos al
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 273

saneamiento y la evicción de los bienes adjudicados ,


obligación a que quedan recíprocamente sujetos los
coherederos una vez hecha la parti- ción

2. GARANTÍAS ENTRE CO-HEREDEROS


El acto de división se sustenta fundamentalmente en el
principio de igualdad; nada tiene de lucrativo. Muy por el
contrario pretende atri- buir a cada uno de los herederos lo
que en justicia le corresponde. Los antiguos autores franceses
sostenían que “la igualdad es el alma de las particiones”
representando así su finalidad, su razón de ser, su espíritu
mismo.
Con relación a la reciprocidad de garantías el artículo 1271
de nues- tro Código Civil dispone: “(Garantía). I. Los
coherederos se deben recí- procamente garantías por las
perturbaciones y evicciones que deriven de causa anterior a
la división.
II. La garantía no procede si se la ha excluido en el acto de
la división o si el coheredero sufre la evicción por su
culpa”.
Cuando un coheredero ve peligrar la integridad de la
porción que le ha correspondido en la división por
perturbaciones y evicciones que menciona, puede
accionar contra los demás exigiendo las garantías que le
deben. Hay que tener en cuenta que si alguno de los
coherede- ros ha sufrido las consecuencias de la evicción y
por tal razón la pro- piedad de un bien que le fue asignado
en la división ha sido reconoci- da judicialmente a favor de
un tercero, obviamente recibirá su lote de menor valor que
el de los demás. Este resultado significaría una injusti- cia
puesto que rompería el equilibrio, la igualdad en la
formación de los lotes porque solamente el coheredero
perjudicado cargaría las con- secuencias de los errores de
apreciación sobre la realidad de la masa hereditaria divisible,
haciendo que no todos reciban la porción heredi- taria a
que tienen derecho.
Este principio de igualdad entre coherederos ha sido
interpretado co- mo la razón superior que ha inspirado al
legislador francés para incor- porar en el Código de 1804 el
274 Sucesiones – Mortis
Causa
artículo 884 cuya redacción induda- blemente ha servido
de modelo para otras legislaciones entre ellas nuestro
citado artículo 1271 del Código Civil.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 275

3. EVICCIÓN
Según el Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales
de Ma- nuel Osorio nos indica que: “Es la pérdida o
perturbación que sufre el adquiriente de un bien, o de un
derecho real sobre este, por vicios de derecho anteriores a
la adquisición siempre que esta fuere onerosa, el transmisor
de los derechos en cuestión será responsable por los perjui-
cios o perturbaciones causados.
La evicción se define como la privación del
bien, por ser adquirido este por un tercero a
través de un pro- ceso de prescripción
adquisitiva de dominio o de per- tenencia, como
también se le denomina, es decir, que por
sentencia judicial se nombra propietario al
men- cionado tercero perdiendo el anterior
dueño cualquier derecho sobre la cosa. Si el
heredero es perturbado respecto a la posesión
del bien que le fue adjudicado en ocasión a la
partición de los bienes de la herencia, tendrá
derecho a que los demás co herederos hagan
cesar dicha perturbación; si lo que sufre el
heredero es la evicción los demás deben
sanearla, el sanea- miento por evicción a cargo
de los demás participes se divide a prorrata de
sus cuotas.
Por la obligación del saneamiento de la evicción, los
coherederos están recíprocamente sujetos a indemnizarse si
se priva a alguno o a algunos de ellos, por sentencia
ejecutoriada y en virtud de un derecho anterior a la
partición, de todo o parte de los bienes de que consiste la
hijuela de cada adjudicatario. Sin ésta obligación de
recíproca garantía, el coheredero que sufre la evicción
(porque podía haberse comprendido en la división un bien
ajeno) quedaría en inferioridad de condiciones respecto de
los otros, al recibir un lote de bienes de inferior cuantía con
lesión de su propia legítima.
276 Sucesiones – Mortis
Causa
En el Código Civil en el Artículo 1272 en su parágrafo I se
indica que “Cada uno de los herederos esta obligado a
indemnizar al coheredero que haya sufrido la evicción...” El
importe de la indemnización se gra- dúa según el valor del
bien desposeído en el momento de la evicción
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 277

sin que importe que ese valor haya sido mayor o menor al que
tenía al tiempo en que le fue adjudicado al coheredero
eviccionado. La indem- nización ha de comprender los frutos y
rendimientos de la cosa, única- mente en el caso de que la
sentencia de evicción hubiera condenado a resarcirlos al
eviccionante.
La obligación recíproca que a los coherederos corresponde por
la evic- ción es proporcional a su haber hereditario; pero, si
uno de los cohere- deros es insolvente, la parte que le
corresponde en la indemnización, debe ser repartida entre
los coherederos solventes y el heredero que ha sufrido la
evicción, artículo 1272 del Código Civil.
Los que paguen por el insolvente conservan acción contra
el para la eventualidad de mejorar su fortuna.
Se podría dar un ejemplo, si se trata de un bien inmueble que
tenía un frente de 20 mts. Y entre dos herederos se dividen
cada uno de ellos a 10 mts. de frente como corresponde y
posteriormente el vecino de uno de los co-herederos le inicia
una acción legal por haberse sobrepuesto o propasado a su
terreno en unos dos metros de frente y éste vecino
termina por ganar la demanda por lo que el co-heredero
demandado se ha visto afectado y ahora sólo tiene 8 mts.
de frente y ya no los 10 mts. que le había tocado en la
división, aquí es donde nace la evicción, porque el otro co-
heredero tiene que compensarle en terreno o en su caso
indemnizarle económicamente, porque el principio de la
igualdad en la división debe mantenerse, es decir éste
principio no sólo es para el momento de la división, sino
también posterior a la división.

4. REQUISITOS
Para que proceda la garantía por evicción a que hace
referencia el artículo 1271 del Código Civil,
necesariamente se deben cumplir con ciertos requisitos que
corresponde detallarlos de la siguiente manera.
a) Que la evicción tenga una causa anterior a la partición.
b) Que la evicción no sea imputable a culpa del heredero. En
278 Sucesiones – Mortis
Causa
éste ca- so será importante considerar la regla
establecida por el artículo 627 del Código Civil de lo
que se entiende que el codivisionario
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 279

demandado de evicción debe pedir la concurrencia al juicio


de los demás codivisionarios.
c) La garantía no procede cuando a tiempo de realizar la
división de los bienes de la sucesión se ha pactado una
cláusula expresa de li- beración o exoneración de
garantía.

5. CRÉDITOS INCOBRABLES
Los créditos activos de la herencia se distribuyen entre lo
coherederos en proporción a la parte en que es llamado
cada uno a la sucesión.
Desde la muerte del causante, todo heredero está
autorizado para exigir hasta la concurrencia de su cuota
hereditaria, el pago de los créditos sucesorios en su favor.
En caso de que se adjudique como cobrable un crédito, los
coherederos no responden de la insolvencia posterior del
deudor hereditario y sólo son responsables de su solvencia al
tiempo de hacerse la partición.
Son incobrables, los que por insolvencia del deudor o
imposibilidad de ejercer las acciones que lo amparaban,
resulta jurídica o racionalmente de imposible cobro.
Esta norma es de aplicación especial, dentro de las reglas
generales relativas a la sucesión de créditos, por la cual no se
debe garantía por la insolvencia del deudor de un crédito
asignado a uno de los cohere- deros, si la insolvencia ha
sobrevenido después de haberse hecho la di- visión de la
herencia según el artículo 1273 del Código Civil.
El artículo 1273 del Código Civil es una norma de
aplicación especial de las reglas generales de los artículos
392 y 394 del Código Civil, re- lativas a la cesión de
créditos por virtud de las cuales el cedente res- ponde de
la existencia y legitimidad del crédito a tiempo de la
cesión, pero no de la insolvencia del deudor, a menos que
ésta fuera anterior y pública. Y aún cuando se haya pactado
280 Sucesiones – Mortis
Causa
responsabilidad por la insol- vencia del deudor, si ella
sobreviene al acto (que es la división en sí); por
negligencia del cesionario la responsabilidad cesa.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 281

Nulidad y
anulabilidad

1. INTRODUCCIÓN
2. NULIDAD DE
DIVISIÓN
3. ANULABILIDAD DE
4. RESCISIÓN POR LESIÓN
5. SUPLEMENTO DE DIVISIÓN
6. FACULTAD DE SUPLEMENTAR
282 Sucesiones – Mortis
Causa

1. INTRODUCCIÓN
Toda división de bienes hereditarios, tanto judicial como
extrajudicial, puede estar sujeta a posibles nulidades,
anulaciones o rescisiones del acto. Corresponde al
heredero damnificado, la facultad de iniciar cualquiera
de estas acciones.
A este efecto debemos entender a la Nulidad como aquella
ineficacia de un acto jurídico como consecuencia de carecer de
las condiciones ne- cesarias para su validez, sean ellas de
fondo o de forma o como dicen algunos otros autores es aquel
vicio que adolece un acto jurídico que se ha realizado con
violación de ciertas formas o requisitos indispensables para
considerarlo como válido, por lo cual la nulidad se
considera im- plícita en el mismo acto sin necesidad de que se
haya declarado o juz- gado.
La nulidad es siempre de pleno derecho porque no necesita
ser recla- mada por la parte interesada; inversamente a lo
que sucede con la anulabilidad de los actos jurídicos que se
reputan válidos mientras no sean anulados.
La anulabilidad es aquella condición de los actos jurídicos que
pueden ser declarados nulos e ineficaces por existir en su
constitución un vicio o defecto capaz de producir tal
resultado. De aquí que alguna vez a la anulabilidad se la
ha llamado nulidad relativa, por su característica.

2. NULIDAD DE DIVISIÓN
La nulidad es, en Derecho, una situación genérica de invalidez
del acto jurídico, que provoca que una norma, acto jurídico,
acto administrativo o acto procesal deje de desplegar sus
efectos jurídicos, retrotrayéndo- se al momento de su
celebración. Para que una norma o acto sean nu- los se
requiere de una declaración de nulidad, expresa o tácita y
que el vicio que lo afecta sea coexistente a la celebración
del mismo.
Desde la perspectiva del Derecho, la idea de nulidad da
cuenta de una condición de inválido que puede llegar a tener
una acción de índo- le jurídica y que genera que dicho acto
deje de tener efectos legales. Por lo tanto, la nulidad
retrotrae el acto o la norma a la instancia de su
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 283
presentación.
284 Sucesiones – Mortis
Causa

La declaración de nulidad se fundamenta en la protección de


intereses que, al no cumplirse las prescripciones legales,
resultan vulnerados cuando se desarrolla el proceso jurídico.
Dado que, hasta esta declara- ción, el acto era eficaz, la
nulidad puede ser retroactiva (revierte los efectos que se
produjeron con anterior a la declaración) o irretroactiva
(mantiene los efectos generados antes de la declaración).
Es nula toda división judicial o extrajudicial, cuando en el
acervo here- ditario sujeto a partición existen bienes
inmuebles que por su naturale- za no admiten cómoda
división o por cuando se trata de otros bienes que son
indivisibles en interés de la economía familiar o pública, artícu-
lo 1274 del Código Civil. Este artículo declara nulas las
particiones, sean judiciales o extrajudiciales, cuando se
fraccionan bienes no divisi- bles por su interés para la
economía familiar o pública o inmuebles cu- ya división esta
prohibida por leyes especiales o reglamentos de urba-
nización y ornato publico de acuerdo a los artículos 1241
y 1242 del Código Civil.
También es causal de nulidad absoluta en una partición
cuando no se tomó en cuenta un heredero forzoso o instituido
en la partición artículo 1252 primer inciso del Código Civil y
679 del Código de Procedimien- to Civil, el omitido tiene
derecho de ejercer la acción de reducción, fa-
cultativamente, por lo que ha de interpretarse que la
disposición otor- ga al omitido dos facultades
alternativamente: la nulidad para perse- guir una nueva
partición o simplemente la acción de reducción artículo 1070
del Código Civil. Asimismo, produce la nulidad de partición, el
in- cumplimiento de las normas relativas a las condiciones y
requisitos que deben observarse en las particiones, artículo
679 del Código de Pro- cedimiento Civil.
Los efectos de la nulidad declarada judicialmente se
retrotraen al es- tado y momento en que se encontraban los
bienes antes del acto de di- visión anulado.
Las particiones pueden presentar omisiones, irregularidades y
vicios. En tales casos entre los co-herederos las consecuencias
pueden ser:
a) la sanción de nulidad en los casos concretos señalados por la ley
b) una acción de anulabilidad que se basa a veces en el
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 285
derecho co- mún y a veces en causas especiales,
286 Sucesiones – Mortis
Causa

c) una acción rescisoria basada en la existencia de una lesión


que en este caso la ley considera excepcionalmente como
un vicio del acto (Planiol y Ripert)
d) un derecho de suplemento en los casos de omisión de
alguno o al- gunos bienes de la testamentaria en la
participación.
Planiol y Ripert señalan, además como otra sanción de las
irregulari- dades que se producen en la partición una
acción revocatoria a favor de los acreedores de los co-
herederos, en el caso de la acción Pauliana que,
evidentemente, esta prevista en los artículos 1444, caso 4 y
1446.
En el caso podríamos dar como ejemplo el hecho que hubieran
queda- do como herederos forzoso tres hijos de los
cuales uno era extra- matrimonial y un conyuge
supérstite, han procedido a la división de la herencia sea
judicial o extra judicial, sin tomar en cuenta al hijo extra-
matrimonial; éste hijo extra-matrimonial puede proceder a
demanda la nulidad de la división por la vía ordinaria de
acuerdo a la cuantía ante un Juez de Turno en lo Civil, para
que esa división quede sin efecto ni valor jurídico y el bien
vuelva al estado de la indivisión y se proceda a una nueva
división y partición de bienes como ya se explicó oportuna-
mente, por cierto tomando en cuenta ahora a todos los
herederos inclu- yendo al hijo extra-matrimonial.

3. ANULABILIDAD DE DIVISIÓN
La anulabilidad es, en derecho, una causa de invalidez de un acto
jurídico, que deriva de un vicio de la voluntad o de un defecto
de capacidad de la parte contratante.
En el caso que nos ocupa, el motivo principal de anulabilidad
de un acto procede de la ausencia de capacidad de la persona
que lo firmó. En este caso, cuando la persona adquiere
capacidad necesaria, puede optar por anular el acto si así lo
desea, o mantenerlo como está (sub- sanarlo).
La anulabilidad de un acto puede producirse por muchos motivos,
entre los cuales podemos mencionar:
i) Ausencia de consentimiento real en un acto jurídico que lo requiera.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 287
ii) Ausencia de la capacidad de las personas que realizan el acto:
menores de edad o incapaces.
288 Sucesiones – Mortis
Causa

ii)Vicios de la voluntad (error, dolo, fuerza, violencia o intimidación).


La anulabilidad de la división se admite por causa de
violencia o dolo no se admite por causa de error en la
división, porque en sustancia queda absorbido por el dolo o
por la rescisión por lesión, que presupone un per- juicio de
notable importancia para el co-divisionario, como error en la valo-
ración de los bienes de acuerdo al tratadista Messineo.
Dentro del concepto general de ineficacia de los actos jurídicos, la
anulabi- lidad significa debilidad legal o imperfección de dicho
acto. El acto jurídico existe e incluso surte efectos jurídicos, si
no se reclama contra él; y hasta puede consolidarse con el
transcurso del tiempo.
En la división de herencia, figuran como causas de
anulabilidad, sola- mente la violencia o el dolo, artículo
1275 del Código Civil.
Como efecto de la anulabilidad, las relaciones o cosas se
retrotraen al estado anterior al defecto jurídico; o no se
originan obligación ni res- ponsabilidad alguna por la
abstención o incumplimiento.
Los actos anulables se reputan válidos mientras no sean
anulados; y so- lo se tendrán por nulos desde el día de la
Sentencia que los anulase.
La acción de la anulación prescribe a los tres años computados
desde el día en que cesó la violencia o se descubrió el dolo. La
demanda de- be ser interpuesta por el codivisionario que ha
sido víctima de esos vi- cios del consentimiento, en proceso
ordinario ante el Juez competente, conforme al artículo 1275
del Código Civil, concordante con el artículo 677 del Código
de Procedimiento Civil.
Podríamos señalar como ejemplo el caso en que el de
cujus deja un bien inmueble a tres co-herederos, se procede a
la división y partición y en base a la violencia, a la presión o
coacción que ejercen sobre uno de los co-herederos, se logra
que éste renuncia a su parte y se consoli- da la división del
inmueble sólo en dos partes; el co-heredero que ha
renunciado, puede demanda la anulabilidad por violencia
en la vía ordinaria por la cuantía ante un Juez de Partido
de Turno en lo Civil, donde demostrará la violencia ejercita
en su persona para que la divi- sión se declare sin valor
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 289
jurídico y el bien vuelva a la etapa de la indi- visión y se
proceda a una nueva división y partición del bien, ahora en
tres partes.
290 Sucesiones – Mortis
Causa

4. RESCISIÓN POR LESIÓN


La rescisión por lesión es una acción que tienen los vendedores o
sus he- rederos para rescindir las transferencias de
inmuebles que han sido traspasados por un precio inferior
a la mitad del valor de mercado de dicho inmueble. Los
requisitos para su ejercicio son que se trate de
transferencias de bienes inmuebles y que el precio de
transmisión sea inferior a la mitad del valor que el
inmueble tenga como precio de venta. El plazo para ejercer
esta acción es de cuatro años desde la fe- cha del contrato. El
adquirente puede evitar la rescisión de la transmi- sión
pagando la diferencia entre lo que abonó y el precio de
mercado.
La acción rescisoria por lesión, en sus orígenes, trata de
proteger al enajenante, y en su caso a sus herederos, que,
por necesidad, vende un inmueble por precio inferior al que
exigiría en circunstancias normales. Posteriormente, se
amplía el ámbito de aplicación de esta acción a la venta de
muebles y a los casos en que la lesión sufrida por el
enaje- nante no llegue a la mitad del precio justo. En algunos
casos, la acción puede ser esgrimida incluso por el comprador.
Con el nombre de ultra- dimidium (más allá de la mitad), se
identifica la acción rescisoria que ostenta el vendedor
cuando en la venta de un inmueble ha percibido menos de
la mitad de su justo precio. Por ello, se la conoce también
como engany de mitges o engaño de la mitad.
Es la acción que permite al heredero rescindir la división de la
herencia por encontrarse en su derecho lesionado en más de
un cuarto de su va- lor.
Según Messineo la rescisión por lesión, se funda sobre la
finalidad de asegurar la obtención íntegra de la cuota
correspondiente a cada uno de los copartícipes de la
división y, por consiguiente, también la pro- porcionalidad
entre las correspondientes porciones hereditarias.
La acción de rescisión se debe ejercitar dentro de los dos años
siguien- tes a la participación y cuando concurre la lesión ultra
quartum, esto es, cuando el coheredero perjudicado recibe
una porción de bienes que tiene un valor inferior en más de
un cuarto al del lote que le ha corres- pondido, artículo
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 291
1277 del Código Civil.
Podríamos dar en este caso, como ejemplo el hecho que el de
cujus de- jó como herencia dos bienes inmuebles, uno en la
ciudad de Oruro y
292 Sucesiones – Mortis
Causa

otro en la ciudad de La Paz por cierto de diferentes


características, por otro lado dejó a dos co-herederos, en
una división voluntaria o extra judicial a Juan le toca la casa
de La Paz y a José la de Oruro, ocurre que si bien la casa de
Oruro en superficie es mayor, pero en valor por
construcción, ubicación, etc. resuelta ser de menor precio que
la de La Paz y la diferencia es en el cuarto del valor, esto
afecta sin duda al principio de la igualdad que debe primar
en la división y partición, al darse cuenta de éste hecho José
que resulta ser el afectado con la le- sión o el daño económico,
puede demanda en la vía ordinaria de hecho la rescisión de la
división por lesión ante un Juez de Turno en lo Civil, para
que como resultado final en sentencia se declare el acto sin
valor jurídico. En consecuencia los bienes volverán a la etapa
de la indivisión para procederse a una nueva división y
partición de bienes, o en su ca- so podría darse una
compensación económica.
5. SUPLEMENTO DE DIVISIÓN
En el caso de omisión de algunos bienes en la partición, no
procede la anulabilidad de ella, sino simplemente la acción de
suplemento de divi- sión, esto es, que se practica una división
suplementaria respecto de los bienes omitidos, artículo
1276 del Código Civil.
Este suplemento, puede traducirse en casos de lesión en un
dinero por el valor de la parte que deba suplementarse
cuando el co-heredero accionado para el efecto quiera
evitar la acción judicial o una nueva partición artículo 1278
del Código Civil. No indica el Código plazo al- guno dentro el
cual se pueda intentar la acción de suplemento de divi- sión.
El artículo 677 del Código de Procedimiento Civil señala que
las particiones hechas conforme a la ley solo podrán ser
reclamables den- tro de los ocho días siguientes al despacho
del auto de aprobación y protocolización de la partición
pasado el plazo no hay lugar a recla- mación alguna
excepto en los casos de dolo o lesión.
Este precepto no parece aplicable al caso en examen,
porque el des- cubrimiento de la omisión de bienes en la
división puede ocurrir algun tiempo después de pasados los
ocho días acordados para reclamacio- nes por el precepto
procesal indicado. Puede estimarse en tal supuesto, que el
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 293
plazo de ocho días correrá desde el descubrimiento de la
omi- sión, cuestión de hecho de no fácil comprobación por
una parte y por otra, no prevista en la categórica
disposición del merituado precepto procesal. Ante el
silencio de la ley parece lo más adecuado aplicar el
término de prescripción ordinaria artículo 1507 del Código
Civil según
294 Sucesiones – Mortis
Causa

el justificado criterio de Messineo que también extraña ese


silencio en el Código Modelo.
En el presente caso como ejemplo podemos citar que se puede
haber dado la omisión de uno o varios bienes muebles en
el inventario y se procede a dividir todos los bienes entre
los co-herederos, ninguno de ellos conocía que una
compresora se hallaba para su reparación, por lo que no
fue inventariada ni dividida, al enterarse con posterioridad
de la existencia de éste equipo, lo que corresponde es que en
el mismo proceso de división y partición que hubo se solicite
por decir su desar- chivo si fuera el caso y se pida “suplemento
de división” que no es otra cosa que una división
complementaria en éste caso de la compresora que se había
omitido involuntariamente.
6. FACULTAD DE SUPLEMENTAR
No se procede la rescisión sino la adición o complemento,
cuando se haya omitido uno o más objetos de la herencia.
Si en la división de herencia se han omitido algunos bienes en
la parti- ción, solo procede la acción de suplemento de
división. Este suplemento puede traducirse, en casos de lesión,
en un pago en dinero por el valor de la parte que deba
suplementarse, cuando el coheredero accionado para el
efecto quiera evitar la acción judicial o encarar una
partición, ar- tículo 1278 del Código Civil.
En caso de que después de hecha la partición aparecieran
algunos bienes omitidos en ella, se hará una nueva división
suplementaria, que recaerá sobre los bienes omitidos.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 295

SEGUNDA PARTE

SUCESIÓN
Testamentaria

1. CONCEPTO Y
DEFINICIÓN
2. TESTAMENTO
CONCEPTO
4. CARACTERÍSTICAS JURÍDICAS DEL TESTAMENTO
5. PROHIBICIONES SOBRE
CONJUNCIÓN Y
MANCOMUNIDAD
TESTAMENTARIA
6. FUNCIÓN LIMITADA DEL TESTAMENTO
296 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
Se llama sucesión testamentaria aquella que trae su origen de
la volun- tad del de cujus, expresada en un acto especial
llamado testamento, cuya noción da el artículo 1112 del
Código Civil en su Parágrafo I , di- cho acto que Messineo le
llama preferentemente negocio jurídico es uno de disposición
por causa de muerte por lo regular de contenido patri-
monial por cuyo medio el testador destina los propios bienes a
sujetos que al efecto elige y designa dentro de las
condiciones fijadas por la ley de acuerdo al artículo 1059 y
siguientes de nuestro Código Civil de lo que resulta que
aunque se contrapone la sucesión testada como ma-
nifestación de la voluntad del testador a la intestada como
manifesta- ción de la voluntad de la ley de todos modos la
voluntad de aquel está sometida a la voluntad de esta, en
buena medida por las limitaciones que supone la
institución de la legítima .
La sucesión universal testamentaria es aquella en la que el
causante por su propia iniciativa dispone de sus bienes por un
acto de última vo- luntad llamado testamento el mismo que
está rodeado de ciertas so- lemnidades y que produce
efectos después de la muerte del otorgante.
Según nuestra legislación la sucesión por causa de muerte es
una de las formas de adquirir la propiedad (artículo 110 del
Código Civil) La su- cesión no es solo un modo de adquirir la
propiedad, su alcance va más allá, pues la sucesión es la
transmisión de derechos como también de obligaciones entre
vivos o por causa de muerte.
La sucesión testamentaria es aquella que es diferida por
manifestación de la voluntad del causante, contenida en un
testamento válido, sea he- cho por escrito o de palabra en los
supuestos excepcionales en que es- te se admite. La
sucesión testamentaria puede disponer también de modo
contractual y de manera muy frecuente en capitulaciones
matri- moniales en algunos países como en el caso de la
Argentina. Aspecto que en nuestra legislación no está
permitida pues es nulo todo contrato sobre disposición de
derechos de sucesión futura.
Si la sucesión intestada, que respeta los derechos
adquiridos bajo el régimen de la comunidad doméstica
convirtiendo en herederos a los comuneros y transfiriéndoles
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 297
los bienes independientemente de la vo- luntad del de cujus,
nunca se instituye como no sea por efecto de la in-
dividualización de la propiedad, con mayor razón no puede
nacer an- tes una institución cual es el testamento que en
mayor o menor grado
298 Sucesiones – Mortis
Causa

propende a conferir al testador la facultad de disponer ad


libitum de la herencia.
Para demostrar que el testamento no pudo existir en los
primeros tiem- pos de Roma, observa que esta institución no
se concilia con la propie- dad doméstica y no aún con
aquella propiedad individual que en inte- rés de la familia se
crea con carácter inalienable, porque implicando el derecho
de testar la facultad de disponer de los bienes a favor de
ex- traños, instituirlo habría sido comprometer la suerte y
la existencia de la familia.
No se encuentran indicios de testamento en ningún pueblo
atrasado, mucho menos en ningún pueblo primitivo. De las
culturas que brillaron en la antigüedad, la mayoría nunca
conoció el testamento; unos pocos los conocieron tardíamente.
En la antigüedad India ni los pueblos cono- cieron el
testamento ni el sánscrito tuvo nunca palabra para
expresar la idea nunca pudo el derecho Egipcio instituir el
testamento habiendo estado siempre vinculada la
propiedad a la familia en el Imperio Fa- raónico y no
conocieron el testamento antes de Alejandro ni los israeli- tas
ni los galos antes de que se hiciera sentir en estos
pueblos la in- fluencia de la cultura jurídica de Roma ni los
atenienses antes de Solón ni los espartanos antes de la
guerra del Peloponeso, y los pueblos de Corinto y Tebas
conservaban recuerdos de una época en que todavía no tenían
el derecho de testar. Los celtas primitivos, los galos, los ger-
manos, los bretones de irlanda y todos los bárbaros invasores,
los fran- cos, los lombardos, los sajones, los frisones, los godos,
tampoco conocie- ron la práctica de testar antes de que la
aprendieran los romanos.
La tardanza con que aparece el testamento tiene una
explicación. A di- ferencia de la sucesión intestada, que nace
por efecto inmediato de la individualización de la propiedad,
porque respeta los derechos que los hijos habían adquirido
en su primitiva calidad de comuneros, el testa- mento, que
en mayor o menor grado siempre supone la facultad de
disponer de los bienes a favor de extraños, sólo puede
nacer cuando por haberse debilitado mucho el sentimiento
subsistente de la comuni- dad doméstica, subleva resistencias
invencibles la empresa de sacrificar las expectativas y el
porvenir de la familia al propósito de llevar a término la
individualización de la propiedad.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 299
Algunos romanistas han sostenido que la primera ley
dictada en el mundo para autorizar el derecho de testar,
es la que bajo el nombre de las Doce Tablas se promulgó en
Roma hacia los años 451 y 450 an- tes de Jesucristo. Sin
embargo estas afirmaciones han quedado desau-
300 Sucesiones – Mortis
Causa

torizadas por las últimas conclusiones de la investigación


jurídica. No se niega que el testamento se haya difundido
principalmente por efecto del influjo directo o indirecto del
derecho romano. Pero esa institución era conocida en el
mundo por lo menos medio siglo antes de las Doce Tablas y
se la ha encontrado establecida en algunos pueblos que
ha- bían vivido absolutamente sustraídos de la influencia de la
cultura jurí- dica romana.
Respecto de la prioridad, ningún pueblo puede en el actual
estado de las investigaciones disputarle a Atenas el haber
inventado el testamen- to. Antes de Solón (dice Plutarco), los
bienes permanecían como vínculos a la familia, porque no se
conocía el testamento. Fue el legislador el año 594 antes
de nuestra era el primero que anteponiendo la amistad
contra el parentesco, permitió a los que no tenían hijos,
disponer libre- mente de sus bienes.

2. TESTAMENTO CONCEPTO
En sentido general la expresión testamento significa acto de
última vo- luntad y proviene de la voz latina “testatio
mentis” que significa: testi- monio de la mente del
hombre.
Es por medio del testamento que se establece la sucesión
testamentaria. La ley y la voluntad del testador son las
principales fuentes de la voca- ción sucesoria.
Testamento, es el acto por el cual una persona dispone para
después de su muerte, de todos sus bienes o parte de ellos.
Contiene su decla- ración de última voluntad, relativa a sus
bienes y otros derechos, como reconocimientos filiales,
nombramientos de tutores, revelaciones o con- fesiones,
disposiciones funerarias. También se denomina testamento el
documento donde consta legalmente la voluntad del testador.
Bonnecase y Mazeaud definen al testamento como el acto
jurídico, uni- lateral y solemne, esencialmente revocable, cuyo
objeto es dar a cono- cer la voluntad de su autor, para después
de su muerte y dentro de los límites que la ley señala tanto
de los puntos extra patrimonial como económico. Como
acto jurídico unilateral, supone que la voluntad del testador
tiene eficacia por sí sola. La aceptación ulterior del beneficia-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 301
rio no influye en su validez. Como acto solemne, requiere para
su vali- dez la observancia de ciertas formalidades, aún en los
llamados espe-
302 Sucesiones – Mortis
Causa

ciales. Como acto mortis causa, cuyos efectos se concretan a la


muerte del testador, este no modifica su propia situación
jurídica sino la de sus herederos ab–intestato. Y como acto
revocable es provisional hasta el momento de la muerte del
testador, quien hasta entonces tiene la facul- tad absoluta de
modificar sus disposiciones, cuantas veces quiera.
En términos generales el testamento es el: “acto escrito
celebrado con las solemnidades de la ley, por el cual una
persona dispone del todo o parte de sus bienes para después
de su muerte”. Es claro que el testa- mento no solo prefigura
un acto de disposición patrimonial. Hemos visto que el acto
puede contener también disposiciones de carácter extra
patrimonial, como el reconocimiento de hijos, nombramiento
de tutores o curadores, etc.
Más ajustadamente la doctrina prefiere definir al
testamento como el acto unilateral y unipersonal mediante el
cual una persona dispone de sus intereses patrimoniales y/o
extrapatrimoniales, para después de su muerte.
CLASES DE TESTAMENTOS
Nuestra legislación Civil establece dos clases de testamentos:
TESTA- MENTOS SOLEMNES Y TESTAMENTOS ESPECIALES
7. TESTAMENTOS SOLEMNES. Testamento solemne
es el que se celebra con las formalidades exigidas por la
ley. A su vez se subdividen en abiertos y cerrados
a) Testamento abierto. El testamento es
abierto cuando el testador manifiesta su última
voluntad por escrito o en forma verbal ante notario
de Fe pública y en presencia de testigos (tres
testigos) o ante testigos solemnes (cinco testigos
vecinos o en su caso por lo menos tres testigos
vecinos), en las condiciones y números legales, el
documento será protocoliza- do como escritura
pública ante Notario para que surta efectos legales.
Su denominación es testamento abierto precisamente
porque su contenido es necesariamente conocido por
varias personas (leí- do ante ellos y firmado por los
presentes como testigos) que deben no obstante
guardar reserva acerca del mismo al menos en vida
del testador.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 303

 Testamento cerrado. Este testamento es redactado por


el mis- mo testador sin revelar su contenido, quien
deberá declarar de viva voz que contiene su
testamento, lo entregará personalmen- te en un sobre
cerrado y lacrado, ante testigos (tres testigos), al
Notario de Fe Pública. El notario, establecida la
identidad del testador extenderá en la cubierta el
otorgamiento, lo fir- mará con el testador y los
testigos luego de transmitir el otor- gamiento en su
registro con la descripción o características del sobre y
sello, labrará el acta respectiva firmándola igualmente
con el testador y los testigos después de leerles su
tenor. Si el testamento está hecho a máquina de
escribir o por persona de su confianza, el testador
deberá rubricar en cada una de sus hojas.
En el artículo 1128 del Código Civil indica “si alguno de
los testi- gos no supiere escribir, firmará otro de los
testigos por él, y aún por el testador que se hallare en el
mismo caso. Dos testigos por lo menos deben saber
escribir. El testador hará constar si el testamen- to está o
no escrito, firmado y rubricadas sus hojas por él; en caso
de haberlo firmado por no saber o no poder lo
manifestará en el acto de entrega declarando el motivo,
y si está enterado de todo su tenor de todo lo cual se
dejará constancia en el acta de otor- gamiento. Quienes
no sepan o no puedan leer no podrán hacer tes- tamento
cerrado”. En cuanto al testamento cerrado otorgado por el
mudo o sordomudo, deberá ser todo escrito y firmado de
su propia mano y presentado ante el notario y los testigos
respectivos.
Respecto a la entrega del testamento cerrado, el artículo
1130 del Código Civil dice:
“I. Todos los testigos deben hallarse presentes al
otorgamiento y ver la entrega del pliego cerrado.
II. El pliego cerrado debe sellarse y lacrarse en el acto
de la en- trega en forma que no se pueda abrir ni
extraer el testamento sin rotura o alteración.
III. El testamento cerrado puede quedar en poder del
notario, del testador o de la persona que éste elija”.
8. TESTAMENTO ESPECIAL. Llamado también
privilegia- do es aquel que requiere para su
otorgamiento circunstancias es- peciales de estado o
304 Sucesiones – Mortis
lugar. El código Civil señala que esta Causa
clase de testamento
“no exige otros requisitos, bastando que conste la vo-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 305

luntad del otorgante en los casos determinados que la ley


señala” Son de esta clase:
 Testamento en caso de Riesgo Grave. Riesgo que amenaza
al testador por causa de epidemia calamidad pública,
accidente, etc. que le impida cumplir con las
formalidades que pueden disponer de su última
voluntad verbal o por escrito cumpliendo los requisitos
del artículo 1134 del Código Civil que indica que “el
testador puede disponer de su última voluntad, bajo
los si- guientes requisitos:
1. Que se otorgue en presencia de cinco testigos o por
lo me- nos de tres testigos si no puede ser
habidos.
2. Que siendo en forma escrita, firmen el testador y
todos los testigos.
3. Que siendo en forma verbal solamente, firmen los
testigos un acta de otorgamiento.
4. Si tampoco se puede levantar y firmar el acta
valdrá como testamento verbal.
 Testamento a bordo de naves o aeronaves. Los
viajeros a bordo de nave marítima lacustre,
terrestre o aérea pueden elaborar su testamento
ante el capitán o comandante de ella, o a falta de
éste ante quién le sigue en rango, en presencia de tres
testigos por lo menos debiendo anotarse otorgamiento
en el diario a bordo.
 Testamento militar. Está reservado exclusivamente a los
milita- res en general, los movilizados en campaña
pueden testar ante el jefe de la unidad militar y en
presencia de tres testigos, fir- mando la disposición
testamentaria todos juntamente con el tes- tador si
este no supiera firmar se hará constar por que no
fir- ma. El testamento se anotará en el libro de
novedades o parte de la unidad y se transmitirá por
orden regular al Ministerio respectivo, para su
depósito en el archivo y la comunicación co-
rrespondiente a los interesados. Se realizará ante dos
testigos en caso de heridos o prisioneros de guerra,
o entregarles el pliego que contenga la disposición
testamentaria firmando de su puño y letra.
306 Sucesiones – Mortis
Causa

 Testamentos de extranjeros. Los extranjeros se


conforman a las reglas convenidas en los tratados que
celebre la República, y a falta de ellos, a la ley
boliviana y subsidiariamente a las normas del
derecho internacional privado.
 Testamento ológrafo. Recibe la denominación de
ológrafo el testamento escrito de puño y letra del
testador y otorgado con sujeción a las formalidades
prescritas por el legislador para las disposiciones
de última voluntad. El testamento ológrafo, para ser
válido en cuanto a sus formas, debe ser escrito
todo por entero, fechado y firmado por la mano misma
del testador. La falta de alguna de estas
formalidades lo anula en todo su
contenido. Por lo visto esta forma de testamento es
obra exclu- siva del testador, quien sin la
intervención de Notario, redacta las disposiciones de
su última voluntad.
El Código Civil en su artículo 1141 señala acerca este
tema: “Los militares, policías soldados, personal civil en
servicio de la repúbli- ca, misioneros, exploradores,
investigadores, científicos y técnicos que se encuentren o
residan en fortines, campamentos o lugares alejados de
centros de población pueden testar en su cartera o en
papel suelto . Si lo escrito en la cartera o en el papel
suelto lleva fecha y firma y es todo de su propia letra
vale lo que disponga, aunque no haya testigos,
comprobada que sea la autenticidad de la letra, firma y
fecha”.

3. CONTENIDO DEL TESTAMENTO


El testamento en sí es considerado ante todo, como
escritura y como documento, es decir, como medio de
expresión de última voluntad del causante, es por tanto, el
producto de una documentación, esto es, de la representación
de aquellas últimas voluntades con eficacia probato- ria de la
escritura privada y pública.
Además al testamento se lo conceptúa generalmente como un
negocio jurídico formal. Considerando así el acto como
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 307
declaración de última voluntad, contiene pues, disposiciones
con proyección para después de
308 Sucesiones – Mortis
Causa

la muerte del testador, y este, puede disponer en su


declaración cues- tiones de carácter patrimonial y no
patrimonial; de ese modo, el testa- mento suele contener
disposiciones simplemente patrimoniales o no pa- trimoniales,
o mixtas, en último caso, con esencia patrimonial y no pa-
trimonial.
El artículo 1112 de nuestro Código Civil expresa que:
I. Por un acto revocable de última voluntad una persona
capaz pue- de declarar obligaciones o disponer de sus
bienes y derechos en todo o en parte, dentro de lo
permitido por la ley, para que ese acto tenga efecto
después de la muerte. La parte no dispuesta se sujeta a
II. las
Los reglas de la sucesión
testamentos legal, sicontener
también pueden ha lugar.
disposiciones de
carácter no patrimonial.
Del análisis exegético de esta norma, nos conduce al
convencimiento de que el testamento en general, puede
tener un contenido de carácter patrimonial y un contenido
no patrimonial, o mixto tal y como se expli- ca a
continuación.
a) Contenido patrimonial. Cuando el testamento contiene
disposición patrimonial, se refiere como negocio jurídico, a
un medio de atribu- ción patrimonial que opera mediante la
institución de heredero o a la atribución del legado (según
ilustra F. Messineo).
Se lo conceptúa como negocio jurídico patrimonial a la par
del con- trato, con la sola diferencia de que el testamento
surte sus efectos, después de la muerte del testador; opera

Por el contenido patrimonial del testamento se


establece con ex- trema claridad de que sus disposiciones
van dirigidas a la transmi- sión de sus bienes apreciables
en dinero, que irán favorecer a los instituidos como sus
sucesores o legatarios.
b) Contenido no patrimonial. Se refiere a la función
autónoma de vínculos de algunas declaraciones de última
voluntad con carácter no patrimonial, cuyo contenido es
singular, y en todo caso, puede ser el más diverso (de
índole no patrimonial); con esa caracteriza- ción, las
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 309
cláusulas testamentarias pueden estar dirigidas a la de-
310 Sucesiones – Mortis
Causa

signación de tutor para los menores, el de fijar el modo en


que de- be realizarse la educación de sus hijos, o la
voluntad de legitimar o de reconocer a un hijo habido
en relación extramatrimonial o rehabilitar al indigno,
o el de realizar revelaciones o confesiones
(singularmente delitos) o dar normas funerarias, o de
designar al beneficiario en el seguro de vida o a revocar
el beneficio, o nom- brar curador especial para los hijos
declarados interdictos o final- mente revocar el
testamento.
De modo que el contenido no patrimonial del testamento, no
se refiere a la institución del heredero o a la atribución
de legado, aunque conduzca de modo indirecto hacia
ella; así las “normas”, dictadas
por el testador para la división de bienes no tienen
tampoco conte- nido patrimonial, aún cuando su aplicación
conduzca a la formación de porciones.
INTERPRETACIÓN DEL TESTAMENTO
En todo acto jurídico existe una expresión por medio de
palabras, for- mas oraciones que conjugan un significado
sintáctico, pero que, además han sido empleados con un cierto
sentido. La interpretación exige atri- buir a los términos en
sentido real en que fueron empleados.
El testamento como acto jurídico unilateral precisa ser
interpretado pa- ra el exacto conocimiento de la voluntad
del testador. De tal manera estas cláusulas se deben
interpretar teniendo en consideración su com- pleto sentido
literal y no solamente el significado de palabras o frases
aisladas, sino tomando muy en cuenta la voluntad del autor,
expresada en el conjunto de su declaración, en el marco de
La norma citada establece que el testamento debe ser
interpretado, en primer término y siendo ello posible, de
acuerdo con la literalidad de los términos empleados por el
testador. Esta interpretación habrá de presentarse siempre
y cuando deba adecuarse la literalidad a la signi- ficación
práctica que le dio el testador.
Sin embargo no siempre la interpretación por el sentido literal
resuelve el problema, en tal caso, se recurrirá a la
investigación de la voluntad del testador para la
disposición de sus bienes y correlativamente, la ley suple
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 311
el silencio o los vacíos en la expresión del testador.
312 Sucesiones – Mortis
Causa

Estas normas son de aplicación supletoria a una disposición


expresa del testador en caso de existir tiene prevalencia.

4. CARACTERÍSTICAS JURÍDICAS DEL TESTAMENTO


El testamento como acto de disposición de última voluntad,
reúne las características básicas siguientes:
a) Es un acto voluntario, por lo que su uso esta reservado a las
per- sonas con capacidad de obrar.
b) Es un acto unilateral, solo contiene la manifestación de
voluntad de una sola persona, el testador.
c) Es un acto personalísimo, no puede ser otorgado mediante
repre- sentante o apoderado.
d) Es un acto solemne, pues está sujeto a las reglas legales de
cum- plimiento obligatorio por el testador.
e) Es un acto esencialmente revocable, por cuanto el testador
tiene plena voluntad para modificarlo o dejarlo sin
efecto.
f) Es de efectos postmortem, pues esta dirigido a surtir efectos
lega- les después de la muerte del testador.

5. PROHIBICIONES SOBRE CONJUNCIÓN Y


MANCOMUNIDAD TESTAMENTARIA
Al tenor de lo prescrito en el artículo 1114 del Código
Civil, como ya se dijo, “el testamento es un acto unipersonal.
No pueden testar en un mismo documento dos o más personas,
no en beneficio recíproco ni a favor de un tercero”.
Este artículo se refiere a que existe PROHIBICIÓN para el
otorgamien- to del testamento conjunto, es decir, que dos o
más personas no pueden constituir un testamento a favor de
un heredero o legatario en un mismo acto o documento,
tampoco a favor recíproco o de un tercero. La prohibición
se refiere también a la figura jurídica que antiguamente se
conocía como TESTAMENTOS MANCOMUNADOS mutuos o de
herman- dad, hecho por varias personas en el mismo acto.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 313

El fundamento del impedimento radica en el hecho de que el


testamen- to conjunto daría lugar a maniobras destinadas a
captar la herencia en forma recíproca o que limitaría el
principio de la libertad de revocar o modificar hasta la muerte
las cláusulas testamentarias, cuyos principios son de orden
público.

6. FUNCIÓN LIMITADA DEL TESTAMENTO


Las disposiciones testamentarias que contengan enunciaciones
contrarias de derecho, es decir, en contraposición a las
disposiciones legales pre- vistas sobre los requisitos y formas
extrínsecas o intrínsecas que deben
observarse en el momento de su otorgamiento, ya sea,
limitando o le- sionando la legítima, excluyendo a los
herederos forzosos o imponien- do condiciones ilícitas o
imposibles, NO SURTEN EFECTO jurídico AL- GUNO y se las
considera como no puestas; en ese sentido, el artículo 1117
del Código Civil prevé que las disposiciones contrarias a
derecho no surten efecto alguno, sin que por eso invaliden o
perjudiquen las que estén adecuadas y encuadradas a la
ley.
314 Sucesiones – Mortis
Causa

CAPACIDAD PARA TES-


TAR
Y RECIBIR TESTAMEN-
TO

1. CONCEPTO
2. SUJETOS CAPACES E INCAPACES PARA TESTAR
3. CALIFICACIÓN DE LA INCAPACIDAD
4. CAPACIDAD E INCAPACIDAD PARA
RECIBIR POR TESTAMENTO
5. INCOMPATIBILIDAD O INCAPACIDAD
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 315

1. CONCEPTO
De acuerdo al artículo 1118 del Código Civil, toda persona
residente en el territorio nacional puede testar libremente
excepto aquellas a quienes la ley prohíbe esta facultad,
entendiéndose de acuerdo a nues- tro ordenamiento jurídico
que es necesaria una sola cualidad esencial para exigirse en
el que trate de hacer testamento: la que goce de ca-
pacidad intelectual. Aunque las legislaciones varían respecto a
la edad en que se suponen capaces para tal acto de
disposición todas coinciden en que el otorgamiento del
testamento supone exclusivamente la pleni- tud de la razón,
capacidad de la mente, dejando ya de tener cabida en el
derecho moderno las incapacidades propias de costumbres
inhu- manas superadas como las relativas a la esclavitud y a la
muerte civil.
La capacidad para testar está resumida en un conjunto de
condiciones legales que atribuyen efectividad jurídica a la
declaración de última voluntad y, consiste en la
CUALIDAD de querer, entender y disponer que debe reunir
el testador, o sea, la persona humana o el titular de los
derechos de posibilitar la transmisión de sus bienes
patrimoniales a favor de sus sucesores elegidos por él. Por
consiguiente, la capacidad para testar es la aptitud legal o
cualidad potestativa que tiene una persona para disponer
de sus bienes y derechos patrimoniales por tes- tamento e
instituir a sus herederos; esa facultad constituye la regla,
porque pueden hacer testamentos todos aquellos a quienes la
Ley no les prohíbe expresamente.
Siendo la capacidad jurídica atributo inseparable de la persona
huma- na esa cualidad excepcional constituye la regla; el
precepto jurídico que se explica ahora, es la REGLA DE LA
CAPACIDAD PARA TESTAR, salvo la específica idoneidad
exigida con relación a las formas o cla- ses de testamentos
en las que se requiere el cumplimiento de ciertas
condiciones que dan eficacia al testamento, respecto a su
316 Sucesiones – Mortis
Causa
otorgante
Al considerarse el testamento como un medio jurídico para
posibilitar la transmisión sucesoria por causa de muerte,
TESTAR ES UN ACTO DE
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 317

DISPOSICIÓN; en consecuencia, la capacidad para testar es


por lo mismo también un caso de PODER DE DISPOSICIÓN.
Por lo general, la capacidad para testar radica en la
CUALIDAD ESENCIAL a exigirse en la persona que pretende
otorgar el testamento, que consiste en la idoneidad y goce
de la capacidad intelectual, o de la plenitud del uso de la
razón (salud mental), o sea, la capacidad en la mente para
comprender las consecuencias del acto, a fin de asignar- le
efectividad jurídica a su poder de disposición; en ese
entendido, se- rá preciso que el otorgante cuente con la
edad exigida por la ley y se encuentre en plenitud de su
capacidad para testar fueron totalmente superadas en las
legislaciones contemporáneas, tales como la esclavi- tud y la
muerte civil.
De esos elementos que atribuyen los requisitos de
idoneidad en el otorgante, la capacidad para testar puede
ser de dos clases: Natural y Civil. Es natural cuando la
capacidad proviene de las posibilidades psicofísicas del
testador (edad y madurez mental); y es civil cuando la aptitud
para otorgar testamento nace de la ley.

2. SUJETOS CAPACES E INCAPACES PARA TESTAR


a) SUJETOS CAPACES PARA TESTAR. El artículo 1118 del
Código Civil, con un carácter de generalidad, precisa
que: “toda persona residente en el territorio nacional
puede testar libremente excepto aquellas a quienes la
ley prohíbe esa facultad”.
De ese principio jurídico, se colige que la capacidad para
testar es la regla y la incapacidad la excepción, o sea,
que todas las perso- nas gozan del derecho de testar. En
el ámbito del derecho suceso- rio, esa capacidad es más
amplia con relación a otros institutos que conforman el
derecho civil, esa distinción emerge de la misma ley
cuando establece que con capaces de testar las personas
que han llegado a la edad de 16 años. Esta previsión
legal nos conduce a la idea inequívoca de que la
persona humana adquiere aptitud de discernimiento o
razonamiento lógico al arribar a esa edad bioló- gica,
hecho natural que le atribuye madurez física y mental
318 Sucesiones – Mortis
Causa
para disponer por testamento sobre sus derechos
patrimoniales y extra- patrimoniales, válidamente.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 319

b) SUJETOS INCAPACES PARA TESTAR. Si la capacidad


constituye regla para otorgar testamentos, la excepción
constituye la INCA- PACIDAD PARA TESTAR, estos casos de
incapacidad son TAXATI- VOS y de interpretación estricta;
a ese respecto, la ley señala ex- presamente quienes
están prohibidos o son incapaces para otorgar
testamentos, conforme enumera el artículo 1119 de
nuestra legisla- ción civil.
 Los menores que no han cumplido la edad de 16 años. Las
personas que no han cumplido la edad de los 16 años,
sin dis- tinción de sexo, son incapaces para testar, al
considerárseles faltos de la facultad de
discernimiento para comprender o aquilatar los
actos de la vida civil, por cuanto otorgar testa-
mento implica acto de disposición patrimonial con
efectos para después de la muerte.
 Los interdictos. Los interdictos o enajenados mentales
(los de- mentes) son los que se hallan declarados
judicialmente incapa- ces, para ejercer los actos de la
vida civil, por padecer insania mental. La declaración
del estado mental deberá ser emitida judicialmente
mediante sentencia pronunciada en proceso ordi- nario
de interdicción acorde a lo que previenen los
artículos 343, 419 y 425 del Código de Familia, y 5,
inciso 2 del Códi- go Civil. El interdicto es aquella
persona natural que esta limi- tada en sus funciones
intelectivas para discernir las consecuen- cias de los
actos, por padecer alienación mental, pérdida de
juicio o la razón por efecto de alguna enfermedad
que dismi- nuye la capacidad mental o psicológica,
como la llamada Alz- heimer, entre algunas, que en la
presente época se manifiesta con mayor incidencia en
el mundo actual, o aquella discapaci- dad que resulta
producto de la edad senil; en estas situaciones, el
testamento otorgado en ese estado de incapacidad
mental es considerado nulo de pleno derecho.
 Quienes no se hallen en su sano juicio por cualquier
causa, al hacer el testamento. La incapacidad para
aquellas perso- nas que no se hallen en su sano juicio,
por cualquier causa, al hacer el testamento, en nuestra
320 Sucesiones – Mortis
Causa
legislación civil recibe un trata- miento más amplio
que en la doctrina extranjera restringida a
determinados casos concretos; nuestro código
refiere a otras causas de enajenación mental que
pudiesen suscitarse en forma
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 321

ocasional, transitoria, en el momento mismo de


otorgarse el tes- tamento entre esas eventualidades
pueden tomarse en cuenta las consecuencias resultantes
de los accidentes, o los que por in- fluencia del estado
de beodez por el excesivo consumo de al- cohol,
sonambulismo, uso de estupefacientes y otras causas, una
persona no se encuentra en estado de poder discernir o
enten- der correctamente las consecuencias del acto, al
hallarse limi- tado del sano juicio; el testamento
como acto destinado a la transmisión de bienes
patrimoniales con efectos mortis causa, en su normativa
tiene parangón con lo instituido en el artículo 483 del
Código Civil, en lo referente a la capacidad de los
contra- tantes, donde en el apartado II estipula que:
“El contrato reali- zado por persona no sujeta a la
interdicción, pero incapaz de querer o entender en el
momento de la celebración, se conside- ra como hecho
por persona incapaz. ”. esta situación especial,
guarda vinculación con aquellas personas que sin
haber sido declaradas interdictas judicialmente, no se
hallan en condicio- nes mentales de poder razonar
correctamente o entender cier- tamente acerca de
los actos de disposición patrimonial con efectos
después de la muerte.
 Los sordomudos y los mudos que no sepan o no puedan es-
cribir. La limitación legal es referente a la prohibición
para el otorgamiento de cierta clase de testamentos,
ya que si los sor- domudos y los mudos pueden
testar mediante otras formas y ser válidos luego de
la muerte del causante (cerrados y oló- grafos); esta
limitación viene a constituir una forma de incapa- cidad
relativa, pues alcanza únicamente a aquellas
personas que padecen defectos fisiológicos en los
sentidos de la audi- ción y la locución, insuficiencia
que les impide oír y hablar, además que no sepan
escribir ni leer, es decir, analfabetos. Para validez de
los testamentos otorgados en estas situaciones, es
condición elemental que el sordomudo y el mudo sepan
es- cribir y leer, ya que la ley por ahora les permite
testar en so- bre cerrado y ológrafos, pero no en
testamentos abiertos. Co- mo la ley no dice nada
322 Sucesiones – Mortis
Causa
respecto a los ciegos, éstos pueden otorgar
testamentos en cualesquiera de las formas, sin
limita- ción alguna; sin embargo, es necesario
puntualizar que en la presente época se han
desarrollado métodos especiales lla- mados “Braile”
que les permiten escribir y leer, lo cual les
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 323

otorga mayor confianza legal. Respecto a los


sordomudos y los mudos, también se han desarrollado
métodos de comunicación a través de señas con
alfabeto propio, cuestión singular que en criterio propio
puede permitir que en el futuro también pueden
permitirles otorgar testamentos públicos o abiertos, con
la con- currencia de testigos y peritos traductores o
intérpretes.

3. CALIFICACIÓN DE LA INCAPACIDAD
La calificación de incapacidad, o de determinar la validez
o eficacia del testamento, se la toma considerando que, si
el testador, en el mo- mento o la fecha en que redactó el
testamento, es decir, en el instante que él obraba estaba o
no en su sano juicio, se encontraba o no en la plenitud de
sus facultades intelectivas; para comprobar aquello, en la
praxis judicial, se retrotrae o se retrocede en el tiempo al
momento mismo en que fue redactado el testamento, de
modo que en base de los elementos de prueba aportados,
la capacidad o incapacidad del testador se la APRECIA
ÚNICAMENTE CON RELACIÓN AL MOMENTO
O INSTANTE DEL OTORGAMIENTO DEL ACTO, en esa orientación
indi- ca el artículo 1120 del Código Civil: “Para calificar la
incapacidad de testar se atiende únicamente al tiempo en
que se otorga el testamento”. En concreto, la calificación de
la incapacidad o capacidad del testa- dor, consiste en
determinar con precisión si estuvo o no en uso de sus fa- cultades
mentales para redactar su testamento, en el instante de dispo-
ner su última voluntad. En el caso de la interdicción declarada
judicial- mente, no existe mayor problema en demostrar la
incapacidad presen- tando la resolución pertinente, lo cual
determinará de ipso jure la nuli- dad del acto; en cambio
cuando no existe la declaración de la incapa- cidad de
entender o querer, aún sea transitoria, por cualquier causa en
el momento en que hizo el testamento, es necesario probarla
por todos los medios idóneos que franquea la ley por quien
impugna el testamen- to y alega la incapacidad del
testador, en este caso, es necesaria la obtención de la
sentencia que declare el estado de incapacidad del
otorgante en el momento en que hizo su testamento dentro de
324 Sucesiones – Mortis
Causa
un proce- so ordinario, cuyo efecto determinará también la
anulación del acto.
Al respecto, el tratadista Messineo nos refiere que tratándose
de un in- terdicto que hubiere otorgado su testamento durante
UN INTERVALO LUCIDO, el acto es válido, siempre que esa
normalidad se acredite por
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 325

dos facultativos; surtiendo sus efectos legales, ya que el


interdicto ha gozado de la capacidad para testar con lo
legislado en nuestro códi- go.

4. CAPACIDAD E INCAPACIDAD PARA RECIBIR POR


TESTAMENTO
CAPACIDAD PARA RECIBIR POR TESTAMENTO
La capacidad para recibir por testamento es igualmente
amplia, y puede definirse como la aptitud para ser
beneficiario de la institución o nombramiento como heredero,
o legatario, en la concepción de que to- das las personas tanto
naturales como jurídicas o colectivas pueden ser instituidas
como sucesoras, inclusive las personas por nacer, y aun el no
concebido, con excepción de las declaradas incapaces para
el efecto por la ley, como acontece con los indignos, los
desheredados y otros, a propósito, el artículo 1121,
parágrafo I del Código Civil nos indica que: “Toda persona
puede recibir por testamento, excepto si está des- heredada o
es incapaz o indigna para este efecto”. De modo que con-
forme se ha visto en el capítulo de los herederos forzosos o
legales, to- das las personas gozan de capacidad para ser
instituidas como here- deras, en este caso, también para
recibir la herencia por testamento, ampliándose el concepto
a los que aun no tienen una existencia real o natural al
encontrarse simplemente concebidas o en estado de gesta-
ción, haciéndose extensiva la posibilidad a las personas que
aún no en- cuentran siquiera concebidas (artículo 1008 del
Código Civil).
De tal manera que también las personas jurídicas o colectivas,
son ca- paces para recibir la herencia por disposición
testamentaria, así por ejemplo: los hospitales, las casas de
enseñanza (escuelas, universidades, fundaciones), de
beneficencia y otras, siempre y cuando su existencia no se
halle prohibida por la ley, además que cuenten con la
personali- dad jurídica obtenida con el cumplimiento de los
requisitos y condicio- nes legales establecidas en el
ordenamiento jurídico, artículos 52, 58 y 67 del Código Civil.
INCAPACIDAD PARA RECIBIR POR TESTAMENTO
326 Sucesiones – Mortis
Causa
Siendo la capacidad para recibir por testamento la regla, la
excepción consiste en la incapacidad o PROHIBICIÓN legal para
suceder o recibir la herencia por testamento, debido a la
incompatibilidad entre la cua-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 327

lidad de sucesor instituido y la función cumplida o


participación activa ejercida durante el otorgamiento del
testamento, en la presunción de que el beneficiario
encontrándose presente en el acto y muy cerca del testador,
pudo haber influido sobre el ánimo de este o abusar de su
confianza para obtener la designación como beneficiario, o
a favor de otra persona con quien se halla vinculada
directamente por lazos de familiaridad, de ese modo obtener
una sucesión directa o indirecta so- bre los bienes del
otorgante. El Art. 1122 del Código Civil enumera co-
rrelativamente quienes son incapaces para recibir por
testamento.
El parágrafo I del Art. 1123 de este Código prescribe
taxativamente que: “Toda disposición testamentaria en
beneficio de un incapaz es nu- la, aun cuando se haya
simulado bajo forma de un contrato oneroso o se haya hecho
bajo el nombre de personas interpuestas. Son reputadas
personas interpuestas, para este efecto, los ascendientes,
descendien- tes, el cónyuge y los hermanos de la persona
incapaz, salvando los ca- sos contemplados en el artículo
procedente” (se refiere a los herederos forzosos o legales).
Luego en el apartado II agrega: “Las personas interpuestas
deberán devolver los frutos percibidos de los bienes, desde
que entraron en po- sesión de ellos”.
De ese modo, esta incompatibilidad o prohibición, se extiende
inclusive a los casos de viabilizar la transmisión hereditaria
a través de INTER- POSITA PERSONA, cuando los bienes de la
herencia han sido transferi- dos mediante la suscripción de
actos ficticios o CONTRATOS SIMULA- DOS de carácter
oneroso a favor de un sujeto sin aptitud o incapaz para
recibir, o en el mismo testamento en calidad de legado;
en esa eventualidad, la cláusula testamentaria es nula. En este
caso la situación puede ocurrir cuando la transmisión
patrimonial se la realizó mediante una persona interpuesta,
para burlar la incapacidad que recae sobre el instituido, el
testador nombre al hijo, al cónyuge o ascendiente del
incapaz; existe la presunción de que la finalidad está
encubierta para lograr el traspaso de los bienes a favor
del incapaz.
CLASES
328 Sucesiones – Mortis
Causa
Entre los sujetos incompatibles o prohibidos para recibir por
testamento tenemos los siguientes:
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 329

a) Los que no estén concebidos al morir el testador y los


concebidos que no nacen con vida. Salvo los instituidos
con existencia futura, ejemplo: los hijos aun no estando
concebidos todavía, de una de- terminada persona que
vive al morir el testador, parágrafo II, artícu- lo 1008 del
Código Civil.
b) Las personas excluidas de la relación sucesoria mediante
sentencia judicial ejecutoriada, como son los desheredados
y los indignos.
c) Las sociedades o instituciones no permitidas por las leyes o
que no sean personas jurídicas, excepto cuando el testador
disponga que se organice una nueva corporación o
fundación, sujeta al correspon- diente trámite legal.
d) El notario y los testigos testamentarios; la persona que a
ruego es- cribe y el intérprete; el cónyuge, los
descendientes, ascendientes y hermanos de los mismos.
e) El médico o profesional y el ministro de culto que
asistieron al tes- tador durante su última enfermedad, si
entonces hizo el testamento, y en iguales circunstancias
la iglesia o comunidad a la que dicho ministro
pertenezca, y los que vivan en su compañía; el
abogado que los asistió en su otorgamiento, así como los
parientes de éstos, con excepción de que si son herederos
legales.
f) Los tutores o curadores y albaceas, sus cónyuges y sus
parientes en los grados arriba previstos, a no ser que
hubieran sido instituidos antes de la designación para el
cargo o después de aprobadas las cuentas de su
administración, excepto si son herederos legales.
g) Son también incapaces de recibir por testamento quienes
designa- dos en él como tutores, curadores o albacea, no
hayan sin justo mo- tivo, aceptado o desempeñado el
cargo, o por mala conducta ha- yan sido separados
judicialmente de su ejercicio.
h) Igualmente quienes, llamados por la ley a ejercer la tutela
legítima, hubieran sin justo motivo rehusado ejercerla, son
incapaces de he- redar a los incapaces de quienes
debían ser tutores.
330 Sucesiones – Mortis
Causa

5. INCOMPATIBILIDAD O INCAPACIDAD
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 331

La incapacidad para recibir por testamento no opera de


pleno dere- cho sino que debe ser promovida por cualquiera
de los interesados le- gítimos, es decir, por los otros herederos
instituidos conjuntamente, den- tro de los DOS AÑOS desde
la posesión de los bienes de la herencia; la declaración se
la debe tramitar judicialmente por la vía ordinaria
pudiendo el juez dictar la sentencia declarativa de la
nulidad por la in- capacidad para recibir la herencia.
Transcurrido el plazo anterior, si el interesado legítimo no ha
accionado oportunamente la declaración judicial de la
incapacidad, prescribe el derecho de impugnación,
determinando la consolidación del vicio o la anormalidad de
la sucesión. Excepcionalmente, se salvan los contratos
que en el ínterin hubiesen afectado a los bienes, si es que el
otro con- tratante obró de buena fe, artículo 1125 del
Código Civil.
En todo caso, el incapaz estará obligado a resarcir a los otros
herede- ros por los daños causados.
332 Sucesiones – Mortis
Causa

LOS LEGADOS

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. LOS LEGATARIOS
3. ACEPTACIÓN Y RENUNCIA
DEL LEGADO
4. REDUCCIÓN Y CADUCIDAD DEL LEGADO
5. EXTINCIÓN Y REVOCATORIA DEL LEGADO
6. FORMAS DEL LEGADO
7. CLASES DE LEGADOS
8. ENTREGA DEL LEGADO
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 333

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
El legado es una disposición testamentaria por la cual el
testador de- signa la persona o las personas que, a la muerte
de él, se beneficiarán de ciertos bienes determinados. El
legado es una liberalidad.
Según Escriche tiene igual significado que la palabra manda,
designa- ba antiguamente todas las especies o disposiciones
testamentarias. De- cían los jurisconsultos romanos que
teniendo la declaración de última voluntad hecha por una
persona sui iuris el carácter de una verdadera ley, el
testamento venía a ser un codex, y por tanto legues las
distintas cláusula del mismo en que su autoridad
exteriorizaba su última volun-
tad, del cual deriva el texto famoso tan repetido “pater
familias uti le- gassit” y que como lo cita Scaevola quiere
decir como el padre de fa- milia lo ha legislado.
Rojina Villegas define al legado como: “la transmisión gratuita
y a títu- lo particular hecha por el testador, de un bien
determinado o suscepti- ble de determinarse, a favor de una
persona y a cargo de la herencia de un heredero o de otro
legatario cuyo dominio y posesión se transmi- te en el
momento de la muerte del testador”.
El tratadista Cabanellas nos dice que “el legado en el Derecho
Civil es una especie de donación hecho en testamento o en
otro acto de volun- tad”, se trata de una disposición a título
gratuito aún cuando admite caras inferiores al beneficio
patrimonial , que debe ser hecha a perso- na determinada
o determinable.
Modestino en una definición clásica dice que. “Legatum es
Nuestro Código Civil en título tercero, capítulo noveno artículo
1181 di- ce: “El legado es una liberalidad que se hace
testamento sobre bienes de libre disposición. Todas las cosas y
derechos pueden ser objetos de legados si no se va contra
la ley, siempre que tenga el legante pro- piedad sobre las
cosas legadas o un derecho a ellas”.

2. LOS LEGATARIOS
334 Sucesiones – Mortis
Causa

Para Guillermo Cabanellas el legatario es aquella persona a


quien por testamento se deja un legado. El sucesor a título
singular sucede al cau- sante a título universal y en la
totalidad o cuota parte de su patrimo- nio.
También llamado beneficiario del legado, beneficiario o
legatario es una persona en cuyo favor se hace el legado
en consecuencia puede ser legatario toda persona
individual o colectiva sean o no herederos legales o
testamentarios del causante con las limitaciones y prohibicio-
nes legales únicamente establecidas para los herederos, en
todo en cuanto pueda ser aplicado, artículo 1182 del
Código Civil que señala “Todo el que pueda ser heredero
puede ser legatario”.
La designación del legatario la disposición debe recaer en una
persona cierta, la disposición que recayera en una persona
incierta es nula, no tiene validez a menos que por algún
evento pueda resultar cierta.
No existen legatarios forzosos ni legales; su nombramiento o
institución requiere testamento, aún cuando sea nulo en
cuanto al heredero desig- nado por la desheredación sin
expresar causa o con causa falsa. El nombramiento del
legatario es acto personalísimo del testador que no puede
dejarse al arbitrio de un tercero ni siquiera para que
designe las porciones en que haya de suceder en cada uno de
los instituidos.
Para Planiol y Ripert la designación del legatario, en
principio, ha de hacerse esencialmente del modo más
preciso que sea posible. Ha de ser expresa, con indicación
del nombre y apellidos y de los datos adi- cionales que

3. ACEPTACIÓN Y RENUNCIA DEL LEGADO


El legatario puede aceptar o rechazar libremente los
legados; salvo que, instituido en varios, uno de ellos
contenga alguna carga y preten- da admitir únicamente lo
gratuito. Mientras no tenga lugar un acto de partición
entre los coherederos, el legatario puede retirar su
renuncia al legado. Aún repudiándose por aquél, los
acreedores del legatario pueden aceptarlo para resarcirse
de las deudas pendientes.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 335

La aceptación del legado no necesita previa manifestación de


la volun- tad del beneficiado y se facilita por cuanto no
conlleva con el peligro de responder con los bienes propios
en el caso de una herencia insol- vente, responsabilidad que
si alcanza al heredero que acepta sin be- neficios de
inventario. El legatario sólo responde hasta donde alcance el
valor del Legado.
Cuando el legado es a favor de persona incapaz los padres
o el tutor de éste, aceptarán o renunciarán al legado pero si el
legado esta suje- to a carga o condición lo harán previa
autorización judicial, artículo 1184 del Código Civil.
En cuanto a la renuncia o cuando el legado quede sin efecto los
se refunden en la masa de la herencia de no haber sustituido
bienes
el derecho de acrecer.
La renuncia es una declaración unilateral de voluntad por el
cual el ins- tituido se despoja de la calidad de legatario
adquirido ipso jure a la muerte del testador, o adquirida
cuando se verificó el acontecimiento futuro e incierto
previsto por el causante.
La renuncia al legado es siempre irrevocable y el
legatario no podrá aceptar una parte del legado o
repudiar otra del mismo bien legado.

4. REDUCCIÓN Y CADUCIDAD DEL


LEGADO

1. Si se atenta contra la legítima de los herederos forzosos.


2. Se superan el patrimonio del causante, cuando éste no
tenga suce- sores legítimos.
Determinado el acervo líquido o el imaginario, en su caso
establecida la porción legitimaria teniendo en cuenta la
calidad y número de asig- natarios que concurran se podrán
establecer si las disposiciones testa- mentarias sean a título
universal o particular, exceden o no la porción disponible. El
principio general es que toda disposición testamentaria
336 Sucesiones – Mortis
Causa

se reduce a prorrata, sin distinción alguna salvo que existan


causales de preferencia con relación a determinados
legatarios.
El legado puede caducar y por lo mismo quedar sin efecto
en los si- guientes casos:
a) Si el legatario ha fallecido antes que el testador.
b) Por enajenación de la cosa legada, hecha por el testador.
c) Por inejecución de las cargas impuestas al legatario.
d) Por revocación del legado. Esta se trata de una decisión
personal que puede fundarse en razones de ingratitud
cuando el instituido como legatario hubiere atentado
contra la vida del testador o in- currido en la comisión
de algún delito grave contra el o sus parien- tes próximos o
consanguíneos, o de otro modo haya maltratado fí- sica o
moralmente luego de que hizo el testamento, o por haber
in- juriado gravemente a su memoria.
e) Si la cosa perece en vida del testador o luego de su
muerte y, sin culpa atribuible al heredero o al
albacea.

5. EXTINCIÓN Y REVOCATORIA DEL LEGADO


La extinción de los legados según nuestro Código Civil en
su artículo 1206 nos indica que son aplicables a los
legados motivos de nulidad revocación y caducidad de las
disposiciones testamentarias en cuanto no sean contrarias a
lo establecido.
Se extinguen también, “si tratándose de prestaciones se han
hecho im- posibles sin causa imputable a herederos”. El legado
queda sin efecto
1. Si el testador transforma la cosa y no conserva ni la
forma ni su nombre; por ejemplo si de una tela se hace
un traje.
2. Si el testador en vida, enajena la cosa legada.
3. Si la cosa perece en vida del testador o luego de su
muerte y sin culpa del heredero.
Existe revocación cuando el legado queda sin efecto por un
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 337
cambio de voluntad del testador. Se presenta en los siguientes
casos:
1. Si el testador transforma la cosa y no conserva ni la
forma ni su nombre; por ejemplo si de una tela se hace
un traje.
338 Sucesiones – Mortis
Causa

2. Por inejecución de cargas impuestas.


3. Por ingratitud cuando el legatario haya atentado
contra la vida del testador, haya cometido delito
contra él o lo haya maltratado luego de hacer
testamento o por injuria grave a su memoria.

6. FORMAS DEL LEGADO


De acuerdo con nuestra economía jurídica, el legado puede ser
de las siguientes formas: a) Puro y simple, b) Bajo condición
o términos y c)
Bajo cumplimiento de carga
a) PURO Y SIMPLE. Cuando el legado carece de condición,
modo, carga o término. El legatario adquiere derecho
propietario sobre esta clase de legados (siendo los más
comunes) desde la muerte del testador y puede luego
transmitirlos a sus herederos. El artículo 1189 del Código
Civil establece de este modo: "Todo legado puro y
simple de cosa determinada da al legatario derecho a
la cosa legada, desde el día en que murió el testador,
trasmisible a sus he- rederos; no puede entrar el
legatario por autoridad propia en po- sesión del
legado". Como dispone de la norma, el legatario o no
goza de la posesión ipso jure como lo tiene el heredero,
de modo que debe acudir a la vía judicial para entrar
en posesión.
b) BAJO CONDICIÓN O TÉRMINO. Cuando el legado está
sujeto, precisamente, a una CONDICIÓN, a un
acontecimiento futuro e in- cierto, cuyo efecto es
suspender la eficacia del legado o la revoca, según sea
suspensiva o resolutoria que debe cumplir el instituido, las
condiciones impuestas deben ser lícitas y posibles, sin
atentar las buenas costumbres, el orden público y la
moral, pero si el tes- tamento contiene estas condiciones,
se las tendrán por no puestas; esa es la orientación que
sigue el artículo 1191: “En el legado bajo condición o
término se estará a lo dispuesto en el Capítulo VI, Sec- ción
II del Título presente”.
El legado a TÉRMINO es aquel cuya entrega depende de
una fe- cha cierta o de un tiempo determinado. Si el día
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 339
es cierto, nace la acción para pedir el legado y la
obligación de darla aún antes de llegar el día Ej. El
legado de un reloj para el día de la mayoría de edad del
legatario. Si el término es cierto, se considera como lega-
tario condicional, Ej. Si el legado ha de entregarse el
día que se
340 Sucesiones – Mortis
Causa

case con el legatario o el día en que termine sus estudios


secunda- rios.
c) BAJO CUMPLIMIENTO DE CARGA. El legado es bajo
CARGA cuando el testador impone al legatario una
condición que cumplir para beneficiarse con el legado;
la prestación debe realizarse dentro de los límites del
valor que tenga el bien o la cosa objeto del legado, y no
puede ir más allá del límite de la obligación, esto
porque el legatario no es heredero sino simple
beneficiario, como tal no representa a la sucesión, así
puede suceder por ejemplo con el cumplimiento del pago
de los impuestos fiscales sobre la cosa legada, prestada
la carga por el legatario, éste habrá consolida- do su
derecho sucesorio. La carga impuesta deber ser lícita y
posi- ble en su realización por el instituto, de lo contrario se
considerará como no puesta, a menos que ella constituya
el único motivo deter- minante caso en el cual se
considerará nulo el legado, artículos 1192, 1193 del
Código Civil.

7. CLASES DE LEGADOS
Los actos de liberalidad pueden recaer sobre toda una gama
de cosas (bienes materiales) o de derechos (bienes
inmateriales), de modo que las clases de legados pueden ser
diversas; según lo estipulado por el artículo 1181 de nuestra
legislación civil, en su parágrafo II, nos indica que “todas las
cosas y derechos pueden ser objeto de legados, si no va
contra la ley, siempre que tenga el legante propiedad sobre
las cosas legadas o un derecho a ellas”. De ese contexto
podemos deducir cla- ramente que los legados pueden
constituirse tanto sobre bienes mate- riales como
inmateriales, de modo que por razones de didáctica po-
demos aunarlas en dos grupos: el legado de cosas y, de
derechos.
a) LEGADO DE COSAS. Por cosas se entiende a todos aquellos
bienes materiales que tienen una valoración económica
que benefician al legatario, como los muebles e inmuebles,
también los fungibles.
Para su validez, los objetos o cosas que constituyen el
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 341
legado, de- ben ser de propiedad del testador o asistirle
a un derecho a ellas. Por la regla del artículo 1188, los
legados que recaen sobre cosa ajena son nulos salvo
que el testador disponga su adquisición de una cosa
ajena para entregarla al legatario.
342 Sucesiones – Mortis
Causa

b) LEGADO DE DERECHOS. Por lo que dispone el artículo 1203


del Código Civil, se considera como el legado a crédito o de
liberación de deuda ( en una de sus especies) aquel
en el cual el legante condona la deuda o perdona los
intereses que el legatario tenía a su favor, extinguiendo
la obligación pecuniaria, liberando subsidia- riamente la
prenda o la hipoteca ofrecida por el deudor legatario.
Se conoce también el legado de alimentos del cuál el
testador dis- pone para que puede o no ser pariente
suyo; esta disposición se halla catalogada dentro del
instituto de la asistencia familiar que se debe brindar
de acuerdo con lo regulado por el Código de Fa- milia
de
tantorecurrir a monto,
sobre su lo regulado
forma por el Códigoy de
de suministro Familia,
plazo; salvo
cuando el tes-expresa
dis- posición tador en
delvida acostumbraba
testador. otorgarno
Sin embargo, a
una persona
habrá necesidadnecesitada un monto determinado, caso
en el cual la sucesión correrá con igual asistencia por el
lapso de tiempo de seis meses después del deceso del
testador.
c) LEGADO DE USUFRUCTO, USO, HABITACIÓN Y SERVIDUMBRE.
Por su naturaleza son vitalicios sobre la vida del legatario,
por eso el Código Civil señala que durará mientras la
vida del legatario; pero, le está permitido al testador
determinar expresamente un tiempo menor. En cambio,
si el legatario es una persona colectiva, el legado durará
solo por 30 años, siempre que subsista la corpo- ración

8. ENTREGA DEL
LEGADO

Al tenor de lo previsto por el artículo 1194 del citado


Código Civil, “la persona legada se entregará íntegra, con
todos sus accesorios propios indispensables y en el estado que
tengan a la muerte del testador.” La norma es clara cuando
dice que el bien es el objeto del legado, debe ser entregado
con todos los accesorios que conforman la parte princi- pal de
la cosa, verbigracia: si el legado se trata de un tractor
agrícola, se deberán estregar también las demás partes que la
componen, como son las rastras, la sembradora, cosechadora
y otros accesorios propios del vehículo.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 343

Su cumplimiento corresponde dar efectividad a los herederos o


los al- baceas testamentarios. En cualquier caso, a los fines de
la disposición anterior, ha de entenderse al legado hecho en
forma pura y simple, es decir, no sujeta a condición ni
término.
La entrega a que se refiere el artículo 1194 ha de
entenderse referida indudablemente al legado hecho pura y
simplemente, a continuación de cuya regla artículo 1189
debió ser colocado. Si se atiende a las últi- mas palabras
del artículo: en el estado que tenga (la cosa legada) a la
muerte del testador la disposición no se refiere
naturalmente a la manda de la cosa ajena artículo 1188 ni
de la genérica artículo 1198 ni de la alternativa artículo
1199 por ejemplo, que tienen sus reglas
propias para el cumplimiento del legado. Parece excusado
decir, que se estimarán accesorios de la cosa legada, los que
formen parte de es- ta o están unidos a ella en el
momento de la muerte del testador y, como es natural,
con todas las cargas y responsabilidades que en el
expresado momento tuviera la cosa, sino hay exoneración
expresa del testador.
344 Sucesiones – Mortis
Causa

PROCEDIMIENTO EN LA SUCESIÓN TESTAMENTARIA

1.- PROCEDENCIA Y COMPROBACION


2.- COMPROBACION Y APERTURA
3.- CONTENCION
4.- PROTOCOLIZACION
5.- ANULABILIDAD

1.- PROCEDENCIA Y COMPROBACION

Como tenemos señalado cuando existen herederos testamentarios


dentro de los parámetros establecidos del quinto o del tercio,
se entiende que existe un TESTAMENTO O LEGADO que el de
cujus haciendo uso de su liberalidad hubiera dejado en favor
de terceras personas.

Ante la existencia de un Testamento o Legado y ante la


apertura de la sucesión hereditaria, pues corresponde dar
inicio al trámite por la vía vo- luntaria judicial para su
respectiva comprobación, posterior apertura y protocolización
del mismo, en entendido el C.P.C. señala en el ARTÍCULO
459. (PROCEDENCIA). El proceso testamentario procede
cuando medie testamento otorgado en los casos previstos por el
Código Civil.

Uno de los temas importantes a definir es la determinación de


QUIEN O QUIENES son las personas que pueden proceder a
solicitar la comproba- ción, apertura y posterior protocolización del
Testamento que en los térmi- nos procesales entendemos como EL
DERECHO A PEDIR O PROPIAMENTE LA LEGITIMACION.
Entonces habíamos señalado que también existe un ALBACEA
TESTAMEN- TARIO que no es sino la persona que tiene en su poder
o es el tenedor del documento llamado Testamento, por otro lado
logícamente existen los in- teresados que pueden ser los
HEREDEROS FORZOSOS porque recordemos también que antes de
ingresar a la división y partición se deben pagar deudas y
cargas hereditarias y justamente para hacer una división le debe
interesar de una vez resolver el caso de un posible testamento
existente, por otro lado puede ser interesado el HEREDERO
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 345
TESTAMENTARIO cando éste conociera de la existencia de un
testamento a su favor.
346 Sucesiones – Mortis
Causa

De lo dicho es que resultan TENER LA LEGITIMACION ACTIVA, los


herederos sean estos forzosos o testamentarios como también el
Albacéa Testamenta- rio o finalmente cualesquier otra persona
que demuestre su interés, asi lo determina el C.P.C. en el
ARTÍCULO 460. (LEGITIMACIÓN). La o el herede- ro, albacea o
cualquier otro interesado en la comprobación, apertura y
protocolización de un testamento, las demandarán ante la
autoridad judi- cial competente, acompañando el testamento,
certificado de defunción de la o el testador y otros documentos
que correspondan.
Habiéndose cumplido con todas estas formalidades de ley el
juez debe admitir la demanda de COMPROBACION, APERTURA Y
PROTOCOLIZA- CION DE TESTAMENTO en la vía voluntaria
señalando la correspondiente audiencia que en una PRIMERA
INSTANCIA tiene la finalidad de proceder a la comprobación, ES
DECIR SE DEBE COMPROBAR los requisitos y forma- lidades del
Testamento desde la tapa, la intervención de los testigos y por
cierto del Notario, porque como ya tenemos señalado existen
formalidades que deben cumplirse y lógicamente de lo que se
trata es comprobara las mismas.
Entonces como manda el C.P.C. en el artículo 461 la autoridad
judicial se- ñalará día y hora para audiencia, con
emplazamiento de notario que in- tervino, los respectivos
testigos y la persona en cuyo poder se hubiere depositado el
pliego testamentario es decir el Albacea Testamentario, pues son
estos los sujetos importantes a los efectos de poder determinar y
com- probar el haberse cumplido con los requisitos y
formalidades y sobre todo si son las personas que evidente
intervinieron ,porque deben proceder a reconocer sus firmas, es
decir desde la tapa del testamento, de ahí que lo más importante
en ésta parte de la audiencia es que la autoridad judicial debe
interrogar al notario sobre las características de la cubierta o
sobre y si las firmas que aparecen en el mismo son las que
fueron estampadas a tiempo de otorgarse el testamento, de la
misma forma por su orden a los testigos, todo esto debe ser
previo juramento.

Cumplidas con estas formalidades se procederá al


reconocimiento si la cubierta o sobre que se les presentare y
contuviere el pliego testamentario, es el mismo que entregó
personalmente la o el testador al notario, y si ad- virtieren
alguna alteración o violación en los cierres y sellos. Declararán si
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 347
todos reunidos en un mismo acto y lugar, presenciaron la entrega
al notario y suscribieron juntamente con éste y con el testador el
acta correspondiente.
348 Sucesiones – Mortis
Causa

SUCESION TESTAMENTARIA 459

 Heredero o albacea solicita compro-


bación, apertura y protocolización
testamento
 Acompaña testamento, Certificado
Defunción (cujus)
 Audiencia; Notario, testigos y albacea
 Notario reconoce: características de la
cubierta y firmas
 Testigos declaran: reconocen la cu-
bierta del testamento
 Si fue entregado por el
testador al Notario
Otro aspecto importante es la situación del testador, es decir su
capacitada para testar, por lo que deben Declararán si la o el
testador se encontraba en la plenitud de sus facultades
mentales y si le oyeron manifestar que la cubierta o sobre
contenía su testamento, o si, siendo la o el testador sordo o
sordomudo, se cumplieron los requisitos previstos por el Código
Civil; es de ésta forma que reconocerán sus firmas y rúbricas
estampadas en el acta labrada en la cubierta o sobre.

Otro tema importante es el hecho que la autoridad judicial


requerirá que las o los herederos e interesados presentes,
manifiesten si tienen observa- ciones que formular relativas al
estado material de la cubierta o sobre.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 349

De esta forma se cumple co la primera parte que es la


comprobación del testamento, de existir observaciones en
algunas de estas etapas se suspen- de la audiencia, puesto que
no se puede proceder con la apertura.

SUCESION TESTAMENTARIA 459


 Testigos declaran: Si presenciaron la
entrega al Nota-
rio y si suscribieron
juntos el
Acta declaran si el
testador estaba con la
plenitud de
sus facultades, si oyeron
Manifestar que esta-
mento su
Reconocen sus
firmas y rúbricas

2.- APERTURA DEL TESTAMENTO

SUCESION TESTAMENTARIA 459

APERTURA: Formalidades cumplidas se


ordena la apertura y lectura
462
Rubricado el testamento se
Pronuncia Resolución
Disponiendo la protocolización
CONTENCION: Si se alega suplantación de
350 Sucesiones – Mortis
Causa

464 cubiertas o sobre, cierres,


Violación de sellos
a) Prosigue si carecen de funda-
mento
b) Declara contencioso a la vía
ordinaria
Si se han cumplido con todas las formalidades señaladas en el
punto ante- rior, se pasa recién a la etapa de la apertura del
testamento como señala el artículo 462 siempre del C.P.C., en
ese sentido es que la autoridad judi- cial ordenará la apertura
del pliego y su lectura por secretaría, todo lo cual constará en
acta que suscribirán el notario y testigos juntamente con la
autoridad judicial.

Al no existir ninguna observación de manera inmediata, la


autoridad judi- cial rubricará cada una de las fojas del
testamento y de la cubierta o so- bre; cumplida con
importante formalidad y rubricado el testamento, la autoridad
judicial debe pasara a pronunciar o dictará resolución orde-
nando su protocolización y demás actuados en una notaría de fe
pública.

Ahora veamos que pasa cuando si uno o más testigos hubieren


fallecido o estuvieren ausentes o imposibilitados de comparecer a
la audiencia, se estará a lo dispuesto por las normas del
Código Civil.

Otro tema es la presencia del Notario, en éste caso es decir si el


Notario se halla ausente, no se puede realizar la apertura y se
suspenderá la apertu- ra del testamento y se convocará a nueva
audiencia, sin perjuicio de poner- se el hecho en conocimiento de
la autoridad disciplinaria, para que adopte las medidas
pertinentes.

Veamos algunos aspectos mas


ARTÍCULO 465. (TESTAMENTO ABIERTO). El testamento abierto
otorgado ante notario y testigos que hubiere sido protocolizado en
los registros nota- riales, no requerirá de comprobación para
surtir sus efectos.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 351
ARTÍCULO 466. (TESTAMENTO OTORGADO ANTE TESTIGOS).
352 Sucesiones – Mortis
Causa

I. La comprobación y protocolización del testamento


abierto y otorgado ante testigos solamente, se practicará en
audiencia con el reco- nocimiento de sus firmas y la declaración
de que su contenido intelectual es el mismo que hubieren oído
dictar a la o el testador o que ésta o éste les hubiere
presentado ya redactadas.

II. Cumplidos los anteriores requisitos legales, la


autoridad judi- cial dispondrá la protocolización del testamento y
actuados pertinentes en una notaría de fe pública.

ARTÍCULO 467. (TESTAMENTOS ESPECIALES).

I. La comprobación y protocolización de los testamentos


especia- les regulados en el Código Civil, se sujetarán al
procedimiento previsto en el artículo anterior, en todo cuanto
fuere pertinente.

II. En el caso de testamentos otorgados en naves o


aeronaves, las declaraciones y el reconocimiento de firmas de los
capitanes y comandan- tes de las naves y de los testigos, podrán
cumplirse mediante comisión li- brada a la autoridad judicial
del lugar donde ellos pudieren ser habidos. Si tuvieren que
producirse fuera del Estado, estas diligencias serán cumpli- das
mediante exhorto suplicatorio encomendado a la autoridad
judicial competente del país requerido, con sujeción a las leyes
del mismo.

ARTÍCULO 468. (TESTAMENTOS OTORGADOS EN EL EXTRANJERO).

I. Los testamentos otorgados en el extranjero surtirán


efectos en el Estado Plurinacional de acuerdo a los tratados y
convenios vigentes, siempre que estuvieren debidamente
legalizados conforme a las leyes del Estado. Su protocolización y
su registro se sujetarán a las disposiciones de la presente
Sección.

II. En caso de no existir tratados, los testamentos harán


fe en Bolivia si hubieren sido redactados observando las
formalidades legales del país de su otorgamiento y se hallaren,
asimismo, debidamente legali- zados.
3.- CONTENCION
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 353
Indudablemente no todo siempre es fácil y puede ser el caso como
tenemos señalado en alguna parte que existan observaciones ya
en la etapa de la
354 Sucesiones – Mortis
Causa

comprobación sobre adulteración de la tapa o sobre, firmas de los


testigos, etc
Si en la audiencia se alegare suplantación de la cubierta o
sobre, altera- ción del acta labrada en ella, violación de sellos y
cierres o desacuerdo en los testigos sobre los hechos señalados
en el Artículo 461 Parágrafo III de C.P.C., aquí aglo importante es
cuando verosímil pueda ser las observacio- nes realizdas por
algunas personas en relación a los temas señalados ante-
rioremente, pues el art´culo 464 de la norma tantas veces citada
C.P.C. es clara cuando le da la facultad al juez de valorar y
analizar a su criterio esa verosimilitud, de a criterio del juez no
ser las observaciones creibles y serias es decir verosímiles no se
contrario
suspenderá si realmente a criterio
el procedimiento del juez
porque las observaciones
a juicio fueren
de la autoridad
serias
judicialylo
creibles
alegadoserá declarado
careciere contencioso en
de fundamento; para su tramitación
caso
por la vía ordina- ria.

Señalar que al ser un proceso voluntaria y si el juez continúa con


la audien- cia, la partes que se creyerere perjudicada tiene
toda la libertad de po- der siempre acudir a la vía ordinaria.

4.- PROTOCOLIZACION

Habiéndose dispuesto ya la apertura mediante Resolución judicial,


en esa misma Resolución que emite el Juez, se dispone que se
proceda a la proto- colización y guarda del Testamento,
debiendo obviamente otorgar a las partes el correspondiente
Testimonio, esto a efectos de procederse con los registros que
corresponde, fundamentalmente cuando se trata de viene
inmuebles o en su caso de bienes muebles pero sujetos a

5.- ANULABILIDAD DEL TESTAMENTO

Puede darse el caso que en oportunidad de la comprobación


y apertura del testamento, existan observaciones de las partes
en relación a una parte o clausulas del testamento o inclusive en
su totalidad impugnando de ANU- LABILIDAD que como ya
tenemos señalado es un tema que tiene que ver con el vicio en
el consentimiento o la voluntad.

Esta impugnación no puede ser considerada ni motivo para


suspender con el trámite iniciado de la comprobación y la
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 355
apertura del testamento para
356 Sucesiones – Mortis
Causa

su posterior protocolización, lo que corresponden éste caso es que


el Nota- rio que está conociendo por la vía voluntaria éste proceso
continúe, libran- do los derechos de las partes que puedan seguir
las acciones legales en la vía en éste ordinaria, pues debe
entenderse que estamos hablando de una vía voluntaria donde no
existe litis o controversia, esto se tiene claramente definido en lo
previsto por el C.P.C. en el “ARTÍCULO 469. (ANULABILI- DAD).
Si se alegare la anulabilidad del testamento o de algunas de
sus cláusulas, no se suspenderá la protocolización y se seguirá
la acción que correspondiere por vía ordinaria”.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 357

NULIDAD DEL
TESTAMENTO

1. CONCEPTO
2. NULIDAD DEL
TESTAMENTO
3. CLASES DE
4. CAUSAS DE NULIDAD
5. ACCIÓN DE NULIDAD Y ANULABILIDAD
6. PRESCRIPCIÓN
358 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO
Es la ineficacia del documento en razón de vicios o defectos
constituti- vos y que atañen a cualquiera de los presupuestos
del acto testamenta- rio o de una de sus disposiciones.
Se trata de vicios sustanciales de legalidad en relación a los
sujetos, testador y beneficiarios de las disposiciones del
testamento, el objeto y la forma ya que el testamento
constituye un acto jurídico formal de so- lemnidad absoluta.
Nulidad, constituye tanto el estado de un acto que se
considera no su- cedido como el vicio que impide a ese acto
la producción de sus efec- tos. La nulidad puede resultar de
la falta de las condiciones necesarias y relativas, sea a las
cualidades personales de las partes, sea a la esencia del
acto; lo cual comprende sobre todo la existencia de la vo-
luntad y la observancia de las formas prescritas para el
acto.
Los jueces no pueden declarar otras nulidades de los actos
jurídicos que las expresamente establecidas en las leyes.
El testamento como un acto jurídico de última voluntad con
efectos mor- tis causa, por el cual el testador transmite su
patrimonio, para su vali- dez y eficacia es preciso que se
reúna una serie de requisitos genera- les además de los
particulares que atañe a su tipo o clase previstos en la Ley sin
los cuales puede perder, precisamente, esos efectos jurídicos
de validez o su eficacia. Se conoce tres causas legales que
invalidan o hacen ineficaz un acto testamentario, estas se
refieren a: la nulidad, le revocación y la caducidad. Las
primeras, producen invalidez del testa- mento, y la última, su
ineficacia; según como anota Messineo, la validez del
testamento se refiere al perfeccionamiento del acto, en tanto
que la eficacia a la producción de sus efectos, de lo que deriva
que no impor- ta que a la validez no acompañe la eficacia.
Según este concepto, el testamento puede ser válido desde
su otorgamiento, en cambio la nuli- dad no se manifiesta
desde que fue otorgado sino desde la fecha de la muerte
del testador.

2. NULIDAD DEL TESTAMENTO


M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 359
Es nulo el testamento por falta de capacidad, por defecto
de forma o por vicio de fondo.
360 Sucesiones – Mortis
Causa

La nulidad puede surgir por falta de capacidad de las


partes, según sea la incapacidad activa o pasiva, pero con
la salvedad que si el tes- tador no es capaz, nada vale del
supuesto testamento; mientras que si la incapacidad reside en
el instituto son nulas las disposiciones o cláusu- las atinentes a
él personalmente y por lo demás subsiste la validez del
testamento de no existir otra causal de nulidad.
En cuanto a la forma está claro que es nulo el testamento
que no se adapta a lo dispuesto para cada una de las
especies fundamentales cuando son: el testamento solemne:
abierto o cerrado y los testamentos especiales.
El Código Civil en su artículo 1207 indica que: “Es nulo el
testamento otorgado sin las formalidades expresamente
previstas en este Código
o sin cualquier requisito de fondo exigido en el testador, en el
instituto
o en el testamento mismo. Si la nulidad afecta solo a alguna o
algunas disposiciones del testamento son válidas las
restantes”, la acción de nu- lidad prescribe en el plazo de
cinco años desde el día de la apertura del testamento.
Como casos o circunstancias especiales de nulidad testamentaria están:
a) El testamento mancomunado.
b) El testamento dejando al arbitrio de otra persona hecho
por man- datario.
c) El testamento hecho mediante violencia, fraude o dolo.
d) Si no se puede identificar al testador.
e) Si se hubiese revocado el testamento.
f) En cuanto perjudique las lágrimas.
La consecuencia natural de la nulidad testamentaria es que la
herencia se distribuye en todo en parte, de acuerdo con las
normas de sucesión ab intestato.
La sanción de la inobservancia de las reglas de forma consiste
en la nu- lidad absoluta; si el testador no ha hecho un nuevo
testamento se consi- derará como muerto ab-intestato. Por
ser la solemnidad un elemento constitutivo del testamento,
la ausencia o la violencia de las formas lleva consigo la
nulidad absoluta.
En términos generales, la nulidad supone la falta de eficacia o
carencia de valor legal de un determinado acto jurídico, y
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 361
se lo considera no cedido por contraer vicio o defecto
constitutivo que impide a ese acto
362 Sucesiones – Mortis
Causa

la producción de sus efectos. De ese modo que la nulidad


puede resul- tar de la falta de ciertas condiciones
necesarias o relativas en la cele- bración del acto jurídico,
es decir, derivada de la ausencia de los re- quisitos
exigidos por la ley.
En lo concerniente al derecho de sucesiones, se considera nulo
el testa- mento cuando fue otorgado sin la observación de
las condiciones de forma y de fondo, que resultan
ineludibles para su validez. Puede tra- tarse de vicios
sustanciales de legalidad con relación a los sujetos de la
sucesión como es el testador y los beneficiarios del
testamento; el obje- to y la forma, ya que el testamento
constituye un acto jurídico de ca- rácter formal y solemne.
Por consiguiente, la nulidad le quita efectivi- dad al
testamento desde la fecha de su otorgamiento, sea cual fuere
la época en que hubiese fallecido el testador.
Según nuestra legislación, se reconoce la existencia de los
actos nulos y anulables, los nulos son aquellos cuya nulidad
aparece manifiesta en el acto constitutivo del testamento,
referentes tanto al otorgante como a las condiciones de
formalidad (ad solemnitatem). En cambio, los anula- bles son
aquellos cuya nulidad aparece oculta y debe descubrirse, o
sea, debe probárselo en un juicio ordinario, por ejemplo en
el caso hi- potético de la incapacidad mental en el testador
en el momento de otorgar el testamento.
La nulidad y la anulabilidad, hacen ineficaz al testamento
desde su otorgamiento, en su totalidad, empero es posible
que no suceda así, cuando parte o algunas de sus cláusulas
puedan surtir efectos. A pro- pósito, el artículo 1207,
parágrafo I del Código Civil nos dice que: “Es nulo el
testamento otorgado sin las formalidades expresamente
previs- tas en este Código, o sin cualquier requisito de fondo
exigido en el tes- tador, en el instituido o en el testamento
mismo. Si la nulidad afecta só- lo a alguna o algunas
disposiciones del testamento, son válidas las res- tantes”.

3. CLASES DE NULIDAD
Las nulidad como causa de invalidez del testamento que
admite la doc- trina, puede ser de forma o de fondo; total o
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 363
absoluta y, parcial o re- lativa.
364 Sucesiones – Mortis
Causa

a) DE FORMA. Es cuando no se han observado con los


requisitos for- males expresamente determinados en la ley
en el momento de su otorgamiento, tornándose NULO de
ese modo por en tero el testa- mento, así por ejemplo,
cuando tratándose de testamentos cerrado o abiertos, fue
hecho sin la concurrencia del número de testigos
exigidos por los artículos. 1127, 1132 y 1133;
también cuando falta la firma del notario o de alguno
de los testigos en el acta o la cubierta del testamento
cerrado, o en el protocolo del testamen- to abierto o la
falta de autografía y la firma del testador en el
testamento ológrafo.
b) DE FONDO. En cambio son causas de nulidad o de fondo, cuando
el testador no se encontraba en las condiciones de sanidad
mental (o psicológicas) y por lo mismo, sin la capacidad o
idoneidad legal de saber, querer, entender y de disponer a
momento de otorgar el testamento, es decir, cuando falta
la voluntad real del otorgante, o cuando el testador no ha
alcanzado la edad suficiente que le otor- gue aptitud e
idoneidad para testar, presentando en este caso,
impedimentos relativos con la incapacidad legal o
natural del tes- tador. Así por ejemplo, cuando el testador
era menor de 16 años o cuando se encontraba en
estado de interdicción.
c) TOTAL O ABSOLUTA. La nulidad puede ser total o
absoluta, cuando afecta la eficacia al testamento mismo,
es decir, al acto ju- rídico testamentario en su
integridad, esta particularidad puede suceder cuando el
testamento se otorgó bajo violencia física o mo- ral, por
error en la persona o al señalar el bien. Cuando se
d) PARCIAL O RELATIVA. Es cuando no afecta al testamento
por en- tero, sino algunas de sus cláusulas; de donde la
nulidad puede ser parcial según afecte solo a
determinadas disposiciones, tal es el caso donde se
instituye herederos a aquellos que la ley los señala como
incompatibles para suceder, como son los tutores, notarios,
testigos, el fideicomisario y otros. En tales casos, la
nulidad solo afecta a las cláusulas del nombramiento,
siendo eficaces las restan- tes. La legislación civil ha
previsto al respecto en la parte final del citado artículo
1207, lo que sigue: “Si la nulidad afecta sólo a al- guna
o algunas disposiciones del testamento, son válidas las
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 365
restan- tes”.
366 Sucesiones – Mortis
Causa

Conviene añadir en esta parte, que si bien la nulidad tiene


relación con los demás actos jurídicos contractuales, en materia
de testamentos difie- re porque está supeditada a ciertas
condiciones estructurales. Así en los contratos la nulidad
absoluta obedece a razones de orden público, que es de
interés general que no pueden se confirmados, ni prescribe la
ac- ción para demandar su invalidez, en cambio en el
ámbito del derecho de sucesiones acontece los contrario.

4. CAUSAS DE NULIDAD
El Código Civil, establece la nulidad y anulabilidad.
Con relación a la nulidad, el artículo 1207, en el
parágrafo I del Có- digo Civil, señala que:
“Es nulo el testamento otorgado sin las formalidades
expresamente prevista en este Código, o sin cualquier
requisito de fondo exigido en el testador, en el instituido o
en el testamento mismo. Si la nulidad afec- ta sólo a alguna o
algunas disposiciones del testamento, son válidas las
restantes”.
En base de este precepto, podemos deducir la existencia
de las si- guientes causales:
a) Por la inobservancia de las formas legales establecidas
para los testamentos, como sin los requisitos de forma,
esto puede suceder cuando en el otorgamiento del
testamento cerrado no intervino el notario o se lo hizo
sin la concurrencia del número de testigos que señala la
ley; cuando el testamento no lleva la firma y la
rúbrica del otorgante en los testamentos cerrados u
ológrafos, etc. En esta circunstancia el testamento está
afectado de nulidad absoluta por entero.
b) Por falta de capacidad en el testador, como cuando el
otorgante es menor de 16 años o se encuentra en estado
de interdicción o in- capacidad mental, o también por la
falta de requisito en la perso- na del instituido.
c) Los casos de nulidad relativa o parcial como hemos visto
anterior- mente, pueden determinar la invalidez parcial del
testamento afec- tando únicamente alguna de sus
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 367
cláusulas, siendo eficaces de las
368 Sucesiones – Mortis
Causa

demás, así puede presentar la hipótesis de la


incompatibilidad del instruido para suceder, por
expresa prohibición de la ley, verbi- gracia: el notario,
el testigo testamentario, el profesional médico o
abogado que lo asistió en el momento de testar y otros
casos de incapacidad para recibir o cuando el testamento
contiene condicio- nes ilícitas o imposibles que no
constituyen la causa de la institución.

5. ACCIÓN DE NULIDAD Y ANULABILIDAD


La acción de la nulidad consiste en el medio jurídico – procesal
de de- mandar la invalidez del testamento. La acción de
nulidad o la de anu- labilidad se caracteriza por ser una
acción mixta, por cuanto es perso- nal y real; la acción sólo
puede ser instaurada por quienes tengan inte- rés directo en
la anulabilidad, o sea, los herederos forzosos o legales, una
vez que haya fallecido el testador y conocido su disposición de
úl- tima voluntad.
De otra parte, es preciso tener presente que la
anulabilidad prevista para el testamento, como todo acto
jurídico que contiene actos de dis- posición no sólo
patrimoniales, sino también extrapatrimoniales, necesa-
riamente debe invocarse mediante un proceso ordinario
con la finali- dad de obtener una sentencia declarativa por
la autoridad jurisdiccio- nal competente que determine tal
anulabilidad.

6. PRESCRIPCIÓN
La prescripción es un medio jurídico extintivo de derechos y de
acciones significa la caducidad de los derechos en su eficacia
procesal, por ha- ber transcurrido los plazos legales para su
posible ejercicio por quien debía hacerlo, es decir, por no
ejercerlo el titular durante un lapso de tiempo determinado
en la ley. En lo concerniente al tema, el parágrafo II del
artículo 1207 del Código Civil, previene que: “La acción de la
nu- lidad prescribe en el plazo de CINCO AÑOS a contar
del día en que se conoció el testamento”.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 369
De esta previsión legal, se deduce que los interesados en
demandar la anulabilidad del testamento cuentan con este
plazo para incoar la de- manda correspondiente ante el Juez
de Partido en lo Civil, que es la
370 Sucesiones – Mortis
Causa

Autoridad jurisdiccional competente para sustanciarla en la vía


conten- ciosa u ordinaria de hecho; ese plazo se computa
desde el día en que se conoció el testamento. El comienzo de
este plazo puede tener nota- bles diferencias, según trate de
testamentos cerrados o abiertos.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 371

REVOCACIÓN Y
CADUCIDAD
DEL TESTAMENTO

1. CONCEPTO DE REVOCACIÓN
2. FORMAS Y CLASES DE REVOCACIÓN
3. FACULTAD DEL TESTADOR
4. CONCEPTO DE CADUCIDAD
5. CAUSAS Y CLASES DE CADUCIDAD
6. FORMAS QUE DETERMINAN LA CADUCIDAD
372 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO DE REVOCACIÓN
Según el diccionario de Derecho usual de Guillermo
Cabanellas: “La re- vocación testamentaria consiste en el acto
unilateral de igual forma que para su otorgamiento, realizado por el
testador y por el cual deja sin efecto en todo o en parte la voluntad
declarada en anterior testamento”.
La revocación implica la ineficacia del testamento por la
voluntad del propio testador la ley acuerda a éste la
facultad de privar de efectos a su testamento o a cualquiera
de sus disposiciones y tal facultad cons- tituye, una de las
notas características del testamento como acto jurídi- co.
El testamento cuyo efecto se produce después de la muerte
puede ser revocado en vida de éste. El principio de que el
testador puede cam- biar de parecer cuantas veces juzgue
necesario, está tan arraigado en el Derecho que se considera
nula toda cláusula que determine de an- temano que el
testamento no se modificará.
Revocación del testamento es mucho más que el simple
otorgamiento al punto de poder verificarse con un hecho, sin
palabras, como la rotura o apertura del testamento cerrado y
hasta una disposición de esta última índole para renovar el
testamento abierto o cerrado que se haya he- cho ante
notario y testigos.
Todas las disposiciones testamentarias son esencialmente
revocables aunque el testador exprese en el testamento su
voluntad o resolución de no revocarlas, artículo 1209 del
Código Civil “Cualquiera puede revocar o variar su
testamento cuantas veces quiera sin que persona alguna se
lo pueda impedir. Toda renuncia o restricción a este derecho
no tiene efecto alguno”.
El testamento anterior queda revocado de derecho por un
posterior testamento perfecto, si el testador no expresa en
éste su voluntad de que aquel subsista en todo o en parte
según el artículo 1210 del Códi- go Civil.
La revocación consiste en la anulación de las disposiciones
adoptadas o del acto otorgado en testamento, revocar
significa: “Dejar sin efecto, hacer otro llamamiento dejando
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 373
sin efecto lo anterior”, viene del voca- blo latino “revocatio”.
Por su origen gramatical, podemos decir que la
374 Sucesiones – Mortis
Causa

revocación del testamento consiste en el acto unilateral y de


última vo- luntad, realizado por el testador (al igual que su
otorgamiento) por el cual deja sin efecto en todo o en
parte, la disposición declarada en el testamento anterior.
Según refiere Arguello, en el derecho romano la libre
revocabilidad del testamento fue una consecuencia natural
de la esencia de tal nego- cio jurídico que como acto de
última voluntad era susceptible de ser modificado hasta el
último momento de vida del testador; o como de- cía el
digesto “Ambulatoria est voluntas hominis usque ad vitae
supre- mum exitum”.
En tanto que otros tratadistas contemporáneos, entre ellos
Borda, expresa que: “Revocar es, el acto por el cual el
Guillermo
testador deja sin efecto su disposición anterior”. Por su parte,
Messineo indica que es “el instituto con el cual se lleva a la
práctica el carácter fundamental, conexo al principio de
orden público, que implica la revocabilidad del
testamento”.
De tales conceptos, obtenemos el criterio de que la revocación
del tes- tamento, consiste en el acto unilateral, potestativo,
libre y espontáneo que tiene el testador de dejar sin efecto,
anular, retractarse o modifi- car, total o parcialmente, una
determinación de última voluntad que había tomado, o de
una disposición de ultima voluntad que había he- cho
mediante su testamento, u otorgar otros cuantas veces quisiera
has- ta el fin de sus días, sin que persona alguna se lo
pueda impedir. El Código Civil a través del artículo 1209,
otorga amplia facultad revo- catoria al testador, así como

2. FORMAS Y CLASES DE REVOCACIÓN


El carácter revocatorio que reconoce la legislación civil es
esencialmen- te de orden público e irrenunciable, de modo
que el testador puede variar la declaración de su última
voluntad hasta su muerte; por lo que establece el artículo
1210 del Código Civil, la revocación del testa- mento
puede ser: Total o Parcial, expresa o tácita.
Total. La revocación es total, cuando el acto de
retractación afecta a la totalidad, a la integridad del
testamento.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 375

Parcial. En cambio es parcial, cuando afecta solo a una o


más de sus cláusulas o disposiciones del testamento,
manteniendo por lo demás la institución.
Expresa. Será expresa cuando el testador, mediante
declaración per- sonal y por acto notarial especial, es decir,
mediante otro testamento posterior, se quita efectividad
al anterior.
Tácita. La revocación tácita es aquella que no consta
expresamente sino que se desprende de la voluntad presunta
del testador, y consiste cuando sin revocar expresamente ni
mencionar el anterior, el testador simplemente se limita a
otorgar otro testamento, quedando automáti- camente sin
aquellas
eficacia de disposiciones
pleno derecho elanteriores
anterior; enque
el casonohipotético,
estén en
contradicción o en in- compatibilidad evidente con las del
nuevo, no pierden su eficacia (el reconocimiento de un hijo u
otro hecho similar). El resultado sería, natu- ralmente, una
revocación tácita y parcial.
Otra forma de revocación tácita es la que señala el
artículo 1214, cuando el testador, tratándose de
testamento cerrado, lo rompe, des- truye o lo abre. También
cuando el testador enajena en todo o en par- te, por venta,
permuta y otro modo cualquiera, sea a título gratuito u
oneroso los bienes del legado. Finalmente, cuando la cosa
cambia de forma por voluntad del testador, dándole otra
distinta a la que tenía, haciéndole perder su anterior

3. FACULTAD DEL
TESTADOR
Se reconoce al acto de la revocación testamentaria, como
al principio universal, ilimitado e “intuitu personae”,
proveniente del orden público, por el cual se consagra a
favor del testador la facultad autónoma y potestativa,
que conforme a su libre voluntad de disposición, pueda
testar, revocar, o volver a testar y modificarlo hasta su
muerte; hacien- do parangón con lo que decía el Digesto:
“La voluntad del hombre es mudable hasta la muerte”. La
facultad de revocar el testamento es de orden público y es
irrenunciable, prerrogativas de las que no puede ser privado
por ninguna otra persona, así como que tampoco puede
376 Sucesiones – Mortis
ser impedido su otorgamiento. En tal Causa
sentido, el artículo
1209 del Código
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 377

Civil en su parágrafo I, determina que el testador puede


revocar o va- riar su testamento cuantas veces quiera sin
que persona alguna se lo pueda impedir.
En el apartado II, igualmente previene que toda renuncia o
restricción a esa facultad potestativa no tiene efecto
alguno.

4. CONCEPTO DE CADUCIDAD
Caducidad es la invalidación o ineficacia del testamento,
por circuns- tancias o hechos posteriores a su otorgamiento y
ajenos a la voluntad
del testador, artículo 1216 Código Civil que indica “Si la
persona a favor de quien se hizo la disposición testamentaria
no sobrevive al tes- tador caduca la disposición; igualmente si
el instituido es incapaz o re- nuncia a la herencia. Se salva en
todos estos casos, la existencia de sus- titutos o el derecho de
acrecer que pudiera haber en beneficio de los instituidos
existentes y a reserva del derecho de representación que
quepa. Pero si un heredero muere después que el testador aún
cuando no se hayan practicado las diligencias para
protocolizar el testamento, suceden los herederos del
instituido”.
Los testamentos caducan o son ineficaces en todo o en parte
sólo en ca- sos previstos por ley:
1. Hechos bajo grave riesgo que amenazan al testador y
este no fa- llece a consecuencia de este riesgo o en los
tres meses subsiguien- tes.
3. Los testamentos hechos por militares en el campo de
batalla si el testador no muere en campaña o hasta tres
meses después.
4. El testamento ológrafo, si pasados treinta días de su
retorno del testador al lugar del notario no ratifica
este.
5. Si fallece primero el heredero o renuncia a la herencia
salvo el de- recho de representación.
6. Si perecen todos los bienes hereditarios durante la vida
del testa- dor, artículo 1218 del Código Civil.
378 Sucesiones – Mortis
Causa

La Caducidad debe ser entendida como ineficacia dispuesta


por la ley en razón de circunstancias sobrevinientes al
momento del testamento.
La caducidad testamentaria, es aquella situación que
invalida o hace ineficaz las disposiciones de la última
voluntad, que fue válido, por cir- cunstancias o hechos
posteriores a su otorgamiento y ajenos a la volun- tad del
testador. Es un instituto jurídico que pone fin a los derechos
su- cesorios cuando el designado como sucesor no puede
aprovecharse de la institución por hechos sobrevinientes al
acto testamentario; tiene mu- cho parecido con la
prescripción civil.
El legado no surte ningún efecto si el legatario muere antes
que el tes- tador y este no ha puesto un nuevo legatario
para tal supuesto, tam- bién cuando el legado se encuentre
subordinado a una condición sus- pensiva o a un término
incierto y el legatario muera antes de cumplirse la condición o
vencer el plazo.

5. CAUSAS Y CLASES DE CADUCIDAD


Entre las causas de caducidad podríamos identificar a las siguientes:
a) La premoriencia del sucesor antes que el testador, las
pérdidas de la capacidad o renuncia del instituto.
b) La muerte del instituido (legatario) antes del
cumplimiento de la condición impuesta, o la carga.
c) La pérdida o desaparición de la cosa que es objeto de
la institu- ción.
La doctrina con referencia a las clases de caducidad nos
proporciona las siguientes: a) La caducidad ipso jure, y b) La
caducidad ipso facto.
a) CADUCIDAD IPSO JURE. Por la caducidad ipso jure se
entiende a aquella que se produce por el ministerio de
la ley, sin necesidad de otras formalidades, tal como
acontece de manera general con los testamentos
especiales, por estar circunscritos su validez a un
determinado plazo de tiempo, que varían entre treinta a
noventa días. A propósito, el precepto contenido en el
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 379
artículo 1215 del Código Civil indica que: “Los
testamentos especiales caducan sin necesidad de
revocación u otro acto, en los términos de las respec- tivas
disposiciones que los reglan”.
380 Sucesiones – Mortis
Causa

b) CADUCIDAD IPSO FACTO. En cambio que la caducidad ipso


fac- to, requiere de declaración judicial expresa a
instancia de un ter- cero, previa demostración de un
hecho posterior que la produce. Esta es la situación
cuando el instituido no sobrevive al testador, igualmente
si el heredero se ha hecho incapaz para recibir por tes-
tamento por imperio de la ley, salvo los casos de la
existencia de sustitutos o el derecho de acrecer (a reserva
del derecho de la re- presentación); aquí conviene
aclarar que la representación sólo opera en el caso de
incapacidad sobreviniente. Pero si el heredero muere
después que el testador, aún cuando no se hayan
practicado las diligencias para protocolizar el testamento,
suceden los herede- ros del instituido, artículo 1216 del
Código Civil.

6. FORMAS QUE DETERMINAN LA CADUCIDAD


Entre las formas generales que determinan la caducidad,
tenemos las si- guientes:
LOS TESTAMENTOS ESPECIALES
Caducan sin necesidad de la revocación u otro acto específico,
en los términos o plazos que se hayan dispuestos en la ley, 30,
60 o 90 días, según la especie de testamento que se trate.

POR EL PERECIMIENTO DEL BIEN HEREDITARIO


La institución sucesoria caduca cuando los bienes determinados
perecen o desaparecen totalmente durante la vida del
testador, igualmente, si han perecido después de su muerte
sin culpa o hecho imputable al he- redero o albacea obligado
para entregar; siempre y cuando no haya existido ánimo o
intención de hacer perecer.
DE LAS DISPOSICIONES TESTAMENTARIAS SUJETAS A CONDICIÓN
O TÉRMINO INCIERTO
En las disposiciones testamentarias hechas bajo condición
suspensiva caducan sí, antes de cumplirse, muere el instituido;
no son por lo tanto transmisibles a los herederos por derecho
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 381
de representación.
382 Sucesiones – Mortis
Causa

En cambio, las disposiciones testamentarias hechas bajo condición


reso- lutoria benefician al instituido desde la muerte del
testador, salvo el efecto acordado a la condición cumplida,
Ej.: si el instituido se vuelve a casar, quedará revocado,
mientras la condición está pendiente, surte todos sus
efectos como un legado puro y simple.
Las disposiciones testamentarias hechas a término incierto
bajo la forma de una condición suspensiva, benefician al
instituido desde la muerte del testador, pudiendo
transmitirse a sus herederos, pues se trata de un derecho que
ya figuraba en el patrimonio del instituido, verbigracia: el
legado de un bien para ser entregado al beneficiario al
fallecimiento de fulano. Esta condición presume el
conocimiento del sí e incierto del
cuando (se sabe que ocurrirán aunque no se sabe cuando),
como el he- cho del fallecimiento del fulano, que se sabe
que ocurrirá, pero no cuando, artículo 1219 del Código
Civil.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 383

Albaceas
Testamentarios

1.
2. CLASES DE ALBACEAS
3. ATRIBUCIONES
4. PLAZO PARA SU CUMPLIMIENTO
5. DESIGNACIÓN DEL ALBACEA
6. FIANZA Y RENDICIÓN DE CUENTAS
384 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO
El albacea es la persona nombrada por el testador o por el
juez y en- cargada de cumplir y ejecutar la última voluntad
del causante.
De acuerdo al tratadista G. Cabanellas el albacea es:
“Aquella perso- na que tiene a su cargo cumplir y ejecutar lo que el
testador ha ordenado en su testamento u otra forma de disposición de
última voluntad, también nos indica que el albacea al contrario del
heredero éste si representa al testador”.
Rojina Villegas dice que: “Los albaceas son las personas designadas
por el testador para cumplir las disposiciones testamentaria o para
representar a la sucesión y ejercitar las acciones correspondientes al autor
de la herencia”.
El que tiene a su cargo cumplir y ejecutar lo que el
testador ha orde- nado en su testamento u otra forma de
disposición de última voluntad.
Entre esas cargas está obviamente el cumplimiento de los
legados pero deben comprenderse todas las disposiciones
testamentarias que impo- nen obligaciones a los herederos
sean a favor de terceros instituidos, beneficiarios, etc. o
impliquen el destino de bienes a fines específicos como en
los legados en memoria del alma del testador o el legado ge-
nérico a los pobres, etc.
Para que las disposiciones de última voluntad del testador
logren tener ejecución material en fiel cumplimiento de las
instrucciones impartidas en el testamento, en lo relativo a los
actos de inhumación, cumplimiento de cargas, división de
bienes, entrega de legados y otras cuestiones, desde
tiempos relativamente antiguos existió la institución jurídica
del albacea testamentario; siendo éste designado
expresamente por el testador para que luego de su
muerte haga cumplir las disposiciones de su testamento.
Como acto de piedad y a título gratuito, respecto a la
suerte de sus bienes y derechos patrimoniales o
extrapatrimoniales, y demás deseos piadosos.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 385
2. CLASES DE ALBACEAS
386 Sucesiones – Mortis
Causa

El testador puede designar a una o más personas como


encargadas de velar por el cumplimiento de estas
obligaciones, pago de legados, mo- do de realizar los bienes,
etc. Si no lo hace así, dicho cumplimiento quedará a cargo
de los herederos dentro del proceso sucesorio y será el juez
en última instancia, quien establezca el alcance de las
imposi- ciones testamentarias frente a un conflicto con
terceros interesados en ese cumplimiento.
Los albaceas pueden ser:
a) Universales o particulares. Según la amplitud de sus
facultades. El primero ha de cumplir la voluntad del
causante en toda su facul- tad. el segundo, tiene
das.
limitada su actuación a funciones determina-
b) Únicos o múltiples. Por el número de los nombrados. El
testador puede nombrar uno o más albaceas. En este
último caso, debe de- signarlos como sucesivos o como
simultáneos, pudiendo estos actuar mancomunada o
solidariamente.
c) Mancomunados o solidarios. Cuando son varios, por la
forma de ejercer el cargo.
d) Testamentarios. Son los designados por el causante, en el
testa- mento.
e) Legítimos. Si el mismo albacea fuere heredero único y no
ha sido nombrado otro en el testamento.
f) Convencionales. Son los nombrados por los herederos
cuando el testador no lo hubiese designado en su
testamento.

Capacidad para ser albacea.- En el artículo 1222 del


Código Civil es- tablece que “el albacea debe ser mayor
de edad y tener capacidad para obligarse”. Se trata de
aplicar el principio normativo o en el sen- tido de que la
capacidad debe tenerse al tiempo de desempeñar o
ejercer el albaceazgo.
En la Segunda parte del mencionado artículo señalado
quienes no pueden ser albaceas:
 Los magistrados y los jueces.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 387

 Quienes hubiesen sido condenados por delitos con penas


privativas de libertad.
 Quienes en general por su conducta o antecedentes no
ofrezcan las seguridades necesarias para esa función.

3. ATRIBUCIONES
El albacea representa a la testamentaría y cumple las
atribuciones es- pecíficas por el testador, con arreglo a la
ley y además realiza el in- ventario de bienes, los
administra, paga los legados y gastos de fune- rales,
promueve ala partición de bienes, rinde cuentas a los
herederos y asume en representación de la testamentaria,
la defensa de los bie- nes y demás actuaciones que le sean
pertinentes, con aprobación del Juez de la causa.
El artículo 1225 del Código Civil establece que si el testador no
hubie- se designado las facultades del albacea, el ejecutor
testamentario ten- drá todos los poderes que según las
circunstancias, sean necesarios pa- ra la ejecución de la
voluntad del testador.

4. PLAZO PARA SU CUMPLIMIENTO


El encargo conferido al albacea debe tener un plazo para su
cumpli- miento, pues de lo contrario los intereses
vinculados a la herencia po- dría ser gravemente afectados.
Por ellos los Códigos lo establecen de manera clara y
precisa, no dejando a la voluntad de la persona que
ejerce el albaceazgo.
De acuerdo con el Código Civil artículo 1226 el albacea
debe cumplir su encargo dentro de un año, contando desde la
muerte del causante o de su aceptación, o desde que terminan
los litigios que se promueven sobre la validez o nulidad del
testamento pero siempre que no hubie- sen cumplido con
el encargo antes.
Ahora bien, habiendo causa justificada puede el juez de la
causa pro- rrogar dicho plazo al albacea, siempre que la
prórroga no exceda de seis meses. Para prorrogar el plazo
del albaceazgo es indispensable que haya sido aprobada
388 Sucesiones – Mortis
Causa
la cuenta anual del albacea y que la prórro- ga la autorice
el juez, si con esta prórroga tampoco concluye con el en-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 389

cargo, se dará por concluido con el encargo, y concluida su


gestión, en- tregando la testamentaria, previa rendición de
cuentas.
La rendición de cuentas es una obligación que
corresponde a unos cuantos que administran o tienen a su
cargo la gestión de intereses aje- nos. Debe prestar fianza
para el desempeño del cargo percibirá por su trabajo, en
concepto de comisión el cuatro por ciento de total de los
bienes sometida a la testamentaria. Si son varios albaceas, se
divide el cuatro por ciento será dividido entre ellos.
Los gastos hechos por el albacea en el cumplimiento de su
encargo, in- cluso los honorarios de abogados, peritos y
procuradores, se pagarán por cuenta de la testamentaria.
Las funciones de albaceas, también concluyen por su muerte,
o por in- capacidad legal de los mismos, además declarada
judicialmente, por revocación de su nombramiento, por
remoción y por renuncia. Además de lo dicho, por término
del plazo señalado por la ley y las prórrogas que se hayan
concedido.
“Los albaceas no pueden comprar ningún bien de la
testamentaria has- ta dos años después de la aprobación de
cuentas. Es anulable la com- pra hecha en contravención de
esta regla” (artículo 1232 del Código Civil)

5. DESIGNACIÓN DEL ALBACEA


La designación de albacea puede ser: Testamentaria, legal,
electiva o ju- dicial.
 Es testamentario: Cuando el propio testador lo nombra en
su testa- mento.
 Es Legal: Cuando no existen nombramiento testamentario
y los mis- mos herederos asumen el cargo.
 Es Electivo: Cuando no existe nombramiento
testamentario y los miembros herederos acuerdan su
nombramiento y lo eligen entre ellos a un extraño.
 Es judicial: Cuando no hay testamentario y los herederos
no se po- nen de acuerdo, en este caso lo nombra de
390 Sucesiones – Mortis
Causa
oficio al juez.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 391

El cargo de Albacea ésta en función de la testamentaria, es de


acepta- ción voluntaria, pero una vez aceptado, es de
desempeño obligatorio, es personalísimo, indelegable y
temporal.

6. FIANZA Y RENDICIÓN DE CUENTAS


FIANZA
Al tenor de lo estipulado por el artículo 1228 del Código
Civil, el al- bacea como todo administrador, está sujeto a
las responsabilidades consiguientes debiendo prestar fianzas
para el desempeño de su car- go, excepto si es expresamente
dispensado por los herederos.
De lo normado por ese precepto jurídico, se infiere que el
cargo es ge- neralmente remunerado y excepcionalmente
gratuito, dependiendo si el albacea es persona extraña a la
sucesión o es heredero o legatario, situación de la que se
desprende que la responsabilidad del albacea por su
administración debe ser la ordinaria similar a la del
mandatario, a quien se le aplica la responsabilidad por
culpa grave en contra de los intereses de los sucesores y
apreciada con menor rigor si el manda- to en este caso, el
albaceazgo es gratuito (artículo 815 del Código Ci- vil).
La dispensa señalada en la parte final de la norma, puede
ser conce- dida cuando el cargo es ejercido por uno de los
herederos o legata- rios, que el albacea demuestre absoluta
confianza de los sucesores; en estas circunstancias, la
dispensa debe entenderse como aquélla referi- da a la
constitución de la fianza y no como una exoneración de
las responsabilidades consiguientes de la administración.

RENDICIÓN DE CUENTAS
La rendición de cuentas es una obligación que corresponde
a los que administran bienes o derechos ajenos, en esa
consecuencia, el albacea, a la conclusión del plazo señalado
para el albaceazgo más la prórro- ga concedida
judicialmente, está obligado a rendir cuentas de su ges- tión
“entregando la testamentaría haya acabado o no de
392 Sucesiones – Mortis
cumplir con su cometido”, como imponeCausael artículo 1227 de
nuestra legislación civil en su parte final. La rendición de
cuentas puede ser promovida a de-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 393

manda de los coherederos, legatarios y los acreedores


hereditarios, también a simple iniciativa del mismo
albacea.
El procedimiento de la rendición de cuentas está reservado a
la vía vo- luntaria, según lo regulado por los artículos. 688 al
693 del Código de Procedimiento Civil, con la posibilidad de
tornarse contencioso.
394 Sucesiones – Mortis
Causa

LA COLACIÓN

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
2. OBJETO Y SUJETOS DE LA
COLACIÓN
3. CARACTERÍSTICAS
4. EFECTOS Y PROCEDENCIA
5. MODOS DE COLACIONAR
6. COLACIÓN DE BIENES Y DEUDAS
7. EXCLUSIÓN DE BIENES DE LA COLACIÓN
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 395

1. CONCEPTO Y DEFINICIÓN
La colación es una operación previa al acto de partición,
consiste en restituir bienes o sumas de dinero a la masa
que se ha de partir. Obli- ga al heredero que recibió del de
cujus alguna liberalidad en calidad de anticipo sucesorio, a
colacionar, vale decir a restituir esa liberalidad insertándola
en la masa sucesoria partible con los otros coherederos,
artículos 1254 y 1067 del Código Civil.
Es la obligación en la cual se encuentran los herederos
forzosos que concurren con otros herederos de igual categoría
a una misma sucesión, de restituir a la masa hereditaria
determinadas donaciones recibidas del causante de la
muerte de éste, para que los otros coherederos par- ticipen
de ellas proporcionalmente.
Se colacionan los bienes a fin de asegurar el respecto de las
legítimas que pueden ser donaciones inter-vivos a favor de
otro heredero forzo- so. La colación obliga a un heredero
forzoso que haya recibido una li- beralidad del de cujus, a
título de simple anticipo de la sucesión, a co- locar de
nuevo esa liberalidad en la masa que deba partir con
sus coherederos a fin de restablecer la igualdad entre los
copartícipes; restituye el anticipo que se le había hecho.
El heredero está dispensado de colacionar, cuando el causante
lo haya dispuesto de esa manera, en forma expresa, y se
entenderá que esta donación ha sido hecha dentro del
porcentaje de bienes que constitu- yen la porción
disponible.
También podemos definir a la colación como la obligación en la
que se encuentran ciertos herederos forzosos, que concurren
con otros a una sucesión de aportar a la masa hereditaria
determinadas liberalidades recibidas del causante antes de
la muerte de este para que los otros coherederos participen
de ellas proporcionalmente, en caso de dispo- nerlo el
testador o para computar legítimas y mejoras.
COLACIÓN FORZOSA
El artículo 1255 del Código Civil, establece que las personas
obligadas a colacionar son los herederos forzosos, vale decir,
los descendientes, los ascendientes, el cónyuge supérstite y el
396 Sucesiones – Mortis
conviviente, tanto dentro de la sucesión Causa
testada como en la
intestada. Luego los herederos que no
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 397

son forzosos, como los parientes colaterales quedan excluidos


de la co- lación.
El artículo 1255 del Código Civil se refiere a la colación
en caso de representación, pues el que recibe por derecho de
representación, de- be colacionar lo que se le donó a su
ascendiente, aún en el caso de que no hubieran heredado a
éste. En cuanto a donaciones hechas a descen- dientes o
cónyuges del heredero, el artículo 1257 del Código Civil dis-
pone que el heredero no está obligado a colacionar las
donaciones he- chas a sus descendientes o cónyuges o
convivientes, por mucho que los bienes donados o parte de
ellos los haya recibido por herencia. En las donaciones hechas,
conjuntamente a cónyuge o conviviente, uno de los cuales
resulta heredero del donante, la porción donada queda sujeta
a donación.

2. OBJETO Y SUJETOS DE LA COLACIÓN


Los bienes se colacionan, con el objeto de que acumulados a la
masa hereditaria, para calcular la cuantía total de ésta,
fijar las legítimas y descontarlos de la cuota correspondiente
al que colaciones; ya que en realidad no se aportan los
bienes, sino sus valores a las operaciones particionales.
La colación pretende mantener dentro de lo posible la
igualdad entre los herederos forzosos. De ahí la entidad
del llamado anticipo de he- rencia. Más allá de toda
situación presumida a priori y por tanto ficti- cia, el
fundamento de la colación debe hallarse en su directiva del
de- recho hereditario, verdadero estándar jurídico,
virtualizada en la ley que pretende mantener la igualdad
entre los legitimarios sin perjuicio de que el testador
pueda quebrarla mejorando a cualquiera de ellos en los
límites de su porción disponible. Se trata quizá, de una
reminis- cencia que apunta al fundamento mismo del derecho
sucesorio basado en la copropiedad doméstica, de origen
germano, frente al cual todos los herederos están en
situación de igualdad.
Dicha igualdad se obtendrá incorporado en primer lugar el
valor cola- cionable al caudal relicto, acreciendo la masa
hereditaria como si el bien existiese realmente en el
398 Sucesiones – Mortis
Causa
patrimonio del causante en el momento de su muerte y,
finalmente, adjudicando ese mismo valor al heredero
afectado a quién se le da menos, figurando en su hijuela
como ya reci-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 399

bido. Colacionar es por lo tanto, poner o agrupar ciertas


donaciones al relictum a fin de formar la masa a dividir.
Siendo así, la colación se traduce en la obligación que
pesa sobre el heredero forzoso de restituir, reponer,
integrar, en la masa partible la liberalidad recibida en
especie; el bien será puesto de nuevo en la ma- sa partible y
sufrirá la suerte de la partición como si no hubiese salido
del patrimonio del difunto. Es que en tal caso, el donatario
obligado a colacionar, no adquirió irrevocablemente la
propiedad de la cosa do- nada, sujeta siempre a su resolución
por fallecimiento del donante.
Los sujetos obligados a colacionar los bienes recibidos como
anticipo de herencia u otro título (como la donación inter
vivos), son los herederos forzosos, es decir:
a) Los descendientes.
b) Ascendientes.
c) El cónyuge supérstite.
d) Se incluye, al conviviente sobreviviente, quien está
obligado a co- lacionar tanto en el caso de que el causante
haya muerto dejando o no, testamento. De modo que los
parientes simplemente legales y demás beneficiarios
quedan excluidos de la colación, sin más limite que el
margen de la porción de libre disponibilidad.
Los bienes sujetos a la colación son todos aquellos que
hubiese recibido el heredero en forma directa o indirecta, se
trate de bienes muebles, inmuebles o valores, en este último
caso, con un reajuste equitativo, se- gún las circunstancias
(artículo 1261 del Código Civil). Por otra parte, el que
sucede por representación, también debe colacionar los bienes
que hubiese recibido su ascendiente, aún en el caso de que no
hubiera heredado a éste, así establece el Art. 1256 del
Código Sustantivo.
Lo normado por el artículo 1255 de la legislación civil
(colación entre herederos forzosos) estipula en el parágrafo
I, que: “El heredero que concurra a la sucesión con otros que
también lo sean, debe colacionar a la masa hereditaria todo
lo que ha recibido del difunto por donación, directa o
indirectamente, excepto cuando el donante o testador hubie-
400 Sucesiones – Mortis
Causa
se dispuesto otra cosa”. Cuando el código indica “directa o
indirecta- mente”, creo que en el primer caso debe
entenderse como al acto de conceder una donación
mediante documento público, en la forma que
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 401

determina el artículo 667 del Código Civil; pero, si se


trata de una compraventa ficticia, estaríamos en el caso de
una donación indirecta, la doctrina proporciona otros
ejemplos como el seguro de vida donde el beneficiario es
una tercera persona y otras posibilidades. Luego en el
parágrafo II, dispone que “El heredero dispensado de la
colación no puede retener lo donado más que hasta la
concurrencia de la porción disponible”, esto supone la
existencia de una dispensa otorgada por el cual el testador
puede hacer que no se tomen en cuenta en la colación
algunas liberalidades. En la práctica, esa voluntad podrá
ser respeta- da siempre que no exceda el límite de la
porción de libre disponibili- dad.

3. CARACTERÍSTICAS
En la colación deben darse las siguientes circunstancias:
a) Que se trate de herederos forzosos.
b) Que los sucesores sean llamados como herederos y no
como lega- tarios.
c) Que los bienes cuya colación se pretende, sean parte
del acervo hereditario del causante.
d) Que estos bienes los hubiera recibido el heredero por
donación en vida del causante y no después por
legado.
e) Que los herederos a quienes beneficiará la colación, tengan
dere- cho a la legítima.
f) Que el heredero a quien se pida la colación quiera
serlo; pues si renuncia a la herencia, es declarado indigno
o desheredado, no es- tá obligado a colacionar salvo
rebasar la parte de libre disposi- ción.

4. EFECTOS Y PROCEDENCIA
El efecto general de la colación consiste en que:
a) El donatario recibe menos en la porción que le
corresponde de la herencia por lo que ya hubiese
402 Sucesiones – Mortis
Causa
recibido en vida del causante.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 403

b) La acción de colación, borra toda desigualdad entre los


coherede- ros.
c) El heredero obligado a colacionar, conserva los bienes
recibidos a cuenta de la parte que le corresponde a su
hijuela.
La acción de colación procede en los siguientes casos:
a) Cuando se trata de anticipo de herencia pues tiende a
mantener la igualdad entre los coherederos.
b) Cuando la donación no ha sido expresamente comprendida
en la porción de libre disponibilidad como legado.
Por otro lado existen algunos bienes que no están sujetos a
colación por considerarse que éstos están contemplados
dentro de las obligaciones familiares a favor de quienes
reciben estos bienes. Estas excepciones están referidas a:
a) Gastos de alimentación y servicios médicos.
b) Los gastos de estudio, educación y profesionalización.
c) Los gastos ordinarios realizados en ocasión de matrimonio.
d) Los gastos por compra de equipo profesional.

5. MODOS DE COLACIONAR
Hay dos procedimientos de hacer efectiva la colación
 Colación en especie. Que es una colación real; el bien será
puesto realmente de nuevo en la masa partible y
sufrirá la suerte de la partición como si no hubiera
salido del patrimonio del difunto.
 Colación en valor o colación tomando de menos. Que es la
que le permite al heredero conservar el bien con que haya
sido favore- cido salvo rendirle cuenta a sus
coherederos por el valor de ese bien. El procedimiento
llamado de la imputación, al cual se acude
generalmente en la práctica, consiste en colocar
físicamente en la masa el valor del bien colacionable y
hacer que figure ese bien en el lote del favorecido; se le
imputa su parte. El heredero puede también abonar
realmente a la sucesión una suma que represente el valor
404 Sucesiones – Mortis
Causa
de la libertad, es una colación en valor “strictu sensu”.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 405

6. COLACIÓN DE BIENES Y DEUDAS


La colación de bienes muebles e inmueble está contenida en el
artículo 1258 del Código Civil da al aportante la opción de
colacionar el bien en especie o imputable su valor a su
propia legítima y cuando el bien ha sido enajenado, la
colación se hace solo por imputación.
Los dineros que recibe el heredero forzoso del causante de la
herencia, en vida de éste, sea para emprender algún
negocio o para otros fines propios del heredero, conviertan
a éste en un verdadero deudor here- ditario, recibiendo
dicho heredero, su porción hereditaria con el des- cuento
de la suma que adeuda a la sucesión. Si al mismo tiempo el
he- redero es deudor y acreedor de la sucesión, se
deducirán las deudas de las acreencias y el heredero sólo
colacionará el saldo, de ser éste mayor o exigirá el pago
de su acreencia de resultar positivo, artículo 1259 Código
Civil.
Se entiende por anticipo de herencia o legitima, los bienes
muebles o inmuebles o de ambas especies, que algunos
herederos forzosos reci- ben en vida del donante y a cuenta
de la futura legítima.

7. EXCLUSIÓN DE BIENES DE LA COLACIÓN


DONACIONES HECHAS A DESCENDIENTES O CÓNYUGE
Por disposición de lo previsto por el artículo 1257 del
Código Civil., el heredero no está obligado a colacionar las
donaciones hechas a sus descendientes o cónyuge o
conviviente por mucho que los bienes dona- dos o parte de
ellos los haya recibido por herencia. Esta cualidad tiene su
fundamento en el hecho de que no fue el heredero forzoso
quien fue el destinatario de la donación, sino su descendiente
o su cónyuge como un acto de liberalidad personal otorgada
por el titular.
GASTOS
No son sujeto a materia de colación las erogaciones o
gastos en que hubiese incurrido el titular de los derechos
406 Sucesiones – Mortis
Causa
patrimoniales a favor de uno o más de sus herederos forzosos
en el pago de estudios, formación pro- fesional, alimentación,
curación, etc., ya que los gastos erogados por el testador los
ha realizado en cumplimiento de sus deberes naturales y
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 407

civiles, y por lo mismo que los regalos proporcionados en


ocasiones de aniversarios, promociones, matrimonio y otros
acontecimientos especia- les en la vida del causante, así como
por ejemplo, los gastos ordinarios para bodas de su
primogénito, o el obsequio de un equipo profesional en
ocasión de la graduación académica de algunos de sus
hijos, etc., artículo 1263 del Código Civil.
PERECIMIENTO DE LA COSA DONADA
Tampoco son imputables a la masa hereditaria las cosas
donadas que perecen por causas ajenas a la acción del
donatario, como aquellos bienes que se extinguen en
razón de su uso o por el transcurso del tiempo, o su
propia naturaleza, artículo 1264 del Código Civil.
408 Sucesiones – Mortis
Causa

PAGO DE DEUDAS

1. DEUDA
HEREDITARIA
2. DIVISIÓN DE
DEUDAS
4. REPETICIÓN POR PAGO
5. CO-HEREDERO INSOLVENTE
6. LEGATARIO EXENTO
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 409

1. DEUDA HEREDITARIA
Es toda obligación pecuniaria contraída por el causante y
aún no pa- gada al momento de su muerte.
Ante la insolvencia de la sucesión, primero se hace pago de las
deudas, luego de las legítimas y por último, los legados.
De acuerdo al tratadista Guillermo Cabanellas: “La deuda
hereditaria es la contraída por el difunto y no pagada aún
en el momento de su muerte. Al pago de la misma están
afectados todos los bienes del cau- sante, y a ello
contribuyen todos los herederos”.
Los acreedores pueden oponerse a la partición de la herencia
si no se les pagan las deudas del de cujus o no se afianza
el importe de los créditos . De haberse hecho la partición
los acreedores pueden exigir el pago de sus deudas, por
entero a cualquiera de los herederos que no hubiere
aceptado a beneficio de inventario a hasta donde alcance
su porción hereditaria de haberla admitido con tal
garantía.

2. DIVISIÓN DE DEUDAS
Para honrar el pago de esta clase de deudas, están
afectados todos los bienes del causante y a ello
contribuyen proporcionalmente todos los herederos.
De aquí se infiere que la divisibilidad de las deudas de la
sucesión, en- tre cada uno de los herederos, en parte
proporcional, responde a la misma idea de la división
proporcional. Los herederos, así como suce- den al causante,
también lo suceden en todas sus obligaciones, siempre que se
trate de obligaciones que sean transmisibles mortis causa.
Esta transmisión de obligaciones no reviste mayores
dificultades cuando se trata de heredero único. Cuando los
herederos son varios, el artículo 1258 Código Civil establece
la división de pleno derecho de la deuda entre los
herederos, en proporción de sus respectivas fracciones.
Con relación a las deudas del causante, no existe solidaridad
entre los coherederos, de tal manera que cada uno de ellos
debe la parte que le corresponde en la división y no tiene
que cargar con la insolvencia de los demás.
410 Sucesiones – Mortis
Causa

Concepto distinto al de las deudas hereditarias, provenientes


del difun- to, son las deudas de la sucesión, originadas
desde la apertura y a consecuencia de la misma, tales como
los impuestos a la transmisión de bienes, honorarios
profesionales gastos de peritajes, y demás gastos propios
de su tramitación.

3. BIENES GRAVADOS
Todos aquellos bienes del acervo sucesorio, sobre los cuales
pesa un derecho real de hipoteca o anticresis y que están
sujetos a responsabi- lidades eventuales y supeditadas a
restricción importante.
El heredero a quien se adjudica un bien grabado con
hipoteca o anti- cresis, puede ser demandado por el
acreedor, por la totalidad de la deuda. Artículo 1266
Código Civil.

4. REPETICIÓN POR PAGO


Consiste en el derecho y la acción para reclamar y obtener
lo indebi- damente pagado o lo anticipado por cuenta de
otro.
El coheredero que por efecto de la hipoteca u otro motivo
haya paga- do el todo o la mayor parte de la deuda
común, que a él le incumbe, sólo puede repetir a los
otros coherederos la parte que ellos deben contribuir,
artículo 1267 Código Civil.
El heredero demandado por un acreedor hipotecado o
anticresista del difunto, tiene derecho a no pagar sino una
porción de la deuda corres- pondiente a su parte de la
herencia, pues todos los coherederos están obligados por el
pasivo a prorrata de su parte hereditaria. Sin em- bargo,
sucede que un heredero paga por encima de su parte en
la deuda, ya sea voluntariamente, para evitar el embargo
de los bienes hereditarios; ya sea porque la deuda sea
indivisible o hipotecaria, se beneficia entonces, contra sus
coherederos, de una acción personal de repetición por
subrogación legal, de la acción del acreedor pagado y
repetición se divide entre sus coherederos; pero si uno de los
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 411
coherede- ro es insolvente, su parte se reparte entre todos los
coherederos solven- tes.
412 Sucesiones – Mortis
Causa

5. CO-HEREDERO INSOLVENTE
La cuota del coheredero insolvente en una deuda hipotecaria,
indivisi- ble o anticrética, se reparte proporcionalmente entre
los otros cohere- deros, y la deuda hereditaria será pagada
proporcionalmente por los legatarios.

6. LEGATARIO EXENTO
El legatario no está obligado a pagar deudas hereditarias.
Si paga la deuda que grava el bien legado, se sustituye
en los derechos del acreedor contra los herederos.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 413

Contratos de la
Sucesión futura

1.
2. CLASES DE CONTRATOS
3. CARACTERES
414 Sucesiones – Mortis
Causa

1. CONCEPTO
Para explicar los fines y límites de este trabajo creemos
necesario, ante todo, precisar el concepto y la definición de
los contratos de sucesión futura, respecto de los cuales se
han ensayado diversas teorías. Noso- tros citaremos algunas y
luego propondremos la nuestra, partiendo del Código Civil de
1976.
Nuestro Código no ha intentado una noción del contrato de
sucesión fu- tura. Se ha reducido a establecer únicamente
su validez cuando una persona compromete la porción
disponible de su propia sucesión o, si no tiene herederos, la
facultad de disponer de la totalidad o parte de su propia
sucesión (artículo 1005 del Código Civil). Por otro lado, como
esta clase de contratos se hallaba terminantemente
prohibida por el Art. 1831, es obvio que la jurisprudencia
no ha tenido ocasión de pre- cisar su significación y menos
señalar su naturaleza, aunque es cierto que la Excma. Corte
Suprema de Justicia ha dictado algunos fallos pa- ra remarcar
su prohibición y nulidad y para distinguirlos de los actos
que instituyen herederos (por testamentos) recíprocamente y
en actos diferentes.
Razones diversas justifican la falta de definición, como por
ejemplo, el criterio generalizado que los códigos deben
evitar, en lo posible, defi- nir los institutos jurídicos que
contiene, porque ello es más bien tarea que corresponde
a la doctrina o a la cátedra.
Los autores definen el contrato de sucesión futura de diversas
maneras. Así, por ejemplo, Ambrioso Colin y Henri Capitant
dicen que es una convención por la cual una persona
promete a otra toda una herencia, una cuota por parte de
ella o bien un objeto determinado. La persona instituida por
este concierto de voluntades toma el nombre de sucesible
(apto para suceder).
Se trata de una definición más bien restringida referida
sólo a la insti- tución de heredero o a la designación de
lagatario.
Georges Ripert y Jean Boulanger, recuerdan que, según
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 415
Gayo, en el derecho romano una promesa estaba desprovista
de todo valor jurídi- co “inutilis” si no surtía efecto más que a
la muerte del promitente pero Justiniano introdujo una
corrección en la que se han inspirado los auto-
416 Sucesiones – Mortis
Causa

res modernos: la promesa post mortem es válida si las partes


han pre- tendido simplemente retrasar hasta la muerte de
una de ellas la exigi- bilidad del derecho. De lo dicho se
comprende que si Colin y Capitant definen a la institución
contractual como una promesa es en este sentido y no en el
anotado por Gayo.
Por su parte, los nombrados profesores Ripert y Boulanger, nos
ofrecen una definición más amplia que comprende tanto la
institución de here- deros como la renuncia de derechos
hereditarios, expresando: “Consti- tuye un pacto sobre la
sucesión no abierta y por el cual una de las par- tes se hace
atribuir o abdica derechos puramente eventuales en esa su-
cesión”.
Por nuestra parte limitándonos solamente a la idea que se
infiere del artículo 1005 de nuestro Código, definimos el
contrato sucesorio como el acuerdo de voluntades por el cual
una persona se obliga a transmitir a otra, a su fallecimiento,
parte de su patrimonio o la totalidad de és- te, según tenga
o no herederos forzosos, instituyéndolo su heredero o
legatario.
Con esta definición aclaramos que la sucesión contractual
no es pro- piamente una promesa que el instituyente hace
al instituido de desig- narlo, en el futuro, heredero o legatario,
sino que mediante el contrato se designa a alguien y éste
acepta, o lo que es lo mismo, que por el acuerdo de
voluntades, se genera obligaciones que han de cumplirse
como en toda relación contractual, con la diferencia de que
en el con- trato sucesorio el heredero será tal en el futuro, a
partir del instante de la apertura de la sucesión, momento en

2. CLASES DE CONTRATOS
Una clasificación que viene desde el derecho romano es la que
divide los contratos sucesorios, según su contenido, en
institutivos, renunciativos y dispositivos.
a) Institutivos. Son aquellos mediante los cuales el otorgante
acuerda con otra persona designar a éste su heredero
para que reciba to- do o parte de su herencia.
Mediante esta clase de contratos es también posible
asignar bienes y nombrar legatarios.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 417

b) Renunciativos. Son los contratos por los cuales el


presuntivo here- dero renuncia a su derecho eventual a la
herencia del otro contra- tante o de un tercero, sin
cederlo a tercera persona. Debe, pues, tratarse de una
renuncia a una sucesión futura, aún no abierta.
c) Dispositivos. Que corresponde a la división de la herencia
de mo- do que el sucesible cede su expectativa hereditaria
en la sucesión no abierta de otra persona o contrata
sobre algún objeto no com- prendido en la misma. Esta
clase de contratos era conocida como pacta hereditate
tertii.

3. CARACTERES
Los contratos de sucesión futura, si bien deben reunir los mismos
requisi- tos de formación que son requeridos para los
contratos en general y tienen por objeto constituir,
modificar o extinguir relaciones jurídicas, poseen sus propias
peculiaridades ya que sus efectos han de producir- se después
del fallecimiento del otorgante o disponente. Tienen, pues un
contenido diferente porque no hacen surgir obligaciones Inter-
vivos sino que al instituir a una persona heredera o
legataria de otra, co- mienzan a producir sus principales
efectos después del fallecimiento del causante. Como todo
contrato, éste también produce obligaciones, pero de un
contenido que los diferencia de los contratos que en nuestro
Có- digo se hallan regulados en la segunda parte del Libro
Tercero de las Obligaciones.
Sus caracteres pueden ser resumidos así:
a) Son actos jurídicos bilaterales.- Los contratos de sucesión
futura, en cuanto actos jurídicos, se caracterizan por ser
bilaterales pues re- quieren la aceptación del instituido
heredero o de quien es desig- nado legatario (al
contrario de los que sucede en los testamentos que
como actos jurídicos unilaterales sólo requieren la voluntad
del testador). Como contratos, generalmente son
unilaterales porque el instituyente es el único que se obliga
en beneficio del instituido. Sin embargo, pueden también
ser contratos bilaterales, si la persona instituida queda
418 Sucesiones – Mortis
reatada a cumplir una contrapresión.Causa
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 419

En la doctrina alemana se advierte la fuerte posición de


Ennecce- rus, Kipp y Wolf, para quienes los contratos
sucesorios son siempre negocios unilaterales, aún
cuando el instituido contraiga una obli- gación. Si aquél
a quien se atribuye algo en el contrato sucesorio, asume
obligaciones, como por ejemplo, la de sustentar al
causante en lo que le reste de vida, no es procedente
que a pesar de ellos se apliquen los principios del
contrato bilateral. La causa jurídica de la atribución por
causa de muerte no es la prestación prometida por la otra
parte, sino que la atribución tiene lugar, como siempre,
mortis causa.
Guastavino, por su parte, señala que nada impide que los
negocios por causa de muerte sean bilaterales desde el
punto de vista de la ontología jurídica.
En criterio nuestro, los contratos sucesorios pueden ser
bilaterales cuando el beneficiario de ellos contrae
también obligaciones. Po- drá argüirse que la causa de
atribución no es la contraprestación sino la muerte, pero
también es cierto que si el causante u otorgan- te sea
obligado por el contrato sucesorio, como en el ejemplo
que dan los autores alemanes mencionados, ha sido
tomando en consi- deración la obligación que a su vez ha
contraído el beneficiario. Es así, que si este no la cumple,
se podrá pedir la resolución del con- trato si es que no la
ha previsto expresamente para que opere de pleno
derecho, o incluso revocar el contrato si así se ha
estipulado.
b) Son gratuitos u onerosos.- Los contratos de sucesión futura
pueden ser gratuitos u onerosos. Si los beneficiarios
que confiere el otor- gante o disponente al beneficiario
son considerados sin que a su vez reciba una ventaja o
contraprestación de éste, el contrato suce- sorio será
gratuito. Y será oneroso si, por el contrario, los benefi-
cios que el otorgante confiere tienen lugar en razón de
la contra- prestación que el beneficiario se obliga a
cumplir, sea a favor de aquél o de un tercero.
c) Son solemnes.- Las legislaciones que admiten los contratos
suceso- rios establecen para su validez y eficacia, el
cumplimiento de so- lemnidades ineludibles ad
420 Sucesiones – Mortis
solemnitatem porque se refierenCausa al de- recho de
sucesiones y éste se rige por normas de orden público. Las
solemnidades en el derecho sucesorio tienden a
garantizar el pa- trimonio que al fallecimiento de su
titular ha de distribuirse en el
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 421

grupo familiar, o de terceros, según las reglas que la ley


prevé, ya se trate de declaración testamentaria, intestada
o contractual. Nin- gún código deja que el contrato
sucesorio sea elaborado en docu- mento privado; muy por
el contrario, las legislaciones que han op- tado este sistema
de sucesión regulan minuciosamente la protección de los
derechos y obligaciones que a la muerte de una persona se
hallan en juego. El Código Alemán, por ejemplo,
ordena que el contrato sucesorio debe otorgarse ante
el Juez o ante el notario y con la presencia simultánea
de ambas partes (artículo 2276). El Código Suizo, por su
parte, dispone que el pacto sucesorio sólo es válido cuando
ha sido otorgado en la forma de testamento por ac- to
público. Por otro lado, al igual que el alemán, señala
que los contratantes deben declarar su voluntad al
oficial público simultá- neamente, y luego firmar ante él
en presencia de dos testigos.
Como dice Lenazasoro Campos, no sería normal que en
esta mate- ria se dejase al libre arbitrio de los
contratantes la conclusión de pactos sobre sucesión
futura, máxime si los mismos inspiran recelos en cuanto a
la inmoralidad que puedan llevar insertos.
d) Son irrevocables.- Como sabemos, los actos mortis causa, de
última voluntad son esencialmente irrevocables. Esta es su
característica natural. De otro modo, esa voluntad no sería
la última. No ocurre lo mismo con los contratos de sucesión
futura porque en estos concu- rren la voluntad del
otorgante y la del beneficiario, de tal suerte que
configuran actos jurídicos bilaterales y no pueden ser
revoca- dos unilateralmente por la voluntad de solo uno
de ellos. Este ca- rácter lo distingue de los
testamentos.
Pero la irrevocabilidad de los contratos es relativa,
pues el otor- gante puede reservarse la facultad de
revocarlo, o incluso, sin ha- berse así estipulado, el
otorgante puede revocarlo si concurren causas que
justifiquen esta decisión unilateral, por ejemplo, si concurre
algún motivo de indignidad.
En nuestro derecho la irrevocabilidad del contrato de
sucesión futu- ra hallaría sustentación en la regla del
422 Sucesiones – Mortis
Causa
artículo 519, según el cual el contrato debe cumplirse
como si fuera ley entre las partes y no puede ser disuelto
sino por el consentimiento mutuo o por las causas
autorizadas por la ley.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 423

e) Son intervivos y por causa de muerte.- “Los pactos sobre


herencias futuras son, al mismo tiempo, actos Inter-vivos y
mortis causa”, ex- presa Guastavino. Según este distinguido
civilista, no existe necesa- riamente incompatibilidad entre
los actos denominados entre vivos y por causa de
muerte.
Escribe nuestro autor que son actos Inter-vivos por cuanto
son otor- gados entre personas vivas que confieren desde
su celebración de- rechos irrevocables, aunque
eventuales, sin dependencia de la muerte del causante.
El comienzo de su eficacia no depende estric- tamente del
fallecimiento del autor del acto.
Ejemplo del acto jurídico por causa de muerte es el
testamento, y ejemplo del acto jurídico entre vivos es
el contrato. El testamento es, además, el único acto
unilateral jurídico por causa de muerte.
La distinción entre una y otra clase de actos es aclarada
por Mes- sineo, para quien “la función que la muerte de
la persona ejercita en los negocio mortis causa, que no
es de orden temporal; o sea que la muerte no es el
momento (o solamente el momento) en que el negocio
adquiere efecto; es, por el contrario el evento en virtud
del cual se produce el efecto y sin el cual no se produce.
Por consi- guiente, no porque en un negocio se haga
referencia a la muerte de una persona como
determinante de un cierto efecto, se lo debe adscribir sin
más, al grupo de los negocios por causa de muerte: por
ejemplo, el seguro de vida de una persona es negocio
entre vivos, aunque el mismo produzca efectos como
consecuencia de la muerte del asegurado”.
En nuestro criterio, coincidiendo con el de Guastavino,
el contrato de sucesión futura participa de las dos
categorías de actos: es In- ter-vivos y mortis causa;
produce sus efectos antes y después del fallecimiento del
causante.
f) Son limitados por la legítima.- Tanto los códigos que los
admiten de manera general como aquellos que los aceptan
excepcionalmente, como el nuestro, imponen a los
contratos sucesorios los límites de la legítima, de manera
que por este medio, las partes contratantes no pueden
424 Sucesiones – Mortis
vulnerarla. En caso contrario, puedenCausa
ser atacados por las
acciones de reducción y de simulación.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 425

Requisitos,
efectos
Y extinción

1.
INTRODUCCIÓ
2. CAPACIDAD DEL CAUSANTE
3. PROHIBICIONES
4. EFECTOS DE LOS CONTRATOS SUCESORIOS
5. EXTINCIÓN DE LOS CONTRATOS SUCESORIOS
426 Sucesiones – Mortis
Causa

1. INTRODUCCIÓN
Todo lo visto hasta aquí nos permite apreciar que los
códigos que ad- miten estos contratos imponen el
cumplimiento de diversos requisitos sin los cuales carecería
de eficacia.
Si mediante los contratos de sucesión futura es posible instituir
herede- ros o asignar legados, obvio es que para
otorgarlos se debe cumplir rigurosamente estos requisitos
que van destinados a proteger la volun- tad del causante. Si
para hacer un testamento la ley ha previsto un conjunto
de normas de orden público, de aplicación obligatoria, con
mayor razón tiene que hacerlo respecto de los contratos
sucesorios. Y afirmamos así porque mientras en el primer
régimen la voluntad del otorgante es fundamentalmente
revocable hasta el último instante de su existencia, en el
segundo, en cambio, es básicamente irrevocable.
Así entonces los códigos que acogen el sistema de la sucesión
mortis causa mediante contrato exigen como mínimo doble
requisito: la capa- cidad y las solemnidades.

2. CAPACIDAD DEL CAUSANTE


La capacidad para otorgar un contrato de sucesión
futura no es la misma que se requiere para hacer un
testamento. Para el primer caso se requiere tener la plena
capacidad de obrar. Así lo determina el ar- tículo 2275 del
Código Alemán. El Código Suizo dispone ser mayor de edad
para otorgar un contrato sucesorio, es decir, haber
cumplido veinte años (art.ículo 468 Código Suizo). En
cambio, para testar, en ambos códigos la exigencia es
menor: en el Código Alemán basta te- ner más de dieciséis
años de edad (artículo 2229), y en el Código Sui- zo dieciocho
años (artículo 467).
FORMA
En el derecho alemán, el contrato sucesorio se hace ante Juez
o notario en presencia de ambas partes. Por lo demás
deben observarse las mismas formalidades que para el
otorgamiento de testamento.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 427
En el derecho suizo sucede lo mismo, el contrato de sucesión
futura es válido si es que ha cumplido la forma de testamento
mediante acto pú-
428 Sucesiones – Mortis
Causa

blico. Los contratantes han de declarar simultáneamente su


voluntad al oficial público y deben firmar el acta delante
de él y en presencia de dos testigos (artículo 512).

3. PROHIBICIONES
Tanto el Código Alemán como el suizo sólo admiten el contrato
suceso- rio celebrado personalmente por el causante. El otro
contratante puede estar representado.

4. EFECTOS DE LOS CONTRATOS SUCESORIOS


Cualquier legislación que admita el sistema de la sucesión
contractual, ha de precisar de las normas legales que
regulen los efectos de los contratos sucesorios. Por más
limitada que sea la aplicación de estas reglas.
Atendiendo a tales legislaciones permisivas, algunos autores
como los Mazeaud, Colin y Capitant, Linazasoro, I. de Casso y
Romero, se refie- ren a los efectos de los contratos sucesorios
dividiéndolos en dos perío- dos o momentos: a) antes de
abrirse la sucesión, y b) después del falle- cimiento del
causante.
a) Efectos producidos antes de la apertura de la sucesión.-
Antes de la muerte del causante los efectos del contrato
de sucesión futura pueden resumirse así:
1. El instituido, si bien ha adquirido, como consecuencia
del con- trato, un derecho irrevocable a la herencia
del instituyente, en cambio no tiene derecho alguno
sobre el patrimonio de éste (artículo 2286 del
Código Alemán). Sin embargo, el heredero y el
legatario contractuales están protegidos contra los
actos que el causante pudiera realizar con la
intención de perjudi- carles. En este estado el
heredero es simplemente un “heredero electo”, según
expresión de Roca Sastre. El otorgante, tal como
sucede en los testamentos, sigue siendo el
propietario de los bienes, de ahí que puede disponer
de ellos a título oneroso.
2. En el Derecho Alemán, “El legatario puede
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 429
reclamar el valor del legado cuando el causante
destruye, elimina o perjudica el
430 Sucesiones – Mortis
Causa

objeto mismo con la intención de perjudicar al


designado, de tal manera que el heredero se halla
en imposibilidad de cum- plirlo”. Una disposición es
contraria o perjudicial al derecho su- cesorio del
favorecido, cuando lo disminuye, lo limita, grava o
condicione.
3. El instituido no puede ceder a otros sus derechos
previstos en el contrato sucesorio, porque tal convenio
importaría cesión de he- rencia futura.
4. El contrato sucesorio es irrevocable, de modo que si se
designa herederos contractualmente, no es
permitido instituir otro por testamento o por contrato.
De acuerdo
trato a Roca Sastre,
de institución revoca el al
con-
testamento o contrato
anterior- mente celebrado, determinando su ineficacia.
Sin embargo, el otorgante puede dejar sin efecto el
contrato en todo o en par- te sea por testamento o
por contrato, siempre que se haya re- servado este
derecho. Del mismo modo, puede revocarlo total o
parcialmente, si acaso ha previsto la reserva
anotada.
5. Conforme expresamos anteriormente, el instituyente
contrac- tual, sigue siendo propietario de los
bienes, por cuya razón puede disponer de ellos a
título oneroso o gravarlos con dere- chos reales.
Pero, entonces nos preguntaremos: ¿en que consiste la
irrevocabili- dad del contrato sucesorio? Colin y Capitant
responden al interro- gante manifestado que “esa
irrevocabilidad sólo impide al institu- yente disponer a
pacto anterior...”, es decir, a título gratuito; pero, al
contrario, na- da le impide disponer de sus bienes a
título oneroso.
b) Efectos producidos después del fallecimiento del
causante.- La muerte del otorgante que da lugar a la
apertura de la sucesión determina la delación
contractual, produciendo los efectos que re- sumimos a
continuación:
1. El heredero instituido viene a la sucesión en virtud del
contrato, sea en calidad de sucesor universal o
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 431
particular, según la ex- tensión del contrato de
sucesión futura.
432 Sucesiones – Mortis
Causa

2. Como todo contrato, el de sucesión futura requiere


para su formación las declaraciones de voluntad de
las partes que in- tervienen en él. Generalmente el
contrato se perfecciona así. Una parte llamada
oferente u ofertante toma una iniciativa y propone
a la otra la conclusión de un contrato, su declaración
constituye la oferta. La otra parte, destinataria de la
oferta, la acepta; se llama aceptante. Ahora bien,
según algunos autores uno de los efectos que el
contrato de sucesión futura produce después del
fallecimiento del causante radica en que no preci- sa la
aceptación de la herencia; en razón de haberse
acepta- do a tiempo de contratar
Respecto de la aceptación, Colin y Capitant se ubican
en posi- ción diferente a la anotada, y afirman que
lo que el heredero instituido ha aceptado no es la
herencia misma, sino el título de instituido y su
llamamiento como tal a la sucesión del instituyen- te o
a una parte de ella nada más, y en manera alguna
ha re- nunciado el derecho de opción que corresponde
siempre a un heredero legatario. Esta posición es
más acorde con nuestro derecho sucesorio, según el
cual toda persona capaz puede aceptar o renunciar
una herencia (artículo 1016 parágrafo I). en base a
esta solución sería posible no solo la aceptación y la
renuncia a la herencia, sino también la aceptación pura
y sim- ple o a beneficio de inventario. Esto es así
porque si bien el instituido a tiempo de contratar
aceptó el título de heredero, obviamente desconocía
cual sería el contenido de la herencia en el momento
de la apertura de la sucesión. En efecto, el acti- vo del
instituyente pudo disminuir tanto, que a la muerte de
és- te quedó reducido de modo tal que ha sido
superado por el pasivo. En estas circunstancias no es
posible privarle al institui- do acogerse, cuando menos,
al beneficio de inventario o, como dicen Colin y
Capitant, el instituido responderá por las deudas
existentes el día del contrato y no por las que el
causante ha- ya adquirido posteriormente.
Inversamente, el heredero queda también como titular
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 433
de los créditos de su causante
3. Si el heredero ha sido instituido a título universal y
ha acepta- do la herencia queda obligado a pagar
todas las deudas del de cujus, del mismo modo que el
heredero testamentario o el
434 Sucesiones – Mortis
Causa

heredero ab intestato. En su calidad de heredero


compromete incluso su propio patrimonio, a menos que
su aceptación haya sido hecha bajo beneficio de
inventario.
Cabe recordar que en el derecho alemán, dado su
sistema su- cesorio, el heredero instituido
contractualmente no confunde su patrimonio con el de
su causante ni precisa acogerse al benefi- cio de
inventario después de la apertura de la sucesión su res-
ponsabilidad no es ultra vires sino intra vires. El
problema po- dría darse en nuestro derecho,
particularmente por la falta de reglas previstas para
la sucesión contractual porque el contrato de sucesión
futura no tiene tradición alguna en Bolivia; al con-
trario, siempre fue considerado nulo. Basta recordar el
artículo 495 del viejo Código de 1831.
4. El heredero instituido contractualmente tiene derecho a
los fru- tos de los bienes comprendidos en la herencia.

5. EXTINCIÓN DE LOS CONTRATOS SUCESORIOS


Los contratos sucesorios se extinguen:
a) Por mutuo consentimiento expresado en otro contrato o
testamento.- Es natural que el contrato sucesorio, mientras
vivan los contratantes, puede ser extinguido por su mutuo
consentimiento. Esta forma de disolución puede operarse
mediante un nuevo contrato, o por otro que sólo tenga
como finalidad el dejar sin efecto el primero.
En el Derecho Alemán, el contrato que disuelve otro
contrato suce- sorio requiere la forma de contrato
sucesorio, sea que no contenga nada más que la
resciliación de éste, es decir que encierre nuevas cláusulas
dispositivas. En cualquier caso, el nuevo contrato debe
guardar los mismos requisitos de forma previstas para
el otorga- miento del contrato de sucesión.
En el Derecho Alemán la ley permite que el contrato
sucesorio que contiene el asentimiento del co-otorgante,
quede extinguido me- diante testamento del causante. No
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 435
es preciso que el asentimiento del co-otorgante sea
expresado en el mismo momento, puede ha-
436 Sucesiones – Mortis
Causa

cerlo en otro anterior o posterior pero requiere la


autentificación judicial o notarial.
Si el contrato sucesorio ha sido otorgado por dos cónyuges,
puede ser revocado por ambos mediante testamento
conjunto. Esta clase de testamento es admitido en el
Código Alemán; pero en el nuestro se halla
expresamente prohibido por el artículo 1114 del
Código Civil.
b) Por el cumplimiento de sus fines.- Desde luego, la extinción
del con- trato de sucesión futura se produce por el
cumplimiento de las obli- gaciones en él contenidas, o lo
que es lo mismo, por el hecho de producirse la apertura
de la sucesión que trae como consecuencia, la ejecución
de las obligaciones estipuladas, comenzando por las
instituciones de herederos y legatarios. En tal caso,
habiéndose producido la transmisión de la herencia
mediante el contrato, éste ha llegado al fin propuesto
por los contratantes.
c) Por imposibilidad.- El contrato sucesorio queda también
extinguido por la imposibilidad de cumplirlo, como
cuando el instituido here- dero fallece antes que el
causante, o la cosa perece, o el otorgan- te ha realizado
actos de disposición entre vivos sin intención de
fraude.
d) Por incumplimiento de la condición impuesta.- Como los
contratos sucesorios pueden sujetarse a condición
resolutiva, se producirá su extinción en el caso de
incumplimiento de dicha modalidad.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 437

CONTRATO SUCESO-
RIO,
CONSECUENCIAS E
INTERROGANTES

1. AISLAMIENTO PROBLEMÁTICO
2. ESFERA DE APLICACIÓN DE LOS CONTRATOS
EN NUESTRO CÓ- DIGO
3. CONTRATOS DE SUCESIÓN RECÍPROCA
4. NATURALEZA DEL CONTRATO DE SUCESIÓN
438 Sucesiones – Mortis
Causa

5. PROHIBICIÓN DEL TESTAMENTO CONJUNTO


O MANCOMUNA- DO
6. CONTRATOS SANCIONADOS CON NULIDAD

1. AISLAMIENTO PROBLEMÁTICO
La falta de normas que regulen apropiadamente la
práctica de los contratos sucesorios confiriendo seguridad y
certeza a quienes acudan a esta fuente de la revocación y
delación de la herencia determina una suerte de aislamiento
de la regla del artículo 1005 del Código Civil es- ta delicada
circunstancia la aleja del concepto y de la finalidad que
debe cumplir toda norma jurídica destinada a regular la
conducta de los hombres frente a determinados
acontecimientos. Muchas normas ju- rídicas no pueden
reducirse a establecer solo las facultades de las per- sonas,
menos si han sido insertadas en un Código que presupone un sis-
tema jurídico o “un cuerpo de normas ordenadas
metódicamente sobre alguna materia especial, que conforma
un sistema completo de legisla- ción”.
En la materia que estudiamos, el artículo 1005 confiere la
facultad de instituir herederos y de asignar legados
mediante contrato sucesorio; mas, ausentes las reglas que
subordinen el ejercicio de este derecho, sufre de falta de otras
reglas condicionantes de su funcionamiento téc- nico–jurídico
correcto, seguro y eficaz; e inversamente, al haber que-
dado aislado del resto del ordenamiento impuesto en el
Código, consti- tuye serio riesgo para la persona que
ejercite esa facultad, ya que no podría saber con
certidumbre si el acto que realiza producirá efectos
garantizados o será ineficaz o nulo, o si tropezará con
inconvenientes y problemas judiciales, con los consiguientes
perjuicios.
Hemos visto anteriormente que Las Bases y Plan General
excluyen la sucesión contractual, conservando únicamente la
legal o intestada y la testamentaria, esta última fundada en
el principio de libertad recono- cida por la ley para
disponer libremente de los bienes, dentro de los límites
que supone la intangibilidad de la legítima. Aquellas
Bases y Plan General sientan el lineamiento básico, la idea
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 439
central, la orienta- ción política, económica, religiosa o
filosófica que confieren la unidad y el orden metódico que
han de identificar al Código Civil de 1976.
440 Sucesiones – Mortis
Causa

Pues bien, partiendo de estas Bases, se infiere que los


codificadores excluyeron a los contratos sucesorios del
ordenamiento que imprime nuestro Código Civil y las ha
previsto ni a título de excepción y mucho menos como parte
de la unidad técnica y sistematizada de este nuevo cuerpo
legal.
Así en consecuencia, el aislamiento de la norma que
estudiamos la ha tornado inconexa y riesgosa, dando lugar a
una serie de interrogantes, algunas de las cuales pueden
hallar respuestas más o menos favora- bles, pero muchas
otras no, o, simplemente recibirán contestaciones ne- gativas
y preocupantes.
El problemático aislamiento de la norma en estudio motiva
además, di- versidad de aspectos y consecuencias, que
trataremos de establecer luego de revisar otros aspectos a
la luz de la información que no pro- porcionan la legislación
extranjera y la doctrina ya revisadas, así como de los datos
obtenidos de los antecedentes relacionados con la sucesión
contractual en nuestra legislación y jurisprudencia, y de las
instituciones que regula el Código Civil de 1976, tanto en
el Libro Cuarto llamado De Las Sucesiones por causa de
muerte, como también en otras disposi- ciones relacionadas con
la materia que analizamos.

2. ESFERA DE APLICACIÓN DE LOS CONTRATOS EN


NUESTRO CÓDI- GO
La redacción del artículo 1005 del Código Civil parece
surgir, por el uso del vocablo “excepción”, una muy reducida
esfera de aplicación de los contratos sucesorios, pero no es
así. Por la forma de su concepción, en ejercicio de la facultad
conferida por esta norma es imposible con- venir:
a) Institución de herederos.- Instituir herederos mediante
el contrato sucesorio es, indudablemente, la principal
finalidad que se le ha conferido. El otorgante del contrato
sucesorio puede designar uno o más herederos de la
parte disponible o de la totalidad de sus bie- nes y
derechos, si no tiene herederos forzosos.
Ya hemos visto cómo el artículo 1154 parágrafo I deroga el
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 441
artícu- lo 1005 (o viceversa). Al expresar “La institución de
herederos de-
442 Sucesiones – Mortis
Causa

be recaer sobre persona cierta y sólo puede hacerse por


testamen- to”.
Es innegable que una de las dos reglas va a contramano y
no pue- den subsistir ambas en un mismo Libro del Código
Civil sin provo- car, más temprano que tarde, engorrosos
problemas en las relacio- nes jurídicas.
b) Sustitución de herederos.- La sustitución significa nombrar uno
o más herederos para que a falta del sustituido reciban
la herencia (ar- tículo 1168 parágrafo I), conforme lo
vimos anteriormente. Pues bien, así como ésta facultado
para designar herederos, el otorgan- te de un contrato
tuto al incapaz
sucesorio lo está,de testar o contratar.
igualmente, para nombrarAdemás,
susti- nada le
impide a una persona designar herederos por contrato a
sus propios hijos y descendientes, o a falta de estos, a sus
parientes colaterales.
Sin embargo de todo ello, el capítulo relativo a la
sustitución de heredero únicamente se refiere al
testador.
c) Disposición de legados.- Por el mismo artículo 1005, una
persona está facultada para disponer parte de sus
bienes, de modo que puede hacerlo también a título
particular.
Nada le impediría al otorgante de un contrato de
sucesión futura, disponer legados de toda clase, como,
por ejemplo, legados de inmuebles, de muebles, de
cosas determinadas sólo por su género, de cosas
determinadas, de cosas fungibles, de alimentos, de crédi-
nos la noción de legado, establece al mismo tiempo: “El
legado es una liberalidad que se hace en testamento
sobre bienes de libre disposición”.
¿Cómo justificar la contradicción anotada?. ¿Acaso no se
puede le- gar también en contrato de sucesión futura?
d) Modalidades.- Obviamente, el otorgante puede instituir
herederos, disponer legados, nombrar sustitutos,
imponiendo condiciones sus- pensivas, resolutivas, plazos,
suspensivos, extintivos, determinados, cargas, etc. etc.,
dentro de los límites señalados por la ley.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 443

e) Casos de acrecimiento.- Pese a que los artículos 1079 y


1080 del Código Civil se refieren exclusivamente al
crecimiento entre here- deros y legatarios
testamentarios, es también factible que el otor- gante
de un contrato sucesorio disponga que la herencia o el
lega- do correspondiente al heredero o legatario que
renuncie o pre- muere, acrezca a favor de los demás
coherederos o legatarios por él designados.

3. CONTRATOS DE SUCESIÓN RECÍPROCA


Los contratos de sucesión futura constituyen acuerdos de
voluntades mediante los cuales se designan herederos o
legatarios, conforme ya hemos visto a lo largo de esta
investigación. Generalmente en estos contratos sólo se
obliga al instituyente y no al instituido, que no hace otra
cosa que recibir la herencia luego de producida la apertura
de la sucesión. Es estos casos el contrato es simplemente
unilateral. Pero tam- bién el heredero o legatario instituidos
pueden asumir, a su vez, obli- gaciones que tornan al
contrato en bilateral y de gratuito en oneroso. Si esto es
así, y como no existe prohibición alguna y menos sanción de
nulidad, son también válidos los contratos de sucesión futura
en los que las partes recíprocamente se designan herederos o
legatarios, sean pu- ra y simplemente o sujetándolos a
modalidades.
Naturalmente, un contrato de esta clase, con obligaciones
recíprocas para las partes, como cualquier otro es también
irrevocable, salvo que uno y otro contratante se hubieran
reservado la facultad de revocarlo.

4. NATURALEZA DEL CONTRATO DE SUCESIÓN


Como todo contrato, éste también requiere de la voluntad
contractual que, en nuestro derecho, al no haberse formulado
ninguna regla de so- lemnidad, podría incluso ser
expresada verbalmente, porque de acuerdo al artículo
453 del Código Civil “el consentimiento puede ser expreso
o tácito. Es expreso si se manifiesta verbalmente o por escrito
o por signos inequívocos; tácito, si resulta presumiblemente de
444 Sucesiones – Mortis
Causa
ciertos hechos”.
Ahora bien, el contrato sucesorio así formado, por escrito o
verbalmen- te, expreso o tácitamente, según nuestro
derecho comparte la doble
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 445

naturaleza de ser un acto jurídico inter vivos y un acto


mortis causa, porque tanto produce sus efectos antes del
fallecimiento del otorgante como también después de su
muerte, conforme ya lo hemos anotado.

5. PROHIBICIÓN DEL TESTAMENTO


CONJUNTO O MANCOMUNADO
Otra grave consecuencia de la inclusión de los contratos
sucesorios a través del artículo 1005 del Código Civil, es la
superfluidad a que ha sido reducida la prohibición de
otorgar testamentos conjuntos o man- comunados prevista
en el artículo 1114 del Código Civil esta prohibi- ción es
adoptada en todas las legislaciones que rechazan los contratos
sucesorios porque, tal como anotamos anteriormente, éstos
hacen irre- vocable la voluntad de instituir herederos, y como
los testamentos son esencialmente revocables hasta el último
instante de la vida del testa- dor, mal podrían aceptarlos.
El testamento es conjunto o determinado cuando lo otorgan
una o más personas en un mismo acto, mere simultaneum.
Nuestro artículo 1114 establece lo siguiente sobre estos
testamentos: “(Testamento conjunto o mancomunado) El
testamento es un acto unipersonal. No pueden testar en el
mismo documento dos o más personas, ni en beneficio
recíproco ni a favor de un tercero”.
La prohibición tiene además otro debido fundamento: el
testamento es un acto estrictamente personal porque la
voluntad del testador debe ser expresada por éste y no
por otro. No es admitido el testamento por representante
ni voluntario (comisario testamentario) ni legal (tutor o
curador). Si pese a la prohibición se otorgan testamentos
conjuntos o colectivos como los llama Cicu, serán nulos por
emperio del artículo 1207.
Se ha considerado que los testamentos conjuntos o
mancomunados además de atentar contra la revocabilidad
de los testamentos, consti- tuyen una limitación a la libertad
de testar prestándose a que se ejerci- te la influencia de
extraños, se impongan las maniobras captatorias,
lográndose con la supresión borrar el último vestigio de los
pactos suce- sorios. La prohibición tiende, consiguientemente,
446 Sucesiones – Mortis
Causa
a proteger la esponta- neidad de la voluntad y la libertad de
revocación; aspectos que han sido reconocidos en las Bases
y Plan General, pero que por consecuen-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 447

cia de los contratos sucesorios admitidos a título de


“excepción” pier- den validez, además de ubicar en abierta y
peligrosa contradicción las reglas del artículo 1005 y 1114
del Código Civil, ya que si bien se cie- rran las puertas para
estos testamentos, se abran otras más amplias para los
contratos de sucesión futura, a través de los cuales fácilmente
se puede burlar la prohibición establecida en esta última y
consiguien- temente la sanción de nulidad dispuesta en el
artículo 1207 del Código Civil.

6. CONTRATOS SANCIONADOS CON NULIDAD


Según se desprende de su redacción el artículo 1004 prevé la
nulidad de los siguientes contratos sucesorios:
Contratos sobre la propia sucesión futura.
Contratos de disposición de derechos que se esperan de una
sucesión no abierta.
Contratos de renuncia a los derechos sobre una sucesión no abierta.
Estas tres figuras tienen en común el objeto constituido por una
sucesión no abierta y de la que se dispone mediante
contrato.
Institutivos. Son aquellos por los cuales el causante, futuro de
cujus , conviene con otra en instituirla heredera o legataria;
o se designan recíprocamente entre unos y otros dichas
cualidades. Estos contratos son conocidos también con el
nombre de pactos in succedendo.
Dispositivos. Se refieren a aquellos contratos mediante los
cuales el que sería llamado a suceder, dispone o cede sus
expectativas he- reditarias; es decir, los derechos que
podrían corresponderles so- bre una sucesión no abierta
de otra persona: se los conoce como pacta hereditati
tertii y se refieren a la especie de pactos sobre
sucesiones ajenas no abiertas. Se los conoce como pactos
dispositi- vos.
Renunciativos. Son conocidos como pactos renunciativos, porque a
tra- vés de ellos el futuro heredero o sucesible renuncia o
abdica a los derechos hereditarios que podrían favorecerle
a la muerte de otra persona.
448 Sucesiones – Mortis
Causa

CONTRATO DE ADQUI-
SICIÓN
PREFERENTE ENTRE
CÓNYUGES

1. CONCEPTO
2. UBICACIÓN DEL CONTRATO
3. CARACTERES
4. REQUISITOS
5. CAPACIDAD DE LOS CONTRATANTES
6. ELEMENTOS CONSTITUTIVOS
7. LA FORMA DE LOS CONTRATOS
8. AUSENCIA DE REQUISITOS FORMALES
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 449

1. CONCEPTO
Otras de las innovaciones que introduce el Código del 1976 en
nuestro derecho sucesorio es la regla del artículo 1006 del
Código Civil refe- rente por los contratos de adquisición
preferente, que dispone que: Es válido el contrato por el cual
los cónyuges convienen en que el sobrevi- viente puede
adquirir el negocio comercial propio del premuerto: o el
equipo profesional y sus instalaciones donde ambos cónyuges
trabaja- ban en el momento de la muerte del de cujus; o uno
o varios muebles personales del cónyuge fallecido,
determinados en su naturaleza; o el inmueble, y su mobiliario,
ocupado como vivienda por los esposos en el momento de la
muerte del de cujus. En todos estos casos el beneficiario
pagará el valor apreciado el día en que se haga efectiva
esa facul- tad”.
Como se ve, se trata de una regla jurídica novedosa cuyos
fines, cier- tamente plausibles, resaltan a la simple lectura
de su texto. Por ella, conforme veremos en el curso del
presente trabajo se pretende evitar que la división de
algunos bienes de el masa hereditaria perjudique a la
economía familiar, o al desenvolvimiento de la actividad
profesional del cónyuge sobreviviente, o tratándose de un
inmueble ocupado como vivienda, que el progenitor que ha
contribuido a su edificación, se vea forzado a desocuparla
o a admitir su venta a terceros luego de la muerte de su
cónyuge.
El precepto contenido en el artículo 1006 del Código Civil
es una ver- dadera excepción bien inspirada y además cuya
importancia es obvio destacar, falta solo determinar cuando
se va a celebrar el contrato. El código de Familia ha proscrito
las capitulaciones matrimoniales en las cuales podía
constituirse este tipo de pactos. El artículo 591 del Código Civil
prohíbe contratos de transferencia entre cónyuges, esta regla
re- sulto incompleta porque considerados los óbices señalados
se debió de haber determinado con exactitud la
oportunidad del contrato, ha de considerarse posible
celebrarlo durante la vigencia del matrimonio en tanto en
cuanto esté limitado al objeto predeterminado en la regla
del artículo 1006 del Código Civil.
450 Sucesiones – Mortis
Causa

2. UBICACIÓN DEL CONTRATO


M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 451

Conocidas las clasificaciones de los contratos sucesorios,


indagamos si los de adquisición preferente entre cónyuges
corresponden a una o más de las especies citadas
precedentemente. Veamos:
a) Según la clasificación que seguimos, podrían ser únicamente
medios y mínimos, ya que los cónyuges tan sólo están
facultados para con- venir la adquisición preferente de
bienes determinados: un inmue- ble, el equipo profesional,
uno o varios muebles, etc, conforme se- ñala el artículo
1006 del Código Civil.
b) Son directos, porque para adquirir cualquiera de los
bienes referi- dos en el artículo 1006 del Código Civil,
los cónyuges deben así estipular en el contrato; es
decir, el acuerdo debe ser claro y con- cluyente, pues
no es admisible adquirir preferentemente el bien
arguyendo que el contrato contiene cláusulas de las cuales
se infie- re esta facultad.
c) Han de referirse a la sucesión propia futura y de
ninguna manera a la de un tercero, pues los contratados
relativos a la sucesión aje- na futura están prohibidos sin
excepción (artículo 1004 del Código Civil).
d) Pero los contratos sucesorios que estudiamos no son
institutivos, por- que en propiedad no designan heredero o
legatario, pues el bene- ficio, por sólo ser cónyuge del
disponente ya es sucesible, y recibe del causante
únicamente la facultad de adquirir íntegramente un bien
con preferencia a los demás herederos una vez
producida la apertura de la sucesión, previo pago del valor
de los bienes objeto de la adquisición.
Pero podrían ser distributivos, al menos en limitada medida, ya
que los cónyuges están señalando en el contrato de
adquisición preferente y, consiguientemente, distribuyendo
bienes concretos a favor del que de ellos sobreviva.

3. CARACTERES
Para un mejor estudio de este tipo de contratos podemos
establecer sus características siendo las siguientes:
452 Sucesiones – Mortis
Causa

a) Solemnes. Respecto de las solemnidades corresponde la


siguiente aclaración: las legislaciones que admiten los
contratos de sucesión futura cuentan con reglas precisas
e imprescindibles que señalan imperativamente el
carácter solemne de estos actos jurídicos, con cuyo
requisito no sólo se protege a las partes contratantes
sino también a quienes, producido el fallecimiento del
causante, serán llamados a la sucesión del de cujus.
En el derecho civil se distingue los actos jurídicos solemnes de
los no solemnes. Los primeros requieren para su validez el
cumplimiento de ciertos requisitos de forma que la
propia ley señala. Estas so- lemnidades se exigen muy
especialmente en el derecho de sucesio-
nes, tal como sucede, por ejemplo, con los testamentos o
los lega- dos (artículo 1112 y siguientes, y artículo 1181
y siguientes), que no producirían efecto jurídico alguno si
no llenaran las formas exi- gidas por el Código, pues son
requisitos esenciales para su eficacia establecidos por
razones de orden público o, como dice Abelenda, por
motivos éticos superiores.
Sin embargo de la necesidad de asegurar la voluntad
contractual y coordinarla con los derechos emergentes de
la legítima y con los interese que podrían argüir otros
sucesibles, nuestro Código Civil, quizá debido a las
presiones ejercitadas por las autoridades gu-
bernamentales sobre los codificadores para que
concluyan y en- treguen los proyectos en elaboración
en plazos perentorios, ha descuidado incluir las normas
que impongan requisitos de solemni- dad ineludibles para
esta clase de vocación hereditaria, resultando de esta
b) Son onerosos. Los contratos sucesorios generalmente son
gratuitos, por cuanto el otorgante o causante asegura al
beneficiario venta- jas patrimoniales sin recibir, en
cambio, ninguna de éste. Sin em- bargo, conforme
hicimos notar en la primera parte, también pue- den ser
onerosos, como cuando el instituido se obliga a su vez
a cumplir alguna prestación o ventaja a favor del
causante o de un tercero.
No sucede lo mismo en los contratos de adquisición
preferente en- tre cónyuges, porque en ellos el
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 453
beneficiario debe pagar a los
454 Sucesiones – Mortis
Causa

demás coherederos el valor de los bienes apreciado el día


en que haga efectiva esa facultad que le fue conferida
contractualmente, si es que desea adquirirlo.
Recordemos que los contratos gratuitos reciben también el
nombre de contratos de beneficencia cuando una sola de
las partes procu- ra a la otra una ventaja sin recibir
nada en cambio.
Inversamente, son onerosos cuando cada una de las partes
recibe alguna cosa de la otra.
En el caso de los contratos regulados por el artículo
1006 del Có- digo Civil, el cónyuge sobreviviente ha de
pagar a los demás he-
rederos de su cónyuge fallecido el valor de la cosa
objeto de la adquisición preferente, si es que quiere
obtenerla; en caso contra- rio no opera la transferencia.
Ahí radica su carácter oneroso.
c) Son irrevocables.- Como en todo contrato, en éste también
concurre la voluntad contractual de las partes
intervinientes configurando un acto bilateral que no puede
ser revocado unilateralmente, carácter que lo diferencia de
los testamentos que, como sabemos, son esen- cialmente
revocables hasta el último instante de la vida del testa-
dor.
Sin embargo, conforme apunta la doctrina y la
legislación extran- jera, al igual que los demás
contratos de sucesión futura, también podría ser
revocado por el otorgante si éste ha reservado esta fa-
cultad o si se presenta una causa que justifique la
revocación unila- teral, por ejemplo, si el beneficiario
e) Son principales.- Sostenemos que son principales
porque tienen existencia propia y no requieren de otro
contrato para su subsis- tencia.
Quienes afirman que el matrimonio es un contrato,
quizá podrían argüir que estos contratos no existen sin
antes no haber celebrado el matrimonio, pero en nuestro
derecho tal objeción carecería de base teniendo en
cuenta que las uniones conyugales libres o de he- cho que
reúnan las condiciones de estabilidad y singularidad, man-
tenidas entre personas con capacidad para contraer
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 455
enlace, pro-
456 Sucesiones – Mortis
Causa

ducen efectos similares a los del matrimonio (artículo


194 de la Constitución Política del Estado; 159, 160 del
Código de Familia y 1108 del Código Civil, de tal manera
que los convivientes o concu- binos también están
facultados para otorgarlos.
f) Son bilaterales.- A diferencia de otros contratos de
sucesión futura, estos son fundamentalmente bilaterales
porque contienen doble obligación: una, la del cónyuge
causante, futuro de cujus, que se obliga a transferir un
derecho de preferencia al cónyuge sobrevi- viente para
que éste haga suyos los bienes cuya adquisición prefe-
rente ha convenido; y la otra ha convenido; y la otra,
consistente en el pago del valor de estos bienes
calculando el día que se haga efectiva la facultad
acordada, que el sobreviviente debe necesa- riamente
cumplir si acaso desea adquirir la propiedad de la cosa.
Acá la bilateralidad no sólo resulta del acto jurídico
mismo sino porque de los contratos de adquisición
preferente entre cónyuges surgen las dos obligaciones
mencionadas de manera que la una funciona como
causa de la otra. Las dos obligaciones se sustentan
recíprocamente.
Es importante el carácter bilateral de estos contratos,
porque en base de él es posible aplicar la excepción
de incumplimiento de contrato prevista por el artículo
573 de nuestro Código, esto es, la exceptio non adimpleti
contractus, si el incumplimiento es total, y la exceptio non
rite adimpleti contractus, si es sólo parcial.
g) Son atípicos.- Modernamente, las legislaciones y la doctrina
acon- sejan hablar de contratos típicos y atípicos en lugar
de nominados e innominados. La antigua clasificación que
distinguía los contratos nominados e innominados, según
la ley los designe o no con una denominación especial,
ha sido superada hoy con esta otra que prefiere
diferenciarlos en base a los tipos que tienen una disciplina
particular, con tal que vayan dirigidos a realizar intereses
merece- dores de tutela según el ordenamiento jurídico,
como expresa la se- gunda parte del artículo 1322 del
Código Italiano.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 457
Los contratos tipos o típicos se contraponen a los contratos
atípicos. Son típicos cuando encajan dentro de un “tipo legal”,
es decir, que están su- jetos a una regulación prevista por la
ley, a un ordenamiento, a un tra- tamiento que señala su
formación y sus efectos. Pero, como dice Pianto-
458 Sucesiones – Mortis
Causa

ni, la tipicidad del contrato no resulta de la denominación


que las par- tes le asignen a la relación jurídica, sino de que
en ella se den todos los elementos esenciales del contrato
típico. Son de esta clase, por ejem- plo, la compraventa, la
permuta, el arrendamiento, etc.
Contrariamente, los contratos son atípicos cuando no caes en
ninguna de las relaciones expresamente previstas por la
ley, y surgen de la creatividad del hombre, de las
necesidades sociales, pero que no han merecido de los
codificadores o de los legisladores una adecuada sis-
tematización autónoma dentro de la cual se enmarque su
ejercicio.
La nueva clasificación supera a la antigua que distingue los
nominados de los innominados, tomando en cuenta únicamente
el nomen
juris del contrato para considerarlos con tales nombres, sin
interesarle que exista o no el tratamiento metódico
correspondiente previsto en el Código.
En el caso de los contratos de adquisición preferente entre
cónyuges, si bien es cierto que el artículo 1006 del Código
Civil que se ocupa de ellos tienen su propio nombre
jurídico, adolece, en cambio, de orfan- dad de las normas
jurídicas que señalen con precisión la capacidad de los
contratantes, sus requisitos de forma, sus efectos antes y
después de la muerte del causante, amén de otros aspectos

4.
REQUISITOS
contratos
En general, en cuanto se refiere a los contratos de
adquisición prefe- rente entre cónyuges, los codificadores han
incurrido en las mismas omi- siones que anotamos respecto de
los contratos de sucesión futura. En es- te caso, el artículo 1006
solamente se reduce a conceder a los cónyu- ges la facultad
de otorgarlos, pero deja de señalar los requisitos rela- tivos
a la capacidad de los contratantes y los requisitos de
forma. Por otro lado, ni el artículo 1006 ni otro preveé nada
sobre sus efectos ni su extinción.
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 459
Bien sabemos que todas las legislaciones que admiten los
contratos de sucesión futura disponen paralelamente de un
conjunto de reglas que
460 Sucesiones – Mortis
Causa

disciplinan apropiadamente la sucesión contractual; la nuestra


en cam- bio, se ha limitado a interpolar esos contratos en
los artículos 1005 y 1006 del Código Civil.
Esta insuficiencia normativa y las consecuencias que podrían
surgir en la práctica, nos impulsan a reflexionar sobre esta
materia y a aclarar al- gunos aspectos relativos a los
requisitos desatendidos en el Código de 1976.

5. CAPACIDAD DE LOS CONTRATANTES


Acá no nos referimos a la capacidad jurídica que toda
persona tiene desde su nacimiento. Nos ocupamos de la
capacidad de contratar, que importa la aptitud de cada uno de
los sujetos de estipular por si el con- trato, sin necesidad de
sustitución o de asistencia de otras personas. Es- ta capacidad
es una subespecie de la capacidad de obrar; la persona
que es capaz de obrar es también capaz de contratar.
La regla general es la capacidad de contratar, conforme lo
declara el artículo 483 de nuestro Código; la excepción es la
incapacidad. De es- ta última se ocupa el artículo 484, según
el cual son incapaces de con- tratar: 1) los menores de edad;
2) los interdictos; y 3) en general aque- llos a quienes la ley
prohíbe celebrar ciertos contratos, artículo 484 pa- rágrafo I
del Código Civil.
La incertidumbre emergente de falta de normas que
disciplinen precisa y adecuadamente tales situaciones nos
mueve a distinguir
a) Contrato otorgadodospor
situacio- nesmayores
cónyuges diferentes: a) el contrato
de edad.- En esta
prime- ra hipótesis no existe problema alguno, pues los
esposos que llega- ron a la mayoridad gozan de
capacidad para contratar. Nada les impediría otorgar un
contrato de adquisición preferente.
b) Contrato otorgado por cónyuges menores de edad.- No es
pruden- te pronunciarse, a priori, sobre la validez o
invalidez de un contra- to de adquisición preferente
otorgado por uno o por los dos cón- yuges que si bien
gozan de la capacidad para contraer matrimo- nio no la
tienen para contratar. Sin embargo como el artículo
360 del Código de Familia faculta a los emancipados
ejercitar determi-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 461

nados actos, y los menores de edad (que incluso antes de


los diez y seis y catorce años para el varón y para la mujer,
respectivamente) han contraído matrimonio se emancipan
de pleno derecho, es con- veniente recordar el artículo
365 del mismo cuerpo legal dispone: “La emancipación
capacita al menor para regir su persona y sus bienes,
como si fuera mayor de edad; pero el emancipado no
puede realizar actos de disposición sin observar
previamente las formalidades prescritas para enajenar o
gravar los bienes de me- nores”.

6. ELEMENTOS CONSTITUTIVOS
Conforme ha sido concebido el artículo 1006 del Código Civil,
los con- tratos de adquisición preferente entre cónyuges
requieren la concurren- cia de elementos constitutivos
personales y objetivos.
a) Elementos personales. Cónyuges y convivientes.- Del carácter
espe- cialísimo del artículo 1006 se infiere obviamente que
sólo los cón- yuges pueden convenirlos en beneficio
recíproco, o sea, el uno a favor del otro. Empero,
conforme a las normas de los artículos 194 de la
Constitución Política del Estado, 158 y 159 del Código
de Familia, son también válidos los contratos realizados
entre convi- vientes cuya unión de hecho reúna los
requisitos señalados en di- chas normas; es decir, que se
trate de uniones libres entre el varón y la mujer que
voluntariamente constituyan el hogar para hacer la vida
común en forma estable y singular, cumpliendo las
exigencias previstas por los artículos. 44 y 46 al 50 del
mismo Código.
Por lo demás, no debe perderse de vista que el
conviviente es también heredero legitimario, de
acuerdo al artículo 1064 del Có- digo Civil, de donde
resulta que la facultad de otorgar contratos sucesorios
de adquisición preferente, aunque el artículo 1006 no lo
diga expresamente, se extiende también a los concubinos
siempre que reúnan los requisitos exigidos por las normas
señaladas.
En las legislaciones que acogen los contratos sucesorios, se
462 Sucesiones – Mortis
Causa
prohíbe expresamente otorgarlos mediante
representante; sabia medida que se asienta en los mismo
fundamentos que explican similar pre- visión para el
otorgamiento de testamentos (artículo 1115 del Có-
digo Civil); es decir, en el deseo de asegurar que el
instrumento
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 463

contenga la fiel expresión de la voluntad del causante


y no sea desvirtuado por la de un tercero
representante que disponga de los bienes de diferente
modo a lo realmente querido por el propie- tario.
b) Elementos objetivos. Limitación.- La regla del artículo 1006
es limi- tativa; un contrato de adquisición preferente
entre cónyuges ( o convivientes) no pueden extenderse a
otros bienes que no sean los mencionados restrictivamente
en el convenio. En consecuencia a la muerte del de cujus el
cónyuge sobreviviente sólo puede adquirir la propiedad
de los siguientes:
1. El negocio comercial propio del premuerto;
2. El equipo profesional y sus instalaciones donde ambos
cónyu- ges trabajaban en el momento de la muerte
del de cujus;
3. Uno o varios muebles personales del cónyuge fallecido,
deter- minados en su naturaleza;
4. El inmueble y su mobiliario, ocupado por los esposos en
el mo- mento de la muerte del de cujus;
5. Finalmente, es también un elemento objetivo de estos
contratos el valor de los bienes que el cónyuge
sobreviviente ha de pa- gar a los demás
coherederos si desea adquirir la propiedad. Sin el
pago de dicho valor, cuyo monto se determinará el
día de hacer efectiva la facultad, el beneficiado no
podría hacer- se propietario.

7. LA FORMA DE LOS CONTRATOS


Examinando el Código podemos advertir que ni los contratos
sucesorios previstos en el artículo 1005 del Código Civil ni los
de adquisición pre- ferente regulados por el artículo 1006
están sometidos al cumplimiento de formalidad alguna para
su validez; tampoco en el Código Civil el artículo 491 (que
señala los contratos que deben celebrarse por docu- mento
público) los menciona. Según esta última norma, se otorgan
por documento público los siguientes contratos:
1. De donación, excepto la donación manual;
464 Sucesiones – Mortis
Causa
2. De hipoteca voluntaria;
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 465

3. De anticresis;
4. De subrogación consentida por el deudor;
5. Los demás señalados por la ley.
Y conforme al artículo 492 del Código Civil, deben hacerse
por docu- mento público o privado los contratos de:
a) Sociedad;
b) Transacción;
c) Constitución de los derechos de superficie y a construir;
d) Los demás actos y contratos señalados por la ley.
En ninguna de las reglas precitadas entran los contratos de
adquisición preferente entre cónyuges. La razón para esta
exclusión ha de radicar indudablemente en la
circunstancia de que los artículos 491 y 492
mencionados vienen del artículo 1350 del Código Italiano y,
como sa- bemos, este rechaza expresamente todo
contrato de sucesión futura mediante su artículo 458.
Se debe tener presente, por otro lado, que los contratos
sometidos a determinadas formas exigidas por la ley, no
adquieren validez sino han sido otorgados cumpliendo estos
requisitos, conforme ordena el pa- rágrafo I del artículo 493
del Código Civil. empero, interpretando la norma en
sentido contrario, los contratos que están eximidos de los re-
quisitos de forma previstos por los artículos 491 y 492 o
por otras normas del Código o de leyes especiales, surten
todos sus efectos jurí- dicos por el sólo consentimiento de los
contratantes, incluso si son verba- les, conforme el artículo
453.

8. AUSENCIA DE REQUISITOS FORMALES


Además de los mismos defectos y omisiones que para los
contratos de sucesión futura autorizados por el artículo
1005, el Código evidencia también descuido al no haber
previsto regla alguna para el cumpli- miento de
formalidades que tanto en la esfera del derecho de sucesio-
nes cuanto en el derecho de familia, son de imperiosa
necesidad. Es cierto que el principio que rige la forma de
los contratos es de la liber- tad; es decir, la libre elección que
las partes optan para exteriorizar su voluntad; pero,
466 Sucesiones – Mortis
Causa
considerando la importancia de los contratos de suce- sión
futura, en general, y de los contratos de adquisición
preferente en-
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 467

tre cónyuges, en particular, lo menos que se debió prever


es la forma que estos deben llenar no sólo ad probationen
sino ad solemnitatem.
En puridad, el Código omite toda referencia a la forma y a
las forma- lidades de los contratos de sucesión futura y de los
de adquisición pre- ferente entre cónyuges. Parece que
prefiere dejarlos en libertad de elegir el modo de
exteriorizar su voluntad contractual, lo que no es
admisible en esta clase de actos si se tiene en cuenta el
carácter de or- den público que protege a la familia y
particularmente al matrimonio (artículos 4 y 5 del Código
de Familia) y las limitaciones a la libertad contractual
impuestas por el mismo Código Civil (artículo 454) cuando se
trata de intereses dignos de protección jurídica como son los
de la
sucesión
hereditaria.
468 Sucesiones – Mortis
Causa

BIBLIOGRAFÍA
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 469

 ARCE BROEN, CARLOS Y URCULLO, JAIME


DICCIONARIO DE JURISPRUDENCIA BOLIVIANA
Empresa Industrial Gráfica E. Burillo. La Paz – Bolivia, 1959.

 BORDA, GUILLERMO
TRATADO DE DERECHO CIVIL, SUCESIONES
Cuarta Edición Actualizada,
Editorial Perrot, Buenos Aires – Argentina, 1984.

 CABANELLAS, GUILLERMO
DICCIONARIO ENCICLOPÉDICO DE DERECHO USUAL
20ª Edición Revisada, actualizada y ampliada
Editorial Heliasta S.R.L., Buenos Aires – Argentino, 1981.
 DECKER MORALES JOSÉ
CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL
Comentado y concordado
Imprenta Judicial, Sucre – Bolivia, 1987.

 D’ AGUANNO, JOSÉ
GÉNESIS Y EVOLUCIÓN DEL DERECHO
Editorial impulso, Buenos Aires – Argentina, 1943.

 MAZEAUD, HENRI, LEÓN Y JEAN


LECCIONES DE DERECHO CIVIL
Parte IV, volúmenes II, III y IV
E.J.E.A., Buenos Aires – Argentina, 1952.

 MESSINEO, FRANCESCO
MANUAL DE DERECHO CIVIL Y COMERCIAL
Tomos II y VI E.J.E.A., Buenos Aires – Argentina, 1972.

 MORALES GUILLEN, CARLOS


CÓDIGO CIVIL
Cuarta Edición, concordado y anotado Tomo II
Editorial Gisbert y Cia. S.A., La Paz – Bolivia, 1994.

 MORALES GUILLEN, CARLOS


470 Sucesiones – Mortis
Causa

CÓDIGO DE PROCEDIMIENTO CIVIL


Segunda Edición, concordado y anotado
Editorial Gisbert y Cía. S.A. La Paz – Bolivia, 1982.

 MORALES GUILLEN, CARLOS


CÓDIGO DE FAMILIA
Segunda Edición, concordado y anotado
Editorial Gisbert y Cía. S.A., La Paz – Bolivia, 1990.

 OSORIO, MANUEL
DICCIONARIO DE CIENCIAS JURÍDICAS POLÍTICAS Y SOCIALES
Editorial Heliasta, Buenos Aires – Argentina, 1981.

 PAZ ESPINOZA, FELIX C.


DERECHO DE SUCESIONES
Impreso en Gráfia Gonzáles G. y
G., La Paz – Bolivia , 1997

 PLANIOL, MARCELO; RIPERT, JORGE; MAURY, JACOBO y VIALLE-


TON, ENRIQUE
TRATADO PRÁCTICO DE DERECHO CIVIL FRANCÉS
Tomo IV, Las Sucesiones
Traducción de Mario Díaz Cruz, Cultura S.A. Habana, 1945

 POVIÑA, HORACIO
SUCESIÓN DE LOS CÓNYUGES Y LOS PARIENTES COLATERALES
Editorial Plus Ultra, Buenos Aires – Argentina, 1973

 SABATE GUTIÉRREZ, AMADEO


PRINCIPIOS DE DERECHO SUCESORIO
Imprenta Sirena, Santa Cruz – Bolivia, 1995

 VILLAFUERTE CLAROS ARMANDO


LOS CONTRATOS DE SECESIÓN FUTURA EN EL CÓDIGO
CIVIL DE 1976
Editorial Juventud S.R.L., La Paz – Bolivia, 1990
M.Sc. Abg. Marco Antonio Goitia Brún 471

 VILLAFUERTE CLAROS ARMANDO


DERECHO DE SUCESIONES
Imprenta Riverijos Ltda., La Paz – Bolivia, 1995

 ZANNONI, EDUARDO A.
DERECHO DE LAS SUCESIONES
2da Edición actualizada
Editorial Astrea, Buenos Aires – Argentina, 1989

 ZEGADA , JOSÉ ANTONIO


DERECHO DE FAMILIA
Sucesión hereditaria
Editorial Canelas, Cochabamba – Bolivia 1962

También podría gustarte