DERECHO PENAL II
Lic. Eduardo Ortega
Derecho Penal
1. el derecho penal subjetivo, en su sentido más amplio, es la
facultad que el estado tiene de definir los delitos y fijar y ejecutar
las penas o medidas de seguridad: es el llamado jus puniendi.
Es facultad. Porque el estado, y solo el, por medio de sus órganos
legislativos, tiene autoridad para dictar leyes penales; pero es
también deber, porque esa garantía indispensable en los estados
de derecho, la determinación de las figuras delictivas y su amenaza
de pena con anterioridad a toda intervención estatal de tipo
represivo.
2. El conjunto de normas legales, que asocian al crímen como hecho la
pena como legítima consecuencia, constituye el derecho penal objetivo.
El derecho penal objetivo es el régimen jurídico mediante el cual el estado
sistematiza, limita y precisa su facultad punitiva, cumpliendo de ese modo
con la función de garantía que, justamente con la tutela de bienes
jurídicos, constituye el fin del derecho pena
Clasificación de los delitos
La clasificación doctrinaria la plantea así:
Por su gravedad:
Delitos: son infracciones graves a la ley penal.
Faltas: son infracciones leves a la ley penal
Por su estructura:
Simples: son los compuestos de los elementos descritos en el tipo, y
violan un solo bien jurídico tutelado;
Complejos: son los que violan diversos bienes jurídicos y se integran
con diversos tipos delictivos.
Por su resultado:
Delitos de daño: son los que efectivamente lesionan el bien jurídico
tutelado, produciendo modificación en el mundo exterior;
Delitos de peligro: son los que proyectan a poner en peligro el bien
jurídico tutelado;
Delitos permanentes: son los en que la acción del sujeto activo
continúa manifestándose por un tiempo más o menos largo.
Por su ilicitud y motivaciones:
Comunes: son aquellos que lesiona o ponen en peligro valores de la
persona individual o jurídica,
Políticos: son aquellos que atacan o ponen en peligro el orden político
del estado;
Sociales: son aquellos que atacan o ponen en peligro el régimen social
del estado.
Por la forma de la acción:
Delitos de comisión: en ellos la conducta humana consiste en hacer
algo que infringe una ley prohibitiva.
Delitos de omisión: en ellos, la conducta humana consiste en un no
hacer algo, infringiendo una ley preceptiva, que ordena hacer algo.
Delitos de comisión por omisión: en ellos la conducta humana
infringe una ley prohibitiva, mediante la infracción de una ley
preceptiva, es decir, son delitos de acción cometidos mediante una
omisión.
Delitos de simple actividad: son aquellos, que no requieren de un
cambio efectivo en el mundo exterior, es suficiente la simple
conducta humana. Ejemplo participar en asociaciones ilícitas
Por su grado de voluntariedad o culpabilidad:
Dolosos: es cuando ha existido propósito deliberado de causarlo por
parte del sujeto;
Culposos: cuando sin existir propósito de cometerlo, éste se produce
por imprudencia, negligencia o impericia del sujeto;
Preterintencional: cuando el resultado producido es mucho más grave
que el pretendido por el sujeto.
¿Qué es un delito grave?
Un delito grave es aquel que comete un individuo faltando a los
principios dispuestos por la ley y que la misma sanciona con una
pena grave. Para determinar si un delito es grave o no, el indicativo
que se tomará como guía es la pena que se aplica al delincuente.
Un delito grave atenta de forma contundente contra los derechos de
los demás y contra la seguridad jurídica de la sociedad.
Cuando se comete un delito grave, el delincuente tiene pleno
conocimiento de que su conducta causará prejuicio a los demás y a la
sociedad. Sin embargo, esto no afecta la decisión de cometer el acto
contra la Ley.
Por lo tanto, se requieren medidas ejemplares que sirvan de castigo
para el delincuente. Estás medidas, al mismo tiempo, van a contribuir a
garantizar el respeto a los derechos individuales y a la sociedad.
Puntos importantes sobre los delitos graves
1. Un delito grave ocurre cuando el hecho delictivo cometido conlleva a
una pena que se designa como grave en la legislación.
2. Un delito grave se cataloga como tal tomando como base la pena que
se le aplica y no el hecho en sí mismo.
3. La pena que se aplica a un delito se intenta que sea directamente
proporcional al daño que ha causado
4. Si un delito conlleva la aplicación de una pena grave como castigo,
se puede hablar de un delito grave.
5. Las penas para los delitos graves pueden suspender algunos
derechos por periodos de tiempo superiores a los ocho años o por
tiempo indefinido y pueden abarcar prisión por un lapso superior a
cinco años.
6. Los tipos de delitos graves que podemos encontrar son: homicidio,
amenazas, agresiones, lesión y agresiones sexuales.
Definición de falta
Desde el punto de vista jurídico puede decirse que en el derecho
una falta es una infracción, ya sea voluntaria o culposa, de una
norma. Esta infracción puede ser castigada de diversas maneras,
tanto por la vía penal como administrativa
De este modo, en derecho penal el concepto, también conocido como
contravención, hace referencia a una conducta que va en/b contra de
las leyes establecidas y que pone en peligro cualquier bien jurídico
pero que no llega a ser considerada como un delito dado que sus
consecuencias no llegan a ser suficientes para ser considerada dicha
acción como tal.
Para acusar a un individuo de una falta deben reunirse, al igual que los
delitos, una serie de requisitos, estos son: tipicidad, antijuridicidad y
culpabilidad. Una vez llevado a cabo el proceso jurídico, la ley
determina si la gravedad de dicho acto es lo suficientemente elevada
como para considerarlo un delito o si reúne tan sólo características
para dar un veredicto en el que se lo normalice como una falta.
Dado que las consecuencias del acto no son tan graves, la pena que
deberá cumplirse por el mismo también debe ser menor que la que
se ordenaría si se tratara de un delito; sin embargo, los culpables
deben cumplir con ella con la misma rigidez que si de un delito se
tratara; además, se procura no llegar a penas que incluyan la
privación de la libertad sino otras que ayuden a generar más
consciencia, como los trabajos comunitarios.
Delito simple
Clase de delito o tipo delictivo integrado por una sola conducta típica,
p. ej., matar en el homicidio, a diferencia del tipo o delito compuesto o
de varios actos. Se denomina también delito de un solo acto.
Tipo delictivo que afecta a un solo bien jurídico, como el honor en las
injurias; por ello se denomina también delito o tipo uniofensivo.
Delito Compuesto
Es una de las formas de manifestarse el concurso ideal de delitos.
Surge el delito compuesto cuando un solo acto constituye más de un
delito. Por tanto, hay un único propósito de delinquir que produce
varios resultados de los que más de uno constituyen delitos. El
agente se proponía cometer un delito y, en definitiva, comete más de
uno sin proponérselo directamente.
lesiones que causan
El delito, el crimen, como fenómeno sociocultural es siempre causa y
consecuencia de las "fracturas sociales" presentes en cada comunidad,
desde el fracaso o el éxito de las Identidades compartidas que la misma
construye o destruye en sus procesos de socialización. Pese a que el
castigo penal y reintegrador se aplica por lo general a las acciones
individualmente entendidas, desde la Política social se investiga y atiende
a este fenómeno en sus orígenes y repercusiones colectivas, estudiando
los valores y creencias que generan, justifican y desarrollan las
actividades delictivas desde el grupo o fuera de él, englobando en su
proceso desde las decisiones más personales a las determinaciones
psicopatológicas.
“Los delitos llevan a las espaldas el castigo” nos enseñaba Miguel de
Cervantes. La comunidad castiga y es castigada por el delito; aplica la
ley o deja de aplicarla, margina a sus vecinos o los acoge con los brazos
abiertos, busca la seguridad o vive presa de lo inseguro. Las dos caras
de Jano de una sociedad que dice amar a sus ciudadanos y a veces es
presa del desamor de los mismos, y cuya identidad social integra o
excluye, es compartida o es rechazada (la latina "identitas").
EL FENOMENO CRIMINAL
El fenómeno criminal es el conjunto de tres realidades, a saber:
a)realidad jurídica; b) realidad individual; y, c) realidad social. La primera
se integra por el delito; la segunda, por el delincuente; y la tercera, por la
delincuencia. Estos tres términos: delito, delincuente y delincuencia,
integran todos ellos el fenómenos criminal.
El delito es una realidad jurídica en tanto se la diferencie del delito-tipo
y del tipo de delito. Es común confundir los conceptos delito-tipo, tipo
de delito y delito, pese a que son conceptos distintos.
En efecto, para poder conocer en su integridad el delito-tipo es
necesano recordar que en toda sociedad existen ciertos valores o
intereses que viven en la conciencia individual y colectiva, considerados
necesarios para la supervivencia del hombre y de la comunidad.
Estos valores, por su importancia, porque satisfacen necesidades
individuales y sociales, se los conoce con el nombre de "bienes"; y en
tanto, por dicha importancia, son protegidos por el orden jurídico se
los llama "bienes jurídicos". La vida, el honor, la libertad, la salud, en
tanto valores principales para el hombre y la comunidad, son bienes
y por ser importantes, el Estado les ha dado la protección del
Derecho, por lo que se los conoce, como antes dijimos, como "bienes
jurídicos".
El antes mencionado bien jurídico constituye el objeto de la voluntad
estatal contenida en la norma jurídica, que es aquella que prevé el
comportamiento o la conducta del hombre impuesta por el Estado, con
el fin que el habitante del país respete dichos bienes jurídicos. Cuando
el Estado ordena que no se debe matar, o que el funcionario cumpla
con su deber, está imponiendo un mandato y, por ende, esa conducta
inmersa en la norma, debe ser respetada por toda persona sobre la
cual impera.
el delito-tipo. Se trata, simplemente, de una conducta genérica, trazada a
grandes rasgos, con perfiles imprecisos, sin características especiales,
pero de la cual se van a derivar una serie de descripciones de
comportamientos intolerables o contrarios a la norma jurídica, que se
conocen con el nombre de tipos de delito, o figuras de delito.
El tipo de delito, pues, surge en función de la Ley como una descripción
típicamente antijurídica. El tipo de delito, desde el punto de vista
conceptual, no es mas que el delito-tipo objetivado y delineado con
características especiales, que lo hacen único. De un mismo delito-tipo
pueden surgir diversos tipos de delito. Del delito tipo "matar" se derivan
el homicidio simple, el asesinato, el homicidio preterintencional, el
homicidio culposo. Del delito tipo "sustraer" se derivan el hurto, el robo,
el abigeato.
Pero el tipo de delito, mientras vive en la ley penal es sólo una
hipótesis de conducta; una conducta potencial, una mera previsión
legal. La pena, que se encuentra enlazada con la descripción legal, no
es capaz de tomar vigencia, mientras la descripción legal viva como
hipótesis, como posibilidad. Se necesita la presencia de algo objetivo,
de algo real, de algo especial, para darle vida a la descripción legal
como tipo de delito; y ese "algo", es "el" delito.
El delito es un acto y, por lo tanto, una manifestación de voluntad. Es
un acto que debe ser típico y que, además, debe ser antijurídico para
que pueda motivar la pena, es decir, para que ésta pueda adquirir la
vigencia fáctica en relación con una persona claramente identificada.
El delito -en su expresión mas lata, induyendo a las contravenciones-
no es mas que un acto típico y antijurídico. Ese acto típico y
antijurídico debe ser atribuible a un autor imputable y culpable, quien
sufre una pena como consecuencia del indicado acto
De lo expuesto se puede apreciar en forma nítida que la diferencia
entre delito-tipo, tipo de delito y delito, es real. Lo que nos interesa, por
el momento, es destacar, ante todo, la diferencia entre el tipo de delito
y el delito. El primero es la descripción de un comportamiento humano
que el Estado considera intolerable por antijurídico; el segundo es el
comportamiento humano intolerable. El primero es una previsión legal;
el segundo, una realidad jurídica. El primero sólo toma vigencia
fenomenológica en el momento en que surge en el mundo físico el
segundo. "El" delito existe sólo cuando ha surgido en la sociedad la
conducta que se encontraba prevista en el tipo de delito como
hipótesis, como posibilidad.
Pero el delito es un acto y, como tal, contiene dentro de sí la
voluntad. A su vez, la voluntad contiene dentro de sí los móviles, los
motivos, las tendencias y las representaciones. Por lo tanto, el delito
es una realidad jurídica que trasciende en la sociedad a través de
una persona, de aquella persona a quien se le imputa la comisión de
ese acto típicamente antijurídico, de aquella persona que, dentro de
la Criminología, se la conoce con el nombre de "delincuente", que
constituye la realidad individual del fenómeno criminal, sin cuya
realidad la existencia del delito sería imposible
El delincuente es la persona que, como cualquier otra, dentro de la
sociedad recibe influencias de todo orden, física, sociales, biológicas y
psicológicas. Pero es necesario tomar en consideración que,
jurídicamente, el individuo que delinque debe ser alguien que tenga
capacidad de entender y de querer, o sea, aquella persona a quien los
penalistas llaman "imputable", es decir, que cumple con las exigencias
de la imputabilidad . No le interesa a la ley penal -en función de la
aplicación de la pena- que el individuo sea inimputable; le interesa la
persona que es imputable y que, por ende, puede cumplir el mandato
contenido en la norma.