UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA INTERCONTINENTAL
FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA DE LA
UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA INTERCONTINENTAL,
SEDE FERNANDO DE LA MORA, EN EL 2023
Autor
Unv. Matías Enrique Román Sanabria
Tutora
Mag. Sicilia Amada González de Cardozo
Tesis presentada en la Universidad Tecnológica Intercontinental como requisito parcial
para la obtención del título de Licenciado en Psicología Clínica
Fernando de la Mora, 2023
CARTA DE APROBACIÓN DE LA TUTORA
Quien suscribe, Mag. Sicilia Amada González de Cardozo, con documento de identidad N°
1.420.844, tutora de la tesis titulada “Prevalencia de la depresión en estudiantes de psicología
de la Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en el 2023”,
elaborada por el Unv. Matías Enrique Román Sanabria, con documento de identidad N°
4.219.806, para obtener el título de Licenciado en Psicología Clínica, hace constar que el
mismo reúne los requisitos formales y de fondo exigidos por la Universidad Tecnológica
Intercontinental y puede ser sometido a evaluación y presentarse ante los docentes que fueron
designados para conformar la mesa examinadora.
En la ciudad de Fernando de la Mora, a los 19 días del mes de junio de 2023.
Firma de la tutora
Dedicatoria
A mi Dios; por regalarme el don de la
vida y guiar mis pasos día a día.
A mi familia; por ser el pilar de mi vida,
y por apoyarme incondicionalmente en
el logro de mis objetivos.
Agradecimiento
A mi tutora; por su colaboración
en la elaboración de esta tesis.
A mis docentes; por compartirme sus
conocimientos y experiencias.
Tabla de contenido
Carátula I
Constancia de aprobación de la tutora II
Dedicatoria III
Agradecimiento IV
Tabla de contenido V
Lista de tablas VIII
Lista de gráficos VIII
Portada 1
Resumen 2
Capítulo I 3
Marco introductorio 3
1.1. Tema de investigación 3
1.2. Descripción y delimitación del tema 3
1.3. Formulación y planteamiento del problema 3
1.4. Objetivos de investigación 5
1.4.1. Objetivo general 5
1.4.2. Objetivos específicos 5
1.5. Justificación y delimitación 6
Capítulo II 8
Marco teórico 8
2.1. Antecedentes de investigación 8
2.1.1. Internacionales 8
2.1.2. Nacionales 9
2.2. Bases teóricas 10
2.2.1. Teorías psicodinámicas de los trastornos depresivos 10
2.2.2. Teorías conductuales de los trastornos depresivos 12
2.2.3. Teorías cognitivas de los trastornos depresivos 17
[Link]. Teorías del procesamiento de información 17
[Link]. Teoría de Beck 18
[Link]. Hipótesis de la activación diferencial de Teasdale 21
2.2.4. Teorías cognitivo-sociales 26
[Link]. Teoría de la indefensión aprendida 27
[Link]. Teoría reformulada de la indefensión aprendida 28
[Link]. Teoría de la desesperanza 29
[Link]. Teoría de los estilos de respuesta 32
2.2.5. Teorías conductuales-cognitivas 33
[Link]. Teoría del autocontrol de Rehm 33
[Link]. Teoría de la autofocalización de Lewinsohn 36
2.2.6. Teorías interpersonales de los trastornos depresivos 38
2.3. Marco conceptual 40
2.4. Definición y operacionalización de la variable 41
Capítulo III 42
Marco metodológico 42
3.1. Tipo de investigación 42
3.2. Diseño de investigación 42
3.3. Nivel de conocimiento esperado 42
3.4. Población, muestra y muestreo 43
3.5. Técnicas e instrumentos de recolección de datos 43
3.6. Descripción del procedimiento de análisis de datos 45
Capítulo IV 46
Marco analítico 46
4.1. Presentación y análisis de los resultados 46
4.2. Conclusiones 52
4.3. Recomendaciones 53
Referencias bibliográficas 54
Apéndice 56
Lista de tablas
Tabla 1. Resultados de los estudiantes de psicología del primer curso 46
Tabla 2. Resultados de los estudiantes de psicología del segundo curso 47
Tabla 3. Resultados de los estudiantes de psicología del tercer curso 48
Tabla 4. Resultados de los estudiantes de psicología del cuarto curso 49
Tabla 5. Resultados de los estudiantes de psicología del quinto curso 50
Tabla 6. Resultados de los estudiantes de psicología en general 51
Lista de gráficos
Gráfico 1. Resultados de los estudiantes de psicología del primer curso 46
Gráfico 2. Resultados de los estudiantes de psicología del segundo curso 47
Gráfico 3. Resultados de los estudiantes de psicología del tercer curso 48
Gráfico 4. Resultados de los estudiantes de psicología del cuarto curso 49
Gráfico 5. Resultados de los estudiantes de psicología del quinto curso 50
Gráfico 6. Resultados de los estudiantes de psicología en general 51
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 1
Prevalencia de la depresión en estudiantes de psicología de la Universidad
Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en el 2023.
Unv. Matías Enrique Román Sanabria
Universidad Tecnológica Intercontinental
Nota del autor
Facultad de Ciencias de la Salud
Licenciatura en Psicología Clínica
matirsanabria@[Link]
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 2
Resumen
El propósito de esta investigación fue analizar cuál es la prevalencia de la depresión en
estudiantes de psicología de la Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando
de la Mora, en el 2023. El enfoque aplicado fue cuantitativo, de diseño no experimental,
de tipo descriptivo y transversal. En el estudio participaron 90 estudiantes de psicología,
con edades comprendidas entre 17 a 51 años. El instrumento de evaluación empleado
fue el Inventario de Depresión de Beck. Segunda Edición (BDI-II), elaborado por Beck,
Steer y Brown (1996) en su adaptación argentina por Brenlla y Rodríguez (2006), el
cual es un instrumento de autoinforme de 21 ítems mundialmente utilizado para evaluar
la presencia y severidad de la depresión en adolescentes y adultos. Para el análisis de los
resultados se empleó la técnica de estadística descriptiva. Los resultados obtenidos
muestran que, de 90 estudiantes de psicología, 32 manifestaron indicadores de
depresión de leve a severo, lo que constituye el 36% de la población de estudio.
Palabras clave: depresión, desesperanza, anhedonia, astenia, abulia, apatía.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 3
Capítulo I
Marco introductorio
1.1. Tema de investigación
Depresión.
1.2. Descripción y delimitación del tema
Prevalencia de la depresión en estudiantes de psicología de la Universidad
Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en el 2023.
1.3. Formulación y planteamiento del problema
Los trastornos depresivos se caracterizan por un sentimiento de tristeza, pérdida
de interés o de placer, sentimientos de culpa o autoestima baja, alteraciones del sueño o
del apetito, fatiga y falta de concentración. La depresión puede ser duradera o
recurrente, de modo que deteriora sustancialmente la capacidad de la persona de
desempeñar su trabajo o rendir en sus estudios, o de hacer frente a su vida cotidiana. En
su forma más severa, la depresión puede conducir al suicidio (OPS, 2017).
A escala mundial, se calcula que casi 300 millones de personas sufren depresión,
lo que equivale a un 4,4% de la población mundial; se presenta en todos los grupos
etarios, con mayor prevalencia entre las mujeres que, en los hombres, y ha sido
clasificado como el principal factor que contribuye a la discapacidad mundial y las
defunciones por suicidio (OPS, 2017).
Investigaciones en el campo de la salud mental han fijado su atención en la
población universitaria, y diversos estudios señalan que los estudiantes universitarios
presentan una mayor tasa de depresión en comparación con la población general
(Arrieta, K. et al. 2014).
Otras investigaciones han demostrado que entre las diversas áreas de
profesionalización, los estudiantes de ciencias de la salud presentan mayor prevalencia,
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 4
sobre todo entre los estudiantes de medicina en comparación con odontología,
enfermería y psicología, siendo ésta última la que presenta menor prevalencia (Cabrera
et al., 2011; Ferrel et al., 2011; González et al., 2019; González et al., 2020; Jadoon et
al., 2010; Pereyra-Elías et al., 2010; Oscanoa y Gálvez, 2016; Trujano et al., 2015 y
Valdivia-Lívano et al., 2018) citados por Vallejo, A. et al. 2020.
Por lo expuesto, se considera necesaria la realización de esta investigación, con
la cual se pretende analizar cuál es la prevalencia de la depresión en estudiantes de
psicología de la Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora,
en el 2023. Por tratarse de la salud mental de los futuros psicólogos, quienes estarán a
cargo de la evaluación, diagnóstico y tratamiento de problemáticas similares.
En base al planteamiento del problema realizado, se formulan las siguientes
preguntas de investigación:
Pregunta general
¿Cuál es la prevalencia de la depresión en estudiantes de psicología de la
Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en el 2023?
Preguntas específicas
¿Cuántos estudiantes de psicología de la Universidad Tecnológica
Intercontinental, sede Fernando de la Mora, presentan depresión, en el 2023?
¿Cuáles son los niveles de depresión que presentan los estudiantes de psicología
de la Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora, presentan
depresión, en el 2023?
¿Cuál de los cursos de psicología presenta menor prevalencia de depresión en la
Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en el 2023?
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 5
1.4. Objetivos de investigación
1.4.1. Objetivo general
Analizar cuál es la prevalencia de la depresión en estudiantes de psicología de la
Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en el 2023.
1.4.2. Objetivos específicos
Identificar cuántos estudiantes de psicología de la Universidad Tecnológica
Intercontinental, sede Fernando de la Mora, presentan depresión, en el 2023.
Describir cuáles son los niveles de depresión que presentan los estudiantes de
psicología de la Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora,
en el 2023.
Establecer cuál de los cursos de psicología presenta menor prevalencia de
depresión en la Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en
el 2023.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 6
1.5. Justificación y delimitación
Se desea realizar la presente investigación con el objetivo de analizar cuál es la
prevalencia de la depresión en estudiantes de psicología de la Universidad Tecnológica
Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en el 2023, teniendo en cuenta que los
mismos no están exentos de presentar dicho trastorno.
Para este fin, dentro del campo de la salud mental, una de las herramientas más
prácticas y económicas para el trabajo de detección oportuna de probables problemas la
constituyen los instrumentos de tamizaje válidos y confiables, que, además de evitar
grandes erogaciones, poseen utilidad metodológica y logística, ya que proporcionan una
aproximación para la detección de posibles casos clínicos de depresión (González-
Forteza et al., 2011).
Para esta investigación en particular fue seleccionado como técnica de
recolección de datos el Inventario de Depresión de Beck, Segunda Edición o BDI-II,
elaborado por Beck, Steer y Brown (1996) en su adaptación argentina por Brenlla y
Rodríguez (2006), el cual es un instrumento de autoinforme de 21 ítems mundialmente
utilizado para evaluar presencia y severidad de la depresión en adolescentes y adultos.
Esta investigación también se justifica desde tres puntos de vista; teórico,
práctico y metodológico:
Desde el punto de vista teórico, esta investigación es relevante debido a que
aportará información teórica que podrá ser utilizada para ampliar el conocimiento
previo sobre esta problemática.
Desde el punto de vista práctico, esta investigación es conveniente debido a que
a partir de los resultados obtenidos se podrán generar proyectos y estrategias
encaminadas a promover la salud mental de los estudiantes.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 7
Desde el punto de vista metodológico, esta investigación incorpora un diseño
metodológico muy completo, que podrá ser utilizado como marco referencial para
futuras investigaciones.
Por último, la realización de esta investigación es viable porque se cuenta con
todos los recursos y permisos necesarios para su elaboración.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 8
Capítulo II
Marco teórico
2.1. Antecedentes de investigación
2.1.1. Internacionales
Vallejo, A. et al. (México, 2020) realizaron una investigación denominada
“Sintomatología depresiva en estudiantes de psicología de nuevo ingreso: comparación
entre tres generaciones”. El objetivo de esta investigación fue comparar la
sintomatología depresiva de tres generaciones de estudiantes de psicología de primer
ingreso. Para ello se contó con una muestra incidental de 227 estudiantes de psicología
pertenecientes al estado de Veracruz, 180 mujeres y 47 hombres, con un rango de edad
de 17 a 30 años, con una media de 18.7 y desviación estándar de 1.6; integrantes de 3
generaciones. Como instrumento de recolección de datos se utilizó la Escala de
Depresión del Centro de Estudios Epidemiológicos (CESD-R) adaptada a adolescentes
mexicanos por González-Forteza et al. (2008). Los resultados obtenidos indicaron que
los hombres y mujeres de la generación más reciente presentaron los niveles más altos
de depresión.
Tangarife, H. (Colombia, 2021) realizó una investigación denominada “Niveles
de depresión en estudiantes de psicología de la Universidad Católica de Pereira y su
relación con el uso problemático de las redes sociales”. El objetivo de esta investigación
fue identificar la relación existente entre la depresión y la adicción a las redes sociales
en 80 estudiantes de psicología de la Universidad Católica de Pereira, mediante
metodología cuantitativa descriptiva. Se utilizaron tres instrumentos de recolección de
información: un cuestionario ad-hoc, el Cuestionario de Adicción a las Redes Sociales
(ARS) y el Inventario de Depresión de Beck (BDI-II). Los resultados muestran que el
56% de los participantes consideró que su tiempo empleado en redes sociales sólo es
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 9
excesivo en algunas ocasiones, del mismo modo, el 60, 2% de los participantes de esta
investigación no tenían adicción a las redes sociales y el 17% un nivel severo. El 59%
presentó un nivel de depresión mínima, el 18% una depresión leve, el 14% depresión
moderada y el 9% una depresión grave. Del mismo modo, se identificó que existió una
correlación positiva entre el uso excesivo de las redes sociales y los niveles de
depresión, que indica que, ante la presencia de síntomas depresivos, mayor riesgo de
adicción.
2.1.2. Nacionales
Bagnoli, L. et al. (Paraguay, 2017) realizaron una investigación denominada
“Dimensiones del perfeccionismo y sintomatología depresiva en universitarios de
psicología”. En el cual se indagó la relación entre las dimensiones del perfeccionismo y
la sintomatología depresiva en universitarios de Psicología de una universidad privada
de Asunción. Se llevó a cabo un estudio no experimental, con un diseño descriptivo, de
enfoque cuantitativo y corte transversal; se aplicó la Escala Multidimensional de
Perfeccionismo (EMP) y el Inventario de Depresión de Beck (BDI-II) a 300 estudiantes:
253 mujeres y 47 hombres. Los resultados indican una relación entre la sintomatología
depresiva y las dimensiones del perfeccionismo. La relación con la sintomatología
depresiva fue directa en cuanto al Perfeccionismo Auto Orientado y Perfeccionismo
Socialmente Prescrito; e inversa en cuanto a la dimensión de Perfeccionismo Orientado
hacia los demás. Se encontraron diferencias significativas entre las siguientes variables:
Sexo y Perfeccionismo Auto Orientado, escolaridad y depresión, edad y Perfeccionismo
Orientado hacia los Demás, edad y depresión.
Ayala, J. et al. (Paraguay, 2017) realizaron una investigación denominada
“Investigación sobre la prevalencia de ansiedad y depresión en estudiantes de psicología
y su relación con los rasgos de personalidad”. La investigación fue de tipo descriptivo-
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 10
correlacional. El objetivo fue describir la prevalencia de ansiedad y depresión, además
de la relación con los rasgos de personalidad en una población universitaria de Gran
Asunción. La muestra estuvo compuesta por 69 estudiantes de psicología, seleccionados
a través de una técnica probabilística a partir de los listados de estudiantes regulares del
período 2011-2016 de la Universidad del Cono Sur de las Américas (UCSA). Los
instrumentos aplicados fueron: el Test de Depresión de Zung (1965), Test de Ansiedad
de Zung (1971) y el Inventario de Personalidad de Diez Ítems TIPI de Gosling (2003).
El análisis y procesamiento de datos aplicó técnicas de estadística descriptiva e
inferencial. Se comprobaron valores superiores a lo esperado con respecto a la
población general. De modo que la ansiedad estuvo presente en un 17% de la muestra y
la depresión en un 22%. Acerca de las asociaciones, ansiedad presentó correlación
moderada y negativa con estabilidad emocional y depresión baja y negativa con
responsabilidad y moderada y negativa con estabilidad emocional.
2.2. Bases teóricas
En este apartado se encuentran las principales teorías sobre la depresión, las
cuales fueron obtenidas de la compilación realizada por Belloch, Sandín, & Ramos.
2.2.1. Teorías psicodinámicas de los trastornos depresivos
En 1893, Freud había propuesto algunas hipótesis sobre la melancolía, pero fue
su discípulo Karl Abraham (1911, 1924) el primero en articular una teoría
psicodinámica de la depresión. Para él, el inicio de este trastorno, se evocan a las etapas
“pre edípicas” del sujeto, explicándolo de la siguiente manera, “la depresión es una
exacerbación constitucional y heredada del erotismo oral, es decir una tendencia
exagerada a experimentar placer por medio de la gratificación oral” (Belloch, Sandín, &
Ramos, 2009, p. 273).
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 11
En su clásico trabajo de 1917 (Duelo y melancolía), Sigmund Freud unió las
hipótesis de Abraham a sus propias conceptualizaciones sobre el fenómeno depresivo
para constituir lo que sería el núcleo del modelo psicodinámico de la depresión. En ese
trabajo Freud diferenció las reacciones depresivas normales (melancolía) de aquellas
reacciones depresivas debidas a la pérdida de un ser querido (duelo). Ambas serían
respuestas a la pérdida de algo o alguien a quien se ha amado, y ambas incluirían los
siguientes síntomas: tristeza acompañada de dolor profundo, falta de interés por el
mundo externo, pérdida de la capacidad de amar e inhibición de la actividad. Sin
embargo, a diferencia del duelo, la melancolía se caracterizaría además por una
disminución extraordinaria de la autoestima, dando lugar a excesivos autorreproches y a
expectativas irracionales de castigo inminente, y también se caracterizaría por la vaga
noción que tiene el melancólico de la naturaleza de su pérdida, siendo incapaz de
reconocer la causa de su tristeza (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 273).
A pesar de que la mayor parte de los psicoanalistas posteriores (Rado, Fenichel,
Bibring, Klein, etc.) asumieron esta primera formulación freudiana de la ira
interiorizada como el esquema interpretativo básico de la depresión, lo cierto es que
Freud en sus últimos escritos interpretaba la depresión sencillamente como la existencia
de un superyó excesivamente exigente, es decir, de un excesivo sentido del deber y la
obligación que crea una gran cantidad de sentimientos de culpa (Bemporad, 1985)
citado por (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 273).
En líneas generales, las teorías psicoanalíticas más recientes afirman que las
personas depresivas serían aquellas que, desde pequeñas y debido a la pérdida de un
«objeto» amado por separación, muerte o rechazo, se han vuelto muy sensibles a la
sensación de abandono o pérdida, sea real o imaginaria. Estos objetos amados son
personas significativas en la vida de los niños, usualmente los padres, y más
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 12
frecuentemente la madre. Esas pérdidas tempranas han hecho que su autoestima, su
autovaloración, dependa excesivamente de la aprobación y el afecto de los demás, de tal
modo que se ven incapaces de superar la frustración cuando por cualquier circunstancia
son rechazados, criticados o abandonados real o simbólicamente (Belloch, Sandín, &
Ramos, 2009, p. 274).
2.2.2. Teorías conductuales de los trastornos depresivos
Los enfoques conductuales de los trastornos depresivos comparten una misma
base teórica en las teorías del aprendizaje, en especial en el condicionamiento operante.
Con ligeras matizaciones, las teorías conductuales enfatizan la idea original de Skinner
(1953) de que la principal característica de la depresión es una reducción generalizada
en la frecuencia de las conductas (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 275).
Charles Ferster (1965, 1973) fue uno de los primeros psicólogos que estudió el
fenómeno depresivo dentro de un marco clínico/experimental, y todos los enfoques
conductuales parten invariablemente de sus trabajos. Según Ferster, la principal
característica de la depresión es la reducida frecuencia de conductas reforzadas
positivamente que sirven para controlar el medio (por ejemplo, reducción drástica de los
contactos sociales o de la actividad profesional), mientras que, por el contrario, se
produce un exceso de conductas de evitación o escape ante estímulos aversivos (por
ejemplo, a muchos pacientes depresivos les cuesta mucho levantarse por las mañanas
para enfrentarse a sus tareas cotidianas, y suelen permanecer en la cama casi todo el
día). Todo proceso que explique estos cambios en la frecuencia conductual podrían
constituir una causa contribuyente distante de la depresión. (Belloch, Sandín, & Ramos,
2009, p. 275).
En concreto, Ferster señala los siguientes cuatro procesos que, aislados o en
combinación, podrían explicar la patología depresiva:
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 13
a. Cambios inesperados, súbitos y rápidos en el medio que supongan pérdidas
de fuentes de refuerzos o de estímulos discriminativos importantes para el
individuo. Por ejemplo, la ruptura de un noviazgo provoca muchas veces la
aparición de un estado depresivo. Primero, porque la pareja supone una
fuente importante y central de reforzamiento, pero además porque alrededor
de la pareja suele estar organizada buena parte de la vida de la otra persona,
de forma que muchas de sus conductas están asociadas o encadenadas a esa
fuente de reforzamiento. Desde la perspectiva conductual, esta asociación
explicaría por qué en la depresión, tras la pérdida de una única fuente de
reforzamiento (por ejemplo, la pareja), se produce una generalización de
efectos a conductas y dominios no relacionados con esa fuente (por ejemplo,
pérdida de apetito, de interés en el sexo, aislamiento social). En este ejemplo,
si la persona deprimida ya no va al cine o no sale a tomar un café,
actividades que antes le resultaban placenteras, es porque antes solía ir con
su pareja y, tras la ruptura, es fuente de reforzamiento ha desaparecido. Las
conductas de ir al cine o ir a tomar un café siguen en el repertorio conductual
del individuo, pero la ausencia de la pareja ha reducido su frecuencia a cero;
para Ferster, la pareja estaría funcionando como un estímulo discriminativo
cuya presencia o ausencia indica a la persona la presencia o ausencia de
refuerzo y, por tanto, aumenta o reduce la frecuencia de la conducta
(Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 275).
b. Programas de refuerzo de gran coste, que requieren grandes cambios de
conducta para producir consecuencias en el medio. Por ejemplo, las personas
que estudian una oposición deben dedicar muchas horas diarias de esfuerzo,
durante largos períodos de tiempo, y sin ninguna indicación de éxito o
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 14
refuerzo antes del día del examen. En tales condiciones, es posible ver un
estado de abulia en el cual el opositor es incapaz de ponerse a estudiar para
el segundo examen una vez que ha finalizado el primero (Belloch, Sandín, &
Ramos, 2009, p. 275).
c. Imposibilidad de desarrollar repertorios conductuales debido al surgimiento
de espirales patológicas en las que una baja tasa de refuerzos positivos
provoca una reducción de conductas, lo que supone a su vez una mala
adaptación al medio y, por ende, un menor número de refuerzos positivos
que a su vez produciría una nueva reducción conductual. Por ejemplo, es
frecuente la aparición de estados depresivos asociados a falta de refuerzo
social entre los estudiantes que se encuentran en países extranjeros. Estos
estudiantes tienen que hacer frente, para poder establecer relaciones
personales, al choque cultural producto de un idioma y una cultura
diferentes. Si los primeros contactos con los estudiantes del otro país no son
muy positivos, el individuo puede optar por evitar tales contactos. Esta
conducta de evitación aumenta la probabilidad de que en posteriores
encuentros sociales el individuo reciba menos refuerzos sociales, ya que sus
compañeros extranjeros pueden, por ejemplo, sentirse molestos por su
retraimiento, pero además entorpece el desarrollo por parte del individuo de
las habilidades necesarias para comunicarse con sus nuevos compañeros; a
su vez, todo esto llevaría a la persona a evitar en mayor medida cualquier
interacción social (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 275).
d. Repertorios de observación limitados que llevarían a los depresivos a
distorsionar la realidad y a conductas que son reforzadas en pocas ocasiones.
Siguiendo con el ejemplo del estudiante en el extranjero, parece obvio que el
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 15
proceso de adaptación a sus nuevos compañeros pasa por observar
correctamente y aprender las convenciones sociales del país, para así no
emitir conductas que en este nuevo ambiente no obtienen refuerzos positivos
(por ejemplo, la impuntualidad en las citas con los amigos es castigada
socialmente de forma mucho más severa en Estados Unidos que en España;
por el contrario, ese mismo sentido del tiempo y de la puntualidad típico de
los Estados Unidos provoca que, para los españoles, los estadounidenses
parece que «siempre están con prisa», y tal cosa los haga parecer bruscos)
(Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 275).
Por otro lado, Ferster (1973) opinaba que muchas de las conductas depresivas
permitían al individuo evitar los estímulos aversivos o las situaciones desagradables en
que podría esperar una nueva reducción de refuerzos positivo tal manera que tales
conductas se mantienen por reforzamiento negativo (por ejemplo, este proceso parece
operar en el mantenimiento de la conducta de permanecer en la cama que se comentó
antes) (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 275).
Siguiendo la línea marcada por Ferster, Peter Lewinsohn ha desarrollado sin
duda el programa de investigación más completo dentro del enfoque conductual para
elaborar una teoría coherente de la depresión que poder aplicar a la práctica clínica
(Lewinsohn, 1974, 1976). Para Lewinsohn, la depresión es una respuesta a la pérdida o
falta de refuerzos positivos contingente a la conducta. Un reforzamiento insuficiente en
los principales dominios vitales de una persona conduciría a un estado de ánimo
deprimido y a una reducción en el número de conductas, lo cual según Lewinsohn son
los fenómenos primarios de la depresión. Otros síntomas de la depresión, tales como la
baja autoestima y la desesperanza, serían la consecuencia lógica de la reducción en el
nivel de actividad. Por tanto, la pérdida o falta de refuerzos positivos contingente a la
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 16
conducta constituiría para Lewinsohn la causa suficiente de la depresión que, a su vez,
podría deberse a la ocurrencia de los siguientes factores aislados o en combinación: a)
un ambiente que no proporciona el reforzamiento suficiente; b) falta de habilidades
sociales para obtener reforzamiento de un ambiente dado, y c) incapacidad de disfrutar
de los reforzadores disponibles debido a que el individuo presenta altos niveles de
ansiedad social que, al interferir con la puesta en marcha de sus habilidades sociales, le
impiden acceder a los refuerzos sociales. Finalmente, Lewinsohn señalaba ciertos
factores mantenedores de la depresión a corto y a largo plazo. A corto plazo, la
conducta depresiva se mantendría al provocar refuerzo social positivo por parte de las
personas de su entorno en forma de simpatía, atención, apoyo y afecto. Pero a largo
plazo, la conducta depresiva llegaría a ser aversiva para esas otras personas, las cuales
empezarían a evitar al individuo deprimido. El reforzamiento se vería así reducido y se
establecería una espiral patológica que exacerbaría o mantendría en el tiempo la
sintomatología depresiva (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 276).
A diferencia de sus predecesores, Charles Costello (1972) apuntaba que el rasgo
más característico de las personas deprimidas es la pérdida de interés general por el
medio que les rodea (por ejemplo, pérdida de apetito, del deseo sexual o del interés en
sus aficiones favoritas). Esta característica se explica por una pérdida general de la
efectividad de los reforzadores que constituye, pues, la causa suficiente y necesaria de la
depresión. Según Costello, los siguientes dos factores, aislados o en combinación, serían
los principales responsables de esa pérdida general de efectividad de los reforzadores: a)
cambios endógenos bioquímicos y neurofisiológicos, y b) la pérdida de uno o varios de
los estímulos condicionados o estímulos discriminativos de una cadena conductual, bajo
el supuesto de que la efectividad de los reforzadores de una cadena conductual está
supeditada a la realización completa de dicha cadena conductual. Sin embargo,
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 17
cualquier otro factor que conduzca a la pérdida de efectividad de los reforzadores podría
contribuir a la aparición de un episodio depresivo (por ejemplo, las situaciones
especificadas por Ferster o Lewinsohn) (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 276).
2.2.3. Teorías cognitivas de los trastornos depresivos
De manera general, las teorías cognitivas de los trastornos depresivos comparten
el mismo supuesto básico: ciertos procesos cognitivos juegan un papel fundamental en
el inicio, el curso o la remisión de la depresión. Siguiendo a Ingram y Wisnicki (1991),
se pueden delimitar tres clases de teorías cognitivas de la depresión que responden,
principalmente, a los antecedentes conceptuales de las cuales derivan, pero que reflejan
también diferentes supuestos cognitivos, el uso de fuentes diferentes de datos y un
interés por unidades cognitivas de análisis distintas. Estos tres tipos de teorías son: las
teorías del procesamiento de información, las teorías cognitivo-sociales y las teorías
conductuales-cognitivas (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 276).
[Link]. Teorías del procesamiento de información
Estas teorías se inspiran en el paradigma del procesamiento de información y
utilizan constructos teóricos derivados de la psicología experimental cognitiva como
elementos centrales en su conceptuación de la depresión. Todas estas teorías se
adscriben a la metáfora del hombre como sistema de procesamiento de la información:
en un entorno continuamente cambiante que demanda capacidades adaptativas, el
individuo construye activamente la realidad mediante la selección, codificación,
almacenamiento y recuperación de la información presente en el medio. La información
sobre sí mismo y sobre el mundo experimenta transformaciones cognitivas y afecta a las
respuestas tanto emocionales como conductuales de la propia persona, produciéndose
una interdependencia entre cognición, emoción y conducta. La teoría más conocida de
esta categoría es la propuesta por Aaron Beck. Partiendo de su experiencia clínica, Beck
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 18
ha ido desarrollando una teoría que acoge completamente los supuestos teóricos y la
metodología del paradigma del procesamiento de información (Beck y Clark, 1988).
Términos como «esquemas», «activación», «pensamientos automáticos» o «sesgos
atencionales», son comunes a los dos ámbitos, aunque haya cierta distancia entre el
significado clínico y el significado estrictamente experimental (Belloch, Sandín, &
Ramos, 2009, p. 276).
[Link]. Teoría de Beck
La premisa básica de la teoría cognitiva de Beck es que en los trastornos
depresivos existe una distorsión o sesgo sistemático en el procesamiento de la
información. Tras un suceso vital que suponga una pérdida o un fracaso, es bastante
frecuente la aparición de sentimientos de tristeza y abatimiento. Sin embargo, en las
personas depresivas aparece un sesgo o distorsión en el procesamiento de los sucesos
que implican una pérdida o privación. Los individuos depresivos valoran excesivamente
esos sucesos negativos, los consideran globales, frecuentes e irreversibles, mostrando lo
que se conoce como la tríada cognitiva negativa: una visión negativa del yo, del mundo
y del futuro. Esta tríada resulta de una amplificación de los sentimientos de tristeza y
abatimiento, bien en su duración, en su frecuencia o en su intensidad, de forma que
interfieren extraordinariamente con la capacidad adaptativa del individuo que los sufre
(Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 277).
Ese procesamiento cognitivo distorsionado o sesgado que aparece en la
depresión conduce, según Beck, al resto de los síntomas afectivos, conductuales,
motivacionales y fisiológicos que caracterizan al trastorno. Sin embargo, este tipo de
procesamiento, al igual que los demás síntomas, puede ser el producto de muchos
factores y, así, en la etiología de la depresión pueden estar implicados factores
genéticos, evolutivos, hormonales, físicos y psicológicos. No obstante, cualquiera que
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 19
sea la etiología, este tipo de procesamiento distorsionado o sesgado es una parte
intrínseca del síndrome depresivo y funciona como factor de mantenimiento de la
depresión (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 277).
Entre todas las posibles causas distantes que pueden provocar ese procesamiento
distorsionado o sesgado de información (por ejemplo, ciertas enfermedades físicas,
predisposiciones hereditarias o traumas evolutivos), la teoría cognitiva de Beck afirma
que en muchos casos de depresión no endógena la etiología tendría que ver con la
interacción de tres factores: a) la presencia de actitudes o creencias disfuncionales sobre
el significado de ciertas clases de experiencias, actitudes que impregnan y condicionan
la construcción de la realidad; b) una alta valoración subjetiva de la importancia de esas
experiencias que resulta de la estructura de personalidad del individuo, y c) la
ocurrencia de un estresor específico a los anteriores factores, es decir, un suceso
considerado importante y que incide directamente sobre las actitudes disfuncionales del
individuo (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 277).
Beck usa el formalismo de los esquemas para explicar cómo las actitudes o
creencias disfuncionales están representadas mentalmente y afectan al procesamiento de
la información. Según dice Beck, «los esquemas son estructuras funcionales de
representaciones relativamente duraderas del conocimiento y la experiencia anterior»
(Beck y Clark, 1988). Estas estructuras cognitivas dirigen la percepción, codificación,
organización, almacenamiento y recuperación de la información del entorno. Los
estímulos consistentes con los esquemas se elaboran y codifican, mientras que la
información inconsistente se ignora y olvida. Este procesamiento de «arriba-abajo» de
carácter simplificador sacrifica una eventual pérdida de información o una distorsión de
la misma en aras de un principio de «economía cognitiva». En el caso de los esquemas
disfuncionales, el resultado de ese proceso simplificador es un procesamiento
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 20
desadaptativamente distorsionado de la información y una ulterior interpretación
desadaptativamente sesgada de la realidad (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 277).
Los esquemas responsables del procesamiento sesgado de la información en los
individuos depresivos, los esquemas disfuncionales depresógenos, se diferencian de los
esquemas de las personas normales tanto en su estructura como en el contenido de la
información que almacenan. En cuanto al contenido, los esquemas disfuncionales
contienen reglas, creencias tácitas y actitudes estables del individuo acerca de sí mismo
y del mundo, que son de carácter disfuncional y poco realistas porque establecen
contingencias tan inflexibles e inapropiadas para determinar la propia autovalía que es
muy fácil que los acontecimientos normales de la vida diaria obstaculicen los intentos
del individuo por cumplir tales contingencias. A menudo, estas actitudes y creencias
están conectadas con recuerdos relevantes a su desarrollo y formación, recuerdos que
tienen que ver con experiencias tempranas de la infancia. En cuanto a la estructura, los
esquemas disfuncionales en la depresión tienden a ser más rígidos, impermeables y
concretos que los esquemas adaptativos y flexibles de los individuos normales (Belloch,
Sandín, & Ramos, 2009, p. 277).
Por otro lado, Beck (1983, 1987) sugiere que el tipo de estresor que puede
activar un esquema depresógeno también viene determinado por diferencias
individuales en la estructura de personalidad. En la teoría cognitiva, los rasgos de
personalidad se entienden como esquemas cognitivos de un orden jerárquico superior a
los otros esquemas. La teoría cognitiva propone dos dimensiones de personalidad como
factores de vulnerabilidad a la depresión, sociotropía y autonomía. Los esquemas
sociotrópicos incluyen actitudes y creencias que implican una consideración muy
elevada de las relaciones interpersonales y una alta dependencia social a la hora de
juzgar la propia valía. Los esquemas autónomos incluyen actitudes que priman la
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 21
independencia, la libertad de acción, la vida privada y la autodeterminación (Belloch,
Sandín, & Ramos, 2009, p. 278).
La depresión es generada por el tipo de cognición que tiene la persona; es decir
por sus actitudes disfuncionales, estas se expresan mediante pensamientos o imágenes
voluntarias y pensamientos automáticos, que son imágenes o ideas estereotipadas de
manifestación repetitiva e intencionada que no son sencillamente controlables; ambos
pensamientos comprenden el discurso interno del individuo, de manera que son
relativamente asequibles a la conciencia y dañinos psicológicamente. En la depresión
giran en torno a los temas de pérdida, fallo, rechazo, incomprensión y desesperanza, que
en conjunto configurarían la triada cognitiva negativa, esta implica una visión negativa
de sí mismo, del mundo y del futuro (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 278).
[Link]. Hipótesis de la activación diferencial de Teasdale
John Teasdale (1983, 1988) ha desarrollado una teoría de la depresión, conocida
como la «hipótesis de la activación diferencial», a partir de la teoría de la depresión de
Beck y del modelo de redes asociativas propuesto por Bower (1981) para explicar las
relaciones entre emoción y cognición. Brevemente, este último modelo postula que cada
emoción en particular está representada en la memoria por una unidad o nodo
específico, al cual están conectados un conjunto de rasgos asociados a esa emoción,
tales como su experiencia subjetiva, su patrón característico de respuestas autonómicas,
los términos verbales que la describen y cogniciones que contienen tanto descripciones
de los sucesos que evocan esa emoción como pensamientos, creencias y recuerdos que
han sido almacenados en la memoria como resultado de experiencias tempranas de
aprendizaje que han asociado el nodo de esa emoción con dichas cogniciones. En el
caso del nodo de la tristeza o depresión, estas últimas cogniciones serían negativas.
Cuando un nodo en particular es activado, se experimenta la emoción correspondiente y
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 22
la activación se propaga a través de las conexiones del nodo para evocar otras
manifestaciones de la emoción (Bower, 1981) citado por (Belloch, Sandín, & Ramos,
2009, p. 280).
La teoría de Teasdale es un modelo de vulnerabilidad-estrés en el que se asume
que el tipo de acontecimientos que a la postre provoca una depresión clínica en algunos
individuos es capaz de producir al menos un estado de ánimo deprimido transitorio o
leve en la mayoría de las personas. Siguiendo el modelo de Bower (1981), Teasdale
asume que el inicio de los síntomas depresivos resulta de la activación del nodo de la
depresión tras la ocurrencia de un suceso estresante. Esta activación se propaga a los
nodos o constructos cognitivos asociados. Si esta actividad cognitiva reactiva a su vez el
nodo depresivo a través de un mecanismo de tipo cíclico (mediante bucles cognitivos) y
se establece un círculo vicioso entre el nodo depresivo y los nodos cognitivos, entonces
el estado de depresión inicial se intensificará o mantendrá en el tiempo. Por tanto, la
fuente original de la depresión no importa mucho, sino que el factor crítico que
determina si un estado de ánimo deprimido inicial se intensifica hasta convertirse en una
depresión clínica o, por el contrario, permanece como un estado leve y transitorio que
pronto desaparecerá, es el establecimiento de ese círculo vicioso basado en una relación
recíprocamente reforzante entre estado de ánimo deprimido y procesamiento cognitivo
negativo (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 280).
Según Teasdale, la probabilidad de que este ciclo se establezca depende de si los
nodos o constructos cognitivos activados tras la activación inicial del nodo depresivo
suponen la interpretación de los acontecimientos que le ocurren al individuo como
sucesos altamente aversivos e incontrolables. No es de extrañar, pues, que Teasdale
afirme que «de primirse por estar deprimido» es algo que puede mantener o empeorar la
depresión (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 280).
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 23
Tales interpretaciones y, por tanto, el establecimiento de un círculo vicioso
depresógeno dependen de complejas interacciones entre factores ambientales,
biológicos y psicológicos. Por ejemplo, algunas situaciones son tan estresantes que la
mayoría de la gente las interpretaría como incontrolables o altamente aversivas, siendo
el grado de apoyo social que experimentan el que influiría más decisivamente en su
interpretación final. Asimismo, factores biológicos pueden ser importantes a la hora de
determinar la intensidad de la activación inicial del nodo depresivo y, por ende, la
intensidad de la activación de los nodos cognitivos negativos con aquél asociados. Sin
embargo, Teasdale subraya la importancia de los factores psicológicos (Belloch, Sandín,
& Ramos, 2009, p. 280).
Así, Teasdale afirma que esas interpretaciones depresógenas están a su vez en
función de diferencias individuales en cuanto a los nodos cognitivos negativos que
existen en la memoria, o diferencias en disponibilidad (por ejemplo, como resultado del
tipo de experiencias de aprendizaje vividas), y en función de diferencias individuales en
cuanto a la facilidad con que tales nodos se pueden activar, o diferencias en
accesibilidad (por ejemplo, como resultado de haber experimentado tales experiencias
repetidamente). Pero, además, Teasdale hace una distinción muy importante, pues
señala que tales interpretaciones dependen también, primero, de diferencias individuales
en cuanto al patrón de procesos cognitivos que el individuo exhibe en un estado de
ánimo normal y, segundo, de diferencias individuales en cuanto al patrón de procesos
cognitivos activado cuando la persona experimenta un estado de ánimo deprimido. Por
ejemplo, si en un estado de ánimo normal es muy probable que el individuo piense de sí
mismo que es un inútil o es muy probable que recuerde un acontecimiento en el cual se
mostrara como una persona inútil, es decir, si tales nodos o constructos cognitivos de
tipo autorreferente negativo existen o están disponibles en la memoria de esa persona
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 24
(disponibilidad) y además son fáciles de activar o acceder (accesibilidad), es mucho más
probable que interprete cualquier nuevo acontecimiento en términos negativos. Sin
embargo, para Teasdale la clave de la depresión son los constructos cognitivos
activados una vez que el individuo está deprimido. Sobre este último patrón de procesos
cognitivos se centra fundamentalmente la hipótesis de la activación diferencial, dando
sentido a su nombre (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 280).
Teasdale sugiere que, una vez deprimido, la activación de nodos cognitivos
relacionados con evaluaciones globales negativas de uno mismo o la activación de
nodos cognitivos que conduzcan a interpretar la experiencia como muy aversiva e
incontrolable (por ejemplo, el estilo atribucional depresógeno que se explicará más
adelante dentro de la teoría de la desesperanza), determinan, a través de los mecanismos
mediadores expuestos (propagación de activación, bucles cognitivos, etc.), que el estado
de depresión se empeore, lo cual a su vez intensifica la activación de esos nodos
cognitivos negativos, estableciéndose, pues, un círculo vicioso que hace que el estado
inicial de depresión se agrave y persista durante más tiempo, dando lugar a una
depresión clínica (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 280).
Como en la teoría de Beck, ese tipo de interpretaciones y autoevaluaciones
negativas, que equivalen a la tríada cognitiva negativa de Beck, son las que moderan el
papel de los factores ambientales. Sin embargo, a diferencia de la teoría de Beck que
propone que tales interpretaciones y autoevaluaciones se producen cuando un individuo
encuentra un acontecimiento estresante que está relacionado con sus particulares
esquemas cognitivos de vulnerabilidad (autonómicos o sociotrópicos), la teoría de
Teasdale no cree que el emparejamiento entre tipo de suceso y tipo de nodos o
constructos cognitivos sea un requisito necesario para la depresión:
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 25
La hipótesis de la activación diferencial concibe el incremento en accesibilidad
de los constructos y representaciones negativas como una consecuencia del
estado depresivo que reactiva los constructos negativos que han sido más
frecuente y prototípicamente asociados con experiencias previas de depresión en
su totalidad. De ahí se sigue que quedarían afectados una más amplia variedad
de constructos y, más importante, que estos constructos no necesitan tener una
relación particularmente estrecha con el acontecimiento que inicialmente
provocó la depresión actual. Incluso se esperaría que estados de ánimo
depresivos originalmente resultantes de fluctuaciones en algunos procesos
biológicos endógenos estuvieran asociados con un incremento en la
accesibilidad de una variedad de constructos y representaciones negativas
(Teasdale, 1988, p. 255) citado por (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 281).
Recientemente, Teasdale ha modificado su hipótesis incluyendo una
reconceptualización en términos cognitivos de los conceptos de «kindling» (activación
inducida propagada) y sensibilización para explicar la mayor susceptibilidad a la
recurrencia de episodios depresivos de los individuos con una historia previa de
depresión (Segal, Williams, Teasdale y Gemar, 1996). Según esta modificación, en el
proceso de «kindling», la reactivación continua de los nodos cognitivos negativos o
estructuras negativas de la memoria produciría interconexiones tan densas entre tales
nodos que la activación de un solo nodo o elemento de la estructura es probable que
active el resto de nodos, es decir, la estructura negativa en su conjunto. Esto implica,
pues, que un amplio rango de estímulos puede activar la red cognitiva negativa entera
con sólo activar un elemento. En el proceso de sensibilización, la activación repetida de
los constructos depresivos durante los episodios previos de depresión produciría un
descenso en el nivel de activación de estas estructuras. A partir de estos dos conceptos,
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 26
Teasdale y su equipo puede explicar el hecho de que, a medida que aumenta la
experiencia personal de episodios de depresión mayor, se requieren estresores
ambientales de menor magnitud para provocar la recaída o la recurrencia de un episodio
depresivo. En el contexto de la reconceptualización de Teasdale, a medida que la
persona experimenta más episodios depresivos, habría una mayor facilidad para la
activación de todos los procesos cognitivos negativos en su conjunto y habría un
descenso en el umbral de activación de tales procesos, todo lo cual crearía una espiral
escalonada de relaciones recíprocamente reforzantes entre procesamiento cognitivo
negativo y estado de ánimo deprimido; por tanto, la próxima vez solamente se requeriría
un estímulo estresante muy pequeño para activar la estructura completa de constructos
depresivos y, por ende, la depresión (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 281).
2.2.4. Teorías cognitivo-sociales
Estas teorías descansan sobre constructos desarrollados dentro de la tradición de
las teorías del aprendizaje social y de la psicología social. De entre todas las teorías
susceptibles de ser clasificadas bajo esta etiqueta (por ejemplo, la teoría de la
perseveración autorregulatoria de Pyszczynski y Greenberg, 1987, 1993; la teoría del
autocontrol de Hyland, 1987), merece especial atención la teoría de la desesperanza y
sus precursores, puesto que han constituido uno de los planteamientos teóricos más
estimulantes y provocativos en la investigación sobre depresión. La teoría de la
desesperanza ha tenido una curiosa trayectoria. Su precursor original fue la teoría de la
indefensión aprendida de Seligman (1975), un modelo cognitivo-conductual nacido de
los estudios experimentales sobre aprendizaje animal que, no obstante, expondremos en
este apartado por motivos didácticos. El trasvase de este modelo al estudio de la
conducta humana supuso su complejización incluyendo diversas variables cognitivas
moduladoras, lo que dio lugar a la teoría reformulada de la indefensión aprendida de
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 27
Abramson, Seligman y Teasdale (1978). Una versión posterior de esta última ha
supuesto, a su vez, la formulación de la teoría de la desesperanza de Abramson,
Metalsky y Alloy (1989) citados por (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 281).
[Link]. Teoría de la indefensión aprendida
Martin Seligman (1975), partiendo de ortodoxos principios del
condicionamiento clásico e instrumental, estudió los efectos que, en animales,
producían series de choques eléctricos inescapables. Ante este tipo de situaciones
incontrolables se descubrió que los animales llegaban a desarrollar un patrón de
conductas y de cambios neuroquímicos semejantes al de los deprimidos (véase la Tabla
10.3), fenómeno al que se le dio el nombre de desamparo o indefensión aprendida
(Polaino y Vázquez, 1981, 1982). Sin embargo, Seligman ofrece una explicación de tipo
cognitivo, pues propone que estas conductas se desarrollan sólo cuando el animal no
tiene esperanza de poder controlar nunca la situación aversiva en la que se encuentra.
Seligman (1975; Miller, Rosellini y Seligman, 1983) aplicó este modelo experimental-
animal al estudio de la conducta humana y postuló que la pérdida percibida de control
del ambiente o expectativa de incontrolabilidad (es decir, el aprendizaje por parte del
individuo de que existe una independencia entre sus respuestas y las consecuencias
ambientales) es causa suficiente de la aparición de una reacción depresiva en humanos,
y que tal expectativa es fruto de cualquiera de los siguientes dos factores: a) una historia
de fracasos en el manejo de situaciones, y b) una historia de reforzamientos sobre una
base no contingente que no haya permitido que la persona aprenda las complejas
aptitudes necesarias para controlar el ambiente. Este modelo originó una gran cantidad
de investigación, en parte debido a que era una hipótesis intuitiva y con mucho atractivo
que era susceptible de contrastación empírica. No obstante, su trasvase al estudio de la
depresión humana pronto encontró notables dificultades, las cuales apuntaban sobre
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 28
todo al hecho de que la teoría podría considerarse un buen modelo de síntomas
depresivos (por ejemplo, retardo psicomotor), pero no tanto del complejo síndrome de
problemas que constituye la depresión humana (Costello, 1993) citado por (Belloch,
Sandín, & Ramos, 2009, p. 281).
[Link]. Teoría reformulada de la indefensión aprendida
Lynn Abramson, Martin Seligman y John Teasdale (1978) sugirieron que la
teoría de la indefensión presentaba al menos cuatro problemas. En primer lugar, la
teoría no explicaba la baja autoestima típica de la depresión: si no hay modo de escapar
de la situación, ¿por qué existe una disminución de la autoestima? Un segundo
problema, relacionado con el anterior, es que la teoría tampoco daba cuenta del hecho
de que los depresivos a menudo se autoinculpan por sus fallos. En tercer lugar, la teoría
no explicaba la cronicidad y generalidad de los déficits depresivos. Finalmente, el
cuarto problema era que la teoría tampoco daba una explicación satisfactoria del estado
de ánimo deprimido como síntoma de la depresión (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p.
282).
Para resolver estas y otras deficiencias, Abramson y su equipo (1978), basándose
en las teorías atribucionales de la psicología social, postulan que la exposición a
situaciones incontrolables no basta por sí misma para desencadenar reacciones
depresivas (Vázquez y Polaino, 1983). En efecto, según estos autores, al experimentar
una situación incontrolable las personas intentan darse una explicación sobre la causa de
la incontrolabilidad. Si en esa explicación se atribuye la falta de control a factores
internos se produce un descenso de la autoestima, mientras que esto no ocurre si la
atribución se hace a factores externos. Atribuir la falta de control a factores estables
conduciría a una expectativa de incontrolabilidad en situaciones futuras y, en
consecuencia, la indefensión y los déficits depresivos se extenderían en el tiempo. De
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 29
forma similar, la atribución de la falta de control a factores globales provocaría
expectativa de incontrolabilidad en otras situaciones y, por ende, la indefensión y los
déficits depresivos se generalizarían a otras situaciones. Por el contrario, la atribución
de la falta de control a factores inestables y específicos supondría sentimientos de
indefensión y déficit depresivos de corta duración, específicos a la situación en cuestión
(Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 282).
Este análisis atribucional apelando a tres dimensiones atribucionales,
internalidad-externalidad, estabilidad-inestabilidad y globalidad-especificidad resolvía
los tres primeros problemas, pero no el cuarto. Abramson y cols. (1978) solventaron
este último problema postulando un factor motivacional: la depresión solamente
ocurriría en aquellos casos en los que la expectativa de incontrolabilidad se refería a la
pérdida de control de un suceso altamente deseable o a la ocurrencia de un hecho
altamente aversivo (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 282).
Por último, Abramson y su equipo (1978) señalaron la presencia de un factor de
vulnerabilidad cognitiva a la depresión: la existencia de un estilo atribucional
consistente en la tendencia a atribuir los sucesos incontrolables y aversivos a factores
internos, estables y globales. Este estilo atribucional depresógeno estaría presente en las
personas proclives a la depresión, pero no en otros individuos (Belloch, Sandín, &
Ramos, 2009, p. 282).
[Link]. Teoría de la desesperanza
Once años más tarde, Lynn Abramson, Geraid Metalsky y Lauren Alloy (1989)
publicaron una revisión de la formulación de 1978 buscando resolver sus tres
principales deficiencias: a) no presenta una teoría explícitamente articulada de la
depresión; b) no incorpora los hallazgos de la psicopatología descriptiva acerca de la
heterogeneidad de la depresión, y c) no incorpora de forma plena descubrimientos
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 30
significativos obtenidos por la psicología social, de la personalidad y cognitiva
(Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 283).
Para resolver la segunda deficiencia, la teoría de la desesperanza postula una
nueva categoría nosológica de los trastornos depresivos, la depresión por desesperanza,
definida principalmente por su causa. La causa suficiente y próxima para que aparezca
este tipo de depresión es la desesperanza: la expectativa negativa acerca de la ocurrencia
de un suceso valorado como muy importante («desesperanza» en el sentido coloquial
del término) unida a sentimientos de indefensión sobre la posibilidad de cambiar la
probabilidad de ocurrencia de ese suceso. Aun siendo la indefensión un elemento
necesario para desarrollar desesperanza, es ésta la clave causal de la depresión en el
nuevo modelo explicativo, modelo que sólo se extendería a ciertos tipos de depresión,
aquellos caracterizados precisamente por la desesperanza (Belloch, Sandín, & Ramos,
2009, p. 283).
Para resolver la primera deficiencia, la teoría claramente se explicita como un
modelo de diátesis-estrés y especifica una cadena de causas distantes y próximas que
incrementan la probabilidad de depresión y que culminan en la desesperanza. A
diferencia de la teoría de la indefensión aprendida, no se habla de «sucesos
incontrolables», sino de «sucesos vitales negativos». Este pequeño matiz es importante
puesto que el modelo se vincula así a los estudios epidemiológicos que ponen de
manifiesto que la presencia de sucesos estresantes negativos está asociada con la
aparición de reacciones depresivas (por ejemplo, Brown y Harris, 1978; Buendía, 1991)
citados por (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 283).
Las clases de atribuciones que la gente hace acerca de esos sucesos y el grado de
importancia que les confiere con tribuyen al desarrollo de la desesperanza y de los
síntomas de la depresión por desesperanza. Brevemente, cuando los sucesos vitales
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 31
negativos se atribuyen a factores estables y globales y se ven como importantes, la
probabilidad de desarrollo de los síntomas depresivos es mayor. Si además de la
estabilidad y la globalidad interviene la internalidad, la desesperanza puede
acompañarse, aunque no necesariamente como se postulaba en 1978, de una baja
autoestima. La autoestima no es, por tanto, una característica necesaria de la
sintomatología de este nuevo tipo propuesto de depresión. De todos modos, es la
globalidad y la estabilidad de las atribuciones lo que determinaría el alcance de la
desesperanza. Una atribución más estable pero específica daría lugar no a un estado
general de desesperanza, sino a un «pesimismo circunscrito» (Belloch, Sandín, &
Ramos, 2009, p. 283).
Intentando solventar la tercera deficiencia, Abramson y su equipo (1989)
rescatan de la psicología social la importancia de la información situacional a la hora de
determinar el tipo de atribuciones que las personas hacen. En este sentido, la
información situacional que sugiere que un suceso negativo es bajo en consenso (por
ejemplo, «le pasa a poca gente lo que me está pasando»), alto en consistencia (por
ejemplo, «me pasa lo mismo a menudo») y bajo en distintividad (por ejemplo, «no sólo
me pasa en esa circunstancia, sino en muchas otras») favorece una explicación
atribucional conducente a la desesperanza (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 283).
La teoría plantea que la desesperanza puede ser producto de las conclusiones a
las que una persona llega sobre las consecuencias del suceso negativo, una parte
peculiar es que no se incluyen síntomas del tipo de los errores y distorsiones cognitivos
de Beck en la depresión por desesperanza. Los autores de este modelo refieren al
respecto que hay probabilidad de que los depresivos pudieran ser más exactos en su
visión de la realidad que los no deprimidos, fenómeno que se ha llamado como realismo
depresivo (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 284).
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 32
[Link]. Teoría de los estilos de respuesta
La «teoría de los estilos de respuesta» de Susan Nolen-Hoeksema (1991) no es
una teoría sobre el origen de la depresión, sino sobre los factores que explican su curso.
Nolen-Hoeksema propuso que la manera en que las personas responden a los primeros
síntomas depresivos influye en su duración y gravedad. En concreto, aquellas personas
que presentan respuestas rumiativas sufrirán durante más tiempo y con mayor
intensidad los síntomas depresivos que aquellas que sean capaces de distraerse de los
mismos (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 285).
Estas respuestas rumiativas de la depresión, son en realidad conductas y
pensamientos que centran la atención de una persona en sus síntomas depresivos, en
pocas palabras se refieren a las conductas de retraimiento que tiene la persona para
pensar sobre los síntomas depresivos que experimenta, hablar todo el tiempo sobre
ellos, o pensar de manera recurrente sobre sus posibles causas o consecuencias, estas
respuestas se identifican por la incapacidad de la persona por buscar soluciones o
estrategias de afrontamiento a la depresión y se centralizan concretamente en su
sentimiento de minusvalía y desmotivación (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 285).
Esta teoría postula que los individuos desarrollan tipos de respuesta ante la
depresión, es decir, patrones de conducta, pensamientos sólidos y estables que la
persona va demostrando en situaciones en las que aparece la depresión. Se planea
mecanismos psicológicos que expondrían el efecto del estilo rumiativo, el primero
refiere que las rumiaciones acrecientan los efectos del estado de ánimo depresivo sobre
las cogniciones, haciendo que aquellos pensamientos negativos que la persona
experimenta sobre su pasado, presente y futuro sean más sobresalientes, agravando el
estado de ánimo deprimido; segundo, la actividad rumiativa reduce la generación de
soluciones efectivas a los problemas; tercero, las respuestas rumiativas interfieren en la
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 33
iniciación de conductas instrumentales, como por ejemplo; salir con los amigos, las
cuales permiten tener reforzamiento positivo. El pensamiento rumiativo en la depresión
disminuye el efecto beneficioso que tiene el apoyo social en la depresión, provocando
más problemas en las redes sociales de la persona deprimida (Belloch, Sandín, &
Ramos, 2009, p. 285).
En cuanto a su origen, la teoría sugiere que estos son aprendidos,
fundamentalmente en la infancia, a partir de las conductas de los padres y de otras
figuras relevantes en la vida de los niños (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 285).
2.2.5. Teorías conductuales-cognitivas
Hemos agrupado aquí teorías que suponen la extensión conceptual de modelos
más «genuinamente» conductuales. A diferencia de estos últimos, que enfatizan el
control externo situacional y las conductas externas, las teorías conductuales-cognitivas
se centran más en la varianza personal de la interacción Persona × Situación e incluyen
procesos cognitivos, e incluso estructuras cognitivas, en su conceptuación de la
depresión (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 285).
[Link]. Teoría del autocontrol de Rehm
Lynn Rehm (1977) elaboró una teoría de la depresión basada en el aprendizaje
social y que trataba de integrar elementos de las teorías de Lewinsohn, Beck y Seligman
dentro del marco del modelo de autocontrol de Kanfer (1970). Brevemente, los modelos
de autocontrol, como el de Kanfer (1970) o el de autoeficacia de Bandura (1986), son
teorías del comportamiento humano que se centran en los procesos de regulación de la
propia conducta que implican la manipulación de aspectos situacionales y la disposición
de contingencias y consecuencias alternativas para así obtener metas a largo plazo
(Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 286).
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 34
En concreto, el modelo de Kanfer (1970) describe el control de la propia
conducta a través de un proceso de tres fases que conforma un bucle de
retroalimentación: autoobservación, autoevaluación y autorreforzamiento (Belloch,
Sandín, & Ramos, 2009, p. 286).
Como los teóricos conductuales, Rehm parte de que la depresión es
consecuencia de la pérdida de una fuente de reforzamiento externa. Por tanto, en estas
condiciones de ausencia de reforzamiento externo el control propio de la conducta es
más importante y, en consecuencia, los modelos de autocontrol son claramente
relevantes. Así, Rehm subraya que en la depresión las personas están desesperanzadas
sobre sus metas a largo plazo y se sienten incapaces de controlar su propia conducta
(Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 286).
La teoría de la depresión de Rehm puede concebirse, pues, como un modelo de
diátesis-estrés: un déficit en el repertorio de conductas de autocontrol (factor de
vulnerabilidad) interactúa con la pérdida o ausencia de reforzadores externos (factor de
estrés) para desencadenar un episodio depresivo. Tal déficit, según Rehm, se concreta
en cualquier combinación de las siguientes condiciones:
a. Déficit en las conductas de autoobservación: Los individuos vulnerables a la
depresión muestran una tendencia a prestar mayor atención a los sucesos
negativos que a los positivos, lo que explicaría la visión negativa y pesimista
que manifiestan una vez deprimidos. Estos individuos también muestran una
tendencia a prestar mayor atención a las consecuencias inmediatas de la
conducta que a las consecuencias a largo plazo, por lo que no pueden mirar más
allá de las circunstancias negativas actuales cuando toman decisiones
conductuales (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 286).
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 35
b. Déficit en las conductas de autoevaluación: Los individuos que tienen criterios o
estándares muy rigurosos o muy altos de autoevaluación son más vulnerables a
la depresión, ya que a menudo no pueden alcanzar tales criterios y, por tanto, se
evalúan de manera negativa. Además, la presencia de errores de autoatribución,
en concreto, una atribución interna, estable y global para los sucesos negativos,
y una atribución externa, inestable y específica para los sucesos positivos, es
otro déficit que, como en las teorías anteriormente vistas de la indefensión
aprendida y de la desesperanza, hace a una persona más vulnerable a la
depresión (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 286).
c. Déficit en las conductas de autorreforzamiento: La persona deprimida se
administra insuficientes recompensas o se administra excesivos castigos. Esto es
debido en parte a los déficits en las conductas de autoobservación y
autoevaluación antes mencionados ya que, por ejemplo, si el individuo tiene
unos criterios muy altos y sólo se fija en los aspectos negativos de su conducta,
difícilmente podrá autoadministrarse recompensas y sí, por el contrario, tenderá
a autocastigarse. Este patrón de autorreforzamiento explicaría en parte el bajo
nivel de actividad de los deprimidos y su excesiva inhibición (Belloch, Sandín,
& Ramos, 2009, p. 286).
Estos déficits en el repertorio de habilidades de autocontrol se adquieren durante el
proceso de socialización de la persona y parecen constituir rasgos más o menos estables
que podrían ser detectados con anterioridad a la ocurrencia del episodio depresivo. Es
más, Rehm asume que las habilidades de control son como un «programa de individuo
emplea en todos los dominios conductuales que impliquen la consecución de metas a
largo plazo y, por tanto, asume que el déficit depresivo en habilidades de autocontrol se
generaliza a diversas situaciones, explicando así que la desadaptación y mal
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 36
funcionamiento del individuo depresivo abarque muchas áreas de su vida (social,
laboral, relaciones de pareja, etc.) (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 286).
[Link]. Teoría de la autofocalización de Lewinsohn
A pesar de ser un genuino representante de los modelos conductuales, Peter
Lewinsohn ha dado en los últimos años un giro radical a sus planteamientos iniciales
para así abarcar otra serie de elementos. Su nueva teoría (Lewinsohn, Hoberman, Teri y
Hautzinger, 1985) representa un intento por ampliar e integrar su anterior modelo
conductual con los descubrimientos obtenidos desde enfoques cognitivos y con los
trabajos realizados dentro de la psicología social sobre el fenómeno de la autoconciencia
(Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 287).
Siguiendo la tradición conductual, Lewinsohn y su equipo postulan que los factores
ambientales son los responsables primarios de la depresión, aunque habría factores
cognitivos que mediarían los efectos del ambiente. En particular, la principal variable
mediadora sería un aumento de la autoconciencia (es decir, un aumento transitorio y
situacional en la autofocalización o cantidad de atención que una persona dirige hacia sí
mismo en lugar de hacia el ambiente), aumento que sería resultado de los esfuerzos
infructuosos del individuo de enfrentarse y resolver los acontecimientos estresantes que
le ocurren. Cuando una persona pasa por un evento depresivo, significa que hubo un
suceso antecedente, la cual la define como cualquier suceso que aumenta la
probabilidad de ocurrencia futura de depresión, estas son llamadas, estresores (Belloch,
Sandín, & Ramos, 2009, p. 287).
Lewinsohn explica las características de la depresión a partir del curso que esta
toma, de manera más literal refiere que:
Se asume que estos acontecimientos (los estresores) inician el proceso
depresógenos en tanto en cuanto interrumpen importantes patrones adaptativos
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 37
de conducta del individuo y este no es capaz de desarrollar otros patrones
adaptativos de conducta del individuo que reemplacen al anterior, los patrones
adaptativos que quedan interrumpidos son patrones conductuales relativamente
automáticos que son necesarias para las interacciones diarias del individuo con
el ambiente. La presencia de los estresores y la consiguiente interrupción de
conductas tienen como resultado una reacción emocional negativa o estado de
ánimo deprimido, cuya intensidad depende de la importancia del acontecimiento
y/o del nivel de interrupción de la conducta cotidiana (Belloch, Sandín, &
Ramos, 2009, p. 287).
Además, la teoría asume la existencia de características de predisposición
(vulnerabilidades e inmunidades) que incrementan o reducen el riesgo de un episodio
depresivo. Estas son características relativamente estables, bien de la persona o de su
ambiente, que influyen no sólo en la probabilidad de ocurrencia de un episodio
depresivo, sino también en la duración de este episodio. Lewinsohn y cols. enumeran
las siguientes características de vulnerabilidad: 1) ser mujer; 2) tener 20-40 años; 3)
tener una historia previa de depresión; 4) tener pocas habilidades de afrontamiento; 5)
tener una sensibilidad elevada a los sucesos aversivos; 6) ser pobre; 7) mostrar una alta
tendencia a la autoconciencia; 8) tener baja autoestima; 9) tener un bajo umbral para la
activación de autoesquemas depresógenos; 10) mostrar dependencia interpersonal, y 11)
tener niños menores de 7 años. Como factores protectores contra la depresión,
Lewinsohn y su equipo señalan: 1) autopercibirse como poseedor de una alta
competencia social; 2) experimentar una alta frecuencia de sucesos positivos, y 3)
disponer de una persona íntima y cercana a la que poder confiarse (Belloch, Sandín, &
Ramos, 2009, p. 288).
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 38
Finalmente, esta teoría recalca un papel importante al estado de ánimo deprimido,
pues alega que es necesario para elaboración de las consecuencias negativas asociadas a
la depresión y que sin su presencia nos hallaríamos ante un síndrome incompleto que no
incluirá las permutas en el procesamiento de la información acerca de sí mismo ni los
cambios de conducta social (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 288).
2.2.6. Teorías interpersonales de los trastornos depresivos
Uno de los últimos planteamientos psicológicos sobre los trastornos depresivos
ha sido el enfoque interpersonal. Este enfatiza la importancia de los factores
interpersonales, tanto sociales como familiares, en la etiología, mantenimiento y
tratamiento de la depresión. Sus bases conceptuales comunes se encuentran en la
escuela interpersonal de psiquiatría de Harry Sullivan, en las investigaciones del grupo
de Palo Alto sobre los patrones de comunicación interpersonal en familias con
miembros esquizofrénicos y en la aplicación a las ciencias sociales de la teoría general
de sistemas, con su énfasis en la interrelación de todos los elementos que componen un
sistema, por ejemplo, una familia (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 288).
Sin embargo, existen diferencias muy importantes en el tipo de influencias
teóricas que subyacen a cada teoría interpersonal de la depresión en particular. Por
ejemplo, la teoría de Klerman, Weissman, Rounsaville y Chevron (1984) proviene de la
tradición psicoanalítica, mientras que las de Coyne (1976), Coates y Wortman (1980) y
Gotlib (Gotlib y Colby, 1987; Gotlib y Hammen, 1992) parten de enfoques
conductuales-cognitivos (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 288).
Prácticamente todos los acercamientos interpersonales a la depresión han tenido
su foco de interés en desarrollar una terapia más eficaz para los trastornos depresivos,
de ahí que abunden las terapias interpersonales y familiares (por ejemplo, Klerman y
cols., 1984; Feldman, 1984; Gotlib y Colby, 1987), pero a la vez escaseen los intentos
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 39
de desarrollar modelos teóricos de depresión fundamentados en los principios
interpersonales (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 288).
Quizá la más clara conceptualización interpersonal de la depresión sea la
presentada por James Coyne (1976). Este autor sugiere que la depresión es una
respuesta a la ruptura de las relaciones interpersonales de las cuales los individuos
solían obtener apoyo social, y que la respuesta de las personas significativas de su
entorno sirve para mantener o exacerbar los síntomas depresivos (Belloch, Sandín, &
Ramos, 2009, p. 288).
Gotlib y cols. asumen que la cadena causal que conduce al desarrollo de un
episodio depresivo se inicia con la ocurrencia de un estresor, bien sea de naturaleza
interpersonal, intrapsíquico o bien un cambio bioquímico; sin embargo, la magnitud de
este estresor depende de causas externas, pero también de ciertos factores de
vulnerabilidad, así trata de explicar el porqué de algunas personas desarrollan episodios
depresivos graves y otras solo estados de ánimo deprimido (Belloch, Sandín, & Ramos,
2009, p. 289).
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 40
2.3. Marco conceptual
Depresión
Trastorno afectivo caracterizado por tristeza, tendencia al llanto, pérdida de
energía, desilusión, desánimo, sentimientos de desvalorización, alteraciones del sueño,
del apetito y del deseo sexual (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 312).
Desesperanza
La expectativa negativa acerca de la ocurrencia de un suceso valorado como
muy importante unida a sentimientos de indefensión sobre la posibilidad de cambiar la
probabilidad de ocurrencia de ese suceso (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 295).
Anhedonia
Incapacidad de obtener placer de actividades que habitualmente producen
sensaciones o sentimientos agradables (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 392).
Astenia
Cansancio, debilidad o falta de energía (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p.
639).
Abulia
Carencia de motivación que se puede expresar como una incapacidad para tomar
decisiones (Belloch, Sandín, & Ramos, 2009, p. 392).
Apatía
Carencia de sentimientos, emociones, intereses o preocupaciones (Belloch,
Sandín, & Ramos, 2009, p. 392).
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 41
2.4. Definición y operacionalización de la variable
Variable Definición Dimensiones Indicadores Instrumento
Depresión Beck (1983) Tristeza, pesimismo, fracaso, Mínimo (0-13), Inventario de
considera a la perdida de placer, sentimientos Leve (14-19), Depresión de
depresión como de culpa, sentimientos de castigo, Moderado (20-28), Beck.
un trastorno del disconformidad con uno mismo, Severo (29-63). Segunda
estado de ánimo, autocrítica, pensamientos o Edición
donde el deseos suicidas, llanto, agitación, (BDI-II),
individuo es pérdida de interés, indecisión, elaborado
atrapado por desvalorización, perdida de por Beck,
pensamientos energía, cambios en los hábitos Steer y
distorsionados, de sueño, irritabilidad, cambios Brown
que ponen en en el apetito, dificultad de (1996) en su
riesgo su salud concentración, cansancio y adaptación
psíquica; citado fatiga, perdida de interés en el argentina por
en Rodríguez, E. sexo. Brenlla y
y Farfán, D. Rodríguez
(2015). (2006).
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 42
Capítulo III
Marco metodológico
3.1. Tipo de investigación
Es de enfoque cuantitativo porque la variable de estudio puede ser medida y
expresada numéricamente.
“El enfoque cuantitativo usa la recolección de datos para probar hipótesis con
base en la medición numérica y el análisis estadístico para establecer patrones de
comportamiento” (Hernández, Fernández & Baptista, 2010).
3.2. Diseño de investigación
Se utilizó el diseño no experimental porque no hubo manipulación de la variable,
sino que se observó en el contexto en que ocurre sin necesidad de crear grupos de
control.
Según Hernández, Fernández y Baptista (2010) “en este tipo de diseño, la
investigación se realiza sin manipular las variables involucradas, sino que se observan
los fenómenos tal y como se presentan en su contexto natural para luego ser
analizados”.
3.3. Nivel de conocimiento esperado
Es de nivel descriptivo, ya que tuvo como función describir un hecho o
fenómeno con el fin de establecer su estructura o comportamiento, sin profundizar en
las causas.
“Los estudios descriptivos buscan especificar las propiedades importantes de
personas, grupos, comunidades o cualquier otro fenómeno que se ha sometido a
análisis” (Hernández, Fernández & Baptista, 2010).
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 43
También es de corte transversal ya que la recolección de los datos se realizó en
un solo momento, es decir, no se realizó un seguimiento posterior.
“En los estudios transversales se recolectan datos en un solo momento, en un
tiempo único, con el propósito de describir variables y analizar su incidencia e
interrelación en un momento dado” (Hernández, Fernández & Baptista, 2010).
3.4. Población, muestra y muestreo
La población estuvo compuesta por 90 estudiantes de psicología, varones y
mujeres, del turno noche de la Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando
de la Mora.
No se recurrió a ningún tipo de muestreo, ya que el instrumento de recolección
de datos fue administrado a la totalidad de la población.
3.5. Técnicas e instrumentos de recolección de datos
Para la realización de esta investigación se utilizó la encuesta, mediante la
técnica de recolección directa, por medio de un cuestionario.
El cuestionario seleccionado para esta investigación fue el Inventario de
Depresión de Beck. Segunda Edición (BDI-II), elaborado por Beck, Steer y Brown
(1996) en su adaptación argentina por Brenlla y Rodríguez (2006).
Descripción del instrumento
El Inventario de Depresión de Beck. Segunda Edición (BDI-II) es un
instrumento de autoinforme compuesto por 21 ítems cuya finalidad es evaluar la
presencia y severidad de la depresión en adultos y adolescentes a partir de los 13 años.
Esta versión del BDI fue desarrollada para evaluar la presencia y severidad de la
depresión a través de los síntomas correspondientes a los criterios diagnósticos de los
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 44
trastornos depresivos descriptos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los
Trastornos Mentales. Cuarta Edición (DSM-IV, 1994) de la American Psychiatric
Association (Beck, Steer y Brown, 1996) citados por Brenlla y Rodríguez (2006).
Entre los síntomas que componen los 21 ítems del BDI-II, se encuentran;
Tristeza, pesimismo, fracaso, perdida de placer, sentimientos de culpa, sentimientos de
castigo, disconformidad con uno mismo, autocrítica, pensamientos o deseos suicidas,
llanto, agitación, pérdida de interés, indecisión, desvalorización, perdida de energía,
cambios en los hábitos de sueño, irritabilidad, cambios en el apetito, dificultad de
concentración, cansancio y fatiga, perdida de interés en el sexo (Beck, Steer y Brown,
1996) citados por Brenlla y Rodríguez (2006).
Las puntuaciones del BDI-II se determina mediante la suma de las elecciones
para los 21 ítems. Cada ítem es valuado según una escala de cuatro puntos, de 0 a 3.
Siendo la puntuación máxima de 63 puntos. Cuanto más alta sea la puntuación, mayor
será la severidad de los síntomas depresivos. Se establecen cuatro grupos en función de
la puntuación total: 0-13, mínima depresión; 14-19, depresión leve; 20-28, depresión
moderada; y 29-63, depresión severa. (Beck, Steer y Brown, 1996) citados por Sanz y
Vázquez (2011).
Confiabilidad y validez
En cuanto a la confiabilidad, en un estudio realizado en Paraguay por Bagnoli,
Chávez y Coppari (2017) el Inventario de Depresión de Beck, obtuvo un coeficiente de
confiabilidad alfa de Cronbach igual .88, lo que se considera adecuado.
Con respecto a la validez, se realizaron pruebas de validez convergente y
discriminante, ambas con resultados de correlación positiva. El análisis factorial indica
que parece existir dos dimensiones subyacentes, Cognitivo-Afectiva y Somática,
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 45
correlacionadas significativamente tanto en la muestra de pacientes externos como en la
población general (Beck, Steer y Brown, 1996) citados por Brenlla y Rodríguez (2006).
3.6. Descripción del procedimiento de análisis de datos
Para realizar la toma muestras se solicitó previamente por escrito la autorización
por parte del director de la sede universitaria.
Una vez obtenida la autorización se procedió a administrar el instrumento de
recolección de datos a todos los estudiantes de psicología del turno noche.
Al finalizar la administración del instrumento a toda la población, se procedió a
calificar y registrar los datos en una planilla electrónica.
Para la presentación y análisis de los resultados se elaboraron tablas y gráficos
estadísticos por medio del programa Microsoft Word 2016 y Microsoft Excel 2016.
Para el análisis de los resultados se empleó la técnica de estadística descriptiva.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 46
Capítulo IV
Marco analítico
4.1. Presentación y análisis de los resultados
Tabla 1. Resultados de los estudiantes de psicología del primer curso
Indicadores Frecuencia Porcentaje
Mínimo (0 – 13) 13 65%
Leve (14 – 19) 2 10%
Moderado (20 – 28) 3 15%
Severo (29 – 63) 2 10%
Total 20 100%
Gráfico 1. Resultados de los estudiantes de psicología del primer curso
Como se puede observar en la tabla y gráfico 1, de un total de 20 estudiantes de
psicología del primer curso, un 65% presenta depresión mínima o ausente. Por otra
parte, 10% depresión leve, 15% depresión moderada, y 10% presenta depresión severa.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 47
Tabla 2. Resultados de los estudiantes de psicología del segundo curso
Indicadores Frecuencia Porcentaje
Mínimo (0 – 13) 7 46%
Leve (14 – 19) 3 20%
Moderado (20 – 28) 4 27%
Severo (29 – 63) 1 7%
Total 15 100%
Gráfico 2. Resultados de los estudiantes de psicología del segundo curso
Como se puede apreciar en la tabla y gráfico 2, de un total de 15 estudiantes de
psicología del segundo curso, un 46% presenta depresión mínima o ausente. Por otra
parte, 20% depresión leve, 27% depresión moderada, y 7% depresión severa.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 48
Tabla 3. Resultados de los estudiantes de psicología del tercer curso
Indicadores Frecuencia Porcentaje
Mínimo (0 – 13) 15 75%
Leve (14 – 19) 1 5%
Moderado (20 – 28) 3 15%
Severo (29 – 63) 1 5%
Total 20 100%
Gráfico 3. Resultados de los estudiantes de psicología del tercer curso
Como se puede observar en la tabla y gráfico 3, de un total de 20 estudiantes de
psicología del tercer curso, un 75% presenta depresión mínima o ausente. Por otra parte,
5% depresión leve, 15% depresión moderada, y 5% depresión severa.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 49
Tabla 4. Resultados de los estudiantes de psicología del cuarto curso
Indicadores Frecuencia Porcentaje
Mínimo (0 – 13) 11 73%
Leve (14 – 19) 1 7%
Moderado (20 – 28) 2 13%
Severo (29 – 63) 1 7%
Total 15 100%
Gráfico 4. Resultados de los estudiantes de psicología del cuarto curso
Como se puede apreciar en la tabla y gráfico 4, de un total de 15 estudiantes de
psicología del cuarto curso, un 73% presenta depresión mínima o ausente. Por otra
parte, 7% depresión leve, 13% depresión moderada, y 7% depresión severa.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 50
Tabla 5. Resultados de los estudiantes de psicología del quinto curso
Indicadores Frecuencia Porcentaje
Mínimo (0 – 13) 12 60%
Leve (14 – 19) 4 20%
Moderado (20 – 28) 1 5%
Severo (29 – 63) 3 15%
Total 20 100%
Gráfico 5. Resultados de los estudiantes de psicología del quinto curso
Como se puede observar en la tabla y gráfico 5, de un total de 20 estudiantes de
psicología del quinto curso, un 60% presenta depresión mínima o ausente. Por otra
parte, 20% depresión leve, 5% depresión moderada, y 15% depresión severa.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 51
Tabla 6. Resultados de los estudiantes de psicología en general
Indicadores Frecuencia Porcentaje
Mínimo (0 – 13) 58 64%
Leve (14 – 19) 11 12%
Moderado (20 – 28) 13 15%
Severo (29 – 63) 8 9%
Total 90 100%
Gráfico 6. Resultados de los estudiantes de psicología en general
Como se puede apreciar en la tabla y gráfico 6, de un total de 90 estudiantes de
psicología, un 64% presenta depresión mínima o ausente. Por otra parte, 12% depresión
leve, 15% depresión moderada, y 9% depresión severa.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 52
4.2. Conclusiones
Para concluir con la presente investigación se procederá a dar respuesta a cada
uno de los objetivos establecidos;
En cuanto al primer objetivo específico que es “Identificar cuántos estudiantes
de psicología de la Universidad Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la
Mora, presentan depresión, en el 2023”. Se concluye que, de un total de 90 evaluados de
psicología 32 estudiantes presentan depresión.
Con respecto al segundo objetivo específico que es “Describir cuáles son los
niveles de depresión que presentan los estudiantes de psicología de la Universidad
Tecnológica Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en el 2023”. Se concluye que,
de un total de 90 evaluados de psicología 58 presentan depresión mínima o ausente, 11
depresión leve, 13 depresión moderada, y 8 depresión severa.
En relación al tercer objetivo que es, “Establecer cuál de los cursos de psicología
presenta menor prevalencia de depresión en la Universidad Tecnológica
Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en el 2023”. Se concluye que, el cuarto
curso es el que presentó menor prevalencia de depresión con 27%.
Teniendo en cuenta el objetivo general que es “Analizar cuál es la prevalencia de
la depresión en estudiantes de psicología de la Universidad Tecnológica
Intercontinental, sede Fernando de la Mora, en el 2023”. Se concluye que, de un total de
90, que hacen el 100% de los evaluados, la prevalencia de la depresión corresponde al
36% de la población estudiada.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 53
4.3. Recomendaciones
Conforme a los resultados obtenidos en la presente investigación se procederá a
dar las siguientes recomendaciones;
Se recomienda para futuras investigaciones y de manera a dar seguimiento a la
presente investigación, realizar este tema, pero relacionado con otra variable como, por
ejemplo, estrategias de afrontamiento.
Se aconseja realizar este mismo estudio, pero desde un enfoque cualitativo que
permita dar cuenta de las posibles razones que justifiquen la alta prevalencia de la
depresión en los estudiantes de psicología.
Por último, se sugiere promocionar el consultorio psicológico gratuito con que
cuenta la universidad, a fin de aumentar el alcance del servicio que se ofrece, en
especial, entre los estudiantes de psicología.
PREVALENCIA DE LA DEPRESIÓN EN ESTUDIANTES DE PSICOLOGÍA… 54
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