El abuso de drogas se refiere al uso excesivo y perjudicial de
sustancias psicoactivas, incluyendo alcohol, medicamentos y
drogas ilegales. Este comportamiento puede llevar a
problemas de salud física y mental, así como a dificultades
sociales, legales y económicas.
La drogadicción se define como un trastorno crónico y
recurrente caracterizado por la búsqueda y el consumo
compulsivos de la droga pese a sus consecuencias
negativas. Se la considera un trastorno cerebral porque
genera cambios funcionales en los circuitos del cerebro que
participan en la recompensa, el estrés y el autocontrol. Esos
cambios pueden persistir aún mucho tiempo después de que
la persona haya dejado de consumir drogas.
La adicción es muy similar a otras enfermedades, como, por
ejemplo, una enfermedad cardíaca. Ambas perturban el
funcionamiento normal y sano de un órgano del cuerpo,
tienen graves efectos perjudiciales para la salud y son, en
muchos casos, prevenibles y tratables. Sin tratamiento,
pueden durar toda la vida y causar la muerte.
Si las drogas hacen que las personas se sientan bien o mejor, ¿cuál
es el problema?
Cuando una persona comienza a drogarse, tal vez perciba lo
que parecen ser efectos positivos. También puede sentir que
es capaz de controlar el consumo, pero las drogas se pueden
apoderar muy rápido de la vida de una persona. Con el
tiempo, si el consumo de la droga continúa, otras actividades
placenteras se vuelven menos placenteras y la persona tiene
que consumir la droga solo para sentirse normal. El control de
la necesidad de consumir la droga se hace difícil, aun cuando
el consumo cause muchos problemas para quien la consume y
para sus seres queridos, y hay algunas personas consumen
mas de la cuenta hasta llegar a la muerte por sobredosis
(exceso de sustancias).
¿Por qué las personas consumen drogas?
En general, las personas consumen drogas por varias razones:
1) Para sentirse bien: Las drogas pueden producir sensaciones
intensas de placer. A esta euforia inicial le siguen otros
efectos que varían según la droga que se consuma. Por
ejemplo, con estimulantes como la cocaína, después de la
euforia siguen sensaciones de poder, autoconfianza y más
energía. En contraste, a la euforia que causan los opioides
como la heroína le siguen sensaciones de relajación y
satisfacción.
2) Para sentirse mejor: Algunas personas que sufren de
ansiedad social, estrés o depresión comienzan a consumir
drogas para intentar sentirse menos ansiosas. El estrés puede
ser un factor importante para comenzar y continuar el
consumo, y también influye en las recaídas (es decir, la vuelta
al consumo de drogas) de los pacientes que se están
recuperando de la adicción.
3) Para desempeñarse mejor: Algunas personas sienten
presión para mejorar su concentración en la escuela o el
trabajo, o para mejorar sus habilidades deportivas. Esto puede
ser un factor para quien decide probar drogas o continuar
consumiéndolas, particularmente en el caso de los
estimulantes recetados o la cocaína.
4) Por curiosidad y presión social: En este sentido, los
adolescentes en particular corren mayor riesgo, porque la
presión de los compañeros puede ser muy fuerte. La
adolescencia es un período de desarrollo durante el cual la
presencia de factores de riesgo—como los amigos que
consumen drogas—puede llevar al consumo de estas
sustancias.
¿Las personas eligen continuar consumiendo drogas?
La decisión inicial de consumir drogas por lo general es
voluntaria. Pero con el consumo continuo, la capacidad de una
persona para autocontrolarse se puede deteriorar
gravemente. Esta disminución del autocontrol es el sello
distintivo de la adicción.
Estudios de imágenes cerebrales de personas adictas
muestran cambios físicos en las zonas del cerebro esenciales
para el buen juicio, la toma de decisiones, el aprendizaje, la
memoria y el control del comportamiento. Estos cambios
ayudan a explicar el carácter compulsivo de la adicción.
¿Qué factores ambientales aumentan el riesgo de adicción?
Los factores ambientales son los que se relacionan con la
familia, la escuela y el vecindario. Entre los factores que
pueden aumentar el riesgo de una persona se cuentan:
El hogar y la familia: El ambiente del hogar, especialmente
durante la niñez, es un factor muy importante. Los padres o
familiares mayores que consumen drogas abusan del alcohol
o transgreden las leyes pueden aumentar el riesgo de que un
niño tenga problemas con las drogas en el futuro.
Los compañeros y la escuela: Los amigos y otros compañeros
pueden tener una influencia cada vez mayor durante la
adolescencia. Los adolescentes que consumen drogas pueden
convencer hasta a quienes no tienen factores de riesgo de
que prueben las drogas por primera vez. Tener dificultades en
la escuela o poseer pocas habilidades sociales puede
aumentar aún más el riesgo de que un niño consuma drogas o
se vuelva adicto.