Políticas Sociales en Argentina: de la Soc.
de
Beneficencia a la AUH. Zambrini y Gabrinet
Historicidad de las políticas socialess: Desde la perspectiva histórica puede
conocerse la singularidad y complejidad del entramado político-social y la
particularidad del sujeto a quien se orienta la política. Las políticas sociales no se
formulan no ejecutan en el vacío, responden, a un entramado social político e
institucional determinado.
En '90 se omitió dicha premisa ya que se aplicaron políticas de manera estandarizada.
La perspectiva que se asume para abordar el campo social implica en los modos de
intervención y el diseño de las políticas sociales, porque define la mirada que se tiene
para la realización de un diagnóstico y los aspectos que se tienen en cuenta, la
construcción del problema social que se debe abordar, los objetivos y propósitos que
orientan a los programas y planes y el modo en que los mismos serán evaluados.
Tipos y formas de Estado Diferencia entre tipo de Estado, forma de Estado y forma
de gobierno.
El tipo de Estado responde a la lógica de un determinado modo de producción, ej:
Estado capitalista.
Las formas de Estado plantean un modo de articulación y relación especifica de
distintas instituciones y prácticas de un Estado.
La forma de gobierno, expresa los distintos modos en los que se expresa la forma de
Estado.
Una crisis básica de Estado se presenta cuando lo que está en cuestión es la matriz
fundamental de la dominación social que le es inherente y sobre la que se constituye.
Si bien hay una situación de conflicto entre los diferentes actores e instituciones se
mantiene la estructura jurídica del Estado. En la crisis de una forma de Estado lo que se
transforma es la figura de este, manteniéndose de manera inalterada la relación
fundamental de dominación.
Formas de Estado
Las políticas sociales forman parte de las "políticas estatales", y dentro de éstas, se
caracterizan por sus intervenciones sociales, incidiendo en forma directa en las
condiciones de vida de sectores y grupos sociales, operando en la distribución
secundaria del ingreso.
En Argentina se asocia al primer gobierno peronista con el Estado de Bienestar, aunque
hay intervenciones del Estado y otras instituciones asistenciales públicas y privadas
hasta alcanzar la etapa peronista. En cada una de estas formas de Estado, se ha dado
una particular relación entre Estado-mercado y familia. La pobreza persiste desde
todos los tiempos y se asocia con los lineamientos y políticas económicas, y el modo
en que los grupos se pueden vincular con ella.
Retorno a la democracia
Durante los 1ros años del gobierno de Alfonsín (1983-1989) se intentó retornar a una
economía productiva, lo cual tuvo lugar en un contexto de crisis de la deuda externa,
amplias demandas y expectativas sociales.
Hacia fines de los 80, el país entraba en una crisis económica profunda y conflictos
institucionales que concluye en el 89 con hiperinflación. Se conformó el Plan
Alimentario Nacional (PAN) que no se delimita si fue el último intento de política social
universal o el principio de focalizada. La sociedad argentina de principios de los 90
estaba empobrecida y atravesada por nuevas desigualdades.
Aspectos económicos del período y su relación con el mercado de trabajo a partir
del gobierno de Menem (1989) Reformas estructurales a partir de 1991, se abrió la
economía a la competencia internacional y el Estado redujo su rol. Las privatizaciones
buscaron reducir el Estado y se incentivó la entrada de capitales. Se buscó generar
inversiones de alta rentabilidad. Se vendieron gran parte de las empresas públicas, se
concesionaron servicios y se privatizó él sistema de pensiones (optando entre el
Régimen público o el de capitalizaciones)
Se introdujeron reformas al sistema tributario, siendo el IVA el tributo más relevante. Se
produjeron reformas en las normativas laborales que flexibilizaron las "rigideces" por
parte del gobierno y grupos aliados.
La ley de Convertibilidad y las medidas implementadas en materia fiscal redujeron la
inflación en 1991. Mejoró la recaudación tributaria, el poder de compra y difundió el
crédito de consumo, creció la demanda doméstica. Aumentó el nivel de actividad
hasta 1994. La economía se centraba en la entrada de capitales del exterior, con la
crisis mexicana sumada a las condiciones expuestas por el mercado internacional esta
se fragilizó. Se redujo la oferta de créditos, se elevó la traza de interés y cayó la
producción doméstica.
La revaluación real del peso y la disminución de la protección arancelaria afectaron
negativamente la competitividad de la industria nacional, fuerte crecimiento de
importaciones. (Muchas ramas no pudieron continuar produciendo)
En 1998, la crisis de Brasil impactó otra vez sobre la economía argentina provocando
nueva fase recesiva.
Complicaciones para acceder al crédito extranjero que se intensificó en 2001, se
intensificó la huida del peso y el gobierno se declaró en default y devaluó el peso. Se
generó un importante proceso inflacionario, se restringió la liquidez, y se profundizó la
recesión, impactando en el comportamiento del mercado de trabajo. Este último se
comportó de manera diferente a lo largo de los 90. 4 fases bien definidas del nivel de
actividad:
- Fase ascendente: (dsd 1991 a 1994): - Expansión de la ocupación total y
asalariada pero muchos pues stos eran de jornada parcial)
- Elevados niveles de desocupación abierta (personas que en edad de trabajar no
estaban ocupadas, que buscaron trabajo recientemente y que en el caso de
existir un puesto de trabajo estuvieran disponibles para ocuparlos).
- Fuerte ascenso de la desocupación de jefes de hogar. - Incremento de la
productividad en la industria, la construcción y ciertos servicios.
- Aumento de trabajadores no registrados
- Las remuneraciones se recuperaron hasta 1993, cuando con poca creación de
puestos de trabajo y más subempleo restringieron el poder de negociación de
los sindicatos y se estancaron.
- Fase que se extiende desde 1998 hasta mediados de 2002
- descenso de la actividad por dificultades de financiamiento externo
- creció el empleo, aunque la mayor parte asalariados no registrados y no
asalariados
- deterioro de las remuneraciones
- crisis financiera de 2001 incidió en la recesión y el empleo se redujo entre
octubre 2001 y mayo de 2002.
- nuevas actividades surgidas por la nueva forma de consumo y tecnologías en el
marco de la globalización: nuevos puestos de trabajo con tareas descalificadas,
contratos eventuales y baja remuneración.
- modificaciones en la normativa laboral y debilitamiento sindical llevaron a
deterioro de condiciones de trabajo.
- esta situación de expresa en el incremento de la violencia, resurgimiento de
enfermedades ya erradicadas, elevados índices de desnutrición, deterioro
general de la calidad de vida, inequidad en el acceso a la educación,
pauperización de la clase media.
Sobre las políticas sociales
Las políticas sociales delineadas e implementadas en los gobiernos de Menem se
caracterizaron por ser focalizadas orientadas a la lunación considerada más
vulnerable. Importantes grupos de población quedan sin ninguna cobertura. Los
programas sociales y planes respondieron a la lógica de organismos multinacionales,
como también su financiamiento (Banco Mundial, etc). Se caracterizaron por su
superposición en el tiempo, por su corta duración, por las grandes diferencias entre lo
escrito y su implementación. Fueron dirigidos a la figura del "beneficiario", concepción
que subyace la planificación xq no se reconocen los derechos sociales.
Hubo numerosos planes y programas, el más amplio por cantidad de destinatarios fue
en Plan Jefes y Jefas de Hogar Desocupados. (PJJHD)
PJJHD (2002) Se conforma como respuesta a la crisis. Se caracterizaba como un
megaprograma focalizado de transferencia monetaria ($150). Paliativo de ingresos a
familias desocupadas en el marco de un derecho de inclusión social. En sus inicios no
establecía la obligación de una convalidación por parte de los destinatarios del
programa. El n° de destinatarios del programa rodó los 2 millones.
En sus inicios no establecía la obligación de una convalidación por parte de los
destinatarios del programa. El n° de destinatarios del programa rodó los 2 millones.
Operaba en forma descentralizada, transfiriendo la responsabilidad del gasto, gestión y
ejecución de la política a los niveles provinciales y municipales. Se promovía la auto-
focalización porque los destinatarios se reconocen como tales y se inscriben. Se
promovía la inclusión social a través de la transferencia monetaria y del empleo. A
partir de 2004, con Kirchner se pasa del PJJHD al Seguro de Capacitación y Empleo
(dependiente del Min. de Trabajo y Seguridad Social) y al Plan Familias (dependiente
del Min. de Desarrollo) bajo el criterio de empleabilidad y vulnerabilidad.
AUH
Se crea en 2009 en un intento del Estado, en el marco de políticas neo-keynesianas, de
romper con la lógica de focalización, imperante en los 90, al de universalización dentro
de un área de las políticas sociales. Se visualizan incrementos en el consumo y la
matrícula de escolarización de los sectores destinatarios a partir de su
implementación. Algunos interrogantes se presentan respecto a su carácter de
universalidad y los requerimientos a los que esta sujeto el otorgamiento de la
asignacion.
Reflexiones Las transformaciones sufridas en la estructura social que iniciaron en los
70 y se profundización en los 90, dejaron huellas en el mundo del trabajo y el mercado
laboral que se traslucen en niveles de pobreza y condiciones de vida que las políticas
sociales actuales no llegan a revertir.
Notas sobre las tensiones en el cambio de paradigma de las
políticas de asistencia directa – Adriana Clemente – 2011
Hasta la crisis del 2001 en materia de políticas social de atención a la pobreza se operó
con el supuesto de que el problema no era el gasto público, ni el direccionamiento de
las políticas, sino su administración. La ineficiencia de los sistemas de prestación
centralizados y la falta de proximidad con el beneficiario serian parte importante de los
argumentos que justificaron las reformas en ese campo desde una perspectiva
subsidiaria. El enfoque subsidiario en la política social de atención a la pobreza
proponen que el Estado actué con una lógica que se denomina “malla de seguridad”
en referencia a la provisión de subsidios básicos, esta se caracteriza por sus
deficiencias y la articulación de los propios beneficiarios como parte de la red de
asistencia. Las características residuales de los programas refuerzan la reproducción
de los problemas, esencialmente cuando las políticas disponen de recursos escasos
para atender problemas complejos, como los que se derivan de la situación de pobreza
estructural.
EL modelo residual de políticas sociales opera en dos líneas, por un lado brinda
satisfacciones que no son cuestionados por el costo de la sociedad que acepta el
subsidio por tratarse de la atención de necesidades incuestionables; y por el otro se
produce la degradación del sistema institucional que pierde condiciones básicas de
previsibilidad y cobertura. En un país, federal y extenso, como lo es la Argentina, con
desigualdades territoriales estructurales, el modelo residual adquirió diferentes
expresiones según el sector que se trate (salud, educación, atención directa), la región
y provincia y la década en cuestión.
Sobre los supuestos y los problemas.
Por concepto, las políticas públicas se basan en supuestos y entendimientos de la
realidad, el problema es una construcción social constituida por los significados,
entendimiento, discurso e imágenes. En materia de política social, la relación entre
necesidad y respuesta no es univoca y merece algunas consideración. La noción de
“necesidad” como categoría de análisis es parte de un amplio debate por sus
implicaciones al momento de definir políticas sociales, cuyo objetivo es la provisión de
satisfactores. Max Neef plantea que lo determinado no son las necesidades, sino los
satisfactores. Resultando la elección de ellos una atribución del sistema de la
sociedad donde se determina que necesidades serán satisfechas o no. EL axioma
básico de esta idea es que las necesidades humanas son siempre las mismas , lo que
cambia a través del tiempo y la cultura, son los medios utilizados para su satisfacción.
La década de los 90 ejemplifica esta relación entre satisfactores y necesidades.
Durante ese periodo era evidente que el crecimiento exponencial de la pobreza se
explicaba por la destrucción de las fuentes de trabajo. En materia social en el mismo
periodo se consignan innumerables programas destinadas a contener los estallidos
sociales en las clases más pobres, no así en los sectores medios.
El estado definió como sujeto de sus políticas a los que calificaban como pobres y
estableció satisfactores que atendían a ese tipo de población. Se trató de proyectos
subsistencia, incompletos en su cobertura y a mediado plazo, pero efectivos en cuanto
mantener la presencia del estado en los territorios con más concentración de pobreza.
Este modelo de hacer política social era acompañado con un nivel alto de gasto social
que nunca compenso el ingreso de nuevos pobres como usuarios del sistema público,
principalmente en materia de salud, educación y cuidado infantil. Sin lugar a dudas
uno de los peores resultados del periodo neoliberal fue la apertura y naturalización de
profundas brechas de desigualdad dentro de la sociedad. La experiencia práctica de
estos a indica que la desinversión en materia social tiene consecuencias a largo plazo,
que se extienden generacionalmente, configurando así necesidades estructurales y el
surgimiento de municipios y provincias con desigualdades históricamente arraigadas.
Cambios en la composición de la estructura social.
La pérdida del modelo de integración, combinado de procesos económicos y sociales
tendientes a la movilidad social, somete a las familias a un devenir entre lo público y lo
privado, con bajos niveles de autonomía respecto del subsidio del estado. Durante casi
tres décadas de reformas económicas y desmantelamiento del estado de bienestar, el
aumento de los costos de los diferente servicios y recortes de los programas sociales
busco una “solución familiar” para reducir la dependencia de la familia de los servicios
colectivos, al mismo tiempo que esa familia perdía o precarizaba su fuente de trabajo e
ingreso.
La continuidad y permanencia del vínculo entre familias y organizaciones barriales ha
permitido canalizar, de manera creciente y deficiente, complejas demandas en
relación con la atención y acompañamiento de las familias. La cristalización de la
descolectivización en el sentido que le da Castell, de ruptura de los mecanismos de
integración y acceso social, antes materializados en el campo de la educación y el
trabajo. En este sentido, amplios segmentos de la población padecieron la movilidad
social descendente y experimentaron la inseguridad derivada de la descolectivización
del modelo.
Se hace necesario indagar sobre la dimensión colectiva de la inseguridad social…
De Martino cuando se refiere a la relación entre política social y familia, habla de la
tendencia neofamiliarista que caracterizo las políticas sociales que acompañaron las
reformas privatizadoras, en referencia a la tendencia ideológica a hacer de la familia
una unidad, económica y política, de resolución de la racionalidad global del modelo.
Es posible afirmar que en la manera particular en que se articulen territorialmente los
recursos humanos y materia es destinados a la atención de la pobreza por parte del
estado, se generan centralidades donde las redes de atención a la pobreza convergen
con mayor o menos distancia del estado, que, si bien es el principal proveedor, actúa a
través de diferentes mediaciones (dirigentes organizaciones sociales). Es en este punto
que las redes sociales pasan a cobrar mar entidad política y/o social.
La trama de organizaciones que actúan como parte de los circuitos de políticas
asistenciales entre las familias pobres y el estados en sus diferentes niveles, forman
redes territoriales de asistencia que se pueden definir como sistemas de relaciones
entre organizaciones y personas que se articulan en torno a una o mas políticas
actuando como mediadores entre las necesidades y los recursos asignados para ese
fin. La conformación en red de estas organizaciones no siempre es un hecho
políticamente definido por sus miembros, ds el ejecutor de la política o programa el
que le da esa entidad en correspondencia a la cobertura territorial que se logra cuando
el sistema formal e suma al informal y opera en su totalidad.
A pesar de la importancia de preservar lo que pueden llamar estrategias de proximidad
n, nada reemplaza la acción profesionalizada del estado, especialmente si se espera
revertir la reproducción de de subsistemas de marginalidad donde se combinan en un
mismo territorio miseria y aislamiento social. Entre los cambios que se deben
consignar al momento de pensar en el abordaje territorial de la pobreza esta lo que se
denomina proceso de fabelizacion, en referencia al aislamiento delas barriadas más
pobres y las fronteras culturales y materiales que tiene el estado para recuperar
presencia y brindar seguridad a las familias que habitan estas barriadas. Esta situación
combina aislamiento, desprotección y diferentes tipos de violencia. La ciudad
reproduce las desigualdades que forman parte de la estructura social y que no están
suficientemente problematizadas como para generar acciones en consecuencia. Es en
ese vacío que opera la lógica mediática y estigmatizadora de la pobreza que profundiza
la dualizacion de la sociedad.
Nuevos emergentes, la complicidad del problema. A nivel nacional se puede apreciar
la persistencia de indicadores de pobreza a pesar del crecimiento sostenido de la
economía con sesgo redistributivo como viene ocurriendo desde 2003 hasta la fecha
(2011). ¿Por qué persiste la pobreza? La respuesta podría ser que las políticas activas
no tiene el mismo resultado para el conjunto de sectores destinatarios y que, a más
tiempo de acumulación de situaciones deficitarias en el plano de la educación, la
vivienda y la alimentación, mayor es el nivel de inserción y el tiempo que se requiere
para revertir las consecuencias de ese abandono.
La repercusión de los hogares afectados a lo largo del tiempo por múltiples déficit es
lenta, compleja y desigual según la situación de partida. La primer repercusión es la del
consumo básico pero el resto de las mejoras que refieren a la calidad de vida como el
acceso a la vivienda, mayores niveles educativos y calificación laboral suponen la
suma de intervenciones reparatorias y la capacidad de sedimentar progresos hasta
lograr cambiar la tendencia de los indicadores de riesgo en la familia y su entorno; si el
estado no interviene o lo hace de manera discontinua, los daños se tornan
irreparables.
Durante los 90 se generó la expectativa de que las políticas podrían ser reemplazas por
programas de corto alcance, la idea de que los problemas de la pobreza son
transitorios se emparentan con la concepción liberal de responsabilizar al pobre y su
entorno por su condición. El objetivo encubierto fue la necesidad de desmantelar el
estado de bienestar y su enfoque tendiente a creare una base de previsibilidad que
comprometa al estado de bienestar por fuera de las coyunturas electorales.
Las problemáticas sociales sobre los que no se logra impactar a pesar de la
recuperación económica del sistema actual (2011) de políticas sociales que cambia el
aumento del gasto social en las políticas tradicionales, con subsidios de amplia
cobertura para los sectores más pobres, son problemáticas propias del contexto
urbano donde los parámetros de alto consumo que promueve el sistema económico
para su reproducción, es a la vez motivo de tensiones para los sectores que por su
posición quedan por fuera de esos `parámetros de consumos. Para los pobres las
inseguridades sociales se suman y combinan de manera geométrica.
Sobre las perspectivas.
Nos preguntamos por las tensiones que imponen las políticas incrementalistas cuyo
propósito es ser parte sustantiva de un proceso redistributivo donde se pueden
combinar políticas activas de empleo con políticas sociales que posibiliten el progreso
de las familias por la vía del trabajo y el acceso a la salud, educación y la vivienda
digna.
La posibilidad de que las redes que vienen actuando en el plano de la subsistencia
puedan incidir en el debate sobre derechos sociales y las condiciones de acceso al
bienestar de estos sectores con independencia de su débil posición en el mercado de
trabajo hace a la puja distributiva implícita en los debates que se imponen desde el
campo económico. En esta línea el rol de los partidos políticos, los sindicatos y los
movimientos sociales es indispensable para ampliar la agenda que mantiene a los
pobres en una condición subordinada respecto de las reglas del mercado y favorece
que los grupos concentrados de la economía mantengan altos niveles de
rentabilidades sin generar más empleo y apropiándose las transferencias directas que
el estado hace por la vía del subsidio y los pobres destinan principalmente al consumo
de alimentos y abrigo. La denominada masa marginal, refiere a la certeza de que el
sistema de producción puede prescindir de vastos sectores de la población,
resultando la masa marginal un excedente que opera de la estadística de las
desigualdades como una externalidad del propio sistema. Desde esta perspectiva la
política social, sino es acompañada de otras intervenciones resulta funcional a la
reproducción de las desigualdades sociales.
Las políticas sociales son un instrumento privilegiado para reafirmar o modificar la
distribución de responsabilidades entre las fuentes de bienestar. Las tensiones de la
política social, se hace particularmente visible en sectores donde la población no
puede complementar con recursos propios la acción residual del estado para atender
necesidades de producción y reproducción de los grupos familiares, particularmente
de los hogares pobres y desintegrados. En este punto es que las políticas de asistencia
para comprender el modo en que se interpreta y ejerce el rol de estado en la provisión o
no de bienestar
La seguridad social en el centro de la política social argentina.
Un recorrido por los últimos treinta años de democracia. –
Torrice e Iriarte – 2014
Los últimos 30 años de historia democrática fueron testigos de una disputa ideológica
que , en políticas sociales, se presenta como una disputa sobre modelos de
distribución del bienestar. En este sentido compiten distintos modos de comprender la
intervención estatal, al papel del mercado y la familia como instituciones proveedoras
del mismo.
Actualmente existe consenso en que la seguridad social forma parte de la constitución
de la sociedad y del establecimiento de las bases de convivencia entre sus diferentes
miembros.
Históricamente el modelo de protección social argentino se organizó en torno a una
integración corporativista que articulo la seguridad laboral con la seguridad social. La
dependencia de la inserción laboral formal para el acceso a la protección social
constituyo el núcleo de la institucionalidad bienestarista, abarcando las políticas de
prevención social, asignaciones familiares, obras sociales, coberturas de riesgos del
trabajo y seguro de desempleo,
Los derechos sociales se configuraron como derechos de los trabajadores formales
debilitándose el status de la ciudadanía frente a las eventuales crisis del empleo. A su
vez significo una estructuración fragmentada y diferenciada del sistema de protección
social con serias dificultades para la unificación de los destinatarios. Los actores de
las diversas ramas de actividad lograban mayores beneficios según su posición
estratégica en las tramas productivas y según las correlaciones de fuerza en las
distintas coyunturas históricas.
En 1950 la argentina logro cubrir prácticamente a toda la población económicamente
activa, incluyendo a los empleados rurales y las empleadas domésticas. La naturaleza
contributiva de la protección social produjo que esta esté fuertemente determinada
por el mercado de trabajo. A partir del deterioro de las condiciones macroeconómicas
y del mercado de trabajo en la década de 1980 y su profundización posterior a las crisis
hiperinflacionarias de 1989/90, la cobertura mostro signos de estancamiento y
regresión. Lo que desembocó en una serie de transformaciones que significaron
cambios sustanciales.
En el periodo que se inaugura con el retorno a la democracia, el sistema previsional es
declarado en emergencia económica por el decreto 2196, que describía el problema de
como de tipo financiero, y se argumentaba que la crisis es efecto de equivocados
criterios de políticas económicas de etapas anteriores que llevaron a la reducción del
aparato productivo nacional, y por lo tanto al desempleo. Se alegan también cambios
demográficos y un proceso de envejecimiento de la población como factores que
influyen en la proporción aportantes llevando al deterioro del nivel de prestaciones,
razón por la cual se inician demandas judiciales. Se declara la incapacidad de
responder a dichos reclamos, debido a la imposibilidad de responder a dichos
reclamas, por reporto puro, que significa que lo recaudado en un periodo es utilizado
para pagar las prestaciones de ese periodo.
En los 90 se produjo una transformación profunda de la relación estado – sociedad a
través de la consolidación hegemónica del modelo neoliberal, que significaría un
regresión en relación al reconocimiento de derechos sociales y al papel del estado
como garantes de los mismos. Este modelo se constituye en una ideología que
entiende al mercado como el principal regulador de las relaciones sociales. Se trata de
un paradigma individual-competitivo, que implico en nuestro país el pasaje de un
modelo cultural relacionado a lo público-estatal hacia otro vinculado al mercado, a la
sociedad civil y la competencia. Este paradigma se concretó a partir de la adhesión de
la argentina a los lineamientos del consenso de Washintongton, bajo las
recomendaciones de la privatización, la descentralización, la desregulación de la
economía y la tercerización de los servicios públicos.
La reforma del sistema previsional de la década de los noventa se inscribió bajo esta
lógica ya que siguió las tendencias de: la privatización institucional, la individualización
del principio de protección y el rol subsidiario del estado con respecto al
funcionamiento de los mercados con la articulación del sistema alrededor del capital
financiero y de las entidades que funcionaban como agentes. Esta trasformación del
sistema creo un mercado donde hasta entonces no existía y desmonto lo que era el
mecanismo de relativa confluencia de intereses entre distintas generación de
trabajadores. Además del subsistestema, incorporo la opción de la capitalización
individual proponiendo cuentas por cada aportante que incluso podía engrasar
voluntariamente con depósitos extra laborales. Esas cuentas, administradas por
Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) serían la base del
mercado de capitales cuyos rendimientos se capitalizarían a favor del titular de la
cuenta. Esto significo la transposición del trabajador –sujeto de derechos en individuo
ahorrador titular de una cuenta; y la pretensión de reemplazar la solidaridad del trabajo
como motor de afiliación social por el interés y la ganancia.
La reforma previsional significo un retroceso en cuanto a equidad, universalidad y
solidaridad, ya que la mercantilización de la protección significo una ventaja para
quienes contaban con mejores y más estables ingreso, perjudicando directamente a
quienes tenían baja capacidad contributiva. Quienes se ubicaban fuera del sistema
formal del trabajo se vieron excluidos y su situación se abordó desde políticas
asistenciales residuales, cuyos beneficios se dirigían a quienes demostraran su
situación de pobreza.
Desde el 2003 surgen una serie de modificaciones al interior del sistema previsional
fruto del inicio de un nuevo ciclo político, comienza a recuperarse la centralidad del
estado en la intervención social. En 2005 el gobierno nacional tomo una serie de
medidas que modificaron el sistema vigente desde 1994.
Primero, A comienzos de 2005, la ley 25.944 se flexibilizo las condiciones de acceso a
las prestaciones previsionales y se fijó una prestación de jubilación anticipada para
aquellas personas que cumplían con los años de aportes para acceder al beneficio
previsional pero no con la edad de retiro. Además, por medio del establecimiento de
una moratoria provisional, se permitió a los trabajadores autónomos que no cumplían
con los años de aportes acceder a los beneficios previsionales. La moratoria de 2005
tuvo como objetivo ampliar la cobertura facilitando el acceso al sistema de quienes se
hallaban excluidos por la vía de suavizar los requisitos contributivos.
En 2010 se contaba con un 90% de cobertura provisional superando a al 53% del2003
(máxima cobertura en Latinoamérica). Además, del ingreso que suponía la jubilación
las personas accedieron a la obra social, el instituto nacional de seguridad social para
jubilados y pensionados, PAMI.
Segundo, en 2007 con la ley 26222, se avanzó en dirección de aumentar el peso del
subsistema de reparto, mediante la implementación de la libre elección entre régimen
de reparto o capitalización individual, la incorporación de los ingresantes al mercado
laboral en el régimen de reparto como así también de aquellas personas próximas al
retiro que presentaban escasos fondos de acumulados. También se crea el fondo de
garantía de sustentabilidad del régimen previsional público de reparto.
Tercero, en 2008 se crea el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que implica
la eliminación de las Administradoras, y el paso de sus s fondos al sistema único de
reparto. Se recupera plenamente el rol del estado y las nociones de solidaridad
intergeneracional para garantizar el funcionamiento del sistema y la inclusión de los
sectores más desfavorecidos. Es ese año, por medio de la ley de movilidad, se
sanciona que la actualización de las prestaciones, que hasta ese entonces se habían
realizado de manera diferenciada por tramos de haberes, pasara a realizarse de
manera uniforme, cada seis meses y a partir de parámetros predeterminados.
Por último, en 2009 el decreto 1602 crea la Asignación Universal por Hijo para la
Protección Social. Propone ampliar la cobertura del acceso a asignaciones familiares,
en un sistema no contributivo que incluye a los trabajadores desocupados,
monotribustistas sociales, trabajadores informales que perciban un ingreso inferior al
salario mínimo vital y móvil, y empleados del servicio doméstico. En 2011 se incorpora
también la asignación por embarazo. La AUH es financiada con los ingresos de la
ANSES en materia de aporte, contribuciones e impuestos, y con los rendimientos
anuales del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del SIPA. Tanto la Asignación
Universal por Hijo como el Programa de Inclusión Jubilatoria, han sido diseñados en
directa vinculación con el sistema contributivo, proponiéndose la universalización de
ambos sistemas al ampliar las jubilaciones y las asignaciones familiares de los
trabajadores formales ya existentes.
LOS EJES CENTRALES DEL DESARROLLO LOCAL EL
ARGENTINA.
Arroyo La primer idea básica del desarrollo local supone el concepto de pensarlo
“desde abajo” , un proceso que va desde lo particular a lo general. Supone pensar en
una región, una localidad, un municipio. La segunda idea es pensar el concepto de
desarrollo local como el crecimiento económico con impacto social. Es decir:
desarrollo local es una actividad económica de una localidad o municipio que motoriza
el crecimiento económico del lugar y que mejora la calidad de vida. Sobre todo en lo
que tiene que ver con los ingresos de la población.
Los elementos del desarrollo local: 1. “el perfil de desarrollo”:
Un territorio solo podrá promover el desarrollo local en la medida en que tenga un
perfil. Es decir un motor de desarrollo, aquella actividad que motoriza o genera el
crecimiento económico del lugar con mejoras de las condiciones sociales. Hay
localidad en las cuales el motor de desarrollo es el turismo, o el metal-mecanico, otra
puede ser la producción agrícola.
El primer punto a considerar en el desarrollo local: tratar de evaluar que perfil
económico productivo tiene la localidad. En argentina los municipios y localidades
están divididos en 3 tipos de acuerdo a su perfil (aquello que motoriza el desarrollo).
A. Municipios con Perfil definido: Su motor de desarrollo no ha variado con el tiempo,
sigue siendo el mismo. Por ejemplo Villa Carlos Paz históricamente ha tenido un motor
de desarrollo que es el turismo. Solo un 5 % de los municipios de Argentina se hallan en
esta condición.
[Link] en crisis: Lo que promovio el desarrollo de ese territorio en un momento ahora
está en crisis. Existen dos tipos de crisis:
1. . Perfil de Crisis abrupta: Hay un momento histórico en el que se dio un quiebre
de la actividad económica llevada a cabo. Significa que una empresa o una
actividad principal como puede ser el ferrocarril, paralizaron su producción y se
paralizo, en consecuencia esa localidad.
2. Perfil en crisis paulatina: No existe un día en la memoria del territorio en que se
paralizo la producción sino que sigue haciendo lo mismo de siempre pero cada
vez integrando menos gente, va declinando lentamente.
3. Perfil no definido: Esto no quiere decir que el territorio no tiene un perfil definido
sino que no tiene un perfil definido, sino que no tiene un perfil definido para el
desarrollo local. Ejemplo en Rio negro parte de la gente trabaja en la
administración estatal. Ese es su perfil. Pero esto no está orientado al
crecimiento económico y social. El desarrollo de una localidad está
ampliamente relacionado con la identidad local. Es por ello que es un proceso
de “adentro hacia afuera” muchos proyectos de desarrollo local terminan
frustrados debido a que no se condicen con la identidad local del lugar. La clave
son los actores sociales, los que viven en el lugar, lo que ellos pueden
motorizar, etc. Si una localidad no tiene definido su perfil entonces no hay
chances de pensar el desarrollo local.
Segundo elemento: “El tipo de Municipio”
Este se concentra en que tipos de territorios pueden encarar actividades orientadas al
desarrollo local. Existen 5 tipos de municipios:
1. Comunas: Son municipios de hasta 2 mil habitantes en su mayoría son rurales.
Muchos de estos municipios se encuentran en Santa fe o en la Patogonia sur.
Hay muy poco Estado Local; hay alguien que coordina o maneja la estructura
principal y algún ayudante. Tampoco existen sociedades civiles organizadas
sino mas bien redes de familia.
2. Muncipios chicos: Desde 2 a 10 mil habitantes. Tiene algo mas de lo local pero
muy poco. Tienen alguna persona encargada del área de acción social, un
secretario de producción o líder productivo. Hay un poco mas de equipo técnico
pero hay organizaciones de base: clubes barriales, uniones vecinales, etc. Al
igual que el primero tienen una gran dependencia económica y de recursos.
3. Municipios grandes: de 10 a 100 mil habitantes. Hay un estado local mas
consolidado, con secretarias, distintas áreas, mas recursos, mas conocimiento,
etc. Esta mas consolidada la estructura organizativa. Hasta este nivel se
considera a lo local como “la cercanía” .
4. Ciudades intermedias: de 100 a 250 mil. Ademas de haber mas recursos y mas
Estado local, la problemática social tiene que ver con la estructura de los
servicios, la seguridad y las políticas sociales. En cuanto a lo positivo tienen
mas recursos pero en lo negativo es perder la dimensión de lo local.
5. Areas metropolitanas: Localidades con mas de 250 mil habitantes. El eje central
esta dando por los cruces de jurisdicción. Esto es personas que viven en un lado
y traba en otro por ej Ciudad autónoma de bs as y el Gran bs as
Entonces el segundo punto tiene que ver con que el desarrollo local no es un problema
solo de perfil sino también de ESCALA. No solamente hay que saber a donde va sino la
escala posible. Es necesario preguntarse : CUAL ES LA ESCALA DE DESARROLLO
LOCAL POSIBLE?
En una localidad de mucha población difícilmente se pueda dar un único perfil o definir
un único programa. En Argentina se presenta una gran dificultad en este punto ya que
cuenta con lugares superpoblados y otros con escasa población.
Tercer elemento: LOS CIRCUITOS ECONOMICOS
El tercer punto para contemplar el desarrollo local son los circuitos de economía que
funcionan en ese territorio. Los flujos económicos del lugar tienen que ver con el
análisis de los que pasa hoy en Argentina y se divide en 3:
1- Economía formal: Se maneja con las reglas del mercado y la competencia,
trabaja con las reglas costo-beneficio, compite con la calidad del producto.
Funciona basándose en el financiamiento, por eso es que gran parte de la
economía está en crisis. Sin financiamiento parece muy difícil poder potenciar
la economía
2- Economía informal: No se maneja con las normas de competencia o de
mercado sino que hay una relación cara a cara, los costos son relativos, hay un
problema de calidad. Es un complemento de la economía formal en Argentina.
3- Economía de subsistencia: Producción para autoconsumo, donde predomina la
escala familiar, se produce a esta escala y no a un volumen de producción
mayor. La producción es muy asimétrica: por ej tiene una huerta al fondo de la
casa y a veces produce y a veces no. Gran parte aparece como política social
que como política económica.
Cuarto Eje: “El modelo de gestión”.
No tiene tanto que ver con el perfil económico sino con el gobierno y las instituciones
del lugar. Para evaluar el modelo de gestión se articulan tres elementos:
1- Instrumentos técnicos: Marca el qué se hace, qué política se encara.
2- Voluntad política: Hace referencia a cómo se gobierna. Se pueden mencionar
tres estilos. El estilo o modelo centralizado, en donde el que planifica y ejecuta
es el gobierno municipal, no busca que la gente participe directamente busca
hacer. El modelo descentralizado dice que el que está más cerca del problema
es el que puede resolverlo, por ejemplo la unión vecinal va a saber mejor como
resolver problemas del barrio. Y, el modelo de gestión asociada, en donde la
planificación y ejecución está en manos del municipio y de organizaciones
sociales.
3- Actores involucrados: Son los que participan, en el modelo centralizado el
Ejecutivo municipal hace todo y en el modelo descentralizado tiene como
actores a las organizaciones sociales, organizaciones de base, entidades
intermedias y ONGs.
Quinto eje: “Las políticas sociales”.
1- Políticas alimentarias: A través de la distribución de lo que viene del nivel
nacional y acordando con productores o comerciantes del lugar para que le
entregue al Municipio parte de lo que producen y asi distribuirlo entre los más
necesitados.
2- Políticas relacionadas con eje socio-económico: A nivel de micro
emprendimientos. Articula la gente del lugar con lo productivo.
3- Políticas relacionadas con eje en la capacitación y fortalecimiento:
Capacitación sobre oficios.
4- Políticas de programas de empleo: Los Municipios no tienen programas de
empleos propios porque no cuentan con los recursos necesarios.
Sexto Eje: “El desarrollo local como proceso”.
En el desarrollo local, al ser un proceso, hay diferentes etapas:
1- Conjunto de actores que hay en un territorio: municipalidades, empresas,
comercios, organizaciones, ONGs, vecinos sueltos.
2- Modelos de políticas:
a. Política de asistencia: El Municipio da y la gente recibe. Por ejemplo un
comedor.
b. Política de promoción: Alguien da algo y otro recibe. El que recibe es activo.
Al hablar de promoción tiene que haber una capacitación. Por ejemplo una
persona que va a un comedor pero a su vez está recibiendo una capacitación
en un oficio.
c. Programa de desarrollo productivo: Participa la municipalidad, las empresas
y comercios.
d. Política de desarrollo local: Involucra al Estado, empresas y organizaciones
sociales. El proceso sería: Si se hacen buenas políticas de asistencia
probablemente se pueda hacer una buena promoción, asi se podrá encarar
un intento de parque industrial y si funciona podrá encarar un programa de
desarrollo local.
El proceso sería: Si se hacen buenas políticas de asistencia probablemente se pueda
hacer una buena promoción, asi se podrá encarar un intento de parque industrial y si
funciona podrá encarar un programa de desarrollo local.
Además de estos seis ejes, el desarrollo local tiene un elemento clave que son los
instrumentos que está dado por la planificación. Hay cuatro niveles de planificación
distintos:
1- Plan de fortalecimiento institucional: Nivel de planificación que apunta a
mejorar la calidad del recurso humano del Municipio y las condiciones en las
que presta servicios (Programas de capacitación).
2- Plan de gobierno: Decisiones y política que decide aplicar el gabinete municipal,
por ejemplo por donde van a pasar las obras públicas.
3- Programa estratégico: Requiere de dos condiciones: un acuerdo entre áreas del
Municipio acerca de la elaboración de programas que va a dar identidad al
territorio (por ejemplo priorizar el turismo) y el acuerdo con organizaciones
sociales que dan la sustantividad a este programa.
4- Plan estratégico: Trabajo entre Municipio, organizaciones de la sociedad y
empresas para potenciar posibilidades de desarrollo en 10 años. No se adecua
a las condiciones en que se encuentran nuestros municipios.
“Políticas municipales para el desarrollo económico-social”. Villar
Alejandro El desarrollo local y las políticas públicas: el municipio y el
desarrollo local
El concepto de municipio posee tres dimensiones:
• Cuidad – Territorio
• Sociedad - Actores sociales, económicos y políticos.
• Estado - Rol estatal del municipio, aparato gubernamental mas cercano.-
Órgano mas descentralizado del Estado (Nac y prov delegan diferentes
responsabilidades en el municipio) - Se considera al municipio como un aparato
estatal y político de una sociedad que se autogobierna en el marco de una
sociedad mayor.
Desarrollo local: La posguerra desata la preocupación por el desarrollo, de la mano de
la recuperación europea y el estancamiento de los países que no podían crecer
económicamente. En los sesenta, la problemática del desarrollo de América Latina se
baso en el traspaso del subdesarrollo al desarrollo, lo que se quería hacer era
incrementar el volumen de bienes y servicio generados en las economías de los países,
generando así un bienestar económico. A fines de los sesenta esta hipótesis ya no era
válida, la realidad demostraba que el crecimiento de la economía no aseguraba
mejoras en las condiciones sociales de la población. Se comienza a pensar el
concepto de desarrollo como complejo y multidimensional, se incorpora el análisis de
la variable social la cual tendrá dos líneas de trabajo, las cuestiones cualitativas sobre
las condiciones sociales y las cuantitativas que introducen “indicadores” como por ej
el nivel educativo o la tasa de desocupación. Estos indicadores sirven para complejizar
la discusión y también para evaluar los resultados sociales del desarrollo. Se crea
entonces el desarrollo social como componente necesario en el análisis del desarrollo.