EL CONSUMO DE
DROGAS
EN ADOLECENTES
COLEGIO BACHILLERES DEL ESTADO DEL VERACRUZ ORGAISMO PUBLICO
DESCENTRALIZADO
Docente: Luis Martin Macario García
PLANTEL16 “GRAL.DE DIVISION MARCELINO ABSALON PEREZ”
Alumna: Juana Rosario Martínez
Aplicaciones de oficina-401
Semestre:2024
INDICE
¿QUÉ ES UNA DROGA?......................................................................................................................................1
TIPOS Y CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES.............................................................................3
Tipos de dependencia producida por las drogas...................................................10
Síndrome de abstinencia:...........................................................................................................................12
Causas del síndrome de abstinencia...........................................................................................................12
Efectos sociales de las drogas.....................................................................................................................14
causas reales de la drogadicción en los adolescentes................................................................................15
Abuso de drogas entre adolescentes: Ayuda a tu adolescente a evitar las drogas...................................22
Por qué los adolescentes usan drogas o abusan de ellas...........................................................................22
Consecuencias del abuso de drogas en adolescentes................................................................................24
Los efectos de las drogas en la salud..........................................................................................................25
Cómo hablar sobre el consumo de drogas entre los adolescentes............................................................27
Estrategias de prevención...........................................................................................................................28
Reconocimiento de los signos de advertencia de abuso de drogas en adolescentes................................29
El consumo de sustancias entre los adolescentes......................................................................................30
Detección sistemática de trastornos por uso de sustancias en adolescentes............................................33
Detección de drogas....................................................................................................................................46
Busca ayuda para el abuso de drogas en adolescentes..............................................................................47
Introducción
En la actualidad, el tema de las drogas se presenta con mayor frecuencia en
nuestra sociedad. Las noticias, las familias, las escuelas y las comunidades están
afectadas por su presencia. Es fundamental estar informados, ya que no todo lo
que escuchamos tiene una base científica. El conocimiento nos permite tomar
decisiones adecuadas para nuestra salud y ayudar a otros.
cualquier sustancia química natural o sintética que, al incorporarse a nuestro
organismo Las drogas pueden alterar nuestra percepción a través de los cinco
sentidos.
Es importante comprender los efectos, las consecuencias y cómo prevenir el
abuso de drogas en colegios, escuelas, hogares y comunidades
¿QUÉ ES UNA DROGA?
El término “droga” en español, tiene varias acepciones, pero en el
contexto de la medicina y las ciencias de la salud sirve para referirse a
las sustancias psicoactivas, es decir, aquellas que tienen el potencial
de interactuar con nuestras células nerviosas dando lugar a cambios
significativos en nuestros procesos mentales y comportamentales.
En concreto, en la mayoría de las ocasiones se usa para hablar de las
sustancias psicoactivas que son utilizadas sin fines terapéuticos, ya
sea en un contexto recreativo y de ocio, en situaciones en las que se
busca generar estados alterados de consciencia en rituales religiosos,
o con cualquier otro propósito que no sea mejorar el estado de salud
de quien las consume (algo que diferencia este término del “drags”
usado en inglés, que es usado también para hablar de psicofármacos).
Por otro lado, es necesario señalar que esta definición de droga como
una sustancia psicoactiva cuyo uso es total o parcialmente ajeno a la
medicina no es ni mucho menos hermética o infalible: hay aspectos
que se prestan a la ambigüedad. Un indicio de esto es el que hemos
visto: el hecho de que algunas personas entiendan que una droga es
cualquier elemento psicoactivo, y que para otras sea olo una parte de
estos, aquellos que no sirven para solucionar problemas de salud y no
son usados en un contexto médico (es decir, bajo supervisión de
profesionales de la salud).
1
Y es que hay psicofármacos que son usados en tratamientos para
pacientes y que a la vez son una droga ilegal en el contexto recreativo,
como ocurre por ejemplo con la codeína. Y también es cierto que no
existe una línea clara de separación acerca de lo que sirve para
mejorar la salud y lo que sirve simplemente para potenciar el bienestar
de una persona en un momento determinado. A fin de cuentas,
muchos psicofármacos son usados a veces únicamente para paliar los
síntomas de enfermedades, es decir, para “rebajar” una cierta forma
de malestar.
Pero más allá de los debates terminológicos y conceptuales, no se
puede negar que una gran cantidad de las sustancias que son
consideradas drogas tienen un enorme potencial dañino para la salud,
tanto que más allá de constituir problemas para los individuos que las
consumen, constituyen problemas sociales.
Por ejemplo, el consumo de alcohol está muy ligado a la gran
mortalidad que existe debido a accidentes de tráfico, así como muchas
drogas en general (incluido el etanol) propician la aparición de
violencia doméstica, la aparición de otras enfermedades (algunas de
ellas contagiosas, como el sida), e incluso la aparición de otras formas
de adicción que se dan de manera paralela en una misma persona.
2
Es por ello que es muy importante tanto prevenir el consumo de
drogas con potencial dañino como saber detectar a tiempo los
primeros indicios de que el consumo de una droga está afectando a la
persona, no solo mediante síntomas físicos estructurales en el cuerpo
humano, sino fundamentalmente a través de los síntomas
psicológicos, que se dan antes.
TIPOS Y CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES
La heroína
Es un derivado del opio, concretamente de la planta de la morfina,
cuya cápsula se llama “adormidera”, de la que se extrae una resina
llamada “pan de opio”, que es la sustancia activa. Es además un
opiáceo semi-sintético.
Se presenta como un polvo cristalino blanco, inodoro, muy fino,
aunque su aspecto puede variar dependiendo de los procesos de
3
purificación a los que haya se haya sometido, y se vende en dosis
individuales llamadas “papelinas”.
Actúa como un depresor del sistema nervioso central (SNC), es
relajante. En un principio produce una sensación de intenso placer
(“flash”) y euforia, seguido de apatía y somnolencia. Tras un período
de consumo, la sensación es de bienestar, de estar en un sueño
alejado de todo.
Es un estimulante que proviene de la planta de la coca, arbusto
perenne de América del Sur. De ahí sale la pasta de coca o clorhidrato
de cocaína, un polvo blanco que actúa como estimulante del SNC.
La cocaína
provoca una gran euforia y excitación, con sensación de bienestar. No
se siente cansancio físico ni psíquico, por lo que la persona que la ha
consumido sobrevalora sus capacidades. Muchas personas no
consumen de forma habitual, sino ocasionalmente en fiestas o cuando
salen de marcha. El tipo de paciente es más parecido al alcohólico y
no al heroinómano, para un cocainómano los consumidores de heroína
son gente marginal, mientras que ellos generalmente vienen de un
nivel social superior.
Crack
El crack, también conocido como “cocaína base” o “piedra”, es una
forma más procesada de cocaína en la que se mezcla con otras
sustancias para obtener grandes cristales. Se considera una forma
4
más “económica” que la cocaína pura y tiene efectos físicos y
mentales mucho más dañinos que aquella.
Produce efectos muy similares a la cocaína, pero es mucho más
adictiva y tiene serias implicaciones pulmonares, hepáticas,
cardiovasculares y mentales.
Suele consumirse por inhalación de los gases producidos al calentar
los cristales (solos o en cigarrillos de tabaco o marihuana), aunque una
práctica común también consiste en fumar los cristales en tubos
pequeños de vidrio.
Sus efectos son mucho más inmediatos que los de la cocaína pura e
incluso que los de otras drogas inyectadas.
El tabaco
Es una de las drogas legales más consumidas en el mundo. Deriva de
una planta llamada Nicotina tabacum, de la cual se utilizan las hojas,
que son cosechadas, secadas y fermentadas, dependiendo del
producto para el que se utilicen.
La forma más común de consumir tabaco es a través de cigarrillos o
pipas, pero este también puede masticarse o aspirarse. La sustancia
activa del tabaco es la nicotina, que estimula la producción de
adrenalina y dopamina, por lo que suele causar adicción (la dopamina
provoca sensación de placer).
5
Otros efectos de esta droga incluyen el aumento de la presión arterial
y de la frecuencia cardíaca, así como de la frecuencia respiratoria. El
consumo de tabaco masticado también puede aumentar el riesgo de
padecer cáncer de boca.
Si bien la nicotina es el compuesto principal en el tabaco, los cigarrillos
regularmente comercializados contienen otras sustancias químicas
que hacen que su consumo sostenido tenga efectos nocivos sobre la
salud entre los que destacan cáncer de pulmón, enfisemas, bronquitis
crónica, etc.
El alcohol
Es otra droga legal ampliamente consumida en el mundo. Bien sea en
forma de cerveza, vino u otras bebidas fermentadas y destiladas, el
principio activo de estas sustancias es un compuesto conocido como
etanol o alcohol etílico, que produce depresión del sistema nervioso
central, afectando la capacidad de autocontrol.
6
La forma común de consumir esta droga es en forma líquida, como
bebida, pues una vez en el sistema digestivo, el etanol puede alcanzar
el torrente sanguíneo y ejercer sus efectos durante varias horas.
En México es común el consumo de cerveza y de otras bebidas
destiladas con mayor graduación alcohólica (concentración de etanol)
como el tequila y el mezcal, obtenidos a partir de plantas.
Los efectos más comunes de esta droga son desinhibición, relajación,
dificultad para comunicarse, falta de coordinación motriz e intoxicación.
El abuso de estas sustancias puede provocar mareos y vómitos y,
cuando el consumo es sostenido, genera adicción.
El LSD
conocido en el mundo como “ácido”, “dragón”, “tripi”, “Batman”, “bicho”,
“micropunto”, “papel”, “Disney” y otros, es una droga sintética
recreativa que tiene potentes efectos alucinógenos y que es
típicamente consumida en clubes nocturnos o en fiestas.
7
Su nombre deriva de las siglas en inglés del nombre de su compuesto
activo: dietilamida de ácido lisérgico (Lysergic Acid Diethylamide).
Se consume en dosis bastante elevadas y suele ser vendido como un
líquido que puede aplicarse a tabletas, trozos de papel, cubos de
azúcar, caramelos, gelatinas, etc., por lo que la forma de consumo es
por ingestión directa.
Tiene efectos muchas veces impredecibles, que dependen de la dosis
en la que se toma y de la personalidad, el estado de ánimo y las
expectativas de quien la consume.
Los efectos a largo plazo pueden incluir psicosis prolongadas,
esquizofrenia y depresión severa, pero no se ha catalogado como una
droga adictiva, a pesar de que los usuarios pueden desarrollar cierta
“tolerancia” que hace que la dosis consumida sea cada vez mayor
Éxtasis
8
También conocido como “molly”, el éxtasis es una droga sintética
alucinógena cuyo compuesto activo es la 3,4-metilendioxi-
metanfetamina (MDMA). Su consumo es muy común entre jóvenes y
adolescentes, especialmente en fiestas y/o clubes nocturnos.
Entre sus efectos destacan la alteración de la percepción y del estado
de ánimo, aumento de energía, placer y distorsión de la percepción del
tiempo y de los sentidos. Además, puede causar náuseas, calambres,
visión borrosa, sudoración excesiva, escalofríos y rechinado de los
dientes.
Normalmente se consume en forma de tabletas, pero también puede
darse el caso de su aspiración en forma de polvo o de su ingestión en
forma líquida.
El uso excesivo o de dosis muy altas de éxtasis puede descontrolar los
mecanismos de regulación de la temperatura corporal, lo que puede
terminar con insuficiencias hepáticas, cardíacas o renales e incluso la
muerte.
9
Tipos de dependencia producida por las
drogas
DEPENDENCIA FÍSICA
Al estar consumiendo alguna droga o dejar de hacerlo se experimenta
el conocido síndrome de abstinencia, incluso es posible llegar a sentir
un dolor físico o un deseo irrefrenable por consumir, lo que nos indica
una clara dependencia física o fisiológica. Claramente se aprecia que
el cuerpo se ha acostumbrado a ella y la necesita. Esta dependencia
es característica de sustancias como el alcohol, la cocaína o los
opiáceos entre otras.
En cuanto a la dependencia física, esta se relaciona estrechamente
con rasgos como la tolerancia o el síndrome de abstinencia agudo, si
no fuese así, no habría signos de dependencia fisiológica.
DEPENDENCIA PSICOLÓGICA
Por el contrario, esto no sucede con la dependencia psicológica. Esta
implica una dependencia mental, llevando al individuo a pensar que
necesita esa sustancia. Un claro ejemplo serían los medicamentos
prescritos para la depresión, la ansiedad o incluso las pastillas para
dormir. Administrados para aliviar esos efectos negativos que la
persona pudiese tener, se suelen convertir en una vía de escape para
evadirse de la realidad, experimentando sus efectos placenteros y
convirtiéndolos en una parte importante en la vida de una persona.
10
La principal diferencia entre ambas es que la dependencia física es
una dependencia fisiológica u orgánica y está asociada a conceptos
como la tolerancia o el síndrome de abstinencia. Por otra parte, la
dependencia psíquica o psicológica afecta de una manera directa a la
mente, llevándole a pensar que la necesita, además, su uso suele
estar reiterado en el tiempo, adquiriendo este como un hábito.
Sin embargo, esto no quiere decir que no se puedan observar en el
individuo aspectos o similitudes de ambos tipos de dependencia,
puesto que suele ser habitual que ambos tipos se den a la vez.
11
Síndrome de abstinencia:
El síndrome de abstinencia es un conjunto de síntomas físicos y
psicológicos que surgen cuando una persona deja de consumir
abruptamente una sustancia a la que es adicto. También puede
aparecer cuando se disminuye la cantidad de sustancia que solía
consumir.
Lo más común es que se produzca si existe una adicción al alcohol,
drogas, ciertos psicofármacos o tabaco. Sin embargo, también puede
ocurrir con algunos alimentos (como el azúcar o el café), o adicciones
sin sustancia, como el juego patológico.
El síndrome de abstinencia es un indicador importante de que existe
dependencia a algo. Este aparece de manera más intensa si las dosis
consumidas eran altas, o si el individuo abusó de la sustancia por un
tiempo prolongado.
Causas del síndrome de abstinencia
El sistema nervioso posee unas sustancias llamadas
neurotransmisores, compuestos químicos que permiten que nuestras
neuronas intercambien información. Las neuronas liberan
neurotransmisores y también los captan a través de receptores
específicos.
Las sustancias adictivas modifican la actividad normal de nuestro
cerebro uniéndose a estos receptores, potenciando (o disminuyendo)
los efectos de los neurotransmisores existentes. Esto se traduce en
sensaciones de recompensa, bienestar, relajación, euforia, etc.
Sin embargo, el organismo se percata de que hay una sustancia
externa modificando su normal funcionamiento, y su manera de frenar
el caos es crear mecanismos compensatorios para adaptarse a ella,
generando tolerancia.
12
Así, se modifica la cantidad liberada de neurotransmisores y el número
de receptores que los captan. Por ejemplo, si una sustancia produce
aumentos importantes de serotonina en alguna región del cerebro, se
disminuye la producción de serotonina natural, así como una
regulación a la baja de los receptores serotoninérgicos.
Esto ocurre después de un largo tiempo consumiendo la sustancia en
cantidades elevadas. Cuando el individuo interrumpe el consumo,
siente malestar, ansiedad, alteraciones en el apetito, en el sueño
(síndrome de abstinencia), pues su organismo sin la droga se
desequilibra, tardando un tiempo en alcanzar la homeostasis.
Por otro lado, hay muchos otros hábitos cuya dependencia es
principalmente psicológica y no fisiológica. El cerebro interpreta que ha
perdido una valiosa recompensa, lo que se refleja en malestar
emocional y cambios conductuales.
SÍNTOMAS DEL SÍNDROME DE ABSTINENCIA
Cada tipo de droga produce un síndrome de abstinencia específico,
aunque hay síntomas generales en la abstinencia que se pueden
señalar. Estos se pueden dividir en emocionales y físicos.
SÍNTOMAS EMOCIONALES
Pueden ocurrir con cualquier tipo de adicción. Algunos de ellos
también pueden surgir en las adicciones sin sustancia, como al juego,
a las compras, al sexo, o a internet.
13
Efectos sociales de las drogas
La adicción a las drogas causa un efecto directo sobre la manera en
que la persona se relaciona con su entorno más próximo.
Los expertos indican que mientras el enfermo está pasando por la
rehabilitación, que resulta muy dura, puede sentir soledad y
aislamiento. Estos sentimientos comienzan incluso antes de darse
cuenta de que tiene una adicción. En la mayoría de los casos, la
persona adicta no se da cuenta de que lo es.
Quizás empieza por consumir algún tipo de droga de vez en cuando,
durante una fiesta con amigos. Esto, al principio, puede ser incluso
parte de la experiencia social.
Esto hace que tomar algún tipo de sustancia mientras se está en
compañía de amigos resulte, incluso, algo normal. Pero esa confianza
de tener alrededor personas con las que uno se siente a gusto, puede
hacer que ese consumo que en principio era mínimo, se convierta en
algo habitual.
Aquí es donde comienza la sensación de aislamiento y soledad, ya
que para las personas que rodean al adicto ese consumo menos
moderado puede empezar a verse como un problema. Entonces la
14
persona empezará a aislarse para poder consumir sin que nadie
pueda verle y juzgarle.
causas reales de la drogadicción en los adolescentes
¿Qué lleva a una persona a usar algo que le hace mal y puede
ocasionar su destrucción?
Existen factores que pueden ocasionar que un joven experimente con
el alcohol y las drogas. No se trata de que sean malos hijos, ni de que
sean rebeldes para llevarle la contraria a sus padres. Lo primero es
entenderlos, conversar y ayudarlos.
Aburrimiento
Uno de los motivos principales para que los adolescentes comiencen a
probar el alcohol y las drogas es la falta de interés en su vida
cotidiana, que los lleva a sentirse aburridos.
Piensan que las drogas pueden ser un pasatiempo interesante para
hacerlos sentirse bien Entonces, es importante asignarles actividades
atractivas, más allá de las que tienen en su escuela, para hacerlos
15
más responsables y no tengan tiempo para pensar en esas sustancias
tan dañinas.
Curiosidad
Los jóvenes siempre tienen curiosidad en aprender cosas nuevas por
medio del contacto, el paladar y otros sentidos.
Buscan experimentar cosas nuevas y, en el caso del alcohol y las
drogas, es una forma de saciar la curiosidad de algo tan discutido en
su ámbito social.
Esta fase de la adolescencia está llena de curiosidades y es muy
importante que el joven descubra cosas saludables, que le permitan
formar adecuadamente su identidad.
Es indispensable que los padres despierten en sus hijos la curiosidad
por actividades positivas como el deporte, el arte y la música, para
evitar que tengan curiosidad por las sustancias negativas.
Pero la clave no está solamente en incentivarlos hacia actividades
saludables, es fundamental que entiendan las consecuencias del uso
16
de las drogas, con base en información real y la concientización
adecuada.
Vinculación Social
Muchos jóvenes pueden tener dificultades para hacer amistades,
principalmente en la primera fase de la secundaria.
Pueden ser tímidos, haciéndoles pensar que al usar drogas o alcohol
pueden tener más confianza en ellos mismos. Además de sentir que
pueden ser aceptados en grupos sociales donde se consumen dichas
sustancias.
Es muy importante que los padres incentiven a sus hijos a frecuentar
ámbitos sociales como clubes deportivos o con actividades que
puedan facilitarle al chico hacer amistades sanas.
Autoestima Reducida
17
Principalmente entre los 14 y 16 años de edad, los adolescentes
pueden presentar baja autoestima, por falta de amistades o por su
apariencia física, que tiene muchos cambios naturales.
Esta condición puede hacer que presenten comportamientos
autodestructivos, como el uso de drogas y alcohol para huir de su
realidad.
Es importante que los adolescentes sean bien orientados por sus
padres y maestros para no caer en las provocaciones del entorno
(medios de comunicación, presión familiar, compañeros, etc.) y que les
hagan perder la confianza en sí mismos.
Depresión
La depresión que pueden ocasionar ciertas frustraciones, hace que los
adolescentes caigan en el consumo del alcohol y las drogas.
Es una forma de huir de la realidad, que el joven no consigue
entender ni procesar, haciendo que las drogas sean una válvula de
escape.
Si se sienten deprimidos o tristes, piensan que las drogas los ayudarán
a olvidar y a sentirse felices. No se sienten capaces de afrontar sus
problemas sin el uso de dichas sustancias.
Presión Grupal
18
La presión que puede ejercer un grupo, es un factor importante, sobre
todo en adolescentes, que pueden ser inducidos al uso de bebidas
alcohólicas y drogas.
Entre los 16 y 18 años de edad es más frecuente que se produzca esa
presión, ya que piensan que si todos están consumiendo esas
sustancias, ellos también deben utilizarlas.
Los adolescentes sienten que si desean encajar en un grupo, deben
parecerse a sus integrantes.
Así mismo, piensan que una
forma de sentirse adultos y
capaces de tomar decisiones, es
consumir drogas.
Factores Genéticos
Puede haber una predisposición genética para la utilización de drogas
por parte de los adolescentes e inclusive hacerse dependientes de
tales sustancias.
Si existe un historial familiar de dependencia, los padres tienen la
obligación de ser honestos con sus hijos y conversar sobre los riesgos
del abuso de las drogas y el alcohol.
19
Intensificar Experiencias
El alcohol y las drogas frecuentemente son utilizados para que ciertas
experiencias se intensifiquen o mejoren.
La cocaína y los anabolizantes se utilizan para incrementar la energía
y los jóvenes las utilizan cuando sienten que no pueden hacer algo por
su cuenta y necesitan un poco de ayuda.
El éxtasis se utiliza
para disminuir la
inhibición y
reforzar las
sensaciones
durante las
relaciones
sexuales.
20
Disminución De Peso
Las adolescentes muchas veces comienzan a consumir drogas como
la cocaína, pensando que les ayudarán a disminuir rápidamente de
peso.
Los padres deben estar pendientes de los cambios en el
comportamiento de sus hijas, ya que la presión social, sobre todo
cuando están en bachillerato, es muy fuerte.
Comienzan las comparaciones con el cuerpo de otras adolescentes y
se da inicio al interés por los chicos del sexo opuesto, lo que puede
crear desesperación por adelgazar para ser más atractivas.
Esta es una alarma, ya que además del daño que causan las drogas,
existe la posibilidad de que puedan adquirir trastornos graves como
bulimia o anorexia.
21
Abuso de drogas entre adolescentes: Ayuda a tu
adolescente a evitar las drogas
El cerebro adolescente está en proceso de maduración. En general,
está más centrado en recompensas y en asumir riesgos que el cerebro
de un adulto. Al mismo tiempo, los adolescentes presionan a los
padres para que les den más libertad cuando empiezan a explorar su
personalidad.
Esto puede suponer un desafío para los padres.
22
Los adolescentes que experimentan con drogas y otras sustancias
adictivas ponen en peligro su salud y su seguridad. El cerebro de los
adolescentes es especialmente vulnerable a presentar cambios
debidos a las sustancias adictivas que sobrecargan los circuitos de
recompensa.
Para ayudar a prevenir el abuso de drogas durante la adolescencia,
habla con tu hijo adolescente sobre las consecuencias de consumirlas
y la importancia de tomar decisiones saludables.
Por qué los adolescentes usan drogas o abusan de ellas
Diversos factores pueden contribuir al uso y abuso de sustancias
adictivas por parte de los adolescentes. La personalidad de tu hijo
adolescente, las interacciones de la familia y la comodidad que siente
tu hijo con sus pares son algunos factores relacionados con el
consumo adolescente de sustancias adictivas.
Estos son algunos factores de riesgo comunes para el abuso de
sustancias adictivas en los adolescentes:
Antecedentes familiares de abuso de sustancias.
Una afección mental o de comportamiento, como depresión, ansiedad
o trastorno por déficit de atención e hiperactividad.
Comportamiento impulsivo o riesgoso.
Antecedentes de eventos traumáticos, como haber tenido o haber visto
un accidente automovilístico, o haber sido víctima de abuso.
Baja autoestima o sentimientos de rechazo social.
Los adolescentes pueden ser más propensos a probar sustancias
adictivas por primera vez cuando se encuentran en entornos sociales.
El alcohol y la nicotina o el tabaco pueden ser algunas de las primeras
sustancias adictivas más accesibles para los adolescentes. Debido a
23
que el alcohol y la nicotina o el tabaco son legales para los adultos,
puede parecer que probar estas sustancias no es tan dañino, aunque
no son seguras para los adolescentes.
En general, los adolescentes desean sentirse aceptados por sus
pares. Por eso, si un amigo consume sustancias adictivas, tu hijo
adolescente podría sentir que él también necesita hacerlo. Los
adolescentes también consumen sustancias adictivas para sentirse
más seguros con sus pares.
Si sus amigos son mayores, los adolescentes pueden encontrarse en
situaciones más riesgosas de las que están acostumbrados. Por
ejemplo, podría no haber adultos presentes, o los adolescentes más
jóvenes podrían necesitar que sus amigos los lleven en sus
automóviles.
Además, si se sienten solos o estresados, los adolescentes podrían
consumir sustancias adictivas para evitar estos sentimientos.
También podrían probar estas sustancias adictivas porque sienten
curiosidad, o como un modo de rebelarse y desafiar las reglas de la
familia.
Algunos adolescentes pueden sentir que no les ocurrirá nada malo y,
tal vez, no entienden las consecuencias de sus acciones.
Consecuencias del abuso de drogas en adolescentes.
Estas son algunas consecuencias del abuso de drogas por parte de
los adolescentes:
24
Drogodependencia. Algunos adolescentes que abusan de drogas
corren más riesgo de desarrollar un trastorno por consumo de
sustancias.
Falta de criterio. El consumo de drogas en la adolescencia se asocia
con la falta de criterio en las interacciones sociales y personales.
Actividad sexual. El consumo de drogas se asocia a la actividad sexual
de alto riesgo, las relaciones sexuales sin protección y el embarazo no
planeado.
Trastornos de salud mental. El consumo de drogas puede agravar los
trastornos de salud mental, como la depresión y la ansiedad, o
aumentar el riesgo de desarrollarlos.
Conducir bajo los efectos de las drogas. El efecto de las drogas afecta
la capacidad para conducir y pone en peligro al conductor, a los
pasajeros y a otras personas en la carretera.
Cambios en el desempeño escolar. El consumo de drogas podría
empeorar las calificaciones, la asistencia y la experiencia en la
escuela.
Los efectos de las drogas en la salud
Las sustancias adictivas que los adolescentes pueden
consumir incluyen aquellas que son legales para los adultos,
como el alcohol o el cigarrillo. También podrían usar
medicamentos recetados para otras personas, como los
opioides,
o bien, pedir por Internet alguna sustancia adictiva destinada
a mejorar el rendimiento deportivo o promover la pérdida de
peso.
25
En algunos casos, se recurre a la inhalación de productos
domésticos habituales que contienen determinadas
sustancias químicas a fin de drogarse. Además, los
adolescentes también pueden consumir drogas, como la
cocaína o la metanfetamina.
El consumo de estas drogas puede llevar a drogadicción,
deterioro grave, enfermedades y muerte. Los riesgos para la
salud de las drogas de consumo frecuente incluyen los
siguientes:
Cocaína. Riesgo de ataque cardíaco, accidente
cerebrovascular y convulsiones.
Éxtasis. Riesgo de insuficiencia hepática e insuficiencia
cardíaca.
Sustancias inhalables. Riesgo de daño al corazón, los
pulmones, el hígado y los riñones después de un consumo
prolongado.
Marihuana. Riesgo de deterioro de la memoria, del
aprendizaje, de la capacidad de resolver problemas y de la
concentración; riesgo de psicosis, como esquizofrenia,
alucinaciones o paranoia, más adelante en la vida y
relacionado con el consumo temprano y frecuente. En el caso
de los adolescentes que consumen marihuana y tienen un
trastorno psiquiátrico, existe un riesgo de depresión y un
mayor riesgo de suicidio.
26
Metanfetaminas. Riesgo de conductas psicóticas por el
consumo prolongado o en dosis elevadas.
Opioides. Riesgo de dificultad respiratoria o muerte por
sobredosis.
Cigarrillos electrónicos (vapeo). Mayor riesgo de fumar o
consumir marihuana. Exposición a sustancias nocivas similar
a la del consumo de cigarrillos; riesgo de adicción a la
nicotina. El vapeo puede permitir que algunas partículas
penetren profundamente en los pulmones, y los saborizantes
pueden tener sustancias químicas nocivas o metales
pesados.
Cómo hablar sobre el consumo de drogas entre los
adolescentes
Es probable que tengas muchas conversaciones con tu hijo
adolescente sobre el consumo de drogas y alcohol. Si estás
comenzando una conversación sobre el consumo de
sustancias adictivas, elige un lugar donde tu hijo y tú se
sientan cómodos, y elige un momento en que sea menos
probable que te interrumpan. Eso significa que ambos
deberán dejar a un lado sus teléfonos.
También es importante saber en qué momento no es
conveniente tener una conversación.
Si los padres están enojados o si los adolescentes se sienten
frustrados, es mejor dejar la conversación para otro momento.
27
Si no están preparados para responder preguntas, los padres
pueden decirles a sus hijos que hablarán sobre el tema otro
día.
En caso de que el adolescente se encuentre ebrio, espera
hasta que esté sobrio.
Para hablar con tu hijo adolescente sobre las drogas, haz lo
siguiente:
Pregúntale a tu hijo cuál es su opinión. Evita los sermones.
En su lugar, escucha las opiniones y preguntas de tu hijo
adolescente sobre las drogas. Los padres pueden tranquilizar
a sus hijos adolescentes asegurándoles que no se meterán
en problemas por ser sinceros y tener esta conversación.
Explica las razones por las que no se deben consumir drogas.
Evita las tácticas de intimidación. Enfatiza cómo el uso de
drogas puede afectar las cosas que son importantes para tu
hijo adolescente. Algunos ejemplos pueden ser el rendimiento
deportivo, conducir un automóvil, la salud o la apariencia.
Considera los mensajes de los medios de comunicación. Los
medios de comunicación social, los programas de televisión,
las películas y las canciones pueden mostrar el consumo de
drogas como algo normal o atractivo. Hablen sobre lo que tu
hijo adolescente ve y oye.
28
Hablen sobre las maneras de resistir la presión de grupo.
Intercambien ideas sobre cómo rechazar las ofertas de
drogas.
Prepárate para hablar sobre tu propio consumo de drogas.
Piensa en cómo responderás si tu hijo adolescente te
pregunta sobre tu consumo de sustancias adictivas, incluido
el alcohol.
Estrategias de prevención
Considera otras estrategias para prevenir el abuso de drogas
entre los adolescentes:
Conoce las actividades de tu hijo. Presta atención a dónde se
encuentra tu hijo adolescente. Averigua qué actividades
supervisadas por adultos le interesan a tu hijo adolescente y
anímalo a participar en ellas.
Establece reglas y consecuencias. Explica las reglas
familiares, tales como salir de una fiesta en la que se
consumen drogas y no subirse a un automóvil cuyo conductor
las consumió. Trabaja con tu hijo adolescente para elaborar
un plan que le permita llegar a casa sano y salvo si la
persona que conduce está consumiendo sustancias adictivas.
Si tu hijo adolescente rompe las reglas, aplica siempre las
consecuencias.
Conoce a los amigos de tu hijo. Si los amigos de tu hijo
adolescente consumen drogas, es posible que también se
sienta presionado para experimentar.
29
Lleva un registro de los medicamentos con receta médica.
Haz un inventario de todos los medicamentos con receta
médica y de venta libre que hay en tu casa.
Bríndale apoyo. Felicita y alienta a tu hijo cuando tenga éxito.
Un vínculo fuerte entre tú y tu hijo adolescente podría ayudar
a prevenir que consuma drogas.
Da un buen ejemplo. Si consumes alcohol, hazlo con
moderación. Usa los medicamentos con receta médica según
las indicaciones. No consumas drogas.
Reconocimiento de los signos de advertencia de abuso de
drogas en adolescentes
Presta atención a posibles señales de alerta, como las
siguientes:
Cambios repentinos o drásticos en las amistades, los hábitos
alimenticios, los patrones de sueño, la apariencia física, los
pedidos de dinero, la coordinación o el desempeño escolar.
Comportamiento irresponsable, falta de criterio y falta de
interés general.
Romper las reglas o distanciarse de la familia.
La presencia de envases de medicamentos (sin haber una
enfermedad) o parafernalia de drogas ilícitas en la habitación
de tu hijo adolescente.
El consumo de sustancias entre los adolescentes
30
varía desde el uso esporádico hasta los trastornos por consumo de
sustancias graves.
Las consecuencias agudas y a largo plazo varían desde mínimas y
menores hasta las que ponen en riesgo la vida, lo que depende de la
sustancia, las circunstancias y la frecuencia de consumo. Sin
embargo, incluso el uso ocasional puede poner los adolescentes en
mayor riesgo de daño significativo, que incluye la sobredosis, los
accidentes automovilísticos, los comportamientos violentos, y las
consecuencias del contacto sexual (p. ej., embarazo, infecciones de
transmisión sexual).
El uso de sustancias también interfiere con el desarrollo del encéfalo
en los adolescentes en una magnitud dependiente de la dosis. El uso
regular de alcohol, cannabis (marijuana), nicotina u otras drogas
durante la adolescencia se asocia con mayores tasas de trastornos de
salud mental, peor rendimiento en la edad adulta y mayores tasas de
adicción.
(Véase también Generalidades sobre los trastornos relacionados con
sustancias.)
Los adolescentes consumen sustancias por varias razones:
Para compartir una experiencia social o sentirse parte de un grupo
social
Para aliviar el estrés
Para buscar nuevas experiencias y asumir riesgos
Para aliviar los síntomas de los trastornos de salud mental (p. ej.,
depresión, ansiedad)
31
Otros factores de riesgo incluyen el escaso auto-control, la falta de
vigilancia de los padres, y diversos trastornos mentales (p. ej., déficit
de atención/hiperactividad, la depresión). Las actitudes y los ejemplos
que los padres dan en relación al consumo de alcohol, tabaco,
fármacos recetados y otras sustancias son una influencia poderosa.
Según las encuestas nacionales de los Estados Unidos, la proporción
de estudiantes de último año de la secundaria que informan
abstinencia de todas las sustancias ha aumentado en forma estable
durante los últimos 40 años. Sin embargo, en forma simultánea ha
surgido una amplia gama de productos más potentes, adictivos y
peligrosos (p. ej., opioides recetados, productos derivados del
cannabis de alta potencia, fentanilo, cigarrillos electrónicos).
Estos productos ponen a los adolescentes que inician el uso de
sustancias en mayor riesgo de desarrollar consecuencias tanto agudas
como a largo plazo.
La pandemia de COVID-19 tuvo un impacto mixto sobre el uso de
sustancias en adolescentes. Durante los períodos de permanencia en
el hogar, las tasas de inicio de consumo disminuyeron, pero las tasas
de consumo intenso aumentaron porque en algunos adolescentes, el
mayor consumo de sustancias se constituyó en un mecanismo para
hacer frente al estrés.
Todo uso de sustancias, en particular inhalatorias, aumenta el riesgo
de infección y también el de enfermedad grave. Por lo tanto, las
intervenciones que reducen el uso de sustancias son una parte
importante de la estrategia para reducir su consumo asociado con
COVID-19.
Productos de cigarrillos electrónicos (productos de
vapeo)
32
Los cigarrillos electrónicos (en forma de cigarrillos o vaporizadores)
utilizan calor para volatilizar un líquido que contiene el ingrediente
activo, típicamente nicotina o tetrahidrocannabinol (THC). Los
cigarrillos electrónicos ingresaron inicialmente en el mercado como
alternativas al tabaquismo para los fumadores adultos, y los modelos
iniciales no fueron muy utilizados por los adolescentes. Desde
entonces han pasado a usar el "vapeo", que les ha llamado mucho la
atención y se ha vuelto cada vez más popular entre los adolescentes
en los últimos años, especialmente entre los adolescentes de nivel
socioeconómico medio y alto. El consumo actual de cigarrillos
electrónicos (vapeo de nicotina, sin contar otras sustancias) entre los
estudiantes de 12° grado aumentó notablemente del 11% en 2017 al
25,5% en 2019. De acuerdo con la encuesta Monitoring the Future
Survey, en 2021 el uso de cigarrillos electrónicos disminuyó hasta
19,6%, y alrededor del 40,5% de los estudiantes de 12.° grado
probaron los cigarrillos electrónicos (nicotina y otras sustancias), lo
que representa una disminución respecto del 45,6% en 2019 (1).
Los cigarrillos electrónicos causan diferentes efectos adversos en
comparación con fumar tabaco. Otros productos químicos contenidos
en los productos de vapeo pueden causar lesión pulmonar, que puede
ser aguda, fulminante o crónica y, en su forma más grave, letal.
Además, estos productos pueden administrar concentraciones muy
altas de nicotina y THC. El THC y la nicotina son altamente adictivos y
la toxicidad es posible. Los cigarrillos electrónicos son la forma inicial
de exposición de los adolescentes a la nicotina, pero su efecto sobre la
tasa de tabaquismo adulto no está claro. Además, se desconocen
otros riesgos potenciales a largo plazo de los cigarrillos electrónicos
Detección sistemática de trastornos por uso de
sustancias en adolescentes
Evaluación clínica, incluido el examen de detección de rutina
33
Preguntas de cribado y pruebas de detección de drogas
Algunos comportamientos deben hacer que los padres, los maestros u
otras personas involucradas con un adolescente se preocupen por un
posible trastorno por uso de sustancias. Otros comportamientos son
inespecíficos, como, por ejemplo
Comportamiento errático
Depresión o cambios de humor
Un cambio en los amigos
Declinación del rendimiento escolar
Pérdida de interés en pasatiempos
Los adolescentes que exhiben cualquiera de estos comportamientos
deben someterse a una evaluación médica completa de salud mental y
de uso de sustancias. Los trastornos por uso de sustancias deben
considerarse como posibles causas de estos comportamientos, incluso
si el cribado es negativo. Los trastornos por uso de sustancias se
diagnostican sobre la base de criterios clínicos.
Cribado de uso de sustancias en adolescentes
La detección sistemática del consumo de tabaco, alcohol y otras
drogas forma parte del control de salud tradicional. Los adolescentes y
sus padres pueden beneficiarse con el asesoramiento sobre el uso
seguro y el control de los medicamentos de venta libre y recetados. El
cribado universal para detectar el uso de sustancias puede normalizar
las discusiones sobre el uso de sustancias, reforzar comportamientos
y elecciones saludables, identificar a los adolescentes en riesgo de
consumo problemático de sustancias, guiar las intervenciones e
identificar a los adolescentes que necesitan derivación para el
tratamiento.
34
Hay varias herramientas de cribado validadas. El National Institute on
Drug Abuse (NIDA) tiene dos de estas herramientas electrónicas de
detección disponibles para pacientes de 12 a 17 años, Brief Screener
for Tobacco, Alcohol, and other Drugs (BSTAD) y Screening to Brief
Intervention (S2BI). Cada herramienta de detección sistemática puede
ser implementada por el mismo paciente o administrada por un
profesional de la salud. Se recomienda la autoadministración porque
los adolescentes la prefieren. Las herramientas comienzan con
preguntas sobre la frecuencia de consumo de tabaco, alcohol y de
cannabis en el último año. Una respuesta positiva genera preguntas
sobre tipos adicionales de uso de sustancias. Las herramientas
clasifican a los adolescentes en una de tres categorías de riesgo para
un trastorno por uso de sustancias: sin uso informado, menor riesgo y
mayor riesgo. Sobre la base de los resultados, las herramientas
ofrecen un plan de acción basado en la orientación y derivada de
consensos de expertos. Aunque los tiempos pueden variar según el
método de administración y el número de preguntas de seguimiento,
estas herramientas pueden completarse en menos de 2 minutos.
El cuestionario CRAFFT es una herramienta de detección sistemática
validada más antigua para el diagnóstico del uso de alcohol y drogas.
Debido a que el cuestionario CRAFFT original no detecta el consumo
de tabaco, no proporciona información sobre la frecuencia de uso ni
discrimina entre el uso de drogas y alcohol, ya no se usa en forma
amplia y se han desarrollado otras herramientas de detección,
incluyendo el cuestionario CRAFFT 2,1+N actualizado, que tiene una
pregunta sobre el uso de tabaco y nicotina.
Prueba de cribado de alcohol
Para lograr una detección sistemática del uso de alcohol más
específica y completa, el National Institute on Alcohol Abuse and
35
Alcoholism (NIAAA) ha desarrollado un guía que sugiere comenzar
con dos preguntas de cribado. Las preguntas y la interpretación de las
respuestas varían según la edad.
Para pacientes de riesgo moderado y alto, pregunte sobre
Patrones de consumo de alcohol: consumo habitual y máximo
Problemas causados o riesgos del alcoholismo; ausentismo escolar,
peleas, lesiones, accidentes automovilísticos
Uso de otras sustancias: cualquier otro elemento que se consuma para
lograr el mismo efecto
La guía de NIAAA también proporciona estrategias útiles para abordar
los problemas que se descubren.
El consumo de sustancias entre los adolescentes varía desde el uso
esporádico hasta los trastornos por consumo de sustancias graves.
Las consecuencias agudas y a largo plazo varían desde mínimas y
menores hasta las que ponen en riesgo la vida, lo que depende de la
sustancia, las circunstancias y la frecuencia de consumo. Sin
embargo, incluso el uso ocasional puede poner los adolescentes en
mayor riesgo de daño significativo, que incluye la sobredosis, los
accidentes automovilísticos, los comportamientos violentos, y las
consecuencias del contacto sexual (p. ej., embarazo, infecciones de
transmisión sexual). El uso de sustancias también interfiere con el
desarrollo del encéfalo en los adolescentes en una magnitud
dependiente de la dosis. El uso regular de alcohol, cannabis
(marijuana), nicotina u otras drogas durante la adolescencia se asocia
con mayores tasas de trastornos de salud mental, peor rendimiento en
la edad adulta y mayores tasas de adicción.
36
(Véase también Generalidades sobre los trastornos relacionados con
sustancias.)
Los adolescentes consumen sustancias por varias razones:
Para compartir una experiencia social o sentirse parte de un grupo
social
Para aliviar el estrés
Para buscar nuevas experiencias y asumir riesgos
Para aliviar los síntomas de los trastornos de salud mental (p. ej.,
depresión, ansiedad)
Otros factores de riesgo incluyen el escaso auto-control, la falta de
vigilancia de los padres, y diversos trastornos mentales (p. ej., déficit
de atención/hiperactividad, la depresión). Las actitudes y los ejemplos
que los padres dan en relación al consumo de alcohol, tabaco,
fármacos recetados y otras sustancias son una influencia poderosa.
Según las encuestas nacionales de los Estados Unidos, la proporción
de estudiantes de último año de la secundaria que informan
abstinencia de todas las sustancias ha aumentado en forma estable
durante los últimos 40 años. Sin embargo, en forma simultánea ha
surgido una amplia gama de productos más potentes, adictivos y
peligrosos (p. ej., opioides recetados, productos derivados del
cannabis de alta potencia, fentanilo, cigarrillos electrónicos). Estos
productos ponen a los adolescentes que inician el uso de sustancias
en mayor riesgo de desarrollar consecuencias tanto agudas como a
largo plazo.
37
La pandemia de COVID-19 tuvo un impacto mixto sobre el uso de
sustancias en adolescentes. Durante los períodos de permanencia en
el hogar, las tasas de inicio de consumo disminuyeron, pero las tasas
de consumo intenso aumentaron porque en algunos adolescentes, el
mayor consumo de sustancias se constituyó en un mecanismo para
hacer frente al estrés. Todo uso de sustancias, en particular
inhalatorias, aumenta el riesgo de infección y también el de
enfermedad grave. Por lo tanto, las intervenciones que reducen el uso
de sustancias son una parte importante de la estrategia para reducir su
consumo asociado con COVID-19.
Sustancias específicas
Las sustancias que más utilizan los adolescentes son el alcohol, la
nicotina (en el tabaco o los productos de vaporización) y el cannabis.
Alcohol
El consumo de alcohol es frecuente y es la sustancia más utilizada por
los adolescentes. El informe Monitoring the Future Survey on Drug Use
estableció que en 2021, en el doceavo grado, > 54% de los
adolescentes habia probado el alcohol y casi 26% son considerados
bebedores actuales (habiendo consumido alcohol en el último mes)
(1). El consumo excesivo de alcohol también es común, y los
adolescentes que beben pueden tener intoxicación alcohólica. Casi el
90% de todo el alcohol consumido por los adolescentes se produce
durante una borrachera, que los pone en riesgo de sufrir accidentes,
lesiones, actividad sexual no deseada y otros resultados malos. La
ingesta excesiva de alcohol se define como un patrón de consumo de
alcohol que eleva el nivel de alcohol en sangre hasta 80 mg/dL (17,37
mmol/L). El número de tragos que constituyen una ingesta excesiva
depende de la edad y el sexo y puede ser tan solo 3 tragos en 2 horas
para las adolescentes más jóvenes.
38
La sociedad y los medios de comunicación retratan el consumo de
alcohol como un mecanismo aceptable, de moda o incluso como un
mecanismo saludable para manejar el estrés, la tristeza o los
problemas de salud mental. A pesar de estas influencias, los padres
pueden hacer una diferencia mediante la transmisión de expectativas
claras a su adolescente en relación con la bebida, el establecimiento
de límites constantemente, y el seguimiento. Por otro lado, los
adolescentes cuyos familiares beben en exceso pueden pensar que
este comportamiento es aceptable. Algunos adolescentes que prueban
el alcohol llegan a desarrollar un trastorno por consumo de alcohol.
Los factores de riesgo conocidos para desarrollar un trastorno incluyen
el inicio de beber a una edad temprana y la genética. Los adolescentes
que tienen un familiar con un trastorno por consumo de alcohol deben
ser conscientes de su mayor riesgo.
Tabaco
La mayoría de los adultos que fuman cigarrillos empiezan a fumar
durante la adolescencia. Si los adolescentes no prueban los cigarrillos
antes de los 19 años, es muy poco probable que se conviertan en
fumadores cuando son adultos. Los niños de tan solo 10 años pueden
experimentar con cigarrillos (1).
Las tasas de consumo de tabaco combustible entre los adolescentes
cayeron significativamente en las décadas de 1990 y 2000 y siguen
disminuyendo. El Monitoring the Future Survey comunicó que, en
2021, alrededor del 4,1% de los estudiantes de 12.° grado aceptó que
consumía cigarrillos en ese momento (fumados en los últimos 30 días),
frente al 28,3% en 1991 y al 5,7% en 2019; solo alrededor del 2%
informó que fumaba todos los días.
39
Los factores de riesgo más importantes para fumar en los
adolescentes es tener padres que fuman (el factor más predictivo) o
tener compañeros y modelos a seguir (p. ej., celebridades) que fuman.
Otros factores de riesgo incluyen
Mal rendimiento escolar
Comportamiento de alto riesgo (p. ej., hacer dieta en exceso, sobre
todo entre niñas; peleas físicas y conducir borracho, sobre todo entre
los varones; consumo de alcohol o de otras sustancias)
Capacidad insuficiente para resolver problemas
Disponibilidad de cigarrillos
Escasa autoestima
Los adolescentes también pueden usar el tabaco en otras formas.
Alrededor del 2% de los estudiantes de secundaria son consumidores
actuales de tabaco sin humo (1); esta tasa ha disminuido en los
últimos 10 años. El tabaco sin humo puede ser masticado (tabaco de
mascar), colocado entre el labio inferior y la encía (sumergir el tabaco)
o inhalado por la nariz (rapé). Fumar en pipa es relativamente raro en
los Estados Unidos. El porcentaje de personas > 12 años que fuman
cigarros ha disminuido.
Los padres pueden ayudar a prevenir que su adolescente fume y
consuma productos de tabaco sin humo por ser modelos positivos (es
decir, al no fumar o masticar), discutir abiertamente los peligros del
tabaco y alentar a los adolescentes que ya fuman o mascan para que
dejen de fumar, lo que incluye brindarles apoyo en la búsqueda de
asistencia médica en caso de necesidad ( ver Cese del Consumo de
Tabaco).
40
Productos de cigarrillos electrónicos (productos de vapeo)
Los cigarrillos electrónicos (en forma de cigarrillos o vaporizadores)
utilizan calor para volatilizar un líquido que contiene el ingrediente
activo, típicamente nicotina o tetrahidrocannabinol (THC). Los
cigarrillos electrónicos ingresaron inicialmente en el mercado como
alternativas al tabaquismo para los fumadores adultos, y los modelos
iniciales no fueron muy utilizados por los adolescentes. Desde
entonces han pasado a usar el "vapeo", que les ha llamado mucho la
atención y se ha vuelto cada vez más popular entre los adolescentes
en los últimos años, especialmente entre los adolescentes de nivel
socioeconómico medio y alto. El consumo actual de cigarrillos
electrónicos (vapeo de nicotina, sin contar otras sustancias) entre los
estudiantes de 12° grado aumentó notablemente del 11% en 2017 al
25,5% en 2019. De acuerdo con la encuesta Monitoring the Future
Survey, en 2021 el uso de cigarrillos electrónicos disminuyó hasta
19,6%, y alrededor del 40,5% de los estudiantes de 12.° grado
probaron los cigarrillos electrónicos (nicotina y otras sustancias), lo
que representa una disminución respecto del 45,6% en 2019 (1).
Los cigarrillos electrónicos causan diferentes efectos adversos en
comparación con fumar tabaco. Otros productos químicos contenidos
en los productos de vapeo pueden causar lesión pulmonar, que puede
ser aguda, fulminante o crónica y, en su forma más grave, letal.
Además, estos productos pueden administrar concentraciones muy
altas de nicotina y THC. El THC y la nicotina son altamente adictivos y
la toxicidad es posible. Los cigarrillos electrónicos son la forma inicial
de exposición de los adolescentes a la nicotina, pero su efecto sobre la
tasa de tabaquismo adulto no está claro. Además se desconocen otros
riesgos potenciales a largo plazo de los cigarrillos electrónicos (2).
Cannabis (marijuana)
41
El informe Monitoring the Future Survey demostró que en 2021 la
prevalencia de uso del cannabis entre los estudiantes de último año de
secundaria fue del 19,5%, lo que constituyó una disminución respecto
del 22,3% en 2019. Alrededor del 38,6% de los estudiantes de último
año de secundaria informaron haber consumido cannabis una o más
veces en su vida (1). En 2010, la tasa de consumo actual de cannabis
superó por primera vez la tasa de consumo actual de tabaco.
El aumento más significativo en el consumo de cannabis es en el
vapeo de THC. El número de estudiantes de 12° grado que informaron
un aumento del vapeo de THC actual, aumentó del 4,9% en 2017 al
14% en 2019 (véase también productos del vapeo). Este porcentaje
disminuyó al 12,4% en 2021 (1).
Otras sustancias
El uso de sustancias distintas al alcohol, la nicotina y el cannabis
durante la adolescencia es relativamente raro.
En el informe 2021 Monitoring the Future Survey, los siguientes
porcentajes de estudiantes de secundaria informaron el uso de
sustancias ilícitas una o más veces en su vida (1):
Medicamentos recetados (sin receta): 8,8%
Inhalantes (p. ej., pegamento, aerosoles): 5,0%
Alucinógenos (p. ej., LSD, PCP, mescalina, hongos): 7,1%
Cocaína: 2,5%
Esteroides anabólicos (orales o inyectables): 0,8%
42
Metanfetaminas (sin receta): 0,6%
Heroína: 0,4%
Los fármacos prescritos utilizados con mayor frecuencia en forma
incorrecta incluyen analgésicos opioides (p. ej., oxicodona),
estimulantes (p. ej., para el TDAH como metilfenidato o
dextroanfetamina), y sedantes (p ej., benzodiazepinas).
A nivel nacional, el 1,6% de los estudiantes de secundaria había
utilizado una aguja para inyectarse alguna droga ilegal (2).
Referencias sobre sustancias específicas
1. Johnston LD, Miech RA, O’Malley PM, et al: Monitoring the Future
National Survey Results on Drug Use 1975-2021: 2021 Overview, Key
Findings on Adolescent Drug Use. Ann Arbor, Institute for Social
Research, University of Michigan, 2022.
2. Underwood JM, Brener N, Thornton J, et al: Youth Risk Behavior
Surveillance—United States, 2019. MMWR Suppl 69(1):1–83, 2020.
doi: 10.15585/mmwr.su6901a1
Detección sistemática de trastornos por uso de sustancias en
adolescentes
Evaluación clínica, incluido el examen de detección de rutina
Preguntas de cribado y pruebas de detección de drogas
Algunos comportamientos deben hacer que los padres, los maestros u
otras personas involucradas con un adolescente se preocupen por un
posible trastorno por uso de sustancias. Otros comportamientos son
inespecíficos, como por ejemplo
43
Comportamiento errático
Depresión o cambios de humor
Un cambio en los amigos
Declinación del rendimiento escolar
Pérdida de interés en pasatiempos
Los adolescentes que exhiben cualquiera de estos comportamientos
deben someterse a una evaluación médica completa de salud mental y
de uso de sustancias. Los trastornos por uso de sustancias deben
considerarse como posibles causas de estos comportamientos, incluso
si el cribado es negativo. Los trastornos por uso de sustancias se
diagnostican sobre la base de criterios clínicos.
Cribado de uso de sustancias en adolescentes
La detección sistemática del consumo de tabaco, alcohol y otras
drogas forma parte del control de salud tradicional. Los adolescentes y
sus padres pueden beneficiarse con el asesoramiento sobre el uso
seguro y el control de los medicamentos de venta libre y recetados. El
cribado universal para detectar el uso de sustancias puede normalizar
las discusiones sobre el uso de sustancias, reforzar comportamientos
y elecciones saludables, identificar a los adolescentes en riesgo de
consumo problemático de sustancias, guiar las intervenciones e
identificar a los adolescentes que necesitan derivación para el
tratamiento.
Hay varias herramientas de cribado validadas. El National Institute on
Drug Abuse (NIDA) tiene dos de estas herramientas electrónicas de
detección disponibles para pacientes de 12 a 17 años, Brief Screener
for Tobacco, Alcohol, and other Drugs (BSTAD) y Screening to Brief
Intervention (S2BI). Cada herramienta de detección sistemática puede
44
ser implementada por el mismo paciente o administrada por un
profesional de la salud. Se recomienda la autoadministración porque
los adolescentes la prefieren. Las herramientas comienzan con
preguntas sobre la frecuencia de consumo de tabaco, alcohol y de
cannabis en el último año. Una respuesta positiva genera preguntas
sobre tipos adicionales de uso de sustancias. Las herramientas
clasifican a los adolescentes en una de tres categorías de riesgo para
un trastorno por uso de sustancias: sin uso informado, menor riesgo y
mayor riesgo. Sobre la base de los resultados, las herramientas
ofrecen un plan de acción basado en la orientación y derivada de
consensos de expertos. Aunque los tiempos pueden variar según el
método de administración y el número de preguntas de seguimiento,
estas herramientas pueden completarse en menos de 2 minutos.
El cuestionario CRAFFT es una herramienta de detección sistemática
validada más antigua para el diagnóstico del uso de alcohol y drogas.
Debido a que el cuestionario CRAFFT original no detecta el consumo
de tabaco, no proporciona información sobre la frecuencia de uso ni
discrimina entre el uso de drogas y alcohol, ya no se usa en forma
amplia y se han desarrollado otras herramientas de detección,
incluyendo el cuestionario CRAFFT 2,1+N actualizado, que tiene una
pregunta sobre el uso de tabaco y nicotina.
Prueba de cribado de alcohol
Para lograr una detección sistemática del uso de alcohol más
específica y completa, el National Institute on Alcohol Abuse and
Alcoholism (NIAAA) ha desarrollado un guía que sugiere comenzar
con dos preguntas de cribado. Las preguntas y la interpretación de las
respuestas varían según la edad (véase tabla Preguntas para la
detección de alcohol de NIAAA para niños y adolescentes).
45
TABLA
Preguntas de cribado NIAAA para la detección del alcoholismo en
niños y adolescentes
Para pacientes de riesgo moderado y alto, pregunte sobre
Patrones de consumo de alcohol: consumo habitual y máximo
Problemas causados o riesgos del alcoholismo; ausentismo escolar,
peleas, lesiones, accidentes automovilísticos
Uso de otras sustancias: cualquier otro elemento que se consuma para
lograr el mismo efecto
La guía de NIAAA también proporciona estrategias útiles para abordar
los problemas que se descubren.
46
Detección de drogas
La prueba de drogas puede ser útil para identificar el uso de
sustancias, pero tiene limitaciones significativas. Cuando los padres
exigen una detección de drogas, pueden crear un clima de
confrontación que hace que sea difícil obtener una historia precisa del
uso de sustancias y formar una alianza terapéutica con el adolescente.
Las pruebas de detección (incluidas las pruebas domiciliarias) son
generalmente inmunoensayos cualitativos rápidos en la orina que se
asocian con un número de resultados falsos positivos y falsos
negativos. Además, la detección no puede determinar la frecuencia y
la intensidad del consumo de sustancia y, en consecuencia, no permite
distinguir los usuarios ocasionales de aquellos con problemas más
serios. El médico debe utilizar otras medidas (p. ej., anamnesis
meticulosa, cuestionarios) para identificar el grado en el que el
consumo de sustancias ha afectado la vida de cada adolescente.
Teniendo en cuenta estas preocupaciones y limitaciones, a menudo es
útil consultar con un experto en el trastorno por uso de sustancias para
ayudar a determinar si la detección de drogas se justifica en una
situación dada. Sin embargo, la decisión de no realizar una prueba de
detección de drogas no debe terminar prematuramente la evaluación
de un posible trastorno por consumo de sustancias o un trastorno de
salud mental. Los adolescentes con signos inespecíficos de un
trastorno por uso de sustancias o un trastorno de salud mental deben
ser derivados a un especialista para una evaluación completa.
47
Busca ayuda para el abuso de drogas en
adolescentes
Si sospechas o sabes que tu hijo adolescente está probando o
consumiendo sustancias adictivas:
Planifica tus acciones. Averiguar o sospechar que tu hijo adolescente
consume sustancias adictivas puede generarte emociones fuertes.
Antes de hablar con él, asegúrate de que tanto tú como sus demás
cuidadores estén listos. Puede ser útil que la conversación tenga un
objetivo y que decidas cómo responderás a las diferentes maneras en
las que podría reaccionar tu hijo adolescente.
Habla con tu hijo adolescente. Nunca es demasiado pronto para
intervenir. El uso ocasional de sustancias adictivas puede convertirse
en uso excesivo o adicción, y esto puede derivar en accidentes,
problemas legales y problemas de salud.
Alienta la honestidad. Mantén la calma y explícale que deseas hablar
de este tema con él porque te preocupa. Comparte detalles
específicos que respalden tus sospechas. Verifica todo lo que te diga
tu hijo.
Concéntrate en el comportamiento, no en la persona. Enfatiza que el
consumo de sustancias adictivas es peligroso, pero que eso no
significa que sea una mala persona.
Mantén un contacto regular. Pasa más tiempo con tu hijo adolescente.
Averigua a dónde va y hazle preguntas sobre sus salidas cuando
regrese a casa.
Busca ayuda profesional. Si crees que tu hijo adolescente consume
sustancias adictivas, comunícate con un proveedor de atención
médica o un consejero para que te ayuden.
Nunca es demasiado pronto para empezar a hablar con tu hijo
adolescente sobre el abuso de sustancias adictivas. Las
48
conversaciones que tengas hoy pueden ayudar a tu hijo adolescente a
tomar decisiones saludables en el futuro.
49