LA ADOPCIÓN
Es una institución de protección que tiene por objeto proveer al niño, niña o al adolescente, apto para ser
adoptado o adoptada, de una familia sustituta, permanente y adecuada (LOPNNA, Art. 406)
Podemos agregar que es una institución jurídico-familiar que ha existido desde los tiempos más remotos, en las
culturas más disímiles y en perenne cambio. Otra forma de definirla es: La creación por la voluntad, la Ley y la
decisión de un juzgado, de un vínculo entre adoptante(s) y adoptado(s) igual al que existe entre un padre y un
hijo; vínculo con el cual se crean deberes y derechos entre adoptante y adoptado. La adopción debidamente
conducida garantiza la prevención de la sustracción, venta o tráfico de niños o adolescentes.
Siguiendo éste orden de ideas se hace fundamental mencionar que la mejor definición de la Adopción está
contemplada en la Ley Orgánica para la Protección del Niño, Niña y Adolescente (2007) en su artículo 406, el
cual establece que:
“La adopción es una institución de protección que tiene por objeto proveer al niño, niña o adolescente, apto
para ser adoptado o adoptada, de una familia sustituta, permanente y adecuada.”
¿A quiénes se puede adoptar?
Sólo pueden ser adoptados o adoptadas quienes tengan menos de dieciocho años para el momento que se
solicite la adopción, excepto si existen relaciones de parentesco o si el candidato ha estado integrado al hogar
del posible adoptante antes de alcanzar esa edad, o cuando se trate de adoptar al hijo del otro cónyuge
(LOPNNA, Art. 408).
La adoptabilidad legalmente se otorga a todo niño, niña o adolescente que, en resguardo de su interés superior,
requiera de manera permanente de una familia sustituta adecuada. Esto se dictamina cuando es imposible o
contrario a su interés superior vivir, ser criado y desarrollarse en el seno de su familia de origen. (LOPNNA, Art.
26).
Esto deberá ser documentado según lo establece la Ley: «La Oficina de Adopciones correspondiente debe
disponer lo necesario para que a todo niño o adolescente, que llene las condiciones de esta Ley para ser
adoptado, se le elabore un informe…»(LOPNNA, Art. 420)
¿A partir de qué edad se puede adoptar a un niño o una niña?
A partir de horas de nacido y hasta antes de alcanzar sus dieciocho años. A este respecto, la Ley establece un
parámetro muy importante: «… la madre sólo puede consentir válidamente después de nacido el niño o la niña»
(LOPNNA, Art. 414, lit. b )
¿Quiénes pueden adoptar?
La capacidad para adoptar se adquiere a los veinticinco años de edad. La adopción la pueden realizar en forma
conjunta, los cónyuges no separados legalmente y las parejas estables de hecho. De manera individual, cualquier
persona con capacidad para adoptar, con independencia de su estado civil. Normalmente, se debe acreditar la
aptitud o idoneidad para adoptar. El informe que se elabore debe contener datos sobre su identidad, capacidad
jurídica, situación personal, familiar, médica, medio social, motivos que lo animan, así como las características
de los niños o adolescentes que están en condiciones de adoptar. (LOPNNA, Art. 409 y 411)
La palabra Adopción desciende de la palabra adoptar que proviene de los vocablos latinos Adoptare que
significa: recibir como hijos, y de Optare que es desear. Por lo tanto podríamos comprender como adoptar:
según Antonio de Ibarrola "recibir como a un hijo a aquel que se le desea".
CARACTERÍSTICAS DE LA ADOPCIÓN:
a.- Un acto bilateral, porque en la relación jurídica intervienen dos partes o dos grupos de partes: El adoptante
o adoptantes y el adoptado o adoptados. El o los primeros de ellos constituyen los sujetos activos, los
segundos, por oposición, constituyen el o los sujetos pasivos.
b.- Personalísimo, ya que para ser válido, deberá ser prestado personalmente ante el Tribunal de la causa o
mediante documento auténtico.
c.- Puro y Simple, puesto que no puede concebirse que nadie pueda adoptar ni ser adoptado a término o bajo
condición suspensiva o resolutoria.
d.- Un acto jurídico que solo puede tener lugar entre personas vivas, pues nuestra Ley permite que pueda
efectuarse por actos mortis causa.
e.- Un acto solemne, ya que debe cumplir determinadas formalidades de naturaleza procesal, indispensable para
su validez.
f.- Finalmente, la adopción está regida por normas de orden público, que por tanto no pueden renunciarse ni
relajarse por convenios particulares, y que en ciertos casos pueden ser suplidas de oficio por la autoridad
judicial (Sojo Bianco, 1.995. p. 267).
TIPOS DE ADOPCIÓN
Adopción Simple: entenderemos como adopción simple a aquella en la cual las consecuencias jurídicas se dan
entre adoptante y adoptado o bien los efectos recaen solo en ellos, quedando lógicamente libres de cualquier
obligación con el adoptado, los familiares del adoptante, esto es el vínculo que se crea persistirá
exclusivamente entre adoptante y el adoptado.
Adopción Plena: toda vez que en nuestra legislación no se hace alusión a la adopción simple, procederemos a
definir lo que es la adopción plena, entendiéndose que es aquella cuyas consecuencias jurídicas se dan entre
adoptante y adoptado, reconociendo a este último como un verdadero hijo nacido del matrimonio y para el
caso de no existir el vínculo matrimonial, como un hijo en el sentido amplio de la palabra; dándose sus efectos
también entre el adoptado y los familiares del adoptantes.
Ahora bien, podemos apreciar que dadas las definiciones anteriores, las adopciones en estudio son distintas en
cuanto a los efectos que producen contra terceros, es decir, en los familiares del adoptante, pero en cuanto a
su naturaleza jurídica van a ser particularmente iguales.
Articulo 408. Edad para ser adoptado o adoptada.
Solo pueden ser adoptados o adoptadas quienes tengan menos de dieciocho años para la fecha en que se
solicite
la adopción, excepto si existen relaciones de parentesco o si la persona a ser adoptada ha estado integrado al
hogar del posible adoptante antes de alcanzar esa edad, o cuando se trate de adoptar al hijo o hija del otro
conyugue.
Articulo 409. Capacidad para ser adoptante.
La capacidad para adoptar se adquiere a los veinticinco años.
Artículo 410. Diferencia de edades entre adoptante y adoptado o adoptada.
El adoptante debe ser dieciocho años mayor, por lo menos, que el adoptado o adoptada. Cuando se trate de la
adopción del hijo o hija de uno de los conyugues o los conyugues por el otro conyugue, la diferencia de edad
podrá ser de diez años. El juez o jueza, en casos excepcionales y por justos motivos debidamente comprobados,
puede decretar adopciones en las cuales el interés del adoptado o adoptada justifique una diferencia de edad
menor.
Artículo 411. Adopción conjunta, individual y plena.
La adopción también puede ser conjunta o individual. La adopción conjunta solo puede ser solicitada por
conyugues no separados o separadas legalmente, y por parejas conformadas por un hombre y una mujer, que
mantengan una unión estable de hecho que cumpla los requisitos establecidos en la Ley. La adopción individual
puede ser solicitada por cualquier persona con capacidad para adoptar, con independencia de su estado civil.
Toda adopción debe ser plena.
Articulo 412. Adopción de uno entre varios hijos o hijas del conyugue.
Cuando un conyugue solicita la adopción de un solo hijo o hija, entre varios, del otro conyugue, el juez o jueza
debe considerar la convivencia o no de acordar la adopción, sobre la base de un informe elaborado, para tal fin,
por el equipo multidisciplinario del Tribunal de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes, y teniendo en cuenta,
también, el interés de los otros hijos o hijas si estos son niños, niñas o adolescentes.
Articulo 413. Condiciones para la adopción por Tutor o Tutora.
El tutor o tutora puede adoptar al pupilo, pupila, ex pupilo o ex pupila solo después de aprobarse
definitivamente las cuentas de la Tutela.
Articulo 414. Consentimientos.
Para la adopción se requiere los consentimientos siguientes:
a) De la persona a ser adoptada si tiene doce años o más.
b) De quienes ejerzan la patria potestad y, en caso de sr ejercida por quien no hubiese alcanzado aun la
mayoridad, debe estar asistido por su representante legal o, en su defecto, estar autorizado por el juez o jueza;
la madre solo puede consentir válidamente después de nacido en niño o niña.
c) Del representante legal, en defecto de padres o madres que ejerzan la patria potestad.
d) Del o de la conyugue de la persona a ser adoptada, si este es casado, a menos que exista separación legal
entre ambos.
e) Del o de la conyugue del posible adoptante, si la adopción se solicita de manera individual, a menos que exista
separación legal entre ambos.
Efectos de la adopción
La adopción es fuente de estados familiares, puesto que su finalidad es crear entre los sujetos del negocio
jurídico y también entre cada uno de estos y ciertos terceros, determinados vínculos regulados por el
Derecho de Familia. En Efecto:
1. Confiere al adoptado la condición de hijo y al adoptante o adoptantes la condición de
padres. (Art. 425 de la LOPNA).
2. Crea parentesco entre: El adoptado y los miembros de la familia del adoptante.
El adoptante y el conyugue del adoptado.
El adoptante y la descendencia futura del adoptado.
El conyugue del adoptado y los miembros de la familia del adoptante.
Los miembros de la familia del adoptante y la descendencia futura del adoptado (Art. 426 de la LOPNA).
3. Extingue el parentesco del adoptado con los miembros de su familia de origen, excepto cuando el adoptado
sea hijo del conyugue del adoptante (Art. 427 de la LOPNA).
Sin embargo, la adopción no extingue los impedimentos matrimoniales que existan entre el adoptado y su
familia de origen (Art. 428 de la LOPNA).
En cuanto al apellido, el adoptado lleva el del adoptante. Pero si la adopción se realiza conjuntamente
por ambos conyugues, llevara el apellido del adoptante, seguido del apellido de soltera de la adoptante. La
misma regla se aplica en caso de adopción del hijo de un conyugue por el otro conyugue (Art. 430 de la LOPNA).
Naturaleza Jurídica de la Adopción
Existen dos opiniones doctrinales que sostiene:
La Doctrina Tradicional: Establece que la adopción es un contrato porque requiere el acuerdo de voluntades del
adoptante y del adoptado o su representante legal, así para que nazca el vinculo contractual es necesario el
concurso e voluntades de las partes, es por ello que la adopción es un contrato.
La Doctrina Moderna: Modernamente la opinión más aceptada en relación con la naturaleza jurídica de la
adopción es la que sostiene que la adopción es una institución jurídica de carácter peculiar. En resumen, la
adopción no tiene nada que ver con el contrato, salvo la necesidad del consentimiento entre las partes,
numerosos autores, entre ellos Ruggiero, Mazzeaud, Urbaneja, sostienes la naturaleza institucional de la
adopción.
Características de la adopción:
la adopción es un acto bilateral, personalísima, pura y simple, entre vivos y regidos por nombras de orden
público.
1- Es Bilateral: porque en la relación jurídica intervienen dos partes o dos grupos de partes: el adoptante o los
adoptantes y los adoptados. El o los primeros constituyen los sujetos activos y son quienes llevan la iniciativa
en el negocio; los segundos, por posición constituyen el o los sujetos activos.
2- Es Personalísimo: por cuanto sabemos que uno de los principios del hecho de familia es la limitación al
principio de la representación; por lo que solo en casos excepcionales se permite ejercerlos mediante un
apoderado. Es decir, que cuando la ley exige determinados consentimientos en materia familiar por la regla
general estos deben ser prestados personalmente por los interesados.
Esta regla tiene plena vigencia en materia de adopción; por tanto, el consentimiento en este negocio jurídico,
para ser válido, deberá ser prestado personalmente ante el tribunal de la causa o mediante documento
autentico.
3- La adopción es un acto puro y simple: pues en la adopción no se puede adicionar modalidades, tanto los
consentimientos requeridos para la adopción, como el decreto judicial que la acuerde, tienen que ser puros y
simples tal como lo señala el artículo 416 de la LOPNNA.
4- En Venezuela la adopción es un acto jurídico que solo puede tener lugar entre personas vivas, pues nuestra
ley no permite que pueda efectuarse por actos mortis-causa.
5- La adopción es un acto solemne: puesto que debe cumplir determinadas formalidades procesales,
indispensables para su validez.
6- Finalmente la adopción está regida por normas de orden público que por tanto no pueden renunciarse ni
relajarse por convenios particulares; y que en ciertos casos pueden ser suplidas de oficio por autoridad.