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Carta Del Paisaje Ecuador 2022-1

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Alexandra Moncayo Vega

Enrique Luzuriaga Muñoz


Luz María Castro
CARTA
John Soto Luzuriaga
Yosselyn Moncayo Pérez DEL
PAISAJE
Fausto López Rodríguez

DEL
ECUADOR
1
Perfil costero en Jama. Provincia de Manabí. Foto: Rómulo Moya. 2017

2 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


“El paisaje responde a la percepción humana del territorio en la interacción de
factores naturales y culturales; es una noción multiescalar y multitemporal
que se construye en comunidad, del mismo modo que se debiera conservar y
desarrollar con prospectiva sostenible.”

Lucas Períes, Martha Fajardo


Co-directores Iniciativa Latinoamericana del Paisaje (LALI)

3
CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR
Autores:
Alexandra Moncayo Vega
Enrique Luzuriaga Muñoz
Luz María Castro
John Soto Luzuriaga
Yosselyn Moncayo Pérez
Fausto López Rodríguez

Revisión:
Dra. Karina Borja.
Directora del Laboratorio de Paisajes Vivos, Pontificia Universidad Católica
del Ecuador.
Mgtr. Luis Bossano.
Universidad Central del Ecuador.
Dr. Florencio Compte.
Decano de la Facultad de Arquitectura de la UCSG

© Primera edición 2022, Autores.


ISBN-978-9942-808-30-1
Fotografías portada: Marco Gahona, John Soto y Archivo Trama.
Editado por Trama Ediciones.
Quito, Ecuador, enero 2022

CON EL AVAL DE:

4 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


CARTA
DEL
PAISAJE
DEL
ECUADOR
5
PRÓLOGO 10
AGRADECIMIENTOS 12
ÍNDICE

PRESENTACIÓN 16
1 INTRODUCCIÓN 18
2 ANTECEDENTES 22
3 ENFOQUE METODOLÓGICO 28
4 CONTEXTO DEL PAISAJE EN ECUADOR 32
5 DEFINICIONES DE PAISAJE 38
6 DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS 56
7 MARCO LEGAL 60
8 OBJETIVOS 74
9 ESTRATEGIAS PARA SU CUMPLIMIENTO 76
10 ÁMBITOS DE INJERENCIA 78
11 RECOMENDACIONES 80
12 ORGANISMOS DE DECISIÓN 84
13 COMPROMISOS Y ACCIONES 86
14 RECONOCIMIENTOS 88
15 BIBLIOGRAFÍA 90
16 AUTORES 96

6 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


"El concepto paisaje no es el aspecto material, sino un constructo mental creado a
través de la cultura. Es la mirada que describe la experiencia estética obtenida
sobre una porción de la naturaleza que la transforma en paisaje,
es la percepción sensible, libre de simbolismo"
Rocío López de Juambelz
UNAM, México

Zona de bosque seco en el sur del Ecuador,


sector de Playas, cantón Paltas (Provincia de Loja)
Foto: John Soto_2017.

7
8Paisaje del Centro Histórico de Quito, Patrimonio
CARTA DELdePAISAJE
la Humanidad. Provincia de Pichincha. Foto: Rómulo Moya. 2017
DEL ECUADOR
“El paisaje es la construcción de una nación con aspectos cambiantes de la vida,
por habitantes y hábitats. Significa nuestra memoria cultural y ecológica, ambas
en acción, enfocadas en los retos físicos de la urbanización
y cambios en la sociedad contemporánea ”.
Saide Kahtouni, Brasil.
Former ABAP President ( 2009-2011)

9
E
studios recientes, demuestran la necesaria interacción
entre lo artificial y lo natural, para lograr bienestar hu-
PRÓLOGO

mano, así como la protección de la naturaleza y sus re-


cursos naturales con fines de evitar oportunamente la crisis progre-
siva del planeta.

Bajo este contexto, el paisaje que tiene como lienzo a la natu-


raleza, se manifiesta de diversas maneras, adecuadas a cada territorio
y en coherencia con la cultura e identidad de quienes lo moldean,
habitan y disfrutan.

Por tanto, hoy en día el paisaje se ha convertido en una dis-


ciplina relevante, correlacionada con otras disciplinas con fines de
crear espacios agradables, humanizados, que conserven y reconozcan
los valores patrimoniales culturales y naturales de cada región. Esto
hace necesario que, se realicen diferente investigaciones y publicacio-
nes, respecto al conocimiento, identificación, valoración y protección
del paisaje y sus diversas expresiones en los territorios y ciudades.

Así, rememorando los antecedentes que nos llevaron a este


grato momento de contar con este aporte teórico, evocamos el año
2010, en Brasil, en donde se crearon vínculos con la IFLA (Interna-
tional Federation of Landscape Architects) con amplia trayectoria y
liderazgo en diseño, manejo, gestión y protección del paisaje y la ar-
quitectura de paisaje a nivel mundial, y en este espacio de gran moti-
vación, aprendizajes, acciones y pensamientos se crean sinergias para
seguir el camino de otros países que habían dado pasos importantes
para posicionar al paisaje en sus países.

Con varias guías, consejos, sinergias y apoyos, nos avocamos


a construir la Carta del Paisaje del Ecuador, como norte a seguir para
conducir los diversos estudios del paisaje hacia un rumbo de caracte-
rización, valoración, conservación, protección y gestión adecuadas y
coherentes con nuestra geografía y cultura.

10 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


Han sido varios años, de investigar, fortalecernos y animar-
nos a dar el salto, así, surge la primera Carta del paisaje del Ecuador,
con una narrativa, participativa, multidisciplinaria, respaldada por
documentos y referencias científicas que fundamentan y potencian
su contendido, lo que permitirá a los lectores contar con argumen-
tos vastos para plantear diversos estudios, investigaciones y acciones
en torno al paisaje con referencias a nivel internacional y nacional,
aportes sobre el paisaje, sus tipologías, conceptos y marcos legales de
referencia.

Esperamos que esta primera Carta, sirva de consulta, punto


de partida y respaldo teórico a diferentes grupos, técnicos en plani-
ficación y gestión del territorio, arquitectos, urbanistas, paisajistas,
ambientalistas y estudiantes de varias disciplinas vinculadas con el
paisaje con miras a revalorar al paisaje ecuatoriano.

Confiamos que, pronto se materialicen otros estudios, como la


Ley del Paisaje del Ecuador, así como, políticas públicas que permitan
tener una base legal y normativa que permita efectivizar las diversas
acciones que sobre el paisaje del Ecuador nos hemos planteado.

Los autores.

11
Q
uienes conformamos el grupo de investigación, re-
AGRADECIMIENTOS
dactor de la primera Carta del Paisaje del Ecuador,
manifestamos nuestro sincero agradecimiento a quie-
nes, directa o indirectamente contribuyeron a llevar a puerto seguro
esta investigación.

Dejamos sentado nuestra gratitud con el PhD. Juan Pablo Sua-


rez Chacón y PhD. Silvia González Pérez, ex Vicerrector de investi-
gación y actual Vicerrectora de investigación respectivamente de la
Universidad Técnica Particular de Loja, quienes confiaron siempre
en el presente proyecto de investigación y facilitaron los caminos
para emprender en este importante documento para el país. A la
Dra. Lucia Puertas, directora de investigación y postgrados, a la Mgs.
Katherine Soto ex directora del ex departamento de Arquitectura y
artes, por facilitar los procesos y apoyar en la materialización de la
presente publicación.

Expresamos, además, nuestros agradecimientos a los líderes


de organismos internacionales que siempre manifestaron su respaldo
y acompañamiento en la redacción de esta Carta, a la IFLA, Federa-
ción Internacional de Arquitectos Paisajistas, Región de las Américas
(IFLA AR), en la persona de su presidente el PhD. Arq. Ricardo Rive-
ros Cellis, a la Iniciativa Latinoamericana del Paisaje (LALI), dirigida
por la Mgs. Arq. Martha Fajardo.

Igualmente nuestro agradecimiento a los directivos de la Fa-


cultad de Arquitectura de la Pontificia Universidad Católica del
Ecuador, PUCE- Quito, en la persona de la arquitecta urbanista
Christine Van Sluys, por haber colaborado en todas las actividades
proyectadas desde el 2019, a través del Laboratorio de los Paisajes Vi-
vos, de la PUCE, por medio de su fundadora y directora la Dra. Arq.

12 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


Karina Borja, a su grupo de investigación, grandes amigos y amigas
que aportaron en todas las actividades y eventos que abonaron el re-
nacer de la SAPE (Sociedad de Arquitectos Paisajistas del Ecuador), y
el nacimiento de la presente Carta.

La Carta del Paisaje del Ecuador, no hubiera logrado el rigor


investigativo y científico, sin la revisión y colaboración de ideas de
parte de los lectores y representantes de las universidades: Universi-
dad Central del Ecuador, representada por el Mgs. Arq. Luis Bossano
Rivadeneira; Universidad Católica de Santiago de Guayaquil repre-
sentada por el PhD. Arq. Florencio Compte, Decano de la Facultad
de Arquitectura y Diseño y por la Pontificia Universidad Católica del
Ecuador, personificada por la Dra. Arq. Karina Borja, gracias, por el
apoyo y precisión en la redacción, estructura y contendido de la Car-
ta, en calidad de revisores. A ellos nuestro reconocimiento especial.

Paisaje de las Islas Galápagos.


Foto: Javier Vázquez, 2013.

13
Afluente del Napo que conduce a la laguna Añangu. Provincia de Orellana. Foto: Mauro Burzio. 2007

14 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


“La naturaleza es la esencia y el soporte de la vida en la tierra. El hombre, como
parte de la naturaleza, debe actuar pensando que la salud es una sola”.
Virginia Laboranti
Presidente Comité Científico Argentino IFLA ISCCL
15
L
o bello y lo excepcional de tener la oportunidad de leer
PRESENTACIÓN
las Cartas de Paisaje nacionales –en esta ocasión la del
Ecuador- es advertir y contemplar (desde la distancia¬
en mi natal Chile) la esencia de cada cultura y su relación con la na-
turaleza. Aquella interacción, que como todos sabemos, nos otorga
como producto al paisaje.

Más interesante aún, es conocer la Carta del Paisaje del Ecua-


dor, un país pionero e innovador en lo que a declaración y acción de
derechos de la naturaleza se refiere. Es entonces aún más apasionante
descubrir –en las líneas que vendrán- su relación con el paisaje, es
decir, la relación de los ecuatorianos y su actividad, con la naturaleza
y sus recursos.

Lo gratificantemente rigurosa que suelen ser las comprensio-


nes del paisaje desde sus contextos nacionales y principios particu-
lares, son también una experiencia de lectura, la cual nos habla del
otro, en este caso, sumergiéndonos en sus paisajes. En otros paisajes,
diferentes a los míos y a los de quienes no viven en el Ecuador. Aque-
llos paisajes que se moldearon desde otros contextos, desde otros orí-
genes, desde otras cosmovisiones, desde otras dinámicas y también
desde diferentes transformaciones.

En el texto durante el cual se desarrolla la Carta del Paisaje


del Ecuador, esta característica no está ausente, muy por el contrario,
está presente con gran riqueza y excepcional rigurosidad en las des-
cripciones de sus definiciones y marcos, lo cual va conformando un
documento consistente desde un inicio.

Continuando la lectura, tendrán el placer de encontrarse con


los principios de la Carta del Paisaje del Ecuador, bastión cargado de
contenido y el corazón de la toda Carta que se precie de tal. Bien co-
mún, herencia, derechos de la naturaleza, espacios de vida, recursos,
planificación, gestión, catalogación y valorización, son algunos de

16 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


los conceptos que se cargan de sentido y significado en esta sección
del documento. El exigente trabajo de síntesis que tuvo el proceso
participativo de la Carta del Paisaje del Ecuador, se encuentra con-
sistentemente redactado en los principios. Punto alto y que llena de
esperanza al leerlos en toda su dimensión y anhelos.

Otro punto interesante de observar en las Cartas de Paisajes, se


refiere al concepto que mencionaba anteriormente: la esperanza, y en
especial, como aquello se materializa en garantías a lo largo del texto.
Lo anterior radica en la definición de estrategias para el fiel cumpli-
miento de los objetivos del discurso, lo cual otorga a la Carta un ca-
rácter de documento de acción. Sin duda, este es uno de los puntos
de atención central, ya que de no encontrarse o de percibirse limitado
o débil, sería imposible garantizar los objetivos de la Carta y con ello
el futuro que la sociedad ecuatoriana ha definido para sus paisajes.

Finalmente, no puedo dejar de mencionar como la SAPE ha


conducido un trabajo maravilloso. Participativo, colaborativo y es-
cuchando no sólo a los expertos y la academia, sino también a la
sociedad ecuatoriana en su conjunto. Arduas sesiones de trabajo in-
terdisciplinario, ampliadas jornadas de socialización y concurridos
seminarios, los cuales acogieron también a las miradas externas, son
prueba de un armonioso, riguroso, apasionado y cálido liderazgo.

En representación de IFLA AR, agradecemos a la SAPE por


tan impecable gestión, al mismo tiempo que los felicitamos por tan
certero ejemplo para las Asociaciones Profesionales Nacionales de la
Región de las Américas, y por tan extraordinario fruto: La Carta del
Paisaje del Ecuador.

Con gran afecto,


Ricardo Riveros C.
Presidente de IFLA Región de las Américas

17
1
L
a UNESCO, a través de la Convención Global del Paisa-
INTRODUCCIÓN
je, promueve la concienciación sobre el valor del paisaje
como recurso fundamental y medio de vida para alcan-
zar el bienestar de la humanidad. De esta forma, cada país propone
la Carta del Paisaje, instrumento que busca establecer un vínculo en-
tre las diversas disciplinarias contemporáneas y los diversos actores
cuyas decisiones repercuten en las formas de gestión del territorio
(Carta del Paisaje de Chile, 2011).

La Carta del Paisaje es un instrumento voluntario de concer-


tación entre agentes de un territorio orientado a promover la ges-
tión sostenible del paisaje y el bienestar de sus habitantes mediante
el establecimiento de principios, objetivos, acuerdos y estrategias de
gestión. Por este motivo, la Carta del Paisaje no es una simple declara-
ción de principios, sino un documento que compromete a las partes
y a la sociedad en su conjunto a un trabajo mancomunado para al-
canzar los compromisos propuestos. Estas reflexiones, nos conducen
a pensar en nuevas formas de planificar territorios, ciudades, comu-
nidades rurales y barriales, en donde se revalorice al paisaje, especial-
mente el más próximo y se lo vincule al desarrollo de la población.

El paisaje ha sido ampliamente estudiado como unidad terri-


torial de análisis desde la geografía y biología, más recientemente se
ha incluido el enfoque social para entender la dinámica del paisaje,
sujeto a permanentes cambios debido a interacciones naturales y an-
tropogénicos. En este contexto, la Iniciativa Latinoamericana del Pai-
saje, LALI, (2012) reconoce al “paisaje como un recurso excepcional,
frágil y perecedero, el cual constituye un derecho que todos los seres hu-
manos deberían disfrutar, que a su vez genera compromisos y responsa-
bilidades”. El Convenio Europeo del Paisaje, lo define “cualquier parte
del territorio percibido por la población cuyo carácter es el resultado de
la acción y la interacción de factores naturales y/o humanos” (Consejo
de Europa, 2000). Coinciden con ello Mostaedi (2003) y Martínez
(1983) para quienes el paisaje es el resultado de componentes como

18 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


la historia, cultura, identidad y el ser humano que le da forma, a su
vez incorpora conceptos de ecología, economía y estructura espacial.

Considerando las conceptualizaciones desde las perspectivas


antes mencionadas, es posible proponer una definición de paisaje
como el territorio en el cual se producen una serie de interacciones
biofísicas, sociales, económicas y culturales, el cual es un espacio que
permite la vida y que a su vez está sujeto a cambios de naturaleza
antrópica.

Por tanto, el paisaje es un constructo humano en conexión pri-


migenia con su entorno natural, en donde la identidad y la cultura
inciden en dicha creación y modelado. Así lo estipuló la constitución
del Ecuador al referirse al SUMAK KAWSAY o BUEN VIVIR, de la
sociedad en comunión con la naturaleza que es nuestra casa común,
la PACHA MAMA, el entorno común al que tenemos derechos, pero
también compromisos y responsabilidades. Checa, (2018), reconoce
al “paisaje como bien común y como un derecho”, su valor tangible
e intangible es gestionado desde colectivos sociales que pueden vi-
virlo, describirlo, comprenderlo o disfrutarlo, convirtiéndolo en un
bien o recurso para todos, al que además todas las personas tenemos
derecho a percibir y gestionar desde una visión protectora y respe-
tuosa con sus valores particulares, para el caso del Ecuador, al tener
derechos la naturaleza, el paisaje y sus congéneres también lo tienen.

El paisaje en Ecuador se nombra en muy pocas leyes, sin em-


bargo, su valor intrínseco viene dado por los derechos de la naturale-
za. Esta concepción aun nos deja un vacío legal respecto a la mirada
del paisaje a través de lo natural solamente y no desde el hecho mis-
mo de la construcción del paisaje, de su valor como recurso y cons-
tructo socio-cultural que es urgente desvelar desde la comprensión
del valor identitario ecuatoriano.
Ingapirca. Foto: Galo Guamán, 2021.

19
Los ecuatorianos nos identificamos con nuestros paisajes, por
ser resultado de la creación y modificación de su entorno, por su va-
lor cultural, por lo que han sido propuestos como bienes patrimonia-
les, subrayando la consideración de Checa, (2018) que acota que, el
paisaje se materializa a través de la asociación entre lo percibido y lo
construido, un recurso social y cultural con características políticas
que identifica a los diferentes colectivos sociales que los hacen suyos
y que es urgente revalorar, a partir de significaciones y características
identificables y únicas.

Galápagos. Foto: Archivo Trama 2015. La Carta del Paisaje del Ecuador recoge las percepciones plu-
rales que existen sobre el paisaje ecuatoriano. Este trabajo colectivo
para caracterizar el paisaje, sus habitantes y su riqueza natural ha sido
impulsada por la Universidad Técnica Particular de Loja, que ha pro-
movido la coordinación entre partes para lograr la elaboración del
documento de consenso. Distintas instituciones académicas, gremia-
les y de la sociedad civil, han participado activamente en la revisión
y validación de la Carta del Paisaje, colaborando vivamente con el
equipo redactor brindando asesoría permanente durante el proceso
de construcción y redacción de la misma.

La Carta del Paisaje que se presenta a continuación comprende


secciones como los antecedentes enfoque metodológico, contexto del
paisaje en el Ecuador, definiciones de paisaje, declaración de princi-
pios, marco legal, objetivos, estrategias y acuerdos, que resumen los
compromisos que sobre el paisaje realizarán los actores involucrados
en este proceso.
Chozas utilizadas para procesar el agua salada y obtener la
Sal, de las minas de sal de Guaranda. Foto: John Soto, 2018.

20 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


“El paisaje es un bien común patrimonial, un privilegio para quien lo aprecia y
valora, pero con un compromiso para su conservación”.
Alejandro Cabeza Pérez
UNAM, México

Vicuña en las faldas del volcán Chimborazo - Ecuador.


Foto: John Soto 2018.

21
2
L
a Sociedad de Arquitectos Paisajistas del Ecuador (SAPE),
ANTECEDENTES
conformada en agosto del 2009, es una agrupación de ca-
rácter multidisciplinario sin fines de lucro, cuyo objeti-
vo principal es propender el fortalecimiento integral del paisaje, en la
ordenación del territorio en todas sus escalas, así como la orientación
de acciones inherentes a la profesión y al cuidado del medio ambiente
en coordinación con las políticas estatales. Su misión es “desarrollar y
promover la profesión y la disciplina del paisaje, junto con sus artes y
ciencias en todo el territorio ecuatoriano para identificar y preservar el
intrincado equilibrio de los sistemas ecológicos sobre los que el futuro
de la civilización depende, en el marco de la sostenibilidad ambiental y
cultural” (SAPE, 2009).

La SAPE, cuya sede está en la Universidad Técnica Particular de


Loja (UTPL), forma parte de la IFLA (International Federation of Lands-
cape Architects), presente en cinco regiones a nivel mundial (Américas,
Asia Pacífico, África, Europa y Medio Oriente). Al formar parte de la
IFLA, la SAPE se suma a las estrategias globales y de IFLA – Américas
(IFLA-AR), en torno a 5 de los 11 considerandos rectores que marcan
sus acciones e investigaciones, como son:

• Cambio climático
• Soberanía y seguridad alimentaria
• Participación comunitaria en el diseño de paisaje
• Salud y bienestar
• Culturas indígenas

Los considerandos de la IFLA-AR se encuentran alineados a los


Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, en los cuales
se promueven principios esenciales para la vida como la acción por el
clima, agua y saneamiento, hambre cero, vida de ecosistemas terrestres,
ciudades y comunidades sostenibles, para mencionar algunos. Aplicar
el enfoque de paisaje en la gestión del territorio facilita la consecución
de objetivos sociales, económicos y ambientales en las zonas donde la

22 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


agricultura, la minería y otros usos productivos compiten con objetivos
ambientales y de biodiversidad.

A la par, los cinco principios propuestos en la Carta del Paisaje de


las Américas, presentada por IFLA-AR en Ciudad de México en octubre
del año 2018, a la que la SAPE se adhiere, recomiendan:

• Incorporar todo lo vivo, a través de la conservación de la vida en


el planeta.

Arriba izquierda: Parque de la cultura en el cantón Saraguro • Recuperar la cosmovisión y la visión de la sacralidad, respaldado
(Provincia de Loja). Foto: John Soto, 2009.
en las tradiciones, costumbres y el arte, imaginarios colectivos y ances-
Abajo: Cascada el "Manto de la novia" la ruta de las cascadas trales.
en Baños (Provincia de Tungurahua). Foto: John Soto .

• Contemplar las singularidades del palimpsesto del territorio en


escalas de espacio y tiempo, con el fin de reducir las desigualdades socia-
les y para mantener la identidad del territorio, el cual resulta de la mezcla
entre lo ancestral y contemporáneo.

• Retomar la ética comprendida en su relación con la estética, arti-


culando a la ética ambiental, al entendimiento del mundo natural como
valor moral.

• Descubrir las raíces de la americanidad como condición de fu-


turo, fortalecen los cimientos de la identidad, con miras al respeto a la
naturaleza, a la cultura, a los valores históricos y sociales, a las singula-
ridades de la diversidad y al derecho al paisaje como un bien común y
patrimonio colectivo (IFLA-AR, 2018).

Estos principios regionales fundamentan nuestra visión de paisa-


je para el Ecuador, desde la mirada americana, sudamericana y nacional
como parte del palimpsesto histórico que define nuestra identidad, ex-
presada en nuestra historia, geografía y cultura, que sienta las bases que
nos define como un país diverso, andino, costero, amazónico e insular

23
por excelencia y que moldean la singularidad característica del pueblo
ecuatoriano.

Bajo el contexto internacional, otros cuerpos jurídicos fundamen-


tan la Carta del Paisaje de Ecuador. Entre ellos están el Convenio Euro-
peo del Paisaje y la Ley de protección, gestión y ordenación del Paisaje
(Consejo de Europa, 2000), constituido como el primer tratado interna-
cional que sienta bases sólidas en correspondencia con las dimensiones
principalmente del paisaje europeo, las cuales sirven de referencia para
la creación y promoción de varias Cartas del Paisaje a nivel mundial,
cuyos objetivos giran en torno al:

“reconocimiento, protección, gestión y ordenación del paisaje, a fin


de preservar sus valores naturales, patrimoniales, culturales, socia-
les y económicos en un marco de desarrollo sostenible. A tal fin, la
presente ley impulsa la plena integración del paisaje en el planea-
miento y en las políticas de ordenación territorial y urbanísticas, así
como en las demás políticas sectoriales que inciden en el mismo de
forma directa o indirecta” (Consejo de Europa, 2000).
Arriba: Imagen de la Virgen del Cisne realizado con arreglo
floral (Loja). Foto: John Soto, 2018.
Al mismo tiempo, se considera la visión contemporánea en torno
Abajo: Cueva de los Paredones en Palanda (Zamora a las soluciones basadas en la naturaleza planteadas por la Unión In-
Chinchipe). Foto: Javier Vásquez, 2018. ternacional de Conservación de la Naturaleza (IUCN), presentadas en
el Programa de la IUCN 2013-2016, apoyada en tres líneas de acción:
“valorar y conservar la naturaleza, gobernanza efectiva y equitativa en
la utilización de la naturaleza e implementar soluciones basadas en la
naturaleza para los desafíos globales en el clima, la alimentación y el de-
sarrollo” (UICN, 2017).

A estos parámetros internacionales, se une la Constitución del


Ecuador, mediante la comprensión política y legal del contexto del Su-
mak Kawsay o “Buen vivir” de la convivencia en comunión con la natu-
raleza y el respeto a los seres humanos y su entorno, la Constitución es

24 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


revolucionaria al reconocer los derechos de la naturaleza y su conserva-
ción en todas sus manifestaciones, acotando: “Garantizar los derechos
de la naturaleza y promover la sostenibilidad ambiental territorial y glo-
bal”, asimismo, instituye que se debe: “Conocer, valorar, conservar y ma-
nejar sustentablemente el patrimonio natural y su biodiversidad terrestre,
acuática, continental, marina y costera, con el acceso justo y equitativo a
sus beneficios” (Constitución de la República del Ecuador, 2008-2013).

Bajo estos antecedentes y reconociendo que el paisaje es un mo-


saico heterogéneo que abarca: territorios, espacios rurales, urbanos y
periurbanos, con enorme valor natural, cultural y construido, en don-
Cementerio de Tulcán, figuras en ciprés ornamental. Foto: de muchas acciones antrópicas, han generado la degradación, pérdida,
John Soto, 2012. marginación, abandono de áreas con importante valor ecológico y cul-
tural que requieren su revalorización, restauración, remediación, recu-
peración, rehabilitación y resiliencia, con fines de rescatar estos paisajes.

En suma, ante el enorme potencial natural, cultural y calidad de


paisajes ecuatorianos y el acelerado deterioro de recursos naturales y por
ende de los paisajes, es imperativo redactar un documento que recoja las
principales directrices para la gestión del paisaje directamente vinculada
con la capacidad de resiliencia, mitigación y adaptación del territorio
hacia los efectos del cambio climático, soluciones con base en la natura-
Piqueros de patas azules (Islas Galápagos) Foto: Javier
Vásquez, 2013. leza con propuestas de diseño regenerativo y adaptativo que consideren
las condiciones ambientales, socioculturales y económicas existentes del
contexto local, regional y global.

Por lo anterior, la Carta del Paisaje del Ecuador, aporta con con-
ceptos, principios, objetivos, recomendaciones y acciones para una co-
rrecta valoración, recuperación y protección de los paisajes ecuatorianos.
A su vez, sienta las bases para la futura formulación de leyes, normativas
y/o políticas públicas que fijen instrumentos de planificación, gestión,
administración pública y privada que favorezcan la toma de decisiones
para un correcto modelado del recurso paisaje.

25
Reconocemos que es prioritario ver al paisaje como un bien co-
mún en su dimensión política, que de pautas para su legislación y ges-
tión a nivel nacional, regional y local. Para ello, necesitamos consensos,
participación, responsabilidad y corresponsabilidad a fin de promover y
posicionar al paisaje en Ecuador y a futuro, contar con una Ley del paisa-
je que garantice su revalorización, reconocimiento y protección.

El punto de partida de la redacción de la Carta del Paisaje del


Ecuador se instituye en las “Segundas Jornadas del Paisaje y Estudios del
Paisaje”, realizadas el 26 y 27 de abril del 2019 en la Facultad de Arquitec-
tura (FADA) de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE)
Arriba: Atardecer en la zona de bosque seco al sur del
Ecuador, cantón Zapotillo (Provincia de Loja) Foto: Baltazar en la ciudad de Quito. Para tal efecto, colaboraron representantes guber-
Calva, 2010. namentales, sociedad civil, gremios profesionales y Universidades como
Abajo: Laguna la Toreadora, Parque Nacional Cajas Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE), Universidad Cen-
(Cuenca). Foto: Javier Vásquez, 2013. tral del Ecuador (UCE), Universidad de Cuenca y la Universidad Téc-
Página siguiente: Florecimiento de Guayacanes, Bosque seco nica Particular de Loja (UTPL), en este contexto se trabaja con enfoque
(Zapotillo) Foto: John Soto, 2018. participativo y prospectivo que permitió establecer algunos lineamien-
tos y enfoques que deberá contener la Carta.

26 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


“El paisaje alberga, inspira, enseña, nutre anímicamente y promueve la
convivencia e identidad de los pueblos;
nada más significante para la vida humana”.
Gloria Aponte
SAP Colombia / Miembro fundador SAPE Ecuador
27
3
L
a elaboración de la Carta del Paisaje del Ecuador sigue
ENFOQUE
METODOLÓGICO
un enfoque teórico- técnico-instrumental, cuya finali-
dad ha sido fortalecer los procesos de toma de decisio-
nes de las instituciones públicas y privadas vinculadas con la gestión
del paisaje en el país y de la sociedad en su conjunto. Para ello fue
necesaria la cooperación entre varios grupos de investigación de la
UTPL:

• Conservación Sustentable del Patrimonio natural y cultural


• Economía de Recursos Naturales, Agricultura y Ambiente
• Manejo y Gestión de Recurso Naturales
• Grupo de Geodinámica (GEOGROUP)
• Paz, Ambiente y Sociedad

La visión interdisciplinar del equipo de trabajo con especiali-


zación en las ramas de geología, derecho, arquitectura, arquitectura
de paisaje, urbanismo, economía y biología hizo posible interpretar
las distintas manifestaciones naturales y antropogénicas del paisaje,
así como las interrelaciones sociales que han ido dando forma a los
actuales paisajes del Ecuador. Esta representación del estado actual
del paisaje se resume en los principios que deben guiar la gestión del
paisaje, con la meta de reconciliar su uso y conservación desde las
perspectivas de sostenibilidad, género y diversidad cultural.

El proceso de redacción de la Carta del Paisaje, que incluye la


participación y concertación de varios actores académicos, institu-
cionales y sociales, constó de tres fases principales como se observa
en la figura 1.

28 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


Figura 1. Etapas de elaboración de la Carta de Paisaje del Ecuador

AMBIENTAL PRINCIPIOS
SOCIAL
SOCIALIZACIÓN
RETROALIMENTACIÓN
ESTRATEGIAS OBJETIVOS
ECONÓMICO CULTURAL

DIAGNÓSTICO REDACCIÓN VALIDACIÓN

• Diagnóstico. La primera fase se centró en la caracterización


y detección de los valores, impactos y las dinámicas del paisaje en
Ecuador, así como una revisión exhaustiva de literatura académica,
institucional y legal que permitió identificar las oportunidades y retos
para la gestión sostenible del paisaje en el país. A partir de la revi-
sión, recopilación y sistematización de fuentes bibliográficas sobre las
cuatro regiones del país y sus dinámicas se dispuso de información
relevante sobre la situación del paisaje como base para la elaboración
del documento de la Carta del Paisaje del Ecuador.

29
• Redacción. Una vez concluido el proceso de diagnóstico, el
equipo investigador se enfocó en la redacción de los capítulos que
se presentan en este documento. Como resultado de este proceso se
elaboró la declaración de principios, los objetivos, estrategias y los
ámbitos de injerencia de la carta, que posteriormente fueron someti-
dos a pares revisores para aportes y retroalimentación en un proceso
participativo.

• Validación. El proceso de socialización contó con la parti-


cipación de un gran número de académicos y profesionales relacio-
nados con la gestión del paisaje. Este proceso se llevó a cabo en abril
Arriba: Quito iluminado. Foto: Pablo Munóz, 2020.
del 2021. Los aportes de los participantes fueron de gran valor para
Abajo: Laguna de Cuicocha dentro de la reserva ecológica Cotacachi- obtener un documento inclusivo que recoge las visiones y dimensio-
Cayapas (Imbabura, cantón Cotacachi). Formado por una inmensa
caldera volcánica. Foto: Imbabura Geoparque Mundial de la nes del paisaje ecuatoriano de una forma integradora.
UNESCO

Página siguiente: Ceibo florecido en la zona de bosque seco en el sur Finalmente, es necesario reconocer el aporte de múltiples ciu-
del Ecuador (Provincia de Loja) Foto: John Soto, 2013. dadanos a través del concurso fotográfico “Una mirada al paisaje del
Ecuador”. El concurso de fotografía tuvo por finalidad recoger la gran
diversidad del paisaje en el país, representado por parte de fotógrafos
amateur y profesionales que plasmaron sus visiones sobre el signifi-
cado que le dan al paisaje y su relación social, ambiental y económica
con su entorno.

30 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


“Paisaje (Paisaje Raiz): …manto territorial natural, cultural y perceptual que no
importando cuanto sepamos o tengamos nos envuelve con los cinco sentidos a
todos por igual y construye nuestras raíces de identidad y pertenencia”.
Mónica Morales Núñez.
Chile

31
4
L
a diversidad del Ecuador es el resultado de la confluencia de
CONTEXTO DEL PAISAJE
EN ECUADOR
factores geológicos, geográficos, geomorfológicos, climáti-
cos, biogeográficos, evolutivos, ecológicos y culturales. La
ubicación tropical y andina de Ecuador reúne como ningún otro país
sudamericano, múltiples condiciones favorables para la diversificación
de la vida. La proximidad al océano Pacífico, las corrientes marinas y la
influencia de la cuenca amazónica y las islas Galápagos contribuyen a la
formación de un mosaico de paisajes con diversos ecosistemas donde la
vida se ha diversificado en forma extraordinaria. Para entender la amplia
diversidad del paisaje en el Ecuador es necesario analizar los factores de-
terminantes y cómo han influido en forma individual y conjunta a crear
esta diversa gama de ecosistemas y culturas.

Desde el contexto histórico científico, el potencial biogeográ-


fico del Ecuador ha sido mundialmente reconocido por connotados
científicos, como el naturalista británico Charles Darwin, quien entre
los años 1831-1836 realizó el recorrido histórico de la estructura del
paisaje, la ecología y la historia natural de Ecuador y sus regiones, que
lo llevaron a plantear la teoría de “Selección Natural” en el Archipié-
lago de Galápagos. Asimismo, el geofísico, botánico, geólogo, geógra-
fo, naturalista, vulcanólogo y humanista, Alexander Von Humboldt,
transitó la sierra ecuatoriana y sus imponentes volcanes a lo largo de
la Cordillera de los Andes, a los que llamó con el nombre de “Avenida
de los volcanes” debido al paisaje escénico monumental de la geografía
interandina, calificándola como “un gran papel arrugado”.

El territorio ecuatoriano cuenta con una gran variedad de pai-


sajes definidos por la interacción espacial y temporal de su diversidad
geográfica, orográfica, geológica, biológica, climática y cultural (Y.
González et al., 2009; McClain & Naiman, 2008; Sierra et al., 2002). Es
uno de los 17 países megadiversos, el más diverso por km2 y posee 2
de los 34 puntos calientes de biodiversidad de todo el mundo definidos
por Norman Myers: los Andes y el Chocó ecuatoriano (Sierra et al.,
2002, Brehm et al., 2008; Ministerio del Ambiente del Ecuador, 2009;
Mittermeier et al., 2011)

32 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


Desde el contexto biofísico, la integración de varios factores ha-
cen que el Ecuador tenga una riqueza natural importante y que, además
se creen las condiciones para la diversidad ecológica, de paisajes y de
culturas de la cuales los ecuatorianos presumimos: la estratégica ubi-
cación en el trópico, la presencia de la cordillera de Los Andes y la in-
fluencia de la cuenca hidrográfica del río Amazonas, sitúan al Ecuador
como uno de los países con mayor concentración de linajes endémicos
y diversidad por unidad de área1 con tan solo 272.045 km2. Dicha di-
versidad está relacionada con factores como la compleja topografía, la
existencia de regiones biogeográficas o ecorregiones y a la variabilidad
biofísica y cultural que converge en cada una de ellas (Y. González et
al., 2009; McClain & Naiman, 2008; Sierra et al., 2002). Factores como
el clima, la historia geológica, la diversidad del hábitat y también la in-
fluencia humana determinan la diversidad biológica del país.

Desde el contexto geológico, que estudia la forma de la tie-


rra, los materiales que la constituyen, los procesos de formación y
su estructura interna, el caso del Ecuador es de gran interés. A nivel
geológico también se presentan “hotspots”, como las Islas Galápagos.
Según Paladines, (2010) la diversidad geológica de nuestro país está
relacionada al hecho de que el territorio ecuatoriano forma parte de
las tres estructuras geológicas más importantes del planeta como son
el sistema global de dorsales oceánicas, el cinturón cincumpacífico y de
una estructura transcontinental, paralela a la línea Ecuatorial y al eje
Amazónico. Estás características han contribuido a modelar la confi-
guración arquitectónica y la diversidad geológica de los Andes ecuato-
rianos. La importancia que deviene de la geología del Ecuador dentro
Arriba: Flora tipo Cactus de Galápagos. Foto John Soto 2009 del continente americano y mundial es relevante, constituyéndose en
Intermedia: San Cristobal, Islas Galápagos. Foto: Javier Vásquez
nuestro patrimonio primigenio que da origen a los paisajes que ca-
2013.
Abajo: Minas de agua sal en las formaciones rocosas de Salinas
racterizan a la geodiversidad del país que nos identifican como país
de Guaranda. Foto: John Soto, 2018. megadiverso.
1 Alberga aproximadamente 25.000 especies de plantas vas-
culares, 402 especies de anfibios, 380 especies de reptiles, 1.559 “Por lo tanto, el estudio del patrimonio geológico y de la geodiver-
especies de aves y 324 especies de mamíferos. (Y. González et al., sidad…, sobrepasa en muchas ocasiones el aspecto geológico e incluso el
2009; McClain & Naiman, 2008; Sierra et al., 2002).

33
científico, y constituye un importante recurso didáctico, además de tener
importantes connotaciones culturales. Lejos de ser algo teórico, posee una
notable aplicación e incluso un aprovechamiento potencial (y real) que
hace que pueda servir como motor del desarrollo socioeconómico local”
(Carcavilla, et al. 2007).

Al mismo tiempo, destacamos que, la Cordillera de los Andes


cumple un papel determinante en la diversidad y configuración del
paisaje ecuatoriano, dado que determina las regiones naturales del
Ecuador (Costa, Sierra y Oriente) y con ello sus características bio-
climáticas, hidrológicas, edafológicas y principalmente ecosistémicas
(Neill, 1995). La cordillera de los Andes divide los sistemas hidrográfi-
cos del Ecuador en dos vertientes: la occidental que escurre sus aguas
al océano Pacífico, y la oriental que lleva sus aguas a la cuenca del río
Amazonas que tributa al océano Atlántico.

Desde el contexto de diversidad agrícola, la agrobiodiversidad


constituye un factor fundamental en la transformación del paisaje. En
este sentido, la región andina es uno de los mayores centros del mundo
de domesticación de especies de plantas y de desarrollo de importantes
cultivos clave para la alimentación como: papa, fréjol, tomate, ajís, pi-
mientos, cacao, maíz, zapallo, entre otros (Estrella et al., 2005), cultivos
que se presentan desde el nivel del mar hasta los 4000 msnm. A esto
hay que añadir los huertos familiares andinos, que se caracterizan por
la producción de tubérculos y frutales.

Desde el contexto histórico-cultural, Ecuador posee una mar-


cada diversidad dada por las 13 nacionalidades indígenas, mestizas
y afro que habitan el territorio nacional, quienes presentan aspectos
culturales distintivos (costumbres, lenguas, tradiciones, comidas, etc.).
La consideración y entendimiento de la pluriculturalidad constituye
la base para comprender y conservar la diversidad biológica (Instituto
Nacional de Patrimonio Cultural 2008, Ministerio Coordinador de Pa-
trimonio Natural y Cultural, 2008).

34 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


La actividad humana ha ido transformando el paisaje ecuato-
riano, las culturas ancestrales se asentaron principalmente en la sierra
y fueron dando forma a un complejo paisaje antropogénico. El paisaje
está altamente influenciado por sistemas sociales y actividades huma-
nas que no han sido estudiados a profundidad. Una de las pocas inves-
tigaciones con este enfoque se encuentra en el trabajo compilado por
Mena Vásconez (2011) que expresa la relación entre diferentes actores,
es decir, el manejo del paisaje y los diferentes arreglos sociales, fuerzas
macroeconómicas, políticas e históricas que influyen en el territorio y
el paisaje contemporáneo, caracterizado por paisajes urbanos y rura-
les con importante desarrollo espacial que plantea reconectarse con el
contexto natural.

La presencia de estos grupos étnicos marca la historia del uso


y modelado del paisaje desde tiempos preincaicos especialmente en la
sierra central. El páramo constituyó uno de los elementos unificadores
Página anterior. Arriba: El volcán Cotopaxi y al fondo el Antisana, parte del Imperio Inca, como lo demuestra la presencia del Gran Camino
de la avenida del los Volcanes en la cordillera de los Andes (Ecuador).
Foto: John Soto, 2013 .
del Inca, así como fortificaciones y observatorios estratégicos en las
Página anterior. Intermedia: Actividades de pesca artesanal con red, en la alturas andinas, sumadas al sabio manejo de la geografía, suelo, zonas
Isla Pongallillo (El Oro). Foto: Javier Vásquez, 2013.
Página anterior. Abajo: Grupo étnico Saraguro en el cantón Saraguro, en
de sembríos y uso racional del agua conforme a su cosmovisión. La co-
Loja, al sur de Ecuador. Foto: John Soto, 2009. lonización Inca, importó técnicas avanzadas para la agricultura y gana-
En esta página. Arriba: Isla Pongallillo (El Oro) foto: Javier Vásquez,
dería que incluían el pastoreo con camélidos y en las partes más bajas
2013. agricultura con tubérculos andinos y producción de animales menores
Intermedia: Sistema de cultivos sobre depósitos de avalancha de
Huanguillaro (estratovolcán) y flujos piroclásticos de Chachimbiro) en (Mena y Hofstede 2006).
Cahuasqui (Imbabura). Foto: César Jaramillo (Imbabura Geoparque
Mundial de la UNESCO).
Abajo: Sistema de lagunas y humedales en los páramos Andinos del Sur La conquista española representó un gran cambio para los pai-
del Ecuador en el Parque Nacional Cajas (Azuay). Foto: John Soto. sajes ecuatorianos. La gente europea empezó a usar extensivamente
grandes rebaños de ovejas. El peso de los animales y la forma de sus
cascos generaron cambios irreversibles en la vegetación y el suelo, ya
que el ecosistema andino no estaba evolutivamente adaptado para la
presencia de grandes herbívoros (Ramón 2008). Con la conquista es-
pañola, debido a la disposición espacial de las ciudades impuesta por
las Leyes de Indias, ajenas a nuestra identidad y realidad espacial, se
perdieron varios principios y estrategias de modelar y ordenar el te-

35
rritorio y el paisaje ecuatoriano que se adaptaba a la geomorfología,
características ambientales, simbólicos y espirituales, además de esta-
blecer una conexión y entendimiento nato con los recursos naturales
que, fortalecieron su cosmovisión andina.

En cambio, la colonización de la Costa tuvo una vocación más


evidente para los cultivos de exportación como el cacao y el banano,
que repercutieron drásticamente en el cambio de uso del suelo en esta
región. Sumado a ello, la Reforma Agraria de 1964, modeló en gran
medida el paisaje rural ecuatoriano, siendo grandes extensiones de tie-
rra entregadas a comunas de familias indígenas en la sierra, mientras
que en la Amazonía se establecieron nuevos asentamientos humanos
como consecuencia de la explotación de recursos no renovables como
el petróleo y minerales metálicos.

Los procesos antes descritos han modificado el paisaje natural


y causado una reconstitución del paisaje antrópico con consecuencias
para la conservación de la biodiversidad.

A pesar de la maravillosa riqueza y diversidad de los paisajes


del Ecuador, existen una serie de acciones humanas que están siendo
decisivas en la destrucción de estos espacios vitales en las últimas dé-
cadas (Lambin et al., 2003; INIAP, 2008Thies et al., 2014, Mosandl et
al., 2008; Yáñez-Muñoz et al., 2014). La deforestación y el cambio de
uso del suelo para agricultura, ganadería, vialidad, industrialización y
urbanización han modificado la conformación y estructura del paisa-
je natural, dando lugar a la fragmentación ecológica del hábitat, a la
generación de parches y con ello, la división de poblaciones de flora y
fauna, que a su vez reducen la funcionalidad del paisaje, la diversidad a
diferentes escalas y los servicios ecosistémicos (Fahrig, 2003; Morláns,
2005, 2014; Navarro et al., 2005).

Muchos de los paisajes en Ecuador no están adecuadamente


identificados, catalogados y protegidos, poniendo en riesgo la docu-

36 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


Página anterior. Arriba: Cerro Mandango, conocido también mentación histórico, cultural y natural de los mismos. En consecuen-
como “Dios acostado” o “Cara de Inca” por algunos de sus
habitantes, son secuencias de capas rocosas sedimentarias, cia y considerando lo anteriormente descrito, se plantea la necesidad
localizado en Vilcabamba (Loja). Foto: John Soto, 2020. de contar con un documento público que trace desde varias aristas la
Página anterior. Intermedia: Isla Pongallillo (El Oro). Foto:
revalorización y protección del paisaje.
Javier Vásquez 2013.
De esta forma, se fija el objetivo de redactar una “Carta del Pai-
Página anterior. Abajo: Bosque de la Isla Floreana en las Islas
Galápagos. Foto: John Soto, 2009. saje” con visión participativa, democrática, multi-actoral, multi-auto-
ral, con enfoque transdisciplinario e integrador, flexible en su estruc-
En esta página. Abajo: Panorámica del valle de la ciudad de
Loja. Foto: John Soto, 2017.
tura y con planteamientos viables a favor de revalorizar y proteger el
paisaje ecuatoriano en todas sus manifestaciones.

Por lo que, la presente Carta es, a nuestro conocimiento, el pri-


mer documento que abarca lo concerniente al paisaje ecuatoriano en
forma integral, para ello se ha investigado y recopilado documentos
oficiales, datos científicos, conceptos, informes técnicos, legales y nor-
mativos a nivel nacional e internacional que respalden por un lado los
vacíos que existen en torno al paisaje y por otro, amparen los funda-
mentos planteados a fin de contar con referencias certeras y confiables
para su comprensión, aprobación y punto de partida para el plantea-
miento de futuras leyes para su protección y gestión.

37
5
E
l paisaje es el resultado de un sistema complejo de interac-
DEFINICIÓN DE PAISAJE
ciones entre sus componentes biofísicos y sociales, y a su
vez es modelado por acciones que ocurren en un tiempo
y espacio definidos (Max et al. 1986, González 1981, Moncayo 2013).
Nogué et al. (2019), considera que existen dos dimensiones de paisaje.
La dimensión tangible dada por su concepción territorial, una realidad
físico espacial, fuente de información medible y susceptible de análisis.
Mientras que la dimensión intangible está sujeta a interpretaciones y lec-
turas que culturalmente nos hacemos de ese territorio, un cosmos de
sensaciones y percepciones no siempre visibles.

Este enfoque multidimensional del paisaje se traduce en una mul-


tiplicidad de valores que lo caracterizan como lo explica Nogué y Sala
(2008). Por tanto, la concepción de paisaje para el Ecuador parte de la
existencia de diversos valores del paisaje (ecológicos, históricos, cultu-
rales, estéticos, simbólicos) atribuidos por los agentes que intervienen
en él y por la población que lo disfruta. La apreciación sobre el paisaje
es subjetiva, mientras un ecólogo observa un paisaje intervenido, un an-
tropólogo identifica un paisaje con un profundo simbolismo, con gran
valor desde la cosmovisión de los pueblos originarios que lo crean.

El paisaje, es el resultado de la interdependencia de sus elemen-


tos sujeto a permanente cambio y transformación. La gestión del paisaje
promueve los lineamientos que guiaran intervenciones adecuadas para
identificar las diferentes formas de paisaje existente en nuestro país, di-
fundirlas entre nuestra población, y valorarlas en sus dinámicas multi-
dimensionales. Es urgente establecer las normas técnicas y conceptuales
para la gestión sostenible de este valioso recurso para las generaciones
presentes y futuras.

La palabra “paisaje” deriva etimológicamente del francés “pays”


que en su traducción significa “país”, el cual hace referencia al territorio
conformado por regiones; y del sufijo “aje” que le dota de acción al tér-
mino, por lo tanto, la palabra paisaje define las características peculiares
del territorio manifestadas desde la observación, sensibilidad y empatía

38 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


del hombre, quien capta la esencia de la región (Caballero, 2013). Para
Checa, (2018) el valor del paisaje viene dado a partir de la percepción
del hombre ante las cualidades objetivas y subjetivas del paisaje y sus
elementos naturales, artificiales y adicionales, cada uno con subcompo-
nentes específicos para crear y modificar paisajes (Cabeza, 1993).

Aunque se tiende a mantener la concepción del paisaje desde el


punto de vista escénico, es importante considerar como sugieren Nogué
y Sala (2008), que los catálogos de paisaje no excluyan ninguna parte
del territorio, sino que al contrario deben incluir los espacios margina-
les, degradados o cotidianos (áreas comerciales, espacios industriales,
infraestructuras y equipamientos). Por lo tanto, el alcance es global y
va desde los espacios naturales a los urbanos, pasando por los rurales y
periurbanos, así como las aguas interiores y marítimas.

En consecuencia, sus diferencias se marcan por la visión y per-


cepción de quien las observa, así como por las características del territo-
rio y espacio que van desde lo aéreo, superficial, subsuelo (subterráneo)
y submarino, con fines de contar con criterios sólidos para futuras cata-
Arriba: Isla Pongallillo (El Oro) foto: Javier Vásquez 2013 logaciones o diferenciaciones del paisaje del Ecuador.
Intermedia: Población de "El Cisne", donde esta el Santuario
Nacional de la Virgen de El Cisne. (Provincia de Loja). Foto: El término paisaje ha sido abordado por diferentes disciplinas a lo
John Soto, 2018.
largo de la historia, generando múltiples clasificaciones y/o definiciones
Abajo: Laguna de Pangaladera, Imbabura. Se localiza en el del paisaje. Algunos autores como Mostaedi, (2003) clasifica al paisaje
extinto volcán de Cubilche. El color rojizo es producto de la
degradación de las hojas que caen al lago. Foto: Imbabura en: paisaje natural y paisaje modificado o intervenido, resultando de la
Geoparque Mundial de la UNESCO. segunda clasificación el paisaje cultural. A su vez, el Código Orgánico
del Ambiente en el Ecuador, (2017) reconoce dos clasificaciones: paisaje
natural y semi natural, con subcategorías de: paisajes terrestres, marinos
y marinos costeros, rurales, urbanos, arquitectónicos, rutas y caminos.
Sin embargo, debido al carácter diverso y dinámico del paisaje ecuato-
riano, en la Carta, se enfatiza su poli dimensionalidad, en concordancia
con el contexto espacial (regiones) en donde se encuentran, así como en
la percepción y comprensión del hombre que lo crea y observa.

39
Para el caso de la clasificación del paisaje del Ecuador, se plantea
una clasificación resumida en la figura 2, que va desde el origen y evo-
lución del paisaje primigenio, hasta sus diversas manifestaciones físico
espaciales en las que se incorpora la interpretación, modelado y creación
humana, que da como resultado nuevos paisajes en los que se evidencia
la interacción ser humano-naturaleza y su carácter e identidad que lo
diferencian en el contexto latinoamericano.

Orquídea Stanhopea, conocida comúnmente comoTorito de los


bosques húmedos del Sur del Ecuador. Foto: John Soto, 2013.

Zona de bosque seco en el sur del Ecuador, sector de Playas,


cantón Paltas (Provincia de Loja) Foto: John Soto, 2017.

40 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


Figura 2. Clasificación del Paisaje en el Ecuador

TIPOS DE PAISAJE

NATURAL MODIFICADO CULTURAL OTROS PAISAJES

GEOLÓGICO RURAL ESCÉNICO SONOROS,


DEGRADADOS,
COTIDIANOS,
TRANSFRONTERIZOS,
ESCONDIDOS,
ENTRE OTROS

GEOGRÁFICO PRODUCTIVO CULTURAL SAGRADO

MARINO COSTERO URBANO

41
5.1. PAISAJE NATURAL E s aquel que no ha sido alterado por la acción humana, y por
lo tanto presenta las condiciones primigenias de la naturaleza
(Gastó et al., 2010). La ecología del paisaje permite analizar los patrones
espaciales y los procesos ecológicos que definen la función y dinámica de
paisaje natural y su evolución como resultado de procesos de naturaleza
estocástica, en ausencia de la acción humana (Subirós et al., 2006; Wu,
2013; Wu & Hobbs, 2007).

En Ecuador los paisajes naturales y algunos parcialmente modifi-


cados pueden ser declarados áreas protegidas. En este contexto, según el
Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP), el Ecuador cuenta con: 13
parques nacionales, 8 reservas ecológicas, 5 reservas biológicas, 4 reser-
vas de producción de fauna, 6 áreas de recreación, 1 reserva geobotánica
y 6 silvestre. Además, cuenta con 9 áreas protegidas de los subsistemas
de los Gobiernos Autónomos Descentralizados, comunitario y privado.
Izquierda: Antigua cascada de San Rafael (Parque Nacional Estas abarcan alrededor del 20% del territorio nacional (Ministerio del
Cayambe-Coca). Foto John Soto, 2013. Ambiente del Ecuador, 2021). Adicionalmente cuenta con 7 reservas de
Derecha: Bosques Nativos del Alto Nangaritza en Zamora biosfera, 5 patrimonios de la humanidad, 19 sitios Ramsar y un geopar-
Chinchipe. Foto: Javier Vásquez, 2014. que.

42 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


5.1.1. Paisaje geológico

E s el paisaje del origen de la tierra, la creación natural dada por


la interrelación de las capas de la tierra, a partir de procesos
morfogenéticos endógenos/exógenos, constructivos/destructivos, y so-
bre las grandes clases de rocas y sus orígenes, sus rasgos estructurales
(pliegues, fallas, diaclasas) y sobre el significado de los diversos contactos
litológicos: concordantes, discordantes e intrusivos (e.g. Lacreu, 2007).

De esto, se desprende lo que se conoce como Patrimonio Geoló-


gico (IGME, 2013), que es el conjunto de recursos naturales geológicos
de valor científico, cultural y/o educativo; los cuales deben ser preserva-
Túneles formados por erupciones volcánicas, a través de los flujos dos para las generaciones venideras. Así como los Geoparques, ante lo
de lava que entran en contacto con el aire atmosférico más frio. cual, en nuestro país, mediante Resolución No.001-2019, se estableció la
(Islas Galápagos). Foto: John Soto, 2009.
constitución del Comité Ecuatoriano de Geoparques, el 15 de febrero de
2019, siendo el segundo comité nacional en América Latina, reconocido
por UNESCO (UNESCO, 2019). Hasta ahora Ecuador tiene el “Geopar-
que Imbabura”, declarado por el Consejo Ejecutivo de la UNESCO en
Laguna de Quilotoa, formada en la caldera del volcán Quilotoa. abril del 2019, e integrado dentro de los Geoparques Mundiales.
Foto: Johnathan Torres, 2017.

43
5.1.2. Paisaje geográfico

E l paisaje geográfico surge de la interacción de los diversos


agentes: litósfera, atmósfera, hidrosfera y biósfera, de los as-
pectos físicos (relieve, hidrología, clima, vegetación, fauna). Se carac-
teriza por sus extensiones y por su escala territorial; para Montesino,
(2014) “es el conjunto de características geológicas, ecológicas y cultura-
les perceptibles en una escena natural”. Interactuando entre sí en función
de una escala y de una localización para modelar y resaltar la geografía
como paisaje. En esta dimensión se pueden incorporar a los paisajes te-
Arriba: Volcán Chimborazo, el más alto del Ecuador rrestres, clasificados por el Código Orgánico del Ambiente, (2017) con
(Riobamba). Foto: John Soto, 2018. Valor Patrimonial.
Abajo: Lago de San Pablo (Otavalo). Foto: Javier Vázquez, 2014.

Página siguiente arriba: Manglares de la costa ecuatoriana, en


el Archipiélago de Jambelí (Provincia de el Oro). Foto: Javier
Vázquez, 2016.
Página siguiente intermedia: Borde costero en Same
(Esmeraldas) Foto: Rómulo Moya, 2015.
Página siguiente abajo: Borde costero en San Lorenzo (Manabí)
Foto: Ronald Torres, 2021.

44 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


5.1.3. Paisaje marino y costero

P artimos de que la costa es el límite espacial entre el continen-


te, las islas y los mares u océanos, dependiendo si hay zonas
de playas o de sedimentación de rocas, los paisajes son dinámicos y cam-
biantes, influenciados también por el clima, el oleaje, el viento, la marea,
actividades bilógicas y humanas.

Para Mallarach, (2018), en concordancia con la Unión Interna-


cional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), las áreas protegi-
das de Categoría V, incluyen tanto los paisajes terrestres como los mari-
nos y se definen como “superficies de tierra, con costas y mares, según el
caso, en las que la interacción del ser humano y la naturaleza a lo largo
de los años ha producido un área de carácter definido con importantes
valores estéticos, ecológicos y/o culturales, y que a menudo alberga una
rica diversidad biológica. Salvaguardar la integridad de esta interacción
tradicional es esencial para la protección, la conservación y el desarrollo
de dicha área” (UICN, 2017).

45
5.1.4. Paisaje del agua

M cHarg, (2000) acota que el agua es el atributo más impor-


tante de la naturaleza, pues sin su presencia no habría vida.
Los paisajes del agua se crean naturalmente, a partir de los ciclos hidro-
lógicos, la incidencia del clima y el relieve de la Cordillera de los An-
des. El proceso de deshielo de glaciares libera volúmenes importantes
de agua, produciendo escurrimientos superficiales y subterráneos como:
cascadas, páramos, humedales, ríos, quebradas, lagos, lagunas, creando
paisajes de páramos y montañosos singulares. Al igual que las aguas ter-
males y minerales que están relacionadas con el volcanismo y muy di-
fundidas en la región interandina (Paladines, 2010).

La presencia del agua en el medio natural se puede determinar a


escala urbano y territorial, por las cuencas, subcuencas y microcuencas,
ríos y afluentes, estos sin duda otorgan a las áreas urbanas y rurales de
atributos básicos para la actividad urbana, económica, productiva, por
tanto, creadora de otros paisajes (Moncayo, 2008).

Cascada El Pailón del Diablo (Tungurahua). Foto: Rómulo


Moya Peralta, 2014.

Nangaritza en Zamora Chinchipe. Foto: Javier Vásquez, 2014.

46 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


5.2. PAISAJE MODIFICADO S e considera a aquel paisaje que ha sido modificado en forma
leve. Ocurre como una primera transformación del paisaje na-
tural, propio de sociedades no industrializadas en los cuales el espacio
es intervenido, pero sin comprometer totalmente el equilibrio ecológico
(EcuRed, 2018). Generalmente se encuentran combinados con paisajes
naturales, por lo cual se categorizan como zonas de transición o interfaz
entre lo natural y urbano.
Parque eólico en el Villonaco (Loja). Foto: Leonardo Paz. 2021.

47
5.2.1. Paisaje rural

E l paisaje natural es la matriz original de la ruralidad, sin la cual


el paisaje rural no puede generarse (Gastó et al., 2010). Los
paisajes rurales se manifiestan en áreas con vocación agrícola, ganadera
y algunas actividades extractivas, sin embargo, también se conforman
zonas residenciales clasificadas como rurales. Por lo general son paisajes
que conservan características culturales e identitarias propias del lugar
con presencia importante de vegetación y paisajes seminaturales.

En el contexto rural andino, destacan los paisajes agrícolas los


cuales según Luengo (2013), se conocen como paisajes culturales asocia-
tivos, por su naturaleza congregaría de conjuntos humanos que reflejan
su identidad y herencia económico cultural. En estos paisajes, el hombre
transforma, adecua y modela su entorno geográfico.

Paisaje rural en Lloa, faldas del volcán Pichincha al sur


occidente de la ciudad de Quito (Provincia de Pichincha). Foto:
Rómulo Moya Peralta, 2021.

Paisaje rural en el cantón Olmedo (Provincia de Loja). Foto:


Javier Vásquez ,2014.

48 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


5.2.2. Paisaje productivo

E stán relacionados con la capacidad de un paisaje para propor-


cionar beneficios económicos, convirtiendo sus elementos en
recursos. La productividad se puede obtener a través de actividades agrí-
colas y ganaderas, forestales, cinegéticas, turísticas, industriales o mine-
San Pedro de la Bendita (Catamayo, Provincia de Loja). Foto: ras (Nogué y Sala 2008).
Jorge Correa. 2021
Sembradíos de arroz al sur del Ecuador (Macará). Foto: John
Soto, 2013.

49
5.3. PAISAJE CULTURAL E n la Convención del Patrimonio Mundial Cultural y Natural,
Rosler, (2000), precisa que “el paisaje cultural es el resultado
del desarrollo de actividades humanas en un territorio concreto”. Coin-
ciden en ello Maderuelo (2005) y Santos (2009), quienes manifiestan que
en este tipo de paisaje se perciben valores naturales y culturales, tangi-
bles e intangibles en su espacio y tiempo determinados. Borja (2016) ex-
pone el enfoque de paisaje vivo para reconocer las profundas dinámicas
entre el paisaje y los principios interculturales del pensamiento andino.

El Ministerio de Cultura y Patrimonio de Ecuador, en


su artículo 379, numeral 2 de la Normativa Técnica reconoce que, “Son
parte del patrimonio cultural tangible e intangible relevante para la me-
moria e identidad de las personas y colectivos y objeto de salvaguarda
del Estado, entre otras: (…) 2. Las edificaciones, espacios y conjuntos
urbanos, monumentos, sitios naturales, caminos, jardines y paisajes que
constituyan referentes de identidad para los pueblos…” (Ministerio de
Cultura y Patrimonio, 2019).

Celebración de Inti Raymi, fiesta tradicional de los pueblos


Andinos. Foto: UTPL, 2018.

Provincia del El Oro. Foto: Javier Vázquez. 2016.

50 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


5.3.1. Paisaje escénico

E ste tipo de paisaje está directamente relacionado con la valo-


ración estética (Nogué y Sala 2008). Se relacionan con la ca-
pacidad que tiene un paisaje para transmitir un determinado sentimien-
to de belleza, en función del significado y apreciación cultural adquirido
a lo largo de la historia, así como del valor intrínseco de los colores, la
diversidad, la forma, las proporciones, la escala, la textura y la unidad
de los elementos que conforman el paisaje. Algunos ejemplos de valores
Centro Histórico de Quito con el Panecillo al fondo y la Loma estéticos son las interfaces donde se producen combinaciones armónicas
de San Juan a la derecha en las faldas del volcán Pichincha diferenciales respecto a su entorno como mosaicos agroforestales, hori-
(Provincia de Pichincha). Foto: Rómulo Moya Peralta . 2012.
zontes, sitios arquitectónicos, entre otros.

El valor perceptual del paisaje está dado por la subjetividad y sen-


sibilidad del hombre, la mirada, el gusto y fruición de los paisajes desde
la visión puramente estética, representan la memoria colectiva, la año-
ranza de escenarios naturales. El paisaje escénico rememorado con los
sentidos evoca la belleza de la naturaleza en todas sus manifestaciones,
es elemento de inspiración materializado a través de las artes, la pintura,
Faro de San Cristobal, Islas Galápagos. Foto: Javier Vásquez, la música y la poesía.
2016.

51
5.3.2. Paisaje cultural sagrado

S e definen como paisajes simbólicos o geografías sagradas que


responden a procesos históricos de ocupación y manejo es-
pacial de los mismos (Museo Etnográfico de Castilla y León, 2020). Se
corresponden con el atributo de su cosmovisión, creencias y prácticas ri-
tuales colectivas, son lugares que sirven de puente entre lo cotidiano y lo
sagrado. Son espacios con significados y significantes específicos, que los
ubican en un lugar especial dentro de la identidad de sus comunidades.
Corresponden a elementos del paisaje que se relacionan con prácticas
y creencias religiosas, como por ejemplo áreas de dólmenes, sepulcros
u otros monumentos funerarios. También son aquellos lugares y reco-
rridos por donde transcurren procesiones, peregrinaciones o espacios
donde se celebran romerías de carácter religioso, que en el caso ecuato-
riano constituyen un componente cultural esencial (Nogué y Sala 2008).

Celebración de Inti Raymi, fiesta tradicional de los pueblos


Andinos. (Provincia de Pichincha) Foto: Archivo Trama. 2011.

Ritual del curanto o pachamanca para preparar el cocido,


camino a Piman provincia de Imbabura. Foto Birte Pedersen,
2013.

52 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


5.3.3. Paisaje urbano

E l paisaje urbano, también entendido como paisaje ordenado


evidencia el mayor grado de transformación de los recursos
y paisajes naturales, produciendo fuertes tensiones ecológicas y sociales
(EcuRed, 2018). Puesto que es un fenómeno físico espacial que evolu-
ciona constantemente con el desarrollo urbano de las ciudades (Pérez,
2000), se considera que estas transformaciones devienen de su histo-
ria y se dan según las condiciones geográficas, con base en los planes o
proyectos ordenadores que definen su estructura general (Busquets &
Cortina, 2009). Sin embargo, muchos de estos planeamientos y acciones
Arriba: El Panecillo en el Centro Histórico de Quito. (Provincia
urbano arquitectónicas, han puesto en riesgo al paisaje urbano con alto
de Pichincha) Foto: Rómulo Moya Peralta, 2018. valor cultural, natural y paisajístico que permanentemente está siendo
Abajo: Paisaje urbano en la ciudad de Guayaquil (Provincia del vulnerado con la disminución de vegetación, degradación ecológica, por
Guayas) Foto: Archivo Trama, 2017. las condiciones con las que se desarrolla la arquitectura, infraestructuras
Abajo derecha: Zaruma, declarada Patrimonio Cultural del y servicios.
Ecuador (Provincia de El Oro). Foto: John Soto, 2013.

53
5.4. OTROS PAISAJES P or todo lo anterior, cabe acotar que, las definiciones de paisaje
anotadas en esta clasificación se conciben por varios auto-
res desde un enfoque teórico referencial, con la intención de puntua-
lizar entre otros los diversos paisajes del Ecuador. Sin embargo, existen
otras miradas e interpretaciones de paisaje ligadas a la percepción de
las personas, al enfoque disciplinar del paisaje, así como de: tendencias,
visiones, normativas, manifestaciones, escalas, culturas, territorios, entre
otras variables.

Bajo esta mirada y considerando que, el paisaje es la concepción


social del territorio desde el marco cultural y percepciones sensoriales
(visual, auditiva, olfativa, táctil y gustativa) surgen los paisajes sonoros,
como una nueva sensibilidad y valoración intangible del paisaje. Estos
paisajes referidos ligeramente se revelan como nuevas visiones y mani-
festaciones que como indicamos anteriormente pueden ser de diferen-
tes tipos y categorías que cambiaran, perduraran o se perderán según el
tiempo y el contexto en el que se los perciba y plantee.

Por otro lado, reconocemos que, el Convenio Europeo del Pai-


saje enfatiza que: “el concepto integrador del paisaje hace referencia a la
totalidad del territorio, áreas naturales, rurales, urbanas y periurbanas,
lo cual abarca a los paisajes degradados, cotidianos y transfronterizos”
(Consejo de Europa 2000), bajo esta consideración surgen dichos paisa-
jes en especial los degradados que, por su presencia en el contexto ecua-
toriano, se puede definir así:

Los paisajes degradados, se originan por el desgaste, agotamiento


y sobrexplotación de los recursos naturales, lo que deviene en la destruc-
ción de importantes ecosistemas y su biodiversidad. A escala territorial,
las zonas que corresponden a este paisaje se encuentran afectados por
minería, plantas de residuos sólidos y líquidos, lagunas de oxidación,
deforestación, incendios forestales entre otras, sin embargo, a nivel ur-
bano también se producen por acciones no planificadas o por eventos
naturales que inciden en el deterioro y pérdida de paisajes primigenios
naturales y culturales.

54 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


Los paisajes cotidianos, del día a día que captan costumbres, he-
chos y actividades a escala individual y colectiva, fortalecen las relaciones
espacio tiempo; los paisajes transfronterizos. Son también paisajes cam-
biantes dados por los movimientos migratorios de personas en busca
de una vida nueva, emergen de los lugares de origen y se entremezclan,
mimetizan con los entornos que los acogen. Aparecen nuevas maneras
de adaptación, superposición de actividades y costumbres, fronteras di-
fusas e identidades frágiles que reconfiguran el paisaje de acogida. El
escenario colectivo toma su protagonismo y se visibiliza en el espacio
público, que se ocupa de maneras distintas construyendo nuevas diná-
micas: comerciales, recreacionales, relacionales, con acciones positivas o
negativas, que dan paso a nuevos paisajes.
Arriba : Feria libre en la Plaza de San Sebastián (Loja). Foto:
John Soto, 2009.
En el área urbana, los paisajes de frontera se manifiestan en los
Abajo: Intervenciones en el paisaje para hidroeléctrica en la límites espaciales, bordes, periferias e interfaces entre lo urbano, rural
provincia de Napo. Foto: Rómulo Moya, 2015.
y natural, con cambios progresivos que inciden en los paisajes naturales
Página anterior, arriba: Cascadas de Chiquil, en la parroquia especialmente.
Purunuma, del cantón Gonzanamá (Provincia de Loja). Foto:
John Soto, 2021.
En este recorrido por la diversas visiones y clasificaciones de pai-
Página anterior, abajo: Vía férrea de la estación del ferrocarril en
Riobamba. Foto: John Soto, 2018.
saje, referimos otros paisajes como los paisajes escondidos con alto valor
escénico que deben ser redescubiertos para su valoración y puesta en
uso, paisajes virtuales, paisajes emergentes, patrimoniales, proyectados,
entre los más estudiados y resignificados actualmente.

55
6
E n el marco de la responsabilidad ecológica, conciencia socioambien-
DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS
tal, histórico cultural y aportes de sociedad civil, órganos de deci-
sión, grupos profesionales y académicos/investigativos, que reconocen
las potencialidades que posee el paisaje ecuatoriano se plantea la presen-
te Carta tomando como soporte los siguientes principios:

1 Los derechos de la naturaleza implican el reconoci-


miento de la diversidad biológica, geológica, geográ-
fica e histórico cultural, que se traducen en la riqueza del paisaje
ecuatoriano.

2 Los paisajes tienen un alto valor biológico, cultural


y social, son espacios de vida, sanación, convivencia
entre las comunidades y la naturaleza ya que ofrecen a la sociedad
beneficios y garantías para su desarrollo personal.

3 El paisaje es un bien común, un atributo natural des-


tinado a satisfacer las necesidades físicas, espirituales
y psicológicas de la sociedad.

4 La planificación urbano-territorial requiere de una


gestión sostenible entendiendo que, el paisaje es el
resultado de un complejo sistema de interdependencias entre los
asentamientos humanos, las dinámicas productivas, los recursos
naturales y los servicios ambientales.

5 Se debe considerar el carácter complejo, dinámico y


cambiante del paisaje urbano bajo el planteamiento
de políticas públicas y acciones privadas hacia una gobernanza
adaptativa de los Municipios, con fines de mejorar la calidad de
vida de los urbanitas.

6 Las acciones negativas que se dan en el territorio y


ciudades, han generado paisajes degradados, con pér-
didas importantes de su valor ecológico y cultural, que requieren

56 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


su revalorización, restauración, remediación, recuperación, reha-
bilitación y resiliencia.

7 Las actividades culturales en torno al paisaje deben


estar sustentadas con base en la cosmovisión e iden-
tidad de una comunidad ya que constituyen nuestra herencia, le-
gado cultural, patrimonio material e inmaterial.

8 El paisaje propicia el medio para el desarrollo de


actividades económico productivas, convirtiéndose
en un bien, un activo, un recurso con características intrínsecas
aprovechables responsable y conscientemente.

9 La soberanía alimentaria y la supervivencia humana


dependen de la gestión sostenible de los paisajes ru-
rales, agrícolas y del respeto a la naturaleza.

10 El diseño, protección y gestión del paisaje ecuato-


riano, se fortalecen en la participación conjunta y
mancomunada, lo cual implica la interrelación con organismos
públicos y privados, las comunidades y sus organizaciones socia-
les.

11 Los principios de la ecología política deben aportar


al diseño de políticas públicas para el Ordenamien-
to territorial y urbano, en las cuales el enfoque del paisaje se con-
sidere como el eje de la planificación territorial.

12 Por su riqueza y diversidad en riesgo permanente, el


paisaje en el Ecuador debe ser reconocido, valorado
y catalogado para su protección, gestión y fortalecimiento dentro
de los derechos de los ciudadanos y en el Marco de la Constitu-
ción.

57
La magia del paisaje y la naturaleza en el Valle de Malacatos
(Provincia de Loja). Foto: John Soto, 2021.
58 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR
“Paisaje: Manto territorial y/o unidad de paisaje que contiene el paisaje natural,
cultural y perceptual. Nicho de sus valores de identidad tangibles e intangibles,
factor fundamental de cultura, equidad y desarrollo, por tanto, un bien común y
objeto de derecho. Ultimo, quizás bastión de democracia”.
Corporación Patrimonio y Paisaje
Chile

59
7
E
n el marco de la responsabilidad ecológica, conciencia so-
MARCO LEGAL
cioambiental, histórico cultural y aportes de sociedad civil,
órganos de decisión, grupos profesionales y académicos/
investigativos, que reconocen las potencialidades que posee el paisaje
ecuatoriano se plantea la presente Carta tomando como soporte los si-
guientes principios:

El paisaje tal como se lo define anteriormente, es una parte inhe-


rente a la naturaleza y por ello es importante que se lo entienda como
sujeto de derechos. La Carta Ecuatoriana del Paisaje se basa principal-
mente en la Constitución de la República del Ecuador del año 2008, en
el Código Orgánico del Ambiente (2017), en el Código Orgánico de
Organización Territorial, Autonomía y Descentralización (2010), en el
Plan Nacional de Desarrollo (PND 2017-2021) y en la Ley Orgánica de
Cultura (2016), que se detallan a continuación:

1. Ante el deterioro de elementos importantes del paisa-


je, Ecuador ha realizado significativos esfuerzos para proteger y
conservar la biodiversidad, estableciendo como marco legislativo
a la Constitución de la República del Ecuador del año 2008 y los
derechos de la naturaleza. En este sentido, la constitución señala
en el Art. 14 de la sección segunda sobre “Ambiente Sano” que, se
reconoce el derecho de la población a vivir en un ambiente sano
y ecológicamente equilibrado, garantizando la sostenibilidad y
el buen vivir y declarando de interés público la preservación del
ambiente, la conservación de los ecosistemas, la biodiversidad y
la recuperación de los espacios naturales degradados. De igual
manera, en el Art. 15 de la misma sección, señala que el Estado
promoverá, en el sector público y privado el uso de tecnologías
limpias y de energías alternativas no contaminantes y de bajo im-
pacto.

2. En el Régimen del Buen Vivir, en el segundo capítulo


de Biodiversidad y recursos naturales, en la sección “Naturaleza y
Medio Ambiente” existe algunos artículos de suma importancia

60 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


en términos de sostenibilidad de los ecosistemas, el Art. 395 reco-
noce los siguientes principios:

a. El Estado garantizará un modelo sustentable


de desarrollo ambientalmente equilibrado y respetuoso de
la diversidad cultural, que conserve la biodiversidad y la
capacidad de regeneración natural de los ecosistemas y que
asegure la satisfacción de las necesidades de las generaciones
presentes y futuras.
b. Las políticas de gestión ambiental se aplicarán
de manera transversal y serán de obligatorio cumplimiento
por parte del Estado en todos sus niveles y por todas las per-
sonas naturales o jurídicas en el territorio nacional.
c. El Estado garantizará la participación perma-
nente de las personas, comunidades, pueblos y nacionalida-
des afectadas en la planificación, ejecución y control de toda
actividad que genere impactos ambientales.
d. En caso de que exista duda sobre el alcance
de las disposiciones legales en materia ambiental, estas se
aplicarán en el sentido más favorable a la protección de la
naturaleza.

3. El Art. 396 explica que el Estado adoptará políticas y


medidas oportunas que eviten los impactos ambientales negati-
vos. Cuando exista daño se implicará sanciones correspondientes
y se implicará la obligación de restaurar integralmente los eco-
sistemas e indemnizar a las personas y comunidades afectadas; y
cuando no exista, el Estado adoptará medidas protectoras efica-
ces y oportunas.

4. En la sección tercera “Patrimonio natural y ecosiste-


mas”, del mismo régimen en el Art. 405 se indica que el Sistema
Nacional de Áreas Protegidas garantizará la conservación de la
biodiversidad y el mantenimiento de las funciones ecológicas; y
en la sección séptima “Biósfera”, ecología urbana y energías alter-
nativas.

61
5. El Art. 413 indica que el Estado promoverá la eficien-
cia energética, el desarrollo y uso de prácticas y tecnologías am-
bientales limpias y sanas, así como de energías renovables, diver-
sificadas y de bajo impacto que no pongan en riesgo la soberanía
alimentaria, el equilibrio ecológico de los ecosistemas ni el dere-
cho al agua.

6. Otro artículo importante es el Art. 414 el cual seña-


la que el Estado adoptará medidas adecuadas para la mitigación
al cambio climático, mediante la limitación de las emisiones de
gases de efecto invernadero, deforestación y contaminación at-
mosférica. Tomando medidas de conservación de bosques y ve-
getación protegiendo a la población en riesgo.

7. El Art. 415 indica que el Estado y Gobiernos Autóno-


mos Descentralizados adoptarán políticas integrales y participa-
tivas de ordenamiento territorial urbano y de uso de suelo, que
permitan regular el crecimiento urbano, el manejo de la fauna
urbana e incentiven el establecimiento de zonas verdes. De mane-
ra complementaria, el Art. 264 indica que los Gobiernos Munici-
pales tendrán las siguientes competencias exclusivas sin perjuicio
de otras que determinen la ley: planificar el desarrollo cantonal y
formular los correspondientes planes de ordenamiento territorial
de manera articulada con la planificación nacional, regional, pro-
vincial y parroquial con el fin de regular el uso y la ocupación del
suelo urbano y rural.

8. En el Código Orgánico de Organización Territorial


Autonomía y Descentralización (COOTAD), en el Art. 3 literal
d) explica que los gobiernos autónomos descentralizados debe-
rán recuperar y conservar la naturaleza y el mantenimiento del
ambiente sostenible y sustentable y en el Art. 41 literal e) explica
las competencias exclusivas reconocidas por la Constitución y la
ley mediante la prestación de servicios públicos, construcción de

62 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


obras públicas provinciales, fomentar actividades provinciales
productivas, así como las de vialidad, gestión ambiental, riego,
entre otras.

9. En el Art. 54. de la misma manera se señalan las fun-


ciones de los GADs, resaltando aquellas competencias de carácter
ambiental y/o urbanístico: a) Promover el desarrollo sustentable
de la circunscripción territorial cantonal garantizando la reali-
zación del buen vivir mediante la implementación de políticas
públicas cantonales, c) Establecer el régimen de uso del suelo y
urbanístico, determinando las condiciones de urbanización, loti-
zación, división o cualquier otra forma de fraccionamiento con la
planificación cantonal, asegurando porcentajes de áreas verdes y
comunales y el literal k) Regular, prevenir y controlar la contami-
nación ambiental en el territorio cantonal de manera articulada
con las políticas ambientales nacionales.

10. Con respecto a consejos parroquiales, en el Art. 65 se


explica las competencias exclusivas de estos gobiernos tomando
en cuenta el literal a) indica el incentivo al desarrollo de activida-
des productivas comunitarias y la preservación de la biodiversi-
dad y protección del medioambiente. Y, por último, las funciones
del gobierno de los distritos metropolitanos autónomos descen-
tralizados se explican en el Art. 84 literal a) promover el desa-
rrollo sustentable para garantizar la realización del buen vivir a
través de la implementación de políticas públicas metropolitanas,
en el marco de sus competencias constitucionales y legales. c)
Establecer un régimen de uso del suelo urbanístico para lo cual
determinará condiciones de urbanización, lotización o cualquier
otra forma de fraccionamiento de conformidad con la planifica-
ción metropolitana, asegurando porcentaje de zonas verdes y en
el literal s) Crear las condiciones materiales para la aplicación de
políticas integrales y participativas en torno a la regulación del
manejo responsable de la fauna urbana.

63
11. En el Art. 136 de estas competencias señala que los go-
biernos descentralizados parroquiales rurales promoverán activi-
dades de preservación de la biodiversidad y protección al medio
ambiente para lo cual impulsará en su circunscripción territorial
programas y/o proyectos de manejo sustentable de los recursos
naturales y recuperación de ecosistemas frágiles, protección de
las fuentes y cursos de agua, prevención de suelos degradados por
contaminación, erosión y desertificación mediante la educación
ambiental, organización y vigilancia ciudadana de los derechos
ambientales y de la naturaleza. Estas actividades serán coordina-
das con las políticas, programas y proyectos ambientales de todos
los demás niveles de gobierno, sobre conservación y uso susten-
table de los recursos naturales.

12. En el Art. 36 del Código Orgánico del Ambiente (COA


2017) se establecen los mecanismos para la conservación in situ,
dentro de los cuales se incluye entre otros a la “La gestión de los
paisajes naturales”; En el Art. 62 y 63 del COA (2017) se establece
la gestión sostenible de paisajes naturales y seminaturales, en el
que se incluyen criterios para la gestión sostenible de los paisajes
naturales en concordancia a lo establecido por la constitución.

13. En la Ley Orgánica de Cultura (2016) se establece den-


tro del patrimonio tangible y material entre otros a lo arquitectó-
nico, paisajes culturales urbanos, rurales, fluviales y marítimos,
jardines, rutas, caminos e itinerarios y, en general, todos aquellos
elementos cuya relevancia se inscriba en la definición indicada
(Art. 51); asimismo se establece que Toda declaratoria de conjun-
to, tramos o itinerarios culturales, ya sea sobre paisajes rurales,
urbanos, fluviales o marítimos, rutas, caminos, centros históricos,
arquitectónicos o monumentales, incluido geografías sagradas,
arquitectura moderna y contemporánea, patrimonio industrial,
funerario, entre otros, deberá dotarse de planes integrales de ges-
tión, conservación, protección y salvaguarda (Art. 58).

64 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


14. Los planes de desarrollo creados a la luz de la Cons-
titución ecuatoriana (2008), programados para los años: 2007 -
2009 y 2013 se articularon con los Objetivos de Desarrollo del
Milenio (ODM) que eran los que señalaban la hoja de ruta por la
que debían caminar los Estados en el mundo. Hoy el nuevo Plan
Nacional se relaciona de forma directa con la Agenda 2030 y los
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que vinieron a tomar
la posta a los ODM. Esto se hizo basados en los compromisos
adquiridos con la comunidad internacional para caminar juntos
hacia objetivos comunes y de esa forma poder garantizar una vida
digna de todas las personas. Los Objetivos de Desarrollo Sosteni-
ble (ODS), son 17, y sus respectivas metas, se integran en el actual
Plan Nacional de Desarrollo en su conjunto con los 9 objetivos
planteados con sus respectivos Ejes programáticos, esto preten-
de que el país se visibilice como un referente internacional que
muestre la existencia de procesos de vinculación de planificación
y derechos.

La planificación permite establecer estrategias conjuntas a nivel


regional y global para atender problemáticas comunes que se presentan
en los diferentes países. La planificación, por lo tanto, se piensa también
como un “ instrumento técnico-político que permite empatar agendas
nacionales para la consolidación de una agenda regional”, (Redeplan,
2015). Así se comprende a la planificación nacional para el desarrollo de
manera integral colocándola en un contexto más amplio y que permita
hacer una proyección hacia el futuro con un horizonte común: el buen
vivir y la garantía plena de todos los derechos para todas las personas
durante toda su vida en todo lugar y momento tal como lo establece la
Constitución.

La Carta del Paisaje del Ecuador, como se señaló al inicio de este


marco legal se basa principalmente en 2 objetivos del Plan Nacional de
Desarrollo (PND 2017-2021), que los detallamos a continuación:

Objetivo 3: Garantizar los derechos de la naturaleza para las ac-


tuales y futuras generaciones.

65
Dicho objetivo tiene como fundamento lo siguiente:

Uno de los avances más importantes de la Constitución de 2008


(CE, arts. 10 y 71-74) es el reconocimiento de la naturaleza como sujeto
de derechos, lo que implica respetar integralmente su existencia, el man-
tenimiento y regeneración de sus ciclos vitales y, su restauración en caso
de degradación o contaminación.

Existe una responsabilidad ética con las actuales y futuras gene-


raciones para: mantener, precautelar y dar soporte a la vida en todas sus
formas; reconocer el derecho de la población a vivir en un ambiente sano
y ecológicamente equilibrado, garantizando la sostenibilidad y el buen
vivir. Estos son los grandes desafíos que el Estado y la sociedad ecuato-
riana deben mantener y profundizar.

En un país megadiverso como el Ecuador, la calidad ambiental y


los derechos de la naturaleza deben ser tratados como parte esencial de
las grandes definiciones políticas, económicas y productivas en el mo-
delo de desarrollo sostenible a largo plazo. La persistencia en el modelo
tradicional, basado en la falsa concepción de la existencia de recursos
infinitos, con patrones de consumo y producción no sostenibles -en la
deforestación y cambio de uso del suelo, en la pérdida de biodiversidad,
la reducción y contaminación de fuentes de agua, en la erosión y deserti-
ficación de los suelos y la contaminación- agudizará inevitablemente los
múltiples efectos negativos derivados del cambio climático en la socie-
dad, economía y medio ambiente; por ello, se vuelve inviable pensar en
el futuro de la sociedad y del planeta en estas condiciones.

Es importante señalar este marco de políticas públicas en esta Car-


ta, por cuanto el paisaje depende directamente de la naturaleza y por ello
es importante que constitucional y legalmente se protejan sus derechos.

Objetivo 9: Garantizar la soberanía y la paz, y posicionar estraté-


gicamente al país en la región y el mundo.

Señala como fundamento que el Ecuador ha buscado insertarse


estratégica y activamente en el orden internacional, privilegiando la in-
tegración soberana de los pueblos.

66 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


La Constitución ecuatoriana (2008) establece que la integración,
especialmente con los países de Latinoamérica y el Caribe, constituye
un objetivo estratégico del Estado ecuatoriano, que supone el respeto
mutuo de los Estados y su autodeterminación en materia económica y
financiera, alimentaria, cultural y ambiental (art. 423).

Este objetivo acota que:

La promoción de la paz, la soberanía y la integración permite un


entorno favorable a los Objetivos Nacionales de Desarrollo, así como
para la realización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la
agenda internacional. En este sentido, el Ecuador ha consolidado líneas
de cooperación que complementen la acción del Estado para su desa-
rrollo, en especial la cooperación Sur-Sur que plantea una relación entre
pares, con realidades y necesidades particulares y concretas.

Asimismo, buscamos avanzar en la diversificación de nuestros


mercados de destino y oferta exportable con valor agregado para po-
sicionarnos como un país exportador de bienes y servicios de calidad,
diversificando destinos y productos con valor agregado, apoyando a
pequeños y grandes productores y fortaleciendo esquemas de comercio
justo. A la par, nos posicionarnos como destino turístico de excelencia,
con apuestas para un turismo sostenible y de calidad, por lo que se debe
impulsar la oferta turística nacional y sus condiciones de entorno. Co-
nexo a ello, el Ecuador muestra cómo fomenta, preserva y promociona
de manera efectiva el patrimonio natural y cultural, el conocimiento,
las artes y la creatividad. También, nos presentamos al mundo como un
destino de inversión productiva nacional y extranjera. La promoción se
vuelve, de esta forma, una estrategia que aporta a la sostenibilidad del
sistema económico social y solidario, que permita la garantía de dere-
chos para una vida digna.

El presente Objetivo se plantea aprovechar y potenciar las capa-


cidades desarrolladas y fortalecer el posicionamiento estratégico y so-

67
berano del Ecuador en el contexto regional y mundial en los ámbitos
políticos, sociales, económicos, ambientales, turísticos y culturales, en
el marco de la promoción y protección de los derechos humanos y de
la naturaleza, y de la conservación y aprovechamiento sostenible de su
riqueza patrimonial natural y cultural.

En el Plan Nacional de Desarrollo, PND (2017-2021) se estable-


cieron varios ejes, para efectos de este documento consideramos impor-
tante señalar las Intervenciones Emblemáticas del Eje 3. Se establece que
en el período de gobierno 2017-2021, se profundizará un conjunto de
programas y proyectos para atender desde la política pública la garantía
de derechos articulados a los Objetivos Nacionales de Desarrollo y sus
políticas. No obstante, existen intervenciones emblemáticas que caracte-
rizan las prioridades de la acción pública. Para el caso del Eje 3 son las
siguientes:

Estrategia Territorial Nacional

Se establece que el territorio es una construcción social, resulta-


do de las relaciones culturales, económicas, ecosistémicas y políticas que
configuran la interacción entre la sociedad y la base material de recursos
disponibles. La Estrategia Territorial Nacional (ETN) concibe el desa-
rrollo territorial como un proceso continuo que requiere concertación
y solidaridad. Los barrios, las ciudades y las comunidades condicionan
elementos de la identidad, así como las oportunidades de las personas y
de los colectivos a lo largo del ciclo de la vida. Ello implica replantearse
el modelo de acumulación y redistribución de la riqueza con preceptos
de justicia intergeneracional y social (PND 2017-2021).

La gestión del desarrollo territorial surge como respuesta para


afrontar las dinámicas espaciales que generan inequidades sociales. La
intensificación, la concentración y la especialización de la producción
generan patrones de inclusión diferencial. Ello implica reconocer las tra-
yectorias y dinámicas de los territorios y dónde se ubican para construir

68 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


estrategias específicas en función de los recursos, las potencialidades y el
capital humano. Esto supone desafíos tales como superar la visión dico-
tómica urbano-rural, o centro-periferia, para reconocer la configuración
diferenciada de áreas, redes y polos de influencia que generan, extraen y
concentran riqueza.

El desarrollo del territorio debe ser inclusivo. La Agenda 2030


plantea que se requiere poner fin a la pobreza y el hambre en todas sus
formas y dimensiones, y velar por que todos los seres humanos puedan
realizarse con dignidad e igualdad y en un ambiente saludable. No dejar
a nadie atrás, implica reconocer que la dignidad de las personas es fun-
damental, enfocando estrategias inclusivas para los grupos de atención
prioritaria, generando igualdad de oportunidades sin discriminación
alguna.

El enfoque territorial trasciende e integra las miradas sectoriales


hacia una visión multidimensional, que permita una articulación entre
los diversos niveles de gobierno generando complementariedad. Cada
territorio representa desafíos de coordinación sectorial y multinivel, ya
sea por sus características ambientales especiales (Galápagos, la Amazo-
nia, los páramos y las zonas marino-costeras) o dinámicas socio econó-
micas específicas (grandes ciudades, asentamientos en red, zonas trans-
fronterizas); de ahí la necesidad de especificar intervenciones para cada
uno de ellos (PND 2017 – 2021). Y la importancia del marco legal para
el sustento de la presente Carta del Paisaje.

Desde el ámbito de las políticas públicas, el Plan Nacional de De-


sarrollo 2007 - 2010, planteaba la importancia de la integración territo-
rial como una nueva estrategia nacional de desarrollo promoviendo un
sistema equilibrado de ciudades; la gestión responsable de la naturaleza,
los recursos productivos y del patrimonio cultural; así como el acceso
equitativo a la dotación de infraestructura, servicios públicos y conoci-
miento.

69
Otra de las intervenciones emblemáticas señaladas en el PND
(2017-2012) es la cohesión territorial con sustentabilidad ambiental y
gestión de riesgos.

Es importante conocer el fundamento de la cohesión territorial


que de acuerdo al PND (2017 -2021) es entendida como justicia social
y territorial. En el sentido de la garantía de derechos, se enmarca en la
protección integral durante el ciclo de vida, proceso alineado a la lucha
contra la desigualdad, al fortalecimiento de la participación y correspon-
sabilidad ciudadana, y al compromiso del Estado de proveer aquellos
bienes superiores que representan derechos ciudadanos.

Desde la perspectiva territorial considera como ejes fundamen-


tales la sustentabilidad ambiental y la gestión de riesgos. La sustentabili-
dad ambiental corresponde a la compatibilidad de usos en función de la
vocación que tiene un territorio; y, la capacidad máxima que puede so-
portar el entorno por la presencia de personas, actividades e infraestruc-
tura. Esta relación va a condicionar las posibilidades para aprovechar,
gestionar y racionalizar el uso de los recursos naturales, con la finalidad
de garantizar su acceso para el beneficio de todos, con responsabilidad
intergeneracional. Por otra parte, la gestión de riesgos y la reducción de
vulnerabilidades constituyen elementos fundamentales para la construc-
ción de territorios seguros y resilientes, incluidos los efectos del cambio
climático.

Señala en el PND (2017- 2021) que, la cohesión territorial busca


reducir las brechas, ampliar las oportunidades y mejorar las condiciones
de habitabilidad, así como, erradicar la pobreza extrema y mejorar la
calidad de vida. Ello demanda actuar de manera efectiva en el mejora-
miento de la prestación de servicios vinculados a la reproducción social
y la satisfacción de necesidades básicas en materia de hábitat y vivienda,
reduciendo las asimetrías entre zonas urbanas y rurales. Por su parte, el
derecho a la ciudad constituye un pilar para la construcción democrática
para repensar las relaciones campo-ciudad y la construcción democráti-
ca de espacios de convivencia ciudadana.

70 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


La cohesión requiere de una gestión sostenible e integral de pai-
sajes naturales y culturales. Es decir, es necesario fortalecer el ordena-
miento territorial y la gestión del suelo, entendiendo que cada territorio
es parte de un complejo sistema de interdependencias entre los asenta-
mientos humanos, las dinámicas productivas, los recursos naturales y
los servicios ambientales.

La construcción de una sociedad democrática, deliberativa y par-


ticipativa, dispuesta a desarrollar proyectos colectivos, es un elemento
consustancial de la cohesión territorial. El fortalecimiento del tejido so-
cial y el sentido de pertenencia a una comunidad política y territorial
crea condiciones para el trabajo mancomunado y solidario, en un proce-
so que refuerza la confianza y la valoración, para la unidad en la diversi-
dad en el marco de una sociedad plurinacional e intercultural.

Bajo estos antecedentes del marco normativo y reconociendo que


el deterioro de elementos importantes del paisaje avanza considerable-
mente, proponemos favorecer la toma de decisiones y recuperación del
paisaje a través de instrumentos de planificación, gestión y formación
académica.

Bahia de Caráquez, provincia de Manabí. Foto Rómulo Moya.


2018.

71
“El paisaje es parte integral de la conciencia del ser humano y define la
espectacularidad de la naturaleza como un sentimiento, despierta un interés estético,
científico, espiritual y de calidad de vida, es un sitio sagrado que se articula al sentido
de la maravilla de contemplar con emoción la natura.”.
Saúl Alcántara Onofre
Presidente ICOMOS Mexicano, UAM Azcapotzalco

72 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


Parque Nacional Yasuní, provincia de Pastaza. Foto: Mauro Burzio. 2007 (Archivo Trama)

73
8
L
os objetivos de la presente Carta, se plantean con el
OBJETIVOS
fin de materializar la primera Carta del Paisaje del
Ecuador que servirá como directriz para la planifi-
cación y acciones en el territorio ecuatoriano. Plantea ser un ins-
trumento para:

a) Reconocer al Ecuador desde su geodiversidad y cali-


dad de paisajes naturales y culturales, a partir de la declaración de
principios que protejan, gestionen y promuevan la diversidad de
sus cuatro regiones.

b) Promover los Derechos de la Naturaleza, los derechos


de los paisajes que emergen de su presencia, estructura, funciones
y procesos evolutivos.

c) Impulsar la participación ciudadana en políticas públi-


cas que incorporen los criterios del derecho al paisaje, así como su
importancia en la planificación territorial y local.

d) Fomentar acciones en beneficio del paisaje en ámbitos


académicos a través de catálogos, atlas o inventarios del Paisaje
como instrumentos de análisis, comprensión, planificación y ges-
tión del territorio.

e) Promover proyectos de mejora y restauración del pai-


saje para su protección y valoración patrimonial.

f) Impulsar programas y redes de formación académica


en torno al paisaje, apoyados en grupos inter y multidisciplina-
rios con experiencia nacional e internacional.

g) Orientar la planificación y ordenamiento territorial


hacia la unificación de los servicios ecosistémicos, la ecología del
paisaje, mediante estrategias resilientes e integradoras.

74 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


“A través del tiempo han surgido distintas acepciones sobre el concepto paisaje.
Disciplinas y autores intentan establecer un vínculo entre su significado y la
visión cultural, que permite a cada sociedad elaborar su propia idea de paisaje”.
Fernando Britos
Vicepresidente AUDADP / Secretario del Comité Uruguayo de ICOMOS

Centro norte de la ciudad de Quito vista desde el oriente.


Provincia de Pichincha. Foto: Rómulo Moya. 2017

75
9
ESTRATEGIAS PARA
SU CUMPLIMIENTO
1. Innovar en investigación y en el establecimiento de
metodologías en torno al paisaje, sus escalas y manifestaciones.

2. Gestionar recursos económicos para cumplir los obje-


tivos propuestos.

3. Trabajo colaborativo y participativo entre institucio-


nes públicas y privadas, gremios profesionales y ciudadanía.

4. Gestionar asesorías nacionales e internacionales. La


SAPE e IFLA, como intermediarias de acciones y propuestas.

5. Cohesión multidisciplinar en pro de los estudios del


paisaje.

6. Formular planes masivos de difusión en torno a los


conceptos y valores de los paisajes ecuatorianos.

7. Elaborar un catálogo de los estudios que se han reali-


zado sobre paisajes, a fin de difundir sus logros y plantear actua-
lizaciones.

8. Impulsar la Ley del Paisaje del Ecuador como instru-


mento legal que guíe los principios, acciones y objetivos de la pre-
sente carta.

9. Promover la creación de GEOPARQUES, con conno-


tación patrimonial y como recurso importante para promover el
turismo y por ende promover el desarrollo socioeconómico local.

76 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


Costa de Jama. Provincia de Manabí. Foto: Rómulo Moya Peralta. 2018

77
10
La incidencia del paisaje en áreas, disciplinas, estructuras, institu-
ÁMBITOS DE INJERENCIA
ciones y organismos estatales cuyas políticas públicas y acciones requie-
ren de la presencia e integración del paisaje:

1. Ordenamiento y gestión urbana, territorial, urbanismo,


espacio público y arquitectura.

2. Ecología, ecología del paisaje y medio ambiente.

3. Corredores ecológicos a diferentes escalas.

4. Infraestructuras: gris, verde y azul.

5. Patrimonio histórico, cultural y natural.

6. Actividades económicas productivas: turismo y comercio.

7. Actuaciones agrícolas y de desarrollo rural.

8. Soberanía y seguridad alimentaria

9. Actividades tecnológicas y de innovación.

10. Sistemas de educación contemporáneos

11. Cultura, salud y deporte.

12. Participación comunitaria y ciudadana.

13. Desarrollo y autodesarrollo humano.

14. Sistemas e infraestructuras de educación contemporáneas.

15. Políticas públicas.

78 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


“En semejanza con el alma, el paisaje evoluciona, cambia, florece, padece y
siempre puede reverdecer”.
Desiree Martínez
Ex presidenta de IFLA mundial (2010- 2014).

Sector del Barranco en la ciudad de Cuenca. Provincia del Azuay. Foto: Rómulo Moya. 2016

79
11
La Carta del Paisaje del Ecuador plantea las siguientes re-
RECOMENDACIONES
comendaciones a partir de los planteamientos de las Segundas
Jornadas del Paisaje, los aportes multiactorales permitieron tener
varios enfoques como base de posibles estrategias y acciones, ade-
más se constituyeron en el fundamento de los objetivos propues-
tos.

PRÁCTICA PROFESIONAL

Este grupo, aborda las inquietudes, fortalezas y debilida-


des de los diferentes profesionales ante el paisaje, visto no solo
desde el ámbito urbano arquitectónico sino con un enfoque inte-
grador de varias disciplinas y profesiones.

1. La práctica profesional debe estar enfocada en respeto


hacia lo natural, el valor e identidad del paisaje, la herencia, el
patrimonio, y el legado cultural, así como también, a los recursos
y riquezas que posee el territorio.

2. Fortalecer el conocimiento profesional con temas que


inciden en la conservación de los paisajes, como: cambio climá-
tico, contaminación ambiental, vegetación nativa, crecimiento
poblacional e índices de calidad de vida, y patrimonio natural y
cultural tangible e intangible.

3. Realizar una autoevaluación, adquirir índices y medi-


das que permitan identificar acciones profesionales en torno al
paisaje.

4. Contar con insumos científicos respecto a la identidad


local de los paisajes, sus características y los recursos que lo com-
ponen.

5. Promover la valoración de la estética local de los paisa-


jes naturales artificiales, tangibles o intangibles, reales y virtuales.

80 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


6. La Carta del Paisaje podría incidir como agente de
motivación, control o de sanción de para la práctica profesional.

ACADEMIA

Este equipo discute sobre aspectos académicos contempo-


ráneos de la enseñanza del paisaje, la visión futura del paisaje en
investigación y la necesidad de considerar el análisis científico e
histórico como reconocimiento de nuestra realidad y su particu-
lar proceso evolutivo. En este grupo se recomienda lo siguiente:

1. Generar propuestas y acreditación de programas de


formación en paisaje en todos los niveles y desde los ámbitos con
los que se relaciona.

2. Estudiar al paisaje desde una red de trabajo científico


multidisciplinario e interinstitucional.

3. Aportar con estudios en la nueva dinámica de los pai-


sajes ecológicos, sus recursos y sus variantes.

4. Recuperar y documentar el material sobre paisaje que


se ha desarrollado en el país.

5. Articular, proyectos de vinculación, participación co-


munitaria e investigación en relación con el paisaje.

6. Entender el concepto de transversalidad del paisaje


que lleve a la transdisciplinariedad lo cual ayudará a la sostenibi-
lidad ambiental.

7. Generar conocimiento situado a partir de la diversi-


dad geográfica del Ecuador: Andes, Amazonía, trópico e insular.

81
8. Recuperar el “saber hacer” del conocimiento tradicio-
nal, ancestral con su paisaje escénico natural.

9. Proteger la singularidad patrimonial natural y cultural


del paisaje ecuatoriano.

10. Agregar nuevas pedagogías en la educación superior


para el estudio y debate del estado actual y futuro del paisaje.

SOCIEDAD CIVIL:

Con la intención de interpretar y relacionar el sentir de los


usuarios, ciudadanía y público en general, en torno al paisaje y
sus manifestaciones, se toman estos roles obteniéndose estas re-
comendaciones:

1. Propiciar la protección de los servicios ecosistémicos


que otorga el paisaje, mediante la vigilancia y control ciudadano.

2. Reivindicar los paisajes productivos andinos para


mantener su generación ancestral y natural y aprender de ellos.

3. Promover la condición de país megadiverso con un


concepto visible que, sirva para educar y difundir entre los usua-
rios, para que sean los encargados de conservar y gestionar los
recursos naturales.

4. Identificar los paisajes patrimoniales para ayudar en


su valoración, a escala nacional e internacional a fin de que sean
considerados como bienes patrimoniales.

5. Entender el entorno, participar activamente en el


aprendizaje experiencial, a fin de propiciar su apropiación, valo-
ración y protección.

82 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


6. El usuario debe empoderarse de las potencialidades
económicas del paisaje con la finalidad de generar nuevas econo-
mías locales a través del turismo.

7. Pensar en espacios destinados a las necesidades huma-


nas contemplativas y de ocio, sin destruir el paisaje, buscar un
bienestar mutuo.

8. Informar a la población con recursos y medios ade-


cuados que los involucre en la toma de decisiones sobre el descu-
brimiento de nuevas unidades de paisaje y de nuevos paisajes.

9. Insertar a las comunidades en el cuidado y rescate de la


visión local de sus paisajes a partir de la difusión de conocimien-
tos ancestrales.

10. Una vez que se estructuren los derechos del paisaje,


planificar y establecer los deberes de la población sobre el paisaje.

11. Concientizar a la ciudadanía sobre la fragilidad am-


biental del paisaje (educación ambiental).

12. Procurar la transmisión de experiencias de nuestro


paisaje desde el núcleo familiar.

13. Fortalecer sinergias y creación de espacios de partici-


pación ciudadana, a fin de garantizar aportaciones efectivas en las
decisiones y en la gestión de los recursos naturales.

14. Como ciudadanos, debemos valorar los paisajes en ca-


lidad de bienes patrimoniales de significación mundial.

15. Incorporar a la ciudadanía en planes y controles del


deterioro ambiental.

83
12
De acuerdo al rol de funcionarios y autoridades locales y nacio-
ORGANISMOS DE DECISIÓN
nales, sobre las que recaen las decisiones en torno a la gestión, manejo
y planificación del paisaje en el territorio, se obtienen las siguientes re-
flexiones y recomendaciones:

1. Que los organismos de regulación y normalización, fo-


menten la participación ciudadana en los controles sobre las agre-
sión y deterioro ambiental y de los paisajes.

2. Evidenciar en la ciudadanía el impacto negativo de las


malas prácticas que se realizan sobre el paisaje.

3. Los órganos gubernamentales deberían financiar el estu-


dio e investigaciones destinadas al tema de paisaje.

4. Promover la participación de actores institucionales pú-


blicos y privados, así como independientes en la formación de las
políticas públicas y normativas vinculadas al paisaje.

5. Estructurar las condiciones de protección de los paisajes


en la convivencia urbana.

6. Incorporar incentivos en el buen manejo y respeto del


paisaje.

7. Elaborar la ley del paisaje a partir de la Carta del paisaje y


otros proyectos.

8. Proponer en la normativa nacional y local el derecho al


paisaje.

9. Los términos de referencia respecto a los estudios del pai-


saje deben responder a la singularidad que tiene cada región y/o terri-
torio del Ecuador, sus bases se deben armar con un equipo interdisci-
plinario acogiendo, además, la voz de la sociedad civil.

84 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


10. Es necesario plantear un código de ética profesional, re-
conocido por el estado y ejecutable a nivel público y privado en ac-
ciones inherentes al medio ambiente y paisaje.

Cotacachi. Provincia de Imbabura. Foto: Archivo Trama. 2015

85
13
1. Divulgar la presente Carta del Paisaje del Ecuador en medios pú-
COMPROMISOS Y ACCIONES
blicos y privados para democratizar su contenido propositivo.

2. Reactivar la página web de la SAPE, a fin de implementar una pla-


taforma virtual y base de datos de acceso libre con información sobre el pai-
saje, proyectos, normativas y herramientas que permitan la autoeducación
ambiental y paisajística.

3. Crear un portafolio histórico sobre estudios y proyectos de paisaje


realizados en el Ecuador, desde los ámbitos académicos, investigativos, pú-
blicos o privados.

4. Organizar espacios de encuentro (presenciales o virtuales), con-


gresos, jornadas, debates, talleres, campañas que promuevan los derechos
de la naturaleza y del paisaje, tanto para especialistas (públicos y privados)
como para público interesado en general.

5. Apoyar las iniciativas académicas que investiguen y produzcan ca-


tálogos, atlas o inventarios del paisaje; materiales de divulgación sobre el
paisaje, actores relevantes (pensadores y trabajadores).

6. Promover actividades y buenas prácticas académicas juntamente


con la sociedad civil, en pro del cuidado y activación del paisaje y difundir
sus resultados.

7. Promover y apoyar a programas de formación académica en torno


al paisaje tanto a nivel de pregrado, como de posgrado, en relación con las
redes internacionales.

8. Reconocer el trabajo silencioso pero activo de diferentes persona-


jes públicos y privados que han influido en el posicionamiento del paisaje y
su manejo en las ciudades del Ecuador.

9. Fortalecer a la SAPE como colectivo activo, incorporando a nuevos


socios y actores del manejo del paisaje, para posicionar, ante las entidades
responsables de la planificación cultural, urbana, territorial y medioambien-
tal, las acciones directas de beneficio de los bienes paisajísticos del país.

86 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


"El Paisaje y la resiliencia poseen un vínculo biunívoco ya que integran la
biodiversidad y la identidad de los grupos humanos con la búsqueda de la
justicia territorial”.
Carlos Jankilevich
Presidente de IFLA Américas 2010- 2014
Director del Grupo Mundial de IFLA sobre Agricultura y Paisaje

Jama provincia de Manabí. Foto: Rómulo Moya. 2016

87
14
Dejamos constancia de nuestros sinceros agradecimientos a las instituciones que
AGRADECIMIENTOS
Reconocimientos
proporcionaron el aval de la Carta, así como a todos los amigos fotógrafos profesionales y
aficionados que permitieron ilustrar las bondades y maravillas de los paisajes del Ecuador,
aportando a valorar y evidenciar la singularidad y multidimensionalidad del paisaje del
Ecuador.

Finalmente a todos los profesionales de diferentes disciplinas, sociedad civil, gre-


mios profesionales, órganos de decisión, académicos e investigadores que confiaron en el
proceso participativo para la construcción de la Carta, aportando desde los inicios de su
construcción en las Jornadas del Paisaje del 2019, en el II Congreso Internacional del Pai-
saje-Quito 2020 y en la socialización y validación de la Carta en marzo del 2021, gracias
por el compromiso, interés, ánimo, motivación e importantes aportes y puntos de vista
que fortalecieron el contenido del documento.

· Mgtr. Arq. María Samaniego CAE-P. Presidenta Colegio de Arquitectos de Pichincha y del
Colegio de Arquitectos del Ecuador.

· Arq. Pablo Moreira. Ex - presidente CAE-P.

· Arq. Daniela Jácome. Docente. Universidad Técnica Equinoccial. Arq. Diego Salazar. Ex
Subsecretario de Hábitat y Asentamientos Humanos. MIDUVI. Ing. Rosario Figueroa. Su-
perintendencia de Ordenamiento Territorial. Ing. Lía Ormaza Cortez. Superintendencia
de Ordenamiento Territorial. Arq. Iovana Jaramillo Valdivieso. Exdirectora del INPC-Re-
gional 7. Sr. Luis Diaz. GAD La Merced. PhD. Nixon Cumbicus. Docente Investigador De-
partamento Ecología Sistemática. UTPL. Dra. Gina Lovato. Libre ejercicio. Cuenca. Arq.
Mercedes López. Socia del Colegio de Arquitectos de Pichincha. Arq. Patricio Montalvo. Ex
Superintendente de Ordenamiento Territorial Zona 9. Arq. Diana Samaniego. Arq. Natalia
Alvarado A. Dr. Flavio Coello.

· Docentes investigadores de la Universidad Central del Ecuador (UCE): Arq. Roberto de La


Torre, Arq. Rosa Campillo, Mgtr. Irina Godoy, Mgtr. Rosa Campillo.

· Docentes investigadores de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE): Dra.


Grace Yépez, PhD. Inés Del Pino, Ing. Lorena Mendoza, Mgtr. María Agusta Larco, Mgtr.
Mónica Dazzini, Mgtr. Ekaterina Armijos, Mgtr. Francisco Ramírez, Mgtr. Jeaneth Mon-
tenegro, Mgtr. Juan Carlos Gonzáles, Mgtr. María Dolores Montaño, Mgtr. Renato Ríos,
Mgtr. Santiago Espinoza C., Arq. Fernando Calle.

· A los socios de la Sociedad de Arquitectos Paisajistas del Ecuador (SAPE): Mgtr. Ernesto
Lovato, Mgtr. Mauricio Yunga, Mgtr. Susana Jácome, Mgtr. Ricardo Arteaga, Mgtr. Adria-
na Muñoz, Arq. Rubén Muñoz A., Mgtr. Levy Bravo, Mgtr. Javier Pesantez, Mgtr. Patricio
Morales, Mgtr. Lorena Serpa.

88 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


AGRADECIMIENTOS ESPECIALES A REFERENTES DEL PAISAJE LATINOA-
MERICANO

PhD. Arq. Lucas Períes, Mgs. Arq. Martha Fajardo, Co-directores Iniciativa Latinoa-
mericana del Paisaje (LALI).

PhD. Rocío López de Juambelz, UNAM, México.

Dra. Saide Kahtouni, Brasil, Former ABAP President (2009-2011).

Arq. Virginia Laboranti, Presidente Comité Científico Argentino IFLA ISCCL.

Mgs. Arq. Alejandro Cabeza Pérez, UNAM, México.

Mgs. Arq. Gloria Aponte G., SAP Colombia, Miembro fundador de SAPE, Ecuador.

Arq. Mónica Morales Núñez. Chile. Corporación Patrimonio y Paisaje.

Mtro. Saúl Alcántara Onofre, Presidente ICOMOS Mexicano, UAM Azcapotzalco.

Arq. Fernando Britos, Vicepresidente AUDADP, Secretario del Comité uruguayo de


ICOMOS.

Arq. Desiree Martínez, Ex presidenta de IFLA mundial.

Mgs. Carlos Jankilevich Research Fellow DPU University College Londres. Presidente
de IFLA Américas 2010- 2014. Director del Grupo Mundial de IFLA sobre Agricultura
y Paisaje. Coordinador del Observatorio del Pasisaje de la Universídad de Costa Rica

Arq. Mónica Pallares Arquitecta paisajista y artista. Visual. Directivo del Comité de
Comunicaciones y Relaciones Externas de IFLA

AGRADECIMIENTOS POR LAS IMÁGENES A LOS FOTÓGRAFOS

Javier Vásquez, John Soto, Galo Guamán, Baltazar Calva, Pablo Muñoz, Imbabura
Geoparque Mundial de la UNESCO, César Jaramillo, Johnathan Torres, Rómulo
Moya Peralta, Birte Pedersen, Marco Gahona.

A LOS GANADORES DEL CONCURSO “UNA MIRADA A LOS PAISAJES DEL


ECUADOR”

Ronald Torres, Leonardo Paz, Jorge Correa.

89
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94 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


"El paisaje representa la integración de lo natural y lo cultural, que construye
nuestra identidad y arraigo. A partir de nuestras percepciones y vivencias, el
paisaje se convierte en un significante y un referente”.
Mónica Pallares
Arquitecta paisajista y artista visual
Directivo del Comité de Comunicaciones y Relaciones Externas de IFLA

Papallacta, provincia de Napo. Foto: Rómulo Moya. 2018

95
16
AUTORES

Alexandra Moncayo Vega Enrique David Luzuriaga


Muñoz

Loja, Ecuador (1969). Loja, Ecuador (1986).


Arquitecta de profesión. Magister en derecho, mención
Maestra en Arquitectura, por derecho constitucional,
la UNAM de México. Magister Universidad Andina Simón
en Desarrollo Comunitario Bolívar sede Quito - Ecuador.
por la UNL de Loja. Cursando Responsable de Alianzas
Doctorado en la UNAM. y Beneficios en el
Presidenta y fundadora de la Observatorio de Conflictos
SAPE (Sociedad de Arquitectos Socioambientales de la UTPL.
Paisajistas del Ecuador). Subdirector Carrera de
Derecho.

96 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


Luz María Castro Quezada John Soto Luzuriaga Yosselyn Anabel Moncayo Fausto López Rodríguez
Pérez

Loja, Ecuador (1981). Docente investigador del Loja, Ecuador (1994). Ecuatoriano vinculado a temas
PhD en Ciencias Naturales Departamento de Geociencias Bióloga por la Universidad de conservación de áreas
por la Universidad Técnica de de la Universidad Técnica Técnica Particular de Loja, naturales desde 1989. En 1998
Munich, Alemania. Particular de Loja (Ecuador), Diplomado en Diseño de conformó el equipó que creó
Coordinadora del Grupo de desde 1994. Ingeniero en Jardines Sustentables por la la Carrera de Ingeniería en
Investigación en Economía Geología y Minas, Master en Universidad Autónoma de Gestión Ambiental. Obtuvo la
de Recursos Naturales, geología aplicada a la obra México (UNAM). Involucrada maestría en Conservación y
Agricultura y Ambiente de la civil y PHD en Ciencias de en proyectos participativos y Gestión del Medio Natural y
UTPL. la Tierra (Universidad de de sostenibilidad. el Doctorado en el Programa
Granada-España). Sus temas Gestión y Conservación del
de investigación se enfocan Mar en la Universidad de
a los riesgos geológicos, los Cádiz (España). Actualmente
geositios y la geotecnia. es Gerente de Proyectos de
UTPL.

97
Crater del Guagua Pichincha tapado por las nubes. Provincia de Pichincha. Foto: Rómulo Moya. 2021

98 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR


99
La Carta del Paisaje es un instrumento de concertación orientado a promover la gestión sostenible del territorio, median-
te lineamientos propuestos en el presente libro. En Ecuador han existido iniciativas para integrar la visión de paisaje a tra-
vés de políticas nacionales y seccionales, sin embargo, no ha existido coordinación entre actores académicos y políticos.
Si bien, el paisaje ha sido estudiado como unidad territorial de análisis desde la geografía y biología, solo recientemente
se ha incluido el enfoque social para entender sus dinámicas.
La elaboración de la Carta del paisaje del Ecuador, supone una hoja de ruta para futuros procesos de planificación basada
en principios y estrategias concertadas. En este contexto, el objetivo de la presente investigación fue elaborar y validar la
Carta con el fin de promover su reconocimiento, catalogación, valoración y gestión sostenible. Para lograr este objetivo,
se procedió en tres etapas: diagnóstico, redacción y validación de la Carta.
Un equipo multidisciplinar de investigadores realizó una revisión exhaustiva de información sobre el paisaje y redactó la
primera versión de la Carta, en la cual consta la historia, definición y tipologías de paisaje, la revisión del marco legislativo
vigente sobre paisaje y recursos naturales en el país, además, propone un conjunto de principios, objetivos, ámbitos de
injerencia, organismos de decisión, compromisos, acciones, recomendaciones y estrategias para la gestión del paisaje.
Este documento fue validado a través de procesos de socialización y revisión por pares de sectores académicos e ins-
titucionales en las ramas de la ecología del paisaje, arquitectura del paisaje y gestión del territorio. De esta forma se
obtuvo un documento consensuado, que guiará las futuras intervenciones de organismos llamados a planificar ciudades
y comunidades rurales en donde se gestione al paisaje sosteniblemente.

CARTA
DEL
PAISAJE
DEL
ECUADOR

100 CARTA DEL PAISAJE DEL ECUADOR

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