¿QUE ES LA CULTURA
VIVA?
La cultura viva, también conocida como cultura comunitaria o
popular, hace referencia a las expresiones culturales dinámicas y
en constante transformación que se originan y desarrollan al
interior de las comunidades. Estas manifestaciones culturales no
son estáticas ni homogéneas, sino que se adaptan a los
contextos sociales, económicos y políticos cambiantes,
reflejando la identidad y cosmovisión de los grupos que las
crean y practican.
CARACTERÍSTICAS DE LA
CULTURA VIVA
PARTICIPATIVA: La cultura viva implica la participación activa de los
miembros de la comunidad en su creación, recreación y
transmisión. No se trata de expresiones culturales impuestas desde
afuera, sino que surgen de la propia iniciativa y creatividad de las
personas.
DIVERSIDAD: La cultura viva se manifiesta en una amplia gama de
expresiones, incluyendo:
ARTES: Música, danza, teatro, artesanía, pintura, escultura, etc.
Tradiciones: Celebraciones, rituales, fiestas populares, gastronomía,
vestimenta, etc.
SABERES ANCESTRALES: Medicina tradicional, agricultura,
cosmovisión, etc.
DINÁMICA: La cultura viva está en constante cambio y
evolución, adaptándose a las nuevas realidades y necesidades
de las comunidades.
COMUNITARIA: La cultura viva fortalece el sentido de
pertenencia y cohesión social al interior de las comunidades.
VALOR INTRÍNSECO: La cultura viva tiene un valor propio en sí
misma, más allá de su utilidad o valor económico. Es una
forma de expresión y comunicación que enriquece la vida de
las personas y las comunidades.
IMPORTANCIA DE LA
CULTURA VIVA
Su relevancia radica en su papel como motor de desarrollo
individual y colectivo, impulsando el bienestar social y la
construcción de sociedades más justas y equitativas. A
continuación, se destacan algunos de los aspectos que
hacen de la cultura viva un elemento fundamental en la
vida de las personas:
1. FORTALECIMIENTO DE LA IDENTIDAD Y EL SENTIDO DE
PERTENENCIA: La cultura viva permite a las personas conectar con
sus raíces, tradiciones y valores ancestrales, forjando un fuerte
sentido de identidad individual y colectiva. Esta conexión con el
patrimonio cultural fomenta el arraigo a la comunidad y el orgullo
por las propias costumbres, generando un sentimiento de
pertenencia que contribuye a la cohesión social.
2. RESCATE Y PRESERVACIÓN DE LA MEMORIA COLECTIVA: Las
expresiones culturales vivas actúan como guardianes de la
memoria colectiva, transmitiendo saberes ancestrales, historias
y tradiciones de generación en generación. A través de la
música, la danza, la artesanía, la gastronomía y otras
manifestaciones, se preserva la riqueza cultural de los pueblos,
asegurando su continuidad en el tiempo y fortaleciendo el
legado histórico.
3. PROMOCIÓN DE LA DIVERSIDAD CULTURAL: La cultura viva se
caracteriza por su pluralidad y diversidad, reflejando la
multiplicidad de voces y expresiones que coexisten al interior de
las comunidades. Esta variedad enriquece el panorama cultural y
promueve el respeto por las diferentes formas de ser, pensar y
vivir. Al valorar la diversidad cultural, se fomenta la inclusión y se
combate la discriminación, construyendo sociedades más justas y
tolerantes.
4. FOMENTO DE LA CREATIVIDAD Y LA EXPRESIÓN INDIVIDUAL:
La cultura viva brinda un espacio para la libre expresión de la
creatividad individual y colectiva. A través de las artes, la
música, la danza y otras manifestaciones, las personas pueden
explorar su potencial creativo, desarrollar sus talentos y
compartir sus perspectivas únicas con el mundo. Esta libertad
de expresión enriquece el tejido cultural y promueve el
desarrollo personal integral.
5. IMPULSO AL DESARROLLO SOCIOECONÓMICO: La cultura viva
puede convertirse en un motor de desarrollo socioeconómico para
las comunidades. La promoción del turismo cultural, la
comercialización de artesanías y productos locales, y la
generación de empleos en el sector cultural contribuyen a la
dinamización de las economías locales y a la mejora de la calidad
de vida de las personas.
6. FORTALECIMIENTO DEL TEJIDO SOCIAL Y LA CONVIVENCIA
COMUNITARIA: La cultura viva fomenta la participación ciudadana, el
diálogo intercultural y el trabajo colaborativo entre los miembros de
la comunidad. A través de la participación en actividades culturales,
las personas se conectan entre sí, estrechan lazos de amistad y
solidaridad, y construyen relaciones de confianza mutua. Este
fortalecimiento del tejido social contribuye a la resolución de
conflictos de manera pacífica y a la construcción de una convivencia
más armónica.
7. EDUCACIÓN Y TRANSMISIÓN DE VALORES: La cultura viva
constituye un valioso recurso educativo, permitiendo a las
nuevas generaciones conocer y comprender la historia, las
tradiciones y los valores de su comunidad. A través de la
participación en actividades culturales, los niños y jóvenes
aprenden sobre la importancia de la identidad cultural, el respeto
por la diversidad y la responsabilidad por la preservación del
patrimonio cultural.
En definitiva, la cultura viva representa un pilar
fundamental para el desarrollo individual y
colectivo de las sociedades. Su protección,
promoción y fomento son esenciales para construir
un futuro más justo, equitativo y sostenible, donde
la diversidad cultural sea valorada y celebrada
como un activo invaluable para la humanidad.
INTEGRANTES:
1. Sthefany Vallejo Aste
2. Sandro Paolo Lazo de la
vega
3. Gonzalo Dicion Alfaro