SOLUCIONARIO EXAMEN RECU DESCARTES
CUESTIÓN 1:
Este texto pertenece a la obra Discurso del método, escrita por Descartes. En ella, el autor tiene
como objetivo presentar un método a través del cual se puedan encontrar verdades para
fundamentar las ciencias, siendo la primera verdad y su demostración relevantes en la obra, tal y
como versa la temática de este texto.
El resumen de la estructura argumentativa del texto es el siguiente.
La primera idea principal del texto se encuentra entre las líneas 1 a la 5 y constituye la primera
premisa del argumento. En ella, Descartes demuestra la primera verdad: “yo pienso, luego soy”, ya
que al pensar es necesario que quien está pensando sea algo, de manera que existe; siendo esto tan
“firme y seguro” que no podía ser rebatido ni por los escépticos convirtiéndose así en la “primera
verdad de la filosofía” que Descartes buscaba.
En las líneas 6 a la 10, encontramos la segunda idea principal del texto y por tanto, la segunda
premisa del argumento. En ella, el autor afirma que mientras pensase, él era, independientemente
de si “tenía cuerpo alguno” o había “lugar alguno en el que yo me encontrase”, de manera que si este
dejaba de pensar, no existía razón por la que “yo era”, aunque el resto de cosas que “había imaginado
fuesen verdad”.
La tercera idea principal la podemos leer en las líneas 10 a la 14, constituye la conclusión del
argumento o tesis general que se defiende en el texto, extraída de las dos premisas anteriores. En
ella, Descartes llega a la conclusión de que él era “una sustancia cuya existencia y naturaleza toda es
pensar”, de manera que no depende de ninguna otra cosa para existir, siendo ese yo, el alma, que es
distinta del cuerpo y esta seguiría siendo aunque el cuerpo no fuese, pues no depende de él.
CUESTIÓN 2:
El término “alma” aparece en el texto en las líneas 12 y 14, y viene definido como el “yo”, por lo que
su “esencia y naturaleza toda es pensar” (líneas 11 y 12); además de ser independientes del cuerpo,
de manera que aunque este no exista, el alma siempre será el que es, es decir, es una sustancia que
no necesita de otra cosa material para ser. Asimismo, su existencia queda demostrada al demostrar
la existencia del “yo”, puesto que si yo pienso, debe existir algo que piense que soy yo: “yo pienso,
luego soy”, de manera que si yo no pensase, aunque todo lo demás que he imaginado, fuese verdad,
yo no sería, de manera que yo no sería, por lo que el alma tampoco sería.
Podemos ampliar la definición del concepto “alma” ofrecida por el texto, añadiendo que, en la
filosofía del autor, “alma” es una de las tres sustancias que forman la teoría de las tres sustancias
que Descartes plantea al demostrar previamente, con el método, tres verdades: el “yo”, Dios y la
realidad externa.
Estas sustancias pueden ser infinitas o finitas, en el caso del alma, esta es finita y se la conoce como
Res Cogitans, sujeto pensante cuyo atributo es el pensamiento; mientras que la otra sustancia finita
sería la Res Extensa, y la infinita la Res Infinita.
Asimismo, los seres humanos somos los únicos seres formados por las dos sustancia finitas: el alma
y el cuerpo (Res Extensa), por lo que Descartes desarrolla una teoría antropológica dualista, donde
el alma y el cuerpo estarán vinculadas estrechamente a pesar de ser dos sustancias separadas.
El alma y el cuerpo ejercen una influencia mutua entre ellos ( el alma sobre el cuerpo, acción, y el
cuerpo sobre el alma, pasión), y Descartes creyó haber encontrado el lugar físico donde ambas
cohabitan: la glándula pineal.
CUESTIÓN 3:
El problema que nos plantea esta redacción es de tipo epistemológico. Descartes plantea una
solución ante esta problemática desarrollando un método a través del cual sea posible encontrar
verdades absolutas con el objetivo de fundamentar las ciencias. Este método, basado en la
matemática, es un conjunto de cuatro reglas que se deben seguir para alcanzar el objetivo. El autor
emplea la primera de las reglas como aplicación del método, consiguiendo así demostrar la primera
verdad y, a partir de esta, las dos restantes.
Descartes defendió esta tesis en el contexto del siglo XVII, un siglo caracterizado por numerosas
crisis, y donde Europa se hallaba dividida religiosamente entre países católicos y protestantes debido
a la Reforma protestante de Lutero y la Contrarreforma a través del Concilio de Trento realizado por
la Iglesia Católica, lo que provocó la supresión de la libertad de expresión por parte de la Inquisición.
Desde el punto de vista filosófico, Descartes encabezó la Filosofía Moderna, cuyo interés se centra en
el problema del conocimiento. Se distinguen dos corrientes filosóficas: el racionalismo, a la que
pertenece Descartes, que expresaba que el conocimiento proviene de la razón, existen ideas innatas
y su modelo de ciencia es la matemática.
Esta tesis fue ampliamente defendida por Descartes en su obra Discurso del método, publicada
cautelosamente en el 1637, y que sirve como introducción a sus tres ensayos científicos. Las seis
partes que la componen tienen como objetivo la búsqueda de verdades indudables a través de un
método.
Este método, es el método cartesiano, Mathesis universalis, que para encontrar esas verdades que
fundamentan las ciencias, se basa en la matemática y en la combinación de la intuición, que es la
captación directa, inmediata y racional de las verdades simples, de las que no nos permite dudar,
con la deducción , que es la inferencia de un conocimiento a partir de algo ya conocido (premisas),
permitiéndonos conocer algo con certeza, aunque eso mismo no sea evidente, pues deriva de
principios que sí lo son. Es decir, este método consiste en aceptar las verdades evidentes por sí
mismas y deducir a partir de ellas otras verdades mediante la razón, siendo axiomático-deductivo.
El método está compuesto por cuatro reglas, fáciles de seguir y claras:
La primera de ellas es la evidencia , considerada el criterio de verdad o certeza, que consiste en no
admitir ninguna idea como verdadera que no sea evidente, es decir, no aceptar como verdadero
ningún concepto del que se pueda dudar, evitando así la precipitación y la prevención, captandolo de
una manera clara y distinta.
La segunda es el análisis, que consiste en dividir todas las dificultades que examinase en tantas
pequeñas partes como pudiese o fuese necesario para resolverlas mejor, es decir, dividir los
problemas complejas en ideas simples, combinado la deducción, con la intuición.
La siguiente es la síntesis, que se basa en partir de los objetos más simples y fáciles que conoces e ir
ascendiendo poco a poco hasta los más complejos.
La última de ellas es la enumeración, que consiste en hacer revisiones y recuentos hasta estar
seguro de no haber omitido nada.
Para aplicar el método, Descartes recurre a la regla de la evidencia, donde encuentra la Duda
metódica, hipótesis que consiste en dudar de todo como aplicación del método: no tomar nada por
cierto hasta estar segura que de lo que se duda es verdad. Esta duda es provisional y radical,
mientras que la escéptica es permanente, moderada y real.
Para emplear la Duda, Descartes analiza las ideas que están en la razón y son claras, distintas e
indudables. Los diferentes motivos de duda para Descartes son :
La información obtenida por los sentidos , es engañosa, debido a que no son fuente fiables de
conocimiento.
También la realidad externa a mí, pues es imposible distinguir entre sueño y vigilia.
Y las verdades matemáticas, por la hipótesis de un genio maligno que nos confunde a la hora de
entender las verdades matemáticas.
Todo esto lleva a Descartes a una conclusión: como estoy dudando, pienso, si pienso, debe haber
algo que esté pensando, que soy yo, que estoy dudando, por lo que yo existo en tanto que dudo y
estoy pensando: “cogito ergo sum”.
Esta es la primera verdad y, por tanto el criterio de verdad o certeza que afirma el reconocimiento del
“yo” como una sustancia independiente, cuya existencia no depende del cuerpo.
De esta manera, Descartes llega a un problema: el solipsismo, solo puede demostrar que existe él.
Ante esto, Descartes plantea una moral provisional, que está formada por cuatro máximas que se
deben seguir hasta demostrar el resto de verdades.
Para salir de este solipsismo, Descartes analiza el Cogito, dentro del cual encuentra las ideas
(representación mental de los objetos), los cuales solo son reales si se corresponden con la realidad
extramental. Estas según su origen pueden ser: adventicias (parecen provenir del exterior); las
facticias ( mi mente las crea como combinación de las adventicias) ; y las innatas ( inherentes al
pensamiento), como la perfección o infinito.
A partir de estas dos ideas innatas junto a otra prueba, Descartes logra demostrar la existencia de
Dios: Dios como causa de mi idea de ser infinito, pues de lo finito (yo) no puede provenir lo infinito;
Dios como causa de mi ser y de mi idea de perfección, puesto que no puede ser yo, ya que de serlo
me habría creado perfecto y no lo soy porque dudo, y la causa tiene que tener al menos tanta
realidad como efecto que la produce; ya que en la esencia de Dios tiene como clave suya la de existir,
porque de los contrario no sería perfecto.
Con esto Descartes consigue demostrar la existencia de Dios, quedando demostrada la tercera
verdad: una realidad exterior.
Para concluir, al demostrar la existencia de estas tres verdades, damos con la teoría de las tres
sustancias que Descartes desarrolla, confirmando así la validez del método cartesiano y
consiguiendo su objetivo de encontrar verdades que fundamentan las ciencias.