7 PRINCIPIOS
“Cuando el orden se considera una cualidad que puede ser igualmente
aceptada o abandonada, algo de lo que se puede renunciar y sustituir por
otra cosa, el resultado no puede ser sino la confusión. Debemos entender
el orden como algo indispensable para el funcionamiento de cualquier
sistema organizado, bien sea una función física o mental. Del mismo modo
en que un motor, una orquesta o un equipo deportivo no pueden operar
sin que las partes cooperen globalmente, tampoco una obra de arte o de
arquitectura cumplirá su función ni transmitirá su mensaje a menos que
presente un modelo ordenado. El orden es posible en cualquier grado de
complejidad, en esculturas tan sencillas como las de la Isla de Pascua y
tan complicadas como las de Bernini, en una granja como en una iglesia
de Borromini. Pero si no hay orden, no hay modo de decir lo que la obra
trata de expresar”.
Rudolf Arnheim, The dynamics of architectural form (1977)
PRINCIPIOS ORDENADORES
En el capítulo cuarto se utilizó una base geométrica para organizar las
formas y los espacios de un edificio; en éste se tratan principios
adicionales que pueden utilizarse para implantar orden en una
composición arquitectónica. El orden no se refiere tan sólo a la
regularidad geométrica, sino también a aquella condición en que cada
una de las partes de un conjunto está correctamente dispuesta en
relación con el resto y a un objetivo final, de manera que produzcan una
organización armoniosa.
Los programas de necesidades de los edificios son muy variados dentro
de su lógica diversidad y complejidad. Sus formas y sus espacios deben
acusar la jerarquía intrínseca de las funciones que acogen en su interior,
de los usuarios a quienes presta servicio, de los objetivos o significados
que transmiten y del panorama o contexto a los que se destinan. Estos
principios de ordenación se analizan a partir del reconocimiento de la
diversidad y la complejidad natural, de la jerarquía del programa y de la
esencia de los edificios.
El orden carente de diversidad puede desembocar en monotonía y
hastío; la diversidad sin orden puede producir el caos. Los siguientes
principios de ordenación se consideran como artificios visuales que
permiten la coexistencia perceptiva y conceptual de varias formas y
espacios de un edificio dentro de un conjunto ordenado y unificado.
EJE
Recta definida por dos puntos alrededor de la cual cabe disponer formas
y espacios de manera simétrica y equilibrada.
Se trata de una línea recta que une dos puntos en el espacio y a lo largo
de la cual se pueden situar, más o menos regularmente, las formas y los
espacios. Aunque sea imaginario e invisible, un eje es un elemento con
poder, dominante y regulador, que implica simetría, pero exige
equilibrio. Una distribución concreta de elementos en torno a un eje
explicitará si la potencia visual de una organización axial es sutil o
predominante, ligeramente estructurada o formal, variada o monótona.
SIMETRIA
Distribución y organización equilibradas de formas y espacios
equivalentes en lados de una recta o plano de separación, o respecto a
un centro o un eje.
ésta requiere la existencia de un eje o un centro alrededor del que se
estructure el conjunto. Dos puntos determinan un eje: la simetría exige
una disposición equilibrada de modelos equivalentes formal y
espacialmente en torno a una línea (eje) o un punto (centro) común.
Hay dos clases fundamentales de simetría:
1. La simetría bilateral se refiere a la disposición equilibrada de
elementos análogos o iguales en los lados opuestos de un eje de modo
que sólo un plano pueda dividir el conjunto en dos mitades
esencialmente idénticas.
[Link] simetría central se refiere también a una disposición equilibrada de
elementos análogos y, en este caso, radiales cuya composición puede
dividirse en mitades similares mediante un plano que pase alrededor del
centro o a lo largo del eje central con independencia del ángulo que
guarde.
JERARQUIA
Articulación de la relevancia o significación de una forma o un espacio
en virtud de su dimensión, forma o situación relativa a otras formas y
espacios de la organización.
El principio de la jerarquía implica que en la mayor parte de, si no en
todas, las composiciones arquitectónicas existen auténticas diferencias
entre formas y espacios que,
en cierto sentido, reflejan su grado de importancia y el cometido
funcional, formal y simbólico que desempeñan en su organización. El
sistema de valores con el que se mide su importancia relativa depende,
sin duda, del caso en concreto, de las necesidades y deseos de los
usuarios y de las decisiones del diseñador. Los valores utilizados pueden
ser de carácter individual o colectivo, personal o cultural. En todo caso,
cómo se manifiestan estas diferencias funcionales o simbólicas en los
elementos de un edificio es un juicio a la exposición de un orden patente
y jerárquico en las formas y espacios que la componen.
PAUTA
Línea, plano o volumen que, por su continuidad y regularidad, sirve para
reunir, acumular y organizar un modelo de formas y espacios.
Una pauta se refiere a una línea, un plano o un volumen de referencia
que pueden vincularse con el resto de elementos de una composición.
La pauta organiza un modelo arbitrario de elementos por su regularidad,
continuidad y presencia permanente. Por ejemplo, las líneas de un
pentagrama musical sirven de pauta al proporcionar una base visual
para la lectura de las notas y de las variaciones relativas de sus tonos.
La regularidad que gobierna su separación y su continuidad, organiza,
aclara y acentúa las diferencias existentes entre las notas de una
composición musical. En un apartado anterior comentamos la capacidad
que tiene un eje para organizar a lo largo de su longitud una serie de
elementos; en este caso actuaba de pauta que no necesita ser una línea
recta, cabe que sea una forma plana, o incluso, volumétrica.
La efectividad como dispositivo ordenador de una pauta lineal obliga a
que tenga una continuidad visual suficiente para cortar o desviarse de
todos los elementos de la composición. Tratándose de un plano o un
volumen, se exige que la dimensión, el cerramiento y la regularidad de
una pauta sea suficientemente visible, en cuanto a figura capaz de
abrazar o reunir a elementos que se organizan a su alrededor.
RITMO
Movimiento unificador que se caracteriza por la repetición o alternancia
modulada de elementos o motivos formales que tengan una
configuración idéntica o diversa.
El ritmo hace referencia a todo movimiento caracterizado por la
recurrencia modulada de elementos o de motivos a intervalos regulares
o irregulares. El movimiento podría ser el de nuestros ojos al seguir los
elementos repetidos de la composición y de nuestro cuerpo al avanzar
por una secuencia de espacios. Sea como fuere, el ritmo implica la
noción fundamental de repetición que, como artificio, es posible emplear
para organizar las formas y los espacios en arquitectura.
REPETICION
Principio por el que una idea, estructura u organización arquitectónica
puede modificarse a través de una serie de manipulaciones y
permutaciones discontinuas en respuesta a un contexto o a un grupo de
condiciones específicas sin que por ello se produzca pérdida de
identidad o de concepto.
La forma repetitiva más sencilla es la lineal, donde los elementos no
tienen por qué ser totalmente iguales para agruparse; simplemente
pueden tener un distintivo común, un común denominador, pero con su
individualidad en una misma familia.
TRANFORMACION
El principio de la transformación faculta al proyectista para seleccionar
un prototipo arquitectónico, cuya estructura formal y ordenación de
elementos sea apropiada y lógica, para modificarlo a través de una serie
de manipulaciones discontinuas con el fin de que responda a las
condiciones y contexto específicos del proyecto.
El proyecto es un proceso generador de análisis y síntesis, de ensayo y
error, de prueba de posibilidades y de aprovechamiento de
oportunidades. Durante el proceso de investigación de una idea y
durante el tanteo de su potencialidad resulta de suma importancia que
el proyectista capte la naturaleza y la estructura esenciales del
concepto. Percibido y comprendido el sistema de ordenación de un
prototipo, la idea original del proyecto podrá, a través de series de
permutaciones finitas, clarificarse, fortalecerse y construirse en lugar de
destruirse.
CC
C
Ching, F. (2016). Arquitectura: forma, espacio y orden. España. Editorial
GG. [en línea]
[Link]
den_Francis_D_K_Ching
LOS PRINCIPIOS DEL DISEÑO
TRASLACIÓN
La traslación de una forma hace cambiar suposición. Sin embargo, la
dirección de la forma permanece invariable. La traslación es la
repetición de una forma en un diseño. En las composiciones formales,
las formas sometidas a traslación están espaciadas regularmente.
La distancia entre las formas puede medirse, después de obtenerse una
disposición satisfactoria, utilizando como guía un ángulo de la forma.
Eso produce una ordenación estructural que sirve para regular el diseño
definitivo.
ROTACIÓN
La rotación de una forma tiene por resultado un cambio en su dirección.
En la mayor parte de los casos, la rotación produce también un cambio
de posición, de modo que las formas sujetas a rotación no quedan
superpuestas.
Las formas radian cuando rotan regularmente alrededor de un centro de
referencia.
Cada forma debe estar situada en un eje imaginario, a igual distancia
del centro de referencia, antes de efectuarse la rotación.
REFLEXIÓN
La reflexión de una forma o un grupo de formas puede tener por
resultado una simetría bilateral (una imagen de espejo de una forma o
formas originales). La forma original debe ser asimétrica, porque la
imagen del espejo de una forma simétrica no es diferente del original.
DILATACIÓN
Los efectos de la dilatación modifican el tamaño de las formas. La
dilatación de una forma no sujeta a traslación produce un diseño
regular, concéntrico.
La dilatación puede utilizarse para mover formas hacia adelante o hacia
atrás en el espacio; las formas más pequeñas parecen estar más lejos,
las formas mayores parecen estar más cercanas.
GRAVEDAD
El diseñador manipula el modo en que los pesos de las formas serán
percibidos, todas las formas parecen estar sujetas a una presión
gravitatoria hacia el borde inferior de un diseño. La gravedad afecta el
equilibrio de los elementos en una composición.
Los efectos de gravedad también pueden contribuir a crear formas
estables o inestables.
CONTRASTE
El contraste es la comparación de elementos disimiles y ayuda a
identificar las formas y a aumentar la variedad visual en una
composición. Los aspectos del contraste no sólo incluyen la forma, el
tamaño, el color y la textura, sino también la posición, la dirección y los
efectos especiales. La cantidad de formas utilizadas y su densidad
afectan también el contraste.
En la mayor parte de los casos, el contraste se introduce de manera
subconsciente a medida que se crean y disponen las formas.
COLOR
La percepción del color está asociada con la luz y con el modo en que
ésta refleja. Nuestra percepción del color cambia cuando se modifica
una fuente luminosa, o cuando la superficie que refleja la luz está
manchada o revestida de un pigmento diferente.
Los grises son mucho más eficaces para sugerir la profundidad y el
volumen que el negro y el blanco, que deben aplicarse como texturas y
retículas para expresar las densidades y pesos.
Un tono debe tener un brillo considerable, si se quiere manipular su
valor conservando la intensidad máxima. Se añade blanco para obtener
grados de valores más claros y negro para obtener grados de valores
más oscuros, pero nunca se añaden juntos el blanco y el negro.
Wong, W. (1988). Principios del diseño en color. Barcelona. Editorial GG. [en línea]
[Link]
GLOSARIO
Retícula: Conjunto de líneas que se cruzan unas sobre otras.