T.
P N° 3 : Escritura del cuento Fantástico
Renata Bevacqua
5to A
Escuela Secundaria n°20
La Chica de Otro Siglo
Era un día nublado, en la casa se escuchaba el televisor prendido y la
cafetera. Melisa se preparaba para ir a la escuela como cualquier día normal
y cuando terminó, se sentó a desayunar.
Antes de salir, verificó que su gato tuviera comida en su plato y salió rumbo a
la escuela. Cuando estaba por llegar, empezó a lloviznar, apresuró el paso
para no llegar tarde, al no prestar atención chocó con una persona. Levantó
la mirada, encontrándose con una señora de peculiar vestimenta, se disculpó
y siguió su camino.
A medida que caminaba por la calle, empezó a notar cosas, las calles, los
locales, pero sobretodo las personas.
De lo despistada que iba, casi es atropellada por un carruaje, del susto cae
sentada en el asfalto. Alguien, abre la puerta de éste y baja un muchacho,
estaba vestido como las demás personas pero mucho más elegante. Se
acercó a ella y extendiéndole una mano le preguntó como estaba:
-¿Se encuentra usted bien, señorita?- preguntó amablemente.
-No, casi me atropellas con esa cosa- le responde enojada.
-Disculpe-intentó ayudarla a levantarse pero ella se levantó sola- usted era la
que estaba caminando por donde no debía-la miró de arriba abajo,
defendiéndose en su vestimenta, y cuando estaba por preguntarle por ella,
un caballo se acerca a Melisa y ésta ,al tenerles miedo, se esconde detrás del
joven, él ante esta situación sonríe reprimiendo una risa.
-¿De qué te reís?-dijo aún enojada.
-De nada-dijo y se volteó mirándola a los ojos. Agregó-tiene unos ojos
hermosos- Melisa al escucharlo se sonrojó y salió corriendo dejándolo atrás.
Al verla salir corriendo por la situación, él grita:
-¡ME LLAMO OWEN!-ella al escucharlo, se da vuelta y dice.
-¡MELISA! ¡ME LLAMO MELISA!- y sigue corriendo sin rumbo.
Llega aún callejón y apoya su espalda en una pared fría.
Asustada, se pone a pensar en todo lo que sucedió desde que salió de su casa
hasta ese momento.
Después de unos minutos, una señora que pasaba por ahí le preguntó como
estaba y ofreció su ayuda dejándola quedarse en su casa.
Al pasar las semanas, Melisa Y Owen haberse hecho amigos y ella contarle su
historia, él le ofreció su ayuda. Al no poder hacer nada, Owen para animaría
la invitó a una fiesta.
Pasaron las horas y Melisa terminó de prepararse y al estar por salir,
comenzó a matarse y se desmayó.
Despertó por el sonido de una alarma, abrió los ojos, se levantó, hizo su
rutina y salió rumbo a la escuela.
Durante todo el camino, iba triste, pensando si todo fue un sueño o fue real.
Pero no podía sacarse de la mente a Owen.
Durante las clases, una amiga la invitó a su cumpleaños, ella aceptó y fueron
a la casa de su amiga a prepararse.
Llegó la hora de la fiesta, tocaron el timbre, como su amiga no podía abrir,
fue ella.
Al abrir la puerta, no podía creer lo que vio. ¿Será él?
Fin.