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CAPITULO I
EL PROBLEMA
1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Uno de los hechos que caracteriza al mundo moderno es la creciente
participación de la mujer en el mercado de trabajo, que, si bien en sus
comienzos se vio motivada, básicamente, por razones de índole económica,
actualmente también se manifiesta como una búsqueda de realización
personal que merece ser protegida y provista, como cualquier derecho
humano básico.
En ese sentido, cuando en los inicios de su integración al mundo del
trabajo, la mujer deja el hogar y el taller doméstico para incorporarse a la
producción industrial, y es considerada mano de obra marginal, más
necesitada, menos calificada y peor remunerada que el hombre, lo que
produjo una creciente corriente legislativa, expresiva de la aplicación del
principio protectorio a su situación de desventaja, para compensarla, que
desde la mitad del siglo pasado tendió a establecerle condiciones especiales
de trabajo en determinadas y puntuales circunstancias.
De allí que, una rápida mirada hacia el pasado, muestra que ya desde
la mitad del siglo pasado, e incluso antes, se originó esta firme corriente
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legislativa destinada a acordar a la mujer condiciones especiales de trabajo,
expresando de tal modo, los primeros despliegues del principio protectorio
relacionados con su particular situación. En tal sentido, se la excluyó de
trabajos peligrosos, fatigosos o insalubres, se prohibió su trabajo nocturno,
se la protegió particularmente en razón de la maternidad y el matrimonio y se
afirmó el principio de no discriminación respecto de la situación laboral del
hombre.
Aunado a lo mencionado, se consideró la situación particular del
embarazo; y es cuando surge el régimen de protección de la maternidad en
el ámbito del trabajo; un tema acogido desde el ámbito internacional, puesto
que se constituye en uno de los grandes logros de la Organización
Internacional del Trabajo, quien en el año 1919 aprobó el Convenio Nº 3,
referido a la Protección de la Maternidad, abarcando el aspecto laboral y
previsional, considerándole como un estado merecedor de protección formal.
Consecuencia de ello, los Estados signatarios se han visto en la necesidad
de incluir este derecho en sus legislaciones laborales, otorgándole carácter
constitucional.
Este régimen de protección, debe entenderse como aquel privilegio
consistente en la protección especial concedida a la mujer trabajadora que
se encuentre en situación de embarazo, que busca mantener su estabilidad
laboral con la prohibición del empleador de poner término a la relación
laboral en un tiempo determinado.
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En ese sentido, esta protección especial otorgada a la trabajadora, se
produce específicamente por su condición de gravidez, y por ello, el
legislador ha mostrado su interés de proteger no solamente a la mujer
trabajadora, sino que la finalidad de dicho fuero es permitir el debido cuidado
del hijo desde el momento de su concepción. Es por lo que el bien jurídico
protegido a través del fuero maternal es, tanto la estabilidad laboral de la
trabajadora, así como también la maternidad, como un acontecimiento de la
naturaleza humana.
En efecto, estos dos aspectos son igualmente relevantes dentro de la
institución, toda vez que lo que se busca es que la mujer trabajadora durante
su periodo de embarazo, tenga tranquilidad, y no sufra el temor de perder su
fuente laboral, brindándole la seguridad jurídica que durante su embarazo y
hasta un año después del descanso maternal contará con los recursos
necesarios para satisfacer las necesidades básicas propias y las de su hijo.
En términos generales, se puede decir que el fuero maternal participa
de las mismas características que cualquier otra institución comprendida en
el derecho del trabajo, pero como institución independiente además posee
algunas que le son propias en razón de su naturaleza protectora, puesto que
el fuero maternal es una institución en constante evolución, característica por
lo demás inherente al derecho del trabajo en general.
Ahora bien, Venezuela como país, se aboca cada día a proporcionar
calidad de vida a todos sus trabajadores por medio de sistemas de trabajos,
así como desmejoras sociales, que hagan de las oportunidades existentes
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entre hombre y mujeres, el porvenir y desarrollo de las familias junto con la
sociedad, generando más empleos, más beneficios y más equidad de trato
dentro de la familia en el proceso social del trabajo.
En ese sentido, la Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela (1999), prevé en su artículo 76 que la maternidad está protegida
integralmente sea cual sea el estado civil de la madre; de igual manera, para
dar seguridad económica y social a la familia de la mujer trabajadora, el
Ejecutivo Nacional establecerá progresivamente una política de prestaciones
familiares para solventar las cargas familiares de ésta.
Por su parte, la norma sustantiva del trabajo, LOTTT (2012), prevé uno
de los regímenes especiales más completos, como es el de protección de la
mujer trabajadora en estado de gravidez; por su parte la Ley de Igualdad de
Oportunidades para la Mujer (1999), expresa que el proceso de empleo no
debe tener como requisito la prueba de embarazo y además prohíbe
despedir o presionar a la mujer trabajadora o menoscabar sus derechos por
motivo de embarazo. Las ofertas de empleo no harán discriminaciones en
perjuicio de una persona por sexo o edad y los empleadores no rehusarán
aceptarla por estos motivos.
Asimismo, la Ley para Protección de las Familias, la Maternidad y la
Paternidad (2007), prevé en su Artículo 18, que el Estado desarrollará
programas dirigidos a garantizar asistencia, así como la protección integral a
la maternidad y a la paternidad, de conformidad con la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela.
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Por lo señalado, en el caso venezolano, las medidas para la protección
a la maternidad y la familia, son consideradas, así, un medio del Estado para
regular las relaciones entre el capital y el trabajo, como un claro ejemplo de
la estrecha relación entre la producción y la reproducción. El carácter de
estas medidas condiciona, por un lado, la inserción de las trabajadoras al
trabajo productivo y, por otro, las formas de reproducción biológica y social,
que se concretan en el espacio familiar.
Se observa, en ese orden de ideas, que la legislación chilena se ha
visto en la necesidad de establecer ciertos derechos a favor de las mujeres
trabajadoras, buscando siempre el poder compatibilizar esta doble función de
la mujer en la vida familiar y laboral, sin entorpecer ninguna de ellas, sino
más bien velando por el bienestar de la futura madre y de la vida del niño
que está por nacer, a fin de poder darles protección ante la posibilidad que,
estando insertas en algún empleo, se encuentren en estado de gravidez, con
todas las consecuencias y cambios que ello implica.
Es así, como el Código del Trabajo chileno, tiene comprendidas en el
Libro II, Título II, artículos 194 a 208, una serie de disposiciones, en donde se
establecen claramente las limitaciones al empleador respecto de la relación
laboral con las trabajadoras durante su periodo de embarazo y post parto.
Por lo que esta investigación plantea la necesidad de analizar
comparativamente, ambas legislaciones, la venezolana y la chilena, y de los
mecanismos jurisdiccionales, que protegen a la trabajadora en estado de
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gravidez, a fin de establecer las diferencias y aportar soluciones a los vacíos
que pudieran encontrarse.
2. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN
2.1 OBJETIVO GENERAL
Analizar Comparativamente el Régimen de Protección de la
Maternidad entre la Legislación Venezolana y Chilena.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
Analizar la protección de la Maternidad en el régimen jurídico
venezolano.
Analizar mecanismos jurisdiccionales de protección de maternidad en
Venezuela
Analizar la protección de la maternidad en el régimen jurídico chileno
Analizar los mecanismos jurisdiccionales de protección de la
maternidad en Chile.
Establecer las semejanzas y diferencias en relación con la protección
de la Maternidad en las legislaciones de Venezuela y Chile.
3. JUSTIFICACIÓN
La presente investigación pretende abordar la protección de la Maternidad
en las legislaciones de Venezuela y Chile, en virtud de haberse producido
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cambios progresivos en este régimen, y desde entonces, este tema cobra
importancia por cuanto ha sido abordado, pero desde la perspectiva del
derecho comparado, permitiendo establecer semejanzas y diferencias que
sirvan como motor de cambio en cualquiera de ellas o en ambas.
De allí que el aporte teórico de la presente investigación, no sólo viene
dado por el abordaje y análisis de las normas que regulan el trabajo de la
mujer embarazada en la legislación venezolana y chilena, sino porque
suministra información amplia y clara que sirva en posteriores estudios como
antecedente de trabajos con líneas de investigación similares a esta.
Desde esa perspectiva, el presente tema tiene una justificación
práctica-social, en virtud que necesariamente toca un tema muy sensible en
el proceso social trabajo, como es el trabajo de la mujer en estado de
gravidez, en el contexto de un mundo laboral competitivo, buscando
encontrar respuestas para aplicar la justicia social en esta materia.
Finalmente, desde el punto de vista metodológico, el trabajo plantea la
utilización de técnicas e instrumentos de recolección de información que
involucran procedimientos a nivel técnico-metodológicos, que pueden servir
para posteriores y más profundas investigaciones en el campo de las
instituciones estudiadas. Asimismo, ofrece conocimientos a los estudiantes,
profesionales e instituciones dedicadas a la investigación de la materia
derecho del trabajo, contribuyendo como material de apoyo para el desarrollo
de futuros proyectos de investigación, que aborden este tema.
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4. DELIMITACIÓN
El presente estudio se enmarcó en el área del Derecho del Trabajo,
específicamente en la línea de investigación relativa al régimen de protección
de la maternidad. En cuanto al contenido de la investigación, fue
fundamentada con textos y bases legales como la Constitución de la
República Bolivariana de Venezuela (1999), Ley Orgánica del Trabajo, los
Trabajadores y las Trabajadoras (2012) y su reglamento; Código del Trabajo
de Chile, además autores como Alfonzo (2004), Villasmil (2006), Arria
(2005), Gamonal (2013) y Humeres (2001) entre otros; así como un conjunto
de sentencias que permitieron el análisis jurisprudencial.
De igual manera, en referencia a la delimitación espacial y temporal, el
estudio se realizó en el marco de la legislación venezolana y chilena, en la
Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín, en la ciudad de Maracaibo, estado
Zulia, durante el periodo correspondiente de Enero de 2019 a Diciembre del
mismo año.
Finalmente, es preciso señalar que, siguiendo los lineamientos del
Poder Popular de Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología del
Gobierno Bolivariano de Venezuela, todo proyecto de investigación en las
áreas de pre y post grado, debe dársele pertinencia y vigencia dentro de la
Ley de la Patria, Segundo Plan Socialista de Desarrollo Económico y Social
de la Nación (2019 – 2025), publicado en Gaceta Oficial de la República
Bolivariana de Venezuela No 6.118 Extraordinario, 4 de diciembre de 2013.
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En este sentido, la investigación se enmarca dentro de los objetivos
históricos, nacionales, estratégicos y generales del referido texto legal,
específicamente en el objetivo histórico No. 2 relativo a “Continuar
construyendo el socialismo bolivariano del siglo XXI, en Venezuela, como
alternativa al sistema destructivo y salvaje del capitalismo y con ello asegurar
“la mayor suma de felicidad posible, la mayor suma de seguridad social y la
mayor suma de estabilidad política para nuestro pueblo”. Asimismo, dentro
del objetivo nacional No. 2.2 relativo a “Construir una sociedad igualitaria y
justa”.
De igual manera, se encuentra dentro del Objetivo Nacional, relativo a
“Construir una cultura del trabajo que se contraponga al rentismo mediante el
impulso de la formación desde la praxis del trabajo, conciencia del trabajador
y trabajadora, como sujetos activos del proceso de transformación y
participación democrática del trabajo bajo los más altos intereses nacionales.
Finalmente, dentro del objetivo estratégico y general que busca “Asegurar el
desarrollo físico, cognitivo, moral y ambiente seguro y saludable de trabajo,
en condiciones de trabajo y de seguridad social gratificantes”.