0% encontró este documento útil (0 votos)
24 vistas2 páginas

Unidad 4

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
24 vistas2 páginas

Unidad 4

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1

Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino DOCENTE: Lic. Gabriela B.


García

PSICOLOGIA: Unidad Nº4: La Personalidad.

Todos los seres humanos poseen una determinada personalidad, lo cual no implicaría que la misma se
encuentre plenamente desarrollada en cada caso, ó bien que haya alcanzado el grado de afianzamiento necesario para
poder enfrentar con posibilidades ciertas de éxito las distintas alternativas que la vida misma le vaya planteando.
La personalidad sería la conjunción total de cualidades psíquicas heredadas (llamadas temperamento) y
adquiridas (llamadas carácter). A lo que deberíamos agregarle otros 3 niveles: el volitivo, el cognoscitivo y el afectivo.
Por temperamento entenderíamos el modo de reacción de un individuo (preferentemente en situaciones
especiales, límites), siendo algo constitucional e inmodificable.
Se distinguen los temperamentos:
 Sanguíneo: Predomina la sangre. Son personas aguerridas, activas, donde el estímulo recibido lo “sacudiría”
internamente, pero igualmente reaccionarían de manera controlada.
 Bilioso: Predomina la bilis. Son personas meticulosas, detallistas, que sienten el estímulo, pero reaccionan
reflexivamente en tal circunstancia.
 Linfático: Predominan los glóbulos blancos=linfas. Son personas que parecen no tener fuerzas, indiferentes,
pasivos, que no se inmutarían, ni se conmoverían ante ninguna estimulación, por más intensa que ésta fuese.
 Nervioso: Predominan los nervios. Son personas irascibles, irritables, que ante una estimulación recibida se
impactarían de tal modo que su reacción sería totalmente descontrolada.

Por carácter entenderíamos los rasgos peculiares que a un ser humano lo hace ser él. Se formaría por las
experiencias de cada persona a lo largo de su vida, en especial por las de su infancia, siendo modificable hasta cierto
punto por nuevas experiencias.
Cabría tener en cuenta que un ambiente nunca será el mismo para dos personas, pues la diferencia en la
constitución los hace enfrentarse con el medio en que viven de una manera más ó menos diferente, de acuerdo al
temperamento que cada uno posea.
En un ambiente en apariencia igual para todos, por ejemplo la familia, cada miembro de la misma tendrá un tipo
de reacción (de acuerdo a su propio temperamento), que será el que finalmente configurará su carácter.
Con respecto a las formas puras y/o mixtas, habría que decir que únicamente cuando el carácter de una
persona sea puro (algo bastante difícil), tendrá el mismo modo de reacción frente a una situación determinada. En
cambio, si el carácter toma formas mixtas, hará que esa misma persona reaccione de distintas maneras frente a un
mismo estímulo.
Igualmente deberá considerarse la existencia de un tono fundamental de carácter y algunos otros rasgos
caracterológicos secundarios y la reacción, en este caso, se producirá habitualmente sobre la base del tipo caracterial
predominante.
Finalmente mencionaremos que el nivel cognoscitivo serían todos los procesos comprendidos en el
conocimiento; el nivel volitivo estaría referido a todo lo relacionado con la voluntad ó a su actividad; y el nivel afectivo
tendría que ver con la esfera de los sentimientos.

Relaciones con el deporte:

Los distintos términos y definiciones empleados se usan asiduamente en el lenguaje deportivo. Conocer
mínimamente los orígenes de ciertas reacciones, permiten entender con mayor claridad lo que ocurre con el grupo en
general y los jugadores en particular.
La correcta interpretación de estas “luces amarillas” facilita la prevención de inconvenientes, anticipándose a
futuros problemas.
Las características de personalidad orientadas a la actuación deportiva, es un enfoque relativamente nuevo. El
Instituto para el estudio de la motivación deportiva en la Facultad Estatal de San José hizo un serio estudio registrando
rasgos de la personalidad que influyen en el alto rendimiento y que dividió en dos áreas: factores desiderativos
(relacionados con la voluntad de trabajar para conseguir fines) y factores emocionales (relacionados con los sentimientos
personales).
2

Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino DOCENTE: Lic. Gabriela B.


García

 Factores desiderativos:

a) Impulso: Es el deseo de ganar ó tener éxito. Quién posea este rasgo disfruta del reto. Si no lo tiene, el
entrenador debe imponerle metas parciales, cada vez más ambiciosas, y recompensarlo cuando lo haga bien.
b) Determinación: El impulso es de corto plazo. La determinación es como un impulso permanente. El que la
tiene no se rinde fácilmente. Es en general el primero en llegar y el último en irse. Trabaja sobre deficiencias, tratando de
perfeccionar sus destrezas. El entrenador debe estar encima del jugador que no tenga determinación, marcándole por
ejemplo, las repeticiones que debe hacer y controlando que lo cumpla.
c) Inteligencia. Significa la rápida captación de las órdenes ó necesidades propias. Si el jugador no posee esta
virtud es por desconcentración y/o desinterés, cosa que el conductor debe revertir.
d) Agresividad: Debe existir en equilibrio. Quien no la posee suele ser mal visto, y quien la tiene en demasía,
es rápido para la crítica, rara vez deja de decir lo que piensa (aunque no sea el lugar ni el momento oportuno) y le gusta
el contacto físico. El entrenador debe entonces, estimular ó frenar (según el caso) la agresividad de sus jugadores.
e) Liderazgo: El jugador que posee esta característica le gusta tomar decisiones, suele influir en los demás y
generalmente gana la mayoría de las discusiones. Puede ser un líder positivo ó negativo para el grupo. El entrenador
puede incentivar cualidades de liderazgo en quien no lo posea, haciéndole asumir responsabilidades gradualmente.
J) Organización. Tiene que ver con la puntualidad, el orden personal y la capacitación para planificar. El
entrenador puede mejorar esta condición en los jugadores, dándole detalles exactos de lo que espera de él.

 Factores emocionales:

Apuntan a lo que siente cada jugador, respecto de sí mismo, de su entrenador y de cómo éste cumple su función.
a) Aceptación de las pautas de entrenamiento: Es la capacidad para aceptar de buen grado y respetar las
reglas de juego impuestas por el D. T. Existen muchas veces jugadores que parecen indomables e imposibles de
entrenar, sólo necesitan que se les despejen las dudas y tengan confianza en quien los lidera. La función del entrenador
no termina en el entrenamiento y en las charlas colectivas. La conversación personal y el tiempo invertido con cada
jugador, pueden ser la mejor receta.
b) Emocionabilidad: A un jugador emocionalmente estable, difícilmente lo deprima una circunstancia adversa.
Son maduros, controlan sus emociones y tienen disciplina personal. De lo contrario, son jugadores con emociones
cambiantes, que dependen de su estado de ánimo. Pueden ser expulsados por una tontería y les falta sentido común. El
entrenador debe trabajar con ellos en los momentos que su estado de ánimo es óptimo, para hacerles tomar conciencia
(por repetición) de lo que deben hacer cuando están alterados.
c) Confianza: Es tan importante la confianza en sí mismos, como en los compañeros y entrenador. La primera
se logra poniéndoles metas pequeñas y progresivas. Hay que estimularlos y alabarlos en público cuando lo intentan y
concretan. La confianza en los compañeros suele ser consecuencia de la confianza en sí mismos; y la confianza en el
entrenador es, en gran medida, responsabilidad de éste, y “ganándose” a cada jugador a través de charlas personales,
incentivos y demostración, a su vez, de confianza en ellos.
d) Fuerza mental: El jugador con fortaleza mental, no se afecta aunque le hablen con dureza, ande mal ó lo
saquen. Suelen ser insensible ante los problemas de los demás. Por el contrario los futbolistas muy sensibles, suelen ser
afectados en la parte mental.
e) Responsabilidad: La persona muy responsable suele castigarse por los errores cometidos, pero trabaja para
mejorar, difícilmente llegue tarde y es capaz de jugar lesionado. Por el contrario, los más irresponsables nunca aceptan
culpas ni errores. El entrenador debe trabajar con estadísticas ó filmaciones para mostrarles dónde están fallando.
f) Consciencia: Le gusta hacer las cosas bien. No trata de cambiar las reglas en su beneficio; se cuida en lo
personal; no reprocha un cambio ó su condición de suplente (en tanto se cumplan las pautas) y pone a la armonía del
grupo por encima de sus beneficios personales. Para evitar la falta de este atributo, el entrenador debe fijar reglas claras
de entrada.

También podría gustarte