INSTITUTO DE ESTUDIOS SUPERIORES
“ADOLFO LÓPEZ MATEOS
AV. 9 NÚMERO 314. CALLES 3 Y 5
RVOE SEP/2012/3007 DE FECHA 24/08/12
LICENCIATURA EN DERECHO
[TÍTULO DEL TRABAJO]
Cuatrimestre:1°_1
CUARIMESTRE_________
TEORIA GENERAL DEL ESTADO
M __________
TEMA: ESTADO Y DERECHO
ESTADO Y DERECHO
INTRODUCCION
Cuando pensamos en Estado, nos imaginamos inmediatamente un estado
de la república, un estado de agua o un estado del tiempo, pero si nos
adentramos al derecho, nos encontraremos con un Estado que tiene una
historia y que visualizaremos que es una pieza importante para la
conjugación entre una buena organización para los ciudadanos y las leyes
que nos rigen.
La importancia de su existencia data de la antigüedad donde se llegó a la
necesidad de mantener un orden para la sociedad y ser equitativos e
iguales. Uno de sus elementos principales es la democracia, este es un
medio que se utiliza para elegir los representantes, es por eso que se
realiza el voto.
Hay varios elementos esenciales que demuestra la importancia de su
estudio, una de sus tantas finalidades del Estado, es el siguiente,
tomaremos en cuenta que a partir de sus inicios surgió el orden, también la
convivencia social entre ciudadanos, sin dejar de mencionar que a partir de
ahí inicio otros temas, por ejemplo, culturales, económicos, políticos,
morales y sociales.
Es conveniente señalar que los hechos naturales se distinguen de los
fenómenos sociales en que, en los primeros los efectos están sometidos a
leyes generales, pudiendo ser comprobados mediante ellas, pero en los
hechos de naturaleza histórica o social acontece de manera diferente,
porque es imposible evaluar, contar, y medir al individuo por completo en
todos los fenómenos sociales, como también resulta imposible un
conocimiento de las leyes de su actividad. No existen resultados sociales
para un determinado género, sino es algo que existe sólo una vez y no
vuelve a repetirse de manera igual de la misma forma, tampoco se repiten
los individuos porque cada uno es único e irrepetible.
EL ESTADO DE DERECHO
El estado se comprende como un conjunto de instituciones que ejercen el
gobierno y aplican las leyes sobre la población residente en un territorio
delimitado, provistos de soberanía, interna y externa, de la definición
podemos extraer sus elementos: población, territorio delimitado, órganos de
gobierno, leyes, y soberanía.
La realidad del Estado se da en nuestro entorno y es a través de nuestra
experiencia sensible obtenida en la dinámica de los vínculos
interpersonales con los demás individuos, o con las autoridades que ejercen
facultades contenidas en el marco jurídico válidamente establecido, cuando
percibimos su existencia, siendo la más significativa, por dar un ejemplo, la
que nos enfrenta al ejercicio de la autoridad, en el marco del derecho o en
la
transgresión del mismo. Aunque para algunos podría no serlo, tenemos
como segundo dato o elemento de reflexión el espacio físico en el que se
asienta la sociedad humana, pues aun cuando en la actualidad se tienen
formaciones sociales que no están asentadas en un mismo territorio (como
las comunidades cibernéticas), el Estado necesariamente se asienta en
este elemento, pues es el lugar en donde residen las personas que lo
conforman.
Como tercer elemento de observación se tiene al orden jurídico, lo cual
resulta fundamental, pues implica el orden que debe prevalecer en cuanto a
la conducta humana, dado que para nadie es ajeno que la naturaleza
humana involucra comportamientos que requieren límites para lograr una
convivencia civilizada.
Conforme a los datos de observación, Porrúa Pérez nos da la siguiente
definición:
Definamos... “El Estado es una sociedad humana establecida en el territorio
que le corresponde, estructurada y regida por un orden jurídico, que es
creado, definido y aplicado por un poder soberano, para obtener el bien
público temporal, formando una institución con personalidad moral y
jurídica” Inmersa en el fenómeno del Estado tenemos a la política, como
una actividad que tiene su expresión fundamental en el funcionamiento de
aquél, por ello ambos conceptos se encuentran íntimamente relacionados,
en un marco de instituciones jurídicas que permiten su sana convivencia.
Para determinar los reales fines del Estado, es necesario, ante todo, aclarar
que pueblo, territorio y soberanía, entendidos como meros presupuestos
materiales (los dos primeros) y formales (el último) del Estado, no son
suficientes para definir el Estado como real. Solamente después de haber
definido su verdadera realidad, pues, será posible identificar sus fines.
El Estado es conciencia y voluntad, soberanía que se sustancia en la
unidad espiritual de un pueblo que viene ejercida sobre un territorio y que
se define en virtud de ella.
Según el jurista y filósofo italiano Felice Battaglia, podríamos distinguir entre
dos tendencias alternativas.
La primera, el Estado tiene un fin omnicomprensivo, ilimitado, siendo
fin en sí mismo, comprendiendo y resolviendo todas las finalidades
humanas no hay, por tanto, una esfera de actividad individual que se
le escape al Estado, al cual compete la tarea de unificar las
exteriorizaciones de la vida individual, subordinándolas y
controlándolas; se trata, evidentemente, de la visión típica de los
teóricos del despotismo ilustrado, según los cuales el Estado puede y
debe de disciplinar toda la vida, sea con referencia a la economía
sea con referencia a la moral, a la religión y a la cultura.
Una segunda tendencia, que se va afirmando ya con el cristianismo,
considera en cambio que el hombre posee finalidades propias, y
concibe al Estado de modo tal que este no puede ni absorber ni
suprimir las finalidades propias del hombre.
RELACION ENTRE ESTADO Y DERECHO (PROBLEMATICA)
El Estado y Derecho se encuentran en una relación de todo a parte. El
Derecho es una de las partes sustanciales del Estado, porque no se
concibe a este sin Derecho, ni al Derecho como realidad positiva separada
del Estado.
Dentro de las relaciones entre el Derecho y el Estado, una cuestión ha
acaparado tradicionalmente la atención de los autores: si el Derecho
positivo es una creación exclusiva del Estado (monismo jurídico), o si es
producido, en exclusiva o juntamente con el Estado, por otras instancias o
centros de poder social (pluralismo jurídico)
El análisis de la vinculación que existe entre el Derecho y el poder político
desemboca inevitablemente en la necesidad de examinar las relaciones que
hay entre el Derecho y el Estado, ya que éste es precisamente la
encarnación histórica más representativa de la institucionalización del
ejercicio del poder político; En sentido impropio, el Estado se identifica con
toda unidad social políticamente organizada y ordenada. En su sentido
estricto y propio, el Estado, es un modelo de organización política que se
gesta en los siglos XIV-XV a través de un proceso de concentración del
disperso y fluido orden medieval, que se caracteriza fundamentalmente por:
secularización, unificación, centralización, determinación territorial,
institucionalización y legitimación legal:
Diferentes planteamientos esgrimidos por entendidos en la materia nos dan
la base que justifica la relación Estado-Derecho, entre los cuales vale
resaltar:
El que afirma la primacía del Estado frente al Derecho.
El que propugna la primacía del Derecho frente al Estado.
El que defiende la equiparación e incluso identidad entre Derecho y
Estado.
Para la primera posición doctrinal, la existencia, el alcance y la vigencia del
derecho dependen directamente del Estado, hasta el punto de que todo el
ordenamiento jurídico positivo ha de ser reconducido en última instancia a
la voluntad estatal que lo sostiene. Consecuentemente, la eficacia y la
existencia misma del Derecho dependen totalmente del Estado, ya que éste
es el único sujeto que, dentro de la sociedad organizada, tiene a su
disposición ese poder.
Según la segunda actitud, el Derecho es anterior al Estado, no sólo desde
el punto de vista cronológico, sino también desde el punto de vista lógico o
conceptual. En efecto, el Derecho es un principio ordenador contemporáneo
del hombre cuya existencia precede a la de cualquier organización política.
Al Derecho le corresponde una clara prioridad frente al Estado, ya que el
propio poder de dominio de éste aparece fundamentado en el Derecho,
derivado del Derecho y legitimado por el Derecho
SOLUCION A EL PROBLEMA DE SUS MUTUAS RELACIONES
Lo que el Estado tiene desde el punto de vista jurídico, es lo que tiene de
Derecho, pues sólo a la luz de éste se puede delimitar lo Estatal. Así que el
Estado no es más que la personificación de la totalidad del ordenamiento
jurídico positivo. Y el Derecho es el Estado como situación normada.
Según Kelsen, en su teoría de la equiparación o identidad, no existe el
problema de la prioridad entre el Derecho y el Estado. El Estado sólo existe
en la medida y en la forma en que se expresa en el Derecho. El Estado es
el Derecho como actividad normativa, es la personificación de la totalidad
del ordenamiento jurídico positivo, y el Derecho es el Estado como situación
normada. Se trata de dos palabras diferentes para designar un mismo
objeto.
Si nos atenemos a la situación actual, hemos de reconocer que resulta
difícil pensar en el Estado sin pensar al mismo tiempo en el Derecho, del
mismo modo que resulta difícil definir al Derecho sin hacer ningún tipo de
referencia al Estado. Hoy, Derecho y Estado, son dos realidades que
presentan abundantes convergencias, tanto estructurales como funcionales.
Por eso resulta razonable afirmar la estrecha y profunda correspondencia
que se da entre ambos.
En primer lugar, se inicia por una secularización del poder, alimentada por
el influjo de las convicciones del Renacimiento y por la progresiva
implantación de las ideas de la Reforma, potenciados además por las
numerosas luchas religiosas de la época; El proceso de unificación y
centralización del poder político que se produce genera la concentración de
dos de las actividades más importantes de dominio, como fueron la
creación y la aplicación del Derecho y la acuñación de la moneda.
A su vez, tuvo lugar una determinación territorial del poder político, puesto
que, superado los vínculos de la lealtad personal típica de la organización
medieval, comenzó a ejercerse el dominio político sobre todos los
individuos que vivían dentro de un territorio determinado.
Al mismo tiempo, comenzó a intensificarse la tendencia a la
institucionalización, de tal modo que el poder político fue encarnándose
cada vez más en una burocracia que estaba jerárquicamente vinculada al
príncipe.
Y finalmente, se empezó a imponer el principio de legalidad como
fundamental criterio de legitimación para el ejercicio del poder político, es
decir, el sometimiento a la ley de la comunidad política.
El acontecimiento más importante fue sin duda el progresivo protagonismo
que el Estado empezó a asumir en el proceso de creación y aplicación del
Derecho. El Estado, no sólo intentó ser el legislador supremo y único, sino
que, al mismo tiempo, hizo todo lo posible para convertirse en el máximo
garante de la eficacia de sus propias leyes mediante el monopolio del
ejercicio del poder judicial.
CONCLUSION
En la actualidad, la teoría imperante sostiene la personalidad única del
Estado, al que considera como una persona jurídica cuyo propósito es el
bienestar general de sus miembros, constante e inexorablemente
renovados, merced a lo cual las leyes expedidas, los tratados y contratos
suscritos por el Estado sobreviven a la generación en que se producen;
"Básicamente se concibe al Estado como una corporación, como una
persona jurídica”.
La teoría de la personalidad única del Estado admite que éste, como las
demás personas de derecho público, pueda realizar no sólo actos sujetos al
derecho público, sino, también, actos regulados por el derecho privado, lo
cual no desmiente la personalidad única del Estado, sino simplemente
significa que actúa en esferas jurídicas diferentes, porque como "el Estado
es una persona jurídica de derecho público con una sola personalidad y
voluntad, que se regula en su estructura y funcionamiento por la
Constitución y leyes administrativas secundarias y, cuando entra en
relaciones de Derecho Civil, nunca pierde su carácter de Estado, ni su
voluntad cambia".
Y así gracias a los diferentes elementos que conforma un Estado, se ha
mantenido la paz entre naciones, porque antes de que nuestro gobierno
decida cualquier cosa en contra de otro país, se debe de analizar y tomar
en cuenta todas las partes involucradas y las sociedades surgidas para
mantener el orden.
Bibliografía
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