Introducción
La otitis media aguda, también llamada otitis aguda purulenta (OMA) es una patología del oído medio que se presenta
frecuentemente como una complicación de la otitis media con efusión (OME) → RECORDAR QUE ES EL ORIGEN
USUAL DE OTITIS MEDIA CRÓNICA. Este cuadro clínico se caracteriza por la presencia de infección y acumulación de
líquido en el oído medio, derivando en síntomas como dolor intenso y posible supuración. La OMA puede tener diversas
causas y factores predisponentes que afectan tanto a niños como a adultos. Siempre da sintomatología por contar con
bacterias.
• Este líquido puede ser seroso (OMS), mucoide (OMM) o purulento (OMP). Si el líquido se infecta por bacterias, se
convierte en una otitis media aguda purulenta (OMP).
Existen cuatro posibles resoluciones para la otitis media con efusión:
1. Resolución Espontánea: En aproximadamente el 50% de los
casos, el paciente puede curarse sin tratamiento médico,
gracias a sus propias defensas inmunológicas.
2. Otitis Media Crónica: La infección persiste y puede causar
una perforación del tímpano, afectando la movilidad de los
huesecillos del oído y provocando pérdida auditiva permanente.
3. Secuelas: Puede quedar una perforación timpánica que,
aunque no esté infectada, requiere intervención quirúrgica,
como miringoplastia o timpanoplastia.
4. Otitis Media Silenciosa: Descrita por el Dr. Paparella, aquellos pacientes con otitis mucoide o serosa, no causa
dolor, por lo que los pacientes no se quejan. Puede llevar a otitis media crónica o secuelas sin ser detectada
oportunamente.
Factores Predisponentes
1. Guarderías/Familia Numerosa: La alta densidad de niños en estos entornos facilita la transmisión de infecciones
respiratorias y otitis media. En países desarrollados, existe la opción de guarderías in-home para evitar contagios, algo no
tan común en otros lugares.
2. Padres Fumadores: El humo del tabaco hace una disminución del barrido muco-ciliar de la nariz y los senos
paranasales, facilitando infecciones en la nariz y oído medio. Los niños expuestos al humo son fumadores pasivos, lo que
aumenta su riesgo de otitis media.
3. Lactancia Materna: La lactancia menor a tres meses es un factor de riesgo para infecciones respiratorias. La lactancia
materna prolongada proporciona anticuerpos y beneficios inmunológicos al bebé. Lo mejor son 9 meses.
4. Uso de Chupete: Este hábito ejerce presión negativa sobre la cavidad del oído medio, facilitando la aspiración de
secreciones nasales y aumentando el riesgo de otitis media.
Otros Factores Asociados
[Link]: Los niños alérgicos tienen mayor susceptibilidad a infecciones respiratorias y otitis media debido a su
respuesta inmunológica deficiente.
2. Anormalidades Craneofaciales: Condiciones como el síndrome de Down o el paladar hendido pueden afectar la
función de la trompa de Eustaquio, aumentando el riesgo de otitis media.
3. Reflujo Gastroesofágico: El reflujo puede llevar contenido gástrico a la cavidad oral y, a través de la trompa de
Eustaquio, al oído medio, facilitando infecciones → llevan gérmenes. Tener en cuenta que el bebé siempre está
acostado, tomando mamadera.
4. Adenoides: Las adenoides infectadas pueden ser una fuente constante de bacterias para el oído medio.
Vías y mecanismos
Cuatro posibilidades para que el germen llegue a oído medio:
1. VÍA TUBÁRICA: la trompa del niño es más horizontal, corta y permeable que el adulto.
2. VÍA HEMÁTICA: enfermedades como sarampión, está el virus en todo el organismo por lo tanto puede llegar a
OM.
3. VÍA CAE: viable cuando el germen que está afuera ingrese → perforación del tímpano.
4. VÍA MENINGEA: niños con meningitis, u otitis llevar a meningitis.
MECANISMOS TUBÁRICOS:
• ASPIRACIÓN: trompa tapada, oxigeno se reabsorbe y empieza a haber presión negativa, funciona como una
aspiradora: chupa una gota de moco, de la rinofaringe, y en una deglución, puede ingresar al OM.
• REFLUJO: liquido gastroesofágico o el que tomamos, que por la posición vuelve a rinofaringe y de rinofaringe
pasa a OM.
• INSUFLACIÓN: cuando tragamos, bostezamos con la nariz tapada, hay presión negativa “insufla” OM. Si hay
germen en la rinofaringe, pasan a OM. ES EL MÁS COMUN DE PORQUE EN UN RESFRIO EL NIÑO TERMINA CON
OTITIS AGUDA.
ETAPAS DE LA INFECCIÓN
• La otitis media aguda generalmente se presenta en dos etapas principales: congestión y exudación.
• Los niños pueden experimentar un día con un gran proceso de resfriado o sinusitis, llenos de moco, pero durante
el día no parece empeorar. Sin embargo, por la noche, al acostarse, debido al calor de la cama y la posición,
pueden experimentar el fenómeno de Toynbee, que es una deglución con la nariz tapada o la aspiración. Esto
puede llevar a que los gérmenes presentes en la faringe ingresen al oído medio y se multipliquen rápidamente
debido al calor, lo que resulta en la producción de pus y una gran presión sobre el tímpano.
• El relato típico es que el niño, que aparentemente estaba bien durante el día, comienza a llorar intensamente a
altas horas de la madrugada debido al dolor causado por la presión del pus sobre la pared del tímpano. Este
dolor intenso se conoce como otalgia, y presenta hipoacusia. Cuando el oído medio está ocupado por
secreciones, alrededor del 80% del tiempo, el paciente experimenta un intenso dolor.
• Una vez que la infección bacteriana prolifera durante unos días, el cuerpo comienza a controlarla. Esto lleva a
que la presión del pus rompa el tímpano, comenzando la etapa exudativa, donde el pus comienza a salir del
oído OTORREA. Aunque esto alivia inmediatamente el dolor, ya no es una preocupación de hipoacusia por
ocupación de OM, sino más bien producto de la perforación timpánica que ha ocurrido. Finalmente, cuando el
cuerpo controla la infección, el tímpano comienza a cicatrizar, lo que se conoce como restitutio ad integrum,
cerrando la perforación y resolviendo el problema.
Lamentablemente, la resolución espontánea no es común en la mayoría de los pacientes debido a factores como la
resistencia bacteriana, las defensas disminuidas en los niños y la falta de cuidado por parte de los padres,
maestros y el entorno en general.
TIMPANO NORMAL TÍMPANO CONGESTIONADO, TIMPANO PERFORADO
Bacteriología
Los principales patógenos involucrados, generalmente en invierno, en la OMA son:
1. Streptococcus pneumoniae (neumococo)
2. Haemophilus influenzae
3. Moraxella catarrhalis
Mismos gérmenes de una rinitis.
Tratamiento
1. Antibioticoterapia: El tratamiento de primera línea suele ser amoxicilina en dosis altas. En casos de resistencia
bacteriana, se puede recurrir a ceftriaxona inyectable.
2. Miringotomía Se punza el tímpano, cuadrantes inferiores, puede ser necesario realizar una miringotomía para drenar
el pus acumulado en el oído medio y aliviar la presión sobre el tímpano.
3. Manejo de Factores de Riesgo: Es crucial identificar y manejar los factores predisponentes para prevenir
recurrencias. Esto incluye evitar la exposición al humo del tabaco, fomentar la lactancia materna y minimizar el uso de
chupetes. Niños distróficos, niños inmunodeprimido-suprimido (falta de proteínas, nutrientes), presencia de
complicaciones, fallo terapéutico.
Complicaciones
Las complicaciones de una OMA no tratada adecuadamente pueden incluir:
1. Perforación Timpánica: La acumulación de pus puede perforar el tímpano, causando otorrea y alivio temporal del
dolor.
2. Mastoiditis: Infección del hueso mastoideo adyacente al oído medio.
3. Meningitis: Infección de las meninges, una complicación potencialmente mortal.
4. Pérdida Auditiva: La acumulación de pus y la perforación timpánica pueden causar hipoacusia temporal o
permanente.