PROYECTO DE AUTOEVALUACIÓN
a. Introducción
El proceso de autoevaluación en las instituciones de educación superior es un proceso
fundamental para garantizar la calidad y mejora continua de los sistemas educativos en la
actualidad. A través de la autoevaluación, las instituciones de educación superior tienen
la oportunidad de retroalimentarse críticamente sobre sus prácticas académicas y
administrativas, con el fin de promover un enfoque de mejora continúa basado en
estándares de calidad nacionales e internacionales. Este proceso, normado por el Consejo
de Aseguramiento de la Calidad de la Educación Superior, está compuesto por una serie
de fases y criterios diseñados para evaluar las funciones sustantivas de las instituciones,
como la docencia, la investigación y la vinculación con la sociedad.
Uno de los ejes transversales en los procesos de autoevaluación y aseguramiento de la
calidad es la ética basada en valores esenciales como la transparencia, la honestidad y la
responsabilidad mismos que permiten que estos procesos se desarrollen de manera
rigurosa y con el máximo compromiso hacia la comunidad educativa. Según con las
normativas establecidas por el CACES, la ética es un lineamiento o guía para evitar
conflictos de interés, garantizar la protección de datos y fomentar la inclusión y diversidad
en la evaluación. Como se señala en los documentos revisados, la adherencia a principios
éticos no solo es fundamental para cumplir con las normativas, sino que es clave para
generar confianza en los resultados y asegurar la credibilidad de las instituciones ante los
diversos actores sociales y educativos.
Mencionar además que la valoración de las evidencias y fuentes de información dentro
de estos procesos es de suma importancia para garantizar que las decisiones se sustenten
en información objetiva, actualizada y relevante. Las fases que componen la
autoevaluación incluyen la definición de criterios de evaluación, la recopilación y análisis
de evidencias, y la elaboración de recomendaciones. Estos elementos permiten que las
instituciones identifiquen tanto sus fortalezas como las áreas de mejora, impulsando así
planes de acción concretos que contribuyan al fortalecimiento de la calidad académica.
En este contexto, la autoevaluación no es solo un requisito regulatorio, sino una
herramienta estratégica para la sostenibilidad y el crecimiento institucional. La
planificación cuidadosa y la ejecución ética de estos procesos aseguran que las
universidades no solo cumplan con las expectativas normativas, sino que también se
posicionen como líderes en la creación de conocimiento y en la formación de
profesionales altamente capacitados para afrontar los retos globales.
b. Marco legal
Dentro de este apartado se va a identificar los elementos legales que permiten aseguran
que las instituciones de educación superior en Ecuador se mantengan en un proceso
constante de revisión y mejora, alineándose con estándares nacionales e internacionales.
El marco legal de los procesos de autoevaluación y aseguramiento de la calidad en las
instituciones de educación superior en Ecuador está regulado principalmente por la Ley
Orgánica de Educación Superior (LOES) y el Consejo de Aseguramiento de la Calidad
de la Educación Superior (CACES). Estas normativas establecen los principios,
responsabilidades y procedimientos que deben seguir las universidades y escuelas
politécnicas para garantizar la mejora continua en sus actividades académicas y
administrativas.
Ley Orgánica de Educación Superior (LOES)
La LOES de 2018 establece el marco normativo general que rige las instituciones de
educación superior en Ecuador. Entre los artículos más relevantes para los procesos de
autoevaluación destacan:
Artículo 93: Define el principio de calidad, orientado hacia la mejora continua de las
funciones sustantivas de las instituciones, tales como la docencia, la investigación y la
vinculación con la sociedad. Además, promueve la construcción colectiva de una cultura
de calidad dentro del sistema educativo. (CACES, 2019)
Artículo 96: Describe el aseguramiento interno de la calidad como un conjunto de
acciones que las instituciones deben desarrollar para mejorar la calidad de sus carreras y
programas en coordinación con otros actores del Sistema de Educación Superior.
(Moscoso, Bermeo, & Poveda, 2023)
Artículo 98: Detalla que la planificación y ejecución de la autoevaluación es
responsabilidad de cada institución de educación superior en coordinación con el CACES.
Reglamento para los Procesos de Autoevaluación (CACES)
El CACES, como organismo encargado de garantizar la calidad de la educación superior
en Ecuador, establece en su reglamento los procedimientos específicos que deben seguir
las instituciones para realizar los procesos de autoevaluación:
Artículo 3: La autoevaluación se define como un conjunto de acciones continuas y
sistemáticas que las instituciones llevan a cabo para mejorar permanentemente la calidad
de sus funciones sustantivas y condiciones institucionales. (CACES, 2019)
Artículo 5: Los propósitos de la autoevaluación incluyen fortalecer la planificación
estratégica institucional, identificar debilidades y potenciales mejoras, y garantizar la
cualificación de la institución. (CACES, Evaluación y valoración de evidencias dentro
del proceso de autoevaluación).
Artículo 13: Las fases del proceso de autoevaluación incluyen la planificación, ejecución,
verificación de información, y actuación sobre los resultados, siguiendo un ciclo continuo
de mejora.
c. Objetivos
i. General
Analizar el sistema de aseguramiento de la calidad en la institución de educación superior
mediante la implementación de procesos de autoevaluación que permitan la identificación
de áreas de mejora, promuevan la eficiencia institucional y aseguren el cumplimiento de
los estándares establecidos por los organismos reguladores.
ii. Específicos
Identificar las fortalezas y debilidades de la institución en sus funciones sustantivas
(docencia, investigación y vinculación con la sociedad) y condiciones institucionales.
Promover la participación activa de la comunidad universitaria en el proceso de
autoevaluación para garantizar una evaluación integral y participativa.
Implementar herramientas y metodologías rigurosas para la recolección y análisis de
evidencias que sustenten el proceso de evaluación.
Desarrollar un plan de acción basado en los resultados obtenidos para mejorar las
áreas identificadas como críticas en la evaluación.
Socializar los resultados de la autoevaluación con la comunidad educativa para
fomentar la transparencia y corresponsabilidad en la toma de decisiones.
d. Fases
i. Planificación de las acciones de la autoevaluación
En esta fase inicial, se define el objetivo, alcance y metodología del proceso de
autoevaluación. Se conforma la Comisión de Aseguramiento de la Calidad, que será
responsable de liderar el proceso. Se elaboran instrumentos como la agenda de trabajo, el
cronograma y los roles y responsabilidades de los grupos involucrados (autoridades,
personal docente, administrativo, estudiantes y actores externos). Es fundamental
garantizar la asignación adecuada de recursos logísticos y tecnológicos para facilitar las
actividades de evaluación. Los indicadores y estándares a evaluar son definidos,
basándose en los criterios de calidad del CACES
Definición de los objetivos del proceso: El primer paso será establecer claramente
los objetivos de la autoevaluación, alineados con la misión y visión institucional y
los estándares de calidad del CACES.
Conformación del equipo de trabajo: Se seleccionará un comité de autoevaluación
compuesto por representantes de las autoridades, personal docente, estudiantes y
personal administrativo.
Definición de indicadores y criterios de evaluación: Se establecerán los criterios y
estándares que guiarán el proceso de evaluación, tomando en cuenta los lineamientos
del CACES y las necesidades específicas de la institución.
Capacitación del personal involucrado: Todos los participantes recibirán
capacitación sobre los objetivos, fases y procedimientos de la autoevaluación.
ii. Sensibilización de los implicados y socialización y del cronograma,
metodología e instrumentos del proceso de autoevaluación.
Esta etapa es clave para garantizar la participación activa de todos los actores relevantes.
Se organizan reuniones y talleres de sensibilización para presentar el cronograma, la
metodología y los instrumentos que se utilizarán en la autoevaluación. Durante estas
reuniones, se explicará la importancia de la autoevaluación y el impacto que tendrá en la
calidad institucional. Es fundamental que todos los implicados comprendan su papel en
el proceso y los resultados que se esperan obtener.
iii. Aplicación de los instrumentos, análisis y validación de evidencias
En esta fase se llevan a cabo las actividades de recolección de información y datos. Se
aplican encuestas, entrevistas, análisis de documentos y revisiones estadísticas que
proporcionan una visión integral del estado de la institución en relación con los estándares
evaluados. Los grupos específicos responsables de la recolección de datos realizan
análisis detallados para validar la fiabilidad y representatividad de las evidencias. Se
asegura la rigurosidad en la evaluación y se garantiza la confidencialidad de los datos
recopilados.
iv. Determinación de las fortalezas, debilidades.
En base en el análisis de las evidencias, se identifican las fortalezas, debilidades y áreas
de mejora de la institución. Se utiliza un enfoque participativo, permitiendo que los
grupos implicados (incluyendo autoridades, personal docente y administrativo) discutan
los resultados obtenidos y colaboren en la formulación de las conclusiones. Esta fase es
crítica para generar un diagnóstico claro que servirá de base para el plan de mejoras.
Fortalezas:
Compromiso con la mejora continua
Participación de toda la comunidad educativa
Instrumentos y normativas claras
Sistemas de aseguramiento interno de calidad
Debilidades:
Falta de sistematización en algunas instituciones
Desigualdad en la experiencia de los actores involucrados
Limitada socialización de resultados
Enfoque excesivo en el cumplimiento externo
v. Elaboración y socialización del informe de resultados.
Finalmente, se redacta el informe final de autoevaluación, que incluye los hallazgos,
conclusiones y recomendaciones. El informe debe ser presentado y socializado con toda
la comunidad educativa, garantizando la transparencia y corresponsabilidad en los
resultados. La Comisión de Aseguramiento de la Calidad se encarga de liderar la difusión
del informe, organizando reuniones para explicar los resultados y acordar los pasos a
seguir para implementar un plan de mejoras basado en los hallazgos obtenidos
e. Participantes
Autoridades institucionales: Rector, vicerrectores y decanos, responsables de
supervisar el proceso y aprobar el informe final.
Comité de Aseguramiento de la Calidad: Encargado de coordinar y liderar el
proceso de autoevaluación.
Docentes: Participan aportando información y retroalimentación sobre el
desempeño académico y su experiencia en las funciones sustantivas.
Estudiantes: Aportan su perspectiva en el proceso de evaluación a través de
encuestas y entrevistas.
Personal administrativo: Participa en la evaluación de la gestión institucional y las
condiciones administrativas.
f. Cronograma
ACTIVIDAD FECHA DE INICIO FECHA DE FIN
Planificación del proceso 15/10/2024 01/10/2024
Sensibilización y socialización 16/10/2024 31/10/2024
Recolección y análisis de 01/11/2024 30/11/2024
evidencias
Determinación de fortalezas 01/12/2024 15/12/2024
y debilidades
Elaboración del informe final 16/12/2024 31/12/2024
g. Resultados esperados
Identificación clara de fortalezas y debilidades en las funciones sustantivas de la
institución.
Mayor participación de la comunidad universitaria en los procesos de
autoevaluación.
Elaboración de un plan de mejoras basado en evidencias, que incluya acciones
correctivas y preventivas para las áreas críticas.
Transparencia y socialización de los resultados de la autoevaluación para fomentar
la corresponsabilidad en la mejora continua.
Implementación de mecanismos de seguimiento para monitorear el progreso de
las acciones correctivas y garantizar la mejora institucional.
h. Principios y consideraciones éticas
El proceso de autoevaluación estará guiado por los principios de transparencia,
honestidad, objetividad y confidencialidad. Se garantizará que todos los datos recopilados
sean utilizados exclusivamente para los fines del proyecto y que se proteja la privacidad
de los participantes. Asimismo, se evitarán los conflictos de interés, y se fomentará un
ambiente de respeto y equidad durante todo el proceso
BIBLIOGRAFÍA
CACES. (2019). Modelo de Evaluación. Obtenido de https://cursos-
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Moscoso, S., Bermeo, K., & Poveda, B. (2023). Ética como Eje Transversal para el éxito
de los procesos de aseguramiento de la calidad en las Universidades. Killkana
Sociales, 19-30.