SECRETOS Y FANTASMAS
Cuento infantil para menores de 6 a 12 años. Prevención del abuso sexual infantil.
Autora: Diana Briguette Zavala Escutia
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Los días en mi pueblo son muy bonitos, son soleados y brillantes. El Espíritu del lago
parece vivir en cada casita y todos somos muy felices. Los días de verano son largos
soleados y a veces lluviosos pero siempre confortables.
Yo vivo cerca del lago a orillas del gran abuelo cerro desde donde los luceros y las
estrellas iluminan las bellas noches.
Me llamo Marcos, voy en primaria y mi escuela está en el centro del pueblo, todos nos
conocemos en la comunidad, todos parecemos ser personas confiables pero lo que te
voy a contar ahora me duele mucho todavía. Escucha las advertencias que da tu mama
por que llevan verdades importantes.
Marcos Marcos, es importante que comprendas que no puedes hablar con extraños,
Marcos no aceptes presentes de personas extrañas
Marcos jamás aceptes ir a ningún lado con personas desconocidas, te pueden robar, y
jamás volveríamos a vernos.
Esas advertencias me daba mi mamaíta, y yo siempre le hice caso, después de todo un
extraño jamás me hablo, pero si una persona conocida.
Hola Marquitos como te fue en la escuela mi dulce niño?
Muy bien mama, muchas gracias, muy divertido como siempre.
La mama de marcos entre tanto realizando algunas figuras de tule pues tenia un
encargo..
Marcos pidió permiso a su mama parta salir a jugar a la calle; calro que si hijo, pero ya
conoces las reglas.
-Si mama volver a las 7 para la cena,
-aja y que mas?
-si mama, no hablar con extraños
_-y?
-no alejarme de casa
-Muy bien, diviértete pequeño
Marcos llevaba unos excelentes tiros con el trompo casi perfectos, pronto seria el
concurso y él quería ser el ganador.
De pronto el vecino de 5 casas más abajo se acercó a saludarlo,
-Hola marcos ¿Cómo estas a que juegas?
Don Gilberto era un vecino que vivía muy cerca de mi casa y llevaba años conociéndolo
todos los días me veía jugar en la calle de mi casa y a veces compartíamos la cena en
casa.
-a los trompos don Gilberto,
-órale que padre juegas muy bien, yo tengo un trompo en mi casa, ¿No
quieres venir por él? es muy bonito.
Marcos sintió como que las tripas se le revolvían, y recordó las advertencias de su
mama, pero este hombre no era un extraño, era Don Gilberto, el vecino. Además era
un señor cascarrabias y jamás le regalaría nada a ningún niño esta era una oportunidad
que no podía dejar pasar.
Cuando fue a su casa Don Gilberto me ofreció dulces se portó muy bien, incluso se
puso a jugar conmigo y luego vimos un rato televisión.
Llegue muy contento a mi casa y le conté a mi mama lo bien que la había pasado en
casa de Don Gilberto, mi mama estaba sorprendida y menciono que quizá Don Gilberto
se sentía muy solo y un poco de compañía no le haría mal.
Al siguiente día me volvió a invitar a su casa, me dio que compro un pastel en el super
para compartir conmigo y leche fresca de las vacas de doña lola. Además vimos
caricaturas toda la tarde. Cuando ya oscurecía le mencione que ya tenía que irme y me
dijo que estaba bien, pero me dijo algo más que me hizo sentir extraño, menciono que
no le contara a nadie donde había estado, pues los otros niños se sentirían celosos y
tendrían que compartir con ellos también.
Lo mire extrañado, y me dijo, Te tocarían menos obsequios.
Asentí y me fui corriendo, cuando llegue a casa mama me pregunto que sí que había
hecho durante el día, estuve a punto de contarle la verdad, pero pensé que si
traicionaba la confianza de don Gilberto ya no me dejaría ver la tele y esas caricaturas
que solo se ven con internet en su casa, así que elegí mentir. Y le dije a mama que había
pasado la tarde jugando futbol en casa de Manuel.
Las siguientes dos semanas iba todos los días a casa de don Gilberto, y siempre tenía
un regalo para mí, no era para nada la persona aburrida que creía. Nos volvimos
grandes amigos y hablábamos mal de los maestros que me caían mal, solo él me
entendía.
Un día después de jugar un rato a las canicas me dijo que había un juego para conocer
nuestros cuerpos pues esas cosas no las enseñaban en la escuela. Y me dijo que
primero yo le enseñaría mi cuerpo y luego el me enseñaría su cuerpo desnudo. Dude,
pero no pensé que fuera tan malo, aunque se me revolvió un poco el estómago. Pero
acepte y así paso.
Ese día regrese a casa sintiéndome sucio e incómodo, extraño, sentía que el corazón
se me saldría del pecho y algo me decía que eso estaba mal. Me fui a dormir
sintiéndome bastante extraño, pero dormí rápidamente, ya no quería pensar. Pero
tuve muchas pesadillas y dentro de esos sueños un fantasma me perseguía mientras
gritaba mi nombre y sentía que algo quería decirme.
Al día siguiente Salí a jugar, pretendiendo no ir con Don Gilberto, pero él me fue a
buscar, y nuevamente me invito a ir a su casa, no pude negarme, esta vez sentí un
escalofrió que recorrió mi espalda pero decidí ir, nuevamente se repitió el juego pero
esta vez me dijo que nos podíamos tocar mutuamente.
Cuando regrese caminando pensaba en mi sueño, y mí o pansa se estrujo, me dolió
bastante pero decidí ignorarlo y ya no pensar en esa situación que había pasado. Ese
día aquel fantasma me volvió a perseguir en mi sueño, esta vez me alcanzo y lo veía
gritar sobre mí, diciéndome algo que no podía entender. Desperté llorando y gritando,
mama fue a donde conmigo. Y la abrace muy fuerte. Decidí ya no salir a jugar por una
semana.
Pero finalmente volví a salir una tarde y como siempre justo a esa hora estaba por ahí
don Gilberto, me volvió a invitar a su casa me dijo que tenía nuevas películas que
enseñarme, que estos días me había perdido muchas cosas padres que él había
comprado y que se me habían acumulado en su casa. Decidí ir pensando que tal vez
esos juegos ya no acontecerían, pero nuevamente de un momento a otro paso y esta
vez me tomo fotografías y videos, me sentí terriblemente avergonzado, pensé que la
gente me vería desnudo y realmente me asuste y me avergoncé. Así que me dio todos
mis obsequios y me dijo que me fuera a mi casa, pero ya no los quise, y a medio camino
los tire. Rápidamente al llegar a mi casa me metí a a bañar y luego a dormir.
Esta vez el fantasma me alcanzo pero ya no me resistí. Y me llevo a dar un paseo por
el mundo espiritual, ahí me conto que es que estaba pasando no era normal. Que me
estaban haciendo daño, que un adulto jamás puede ser amigo de un niño, ni es
correcto que ningún adulto toque mi cuerpo desnudo o me obligue a tocarlo a l y
mucho menos me tome fotografías, yo comencé a llorar, me abrazo y me dijo que lo
tenía que contar lo que estaba pasando, que él era un fantasma que estaría para
confortarme.
A la mañana siguiente decidí contarle todo a mama, mama me abrazo, me llevo
rápidamente al doctor y después aparecieron unos policías junto a una “psicololo”,
“psicola”, “psipsiloga”, bueno eso. Todos fueron muy lindos y amables conmigo, me
explicaron que eso se llamaba abuso sexual. Y que don Gilberto ahora estaría tras las
rejas.
Ahora estoy muy contento con mi familia y aprendí que nadie puede realizar
tocamientos sobre tu cuerpo, y si te sientes incomodo tienes que decirlo, además de
que hay secretos que pueden ser muy malos, como estos.
También me enseñaron el número de emergencias y que si algo malo sucede siempre
puedo ir con la policía, ellos estarán para resguárdame y protegerme.