La civilización inca fue una de las culturas más impresionantes y avanzadas de la América
precolombina, establecida en lo que hoy conocemos como el Perú y extendida hacia partes de
Ecuador, Bolivia, Chile, Argentina y Colombia. Su imperio, conocido como Tahuantinsuyo (“las
cuatro regiones”), abarcaba vastos territorios y existió aproximadamente desde el siglo XIII hasta
la llegada de los españoles en el siglo XVI.
Origen y expansión
Los incas surgieron en la región del Cuzco, en los Andes peruanos, y con el tiempo lograron
expandirse gracias a una combinación de conquistas militares y alianzas estratégicas. Según la
leyenda, el fundador fue Manco Cápac, quien, junto a Mama Ocllo, fue enviado por el dios Sol
(Inti) para civilizar a las tribus. Fue bajo el liderazgo de Pachacútec (1438-1471) cuando el imperio
empezó a consolidarse y expandirse de manera significativa.
Organización política y social
El Tahuantinsuyo estaba altamente organizado. En su estructura política, el Inca era la máxima
autoridad y considerado un descendiente del Sol. Bajo él, había una jerarquía de funcionarios que
gestionaban cada región. La sociedad inca estaba dividida en grupos o “ayllus”, que eran
comunidades de parentesco con responsabilidades específicas, y la organización estaba orientada
a la cooperación y el beneficio común. El trabajo comunal era un pilar central de la vida inca, y
existían formas de trabajo obligatorio, como la “mita”, en la que todos los ciudadanos debían
contribuir al estado.
Economía
La economía inca se basaba en la agricultura y en un sistema de trueque. Cultivaban una amplia
variedad de productos, como la papa, el maíz, la quinua y el ají. La ingeniería agrícola inca fue muy
avanzada: desarrollaron terrazas en las montañas para maximizar la producción y construyeron
sofisticados sistemas de riego. Además, controlaban rutas de comercio a través de su red de
caminos, que conectaba todo el imperio y permitía la movilización de bienes y personas.
Religión
La religión inca era politeísta, con una fuerte veneración hacia Inti, el dios Sol, considerado el dios
principal. También rendían culto a la Pachamama (Madre Tierra), al dios del trueno (Illapa) y a
otros dioses relacionados con la naturaleza. La religión estaba muy presente en la vida diaria y se
realizaban festividades, sacrificios y rituales para agradecer y honrar a sus deidades.
Arquitectura y logros culturales
Los incas son famosos por su arquitectura monumental, caracterizada por construcciones como
Machu Picchu, Sacsayhuamán y la ciudad de Cuzco. Utilizaban técnicas de ensamblaje de piedra
sin mortero, logrando estructuras altamente resistentes. También desarrollaron la “quipu”, un
sistema de cuerdas con nudos que les permitía llevar registros y realizar cálculos matemáticos, lo
cual muestra su avanzada administración y organización.