COMPETENCIA LABORAL
Una competencia es el desarrollo de conocimientos prácticos y relevantes para mejorar
el rendimiento laboral en situaciones reales, adquiridos no solo mediante la enseñanza
directa, sino también en gran medida a través de la experiencia práctica en entornos
laborales específicos.
Existen varios tipos de competencias:
✓ Competencias básicas: Habilidades y conocimientos básicos que resultan
indispensables para el crecimiento personal, social y profesional de un individuo.
Ejemplos pueden ser: saber sumar, escribir, leer.
✓ Competencias genéricas: Estas son habilidades y conocimientos que se pueden
utilizar en una amplia gama de situaciones laborales y personales. Aquí
encontramos habilidades como saber trabajar en equipo, realizar proyectos,
respetar las opiniones de los demás.
✓ Competencias específicas: Son habilidades y conocimientos específicos
requeridos para llevar a cabo una tarea o función en un área o profesión
determinada. Estas competencias están estrechamente vinculadas con las
actividades y responsabilidades propias de un puesto específico. Por ejemplo,
tener la capacidad de un mecánico para operar instrumentos, capacidad de un
cirujano para operar.
✓ Competencia especializada: abarcan la familiaridad con el uso de herramientas
o tecnologías específicas, un profundo conocimiento de regulaciones y
normativas pertinentes, así como habilidades técnicas avanzadas en un sector
particular. Un ejemplo podría ser, la habilidad de un odontólogo para usar las
herramientas en una extracción de muela.
✓ Competencia metodológica: Se refiere a la capacidad de emplear métodos y
técnicas apropiadas para planificar, organizar y ejecutar tareas de forma eficiente
y eficaz. Esta competencia implica un enfoque sistemático para resolver
problemas, tomar decisiones y gestionar proyectos. Como ejemplo puede ser:
crear horarios, utilizar el método científico para comprobar una teoría.
✓ Competencia social: Se refiere a la capacidad de relacionarse de manera efectiva
y constructiva con otras personas en diferentes contextos. Incluye habilidades
interpersonales, comunicativas, de empatía y la capacidad de trabajar en equipo.
Ejemplos podrían ser: comprender a los demás, dar a conocer claramente tus
ideas, ayudar a los miembros de tu equipo.
✓ Competencia de participación: Se refiere a la habilidad y disposición para
participar activamente en procesos y actividades colectivas, implicándose en la
toma de decisiones y contribuyendo al logro de metas compartidas. Por ejemplo,
la habilidad de una persona para ejercer su voto en las elecciones presidenciales.
✓ Competencias centrales: Son habilidades, conocimientos y capacidades
esenciales que una persona u organización necesita tener para triunfar en su
campo. Estas competencias constituyen la base sobre la cual se pueden construir
otras habilidades y son fundamentales para un desempeño eficaz y eficiente. Por
ejemplo, la habilidad de un terapeuta para saber cómo llevar la recuperación de
su paciente.
✓ Competencias auxiliares: Son habilidades y conocimientos adicionales que no
son estrictamente necesarios para realizar las tareas principales de un trabajo,
pero que pueden resultar útiles o mejorar la eficiencia y efectividad en el
desempeño laboral. Por ejemplo, la capacidad de un ingeniero para enseñar el
uso de maquinarias a un estudiante, en caso de no poder realizar un trabajo solo.
✓ Competencias profesionales: conjunto de conocimientos, habilidades, actitudes
y aptitudes que una persona requiere para desempeñar de manera efectiva una
ocupación o profesión específica. Estas competencias pueden ser técnicas,
relacionadas con el manejo de herramientas, equipos o tecnologías propias de la
profesión. Como ejemplo puede ser: la habilidad de un banquero para realizar
facturas, declarar impuestos, cuadrar dinero.
✓ Competencias sociales: capacidades desarrolladas en tres áreas principales:
autonomía, toma de responsabilidad y comunicación social. Por ejemplo, ser
capaz de comprender las ideas de los demás y tenerlas en cuenta para conseguir
un objetivo.