H ércules:Un viaje de valentía y
amor
Hércules:Martinez Barcenas Angel Gabriel
Megara:Langarica Elias Nathaly Sujey
Hades:Espinosa Palencia Karol Hazel
Zeus:Alvarez Vargas Johana Guadalupe
Hera:Santiago Peralta Betzahida Angelique
Phil:Martinez Leal Acxel Ivan
Guardián del inframundo:Acosta Mauricio Bertha Susana
Narrador:Castañeda Cruz Sandi Merari
Obra Trágica: Hércules: Un Viaje de Valentía y Amor
Escena 1: Nacimiento y secuestro de Hércules
(La escena se abre en el Olimpo, con un fondo celestial y majestuoso. Una suave
música de arpas y coros resuena. En el centro, Zeus y Hera observan a un bebé,
Hércules, mientras conversan. La atmósfera es solemne y algo sombría, previendo el
destino del niño)
Narrador: En el Olimpo, donde los dioses reinan sobre los mortales, Zeus y Hera
conversan sobre el futuro de su hijo, Hércules. Un destino sombrío parece rodearlo, como si
una sombra amenazante se cerniera sobre él…
(Zeus y Hera están de pie, observando al niño con preocupación y ternura.)
Zeus: (Con seriedad y preocupación) Hera, este hijo nuestro cargará el peso de un destino
que no puede cambiar.
Hera: (Suspirando, con tristeza) Su fuerza será su condena, Zeus. ¿Puede un ser tan
poderoso evitar la tragedia?
Zeus: (Mirando al horizonte) Nuestro hijo será amado y odiado, será un faro en la
oscuridad, pero pagará el precio.
Hera: (Acariciando al bebé) Ojalá pudiera protegerlo de todo mal… pero ni los dioses
escapan al destino.
(Desde las sombras, Hades y su guardián los observan en secreto. La atmósfera se
vuelve fría y amenazante al escuchar la voz de Hades.)
Hades: (Con ironía y desprecio) Así que el gran Zeus ha traído otro héroe al mundo. ¡Qué
irónico!
Guardián del Inframundo: (Incrédulo y burlón) ¿Por qué te inquieta, Jefecito? No es
más que un niño.
Hades: (Con tono oscuro y resentido) Porque ese niño amenaza mi dominio. Una chispa
de esperanza para los mortales, pero una sombra para mí.
Guardián del Inframundo: (Con sarcasmo) Entonces, ¿qué propone, Jefecito?
Hades: (Sonrisa maliciosa) Que caiga desde su gloria. Le arrebataremos su inmortalidad,
para que sufra como un simple humano.
Narrador: (Con voz grave) Hades, el dios del inframundo, trama un plan para deshacerse
de Hércules. Junto a su fiel guardián, preparan un secuestro… El secuestro ha fallado, y
aunque Hércules ha perdido cierta parte de su inmortalidad, aún conserva su gran fuerza.
Ahora, deberá seguir entre los Mortales.
Escena 2: Entrenamiento y encuentro de Megara y Hércules
(Pasaron los años. La escena muestra a Hércules entrenando en un campo amplio
bajo el sol, mientras su entrenador, Phil, lo observa con desdén. Hércules levanta
pesas y se esfuerza hasta el límite. Se escucha música de fondo épica, marcada por
tambores.)
Narrador: Pasaron los años, y el hijo de Zeus y Hera creció con una fuerza inigualable,
dedicado al entrenamiento y a los ideales heroicos. Mientras Hércules buscaba su lugar en
el mundo, su camino lo llevó a un inesperado encuentro… uno que marcaría su destino.
(Phil, el entrenador de Hércules, observa los esfuerzos de su aprendiz con
preocupación.)
Phil: (Exasperado) Te esfuerzas demasiado, muchacho. No puedes desafiar al destino solo
con fuerza.
Hércules: (Decidido, respirando con dificultad) Phil, si quiero ser un héroe, debo ser fuerte.
La fuerza lo es todo.
Phil: (Suspirando, con sabiduría) Hay cosas que ni tu fuerza podrá vencer, Hércules. No te
dejes cegar por tu propio poder.
Hércules: (Con determinación) Mi vida depende de esto. Seré el héroe que todos esperan.
(De repente, Hércules se distrae al ver a Megara caminando cerca. Se sorprende y
sonríe, fascinado por su presencia.)
Hércules: (Susurrando, impresionado) ¡Wow! Qué increíble chica viene por ahí… ¿Quién
será?
(Megara se acerca con una sonrisa misteriosa.)
Megara: (Con naturalidad) ¿Nunca has visto a una mujer o qué? Solo es un buen lugar
para estar a solas y pensar.¿No crees?
Hércules: (Recuperándose de su sorpresa) Sí, es verdad. A veces, después de un
entrenamiento, necesito un momento de tranquilidad para reflexionar.
Megara: (Observándolo con interés) Debes tener una gran determinación para entrenar
así. Pero dime, ¿cómo te llamas?
Hércules: (Sonriendo, con orgullo) Mucho gusto, me presento, soy Hércules. ¿Y tú eres..?
Megara: (Sonríe con picardía) Woow, con que te llamas Hércules… bueno, yo me llamo
Megara.
Hércules: (Con entusiasmo) Me alegra haberte visto, Megara. Espero que nos veamos de
nuevo.
(Phil se impacienta y llama a Hércules.)
Phil: (Gritando) ¡Hércules! ¡Vamos, el entrenamiento aún no ha terminado!
Hércules: (A Megara) Bueno, me voy. Fue un gusto verte. ¡Hasta luego!
(Megara lo observa mientras se aleja. Luego, se adentra en el bosque y se encuentra
con Hades.)
Megara: (Con un toque de burla) Ya conocí a Hércules, no está tan mal; incluso puedo
asegurar que le encantó verme
Hades: (Sonriendo malévolamente) Perfecto, porque creo que nuestro querido Hércules
está comenzando a interesarse demasiado por ti. Y tú… bueno, tú sabes lo que pasa
cuando el amor y los acuerdos chocan, ¿verdad?
Escena 3: Revelación y ruptura devastadora
(La escena cambia a un ambiente más íntimo y tenso, donde Hércules y Megara se
encuentran solos. Megara parece nerviosa y pensativa.)
Narrador: Hércules y Megara se encuentran nuevamente y mientras sus caminos se
cruzan, ella decide confiarle algo de su pasado, pero guarda para sí sus intenciones ocultas.
Hércules: (Con suavidad y preocupación) Megara, siento que algo te atormenta. ¿Por qué
no confías en mí?
Megara: (Con tristeza y resignación) Porque mi vida ya no me pertenece, Hércules… he
sido esclava de Hades, y ese pacto me ata a él.
Hércules: (Impactado y dolido) ¿Hades? No… ¿Por qué no me lo dijiste antes? Yo te
hubiera protegido.
Megara: (Evitando su mirada) ¡No! No puedes protegerme de lo que he hecho. Mereces
alguien sin cadenas.
Hércules: (Frustrado) ¡No es justo, Megara! No deberías estar atrapada así. Nadie
debería.
Megara: (Con resignación) Quizás. Pero a veces es mejor estar solos y aceptar el destino,
en lugar de arriesgar el corazón y perderlo todo.
Narrador: (Con tono grave) Hércules sintió una mezcla de tristeza y enojo. La idea de que
Megara estuviera destinada a una vida al servicio de Hades lo enfurecía. Sin darse cuenta,
su preocupación se estaba transformando en algo más profundo…
Escena 4: El gran pacto
(La escena muestra un paisaje oscuro, representando el inframundo. Hércules se
enfrenta a Hades, decidido y sin miedo. La atmósfera es tensa y sombría.)
Narrador: Con el enojo creciendo en su corazón, Hércules se decide a buscar a Hades,
dispuesto a hacer cualquier cosa para liberar a Megara de su pacto.
Hércules: (Gritando) ¡Hades! ¡Muéstrate! ¡Quiero hablar contigo!
Hades: (Apareciendo con una sonrisa burlona) Ashhh… con que el gran héroe ha venido a
verme. Qué honor. ¿Qué pasa, Hércules? ¿Tan desesperado estás?
Hércules: (Con furia) ¡Sé lo que le hiciste a Megara! Quiero que rompas el pacto que la ata
a ti. ¡Ella merece ser libre! ¡Ella no merece esto!
Hades: (Con desdén) ¿Libre? ¡Ja! ¿Y por qué habría de hacerlo? Los tratos son tratos,
chico. Pero si insistes, ¿qué ofreces a cambio? En esta vida nada es gratis.
Hércules: (Con firmeza) ¡Haré lo que sea necesario! Si tengo que hacer un pacto contigo
para liberarla, lo haré.
Hades: (Con una sonrisa perversa) Con que el héroe
Aquí tienes el resto de la escena con acotaciones, continuando desde donde lo dejamos en
la escena 4:
Hades: (Con una sonrisa perversa) Con que el héroe sacrifica todo por amor… Muy bien,
Hércules, si quieres liberar a tu “amada”, tendrás que darme algo valioso a cambio…
digamos… tu fuerza. Así será justo, ¿no crees?
Hércules: (Dudando un momento, pero decidido) Sí… Está bien. Acepto. Hazlo, ¡pero
cumple tu palabra!
(Hades levanta sus manos y un destello oscuro rodea a Hércules, drenando su fuerza.
Hércules cae de rodillas, debilitado pero decidido. Hades sonríe satisfecho antes de
desaparecer en las sombras.)
Narrador: (Con tono solemne) Hades desaparece, dejando a Hércules debilitado pero
determinado. A pesar de su condición, va a buscar a Megara para darle la noticia,
esperando que el sacrificio haya valido la pena.
Escena 5: El final de Hércules
(La escena se abre con Hércules encontrándose con Megara en un campo silencioso.
Está exhausto y apenas puede mantenerse en pie. Megara corre hacia él preocupada,
mientras él se tambalea y finalmente cae desmayado. Megara lo sostiene entre sus
brazos, desesperada.)
Megara: (Llorando y sacudiéndolo) ¡Hércules! ¡Despierta, por favor! ¡No puedes dejarme
así!
(Phil entra corriendo, alarmado por la situación y se arrodilla junto a ellos.)
Phil: (Alarmado) ¡Megara! ¿Qué ocurrió? ¡Ayúdame a levantarlo!
Megara: (Desesperada) ¡No lo sé! ¡Solo se desmayó! ¡Hércules, por favor, despierta!
Phil: (Mirando a Hércules con gravedad) Esto es obra de Hades. Debemos hacer algo
antes de que sea demasiado tarde.
(El Guardián del Inframundo aparece, observando la escena con satisfacción, seguido
por Hades que se acerca con una sonrisa triunfal.)
Guardián del Inframundo: (Con tono burlón) Su magnífico plan funcionó, señor.
Hades: (Haciendo un gesto para que calle) ¡Shhh, cállate!
Phil: (Enfrentando a Hades) ¡Hades! ¡Sabía que estabas detrás de esto! ¡Devuélvele su
fuerza!
Hades: (Burlón) Genial, alguien que era dios está perdiendo la vida por alguien que no vale
la pena. Ya supieron la verdad, bravo. ¿Y sabes por qué está así Hércules?
Megara: (Desesperada) ¡DIME, ¿POR QUÉ?!
Hades: (Con tono frío) Por tu culpa. Me dio su poder y su alma para salvarte, está
muriendo por ti; así que no me vengan a decir que es plan mío… Bueno, en cierto punto sí,
pero no.
Megara: (Llorando desconsolada) No… ¡no! ¡No puede ser! Yo… yo lo amaba. ¿Por qué
hiciste esto?
Hades: (Condescendiente) Ash… Es tan tierno pensar que el amor puede salvarte. Pero tú
no entiendes, querida. Las decisiones tienen consecuencias. ¿Acaso no ves? Gracias a ti,
Hércules está aquí, tirado en el suelo, despojado de su poder y su orgullo. Su debilidad es
tu culpa.
(Megara se arrodilla junto a Hércules, abrazándolo mientras llora. Su dolor es evidente.)
Hades: (Con una sonrisa cruel) Mira cómo se ha convertido en un simple mortal, un héroe
sin fuerza. ¿Eso es lo que querías para él? Estás atada a mí, Megara, y ahora, su destino
también está ligado al mío.
Megara: (Suplicante) ¡Hércules, no! ¡Despierta! ¡No dejes que esto te destruya!
Phil: (Mirando a Hades con odio) ¡TODO ES TU CULPA, HADES! Solo porque quieres su
poder.
Hades: (Encogiéndose de hombros, indiferente) Bla, bla, bla…
(Phil intenta acercarse a Hades, pero Hades desaparece en una nube de humo. La
escena se torna más solemne cuando Zeus aparece desde el cielo en forma de una
luz brillante que ilumina a Megara y Hércules.)
Zeus: (Con voz suave pero poderosa) Megara, escucha. A veces, el amor verdadero nos
lleva a sacrificios dolorosos. No te culpes por lo que ocurrió. Tu amor tiene poder, y es ese
poder el que puede cambiarlo todo.
Megara: (Llena de dolor) Pero él está sufriendo por mi culpa. No puedo vivir con esto,
Zeus. ¿Por qué el amor debe ser tan doloroso?
Zeus: (Con comprensión) El amor tiene el poder de transformar, incluso en las sombras
más profundas. Pero recuerda, el destino no está escrito en piedra. Tienes el poder de
cambiar el curso de la historia. No te rindas ahora.
Narrador: (Con tono reflexivo) Mientras Megara se enfrenta al dolor y la culpa, su corazón
está desgarrado por el sacrificio de Hércules. La obra nos invita a reflexionar sobre el amor,
la traición y la redención. En un mundo donde las decisiones pueden llevar a consecuencias
devastadoras, la lucha de Megara representa la búsqueda del perdón y la esperanza.
¿Podrá Megara encontrar el camino para redimir su amor, o estará condenada a vivir con el
peso de su elección? Mientras Hércules se debate entre la oscuridad y la luz, el eco de sus
decisiones resuena en el aire, como un recordatorio de que el amor verdadero puede ser
tanto una bendición como una maldición.
[Cierra el telón]
[FIN]