Domingo Faustino Sarmiento nació el 15 de febrero de
1811 en una casa del barrio Carrascal, uno de los más
humildes de la ciudad de San Juan. Se educó en una
de las “Escuelas de la Patria”, fundada por los
gobiernos de la Revolución de Mayo, lo cual marcó su
pensamiento para el resto de su vida. A pesar de que
fue reclutado por el ejército federal, Sarmiento, quien
tenía tan solo 16 años, decidió abandonarlo y se
postuló al ejército del unitario José María Paz. Tras
perder los enfrentamientos en su provincia, debió
exiliarse en Chile.
En 1856 fue electo concejal de la Ciudad de Buenos
Aires, comenzando su carrera política, para luego, en
1857, fue electo senador. En su larga carrera, también
fue Ministro de Gobierno de Mitre en Buenos Aires. En
total, afrontó dos exilios en Chile. Durante esos
períodos, creó los periódicos El Zonda, La Tribuna y La
Crónica y escribió su obra más conocida, Facundo.
Civilización y Barbarie, en donde realiza un análisis
crítico de la realidad política y cultural de la Argentina
de su época.
Cuando Mitre llegó a la presidencia, Sarmiento
cumplió su sueño de gobernar la provincia de San
Juan, enviado como interventor por el Gobierno
Nacional. Se encontró con la provincia empobrecida y
dividida.
En materia de educación y cultura, creó una
Legislación que establecía la educación pública,
gratuita y obligatoria para la escuela primaria, uno de
los pilares de su plan de alfabetización.
En 1868 ganó las elecciones y asumió la presidencia,
sucediendo a Mitre, llevando adelante la segunda de
las presidencias históricas de Argentina. Estas
presidencias históricas fueron fundacionales del
estado argentino moderno y tuvieron tres claros
objetivos: “Nación”, entendida como la unión
definitiva de las provincias argentinas como entidad
superior a las partes que la componen; “Constitución”,
como las bases de los derechos de las personas y del
poder; y la “Libertad”, concebida como principio del
liberalismo que dio paso a la civilización.
Como presidente aplicó muchas de las reformas que
había impulsado en San Juan, promoviendo el
liberalismo económico, la educación como pilar de la
formación de los argentinos, y culminó la Guerra de la
Triple Alianza.
Durante su estadía en el poder la educación tomó vital
importancia. Con la fundación de 1.816 escuelas, la
población escolar aumentó de 30.000 a 110.000
alumnos, posible gracias a que trajo docentes de
Estados Unidos
Por último, organizó el primer censo nacional en el año 1869 y
fomentó la expansión de líneas férreas y telegráficas a lo largo
de todo el país. Fue sucedido en el poder por quien fuera su
ministro de Educación, Nicolás Avellaneda.
Durante la presidencia de Roca se promovió su
proyecto de ley de educación pública, lo cual fue
considerado como el gran logro de su pos-presidencia.
Falleció a los 77 años en Asunción, Paraguay.