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Participación Comunitaria en Salud: Claves y Conceptos

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INTRODUCCION

Este módulo busca recuperar conocimientos y experiencias sobre el derecho a la salud para fomentar
una participación comunitaria que permita a los profesionales de la salud transformar sus prácticas
hacia un modelo más equitativo. La salud, entendida como un derecho natural y social, requiere
condiciones básicas como empleo, educación, vivienda, y acceso a servicios de calidad, junto con el
derecho a participar en las decisiones que afectan a la comunidad.
La participación comunitaria implica incorporar los valores y costumbres de una comunidad,
fomentando la formación de ciudadanos activos y solidarios para lograr la transformación social. En
un modelo de Atención Primaria de la Salud, es esencial desarrollar y promover la participación,
entendida como un derecho que facilita el ejercicio de la ciudadanía y la creación de un espacio
público compartido.
Este enfoque implica analizar los conceptos de “participación” y “comunidad”, resaltando que la
participación social involucra a las personas en procesos comunitarios. La comprensión de la
diversidad de perspectivas sobre la participación comunitaria es clave en la formación de los
profesionales, permitiéndoles desarrollar un análisis crítico de estos procesos, influenciados por
factores políticos, sociales, económicos y organizacionales.

CONCEPTOS INVOLUCRADOS EN PARTICIPACION COMUNITARIA


QUE SE ENTIENDE POR PARTICIPACION SOCIAL
La participación social en salud, según E. L. Menéndez, se ha desarrollado a lo largo de diversas
épocas con objetivos que abarcan el control de decisiones y la inclusión de grupos marginados. En
los años 60, surgieron movimientos de participación colectiva en respuesta a problemas políticos,
económicos y culturales, aunque muchos de estos proyectos enfrentaron crisis y dificultades de
implementación.
A lo largo del tiempo, la participación social ha sido vista tanto como un medio de transformación
social y democratización como un mecanismo que, paradójicamente, también puede reforzar
estructuras dominantes. Teóricos como Foucault y los institucionalistas argumentan que las
instituciones utilizan la participación para perpetuar sus propias estructuras de poder, incluso
cuando promueven autonomía.
En el contexto neoliberal, la participación social ha sido enfocada en la responsabilidad individual y la
autosuficiencia, minimizando la influencia de las estructuras sociales y del Estado, lo cual ha llevado
a un enfoque en el individuo más que en la comunidad. Sin embargo, se critica que este enfoque no
considera suficientemente las redes sociales y las formas de participación cotidianas que desarrollan
los grupos para enfrentar sus problemas.
Finalmente, Menéndez señala que las sociedades actuales crean espacios y rituales de participación
que pueden ser efímeros pero significativos, como eventos deportivos, manifestaciones, y
movimientos de protesta, los cuales funcionan como símbolos de identidad y participación colectiva.
Podríamos decir que este autor sostiene que:

No basta la existencia de programas o proyectos sociales o de salud bien diseñados, con


presupuestos suficientes y con recursos humanos capacitados para ser exitosos. Se necesita de
la motivación y compromiso de los destinatarios de esas acciones.

En la década de 1960, el concepto de participación social cambió, alejándose del paternalismo


de organizaciones internacionales (ONU, OIT, OMS) y reconociéndola como un derecho y
responsabilidad ciudadana para fomentar la autonomía y la toma de decisiones locales.
Anteriormente, la ONU definía el desarrollo de la comunidad como una colaboración entre la
gente y el gobierno para mejorar las condiciones de vida, pero en la práctica, el control de los
recursos por parte del Estado limitaba esta colaboración.
A partir de los años 70, la ONU amplió su visión de desarrollo, enfatizando que no se trata solo de
crecimiento económico, sino de desarrollo social que redistribuya ingresos y amplíe la participación
de diversos sectores. Este enfoque fortaleció la democracia en América Latina, haciendo de la
participación un proceso gradual en distintos espacios sociales.
Para finales del siglo XX, el ámbito local fue considerado el espacio ideal para la participación
ciudadana, con la idea de que las acciones locales podrían influir en la participación a nivel nacional.
Hoy, se preconiza la participación comunitaria como una manera de sensibilizar y motivar a las
personas para que desde las organizaciones de base y las microorganizaciones tengan
intervención en la definición de las situaciones problema.
Es decir, las intervenciones se realizan en los espacios donde vive la gente, donde tienen lugar
las interrelaciones a escala humana.

QUE SE ENTIENDE POR COMUNIDAD


El concepto de "comunidad" presenta diversas definiciones que destacan sus características
comunes. A continuación, se resumen los enfoques más relevantes:

1. Definición básica: Se considera una colectividad de personas unidas por intereses o circunstancias
comunes, que puede incluir aspectos como propiedad compartida y lazos sociales.

2. Aspectos sociológicos: Se distingue entre dos realidades: una agrupación social en un área
geográfica específica (como un barrio o ciudad) y una forma de sociabilidad que abarca experiencias
sociales concretas.

3. Estructura social: La comunidad puede ser vista como un conjunto de relaciones sociales, donde se
estudian instituciones, roles, y clases sociales dentro de un grupo.

4. Sentido de pertenencia: A menudo, se relaciona con un sentimiento de identidad o conciencia de


pertenencia entre sus miembros, que comparten valores, historia y conductas.

5. Elementos constitutivos: Se consideran cuatro elementos esenciales: territorio, población,


demandas (problemas expresados por la comunidad) y recursos disponibles.

6. Redes de comunicación: Se describe como un grupo de personas en un espacio geográfico que


operan en redes estables de comunicación, comparten servicios, y desarrollan un sentido de
pertenencia.

7. Función social: La comunidad desempeña funciones locales, incluyendo producción, distribución,


socialización, control social y apoyo mutuo.

En resumen, el término "comunidad" abarca una variedad de significados que reflejan tanto la
estructura social como los lazos y valores compartidos entre las personas en un contexto geográfico
determinado.

Todas estas definiciones tienen como elementos en común:


• el territorio geográfico
• la población que en él habita
• interacción social y relaciones
• sentimientos o conciencia de pertenencia
• cierta problemática común y recursos / servicios

QUE SE ENTIENDE POR PARTICIPACIÓN COMUNITARIA EN SALUD


La participación comunitaria en salud, según M. J. Aguilar Idañez, promueve la solidaridad y el
compromiso entre los individuos, empoderándolos en la vida democrática y fomentando su
involucramiento en asuntos que les afectan, reemplazando la pasividad por una actitud proactiva y
consciente. Este proceso implica una dinámica de conflicto y negociación para la toma de
decisiones, así como la atención a las necesidades locales y el respeto por la diversidad de ideas en
comunidades heterogéneas.

Sería ideal que la comunidad en su conjunto participe "plenamente". Sin embargo,


habitualmente no es posible, especialmente si se es respetuoso de la libertad personal.
No se debe visualizar a la participación como obligatoria. Lo que usualmente se observa, es que
grupos afectados por problemas o necesidades determinadas, que toman actitudes
participativas, van incorporando de manera paulatina en este proceso a otros actores a través de
redes sociales.

En este proceso las personas son reconocidas como verdaderos protagonistas, lo que lleva a pensar
en estrategias que favorezcan su inclusión en todos los momentos de la elaboración de planes o
proyectos comunitarios. La experiencia histórica muestra que la participación comunitaria en salud
puede tener diferentes alcances.

1. Participación como sensibilización: Se busca aumentar la receptividad de la población para


responder a programas de desarrollo (Lele, 1975).

2. Intervención en decisiones: La participación implica que la comunidad esté involucrada en la toma


de decisiones, ejecución y evaluación de programas (Lisk, 1981).

3. Control de recursos: La participación se entiende como un esfuerzo por parte de grupos previamente
excluidos para obtener control sobre recursos e instituciones (Pearse y Steifel, 1979).

4. Niveles de participación: Rifkin (1990) propone cinco niveles de participación comunitaria en salud,
desde la pasiva (beneficios de programas) hasta la activa (planificación de programas).

5. Modos de entender la participación: La OMS (1991) identifica tres vías: como contribución
(aportaciones a programas), como organización (creación de estructuras que faciliten la
participación) y como dotación de poder (empoderamiento de grupos marginalizados).

6. Niveles de intensidad: Aguilar Idáñez sugiere seis niveles de participación, desde la oferta/invitación
(pseudoparticipación) hasta la autogestión, donde la comunidad toma decisiones en conjunto y
gestiona de acuerdo a sus normas.

Cada una de estas conceptualizaciones resalta la importancia de la participación en la salud como


un proceso que puede variar en términos de control, influencia y responsabilidad, afectando tanto la
relación entre los equipos de salud y la comunidad como los resultados de los programas
implementados.
La participación comunitaria es fundamental para promover cambios en el modelo de atención,
centrados en la persona, la familia y la comunidad. Representa la aceptación de que las
personas y las comunidades pueden involucrarse activamente en el proceso salud - enfermedad
- atención, desde la detección de necesidades y elaboración de propuestas, hasta la ejecución y
evaluación.

PROTAGONISTAS DE LA PARTICIPACIÓN COMUNITARIA


1. Actores Sociales: Son las personas con responsabilidades políticas, de planificación y gestión, así
como profesionales de la salud y miembros de la comunidad.

2. Equipo de Salud: Este grupo es crucial para reorientar sus acciones y facilitar la integración de
personas, grupos y organizaciones sociales en la programación, ejecución y evaluación de acciones
de salud.

Además, Rifkin (1989) establece principios fundamentales para la participación comunitaria en salud:

Colaboración: Implica una cooperación efectiva entre servicios sanitarios y la población local.
Liderazgo: Se fundamenta en el liderazgo individual y colectivo, tanto formal como informal.
Sostenibilidad: Es esencial que las intervenciones sean duraderas y que se busquen mecanismos
sostenibles.
Innovación: Las estructuras para la participación deben ser nuevas e innovadoras.
El personal de salud también debe reflexionar sobre sus propias creencias y contradicciones en torno
a la participación. M. Rovere sugiere que, en lugar de preguntar cómo hacer que la gente participe, se
debe cuestionar cómo eliminar las barreras históricas que han limitado esa participación,
reconociendo que a menudo son los servicios de salud quienes imponen estas limitaciones.

Se requiere primero un cambio desde el interior del sector salud para pensar y posicionarnos de
otra manera, vernos a nosotros mismos y desarrollar la capacidad de acercarnos al otro, para no
ser ajenos a la situación o al escenario local.

La participación de las personas en decisiones que afectan sus vidas es fundamental, pero debe
haber claridad sobre lo que se puede lograr y los beneficios de participar. Esto requiere tiempo,
información y control sobre las acciones a realizar, lo que permite aumentar las capacidades
individuales y colectivas. Además, los funcionarios de alto nivel deben asegurar marcos legales que
faciliten políticas públicas y la reestructuración del sistema sanitario, promoviendo la
descentralización y la distribución del poder, esenciales para un proceso democrático. El Estado tiene
la responsabilidad de crear condiciones que fomenten la igualdad de oportunidades, el
reconocimiento mutuo y la solidaridad en los espacios locales.

MODELOS DE PARTICIPACIÓN COMUNITARIA


Existen diferentes modelos de participación comunitaria en el ámbito de la salud y otros sectores,
que varían en el nivel de compromiso y enfoque de los involucrados.

Interés Variable en la Participación: Algunas personas y comunidades muestran un genuino interés


por participar en mejoras en sectores como salud, vivienda y educación, mientras que otras son
menos propensas a participar, limitándose a donaciones o trabajos temporales.
Niveles de Participación: La participación se puede entender a niveles individuales, familiares,
grupales e institucionales.

Tipos de Participación: Según Kroeger y Luna, existen dos tipos:


1- Participación Prescriptiva: Impuesta desde niveles superiores, donde la comunidad solo
interviene en actividades específicas sin poder de decisión. Aunque puede ser beneficiosa, suele ser
efímera ya que las personas no están completamente integradas en el equipo de salud.

2- Participación Integral: Permite a la población involucrarse desde el inicio en la identificación y


tratamiento de situaciones comunitarias. Este modelo se considera muy positivo, ya que la
comunidad aporta valiosos conocimientos, identifica oportunidades y problemáticas, y promueve un
intercambio respetuoso, facilitando la emancipación comunitaria.

El proceso de participación se va creando de manera gradual, porque implica un aprendizaje


constante de todos los involucrados, en donde la retroalimentación de saberes es permanente.
La participación debe ser una visión en el horizonte del tiempo. Aquello que debe guiar de
manera sostenida el trabajo comunitario.

PROMOCION DE L|A SALUD


La primera Conferencia Internacional sobre la Promoción de la Salud se celebró el 21 de noviembre
de 1986 en Ottawa, marcando un hito en la salud pública. Esta conferencia se basó en los avances de
la Declaración de Alma Ata sobre atención primaria y otros documentos de la OMS, y emitió la Carta
de Ottawa, cuyo objetivo era lograr "Salud para todos en el año 2000".

CARTA DE OTTAWA PARA LA PROMOCIÓN DE LA SALUD


Definición de Promoción de la Salud: La promoción de la salud busca empoderar a las personas
para que mejoren su salud y la controlen. Se concibe la salud no solo como un objetivo, sino como
una fuente de riqueza en la vida diaria, enfocándose en recursos sociales y personales, así como en
habilidades físicas.
Prerrequisitos para la Salud: Los requisitos fundamentales para la salud incluyen paz, educación,
vivienda, alimentación, ingresos, un ecosistema estable, justicia social y equidad. Las mejoras en
salud deben basarse en estos factores.
Importancia de la Salud: Una buena salud es clave para el progreso personal, económico y social, y
afecta directamente la calidad de vida. Factores políticos, económicos y sociales pueden influir
positiva o negativamente en la salud, por lo que es crucial crear condiciones favorables.
Equidad Sanitaria: La promoción de la salud se centra en alcanzar la equidad, reduciendo las
desigualdades en salud y asegurando igualdad de oportunidades para que todos desarrollen su
potencial en salud. Esto requiere un entorno que apoye la salud, acceso a información y habilidades
necesarias.
Actuar como Mediador: El sector sanitario no puede actuar solo; necesita colaboración con
gobiernos, sectores sociales, organizaciones benéficas, autoridades locales, industrias y medios de
comunicación. Todos deben asumir la responsabilidad de ser mediadores entre intereses diversos en
pro de la salud.
Adaptación Local: Las estrategias y programas de promoción de la salud deben adaptarse a las
necesidades y posibilidades locales, considerando las variaciones sociales, culturales y económicas
de cada región.

La participación activa en la promoción de la salud implica:


1. Elaboración de políticas públicas saludables: Las políticas de promoción de la salud deben
integrar enfoques diversos y complementarios, incluyendo legislación y cambios organizativos. La
acción coordinada es esencial para mejorar la equidad y garantizar bienes y servicios sanos.
2. Creación de ambientes favorables: Transformar el trabajo y el ocio en fuentes de salud es crucial. La
sociedad debe organizar el trabajo de manera que contribuya a un entorno saludable y seguro.

3. Reforzamiento de la acción comunitaria: La participación efectiva de la comunidad es fundamental


en la identificación de prioridades y toma de decisiones. Las comunidades deben tener control sobre
sus destinos, apoyadas por acceso constante a información y recursos.

4. Desarrollo de aptitudes personales: Promover la salud incluye proporcionar educación y recursos


que empoderen a las personas para que controlen su salud y enfrenten retos a lo largo de la vida.

5. Reorientación de los servicios sanitarios: Los servicios de salud deben ir más allá de ofrecer
atención clínica, abordando las necesidades culturales y promoviendo estilos de vida saludables.
Esto requiere investigación y cambios en la formación profesional, centrándose en las necesidades
integrales del individuo.

Se resalta la importancia de la salud en la vida cotidiana y su vínculo con el autocuidado, la toma de


decisiones y el entorno social. Subraya que el cuidado del prójimo y un enfoque holístico son
esenciales para la promoción de la salud, destacando la necesidad de considerar la igualdad de
género en cada fase de planificación.
IRRUMPIR EN EL FUTURO: Los participantes de la conferencia se comprometen a:
• Abogar por políticas públicas de salud que prioricen la equidad.
• Oponerse a prácticas que favorezcan productos nocivos y condiciones de vida insalubres.
• Trabajar para eliminar desigualdades en salud entre sociedades y dentro de ellas.
• Capacitar a individuos y comunidades para mantener su salud.
• Reorientar los servicios de salud hacia la promoción y compartir el poder con la comunidad.

Se enfatiza la acción comunitaria como un medio para establecer prioridades y tomar decisiones en
salud, basándose en los recursos locales y asegurando el acceso a información y formación. La carta
también insta a construir alianzas en favor de la salud y a reconocer que la salud es una inversión
social crítica. Como resultado, el sector salud ha explorado diversas estrategias para facilitar la
participación comunitaria, utilizando enfoques de educación y comunicación popular.

FORTALECIMIENTO
El concepto de fortalecimiento en la psicología comunitaria es fundamental para el desarrollo y
transformación de las comunidades, enfatizando la participación activa de sus miembros y el apoyo a
sus capacidades positivas. Este proceso implica actividad, control, participación y decisión, que son
esenciales para lograr las transformaciones deseadas.
M. Montero distingue entre el término fortalecimiento y el neologismo empowerment, que ha
ganado popularidad en América Latina desde finales de los años setenta. Aunque se ha adoptado
este nuevo término, Montero argumenta que el uso del concepto de apoderamiento puede tener
acepciones contradictorias con el proceso de fortalecimiento en psicología comunitaria. El
apoderamiento implica que hay una fuente de poder que lo otorga a discreción, lo que contrasta con
la idea de que el poder se logra a través de la reflexión y acción colectiva.
El término potenciación, utilizado por algunos autores, refleja parcialmente el proceso, ya que se
refiere a aumentar capacidades existentes. Sin embargo, Montero prefiere el término
fortalecimiento, ya que considera que refleja más adecuadamente la práctica de adquirir fuerza para
transformar tanto el entorno como a uno mismo.
La noción de fortalecimiento en psicología comunitaria se enfoca en el desarrollo y transformación
de comunidades a través de la participación activa de sus miembros. Este proceso implica
empoderar a las personas, fomentando sus capacidades en un entorno colaborativo.
Mientras que el término empowerment a menudo se asocia con la entrega de poder por parte de
otros, el fortalecimiento se concibe como un proceso colectivo en el que los individuos se convierten
en actores que controlan su vida y transforman su entorno. Autores como Francescato y Rappaport
destacan la importancia de la participación y el control comunitario.
En resumen, el fortalecimiento es el proceso mediante el cual los miembros de una comunidad
desarrollan capacidades y recursos para gestionar su vida y entorno, con un enfoque en el
compromiso, la conciencia y la identidad social.

• el fortalecimiento se logra a través de un proceso colectivo, en el cual se participa con


beneficio para el grupo y para sus miembros, que incluye la posibilidad de apoderarse de bienes
o de servicios no sólo para provecho personal;
• implica alcanzar cierta cuota de poder y es visto como un logro de la reflexión, conciencia y
acción de las personas interesadas;
• significa que las personas se hacen fuertes para transformar su entorno, transformándose a sí
mismos al mismo tiempo;
• supone aumentar y enfatizar cualidades o capacidades personales.
Así también, se entiende por fortalecimiento el proceso mediante el cual personas,
organizaciones y comunidades adquieren o potencian la capacidad de controlar o dominar sus
propias vidas o el manejo de asuntos y temas de su interés.
El proceso de fortalecimiento comunitario requiere condiciones adecuadas, ya que es difícil llevarlo a
cabo en contextos de sometimiento o marginalidad. Existen tres componentes que influyen en este
proceso:

1. Componentes intrapersonales: Se refieren a la percepción que las personas tienen sobre su


capacidad para influir en los sistemas sociales y políticos, influenciados por experiencias personales
y sociales.

2. Componentes interactivos: Se centran en las interacciones entre personas y su entorno, lo que les
permite adquirir conocimientos y herramientas para plantear problemas y tomar decisiones.

3. Componentes comportamentales: Incluyen acciones específicas que se llevan a cabo para influir en
el ambiente social y político, como participar en organizaciones comunitarias.

Además, el fortalecimiento se basa en valores como la autodeterminación, la justicia distributiva y la


participación democrática. El proceso es tanto individual como grupal, comenzando por la
identificación de necesidades y el desarrollo de un sentido de pertenencia a la comunidad. Esto lleva
a una observación reflexiva y a la capacidad de traducir ideas en acciones efectivas mediante la
construcción de estrategias y recursos.

Como proceso, el fortalecimiento resulta una construcción realizada por actores sociales, a
través de un tiempo, en el que los individuos, los grupos y la comunidad toda, van sufriendo
transformaciones que modifican su modo de percibir y pensar la realidad y que, por lo tanto,
modifican sus modos de participar y actuar en la misma.

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