0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas3 páginas

Práctica 2

Cargado por

ursulamartin00
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas3 páginas

Práctica 2

Cargado por

ursulamartin00
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

PRÁCTICA 2. Actitudes sexistas.

Informe sexismo.

A. Respuestas a las cuestiones 1,2 y 3.


Respecto a la actitud a los varones H y J, en sendos casos la puntuación es 0, es decir,
negativa - desfavorable.
Paralelamente, pienso que H y J podrían ser la misma persona muy probablemente
(puntuación 6), ¿por qué? Ninguno de los dos hombres perciben a las mujeres como un igual,
sino que ambos sienten que sobre las mujeres se puede opinar, y tienen el poder para decidir
cómo estas han de ser “sensibilidad moral más desarrollada que los hombres” “muchas
mujeres hacen a los hombres demandas poco razonables” “no aprecian todo lo que los
hombres hacien por ellas” (muestra de cómo no se ha de ser) y que han de hacer con ellas “el
hombre adora a la mujer” “ve a las mujeres como necesitadas de la protección masculina y
merecedoras de un tratamiento especial”. Por tanto, los dos sujetos han creado un arquetipo
de cómo las mujeres tienen que ser y cómo ha de ser su relación con el otro sexo, lo cual
denota sexismo y una creencia de superioridad.
Por otro lado, como se ha comentado, ambos hombres manifiestan ser sexistas, la diferencia
está en cómo lo hacen, dado que mientras el varón H actúa de manera más hostil y agresiva,
el varón J lo muestra de forma más benevolente. Este contraste actitudinal se ve potenciado
por el comportamiento de la mujer, ya que H expresa esa agresividad directa con las mujeres
que actúan totalmente diferente a como él entiende que ha de comportarse una mujer, y J
alaba a las mujeres que sí que encajan en el arquetipo de mujer “buena”: sumisa, callada,
focalizada en agradar al hombre, débil, etc. De este modo, nuevamente H y J podrían ser la
misma persona, pues tanto en el sexismo hostil como en el benevolente subyace la misma
premisa: ser sexista, solo que su aparición se ve moldeada en función de el grado de
transgresión de la norma de género por parte de la mujer.

B. Resultados obtenidos tras la realización de los cuestionarios sobre sexismo presentados.


¿Qué tipo de sexismo se refleja en el pensamiento de H? ¿Y en el de J?

Cuestionario Escala de Neosexismos de Tougas, Brown, Beaton y Joly (1995).


- Resultado → 1,45 ( escala 1-7)
Cuestionario ASI: sexismo ambivalente.
- Sexismo Hostil: 0
- Sexismo Benévolo: 0 → Escala 0-5
- Sexismo Ambivalente: 0
Por otra parte, puede apreciarse cómo el pensamiento de H refleja un sexismo hostil, al ser más
agresivo, discriminatorio, denotar un mayor desprecio, y manifestar todos estos sentimientos de una
forma directa y clara. En cambio, J, expone un sexismo benevolente al cubrir su rechazo hacia la
mujer con la sobreprotección y la idealización de estas.

C. Relaciona y reflexiona sobre los resultados que has obtenido en los cuestionarios y la
situación social actual. Es decir, ¿piensas que tus resultados en los cuestionarios se
pueden extrapolar a la mayoría de la población?

Considero que mis resultados no son extrapolables a la mayoría de la población porque no


hay una educación feminista e igualitaria plural, sino que el sistema que impera y nos educa
es patriarcal y en consecuencia nos moldea en relación a sus esquemas, los cuales son
sexistas. De este modo, algunos ítems del cuestionario como “Las personas no pueden ser
verdaderamente felices en sus vidas a menos que tengan pareja del otro sexo”. Salir de estas
premisas conlleva un esfuerzo, una “reconstrucción” pues es necesario cuestionarse aquello
que se conoce, su impacto en las personas, en nosotras mismas, y querer involucrarnos en
construir un mundo más justo. Sin embargo, las ideas sexistas con las que se nos han educado
están muy arraigadas ya que nos socializamos conforme a estas, por lo que a pesar de
trabajarlas, es muy complicado que desaparezcan plenamente, pero sí que pueden ser
detectadas.
Por otro lado, es más probable que las mujeres, como mujeres y víctimas directas de esta
realidad, nos sintamos más sensibilizadas y en consecuencia actuemos en contra de estos
pensamientos y actitudes sexistas. No obstante, no hay unas herramientas ni formación
general accesible para toda la ciudadanía, por ejemplo en la escuela, por lo que requiere de
ese esfuerzo, voluntad o incluso obligación, cuando una es víctima de estas actitudes.

Paralelamente, en la actualidad están adquiriendo poder, entre la juventud y personas adultas,


grupos políticos que promueven ideas sexistas y focalizan sus acciones en desacreditar la
lucha feminista. Estas pueden observarse en algunos ítems como “Las mujeres feministas están
haciendo demandas completamente irracionales a los hombres” o “ En el fondo, las mujeres
feministas pretenden que la mujer tenga más poder que el hombre “ “Debido a la presión social,
muchas empresas contratarán a mujeres poco cualificadas” “Con el pretexto de pedir “igualdad”,
muchas mujeres buscan privilegios especiales, tales como condiciones de trabajo que les favorezcan a
ellas sobre los hombres.
Por último, y como conclusión, considero que me queda mucho por aprender, y sigo teniendo
conductas y pensamiento sexistas interiorizados, pero aun así, muchas veces siento que estoy
dentro de una “burbuja” en una “zona segura” con mis amigas.

También podría gustarte