Úrsula Martín, 4ºF
Hábitat, territorio y Medio Ambiente.
Consumo crítico.
Con el objetivo de analizar de forma crítica mi consumo, realicé un seguimiento de los bienes
y servicios que usé durante el viernes 23 de septiembre.
Desde el inicio del día comienza el consumo, dado que por la mañana al levantarme bebí
agua y escuche música mientras me preparaba y me tomaba el desayuno. En todo este
periodo utilicé agua, un vaso de cristal, el móvil, cascos inalámbricos, leche, café, pan para
tostar, muesli, mantequilla de cacahuete, una taza de cristal, cuchara, el microondas, la sartén
para las tostada, luz y gas. Y volví a usar agua, jabón y un estropajo para lavar todos los
utensilios. Después, fui a correr y necesité ropa de deporte y top deportivo, además de los
cascos y el móvil para escuchar música. Al regresar a casa me duché, por lo que volví a
consumir agua, gas, champú, jabón, crema hidratante, espuma para el pelo, serum para la
cara, crema de cara, peine, toallas (pelo y cuerpo), chanclas, altavoz con música del móvil,
secador (luz), y ropa para vestirme (vaquero, camiseta, sudadera, zapatillas).
Este fin de semana lo iba a pasar en casa, por lo que tuve que viajar en coche hasta Teruel.
Llegué y comí en casa, pero era un día especial al celebrar el cumple años de mi madre, por
lo que la comida fue excepcional (Pulpo A La Gallega, Queso, Champiñones Con Jamón,
Tarta, Lechuga, Tomate, Zanahoria).
A lo largo de la tarde usé el ordenador tanto para ver una serie como para cosas de la
Universidad, y durante este tiempo tuve que cargar el ordenador por lo que gasté luz, y
escuché música ( cascos). Por último, cené pizza ( pizza, horno, luz).
Cabe mencionar que durante todo el día el uso del móvil, aunque no lo mencione
directamente, es algo recurrente (en el coche, cuando me levanto, después de correr, después
de comer, etc.)
¿Cómo ha sido mi consumo? Apreciando lo anterior, desde una perspectiva más crítica,
considero que hay cosas como la comida o el uso del ordenador o del móvil que podrían
reducirse. La comida fue abundante y requirió de bastante electricidad, aunque también es
cierto que fue por una ocasión especial y la mayoría de productos eran vegetales. Por tanto, al
no ser algo recurrente ni haber una abundante presencia de carne opino que no es algo muy
alarmante. Sin embargo, si hubiese sido más reducida, mi calidad de vida hubiera sido la
misma ya que lo importante era juntarme con mi familia, disfrutar de la compañía, y no tanto
lo que se come o lo que hay en la mesa. Esto demuestra cómo se tiende a valorar más lo
material de una forma inconsciente, porque a pesar de que lo que me importaba era estar con
mi familia, también me motivaba que hubiera una comida especial, pasando esto a tener el
Úrsula Martín, 4ºF
Hábitat, territorio y Medio Ambiente.
protagonismo. Respecto al desayuno, no aprecio un consumo irresponsable, dado que para
poder realizar después una actividad física necesito nutrientes, y me aporta calidad de vida
desayunar bien y consistente. No obstante, soy consciente de que si tuviera menos o no
tuviese la capacidad de poder adquirir esos productos, no me ocurriría nada, por lo que se
demuestra que no es algo vital.
Por otro lado, el uso del móvil podría reducirlo, dado que en muchas ocasiones le dedicó un
tiempo innecesario que podría estar invirtiendo en mi, en mi familia o en cualquier otro
aspecto. Tratar de no tener tan monitorizado su uso; quedarte sola y usarlo, ir a mirar la hora
y hacer otras cosas, aburrirte y usarlo, etc.
Finalmente, el uso del coche podría haberse minimizado viajando en blablacar con 3 personas
más, ya que solo viajé con una compañera.
Cabe mencionar que tanto por la tarde como por la noche a pesar de en principio haber
planificado “salir a tomar algo” reflexioné sobre su utilidad, y decidí dar únicamente un
paseo, puesto que la compañía y el ocio iba a ser equitativo. Paralelamente, el impacto sobre
mi vida iba a ser mejor, puesto que me iba a mover y no iba a gastar dinero que podía ser
invertido en algo más provechoso. Del mismo modo, para el aseo pueden apreciarse bastantes
productos (espuma, crema hidratante, crema de cara, serum, etc.), trato de que sean veganos o
respeten el medio ambiente, aunque no siempre es posible debido al precio de estos
productos. Sería posible eliminar alguno, pero a día de hoy me ayudan también a verme bien
al influir en el aspecto de mi pelo o en la salud de mi piel, lo cual repercute en mi
autoconcepto y autoestima. Empero, vuelvo a ver como son cosas que pienso y veo como
“necesarias” porque puedo acceder a ellas, mientras que si no fuese el caso tal vez no les
daría importancia y no las consumiría.
A modo de conclusión, mi consumo en un día no es alarmante, pero sí que está influenciado
por la sociedad de consumo y la necesidad de tener y producir, dado que como se ha
comentado hay aspectos que podrían trabajarse o minimizarse y no habría ningún efecto
negativo sobre mi vida. Pues esta transcurriría de la misma manera.
Por otra parte, creo que plasma en cierto modo mi consumo general, ya que no suele salir de
lo que hice el viernes, pese a que puede haber variaciones (merienda más “golosa”, tomar
algo, compra en mercadona). En base a todo lo expuesto, se observa relación con mi huella
ecológica (3 tierras), la cual estaba marcada principalmente por la vivienda y la alimentación.