Análisis del Field Goal en Baloncesto
Análisis del Field Goal en Baloncesto
2020
TESIS DOCTORAL
PROGRAMA DOCTORADO DE EDUCACIÓN
2020
AGRADECIMIENTOS
Me resulta obligatorio nombrar a José Luis, mi padre. El doctorado es algo que siempre
he tenido en mente, pero por unas razones u otras siempre había encontrado una excusa,
porque es lo que eran, para posponerlo. Ver su fuerza, su lucha y sus ganas de vivir me
hizo replantearme mi forma de ver la vida y me decidí a dar este gran paso. No por
motivos laborales o económicos, tan solo por mi (y en parte por él), por disfrutar del
proceso, por aprender, por conocerme un poco mejor, por saber gestionar mi tiempo, por
aprender a afrontar la frustración, el cansancio… en definitiva, por crecer como persona.
Gracias a Esther por ser mi apoyo, en lo bueno y en lo malo. Por saber frenarme cuando
me acelero y por ser esa mano que me empuja cuando ya no quedan fuerzas para seguir
adelante. Ella me da ese equilibrio y, sobre todo, me hace feliz, el verdadero objetivo de
esta vida, pues el resto de aspectos son medios para llegar a ella.
También quiero dedicar unas palabras para todos esos grandes profesores que en distintas
áreas del conocimiento y etapas de mi vida me han aportado algo más allá de valiosos
conocimientos teóricos y prácticos. Hablo de esos profesores que fomentan tu espíritu
crítico, tu curiosidad y te hacen madurar integralmente.
Para acabar, creo que los éxitos en la vida se consiguen con esfuerzo y dedicación, no hay
duda, pero me habría sido imposible sin todas esas personas que me han hecho ser lo que
soy. No he escrito sus nombres en estas líneas, pero os aseguro que buena parte de este
éxito es suyo.
Figura 15.- Resultado del FG dentro de cada zona del campo ……..….... 037
Figura 16.- % FG según resultado dentro de cada zona del campo …....... 039
Figura 17.- % FG según zona del campo de cada resultado …………...... 040
Figura 18.- Franja de posesión del FG dentro de cada zona del campo .... 041
Figura 23.- % tipo de FG dentro de cada zona del campo ………...….... 045
Figura 26.- % FG con el marcador en contra según zona del campo ...... 047
Figura 27.- % FG con el marcador a favor según zona del campo …...... 047
Figura 28.- % FG entre las variables zona del campo y precedente ….... 048
Figura 30.- FG según QT dentro de cada zona del campo ………...….... 052
Figura 31.- % de FG tras [Link] según zona del campo ………...….... 054
Figura 32.- % de FG en última jugada según zona del campo ……......... 054
Figura 43.- % de resultados (+) y (-) del FG según el marcador ……..... 063
Figura 44.- % de los resultados del FG dentro de cada precedente …..... 065
Figura 45.- % de los precedentes del FG para cada resultado ………..... 066
Figura 68.- % de FG según tipo de tiro dentro de cada precedente ……. 087
Figura 69.- % de FG según precedente dentro de cada tipo de tiro ……. 088
Figura 74.- % de FG según tipo de tiro dentro de cada [Link] ……. 092
Tabla 6.- Valoración del coeficiente Kappa (Landis y Koch, 1977) …..... 029
Tabla 16.- % de FG entre las variables zona del campo y resultado …..... 037
Tabla 17.- % FG con resultado positivo y negativo dentro de cada zona
Tabla 18.- % FG según zona del campo y efectividad en cada una ..…… 038
Tabla 19.- % FG según resultado dentro de cada zona del campo ..…...... 039
Tabla 20.- % FG según zona del campo de cada resultado ..…………..... 040
Tabla 23.- % de FG entre las variables zona del campo y tipo de tiro ...... 044
Tabla 24.- % tipo de FG dentro de cada zona del campo ..…………….... 044
Tabla 25.- % de cada tipo de FG según zona del campo ..……………..... 046
Tabla 27.- % de FG entre las variables zona del campo y precedente ...... 048
Tabla 28.- % de precedente del FG dentro de cada zona del campo ……. 049
Tabla 29.- % de cada precedente del FG según zona del campo ..………. 049
Tabla 32.- % de FG entre las variables zona del campo y QT .................. 052
Tabla 33.- % de FG según QT dentro de cada zona del campo ................. 053
Tabla 34.- % de FG de cada m. especial según zona del campo ……....... 054
Tabla 35.- % de FG entre las variables resultado y tiempo de posesión ... 056
Tabla 37.- % de FG según resultado dentro de cada franja de posesión ... 057
Tabla 38.- % de FG con resultado (+) y (-) de cada franja de posesión .... 058
Tabla 39.- % de FG entre las variables resultado y tipo de tiro ................. 059
Tabla 40.- % de FG con resultado (+) y (-) dentro de cada tipo de tiro …. 060
Tabla 42.- % de FG de cada posible resultado según tipo de tiro .............. 062
Tabla 46.- % de los resultados del FG dentro de cada precedente ............ 065
Tabla 47.- % de los precedentes del FG para cada resultado .................... 066
Tabla 48.- % de FG con resultado (+) y (-) según jugadores implicados .. 067
Tabla 55.- % de FG según resultado dentro de cada momento especial ... 072
Tabla 68.- % de FG entre las variables tipo de tiro y precedente ……...... 086
Tabla 69.- % de FG según tipo de tiro dentro de cada precedente ……… 087
Tabla 70.- % de FG según precedente dentro de cada tipo de tiro ……… 088
Tabla 74.- % de FG según tipo de tiro dentro de cada [Link] ………. 092
Tabla 80.- % de FG según QT dentro de cada situación del marcador ..... 097
Tabla 81.- % de FG entre las variables precedente y jugadores
Tabla 91.- % de FG según zona del campo por género ………………..... 111
Tabla 99.- % de FG según zona del campo por localización ………...….. 114
Tabla 100.- % de FG según resultado por localización ……………..…... 114
Tabla 107.- % de FG según zona del campo por género en EU ………… 117
Tabla 115.- % de FG según zona del campo por género en EEUU ……... 120
Tabla 118.- % de FG según tipo de tiro por género en EEUU ………….. 120
o Dentro-fuera: termino que hace referencia al pase interior al poste bajo (dentro),
tras el cual el pasador se abre para generar espacio al jugador con balón. En caso de
que la defensa se cierre sobre el hombre con balón, creando espacio al jugador exterior,
el balón se vuelve a sacar mediante un pase para aprovechar el espacio generado
(fuera).
o Extra pass: literalmente, “pase extra”. Se trata de la realización de un pase más para
generar la mejor posición ofensiva en la realización del lanzamiento.
o Finta: se trata de la realización de un movimiento de engaño simulando que se va a
realizar una acción sin llegar a realizarla, tratando así de confundir al defensor y sacar
ventaja.
o Home advantage: término que hace referencia a la ventaja del equipo local sobre
el visitante por el hecho de jugar en su propio campo.
o Línea de pase: dícese de la recta imaginaria entre el atacante con balón y el resto
de los atacantes.
o Palmeo: lanzamiento a canasta mediante un toque con una o dos manos sin llegar a
agarrar el balón. Suele ejecutarse tras rebote.
o Pivote: Movimiento técnico que consiste en el giro del cuerpo sobre un apoyo (pie
de pivote), el cual se mantiene en contacto con la cancha.
o Reverso: gesto técnico en el que el atacante pivota sobre el pie más cercano al
defensor de tal forma que gira sobre él, arrastrando el balón con la mano más alejada
y protegiéndolo con el cuerpo, para cambiarlo una vez superado a la otra mano, que
pasa a ser la más alejada del defensor.
o Trap: término defensivo que se utiliza para denominar a la defensa en 2x1 al jugador
con balón. Tiende a utilizarse aprovechando también las líneas del campo y las
limitaciones reglamentarias como los 8 segundos para pasar de medio campo o la
norma de campo atrás.
o Triple amenaza: concepto que hace referencia a la posición básica del atacante
con balón desde la cual puede realizar tres acciones: pase, lanzamiento o bote.
Conducción de balón
(dribling) Lanzamiento Finta de lanzamiento
R
Bloqueo Pivote Rebote
Obstáculos
E
Entrenador
Medio campo Campo completo
IV. RESUMEN
Tras el análisis, combinación y comparación de las distintas variables (zona del campo,
periodo de juego, tiempo de posesión, precedente, jugadores implicados,
ventaja/desventaja, tipo de tiro, momento especial y resultado de la acción) se han
obtenido resultados con gran importancia táctica. Las zonas centrales del campo son
desde las que más FG se ejecutan, siendo la zona 1 la que mayor porcentaje de tiros y
eficacia muestra. En cuanto a la posesión, la franja intermedia (9-16) es la más utilizada
por ser el equilibrio entre la precipitación y la presión por el límite temporal, de hecho,
en la última franja de posesión (0-8) es donde peores porcentajes de eficacia se observan.
Según avanzan los periodos se van realizando menos FG y el ritmo de juego se enlentece
realizando posesiones más largas. Por otro lado, los precedentes más efectivos para la
realización de un FG son el contraataque, el robo y el rebote; a pesar de lo cual, los más
utilizados son la jugada personal, el pase y el bloqueo directo. En cuanto a la intervención
directa con el balón, el baloncesto actual podría resumirse en acciones de 2x2 o 3x3.
Nuestro estudio quiere caracterizarse por el rigor de sus implicaciones teóricas, pero al
mismo tiempo y de modo convergente también por una extraordinaria sensibilidad y
atención investigadora en torno a sus aplicaciones prácticas. Por ello, estos resultados de
primera magnitud, junto con otros hallazgos científicos mostrados a lo largo de todo el
estudio, han sido posteriormente aplicados en una batería de ejercicios para mejorar
aquellos puntos clave o más determinantes dentro del juego en relación al tiro de campo.
El modelo de enseñanza utilizado deberá ser constructivista, buscando con ello el
entendimiento de la lógica interna del juego mediante una intervención reflexiva, lo cual
generará jugadores más autónomos con una buena capacidad de adaptación y toma de
decisión ante situaciones variables o distintos estímulos. Estos ejercicios deben ser
entendidos como un planteamiento teórico-práctico para la adquisición de unos
conocimientos y/o habilidades, no siendo por tanto inmutables, sino una base o idea
inicial sobre la que podremos “jugar” a través de distintas premisas o modificaciones en
busca de los objetivos que deseemos trabajar.
ABSTRACT
The present thesis exposes the problem, the analysis - trying to overcome the quantitative
dimension - and the results of the research carried out to find out and explain the influence
of the variables involved in the tactical dimensions of field goal, including the perspective
of gender, with the purpose of contributing to improve the theory and practice of
basketball. The sample consists of 15,485 analyzed events belonging to 212 matches of 6
leagues (NBA, WNBA, ACB, Women's League, Euroleague and Euroleague Women)
during the 2017/2018 and 2018/2019 seasons. Variables at the behavioral, contextual and
evaluative level were evaluated, thus collecting all the relevant information regarding the
analyzed move. The observation method has been proven valid and reliable through the
calculation of the kappa index at the inter and intra-observer level.
After the analysis, combination and comparison of the different variables (area of the
field, playing period, time of possession, precedent, players involved,
advantage/disadvantage, type of shot, special moment and result of the action), results
with great tactical importance have been obtained. Most FG are executed from the central
areas of the field, being zone 1 the one that shows the highest percentage of shots and
efficiency. Regarding possession, the intermediate time interval (9-16) is the most used
as it is the balance between precipitation and pressure due to the time limit, in fact, the
last possession interval (0-8) is where the worst efficacy percentages are observed. As the
periods progress, less FG are attempted and the pace of the game slows down with longer
possessions. On the other hand, the most effective plays that precede a successful FG are
the counterattack, interception and the rebound; despite this, the most common are the
personal play, the pass and the direct block. As for direct intervention with the ball,
current basketball could be summarized in actions of 2x2 or 3x3.
Our study wants to be characterized by the rigor of its theoretical implications, but
concurrently by an extraordinary sensitivity and a thorough investigation regarding its
practical applications. For this reason, these first-rate results, along with other scientific
findings shown throughout the study, have been subsequently applied in a battery of
exercises to improve those key or most determining points in the game in relation to field
goal. The teaching model applied must be constructivist, thereby seeking an
understanding of the internal logic of the game through a reflective intervention, which
will generate more autonomous players with a better adaptation and decision-making
capacity when faced with variable situations or different stimuli. These exercises should
be understood as a theoretical-practical approach for the acquisition of knowledge and/or
skills, not being therefore immutable, but a base or initial idea on which we can "play"
through different premises or modifications in search of the objectives we want to work
on.
1. INTRODUCCIÓN
Somos conscientes de que estos patrones o dinámicas no son imperecederos, pues con el
paso del tiempo la propia evolución del baloncesto, ya sea por cambios normativos, por
las mayores capacidades técnico-tácticas de los jugadores, las variaciones
antropométricas de los mismos u otros factores influyentes en el juego, derivarán en otros
patrones o dinámicas. Lo que es evidente es que estos cambios no serán inmediatos, ni
drásticos, pero debemos de ser conscientes de su existencia para poder avanzar en su
estudio de forma paralela a la evolución que el deporte sufra.
1
apreciando sus aspectos más positivos y también los más negativos. Considero que el
deporte en el ámbito educativo es una herramienta con un tremendo valor, ayudando en
la transmisión de valores y en el desarrollo físico, psíquico y social de las personas.
Debemos recuperar esta esencia educativa y lúdica del deporte, y alejarnos de las
contaminaciones económicas o políticas que se dan en la élite, y cuyas raíces van
extendiéndose por todo el tejido estructural del deporte como si de una infección se
tratara. Como recoge Gómez (2013), “El riesgo de politización del deporte, debido al gran
impacto social que éste tiene en el imaginario colectivo, es que se acrecienten las
diferencias nacionales y regionales, pudiendo derivar en conflictos violentos entre las
aficiones” (p.610).
En este mismo sentido, la Unión Europea ya reconoció la influencia positiva del deporte
en la salud, la educación y la cohesión social, convirtiéndolo en un instrumento
valiosísimo para la formación de una sociedad mejor. A través de la Comisión Europea
(2007) se redactó el Libro blanco del deporte, el cual sirve como orientación estratégica
para evitar el racismo y la violencia en el deporte, aprovechando su potencial cultural e
integrador. A estas motivaciones responde, en definitiva, el planteamiento y trazado final
de nuestro trabajo.
2
2. MARCO TEÓRICO
Uno de los primeros escollos que hemos tenido que solventar y que queremos plantear
con todo tipo de cautelas, se refiere a la precisión conceptual del deporte y a sus obligadas
relaciones con el ambiente social, cultural e incluso político en el que se practica. La
palabra deporte es usada indiscriminadamente para hacer referencia a cualquier actividad
física, ejercicio o deporte, y la cuestión es que hay diferencias claras entre cada uno de
esos términos. Actividad física hace referencia a cualquier movimiento musculo
esquelético que conlleva un gasto energético más allá del metabolismo basal, mientras
que el ejercicio físico necesita de una planificación, estructuración y repetición en busca
de un objetivo concreto. Por su parte, la definición de deporte presenta una gran
complejidad por la gran cantidad de aspectos de los que consta, de hecho, autores como
Olivera (2006) defienden la indefinibilidad de este concepto dada su dimensión cultural,
realidad social y complejidad simbólica a pesar de los muchos intentos por parte de
distintas entidades o autores de definirlo. Su definición más aceptada advierte de la
necesidad de competición, reglamentación y clasificación para determinar un ganador,
incluso hay quien considera que debe de estar institucionalizado a través de una
federación para considerase como tal.
Lo cierto es que el deporte y el ocio han sido una herramienta clave en el proceso de
civilización (Elias y Dunning, 1992), aumentando progresivamente el interés en su
3
estudio, convirtiéndose indiscutiblemente en la actualidad en una herramienta clave a
nivel social, cultural y educativo. Se trata de una pieza esencial en el entramado social,
prueba de ello es su presencia en la Constitución española, donde se recoge “Los poderes
públicos fomentarán la educación sanitaria, la educación física y el deporte. Asimismo
facilitarán la adecuada utilización del ocio” (art. 43.3 CE), recogiéndose también
competencias por parte de las CCAA dentro de esta importante materia con la “promoción
del deporte y de la adecuada utilización del ocio” (art. 148.1.19 CE). En el caso concreto
del deporte en España he de destacar los trabajos de Otero (2003) y García (2006), los
cuales recogen la evolución del deporte en España durante el primer tercio del siglo XX;
y finales del XX y comienzo del XXI respectivamente.
Cagigal (1975) diferenciaba entre tipos de deporte haciendo referencia a términos como
deporte-espectáculo, deporte-juego y deporte-salud entre otros, dejando ver cómo pueden
darse distintas perspectivas del deporte en función de los resultados buscados con la
práctica del mismo. Dentro del denominado deporte-espectáculo señalaba que tiene unas
funciones básicas como el ocio pasivo y el contacto social, la profesionalización, el
trabajo y rendimiento, y por último, una función política. El deporte ha sido utilizado
como herramienta política, siendo moldeado y adaptado por todos los sistemas políticos
en función de sus intereses (Olivera, 2006), usado en ocasiones como cortina de humo
para situaciones de inestabilidad social, económica o política; una versión moderna del
pan y circo.
La politización, por tanto, del deporte está en los orígenes del mismo. Este el caso
que queremos analizar. Los gobiernos descubrieron en el deporte un potente
canalizador propagandístico de sus ideologías y los medios de comunicación que
cubren la actualidad deportiva emplean connotaciones políticas en sus
informaciones. (Gómez, 2013, p.603)
Pero más allá de toda esta complejidad, su estudio, al igual que en todas las ciencias, y
sea cual sea el paradigma en el que se sustente, debe basarse en el método científico con
una metodología adecuada al área de análisis. Según la RAE (s.f.) un paradigma es una
“teoría o conjunto de teorías cuyo núcleo central se acepta sin cuestionar y que suministra
la base y modelo para resolver problemas y avanzar en el conocimiento” (definición 2),
4
y si nos basamos en un ámbito más específico, Bonvecchio de Aruani y Maggioni (2006)
recogen: “Kuhn, T. S. (1962) define paradigma como “un conjunto de suposiciones
interrelacionadas respecto del mundo social, que proporciona un marco filosófico para el
estudio organizado de este mundo”” (p.28).
Hoy en día son tres los más aceptados, el paradigma cuantitativo, el cualitativo y un
tercero que es la mezcla de ambos. El paradigma cuantitativo, está más destinado a una
rigurosa recopilación de datos sobre la cual poder generalizar un resultado. Un claro
ejemplo de esto sería la estadística, la cual ha sido la tendencia más utilizada en
baloncesto, y aún lo sigue siendo. Por el contrario, el paradigma cualitativo ya no busca
cuantificar, medir, registrar; si no analizar el contexto, extrayendo una interpretación lo
más veraz posible del hecho en sí.
Estas dos teorías tienen puntos débiles. En cuanto a la primera, se trata de simples datos,
números en frio sin ningún contexto. Estos datos “deslavados” omiten cierta información,
la cual puede ser de vital importancia, más aún si hablamos del ámbito deportivo,
concretamente de un deporte de oposición-colaboración como es el baloncesto. Morante
(2009) afirma que para realizar un buen análisis táctico no debe de usarse la estadística
convencional, pues en la mayoría de ocasiones su análisis se centra en indicadores que
carecen de significación táctica, o al menos, esta es cuestionable.
Anguera et al. (2011) recogen 8 posibles diseños (figura 2) en función de dos diámetros
y dos circunferencias. El diámetro horizontal hace referencia a la temporalidad, desde
algo puntual hasta un seguimiento a lo largo del tiempo; el vertical, a las unidades
objetivo, desde una unidad concreta como podría ser un jugador, hasta todos los
intervinientes en una jugada; y por último, las circunferencias a la dimensionalidad,
diferenciando entre estudios con tan solo un nivel de respuesta como objetivo, con otros
6
en los que se da más de uno.
7
A la hora de usar un determinado paradigma o diseño observacional en el ámbito
deportivo debemos de tener en cuenta si se trata de una modalidad individual o colectiva.
Las diferencias entre los deportes individuales y colectivos han sido estudiadas desde
distintas perspectivas, principalmente psicológicas (García et al., 2013a; Benítez et al.,
2013; García, 2016; González-García y Pelegrín, 2016; Almeida, 2017; Sáez y Ocampo,
2019), pero también desde otras como técnicas (Pradas y Reverter, 2011) o fisiológicas
(Prieto, 2015). En cuanto al estudio de la táctica, no se da esa diferenciación, pues en los
deportes colectivos también se da la táctica individual. Para Patiño y López-Barrajón
(1998) todas las acciones en deportes colectivos están determinadas por una respuesta
táctica, pues el jugador debe dar solución a la conducta de ejecución, al ajuste mecánico
en cuanto a eficacia y eficiencia, y a la conducta de decisión en función de las variables
o estímulos intervinientes.
8
Centrándonos en el baloncesto, este se encuentra entre los deportes más practicados del
mundo, y en el caso concreto de España, se trata del segundo deporte con más licencias
deportivas tras el futbol
(figura 4). Según los datos
extraídos de la base de datos
del MUCD, en 2019 en
España había 385.635
deportistas federados en
baloncesto, de los cuales
252.708 eran hombres y
132.927 mujeres. Resulta
curioso que, a pesar de esta
gran diferencia entre el
número de federados según
sexos, el número de
deportistas de alto nivel
(DAN) no difiere tanto,
sumando 145 en el caso de los hombres y 136 en el caso de las mujeres.
Esta evolución ha generado una complejidad normativa, que junto con la poca dificultad
en la consecución del objetivo (canasta), limita enormemente la intervención de la
casualidad en el juego. En los deportes con tanteo bajo y una normativa más laxa, como
podría ser el caso del futbol, la influencia de la casualidad toma mayor importancia
(Ferreira et al., 2009). Esta complejidad en el juego ha hecho que el baloncesto sea uno
de los deportes colectivos más estudiados, pero, históricamente, la mayoría de estos
estudios se han centrado en un análisis puramente estadístico. Se han dado estudios en
9
relación a numerosas temáticas como aspectos biomecánicos (Rojas et al., 2000; Vaquera
et al., 2002; Guerra et al., 2018 ), de preparación y acondicionamiento físico (Sánchez,
2007; Freyre y Fernández, 2009), fisiológicos (Vaquera et al., 2008, 2018; Calleja-
González et al., 2016), del home advantage (De Rose, 2004; Carron et al., 2005; Gómez
et al., 2007b; Pojskić et al., 2011), del tiro libre (Garzón et al., 2011; López y Jiménez,
2013; Pinto et al., 2018; Collado-Mateo et al., 2019), de los momentos críticos (Sampaio
et al., 2006; Navarro et al., 2009, 2012, 2017), de las lesiones (Sánchez y Gómez, 2008;
Teramoto et al., 2017; Bonato et al., 2018; Policastro et al., 2019), de la toma de
decisiones (Iglesias et al., 2005; Gómez y Lorenzo, 2006; Jiménez, 2007, 2017) y muchos
otros áreas de interés. La consecución de la victoria es el objetivo principal en todo
deporte, por lo que muchos de los estudios realizados buscan los factores influyentes en
el resultado final a través de la comparación entre los equipos ganadores y perdedores
(Trninić et al., 2002; Gómez et al., 2007b; Gómez et al., 2008; Csataljay et al., 2009;
Lorenzo et al., 2010; García et al., 2013b).
El FG, como acción necesaria para la consecución de puntos, y por tanto factor
directamente relacionado con la victoria, ha sido la acción del juego más estudiada en
baloncesto. Como recogen Ibáñez et al. (2009a), ha sido estudiado desde diferentes
enfoques, “biomecánicos (Robbins, Wheat, Irwin & Bartlett, 2006; Rojas, Cepero, Oña
& Gutiérrez, 2000), psicológicos (Al-Abood, Bennett, Hernández, Ashford & Davids,
2002; Dezman, Trninic & Dizdar, 2001; Geisler & Leith, 2001) y hasta fisiológicos
(Woolstenhulme, Bailey & Allsen, 2004)” (p.40). Todos ellos siguen una línea muy
analítica, girando en torno a una única categoría o variable influyente en el lanzamiento.
Por ello, ciertos autores, entre los que se encuentra Ibáñez, tratan de abordar el estudio de
los FG de forma más global, de forma multifactorial, teniendo así en cuenta factores
temporales, espaciales, grados de oposición... (Ibáñez et al., 2007; Ibáñez et al., 2009a).
“El lanzamiento a canasta es el gesto supremo del baloncesto y constituye el punto final
de una serie de actos motores, individuales y/o colectivos, destinados casi siempre a
conseguir realizarlo con las mejores condiciones posibles” (Patiño y López-Barrajón,
1998, p.39). Esa dimensión multifactorial inherente a los deportes colectivos de
colaboración-oposición, al tratarse de situaciones variables, hace necesario que al gesto
técnico vaya acompañado de una toma de decisión que trata de dar la mejor respuesta
posible a las distintas incógnitas surgidas: ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde?...
11
3. OBJETIVOS
El objetivo principal del presente estudio es identificar y analizar todas aquellas variables
a nivel contextual y evaluativo influyentes en los FG en baloncesto para así poder inferir
el grado y el modo de influencia de estas, considerando también, cuando resulta
pertinente, la perspectiva de género.
Con carácter aplicado, asumimos también como objetivo el diseño y elaboración de una
batería de ejercicios útil y práctica mediante la cual los entrenadores podrán entrenar los
factores influyentes clave en los FG. Serán ejercicios que buscan la complejidad
contextual de una situación real de partido, mejorando así la toma de decisión y la
eficiencia del jugador, pues como recogen Ibáñez et al. (2009a) tras su análisis
multifactorial del lanzamiento en la NBA:
De igual modo, se podrá utilizar para mejorar aspectos defensivos, tratando de llevar al
atacante hacia todas aquellas variables directamente relacionadas con el fallo.
4. METODOLOGÍA
Por las razones anteriormente expuestas y de modo coherente con el estado de la cuestión
y los objetivos planteados, intentamos alcanzar el rigor necesario en nuestras decisiones
metodológicas.
12
Siguiendo el modelo metodológico de Anguera y Hernández (2013) para aumentar el
control sobre las disrupciones temporales durante la sesión de observación, todas las
unidades de observación analizadas (posesiones de cada equipo y situaciones de FG) son
completamente observables.
En la figura 6 podemos observar los diferentes pasos dentro del programa antes del
análisis de los niveles de respuesta en cada uno de los partidos. Estos pasos son la
cumplimentación de los datos generales del análisis (1), definición de las características
de la competición (2), selección de la fuente de imágenes (3), fijación de referencias o
marco temporal (4), definición de equipos y jugadores (5), fijación de variables de análisis
y sus categorías (6), definición de parámetros de dibujo sobre la cancha de juego (7),
ajuste de parámetros del cronograma de resultados (8), definición de opciones
relacionadas con los eventos registrados (9), y por último, la estrategia de competición
(10).
13
El sexto paso, la fijación de variables o niveles de respuesta (figura 7), es uno de los pasos
más importantes, pues en él se define y se desglosa cada una de ellas en distintas
categorías.
Una vez completados todos los pasos tendremos acceso al “core” del software (figura 8),
donde podremos observar, etiquetar y analizar los elementos de estudio. En el contamos
con una panel de identificación de jugadores y equipos (1), un sistema configurable de
variables de análisis (2), información gráfica de contextualización espacial (3), imágenes
de video y herramientas para su corte en secuencias (4), estadísticas de las posesiones por
equipo (5), secuencias de competición con referencias temporales y de marcador, donde
se introducen las variables y categorías de estudio (6), y una cronología de la evolución
del juego (7).
14
La muestra consta de 15.485 posesiones pertenecientes a 212 partidos de baloncesto de 6
ligas, masculinas y femeninas (NBA, WNBA, ACB, Liga Femenina, Euroleague y
Euroleague Women), durante las temporadas 2017/2018 y 2018/2019. En busca de una
homogeneidad de muestra, las 6 ligas analizadas son profesionales, pues como
demostraron Kioumourtzoglou et al. (1998), existe un mayor dominio en la predicción y
atención selectiva en los jugadores profesionales en comparación con los amateur. En esta
línea, Ibáñez et al. (2009b) también encontraron diferencias entre los equipos amateur y
profesionales a la hora de efectuar los lanzamientos en función del tipo de tiro, la distancia
desde donde se efectúan, su precedente y la presión defensiva.
15
4.1. CATEGORIZACIÓN
Tras una exhaustiva revisión teórica y un consenso con diferentes expertos en el ámbito
del análisis táctico y el baloncesto, se definieron las variables o niveles de respuesta de
estudio y sus subdivisiones en categorías, lo cual vemos recogido en la figura 9.
Tras esto, se realizó un estudio piloto en el cual se visionaron 6 partidos completos para
verificar que no se daba ninguna conducta no contemplada en dichas variables, o que
alguna de estas no recogiera de forma clara y fidedigna la realidad analizada. Esto es lo
que Anguera y Hernández (2013) denominan prueba de cautela.
16
cumpliéndose las condiciones de exhaustividad con relación a los aspectos
seleccionados como objetivo (de ahí la gran importancia de su perfecta
delimitación) y de mutua exclusividad, que implica garantía de no solapamiento.
(Anguera, 1986, p.32)
Análisis de todos los factores influyentes en la ejecución de la conducta FG. Estos factores
son: zona del campo, periodo de juego, tiempo de posesión, precedente, jugadores
implicados, ventaja/desventaja, tipo de tiro y momento especial.
17
[Link]. Zona del campo:
18
En este estudio, en cuanto al análisis de la variable espacial, se han utilizado las propias
líneas del campo y la prolongación de una de
ellas (tiro libre), tratando así de facilitar la
identificación a la hora de visualizar las acciones
(figura 11).
Aun así, con el nuevo modelo (figura 11) podría darse la situación en la cual el jugador
que ejecuta el FG justo se encuentre en la línea. En caso de ser sobre la línea de tres puntos
siempre pasará a considerarse zona interior (zona 2, 3 o 4), pues la línea está incluida en
dichas zonas por reglamento. Si se tratara de otras líneas, será la ubicación del balón como
objeto prioritario en la consecución de la canasta el que determine la zona que ha de
asignarse.
19
[Link]. Periodo de juego:
Con esta variable se asocia la ejecución del FG con el periodo (QT) en el cual se realiza,
es decir, primer, segundo, tercer o cuarto QT, ya que en los encuentros analizados no hay
ninguno con periodos extras en busca de una homogeneidad de la muestra. Con ello se
busca una posible detección de patrones, dinámicas o tendencias de juego en función del
QT.
El tiempo es un factor claramente influyente sobre la dinámica del juego en todo deporte.
“Uno de los aspectos que está siempre contemplado en los reglamentos deportivos es el
referido al control del tiempo de juego en varias de sus vertientes, como uno de los
determinantes de la lógica interna” (Lorenzo, 2000, p.13).
En este estudio, siguiendo el modelo usado por Vaquera et al. (2013), se ha usado la
división de la posesión en tres franjas o intervalos. Los intervalos de tiempo en los que se
han dividido las posesiones son 0-8, 9-16 y 17-24. Hemos de tener en cuenta que las
20
posesiones empiezan en el segundo 24, siguiendo así la dinámica del reloj de posesión
para facilitar el análisis. Otros autores como Lorenzo et al. (2003), Madejón (2002) y
Nunes et al. (2016) han realizado particiones de la posesión muy similares al modelo aquí
utilizado.
[Link]. Precedente:
De las seis categorías de la variable precedente, tres de ellas están ligadas a una rápida
ejecución del FG. Estamos hablando del contraataque, el robo y el rebote. La primera de
ellas viene ligada por definición, mientras que las otras dos van unidas a una rápida
ejecución debido a que en caso de demorarse la realización del FG dejarían de ser el
precedente o causa directa del mismo, pasando a serlo otras categorías.
21
[Link]. Jugadores implicados:
Se refiere al número de jugadores por los que pasa la posesión del balón en el campo de
ataque antes de un FG. Si bien es cierto que puede darse que un jugador por el que no
pasa la posesión del balón genere, directa o indirectamente, ventajas para la consecución
del objetivo a través de bloqueos directos, indirectos, aclarados u otros recursos
técnico/tácticos, se trata de algo inherente al juego por tratarse de un deporte de
colaboración-oposición, por lo que no se ha tenido en cuenta en busca de una claridad
identificativa.
En los precedentes “contraataque” y “robo” también se tienen en cuenta los jugadores que
han entrado en contacto con el balón en el campo defensivo, pues en estos dos casos,
como acabamos de explicar en el apartado anterior, su influencia sobre el FG va unida a
una rápida ejecución tras ellos, ya que de no ser así, perderían esa influencia sobre el
lanzamiento, recayendo en otras categorías de la variable precedente. De este modo, en
estos dos casos concretos son importantes todos los jugadores en contacto con el balón
independientemente de la mitad del campo.
Esta variable contextual es muy importante, pues la diferencia en el tanteo del marcador
es algo, a priori, muy influyente, lo cual trataremos de demostrar en este estudio.
En la dialéctica del baloncesto, es común escuchar hablar de términos como “se han ido
del partido” o “se ha roto el partido”, términos referentes a ciertas ocasiones en que la
diferencia en el marcador crea un punto de inflexión en el partido, a partir del cual, la
dinámica y patrones de juego de los equipos cambian totalmente. Al igual ocurre con
términos como “se le ha encogido la mano”, el cual hace referencia a lanzamientos en
momentos críticos del encuentro, ya sea por una presión temporal, del marcador u otros
factores. Por todo ello, esta variable mostrará la dinámica de los FG según se tenga ventaja
o desventaja sobre el luminoso, pudiendo así identificar las diferencias existentes en los
patrones de juego.
22
[Link]. Tipo de tiro:
23
Esta clasificación se ha hecho analizando la ejecución del FG desde un punto de vista de
táctica individual, es decir, es un buen tiro porque las condiciones para su ejecución son
óptimas, no teniendo en cuenta nada más allá de ese FG. Para tratar de clarificar esta idea
pondré un ejemplo. Imaginemos que en mitad de un contraataque en el que tenemos una
superioridad de tres contra uno, el jugador con balón se detiene en la línea de tres puntos,
lógicamente, totalmente solo, y ejecuta el FG. Según nuestra definición esto sería un buen
tiro, pues las condiciones son óptimas, pero si lo observamos desde la táctica colectiva,
sin duda hubiera sido mejor finalizar con una bandeja o FG bajo el aro aprovechándonos
de la superioridad, teniendo así mucha mayor probabilidad de éxito.
24
[Link]. Momento especial:
Si extrapolamos esto a pequeña escala, el momento especial sería un momento que incide
decisivamente en la ejecución de un FG, ya sea porque en el tiempo muerto se ha diseñado
una jugada, o por que al tratarse de la última posesión de cuarto se juega de modo distinto.
Se trata de una perturbación que rompe la dinámica del juego.
En esta línea, algunos autores afirman que el resultado final del partido no es más que el
balance de rendimientos parciales de “pequeños partidos”. Álvaro et al. (1995) y Orta et
al. (2000), entre otros, proponen dividir los encuentros en unidades de competición más
pequeñas, más concretamente en ciclos de ataque-defensa.
En cuanto a las acciones tras interrupción de juego, estas son de gran importancia, pues
como señalan Lorenzo et al. (2013), se da un mayor contenido táctico y cantidad de
información elaborada durante las pausas de los encuentros en comparación a los
momentos de juego.
25
4.1.3. Nivel evaluativo
A nivel evaluativo, la variable registrada tiene como fin la identificación del resultado del
FG. Para ello se han descrito todos los posibles sucesos finales tras la ejecución de este,
tratando de ser claros, precisos y obviamente excluyentes.
26
4.2. CONSTANCIA INTERSESIONAL
La influencia del “home advantage effect” ha sido objeto de estudio en diferentes deportes
(Sampedro y Prieto, 2012; Hoffmann et al., 2017; Koning, 2011), dándose también en el
caso del baloncesto numerosos estudios sobre el tema (Carron et al., 2005; Gómez et al.,
2007b; Pojskić et al., 2011). Los equipos locales tienden a ganar, siendo el porcentaje de
victorias superior al 50% (Courneya y Carron, 1992; García et al., 2009), lo cual es
probablemente debido como afirman Bray y Widmeyer (2000) a factores como el apoyo
del público y la mayor motivación.
Si nos centramos en el objeto de estudio de esta tesis, los FG, son factores discriminantes
entre equipos locales y visitantes (García et al., 2009; Navarro et al., 2012), cosa que
como señalan Cárdenas y Rojas (1997) no ocurre con los tiros libres, pues no parece
influir en el porcentaje de aciertos el hecho de jugar en casa o fuera. A razón de esto se
decidió que todos los partidos de los equipos analizados tuvieran la condición de visitante,
lo cual homogeniza la muestra de estudio, aumentando la calidad del método de
observación.
Siguiendo con esa homogeneización, ninguno de los encuentros analizados cuenta con
periodos extras, dándose así un equilibrio en cuanto al tiempo de juego entre los distintos
partidos. Además, como recogieron Martínez y García (2017) el factor cancha también
influye en los periodos extras, pues en caso de que el equipo visitante convierta la última
posesión del tiempo ordinario y empate, es más probable que acabe ganando el encuentro,
cosa que no ocurre con los equipos locales. También recoge la influencia positiva de ser
el primero en convertir un FG en la prórroga, pero esta independientemente de la
condición de visitante o local. Sin duda, en los periodos extras, la condición física, el
trabajo motivacional y el control del estrés es básico.
27
4.3. CONSTANCIA INTRASESIONAL
La fiabilidad y la validez son dos términos que no tienen por qué ir unidos, algo puede
ser válido y no fiable, o al revés. Pongamos por caso que tras dar unas pautas a unos
observadores independientes, todos registraran la misma variable. Esto demostraría la
fiabilidad del método, pues todos coinciden en señalar lo mismo, pero no su validez, pues
podría ser que la variable marcada no refleje verazmente el objeto de estudio, es decir,
que no analice lo que pretendía analizar.
Dentro de todo estudio estos términos son de crucial importancia, pues sin un método de
observación fiable y válido todos los resultados obtenidos carecerán de valor. Todos los
observadores del presente estudio han recibido un riguroso entrenamiento de
comprensión, observación e identificación de las variables. A pesar de ello siempre es
necesario el cálculo de la concordancia inter e intraobservador con el coeficiente Kappa
(Cohen, 1960) para determinar su fiabilidad.
28
K= (Po-Pe) / (1-Pe), donde “Po” es la proporción de acuerdos observados y “Pe” es la
proporción de acuerdos esperados por azar. Explicado de forma simple, este coeficiente
contabiliza las concordancias entre observaciones de una muestra de “N” ítems, a la vez
que excluye la concordancia atribuible al azar. En función del valor de dicho coeficiente,
el cual puede variar entre -1 y +1, se define la fuerza de concordancia. El valor k=0
representa la concordancia atribuible puramente al azar.
Debemos tener en cuenta que este indice solo mide la concordancia entre dos
observadores. En caso de querer analizar la concordancia entre más observadores
deberiamos utilizar el coeficiente kappa de Fleiss (Fleiss, 1971).
29
A continuación (tabla 9 y 10) se muestran los índices Kappa intra e inter observador,
observándose una mayor
concordancia entre un mismo
evaluador que entre dos
evaluadores independientes, lo
cual era de esperar. A pesar de
esto, la diferencia es mínima,
demostrándose una
concordancia más que
aceptable.
31
5. REFLEXIÓN PREVIA A LOS RESULTADOS Y SU
APLICACIÓN
En todo estudio es necesaria una fragmentación e interpretación de los datos para realizar
una inferencia de los resultados, pues sin esta selección y simplificación nos
“ahogaríamos” en un mar de información sin saber hacia dónde remar. No debemos
obsesionarnos con el mayor volumen de datos posible, sino buscar la calidad de estos.
Consecuentemente, centraremos nuestra atención investigadora priorizando todos
aquellos datos que puedan aportar información relevante para el estudio y el propósito
aplicado de mejorar la eficacia en el FG mediante el uso de situaciones de entrenamiento
lo más similares posibles al juego real, tratando así de conseguir una transferencia de las
condiciones de competición en todos sus aspectos (tiempo, espacio, oposición, fatiga,…)
Con estos modelos de entrenamiento se podrá mejorar la toma de decisión y con ello la
eficacia de los jugadores en la ejecución del FG, minimizando la ansiedad competitiva y
otras emociones, factores siempre presentes dada la naturaleza multidimensional del
baloncesto como deporte de oposición-colaboración. Control de las emociones y su
influencia en el rendimiento, cuya importancia ya fue puesta de manifiesto por distintos
autores como Arent y Landers (2003) y Abénza et al. (2009). Y en la perspectiva que
guarda relación con la aplicabilidad de los resultados, también conviene subrayar la
utilidad del recurso al constructivismo que facilita descubrir y entender la lógica interna
del juego mediante una intervención reflexiva del jugador. Así conseguiremos una
autentica mejora en la toma de decisión (Gréhaigne et al. 1999, 2005).
32
6. RESULTADOS
Si analizamos una variable por sí sola tan solo obtendremos el reparto de FG dentro de
cada una de sus categorías, sin embargo, si combinamos variables por pares podremos
ver la relación directa entre ambas, lo cual utilizaremos posteriormente para diseñar
ejercicios de entrenamiento o crear premisas para modificar los mismos en busca del
objetivo deseado.
Una vez extraídos los datos, nos encontramos ante distintas posibilidades de
interpretación. Una posibilidad sería analizar la combinación de variables sobre el total
de FG, es decir, que porcentaje sobre el total de FG pertenece a cada combinación de
categorías de dos variables distintas.
33
En la tabla 13 podemos ver un ejemplo de esta interpretación entre las variables
precedente y tiempo de posesión. El sumatorio de todas las combinaciones entre
categorías es el 100%. Esta interpretación busca unos patrones o conductas más globales
con la influencia directa de dichas combinaciones sobre el juego, pues se trata del
porcentaje de que se produzca dicha combinación en el FG. Podríamos decir que cuanto
mayor porcentaje exista entre dos categorías, más incidencia tendrán en el FG, y por tanto,
más importancia en su análisis para la aplicación práctica.
Las otras dos perspectivas son más analíticas. En ellas se busca ver la influencia de las
distintas categorías de una de las variables sobre cada una de las categorías de la otra.
Además, hemos de tener en cuenta que los porcentajes obtenidos ya no son sobre el total
de los FG ejecutados, si no sobre el total de los FG ejecutados dentro de esa categoría en
la que nos centramos. Pongamos como ejemplo la categoría “robo” de la variable
“precedente”. Su porcentaje sobre el total es muy bajo, pues se ejecutan muy pocos en
comparación al resto de precedentes, pero si nos centramos en la combinación de esa
categoría con las categorías de la otra variable, ya solo nos estamos centrando en el
“robo”, y por tanto tomamos como “N” el número de FG realizados en esa categoría, no
teniendo en cuenta el resto.
34
Si por el contrario hacemos un análisis vertical, analizaremos como se reparte el total de
cada categoría de la variable “tiempo de posesión” entre las categorías de la variable
“precedente”. La tabla 15 es un ejemplo de esta interpretación.
La diferencia entre el análisis horizontal o vertical se basa en que variable, y por tanto sus
categorías, estamos tomando como objeto principal de estudio, pudiendo ver así como le
afectan las categorías de la otra variable, es decir, nos aportan informaciones distintas.
35
Conociendo estas tres posibles interpretaciones emplearemos las necesarias dentro de
cada variable o combinación de estas para extraer la mayor información posible del FG.
Hemos de ser conscientes de que no para todas las variables serán útiles las tres.
36
6.1.1. Zona del campo y resultado
Analizando la combinación de este par de variables de forma global (tabla 16) vemos
como tan solo la combinación de 5 pares de categorías suponen más de un 5% sobre el
total. En la zona 1 tanto las canastas de 2 puntos como sus fallos tienen un porcentaje
considerable. En la zona 7 destacan también las canastas y fallos de 3, pero con una clara
predominancia de los fallos. Por último, en la zona 1 se producen un 5,82% de FG cuyo
resultado es una falta y adicional.
Si nos fijamos en la importancia del resultado respecto a la lógica interna del juego
podemos dividir los resultados en positivos (3p.+adic., 3p., falta+3adic., 2p.+adic., 2p.,
falta+2adic.) o negativos (tapón, fallo 3p. y fallo 2p.). Evaluando el resultado del FG en
función de la zona del campo (figura 15) se muestra como la única zona donde se dan
más resultados positivos que negativos es la zona 1.
37
La tabla 17 nos muestra porcentualmente la eficacia de cada zona, observando como las
dos peores zonas dentro de la línea de 3 puntos son la 2 y la 3, lo cual podría ser la causa,
en relación al apartado anterior, de que se efectúen un menor número de FG desde dichas
zonas. Sin embargo, esta dinámica se ve rota en el exterior del perímetro, no teniendo la
zona 7, desde la cual se ejecutan más FG, mejor efectividad que la 5 y 6, sino que es
ligeramente menos efectiva. El orden de mayor a menor eficacia dentro de cada zona sería
el siguiente: Zona 1, Zona 4, Zona 3, Zona 5, Zona 2, Zona 6 y Zona 7.
En cuanto a la lateralidad, en el caso del exterior del perímetro si coincide el lado desde
donde más se tira, como vimos en el apartado anterior, con el más efectivo, el lado
izquierdo. Sin embargo, en el interior del perímetro tiene mayor efectividad el lado
derecho.
La tabla 18 recoge de forma clara el % de FG según zona del campograma así como la
efectividad dentro de cada
zona. Estos datos son muy
importantes de cara a su
futura aplicación práctica.
En ella podemos ver como
la zona 4 es la segunda más
efectiva, a pesar de lo cual,
se mantiene como tercera
zona desde la que más se
lanza y claramente alejada
de las dos primeras.
La tabla 19 y la figura 16
recogen los porcentajes de
los posibles resultados del
FG dentro de cada zona.
38
La zona 1 es proporcionalmente, en comparación al resto de zonas, donde mayor número
de tapones y faltas con dos tiros adicionales se producen, lo cual era de esperar debido a
la cercanía del aro y por ende, una mayor presencia de defensores y de un modo más
agresivo.
Entre las zonas exteriores la dinámica es casi idéntica, cabiendo destacar como la zona 7,
a pesar de ser la zona exterior desde la que más se lanza, es la zona con menor porcentaje
de canasta de 3 puntos y la que mayor de fallo de 3 puntos.
39
Si por el contrario analizamos los porcentajes de cada posible resultado del FG según
zona, hemos de apoyarnos en la tabla 20 y la figura 17.
En ellos podemos ver como los cuatro resultados relativos al triple se producen en un
mayor porcentaje desde la zona 7, lo cual está directamente influenciado por ser la zona
exterior desde la que más se lanza. Lo mismo pasaría con los resultados relativos al FG
de 2 puntos, dándose en mayor proporción en la zona 1, zona desde donde más se lanza.
En cuanto a los tapones, resultado vinculado a todos los FG, cuenta con un altísimo
porcentaje en la zona 1, siendo su presencia en el resto de zonas casi anecdótica.
40
6.1.2. Zona del campo y tiempo de posesión
Si analizamos de forma global las combinaciones de estas dos variables (tabla 21) vemos
como los mayores porcentajes siguen apareciendo en las zonas 1 y 7, reforzando aún más
la importancia de estas dos zonas del campograma. La combinación de las categorías
“zona 1” y “9-16” es la que más incide sobre el FG, pues cuenta con más de un 24% del
total. Tras esta combinación, la seguirían esa misma zona con la categoría “0-8” y “17-
24” respectivamente. En la zona 7 cabe destacar su combinación con “9-16” y “0-8”.
Por tanto, los resultados nos muestran como como la zona 1 domina en todas las franjas
de posesión; y dentro de la zona 7 lo hace más la franja media y final, teniendo menos
incidencia la franja inicial de posesión.
La figura 18 nos muestra los FG realizados dentro de cada zona del campo y en que franja
temporal de la posesión se han realizado. En todas las zonas destaca la posesión entre los
9 y los 16
segundos, lo
cual era algo
previsible,
pues se trata
de un punto
intermedio
entre la
precipitación
y falta de
elaboración
táctica grupal,
y la presión
del límite
temporal reglamentario para realizar el lanzamiento.
41
Valiéndonos de la tabla 22, la cual nos ofrece de forma porcentual los datos de cada zona
según franja de posesión, observamos ciertas correlaciones. A pesar de que todas las
zonas tienen una dinámica semejante (figura 19), podemos observar como la zona 1
rompe ese patrón con un reparto más similar entre la franja de posesión 0-8 y 17-24, algo
que no ocurre en ninguna de las otras zonas.
Esto podría ser debido a que los contraataques y transiciones ofensivas rápidas tienden a
finalizarse cerca del aro por la superioridad o ventaja inherente; lo mismo que ocurre con
los últimos segundos donde la elaboración de la jugada tiende a acercar al finalizador al
aro. De hecho, si nos fijamos en las zonas 2 y 3, zonas cercanas al aro, tienen un mayor
porcentaje de FG en la franja 0-8, lo cual apoya la idea de que se tiende a buscar la
cercanía del aro en los últimos segundos, ya sea por una jugada elaborada o por una jugada
personal.
42
Si observamos el reparto dentro de cada franja de posesión según zona (figuras 20, 21 y
22) podemos ver como el mayor
número de lanzamientos de las tres
franjas temporales se ejecutan en la
zona 1, lo cual es lógico dado que,
como ya hemos demostrado, es la
zona desde donde más se lanza y
también la más efectiva, por lo que
se busca finalizar en ella. Las tres
franjas coinciden también, y en un
porcentaje similar, en cuanto a la
zona 7, la segunda zona desde donde
más se lanza.
43
6.1.3. Zona del campo y tipo de tiro
El análisis de este par de variables desde una perspectiva global, sobre el total de FG
(tabla 23), nos muestra como la ejecución de los tiros normales y buenos en las zonas 1 y
7 dominan de forma destacada sobre cualquier otro tipo de combinación de categorías.
En ambas zonas también se dan mayores porcentajes de malos tiros que en el resto,
especialmente en la zona 1, siendo donde mayor número de malos tiros se producen.
La tabla 24 y la figura 23 nos muestran los porcentajes de los tipos de tiro dentro de cada
zona, viendo como las zonas 1, 2 y 3 tienen los porcentajes más bajos de buenos tiros, lo
cual sigue la logica de que en las zonas cercanas al aro siempre hay una mayor oposición
y un menor espacio de juego. Esto lleva a que en las zonas 2 y 3 se den los porcentajes
más altos de malos tiros. La zona 1 tiene un porcentaje más bajo en este aspecto,
seguramente debido a que una gran parte de los lanzamientos son tras un rebote,
generando así en la mayoría de ocasiones un tiro normal.
La zona 4 sigue mostrandose como una muy buena zona con un porcentaje de buenos
tiros de casi el 49% y con tan solo un 7,24% de malos tiros. Debemos recordar que era la
zona con segundo mejor porcentaje de efectividad, por lo que sin duda será un área del
campo muy importante de cara a la aplicación practica.
En cuanto al exterior del perímetro observamos como en las tres zonas se da un muy buen
porcentaje de buenos tiros, siendo en las zonas laterales significativamente mayor, al igual
que cuentan con un porcentaje de malos tiros menor. Esto es debido a que en la zona 7 se
realizan un mayor número de malos tiros a causa de las últimas jugadas o últimos
44
segundos de posesión, donde habitualmente se acaba con tiros forzados tras jugada
personal, pase o bloqueo directo.
Si nos centramos en como se reparten el total de buenos o malos FG por las zonas del
campograma (figuras 24 y 25; tabla 25) observamos como en los buenos tiros se sigue la
dinámica de las zonas
centrales (zona 1, 4, y 7),
aunque en este caso las zonas
laterales del exterior del
perímetro son muy similares a
la zona 4. Lo que si destaca
claramente, y con unos
porcentajes casi idénticos, son
las zonas 1 y 7 como zonas con
mayor número de buenos FG.
45
También se mantiene la superioridad de nº de lanzamientos del lado izquierdo sobre el
derecho (zona 2 > zona 3; zona 5 > zona 6). Debemos destacar como en las zonas 2 y 3
apenas se ejecutan buenos tiros.
Centrándonos en los malos tiros podemos ver como en la zona 1 es donde en mayor
porcentaje se dan y de forma muy superior, pues dobla a la siguiente zona que sería la 7.
Cabe destacar el mínimo porcentaje de malos tiros de las zonas 5 y 6, seguidas de cerca
por la zona 4.
46
6.1.4. Zona del campo y ventaja/desventaja
En qué zonas del campo se efectúan los lanzamientos en función de si se va por encima
o por debajo en el marcador son unos
resultados con un gran potencial para su
aplicación práctica, pero tras extraer los
datos, no se han obtenido diferencias
significativas como podemos apreciar en las
figuras 26 y 27.
47
6.1.5. Zona del campo y precedente
La tabla 27 y la figura 28 nos muestran el análisis de estas dos variables de forma global,
viendo así como la mayor incidencia la tiene la combinación de la categoría “zona 1” con
todas las categorías de la variable “precedente”, a excepción de la categoría “pase”, que
se da más en la zona 7.
También podemos ver como teniendo en cuenta todas las zonas, la jugada personal y el
pase tienen la mayor incidencia, sumando cada una más de un 35% sobre el total, seguidas
del bloqueo con algo más de un 16%.
48
Si nos centramos en la incidencia de los precedentes dentro de cada zona (tabla 28)
observamos como en las zonas 1, 2 y 3 destaca categóricamente la jugada personal como
precedente. El pase y el bloqueo directo ocupan el segundo y tercer lugar respectivamente
en dichas zonas.
Por el contrario, vemos como en el exterior del perímetro predomina de forma clara el
pase como precedente. La zona 7, en comparación a sus zonas exteriores contiguas,
cuenta con un mayor porcentaje de bloqueo directo y jugada personal.
La zona 4 se muestra como una zona más equilibrada entre tres precedentes de forma casi
exclusiva, desmarcándose ligeramente el bloqueo directo y la jugada personal por encima
del pase.
En cuanto a como se reparte el total de cada precedente en función de la zona del campo
(tabla 29), vemos como casi todos los precedentes se efectúan en mayor porcentaje en la
zona 1. La única excepción se muestra en el pase, el cual se efectúa más en la zona 7.
Esto tiene sentido, pues por la lógica interna del baloncesto siempre será más complejo
un pase al interior de la zona, como área de alta efectividad, que un pase hacia el exterior
alejándose del aro.
49
Siguiendo con el pase, podemos observar como en la zona exterior del perímetro se
ejecuta con más asiduidad en comparación con las zonas interiores, a excepción de la
pintura. En cuanto a las jugadas personales y bloqueos directos como precedente, su
realización en las zonas 5 y 6 es casi anecdótico. La falta de espacio en dichas zonas
podría ser la razón. Otro dato que podemos entrever de los resultados extraídos es como
el bloqueo directo tiende a usarse en mayor medida en las zonas centrales (zona 1, 4 y 7).
La siguiente tabla (tabla 30) recoge los porcentajes de la combinación de las variables
“zona del campo” y “jugadores implicados” sobre el total de FG realizados. En ella vemos
como el porcentaje de combinación de la zona 1 con todas las categorías de la variable
“jugadores implicados” es superior al resto. Tan solo la zona 7 la sigue, aunque de lejos.
La suma de las categorías “dos” y “tres” jugadores en combinación con todas las
categorías de la variable “zona” nos indica su gran incidencia sobre el juego con casi un
34% y algo más de un 29% respectivamente.
50
Centrándonos en los jugadores implicados dentro de cada zona (tabla 31) podemos ver de
forma clara como en todas las zonas del campo el número de jugadores que suelen entrar
en contacto con el balón son dos o tres. Esto significa que el ataque en baloncesto podría
resumirse en acciones de 2x2 o 3x3.
En cuanto a las zonas 5 y 6, podemos ver como apenas se dan FG en los que solo haya
intervenido un jugador. Por otro lado, si nos fijamos dentro de cada zona en las acciones
en las que intervienen 5 jugadores, estas son muy escasas en comparación al resto.
51
6.1.7. Zona del campo y QT
La influencia de los periodos de juego sobre la dinamica del partido es debida a que se
trata de una localización temporal respecto del final del encuentro. La tabla 32 muestra la
distribución porcentual sobre el total de FG de las variables “zona del campo” y “QT”,
mostrando como hay un reparto similar a lo largo del encuentro. Aún así, podemos
observar como según avanzan los cuartos se van produciendo menos FG desde la zona 1.
Este descenso es observable en todas las zonas interiores del perímetro. En las zonas
exteriores se mantiene relativamente constante, dandose en la zona 7 una mayor
incidencia en los segundos cuartos de cada mitad, más especialmente en el último cuarto.
52
En la zona 7 observamos como en los segundos cuartos de cada mitad (2ºQT y 4ºQT) el
porcentaje de FG supera al de los primeros. Además, se da una gran diferencia entre el 1º
y 4º QT. En el primero se realizan menos lanzamientos desde esa zona, quizás por no
estar aún inmersos al 100% en el partido, lo que se compensa con mayor porcentaje de
FG desde la zona 4 que en otros cuartos; mientras que en la fase definitiva del encuentro
se aumenta el porcentaje desde la zona 7.
53
6.1.8. Zona del campo y momento especial
Como podemos ver en las figuras 31 y 32, las zonas desde las que se ejecutan los FG tras
un tiempo muerto o una última
jugada parecen a priori muy
distintos, pero si observamos los
datos en la tabla 34, estos son muy
similares en todas las zonas, de
hecho, en ambos momentos las
zonas desde donde más FG se
ejecutan son la zona 1 y la 7 con
gran diferencia sobre el resto, pero
los porcentajes entre esas dos zonas
y momentos especiales parecen
estar invertidos.
En las últimas jugadas de cuarto, la zona desde la que más se finaliza es la 7, tras la cual
estaría la zona 1 y 4 respectivamente, zonas centrales.
54
6.2. RESULTADO
A la hora de hablar exclusivamente de los resultados de los FG, la figura 33 nos muestra
su reparto porcentualmente. En el vemos como los fallos y las canastas de 2 puntos son
las más comunes, seguidas
de los fallos y las canastas
de 3 puntos en ese orden.
Las canastas y adicional
tienen, como era de
esperar, unos porcentajes
muy bajos, siendo casi
anecdóticos los resultados
de 3 puntos y adicional.
Si nos fijamos en la positividad o negatividad del resultado del FG (figura 34) vemos
como a pesar de haber el doble de
posibles resultados positivos, los
resultados negativos prevalecen, lo
cual era previsible como deporte
colectivo de colaboración-
oposición.
55
6.2.1. Resultado y tiempo de posesión
A continuación podemos ver como se reparten los porcentajes sobre el total de FG
realizados en función de las variables “tiempo de posesión” y “resultado” (tabla 35),
siendo las combinaciones de dichas variables con porcentajes más altos las relacionadas
con las canastas y fallos de 2 y 3 puntos. Cabe destacar como, en comparación con sus
contiguas, la franja de posesión 9-16 es la que mayor porcentaje tiene en todos los
posibles resultados.
La tabla 36 y la figura 35 nos muestran los porcentajes de cada resultado en función del
tiempo de posesión, de lo que podemos extraer varios hallazgos tácticamente relevantes.
Todos los resultados se dan en mayor proporción en la posesión media, pues es, como ya
comentamos anteriormente, la posesión entre la precipitación y el ataque bajo presión
temporal, además de, como veremos más adelante, tratarse de la franja de posesión donde
más FG se realizan. Los resultados de 3p.+adic. se dan entre los segundos 9-16 de
posesión en el 71,43% de las ocasiones, repartiéndose por igual entre las otras dos franjas
el restante.
Hemos de destacar como los resultados negativos (tapón, fallo 2p. y fallo 3p.) tienen
mayor presencia en la franja 0-8 que el resto de resultados, lo cual es debido a las malas
decisiones o al contexto adverso en el que se realizan los FG frente a la exigencia de
finalizar la acción por el límite temporal reglamentario. En un porcentaje similar podemos
encontrar el resultado de 3 puntos, lo cual podría explicarse con los FG realizados tras
una jugada táctica, moviendo el balón y creando buenas opciones de tiro en la última
franja de posesión.
56
También es destacable como los 2p.+adic., los 2 p., las falta+2 adic. y los tapones tiene
un alto porcentaje en la franja 17-24. Esto es debido a los contraataques o transiciones
rápidas, donde dichos resultados son comunes.
Si lo observamos en la figura 37, vemos con en la franja 0-8 se da una dinámica más
negativa, en la franja intermedia tiende a ser más neutra y en la franja 17-24 más positiva.
58
6.2.2. Resultado y tipo de tiro
Si enfrentamos la variable “resultado” y “tipo de tiro” (tabla 39) podemos ver como a
excepción del fallo de 2 puntos en un mal tiro, todos los porcentajes elevados, es decir,
combinaciones con mayor incidencia en el juego, tienen que ver con los tiros normales o
buenos.
Todos los resultados con lanzamientos adicionales se dan en mayor medida en los tiros
normales, lo cual tiene cierta lógica, pues en un buen tiro se dispone de una ventaja sobre
el defensor que evita que pueda llegar, y por tanto hacer falta; y en los malos tiros, el
defensor no tiene necesidad de arriesgar en la defensa sobre el lanzador.
60
Los malos tiros en su mayoría acaban en fallo de 3 y 2 puntos con más del 70% entre
ambos, mientras que en los buenos tiros no pasa del 43%. Es destacable como los malos
tiros tienen un porcentaje mucho mayor de tapones y menor de canastas de 2 y 3 puntos
en comparación con los buenos tiros.
Si nos fijamos dentro de cada resultado en qué porcentaje se da cada tipo de tiro (tabla
42; figura 42), vemos como la mayoría de resultados se dan en mayor medida en los tiros
normales, lo cual es lógico, pues son los que mayor “N” tienen, sin embargo, en las
canastas de 3 puntos es muy superior en buenos tiros, y en 2 puntos casi idéntico. Por otro
lado, los tapones y fallos de 2 puntos tienen un mayor porcentaje en los malos tiros en
comparación al resto. Estas relaciones demuestran la importancia de obtener ventajas para
realizar lanzamientos cómodos, u obstaculizarlos en el caso de la defensa.
61
El fallo de 3 puntos rompe con lo explicado anteriormente, teniendo su mayor porcentaje
en el buen tiro, lo cual tiene su explicación en que la mayoría de lanzamientos de 3 se
producen con un buen tiro, por lo cual, tanto su acierto como su fallo tienen mayor
porcentaje en este. Además, a pesar de realizarse en unas condiciones favorables, los tiros
desde más allá de la línea de 3 puntos siempre implican dificultad por la distancia al aro.
63
6.2.4. Resultado y precedente
El conocimiento de la relación entre el resultado y su precedente es altamente valioso,
pues con ello se identifica la efectividad de estos. Si analizamos la combinación de estas
dos variables sobre el total de los FG realizados (tabla 44) vemos como tan solo el pase
tiene un porcentaje significativo en el FG de 3 puntos, tanto en el acierto como en el fallo.
En cuanto a los tiros de dos, son respectivamente la jugada personal, el pase y el bloqueo
directo los que mayor porcentaje tienen.
64
Es curioso ver, como descubriremos más adelante, como los tres precedentes más
utilizados son los que tienen un porcentaje de efectividad inferior al 50%.
Los bloqueos directos y los pases, además de en los fallos y aciertos de 2 puntos, también
tienen un porcentaje considerable desde la línea de 3.
65
En cuanto a como se reparte cada posible resultado entre los precedentes (tabla 47, figura
45), podemos ver como en todos destacan el pase, el bloqueo directo y la jugada personal.
En los resultados de las zonas exteriores al perimetro destaca el pase como precedente
con mayor porcentaje, sin embargo, en las zonas interiores es la jugada personal quien
ocupa ese lugar.
66
6.2.5. Resultado y jugadores implicados
La combinación de estas dos variables sobre el total de los FG realizados se recoge en la
figura 46. En ella podemos apreciar de forma acumulada los porcentajes de cada resultado
en función del número de jugadores que han entrado en contacto con el balón.
67
Si vamos más allá y nos centramos en que número de jugadores tienen un mayor
porcentaje dentro de cada posible resultado, lo cual se recoge en la tabla 49, vemos como
en todos los resultados es anecdótico el hecho de que intervengan 5 jugadores. En el resto
de resultados se da un mayor porcentaje en los FG con intervención de dos o tres
jugadores. Hemos de remarcar como todos los resultados relacionados con el FG de 2
puntos (fallo, falta+2 adic., canasta, canasta+adic.), y el tapón, relacionado con el FG en
general, tienen también un elevado porcentaje en los FG en cuya jugada ha entrado en
contacto con el balón tan solo un jugador.
6.2.6. Resultado y QT
La relación del resultado de los FG y el QT en que se ejecutan nos ayudará a entender un
poco más los patrones de juego en baloncesto. En la tabla 50 podemos ver el porcentaje
de incidencia de la combinación de las categorías de ambas variables sobre el total de FG.
Analizando los resultados de los FG dentro de cada cuarto (tabla 51, figura 47) podemos
ver como en todos los cuartos se da una dinámica similar, acumulando los mayores
porcentajes en las mismas categorías de resultados.
68
En cuanto a como se reparte cada resultado según los cuartos, la tabla 52, y de forma más
clara la figura 48, nos muestran ciertas dinámicas a tener en cuenta. Los 3p.+adic. se
producen mayormente, y con gran diferencia, en el último cuarto del partido. Se trata del
último, y por tanto, decisivo periodo de los encuentros, produciéndose defensas más
agresivas que desembocan en este resultado.
En los aciertos y fallos de 3 puntos, y en las faltas+2 adic. se da una misma dinámica,
aumentando su porcentaje en los segundos cuartos de cada mitad. Podemos observar otra
dinámica, en este caso descendente, desde el primer al último periodo en los resultados
de acierto y fallo de 2 puntos.
69
En cuanto a eficacia, es decir, la comparación de resultados con algún valor positivo y los
resultados con valor negativo
dentro de cada cuarto, debemos
fijarnos en la tabla 53 y figura
49. La proporción de resultados
positivos dentro de cada cuarto
va disminuyendo según avanza
el encuentro. Esto seguramente este influenciado por el cansancio físico y la presión
mental ejercida por la cercanía al momento decisivo del encuentro.
70
6.2.7. Resultado y momento especial
En qué proporción se reparten los resultados de los FG tras momentos especiales nos
desvela mucho acerca de la importancia de los mismos (tabla 54).
Los resultados tras un tiempo muerto (figura 50) son en su mayoría lanzamientos de 2 y
3 puntos, produciéndose más
fallos que aciertos, pero con
unos buenos porcentajes de
eficacia.
71
Homogenizando todos los resultados dentro de positivos o negativos (tabla 55 y figura
52) vemos como en el caso de los tiempos muertos el porcentaje de resultados positivos
en más que aceptable, estando relativamente cerca del 47,23% que se da de media en los
FG.
72
6.3. TIEMPO DE POSESIÓN
En la figura 53 se recoge el reparto porcentual de los FG en las franjas de posesión
estudiadas, pudiendo ver como la
posesión intermedia es la más
utilizada con casi un 50%, lo cual,
como dijimos anteriormente, es
lógico por ser el punto medio
entre la precipitación y la presión
del límite temporal.
73
El reparto porcentual entre las franjas de posesión de los FG de cada tipo de tiro (tabla
57, figura 54) nos deja ver diferencias significativas. El mayor porcentaje de malos tiros
se produce en la franja 0-8, la cual somete al jugador a una presión temporal por el límite
de este, obligando a finalizar la jugada independientemente de las condiciones bajo las
que se encuentre.
74
De lo anterior se extrae que la franja 17-24 es en la que mejores situaciones de tiro se
generan. Esto es debido a la superioridad en el ataque y/o la falta de tiempo del equipo
defensor para ejecutar una buena transición defensiva.
En las otras dos franjas el mayor porcentaje de tiros es de tipo normal, el más común
como demostraremos en apartados posteriores.
75
6.3.2. Tiempo de posesión y ventaja/desventaja
El hecho de ir igualados, por encima, o por debajo en el marcador influye sobre el juego
de los equipos. La siguiente tabla (tabla 59) nos muestra como se reparte el porcentaje de
FG dentro de cada situación del marcador según la franja de posesión.
En todas las situaciones del marcador la franja de posesión más utilizada es la intermedia,
seguida de la 0-8, y por último, la 17-24 como menos utilizada. Las franjas de posesión
en las que se realizan los FG cuando se va empatados o por encima en el marcador son
muy similares, casi idénticas. Donde si encontramos diferencias en el reparto es cuando
se va por debajo en el marcador.
Como podemos ver en la figura anterior (figura 58), la diferencia cuando se va por debajo
en el marcador reside en que se aumenta el porcentaje de posesiones intermedias y
disminuye el de 0-8, pues se busca revertir la situación en el luminoso realizando FG sin
precipitarse y sin dejar correr demasiado el tiempo.
76
6.3.3. Tiempo de posesión y precedente
La tabla 60 muestra los porcentajes de cada par de categorías de las variables “tiempo de
posesión” y “precedente” sobre el total de FG realizados. En ella podemos ver como la
mayor repercusión sobre el
juego la tienen el pase y la
jugada personal. Tras estas
dos categorías, el bloqueo
directo dispone de un
porcentaje considerable en
la franja de posesión
intermedia.
77
Analizando mejor los datos con la tabla 61 vemos como en las franjas 0-8 y 9-16 el
bloqueo directo ocupa el tercer
lugar, teniendo también un
porcentaje considerable en la
franja 17-24, pero siendo relegado
en esta a un 5º puesto, pues los FG
tras robo y contraataque lo
superan.
Apoyándonos sobre los datos mostrados en la tabla 62 y la figura 60, las cuales nos
muestran el reparto entre las franjas de posesión de cada precedente, podemos remarcar
varios resutlados.
Por un lado, el
contraataque se
produce casi
exclusivamente en
la franja 17-24. Este
es un resultado
esperable, pues en la propia definición de contraataque se especifica que, además de la
superioridad numérica, debe realizarse de forma rápida sin dar tiempo a la transición
defensiva del rival. El hecho de que se dé, aunque sea mínimamente, dentro de las otras
franjas, es debido a ocasiones especiales en las que el tiempo del cuarto es inferior a 24´´,
haciendo por tanto que las posesiones se ajusten al tiempo del que se dispone. Algo muy
similar ocurre con el robo, dándose casi exclusivamente en la franja 17-24.
78
Antes de dar por finalizado este apartado me gustaría explicar ciertos datos que a priori
podrían parecer erróneos, concretamente estoy hablando de los relativos al rebote. En el
baloncesto, como en todos los deportes, se van produciendo evoluciones técnicas y
tácticas, lo cual obliga al reglamento a evolucionar con ellas. Podríamos poner como
ejemplo clarificador el aumento de la distancia de la línea de 3 puntos adoptado por la
FIBA desde el 1 de octubre de 2010. No se trata de una medida aleatoria, si no que busca
una adaptación del reglamento a las características del baloncesto actual. Por un lado
buscaba “encarecer” las canastas de 3 puntos, y por otro lado, ante el aumento del tamaño
medio de los jugadores, facilitar más espacio al juego interior. En relación al rebote, hay
una regla que se ha impuesto en temporadas diferentes dentro de las ligas analizadas. Esta
regla consiste en que tras un rebote ofensivo el marcador de posesión no se reinicia desde
los 24 segundos, si no desde 14, favoreciendo así el dinamismo del juego, un mayor
número de posesiones, y por tanto, más espectáculo, pues no debemos olvidarnos de que
el deporte como espectáculo es un negocio que busca una rentabilidad.
79
estudio son la 2017-2018 y la 2018-2019, el cambio en la NBA afectó al estudio, siendo
esta la razón de la mayor parte de los FG tras rebote producidos en la franja de posesión
17-24. La otra parte, que es mínima, se debe a los FG realizados en esa franja tras un
rebote ofensivo cuyo lanzamiento previo no ha tocado el aro, no reiniciándose por tanto
desde 14 segundos, si no que continua de forma normal. Su porcentaje en la franja 0-8 es
debido a los FG tras lanzamientos previos que no tocan aro, dejando esa franja de
posesión al lanzamiento; y los realizados en los últimos segundos de cuarto, no
disponiendo de la posibilidad de reinicio.
81
6.3.5. Tiempo de posesión y QT
La figura 62 y la tabla 65 muestran los porcentajes de los FG según franja de posesión
dentro de cada QT, y en ellas
podemos observar como según
avanzan los cuartos se van
realizando proporcionalmente
más lanzamientos en la franja de
posesión 0-8. También se aprecia
como en el 1º y 3º QT, primeros cuartos de cada mitad, se realizan más FG en la franja
17-24.
Si nos fijamos en como se reparten los porcentajes de cada franja de posesión según
cuartos (tabla 66), observamos una dinámica ascendente según avanza el encuentro en la
franja 0-8, mientras que, en la franja
17-24 se da una dinámica
descendente. Esto se observa de
forma clara en la figura 63, y su
traducción al juego es que, según
avanza el partido, el juego se
enlentece aumentando la duración de
82
las posesiones. En la franja intermedia se observa un descenso en los dos primeros QT y
un equilibrio en los dos últimos.
84
6.4.1. Tipo de tiro y ventaja/desventaja
El tipo de FG realizado en función del marcador nos ayuda a ver las diferencias en el
juego según se vaya por encima, por debajo o empatados, pues como es lógico, no se
juega de igual modo en cada una de dichas situaciones.
La figura 67 muestra la repartición porcentual de cada una de las situaciones del marcador
según el tipo de tiro que se realice.
En ella se observan diferencias entre las tres situaciones. En comparación con el resto de
marcadores, cuando se va empatados se realizan más buenos tiros, menos tiros normales
y muchos menos malos tiros. Cuando las tablas reinan en el marcador los equipos mueven
el balón y buscan la mejor opción de tiro para adelantarse.
85
El hecho de ir por debajo en el marcador ejerce una presión motivadora y necesidad de
anotar que favorece el juego, mientras que el equipo que va por encima tiene una situación
más cómoda y relajada. No hemos de olvidar que en todos los partidos analizados nunca
se ha dado una diferencia mayor a 20 puntos (constancia intrasesional), pues se considera
que diferencias tan amplias en el marcador hacen que las dinámicas de juego se desvirtúen
por una sensación de ausencia de posibilidades de revertir el resultado, entrando así en
una dinámica de “dejarse llevar”.
Como tercer precedente con mayor incidencia encontramos al bloqueo directo. Tras el
precedente “pase”, es el que más incidencia de ejecución de FG en condiciones ventajosas
muestra.
86
Centrándonos en el estudio del reparto de los tipos de tiro dentro de cada precedente (tabla
69 y figura 68) vemos que precedentes son los que ayudan en la consecución de buenos
o malos tiros, lo cual es un punto clave para la futura aplicación práctica.
Los contraataques, los robos y los pases tienen un gran porcentaje de buenos tiros, en
todos por encima del 60%. En los dos primeros era de esperar, pues en los contraataques
siempre existe esa rapidez y superioridad numérica que la definición del mismo lleva
implícita, y en el caso del robo, generalmente va asociado a ataques rápidos sin dar tiempo
a la transición defensiva de los oponentes. El pase sin embargo se muestra como la mejor
herramienta por sí misma, es decir, sin situaciones ya de por si ventajosas, para generar
buenas opciones de FG.
Tras rebote, jugada personal y bloqueo directo se dan los mayores porcentajes en tiros
normales, pero en el caso de las jugadas personales también se da el mayor porcentaje, en
87
comparación al resto de precedentes, de malos tiros con un 22,65%. Las jugadas
personales son por tanto el peor precedente para un FG con el menor porcentaje de buenos
tiros y el mayor de malos tiros.
Si nos fijamos en como se reparten porcentualmente cada tipo de tiro entre los posibles
precedentes (tabla 70 y figura 69) seguimos obteniendo datos en la misma línea. Por un
lado, el mayor porcentaje de buenos tiros se realiza tras pase, y por el otro, el mayor
porcentaje de malos tiros tras jugada personal.
88
6.4.3. Tipo de tiro y jugadores implicados
En la siguiente figura (figura 70) podemos ver el porcentaje acumulado entre las
categorías de las variables “tipo de tiro” y “jugadores implicados”. Se observa de forma
clara como los malos tiros apenas tienen incidencia en el juego, siendo el tiro normal y el
buen tiro respectivamente los que más tienen.
Entre las tres categorías del “tipo de tiro” se sigue una misma dinamica respecto de las
categorias de la variable “jugadores implicados”. Sus porcentajes ascienden hasta los dos
jugadores implicados, pico de mayor incidencia, a partir del cual descienden, siendo ese
descenso más pronunciado a partir de la implicación de tres jugadores.
En cuanto al tipo de tiro en función de los jugadores que entran en contacto con el balón
de forma previa al FG (figura 71), podemos observar como en los tres tipos de tiros
destaca por encima de los demás la implicación de dos y tres jugadores.
89
La tabla 71 nos muestra los datos numéricamente, y en ella vemos como los malos tiros
y tiros normales también tienen un elevado porcentaje de jugadas con un solo jugador. En
cuanto a los buenos tiros, más de un 68% se producen con dos y tres jugadores, dándose
tras ellos un equilibrio entre cuatro, un poco por encima, y un jugador. La intervención
por parte de todos los jugadores es realmente baja en todos los casos.
Si nos centramos dentro de cada QT en que porcentaje se dan los distintos tipos de tiro
(figura 72), observamos como comparando los cuartos todos tienen una dinámica similar.
90
Pero al fijarnos en la distribución de cada tipo de tiro según el cuarto (tabla 73 y figura
73) podemos ver de forma
más clara las dinámicas en
los encuentros. El número
de buenos tiros va
disminuyendo según
avanza el encuentro,
mientras que los tiros
normales, tras un pequeño bajón después del primer cuarto, se estabilizan. Por su parte,
los malos tiros aumentan en los segundos cuartos de cada parte.
91
6.4.5. Tipo de tiro y momento especial
Los porcentajes de tipos de tiro realizados tras cada momento especial son recogidos en
la siguiente figura (figura 74). En ella podemos ver la gran diferencia entre ambos,
predominando tras un tiempo muerto los tiros normales y en las últimas jugadas los malos
tiros.
Si nos centramos en los porcentajes (tabla 74), podemos observar como tras tiempo
muerto, a pesar de que predominan los tiros normales, hay un buen porcentaje de buenos
tiros. Aún así, este porcentaje esta por debajo de la media de buenos tiros descrita
anteriormente, la cual se situa en 37,74%. De aquí podemos deducir de forma genérica
que los tiempos muertos no se centran en el diseño de la jugada inmediata tras este, si no
que se usan para realizar mejoras y ajustes más generales y globales sobre el juego,
tratando de minimizar los fallos que se están cometiendo y sacar ventajas de los puntos
débiles del rival.
En cuanto a las últimas jugadas, destacan con un elevado porcentaje los malos tiros, lo
cual era de esperar, pues son jugadas donde el límite temporal somete al jugador a la
necesidad de ejecutar el FG sin importar la situación, tanto en cuanto a lugar del campo,
como a la oposición del defensor.
92
6.5. VENTAJA/DESVENTAJA
En la siguiente figura (figura 75) se muestra el porcentaje de FG realizados en cada
situación del marcador, es decir, ganando, empatando o perdiendo. En el podemos ver
como el 55,7% de los FG
analizados se han realizado
cuando se iba por debajo en el
marcador, frente al 36,85 %
cuando se iba ganando. Estos
resultados no aportan datos
relevantes, pues en función de los
partidos analizados podría verse
una gran variación, por tanto la
aportación de estos datos al
estudio es nula.
93
Lo mismo ocurriría en la perspectiva horizontal (tabla 76), pues el análisis de como se
reparte cada categoría de la variable A en función de la ventaja/desventaja en el marcador
está directamente influenciado por el hecho de que la muestra cuente con más FG
ejecutados en desventaja.
Tras descartar estas dos primeras perspectivas, llegamos a la vertical, la cual es la única
válida para la variable ventaja/desventaja, pues analiza cada categoría de la variable
ventaja/desventaja sobre ella misma, viendo como se reparten los porcentajes sobre el
total de esta, con las categorías de la variable A (tabla 77).
Se pueden observar ciertas diferencias si comparamos el reparto entre las tres categorías
de la variable ventaja/desventaja (tabla 78). Cuando se va por debajo en el marcador se
realizan proporcionalmente menos FG con el pase y más con la jugada personal que
cuando se va empate o ganando.
Cuando se va ganando se
producen proporcionalmente
más FG tras contraataques y
robos, pero menos tras rebote.
Los porcentajes de FG tras
bloqueo son casi idénticos en
las tres.
95
6.5.2. Ventaja/desventaja y jugadores implicados
Como podemos ver en la figura 77, en las tres posibles situaciones del marcador la
intervención de dos y tres jugadores es la que más se da, pero en el caso del empate se
tiende más a tres que a dos; mientras que con ventaja y desventaja en el marcador se
invierte, prevaleciendo la intervención de dos sobre la de tres.
También se observa una disminución de los porcentajes de FG en los dos últimos cuartos
cuando se va ganando, produciéndose simultáneamente un aumento por parte de los
equipos con el marcador en contra.
6.6. PRECEDENTE
Analizar en qué porcentaje se da cada posible precedente antes de un FG es de gran valor
para su futura aplicación práctica, pues podremos ver su importancia sobre el juego como
factor relacionado con el FG. La figura 80 nos muestra el porcentaje en que se da cada
precedente, y en el podemos ver como la jugada personal y el pase, respectivamente, están
muy por encima del resto de precedentes, sumando entre ambos más de un 73%. Por
tanto, sin duda alguna son los precedentes a tener más en cuenta para el trabajo práctico.
98
6.6.1. Precedente y jugadores implicados
Los porcentajes de incidencia por pares de categorías de estas dos variables se muestran
en la tabla 81, y de forma acumulada en la figura 81.
Las combinaciones con mayor incidencia se tienden a dar con la intervención de dos y
tres jugadores, teniendo los mayores porcentajes el pase con dos y tres respectivamente,
seguido de la jugada personal con dos, tres y uno.
La figura 82 muestra los jugadores que han entrado en contacto con el balón antes del FG
dentro de cada precedente, y en ella podemos observar grandes diferencias. Si bien es
cierto que en la mayoría de precedentes dominan por encima del resto la intervención de
99
dos o tres jugadores, esto no se da en todos, y en los que se da, no se produce de igual
modo, prevaleciendo de forma distinta el uno sobre el otro.
La tabla 82 nos ayudará a analizar cada precedente de forma más clara. En el contraataque
casi la totalidad de los FG se dan con dos o tres jugadores, especialmente con dos, con
más de un 60 %. Es igualmente remarcable como nunca entran en contacto cinco
jugadores y casi nunca cuatro.
En cuanto al bloqueo directo y la jugada personal, se reparten entre dos, tres y uno
respectivamente, sumando entre ellos más del 80%. En relación al pase observamos como
se reparte entre dos, tres y cuatro, siendo el precedente con mayor incidencia de cuatro
jugadores. El 0% en un jugador es lógico, pues para un pase se requiere de al menos dos
jugadores. El robo se reparte casi totalmente entre dos y un jugador, pues por la definición
del mismo se trata de FG realizados directamente por la ventaja ocasionada con el robo,
100
por lo que debe finalizarse rápido, evitando así que el número de jugadores intervinientes
sea muy alto. Por último, en cuanto al rebote, por definición solo puede intervenir un
jugador, de ahí su 100%.
6.6.2. Precedente y QT
La tabla 83 nos muestra como los mayores porcentajes sobre el total de FG se dan en la
combinación de los distintos QT con el pase y la jugada personal, siendo el bloqueo
directo la tercera categoría con mayores porcentajes.
101
En todos los QT el precedente del FG que más se da es la jugada personal y el pase
respectivamente, sumando entre ambos más del 70%. Como tercer precedente más
utilizado estaría el bloqueo directo.
Si nos centramos en como se reparte cada precedente entre los distintos cuartos (tabla 85)
vemos como el porcentaje de contraataques va reduciéndose a medida que avanza el
encuentro, existiendo una gran diferencia entre el primer y el último cuarto. Según va
pasando esa frescura inicial de los jugadores, el ritmo del partido va disminuyendo,
produciéndose, como demostraremos más adelante, un menor número de FG. Además, el
último QT como momento decisivo del encuentro provoca que las jugadas sean más
trabajadas, y por ello menos rápidas.
Lo mismo ocurre con el pase, aunque de forma mucho más gradual y sin tanta diferencia
entre cuartos. En cuanto al bloque directo, en el primer cuarto se realizan más,
manteniendo una estabilidad en los otros tres.
En relación a la jugada personal, se produce un poco más en los dos primeros, pero sus
porcentajes son similares en todos los cuartos. También observamos como en los
segundos cuartos de cada mitad el porcentaje es algo más elevando que en los primeros.
Esta dinámica, y de forma más clara, se observa también en el rebote. Sin embargo, el
robo sigue la dinámica opuesta, produciéndose más en los primeros cuartos de cada mitad
y con una diferencia significativa. Todo esto lo podemos observar de forma más visual
en la figura 84.
102
6.6.3. Precedente y momento especial
El precedente al FG en los momentos especiales (tabla 86) nos ayudará a descubrir cuál
es el más utilizado en cada uno de ellos, extrayendo de ahí los resultados más
determinantes para su aplicación práctica.
A pesar de que en ambos momentos especiales los mayores porcentajes se den en los
mismos precedentes, existen
grandes diferencias como
observamos en las figuras 85 y
86. Por un lado, tras el tiempo
muerto no se puede producir ni
el contraataque, ni el rebote, ni
el robo como precedente, lo cual
reduce a tres las posibilidades.
En él se producen casi por igual
la jugada personal y el pase,
103
estando un poco por encima la primera. El bloqueo directo queda relegado a la tercera y
última posición. Por tanto, tras un tiempo muerto, en más del 84 % de las ocasiones el
último recurso utilizado para generar el FG es el pase o la jugada personal.
En cuanto a la última jugada, todos los precedentes son posibles a excepción del rebote,
pues estos no se han considerado como jugada al no tener un trasfondo táctico. Al igual
que tras tiempo muerto, los
precedentes con mayor
porcentaje son la jugada
personal y el pase, siguiendo
como tercera opción el
bloqueo directo. Pero es
destacable como en esta
ocasión más del 52% de las
ocasiones recaen sobre la
jugada personal. Esto suele
deberse a dos situaciones, por un lado cuando el jugador que sube el balón a falta de pocos
segundos para finalizar el QT debe crearse una opción de tiro, no habiendo tiempo para
la ejecución de pases, bloqueos u otros recursos, y por otro lado, ocasiones en las que se
apura el tiempo del que dispone para no conceder una posesión más al equipo contrario.
104
6.7. JUGADORES IMPLICADOS
Si nos fijamos en como se reparte el porcentaje de número de jugadores que entran en
contacto con el balón antes de un
FG (figura 87) vemos como en
más del 63% de las ocasiones
interactúan dos o tres jugadores,
seguidos de la intervención de
uno y cuatro. La razón de que se
dé un porcentaje relativamente
alto de un jugador (19,7%) es el
rebote. De forma muy eventual,
con menos de un 3%, entran los
cinco jugadores en contacto con
el balón.
Podría decirse que el baloncesto moderno basa su juego en acciones con intervención
directa sobre el balón de dos o tres jugadores, siendo muy raro que los cinco intervengan.
105
de dos y tres jugadores acumulan los mayores porcentajes, muy por encima del resto,
seguidos de la intervención de uno y cuatro.
Si hacemos una comparación entre el reparto dentro de cada cuarto, podemos ver como
en el tercer y cuarto QT se da un mayor porcentaje de un jugador. De hecho, según
avanzan los cuartos se producen proporcionalmente más FG con un solo jugador.
106
6.7.2. Jugadores implicados y momento especial
En las figuras 89 y 90 observamos las grandes diferencias entre el número de jugadores
que entran en contacto con
el balón antes del FG dentro
de cada momento especial.
Sin embargo, en los FG en última jugada, más del 82 % se reparte entre uno y dos
jugadores, disminuyendo el
porcentaje según se suman
jugadores, incluso dándose
un 0% para cinco. Es muy
remarcable como el FG en
última jugada tiene casi un
44% de ejecuciones en las
que tan solo un jugador ha
entrado en contacto con el
balón.
107
6.8. QT
El QT como división temporal del partido tiene un importante valor para su análisis, pues
muestra la evolución o dinámica en el juego según en qué fracción del encuentro se está.
Según va desapareciendo esa frescura, las situaciones de lanzamiento van siendo más
difíciles de generar, y la relación entre resultado en el marcador y el tiempo hasta el final
del encuentro va siendo más determinante, pues va quedando menos tiempo para
mantener o invertir el marcador, por lo que las jugadas son más reflexivas y trabajadas.
La diferencia entre ambos momentos, como vemos en las figuras 92 y 93, es evidente.
Los FG tras tiempo muerto se producen más en los segundos cuartos de cada mitad,
existiendo gran diferencia con los primeros. Además, el último cuarto aucumula un
108
porcentaje muy alto, más de un 43%, lo cual se debe a tratarse del cuarto decisivo del
encuentro.
Los FG en las últimas jugadas no tienen un patrón claro. Tan solo se observa un fuerte
descenso en el último cuarto.
109
7. PERSPECTIVA DE GÉNERO
Valiéndonos de todos los datos extraídos aprovecharemos para hacer un pequeño análisis
en función del género (WNBA, liga Día y WEuroliga / NBA, ACB y Euroliga) y de la
localización (Euroliga y WEuroliga / NBA y WNBA). Además, dentro de la localización
volveremos a confrontar los datos por género, analizando los datos de las seis ligas en
cuatro subapartados: 1) Baloncesto masculino y femenino en EU, 2) Baloncesto
masculino y femenino en EEUU, 3) Baloncesto masculino en EU y EEUU, y 4)
Baloncesto femenino en EU y EEUU.
Todas las tablas están recogidas en el anexo 12.4, desde el subapartado 2 hasta el 9, y
contienen información muy completa para un estudio que debería afrontarse por sí mismo,
no teniendo cabida dentro de este. Por ello, nos limitaremos a rascar la superficie de toda
la información obtenida buscando analizar las diferencias genéricas más destacables.
En este apartado se comparan las tablas del reparto del porcentaje de FG en las distintas
categorías dentro de cada variable en función del sexo, tratando de extraer a partir de las
diferencias significativas halladas, diferencias en los patrones de juego.
110
muy elevada, se da en la zona 4, desde donde las mujeres ejecutan algo más de un 3% de
FG que los hombres.
En cuanto a los resultados (tabla 92), el baloncesto masculino tiene mayores porcentajes
de FG en las categorías relativas al lanzamiento de 3 puntos. En las categorías relativas a
los lanzamientos de 2 puntos los porcentajes son más similares, excepto en el número de
fallos, donde las mujeres tienen algo más de un 9% más.
111
La tabla 95 recoge los resultados en función del marcador, pero como ya explicamos
anteriormente, no podemos extraer una información útil de ellos.
Comparando el reparto porcentual en los distintos precedentes del FG (tabla 96) entre los
dos géneros podemos ver como como el baloncesto femenino utiliza más el contraataque,
el pase y el rebote; mientras que los hombres utilizan más el bloqueo directo y la jugada
personal. Los valores de robo son muy similares.
Las mayores diferencias se dan en el bloqueo directo, pase y jugada personal, como ya
vimos, los tres precedentes más utilizados. Mientras que el baloncesto femenino se basa
más en la creación de situaciones de lanzamiento a traves del pase, muy seguido de la
jugada personal, en el baloncesto masculino la jugada personal supera al pase como forma
de generar el FG.
112
Por último, en cuanto al reparto porcentual de FG según el perido de juego (tabla 98),
vemos como los resultados son muy similares, siendo las únicas diferencias,
minimamente significativas, el mayor porcentaje de las mujeres en los dos primeros QT,
y de los hombres el el tercero.
Una de sus mayores diferencias es el modelo de negocio, contando la NBA con un mayor
impacto económico y una mayor expansión mundial. Además de esto, uno de sus mayores
logros ha sido el control de la competencia a través de techos salariales y drafts. Con ello
han conseguido una liga equilibrada en la que los equipos campeones, o al menos, que
optan a serlo, no son constantes a lo largo de los años.
113
valores similares. También recoge como la ACB cuenta con mejores porcentajes de
efectividad en triples y canastas de dos, mientras que en la NBA, mucho más física,
destacan los tapones y los rebotes. En la NBA observa como hay una mayor correlación
negativa entre los puntos en contra y la victoria, que correlación entre los puntos
conseguidos y la victoria, siendo por tanto más determinante para la consecución de la
victoria la defensa.
A continuación, como en el apartado anterior, vamos a realizar una comparación entre las
tablas del reparto del porcentaje de FG en las categorías dentro de cada variable en
función de la localización, tratando de extraer a partir de las diferencias significativas
halladas, diferencias en los patrones de juego.
En la tabla 99, que recoge el reparto de los porcentajes de FG según zona del campo,
podemos ver como los datos obtenidos son muy similares, dándose unas variaciones
mínimas. En cuanto a la zona exterior del perímetro, en el baloncesto europeo se ejecutan
más FG desde las zonas laterales (zona 5 y 6) y menos desde la zona central (zona 7).
Respecto al interior de la línea de 3 puntos, el baloncesto norteamericano realiza más FG
desde la zona 2 y 4, mientras que el europeo, desde la zona 1 y 3.
Si nos centramos en los resultados tras FG (tabla 100) se sigue manteniendo una misma
dinámica entre ambos, dándose al igual que en la tabla anterior, pequeñas diferencias. Lo
más destacable es como en el baloncesto europeo hay mayores porcentajes de fallo de 2
y 3 puntos que en el norteamericano, manteniendo esa superioridad en los triples, pero no
en las canastas de dos puntos. En cuanto a los tapones, se da una ligera superioridad en
las ligas norteamericanas.
114
a las categorías de tiempo de posesión son 9-16, 0-8 y 17-24, los porcentajes de estas
franjas son muy distintos.
En cuanto a la franja de posesión intermedia, los porcentajes son similares, dándose cierta
superioridad en las ligas norteamericanas. Las mayores diferencias se encuentran en las
otras dos franjas, y al ser comparadas vemos como en la franja 17-24 se da un porcentaje
mucho más alto en las ligas norteamericanas, y en la franja 0-8 en las ligas europeas. De
estos datos podríamos concluir que el baloncesto norteamericano es mucho más rápido y
físico, pues acumula más del 73% de sus FG entre las dos primeras franjas de posesión,
mientras que el baloncesto europeo es más táctico y pausado, acumulando más del 85%
entre las dos últimas franjas.
Respecto al tipo de tiro (tabla 102) encontramos diferencias que podrían estar
relacionadas con lo anterior. En cuanto a malos tiros, los porcentajes son similares,
encontrado las diferencias en las otros dos categorias. En el baloncesto norteamericano
se producen menos buenos tiros que en el europeo, y más tiros normales. Esto podría
deberse a ese juego más pausado y tactico del baloncesto europeo para generar ventajas
y ejecutar los FG en las mejores condiciones posibles.
Al igual que en la compración por género, los resultados en función del marcador (tabla
103) no nos aportan datos fiables, por lo que nos los analizaremos.
115
En la tabla 104 se recogen los FG en función del precendete, y en ella podemos observar
como las diferencias se dan en los 3 precedentes más utilizados: el bloqueo directo, el
pase y la jugada personal. En el baloncesto europeo se ejecutan algo más de un 5% más
de FG tras pase, y en el norteamericano, algo más de un 6% más tras jugada personal.
Para ambas localizaciones los precedentes más utilizados son el pase y la jugada personal,
pero se da una superioridad inversa del uno sobre el otro. En el baloncesto europeo la
incidencia del pase esta por encima de la jugada personal, mientras en en el
norteamericano es al contrario. En cuanto al bloqueo directo, se utiliza ligeramente más
en el baloncesto europeo.
Por último, en cuanto al reparto de porcentajes entre las categorias de la variable “periodo
de juego” (tabla 106), vemos una dinamica muy similar. Las diferencias son mínimas,
116
siendo la más destacable como el baloncesto europeo tiende ha realizar más FG en el
primer QT en comparacion con las ligas norteamericanas.
La tabla 107 recoge los porcentajes según zona del campo, y en ella observamos como el
baloncesto femenino efectúa proporcionalmente más FG desde las zonas interiores,
mientras que en el masculino se producen más FG desde el exterior del perímetro. Las
mayores diferencias dentro del perímetro se dan en la zona 4, con una superioridad
femenina de 4,13%. En cuanto al exterior del perímetro, es la zona 7 la que muestra mayor
diferencia con una superioridad masculina de 7,85%.
En cuanto a los resultados del FG (tabla 108), el baloncesto masculino muestra mayor
incidencia en los resultados relativos al lanzamiento de 3 puntos, a excepción del
resultado “3p.+adicional”, el cual se da ligeramente más en el femenino. En cuanto a los
lanzamientos relativos a 2 puntos, los datos obtenidos son mucho más similares, dándose
tan solo una excepción, el fallo de 2, en el que las mujeres muestran un mayor porcentaje.
En cuanto al porcentaje de tapones, la diferencia es mínima, pero dicha diferencia es algo
mayor que la encontrada en la comparación entre sexos a nivel global.
117
En la siguiente tabla (109) se recogen los porcentajes de FG en relación al tiempo de
posesión. En comparación, el baloncesto masculino ejecuta más FG en la última franja de
posesión, mientras que el femenino lo hace en las dos primeras franjas, es decir, en Europa
el baloncesto femenino tiende a ser más rápido, mientras que el masculino tiende a agotar
más las posesiones antes de realizar el FG. Esto difiere de los datos obtenidos al comparar
géneros sin distinción de localización (apartado 7.1), donde solo se daba una superioridad
femenina en la franja intermedia, y las diferencias en las otras dos franjas eran menores.
En la variable “tipo de tiro” (tabla 110) observamos como el baloncesto femenino ejecuta
proporcionalmente más FG en condiciones normales, mientras que el masculino ejecuta
más buenos y malos tiros. Estos resultados son muy distintos de los obtenidos en el
análisis global de género, donde los porcentajes eran más similares y era en el baloncesto
femenino donde se producían mayores porcentajes de buenos y malos tiros.
La tabla 111 recoge los resultados en función del marcador. Pero como ya se ha
mencionado a lo largo de este trabajo, estos datos no aportan información relevante.
En relación a los precedentes, la tabla 112 recoge los porcentajes de cada uno de ellos,
observando como en comparación, en el baloncesto femenino se ejecutan más FG tras
contraataque, jugada personal, pase y rebote; mientras que en el masculino lo hacen tras
bloqueo directo y robo. Para ambos sexos los precedentes más utilizados son el pase, la
jugada personal y el bloqueo directo respectivamente.
118
En cuanto al número de jugadores que entran en contacto con el balón antes del FG (tabla
113), los mayores porcentajes de ambos sexos se dan con la intervención de dos y tres
jugadores, con una superioridad de tres jugadores sobre dos para las mujeres, y al contario
para los hombres. Proporcionalmente, en el baloncesto masculino se ejecutan más FG con
la intervención de uno y dos jugadores, mientras que en el caso de las mujeres lo hacen
con la intervención de tres, cuatro y cinco. Es decir, en el baloncesto masculino se tiende
a realizar FG con menos jugadores implicados que en el femenino.
Por último, la tabla 114 recoge el reparto porcentual entre los distintos QT. Los datos
obtenidos son muy similares, apreciándose una pequeña superioridad en el porcentaje de
FG en la primera mitad del encuentro por parte de las mujeres, y en la segunda mitad por
parte de los hombres.
119
En cuanto a los resultados del FG (tabla 116), el baloncesto masculino tiene mayores
porcentajes en todos los FG relativos al lanzamiento de 3 puntos, mientras que el
baloncesto femenino los tiene en los relativos al lanzamiento de 2 puntos, dándose una
igualdad en cuanto al número de canastas. Referente a los tapones, al contrario de lo que
cabría esperar, las mujeres ejecutan proporcionalmente más tapones que los hombres.
En relación al tipo de tiro (tabla 118), el baloncesto femenino cuanto con mayores
porcentajes en los malos y buenos tiros, siendo en los últimos mínima la diferencia;
mientras que el baloncesto masculino destaca por su incidencia en tiros normales.
La tabla 119 recoge los porcentajes en función del marcador, lo cual, como explicamos
anteriormente, no nos aporta datos fiables.
120
En cuanto a los precedentes del FG utilizados (tabla 120), observamos como el baloncesto
femenino tiene una superioridad porcentual en todos los precedentes a excepción de la
jugada personal, la cual se da en mayor grado en el baloncesto masculino. Para ambos
sexos los precedentes más utilizados son la jugada personal, el pase y el bloqueo directo
en ese orden.
La tabla 121 recoge los porcentajes de los FG en función del número de jugadores que
han entrado en contacto con el balón. Para ambos sexos la intervención de dos y tres
jugadores respectivamente es la más común. Si comparamos los porcentajes entre ambos,
observamos una superioridad femenina en la intervención de tres, cuatro y cinco
jugadores; y masculina en la intervención de uno y dos.
Por último, en cuanto al reparto de los FG entre los QT (tabla 122), observamos datos
muy similares, dándose una ligera superioridad por parte de los hombres en el número de
FG en los tres primeros QT, y de las mujeres en el último.
121
7.2.3. Baloncesto masculino en EU y EEUU
En este apartado se recogen los datos obtenidos para el baloncesto masculino en función
de su localización, pudiendo así apreciar las diferencias existentes entre EU y EEUU. La
primera tabla (tabla 123) recoge los porcentajes por zona del campo desde donde se han
ejecutado los FG. Comparando ambas localizaciones, se observa una mayor incidencia
por parte del baloncesto europeo en la zona 1 y en las tres zonas exteriores, mientras que
los norteamericanos muestran una mayor utilización de las zonas 2, 3 y 4.
Centrándonos en los resultados del FG (tabla 124) podemos ver como proporcionalmente
en Europa se anota y falla más desde el exterior del perímetro, y se anota y falla menos
desde el interior. El baloncesto europeo también muestra una mayor incidencia en los
tapones, aunque esta diferencia es mínima.
122
Respecto al tipo de tiro (tabla 126) podemos ver como el baloncesto europeo cuenta
proporcionalmente con mayores porcentajes en los buenos y malos tiros, lo cual podría
estar relacionado con, como vimos en el apartado anterior, el alto porcentaje de FG en la
última franja de posesión (41,88%), pues por un lado los equipos han dispuesto de muchos
segundos para mover el balón y buscar una buena opción de lanzamiento, y por otro lado,
puede que hayan llegado al final del tiempo reglamentario sin haber creado esa buena
opción, por lo que han de ejecutar el FG sin importar las condiciones en las que se
encuentre el tirador, produciéndose en muchas ocasiones malos tiros.
La tabla 127 nos muesta los datos en función del marcador, no siendo dichos datos fiables
para el análisis.
El reparto porcentual de los FG en función de su precedente (tabla 128) nos muestra como
en el baloncesto masculino, tanto en Europa como en Norteamérica, el pase y la jugada
personal son los precedentes más usados. En Europa se ejecutan más pases que jugadas
personales, mientras que en Norteamérica ocurre lo contrario. Estamos hablando de
porcentajes muy altos, un 38,03% de FG tras pase en EU y un 41,49% de FG tras jugada
personal en EEUU. El tercer precedente más usado es para ambos el bloqueo directo,
dándose una ligera mayor incidencia en el baloncesto europeo, en el cual también se dan
más FG tras contraataque y robo, pero menos tras rebote.
123
En cuanto al número de jugadores implicados (tabla 129) vemos como para las dos
localizaciones el orden de mayor a menor incidencia es el mismo, primero las categorías
“dos” y “tres” jugadores, con porcentajes más altos, seguidas de “uno”, “cuatro” y “cinco”
jugadores respectivamente. Comparando los porcentajes de las categorías de ambos
observamos como en Europa se da proporcionalmente más la implicación de tres, cuatro
y cinco jugadores, mientras que en Norteamérica se da más la de uno y dos. Esto podría
estar relacionado con el uso de posesiones más largas por parte del baloncesto europeo.
Por último, en relación al reparto de FG según QT (tabla 130), a pesar de tener porcentajes
similares, encontramos diferentes dinámicas. En Norteamérica se da un descenso en el
número de FG según avanza el encuentro, mientras que en Europa se da una mayor
incidencia en el primer QT, estabilizándose para los siguientes.
124
En relación a los resultados del FG (tabla 132) podemos ver como el baloncesto femenino
en EEUU tiene mayores porcentajes en canastas de 2 y 3 puntos, además de un menor
porcentaje de fallos en los mismos. En los resultados que conllevan tiros adicionales,
encontramos una superioridad del baloncesto europeo en los relativos a lanzamientos de
3 puntos, y del norteamericano en los lanzamientos de 2 puntos. En cuanto a los tapones,
estos tienen una mayor incidencia en el baloncesto norteamericano.
Respecto al tipo de tiro en baloncesto femenino (tabla 134), encontramos porcentajes muy
similares entre ambas localizaciones. El porcentaje de tiros normales es muy semejante,
con una ligera superioridad por parte del baloncesto europeo. Por su parte, el baloncesto
norteamericano muestra una mayor incidencia en los malos tiros, y menor en los buenos.
Por tanto, el baloncesto femenino europeo genera mejores opciones de FG.
Por su parte, los resultados en función del marcador (tabla 135) no nos aportan datos
fiables, por lo que nos los analizaremos.
125
En la tabla 136 se recogen los porcentajes del FG en función del precedente. El pase y la
jugada personal vuelven a ser los precedentes más utilizados, pero mientras que en el
baloncesto femenino europeo incide más el pase que la jugada personal, en el
norteamericano ocurre lo contrario. El bloqueo directo se muestra como tercer
precedente, siendo más utilizado por parte de las norteamericanas. El baloncesto
femenino europeo tiene proporcionalmente una mayor incidencia en el robo y el rebote,
pero menor en el contraataque.
Por último, en cuanto al reparto de porcentajes del FG en función del QT (tabla 138)
obtenemos porcentajes muy similares. El baloncesto europeo ejecuta proporcionalmente
más FG en la primera mitad del encuentro, y el norteamericano en la segunda.
126
8. SINTESIS DE RESULTADOS
Zona del campo:
La única zona desde la que se dan más resultados positivos que negativos en
cuanto al FG, es la zona 1.
En la zona 1 es donde más tapones, faltas+2 adic. y 2p.+adic. se producen, con
mucha diferencia sobre el resto de zonas del campo.
Dividiendo los resultados en positivos (3p.+adic., 3p., falta+3adic., 2p.+adic., 2p.,
falta+2adic.) o negativos (tapón, fallo 3p. y fallo 2p.), el orden de mayor a menor
eficacia dentro de cada zona es:
o Zona 1 > Zona 4 > Zona 3 > Zona 5 > Zona 2 > Zona 6 > Zona 7.
En relación a la lateralidad, en el exterior del perímetro si coincide el lado desde
el que más se lanza con el más efectivo (lado izquierdo), pero en el interior del
perímetro no, siendo el derecho el más efectivo.
La zona 1 es la más efectiva y desde la que más se lanza. Mientras que la zona 4,
a pesar de ser la segunda más efectiva, ocupa el tercer lugar en cuanto a zona más
utilizada.
La zona 7 es la zona exterior más utilizada y la que menor eficacia tiene.
En todas las zonas del campo la franja de posesión más común en la que se realizan
los FG es “9-16”.
Sobre el reparto total de porcentajes de FG entre ambas variables, el porcentaje
en la zona 1 y franja “9-16” es muy superior al resto, con más de un 24 % sobre
127
el total. Estamos hablando de que casi uno de cada cuatro FG se realizan en esa
zona y franja de posesión.
En todas las zonas del campo las franjas con mayores porcentajes de FG son la
“9-16”, “0-8” y “17-24” en este orden, pero en el caso de la zona 1, los valores
entre las dos últimas son mucho más cercanos que en el resto de zonas.
128
Analizando como se reparten los porcentajes de cada categoría de la variable “tipo
de tiro” en las zonas del campo, vemos como en las zonas 2 y 3 apenas se realizan
buenos tiros, y en las zonas 5 y 6 el porcentaje de malos tiros es mínimo, seguidas
de la zona 4.
En todas las situaciones del marcador, las zonas más utilizadas para ejecutar el
FG son respectivamente la 1, 7 y 4; pero cuando se va por debajo en el marcador
el porcentaje de FG realizados desde la zona 1 y 7 es superior al del resto de
situaciones.
129
El bloqueo directo tiende a usarse en las zonas centrales.
En todas las zonas del campo los mayores porcentajes de FG se dan con la
intervención de dos o tres jugadores.
En la zona 1 también se dan unos porcentajes altos de un jugador, lo cual es debido
a los FG tras rebote.
En las zonas 5 y 6 apenas se realizan FG en los que solo haya entrado en contacto
con el balón un jugador.
La intervención de los cinco jugadores es muy escasa, casi anecdótica, en todas
las zonas.
Según avanzan los QT se van produciendo menos FG desde las zonas interiores.
En las zonas exteriores se mantiene cierta constancia en el número de FG
realizados, teniendo la zona 7 mayores porcentajes en los segundos cuartos de
cada mitad (2º y 4º QT).
Se da un aumento significativo del porcentaje de FG desde la zona 7 entre el
primer y el último QT.
Los FG tras momento especial siguen los mismos patrones que el resto respecto a
la zona del campo desde donde se realizan (zonas centrales), siendo las zonas con
mayores porcentajes la zona 1 y 7, seguidas de lejos por la zona 4. Pero los valores
de esos porcentajes de las zonas 1 y 7 se encuentran invertidos. Mientras que tras
tiempo muerto el mayor número de FG se ejecutan desde la zona 1, seguidos de
la zona 7; los FG en las últimas jugadas tienden a ejecutarse desde la zona 7,
seguidos de la zona 1.
Resultado:
Los resultados del FG que más se dan son los fallos de 2 puntos y las canastas de
2 puntos, seguidos del fallo de 3 puntos y canasta de 3 puntos en este orden.
130
Los FG con resultado de “canasta y adicional” o “falta y adicionales” tienen
porcentajes bajos, siendo los relativos al lanzamiento de dos los únicos con
valores no insignificantes, especialmente el de “falta y dos adicionales” con casi
un 6,5% sobre el total de FG.
A pesar de haber el doble de categorías positivas que negativas, los resultados
negativos del FG prevalecen sobre los positivos con un 52,77%.
131
Resultado y tipo de tiro:
Resultado y ventaja/desventaja:
Resultado y precedente:
De los seis posibles precedentes al FG, tan solo el contraataque, el robo y el rebote
tienen mayor porcentaje de resultados positivos que negativos, especialmente el
132
contraataque y el robo, con valores superiores al 72,1% y 68,5% de resultados
positivos respectivamente.
Analizando como se reparten los porcentajes de cada precedente del FG entre los
posibles resultados, se observa como el contraataque, el robo y el rebote tienen su
mayor incidencia en el lanzamiento de 2 puntos, tanto en canastas como en fallos,
predominando claramente la primera sobre la segunda. Esto es extensible a la
jugada personal, pero con la predominancia invertida, siendo superior el
porcentaje de fallos que de aciertos.
Los porcentajes de bloqueos directos y pases como precedentes del FG se reparten
principalmente entre los fallos y aciertos de 2 y 3 puntos.
En todos los resultados de FG destacan los mismos tres precedentes: el pase, la
jugada personal y el bloqueo directo. En las zonas exteriores del perímetro es el
pase el precedente con mayor porcentaje, mientras que en las interiores es la
jugada personal.
Las FG en cuya jugada han entrado en contacto con el balón uno, tres y dos
jugadores, son las más efectivas, seguidas de cinco y cuatro jugadores en ese
orden.
Tan solo la categoría de un jugador muestra más resultados positivos que
negativos, algo muy relacionado con el FG tras rebote, el cual tiene un buen
porcentaje de efectividad.
La intervención de los 5 jugadores para la ejecución de un FG es casi anecdótica
sobre el total de FG.
Analizando como se reparten los porcentajes de cada posible resultado del FG en
función del número de jugadores, se observa como en todos predomina la
intervención de dos o tres. Además, los resultados relacionados con el FG de 2
puntos (fallo, falta+2 adic., canasta, canasta+adic.) y el tapón, también muestran
altos porcentajes en la intervención de un solo jugador.
133
Resultado y QT:
Tiempo de posesión:
134
Tiempo de posesión y tipo de tiro:
Sea cual sea la situación del marcador, vayamos empate, ganando o perdiendo, la
posesión en la que más FG se realizan es la intermedia, seguida de la última y la
primera respectivamente.
Los porcentajes entre las franjas de posesión cuando se va empatados o por encima
en el marcador son muy similares, sin embargo, cuando se va perdiendo se
producen menos FG en la última franja y más en la intermedia.
135
Si nos centramos en como se reparten los porcentajes de cada precedente en
función de las franjas de posesión podemos ver como:
o El FG tras contraataque o robo se da casi exclusivamente en la franja 17-
24.
o El bloqueo directo, el pase y la jugada personal tienen sus mayores
porcentajes en la franja intermedia, seguidas de la franja 0-8, y por último
la 17-24. En el caso de la jugada personal, los porcentajes entre la franja
intermedia y la final son mucho más cercanos que en los otros dos
precedentes.
o Los datos en cuanto al rebote y el tiempo de posesión se vieron afectados
por un cambio normativo, por lo que no son útiles.
136
diferencias, produciéndose un descenso de sus porcentajes según transcurre el
partido.
Tipo de tiro:
Cuando los equipos están empatados realizan mayor porcentaje de buenos tiros, y
menor de tiros normales y malos, que en las situaciones en las que se va por
encima o por debajo en el marcador.
Comparando los porcentajes de la variable tipo de tiro en función de si se va
ganando o perdiendo, se ha visto como con desventaja en el marcador se realizan
mayor porcentaje de buenos tiros y tiros normales, y menor de malos tiros, que
cuando se va por encima en el marcador.
En el análisis del reparto de los porcentajes de cada precedente entre las categorías
de la variable “tipo de tiro” se observa:
o En los FG tras contraataques, robos y pases se dan unos porcentajes muy
altos de buenos tiros, superando en todos el 60%, y en el caso concreto del
contraataque, superando el 70%.
o En los FG tras rebote, jugada personal y bloqueo directo se dan los
mayores porcentajes en la categoría “tiro normal”.
137
o Los FG tras jugada personal también muestran un porcentaje elevado en
los malos tiros, convirtiéndose en el precedente con mayor porcentaje en
esa categoría con un 22,65%. Además, también es el precedente con menor
porcentaje en la categoría “buen tiro”, por lo que se muestra como el
precedente menos efectivo para la consecución de ventajas en el FG.
En cuanto a como se reparte el porcentaje entre los precedentes dentro de cada
tipo de tiro, se observa como el mayor porcentaje de buenos tiros se produce tras
pase y bloqueo directo con un 57,39% y 17,73% respectivamente.
Comparando como se reparten los porcentajes de cada tipo de tiro entre los cuatro
QT, se observa como la incidencia de los buenos tiros y de los tiros normales va
disminuyendo según avanza el encuentro, dándose en el caso de los tiros normales
una estabilización en los dos últimos cuartos.
138
Los porcentajes de malos tiros tienen un repunte en los segundos cuartos de cada
mitad.
Ventaja/desventaja:
Los datos de esta variable por si sola tan solo nos indican que de los FG analizados
este estudio, el 36,85% se realizaron cuando se iba por encima en el marcador, el
55,77% cuando se iba por debajo, y el 7,38% cuando se iba empatados. No
pudiendo extrapolar, ni generalizar, resultados a partir de ellos.
Ventaja/desventaja y precedente:
En las tres posibles situaciones del marcador los precedentes del FG más
utilizados son la jugada personal y el pase respectivamente, siendo ocupado el
tercer lugar por el bloqueo directo.
En las situaciones de desventaja en el marcador se realiza menor porcentaje de FG
tras pase, y más tras jugada personal, en comparación con las situaciones de
empate o ventaja en el marcador.
Cuando se va por encima en el marcador se produce mayor porcentaje de FG tras
contraataque y robo que en las otras dos situaciones del marcador, pero menor tras
rebote.
En las tres posibles situaciones del marcador los FG con dos y tres jugadores
implicados cuentan con los mayores porcentajes. En el caso de empate se tiende
más a tres que a dos, mientras que con ventaja o desventaja se tiende a lo contrario.
139
Cuando se va por debajo en el marcador se realiza mayor porcentaje de FG con la
intervención de un solo jugador, y menos con la de cuatro, que en el resto de
situaciones del marcador.
La intervención de los cinco jugadores es muy escasa en todas las situaciones del
marcador.
Cuando hay tablas en el marcador se dan menores porcentajes en la intervención
de uno Y dos jugadores en comparación con las situaciones de ventaja o
desventaja, pero mayores porcentajes de tres, cuatro y cinco.
Ventaja/desventaja y QT:
Precedente:
140
“dos jugadores”, la cual cuenta por si sola con más del 60%. La intervención de
los cinco jugadores nunca se llega a producir, y la de cuatro casi nunca.
El FG tras bloqueo directo o jugada personal reparte sus porcentajes entre la
intervención de dos, tres y un jugador, sumando entre dichas categorías más del
83%.
El FG tras pase se reparte casi por igual entre la intervención de dos y tres
jugadores respectivamente, siendo ocupada la tercera posición por la intervención
de cuatro.
El FG tras robo se reparte casi exclusivamente entre dos y un jugador, acumulando
entre ambos más del 90%.
El FG tras rebote, por su propia definición, se da exclusivamente bajo la
intervención de un jugador.
La intervención de cinco jugadores es muy baja o inexistente en todos los
precedentes, y la de cuatro es escasa en comparación al resto. La única excepción
se da en el pase, que cuenta con un 21% en la implicación de cuatro jugadores, lo
cual se ve influenciado por que la categoría “uno” para este precedente no es
posible, teniendo que repartir los porcentajes entre cuatro categorías. Es decir, el
pase es el único precedente que por sí mismo obliga a la intervención como
mínimo de dos jugadores, lo cual facilita que con su uso se aumente el número de
estos.
Precedente y QT:
Los precedentes del FG con mayores porcentajes en todos los periodos son el pase
y la jugada personal respectivamente, sumando entre ambos más del 71%. El
bloqueo directo se muestra como tercer precedente, pero alejado de los valores de
los dos anteriores.
Analizando los porcentajes de cada precedente del FG en función del periodo en
el que se ejecutan podemos ver como:
o El contraataque va reduciendo su porcentaje de incidencia según avanza
el encuentro, dándose una gran diferencia entre los valores del primer y
último QT.
141
o En los porcentajes del pase se aprecia también una dinámica negativa, pero
mucho más gradual.
o En relación al bloqueo directo, en el primer QT se observa una mayor
incidencia, tras el cual disminuye un poco y se mantiene constante durante
los tres QT restantes.
o En cuanto a los FG tras jugada personal, a pesar de que en todos los cuartos
los valores son similares, se aprecia un mayor porcentaje en los dos
primeros QT, y además, una dominancia de los segundos cuartos de cada
mitad sobre los primeros.
o En el rebote también se observa esa dinámica de dominancia del segundo
sobre el primero y del cuarto sobre el tercero.
o En el caso del robo, se da una dinámica inversa, dominado el primer cuarto
de cata mitad sobre los segundos, dándose en este caso la mayor diferencia
entre pares.
Jugadores implicados:
En la realización de un FG:
o En más del 63% de las ocasiones intervienen dos (33,92%) o tres (29,10%)
jugadores.
142
o Les siguen de lejos las categorías “uno” (19,70%), “cuatro” (14,38%) y
“cinco” (2,89%) respectivamente, siendo esta última casi anecdótica.
QT:
Momento especial:
144
En los precedentes antes del FG, el baloncesto femenino acumula mayores
porcentajes en el contraataque, el pase y el rebote, mientras que los hombres
utilizan proporcionalmente más el bloqueo directo y la jugada personal. En cuanto
a los robos, los valores son similares.
En ambos géneros los dos principales precedentes son el pase y la jugada personal,
pero en el baloncesto femenino el pase está por encima de la jugada personal, y
en el masculino es al contrario.
En cuanto al número de jugadores implicados, para ambos los mayores
porcentajes se recogen en dos y tres jugadores, pero proporcionalmente las
mujeres tienen mayores porcentajes en tres, cuatro y cinco, mientras que los
hombres en uno y dos.
Por último, en cuanto a los periodos de juego, las diferencias no son significativas.
A pesar de que los porcentajes en cuanto a la variable “zona del campo” son
similares para ambas localizaciones, se dan ciertas diferencias. Más allá de la línea
de 3 puntos se observan mayores porcentajes del baloncesto europeo en las zonas
laterales (zona 5 y 6) y menor en la zona central (zona 7). En el interior, el
baloncesto norteamericano tiene mayores porcentajes en las zonas 2 y 4, mientras
que el europeo en la zona 1 y 3.
En la variable “resultado de la acción” los resultados también son similares,
pudiendo destacar como los europeos tienen mayores porcentajes en fallos, tanto
de 2 como de 3 puntos, y superioridad en la consecución de triples, pero no en
canastas de 2 puntos.
En cuanto a los porcentajes en tapones, los norteamericanos están ligeramente por
encima.
Para la variable “tiempo de posesión” se dan mayores diferencias en los
porcentajes. En la posesión intermedia (9-16) el baloncesto norteamericano está
por encima, pero con mucha menos diferencia que la existente en las otras dos
franjas. Los norteamericanos destacan en la franja 17-24 mientras que los
europeos en la 0-8.
145
En la variable “tipo de tiro” se observan valores similares para los malos tiros,
superioridad de los europeos en los buenos tiros, y de los norteamericanos en los
tiros normales.
El baloncesto europeo tiene mayor porcentaje en el precedente “pase”, mientras
que el norteamericano lo tiene en la jugada personal. En cuanto a los bloqueos
directos, los europeos cuentan con una ligera superioridad.
En relación al número de jugadores implicados, los europeos tienen superioridad
en las categorías “tres”, “cuatro” y “cinco”; e inferioridad en “uno” y “dos”.
Por último, los porcentajes según periodo de juego son similares, siendo lo más
destacable el mayor porcentaje en el primer QT por parte del baloncesto europeo.
147
Los hombres realizan más FG que las mujeres en los tres primeros QT, y menos
en el último.
148
Baloncesto femenino en EU y EEUU:
En cuanto a las zonas del campo desde la que se ejecutan los FG, no se aprecia
ningún patrón diferenciador claro. La mayor diferencia se da en la zona 1, donde
el baloncesto europeo muestra un 2,77% más de FG.
En Norteamérica se dan mayores porcentajes de canasta y menores de fallo en los
FG de 2 y 3 puntos.
En los FG que conllevan tiros adicionales se da una superioridad norteamericana
en los relativos a lanzamientos de 2 puntos, y Europa en los de 3 puntos.
En Norteamérica se da una mayor incidencia de tapones ante la ejecución de un
FG.
El baloncesto norteamericano es más rápido, utilizando la franja inicial e
intermedia más que el europeo, y menos la final.
El porcentaje de FG ejecutados en unas condiciones normales es muy similar,
dándose una ligera superioridad en Europa, la cual cuenta con mayores
porcentajes en los buenos tiros y menores en los malos.
El pase y la jugada personal son los precedentes que más se dan para ambas
localizaciones. En Europa se da más el pase que la jugada personal, y en
Norteamérica ocurre lo contrario.
El bloqueo directo es el tercer precedente más común, siendo algo más utilizado
por parte de las norteamericanas.
El baloncesto femenino europeo tiene proporcionalmente una mayor incidencia
en el robo y el rebote, pero menor en el contraataque.
Para ambas localizaciones el número más común de jugadoras implicadas antes
de un FG es dos y tres. En el caso de Europa se dan más tres que dos jugadoras, y
en Norteamérica al contrario.
En Europa se tiende a dar una intervención de más jugadoras.
En Europa se realizan proporcionalmente más FG en la primera mitad del
encuentro, mientras que en Norteamérica se realizan más en la segunda.
149
9. DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS
La zona de ejecución del FG es una de las variables más estudiadas. Ibáñez et al. (2009a)
encuentran que las zonas más eficaces son las próximas a canasta, concretamente dentro
de su estudio, la zona 1 y la 5, lo que se correspondería con la parte más cercana al aro de
nuestra zona 1, coincidiendo así con los resultados obtenidos por otros autores como
Mexas et al. (2005), Lapresa et al. (2014), Muñoz et al. (2015) y Noguera y Camerino
(2013), siendo la zona con mayor eficacia el área restringida. Cuanto más se aumente la
distancia del FG, más se incrementa el porcentaje de errores. De hecho, para Lapresa et
al. (2014) tan solo los FG ejecutados desde la pintura obtienen una relación positiva entre
consecuencias favorables y desfavorables con un 53,3%, lo cual se corrobora en nuestro
estudio, siendo la zona 1 la única con mayor porcentaje de resultados positivos con un
58,68%. Esa mayor eficacia de las zonas cercanas al aro crea la necesidad por parte del
equipo defensor de intensificar su oposición ante los atacantes cuanto más cerca del aro
estén. En este sentido Ibáñez et al. (2019a) advierten como la proporción de faltas y
tapones disminuye tanto en cuanto la ejecución del FG se aleja del aro. Nuestros
150
resultados apoyan esta afirmación, concentrándose casi el 88% de los tapones y algo más
del 90% en las respectivas categorías asociadas a faltas, a excepción de las ligadas al
triple, en la zona 1. En el caso de los tapones, las zonas 5 y la 4 respectivamente han
mostrado valores muy bajos.
151
valor de cada uno, deberían realizarse más tiros de tres puntos.
Respecto a la lateralidad, Noguera y Camerino (2013) señalan que las zonas centrales son
desde las que más FG se ejecutan, ocurriendo lo mismo en la zona exterior del perímetro
a pesar de no ser la más efectiva. Los datos obtenidos en nuestro estudio coinciden con
estos resultados, siendo las zonas centrales (zona 1, 4 y 7) las que mayores porcentajes de
FG tienen. En cuanto al exterior del perímetro, a pesar de que la zona 7 tiene un porcentaje
mucho mayor de FG realizados que sus contiguas con un 21,25%, respecto del 5,61 % de
la zona 5 y del 5,01% de la zona 6, la eficacia no va acorde, siendo las zonas laterales 5
y 6, con respectivamente 37,10% y 35,57%, más eficaces que la zona central (zona 7) que
cuenta con un 33,89%.
Por otro lado, el tiempo de posesión como limitación reglamentaria influye de forma muy
directa sobre el FG. Fernández y Ortiz (2017) encuentran que la franja de 5 a 0 segundos
es la menos eficaz, a pesar de lo cual se da en ella cierto aumento del número de FG
influenciado por la presión del límite temporal. En el caso de nuestro estudio la franja
temporal es algo más amplia (0-8), pero los resultados van en la misma línea, pues a pesar
de tener el menor porcentaje de resultados positivos con un 42,03%, los FG efectuados
en dicha franja suman el 33,19%, solo por debajo de la franja intermedia (9-16), la cual
es la más utilizada. El FG tiende a ejecutarse de media entre los 11 (Barrios, 2003) y 13
segundos (Lorenzo et al., 2003; Madejón, 2002). Barrios (2003) obtiene que la mayoría
de FG se producen en los 15 primeros segundos (71,4%), dejando tan solo un 28,6% para
los últimos 9 segundos. Estos resultados difieren un poco de los obtenidos en nuestro
estudio debido a que son previos a la modificación reglamentaria que obliga a reiniciar la
posesión desde 14 segundos en lugar de 24.
152
En cuanto a los periodos de juego, Robles (2016) encuentra en su estudio sobre el
lanzamiento de 3 puntos que en los segundos periodos de cada mitad se producen más
lanzamientos y son más efectivos, siendo el último QT en el que más se lanza y el primero
en el que menos. Esa misma idea es compartida por Ibáñez et al. (2009a) quienes
comentan que “se aprecia una tendencia a incrementar el valor del lanzamiento riesgo,
cuando se acerca el final del partido. Los equipos intentan recortar o incrementar las
diferencias en el marcador con lanzamientos de un valor superior” (p.42). Tras la
interpretación de nuestros resultados si se advierte un mayor porcentaje de FG de 3 puntos
en la zona 7 en el segundo y cuarto QT, especialmente en este último, aunque no con
mayor eficacia. En relación a los FG de dos puntos encontramos un mayor porcentaje en
los dos primeros QT, y en el último QT un porcentaje significativamente menor que en el
resto. En líneas generales, nuestros resultados coinciden con Ibáñez et al. (2009a)
señalando que según avanza el encuentro se van produciendo menor número de FG de 2
y más de 3 puntos. Sin embargo, Lorenzo et al. (2003) encontraron una mayor ejecución
de FG de 3 puntos en los dos primeros QT, y en cuanto a los FG de dos puntos señalaron
que el primer y tercer QT son en los que más se realizan, siendo el último en el que menos.
De la mano del periodo de juego, el tanteo del marcador también tiene influencia sobre el
FG, pues el número de lanzamientos de 3 puntos aumenta cuanto más avanza el encuentro
y más ajustado está el marcador (Robles, 2016).
Por su parte, los precedentes del FG, como acciones inmediatamente previas al mismo,
cuenta con numerosos estudios, pero por lo general, se centran en el bloqueo directo, el
pase y el bote. Remmert (2003) obtuvo el bloqueo directo como la acción de finalización
más usada, pero tan solo analizando las jugadas tácticas grupales. Por ello sus resultados
no pueden extrapolarse a nuestro estudio, de hecho, hay estudios en desacuerdo con esa
afirmación (Muñoz et al., 2015; Romarís et al 2012). En general, los bloqueos directos
tienden a realizarse en las zonas centrales, donde son algo más eficientes; y entre los
segundos 9 y 16, a pesar de lo cual, los realizados en los últimos segundos muestran la
153
mayor eficiencia (Battaglia et al., 2009; Nunes et al., 2016). Esto coincide con nuestros
resultados, produciéndose el 86,77% de los FG tras bloqueo directo en las zonas centrales
y el 60,32% en la franja intermedia. En cuanto a la eficacia, Nuñes e Iglesias obtuvieron
que el 42,6% de los lanzamientos tras bloqueo directo terminaron en canasta. (Nuñes e
Iglesias, 2010, como se citó en Muñoz et al., 2015). En nuestro estudio ese porcentaje es
algo menor con un 39,32%, pero si lo ampliamos a todo resultado positivo, no solo
canasta, este porcentaje asciende hasta 46,74%. En relación al bloqueo directo debemos
destacar el estudio de Nunes et al. (2016) donde advierten que hay un reparto similar entre
cuartos, pero algo más en el segundo cuarto de cada parte (2º y 4º), lo cual relaciona con
el juego más conservador que se produce en dichos cuartos. Nuestros resultados no
respaldan dicha afirmación, siendo el 1º QT donde más se realizan y mostrando cierta
igualdad en los posteriores. Por su parte, el contraataque, dada la superioridad que lleva
implícita, es el precedente más eficaz a pesar de no ser el más utilizado, algo con lo que
coinciden Noguera y Camerino (2013), pues solo ponen por delante al tiro libre, el cual
no es analizado en este estudio. La eficacia encontrada en su estudio, 62,25%, es algo
menor a la encontrada en el nuestro, 72,19%. En cuanto a su finalización, Refoyo et al.
(2009) afirman que más del 75% de los contraataques finalizan en la zona interior, siendo
este porcentaje incluso mayor en nuestro estudio con más del 82%.
Por otro lado, el baloncesto actual, como hemos demostrado, tiende a “resumir” la carga
táctica de las jugadas en un 2x2 o 3x3. Sáenz-López et al. (2007) afirma que las jugadoras
prefieren el trabajo de 2x2 y 3x3 al considerarlo mejor y más eficaz.
En cuanto a la oposición encontrada a la hora de efectuar los FG, la gran mayoría de los
lanzamientos de un partido se ejecutan con cierta oposición (Ibáñez et al., 2009a; Ortega
et al., 2006, como se citó en Cañadas et al., 2009). Coincidiendo con nuestro estudio,
Robles (2016) advierte que la oposición parcial es la que más se da, seguida de los FG
sin oposición, y por último, los ejecutados contra una oposición total. En relación a la
efectividad, a mayor grado de oposición en la ejecución del FG, la proporción de errores
aumenta de forma significativa (Ibáñez et al, 2009a). En el caso concreto de nuestro
estudio la efectividad disminuye desde un 57,36% en los FG sin oposición, hasta el
18,54% en los FG efectuados bajo condiciones totalmente adversas.
A cerca de la forma de juego, Fierro (2002) señala que el juego más físico desarrollado
por los norteamericanos desemboca en un mayor número de tapones, lo cual también se
observa en nuestro estudio, siendo el porcentaje de tapones respecto del total de FG un
0,12% mayor en las ligas norteamericanas. Ibáñez et al (2019a) también encuentra
diferencias en el estilo, dándose en la NBA un ritmo de juego que no se dan en otras ligas.
Durante el 1er cuarto la eficacia de los equipos es superior, provocada por una
menor presión defensiva (faltas y tapones). En el 2º cuarto comienza a
incrementarse la presión defensiva, disminuyendo la eficacia y aumentando los
errores. El 3er cuarto, los equipos comienzan a pensar en ganar el partido, el
incremento de la presión defensiva es notorio (aumento de los tapones), y los
equipos comienzan a asegurar sus ataques (menos errores). El último cuarto es el
desenlace del partido, el aumento de la presión defensiva y el cansancio provocan
una mayor aparición de faltas, disminuyendo el porcentaje de aciertos. En estudios
precedentes en las ligas ACB y EBA (Ibáñez et al., 2007; Ibáñez et al., 2008), este
hecho no ocurre, se lanza de forma similar a lo largo del partido, pues no se
encuentran relaciones entre la eficacia y el período y cuarto. (Ibáñez, 2019a, p.
43)
La forma de juego es diferente, pues como recogen Romarís et al. (2012), en la ACB
predominan las finalizaciones tras bloqueo directo, mientras que, en el caso de la Liga
Femenina, lo hacen la circulación de balón, los movimientos sin balón y las jugadas
individuales. La ejecución de los contraataques también difiere en función del sexo,
Refoyo et al. (2009) encuentran diferencias estadísticamente significativas entre hombres
y mujeres en cuanto al contraataque en función del tiempo de duración, la zona y
oposición defensiva de la finalización. En el baloncesto masculino se realizan menos
pases, intervienen menos jugadores y son más rápidos.
157
10. APLICACIÓN PRÁCTICA
El entrenamiento técnico en baloncesto es algo esencial, no cabe duda, pero como deporte
de colaboración oposición, la táctica también lo es, tanto individual como colectiva. Los
estudios sobre el entrenamiento táctico son numerosos, desde su aplicación en categorías
inferiores como Cárdenas (2006) desde la perspectiva constructivista, hasta senior o
profesionales como Alarcón et al. (2010) mediante el uso de pre-test y post-test, Chicote
et al. (2009) con su análisis táctico de las acciones ofensivas a través del software de video
análisis VA-Sports o muchos otros como Altavilla y Raiola (2015) o Kozina et al. (2017),
y como es lógico, se van adaptando a los avances tecnológicos, empezándose a usar la
realidad virtual como complemento al ya más que respaldado uso de videos como
herramienta para recopilar feedbacks/aprendizajes y realizar scoutings. En este ámbito
podríamos destacar el trabajo de Pagé et al. (2019), quienes comparan los resultados de
aprendizaje entre tres grupos, el de control, en el que se usan fotografías como
herramienta, otro en el que se usa el video, y por último, uno que utiliza un casco de VR.
En su análisis diferencia entre aprendizajes o mejoras transferibles del “laboratorio” al
campo de juego, y generalizables de los ejercicios o jugadas ensayadas a las no
entrenadas. Sus resultados muestran como el video como herramienta es capaz de generar
mejoras transferibles, pero no generalizables, mientras que la realidad virtual genera
mejoras transferibles y generalizadas, superando ambas herramientas al grupo control.
Esto apunta a que la VR será una herramienta fundamental en la formación deportiva, y
seguramente aplicable a cualquier otro ámbito, algo que ya hace años Yao et al. (2012)
anunciaban, insistiendo en como con el paso del tiempo la tecnología sería más accesible
económicamente, pudiendo así implantarse para la enseñanza y formación de jugadores.
Hay otros autores que también han utilizado esta tecnología aplicada al baloncesto como
Zhang y Wang (2011), Tsai et al. (2017) y Tsai (2018) para la mejora de la táctica, o
Covaci et al. (2012) que la utilizaron para la mejora de la técnica en el tiro libre.
Las zonas centrales por ser donde más FG se realizan, especialmente las zonas 1
y 4 por ser las más efectivas.
La zona 4 por ser un área clave que cuenta con muy buen porcentaje de buenos
tiros y es la segunda zona más eficaz.
En el exterior del perímetro, en concreto las zonas 5 y 6 por ser las más efectivas
y contar con mayor número de buenos tiros.
La zona 7 por ser la zona exterior desde la que más FG se ejecutan, sufriendo
incrementos en los segundos periodos de cada mitad, sobre todo en el último
cuarto.
La finalización en la zona 1 por ser muy utilizada en la última franja de posesión
y tras precedentes muy efectivos como el contraataque o el robo.
Los precedentes más comunes en función de las zonas: jugada personal para las
zonas 1, 2 y 3; el pase en las zonas 5 y 6; y para las zonas 7 y 4 el pase, la jugada
personal y el bloqueo directo.
Las posesiones intermedias por ser las más utilizadas.
Los precedentes “pase”, “jugada personal” y “bloqueo directo” por ser los más
utilizados.
Los precedentes “contraataque”, “robo” y “pase” por contar con altos porcentajes
de buenos tiros; y en cuanto a los mejores resultados, trabajar el rebote, el
contraataque y el robo.
La intervención de dos y tres jugadores por ser lo más común, siendo la
intervención de los cinco jugadores algo muy raro. Tras robo o contraataque
tender más a ejercicios de dos que de tres jugadores.
A nivel defensivo, debemos de ser muy conscientes de las situaciones menos ventajosas
para los atacantes, tratando así de llevarlos hacia ellas. Algunas de estas situaciones son:
159
Los FG en las zonas 2 y 3 cuentan con una eficacia muy baja y un gran número
de malos tiros.
Según les va quedando menos tiempo de posesión a los atacantes el porcentaje de
fallo va aumentando.
La jugada personal es el peor precedente para generar ventajas en el FG, pues es
el precedente con mayor porcentaje de malos tiros y menor de buenos.
[Link] PRÁCTICOS
La fecundidad heurística de los resultados nos conduce de manera inmediata a considerar
sus aplicaciones prácticas. Conscientes de la potencia que nos proporciona la apropiación
cabal y refinada de la teoría, afrontamos el reto de construir secuencias no solo
nomológicas, sino también nomopragmáticas de conducta en la práctica del baloncesto,
resueltos a construir, con cierta originalidad, nuevas formas de entender y practicar el FG.
162
FICHA Nº 1
Objetivo/s primario/s: Rebote defensivo / Rebote ofensivo.
Objetivo/s secundario/s: FG tras pase.
EJERCICIO:
El jugador en la fila del balón realiza un pase a uno de los lados, donde
el jugador que lo recibe ejecuta el FG. La pareja situada en el lado
contario, atacante y defensor, lucharán por el rebote.
ROTACIÓN:
1º De la fila con balón, al lado contrario de donde se efectué el pase.
2º El que ejecuta el FG luchara por el rebote ofensivo en la próxima
jugada.
3º Del par que luchan por el rebote (ofensivo y defensivo), el que lo coja
irá por fuera del campo de nuevo a la fila inicial, siendo el otro quien
pase a luchar por el rebote defensivo en la próxima jugada en el lado
contario.
163
FICHA Nº 2
Objetivo/s primario/s: Rebote defensivo / Rebote ofensivo.
Objetivo/s secundario/s: 2x1 (contraataque).
EJERCICIO:
Tras el FG, las parejas lucharán por el rebote. La pareja que lo consiga
contraatacará en el lado contrario.
El ejercicio no finaliza hasta que los atacantes en contraataque encesten
o el defensor coja el rebote.
El defensor debe realizar fintas defensivas y ser agresivo para
incomodar el contraataque.
ROTACIÓN:
1º La pareja que no coja el rebote luchará por el rebote defensivo en la
siguiente jugada.
2º La pareja que lo coja realiza el contraataque.
3º El defensor del contraataque seguirá defendiendo hasta que consiga
un rebote, siendo entonces uno de los dos atacantes quien se quedará
para defender el siguiente contraataque. Los otros dos volverán a las
filas iniciales.
En el contraataque:
Premisa 2: Obligar a finalizar en la zona 1 por su alta efectividad y ser
la más común para este precedente.
Premisa 3: La pareja en contraataque no puede botar, por lo que debe
finalizar a través de pases.
164
FICHA Nº 3
Objetivo/s primario/s: Toma de decisiones.
Objetivo/s secundario/s: Bloqueo indirecto y directo.
EJERCICIO:
El atacante y su defensor se colocan de espaldas bajo canasta, el atacante
mirando hacia medio campo. Cuando él decida, arrancará hacia
cualquiera de los obstáculos, dando así la salida al defensor.
ROTACIÓN:
Fila de ataque a fila de defensa.
165
FICHA Nº 4
Objetivo/s primario/s: Fintas de recepción y líneas de pase.
Objetivo/s secundario/s: 2x2 y bloqueo directo.
EJERCICIO:
Cada pareja atacante debe realizar fintas de recepción (cortes en V o
puertas atrás) para zafarse de sus defensores y recibir. Los defensores
por su parte deben de ser muy agresivos sobre las líneas de pase para
impedir o robar el pase.
ROTACIÓN:
De ataque a defensa y de defensa a la fila de ataque.
166
FICHA Nº 5
Objetivo/s primario/s: Ayudas defensivas.
Objetivo/s secundario/s: Ataque en superioridad.
EJERCICIO:
El atacante 1 dice a su defensor un lado, teniendo este que tocar dicho
cono. El atacante aprovecha esa ventaja para iniciar el ataque, tras lo
cual tiene que finalizar o buscar la finalización de un compañero.
Los defensores deben realizar las sucesivas ayudas para bloquear la
ventaja atacante y dar tiempo al compañero a recuperar el desajuste
defensivo.
ROTACIÓN:
En el sentido de las agujas del reloj dentro de la defensa y el ataque, es
decir, de la posición 1 ofensiva a la 2, a la 3 y a la 4, tras lo cual se pasa
a la posición 1 defensiva, a la 2, a la 3 y a la 4 para volver a empezar de
nuevo.
167
FICHA Nº 6
Objetivo/s primario/s: Pase.
Objetivo/s secundario/s: Moverse tras pase.
EJERCICIO:
Ejercicio de pase continúo.
Todos los jugadores realizan los mismos movimientos: pase al jugador
del centro, desplazamiento al medio, recepción, pase al frente y
desplazamiento a la siguiente fila.
ROTACIÓN:
En el sentido de las agujas del reloj.
168
FICHA Nº 7
Objetivo/s primario/s: FG tras pase.
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Cada jugador en ataque sale de un fondo hacia el contrario y antes de
llegar a este, realiza un cambio de ritmo para recepcionar el balón y
ejecutar el FG. El tirador va a por su rebote y se coloca en el fondo.
El lanzamiento debe ejecutarse inmediatamente después del pase.
ROTACIÓN:
El jugador que lanza, cogerá su rebote y se colocará en la línea de fondo,
para que el jugador que le ha pasado salga hacía el otro campo, y así de
forma sucesiva.
169
FICHA Nº 8
Objetivo/s primario/s: Pase interior y trabajo en el poste bajo.
Objetivo/s secundario/s: Dentro-fuera.
EJERCICIO:
5x5 en el que se busca meter un balón interior para el 4 o el 5, tras lo
cual buscará la jugada personal para encestar en la pintura.
Debemos insistir en el trabajo defensivo para evitar ese pase interior.
ROTACIÓN:
Si el equipo atacante consigue la canasta tras el pase interior sigue
atacando, si no, pasa a defender.
Las posiciones son específicas, por lo que se mantienen.
170
FICHA Nº 9
Objetivo/s primario/s: 1x1 y 1x1 con pasador.
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Dividimos cada campo de ataque en dos partes. El atacante con balón
debe atacar al aro en un 1x1 dentro de esa media cancha.
Puede tratar de realizar una jugada personal o utilizar al pasador para
generarse un tiro exterior o una puerta atrás.
ROTACIÓN:
Cada grupo de jugadores rota dentro de su media cancha. De ataque a
defensa, de defensa a la fila de pasadores, y de la fila de pasadores al
ataque.
171
FICHA Nº 10
Objetivo/s primario/s: 1x1 y dribling.
Objetivo/s secundario/s: Desplazamiento defensivo.
EJERCICIO:
Trabajo de 1x1 hasta medio campo a través de cross over, reversos,
fintas u otros recursos técnicos de cambio de mano.
El defensor debe realizar un buen desplazamiento lateral defensivo.
Una vez superando el medio campo se realizará un ataque en 1x1 muy
vertical buscando el aro con rapidez. En un lado este trabajo se hace a
través de una jugada personal y en el otro con la posibilidad de utilizar
un pasador.
ROTACIÓN:
Ejercicio por parejas. Cada miembro de la pareja da una vuelta entera
atacando y luego cambia a defensa.
172
FICHA Nº 11
Objetivo/s primario/s: 1x1 y recuperación defensiva.
Objetivo/s secundario/s: Bote de velocidad.
EJERCICIO:
Los jugadores se colocan por parejas en filas enfrentadas en el medio
campo. Cuando le toca a una pareja, comienzan a realizarse pases de
pecho de forma continua hasta que en el entrenador realice una señal
acústica. Entonces, el jugador con la posesión del balón deberá decidir a
cuál de las dos canastas atacar y penetrar en bote de velocidad para
finalizar antes de que recupere el defensor.
El ejercicio continúa hasta la canasta o rebote defensivo.
ROTACIÓN:
Ejercicio por parejas de las mismas características o posiciones.
Tras finalizar vuelven a sus respectivas filas.
173
FICHA Nº 12
Objetivo/s primario/s: 2x1 y bloqueo directo.
Objetivo/s secundario/s: Pick and roll y pick and pop.
EJERCICIO:
Práctica del bloqueo directo donde se aprovecha la superioridad
numérica para clarificar los conceptos de la ejecución del pick and roll
(diagrama 1) y pick and pop (diagrama 2).
ROTACIÓN:
Rotación entre filas en el sentido de las agujas del reloj.
174
FICHA Nº 13
Objetivo/s primario/s: 2x2 y balance defensivo.
Objetivo/s secundario/s: Bloqueo directo.
EJERCICIO:
Una vez que el balón llega al segundo atacante comienza el 2x2 libre
desde la posición de triple amenaza. En el caso de que el balance
defensivo no sea rápido y se generé una ventaja para el atacante, este
podrá aprovecharla.
ROTACIÓN:
Entre filas en el sentido de las agujas del reloj.
Más allá del tipo de defensa que queramos trabajar, la clave ante la
defensa de un bloqueo directo siempre será la comunicación entre los
defensores, no pudiendo ser remplazada por simples automatismos.
175
FICHA Nº 14
Objetivo/s primario/s: 2x2 libre y balance defensivo.
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
En el diagrama 1 y 2 se ven distintas disposiciones en función de donde
nos interese que se inicie el 2x2. Tras los pases y el balance defensivo
comenzaría el ataque.
El equipo atacante debe hacerlo hasta conseguir canasta, en cuyo caso
volverán atacar en 2x2 hacia la canasta contraria (ejemplo en diagrama
3, en rojo los movimientos defensivos). Si el balón es robado o la
defensa coge el rebote, será la pareja defensora la que ataque en 2x2
hacia la canasta contaría.
ROTACIÓN:
Entre filas en el sentido de las agujas del reloj.
176
FICHA Nº 15
Objetivo/s primario/s: 2x2 y defensa en tandem.
Objetivo/s secundario/s: Balance defensivo.
EJERCICIO:
El inicio lo marca la arrancada en dribling del atacante con balón, yendo
cada jugador a superar su cono para ocupar su posición en el campo.
Desde ahí parte el 2x2 con ataque libre y defensa en tándem.
ROTACIÓN:
En el sentido de las agujas del reloj.
177
FICHA Nº 16
Objetivo/s primario/s: 3x0 y 1x2.
Objetivo/s secundario/s: Trap.
EJERCICIO:
Ataque trenzado en el que jugador que finaliza el 3x0 atacará en 1x2
hacia el campo contrario. La defensa debe tratar de aprovechar su
superioridad llevando al atacante hacia la línea de banda para poder
realizar un buen trap e impedir el ataque.
ROTACIÓN:
En el sentido de las agujas del reloj.
178
FICHA Nº 17
Objetivo/s primario/s: 3x2 y defensa en tándem.
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Contraataque 3x2 en trenzas donde se debe finalizar rápidamente.
La defensa debe de ser muy comunicativa.
ROTACIÓN:
La pareja defensora se cambia cada cierto tiempo o número de ataques.
La rotación entre filas se hace en el sentido de las agujas del reloj.
179
FICHA Nº 18
Objetivo/s primario/s: 3x2 continuo (Once).
Objetivo/s secundario/s: Defensa en tándem.
EJERCICIO:
Ataque continuo rápido en superioridad.
La defensa en tándem debe comunicarse constantemente para ir
remplazando sus posiciones según salgan al balón.
ROTACIÓN:
El atacante que enceste, o el defensor que robe o coja el rebote, atacará
en el campo contrario junto con los dos atacantes de las filas exteriores.
Los defensores tendrán prioridad para ponerse en las filas exteriores tras
la defensa, uno a cada una. En el caso de los atacantes, dos se quedarán
para la defensa de la jugada siguiente.
180
FICHA Nº 19
Objetivo/s primario/s: 3x3.
Objetivo/s secundario/s: Extra pass.
EJERCICIO:
Trabajo de 3x3 en el cual buscamos conseguir la situación más ventajosa
para el FG a través del extra pass o pase extra.
El ataque es libre, pudiendo utilizarse todo tipo de fintas, puertas atrás,
bloqueos indirectos u otros recursos ofensivos.
ROTACIÓN:
En el sentido de las agujas del reloj tras ciclo ataque-defensa.
181
FICHA Nº 20
Objetivo/s primario/s: 3x3, pasar y cortar.
Objetivo/s secundario/s: Defensa de líneas de pase.
EJERCICIO:
Ejercicio de 3x3 a través del pase y el corte. Los jugadores no deben
utilizar ningún otro recurso más que las fintas para la recepción y los
cortes.
Se trata de pasar y cortar para generar una opción de pase y finalización
a la vez que el otro compañero se mueve en busca del espacio libre para
acompañar la penetración o generar otra opción de pase, continuando así
con el juego.
En este ejercicio es muy importante el trabajo defensivo de las líneas de
pase.
ROTACIÓN:
En el sentido de las agujas del reloj tras ciclo ataque-defensa.
182
FICHA Nº 21
Objetivo/s primario/s: 3x3.
Objetivo/s secundario/s: Según premisas.
EJERCICIO:
Consiste en un 3x3 libre continuo.
ROTACIÓN:
Si el equipo atacante mete canasta seguirá atacando en el otro campo, si
no, se quedarán en ese campo para la siguiente defensa y será el trio que
defendía quien ataque en el lado contrario.
183
FICHA Nº 22
Objetivo/s primario/s: Pasar y cortar, defensa líneas de pase.
Objetivo/s secundario/s: Bloqueos indirectos.
EJERCICIO:
El equipo que inicie con el balón debe conseguir realizar 10 pases entre
sus jugadores antes de poder atacar. El bote no está permitido, por lo que
los jugadores deberán pasar y moverse para generar opciones de
continuidad.
En caso de que el balón salga de banda o fondo, y el equipo mantenga la
posesión, el conteo de pases se reiniciará.
Si el equipo defensor se hiciera con el balón, sería el quien debe realizar
los 10 pases para poder atacar.
184
FICHA Nº 23
Objetivo/s primario/s: Juego libre con premisas.
Objetivo/s secundario/s: Según premisas.
EJERCICIO:
El juego libre nos dará la posibilidad de ver la comprensión e
interiorización de los conceptos que hemos trabajado, pudiendo
introducir premisas para trabajar aquellos que consideremos que aún no
están todo lo claro que deberían.
El objetivo final debe de ser generar jugadores totalmente autónomos en
la toma de decisiones, sabiendo leer las situaciones y gozando de
recursos suficientes para poder superarlas.
FICHA Nº 24
Objetivo/s primario/s: Contraataque con zonas defensivas.
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Contraataque en trenzas con zonas defensivas.
ROTACIÓN:
La rotación entre filas se hace según las agujas del reloj.
Los defensores se cambian cada cierto tiempo o número de ataques.
185
FICHA Nº 25
Objetivo/s primario/s: Pase largo para contraataque.
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Ambos diagramas representan ejercicios de ataque en últimos segundos
o contraataque mediante el uso del pase largo o de béisbol.
ROTACIÓN:
Rotación entre filas en el sentido de las agujas del reloj.
186
FICHA Nº 26
Objetivo/s primario/s: Presión todo el campo y trap.
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Ejercicio de presión en todo el campo en busca de un trap. Por su parte,
el equipo atacante debe mejorar la salida de presión.
En cuanto al medio campo hay dos opciones en función del objetivo. Por
un lado, antes de que sobrepase la mitad del campo, cerrándolo así con
la línea de banda y bloqueando con la defensa el avance hacia adelante y
hacia el centro del campo, obligándolo a retroceder y por tanto
posiblemente a superar los 8 segundos. Por otro lado, la opción de
realizarlo tras superar la mitad del campo, donde quedaría totalmente
encerrado por las líneas de banda, medio campo y los dos defensores.
En los otros dos diagramas se observan dos defensas para trap tratando
de agotar los 8 segundos. Es importante que el defensor 1 nunca deje
ganar medio al atacante con balón, y que los defensores 4 y 5 eviten el
pase en largo para superar la presión.
ROTACIÓN:
Tras varias repeticiones y correcciones, cambio entre equipo atacante y
defensor.
187
MODIFICACIÓN MEDIANTE PREMISAS:
En el caso del ataque, podemos introducir un poste repetidor u otras
estrategias en función de las características de nuestro equipo para
mejorar la salida de balón.
FICHA Nº 27
Objetivo/s primario/s: Ataque en últimos segundos (cuernos).
Objetivo/s secundario/s: Bloqueo directo y ocupación de espacios.
EJERCICIO:
Ataque en últimos segundos basado en un doble bloqueo para el
atacante con balón y tiradores abiertos para generar espacio y una
opción de pase a la penetración.
Por su parte la defensa debe comunicarse para tratar de anular la ventaja
de los bloqueos directos y conseguir impedir un ataque cómodo. Los
defensores 2 y 3 deben estar pendientes de sus compañeros por si hiciera
falta realizar una ayuda defensiva.
Debemos trasmitir a los jugadores la importancia del tiempo de posesión
para controlar el timing en el uso de los recursos u opciones ofensivas.
ROTACIÓN:
Se trata de un ejercicio con roles específicos, por lo que rotaremos entre
ataque y defensa según posiciones.
188
FICHA Nº 28
Objetivo/s primario/s: Ataque en últimos segundos (aclarado).
Objetivo/s secundario/s: Bloqueo directo y ayudas defensivas.
EJERCICIO:
En esta ocasión se trabaja un aclarado (diagrama 1) o un aclarado con
bloqueo directo (diagrama 2). El resto de los jugadores atacantes
siempre deben ocupar los espacios para acompañar la penetración y
ofrecerse ante un posible pase.
El equipo defensor deberá mantener una buena comunicación para poder
realizar las ayudas defensivas en caso de ser necesario.
ROTACIÓN:
Se trata de un ejercicio con roles específicos, por lo que rotaremos entre
ataque y defensa según posiciones.
189
FICHA Nº 29
Objetivo/s primario/s: Ataque en últimos segundos campo entero.
Objetivo/s secundario/s: Poste repetidor.
EJERCICIO:
Ejercicio de salida de balón en últimos segundos ante una posible
presión. En este ejercicio trabajamos los cortes en V para recibir,
además de trabajar con un poste repetidor para la salida de balón o el
bloqueo directo sobre el hombre con balón si fuera necesario.
Buscamos trabajar la ocupación de espacios para ofrecer opciones de
pase al hombre con balón, llegando así al campo de ataque lo más rápido
y en las mejores condiciones posibles.
Los diagramas muestran ejemplos, pero en este ejercicio lo más
importante es que los jugadores interioricen la ocupación de espacios
para generar líneas de pase.
ROTACIÓN:
Se trata de un ejercicio con roles específicos, por lo que rotaremos entre
ataque y defensa según posiciones.
190
FICHA Nº 30
Objetivo/s primario/s: Preparación física (circuito).
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Se parte de un skipping estático hasta la señal del entrenador. Iniciamos
con multisaltos y sprint al acabar estos hasta medio campo.
Continuamos con desplazamiento defensivo entre los conos. Al llegar a
línea de fondo, skipping bajo con los aros o escalera de coordinación si
disponemos de ella, y para finalizar cruzamos al campo de ataque para
recibir y lanzar tras un bloqueo indirecto. Cogemos el rebote y se lo
devolvemos al entrenador. Una vez acabado, volvemos por fuera del
campo al inicio del circuito.
ROTACIÓN:
Circuito circular.
191
FICHA Nº 31
Objetivo/s primario/s: Preparación física y dribling (1).
Objetivo/s secundario/s: FG tras pase.
EJERCICIO:
En este circuito unimos la preparación física con la mejora en el manejo
del balón.
Iniciamos con un zig-zag a alta velocidad con distintos cambios de
mano, al llegar al medio campo realizamos un desplazamiento lateral en
bote hasta la banda, donde comenzamos un bote de velocidad hasta línea
de fondo.
Recuperamos aire con un desplazamiento en bote relajado hasta volver a
iniciar un intenso zigzag en bote con cambios de mano. Una vez
superando el medio campo, buscamos al entrenador para pasarle el
balón, cortar en V, recibir y lanzar. Este lanzamiento se produce en unas
condiciones reales de fatiga, lo que nos ayudará a mejorar el FG para
situaciones reales de partido.
ROTACIÓN:
Circuito circular.
192
FICHA Nº 32
Objetivo/s primario/s: Preparación física y dribling (2).
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Los jugadores con balón inician con una escalera de coordinación en
bote, seguida de un bote en velocidad hasta la altura del aro donde
realizan un pase a las filas laterales para colocarse posteriormente en
ellas.
La fila lateral recibe y sale en dribling con cambios de mano y ritmo
para finalizar en la cancha contraria y colocarse, tras coger el rebote, en
la fila inicial.
ROTACIÓN:
Circuito circular.
FICHA Nº 33
Objetivo/s primario/s: Preparación física (líneas).
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Los jugadores se sitúan en la línea de fondo, y tras la señal del
entrenador corren hasta la primera línea, la tocan con la mano, y vuelven
hasta la línea de fondo marcha atrás, tocan con la mano, y corren hacia
la siguiente línea para seguir con el proceso hasta finalizar.
Las líneas a tocar están a la altura del tiro libre, zona más alejada del
triple, medio campo, zona más alejada del triple del lado campo
contario, tiro libre y fondo del lado contario.
193
FICHA Nº 34
Objetivo/s primario/s: Preparación física (trenzas).
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Ataque en trenzas de 5x0 continuo donde se deben conseguir 10
canastas de forma consecutiva.
En caso de fallar alguna de las finalizaciones el marcador volverá a 0.
La velocidad de las transiciones debe ser alta y con finalizaciones
agresivas.
ROTACIÓN:
Tras conseguir las 10 finalizaciones se cambiará de quinteto.
194
FICHA Nº 35
Objetivo/s primario/s: Preparación física.
Objetivo/s secundario/s: Pase y finalización.
EJERCICIO:
El jugador con balón se desplaza mediante pases con las tres filas para
finalizar en el campo contrario. Los pasadores cruzan corriendo el
campo para volver a colocarse (el del medio cruza al otro lado y los
laterales cruzan en X) y se repite la acción en el otro campo.
ROTACIÓN:
De la fila de balón a la primera posición de pasador, luego a la segunda,
a la tercera, y de vuelta a la inicial.
195
FICHA Nº 36
Objetivo/s primario/s: Preparación física (palmeos).
Objetivo/s secundario/s:
EJERCICIO:
Los jugadores se colocan en fila mirando a la canasta. El jugador con
balón lanza el balón contra el tablero, salta, y en el aire vuelve a lanzarlo
contra el tablero. El resto de jugadores deberán ir cogiéndolo en el aire y
volviéndolo a lanzar contra el tablero para que el compañero que viene
detrás continúe con la dinámica.
Tras el palmeo, los jugadores deberán correr para superar el cono y
volver a la fila para continuar con los palmeos, impidiendo así que se
corte la dinámica.
En caso de querer aumentar la intensidad, podemos ir alejando el cono.
Para finalizar, cuando el entrenador haga una señal acústica, el siguiente
en palmear deberá meter canasta. En caso de no conseguirlo, se volverá
a iniciar el ejercicio.
196
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216
12. ANEXOS
12.1. TABLAS INTRAOBSERVADOR
217
218
12.2. TABLAS INTEROBSERVADOR
219
220
12.3. ENCUENTROS ANALIZADOS
Casademont Zaragoza - San Pablo Burgos Monbus Obradoiro - San Pablo Burgos
Movistar Estudiantes - Valencia Basket Club C. Joventut Badalona - Valencia Basket Club
221
L.F ENDESA 2017/18 L.F ENDESA 2018/19
IDK Gipuzkoa - Spar Citylift Girona IDK Gipuzkoa - Spar Citylift Girona
Quesos El Pastor - Star Center-Uni Ferrol IDK Gipuzkoa - Star Center-Uni Ferrol
Snatt´s Femení Sant Adriá - IDK Gipuzkoa Nissan Al-Qázeres - IDK Gipuzkoa
CadÍ la Seu - Lointek Guernika Bizkaia IDK Gipuzkoa - Lointek Guernika Bizkaia
CadÍ la Seu - Snatt´s Femení Sant Adriá Valencia B.C. - Snatt´s Femení Sant Adriá
Lointek Guernika Bizkaia - RPK Araski Star Center-Uni Ferrol - RPK Araski
Star Center-Uni Ferrol - Movistar Estudiantes RPK Araski - Duran Maquinaria Ensino
222
NBA 2017/18 NBA 2018/19
Denver Nuggets - Golden State Warriors Denver Nuggets - Golden State Warriors
Brooklyn Nets - Los Angeles Lakers Portland Trail Blazers - Los Angeles Lakers
223
Miami Heat - Milwaukee Bucks Portland Trail Blazers - Milwaukee Bucks
Charlotte Hornets - New Orleans Pelicans New York Knicks - New Orleans Pelicans
Orlando Magic - New York Knicks Indiana Pacers - New York Knicks
Boston Celtics - Portland Trail Blazers Houston Rockets - Portland Trail Blazers
Toronto Raptors - San Antonio Spurs Houston Rockets - San Antonio Spurs
224
WNBA 2017/18 WNBA 2018/19
Phoenix Mercury - Las Vegas Aces Phoenix Mercury - Las Vegas Aces
Minnesota Lynx - Los Angeles Sparks Las Vegas Aces - Los Angeles Sparks
Chicago Sky - New York Liberty Seattle Storm - New York Liberty
225
T.A. EUROLEAGUE 2017/18 T.A. EUROLEAGUE 2018/19
Herbalife Gran Canaria - Anadolu Efes
Barca - Anadolu Efes Istambul Istambul
Crvena Zvezda mts Belgrade - Brose Bamberg Real Madrid - Herbalife Gran Canaria
Valencia Basket Club - Khimki Moscow Region Real Madrid - Khimki Moscow Region
Khimki Moscow Region - Maccabi F. Tel Aviv Real Madrid - Maccabi F. Tel Aviv
Crvena Zvezda mts Belgrade - Zalgiris Kaunas Herbalife Gran Canaria - Zalgiris Kaunas
226
EUROLEAGUE W. 2017/18 EUROLEAGUE W. 2018/19
Sopron Basket - CJM Bourges Basket USK Praha - CJM Bourges Basket
227
12.4. DATOS OBTENIDOS
12.4.1. Totales
228
229
230
231
232
12.4.2. Baloncesto masculino (ACB, Euroliga y NBA)
233
234
235
236
237
238
12.4.3. Baloncesto femenino (DÍA, WEuroliga y WNBA)
239
240
241
242
243
12.4.4. Europa (Euroliga y WEuroliga)
244
245
246
247
248
12.4.5. EEUU (NBA y WNBA)
249
250
251
252
253
254
12.4.6. Baloncesto masculino europeo (ACB Y Euroliga)
255
256
257
258
259
260
12.4.7. Baloncesto femenino europeo ([Link]. y WEuroliga)
261
262
263
264
265
266
12.4.8. Baloncesto masculino EEUU (NBA)
267
268
269
270
271
272
273
12.4.9. Baloncesto femenino EEUU (WNBA)
274
275
276
277
278
279