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Acciones Cambiarias en Títulos Valores

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´FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIA POLITICA

ESCUELA PROFESIONAL DEL DERECHO

DERECHO COMERCIAL II

INFORME DE INVESTIGACIÓN

“ACCIONES CAMBIARÍAS DERIVADAS DE LOS TÍTULOS VALORES Y


ACCIÓN CAUSAL”

IX CICLO - TURNO NOCHE

CHIMBOTE – PERU

2019
Índice General
INTRODUCCIÓN ..................................................................................................................... 3

1. Titulo Valor ........................................................................................................................ 4

2. Acción Cambiaria ............................................................................................................... 4

3. Tipos de Acción Cambiaria ................................................................................................ 5

3.1. Acción Cambiaria Directa............................................................................................... 5

3.2. Acción de Regreso .......................................................................................................... 7

Referencias Bibliográficas ....................................................................................................... 12


INTRODUCCIÓN

Los títulos valores son documentos de carácter patrimonial, destinados a la circulación, este
concepto también lo recoge la Nueva Ley General de Títulos Valores (Ley N°27287), aunque
incorpora nuevas concepciones, como los títulos desmaterializados, ya que el documento no
solo será en soporte físico, sino también electrónico, donde encontramos a las acciones y bonos,
esto gracias a los avances de las telecomunicaciones, ya que el derecho es dinámico y debe
regular la realidad de la sociedad.

En ese mismo sentido, los títulos cartulares poseen acciones cambiarias, las cuales dan el
derecho al tenedor para llevar a cabo el cobro del importe contenido en el título valor, en otras
palabras, es una figura que reviste al acreedor para ir en vía judicial a reclamar su derecho, en
caso no haya cumplido el obligado.

Según la doctrina y la Ley N° 27287 los tipos de acciones cambiarias son: directa, de regreso
y de ulterior regreso. Estas derivaciones responden a la complejidad y al dinamismo que posee
esta figura, ya que en un título valor, no solo interviene el acreedor y deudor principal, sino
que también pueden encontrarse avalistas, fiadores y nuevos tenedores.

En ese mismo sentido, se debe señalar que la acción cambiaria se puede perder, ya sea porque
el tenedor perjudicó el título valor, no lo protestó en el plazo correspondiente, o no cumplió
con los requisitos formales que establece la Nueva Ley General de Títulos Valores, al
configurarse estos supuestos, el tenedor tendrá la posibilidad de exigir la obligación, pero no
del título valor, sino por la relación causal o por el enriquecimiento sin causa.

Las acciones extracambiarias se configuran cuando el tenedor pierde la relación cambial, pero
no se puede aplicar el abuso del derecho, por esta razón se le da otra vía al tenedor para reclamar
la obligación primitiva.
1. Titulo Valor

“El título valor es un documento que contiene un derecho (derecho de pago, cobro…)
esencialmente transmisible, ya que pasa de unas personas a otras.” (BBVA, 2015)

Vigil y Uchuypuma (2018) señalan:

Como podemos apreciar, el título valor responde a la naturaleza cartular, puesto que es
un documento que representa una obligación de pago que debe cumplir el deudor.
Además, que debe estar destinado a la circulación comercial, esto quiere decir, que se
debe evitar como dé lugar el tráfico comercial.

En términos generales la doctrina reconoce en el título valor una promesa unilateral (del
deudor) de efectuar una prestación; encierra la asunción de una obligación, vinculante
e irrevocable, propia de un negocio unilateral. Es un documento representativo de un
derecho, en tanto que el título se convierte en el derecho mismo y también constituye
una declaración de voluntad emitida por alguien, de donde se infiere que no solamente
es representativo en sí, sino también constitutivo y dispositivo de un derecho. (p. 110)

En el título valor se reconoce un derecho, el cual es el de exigir el pago de la obligación,


con tan solo mostrar el documento, esto quiere decir, que el tenedor no debe probar nada en
particular.

En ese mismo orden de ideas, se debe señalar que la presente figura tiene un carácter
irrevocable y transmisible, ya que una vez firmada el título cambiario, este produce todos sus
efectos, además que puede transmitirse mediante endoso.

2. Acción Cambiaria

En opinión de Castañeira (1980) señaló que la acción cambiaria:

(…) es el poder jurídico que se tiene, para acudir al órgano jurisdiccional, a los efectos
de obtener el cumplimiento de la obligación asumida en un título cambiario. (…) la
acción es cambiaria cuando se trata de una de las que puede ejercitar el portador de un
título cambiario, contra los obligados al pago, sobre la base y en razón de dicho título”.
(p. 166)

Como podemos apreciar en el párrafo anterior, la acción cambiaria es la facultad que tiene
el tenedor para exigir al deudor el pago de la obligación contenida en un título valor a través
de la vía judicial, esto quiere decir que el acreedor del título podrá pedir tutela jurisdiccional
(intervención del estado) para ser exigible el monto consignado en el título cambiario.

En ese mismo sentido, se debe señalar que la acción cambiaria tiene dos connotaciones: una
sustancial y la otra procesal. La primera está vinculada a la pretensión cambiaria, esto quiere
decir el derecho sustancial del tenedor de obtener el pago; mientras que la segunda responde a
la intervención del estado, quien tutelará la pretensión jurídica material interpuesta por el
tenedor.

En ese mismo orden de ideas, mientras el tenedor mantenga la relación cambiaria, podrá
exigir la obligación cartular en el Proceso Único de Ejecución, de lo contrario, tendrá que
acudir a otra vía judicial.

En el Perú esta figura es recogida en la Nueva Ley General de Títulos Valores en los
artículos 90, 91, 92,93 y 94.

3. Tipos de Acción Cambiaria

Dentro de la doctrina encontramos tres tipos de acciones cambiarias: la acción directa, la


acción de regreso y la reacción de ulterior regreso.

3.1. Acción Cambiaria Directa

En palabras de Humboldt (1968) la acción cambiaria directa:

(…) la acción cambiaria directa es la facultad concedida al tenedor legítimo de la


cambial (acreedor cambiario) para interponer un proceso ejecutivo en contra del
aceptante (deudor cambiario y/o su avalista) para conseguir la prestación debida,
realizando los bienes del deudor. (p. 166)

La acción cambiaria directa responde a la relación directa entre acreedor, deudor y/o
avalista, ya que la relación cambiaria nació con estos tres intervinientes, y es por esta razón del
nombre.
En ese orden de ideas, la acción cambial directa es aquella pretensión del acreedor cambiario
de hacer exigible el cobro del monto consignado en el título a su deudor principal o avalista,
quienes responderán de manera solidaria, esto quiere decir que el tenedor podrá exigir el pago
a cualquiera de ellos, de manera indistinta.

“la acción cambiaria directa es la que se ejercita contra el aceptante y sus avalistas”. (Legon,
1981, pág. 201).

En ese mismo sentido, se debe señalar que esta acción la ejerce el tenedor del título valor
hacia el aceptante (o librador) y sus avalistas. La acción cambiaria directa es aquella que reviste
de legitimidad el reclamo del acreedor hacia su deudor y avalista.

Supino y De Semo (1950) señalan:

“Si la acción directa se ejercita por el portador (último endosatario), contra el aceptante
o su avalista o contra ambos, comprende: 1° el monto de la letra no pagada, con los
intereses, en caso de haberse indicado; 2° los intereses a partir del vencimiento, según
la tasa indicada en el titulo (…), o a falta de ella, según la tasa legal; 3° los gastos del
protesto, avisos dados, etc. Estas son todas consecuencias de la falta de pago por parte
del aceptante, y es justo ponerlas a su cargo (…).

En cambio si la acción directa se ejercita por un obligado en regreso (aunque sea el


librador), que pagó la letra, tendrá por objeto: 1° la suma íntegra desembolsada; 2° los
intereses sobre esa suma de acuerdo a la tasa indicada en el título (…) o a falta de ella,
según la tasa legal al día del desembolso de la suma cambiaria por parte del obligado
en regreso; 3° los gastos efectuados(…)” (Pp. 560-561).

Al respecto, se debe señalar que hay dos formas de ejercitar la acción directa: por el portador
y el obligado de regreso. La primera es realizada por el ultimo endosatario contra el aceptante
y/o avalista, lo que podrá reclamar es el monto de la letra no pagada con los intereses
respectivos; los intereses a partir del vencimiento, según la tasa indicada en el título, en caso
no se haya estipulado, se aplicará el interés legal, entre otros.

3.2. Acción de Regreso

“se denomina acción cambiaria de regreso la que concede contra los responsables subsidiarios
del pago de la cambial, girador, endosante, así como los avalistas de estos y aquellos”.
(Guzmán, 1992, pág. 20)

Del párrafo anterior se desprende que la acción de regreso va dirigida contra los
responsables subsidiarios, esto quiere decir, a todos los intervinientes del título valor, con
excepción del acreedor y/o deudor principal, ya que se configura la responsabilidad solidaria.

En palabras de Uría (1990):

“El regreso no consiste sino en el uso que hace el tenedor de la letra de la garantía que
asumen el librador, el avalista y los endosantes en virtud de sus respectivas promesas
indirectas de pago; y su nombre proviene sencillamente de que, al dirigirse el tenedor
de la letra contra el librador, los endosantes, o los avalistas, procede en sentido inverso
al curso normal de aquella, volviendo o regresando sobre personas que le preceden en
la tenencia y firma del documento (…)” (p. 862)

En ese mismo sentido, se puede afirmar que esta acción es ejercida por el tenedor del título
cambiario contra el librador, el avalista y los endosantes, ya que, al firmar el documento, los
intervinientes realizaron promesas indirectas de pago, por lo cual, deberán reembolsar al
tenedor por el pago de la obligación. Esta vía se aplica en sentido inverso, esto quiere decir,
que se regresa sobre las personas que anteriormente tenían y firmaron el título valor, con
excepción del acreedor y/o deudor principal.
3.3. Acción Ulterior de Regreso

Según Bonfanti y Garrone (1981) la acción ulterior de regreso:

(…) la acción de ulterior regreso (o de reembolso) es una mera forma o modalidad de


la más genérica acción de regreso. Se reserva esa designación para el obligado de
regreso que pagó y acciona a su vez contra los obligados que le preceden en la cadena
cambiaria. (p.486)

La presente acción también es denominada reembolso, ya que quien paga la obligación


podrá ejercitar repetición contra los obligados que lo preceden en el nexo cambiario, los cuales
no quedan liberados. También debemos señalar que la acción de ulterior regreso es dependiente
y se da en consecuencia de la acción de regreso, esto quiere decir que para que exista la presente
acción, se configurará primero el derecho de regreso. Además, que se podrá repetir con
cualquiera de los intervinientes del título valor, incluso el deudor y/o acreedor principal,
siempre y cuando se encuentren en la cadena cambiaria.

4. Requisitos para Ejercer las Acciones Cambiarias

En el artículo 91 de la nueva Ley General de Títulos Valores, menciona cuales son los
requisitos para ejercer las acciones cambiarias, las cuales son:

- Que los títulos valores hayan sido protestados

- Si se trata de títulos valores no sujetos a protesto, pero si a una formalidad sustitutoria


de este, haber obtenido constancia de la falta de cumplimiento de la obligación.

- Tratándose de títulos valores no sujetos a protesto, cuyo plazo está vencido o resulta
exigible la obligación según texto del documento, o de la constancia de inscripción y
titularidad que expida la Institución de Compensación y Liquidación de Valores,
tratándose de valores anotados en cuenta.
Al respecto, analizaremos la primera premisa, que los títulos hayan sido protestados, el cual
responde a un acto jurídico mediante el cual se hace constar fehacientemente que el deudor se
niega a cumplir con el pago de la obligación del título valor. El protesto es un medio de prueba
para el tenedor, ya que al encontrarse insatisfecho con el accionar del deudor, irá por la vía
ejecutiva para exigir el cumplimiento, esta figura reviste al título cambiario de mérito ejecutivo.

En otro orden de ideas, el segundo supuesto establece que los títulos valores no sujetos a
protesto, deberán tener otra formalidad con la finalidad de acreditar el incumplimiento de la
obligación, el cual será una constancia, y así poseer el mérito ejecutivo.

Por otro lado, la tercera premisa responde a los títulos valores no sujetos a protesto, ni a
formalidad sustitutoria, en este supuesto el acreedor deberá comunicar a la Cámara de
Comercio Provincial para la inscripción en el registro de protestos, con la finalidad de ejercitar
las acciones cambiarias derivadas del título cartular.

Al momento de ir a la vía judicial el legítimo tenedor deberá acompañar a la demanda la


constancia de haber informado a la Cámara de Comercio, de lo contrario, será declarado
improcedente, al no tener mérito ejecutivo.

Cabe recordar que mientras el título valor tenga la acción cambiaria, el tenedor podrá exigir
el cumplimiento por el Proceso Único de Ejecución, ya que se evalua el mérito ejecutivo.

5. Prescripción de las Acciones Cambiarias

Según la Nueva Ley General de Títulos Valores las acciones prescriben cuando:

Artículo 96

96.1 Las acciones cambiarias derivadas de los títulos valores, prescriben: a) A los tres
años, a partir de la fecha de su respectivo vencimiento, la acción directa contra el
obligado principal y/o sus garantes; b) Al año, a partir de la fecha de su vencimiento, la
acción de regreso contra los obligados solidarios y/o garantes de éstos; c) A los seis
meses, a partir de la fecha de pago en vía de regreso, la acción de ulterior regreso contra
los obligados y/o garantes de éstos, anteriores a quien lo ejercita. Dentro de este mismo
plazo debe ejercitarse la acción de repetición que corresponda al garante del obligado
principal contra éste.

96.2 En el caso de los Cheques, los plazos de prescripción señalados en los incisos a) y
b) se computan a partir del último día del plazo de presentación a cobro señalado en
esta Ley; y, en el caso de los demás títulos valores con vencimiento a la vista, el
cómputo se hará a partir del día de su presentación a cobro o, de no haberse dejado
constancia de ello, a partir del día de su respectivo protesto o de la formalidad
sustitutoria; y, de no estar sujeto a ello a partir del último día para su presentación al
pago conforme a ley o del señalado para ello en el mismo título.

96.3 Sin perjuicio de lo señalado en el segundo párrafo del Artículo 95, los plazos de
prescripción establecidos en el presente artículo son perentorios y no admiten
interrupción, ni suspensión. El reconocimiento judicial del título valor vencido no
interrumpe los plazos de prescripción señalados en el presente artículo para el ejercicio
de las acciones cambiarias derivadas de él.

Al respecto es necesario señalar qué plazo le corresponde a cada tipo de acción cambiaria,
la acción cambiaria directa es 3 años, la acción de regreso es 1 año y la acción de ulterior
regreso es de 6 meses.

En ese mismo sentido, la prescripción hace referencia a la pérdida de las acciones cambiarias
que emergen de cualquier título valor, ya sea una letra de cambio, un pagare, un cheque, entre
otros.

Cabe mencionar que la prescripción cambiaria es vista como la facultad que tiene el deudor
para oponer al acreedor, por su tardía acción en el tiempo, este siempre operará como
excepción. Esta figura causa la extinción general de las obligaciones cambiarias, y como algo
que extingue todos los derechos inherentes a la letra, en rigor no tiene por sí sola o sin más ese
efecto extintivo.

Aquí se aplicará la diligencia del tenedor, pues de lo contrario, el deudor aplicará la


excepción de prescripción por la vía judicial, en otras palabras, se pierde la cambial y el mérito
ejecutivo.
6. Acciones Extracambiarias

Según Legón (1981) las acciones extracambiarias:

(…) se denomina acciones extracambiarias las que no obstante derivar de la letra de


cambio, no tiene la eficacia ni la naturaleza ejecutiva de las acciones cambiarias,
contrariando así el principio general de que toda acción participa de la naturaleza del
derecho que se invoca. Esto sucede con la acción causal (…) y la acción de
enriquecimiento (…). (p. 167)

Al respecto se debe señalar que las acciones cambiarias responden a una naturaleza distinta
a la cambial, ya que no se originan de un documento cartular, sino de la obligación primitiva,
en otras palabras, el origen que motivó la emisión del título valor, estos pueden ser: contrato
de compra venta, obligación de dar suma de dinero, una garantía, entre otros.

Las acciones extra cambiarias según la doctrina son: la acción causal y la acción de
enriquecimiento sin causa.

6.1. Acción Causal

“(…) la causa es también aquel motivo fundamental que origina la existencia del negocio
cambiario”. (Ferreyra, 1960, pág. 77)

Del párrafo anterior se desprende que la acción causal se configura con la existencia del
negocio jurídico, esto es la determinación de una relación jurídica relevante. Es una acción
extracambiaria, ya que, no se vislumbra la relación cambiaria, sino la relación jurídica
fundamental que motiva la emisión del título.

“(…) la causa es la relación jurídica fundamental originaria subyacente que determina a las
partes al libramiento o transmisión de un título de crédito” (QUINTANA FERREYRA; citado
por ESCUTI, 1988:379).

Como se puede apreciar, la acción causal es la causa originaria que determinó la transmisión
del título cambiario, en otras palabras, es el contrato celebrado entre las partes, lo cual dio lugar
a la emisión del documento.
6.2. Acción de Enriquecimiento sin Causa

En palabras de Pont (1983) señala que:

La pérdida de las acciones descritas [acciones cambiarias y acción causal] por el


incumplimiento de meros requisitos formales causaría un perjuicio excesivo al tenedor,
quien no podría exigir judicialmente el reembolso, enriquecería injustificadamente al
sujeto cambiario que hubiera recibido y retenido el valor de la letra y empobrecería al
acreedor. Estos efectos se producirían inexorablemente si el legislador no concediera al
tenedor negligente que dejó perjudicar la letra un último recurso procesal para obtener
el valor económico que esta incorpora. Pero este recurso existe. El tenedor de una letra
perjudicada puede resarcirse de su valor ejercitando la denominada acción de
enriquecimiento contra el obligado que aparezca en descubierto de su reembolso, en
tanto que la letra no esté prescrita” (p. 620)

Del texto anteriormente citado, se puede observar que esta acción es el último recurso procesal
que puede interponer aquel acreedor que ha perdido la acción cambiaria y la acción causal del
título cambiario, ya que el derecho no puede amparar el enriquecimiento indebido, siempre y
cuando el documento no haya prescrito.

La presente acción es una medida de protección para el acreedor de un título valor, ya que
tendrá otra oportunidad de pedir tutela efectiva por la vía judicial, aduciendo la figura del
enriquecimiento sin causa.

Un ejemplo podría darse en el caso que por responsabilidad del acreedor se perjudicara el título
valor, lo cual implicaría la perdida de la relación cambiaria, esto quiere decir que se perdería
el mérito ejecutivo.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

BBVA. (2015). Títulos valores, letra de cambio, cheque y pagaré. ¿Qué son?. Recuperado
de: https://www.bbva.com/es/lo-saber-la-psd2/

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Castañeira, P. (1980). Títulos de Crédito. Letra de Cambio-Pagare-Factura Conformada.


Argentina: Ediciones Meru S.R.L.

Ferreyra, F. (1960). El problema de la causa en los títulos de crédito y en particular en la


Letra de Cambio. Caracas, Venezuela: Revista de derecho y legislación.

Guzmán, O. (1992). Manual de Acciones Cambiarias. Lima, Perú: Universidad de Lima.

Humboldt, L. (1968). La letra de cambio en la Nueva Ley Peruana. Lima, Perú: Editorial
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Legon, F. (1981). Letra de Cambio y Pagaré. (A. Perrot, Ed.) Buenos Aires, Argentina.

Nueva Ley General de Títulos Valores. (2017). Congreso de la Republica. Disponible en:
http://www.leyes.congreso.gob.pe/ Documentos/Leyes/27287.pdf

Supino, D., y De Semo, J. (1950). De la letra de cambio y el pagare cambiario. Del cheque.
(Vol. I). (J. R. Aime, D. Viterbo de Frieder, & S. Sentin Melendo, Trads.) Buenos
Aires: Editores.

Uría, R. (1990). Derecho Mercantil. Madrid: Ediciones Jurídicas S.A.

Vigil, E y Uchuypuma, D. (2018). Las Acciones Cambiarias y Extracambiarias de los Títulos


Valores. LUNEM. Recuperado de:
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CCIONES%20CAMBIARIAS%20Y%20EXTRACAMBIARIAS.pdf
Anexo

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